Está en la página 1de 12

Las tradiciones y costumbres de Venezuela están ligadas

estrechamente a la práctica de la religión católica, tanto las festividades


como otras costumbres. Entre ellas destacan los vasallos de la Candelaria,
el baile del mono, la Semana Santa, las misas del aguinaldo, las
diversiones margariteñas, entre otras que te explicaré a continuación. 

Las tradiciones definen, en parte, la cultura de un país o de una población


donde todos pueden participar de su expresión y sentir común. De igual
modo que sucede en otros países suramericanos como Colombia.



Cada región del país posee innumerables tradiciones que han perdurado en
el tiempo. Algunas de las tradiciones y costumbres venezolanas más
importantes se describen a continuación.
Lista de las tradiciones venezolanas más
extendidas

1- Paradura del niño Jesús



Guillermo Ramos Flamerich / CC BY-SA (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)


El término “Paradura” se refiere a poner de pie la imagen del niño Jesús en
el pesebre. Esta tradición propia de Los Andes venezolanos consta de varias
partes:

En primer lugar se designa a los “padrinos” del niño quienes se encargan de


llevar la imagen en procesión, animada con cantos de parrandas o rezos en
el llamado Paseo  o  Serenada del Niño. Cuando la imagen es devuelta en
procesión al pesebre los participantes besan al niño.
Una vez hecho esto, tiene lugar la Paradura  en sí, culminando la
celebración con cantos, oraciones, brindis y el rezo del rosario.

Una variante de la tradición es llevar a cabo La Búsqueda del Niño, en la


cual se “organiza” el robo de la imagen, la cual es llevada a una casa
vecina mientras un cortejo integrado por niños se encarga de hacer
preguntas a cada familia. Mientras tanto se cantan los Velorios del Niño
Perdido hasta que finalmente es encontrado y colocado en su sitio.

2- Pastores del niño Jesús



https://laluzdivinoninojesus.files.wordpress.com / CC BY-SA
(https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)
En Venezuela es muy común hacer “promesas” a Dios a cambio de recibir
algún favor especial. La danza de Los Pastores del niño Jesús es una de las
costumbres que sirven como medio para “pagar promesas”. Además de ser
una actividad que ratifica la identidad de las regiones donde se realiza.

Es una tradición con mayor arraigo en las localidades de San Joaquín, Los
Teques y El Limón, en el centro del país, y se compone de varias fases.

La primera ocurre cuando el grupo de Pastores, ataviados con vistosos


trajes, caminan hacia la iglesia al finalizar la misa de gallo y reciben el
mensaje del Ángel Gabriel (que es representado por una niña) anunciando
el nacimiento de Jesús.

Como respuesta, los pastores saludan al Niño e inicia la coreografía con La


Danza de los Pastores o el Entregue en el que dan sus ofrendas de rodillas
y dicen versos relacionados con sus promesas. Al final, el Cachero (líder del
grupo) entrega los cuernos de su traje que indican su rango.

3- Diablos danzantes de Yare




LisandroRamirez / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)


La Cofradía del Santísimo Sacramento de los diablos danzantes de Yare es
una de las organizaciones culturales más emblemáticas de Venezuela. Fue
declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura
(UNESCO) en el año 2012.

Originada en San Francisco de Yare en 1749, es una representación de la


lucha entre el bien y el mal y tiene lugar el día de la celebración Católica
de Corpus Christi. 

Un grupo de adultos, jóvenes y niños, que son miembros fijos de la


cofradía, vestidos con trajes enteramente rojos y máscaras de diablo
provistas de cachos en diferente número (lo cual indica la jerarquía del que
la luce), danzan hacia atrás como símbolo de penitencia.

El acto finaliza con el triunfo del bien, representado por dios en la


eucaristía, sobre el mal, representado por los diablos que caen rendidos.

4- Diablos de Chuao



Kerg23 / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)


Los diablos de Chuao, al igual que los diablos de Yare y las otras 9
Cofradías (tal vez más) que existen en el país, practican el mismo ritual
mencionado arriba, pero con algunas variantes.

Por ejemplo, en lugar de rojo los diablos de Yare usan ropas multicolores.
Las máscaras son negras con siluetas blancas y rojas y llevan una cinta con
los colores de la bandera venezolana entre los cachos.
También, las jerarquías son representadas por el largo del bigote o barba
de la máscara. Esta cofradía, que tiene más de 300 años de historia, es una
de las atracciones culturales y turísticas del pueblo de Chuao, ubicado en la
costa central del país.

5- Carnaval de El Callao

Recientemente inscrita dentro de la lista de tradiciones que son Patrimonio


Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, el Carnaval del Callao es una
de las manifestaciones de mayor alcance en Venezuela.

Grandiosos y vistosos desfiles de miles de personas ataviadas con disfraces


que pueden variar según la imaginación tiene lugar en las calles del pueblo
guayanés, donde se oye el famoso calipso, género musical típico de la
región.

Algunos de los disfraces son personajes constantes en cada presentación,


como las madamas que guían el desfile, los mediopintos, los mineros y
los diablos.

6- Los zaragozas


Eduardo Saavedra Altuve / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)


Es una tradición originaria del pueblo de Sanare, en el Estado Lara. Está
basada en el culto a los santos inocentes, los niños mártires que fueron
asesinados por Herodes en su intento por deshacerse del recién nacido
mesías, el niño Jesús.

La celebración comienza con el rito llamado El Rompimiento el cual consiste


en el rezo de la salve frente a un cuadro que representa la escena de la
matanza.

Acto seguido recorren las calles (acompañados por música) cercanas hacia
la iglesia donde se celebrará la misa. Al finalizar, un grupo de niños de la
zona quienes han sido objeto de algún milagro) son entregados por sus
padres al grupo para que les ofrezcan un baile frente al altar.

Un nuevo recorrido tiene lugar  hasta la iglesia de Santa Ana para da inicio
a una segunda misa y nuevamente el baile para los niños.

7- La Burriquita



La Burriquita es una conocida comparsa de baile que se ha extendido por


todo país. En ella, una mujer se viste con un traje cuya parte inferior
simula ser una burra, al tiempo que baila con el acompañamiento musical.

Es una de las diversiones más populares de Venezuela y se observa


durante los carnavales o fiestas propias de cada región.

8- Vasallos de la Candelaria


Anamaría Aguirre Chourio / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)


Se celebra en la parroquia, estado de Mérida entre el 2 y 3 de febrero en
honor a la Virgen de la Candelaria.

Se inicia con la bendición del fuego de la Candelaria durante la misa,


seguida de la procesión por el pueblo con la Virgen para regresar
nuevamente a la iglesia.

Ante la imagen colocada en su altar y desde la puerta, los vasallos cantan


coplas dedicadas a la Virgen y bailan una coreografía inspirada en el
trabajo del campesino.

Al día siguiente, los Vasallos llevan a la imagen hacia la zona de su


aparición denominado zumba, en medio de una procesión con música. Al
llegar al lugar, tiene lugar una misa exclusiva para los Vasallos.
Tras bailar por segunda vez, regresan a la parroquia y en la casa del
capitán de los Vasallos se ejecuta la Danza del Palito.  Por último, se
comienza con El Entierro del Gallo, un juego tradicional.

9- El baile del mono



SergioBrazn / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)


Esta fiesta tiene lugar en la población de Caicara de Maturín, al oriente de
Venezuela. Se celebra el 28 de diciembre y se trata de un baile colectivo,
en el que participan todas las personas que lo deseen portando disfraces
diversos.

Éstos recorren el pueblo bajo la guía del Mono y La Mayordoma, quienes se


encargan de poner disciplina a la coreografía golpeando con una correa o
una especie de machete a los danzantes que se salgan de la fila.
10- Semana Santa: Procesión del Nazareno de San
Pablo



Alejandro C 7ve / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)


Una gran epidemia de peste bubónica que azotaba la ciudad de Caracas en
el año 1579 dio origen a esta procesión, la cual fue ideada como una forma
de pedir a dios por el cese de la propagación de la enfermedad.

Durante el recorrido de la imagen del Nazareno se enredó con un árbol de


limón, haciendo caer varios de sus frutos. Interpretando ésto como una
señal divina, los asistentes dieron de tomar el jugo a los enfermos,
recibiendo  el milagro de la sanación.

Desde entonces, multitudinarias procesiones acompañan al Nazareno hacia


la Basílica de Santa Teresa. Muchos fieles pagan sus promesas por favores
concedidos mostrando una profunda devoción popular que se extiende por
todo el país.