Está en la página 1de 3

República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria

Instituto Universitario Politécnico Territorial de Caracas “Mariscal Sucre”

PNFI Trayecto 1, trimestre 1, Sección 7121, Turno Nocturno

Facilitador: José Ismael Guzmán Bergman

UNIDAD 01

ENSAYO

“Cómo trascender el metabolismo rentista petrolero de 100 años”

YONAIKER ALFONSO LINAREZ SANCHEZ C.I: 19.658.650


En esta época de la historia no hay mucho que repensar en cuanto a las Políticas
sobre hidrocarburos en Venezuela. Considero que se encontró el camino ideal que
por tantos años muchos académicos, gobiernos y gran parte de la población soñó
en cuanto a la administración de los recursos energéticos del país. Ahora la
política petrolera está cónsona con la política social, para la cual exige que cada
acción lleve inmersa una racionalidad estrictamente rentista. Lo social es más
importante que lo económico.

Para hablar de política petrolera hay que diferenciar sus dos objetivos
fundamentales: la política para la captación del ingreso petrolero y la política para
la distribución de ese ingreso. Y en cien años de historia, las estrategias
gubernamentales para esos dos ámbitos de acción han variado en el tiempo. En la
praxis, se han identificado dos enfoques tradicionales vinculados directamente con
la producción petrolera: el enfoque rentista y el de maximización de la producción,
que por definición ambos son antagónicos.

Bajo el enfoque rentista, la política petrolera va dirigida a controlar el


volumen de producción para incrementar los precios y la renta. Se basa en la
comprensión del negocio petrolero como producción de bienes y servicios
energéticos, pero defiende la tesis del aprovechamiento de los recursos no
renovables y su valor de cambio en el mercado internacional.

Ese enfoque es el embrión del modelo de Estado que se ha desarrollado


mayormente en Venezuela en lo últimos 100 años: el modelo de Estado rentista,
que es aquel que no se apoya de la renta que aportan los excedentes de
producción de la sociedad nacional, sino que es dependiente de los ingresos
generados en el exterior por la vía de rentas, en nuestro caso, las generadas por
la venta del petróleo en el sistema internacional.

Por su parte, el enfoque de maximización del petróleo o productivista se


concentra en el acceso al mercado internacional y el crecimiento del volumen de
producción, no importando los niveles de precios. Plantea el desarrollo de la
producción de  bienes y servicios energéticos desde una perspectiva
economicista-materialista, que considera al ser humano como un objeto social, y
desarrolla conceptos como eficacia, eficiencia y productividad a partir de la utilidad
económica, y donde la actividad política está en función de lo económico

La política petrolera de Hugo Chávez defendió el rentismo como negocio, para


financiar el modelo de desarrollo político, económico y social que impulsó en
Venezuela. Porque era consciente de utilizar la renta petrolera como
apalancamiento del resto de la economía. Sin embargo, se diferencia del rentismo
tradicional porque incorporó el humanismo, que considera al ser humano como el
centro de todo, y el socialismo, que lo considera como un sujeto social, con un
manejo conceptual de los términos eficacia, eficiencia y productividad visto desde
la utilidad social, y con la actividad económica estando en función de objetivos
políticos.

100 años de petróleo y aún seguimos haciendo lo mismo: hablando más de


lo mismo sobre qué hacer con el dinero que se capta del resto del mundo, diría yo,
del dinero fácil que nos da la naturaleza a este hermoso país. Y el meollo del
asunto sigue siendo en la política de industrialización y el gasto público
improductivo, que dilapida esos recursos.

La Venezuela de ahora, aún tiene ese reto perenne: construir una economía
productiva. Donde el Estado tiene que jugar un papel importante, porque es el que
genera 96% de las divisas producto de las exportaciones petrolera. Al ser la que
genera los dólares es la que debe seguir rigiendo el destino de esos dólares. Pero
debe ser una construcción alejada del pensamiento neoliberalismo, donde la
empresa privada es la unidad por excelencia de la actividad económica y el
mercado es su ente natural que regula la producción y el comercio.

También podría gustarte