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I

Previo a analizar la L ey Nº 20.830 1 sobre A cuerdo de U nión C ivil conviene clarificar


sumariamente tres conceptos diferentes: matrimonio 2 , pactos de convivencia y concubinato.

El Código Civil francés es un buen ejemplo sobre la distinción de estas tres figuras. Sobre el
matrimonio dice: "El matrimonio se contrae entre dos personas, de sexo diferente o del mismo
sexo" (artículo 143) 3 y aplicación, por tanto, el estatuto matrimonial , mar que lo celebren
personas de igual o distinto sexo 4 .

Luego defina el pacto civil de solidaridad: "Un pacto civil de solidaridad es un contrato
celebrado por dos personas físicas mayores de edad, de sexo diferente o del mismo sexo,
para organizar su vida en común" (artículo 515-1) 5 . Este pacto Es Lo Que la doctrina, en:
términos generales, llama pactos de convivencia , Y Que es Nuestro País se llamo "Acuerdo
de unión civil" 6 ; en Argentina , "Uniones Convivenciales" ; en Francia , "Pacto Civil de
Solidaridad", etc. También en doctrina se habla de uniones de hecho formalizadas. Muy
resumidamente, estos pactos regulan los efectos patrimoniales de la vida en común
,estableciendo muy pocos deberes u obligaciones personales entre quienes celebran, en
particular el deber de asistencia o ayuda mutua.

Finalmente, el Código se refiere al concubinato: "El concubinato constituye una unión de


hecho caracterizada por la vida en común, con carácter estable y continuo, entre dos
personas, de sexo diferente o del mismo sexo, que viven en pareja" (artículo 515 -8). Se trata,
al decir de algunos autores, de uniones de hecho no formalizadas.

Una de las justificaciones del Ejecutivo para regular en nuestro país las uniones de hecho
fue "en la actualidad un 15% de los chilenos mayores de 18 años declaran ser solteros y
convivir, lo que equivale a cerca de 2.000.000 de personas" 7 . En la discusión de la ley se
indica por los partidarios de esta nueva regulación que "son las palabras del jurisconsulto
Michel Grimaldi, en torno al carácter doblemente igualitario del Pacto Civil de Solidaridad
francés [equivalente a nuestro Acuerdo de Unión Civil]: ' Curiosamente , el PACS responde, al
mismo tiempo, a la demanda de heterosexuales que podrían casarse, pero que no lo quieren,
ya la demanda de homosexuales que quisieran casarse, pero que no pueden hacerlo ' " 8.
Todo esto fue controvertido , discutiendo la eficacia de la materia regular , lo que afecta a los
datos estadísticos de los países donde hay legislación al respecto dan cuenta de un alto
número de convivientes y de bajos índices de parejas que celebran el pacto una vez legislado
sobre ello; que la legislación común - comunidad, sociedad de hecho, etc. - era suficiente para
abordar el problema; que la nueva figura no requiere ser constitutiva de estado civil por no ser
permanente, etc. 9 .

Como bien observa Corral, para entender el contenido normativo de la ley Nº 20.830, y el
porqué de sus múltiples inconsistencias, ambigüedades y deficiencias técnico-jurídicas, hay
que tener en cuenta que se trata de una iniciativa de ley que buscaba dos objetivos que, en
realidad, eran inconciliables: el primero, establecer un estatuto jurídico para las uniones de
hecho heterosexuales; el segundo, otorgar legitimidad y estatus familiar a las convivencias
entre personas del mismo sexo. Para lograr lo primero, era necesario establecer una
regulación mínima, básicamente patrimonial, ojalá sin ninguna formalidad o rito que "oliera" al
matrimonio, para que estas personas, que, pudiendo casarse, no quieren hacerlo, se sintieran
motivadas a celebrar este nuevo contrato. En cambio, la legitimación de las uniones
homosexuales requería justamente lo contrario: acercar lo más posible esta regulación al
matrimonio y a la familia. No bastaba ya un mero estatuto básico de efectos patrimoniales, sino
un régimen jurídico familiar, en lo posible paralelo y mimético con el matrimonial10.

1Ver texto de la ley Nº 20.830 de 21 de abril de 2015 en Anexo I. En adelante se hará referencia a ella como
LAUC.

2El matrimonio entre personas del mismo sexo ha sido objeto de estudio de la literatura nacional; así, C R , Rubén, El matrimonio entre personas del mismo sexo, en
"Actualidad Jurídica", Universidad del Desarrollo, Nº 18 (2008), pp. 205-218; C T , Hernán, Tribunal Constitucional y matrimonio homosexual. Comentario a la sentencia rol
Nº 1881-2010, de 3 de noviembre de 2011, en "Revista de Derecho Escuela de Postgrado", Universidad de Chile, Nº 1, semestre 2, (2011), pp. 251-256; D , Julie A., Sentencias
trascendentales de la Corte Suprema de los Estados Unidos. Pasos hacia la igualdad del matrimonio para parejas del mismo sexo, en "Revista de Derecho Escuela de Postgrado",
Universidad de Chile, Nº 4, semestre 2, (2013), pp. 207-219; D P R , Jorge, La unión conyugal basada en la diferencia de sexo en la Ley Nº 19.947 y los proyectos de
reconocimiento jurídico de las uniones homosexuales en Chile, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil V", LegalPublishing, 2010, pp. 285-296; H I , Carmen, Cambio
revolucionario en España en una institución milenaria: del matrimonio heterosexual al matrimonio homosexual, en "Revista Chilena de Derecho Privado", Universidad Diego Portales, Nº
9 (2007), pp. 121-147; H P , Gabriel, Uniones afectivo-sexuales y matrimonios entre personas del mismo sexo en el Estado democrático de derecho, en AA.VV.,
"Estudios de Derecho Civil III", LegalPublishing, 2008, pp. 177-211; M L , Fernando, "Que hable ahora o calle para siempre": la ética comunicativa de nuestra deliberación en
torno al matrimonio igualitario, en "Revista de Derecho, Universidad Austral de Chile", vol. 24 Nº 2 (2011), pp. 9-30; S I , Luis, La constitucionalidad del artículo 102 del
Código Civil ante el Tribunal Constitucional: comentario crítico del requerimiento de inaplicabilidad fallado en la sentencia rol Nº 1881, de 3 de noviembre de 2011, en "Ius et Praxis",
Universidad de Talca, Vol. 18 Nº 1 (2012), pp. 457-482; V B , Gonzalo, El matrimonio de personas del mismo sexo en el ordenamiento jurídico de Chile, en Gaceta Jurídica,
Nº 293 (2004), pp. 21-30.

3Esta traducción y las siguientes del Code han sido tomadas dehttp://www.legifrance.gouv.fr/Traductions/es-Espanol-
castellano/Traducciones-Legifrance [visitado el 9 de noviembre de 2015].

4En nuestro país, según nota aparecida en el diario El Mercurio, el Ejecutivo presentará un proyecto de ley de
"matrimonio igualitario" en 2017. El Mercurio, 8 de noviembre de 2015, p. D 2. En opinión de Tapia debe tenerse en
cuenta que el AUC, aun cuando después se reconozca el matrimonio igualitario, será un contrato que perdurará en
el tiempo, al que accederán muchas parejas, que va a generar un estado civil y que, por ello, se transformará en
un estatuto permanente, de manera que no podrá derogarse pura y simplemente cuando se adopte el matrimonio
igualitario, aunque con el tiempo, y por esa causa, vaya disminuyendo el número de parejas que opten por el AUC.
T R , Mauricio, Acuerdo de unión civil: una revisión de su justificación, origen y contenido, en AA.VV.,
"Estudios sobre la nueva Ley de Acuerdo de Unión Civil", Thomson Reuters, 2016, p. 30.

5Sobre la regulación francesa vid. G , Michel, El pacto civil de solidaridad en el Derecho francés, en
"Revista Chilena de Derecho Privado", Universidad Diego Portales, Nº 3 (2004), pp. 69-82.

6Sin olvidar que el Proyecto del Ejecutivo lo denominaba Acuerdo de Vida en Pareja (AVP) y en algún momento
de la discusión legislativa se propuso llamarlo Pacto de Unión Civil (PUC). Vid. Proyecto del Ejecutivo en Anexo III.

7Biblioteca del Congreso Nacional, Historia de la Ley Nº 20.830, Mensaje Nº 156/359 de 8 de agosto de 2011 de
S. E. el Presidente de la República con el que inicia un Proyecto de Ley que crea el Acuerdo de Vida en Pareja, p.
11. Disponible enhttp://www.leychile.cl/Consulta/portada_hl?
tipo_norma=XX1&&nro_ley=20830&&anio=2015[visitado el 18 de noviembre de 2015].

8Historia de la Ley, cit., Primer Trámite Constitucional: Senado, Primer Informe de Comisión de Constitución, p.
102.

9La controversia, la necesidad de regulación, ventajas e inconvenientes pueden verse en A B ,


Cristián; M M , Alexis, Regulación jurídica de las parejas de hecho: sobre por qué no equipararlas al
matrimonio. Una reflexión desde el caso español, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil IV", LegalPublishing,
2009, pp. 103-120; Á N , Carlos, Algunas consideraciones doctrinarias, legales y jurisprudenciales
sobre el concubinato, en "Revista de Derecho Universidad de Concepción", Nº 143 (1968), pp. 5-31; B
G , Javier, "De las uniones de hecho. Legislación, doctrina y jurisprudencia", LexisNexis, Santiago, 2008;
C V , Mario, Unión de parejas de un mismo sexo. Conciliación con el concepto de familia de
acuerdo con la legislación nacional e internacional, en "Temas de Derecho", Universidad Gabriela Mistral, año 19,
Nºs. 1 y 2 (2004), pp. 55-63; C A , Pablo, Regulación de las uniones de pareja del mismo sexo:
¿qué lecciones nos entrega la legislación comparada?, en "Gaceta Jurídica", Nº 379 (2012), pp. 7-26; C
A , Pablo, Análisis legislativo del Proyecto de Ley que establece el Acuerdo de Vida en Pareja (Boletín Nº
7873-07), en "Revista de Derecho Escuela de Postgrado", Universidad de Chile, Nº 3, semestre 1, (2013), pp. 269-
284; C T , Hernán, Regulación legal de las uniones homosexuales. Un contrasentido para el Derecho
de Familia, en AA.VV., "Estudios Jurídicos en homenaje a los profesores Fernando Fueyo Laneri, Avelino León
Hurtado, Francisco Merino Scheihing, Fernando Mujica Bezanilla, Hugo Rosende Subiabre", Ediciones Universidad
del Desarrollo, 2007, pp. 249-264; D B , Samuel, Situación jurídica de las parejas no casadas, en
"Gaceta Jurídica", Nº 77 (1986), pp. 8-14; E M , Susana, Luces y sombras del proyecto de ley de
acuerdos de vida en pareja, en "Revista Chilena de Derecho Privado", Universidad Diego Portales, Nº 22 (2014),
pp. 385-391; E C , Álvaro, La juridificación de las uniones de hecho y la propuesta valórica contenida
en el proyecto legislativo de Acuerdo de Vida en Pareja en Chile, en "Ius et Praxis", año 21, Nº 1 (2015), pp. 101-
135; F Y , Gonzalo, Estatuto jurídico de la pareja informal, en AA.VV., "Instituciones Modernas de
Derecho Civil. Libro Homenaje al profesor Fernando Fueyo Laneri", Editorial Jurídica ConoSur Ltda., 1996, pp.
120-131; F Y , Gonzalo, El pacto de convivencia: una alternativa al pacto de matrimonio, en AA.VV.,
"Estudios de Derecho Civil", LegalPublishing, 2005, pp. 423-446; G R , Consuelo, Uniones de hecho:
algunos antecedentes, y problemáticas de la regulación jurídica de sus efectos, en AA.VV., "Instituciones Modernas
de Derecho Civil. Libro Homenaje al profesor Fernando Fueyo Laneri", Editorial Jurídica ConoSur Ltda., 1996, pp.
109-119; H P , Gabriel, Uniones afectivo-sexuales y matrimonios entre personas del mismo sexo
en el Estado democrático de derecho, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil III", LegalPublishing, 2008, pp. 177-
211; L H , Sergio, El concubinato o vida en pareja, en "Gaceta Jurídica", Nº 403 (2014), pp. 7-20;
Q V , María Soledad, El acuerdo de unión civil. Su regulación. Semejanzas y diferencias con el
matrimonio en el ordenamiento jurídico chileno, en "Revista de Derecho Universidad Católica de Valparaíso", vol.
44 (2015), pp. 121-140; Q P , Álvaro, Algunas cuestiones en torno al concubinato, en AA.VV.,
"Estudios de Derecho Civil en Memoria del Profesor Victorio Pescio", Edeval, 1976, pp. 211-248; S
F , Sebastián, Enriquecimiento sin causa en los cuasicontratos. El concubinato: evolución y tendencias
jurisprudenciales, en "Temas de Derecho", Universidad Gabriela Mistral, año 22-23, Nºs. 1 y 2 (2007-2008), pp.
117-133; T R , Mauricio, Por una regulación patrimonial sistemática de las convivencias, en AA.VV.,
"Colección de estudios de Derecho Civil en homenaje a la profesora Inés Pardo de Carvallo", Ediciones
Universitarias de Valparaíso, 2008, pp. 243-248; T R , Mauricio, Regulación de las convivencias y
homosexualidad, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil VI", LegalPublishing, 2011, pp. 73-82; T S ,
Susan, Sentencia sobre los efectos de la terminación de una unión more uxorio y su relación con un régimen
patrimonial vigente (Corte Suprema), en "Revista de Derecho", Universidad Austral, vol. 18 Nº 2 (2005), pp. 233-
244; T S , Susan, Uniones de hecho y su regulación legal, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil III",
LegalPublishing, 2008, pp. 167-176; T S , Susan, La unión de hecho como institución del Derecho de
Familia y su régimen de efectos personales, en "Ius et Praxis", Universidad de Talca, Vol. 16 Nº 1 (2010), pp. 85-
98; T S , Susan, Uniones de hecho y matrimonio, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil VI",
LegalPublishing, 2011, pp. 55-60; V B , Juan Andrés, Uniones de hecho: constitución y prueba, en
AA.VV., "Estudios de Derecho Civil VI", LegalPublishing, 2011, pp. 61-72. Tomado de G C , Joel,
Índice Chileno de Derecho Privado. 4500 Artículos de Derecho Civil y Comercial, Editorial Jurídica de Chile,
Santiago (en prensa).

10Vid. C T , Hernán, Sobre la Ley Nº 20.830, que crea el Acuerdo de Unión Civil: una primera (y crítica) mirada, en "Revista de Derecho de Familia", vol. I Nº 9 (2016),
LegalPublishing, pp. 33-34.
C C

1. C

Conforme al artículo 1º de la ley Nº 20.830, el Acuerdo de Unión Civil (en adelante AUC) "es
un contrato celebrado entre dos personas que pertenecen a un hogar, con el propósito de
regular los efectos jurídicos derivados de su vida afectiva en común, de carácter estable y
permanente " 11 .

La norma agrega que los contrayentes se denominarán "convivientes civiles".

2. C

2.1 . Es un contrato

La ley, al igual que en el matrimonio, califica el acuerdo de unión civil como un contrato12.
No obstante la calificación que hace la ley, aquí también cobra aplicación la discusión que se
da en el matrimonio en cuanto a si éste es verdaderamente un contrato o se trata de un acto
del Estado (considerando que es el oficial del Registro Civil quien declara casados a los
cónyuges) o bien es una institución13.

2.2. Es un contrato solemne

Ello, pues, como se verá, requiere para su celebración la presencia de un Oficial del Registro
Civil.

2.3. Pueden celebrarlo dos personas


de igual o distinto sexo
La definición del AUC pone en evidencia esta primera gran diferencia con el matrimonio,
pues el artículo 102 del Código Civil, que lo define, habla de la unión "entre un hombre y una
mujer"14, en tanto la nueva ley claramente permite la celebración del AUC entre personas del
mismo sexo desde el momento en que usa la expresión: "entre dos personas"15. Las otras
diferencias relevantes que podemos avanzar desde ya entre matrimonio y AUC son las
siguientes: i) al AUC puede ponérsele término, aun en forma unilateral, sin resolución judicial
que así lo declare; ii) en el AUC no hay obligaciones o deberes de carácter personal, salvo el
deber de ayuda mutua; iii) el régimen patrimonial supletorio en el AUC es la separación total de
bienes, pudiendo pactarse régimen de comunidad, y iv) en este nuevo contrato no hay derecho
de alimentos entre los convivientes civiles.

Al igual que en el matrimonio entre "un hombre y una mujer", el acuerdo de unión civil sólo
puede celebrares entre "dos personas", con lo cual aquí también se excluye la simultaneidad
de vínculos (poligamia, poliandria) y su ampliación a un número mayor de partícipes, como
ocurriría, por ejemplo, en las uniones comunitarias.

2.4. Las dos personas deben compartir un hogar

Así lo requiere el propio artículo 1º, que define que el acuerdo de unión civil "es un contrato
celebrado entre dos personas que comparten un hogar...".

Según Barrientos podría estimarse que es un presupuesto para celebrar este acuerdo el que
las personas que lo concluyen ya compartan un hogar, de guisa que el legislador no ha tenido
en cuenta a quienes, sin compartir un hogar, quieran, precisamente, a partir de la conclusión
del acuerdo, comenzar a compartirlo. Se trata de un presupuesto de hecho del que no hay más
noticia en las restantes disposiciones de la ley. Claramente, ese presupuesto no es un
"requisito" para celebrar el acuerdo, porque no es tratado como tal. Así, continúa el mismo
autor, aunque se diga expresamente en la ley que éste es un acuerdo de personas "que
comparten un hogar", nada impide que quienes no lo compartan puedan celebrarlo16. Para
Tapia exigir a quienes quieran celebrar este acuerdo compartir un hogar se trata de una
"restricción incomprensible", pues al mismo tiempo la ley no establece un deber de
cohabitación. Si lo convivientes civiles no están obligados a cohabitar, no se entiende por qué
se incorporó esa frase. De todas formas, concluye, como no existe tal deber, la ausencia de
cohabitación no debería tener efecto jurídico alguno17.

2.5. No puede estar sujeto a modalidades

El acuerdo de unión civil es un contrato puro y simple, pues el artículo 3º señala que el AUC
"no podrá sujetarse a plazo, condición, modo ni gravamen alguno"18, es decir, al igual que en
el matrimonio no se admiten las modalidades19, pero a diferencia de éste "[no] podrá
prometerse su celebración"20.

2.6. El fin es regular los efectos jurídicos


de la vida afectiva en común
El artículo 1º de la ley señala que el propósito del acuerdo de unión civil es "regular los
efectos jurídicos derivados de su vida afectiva21en común, de carácter estable y permanente".
La diferencia con el matrimonio salta a la vista, pues los fines de éste son "vivir juntos,
procrear, y auxiliarse mutuamente" (art. 102 del Código Civil)22.

2.7. La vida afectiva en común


de las personas que lo celebran debe ser
de carácter estable y permanente23

En relación a esto último, Barrientos dice que el establecimiento de una vida en común,
precisamente, exige una cierta estabilidad y proyección en el tiempo, imprescindibles para
llevar adelante un proyecto unitario de vida. Esta condición de "permanencia" o "estabilidad" se
ha concretado en la exigencia impuesta por las leyes extranjeras, que han reconocido a las
uniones de hecho, de un cierto lapso de convivencia, normalmente de un año. Este carácter o
nota distintiva del hecho de la convivencia es relevante, pues es el que permite excluir de
considerar como tal unión a aquellas situaciones de trato temporal único o esporádico. Ha sido,
precisamente, esta ausencia de "permanencia" y la consiguiente "transitoriedad" e
"inestabilidad" la que ha permitido a la jurisprudencia reciente diferenciar una "convivencia" de
una "relación de pareja"24.

11El reciente Código Civil y Comercial de Argentina, que entró en vigor el 1 de agosto de 2015, en su artículo
509 dice: "Las disposiciones de este Título [Uniones convivenciales] se aplican a la unión basada en relaciones
afectivas de carácter singular, pública, notoria, estable y permanente de dos personas que conviven y comparten
un proyecto de vida común, sean del mismo o de diferente sexo".

12Muy probablemente influenciado por el Code, que califica así al pacto civil de solidaridad: "Un pacte civil de
solidarité est un contrat conclu par deux personnes physiques majeures, de sexe différent ou de même sexe, pour
organiser leur vie commune"(art. 515-1).

13Las distintas posturas pueden verse en R P , René, Derecho de Familia, Tomo I, sexta edición
actualizada, Editorial Jurídica de Chile, Santiago, 2007, pp. 28-31; L R , Hernán, Matrimonio, ¿contrato o
institución?, en "Revista de Derecho Universidad Austral", vol. 9 (1998), pp. 153-160.

14Cabe recordar que el Tribunal Constitucional de Chile rechazó declarar inaplicable por inconstitucionalidad el
artículo 102 del Código Civil, que exige que el matrimonio sea contraído entre un hombre y una mujer (Tribunal
Constitucional, 3 de noviembre de 2011, rol Nº 1881-10). El caso se trataba de tres parejas de varones que
interpusieron un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Santiago (rol Nº 6787-2010), exponiendo
que una de ellas había solicitado hora para contraer matrimonio ante el Registro Civil, solicitud que le fue
denegada. Las otras dos parejas solicitaron que se registrara el matrimonio que habían contraído en el extranjero
(una de ellas en Argentina y la otra en Canadá), lo que también fue negado. Sostenían que la negativa a celebrar o
inscribir el matrimonio entre ellos, fundada en su condición sexual, constituía un atentado al derecho de igualdad
del artículo 19 Nº 2 de la Constitución. La Corte de Apelaciones pidió informe al servicio recurrido, el cual contestó
que el Oficial del Registro Civil se ajustó plenamente a la legislación vigente, invocando el artículo 102 del Código
Civil y el artículo 80 de la Ley de Matrimonio Civil. Antes de resolver el recurso de protección, y como medida para
mejor resolver, la Corte de Apelaciones, con fecha 27 de diciembre de 2010, requirió al Tribunal Constitucional un
pronunciamiento sobre si debía o no aplicarse en el caso el artículo 102 del Código Civil. Vid. C T ,
Hernán, Tribunal Constitucional y matrimonio homosexual. Comentario a la sentencia rol Nº 1881-2010, de 3 de
noviembre de 2011, en "Revista de Derecho Escuela de Postgrado", Universidad de Chile, Nº 1, semestre 2,
(2011), pp. 251-256; S I , Luis, La constitucionalidad del artículo 102 del Código Civil ante el
Tribunal Constitucional: comentario crítico del requerimiento de inaplicabilidad fallado en la sentencia rol Nº 1881,
de 3 de noviembre de 2011, en "Ius et Praxis", Universidad de Talca, Vol. 18 Nº 1 (2012), pp. 457-482.
15Hay normas en la ley que sí consideran el sexo de los contrayentes en determinadas situaciones, v. gr., arts.
11, 21, 26 letra c), etc.

16B ,G , Javier, Código de la Familia, edición 2015, Thomson Reuters, Santiago, 2015, pp.
732-733.

17T R , Mauricio, Acuerdo de unión civil: una revisión de su justificación, origen y contenido, en
AA.VV., "Estudios sobre la nueva Ley de Acuerdo de Unión Civil", Thomson Reuters, 2016, pp. 32-33.

18Como dice Tapia es completamente erróneo y ambiguo el que se sostenga en este artículo que el AUC no se
puede someter a "gravamen". El AUC, porque formaliza una relación de familia, escapa completamente a esas
figuras del derecho de los contratos patrimoniales y del derecho de bienes. T , ob. cit., p. 35.

19En el matrimonio ello se concluye a partir de la expresión "actual", que emplea el artículo 102 del Código Civil.

20Como se sabe los esponsales o promesa de matrimonio está regulado en los artículos 98 a 101 del Código
Civil. Según Rodríguez, esta característica -descartar la promesa en el AUC- es consecuencia de la poca
estabilidad del vínculo, que puede extinguirse, incluso, por la voluntad de uno de los contrayentes. R
G , Pablo, Acuerdo de Unión Civil, en "Actualidad Jurídica", Universidad del Desarrollo, Nº 33 (2016), p. 69. Por
el contrario, para Tapia no se entiende por qué el AUC no podría prometerse, tal como ocurre en el matrimonio con
los esponsales. Si bien los esponsales sólo producen efectos en la "consciencia" de las personas, y no dan
derecho a exigir el cumplimiento del contrato ni la indemnización de perjuicios, al menos otorgan el derecho a que
se restituyan las cosas donadas a condición de su suscripción y a retener lo recibido como pena por el
incumplimiento. No se perciben razones de por qué en el matrimonio puede existir tal institución y no en el AUC,
pues en ambos podrían, al menos en teoría, presentarse tales situaciones. T , ob. cit., pp. 35-36.

21Sobre esto Orrego dice: "Es curiosa esta referencia de la ley a la 'vida afectiva' (probablemente siguiendo la
definición del artículo 509 del Código Civil y Comercial argentino). ¿Cómo puede la ley regular los efectos que
derivan de la vida afectiva? En realidad, lo que la ley puede regular son los efectos de la convivencia, esté o no
asentada en los afectos. De hecho, en las normas del matrimonio, no encontraremos ninguna norma que aluda al
'afecto' conyugal, pues aunque éste -se supone- es el fundamento de la vida conyugal, ello pertenece a la esfera
privada y no puede ser objeto de preocupación legal". O A , Juan Andrés, Apuntes Derecho de Familia,
nota 269, disponible enhttp://www.juanandresorrego.cl/apuntes/derecho-de-familia/[visitado el 13 de octubre de
2015].

22Vid. D P R , Jorge, Matrimonio y Acuerdo de Unión Civil: apreciación comparada centrada en la


diferencia de los fines, en AA.VV., "Estudios de Derecho Familiar I", Thomson Reuters, 2016, pp. 243-253.

23En realidad, dada la redacción de la norma bien podría sostenerse que lo "estable y permanente" es el
contrato que celebran los convivientes civiles.

24B G , Javier, De las uniones de hecho. Legislación, doctrina y jurisprudencia, LexisNexis,


Santiago, 2008, pp. 42-44.
C R ,

1. R

Para la validez del acuerdo de unión civil es necesario:

i) Que los contrayentes sean mayores de Edad (art. 7 º ),

ii) Que Tengan La Libre Administración de Sus bienes (art. 7 º ), y

iii) Que los contrayentes Hayan consentido libre y Espontaneamente en celebrarlo (art. 8 º ).

1.1. Mayoría de edad

Los contrayentes del Acuerdo de unión civil Deben Ser Mayores de Edad (art. 7 º ) 25 .

Aquí hay una diferencia con el matrimonio , cuya celebración se permite a partir de los
dieciséis años (art. 5 º Nº 2 de la LMC) 26 .

1.2. Administración de los bienes

Los contrayentes del acuerdo de unión civil deben tener la libre administración de sus bienes
(art. 7º). No obstante lo anterior, el disipador que se halle en interdicción de administrar lo suyo
podrá celebrar, por sí mismo, este acuerdo (art. 7º, parte final).

1.3. Consentimiento libre y espontáneo

1.3.1. Error

Falta el consentimiento libre y espontáneo "si ha habido error en la identidad de la persona


del otro contrayente" (art. 8º letra a), lo cual se justifica plenamente por tratarse de un contrato
intuitu personae.

Respecto del error, el art. 8º de la Ley de Matrimonio Civil (en adelante LMC), a diferencia de
la Ley de Acuerdo de Unión Civil, también lo admite "acerca de alguna de sus cualidades
personales que, atendida la naturaleza o los fines del matrimonio, ha de ser estimada como
determinante para otorgar el consentimiento"27.

Quintana se pregunta: "¿se podría alegar como vicio del consentimiento el error en la
identidad moral o psíquica del otro contrayente? Estimo que sí, dado que la persona es una
entidad integrada no sólo por su corporeidad"28. Disentimos de ello, pues la diferente
redacción en este punto entre las leyes de matrimonio civil y de acuerdo de unión civil pone en
evidencia que la nueva ley quiso excluir la segunda causal de error; no se trató de un descuido
legislativo. La razón de fondo seguramente radica en que el legislador entendió que esta
causal no se aplica al AUC, desde que en sede matrimonial ella dice relación con "cualidades
personales que, atendida la naturaleza o los fines del matrimonio...", en circunstancias en que
la regulación del acuerdo de unión civil apunta fundamentalmente a los aspectos o efectos
patrimoniales de la vida en común, no estableciendo los fines de vivir juntos y procrear, como
sucede en el matrimonio. No habiendo tales fines en la nueva figura, no tenía sentido
incorporar este segundo tipo de error.

Barrientos hace un detallado estudio de la historia de la ley sobre este tema que, por su
importancia, nos permitimos transcribir. Anticipa que la exclusión de este segundo tipo de error
fue una decisión expresa de los legisladores y, además de contraria a la libertad de las
personas, difícilmente razonable de cara a justificar que no constituya una discriminación frente
a quienes contraen matrimonio29. Se lee en la obra de dicho autor: "ni en el proyecto
presentado por el senador Allamand ni en el del Presidente de la República se incluía una
disposición concreta para tratar de los "vicios del consentimiento", y fue en el curso del primer
trámite parlamentario cuando se decidió, en la Comisión de Legislación del Senado, incorporar
un artículo para tratar de esta cuestión. En su primera versión, el reconocimiento del error
como vicio que impide la formación de un consentimiento libre y espontáneo se definía
simplemente como un error que recaía en la persona del otro contrayente. El texto de esa
versión era: "Si ha habido error acerca de la persona del otro contrayente". Durante el segundo
trámite constitucional, en la Comisión de Legislación de la Cámara de Diputados se discutió
esa redacción, en particular desde la perspectiva de si había de incluirse o no al error en una
cualidad personal del otro contratante. Se oyeron y defendieron tres opiniones: a) quienes
estimaban que, a imagen de la Ley de Matrimonio Civil, debía ser considerado: "El Profesor
Cristián Lepin señaló que existe una insuficiente regulación del error y de la fuerza. El Acuerdo
de Vida en Pareja es un contrato celebrado intuito personae. Recordó que en la nueva Ley de
Matrimonio Civil se incorporó el error en la persona como determinante de la nulidad de
matrimonio"; b) quienes consideraban que debía ser excluido: "El profesor Mauricio Tapia
manifestó que en materia de vicios del consentimiento no se prevé el 'error en las cualidades
personales', que sí se contempla en el matrimonio (art. 8º Nº 2 LMC). Personalmente no está
de acuerdo con este tipo de error en las cualidades, que está inspirado en el derecho
canónico, y que envuelve en realidad una causal de divorcio disfrazada de nulidad [...]. En su
opinión, esta causal relativa a las 'cualidades personales' no debería reconocerse en el AVP", y
c) quienes, en fin, juzgaban que este género de error debía quedar sujeto al arbitrio judicial:
"Es preferible aludir sólo al error en la persona del otro contrayente, con el fin que los jueces
determinen si comprende o no las cualidades esenciales del otro contrayente". En ese
contexto, los diputados Rincón y Chahín presentaron una indicación, inspirada en la idea de
que había de seguirse el modelo de la Ley de Matrimonio Civil, pero con exclusión del error en
las cualidades personales, de modo que era preciso modificar la regla para que ella sólo se
refiriera al error "en la identidad" de la persona: "Los diputados señores Rincón y Chahín
formularon indicación para sustituir en la letra a) la frase 'acerca de la' por la siguiente: 'en la
identidad de la'. Los diputados autores de la indicación explicaron que ésta tiene por propósito
mantener la misma redacción que existe en el caso del matrimonio, que en el artículo 8º Nº 1
de la Ley de Matrimonio Civil, contiene una norma similar. Asimismo, se desecha la causal
Nº 2 del artículo 8º de esa ley". Esta indicación fue aprobada, con sólo un voto en contra y una
abstención. En tercer trámite constitucional, el Senado la rechazó y revivió el texto originario,
pero, finalmente, en comisión mixta se aprobó el texto según la redacción que le había dado la
Cámara de Diputados (boletines Nºs. 7.011-07 y 7.873-07, refundidos). De este modo, el único
error que vicia el consentimiento en el acuerdo de unión civil es el que recae en la identidad del
otro contrayente"30.

Agrega Barrientos que en la decisión de no incluir el error en una cualidad personal pesó,
probablemente, la opinión de quienes entendían que ese género de error no obedecía más que
a una influencia del derecho canónico sobre la Ley de Matrimonio Civil. Una influencia que, por
lo demás, no se veía con buenos ojos. En este sentido, la Comisión de la Cámara de
Diputados tuvo presente, como se ha dicho, la opinión del profesor Mauricio Tapia: "Tampoco
debieran ampliarse las nulidades a aquellas previstas para el matrimonio, y tomadas del
derecho canónico, que no son más que causales de divorcio encubiertas (por ejemplo, el 'error
en las cualidades personales')"31.

Especialmente crítico de la decisión adoptada por el legislador se muestra Barrientos, ya que


las razones para no tratar del error en una cualidad personal como causa de nulidad del
acuerdo de unión civil estuvieron condicionadas por una cierta lectura de la Ley de Matrimonio
Civil y, desde tal perspectiva, dan cuenta de una visión ideologizada que pasó por alto una
mirada desde el mismo derecho de las personas. Explica: "Si usted yerra en una cualidad
personal, que ha sido determinante para que concluya el acuerdo de unión civil, su misma
persona resulta afectada por ese error, y adviene herida su libertad, en cuanto que su proyecto
personal de vida descansa en una cierta falsedad, que no le es atribuible ni imputable. Así, si
el derecho no reconoce que ese error afecta a su propia persona, y hace que el acuerdo sea
válido y genere sus afectos, es su persona la afectada, y es su libertad personal y sus
derechos esenciales los que resultan oprimidos y menguados. Pero aún hay más: si usted
conviviente civil, que ha errado en una cualidad personal, ha de convivir válidamente con su
libertad herida, ha de soportar la injustificada discriminación que significa que si usted hubiera
contraído matrimonio, sí que su libertad habría sido respetada, que en esto la ley ha
consagrado, en relación con el matrimonio, una clara discriminación"32.

1.3.2. Fuerza

Falta el consentimiento libre y espontáneo "si ha habido fuerza, en los términos de los
artículos 1456 y 1457 del Código Civil" (art. 8º letra b).

En relación con la fuerza, la Ley de Matrimonio Civil agrega que ella sea "ocasionada por
una persona o por una circunstancia externa, que hubiere sido determinante para contraer el
vínculo", lo cual no se contempla en la nueva ley de AUC33.
Como dice Rodríguez, de las normas citadas se desprende que la causal de nulidad en el
matrimonio es bastante más amplia que la causal regulada a propósito de los acuerdos de
unión civil, ya que en este último evento no hay nulidad si la fuerza ha sido ocasionada por una
circunstancia externa determinante para consentir.

1.3.3. Dolo, su no consideración

Al igual que sucede en el matrimonio, la Ley de Acuerdo de Unión Civil no reconoce el dolo
como vicio del consentimiento, pues entiende que en esta sede es igualmente aplicable lo
dicho para excluirlo allá: "establecer el dolo como vicio del consentimiento significa poner en
peligro la estabilidad del vínculo matrimonial, ya que es normal que en las relaciones que
preceden a las nupcias se adopten actitudes destinadas a impresionar que pudieran llegar a
ser constitutivas de este vicio"34.

2. I

En materia matrimonial los impedimentos pueden ser de dos clases: dirimentes, que son los
que obstan a la celebración del matrimonio, de tal suerte que, si no se respetan, la sanción es
la nulidad del vínculo matrimonial, e impedientes, que nuestro Código Civil llama prohibiciones,
cuyo incumplimiento no produce nulidad, sino otro tipo de sanciones.

Los impedimentos dirimentes pueden ser de dos clases: absolutos, si obstan al matrimonio
con cualquier persona, y relativos, si sólo impiden el matrimonio con determinadas personas.

Si aplicamos esa nomenclatura, la Ley de Acuerdo de Unión Civil establece los siguientes
impedimentos:

— No podrán celebrar este contrato entre sí los ascendientes y descendientes por


consanguinidad o afinidad, ni los colaterales por consanguinidad en el segundo grado (art. 9º
inc. 1º)35. Se trata de un impedimento dirimente relativo.

— Tampoco podrán celebrarlo las personas que se encuentren ligadas por un vínculo
matrimonial no disuelto o un acuerdo de unión civil vigente (art. 9º inc. 2º)36. Éste es un caso
de impedimento dirimente absoluto.

Los otros impedimentos dirimentes absolutos del artículo 5º de la Ley de Matrimonio Civil
¿se aplican al acuerdo de unión civil?

Dicho artículo 5º señala que no pueden contraer matrimonio: "Nº 3 (...) los que por un
trastorno o anomalía síquica sean incapaces de modo absoluto para formar la comunidad de
vida que implica el matrimonio37, Nº 4 Los que carecieren de suficiente juicio o discernimiento
para comprender y comprometerse con los derechos y deberes esenciales del matrimonio"38.
Una solución es estimar que estos impedimentos son igualmente aplicables a quienes
quieran celebrar el acuerdo de unión civil, pues el artículo 23 de la nueva ley dispone que
todas las inhabilidades que las leyes y reglamentos establecen respecto de los cónyuges se
harán extensivas, de pleno derecho, a los convivientes civiles. Dentro del genérico término
"inhabilidades" habría de entenderse comprendidos los impedimentos, denominación que
reciben en materia matrimonial las incapacidades. El problema de aceptar esta tesis es que
también habría que admitir la nulidad del AUC por estas causales y el artículo 26 letra f) inc. 2º
de la nueva ley no las señala entre aquellas que dan lugar a la nulidad y sabido es que en
materia de nulidad matrimonial no hay más causales que las que expresa la ley, razonamiento
del todo aplicable a esta nueva figura.

Otra tesis es sostener que dichos impedimentos no son aplicables al acuerdo de unión civil,
pues el legislador no los contempló y las incapacidades son de derecho estricto y, por lo
mismo, no cabe aplicar la analogía.

Nos inclinamos por distinguir entre uno y otro impedimento. El caso de un trastorno o
anomalía síquica que incapacite de modo absoluto para formar "la comunidad de vida que
implica el matrimonio" también se aplicaría al AUC, pues en éste igualmente hay una vida en
común, aunque precaria desde el punto de vista de su forma de terminación; vida en común
que no puede tener lugar si se padece de un trastorno o anomalía de esas características.

Respecto del impedimento de carecer de suficiente juicio o discernimiento para comprender


y comprometerse "con los derechos y deberes esenciales del matrimonio", no creemos que se
pueda aplicar al AUC, pues como dice Barrientos ha de considerarse como derechos y
deberes esenciales del matrimonio aquellos que específicamente aparecen reconocidos en el
Código Civil, en el contexto general marcado por su artículo 102, y que se describen a partir de
su artículo 13139. Pues bien, la ley que creó el acuerdo de unión civil estableció, de entre
todos ellos, sólo como deber personal el de ayuda mutua; las obligaciones de comunidad de
vida y fidelidad, que constituyen en buena medida la esencia del matrimonio, están ambas
ausentes en el nuevo estatuto. Dada la ausencia de esos deberes esenciales en el AUC, mal
puede aplicarse entonces el impedimento en comento a éste.

En cuanto a prohibiciones, la nueva ley dice que "La persona que, teniendo la patria
potestad de un hijo o la guarda de otra, quiera celebrar un acuerdo de unión civil, deberá
sujetarse a lo prescrito en los artículos 124 a 127 del Código Civil" (art. 10), esto es, hacer
inventario solemne de los bienes que esté administrando y les pertenezcan como herederos de
su cónyuge difunto o con cualquier otro título y nombramiento de un curador especial a esas
personas para la confección del inventario. Esta prohibición tiene por objeto evitar la confusión
de patrimonios. La sanción por la falta de inventario solemne es que perderá el derecho de
suceder, como legitimario o como heredero abintestato, al hijo cuyos bienes administra (art.
127 del C.C.)

El artículo 8º inciso 2º del reglamento40de la LAUC dice que el oficial del Registro Civil
correspondiente, no permitirá la celebración del acuerdo sin que se le presente certificado
auténtico del nombramiento de curador especial e inventario solemne de bienes, si los hubiere.
Lo anterior, salvo que se acredite mediante información sumaria, la que podrá consistir en una
declaración jurada ante el oficial civil de que el o los contrayentes no tienen hijos de
precedente matrimonio que estén bajo su patria potestad o bajo su tutela o curaduría.

La ley agrega que, cuando un acuerdo de unión civil haya expirado, la mujer que está
embarazada no podrá contraer matrimonio con un varón distinto ni celebrar un nuevo acuerdo
antes del parto, o, no habiendo señales de preñez, antes de cumplirse los doscientos setenta
días subsiguientes a la expiración del acuerdo. Pero se podrán rebajar de este plazo todos los
días que hayan precedido inmediatamente a dicha expiración y en los cuales haya sido
absolutamente imposible el acceso del conviviente varón a la mujer. El oficial del Registro Civil
correspondiente no permitirá la celebración del matrimonio o del nuevo acuerdo sin que por
parte de la mujer se justifique no estar comprendida en el impedimento precedente (art. 11)41.
El objeto de esta norma es evitar la confusión de paternidades.

25Rodríguez se pregunta cuál es la razón de ser de que la nueva ley exija la edad de 18 años para celebrar el
AUC. A su juicio, es la forma de evitar que puedan celebrar un acuerdo de esta especie personas del mismo sexo,
habida consideración de lo previsto en el artículo 365 del Código Penal, que sanciona al que accediera
carnalmente a un menor de dieciocho años de su mismo sexo. Lo anterior porque el acuerdo de unión civil implica
admitir las relaciones homosexuales como constitutivas de estado civil y parentesco por afinidad, y ello sería
inconsistente con el delito sancionado en el referido artículo 365 de la ley penal, si pudieran celebrar este acuerdo
de unión civil personas menores de edad. R , ob. cit., p. 81.

26Sobre esto se dijo en la tramitación de la ley: "El representante de Unicef, señor Nicolás Espejo, consideró
correcto que el legislador estime la mayoría de edad, como un requisito esencial para poder celebrar este contrato
(artículo 7º). La mayoría de edad para la celebración de contratos que establecen relaciones familiares y confieren
estado civil debe ser un requisito fundamental fijado por la legislación interna. Sin embargo, de fijar el legislador
chileno este límite correcto de edad, no se comprende la vigencia del actual artículo 5º, Nº 2 de la Ley de
Matrimonio Civil, que permite la celebración de un matrimonio a menores de 16 años de edad. Reiteró que estima
adecuado lo dispuesto en el artículo 7º del proyecto de ley. Sin embargo, de mantenerse esta disposición, debiera
modificarse la Ley de Matrimonio Civil (art 5º, Nº 2), a efectos de equiparar el nivel de protección de los niños
frente a la celebración de contratos personalísimos en el ámbito familiar, con efectos en su vida presente y futura,
como su estado civil. El profesor Eduardo Court señaló que, respecto de la edad a partir de la cual se puede
celebrar el Acuerdo de Vida en Pareja, que son los 18 años, a diferencia de lo que ocurre en el matrimonio, que
llega a los 16, no es lógico que quien puede lo más, casarse, no puede lo menos, que es celebrar el AVP. Sin
embargo, preguntó si es razonable que alguien pueda casarse a los 16 años. Estimó preferible subir la edad para
contraer matrimonio. El profesor Mauricio Tapia mencionó que el matrimonio fija como edad para su celebración los
16 años (art. 5º Nueva Ley de Matrimonio Civil). No aprecia por qué este contrato de familia, que envuelve un
compromiso de menor entidad en obligaciones y derechos que el matrimonio, exigirá como mínimo tener 18 años.
Debería conciliarse con la regla del matrimonio". Historia de la Ley, cit., Segundo Trámite Constitucional: Cámara
de Diputados, Informe de Comisión de Constitución, pp. 845-846.

27Sobre el error en el matrimonio vid. A F , Anastasia, El error en una cualidad como vicio del consentimiento matrimonial en el artículo 8 Nº 2 de la Ley de
Matrimonio Civil de 2004, en "Revista de Derecho Universidad Austral", vol. 21 Nº 1 (2008), pp. 9-43; D M G , Íñigo, El error en las cualidades personales del otro
contrayente en la ley Nº 19.947, en "Ius et Praxis", Universidad de Talca, Vol. 11 Nº 1 (2005), pp. 11-35M; D C , Solange, El error en la persona como causal de nulidad
del matrimonio en el Derecho francés y en el Derecho chileno, en "Temas de Derecho", Universidad Gabriela Mistral, año 19, Nºs. 1 y 2 (2004), pp. 39-54; M M , Alexis,
Aplicación de un criterio objetivo-subjetivo en la apreciación de la entidad de las cualidades cuya falsa representación puede originar el error disciplinado en el Nº 2 del artículo 8º de la
nueva Ley de Matrimonio Civil, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil V", LegalPublishing, 2010, pp. 297-312; M M , Alexis, El error inducido por dolo como causal de
nulidad del matrimonio civil en la ley Nº 19.947: aceptación y consecuencias de su regulación, en "Ius et Praxis", Universidad de Talca, Vol. 16 Nº 2 (2010), pp. 121-146; M
M , Alexis, Determinación de las características que deben reunir las cualidades para efectos de la aplicación del Nº 2 del artículo 8º de la ley Nº 19.947, en AA.VV., "Estudios de
Derecho Civil IX", LegalPublishing, 2014, pp. 151-161; M M , Alexis, Jurisprudencia sobre el error en la persona y vicio del consentimiento matrimonial durante la vigencia
de la "Ley de Matrimonio Civil" de 1884, en Revista de Derecho Universidad Católica de Valparaíso, vol. 43 (2014), pp. 161-199.

28Q V , María Soledad, El acuerdo de unión civil. Su regulación. Semejanzas y diferencias con el
matrimonio en el ordenamiento jurídico chileno, en "Revista de Derecho Universidad Católica de Valparaíso", vol.
44 (2015), p. 127.

29B , ob. cit., p. 730.

30Ídem, pp. 751-752.

31Ídem, p. 752.

32Ídem.

33Para la fuerza en el matrimonio vid. Q V , María Soledad, La fuerza y el consentimiento


matrimonial, en AA.VV., "Estudios Jurídicos en Homenaje al Profesor Alejandro Guzmán Brito", Edizioni dell'Orso,
T. III, 2014, pp. 621-647.

34R , ob. cit., p. 36.

35La Ley de Matrimonio Civil consagra igual impedimento en el art. 6º inciso 1º.

36También la Ley de Matrimonio Civil impide la celebración del matrimonio a los que se hallaren ligados por
vínculo matrimonial no disuelto (art. 5º Nº 1).

37La privación de razón, también contemplada en este numeral 3º, habría que aplicarla al acuerdo de unión
civil, a falta de texto expreso en la nueva ley, en virtud de las reglas generales de incapacidad. Al respecto,
Barrientos entiende que, como "el sentido común mueve a estimar que quien se halla privado de razón en el
momento de celebrar el acuerdo, es incapaz de formar un consentimiento libre y pleno, esa incapacidad es causa
de la nulidad del acuerdo. Lo es porque, frente a un vacío de la ley, el juez ha de inclinarse por la nulidad fundado
en la regla del artículo 170 número 5º del Código de Procedimiento Civil, en relación con el inciso 1º de este
artículo 8º de la ley, que, como regla general, exige un consentimiento libre y espontáneo y, claramente, quien
actúa privado de razón, ni es libre, ni actúa espontáneamente". B , ob. cit., p. 749.

38Una explicación detallada de estos dos impedimentos puede verse en B G , Javier y


N A , Aránzazu, Nuevo Derecho Matrimonial chileno, LexisNexis, Santiago, 2004, pp. 222-229.

39Ídem, p. 229.

40Ver en Anexo II Decreto Nº 510 del Ministerio de Justicia de 16 de septiembre de 2015, que aprueba
Reglamento de la Ley Nº 20.830, que crea el Acuerdo de Unión Civil.

41Igual norma está recogida en el artículo 128 del Código Civil y se aprobó no obstante que se hizo presente
que hoy existen métodos científicos, como el examen de ADN, que permiten determinar la paternidad y que la
norma vigente sobre la materia "es anacrónica y castiga simbólicamente a la mujer". Historia de la Ley, cit.,
Segundo Trámite Constitucional: Cámara de Diputados, Informe de Comisión de Constitución, p. 745. Sobre este
mismo artículo 11 de la nueva ley, Lepin se plantea una serie de interrogantes: ¿se trata de una incapacidad o de
una prohibición?, ¿se aplica sólo a la mujer y en parejas heterosexuales?, ¿el objetivo es evitar la confusión de
paternidad?, ¿qué sucede si es la misma pareja la que quiere ahora celebrar un matrimonio o un acuerdo de unión
civil?, por último, si no es una incapacidad, ¿cuál es la sanción? Le parece que por los términos imperativos de la
LAUC, que señala "no podrá contraer" o que el oficial "no permitirá la celebración", se trataría de una incapacidad
o impedimento dirimente. De no ser así, y si se trata de una prohibición, la ley no consigna ninguna sanción.
Recuerda que en el caso del matrimonio es una prohibición, y la sanción es que serán solidariamente
responsables de todos los perjuicios y costas ocasionados a terceros por la incertidumbre de la paternidad la mujer
y su nuevo marido (art. 130 del C.C.). L M , Cristián, Derecho familiar chileno, Thomson Reuters,
Santiago, 2017, p. 327.
C C A U C

1. D A U C

El Reglamento de la ley se refiere en su párrafo 2 º a las "Diligencias previas a la celebración


del acuerdo de unión civil" , disponiendo en su artículo 4 º : "En forma previa a la celebración
del acuerdo, los futuros convivientes civiles solicitar Una hora con cualquier oficial del Registro
Civil, indicando sus nombres, el lugar, el día y la hora de celebración. En caso de requerir la
asistencia de una intérprete de señas, requerirá indicarlo, así como también indicaremos si el
acuerdo de unión civil se celebrará a a través de mandatario especialmente facultado para este
efecto ".

Luego, el artículo 5º, también del Reglamento, agrega: "El oficial del Registro Civil deberá
exigir a los futuros contrayentes que se encuentren en las situaciones descritas en los artículos
8º 42 y 9º 43 del presente reglamento, que acredite el cumplimiento de los requisitos
correspondientes en forma previa a la celebración del respectivo acuerdo ".

2. C ,

El acuerdo de unión civil se celebrará en el Servicio de Registro Civil e Identificación, ante


cualquier oficial 44 , quien se levantará de todo lo obrado, la que será firmada por él y por los
contrayentes (art. 5 º de la LAUC). A diferencia del matrimonio la ley no requiere la presencia
de dos testigos hábiles.

La celebración del acuerdo de unión civil, al igual que el matrimonio, podrán desplazarse en
la oficina del registro civil o en el lugar que señalan los contrayentes, siempre que se encuentre
ubicado dentro de su territorio jurisdiccional (art. 5 º de la LAUC) 45 .
En la celebración, los contrayentes necesarios declarar, bajo juramento o promesa, por
escrito, oralmente o por lenguaje de señas acerca del hecho de no encontrarse ligados por
vínculo matrimonial no disuelto o un acuerdo de unión civil vigente (art. 5 º inc. 2 º de la LAUC).

El artículo 10 del Reglamento, por su parte, dispone que: "Para proceder a la celebración del
acuerdo, el oficial del Registro Civil deberá:

a) Solicitar la cédula de identidad a ambos contrayentes o el documento identificatorio


respectivo, los cuales, en ambos casos, deberán encontrarse vigentes;

b) Indicar fecha, hora, lugar y comuna de la celebración;

c) Individualizar al Oficial Civil y la Circunscripción de la oficina;

d) Individualizar a los contrayentes: nombres, apellidos, domicilios, número de documento de


identidad nacional o extranjero, sexo, estado civil, nacionalidad, fecha de nacimiento y
profesión u oficio;

e) Dar lectura a los artículos 1º y 14 de la ley Nº 20.830;

f) Dejar constancia de haberse consultado a los contrayentes, quienes deberán declarar bajo
juramento o promesa, por escrito, oralmente o por lenguaje de señas, acerca de los siguientes
hechos:

i) No ser entre sí ascendientes o descendientes por consanguinidad o afinidad, ni colaterales


por consanguinidad en el segundo grado;

ii) No encontrarse ligados por vínculo matrimonial no disuelto o acuerdo de unión civil
vigente;

iii) Tener o no la libre administración de sus bienes. En caso de tratarse de un disipador que
se halle en interdicción de administrar lo suyo, podrá celebrar este acuerdo, pero deberá
dejarse constancia de esta circunstancia en el rubro observaciones;

iv) Si consienten libre y espontáneamente en celebrar el acuerdo de unión civil, y de la


respuesta afirmativa, dejar constancia en el acta de celebración;

v) Si pactarán el Régimen de Comunidad de bienes a que se refiere el artículo 15 de la ley;

g) Dejar constancia en el rubro observaciones del Acta, de los siguientes antecedentes


cuando corresponda:

i) Sentencia judicial que declara la interdicción del disipador;

ii) Sentencia judicial de nombramiento de curador de bienes del menor sujeto a guarda o
patria potestad y del inventario solemne de bienes;
iii) Acreditación de la mujer de no encontrarse comprendida en el impedimento del artículo
11 de la ley Nº 20.830;

iv) Nombres, apellidos y domicilio del intérprete; o, de quien conozca el lenguaje de señas.
Las partes deberán proporcionar el intérprete idóneo que intervendrá en la celebración;

v) Individualización del(la) mandatario(a) cuya representación conste en escritura pública; o,


acta consular con su correspondiente certificado de vigencia;

vi) Del hecho de haberse celebrado el Acuerdo de Unión Civil en artículo de muerte, las
circunstancias en que se ha efectuado, individualizando al conviviente civil afectado, y el
peligro que lo amenazaba;

h) Emitir el acta y proceder a su lectura;

i) Firma del Acta por el oficial del Registro Civil y por los convivientes civiles, si supieren o
pudieren hacerlo. Si alguno de los contrayentes no supiere o no pudiere firmar, se dejará
testimonio de esta circunstancia en el rubro observaciones que contendrá el acta de
celebración, expresando el motivo por el cual no firma, y procederá a estampar la impresión
digital del pulgar de su mano derecha o en su defecto de cualquier otro dedo, y a falta de este
miembro, sólo se dejará constancia de ello.

j) Certificar haber dado cumplimiento a los requisitos establecidos para su celebración".

Una vez finalizada la celebración del acuerdo de unión civil, se entregará a los convivientes
civiles una libreta de Acuerdo de Unión Civil. Asimismo, el Oficial Civil remitirá el Acta al
Registro Especial para proceder a su inscripción (art. 11 del Reglamento).

El acta levantada por el oficial del Registro Civil se inscribirá en un registro especial que
llevará el Servicio de Registro Civil e Identificación. El Registro Especial de Acuerdos de Unión
Civil deberá incluir las siguientes referencias: nombre completo y sexo de los contrayentes;
fecha, hora, lugar y comuna en la que se celebra el contrato, y la certificación, realizada por el
oficial del Registro Civil, del cumplimiento de los requisitos establecidos para su celebración
(art. 6º de la LAUC).

3. P A U C

Al igual que en el matrimonio, el AUC puede celebrarse por mandatario "facultado


especialmente para este efecto. El mandato deberá otorgarse por escritura pública en la que
se indiquen los nombres, apellidos, nacionalidad, profesión u oficio y domicilio de los
contrayentes que quedarán sujetos al acuerdo y del mandatario". El mandatario requerirá
facultad expresa para convenir por su mandante el régimen de comunidad de bienes (art. 5º
incisos 3º y 4º de la LAUC).
Se trata, por tanto, de un mandato solemne, pues se requiere escritura pública, y especial,
por cuanto se da para celebrar un acto determinado —el contrato de acuerdo de unión civil— y
con una persona en particular.

42Persona que tiene la patria potestad de un hijo o la guarda de otra y que quiera celebrar un acuerdo de unión
civil.

43Mujer que al terminar el acuerdo de unión civil esté embarazada y quiera contraer matrimonio o celebrar un
nuevo acuerdo.

44El Proyecto del Ejecutivo daba la alternativa de celebrar el acuerdo de vida en pareja ante el Registro Civil, o
bien de que se otorgase por escritura pública. Al efecto disponía: artículo 3º.- "El Acuerdo de Vida en Pareja será
otorgado por escritura pública ante notario...", artículo 4º.- "Asimismo, el Acuerdo de Vida en Pareja podrá ser
celebrado en una oficina del Registro Civil, ante el respectivo Oficial...", artículo 5º.- "Tanto el acta levantada por el
Oficial del Registro Civil como la escritura pública en la que conste el Acuerdo de Vida en Pareja sólo tendrán
eficacia entre las partes y respecto de terceros desde que se inscriban en un registro especial que llevará el
Servicio de Registro Civil e Identificación...". Historia de la Ley, cit., Mensaje Nº 156/359 de 8 de agosto de 2011 de
S. E. el Presidente de la República con el que inicia un Proyecto de Ley que crea el Acuerdo de Vida en Pareja, pp.
14-15. Tapia era crítico de esta opción, pues "Quien debería encargarse de la suscripción del AVP es
exclusivamente el Registro Civil, que es el único órgano responsable de la administración de los registros públicos
sobre estado civil. Más aún, es esta institución la que llevará en todo caso -como lo indica el Proyecto- el registro
de los AVP, por lo que en términos de eficiencia administrativa es preferible que sea también el encargado de su
celebración. Por lo demás, el Registro Civil tiene una presencia nacional mucho mejor estructurada que las
notarías. En términos de igualdad en acceso a estos servicios públicos, el Registro Civil da una mayor garantía".
Historia de la Ley, cit., Primer Trámite Constitucional: Senado, Primer Informe de Comisión de Constitución, opinión
del profesor Mauricio Tapia, p. 116.

45El artículo 6º inc. 2º del Reglamento de la ley agrega: "No obstante lo anterior, los acuerdos de unión civil en
artículo de muerte pueden celebrarse ante cualquier oficial del Registro Civil y en cualquier lugar".
C A
46

1. R C
, ,

Según dispone el artículo 12 de la ley: "Los acuerdos de unión civil o contratos equivalentes,
no constitutivos de matrimonio, que regulen la vida afectiva en común de dos personas del
mismo o de distinto sexo, sujetos a registro y celebrados válidamente en el extranjero , serán
reconocidos en Chile, en conformidad con las siguientes reglas:

1ª. Los requisitos de forma y fondo del acuerdo se regirán por la ley del país en que haya
sido celebrado.

2ª. Sin embargo, Põdra Ser declarado nulo de conformity a la ley chilena, el Acuerdo
Celebrado en Territorio Extranjero Que se Haya contraído en contravención una lo dispuesto
en los Artículos 7 º , 8 º y 9 º de la ley.

3ª. Para Que el Acuerdo otorgado en País Extranjero produzca Efectos en Chile, debera
Inscribirse en el Registro Especial de Acuerdos de unión civil Que Establece el Artículo 6 º .
Los efectos de este acuerdo, una vez inscrito, se arreglan a las leyes chilenas, aunque los
contrayentes sean extranjeros y no residan en el territorio nacional.

4ª. La terminación del acuerdo y los efectos de la misma se someterán a la ley aplicable a su
celebración.

5ª Las sentencias que declaren la nulidad o la terminación del acuerdo, dictadas por
tribunales extranjeros, serán reconocidas en Chile conforme a las reglas generales que
establece el Código de Procedimiento Civil.

6ª. Los actos auténticos en que conste la terminación de uno de estos acuerdos serán
reconocidos en Chile, en conformidad con la legislación chilena vigente en esta materia".
2. M
C

El inciso 2º del mismo artículo 12 de la LAUC prescribe que: "Los matrimonios celebrados en
el extranjero por personas del mismo sexo serán reconocidos en Chile como acuerdos de
unión civil47si cumplen con las reglas establecidas en esta ley, y sus efectos serán los mismos
del referido acuerdo"48.

46Vid. C A , Pablo, Acuerdo de Unión Civil y Derecho Internacional Privado, en AA.VV.,


"Estudios sobre la nueva Ley de Acuerdo de Unión Civil", Thomson Reuters, 2016, pp. 91-106.

47Esto está en armonía con el artículo 80 de la Ley de Matrimonio Civil, que dispone que "el matrimonio
celebrado en país extranjero, en conformidad con las leyes del mismo país, producirá en Chile los mismos efectos
que si se hubiere celebrado en territorio chileno, siempre que se trate de la unión entre un hombre y una mujer".

48Para Rodríguez esta norma es un caso de aplicación del principio de "conversión del acto nulo". En efecto,
sostiene, el matrimonio celebrado en el extranjero entre personas del mismo sexo -incuestionablemente nulo a la
luz de las disposiciones de la ley Nº 19.947- es reconocido en Chile "como acuerdo de unión civil", si cumple con
las normas de la ley sobre este último contrato. En otros términos, el matrimonio entre personas del mismo sexo
vale en Chile, pero sus efectos son aquellos que corresponden a lo que prescribe la Ley sobre el Acuerdo de
Unión Civil. R , ob. cit., p. 86.
C E R E A U C

1. O

El Servicio de Registro Civil e Identificación se encargará de la organización, operación y


administración del Registro Especial de Acuerdos de Unión Civil que se refiere al artículo 6º de
la ley Nº 20.830, en el que se inscribió , entre otros, los contratos celebrados entre dos
personas de igual o de distinto sexo, que comparten un hogar, con el propósito de regular los
efectos jurídicos derivados de su vida afectiva en común, de carácter estable y permanente, en
conformidad a la ley citada (art. 12 del Reglamento) .

El Registro Especial de Acuerdos de Unión Civil será único y centralizado, y estará


conformado por la Acta de celebración del Acuerdo de Unión Civil , levantada por el Oficial del
Registro Civil, y todos los documentos a que se refieren el artículo 10 del Reglamento, cuyas
inscripciones y / o anotaciones se practicarán de manera sistematizada e informática , por
medios tecnológicos (art. 13 del Reglamento).

2. I R E A U C

Se inscribirán en este Registro, además de las actas de los acuerdos de unión civil
celebrados en Chile, lo siguiente:

1. Los acuerdos de unión civil o contratos equivalentes no constitutivos de matrimonio,


celebrados en el extranjero, los que se encuentran sometidos a las reglas establecidas en el
artículo 12 de la ley Nº 20.830;

2. Los matrimonios celebrados en el extranjero por personas del mismo sexo, los que se
encuentran sometidos a las reglas establecidas en el artículo 12 de la ley Nº 20.830 (art. 14 del
Reglamento).
También se deberán inscribir en el Registro Especial los actos jurídicos que modifican o
ponen término al acuerdo, tales como:

a. La escritura pública en que los convivientes civiles pacten la sustitución del régimen de
comunidad por el de separación total de bienes, dentro del plazo de 30 días siguientes a la
fecha de la escritura;

b. La constancia de la inscripción del matrimonio celebrado por los convivientes civiles entre
sí;

c. La escritura pública otorgada ante notario público o el acta otorgada ante oficial del
Registro Civil, en que se dé término por mutuo acuerdo de los convivientes civiles al acuerdo
de unión civil;

d. La escritura pública otorgada ante notario público o el acta otorgada ante oficial del
Registro Civil, en que se dé término por voluntad unilateral de uno de los convivientes civiles,
al acuerdo de unión civil;

e. Cualquier documento público debidamente autenticado en que conste la terminación de


los acuerdos de unión civil o contratos equivalentes celebrados en el extranjero;

f. La sentencia judicial ejecutoriada en que se declare la nulidad del acuerdo o su término, o


cualquier otra sentencia judicial que ordene practicar una inscripción en el Registro Especial;

g. Las sentencias judiciales de divorcio, nulidad o término de matrimonios entre personas del
mismo sexo celebrados en el extranjero y que se encuentren inscritos en Chile;

h. Otros actos jurídicos que modifiquen la inscripción (art. 15 del Reglamento).

La inscripción en el Registro deberá contener las siguientes menciones:

1. Fecha y número de inscripción;

2. Fecha, hora, lugar y comuna de otorgamiento del Acta;

3. Individualización del Oficial Civil y la circunscripción de la Oficina, o de la autoridad ante


quien se hubiere celebrado, si se trata de acuerdos de unión civil o contratos equivalentes, o
matrimonios de personas del mismo sexo celebrados en el extranjero;

4. Individualización de los contrayentes: nombres, apellidos, número de documento de


identidad nacional o extranjero, sexo, estado civil, nacionalidad;

5. Régimen de comunidad, si se hubiere pactado;

6. Anotar la circunstancia de haberse celebrado en artículo de muerte, cuando proceda;

7. Certificación realizada por el Oficial Civil de la Oficina de Registro Civil correspondiente de


haber dado cumplimiento a los requisitos establecidos para su celebración (art. 16 del
Reglamento).

3. I R E A U C

De conformidad a lo dispuesto en la ley Nº 20.830, los acuerdos de unión civil o contratos


equivalentes no constitutivos de matrimonio celebrados en el extranjero, y los actos auténticos
en que conste su terminación, serán reconocidos en Chile. Sus requisitos de forma y fondo se
regirán por la ley del país en que hayan sido celebrados u otorgados.

Para que el acuerdo o su término produzcan efectos en Chile deberá inscribirse el


documento en que conste el acto en el Registro Especial de Acuerdos de Unión Civil,
debidamente autenticado conforme a la ley chilena.

Los efectos de este acuerdo o de su término, una vez inscritos conforme a lo señalado
precedentemente, serán reconocidos en Chile, quedando sometidos a las reglas establecidas
en el artículo 12 de la ley Nº 20.830, aunque los contrayentes sean extranjeros y no residan en
el territorio nacional (art. 17 del Reglamento).

Los acuerdos de unión civil o contratos equivalentes no constitutivos de matrimonio,


celebrados en el extranjero entre dos chilenos, o entre un chileno y un extranjero, para que
produzcan efectos en Chile, deberán ser inscritos en el Registro Especial. La inscripción en
estos casos podrá ser requerida a través de los consulados de Chile, los cuales deberán
remitir los antecedentes correspondientes al Ministerio de Relaciones Exteriores, quien a su
vez los enviará al Servicio de Registro Civil e Identificación para su inscripción en el Registro
Especial de Acuerdos de Unión Civil. Asimismo, la inscripción podrá ser requerida
directamente en el Registro Especial, o bien en cualquier Oficina del Servicio de Registro Civil
e Identificación, la que deberá remitir los antecedentes al referido Registro para su inscripción
(art. 18 del Reglamento).

La inscripción de los acuerdos de unión civil o contratos equivalentes no constitutivos de


matrimonio, celebrados en el extranjero, entre dos extranjeros sólo podrá ser requerida
directamente en Chile en el Registro Especial de Acuerdos de Unión Civil, o bien en cualquier
Oficina del Servicio de Registro Civil e Identificación, la que deberá remitir los antecedentes al
referido Registro para su inscripción (art. 19 del Reglamento).
4. C R E A U C

La información contenida en el Registro Especial de Acuerdos de Unión Civil será entregada


por el Servicio de Registro Civil e Identificación mediante certificados, de conformidad a lo
establecido en el artículo 4º Nº 7 de la Ley Nº 19.477, Orgánica del Servicio de Registro Civil e
Identificación. Dichos certificados se otorgarán a petición de cualquier interesado, para lo cual
deberá proporcionar el número de RUN o nombre completo de cualquiera de los convivientes
civiles.

Las menciones que deberán contener los certificados que otorgará el Servicio se fijarán por
resolución de su director nacional, en conformidad a la legislación vigente.

Los certificados se otorgarán en línea y en las oficinas del Servicio, previo pago de los
derechos que se fijen al respecto en conformidad a la normativa vigente (art. 23 del
Reglamento).

5. R R E
A U C

Las rectificaciones de errores u omisiones manifiestos de la inscripción en el Registro


Especial podrán ser requeridas a petición de parte u ordenadas de oficio por el director
nacional del Servicio de Registro Civil e Identificación, quien las autorizará.

Se entenderán por omisiones o errores manifiestos todos aquellos que se desprendan de la


sola lectura de la respectiva inscripción o de los antecedentes que le dieron origen o que la
complementan (art. 24 del Reglamento).
C E

"El acuerdo generado para los convivientes civiles los derechos y obligaciones que establece
la presente ley" (art. 2 º ) 49 .

El acuerdo de unión civil produce diversos efectos, algunos de los cuales se desarrollan en
esta parte y otros solo se enuncian, pues tienen un análisis mayor , que se hace más adelante.

1. L

Los convivientes civiles "serán afectados parientes para los efectos previstos en el artículo
42 del Código Civil" (art. 1 º ) 50 , norma que señalan quiénes son los cuentos en caso de que
la ley disponga que se oiga a los parientes de una persona (lo que sucede, por ejemplo,
cuando se trata del cuidado personal de un menor, designado de tutor o curador, etc.).

2. S " "

É ste FUE uno de los puntos Más debatidos en la tramitación de la ley.

Conforme al Artículo 1 º inciso 2 º de la LAUC , en Virtud del Acuerdo de unión civil se


Adquiere el estado de civiles "conviviente civil" 51 .

El proyecto de ley del Ejecutivo en cambio establecía: "El acuerdo sólo generará los
derechos y obligaciones que establece la presente ley y en ningún caso, alterará el estado civil
de los contratantes" (art. 1º inc. 2º)52. La justificación de esto fue "que el estado civil, de
acuerdo al artículo 304 del Código Civil, es la calidad de un individuo, en cuanto le habilita para
ejercer ciertos derechos o contraer ciertas obligaciones civiles. La esencia del contrato que se
propone consiste en regular los efectos jurídicos de la vida afectiva en común de más de
2.000.000 de personas que se encuentran en una situación de precariedad jurídica (...) no hay
necesidad de establecer un estado civil para estas parejas que conviven, ya que éste le
conferiría a quienes lo celebran, todos los derechos y obligaciones que contempla el estado
civil, lo que implicaría crear un matrimonio de segunda categoría"53. En la misma línea
argumentativa, Rodríguez señaló que no le parecía adecuado que se otorgue estado civil a las
parejas que celebren el acuerdo. Indicó que era partidaria de que el proyecto genere sólo
derechos y obligaciones y que, de ninguna manera, altere el estado civil de los contrayentes.
Recalcó que otorgar tal estatuto a los contratantes del acuerdo de vida en pareja podría tener
un gran impacto social y cultural, porque este hecho constituiría una severa asimilación de este
contrato a la institución del matrimonio, dado que éste es una de las fuentes del estado civil.
Sostuvo que el acuerdo de vida en pareja no posee la vocación de estabilidad que sí tiene el
matrimonio. Por eso es razonable que esta última institución dé lugar a un estado civil y,
además, no es efectivo que el estado civil sea necesario para adquirir determinados derechos
y deberes, ya que ellos son consecuencia de lo que se establece en la ley y no derivan del
estado civil y, si bien dos personas que actualmente viven en pareja no cuentan con una
protección de sus derechos en materia de administración de bienes y normas sucesorias, el
proyecto de ley en discusión viene a subsanar ese vacío y a reconocer una serie de facultades,
para los que no se requiere tener un determinado estado civil54.

Por el contrario, Bascuñán expresó que el acuerdo de vida en pareja sí debía constituir
estado civil, tanto desde el punto de vista de la identidad de los propios contrayentes como
desde el punto de vista de los terceros, ya que no son personas solteras, son personas
legalmente emparejadas y el acuerdo cumple una función de orientación social55. En el mismo
sentido se pronunció Tapia, porque el estado civil es un estado permanente, y la unión civil es
un estado permanente; prueba de que el acuerdo debe dar origen a un tipo de estado civil es
que éste es incompatible con el matrimonio. Arguyó que si no fuese estado civil, tal
incompatibilidad no debería existir56. También en la historia de la ley se lee: "El Honorable
Senador señor Espina señaló que de la lectura del inciso segundo propuesto por el Gobierno
se deduce que si una persona soltera contrae un acuerdo de vida en pareja va a mantener su
estado civil. Lo anterior, señaló, no se entiende bien, ya que un casado no puede contraer el
acuerdo de vida en pareja. Agregó que, además, va a resultar un poco extraño que una
persona que celebró este contrato siga diciendo que es soltera. Agregó que esta situación le
llamaba la atención pues el contrato que estatuye el acuerdo de vida en pareja viene a regular
la vida afectiva en común de los contrayentes y va a generar derechos y obligaciones civiles
entre ellos y terceros. Éste sería el único caso de un estatuto que no da lugar a un estado civil.
Concluyó que lo lógico sería que este acuerdo confiera a las partes un estado civil nuevo"57.

3. P

De manera similar que en materia matrimonial, "entre un conviviente civil y los


consanguíneos de la persona con la que está unida por un acuerdo de unión civil existirá,
mientras éste se encuentre vigente, parentesco por afinidad. La línea y grado de afinidad de
una persona con un consanguíneo de su conviviente civil se califica por la línea o grado de
consanguinidad de dicho conviviente civil" (art. 4º).

Sin embargo, hay una diferencia, pues en el matrimonio el parentesco por afinidad es el que
existe entre una persona que está o ha estado casada y los consanguíneos de su marido o
mujer (art. 31 del Código Civil)58, mientras que en el AUC tal parentesco sólo existe mientras
aquél "se encuentre vigente". La explicación legal de esto último es que al término del acuerdo
los convivientes recuperan el estado civil que tenían antes de celebrar este contrato (art. 1º
inciso 2º de la ley Nº 20.830).

Como hace ver Bustos podría entonces presentarse perfectamente la situación en la que un
"ex conviviente civil" se encontrara habilitado para contraer matrimonio con el hijo o hija de su
ex conviviente, pues no afectaría a éste la inhabilidad dispuesta en el artículo 6º de la Ley de
Matrimonio Civil (el parentesco por afinidad cesa cuando termina la unión civil), en
circunstancias en que en esa misma situación, pero ahora tratándose de "ex cónyuges", al
mantenerse el parentesco por afinidad aun declarado el divorcio, respecto de ellos sí continúa
la inhabilidad dispuesta en el artículo 6º de la Ley de Matrimonio Civil59.

4. A

"Los convivientes civiles se deberán ayuda mutua" (art. 14)60. La ayuda mutua o asistencia
consiste en los cuidados personales y constantes que los cónyuges se deben recíprocamente.

La ayuda mutua fue el único deber u obligación de carácter personal que impuso la ley a los
convivientes civiles. Como se sabe en el matrimonio existen otros, tales como el deber de
fidelidad61, socorro, deber de respeto recíproco, deber de protección recíproca, derecho y
deber de vivir en el hogar común (artículos 131 y 133 del Código Civil), etc.

5. O

Los convivientes civiles "estarán obligados a solventar los gastos generados por su vida en
común, de conformidad a sus facultades económicas y al régimen patrimonial que exista entre
ellos" (art. 14)62.
6. L

"El conviviente civil tendrá legitimación activa para reclamar las indemnizaciones derivadas
de los perjuicios a que hubiere lugar por el hecho ilícito de un tercero que hubiere causado el
fallecimiento de su conviviente civil63o que lo imposibilite para ejercer por sí mismo las
acciones legales correspondientes, sin perjuicio de las otras indemnizaciones a que tenga
derecho, con arreglo a las prescripciones del derecho común" (art. 20).

Del texto queda claro que el hecho ilícito que habilita a un conviviente civil para demandar
debe ocasionar:

i) El fallecimiento de su conviviente civil o

ii) La imposibilidad para que el propio conviviente civil víctima ejerza las acciones legales
correspondientes64.

En general, puede decirse que esta norma viene a consagrar legislativamente una larga
evolución jurisprudencial que terminó por reconocer el derecho de los concubinos a demandar
de perjuicios en caso de fallecimiento de su conviviente65.

Sin duda, dada su redacción, este artículo 20 dará origen a los más diversos problemas.
Según Corral, la última frase, "sin perjuicio de las otras indemnizaciones a que tenga derecho,
con arreglo a las prescripciones del derecho común", daría para pensar que el conviviente
tendría derecho a reclamar una doble indemnización: la suya propia, como víctima por
repercusión66, y la que correspondería al conviviente fallecido o imposibilitado. Pero si fuera
así, agrega, se estaría consintiendo un enriquecimiento injustificado del conviviente que no fue
víctima directa del hecho ilícito. Contrastaría esto también con la situación en la que están las
personas que han contraído matrimonio entre sí, ya que, si uno de ellos es afectado por un
delito o cuasidelito, su marido o mujer sólo puede demandar por el daño sufrido como víctima
indirecta y no el daño propio del cónyuge víctima. Debe añadirse que, si el accidente produce
la muerte del conviviente, y en el entendido de que el daño sufrido sea transmisible —lo que es
puesto en duda respecto del daño moral—, el derecho a la indemnización debería pertenecer a
los herederos, entre los cuales está también el conviviente, pero junto con él pueden concurrir
hijos o ascendientes del fallecido (art. 16 ley Nº 20.830). La norma del artículo 20 estaría
negándoles el derecho a percibir la indemnización a estos herederos del fallecido, asignando
un derecho exclusivo al conviviente sobreviviente.

Según el mismo autor, no parece haberse sido ésta la intención de los legisladores, que lo
que buscaban era consagrar expresamente el derecho del conviviente a ser indemnizado
como víctima indirecta o por repercusión en caso de que un tercero causara culposa o
dolosamente la muerte de su pareja. La cuestión se complicó, explica Corral, cuando se añadió
el caso de hecho ilícito que produce imposibilidad de reclamar la indemnización por sí mismo,
y más aún cuando se agregó que el derecho del conviviente era sin perjuicio de las otras
indemnizaciones que le correspondieran según el derecho común.
En un intento por subsanar la mala técnica legislativa, postula que la frase "sin perjuicio de
las otras indemnizaciones a que tenga derecho, con arreglo a las prescripciones del derecho
común" no se refiere al derecho que pueda corresponderle como víctima por repercusión en
caso de fallecimiento o imposibilidad física del conviviente, sino a otras indemnizaciones, como
las contenidas en un contrato de seguro, o indemnizaciones de responsabilidad civil que surjan
de otro tipo de hechos ilícitos que afecten a su compañero o compañera, por ejemplo, hechos
ilícitos que no le provoquen la imposibilidad de reclamar la indemnización de su propio daño.
En este último caso, podrán acumularse las demandas del conviviente lesionado, que
reclamará su propio perjuicio, y la de la persona que está unida a él por un acuerdo de unión
civil, que reclamará el perjuicio que ha sufrido por repercusión.

Siguiendo este razonamiento, continúa Corral, hay que entender que si el delito o cuasidelito
del tercero provoca la muerte de una persona, su conviviente civil tendrá legitimación activa
para reclamar su daño como víctima por repercusión y, además, a título de heredero y en
conjunto con los demás sucesores, la indemnización que hubiere correspondido al fallecido y
que sea transmisible por causa de muerte. Si el hecho ilícito le provoca un impedimento para
reclamar por sí mismo la indemnización (lo que supone que padezca una incapacidad mental),
nuevamente el conviviente podrá tener legitimación para reclamar su propia indemnización
como víctima por repercusión, pero esto no privará al lesionado de su derecho a reclamar que
se le indemnice el daño que él mismo ha sufrido. Como se encuentra imposibilitado, deberá
proceder en su nombre su representante legal. Este representante deberá ser un curador por
demencia, entendiendo ésta en el sentido más amplio de falta permanente de uso de razón por
cualquier causa. Esta curaduría podrá ser conferida por el juez a la persona que ha celebrado
un acuerdo de unión civil con el demente, en conformidad con el Nº 1 del art. 462 del Código
Civil, que se aplica a los convivientes según el art. 25 de la ley Nº 20.830. En tal caso, el
conviviente percibirá la indemnización que corresponde a quien está imposibilitado, pero lo
hará, no a título propio, sino como representante de este último. Por tanto, la indemnización
ingresará al patrimonio del incapacitado y en su administración el conviviente-curador deberá
cumplir lo dispuesto en el art. 467 del Código Civil, que señala que "Los frutos de sus bienes, y
en caso necesario, y con autorización judicial, los capitales, se emplearán principalmente en
aliviar su condición y en procurar su restablecimiento".

Con todo, finaliza Corral, persistirá el riesgo que los tribunales comiencen a entender que,
para que se reconozca la legitimación activa de uno de los convivientes por daños causados
por terceros al otro, será necesario que la convivencia se haya formalizado mediante un
acuerdo de unión civil. Si fuera así, resultaría que esta nueva ley, en vez de otorgar más
derechos a los integrantes de una unión de hecho, los habrá dejado en peor condición de
aquella en la que se encontraban67. Esto último, sin embargo, es refutado por Barrientos, ya
que la historia de la tramitación parlamentaria del artículo en comento contribuye a precisar
dos puntos básicos para darle un sentido razonable. Él está determinado por: 1º) el propósito
de reconocer al conviviente civil el derecho que la jurisprudencia había reconocido al
conviviente, para demandar la reparación del daño experimentado como consecuencia (por
repercusión) de la muerte de su conviviente, y 2º) el propósito de no alterar esa opinión
jurisprudencial, en cuanto no pertenece al sentido de este artículo la finalidad de exigir que
para la procedencia del derecho a reclamar la reparación se exija la celebración de un acuerdo
de unión civil. Estos dos principios, continúa, se ven reafirmados por "una inédita declaración
de la Comisión de Legislación de la Cámara de Diputados, pues su 'Informe' tocante a la
discusión en particular del proyecto comienza con este párrafo: 'Vuestra Comisión, en forma
previa a la discusión particular, dejó constancia que la aprobación de este proyecto no significa
que se elimine toda la creación jurisprudencial previa referida a las convivencias' (Boletines
Nºs. 7011-07 y 7873-07 refundidos, 'Informe de la Comisión de Constitución, Legislación y
Justicia', Valparaíso, 6 de enero de 2015, p. 130). Sobre tales bases se explica la regla de este
artículo"68.

En lo que dice relación con la última parte del artículo 20 ("sin perjuicio de las otras
indemnizaciones a que tenga derecho, con arreglo a las prescripciones del derecho común"),
Barrientos sostiene que el sentido que ha de dársele es el siguiente: hay unas reglas, las del
derecho común, en sede de reparación del daño causado y de la titularidad de las acciones
para exigirla. Sin perjuicio de tales prescripciones del derecho común, en dicho artículo se
consagran dos reglas especiales: 1ª) En sede daño por repercusión: se confiere titularidad
expresa al conviviente civil; 2ª) En sede de "representación" para ejercer la acción para
obtener la reparación: el conviviente civil puede ejercer la acción que compete a su conviviente
que, como consecuencia del hecho ilícito de un tercero, ha sufrido daños y ha quedado
imposibilitado de ejercer la acción por sí mismo. De este modo esas "otras indemnizaciones a
que tenga derecho, con arreglo a las prescripciones del derecho común", el conviviente civil
que no sufrió el hecho ilícito del tercero, podrían ser: a) Los daños "transmisibles": si el
hecho ilícito causó la muerte del conviviente, en relación con los daños que se admitan como
"transmisibles", el derecho a obtener su reparación se rige por las reglas del derecho común,
es decir, toca a los herederos, entre los que ahora se cuenta el conviviente civil, quien habrá
de concurrir con los restantes, v. gr., los hijos o ascendientes de su conviviente civil fallecido;
b) Los daños por repercusión, si existen, cuando el hecho ilícito no ha causado la
muerte del conviviente civil: la regla de la primera parte del artículo 20 no confiere, por
motivos que explica el mismo autor, legitimidad expresa al conviviente civil para demandar la
reparación de este género de daños, de manera que su eventual indemnización se sujeta a las
reglas del derecho común69.

Analizando el mismo artículo 20, Domínguez distingue entre daño material y daño moral. La
norma sólo se aplicaría al primero, pues es el único que ha podido entrar al patrimonio del
conviviente víctima por el hecho de la muerte. Y, si es así, indudablemente la norma es
superflua por innecesaria, ya que el conviviente sobreviviente tiene el carácter de heredero y,
por lo mismo, tiene derecho a suceder en todo lo que estaba en el patrimonio del causante. El
problema, en cambio, surge a su juicio con el daño moral. "Primero, porque si la interpretación
de la regla se decanta por entender que ella hace transmisible esta clase de perjuicio al
conviviente civil, se ha establecido un privilegio discriminatorio en favor del conviviente
sobreviviente y, en defecto, de todos los otros legitimados activos de esta especie de perjuicio
que carecen de un reconocimiento expreso a la transmisibilidad de la reparación. En segundo
lugar, porque estaría imponiendo la transmisibilidad del daño moral a los herederos, pese a
que ella se encuentra denegada ante ausencia de norma que lo resuelva, por la jurisprudencia
que se ha uniformado en el sentido de descartar la transmisibilidad del daño moral causado a
la víctima a sus herederos. Así, la Corte Suprema ha sido conteste en negar esa
transmisibilidad, tesis que hemos defendido junto a otros autores. De ser entonces esta la
interpretación, resultaría que el conviviente civil se encontraría favorecido respecto de todos
los otros herederos, en especial del cónyuge"70.
7. P 71

"Para efectos de la presunción de paternidad, en caso de convivientes civiles de distinto


sexo, se estará a las normas que la regulan en el artículo 184 del Código Civil" (art. 21)72-73.

La referencia al artículo 184 del Código Civil significa que se presumen hijos del conviviente
civil los nacidos después de la celebración del acuerdo de unión civil y dentro de los
trescientos días siguientes a su disolución.

La utilidad de esta presunción es sólo probatoria, ya que desde 1998, con la dictación de la
ley Nº 19.585, los hijos matrimoniales y no matrimoniales (reconocidos voluntaria o
forzadamente) tienen los mismos derechos.

Los hijos nacidos de un acuerdo de unión civil no tienen filiación matrimonial, pues para ésta
se requiere copulativamente que estén establecidas la paternidad, la maternidad y que haya
matrimonio (art. 185 del Código Civil), cuestión esta última que no sucede en la especie.

8. S (
)

9. D ( )

10. N ( )
11. P

Hasta la dictación de la Ley Nº 20.830, que crea el Acuerdo de Unión Civil, el artículo 226
del Código Civil decía:

"Podrá el juez, en el caso de inhabilidad física o moral de ambos padres, confiar el cuidado
personal de los hijos a otra persona o personas competentes, velando primordialmente por el
interés superior del niño conforme a los criterios establecidos en el artículo 225-2"74. Su inciso
segundo agregaba que:

"En la elección de estas personas se preferirá a los consanguíneos más próximos y, en


especial, a los ascendientes".

Este inciso fue modificado por el artículo 45 de la nueva LAUC, quedando así:

"En la elección de estas personas se preferirá a los consanguíneos más próximos y, en


especial, a los ascendientes, al cónyuge o al conviviente civil del padre o madre, según
corresponda".

12. S

Supletoriamente habrá régimen de separación de bienes entre los convivientes civiles,


pudiendo pactarse un régimen de comunidad (ver desarrollo infra).

13. C

Ningún conviviente civil puede ser curador del otro declarado disipador, pero sí se puede
deferir la curaduría del conviviente civil demente al otro, todo ello conforme al artículo 25 de la
nueva ley.
14. E

Para los efectos del sistema público o privado de salud, cualquiera de los convivientes civiles
puede ser carga del otro. En efecto, el artículo 29 de la ley dice: "Para los efectos del Régimen
Público de Salud y del Sistema Privado de Salud, contemplado en los Libros II y III,
respectivamente, del decreto con fuerza de ley Nº 1, del Ministerio de Salud, promulgado el
año 2005 y publicado el año 2006, que fija el texto refundido, coordinado y sistematizado del
decreto ley Nº 2.763, de 1979 y de las leyes Nº 18.933 y Nº 18.469, el acuerdo de unión civil
celebrado en la forma establecida por la presente ley permitirá a cualquiera de los
convivientes civiles ser carga del otro"75. Destacamos la última parte de la norma, pues en
esta materia los convivientes civiles varones quedan en mejor posición que los cónyuges ya
que actualmente en Fonasa el marido puede ser carga de la mujer sólo en el caso que sufra
invalidez76.

15. E

Se incorpora al conviviente civil como beneficiario de pensión de sobrevivencia (modificación


al art. 5º del D.L. Nº 3.500) y como beneficiario de la pensión básica solidaria de vejez
(modificación al art. 4º de la ley Nº 20.255)77. El artículo 30 numeral ii) de la Ley de Acuerdo
de Unión Civil agregó al Decreto Ley Nº 3.500, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, de
1980, que establece el nuevo sistema de pensiones, el siguiente artículo 7º:

"Para ser beneficiario o beneficiaria de pensión de sobrevivencia, el o la conviviente civil


sobreviviente debe ser soltero, viudo o divorciado78y haber suscrito un acuerdo de unión civil que se
encuentre vigente al momento del fallecimiento del causante, a lo menos con un año de anterioridad
a la fecha de dicho fallecimiento, o tres años si el acuerdo de unión civil se celebró siendo el o la
causante pensionada de vejez o invalidez.

Las limitaciones relativas a la antigüedad del acuerdo de unión civil no se aplicarán si a la época del
fallecimiento la conviviente civil sobreviviente se encontrare embarazada o si quedaren hijos
comunes".

La misma LAUC agregó una letra g) al artículo 58 del decreto ley Nº 3.500. Para entender tal
modificación hay que considerar lo que disponen las letras a) y b) de tal artículo:

"La pensión de referencia de los beneficiarios de pensión de sobrevivencia acreditados de acuerdo al


artículo 5º será equivalente a los siguientes porcentajes de la pensión de referencia del causante:

a) sesenta por ciento para el o la cónyuge;

b) cincuenta por ciento para el o la cónyuge, con hijos comunes que tengan derecho a pensión. Este
porcentaje se elevará al sesenta por ciento, cuando dichos hijos dejen de tener derecho a pensión".
La letra que se agrega es del siguiente tenor:

"g) quince por ciento para el o la conviviente civil que cumpla los requisitos del artículo 7º, siempre
que concurran hijos del o la causante con derecho a pensión, que no sean hijos comunes. Cuando
no concurran dichos hijos o cuando éstos dejen de tener derecho a pensión, el porcentaje se elevará
al mencionado en las letras a) o b) dependiendo de si no existen o existen hijos comunes con
derecho a pensión, respectivamente. Cuando concurran hijos comunes con derecho a pensión del o
la causante y adicionalmente existan hijos del o la causante con derecho a pensión, que no sean
comunes con el o la conviviente civil, el porcentaje de éste o ésta será el establecido en la letra b)
anterior, aumentándose al porcentaje establecido en la letra a) precedente, en caso que tanto los
hijos comunes como los no comunes dejen de tener derecho a pensión".

Por su parte, los artículos 32 y 33 de la nueva ley modifican el "Estatuto Administrativo" y el


"Estatuto Administrativo para Funcionarios Municipales", respectivamente, disponiendo que en
caso de que un funcionario fallezca, el cónyuge o conviviente civil sobreviviente, los hijos o los
padres, en el orden señalado, tendrán derecho a percibir la remuneración que a éste
correspondiere, hasta el último día del mes en que ocurriere el deceso, y que, en el caso de
fallecimiento de un funcionario con derecho a desahucio, las mismas personas y en el mismo
orden tendrán derecho a percibir el desahucio que habría correspondido al funcionario si se
hubiere retirado a la fecha del fallecimiento.

La Contraloría General de la República, en relación a los efectos de la celebración de un


acuerdo de unión civil respecto de los beneficiarios de montepíos en el régimen previsional de
las Fuerzas Armadas, ha resuelto que: "en primer término, dado que conforme con el artículo
16 de la ley Nº 20.830 quienes celebran un AUC gozan de los mismos derechos [hereditarios]
que corresponden al viudo o viuda, el conviviente civil sobreviviente podrá tener derecho al
montepío en comento, en primer grado previsto en el artículo 88 bis de la ley Nº 18.948,
siempre que reúna los demás requisitos previstos en esa disposición". Agrega luego que: "en
lo relativo al segundo grado de concurrencia, referido a los hijos e hijas solteros —que además
cumplan algunos de los requisitos señalados en esa norma—, debe hacerse presente que ya
que la celebración de este acuerdo confiere el estado civil de 'conviviente civil', quienes lo
suscriben dejan de ser solteros, por lo que pierden una de las condiciones habilitantes para
acceder a dicha pensión"79.

¿Son causantes de asignación familiar los convivientes civiles? Según la Superintendencia


de Valores y Seguros no, porque la ley Nº 20.830 que estableció el AUC no modificó el artículo
3º del Decreto con Fuerza de Ley Nº 150 del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, que
define quiénes son los causantes de asignación familiar, por lo que los convivientes civiles no
tienen esa calidad80. Así también lo ha entendido la Corte de Concepción, al resolver "Que,
del análisis de los antecedentes agregados al presente recurso [de protección] es útil tener
presente que la calidad de carga familiar, corresponde a quien es asignatario de asignación
familiar, y de conformidad a lo prevenido en el artículo 3º del decreto con fuerza de ley Nº 150
de 25 de marzo de 1982, que fija el texto refundido, coordinado y sistematizado de las normas
sobre sistema único de prestaciones familiares, se señala taxativa e imperativamente quiénes
son causantes en las letras a) a la g), sin que dentro de esos titulares se mencione al
conviviente civil. Luego, no existe ilegalidad alguna en la conducta de las recurridas en cuanto
postulan la improcedencia de la calidad de carga al conviviente civil, por cuanto el texto que
regula la materia no los contempla. En este orden de ideas debe enfatizarse que el derecho
que se reconozca la calidad de carga, permite acceder a derechos de carácter patrimonial
típico de la seguridad social, la cual se organiza bajo un régimen imperativo y de orden público
que no es disponible para los actores que participan en dicho sistema"81.

16. I ,

El artículo 23 de la ley dispone: "Todas las inhabilidades, incompatibilidades y prohibiciones


que las leyes y reglamentos establecen respecto de los cónyuges se harán extensivas, de
pleno derecho, a los convivientes civiles"82.

Así, y sólo a modo de ejemplo, dice el Mensaje del Ejecutivo que se le harán aplicables a los
convivientes las inhabilidades y prohibiciones establecidas en el Estatuto Administrativo, las
inhabilidades establecidas en la Ley Orgánica Constitucional de Bases Generales de la
Administración del Estado o las normas de implicancias y recusaciones del Código Orgánico
de Tribunales cuando sean aplicables a los cónyuges83.

El caso más típico de prohibición en materia civil respecto de los cónyuges es la norma que
impide celebrar una compraventa entre marido y mujer (art. 1796 del Código Civil), cosa que
tampoco podrán hacer ahora los convivientes civiles.

Cabe destacar que lo único que se aplica, en virtud de esta norma, a los convivientes civiles
son las "inhabilidades, incompatibilidades y prohibiciones" que afectan a los cónyuges, nada
más. La regla no dice que cada vez que alguna legislación se refiera a los cónyuges (por
ejemplo, estableciendo derechos o beneficios) ha de entenderse extensiva a los convivientes
civiles, y no podía ser de otro modo desde que matrimonio y acuerdo de unión civil son dos
instituciones con requisitos, efectos y término diferentes.

17. A

El artículo 24 de la ley señala: "Las leyes y reglamentos que hacen alusión a los
convivientes, sea con esta expresión u otras que puedan entenderse referidas a ellos, serán
igualmente aplicables a los convivientes civiles"84.
Se desprende de la LAUC, según Orrego, que a partir de su vigencia, existen dos clases de
convivencias reguladas en la ley chilena: la convivencia civil, originada por quienes hayan
celebrado el acuerdo de unión civil, y la convivencia de hecho, originada por quienes no hayan
celebrado el contrato. La primera, regulada por la ley Nº 20.830. La segunda, carente de
regulación sistemática, pues diversas normas desperdigadas en distintos cuerpos legales
aluden a ella. El "concubinato", entonces, queda circunscrito a la segunda especie de
convivencia. Como el artículo 24 de la LAUC dispone que las leyes y reglamentos que hacen
alusión a los convivientes, sea con esta expresión u otras que puedan entenderse referidas a
ellos, serán igualmente aplicables a los convivientes civiles, a éstos se les aplican tanto las
normas de la ley Nº 20.830 como aquellas que aluden a los convivientes de hecho. Al
contrario, a los últimos sólo se les aplican las segundas85.

49Según explica Tapia, esta norma es completamente superflua, por cuanto es del todo evidente que una ley de
AUC establece los derechos y obligaciones respectivas para el AUC. Además de innecesaria es una disposición
errónea porque, muy probablemente, leyes venideras otorgarán nuevos derechos a los convivientes civiles (sin ir
más lejos ya se está discutiendo la posibilidad de otorgar la posibilidad de adopción a los convivientes civiles). La
norma constituye un resabio de redacciones que se discutieron en el Congreso para el AUC, que le otorgaban
muchos menos derechos a este contrato. En ese contexto, la norma servía esencialmente para distanciar este
contrato del matrimonio y para tranquilizar a los sectores más conservadores de que con esta ley no se abría la
puerta a la "adopción homosexual", prevención totalmente inútil porque por más que una ley declare que un
contrato sólo genera ciertos derechos, nada impide que otra ley reconozca otros adicionales. T R ,
Mauricio, Acuerdo de unión civil: una revisión de su justificación, origen y contenido, en AA.VV., "Estudios sobre la
nueva Ley de Acuerdo de Unión Civil", Thomson Reuters, 2016, p. 35.

50Esta norma, dice Lepin, parece indicar que los convivientes civiles son efectivamente parientes, tema que ya
ha sido discutido a propósito del matrimonio. Para algunos, no son parientes porque no tienen un vínculo de
sangre, es decir, no son parientes consanguíneos, ni tampoco tienen un parentesco por afinidad por cuanto éste
no se establece respecto de ellos, sino respecto de sus parientes consanguíneos. Así, por ejemplo, Rossel señala
que, "en efecto, no quedan comprendidos en la definición que el artículo 31 da sobre la afinidad legítima ni
tampoco es posible computar el grado de parentesco en que estarían si se aceptara en hipótesis que fueran
parientes. Ello es demostrativo de que no fueron considerados tales al crearse el sistema de parientes afines". En
un sentido similar, Somarriva señala: "los cónyuges no son parientes entre sí. Ello se ve confirmado con dos
disposiciones del Código Civil, a saber, los artículos 15 y 353, donde el legislador habla 'del cónyuge o parientes',
con lo que está indicando que a aquél no lo considera incluido entre éstos". Los argumentos señalados, concluye
Lepin, parecen plenamente aplicables al acuerdo de unión civil. Los convivientes al igual que los cónyuges no son
parientes, principalmente por la definición de parentesco por afinidad, y también porque el alcance del artículo 1º
de la ley de AUC es restringido a la denominada "audiencia de parientes", que existe en algunos procedimientos
civiles y de familia. L M , Cristián, Reflexiones en torno a los efectos del Acuerdo de Unión Civil, en
AA.VV., "Estudios de Derecho Familiar I", Thomson Reuters, 2016, pp. 276-277.

51De manera que hoy en Chile atendiendo a este aspecto se pueden tener los siguientes estados civiles:
soltero, casado, conviviente civil, separado judicialmente, divorciado y viudo.

52Historia de la Ley, cit., Primer Trámite Constitucional: Senado, Mensaje de S. E. el Presidente de la República
con el que inicia un Proyecto de Ley que crea el Acuerdo de Vida en Pareja, p. 16.

53Historia de la Ley, cit., Primer Trámite Constitucional: Senado, Primer Informe de Comisión de Constitución.
Intervención del asesor del Ministerio Secretaría General de Gobierno, señor Pablo Urquizar, p. 150.

54Historia de la Ley, cit., Primer Trámite Constitucional: Senado, Primer Informe de Comisión de Constitución.
Intervención de la profesora María Sara Rodríguez, pp. 169, 173-174. En el mismo sentido se pronuncia
D H , Carmen, El Acuerdo de Unión Civil: desafíos para su interpretación, en AA.VV., "Estudios de
Derecho Familiar I", Thomson Reuters, 2016, pp. 256-257.
55Historia de la Ley, cit., Primer Trámite Constitucional: Senado, Primer Informe de Comisión de Constitución.
Intervención del profesor Antonio Bascuñán, pp. 69-70.

56Historia de la Ley, cit., Primer Trámite Constitucional: Senado, Primer Informe de Comisión de Constitución.
Intervención del profesor Mauricio Tapia, pp. 71 y 79.

57Historia de la Ley, cit., Primer Trámite Constitucional: Senado, Primer Informe de Comisión de Constitución, p.
169.

58Barrientos hace ver que la regla del artículo 31 del Código Civil se situaba en su originario contexto de un
matrimonio indisoluble y, en principio, sólo extinguible por la muerte de uno de los cónyuges. Después de las
sucesivas reformas al régimen matrimonial originario del Código Civil y, en particular, en el contexto de la disciplina
introducida por la ley Nº 19.947, no resulta del todo justificado que, por ejemplo, una vez terminado el matrimonio
por divorcio, se mantenga el parentesco por afinidad. Ello tiene, entre otras consecuencias, el efecto de generar
una limitación a la facultad para contraer matrimonio (ius conubii) y, ahora, para celebrar el acuerdo de unión civil.
B , ob. cit., p. 739.

59B D , María Magdalena, Efectos de la Ley Nº 20.830, sobre Acuerdo de Unión Civil, en AA.VV.,
"Estudios de Derecho Civil XI", LegalPublishing, 2016, p. 52.

60El Código Civil francés regula este aspecto de la siguiente manera: "La pareja vinculada en virtud de pacto
civil de solidaridad se compromete a una vida en común, así como a prestarse recíprocamente ayuda material y
asistencia. Cuando la pareja no haya dispuesto otra cosa, la ayuda material será proporcional a sus respectivas
capacidades"(art. 515-4).

61En contra de lo que afirma en forma prácticamente unánime la doctrina, Opazo postula que los convivientes
civiles sí tienen un deber de fidelidad. Entre otras razones, señala que la definición de acuerdo de unión civil del
art. 1º de la ley Nº 20.830 permite concluir que no se trata de un contrato que regule materias específicamente
patrimoniales, sino que, al regular los efectos jurídicos derivados de una vida afectiva en común, de carácter
estable y permanente, es posible sostener que entre los convivientes civiles existe el deber de fidelidad. Agrega
que el tenor literal del art. 2º de la misma ley ("El acuerdo generará para los convivientes civiles los derechos y
obligaciones que establece la presente ley") no es suficiente para descartar la existencia de este deber, toda vez
que no emplea la expresión "sólo" o cualquiera otra que denote su taxatividad, lo que excluiría cualquier otro deber
entre los convivientes civiles. A mayor abundamiento, el texto del Mensaje Presidencial (Boletín Nº 7.873-07) sí
decía, expresamente [art. 1º inc. 2º], que el acuerdo sólo generará los derechos y obligaciones que establece el
proyecto, expresión que no pasó al texto definitivo, lo que permite sostener que la intención del legislador fue no
establecer los efectos personales del AUC de forma taxativa. Además, según la definición del AUC, éste es un
contrato que ,conforme al art. 1546 del Código Civil, debe cumplirse de buena fe y, por tanto, obliga no sólo a lo
que en él se expresa, sino que también a todas las cosas que nacen de su propia naturaleza, y, dado que el AUC
se trata de un contrato que busca regular la vida afectiva de dos personas, pareciera ser que de su propia
naturaleza surgiría el deber de fidelidad. Vid. O G , Mario, ¿Tienen los convivientes civiles el deber de
guardarse fe?, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil XI", LegalPublishing, 2016, pp. 173-182.

62Igual norma rige en el matrimonio: "El marido y la mujer deben proveer a las necesidades de la familia común,
atendiendo a sus facultades económicas y al régimen de bienes que entre ellos medie"(art. 134 del Código Civil).

63Sobre esta materia, y previo a la dictación de la ley de acuerdo de unión civil, vid. S B , Elsa, El
derecho a la indemnización por muerte de las parejas estables en los accidentes de circulación, en "Revista
Chilena de Derecho Privado", Universidad Diego Portales, Nº 10 (2008), pp. 39-65.

64Corral excluye que se trate de una mera imposibilidad física, porque en tal caso bien podría ejercer las
acciones de responsabilidad civil otorgando mandato judicial a quien estime conveniente. Sólo una imposibilidad
que comprometa su capacidad psíquica (inconsciencia, coma o estado vegetativo persistente) podría calificarse
como un hecho que lo imposibilite para ejercer por sí mismo las acciones legales correspondientes. C
T , Hernán, Responsabilidad civil por daños causados por un tercero a uno de los integrantes de una unión
civil, en AA.VV., "Estudios de Derecho Familiar I", Thomson Reuters, 2016, p. 302.

65Como explica Barrientos: "En sede de uniones de hecho, la cuestión tocante a si procede o no que el
miembro de una unión de hecho pueda demandar la indemnización del daño que le provocó la muerte de la
persona con quien convivía, atribuible a un tercero, generó una discusión que la jurisprudencia acabó por zanjar en
los años finales del siglo pasado. En efecto, si en un primer momento se negaba al conviviente la posibilidad de
accionar, porque se entendía que carecía de interés legítimo para hacerlo, una aislada sentencia de la Ilma. Corte
de Apelaciones de Santiago, de 3 de enero de 1945, admitió que sí pudiera demandar la reparación por el daño
que le había causado la muerte de su conviviente. Con todo, hubo que esperar hasta los años finales del siglo
pasado para que los tribunales acabaran por consolidar este criterio. Así, en una serie de sentencias, registrables
al menos desde 1999 en adelante, los tribunales situaron la repuesta a esta cuestión en torno a la relevancia que
el derecho había de reconocer a la nota de afectividad del hecho constitutivo de la unión no matrimonial, y
descartaron la perspectiva que lo enfrentaba desde la noción de la "legitimidad" o "ilegitimidad" del "interés". De tal
manera, la jurisprudencia encontró en el imprescindible carácter afectivo que reviste el hecho que genera y
mantiene a la unión no matrimonial, la razón y fundamento para defender la opinión según la cual, quien ha tenido
o mantiene una unión no matrimonial es titular de la acción correspondiente para exigir la reparación del daño
moral que puede haber experimentado, como consecuencia o por repercusión del que directamente soportó la
víctima de un hecho dañoso. Los legisladores, al parecer, pretendieron que en la ley Nº 20.830 se consagrara de
manera expresa esa opinión jurisprudencial, mediante su reconocimiento como un derecho para el conviviente
civil". B , ob. cit., p. 780. Entre las críticas y observaciones que se formularon a esta norma durante su
tramitación, se señaló que -en esta parte- la norma era superflua, porque la jurisprudencia ya había reconocido
este derecho a los convivientes de hecho. Sin embargo, Court no comparte esta crítica por dos motivos: 1) porque,
si bien se ha reconocido este derecho por la jurisprudencia, la norma legal proporciona la certeza que no tienen los
fallos judiciales, que, además de recientes en esta materia (datan de 1999), sustentan criterios que pueden
cambiar de tribunal en tribunal, y 2) porque la jurisprudencia que ha admitido que un conviviente de hecho puede
pedir indemnización por la muerte de su pareja invariablemente lo ha hecho respecto de convivientes de distinto
sexo. Vid. C M , Eduardo, Legitimación activa del conviviente civil para reclamar indemnizaciones
derivadas de los perjuicios a que hubiere lugar por el hecho ilícito de un tercero que hubiere causado el
fallecimiento de su conviviente civil o que lo imposibilite para ejercer por sí mismo las acciones legales
correspondientes, en "Revista de Derecho de Familia", vol. I Nº 9 (2016), LegalPublishing, p. 62.

66En relación al daño por repercusión, vid. E D B , Fabián, Del daño por repercusión o rebote, en
"Revista Chilena de Derecho", vol. 26, Nº 2 (1999), pp. 369-398; Novedades judiciales en torno al daño moral por
repercusión, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil II", LegalPublishing, 2007, pp. 297-321; M A ,
Claudia, Posibles límites al daño por repercusión o rebote, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil X",
LegalPublishing, 2015, pp. 873-888; W A , Veronika, ¿Es verdaderamente la acción de la víctima
por repercusión o rebote una acción autónoma e independiente?, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil IX",
LegalPublishing, 2014, pp. 743-754.

67C T , Hernán, Acuerdo de Unión Civil y responsabilidad por daños causados por terceros a uno
de los convivientes, disponible enhttps://corraltalciani.wordpress.com/2015/04/26/acuerdo-de-union-civil-y-
responsabilidad-por-danos-causados-por-terceros-a-uno-de-los-convivientes/[visitado el 11 de noviembre de 2015].

68B , ob. cit., pp. 784-785. En el mismo sentido, T R , Mauricio, Acuerdo de unión civil:
una revisión de su justificación, origen y contenido, en AA.VV., "Estudios sobre la nueva Ley de Acuerdo de Unión
Civil", Thomson Reuters, 2016, p. 41.

69B , ob. cit., pp. 786-787.

70D H , Carmen, El Acuerdo de Unión Civil: desafíos para su interpretación, en AA.VV.,


"Estudios de Derecho Familiar I", Thomson Reuters, 2016, pp. 263-264.

71Analizando, en general, el tema de los hijos en la Ley de Acuerdo de Unión Civil, Acuña hace ver que "la
lógica de los hijos no está presente en la ley Nº 20.830, quizá pensando el legislador en que no todas las parejas
que formalicen su relación serán heterosexuales o quizá simplemente como una evidencia de la falta de interés del
legislador en el fortalecimiento de los vínculos de estas relaciones por no considerarlas efectivamente vínculos
familiares (...). Si el legislador pretendió regular no una simple relación individual, sino que efectivamente una
forma de familia, ¿es posible olvidar la consideración de los hijos o de los niños?". A S M , Marcela,
La consideración de los hijos en la regulación de las relaciones de pareja: Matrimonio y Acuerdo de Unión Civil; y
su influjo en la configuración de la noción de familia, en AA.VV., "Estudios de Derecho Familiar I", Thomson
Reuters, 2016, pp. 235-236.
72La presunción pater is est fue recogida en el texto final de la ley, no obstante la discusión sobre su
procedencia en sede de acuerdo de unión civil. En este sentido: "El profesor Cristián Lepin señaló que la
presunción de paternidad, aunque parezca de perogrullo, sólo debería aplicarse a las parejas heterosexuales.
Expresó que cuesta entender esta presunción de paternidad [en el AVP] sin que existan las bases legales para
ello. Tales bases serían la exclusividad en la relación y el deber de fidelidad, que sí los tiene el matrimonio. Si no
se exige relación exclusiva ni fidelidad no habría porque presumir que el contrayente es el padre". En la misma
línea, Domínguez expresó: "Este artículo constituye un grave e irreparable error por varios motivos: primero,
porque el AVP no exige el requisito esencial sobre el que siempre ha razonado la presunción y que es que exista
cohabitación entre la pareja, esto es el deber de tener vida sexual que pueda generar hijos. En efecto, el AVP no
establece el deber de cohabitar ni siquiera el de vivir juntos, de suerte que es inexplicable darle el efecto que se le
está otorgando". Historia de la Ley, cit., Segundo Trámite Constitucional: Cámara de Diputados, Informe de
Comisión de Constitución, pp. 842-843. Así también lo entienden G T V , Maricruz, La
presunción de paternidad en la Ley de Acuerdo de Unión Civil, en AA.VV., "Estudios sobre la nueva Ley de
Acuerdo de Unión Civil", Thomson Reuters, 2016, p. 111; V T , Javiera, Obligaciones de los
convivientes civiles entre sí, en AA.VV., "Estudios sobre la nueva Ley de Acuerdo de Unión Civil", Thomson
Reuters, 2016, p. 78.

73A juicio de Polit, existe una evidente discriminación para las parejas del mismo sexo que celebran el AUC, ya
que no hay referencia en la nueva ley a un artículo similar al 182 del CC, el que señala que se entenderán padre y
madre del menor quienes se hayan sometido (dice hombre y mujer el CC) a las técnicas de reproducción asistida.
Debiera haber habido un inciso segundo a este artículo 21 que regulara esta situación para quienes, siendo del
mismo sexo, se sometan a técnicas de reproducción asistida. Probablemente el legislador, afirma el mismo autor,
una vez más desafiando el derecho a la igualdad reconocido para todas las personas en la CPR, no quiso abrir
"una caja de Pandora", permitiendo que por esta vía convivientes civiles del mismo sexo pudieran tener hijos, por
filiación distinta a la adopción, a través de las técnicas de reproducción asistida actuales, como fertilizaciones in
vitro o, en el caso de una pareja de sexo masculino, el arrendamiento o comodato de útero (técnica de
reproducción, por lo demás, aceptada en algunos estados de los Estados Unidos). P C , Joaquín, A
propósito del acuerdo de unión civil (AUC): algunas reflexiones en torno a la función del Derecho Civil en el
Derecho de las personas y de la familia. Críticas y situación del conviviente civil en la ley AUC, en AA.VV.,
"Estudios sobre la nueva Ley de Acuerdo de Unión Civil", Thomson Reuters, 2016, p. 56.

74Espejo y Lathrop estiman que la norma es restrictiva, entre otras razones, porque sólo se refiere a la hipótesis
de inhabilidad física o moral, excluyendo el caso de muerte del padre o madre. Además, el texto literal de la norma
exige la inhabilidad de "ambos" padres, descartando que la inhabilidad afecte sólo a uno de ellos. E Y ,
Nicolás; L G , Fabiola, Salir del clóset: la necesidad del matrimonio homosexual y los límites del
acuerdo de unión civil, en AA.VV., "Estudios sobre la nueva Ley de Acuerdo de Unión Civil", Thomson Reuters,
2016, p. 13.

75Este efecto es buen ejemplo para celebrar lo que podría llamarse un "acuerdo de unión civil por conveniencia"
y que, en Francia, Grimaldi, a propósito del pacto civil de solidaridad, lo expresa así: "el pacto celebrado por dos
personas que no realizan ni proyectan una vida de pareja, con el solo objetivo de beneficiarse de alguna ventaja
procedente, constituiría un pacto simulado. Este pacto debiera anularse, al igual que un matrimonio simulado, y por
el mismo motivo: fraude a la ley o ausencia de consentimiento. Podría agregarse otro motivo en apoyo: la ausencia
de objeto, falta de vida común a organizar". G , ob. cit., p. 74.

76Vid. artículo 3º letra a) del Decreto con Fuerza de Ley Nº 150 del Ministerio del Trabajo y Previsión Social de
25 de marzo de 1982.

77Arts. 30 numeral i) y 31 numeral i) de la LAUC, respectivamente.

78Esto se explica porque en el proyecto original el acuerdo de unión civil no era constitutivo de estado civil. En
la ley promulgada, el AUC sí da origen a un estado civil, no obstante lo cual se mantuvo la redacción del artículo, y
ello porque el término del acuerdo (en este caso por muerte de uno de los convivientes) restituye a los
contrayentes, conforme al texto legal aprobado, el estado civil que tenían antes de celebrar el AUC (art. 1º inciso
2º).

79Contraloría General de la República, dictamen Nº 87457, 4 de noviembre de 2015.

80Verhttp://www.svs.cl/educa/602/w3-article-21448.html[visitado el 3 de abril de 2017].


81Corte de Apelaciones de Concepción, 28 de enero de 2016, rol Nº 9448-2015, cons. 4º. Se trataba de un
recurso de protección en contra de la Superintendencia de Seguridad Social y en contra de la Caja de
Compensación de Asignación Familiar Los Andes, fundado en que ambas instituciones se negaron a inscribir al
conviviente civil del recurrente como carga familiar.

82Sobre esta norma, el Tribunal Constitucional declaró que: "Se previene que los Ministros, señores Iván
Aróstica Maldonado, María Luisa Brahm Barril y Cristián Letelier Aguilar estuvieron por calificar con carácter de ley
orgánica constitucional la norma contenida en el artículo 23 del proyecto, por cuanto éste, al extender -por el solo
ministerio de la ley- las inhabilidades, incompatibilidades y prohibiciones que las leyes establecen para los
cónyuges, a los convivientes civiles, está alterando el ámbito de normas de rango orgánico constitucional. Se tiene
especialmente presente, respecto de lo anterior, que este Tribunal, en oportunidades anteriores ha considerado
con tal carácter normas relativas a inhabilidades, incompatibilidades y prohibiciones respecto de cónyuges, como
se desprende de las siguientes sentencias: rol Nº 78, considerando 2º (Ley Orgánica del Banco Central, artículo
13, inciso primero); rol Nº 293, considerandos 7º y 8º (Ley Orgánica del Ministerio Público, artículos 55, 61 y 63);
rol Nº 299, considerando 4º (Ley sobre Probidad Administrativa de los órganos de la Administración del Estado,
que incorporó el artículo 54 a la Ley Orgánica Constitucional de Bases Generales de la Administración del Estado);
rol Nº 1170, considerando cuarto (Proyecto de ley que establece una excepción a la inhabilidad establecida en la
letra b) del artículo 54 de la Ley Orgánica Constitucional de Bases Generales de la Administración del Estado);
roles Nºs. 391, considerando sexto y 1377, considerandos sexto y séptimo (relativas a proyecto de ley que Crea el
Tribunal de Defensa de la Libre Competencia y lo modifica, respectivamente, ambos en relación al artículo 11,
inciso 2º, letra a) del D.F.L. Nº 1-2004, del Ministerio de Economía); rol Nº 432, considerando sexto (Proyecto de
ley que establece normas aplicables a los privilegios industriales y protección de derechos de propiedad industrial,
ambos en relación al artículo 17 bis F, inciso 2º, del D.F.L. Nº 3-2006, del Ministerio de Economía), y rol Nº 2180,
considerando decimoquinto (Proyecto de ley que creó los Tribunales Ambientales, artículo 9º inciso 2º, letra a), de
la Ley Nº 20.600)". Historia de la Ley, cit., Trámite Tribunal Constitucional, Oficio del Tribunal Constitucional, pp.
1113-1114.

83Historia de la Ley, cit., Primer Trámite Constitucional: Senado, Mensaje de S. E. el Presidente de la República
con el que inicia un Proyecto de Ley que crea el Acuerdo de Vida en Pareja, p. 14.

84Por ejemplo, artículo 210 del Código Civil (que señala que el concubinato de la madre con el supuesto padre,
durante la época en que ha podido producirse la concepción, servirá de base para una presunción judicial de
paternidad); artículos 108 letra c) y 302 del Código Procesal Penal; artículo 5º de la Ley Nº 20.066, sobre Violencia
Intrafamiliar; artículos 11 Nº 4, 259 inciso 2º, 369 inciso final y 390 del Código Penal.

85O , ob. cit., p. 147. Vid. también, C A , Pablo, Después del Acuerdo de Unión Civil
¿queda un lugar para la convivencia?, en "Revista de Derecho de Familia", vol. I Nº 9 (2016), LegalPublishing, pp.
69-84.
C R

En materia de régimen patrimonial, la nueva ley solo contempla dos posibilidades:


separación total de bienes o régimen de comunidad 86 . Como se estableció en la tramitación
de la ley, "mientras que en el matrimonio es posible acceder a tres regímenes patrimoniales
distintos y dotados de sus propias características (la sociedad conyugal, la separación de
bienes y la participación en los ganadores, a los cuales los cónyuges pueden libremente optar),
los convivientes legales solo pueden elegir entre un régimen de comunidad de bienes, con una
regulación bastante incompleta, y la separación de bienes " 87 .

1. S

A diferencia del matrimonio , en el régimen legal supletorio es la sociedad conyugal (arts.


135 y 1718 del CC) , en el acuerdo de unión civil lo es la separación de bienes, pudiendo
pactarse el "régimen de comunidad". En efecto, el artículo 15 de la LAUC señala que: "Los
convivientes civiles conservan la propiedad, goce y administración de los bienes adquiridos a
cualquier título antes de la celebración del contrato y de los que adquieren durante la vigencia
de este, a menos que se sometan de manera expresa a las reglas del régimen de comunidad "
88 - 89 .

Llama la atención que el legislador haya establecido la separación de bienes como régimen
supletorio, pues quienes postulaban la aprobación de un estatuto como el que se analiza lo
fundamentaban principalmente, entre otros motivos, en la necesidad de regular jurídicamente
la comunidad de bienes que se formaba entre quienes vivían juntos y su derecho a recibir la
mitad de ello en caso de término de la convivencia o muerte de uno de los convivientes90. Los
argumentos que se dieron fueron que en derecho comparado la separación de bienes ha ido
ganando terreno como régimen supletorio frente a la sociedad conyugal o comunidad y
además por la complejidad que estos últimos implican en su funcionamiento.

En cuanto a los convivientes civiles que hayan celebrado el acuerdo o contrato de unión
equivalente en territorio extranjero se considerarán separados de bienes, a menos que al
momento de inscribirlo en Chile pacten someterse a la comunidad prevista en el artículo 15,
dejándose constancia de ello en dicha inscripción (art. 13 LAUC).

2. R

2.1. Regulación de la comunidad en la ley Nº 20.830

Conforme al artículo 15 de la LAUC, el régimen de comunidad deberá ser acordado por los
contrayentes "al momento de celebrarse el acuerdo de unión civil", de modo que no hay otra
oportunidad para pactarlo, cuestión que se ve ratificada por el inciso segundo de la norma, que
sólo permite sustituir la comunidad por la separación de bienes, lo que contrario sensu impide
la figura inversa, esto es, pasar de separación de bienes al régimen de comunidad.

De este pacto se dejará constancia en el acta y registro que se indica en el artículo 6º de la


ley.

Este régimen queda sometido a las siguientes reglas:

"1ª. Los bienes adquiridos a título oneroso durante la vigencia del acuerdo se considerarán indivisos
por mitades entre los convivientes civiles91-92, excepto los muebles de uso personal necesario del
conviviente que los ha adquirido"93.

Debe tratarse, por tanto, de bienes adquiridos, individualmente94, por cualquier conviviente
a título oneroso (compra, permuta, etc.), quedando excluidos así los que se adquieran por
herencia o donación95. Además, ellos deben haber sido adquiridos durante la vigencia del
acuerdo de unión civil, de manera que no forman parte de la comunidad los bienes que los
convivientes civiles tuviesen al momento de celebrar el acuerdo de unión civil.

Un punto a resolver en relación con esta primera regla es qué pasa si uno de los
convivientes vende, por ejemplo, un inmueble que ha adquirido por herencia o que había
adquirido antes de celebrar el acuerdo y con su producto adquiere otro bien; ¿hay
subrogación? Dos posibles soluciones asoman. Primero, considerar que no hay subrogación,
al contrario de lo que sucede en la sociedad conyugal, pues se trata de una situación de
excepción que requiere norma expresa, o bien, en base a razones de equidad y aplicando por
analogía las normas de la sociedad conyugal, concluir que en el acuerdo de unión civil también
habría lugar a la subrogación en el caso señalado. Nos inclinamos por esta última solución,
pues, existiendo igual razón en ambas situaciones, igual regulación ha de aplicarse. Así
también lo dispone el Code96.

Conforme a esta primera regla que analizamos, quedan excluidos de la comunidad los
bienes muebles adquiridos a título oneroso durante la vigencia del acuerdo siempre que se
trate de bienes: i) de "uso personal necesario" del conviviente, y ii) que hayan sido adquiridos
por ese conviviente. En la expresión "uso personal necesario" no cabe duda que quedan
comprendidos los bienes domésticos de uso diario como vestimentas, etc., pero ¿alcanza
también a los bienes necesarios para el ejercicio de una profesión u oficio de uno de los
convivientes?, ¿entra a la comunidad la biblioteca del conviviente abogado, el instrumental
quirúrgico de un dentista, etc.? Creemos que no ingresan, pues también se trata de bienes
personales necesarios; además, ambos grupos de bienes (domésticos y profesionales
necesarios) reciben igual tratamiento, por ejemplo, al declarárselos inembargables por el
Código Civil (art. 1618 Nºs. 2 a 7) y de Procedimiento Civil (art. 445 Nºs. 8 a 13).

Un asunto de orden práctico es ¿cómo se sabrá que un bien que ha sido adquirido por una
persona y que ha sido inscrito a su nombre en algún registro público, por ejemplo, en el
Conservador de Bienes Raíces, es en realidad común porque lo ha adquirido a título oneroso
durante la vigencia del acuerdo de unión civil? Para Corral el abogado que deba informar los
títulos tendrá que pedir alguna constancia de que quien aparece como propietario exclusivo no
haya sido conviviente civil a la fecha de adquisición del o los bienes y, añade, aquí surge un
tema probatorio: ¿cómo se acredita el hecho negativo de no estar o no haber estado unido
civilmente, o de estar o haber estado unido civilmente, pero no con comunidad de bienes?97
Nos parece que el problema se soluciona en el caso de las inscripciones registrales de
inmuebles señalando: "Fulano de tal, conviviente civil en régimen de comunidad, es dueño
de...". De esta manera, aunque aparezca sólo uno de los convivientes en la inscripción de
dominio, es claro que dicho bien, por aplicación de la regla 1ª del artículo 15 de la LAUC, es de
la comunidad si fue adquirido a título oneroso y en el título habrá de tomarse la precaución de
transcribir el certificado de unión civil con constancia de haberse pactado el régimen de
comunidad.

"2ª. Se tendrá por fecha de adquisición de los bienes aquella en que el título haya sido otorgado"98.

Es la misma idea contenida en la sociedad conyugal en los casos del artículo 1736 del
Código Civil en que se atiende al título antes que al modo para determinar la fecha de
adquisición.

"3ª. Se aplicarán a la comunidad formada por los bienes a que se refiere este artículo las reglas del
Párrafo 3º del Título XXXIV del Libro IV del Código Civil" (cuasicontrato de comunidad, artículos
2304 a 2313)99.

2.2. Regulación de la comunidad en el Código Civil

2.2.1. La comunidad del acuerdo de unión civil no recae


sobre una universalidad, sino sobre cosas singulares

El artículo 2304 del Código Civil reza: "La comunidad de una cosa universal o singular...", de
lo que resulta claro que la comunidad puede recaer sobre una universalidad o sobre bienes
determinados. Esta clasificación tiene importancia para determinar la naturaleza del derecho
de los indivisarios, ya que es distinto su derecho cuando recae sobre una cosa universal que
cuando versa sobre una cosa singular.

Para sostener que en el Acuerdo de Unión Civil la comunidad recae sobre cosas singulares
traemos a colación las palabras de Somarriva. Dice este profesor que la comunidad de
herederos que se forma por el fallecimiento del causante es el caso más caracterizado de
indivisión que versa sobre una universalidad, pero hay otros casos de indivisión universal y
sienta la siguiente regla general: "la comunidad será universal cada vez que recaiga sobre un
patrimonio, es decir, sobre un conjunto de bienes, que es algo distinto del patrimonio mismo;
de un patrimonio con activo y pasivo propios; de una universalidad de bienes que, antes de los
indivisarios, han tenido otro titular"100(énfasis agregado). La comunidad de herederos,
continúa, es el caso más típico de comunidad universal, pues ella recae sobre el patrimonio
trasmisible del causante que pasa a los herederos por el modo de adquirir sucesión por causa
de muerte. Pero hay otros casos. Así, dice, la indivisión que se forma al disolverse la sociedad
conyugal es también una indivisión que versa sobre una universalidad. Los cónyuges, o el
cónyuge sobreviviente y los herederos del cónyuge fallecido, no son comuneros o indivisarios
en bienes determinados; a ellos pertenecerá el patrimonio que fue de esa institución
especialísima, cual es la sociedad conyugal, patrimonio cuyo activo y pasivo es distinto de los
bienes que tuvieron los cónyuges mientras existió la sociedad. Otro tanto cabe decir de la
indivisión que surge al disolverse una sociedad; ella también es universal, pues recae sobre
todo el patrimonio que antes perteneció a la persona jurídica que era la sociedad, y no sobre
bienes determinados. En suma, concluye: "la indivisión será universal cuando recae sobre todo
un patrimonio; en cambio, tendrá el carácter de singular cuando versa sobre objetos
determinados"101.

De lo dicho resulta claro que la comunidad del acuerdo de unión civil recae sobre cosas
singulares102, pues los convivientes no reciben un patrimonio que antes pertenecía a otro
titular; la comunidad aquí, por el contrario, estará formada por los bienes que a lo largo del
tiempo vayan adquiriendo los convivientes y siempre que sea a título oneroso.

A diferencia de lo que acontece en la comunidad universal, Somarriva es de opinión que en


la comunidad sobre cosa singular la cuota que el comunero tiene en la comunidad se radica en
el o los bienes comunes. No puede decirse que el derecho del indivisario sea indeterminado o
"flotante", desde el momento el que él sólo puede radicarse en el o los únicos bienes que
constituyen la indivisión. De ahí se sigue que en esta clase de indivisión el derecho del
indivisario será mueble o inmueble, según la naturaleza de los bienes poseídos en común103.

2.2.2. Administración de la comunidad

Como cuestión previa, recordemos que Andrés Bello, por su profunda desconfianza de la
propiedad colectiva, siempre concibió la comunidad como algo estrictamente transitorio, de ahí
lo parco de su regulación104. Si aplicamos esas normas del Código Civil, mutatis mutandi, al
acuerdo de unión civil, el régimen de comunidad por el que pueden optar los convivientes
civiles se sujetará a la siguiente reglamentación.

De la circunstancia que los indivisarios (convivientes civiles) tengan un igual derecho en la


cosa común se deduce que todos tienen iguales facultades para intervenir en la
administración, y que los actos de administración o disposición deban efectuarse de común
acuerdo. Por el hecho de exigirse la unanimidad de pareceres en la administración de la
comunidad, resulta que cada indivisario goza del jus prohibendi o derecho de veto para
oponerse a los actos que los demás comuneros pretendan realizar105.
El artículo 2305 del Código Civil —aplicable a la comunidad del AUC por la remisión que
hace al Código Civil la regla 3ª del artículo 15 de la LAUC— señala que el derecho de cada
uno de los comuneros sobre la cosa común es el mismo que el de los socios en el haber
social. Entre las normas relativas a la administración social, cabe destacar el artículo 2081106,
que con las adaptaciones del caso al acuerdo de unión civil diría así:

No habiéndose conferido la administración a uno de los convivientes civiles (de modo que
éstos pueden pactar que la administración de la comunidad la tenga uno de ellos), se
entenderá que cada uno de los convivientes civiles ha recibido del otro el poder de administrar
con las facultades expresadas en los artículos precedentes y sin perjuicio de las reglas que
siguen:

1ª. Cualquier conviviente civil tendrá el derecho de oponerse a los actos administrativos del
otro, mientras esté pendiente su ejecución o no hayan producido efectos legales.

2ª. Cada conviviente civil podrá servirse para su uso personal de las cosas pertenecientes a
la comunidad, con tal que las emplee según su destino ordinario, y sin perjuicio de la
comunidad y del justo uso del otro conviviente civil.

3ª. Cada conviviente civil tendrá el derecho de obligar al otro a que haga con él las expensas
necesarias para la conservación de las cosas comunes.

4ª. Ninguno de los convivientes civiles podrá hacer innovaciones en los inmuebles que
dependan de la comunidad sin el consentimiento del otro.

2.2.3. Deudas personales de los comuneros (convivientes civiles)

Son aquellas que no benefician a la comunidad, sino que ceden en beneficio exclusivo del
conviviente civil deudor. Sólo pueden ser perseguidas por los acreedores contra aquel
conviviente civil que se hubiere obligado y no contra el otro. En otras palabras, respecto de
estas deudas no le cabe responsabilidad alguna al otro conviviente, tanto en las relaciones con
el acreedor como con el conviviente que las contrajo.

2.2.4. Deudas comunes o contraídas en pro de la comunidad


(en beneficio de ambos convivientes) durante ella

Respecto de las deudas contraídas en pro de la comunidad durante ella, no es obligado sino
el conviviente civil que las contrajo, el cual tendrá acción contra la comunidad para el
reembolso de lo que hubiere pagado por ella (art. 2307 inc. 1º)107.

Según esta norma sólo es responsable ante terceros aquel conviviente que contrajo la
deuda, sin perjuicio de que pueda repetir contra la comunidad, para obtener la restitución de lo
pagado. Como dice Somarriva, "hay una evidente impropiedad de lenguaje de parte del
legislador al decir que el comunero 'tendrá acción contra la comunidad', pues, como observa
Claro Solar 'más exacto habría sido decir que el comunero que contrajo la deuda en pro de la
comunidad y que es el único que queda obligado respecto del acreedor, tiene acción contra los
otros comuneros, por la parte que cada uno de ellos tiene en la comunidad, para el reembolso
de lo pagado por cuenta de ellos; puesto que la comunidad no es una persona jurídica'"108.
Entonces, en el acuerdo de unión civil el conviviente que contrajo este tipo de deudas tiene
acción por la mitad de ellas contra el otro conviviente109.

Si la deuda ha sido contraída por los convivientes civiles colectivamente, sin expresión de
cuotas, ambos, no habiéndose estipulado solidaridad, son obligados al acreedor por partes
iguales, salvo el derecho de cada uno contra el otro para que se le abone lo que haya pagado
de más sobre la cuota que le corresponda, esto es, cincuenta por ciento (art. 2307 inc. 2º).

2.2.5. Obligación de restituir a la comunidad


lo que se ha sacado de ella

Cada conviviente civil debe a la comunidad lo que saca de ella, incluso los intereses
corrientes de los dineros comunes que haya empleado en sus negocios particulares (art.
2308).

2.2.6. Los convivientes civiles responden de la culpa leve

Cada conviviente civil es responsable hasta de la culpa leve por los daños que haya
causado en las cosas y negocios comunes (art. 2308).

2.2.7. Obligación de contribuir a las obras


y reparaciones de los bienes comunes

Cada conviviente civil debe contribuir a las obras y reparaciones de la comunidad


proporcionalmente a su cuota, es decir, por mitades (art. 2309).

2.2.8. Derecho a los frutos de los bienes comunes

Los frutos de la cosa común (por ejemplo, rentas de arrendamiento, intereses de un


depósito, dividendos de acciones, etc.) deben dividirse entre los convivientes civiles, a prorrata
de sus cuotas, esto es, por mitades (art. 2310).

2.2.9. División de la comunidad

La división de las cosas comunes y las obligaciones y derechos que de ella resulten se
sujetarán a las mismas reglas que en la partición de la herencia (art. 2313). Esas reglas están
contenidas en los artículos 1317 y siguientes del Código Civil. Por su parte, el artículo 22,
inciso 2º, de la LAUC dice que "la liquidación de los bienes comunes podrá efectuarse de
común acuerdo por los convivientes civiles o sus herederos. También podrán110las partes o
sus herederos, de común acuerdo, someter la liquidación al conocimiento de un juez partidor,
otorgándole incluso el carácter de árbitro arbitrador".

2.3. ¿Es posible la enajenación de la cuota


de uno de los convivientes civiles?

La regla general, como se sabe, es que cualquier comunero puede enajenar su cuota tanto a
otro comunero como a terceros extraños, pero ¿podría hacerse eso en el acuerdo de unión
civil? En otras palabras ¿podría uno de los convivientes civiles vender su cuota al otro
conviviente o a un tercero?
La respuesta es negativa porque el artículo 1796 del Código Civil prohíbe la venta entre
cónyuges, prohibición que se extiende a los convivientes civiles en virtud de lo dispuesto en el
artículo 23 de la LAUC.

Respecto de la venta de la cuota a un tercero, creemos que tampoco ello es posible. En


principio, podría aplicarse la misma solución que en las sociedades de personas, donde un
socio no puede enajenar sus derechos en la sociedad sin el consentimiento de los otros
socios, pero aquí ni aun con el consentimiento del otro conviviente ello se podría hacer, ya que
resulta absurdo aceptar que la comunidad de bienes del acuerdo de unión civil —contrato
intuito personae— tenga lugar entre un conviviente y un tercero extraño. La enajenación de la
cuota sólo se podrá hacer una vez terminado el acuerdo de unión civil.

2.4. Duración de la comunidad en el AUC

La nueva ley nada dice sobre la duración de la comunidad pactada por los convivientes
civiles. ¿Termina junto con el acuerdo de unión civil? En Francia, en cambio, hay una norma
expresa que resuelve este punto, disponiéndose que "el convenio de indivisión (comunidad) se
considerará celebrado para la duración del pacto civil de solidaridad. No obstante, a la
disolución del pacto, la pareja podrá decidir que siga produciendo efectos" (art. 515-5-3 del
Code).

Creemos que en nuestro país la comunidad subsiste no obstante que termine el acuerdo de
unión civil, pues la regla tercera del artículo 15 de la LAUC se remite en todo a la regulación de
la comunidad en el Código Civil, y el artículo 2312 de éste señala taxativamente las causales
por las que termina (reunión de todas las cuotas en una sola persona, destrucción de la cosa
común y división de la misma). Y la nueva ley, por su parte, no dice que la comunidad cese en
caso de terminación del acuerdo de unión civil. En resumen, ni en el Código Civil ni en la
nueva ley hay norma que permita afirmar que la comunidad termina junto con el AUC. Se
produce así la curiosidad de que termina el acuerdo de unión civil, pero continúa la comunidad
(claro está, sólo respecto de los bienes ingresados a ella hasta el momento del término del
acuerdo), sin perjuicio de que cualquiera de los convivientes civiles pueda, al amparo del
artículo 1317 del Código Civil, solicitar la partición.

3. S

Si los convivientes civiles hubieren pactado el régimen de comunidad, podrán sustituirlo por
el de separación total de bienes (art. 15 inc. 2º). Este pacto es solemne:

a) Debe otorgarse por escritura pública,

b) Debe subinscribirse al margen de la respectiva inscripción del acuerdo de unión civil y sin
ello no surtirá efectos "entre las partes ni respecto de terceros". La frase "entre las partes"
demuestra que la subinscripción es una solemnidad y no un simple requisito de oponibilidad a
los terceros.
Esta subinscripción sólo podrá practicarse dentro de los treinta días siguientes a la fecha de
la escritura en que se pacte la separación (art. 15 inc. 3º).

El pacto no perjudicará, en caso alguno, los derechos válidamente adquiridos por terceros
respecto de cada uno de los convivientes civiles (art. 15 inc. 3º)111.

En la escritura pública de separación total de bienes, los convivientes civiles podrán liquidar
la comunidad, celebrar otros pactos lícitos o ambas cosas, pero todo ello no producirá efecto
alguno entre las partes ni respecto de terceros sino desde la subinscripción señalada (art. 15
inc. 4º).

Se repite así en buena medida la norma del artículo 1723 del Código Civil, que establece los
requisitos para sustituir el régimen patrimonial en el matrimonio y sus efectos.

Aedo agrega que en el AUC no existe un equivalente a lo prescrito en el artículo 1739 inciso
final del Código Civil112 en materia de sociedad conyugal. Por consiguiente, debe razonarse
en el sentido de que, si uno de los convivientes civiles adquiere un inmueble a título oneroso,
con posterioridad a la celebración del pacto de separación de bienes, pero antes de la
liquidación de la comunidad, debe entenderse simplemente como un bien propio y
separado113.

86El régimen de comunidad no es lo mismo que la sociedad conyugal, que sigue siendo exclusiva para el
matrimonio. Sociedad conyugal y comunidad son diferentes, pues en la sociedad conyugal la comunidad sólo se
viene a formar cuando termina la primera, ello por cuanto, vigente la sociedad conyugal, el marido es el único
administrador y la mujer "no tiene derecho alguno" sobre los bienes sociales (art. 1752 del Código Civil); de ahí el
dicho de que en la sociedad conyugal "el marido vive como dueño y muere como socio". En cambio, en el acuerdo
de unión civil la comunidad se origina inmediatamente una vez que los convivientes civiles pacten tal régimen y
tienen iguales facultades de administración.

87Historia de la Ley, cit., Primer Trámite Constitucional: Senado, Segundo Informe de Comisión de Constitución,
pp. 397-398.

88El Código Civil francés también establece la separación de bienes como régimen supletorio, disponiendo que:
"Salvo que se disponga otra cosa (...), cada uno de los miembros de la pareja conservará la administración, el
disfrute y la libre disposición de sus bienes personales. Cada uno de ellos se responsabilizará a título exclusivo de
las deudas personales generadas antes o durante el pacto (...). Cada uno de los miembros de la pareja podrá
demostrar, por cualesquier medios, tanto ante su pareja como ante terceros, que goza de la propiedad exclusiva de
un bien. Se considerará que los bienes sobre los cuales ninguno de los miembros de la pareja pueda justificar una
propiedad exclusiva les pertenecen pro indiviso, a partes iguales. Se considerará que el miembro de la pareja que
posea a título individual un bien mueble goza de la facultad, ante los terceros de buena fe, de realizar por sí solo
sobre dicho bien cualquier acto de administración, disfrute o disposición"(art. 515-5).

89Compartimos lo sostenido por Court en cuanto a que, aun en el caso de que los convivientes civiles se unan
bajo separación de bienes, esto no impide que, si -de conformidad con el derecho común- un conviviente prueba
que uno o más bienes han sido adquiridos en comunidad, pueda reclamar sus derechos de cuota sobre esos
bienes, como también puede hacerlo un cónyuge, no obstante encontrarse casado en régimen de separación total
de bienes. C M , Eduardo, El régimen de comunidad en el Acuerdo de Unión Civil, en AA.VV.,
"Estudios de Derecho Civil XI", LegalPublishing, 2016, p. 75.

90Sobre este punto el senador Harboe señaló: "debe crearse un régimen patrimonial acorde con la intención de
vivir en comunidad (...) lo que corresponde es que el régimen aplicable, por regla general, fuese la comunidad y
excepcionalmente, pueda convenirse un sistema de separación de bienes". Historia de la Ley, cit., Primer Trámite
Constitucional: Senado, Segundo Informe de Comisión de Constitución, p. 481. En el mismo sentido Tapia: "no se
entiende por qué en el AUC se presume que el régimen querido por los convivientes es el sistema egoísta de la
separación total y, en el matrimonio, el régimen de comunidad, que expresa la solidaridad familiar". T
R , Mauricio, Acuerdo de unión civil: una revisión de su justificación, origen y contenido, en AA.VV.,
"Estudios sobre la nueva Ley de Acuerdo de Unión Civil", Thomson Reuters, 2016, p. 40.

91El Código Civil francés agrega: "sin que ninguno de los miembros de la pareja goce de ningún derecho de
recurso contra el otro por contribución desigual"(art. 515-5-1). Grimaldi hace ver que, así, "Cada parte (conviviente)
puede resultar copropietaria en la mitad de un bien que no adquirió, cuyo precio no pagó e, incluso, habiendo
ignorado la adquisición". G , ob. cit., p. 77. En relación con esto, Rodríguez se pregunta si pueden los
contrayentes, al convenir un régimen de comunidad, alterar la regla que declara que los bienes que se adquieren a
título oneroso durante la vigencia del acuerdo de unión civil "se considerarán indivisos por mitades". Luego de
sostener que se enfrentan a este respecto dos principios; un mandato legal no categórico y el principio de la
autonomía privada, que sólo puede entenderse limitado en casos especiales signados claramente en la ley.
Concluye que las partes sí pueden convenir otra distribución de la participación en la comunidad, puesto que la
nueva ley hace aplicables las reglas de la comunidad del Código Civil y entre ellas está el artículo 2305 del Código
Civil, que se remite al derecho de los socios en el haber social. R , ob. cit., pp. 69 y 83. Sin embargo, y al
parecer con algún grado de contradicción, el mismo autor luego dice: "Esta disposición altera las reglas del
cuasicontrato de comunidad, puesto que no se atiende a la contribución efectiva del aporte de cada conviviente.
Podría, por ende, darse el caso que uno de ellos no realizara aporte ninguno para los efectos de la adquisición del
bien, y éste pertenecería por iguales partes a cada uno de los convivientes, por el solo hecho de haberse adquirido
durante la vigencia del acuerdo de unión civil a título oneroso. No cabe, entonces, acreditar que la adquisición fue
realizada con recursos de una sola de las partes, ni reclamar algún tipo de recompensa a favor de quien aportó los
medios para estos fines". Ídem, p. 100.

92Court afirma que esta regla primera establece, cumpliendo con sus requisitos, una presunción de comunidad.
En efecto, dice, que el conviviente civil que no efectuó la adquisición se encuentra relevado de probar la existencia
de la comunidad sobre los bienes adquiridos, a diferencia de lo que ocurre en la actualidad con los convivientes de
hecho, que deben acreditar la concurrencia de los elementos de la comunidad, entre ellos la adquisición de bienes
en común, sin que la existencia de la mera convivencia pueda invocarse como prueba o principio de prueba de una
comunidad. C , ob. cit., p. 80.

93El Proyecto del Ejecutivo destinaba una única norma al régimen patrimonial, que era del siguiente tenor: "Artículo 8º.- Para todos los efectos legales, se formará entre los
contratantes una comunidad de bienes respecto de todos los bienes muebles adquiridos a título oneroso no sujetos a registro, que hubiesen adquirido durante la vigencia del Acuerdo de
Vida en Pareja. La comunidad terminará en los casos señalados en el artículo 5º. A dicha comunidad se le aplicará lo dispuesto en los artículos 2304 a 2313 del Código Civil". Historia de
la Ley, cit., Mensaje Nº 156/359 de 8 de agosto de 2011 de S. E. el Presidente de la República con el que inicia un Proyecto de Ley que crea el Acuerdo de Vida en Pareja, p. 15.

94Lógicamente hay comunidad respecto de los bienes que los convivientes civiles adquieran en común, según
las reglas generales.

95Si la adquisición es a título gratuito, el bien pertenecerá exclusivamente al conviviente civil adquiriente.

96En efecto, su artículo 515-5-2 dispone: "No obstante (el régimen de indivisión), constituirán en todo momento la propiedad exclusiva de cada uno de los miembros de la pareja: 4º
Los bienes o porciones de bienes adquiridos con sumas de dinero pertenecientes a uno de los miembros con anterioridad al registro del convenio inicial o de modificación con arreglo al
cual se escogiese el régimen; 5º Los bienes o porciones de bienes adquiridos con sumas de dinero percibidas en virtud de donación o sucesión (...). La inversión de las sumas de dinero
definidas en los puntos 4º y 5º deberá ser objeto de una mención en el acto de adquisición. En su defecto, se considerará que el bien se posee pro indiviso a partes iguales, y generará
un crédito entre los miembros de la pareja".

97C T , Hernán, Sobre la Ley Nº 20.830, que crea el Acuerdo de Unión Civil: una primera (y crítica)
mirada, en "Revista de Derecho de Familia", vol. I Nº 9 (2016), LegalPublishing, p. 36.

98Luces sobre la razón de esta norma pueden encontrarse en la indicación de los senadores señores Larraín,
Orpis y del ex senador señor Novoa, que, entre otras normas referentes a la comunidad, propusieron la siguiente:
"La especie adquirida a título oneroso durante la vigencia del acuerdo de vida en común no se entenderá de
propiedad común entre las partes si la causa o título de la adquisición ha precedido a la fecha de celebración de
este contrato. De este modo, no pertenecerán a la comunidad las especies que uno de los contratantes poseía a
título de señor antes de ella, aunque la prescripción o transacción con que las haya hecho verdaderamente suyas
se complete o verifique durante la vigencia de ella; ni los bienes que se poseían antes de la misma por un título
vicioso, pero cuyo vicio se ha purgado durante ella por la ratificación, o por otro remedio legal; ni los bienes que
vuelven a uno de los contratantes por la nulidad o resolución de un contrato, o por haberse revocado una
donación; ni los bienes litigiosos o de aquellos sobre los cuales ha adquirido uno de los contratantes la posesión
pacífica durante la vigencia de la comunidad. Tampoco será de la comunidad el derecho de usufructo que se
consolida con la propiedad que pertenece a uno de los contratantes (...).También pertenecerán al respectivo
contratante los bienes que adquiera durante la vigencia de esta convención en virtud de un acto o contrato cuya
celebración se hubiere prometido con anterioridad a ella, siempre que la promesa conste de un instrumento
público, o de instrumento privado cuya fecha sea oponible a terceros de acuerdo con el artículo 1703 del Código
Civil". Historia de la Ley, cit., Primer Trámite Constitucional: Senado, Segundo Informe de Comisión de
Constitución, p. 480.

99Para Mauricio Tapia "estas normas (arts. 2304 y ss.) son por completo insuficientes e inconvenientes. La
misma práctica ha mostrado que dan lugar a innumerables conflictos (por ejemplo, en materia de administración) y,
lo que es más importante, se trata de normas patrimoniales que regulan relaciones pecuniarias entre extraños, y
no normas de derecho de familia. Tal como ocurre en el matrimonio (sociedad conyugal) es necesario que se
regule un estatuto especial para esta comunidad que norme en detalle: bienes que ingresarán, patrimonios que se
formarán, facultades de administración y restricciones, administración extraordinaria y reglas de liquidación (...).
Además, significaría asignarles un régimen engorroso para administrar y disponer de los bienes, en perjuicio de la
libre circulación de los mismos". Historia de la Ley, cit., Segundo Trámite Constitucional: Cámara de Diputados,
Informe de Comisión de Constitución, p. 856. Según Rodríguez queda en evidencia aquí una inconsistencia de la
ley, ya que se aplican las reglas dadas para el cuasicontrato de comunidad (hecho voluntario, lícito y no
convencional) a un contrato (acuerdo de unión civil). Nótese -agrega- que son los convivientes los que eligen
someterse a este estatuto legal en un acto de carácter convencional. R , ob. cit., pp. 82-83.

100S U , Manuel, Indivisión y partición, Editorial Jurídica de Chile, Santiago, 2002, p. 39.

101Ídem.

102En el mismo sentido, Lepin: "La comunidad es sobre los bienes, no sobre el patrimonio o conjunto de bienes
(universalidad jurídica)". L , Derecho Familiar..., p. 337.

103S , ob. cit., p. 42.

104La literatura específica sobre la comunidad igualmente es escasa. En lo que se refiere a artículos pueden
citarse los siguientes: A U , Eduardo, La comunidad en relación con la sociedad y otras instituciones
análogas, en "Revista de Derecho y Jurisprudencia", t. XIX (1922), pp. 39-62; B Z , Marcelo,
En torno a la prescripción entre comuneros, por aplicación del decreto ley Nº 2.695, en la jurisprudencia reciente,
en "Revista de Derecho Universidad Católica del Norte", año 20, Nº 2 (2013), pp. 407-419; L A , Edinson,
Algunas consideraciones sobre la diferenciación entre sociedad y comunidad, en "Gaceta Jurídica", Nº 308 (2006),
pp. 88-94; L U , Pedro, Algunas consideraciones sobre el estado de indivisión que sigue a la disolución
de la sociedad conyugal, en "Revista de Derecho y Jurisprudencia", t. XXXIII (1936), pp. 113-128; T
R , Mauricio, Indivisión y partición en el Derecho francés, en "Revista de Derecho Universidad de
Concepción", Nºs. 217-218 (2005), pp. 175-209, y en "Gaceta Jurídica", Nº 315 (2006), pp. 7-31.

105Como explica Somarriva, "la existencia de este derecho hasta cierto punto se justifica si se considera que
para el derecho romano y para el Código Civil nuestro, la comunidad es un estado transitorio, de vida efímera, al
cual se le pone término por la partición. Se estableció este derecho porque el legislador se situó en la comunidad
pasiva de verdaderos patrimonios en liquidación. No pensó jamás en que la comunidad podía ser un estado activo
en la cual iba a ser necesario administrar los bienes para la marcha y desenvolvimiento de los negocios comunes".
S , ob. cit., pp. 176-177.

106Sobre este artículo 2081 se lee en la conocida obra de Somarriva: "En presencia de este artículo -que
corresponde al 1859 del Código francés- se podría pensar que la forma más eficaz de salvar los inconvenientes del
jus prohibendi es dar por establecido que entre los comuneros también existe mandato tácito y recíproco de
administración. Sin embargo, los autores y la jurisprudencia francesa con rara uniformidad no aceptan aplicar el
art. 1859 a los indivisarios. Tienen presente para ello que el mandato tácito y recíproco entre los socios descansa
en el hecho de ser la sociedad un contrato que se celebra voluntariamente, y, aun más, un contrato intuitu
personae, lo que explica la existencia del mandato, dado la confianza que se merecen los socios unos con otros.
Pero nada de esto acontece en la comunidad donde los comuneros no están ligados por un vínculo contractual,
sino que es una situación jurídica generada las más de las veces en forma independiente de la voluntad de las
partes, y aun puede darse el caso que los comuneros o indivisarios ni siquiera se conozcan entre sí. Con este
antecedente, se concluye, no es dable presumir la existencia de un mandato entre los indivisarios (...). En nuestro
Código la situación es diferente atendido a que según el art. 2305 'el derecho de cada uno de los comuneros sobre
la cosa común es el mismo que el de los socios en el haber social'. Por lo dicho en este artículo se puede sostener
la existencia entre los comuneros del mandato tácito y recíproco de administración que el art. 2081 consagra para
los socios. Y es ésta la doctrina imperante en nuestra jurisprudencia". S , ob. cit., pp. 178-179.
Agreguemos que en el caso del acuerdo de unión civil no son aplicables los argumentos usados en Francia para
descartar el mandato tácito y recíproco entre los comuneros, pues en el AUC la comunidad se pacta
voluntariamente entre los convivientes civiles que lo han celebrado, contrato -el AUC- claramente intuitu personae.

107En esta materia, el Código Civil francés, a propósito del pacto civil de solidaridad, dice: "La pareja quedará
obligada solidariamente ante terceros por las deudas contraídas por cualquiera de los dos miembros para cubrir las
necesidades de la vida cotidiana. No obstante, dicha solidaridad no existirá cuando se trate de gastos a todas
luces excesivos. Tampoco existirá solidaridad en lo que concierne a las compras a plazos o los préstamos que no
se correspondan con cantidades modestas requeridas para cubrir las necesidades de la vida cotidiana, cuando
dichos contratos no se celebrasen con el consentimiento de los dos miembros de la pareja"(art. 515-4 inc. 2º).

108S , ob. cit., p. 209.

109En cambio, conforme al art. 1740 Nº 2 del Código Civil, es la sociedad conyugal la obligada al pago de todas
las deudas contraídas en beneficio de la familia.

110El artículo 227 Nº 1 del Código Orgánico de Tribunales dice que es materia de arbitraje forzoso la liquidación
de comunidades.

111Sobre esto vid. P A , Daniel, El pacto de separación de bienes y el perjuicio a los


acreedores, en "Revista de Derecho y Jurisprudencia", t. LXXX (1983), pp. 21-43 y en "Revista de Derecho
Universidad de Concepción", Nº 173 (1983), pp. 145-170.

112"Se presume que todo bien adquirido a título oneroso por cualquiera de los cónyuges después de disuelta la
sociedad conyugal y antes de su liquidación, se ha adquirido con bienes sociales. El cónyuge deberá por
consiguiente, recompensa a la sociedad, a menos que pruebe haberlo adquirido con bienes propios o provenientes
de su sola actividad personal".

113A B , Cristián, Algunas cuestiones sobre la protección de los terceros en la disolución y


liquidación de la sociedad conyugal y en el régimen de comunidad del Acuerdo de Unión Civil, en AA.VV.,
"Estudios de Derecho Civil XI", LegalPublishing, 2016, p. 15.
C B

"Cualquiera sea el régimen de bienes que exista entre los convivientes civiles, tendrá
aplicación lo dispuesto en los artículos 141 a 149 del Código Civil" (art. 15, inciso final) 114 115
-

Advertimos que en los párrafos siguientes , y solo con el objeto de facilitar la comprensión de
la remisión genérica que hace la nueva ley a las normas del Código Civil sobre bienes
familiares , tenemos una adaptación de esos artículos, no importa que no haya una
modificación en particular de ellos.

1. A

Como lo dice la propia norma antes transcrita , la institución de los bienes familiares tiene
lugar en el acuerdo de unión civil independiente mente del régimen de bienes que existe entre
los convivientes civiles, es decir, sea que é stos opten por separación de bienes o régimen de
comunidad.

2. B

Conforme al artículo 141 del CC pueden ser declarados familiares:

a) El inmueble de propiedad de cualquiera de los convivientes civiles que les sirva a ambos
de residencia principal ;

b) Los muebles que la guarnecen, y


c) Los derechos o acciones que los convivientes civiles tengan en sociedades propietarias
de un inmueble que sea residencia principal de ellos.

3. F

En cuanto a la forma de constituir un bien como familiar, debe hacerse una distinción,
según que el bien en que incide la declaración sea de propiedad de uno de los convivientes
civiles o de una sociedad en la que uno o ambos convivientes civiles tengan acciones o
derechos. En el primer caso, rige la norma del artículo 141, y, en el segundo, la del artículo
146 del CC.

3.1. Constitución como bien familiar de un inmueble


de propiedad de uno de los convivientes civiles

El inciso 2º del artículo 141 dice: "El juez citará a los interesados a la audiencia preparatoria.
Si no se dedujese oposición, el juez resolverá en la misma audiencia. En caso contrario, o si el
juez considerase que faltan antecedentes para resolver, citará a la audiencia de juicio".

Constitución provisoria

El inciso 3º del artículo 141 dispone que "Con todo, la sola interposición de la demanda
transformará provisoriamente en familiar el bien de que se trate. En su primera resolución el
juez dispondrá que se anote al margen de la inscripción respectiva la precedente
circunstancia. El Conservador practicará la subinscripción con el solo mérito del decreto que,
de oficio, le notificará el tribunal".

3.2. Constitución como bien familiar de las acciones


y derechos del conviviente civil en la sociedad propietaria del bien raíz en que tienen la
residencia principal los convivientes

En conformidad al artículo 146 inc. 3º, la afectación de derechos (o acciones) se hará por
declaración de cualquiera de los convivientes civiles contenida en escritura pública. En el caso
de una sociedad de personas, deberá anotarse al margen de la inscripción social respectiva, si
la hubiere. Tratándose de sociedades anónimas, se inscribirá en el registro de accionistas.

Como puede observarse, esta declaración es solemne, siendo la solemnidad la escritura


pública.

Si la sociedad fuere colectiva civil, como no están sujetas al régimen de inscripción, no será
posible cumplir con el requisito de inscripción o anotación. Por eso el artículo 146 emplea la
frase "si la hubiere".
4. E

La declaración de familiar de un bien no lo transforma en inembargable, por lo que no se


causa perjuicio a terceros; sólo limita la facultad de disposición de su propietario (que ya no lo
podrá enajenar o gravar ni prometer enajenar o gravar, ni ceder la tenencia, sin la autorización
del otro conviviente civil) y otorga al conviviente civil en cuyo favor se hace la declaración un
beneficio de excusión, con el objeto de que, si el bien familiar es embargado por un tercero,
pueda exigir que antes de procederse en contra de dicho bien se persiga el crédito en otros
bienes del deudor.

4.1. Limitación a la facultad de disposición

Esta limitación será diferente según: a) el bien que se declara familiar sea el inmueble que
sirva de residencia principal de los convivientes civiles, o los bienes muebles que guarnecen el
hogar, o b) se trate de las acciones o derechos que los convivientes civiles tengan en una
sociedad propietaria del bien raíz que les sirve de residencia principal.

En el primer caso, el artículo 142 dice que no se podrán enajenar o gravar voluntariamente,
ni prometer gravar o enajenar, los bienes familiares sino con la autorización del conviviente civil
no propietario. La misma limitación regirá para la celebración de contratos de arrendamiento,
comodato o cualesquiera otros que concedan derechos personales de uso o de goce sobre
algún bien familiar.

La autorización deberá ser específica y otorgada por escrito, o por escritura pública si el acto
exigiere esta solemnidad, o interviniendo expresa y directamente de cualquier modo en el
mismo. Podrá prestarse en todo caso por medio de mandato especial que conste por escrito o
por escritura pública, según el caso.

El artículo 144 establece una autorización judicial subsidiaria, prescribiendo que, en los
casos del artículo 142, la voluntad del conviviente civil no propietario de un bien familiar podrá
ser suplida por el juez en caso de imposibilidad o negativa que no se funde en el interés de la
familia. El juez resolverá, previa audiencia a la que será citado el conviviente civil, en caso de
negativa de éste.

En el segundo caso (acciones o derechos), el efecto está indicado en el artículo 146 inc. 2º y
consiste en que, producida la afectación de derechos o acciones, se requerirá asimismo la
voluntad de ambos convivientes civiles para realizar cualquier acto como socio o accionista de
la sociedad respectiva, que tenga relación con el bien familiar (la expresión bien familiar en
este inciso es impropia, desde que el bien no es de ninguno de los convivientes civiles, sino de
la sociedad en que los convivientes civiles son socios).

Luego, el conviviente civil propietario, en este caso, queda sujeto a una doble limitación: 1.
No puede disponer de los derechos o acciones en la sociedad, sino con autorización del otro
conviviente civil (art. 142), y 2. Requiere de la voluntad del otro conviviente civil para realizar
los actos que deba hacer como socio o accionista, siempre que recaigan sobre el bien familiar
(art. 146 inc. 2º).

Sanción para el caso en que se realicen estos actos sin


la autorización del conviviente civil no propietario

La sanción es la nulidad relativa, correspondiendo la acción rescisoria al conviviente civil no


propietario. Así lo dice el artículo 143 inciso 1º. En el caso del artículo 146, también la sanción
es la nulidad relativa, pero no por aplicación del artículo 143 (que sólo hace referencia al
artículo anterior), sino de las reglas generales, por haberse omitido un requisito establecido en
atención al estado o calidad de las partes.

Efectos de la nulidad respecto de los terceros


adquirentes de un bien familiar

El artículo 143 en su inciso 2º establece que "Los adquirentes de derechos sobre un


inmueble que es bien familiar, estarán de mala fe a los efectos de las obligaciones restitutorias
que la declaración de nulidad origine".

Es una presunción de derecho y rige únicamente para la enajenación de bienes inmuebles.


No para los muebles, por no encontrarse sujetos a registro. Para ellos mantienen su vigencia el
artículo 1687 y la presunción de buena fe del artículo 707.

4.2. Beneficio de excusión en favor del


conviviente civil no propietario

La constitución de un bien como familiar no le da el carácter de inembargable. Sin embargo,


y con el objeto de proteger al conviviente civil beneficiado con tal declaración, se le otorga un
beneficio de excusión, para que pueda "exigir que antes de proceder contra los bienes
familiares se persiga el crédito en otros bienes del deudor" (art. 148). Este beneficio se debe
hacer valer como excepción dilatoria (art. 303 Nº 5 del Código de Procedimiento Civil).

Las disposiciones del Título XXXVI del Libro Cuarto, sobre la fianza, se aplicarán al ejercicio
de la excusión en cuanto corresponda (art. 148, inc. 1º, parte final).

Notificación al conviviente civil no propietario


del mandamiento de ejecución

El artículo 148 en su inciso 2º establece que, cada vez que en virtud de una acción ejecutiva
deducida por un tercero acreedor se disponga el embargo de algún bien familiar de propiedad
del conviviente civil deudor, el juez dispondrá que se notifique personalmente el mandamiento
correspondiente al conviviente civil no propietario. La finalidad de esta notificación es que el
conviviente civil no propietario pueda plantear el beneficio de excusión, mediante la
correspondiente excepción (art. 464 Nº 5 del Código de Procedimiento Civil).
5. D ,

El artículo 147 prescribe (ya hemos dicho, con las adaptaciones del caso) que durante el
acuerdo de unión civil el juez podrá constituir, prudencialmente, a favor del conviviente civil no
propietario derechos de usufructo, uso o habitación sobre los bienes familiares. En la
constitución de esos derechos y en la fijación del plazo que les pone término, el juez tomará
especialmente en cuenta el interés de los hijos, cuando los haya, y las fuerzas patrimoniales
de los convivientes civiles.

El tribunal podrá, en estos casos, fijar otras obligaciones o modalidades si así pareciere
equitativo.

La declaración judicial a que se refiere el inciso anterior servirá como título para todos los
efectos legales.

La constitución de los mencionados derechos sobre bienes familiares no perjudicará a los


acreedores que el conviviente civil propietario tenía a la fecha de su constitución, ni
aprovechará a los acreedores que el conviviente civil no propietario tuviere en cualquier
momento.

6. D

El artículo 145 establece tres formas de desafectación:

a) Por acuerdo de los convivientes civiles. Cuando se refiera a un inmueble debe constar en
escritura pública, que debe anotarse al margen de la inscripción respectiva (art. 145, inc. 1º).

La ley no resuelve si del mismo modo se hace la desafectación en el caso de las acciones o
derechos en sociedades propietarias del inmueble donde tiene residencia principal la familia. Si
hay acuerdo, no vemos inconveniente para que con las mismas formalidades se haga la
desafectación de tales acciones o derechos.

b) Por resolución judicial, recaída en juicio seguido por el conviviente civil propietario en
contra del no propietario, fundado en que el bien no está destinado a los fines que indica el
artículo 141, esto es, que no les sirve de residencia principal si se trata de un inmueble o,
tratándose de muebles, que no guarnecen el hogar común, lo que deberá probar (art. 145, inc.
2º).

c) Por resolución judicial, cuando el acuerdo de unión civil ha sido declarado nulo o ha
terminado por muerte de uno de los convivientes civiles, por mutuo acuerdo o por voluntad
unilateral de uno de ellos. En tales casos el conviviente civil propietario del bien familiar o
cualquiera de sus causahabientes deberá formular al juez la petición correspondiente (art. 145,
inciso final). Aquí también surgirá la controversia que se ha suscitado en el matrimonio, en
cuanto a si se puede pedir la desafectación del bien familiar una vez que el matrimonio
termina. Recién dictada la ley Nº 19.335, que incorporó en nuestra legislación la figura de los
bienes familiares, los tribunales hicieron una aplicación literal del inciso final del artículo 145
del Código Civil y decretaron la desafectación de los bienes declarados familiares en caso de
que el matrimonio hubiese terminado por muerte de uno de los cónyuges, divorcio o nulidad.
Luego la jurisprudencia varió y, recurriendo al elemento lógico, interpretó ese inciso final con el
que le precede, concluyendo que, si el bien en cuestión continuaba siendo la residencia
principal de la familia, no podía declararse su desafectación, no obstante que el matrimonio
hubiese terminado116.

114Vid. C T , Hernán, Evolución legislativa y aplicación jurisprudencial del estatuto de los bienes
familiares, en AA.VV., "Colección de estudios de Derecho Civil en homenaje a la profesora Inés Pardo de
Carvallo", Ediciones Universitarias de Valparaíso, 2008, pp. 145-161; C M , Eduardo, Los bienes
familiares en el Código Civil (ley Nº 19.335), en "Cuadernos Jurídicos Universidad Adolfo Ibáñez", Nº 2 (1995), pp.
1-47; H G , Ana María, Los bienes familiares en la legislación chilena. Problemas y atisbos de
soluciones, en AA.VV., "Los regímenes matrimoniales en Chile", en Cuadernos de Extensión Jurídica Universidad
de los Andes, Nº 2 (1998), pp. 101-145; R P , René, De los bienes familiares, en "Revista de Derecho
Universidad de Concepción", Nº 198 (1995), pp. 7-20. En esta materia hemos seguido de cerca a este último
profesor.

115Para Barrientos es probable que esta norma esté llamada a tener una aplicación residual, pues, si no existe
acuerdo de unión civil, no puede haber declaración de bien familiar. Así, dado el sistema de término del acuerdo,
que consagra el derecho de los convivientes a ponerle término por decisión unilateral, aquel que tema la demanda
de declaración familiar optará por hacer terminar el acuerdo, y con mayor razón lo hará el conviviente civil ya
demandado. B , ob. cit., p. 775.

116Al respecto vid. C T , Hernán, Subsistencia de la calidad de bien familiar después del divorcio.
Comentario a la sentencia de la Corte Suprema de 15 de abril de 2009, en "Gaceta Jurídica", Nº 353 (2009), pp.
16-19, y T L , Hernán, El divorcio como causal de desafectación de un bien declarado familiar.
Comentario a propósito de un fallo reciente, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil V", LegalPublishing, 2010, pp.
383-390.
C D

1. C ,

"Cada conviviente civil será heredero intestado y legitimario 117 del otro y concurrirá en su
sucesión de la misma forma y gozará de los mismos derechos que correspondan al cónyuge
sobreviviente. El conviviente civil también podrá ser asignado de la cuarta de mejoras" 118 (art.
16 de la LAUC).

Se amplía así el catálogo de herederos intestados, legitimarios y asignatarios de la cuarta


parte de mejoras , señalados en los artículos 983, 1182 y 1184 inciso 3 º del Código Civil,
respectivamente.

En síntesis, en el primer orden sucesorio el conviviente civil sobreviviente, se trata de una


porción que, por regla general, será equivalente al doble de lo que por legítimo rigorosa o
efectiva correspondiente a cada hijo. Si hubiere sólo un hijo, la cuota del conviviente civil será
igual a la legítima rigorosa o efectiva de ese hijo 119 . Pero en ningún caso la porción que
corresponde al conviviente civil bajará de la cuarta parte de la herencia (sucesión intestada), o
de la cuarta parte de la mitad legítima (sucesión testada), todo conforme al artículo 988 del
Código Civil.

En el segundo orden sucesorio, si el difunto no ha dejado posteridad, le sucederán el


conviviente civil sobreviviente y sus ascendientes de grado más próximo. En este caso, la
herencia se dividirá en tres partes, dos para el conviviente civil y una para los ascendientes. A
falta de éstos, se llevará todos los bienes el conviviente civil, y, a falta de conviviente civil, los
ascendientes (artículo 989 del Código Civil)120.
2. D

"El conviviente civil sobreviviente podrá ser desheredado por cualquiera de las tres primeras
causas de desheredamiento indicadas en el artículo 1208 del Código Civil" (art. 17 de la
LAUC), esto es, i) por haber cometido injuria grave contra el testador en su persona, honor o
bienes, o en la persona, honor o bienes de cualquiera de sus ascendientes o descendientes; ii)
por no haberle socorrido en el estado de demencia o destitución, pudiendo; iii) por haberse
valido de fuerza o dolo para impedirle testar121.

Los cónyuges pueden ser desheredados por estas mismas tres causales, según el artículo
1208 inciso final del CC.

Como nada dice la LAUC sobre las indignidades para suceder (artículos 968 y ss. del
Código Civil), en opinión de Gómez de la Torre no serían aplicables a los convivientes civiles,
pues ellas deben estar expresamente establecidas por el legislador, ya que son de derecho
estricto y no pueden aplicarse por analogía122. Discrepamos, considerando que el artículo 23
de la LAUC dice que "todas las inhabilidades, incompatibilidades y prohibiciones que las leyes
y reglamentos establecen respecto de los cónyuges se harán extensivas, de pleno derecho, a
los convivientes civiles", y las indignidades referidas no son sino una inhabilidad para heredar.

3. A

"El conviviente civil sobreviviente tendrá también el derecho de adjudicación preferente que
la regla 10ª del artículo 1337 del Código Civil otorga al cónyuge sobreviviente. Tendrá,
asimismo, en iguales condiciones que las prescritas en esta regla, los derechos de habitación y
de uso, que la misma concede al cónyuge sobreviviente para el caso en que el valor total del
inmueble en que resida y que sea o haya sido la vivienda principal de la familia, así como del
mobiliario que lo guarnece, excedan su cuota hereditaria" (art. 19)123.

4. T

"Los derechos sucesorios y la condición de legitimario que la ley otorga al conviviente civil
sobreviviente sólo tendrán lugar si el acuerdo de unión civil celebrado con el difunto no ha
expirado a la fecha de la delación de la herencia" (art. 18). La delación es el actual llamamiento
de la ley a aceptar o repudiar la herencia y tiene lugar, por regla general, en el momento del
fallecimiento del causante (art. 956 del Código Civil).
117Rodríguez califica al conviviente civil sobreviviente como un "legitimario limitado", pues las asignaciones
forzosas son los alimentos que se deben por ley a ciertas personas, las legítimas y la cuarta de mejoras, y "el
conviviente que sobrevive a su pareja no es titular de la asignación forzosa alimenticia, puesto que no tiene
derecho de alimentos conforme a la ley. Los títulos que habilitan a reclamar alimentos están señalados en el
artículo 321 del Código Civil y entre sus titulares no se encuentra el conviviente civil. Por lo tanto, puede decirse
que el conviviente civil es un legitimario limitado, que accede a la legítima que le corresponde (rigorosa o efectiva)
y a la cuarta de mejoras con que el causante lo favoreció". R , ob. cit., pp. 103-104.

118El Proyecto del Ejecutivo requería que el AVP tuviese una vigencia mínima de un año para que el
conviviente sobreviviente pudiese ser beneficiario de la cuarta de mejoras: "Para los efectos de las regulaciones
establecidas en el Libro Tercero, Título V, del Código Civil, respecto de las asignaciones forzosas, cuando el
Acuerdo de Vida en Pareja haya tenido una vigencia mínima de un año y termine por la muerte de una de las
partes, el testador podrá favorecer al contratante sobreviviente con todo o parte de la cuarta de mejoras"(art. 10).
Historia de la Ley, cit., Mensaje Nº 156/359 de 8 de agosto de 2011 de S. E. el Presidente de la República con el
que inicia un Proyecto de Ley que crea el Acuerdo de Vida en Pareja, p. 16.

119En el Proyecto del Ejecutivo el conviviente sobreviviente tenía menos derechos sucesorios que el cónyuge
sobreviviente, pues independientemente del número de hijos llevaba la misma porción que cada uno de ellos, y,
además, se exigía para tener derechos sucesorios que el AVP hubiese durado al menos un año. En efecto, el
artículo 9º disponía: "Para los efectos de las regulaciones establecidas en el Libro Tercero, Título II, del Código
Civil, respecto de la sucesión intestada, cuando el Acuerdo de Vida en Pareja haya tenido una vigencia mínima de
un año y termine por la muerte de una de las partes, el contratante sobreviviente concurrirá con los hijos del
causante, recibiendo una porción que será igual a lo que, por legítima rigorosa o efectiva, corresponda al hijo o a
cada hijo si fueren más de uno". Historia de la Ley, cit., Mensaje Nº 156/359 de 8 de agosto de 2011 de S. E. el
Presidente de la República con el que inicia un Proyecto de Ley que crea el Acuerdo de Vida en Pareja, p. 16.

120El Proyecto del Ejecutivo consagraba una regla distinta en los siguientes términos: "Si el causante no ha
dejado descendencia, le sucederán el contratante sobreviviente y sus ascendientes de grado más próximo. En
este caso, la herencia se dividirá en dos partes iguales, una para el contratante sobreviviente y la otra para los
ascendientes. A falta de estos últimos, llevará todos los bienes el contratante sobreviviente, y, a falta de
contratante, los ascendientes"(art. 9º inc. 2º). Historia de la Ley, cit., Mensaje Nº 156/359 de 8 de agosto de 2011
de S. E. el Presidente de la República con el que inicia un Proyecto de Ley que crea el Acuerdo de Vida en Pareja,
p. 16.

121Según algunos no se ve la utilidad de la desheredación en caso de unión civil, dado que, si uno de los
convivientes quiere privar de sus derechos hereditarios al otro, lo podrá hacer mucho más fácilmente poniendo
término unilateral al acuerdo. Así C T , Hernán, Sobre la Ley Nº 20.830, que crea el Acuerdo de Unión
Civil: una primera (y crítica) mirada, en "Revista de Derecho de Familia", vol. I Nº 9 (2016), LegalPublishing, p. 38.

122G T V , Maricruz, Los derechos sucesorios del conviviente civil en la ley que crea el
Acuerdo de Unión Civil, en AA.VV., "Estudios de Derecho Familiar I", Thomson Reuters, 2016, p. 309.

123Al respecto, vid. B G , Jorge, Partición hereditaria y derecho de adjudicación preferente de la


vivienda familiar, en AA.VV., "Derecho sucesorio actual y adjudicación de la vivienda familiar. Las reformas de la
ley Nº 19.585 de 1998", Cuadernos de Extensión Jurídica Universidad de los Andes, Nº 4 (2000), pp. 123-140;
B G , Jorge, Atribución preferente de la vivienda familiar: posibles objeciones de constitucionalidad,
en AA.VV., "Derecho sucesorio actual y adjudicación de la vivienda familiar. Las reformas de la ley Nº 19.585 de
1998", Cuadernos de Extensión Jurídica Universidad de los Andes, Nº 4 (2000), pp. 161-173; C , Ernest,
La atribución preferente de la vivienda familiar al cónyuge supérstite en el Derecho de Québec, en "Revista de
Derecho Universidad Católica del Norte", Nº 9 (2002); pp. 279-294; C B , Bruno, El derecho de
adjudicación preferente: comentario del artículo 1337, Nº 10 del Código Civil, en "Revista de Derecho Universidad
Católica de la Santísima Concepción", Nº 7 (1999); pp. 37-62; C R , Rubén, Un privilegio para el
cónyuge sobreviviente. Cuestionamiento de su aplicación y práctica (art. 1337, Nº 10 del C. Civil), en "Revista de
Derecho Universidad Central", año VIII Nº 3 (enero-diciembre 2002), pp. 43-50; C T , Hernán, La
protección de la vivienda familiar en favor del cónyuge sobreviviente. Panorama de Derecho comparado, en
AA.VV., "Derecho sucesorio actual y adjudicación de la vivienda familiar. Las reformas de la ley Nº 19.585 de
1998", Cuadernos de Extensión Jurídica Universidad de los Andes, Nº 4 (2000), pp. 227-251; C T ,
Hernán; N O , Marcelo, Historia del establecimiento de la regla 10ª del artículo 1337 del Código Civil, en
AA.VV., "Derecho sucesorio actual y adjudicación de la vivienda familiar. Las reformas de la ley Nº 19.585 de
1998", Cuadernos de Extensión Jurídica Universidad de los Andes, Nº 4 (2000), pp. 83-103; C M ,
Eduardo, El derecho de adjudicación preferente en la nueva regla 10ª del artículo 1337 del Código Civil, en AA.VV.,
"Derecho sucesorio actual y adjudicación de la vivienda familiar. Las reformas de la ley Nº 19.585 de 1998",
Cuadernos de Extensión Jurídica Universidad de los Andes, Nº 4 (2000), pp. 141-160; D R , Ramón,
Vivienda familiar y sucesión en el Derecho chileno. Su perspectiva comparada con el ordenamiento jurídico
español, en AA.VV., "Derecho sucesorio actual y adjudicación de la vivienda familiar. Las reformas de la ley Nº
19.585 de 1998", Cuadernos de Extensión Jurídica Universidad de los Andes, Nº 4 (2000), pp. 189-225;
E D B , Fabián, El concepto de vivienda familiar en los artículos 141 y 1337, regla 10ª, del Código
Civil, en AA.VV., "Derecho sucesorio actual y adjudicación de la vivienda familiar. Las reformas de la ley Nº 19.585
de 1998", Cuadernos de Extensión Jurídica Universidad de los Andes, Nº 4 (2000), pp. 105-121; L
S , José Miguel, El derecho de adjudicación preferente del cónyuge sobreviviente, en "Revista de Derecho
Universidad Central", año X Nº 7 (julio-diciembre 2004), pp. 123-128.
C D

1. S .C

El acuerdo de unión civil no da derecho a demanda de alimentos al otro conviviente, pues el


artículo 14 de la LAUC dispone que los convivientes civiles se obliguen "ayuda mutua", y los
alimentos provienen del deber de "socorro". Ayuda mutua y socorro son conceptos distintos.
Como explica Ramos, el deber de ayuda mutua consiste en los cuidados personales y
constantes que los cónyuges se deben recíprocamente y, citando a Puig Peña, dados que este
deber abarca "todo lo que pudiéramos llamar al lado negativo de la vida: miserias, desgracias ,
enfermedades ", mientras que el deber de socorro (arts. 131 y 321 Nº 1 del Código Civil) son
los alimentos que los cónyuges se deben entre sí 124 .

2. P AUC

Estaba en lo correcto Eduardo Court al decir, durante la discusión de la ley, que: "Si existiera
este derecho (alimentos) en el Acuerdo de Vida en Pareja y uno de los contrayentes es
demandado, lo primero que hará será poner término unilateral a dicho acuerdo. Por ello, no
tiene sentido incorporarlo en esta iniciativa"125. Cristián Lepin agregó que "si se agregan los
alimentos y el deber de fidelidad prácticamente se trataría del mismo estatuto del
matrimonio"126. En contra, Mauricio Tapia planteó que este artículo [14] señala que los
convivientes se deben ayuda mutua (cuidados personales y constantes entre ellos) y que con
igual o mayor razón deberían también deberse "socorro", esto es, alimentos. Para ello, debería
considerarse al conviviente civil como titular del derecho de alimentos, modificando las normas
respectivas del Código Civil (arts. 321 y ss.). A su juicio, parece a todas luces una
discriminación arbitraria que se deba al cónyuge alimentos y que no ocurra lo mismo en el
AVP, pues es una obligación con sentido "humanitario" que tiende a proporcionar al
desfavorecido patrimonialmente lo necesario al menos para subsistir127. Finalmente, el deber
de socorro no fue incorporado en el artículo 14 citado.

Dado que la Ley de Acuerdo de Unión Civil confiere a los convivientes derechos hereditarios,
compensación económica en caso de término y la posibilidad de declarar familiar la residencia
principal, la ausencia del derecho de alimentos viene a ser una de las diferencias sustantivas
entre el matrimonio y el acuerdo de unión civil.

124R , ob. cit., pp. 138-139. Para Vodanovic el deber de socorro y los alimentos, si bien tienen la misma
finalidad -la subsistencia de los cónyuges-, actúan en situaciones de hecho diferentes. El primero dentro de la vida
en común y los segundos cuando están separados. V H , Antonio, Derecho de alimentos,
LexisNexis, Santiago, 2004, pp. 6-7.

125Historia de la Ley, cit., Segundo Trámite Constitucional: Cámara de Diputados, Informe de Comisión de
Constitución, p. 855. En el mismo sentido, Cornejo se pregunta: "¿de qué serviría, por ejemplo, que se establezca
una obligación alimentaria, si en la crisis de la pareja, cuando realmente cobraría relevancia esta obligación, aquél
en contra de quien pretende hacerse efectiva puede liberarse de su cumplimiento terminando el contrato?",
C A , Pablo, Análisis legislativo del Proyecto de Ley que establece el Acuerdo de Vida en Pareja
(Boletín Nº 7873-07), en "Revista de Derecho Escuela Postgrado", Universidad de Chile, Nº 3, semestre 1, (2013),
p. 273.

126Historia de la Ley, cit., Segundo Trámite Constitucional: Cámara de Diputados, Informe de Comisión de
Constitución, p. 793.

127Historia de la Ley, cit., Segundo Trámite Constitucional: Cámara de Diputados, Informe de Comisión de
Constitución, p. 854.
C C

1. P A U C

Durante la tramitación de la ley se discutió si la compensación económica tenía que tener


lugar en esta nueva institución que es el acuerdo de unión civil.

Como cuestión previa cabe recordar que , en una controvertida sentencia del 7 de marzo de
2012 , la Corte Suprema otorgó compensación económica a una concubina sobreviviente ,
argumentando en síntesis la falta de ley que regula la materia y la equidad 128 . Claramente se
trató de una sentencia dictada contra legem, pues el artículo 61 de la Ley de Matrimonio Civil
ordena el pago de la compensación económica solo en caso de que el matrimonio termine por
divorcio o nulidad. Más aún, en este caso se concedió compensación a una concubina
sobreviviente, derecho que ni siquiera el viudo o viuda tienen ,porque como se sabe la
compensación no tiene lugar cuando el matrimonio termina por muerte de uno de los
cónyuges. Ninguna laguna o vacío legal, por tanto, había al respecto. Guste o no, la ley es
clara en cuanto a que el derecho a la compensación solo corresponde a los cónyuges y no hay
por qué hacer decir a la ley lo que no dice. Otros eran los mecanismos - comunidad de bienes,
sociedad de hecho u otro 129 - si se quería proteger los intereses patrimoniales de la
solicitante.

En la discusión de la nueva ley, algunos negaron la posibilidad de otorgar compensación


económica en caso de término del acuerdo de unión civil, cuestión que fue refutada por otros,
reflejándose la controversia, en síntesis, en los siguientes términos: "El profesor de Derecho
Civil, señor Corral Talciani, señala que 'el fundamento de la compensación económica consiste
en la confianza del cónyuge más débil en que el matrimonio será para toda la vida'. Consignó
que el acuerdo [de unión civil], en su esencia, no se prevé que sea para toda la vida", mientras
que para la profesora señora Lathrop "la esencia de la compensación económica es
indemnizar el menoscabo económico que ha sufrido uno de los cónyuges en el matrimonio y
no tiene por objeto reconocer o favorecer la menor o mayor duración de la unión afectiva"130.
Finalmente, la Ley de Acuerdo de Unión Civil sí contempló la compensación económica, en
los siguientes términos: "Si como consecuencia de haberse dedicado al cuidado de los hijos o
a las labores propias del hogar común, uno de los convivientes civiles no pudo desarrollar una
actividad remunerada o lucrativa durante la vigencia del acuerdo de unión civil, o lo hizo en
menor medida de lo que podía y quería, tendrá derecho a que, cuando se produzca el término
del acuerdo por las causales señaladas en las letras d), e) y f) del artículo precedente, se le
compense el menoscabo económico sufrido por esta causa" (art. 27).

Esta norma es una repetición, mutatis mutandi, del artículo 61 de la Ley de Matrimonio Civil.
2. R 131

Para la compensación económica en el acuerdo de unión civil es necesario:

a) Que durante la vigencia del AUC uno de los convivientes se hubiese dedicado al cuidado
de los hijos o a las labores propias del hogar común;

b) Que como consecuencia de ello ese conviviente no haya podido desarrollar una actividad
remunerada o lucrativa durante la vigencia del acuerdo de unión civil, o lo haya hecho en
menor medida de lo que podía y quería, y

c) Que haya un menoscabo económico sufrido por esta causa132.

3. C

Conforme al artículo 27, en el acuerdo de unión civil la compensación económica tiene lugar
cuando éste termine por las causales señaladas en las letras d), e) y f) del artículo 26133, esto
es, por mutuo acuerdo de los convivientes civiles, por voluntad unilateral de uno de ellos y por
declaración judicial de nulidad del acuerdo, respectivamente134.

4. R .R LMC

El mismo artículo 27 señala que la compensación "se regulará y determinará en la forma


prevista en los artículos 62 a 66 de la ley Nº 19.947". De manera que la nueva ley se remite en
todo a lo ya regulado sobre la materia en el matrimonio135. Esta remisión genérica, sin duda,
va a originar problemas, como ya se hizo presente en la tramitación de la ley. Así, se advirtió
que: "Entre dichos artículos [...] está el inciso 2º del artículo 62, el cual prescribe que 'si se
decretare el divorcio en virtud del artículo 54 (divorcio culposo, culpable o sanción), el juez
podrá denegar la compensación económica que habría correspondido al cónyuge que dio lugar
a la causal, o disminuir prudencialmente su monto'. A propósito de esto, se nos genera un
doble problema: Por una parte, en el acuerdo de vida en pareja no hay una causal análoga al
divorcio culposo como causal de terminación, precisamente por la falta de deberes no
patrimoniales entre los convivientes civiles, y parece de toda justicia, que quien ha infringido
algún deber, como por ejemplo, el de fidelidad, vea rebajada o suprimida su compensación
económica. Y en segundo lugar, el artículo 54 de la Ley de Matrimonio Civil, al cual se refiere
el inciso segundo del artículo 62, señala que se incurre en la causal de divorcio culposo al
cometer 'conducta homosexual', lo que debería tener una regulación especial en el caso del
acuerdo de vida en pareja, distinguiendo entre el acuerdo entre homosexuales y
heterosexuales, o en su defecto, eliminar la aplicación de dicha causal a este contrato"136.

5. F 137

Para determinar la existencia del menoscabo económico y la cuantía de la compensación, se


considerará, especialmente, la duración del acuerdo de unión civil y de la vida en común de los
convivientes civiles; la situación patrimonial de ambos; la buena o mala fe; la edad y el estado
de salud del conviviente civil beneficiario; su situación en materia de beneficios previsionales y
de salud; su cualificación profesional y posibilidades de acceso al mercado laboral, y la
colaboración que hubiere prestado a las actividades lucrativas del otro conviviente civil (art. 62
de la LMC)138.

Respecto del primer criterio, esto es, la duración del acuerdo de unión civil y de la vida en
común de los convivientes civiles, es dable pensar que las personas que celebran un acuerdo
de unión civil probablemente han convivido durante un período previo a su formalización, de
ahí que en el AUC cobrará seguramente mayor relevancia que en el matrimonio el hecho de si
debe considerarse o no para la determinación del quantum de la compensación la convivencia
que haya precedido al acuerdo139. Como se sabe, el artículo 62 de la Ley de Matrimonio Civil
señala que uno de los factores a considerar es la duración del matrimonio y de la vida en
común, entendiéndose, por el contexto de la norma, que se refiere a la vida en común dentro
del matrimonio, pero en contra podría sostenerse que el artículo 62 no es taxativo y que no
habría inconveniente para considerar también la vida en común previa al matrimonio o al
acuerdo de unión civil, en especial si se dan los supuestos sustantivos de la compensación,
esto es, dedicación al cuidado de los hijos o al hogar común, imposibilidad de desarrollar una
actividad remunerada y menoscabo.

6. D

La compensación económica y su monto y forma de pago, en su caso, serán convenidos por


los convivientes civiles, si fueren mayores de edad, mediante acuerdo que constará en
escritura pública o acta de avenimiento, las cuales se someterán a la aprobación del tribunal
(art. 63 de la LMC)140.

A falta de acuerdo, corresponderá al juez determinar la procedencia de la compensación


económica y fijar su monto (art. 64 de la LMC).
7. O

Si el acuerdo de unión civil termina por declaración judicial de nulidad (art. 26 letra f), y dado
que el artículo 27 inciso 2º de la nueva Ley de Acuerdo de Unión Civil se remite en lo relativo a
la regulación de la compensación económica a lo establecido en la Ley de Matrimonio Civil,
hay que aplicar su artículo 64 incisos 2º y 3º, de manera que, si no se solicitare en la demanda,
el juez informará a los convivientes civiles la existencia de este derecho durante la audiencia
preparatoria. Pedida en la demanda, en escrito complementario de la demanda o en la
reconvención, el juez se pronunciará sobre la procedencia de la compensación económica y su
monto, en el evento de dar lugar a ella, en la sentencia de nulidad.

Si el acuerdo terminare por voluntad unilateral de uno de los convivientes (art. 26 letra
e), "la notificación de la terminación unilateral deberá contener mención de la existencia de
este derecho [compensación económica], así como la constancia de la fecha en la que fue
subinscrita la terminación. En este caso, la compensación económica podrá demandarse ante
el tribunal de familia competente, dentro del plazo de seis meses, contado desde la fecha de
subinscripción de la terminación del acuerdo de unión civil en el registro a que hace referencia
el artículo 6º [Registro Especial de Acuerdos de Unión Civil]" (art. 27 inciso final)141.

Para Barrientos, este inciso final del artículo 27 restringe la posibilidad de demandar la
compensación económica en caso de terminación del acuerdo por voluntad unilateral, al
prescribir que sólo puede demandarse en el término fatal de seis meses a contar desde la
fecha de subinscripción de la terminación del acuerdo de unión civil. Tal es la finalidad, dice, de
disponerse que la notificación deba contener la mención de la existencia del derecho a la
compensación, y la constancia de la fecha en que fue subinscrita la terminación del acuerdo.
Con todo, como la falta de notificación no afecta al término del acuerdo de unión civil, puede
plantearse la cuestión de en qué situación queda el derecho de demandar la compensación
económica cuando no se ha notificado al conviviente civil. Entiende el mismo autor que en este
evento "podrá demandar la compensación económica según las reglas generales, sin perjuicio
de lo que se prescribe en el inciso 4º de la letra e) del artículo 26: 'La falta de notificación no
afectará el término del acuerdo de unión civil, pero hará responsable al contratante negligente
de los perjuicios que la ignorancia de dicho término pueda ocasionar al otro contratante'. Que
proceda en este caso el derecho a demandar la compensación económica según las reglas
generales, se deriva del propio texto de este inciso final. En efecto, en su primer período se
pone en el caso de haberse practicado la notificación con la mención del derecho de
compensación y con la constancia de la fecha de la subinscripción; y en su segundo período
señala las consecuencia de presentarse ese caso: 'En este caso la compensación económica
[...]'. Luego, si no se ha practicado la notificación, o si ella no se ha practicado en los términos
previstos por este inciso 3º, no se está en el 'caso' de excepción del inciso 3º"142. Por su
parte, Lepin sostiene que ante la imposibilidad de demandar la compensación económica,
porque la notificación del término unilateral se hizo una vez transcurridos los seis meses desde
su subinscripción, el conviviente civil podría demandar por los perjuicios causados en concreto
por la pérdida de la oportunidad de demandar la compensación económica, lo que no es lo
mismo que demandar por el monto que le habría correspondido a dicho título; en
consecuencia, el monto debería ser menor, ya que sólo se trata de la pérdida de la opción143.

Nada dijo la ley sobre la situación en que el acuerdo de unión civil termina por mutuo
acuerdo de los convivientes civiles (art. 26 letra d), tal vez porque entendió que, si el AUC
termina de común acuerdo, ello llevaría resuelto el tema de la compensación económica.
Como la ley lo único que exige es que ese acuerdo debe constar por escritura pública o acta
otorgada ante oficial del Registro Civil (sin que sea necesario un acuerdo completo y suficiente,
como en el divorcio de común acuerdo), bien podría suceder que los convivientes civiles
pongan término a su unión sin haberse pronunciado sobre la compensación económica, y
entonces puede surgir el problema del plazo que tiene para demandar el conviviente que
estime que le asiste compensación económica. Varias alternativas se pueden plantear: que ha
habido una renuncia tácita a la compensación o que si no se reguló al ponerse término al AUC,
caducó el derecho a pedir la compensación144, o bien que, no habiendo la ley señalado un
plazo, habría que aplicar los plazos generales de prescripción del Código Civil. Lo que no nos
merece duda es que los convivientes al momento de poner término a su vínculo por mutuo
acuerdo podrían hacer reserva expresa de su derecho a discutir posteriormente en sede
judicial la procedencia y monto de la compensación.

8. P 145

El juez determinará la forma de pago de la compensación, para lo cual podrá establecer las
siguientes modalidades:

1. Entrega de una suma de dinero, acciones u otros bienes. Tratándose de dinero, podrá ser
enterado en una o varias cuotas reajustables, respecto de las cuales el juez fijará seguridades
para su pago.

2. Constitución de derechos de usufructo, uso o habitación, respecto de bienes que sean de


propiedad del conviviente civil deudor. La constitución de estos derechos no perjudicará a los
acreedores que el conviviente civil propietario hubiere tenido a la fecha de su constitución, ni
aprovechará a los acreedores que el conviviente civil beneficiario tuviere en cualquier tiempo
(art. 65 de la LMC).

El artículo 80 de la Ley Nº 20.255, sobre Reforma Previsional, autoriza al juez a ordenar el


pago de la compensación económica, cualquiera haya sido el régimen patrimonial del
matrimonio, mediante el traspaso de fondos desde la cuenta de capitalización individual del
cónyuge que deba compensar a la cuenta de capitalización del cónyuge compensado o, de no
existir ésta, a una cuenta de capitalización individual, que se abra al efecto146. Esto no tiene
aplicación en el AUC, pues el artículo 31 de la nueva ley modificó algunas disposiciones de ley
Nº 20.255, sin que entre ellas esté el artículo 80 referido. Además, siendo una norma de
excepción, no cabe su aplicación por analogía al acuerdo de unión civil147.
Si el deudor no tuviere bienes suficientes para solucionar el monto de la compensación
mediante las modalidades indicadas, el juez podrá dividirlo en cuantas cuotas fuere necesario.
Para ello, tomará en consideración la capacidad económica del conviviente civil deudor y
expresará el valor de cada cuota en alguna unidad reajustable. La cuota respectiva se
considerará alimentos para el efecto de su cumplimiento148, a menos que se hubieren
ofrecido otras garantías para su efectivo y oportuno pago, lo que se declarará en la sentencia
(art. 66 de la LMC).

128Corte Suprema, 7 de marzo de 2012, rol Nº 337-2001, cons. 18º y ss. Comentarios de esta sentencia
pueden verse en C M , Carlos, Compensación económica y convivencia more uxorio. A propósito de
una sentencia reciente, en AA.VV., "Estudios de Derecho Patrimonial en Homenaje a los 35 años de la Facultad de
Derecho de la UCSC", LegalPublishing, 2013, pp. 171-193; E M , Susana, ¿Compensación de
índole económica basada en la equidad o atribución de derechos sucesorios al conviviente sobreviviente?, en
"Revista Chilena de Derecho Privado", Universidad Diego Portales, Nº 20 (2013), pp. 105-134.

129Como la propia sentencia en comento reconoce: "Desde finales del siglo XIX los estudiosos del tema han
sostenido que el concubinato no produce por sí mismo efectos jurídicos de carácter patrimonial entre los individuos
que lo forman, ya que la unión de hecho no genera por sí sola una comunidad de bienes ni una sociedad de hecho
entre los convivientes, de manera que, en dicha relación, la ausencia de comunidad y de sociedad de hecho es la
regla general. Este tipo de relación marital no constituye una presunción de existencia de comunidad entre quienes
la mantienen, ya que no crea el concubinato, por sí solo, comunidad alguna. Ésta se formará si hay aportes
consistentes en bienes, trabajo, industria o cualquiera otra actividad conjunta, que haya sido la causa de la
existencia de la masa de bienes que forma la comunidad que se pretende establecer. Quien pretenda sostener la
existencia de tal comunidad deberá acreditarla. (P R , Humberto, "El concubinato y sus efectos jurídicos",
Tesis, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile, 1942). No basta haber convivido para
que se puedan reclamar derechos sobre los bienes adquiridos durante la vida en común. Así se ha dicho que 'la
comunidad de bienes entre los concubinos no emana del concubinato, ni de la circunstancia de haberse adquirido
durante el lapso en que hicieron vida matrimonial, sino del hecho de haberse acreditado que los bienes fueron
adquiridos con el producto del trabajo realizado conjuntamente' (Sentencia Corte Suprema, R.D.J., t. 50, sec. 1ª, p.
470). En virtud de lo señalado, la jurisprudencia ha debido buscar en categorías típicas del derecho patrimonial el
régimen al cual las predichas relaciones pudieren quedar sujetas. En dicho ejercicio se ha discutido si es posible
considerar que entre quienes han convivido ha podido configurarse alguna de las siguientes situaciones: una
comunidad de bienes; una sociedad de hecho; o acaso una obligación de remunerar servicios"(Corte Suprema, 7
de marzo de 2012, cons. 19º, rol Nº 337-2011).

130Historia de la Ley, cit., Primer Trámite Constitucional: Senado, Primer Informe de Comisión de Constitución,
p. 212. En términos similares a Corral, Carmen Domínguez señaló que: "otro de los grandes errores que el
proyecto AVP propone, es el otorgamiento a los convivientes de la compensación económica, la cual tiene como
objeto principal reparar patrimonialmente al cónyuge que cumplió con los principales deberes derivados del
matrimonio, el cual son el cuidado del hogar común y de los hijos, no pudiendo desarrollarse laboralmente por este
hecho; frente a otro cónyuge que pudo hacerlo por el sacrificio del primero. Este derecho -hasta el presente- lo
tienen sólo los casados precisamente porque el matrimonio importa un proyecto de vida en los cónyuges, con
derechos pero también obligaciones como la de atender a la familia en igual medida. El AVP, en cambio, no implica
un proyecto de vida ni deberes de cuidado del hogar común o de los hijos, pues al ser esencialmente disoluble,
poco y nada se les puede exigir a los contratantes. No obstante, el proyecto le otorga al conviviente el derecho a
esa compensación aunque no ha habido ninguna exigencia de deber alguno para con el hogar o los hijos". Historia
de la Ley, cit., Segundo Trámite Constitucional: Cámara de Diputados, Informe de Comisión de Constitución, p.
877. Vid. también D H , Carmen, El Acuerdo de Unión Civil: desafíos para su interpretación, en
AA.VV., "Estudios de Derecho Familiar I", Thomson Reuters, 2016, pp. 261-262.

131Vid. T S , Susan, Los requisitos de procedencia de la compensación económica en la


jurisprudencia nacional, en "Cuadernos de Análisis Jurídico", Universidad Diego Portales, Nº V (2009), pp. 119-
133.
132Vid. C M , Carlos, El momento de valoración del menoscabo en la compensación económica,
en "Revista de Derecho Universidad Católica de la Santísima Concepción", Nº 21 (2010-1), pp. 95-101;C
M , Carlos,Menoscabo económico: ¿Discapacidad patrimonial entre los cónyuges? Sentencia Excma. Corte
Suprema de 7 de diciembre de 2009, en "Revista de Derecho Universidad San Sebastián", Nº 14 (2010), pp. 119-
126; G B , José Luis, Menoscabo y compensación económica. Justificación de una visión asistencial,
en "Revista de Derecho Universidad Austral", vol. 21 Nº 2 (2008), pp. 85-110;V O , Álvaro, La noción de
menoscabo en la compensación económica por ruptura matrimonial, en "Revista de Derecho Universidad Católica
de Valparaíso", vol. 31 (2008), pp. 289-321; V O , Álvaro, El menoscabo económico como elemento
central de la compensación económica, en "Cuadernos de Análisis Jurídico, Universidad Diego Portales", Nº V
(2009), pp. 135-147.

133En un momento de la tramitación de la ley también se contempló que la compensación pudiera solicitarse en
caso de fallecimiento de uno de los convivientes, pero ello se descartó. Como explicó Carmen Domínguez: "de
seguir la redacción actual del proyecto, el ex conviviente legal cuyo AVP termine por el fallecimiento de su pareja
puede solicitar además de los derechos sucesorios la compensación económica. Ello significa poner su situación
en esta materia en condiciones aún mejores que las que tiene el cónyuge [pues en el matrimonio no se puede
solicitar compensación en caso de fallecimiento de uno de ellos]". Historia de la Ley, cit., Segundo Trámite
Constitucional: Cámara de Diputados, Informe de Comisión de Constitución, p. 877.

134La compensación no procede por las causales de las letras a) y b), porque se refieren a la muerte natural y
presunta de uno de los convivientes; lo mismo sucede en el matrimonio. En cuanto a la causal de la letra c),
tampoco tiene lugar la compensación, pues los mismos convivientes civiles ahora celebran el vínculo matrimonial.

135Así, la profusa literatura referida a la compensación en el matrimonio sirve, con las adaptaciones del caso,
para el análisis de la compensación en el acuerdo de unión civil. Vid.G C , Joel, La compensación
económica en el divorcio y la nulidad matrimonial, Editorial Jurídica de Chile, Santiago, 2012. Una detallada y
completa relación de artículos sobre la compensación económica puede consultarse en G C , Joel,
Índice Chileno de Derecho Privado. 4500 Artículos de Derecho Civil y Comercial, Editorial Jurídica de Chile,
Santiago (en prensa): B G , Jorge, Compensación económica en el divorcio. Análisis de los
artículos 61 y 62 de la nueva Ley de Matrimonio Civil, en AA.VV., "Compensación económica. Doctrinas
esenciales", LegalPublishing, 2013, pp. 399-417; B L , Rodrigo; R F , Carolina, El
carácter extrapatrimonial de la compensación económica, en "Revista Chilena de Derecho", vol. 38, Nº 2 (2011),
pp. 249-278;B L , Rodrigo;R F , Carolina, El carácter extrapatrimonial de la
compensación económica y su renuncia, en "Revista de Derecho Universidad Católica de Valparaíso", vol. 37
(2011), pp. 93-113; B G , Javier, La compensación económica como "derecho" de uno de los
cónyuges y "obligación" correlativa del otro. De sus caracteres, en "Revista Chilena de Derecho Privado",
Universidad Diego Portales, Nº 9 (2007), pp. 9-44; C P , Fernando, Algunos problemas del divorcio y de
la compensación económica en la nueva Ley de Matrimonio Civil, en "Revista de Derecho Universidad Católica de
la Santísima Concepción", Nº 13 (2005), pp. 357-371; C M , Carlos, Compensación económica y
convivencia more uxorio. A propósito de una sentencia reciente, en AA.VV., "Estudios de Derecho Patrimonial en
Homenaje a los 35 años de la Facultad de Derecho de la UCSC", LegalPublishing, 2013, pp. 171-193; C
M , Carlos, Influencia del régimen matrimonial en la determinación de la cuantía de la compensación
económica, Comentario a la sentencia de la I. Corte de Apelaciones de Talca de 8 de abril de 2011, en "Revista de
Derecho Universidad Católica de la Santísima Concepción", Nº 24 (2011-2), pp. 123-129; C M ,
Carlos; V A , David, Acerca de la naturaleza jurídica de la compensación económica. La situación en
Chile y España, en "Revista Chilena de Derecho", vol. 35, Nº 3 (2008), pp. 439-462; C T , Hernán, La
compensación económica en el divorcio y la nulidad matrimonial, en "Revista Chilena de Derecho", vol. 34, Nº 1
(2007), pp. 23-40; C T , Hernán, La compensación económica en el divorcio y la nulidad matrimonial,
en AA.VV., "Compensación económica. Doctrinas esenciales", LegalPublishing, 2013, pp. 167-203; C
T , Hernán, Divorcio por culpa y compensación económica, en AA.VV., "Compensación económica.
Doctrinas esenciales", LegalPublishing, 2013, pp. 429-442; C T , Hernán, Divorcio por culpa y
compensación económica, en "Gaceta Jurídica", Nº 371 (2011), pp. 7-16; D Á , Ramón, La
compensación económica en la nueva legislación de matrimonio civil, en "Actualidad Jurídica, Universidad del
Desarrollo", Nº 15 (2007), pp. 83-92; D H , Carmen, La compensación económica en la Ley de
Matrimonio Civil, en AA.VV., "Compensación económica. Doctrinas esenciales", LegalPublishing, 2013, pp. 57-84;
D H , Carmen, El convenio regulador y la compensación económica: una visión de conjunto, en
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"Cuadernos de Extensión Jurídica Universidad de Los Andes", Nº 11 (2005), pp. 91-122; G R , María Paz,
La pensión compensatoria tras la separación o el divorcio en el Derecho español, en "Cuadernos de Análisis
Jurídico", Universidad Diego Portales, Nº V (2009), pp. 79-118; G T V , Maricruz, La
compensación económica en la Ley de Matrimonio Civil, en AA.VV., "Compensación económica. Doctrinas
esenciales", LegalPublishing, 2013, pp. 85-100; G C , Joel, Análisis del artículo 80 de la ley Nº
20.255 que autoriza el pago de la compensación económica con el traspaso de fondos desde la cuenta de
capitalización individual, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil VIII", LegalPublishing, 2013, pp. 63-71; G
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capitalización individual, en "Revista Chilena de Derecho", vol. 40, Nº 3 (2013), pp. 763-778; G H , Pablo,
La compensación económica en el divorcio por culpa. Análisis del artículo 62 inciso 2º de la Ley de Matrimonio
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compensación económica, en "Actualidad Jurídica, Universidad del Desarrollo", Nº 13 (2006), pp. 171-187;
V B , Ismael, Algunas reflexiones con relación a la naturaleza jurídica de la compensación económica
en Chile y de la pensión compensatoria en España, en AA.VV., "Estudios de Derecho Privado. Libro homenaje al
profesor Gonzalo Figueroa Yáñez", Editorial Jurídica de Chile, 2008, pp. 485-503.

136Historia de la Ley, cit., Primer Trámite Constitucional: Senado, Segundo Informe de Comisión de
Constitución, intervención del senador señor Araya, p. 542.

137Vid. P W , Carlos, La cuantía de la compensación económica, en "Revista de Derecho


Universidad Austral", vol. 22 Nº 1 (2009), pp. 35-54.

138Vid. T S , Susan, Las circunstancias del artículo 62 de la nueva Ley de Matrimonio Civil:
naturaleza y función, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil", LegalPublishing, 2005, pp. 481-507; V
B , Ismael, Consideraciones acerca de los factores para determinar el monto o cuantía de la compensación
económica con motivo de la nulidad o divorcio matrimonial, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil II",
LegalPublishing, 2007, pp. 195-210.

139Para el caso del matrimonio, vid. G C , Joel, La compensación económica en el divorcio y la


nulidad matrimonial, Editorial Jurídica de Chile, Santiago, 2012, p. 61.

140Vid. C M , Carlos, El carácter dispositivo de la compensación económica, en AA.VV.,


"Compensación económica. Doctrinas esenciales", LegalPublishing, 2013, pp. 321-338; L M , Cristián,
Forma de pago de la compensación económica. Autonomía de la voluntad y protección al más débil, en AA.VV.,
"Estudios de Derecho Civil VII", LegalPublishing, 2012, pp. 87-103; L M , Cristián, La autonomía de la
voluntad y protección del cónyuge más débil en la determinación y formas de pago de la compensación
económica, en "Ius et Praxis", Universidad de Talca, Vol. 18 Nº 1 (2012), pp. 3-36.

141Sobre este punto, en la Historia de la Ley se lee lo siguiente: "El profesor Eduardo Court señaló que la Ley
de Matrimonio Civil dispone que la compensación se debe solicitar en la demanda, en escrito complementario o en
la reconvención. El senador Araya hizo presente que en el caso de término unilateral conforme al artículo 27
Acuerdo de Vida en Pareja no hay juicio alguno, por lo que no existiría plazo alguno para solicitar la compensación.
De ahí entonces la necesidad de fijar uno, de seis meses contados desde subinscripción de la terminación del
Acuerdo". Historia de la Ley, cit., Segundo Trámite Constitucional: Cámara de Diputados, Informe de Comisión de
Constitución, p. 876.

142B , ob. cit., pp. 804-805.

143L M , Cristián, Reflexiones en torno a los efectos del Acuerdo de Unión Civil, en AA.VV., "Estudios
de Derecho Familiar I", Thomson Reuters, 2016, p. 282.

144Según Orrego: "Si el Acuerdo expira por acuerdo de los convivientes civiles, se debe entender que es
necesario acordar la compensación económica en la respectiva escritura pública o acta otorgada en el Registro
Civil. Si nada se dice al efecto, creemos que el derecho a percibir compensación económica habría caducado".
O , ob. cit., p. 153.

145Vid. P W , Carlos, El pago de la compensación económica en la jurisprudencia nacional, en


"Cuadernos de Análisis Jurídico", Universidad Diego Portales, Nº V (2009), pp. 149-162; V O , Álvaro,
Forma de pago y protección del derecho a la compensación económica por divorcio o nulidad, en "Revista Chilena
de Derecho Privado", Universidad Diego Portales, Nº 12 (2009), pp. 69-99.

146Vid. la constitucionalidad de esta norma en G C , Joel, Pago de la compensación económica


en los juicios de divorcio y nulidad con fondos de capitalización individual, en "Revista Chilena de Derecho", vol.
40, Nº 3 (2013), pp. 763-778.

147En el mismo sentido L M , Cristián, Reflexiones en torno a los efectos del Acuerdo de Unión Civil,
en AA.VV., "Estudios de Derecho Familiar I", Thomson Reuters, 2016, p. 281.

148Vid. C T , Hernán, Constitucionalidad del apremio previsto para los alimentos en contra de un
deudor de una o más cuotas de una compensación económica en materia de nulidad de matrimonio o divorcio.
Comentario a la sentencia del Tribunal Constitucional de 27 de septiembre de 2012, rol Nº 2102, en AA.VV.,
"Compensación económica. Doctrinas esenciales", LegalPublishing, 2013, pp. 513-551; L M , Cristián,
¿Es procedente el arresto por incumplimiento del pago de compensación económica? Comentario a la sentencia
de la Corte Suprema Rol Nº 11410-2011, en "Revista de Derecho Universidad Católica del Norte", año 20, Nº 1
(2013), pp. 359-376; W A , Veronika, Procedencia del arresto como apremio en casos de
incumplimiento de una o más cuotas de la compensación económica decretada en juicios de divorcio o nulidad, en
AA.VV., "Estudios de Derecho Civil VII", LegalPublishing, 2012, pp. 105-115.
C T A U C

1. C

Conforme al artículo 26 , el acuerdo de unión civil termina:

1.1 . Por muerte natural de uno de los convivientes civiles


(art. 26 letra a)

1.2. Por muerte presunta de uno de los convivientes civiles


(art. 26 letra b)

La ley en sí Remite Aquí un lo dispuesto en el Artículo 43 de la L ey Nº 19.947, Sobre M


atrimonio C IVILES, agregando Que terminará también por la comprobación judicial de la
muerte 149 de uno de los convivientes civiles efectuada por el juez del Último domicilio que el
difunto haya tenido en Chile, en los términos prescritos en los artículos 95 y 96 del Código
Civil.
1.3. Por el matrimonio de los convivientes civiles entre sí,
cuando proceda (art. 26 letra c)

La expresión "cuando proceda" debe entenderse referida a convivientes civiles de distinto


sexo, porque el matrimonio es un contrato entre "un hombre y una mujer", según la definición
del artículo 102 del Código Civil.

1.4. Por mutuo acuerdo de los convivientes civiles (art. 26 letra d)

Dice la norma: "Por mutuo acuerdo de los convivientes civiles, que deberá constar por
escritura pública o acta otorgada ante oficial del Registro Civil"150-151.

Nótese que, a diferencia del divorcio por mutuo acuerdo, no se requiere sentencia judicial
que declare terminado el acuerdo de unión civil ni un acuerdo completo y suficiente que regule
los alimentos, la relación directa y regular y el cuidado de los hijos, por lo que todas estas
materias, de no haber acuerdo, serán discutidas en futuros juicios. Tampoco se exige que se
acredite un plazo mínimo de cese de la convivencia, como en el divorcio consensual, que es
de un año.

1.5. Por voluntad unilateral de uno de los convivientes civiles152


(art. 26 letra e)

El texto de la norma señala: "Por voluntad unilateral de uno de los convivientes civiles, que
deberá constar por escritura pública o acta otorgada ante oficial del Registro Civil.

En cualquiera de estos casos, deberá notificarse al otro conviviente civil, mediante gestión
voluntaria ante el tribunal con competencia en materias de familia, en la que podrá comparecer
personalmente.

La notificación deberá practicarse por medio de receptor judicial, dentro de los veinte días
hábiles siguientes a la subinscripción de la referida escritura o acta, al margen de la inscripción
del acuerdo de unión civil, efectuada en el registro especial que establece el artículo 6º.

La falta de notificación no afectará el término del acuerdo de unión civil, pero hará
responsable al contratante negligente de los perjuicios que la ignorancia de dicho término
pueda ocasionar al otro contratante. Quedará relevado de esta obligación si el miembro de la
pareja a quien debe notificarse se encuentra desaparecido, o se ignora su paradero o ha
dejado de estar en comunicación con los suyos. En todo caso, no podrá alegarse ignorancia
transcurridos tres meses de efectuada la subinscripción".

Este último inciso deja claro que la notificación al otro conviviente no es un requisito para el
término del acuerdo de unión civil153, lo cual tendrá lugar, conforme al artículo 26 inciso final,
desde el momento en que se subinscriba la escritura o acta que contenga la voluntad unilateral
de uno de los convivientes de poner término al AUC.

Nótese que no se exige expresión de causa ni plazo mínimo de cese de la convivencia para
la terminación unilateral, como sí sucede en el divorcio unilateral. Tampoco se requiere una
sentencia judicial que declare el término del acuerdo de unión civil; la intervención judicial se
limita a ordenar la notificación al otro conviviente civil de la voluntad unilateral del conviviente
que ha decidido poner término al acuerdo.

El término del acuerdo de unión civil por las causales señaladas en las letras d) y e) (mutuo
acuerdo y unilateral) producirá efectos desde que la respectiva escritura pública o el acta
otorgada ante el oficial del Registro Civil, según corresponda, se anote al margen de la
inscripción del acuerdo de unión civil en el Registro Especial de Acuerdos de Unión Civil a que
se refiere el artículo 6º (art. 26 inciso final).

En esta materia de terminación del vínculo es donde se aprecia una de las diferencias más
importantes entre el matrimonio y el acuerdo de unión civil, pues en el primero —salvo el caso
de muerte— siempre se requiere sentencia judicial que le ponga término, como sucede con la
nulidad y el divorcio (aun en caso de mutuo acuerdo), en tanto que al acuerdo de unión civil se
le puede poner término incluso unilateralmente, sin necesidad de resolución judicial que así lo
declare.

1.6. Por declaración judicial de nulidad del acuerdo


(art. 26 letra f).

Esta causal es tratada en el capítulo siguiente154.

2. E

"El término del acuerdo de unión civil pone fin a todas las obligaciones y derechos cuya
titularidad y ejercicio deriven de la vigencia del contrato" (art. 28)155.

Además, el término del acuerdo restituirá a los contrayentes el estado civil que tenían antes
de celebrar este contrato, salvo en la situación prevista en la letra c) del artículo 26, esto es,
por el matrimonio de los convivientes civiles entre sí (art. 1º inciso 2º)156.

149Vid. C T , Hernán, Comprobación judicial de la muerte. Notas sobre su naturaleza específica en


relación con la extinción de la personalidad, la muerte presunta y la llamada "muerte encefálica", en AA.VV.,
"Estudios de Derecho Civil VIII", LegalPublishing, 2013, pp. 37-50; R L , Jaime, Comentarios sobre la
comprobación judicial de la muerte establecida por la Ley Nº 20.577, en AA.VV., "Estudios de Derecho Civil VIII",
LegalPublishing, 2013, pp. 135-152.

150En la historia de la ley se lee lo siguiente: "La diputada señora Carvajal, doña Loreto y el diputado señor
Saffirio formularon indicación para agregar en el literal d) el siguiente párrafo: 'En este caso deberán acompañar un
acuerdo que regule en forma completa y suficiente sus relaciones mutuas y con respecto a los hijos comunes, en
la forma prevista en el artículo 21 de la ley Nº 19.947' (...). La diputada señora Turres, doña Marisol, sostuvo que el
incorporar esta exigencia puede hacer más compleja la aplicación de esta causal. La diputada señora Carvajal,
doña Loreto, señaló que esta indicación recoge la observación formulada por el profesor Tapia. Si existe
disposición para terminar el pacto de unión civil, también puede existir para regular el tema de los alimentos y la
relación directa y regular con los hijos, lo que redundará finalmente en un beneficio para los niños". Esta indicación
fue aprobada, pero en la comisión mixta se eliminó. Vid. Historia de la Ley, cit., Segundo Trámite Constitucional:
Cámara de Diputados, Informe de Comisión de Constitución, pp. 849-850, y Trámite Comisión Mixta: Senado-
Cámara de Diputados, Informe Comisión Mixta, pp. 1036-1037.

151Barrientos dice que, si bien esta causa de terminación por mutuo acuerdo mueve a la inmediata conexión
con las reglas de los artículos 1545 y 1567 inciso 1º del Código Civil, ella más bien da cuenta de la ausencia de
toda "indisolubilidad" en este acuerdo, en concreto, de la indisolubilidad intrínseca, en cuanto que son las propias
partes las que, en ejercicio de su autonomía, pueden ponerle término, sin intervención de tercero alguno. En ese
punto, agrega, parece haberse recibido la tendencia de aquellos derechos que han eliminado la indisolubilidad de
los actos que implican la unión personal de los contrayentes, ora matrimonio, ora uniones de hecho, o similares.
B , ob. cit., p. 726.

152Se trata esta causal, en palabras de Barrientos, de "un singular reconocimiento del repudio". B ,
ob. cit., p. 727.

153Compartimos lo afirmado por Tapia en cuanto a que este término unilateral así regulado resulta bastante
lesivo a la dignidad de las personas, desde el momento en que la falta de notificación no afectará el término de la
unión, por lo que un conviviente puede ni siguiera enterarse de que su AUC terminó. T R , Mauricio,
Acuerdo de unión civil: una revisión de su justificación, origen y contenido, en AA.VV., "Estudios sobre la nueva Ley
de Acuerdo de Unión Civil", Thomson Reuters, 2016, p. 42.

154En todo caso esta causal de término del acuerdo de unión civil será poco frecuente, ya que se le puede
poner término en forma mucho más expedita mediante la declaración unilateral o mutuo acuerdo. Los herederos
serán tal vez los interesados en alegarla para excluir de la herencia al conviviente civil sobreviviente.

155Rodríguez dice que no se advierte la razón de ser de esta norma, si resulta obvio que, extinguida una cierta
relación jurídica, deja ella de producir efectos. Es probable que el legislador, sostiene, haya querido anticiparse a
clausurar toda posibilidad de dar al contrato extinguido efecto putativo, semejante a lo que la ley dispone sobre el
matrimonio celebrado de buena fe y con justa causa de error por uno de los contrayentes (artículo 51 de la Ley de
Matrimonio Civil). R , ob. cit., p. 116.

156La recuperación del estado civil anterior debiese tener lugar sólo en caso de nulidad del acuerdo, pues ahí
las partes vuelven al estado anterior a la celebración del contrato. Si la ley optó porque el AUC sea constitutivo de
estado civil, entonces para mantener una coherencia legislativa debió crear, en caso de término del acuerdo, el
estado civil de "ex conviviente civil" u otra denominación, ya que lo cierto es que entre esos convivientes hubo un
estado civil, según lo dice el art. 1º inc. 2º de la ley.
C N A U C

1. C

El acuerdo de unión civil que no reúne los requisitos establecidos en los artículos 7 º (ser
capaz y tener la libre administración de los bienes), 8 º (consentimiento libre y espontáneo) y 9
º (impedimento por parentesco, vínculo matrimonial no disuelto o Acuerdo de unión Vigente
Civil) "es nulo" 157 , dado el Artículo 26, letra f), inciso 2 º .

En forma reiterativa la ley señala que: "Será también nulo el acuerdo celebrado mediante
fuerza ejercida en contra de uno o de ambos contrayentes o cuando se haya incurrido en un
error acerca de la identidad de la persona con la que se contrata ..." (art. 26, letra f), inciso 5 º
).

2. L

Conforme al artículo 26, letra f), inciso 3º, la acción de nulidad corresponde a cualquiera de
los presuntos convivientes civiles158, salvo las siguientes excepciones:

a) Cuando el acuerdo haya sido celebrado por una persona menor de dieciocho años, la
acción de nulidad sólo podrá ser intentada por ella o por sus ascendientes (art. 26, letra f),
inciso 4º),

b) En caso de error o fuerza, la acción sólo podrá ser intentada por el afectado (art. 26, letra
f), inciso 5º).

c) La muerte de uno de los convivientes civiles extingue la acción de nulidad, salvo cuando
el acuerdo de unión civil haya sido celebrado en artículo de muerte159, o que la causal que
funde la acción sea la existencia de un vínculo matrimonial no disuelto o de otro acuerdo de
unión civil vigente, casos en que la acción podrá ser intentada por los herederos del difunto
(art. 26, letra f), inciso 6º).

d) La acción de nulidad fundada en la existencia de un vínculo matrimonial no disuelto o de


otro acuerdo de unión civil vigente corresponderá, también, al cónyuge o al conviviente civil
anterior o a sus herederos (art. 26, letra f), inciso 7º).

3. P

Según el artículo 26, letra f), inciso 3º, la acción de nulidad sólo podrá ejercitarse mientras
ambos convivientes civiles vivan, salvo las siguientes excepciones:

a) Cuando el acuerdo haya sido celebrado por una persona menor de dieciocho años, la
acción de nulidad prescribirá al expirar el término de un año desde que el menor hubiese
alcanzado la mayoría de edad (art. 26, letra f), inciso 4º),

b) En caso de error o fuerza, la acción sólo podrá ser intentada dentro del plazo de un año
contado desde que cese la fuerza o desde la celebración del acuerdo, en caso de error (art.
26, letra f), inciso 5º),

c) La muerte de uno de los convivientes civiles extingue la acción de nulidad, salvo cuando
el acuerdo de unión civil haya sido celebrado en artículo de muerte, o que la causal que funde
la acción sea la existencia de un vínculo matrimonial no disuelto o de otro acuerdo de unión
civil vigente, casos en que la acción podrá ser intentada dentro del plazo de un año contado
desde el fallecimiento (art. 26, letra f), inciso 6º).

4. S

La sentencia ejecutoriada en que se declare la nulidad del acuerdo de unión civil deberá
subinscribirse al margen de la inscripción del acuerdo de unión civil y no será oponible a
terceros sino desde que esta subinscripción se verifique (art. 26 letra f).

5. P
Según Corral es curioso que no se reproduzca respecto de la unión civil la institución del
matrimonio putativo en caso de buena fe o justa causa de error de ambas o alguna de las
partes. En el evento de declararse la nulidad del acuerdo de unión civil, ésta operará con todo
el rigor de su efecto retroactivo, pero ¿qué pasará, por ejemplo, con la comunidad de bienes y
los derechos adquiridos por terceros? No hay que ser demasiado suspicaces, dice el mismo
autor, para elucubrar que esta retroactividad podría ser utilizada ex profeso para perjudicar
fraudulentamente a terceros160.

157Esto es incorrecto, pues el acuerdo de unión civil -como todo acto- se reputa válido mientras una sentencia
no declare su nulidad. La ley debió haber dicho que "el acuerdo podrá ser declarado nulo por algunas de las
siguientes causales...", como lo hace el artículo 44 de la Ley de Matrimonio Civil.

158La ley correctamente emplea la expresión "presuntos convivientes", ya que, si se declara la nulidad, nunca
han tenido tal calidad.

159El acuerdo de unión civil celebrado en artículo de muerte, a juicio de Del Picó, "tendría utilidad
especialmente por la significación que reviste para las parejas formadas por personas del mismo sexo, que quieran
legalizar y publicitar una relación que antes ha permanecido oculta por razones que los contrayentes desean
mantener en la esfera de su intimidad". D P R , Jorge, El Acuerdo de Unión Civil: concepto, elementos y
efectos del régimen civil de las uniones afectivas de convivencia en la ley Nº 20.830, en "Revista de Derecho de
Familia", vol. I Nº 9 (2016), LegalPublishing, p. 21.

160C T , Hernán, Sobre la Ley Nº 20.830, que crea el Acuerdo de Unión Civil: una primera (y
crítica) mirada, en "Revista de Derecho de Familia", vol. I Nº 9 (2016), LegalPublishing, p. 39.
C C

"Conocerá de los asuntos a que se refiere el artículo 8º de la ley Nº 19.968, que se


promueva entre los convivientes civiles, el juez con competencia en materias de familia 161 .

Con todo, la liquidación de los bienes comunes podrá evitarse de acuerdo común por los
convivientes civiles o sus herederos. También podemos las partes o sus herederos, de común
acuerdo, alguna vez la liquidación al conocimiento de un juez partidor, otorgándole incluso el
carácter de árbitro arbitrador " (art. 22).

161El artículo 15 del Proyecto del Ejecutivo en cambio señalaba: "Será competente para conocer de los asuntos
a que dé lugar el Acuerdo de Vida en Pareja el juez de letras del domicilio de cualquiera de las partes". Historia de
la Ley, cit., Primer Trámite Constitucional: Senado, Mensaje de S. E. el Presidente de la República con el que inicia
un Proyecto de Ley que crea el Acuerdo de Vida en Pareja, p. 16. Esa norma se sustituyó por el actual artículo 22,
que entregó la competencia a los tribunales de familia, cuestión que la Corte Suprema compartió en su informe de
13 de enero de 2014: "Que, ahora bien, el texto refundido introduce dos importantes modificaciones al proyecto
original. En primer lugar, al modificar el artículo primero se crea el estado civil de conviviente legal, incorporando a
la norma un inciso tercero de acuerdo al cual 'la celebración del presente contrato conferirá a los contrayentes el
estado civil de convivientes legales'. Cabe hacer notar que el proyecto original establecía, en forma expresa, que
en ningún caso el acuerdo alteraría el estado civil de los contratantes. Al respecto debe tenerse en consideración
que el artículo 8º número 8) de la ley Nº 19.968 somete a la competencia de los juzgados de familia todas aquellas
acciones que digan relación con la constitución o modificación del estado civil de las personas. Por otra parte,
resulta también relevante, para los efectos de determinar la competencia de los tribunales llamados a conocer de
la materia en análisis la modificación introducida al proyecto original que incorpora la institución de la
compensación económica entre los convivientes legales, en los siguientes términos: 'Artículo 15. Si como
consecuencia de haberse dedicado al cuidado de los hijos o a las labores propias del hogar común, uno de los
convivientes no pudo desarrollar una actividad remunerada o lucrativa durante la vigencia del acuerdo de vida en
pareja, o lo hizo en menor medida de lo que podía y quería tendrá derecho a que, cuando se produzca el término o
se declare la nulidad del acuerdo se le compense el menoscabo económico sufrido por esta causa. Esta
compensación se regulará y determinará en la forma dispuesta en los artículos 62 a 66 de la ley Nº 19.947'. De
este modo, se ha asignado al acuerdo de vida en pareja un estatuto jurídico similar al que rige al matrimonio civil,
consagrando finalidades de asistencia mutua que incluyen tanto aspectos materiales como inmateriales, puesto
que dicho acuerdo aparece definido en el artículo primero del proyecto como 'Un contrato celebrado entre dos
personas con el propósito de regular los efectos jurídicos derivados de su vida afectiva en común" y según la
redacción final del artículo Y' (sic), los contratantes 'se deberán ayuda mutua y estarán obligados a solventar los
gastos generados por su vida en común de conformidad a sus facultades económicas y al régimen patrimonial que
exista entre ellos'. Las circunstancias anotadas revelan que con las modificaciones introducidas al proyecto original
el legislador ha asignado al acuerdo de vida en pareja un estatuto jurídico que incluye materias propias de la
competencia de los tribunales de familia lo que hace plausible modificar el criterio sustentado por esta Corte
Suprema sobre la disposición en consulta". Sin embargo, la misma Corte Suprema advirtió: "Que aun en el evento
de asignarse la competencia al tribunal de familia, debe entenderse que las materias sucesorias y las que rigen el
cuasicontrato de comunidad que se formaría entre los contratantes, quedarían siempre bajo la competencia del
juez civil". Historia de la Ley, cit., Primer Trámite Constitucional: Senado, Oficio de la Corte Suprema a Cámara de
Origen, pp. 290-291.
C M

1. M C P C ( . 34 LAUC)

1.1 . Suspensión de la vista de la causa

En materia de vista de la causa por tribunales colegiados, se agrega al conviviente civil del
abogado defensor entre las personas cuya muerte permite suspender la vista.

Esta causa causal de suspensión queda redactada como sigue: "Sólo podrá suspenderse en
el día permitido al efecto la vista de la causa, o retrasarse dentro del mismo día: 4 º . Por
muerte del cónyuge o conviviente civil o de algunos de los descendientes o ascendientes del
abogado defensor, ocurrido dentro de los ocho días anteriores al procedimiento para la vista "
(art. 165 Nº 4 del Código de Procedimiento Civil).

1.2. Bienes inembargables

En el catálogo de bienes inembargables del artículo 445 se incluye al conviviente civil dentro
de las personas cuya sustentación impide embargar las rentas periódicas que el deudor cobre
de una fundación o que deba a la liberalidad de un tercero (art. 445 Nº 4). Del mismo modo, se
extiende la inembargabilidad a la ropa necesaria para el abrigo del conviviente civil del deudor
(art. 445 Nº 8 del Código de Procedimiento Civil).

2. M C O T ( . 35 LAUC)

2.1. Implicancia (art. 195 del Código Orgánico de Tribunales)


En términos generales, las modificaciones en esta materia se refieren a otorgar al
conviviente civil el mismo tratamiento que al cónyuge, así como eliminar las alusiones a la
legitimidad de la filiación.

2.1.1. Se modifica la causal de implicancia consistente en ser una parte o su representante


legal cónyuge o pariente del juez: además de incluirse al conviviente civil del juez, se sustituye
la palabra "consorte" por la de "cónyuge" y se suprime la alusión a las calidades de "pariente
consanguíneo legítimo" y de "hijo natural".

Esta causal queda como sigue: "Art. 195. Son causas de implicancia: 2º Ser el juez cónyuge,
conviviente civil o pariente consanguíneo en cualquiera de los grados de la línea recta y en la
colateral hasta el segundo grado, o ser padre o hijo adoptivo de alguna de las partes o de sus
representantes legales".

2.1.2. Se modifica la causal de implicancia relativa al parentesco del juez con el abogado de
alguna de las partes, suprimiendo la alusión a las calidades de ascendiente o descendiente
"legítimo" e "hijo natural".

La causal queda de la siguiente manera: "Art. 195. Son causas de implicancia: 4º Ser el juez
ascendiente o descendiente, o padre o hijo adoptivo del abogado de alguna de las partes".

2.1.3. Se modifica la causal de implicancia consistente en tener el juez, su cónyuge o ciertos


parientes causa pendiente en que deba fallar como juez alguna de las partes: además de
incluirse al conviviente civil del juez entre las personas que deben tener dicha causa pendiente
para que tenga lugar la inhabilidad, se sustituye la palabra "consorte" por la de "cónyuge" y se
suprime la alusión a las calidades de ascendiente o descendiente "legítimo" e "hijo natural".

La causal queda como sigue: "Art. 195. Son causas de implicancia: 6º Tener el juez, su
cónyuge o conviviente civil, sus ascendientes o descendientes, o su padre o hijo adoptivo,
causa pendiente en que deba fallar como juez alguna de las partes".

2.1.4. Se modifica la causal de implicancia consistente en tener el juez, su cónyuge o ciertos


parientes causa pendiente en que se ventile la misma cuestión que el juez debe fallar: además
de incluirse al conviviente civil del juez entre las personas que deben tener dicha causa
pendiente para que tenga lugar la inhabilidad, se sustituye la palabra "consorte" por la de
"cónyuge" y se suprime la alusión a las calidades de ascendiente o descendiente "legítimo" e
"hijo natural".

La causal de implicancia en comento queda así: "Art. 195. Son causas de implicancia: 7º
Tener el juez, su cónyuge o conviviente civil, sus ascendientes o descendientes, o su padre o
hijo adoptivo, causa pendiente en que se ventile la misma cuestión que el juez debe fallar".

2.1.5. Se modifica la causal de implicancia consistente en tener el juez, su cónyuge o ciertos


parientes la calidad de heredero testamentario de alguna de las partes: además de incluirse al
conviviente civil del juez entre las personas que deben tener dicha calidad para que tenga
lugar la inhabilidad, se sustituye la palabra "consorte" por la de "cónyuge" y se suprime la
alusión a las calidades de ascendiente o descendiente "legítimo" e "hijo natural".
La causal de implicancia que se analiza queda con el siguiente texto: "Art. 195. Son causas
de implicancia: 9º Ser el juez, su cónyuge o conviviente civil, alguno de sus ascendientes o
descendientes o su padre o hijo adoptivo, heredero instituido en testamento por alguna de las
partes".

2.2. Recusación (art. 196 del Código Orgánico de Tribunales)

Al igual que en el caso de las causales de implicancia, en general las modificaciones en esta
materia se refieren a otorgar al conviviente civil el mismo tratamiento que al cónyuge, así como
eliminar las alusiones a la legitimidad de la filiación.

2.2.1. Se elimina de las dos primeras causales (parentesco del juez con alguna de las partes
o sus representantes legales o parentesco del juez con el abogado de alguna de las partes) la
alusión a la legitimidad o ilegitimidad de la filiación (art. 196 Nºs. 1 y 2).

2.2.2. En la causal consistente en ser el juez, su consorte o parientes deudor o acreedor de


alguna de las partes o de su abogado, se amplía su aplicación sustituyendo el vocablo
"consorte" por "cónyuge o conviviente civil" (art. 196 Nº 5).

2.2.3. En las causales relativas a la existencia de causas pendientes que tengan ciertos
parientes del juez en que deba fallar como juez alguna de las partes o en que se ventile la
misma cuestión que el juez debe fallar, se elimina la alusión a la legitimidad o ilegitimidad de la
filiación (art. 196 Nºs. 6 y 7).

2.2.4. En la causal consistente en la existencia de pleitos civiles o criminales entre las partes
y el juez, su consorte o ciertos parientes de éste, se amplía su aplicación sustituyendo el
vocablo "consorte" por "cónyuge o conviviente civil" (art. 196 Nº 8).

2.2.5. En la causal consistente en haberse instituido como heredero testamentario a ciertos


parientes del juez por alguna de las partes, se elimina la alusión a la legitimidad o ilegitimidad
de la filiación (art. 196 Nº 11).

2.2.6. En la causal consistente en ser el juez, su consorte o alguno de sus parientes socio
colectivo, comanditario o de hecho de alguna de las partes, se amplía la causal sustituyendo el
vocablo "consorte" por "cónyuge o conviviente civil" (art. 196 Nº 13).

2.3. Nombramientos, inhabilidades e incompatibilidades


(art. 259 del Código Orgánico de Tribunales)

2.3.1. Se incluye entre quienes no podrán ser nombrados ministro de Corte de Apelaciones
ni ser incluidos en la terna para ello a los ligados con algún ministro o fiscal judicial de la Corte
Suprema por un acuerdo de unión civil (art. 259, inciso 1º).

2.3.2. Se incluye al conviviente civil de un ministro de Corte de Apelaciones entre quienes no


podrán figurar en ternas o ser nombrados en cargo alguno del Escalafón Primario que deba
desempeñarse dentro del territorio jurisdiccional de la Corte de Apelaciones donde aquél
ejerce su ministerio (art. 259, inciso 2º).
2.3.3. Se establece, al igual que para el caso de matrimonio, que si dos miembros de un
mismo tribunal estando ya en funciones celebraren un acuerdo de unión civil, uno de ellos será
trasladado a un cargo de igual jerarquía. En tal caso, el traslado afectará a aquel que
determinen los convivientes civiles, a falta de asenso, la Corte Suprema (art. 259, inciso 5º).

2.3.4. Se establece, al igual que en caso de matrimonio, que el ministro de la Corte Suprema
que tenga acuerdo de unión civil con un miembro del Poder Judicial no podrá tomar parte
alguna en asuntos en que éste pueda tener interés (art. 259, inciso 6º).

2.4. Prohibiciones

2.4.1. Se incluye la defensa de las causas de convivientes civiles dentro de las excepciones
a la prohibición general a los jueces de ejercer la abogacía (art. 316 inciso 1º).

2..4.2. Se incluye al conviviente civil entre las personas para las cuales el juez tiene
prohibido comprar o adquirir a cualquier título las cosas o derechos que se litiguen en los
juicios en que él conozca (art. 321 inciso 1º).

2.4.3. Se incluye la defensa de las causas de convivientes civiles dentro de las excepciones
a la prohibición general a los auxiliares de la Administración de Justicia de ejercer la abogacía
(art. 479 inciso 1º).

3. M L Nº 20.000, S T I
E S S ( . 36 LAUC)

Se incluye como sujeto de medidas especiales de protección al conviviente civil del testigo,
del perito, del informante, del agente encubierto o revelador y de quien haya colaborado
eficazmente en el procedimiento, en los términos del artículo 22 de la misma ley, cuando el
Ministerio Público estimare, por las circunstancias del caso, que existe riesgo o peligro grave
para su vida o integridad física.

4. M L Nº 20.340, R A C

( . 37 LAUC)

Su artículo primero, modificado por la nueva ley que crea el AUC, aplica al acuerdo de unión
civil las mismas normas hasta ahora aplicables al matrimonio respecto de la facultad de
cualquier cónyuge para representar al cónyuge deudor sin su autorización para determinados
actos y contratos. La disposición queda como sigue:

"Artículo 1º.- Cualquiera de los cónyuges o de los contrayentes de un acuerdo de unión civil
vigente, sin importar el régimen patrimonial existente entre ellos, estará facultado para
representar al cónyuge o conviviente civil deudor en la ejecución de todos los actos y en la
celebración de todos los contratos que procedan para renegociar, repactar o novar los créditos
obtenidos para el financiamiento de las viviendas cuya adquisición o construcción haya sido
financiada, en todo o en parte, por el Estado mediante sus programas habitacionales. Para
estos efectos, no se requerirá la comparecencia del otro cónyuge o conviviente civil, ni su
autorización ni la de la justicia, para la constitución, reserva o extinción de hipotecas y
gravámenes destinados a caucionar las obligaciones que se convengan en virtud de la
renegociación, repactación o novación".

5. M C S ( . 38 LAUC)

Se incluye a la persona con la que el difunto tuviere vigente un acuerdo de unión civil al
momento de su muerte entre aquellas que, si no manifestaren su oposición dentro del plazo y
en la forma que señala el reglamento del Código, podrán entonces los cadáveres ser
destinados a estudios e investigación científica, y sus órganos y tejidos destinados a la
elaboración de productos terapéuticos y a la realización de injertos (art. 147 del Código
Sanitario).

Podrán también destinarse a injertos con fines terapéuticos los tejidos de cadáveres de
personas cuando la persona con la que haya mantenido un acuerdo de unión civil vigente al
momento de su muerte otorgue autorización en un acta suscrita ante el director del
establecimiento hospitalario donde hubiere ocurrido el fallecimiento (art. 148 del Código
Sanitario).

6. M C P ( . 39 LAUC)

6.1. Se incluye la defensa de la persona o derechos del conviviente civil en la exención de


responsabilidad de legítima defensa del numeral 5º del artículo 10 del Código Penal.

6.2. Se incorpora al conviviente civil en la circunstancia atenuante o agravante del artículo


13, quedando la disposición como sigue:
"Es circunstancia atenuante o agravante, según la naturaleza y accidentes del delito: Ser el
agraviado cónyuge o conviviente civil, pariente por consanguinidad o afinidad en toda la línea recta y
en la colateral hasta el segundo grado, padre o hijo del ofensor".

6.3. Estarán exentos de las penas impuestas a los encubridores quienes lo sean de su
conviviente civil (art. 17 inciso final).

6.4. Se incorpora dentro de la autorización de salida al condenado a quien se ha impuesto el


presidio perpetuo calificado la situación de encontrarse su conviviente civil en inminente riesgo
de muerte o haber fallecido (art. 32 bis regla 2ª).

6.5. Entre convivientes civiles, al igual que entre cónyuges, no serán aplicables las penas
que se establecen para el que abriere o registrare la correspondencia o los papeles de otro sin
su voluntad (art. 146 inc. 2º).

6.6. Se incorpora al conviviente civil de un miembro de una asociación ilícita en la exención


de penas que se aplican al que, habiendo tenido noticias verosímiles de los planes o de las
actividades desarrolladas por uno o más miembros de dicha asociación ilícita, omite ponerlas
oportunamente en conocimiento de la autoridad (art. 295 bis).

6.7. Se agrega a los convivientes civiles en la exención de responsabilidad criminal por los
hurtos, defraudaciones o daños que recíprocamente se causaren. Para ello, se agrega un
nuevo numeral 6º al artículo 489 del Código Penal.

7. M C P P ( . 40 LAUC)

7.1. Se incorpora al conviviente civil del ofendido entre las personas que se considerarán
víctima en aquellos delitos cuya consecuencia fuere la muerte del ofendido y en los casos en
éste no pudiere ejercer los derechos que el Código Procesal Penal le otorga. Se incluye al
conviviente civil en el primer orden de prelación, junto con el cónyuge y con los hijos (art. 108).

7.2. Se extiende a los convivientes civiles la prohibición de querellarse entre sí, a no ser por
delito que uno hubiere cometido contra el otro o contra sus hijos (art. 116).

7.3. Se establece que la exhumación del cadáver será resuelta por el tribunal previa citación
del cónyuge o del conviviente civil (art. 202 inciso 2º).

7.4. Se incluye al conviviente civil del abogado del recurrente entre las personas cuya
muerte permite suspender la vista de la causa en aquellas causas en que hubiere personas
privadas de libertad (art. 357, inciso 3º).

7.5. Se otorga al conviviente civil del condenado la facultad de pedir, en cualquier momento,
la revisión de la sentencia firme (art. 474).
8. M C T ( . 41 LAUC)

8.1. Para efectos de computar la proporción mínima de trabajadores de nacionalidad chilena


a que se refiere el artículo 19, se tendrá como chileno al extranjero cuyo conviviente civil sea
un chileno (art. 20 Nº 3).

8.2. Se autoriza a que, habiendo acuerdo escrito del empleador y del trabajador, el
empleador pueda descontar de las remuneraciones sumas destinadas a la educación del
conviviente civil, al igual que en el caso del cónyuge (art. 58 inciso 2º).

8.3. Para el caso de fallecimiento del trabajador, se incluye al conviviente civil, al igual que el
cónyuge, en el primer orden de precedencia para recibir el saldo de remuneraciones y demás
prestaciones pendientes a la fecha del fallecimiento (art. 60 inciso 2º).

8.4. Se extiende el beneficio de siete días de permiso pagado en caso de muerte del
cónyuge al caso de muerte del conviviente civil (art. 66).

8.5. Respecto del permiso y subsidio que se da a la trabajadora o a el trabajador a quien se


le haya otorgado judicialmente la tuición o el cuidado personal como medida de protección de
un menor de edad inferior a un año, en caso que la salud del menor requiera de atención en el
hogar con motivo de enfermedad grave, se establece que este derecho se podrá extender
tanto al cónyuge como al conviviente civil del trabajador (art. 199 inciso 2º).

9. M L Nº 16.271, I H ,A
D ( . 42 LAUC)

9.1. Se extienden al conviviente civil las exenciones contenidas en el inciso segundo del
artículo 2º de la ley, quedando dicha disposición como sigue:

"Las asignaciones por causa de muerte que correspondan al cónyuge y a cada ascendiente, o
adoptante, o a cada hijo, o adoptado, o a la descendencia de ellos, o conviviente civil sobreviviente,
estarán exentas de este impuesto en la parte que no exceda de cincuenta unidades tributarias
anuales. Las donaciones que se efectúen a las personas señaladas estarán exentas de este
impuesto en la parte que no exceda de cinco unidades tributarias anuales. En consecuencia, la
escala a que se refiere el inciso primero de este artículo, se aplicará desde su primer tramo a las
cantidades que excedan de los mínimos exentos".

9.2. Se extiende al conviviente civil del fallecido la posibilidad de percibir, de las cajas de
previsión o de los empleados o patrones, de acuerdo con las leyes o contratos de trabajo,
sumas no superiores a cinco unidades tributarias anuales, sin que previamente se haya inscrito
la resolución que da la posesión efectiva de la herencia (art. 26).

10. M L Nº 19.947, M C ( . 44 LAUC)

Se establece un impedimento para contraer matrimonio para los que se hallaren ligados por
un acuerdo de unión civil vigente, a menos que el matrimonio lo celebre con su conviviente
civil. Para dicho efecto se intercala en el artículo 5º de la Ley de Matrimonio Civil un nuevo
numeral 2º.
A
A IL Nº 20.830 A U C

T ID A U C

A rtículo 1 º . El acuerdo de unión civil es un contrato celebrado entre dos personas que
comparten un hogar, con el propósito de regular los efectos jurídicos derivados de su vida
afectiva en común, de carácter estable y permanente. Los contrayentes se denominan
convivientes civiles y potencialmente afectados parientes para los efectos previstos en el
artículo 42 del Código Civil.

Su celebración conferirá el estado civil de conviviente civil. El término de este acuerdo


restituirá a los contrayentes el estado civil que tenían antes de celebrar este contrato, salvo en
la situación prevista en la letra c) del artículo 26.

Artículo 2º. El acuerdo generará para los convivientes civiles los derechos y obligaciones
que establece la presente ley.

Artículo 3º. El acuerdo no podrá sujetarse a plazo, condición, modo ni gravamen alguno.
Tampoco podrá prometerse su celebración.

Artículo 4º. Entre un conviviente civil y los consanguíneos de la persona con la que está
unida por un acuerdo de unión civil existirá, mientras éste se encuentre vigente, parentesco por
afinidad. La línea y grado de afinidad de una persona con un consanguíneo de su conviviente
civil se califica por la línea o grado de consanguinidad de dicho conviviente civil.

T II D A U C ,
Artículo 5º. El acuerdo de unión civil se celebrará en el Servicio de Registro Civil e
Identificación, ante cualquier oficial, quien levantará acta de todo lo obrado, la que será firmada
por él y por los contrayentes. La celebración podrá efectuarse en el local de su oficina o en el
lugar que señalaren los contrayentes, siempre que se hallare ubicado dentro de su territorio
jurisdiccional.

En este acto, los contrayentes deberán declarar, bajo juramento o promesa, por escrito,
oralmente o por lenguaje de señas acerca del hecho de no encontrarse ligados por vínculo
matrimonial no disuelto o un acuerdo de unión civil vigente.

El acuerdo podrá celebrarse por mandatario facultado especialmente para este efecto. El
mandato deberá otorgarse por escritura pública en la que se indiquen los nombres, apellidos,
nacionalidad, profesión u oficio y domicilio de los contrayentes que quedarán sujetos al
acuerdo y del mandatario.

El mandatario requerirá facultad expresa para convenir por su mandante la comunidad de


bienes a que se refiere el artículo 15.

Artículo 6º. El acta levantada por el oficial del Registro Civil, a que se refiere el artículo
anterior, se inscribirá en un registro especial que llevará el Servicio de Registro Civil e
Identificación.

El Registro Especial de Acuerdos de Unión Civil que llevará el Servicio de Registro Civil e
Identificación deberá incluir las siguientes referencias: nombre completo y sexo de los
contrayentes; fecha, hora, lugar y comuna en la que se celebra este contrato; y la certificación,
realizada por el oficial del Registro Civil, del cumplimiento de los requisitos establecidos para
su celebración.

Artículo 7º. Para la validez de este contrato será necesario que los contrayentes sean
mayores de edad y tengan la libre administración de sus bienes. No obstante lo anterior, el
disipador que se halle en interdicción de administrar lo suyo podrá celebrar, por sí mismo, este
acuerdo.

Artículo 8º. Será necesario, además, que los contrayentes hayan consentido libre y
espontáneamente en celebrarlo.

Se entenderá que falta el consentimiento libre y espontáneo en los siguientes casos:

a. Si ha habido error en la identidad de la persona del otro contrayente.

b. Si ha habido fuerza, en los términos de los artículos 1456 y 1457 del Código Civil.

Artículo 9º. No podrán celebrar este contrato entre sí los ascendientes y descendientes por
consanguinidad o afinidad, ni los colaterales por consanguinidad en el segundo grado.

Tampoco podrán celebrarlo las personas que se encuentren ligadas por un vínculo
matrimonial no disuelto o un acuerdo de unión civil vigente.

Artículo 10. La persona que, teniendo la patria potestad de un hijo o la guarda de otra,
quiera celebrar un acuerdo de unión civil, deberá sujetarse a lo prescrito en los artículos 124 a
127 del Código Civil.

Artículo 11. Cuando un acuerdo de unión civil haya expirado, la mujer que está embarazada
no podrá contraer matrimonio con un varón distinto ni celebrar un nuevo acuerdo antes del
parto, o, no habiendo señales de preñez, antes de cumplirse los doscientos setenta días
subsiguientes a la expiración del acuerdo.

Pero se podrán rebajar de este plazo todos los días que hayan precedido inmediatamente a
dicha expiración y en los cuales haya sido absolutamente imposible el acceso del conviviente
varón a la mujer.

El oficial del Registro Civil correspondiente no permitirá la celebración del matrimonio o del
nuevo acuerdo sin que por parte de la mujer se justifique no estar comprendida en el
impedimento precedente.

T III D A U C

Artículo 12. Los acuerdos de unión civil o contratos equivalentes, no constitutivos de


matrimonio, que regulen la vida afectiva en común de dos personas del mismo o de distinto
sexo, sujetos a registro y celebrados válidamente en el extranjero, serán reconocidos en Chile,
en conformidad con las siguientes reglas:

1ª. Los requisitos de forma y fondo del acuerdo se regirán por la ley del país en que haya
sido celebrado.

2ª. Sin embargo, podrá ser declarado nulo de conformidad a la ley chilena, el acuerdo
celebrado en territorio extranjero que se haya contraído en contravención a lo dispuesto en los
artículos 7º, 8º y 9º de esta ley.

3ª. Para que el acuerdo otorgado en país extranjero produzca efectos en Chile, deberá
inscribirse en el Registro Especial de Acuerdos de Unión Civil que establece el artículo 6º. Los
efectos de este acuerdo, una vez inscrito conforme a lo señalado precedentemente, se
arreglarán a las leyes chilenas, aunque los contrayentes sean extranjeros y no residan en el
territorio nacional.

4ª. La terminación del acuerdo y los efectos de la misma se someterán a la ley aplicable a su
celebración.

5ª Las sentencias que declaren la nulidad o la terminación del acuerdo, dictadas por
tribunales extranjeros, serán reconocidas en Chile conforme a las reglas generales que
establece el Código de Procedimiento Civil.

6ª. Los actos auténticos en que conste la terminación de uno de estos acuerdos serán
reconocidos en Chile, en conformidad con la legislación chilena vigente en esta materia.
Los matrimonios celebrados en el extranjero por personas del mismo sexo serán
reconocidos en Chile como acuerdos de unión civil si cumplen con las reglas establecidas en
esta ley, y sus efectos serán los mismos del referido acuerdo.

Artículo 13. Los convivientes civiles que hayan celebrado el acuerdo o contrato de unión
equivalente en territorio extranjero se considerarán separados de bienes, a menos que al
momento de inscribirlo en Chile pacten someterse a la comunidad prevista en el artículo 15 de
esta ley, dejándose constancia de ello en dicha inscripción.

T IV D A U C

Artículo 14. Los convivientes civiles se deberán ayuda mutua. Asimismo, estarán obligados
a solventar los gastos generados por su vida en común, de conformidad a sus facultades
económicas y al régimen patrimonial que exista entre ellos.

Artículo 15. Los convivientes civiles conservarán la propiedad, goce y administración de los
bienes adquiridos a cualquier título antes de la celebración del contrato y de los que adquieran
durante la vigencia de éste, a menos que se sometan de manera expresa a las reglas que se
establecen a continuación, las que deberán ser acordadas por los contrayentes al momento de
celebrarse el acuerdo de unión civil. De este pacto se dejará constancia en el acta y registro
que se indica en el artículo 6º.

1ª. Los bienes adquiridos a título oneroso durante la vigencia del acuerdo se considerarán
indivisos por mitades entre los convivientes civiles, excepto los muebles de uso personal
necesario del conviviente que los ha adquirido.

2ª. Para efectos de esta ley, se tendrá por fecha de adquisición de los bienes aquella en que
el título haya sido otorgado.

3ª. Se aplicarán a la comunidad formada por los bienes a que se refiere este artículo las
reglas del Párrafo 3º del Título XXXIV del Libro IV del Código Civil.

Si los convivientes civiles hubieren pactado el régimen de comunidad podrán sustituirlo por
el de separación total de bienes.

El pacto que los convivientes civiles celebren para sustituir el régimen de comunidad deberá
otorgarse por escritura pública y no surtirá efectos entre las partes ni respecto de terceros, sino
desde que esa escritura se subinscriba al margen de la respectiva inscripción del acuerdo de
unión civil. Esta subinscripción sólo podrá practicarse dentro de los treinta días siguientes a la
fecha de la escritura en que se pacte la separación. El pacto que en ella conste no perjudicará,
en caso alguno, los derechos válidamente adquiridos por terceros respecto de cada uno de los
convivientes civiles.
En la escritura pública de separación total de bienes, los convivientes civiles podrán liquidar
la comunidad, celebrar otros pactos lícitos o ambas cosas, pero todo ello no producirá efecto
alguno entre las partes ni respecto de terceros, sino desde la subinscripción a que se refiere el
inciso anterior.

Tratándose de uniones civiles o contratos equivalentes, que regulen la vida afectiva en


común de dos personas del mismo o de distinto sexo, sujetos a registro y celebrados
válidamente en el extranjero que no se encuentren inscritos en Chile, y que cumplan con los
requisitos establecidos en esta ley, será menester proceder previamente a su inscripción en el
registro especial que establece el artículo 6º de esta ley. Mediante el reglamento señalado en
el artículo 48 se determinará la forma en que se dará cumplimiento a lo establecido en este
inciso.

Cualquiera sea el régimen de bienes que exista entre los convivientes civiles, tendrá
aplicación lo dispuesto en los artículos 141 a 149 del Código Civil.

Artículo 16. Cada conviviente civil será heredero intestado y legitimario del otro y concurrirá
en su sucesión de la misma forma y gozará de los mismos derechos que corresponden al
cónyuge sobreviviente.

El conviviente civil podrá también ser asignatario de la cuarta de mejoras.

Artículo 17. El conviviente civil sobreviviente podrá ser desheredado por cualquiera de las
tres primeras causas de desheredamiento indicadas en el artículo 1208 del Código Civil.

Artículo 18. Los derechos sucesorios y la condición de legitimario que esta ley otorga al
conviviente civil sobreviviente sólo tendrán lugar si el acuerdo de unión civil celebrado con el
difunto no ha expirado a la fecha de la delación de la herencia.

Artículo 19. El conviviente civil sobreviviente tendrá también el derecho de adjudicación


preferente que la regla 10ª del artículo 1337 del Código Civil otorga al cónyuge sobreviviente.
Tendrá, asimismo, en iguales condiciones que las prescritas en esta regla, los derechos de
habitación y de uso, que la misma concede al cónyuge sobreviviente para el caso en que el
valor total del inmueble en que resida y que sea o haya sido la vivienda principal de la familia,
así como del mobiliario que lo guarnece, excedan su cuota hereditaria.

Artículo 20. El conviviente civil tendrá legitimación activa para reclamar las indemnizaciones
derivadas de los perjuicios a que hubiere lugar por el hecho ilícito de un tercero que hubiere
causado el fallecimiento de su conviviente civil o que lo imposibilite para ejercer por sí mismo
las acciones legales correspondientes, sin perjuicio de las otras indemnizaciones a que tenga
derecho, con arreglo a las prescripciones del derecho común.

Artículo 21. Para efectos de la presunción de paternidad, en caso de convivientes civiles de


distinto sexo se estará a las normas que la regulan en el artículo 184 del Código Civil.
T VD

Artículo 22. Deberá conocer de los asuntos a que se refiere el artículo 8º de la ley
Nº 19.968, que se promuevan entre los convivientes civiles, el juez con competencia en
materias de familia.

Con todo, la liquidación de los bienes comunes podrá efectuarse de común acuerdo por los
convivientes civiles o sus herederos. También podrán las partes o sus herederos, de común
acuerdo, someter la liquidación al conocimiento de un juez partidor, otorgándole incluso el
carácter de árbitro arbitrador.

Artículo 23. Todas las inhabilidades, incompatibilidades y prohibiciones que las leyes y
reglamentos establecen respecto de los cónyuges se harán extensivas, de pleno derecho, a
los convivientes civiles.

Artículo 24. Las leyes y reglamentos que hacen alusión a los convivientes, sea con esta
expresión u otras que puedan entenderse referidas a ellos, serán igualmente aplicables a los
convivientes civiles.

Artículo 25. Lo dispuesto en el inciso primero del artículo 450 y en el número 1º del artículo
462, ambos del Código Civil, será aplicable a los convivientes civiles.

T VI D

Artículo 26. El acuerdo de unión civil terminará:

a) Por muerte natural de uno de los convivientes civiles.

b) Por muerte presunta de uno de los convivientes civiles, de conformidad a lo dispuesto en


el artículo 43 de la Ley Nº 19.947, sobre Matrimonio Civil. Terminará también por la
comprobación judicial de la muerte de uno de los convivientes civiles efectuada por el juez del
último domicilio que el difunto haya tenido en Chile, en los términos prescritos en los artículos
95 y 96 del Código Civil.

c) Por el matrimonio de los convivientes civiles entre sí, cuando proceda.

d) Por mutuo acuerdo de los convivientes civiles, que deberá constar por escritura pública o
acta otorgada ante oficial del Registro Civil.

e) Por voluntad unilateral de uno de los convivientes civiles, que deberá constar por escritura
pública o acta otorgada ante oficial del Registro Civil.
En cualquiera de estos casos, deberá notificarse al otro conviviente civil, mediante gestión
voluntaria ante el tribunal con competencia en materias de familia, en la que podrá comparecer
personalmente.

La notificación deberá practicarse por medio de receptor judicial, dentro de los veinte días
hábiles siguientes a la subinscripción de la referida escritura o acta, al margen de la inscripción
del acuerdo de unión civil, efectuada en el registro especial que establece el artículo 6º.

La falta de notificación no afectará el término del acuerdo de unión civil, pero hará
responsable al contratante negligente de los perjuicios que la ignorancia de dicho término
pueda ocasionar al otro contratante. Quedará relevado de esta obligación si el miembro de la
pareja a quien debe notificarse se encuentra desaparecido, o se ignora su paradero o ha
dejado de estar en comunicación con los suyos. En todo caso, no podrá alegarse ignorancia
transcurridos tres meses de efectuada la subinscripción a que se refiere el inciso precedente.

f) Por declaración judicial de nulidad del acuerdo. La sentencia ejecutoriada en que se


declare la nulidad del acuerdo de unión civil deberá subinscribirse al margen de la inscripción a
que se hace mención en el artículo 6º y no será oponible a terceros sino desde que esta
subinscripción se verifique.

El acuerdo que no reúna los requisitos establecidos en los artículos 7º, 8º y 9º de esta ley es
nulo.

La acción de nulidad corresponderá a cualquiera de los presuntos convivientes civiles y sólo


podrá ejercitarse mientras ambos vivan, salvo en las excepciones contempladas en los incisos
siguientes.

Cuando el acuerdo haya sido celebrado por una persona menor de dieciocho años, la acción
de nulidad sólo podrá ser intentada por ella o por sus ascendientes. En este caso, la acción de
nulidad prescribirá al expirar el término de un año desde que el menor hubiese alcanzado la
mayoría de edad.

Será también nulo el acuerdo celebrado mediante fuerza ejercida en contra de uno o de
ambos contrayentes o cuando se ha incurrido en un error acerca de la identidad de la persona
con la que se contrata, caso en el cual la acción sólo podrá ser intentada por el afectado,
dentro del plazo de un año contado desde que cese la fuerza o desde la celebración del
acuerdo, en caso de error.

La muerte de uno de los convivientes civiles extingue la acción de nulidad, salvo cuando el
acuerdo de unión civil haya sido celebrado en artículo de muerte, o que la causal que funde la
acción sea la existencia de un vínculo matrimonial no disuelto o de otro acuerdo de unión civil
vigente, casos en que la acción podrá ser intentada por los herederos del difunto dentro del
plazo de un año contado desde el fallecimiento.

La acción de nulidad fundada en la existencia de un vínculo matrimonial no disuelto o de otro


acuerdo de unión civil vigente corresponderá, también, al cónyuge o al conviviente civil anterior
o a sus herederos.
Produciéndose la muerte de uno de los convivientes civiles después de notificada la
demanda de nulidad, podrá el tribunal seguir conociendo de la acción y dictar sentencia
definitiva sobre el fondo del asunto.

El término del acuerdo de unión civil por las causales señaladas en las letras d) y e)
producirá efectos desde que la respectiva escritura pública o el acta otorgada ante el oficial del
Registro Civil, según corresponda, se anote al margen de la inscripción del acuerdo de unión
civil en el registro especial a que se hace mención en el artículo 6º.

Artículo 27. Si como consecuencia de haberse dedicado al cuidado de los hijos o a las
labores propias del hogar común, uno de los convivientes civiles no pudo desarrollar una
actividad remunerada o lucrativa durante la vigencia del acuerdo de unión civil, o lo hizo en
menor medida de lo que podía y quería, tendrá derecho a que, cuando se produzca el término
del acuerdo por las causales señaladas en las letras d), e) y f) del artículo precedente, se le
compense el menoscabo económico sufrido por esta causa.

Esta compensación se regulará y determinará en la forma prevista en los artículos 62 a 66


de la ley Nº 19.947.

Con todo, si el acuerdo terminare por aplicación de lo previsto en la letra e) del artículo 26 de
esta ley, la notificación de la terminación unilateral deberá contener mención de la existencia
de este derecho, así como la constancia de la fecha en la que fue subinscrita la terminación.
En este caso, la compensación económica podrá demandarse ante el tribunal de familia
competente, dentro del plazo de seis meses, contado desde la fecha de subinscripción de la
terminación del acuerdo de unión civil en el registro a que hace referencia el artículo 6º.

Artículo 28. El término del acuerdo de unión civil pondrá fin a todas las obligaciones y
derechos cuya titularidad y ejercicio deriven de la vigencia del contrato.

T VII M

Artículo 29. Para los efectos del Régimen Público de Salud y del Sistema Privado de Salud,
contemplado en los Libros II y III, respectivamente, deldecreto con fuerza de ley Nº 1, del
Ministerio de Salud, promulgado el año 2005 y publicado el año 2006, que fija el texto
refundido, coordinado y sistematizado del decreto ley Nº 2.763, de 1979 y de las leyes
Nº 18.933 y Nº 18.469, el Acuerdo de Unión Civil celebrado en la forma establecida por la
presente ley permitirá a cualquiera de los convivientes civiles ser carga del otro.

Artículo 30. Introdúcense, en el Decreto Ley Nº 3.500, del Ministerio del Trabajo y Previsión
Social, de 1980, que establece el nuevo sistema de pensiones, las siguientes modificaciones:

i) Intercálase, en el inciso primero delartículo 5º, a continuación de la palabra "cónyuge", la


expresión "o conviviente civil".
ii) Incorpórase el siguienteartículo 7º:

"Artículo 7º.- Para ser beneficiario o beneficiaria de pensión de sobrevivencia, el o la conviviente


civil sobreviviente debe ser soltero, viudo o divorciado y haber suscrito un acuerdo de unión civil que
se encuentre vigente al momento del fallecimiento del causante, a lo menos con un año de
anterioridad a la fecha de dicho fallecimiento, o tres años si el acuerdo de unión civil se celebró
siendo el o la causante pensionada de vejez o invalidez.

Las limitaciones relativas a la antigüedad del acuerdo de unión civil no se aplicarán si a la época del
fallecimiento la conviviente civil sobreviviente se encontrare embarazada o si quedaren hijos
comunes.".

iii) Modifícase elartículo 58de la siguiente forma:

a) Agrégase, en el inciso primero, la siguiente letra g):

"g) quince por ciento para el o la conviviente civil que cumpla los requisitos del artículo 7º, siempre
que concurran hijos del o la causante con derecho a pensión, que no sean hijos comunes. Cuando
no concurran dichos hijos o cuando éstos dejen de tener derecho a pensión, el porcentaje se elevará
al mencionado en las letras a) o b) dependiendo de si no existen o existen hijos comunes con
derecho a pensión, respectivamente. Cuando concurran hijos comunes con derecho a pensión del o
la causante y adicionalmente existan hijos del o la causante con derecho a pensión, que no sean
comunes con el o la conviviente civil, el porcentaje de éste o ésta será el establecido en la letra b)
anterior, aumentándose al porcentaje establecido en la letra a) precedente, en caso que tanto los
hijos comunes como los no comunes dejen de tener derecho a pensión.".

b) Intercálase, en el inciso segundo, a continuación de la expresión "cónyuge,", la frase "de


conviviente civil,", y agrégase después de la locución "cónyuges,", lo siguiente: "de
convivientes civiles,".

c) Reemplázase, en la segunda oración del inciso final, la expresión "la letra d) precedente"
por "las letras d) o g) precedentes".

iv) Intercálase, en el inciso segundo delartículo 72, a continuación de la palabra "cónyuge",


la frase ", ni al conviviente civil,", y suprímese la expresión "legítimos o naturales".

v) Reemplázase, en el inciso segundo delartículo 88, la expresión "del cónyuge," por "del
cónyuge o conviviente civil,", y sustitúyese la locución "cónyuge sobreviviente" por "cónyuge o
conviviente civil sobreviviente".

vi) Reemplázase, en los incisos primero y tercero delartículo 92 M, la palabra "cónyuge" por
"cónyuge o conviviente civil".

Artículo 31. Introdúcense las siguientes modificaciones en laley Nº 20.255, que establece la
reforma previsional:

i) Reemplázase la letra a) del inciso primero delartículo 4º, por la siguiente:

"a) Su cónyuge o conviviente civil;".


ii) Agrégase, en el inciso segundo delartículo 34, a continuación de la locución "del
cónyuge", la frase "o conviviente civil", y reemplázase la expresión "cónyuge sobreviviente" por
"cónyuge o conviviente civil sobreviviente".

iii) Incorpórase, en el transitorio artículo, el siguiente inciso final:

"Lo dispuesto en la oración final del inciso primero no será aplicable a los convivientes civiles.".

Artículo 32. Introdúcense, en eldecreto con fuerza de ley Nº 29, del Ministerio de Hacienda,
promulgado el año 2004y publicado el año 2005, que fija el texto refundido, coordinado y
sistematizado de la Ley Nº 18.834, sobre Estatuto Administrativo, las siguientes
modificaciones:

i) Reemplázase elartículo 114, por el siguiente:

"Artículo 114.- En caso de que un funcionario fallezca, el cónyuge o conviviente civil sobreviviente,
los hijos o los padres, en el orden señalado, tendrán derecho a percibir la remuneración que a éste
correspondiere, hasta el último día del mes en que ocurriere el deceso.".

ii) Sustitúyese el transitorio artículo, por el que sigue:

"Artículo 17.- En el caso de fallecimiento de un funcionario con derecho a desahucio, el cónyuge o


conviviente civil sobreviviente, los hijos o los padres, en el orden señalado, tendrán derecho a
percibir el desahucio que habría correspondido al funcionario si se hubiere retirado a la fecha del
fallecimiento. Si no existieren las personas indicadas, el derecho al desahucio integrará el haber de
la herencia.".

Artículo 33. Introdúcense, en la Ley Nº 18.883, que aprueba el Estatuto Administrativo para
Funcionarios Municipales, las siguientes enmiendas:

i) Reemplázase elartículo 113, por el siguiente:

"Artículo 113.- En caso de que un funcionario fallezca, el cónyuge o conviviente civil sobreviviente,
los hijos o los padres, en el orden señalado, tendrán derecho a percibir la remuneración que a éste
correspondiere, hasta el último día del mes en que ocurriere el deceso.".

ii) Sustitúyese el transitorio artículo, por el que sigue:

"Artículo 17.- En el caso de fallecimiento de un funcionario con derecho a desahucio, el cónyuge o


conviviente civil sobreviviente, los hijos o los padres, en el orden señalado, tendrán derecho a
percibir el desahucio que habría correspondido al funcionario si se hubiere retirado a la fecha del
fallecimiento. Si no existieren las personas indicadas, el derecho al desahucio integrará el haber de
la herencia.".

Artículo 34. Efectúanse, en el Código de Procedimiento Civil, las siguientes modificaciones:

i) Agrégase, en el número 4º del inciso primero delartículo 165, a continuación de la palabra


"cónyuge", la siguiente frase: "o conviviente civil".

ii) Modifícase elartículo 445de la siguiente manera:


a) Agrégase, en su número 4º, a continuación de la palabra "cónyuge", la siguiente frase: "o
conviviente civil".

b) Intercálase, en su número 8º, a continuación de la palabra "cónyuge", la siguiente frase:


"o conviviente civil".

Artículo 35. Introdúcense las siguientes enmiendas en el Código Orgánico de Tribunales:

i) Modifícase elartículo 195del modo que sigue:

a) Sustitúyese el número 2º, por el siguiente:

"2º Ser el juez cónyuge, conviviente civil o pariente consanguíneo en cualquiera de los grados de la
línea recta y en la colateral hasta el segundo grado, o ser padre o hijo adoptivo de alguna de las
partes o de sus representantes legales;".

b) Reemplázase el número 4º, por el que sigue:

"4º Ser el juez ascendiente o descendiente, o padre o hijo adoptivo del abogado de alguna de las
partes;".

c) Sustitúyense los números 6º y 7º, por los siguientes:

"6º Tener el juez, su cónyuge o conviviente civil, sus ascendientes o descendientes, o su padre o hijo
adoptivo, causa pendiente en que deba fallar como juez alguna de las partes;

7º Tener el juez, su cónyuge o conviviente civil, sus ascendientes o descendientes, o su padre o hijo
adoptivo, causa pendiente en que se ventile la misma cuestión que el juez debe fallar;".

d) Reemplázase el párrafo primero del número 9º, por el que sigue:

"9º Ser el juez, su cónyuge o conviviente civil, alguno de sus ascendientes o descendientes o su
padre o hijo adoptivo, heredero instituido en testamento por alguna de las partes.".

ii) Introdúcense las siguientes modificaciones en elartículo 196:

a) Reemplázanse los números 1º y 2º, por los siguientes:

"1º Ser el juez pariente consanguíneo en toda la línea recta y en la colateral hasta el cuarto grado, o
afín hasta el segundo grado, de alguna de las partes o de sus representantes legales;

2º Ser el juez ascendiente o descendiente, hermano o cuñado del abogado de alguna de las partes;".

b) Sustitúyese el párrafo primero del número 5º, por el siguiente:

"5º Ser el juez deudor o acreedor de alguna de las partes o de su abogado; o serlo su cónyuge o
conviviente civil o alguno de sus ascendientes, descendientes o parientes colaterales dentro del
segundo grado.".

c) Reemplázanse los numerales 6º, 7º y 8º, por los siguientes:


"6º Tener alguno de los ascendientes o descendientes del juez o los parientes colaterales del mismo
dentro del segundo grado, causa pendiente que deba fallar como juez alguna de las partes;

7º Tener alguno de los ascendientes o descendientes del juez o los parientes colaterales del mismo
dentro del segundo grado, causa pendiente en que se ventile la misma cuestión que el juez deba
fallar;

8º Tener pendientes alguna de las partes pleito civil o criminal con el juez, con su cónyuge o
conviviente civil, o con alguno de sus ascendientes, descendientes o parientes colaterales dentro del
segundo grado.

Cuando el pleito haya sido promovido por alguna de las partes, deberá haberlo sido antes de la
instancia en que se intenta la recusación;".

d) Sustitúyese el número 11, por el que sigue:

"11. Ser alguno de los ascendientes o descendientes del juez o alguno de sus parientes colaterales
dentro del segundo grado, instituido heredero en testamento por alguna de las partes;".

e) Reemplázase el número 13, por el siguiente:

"13. Ser el juez socio colectivo, comanditario o de hecho de alguna de las partes, serlo su cónyuge o
conviviente civil, o alguno de los ascendientes o descendientes del mismo juez, o alguno de sus
parientes colaterales dentro del segundo grado;".

iii) Modifícase elartículo 259en los siguientes términos:

a) Intercálase, en el inciso primero, a continuación de la voz "matrimonio", la frase ", por un


acuerdo de unión civil".

b) Agrégase, en el inciso segundo, a continuación de la palabra "cónyuge", la expresión ",


conviviente civil,".

c) Intercálase, en el inciso tercero, después de la voz "cónyuge", la expresión ", conviviente


civil,".

d) Incorpórase, en el inciso cuarto, a continuación del término "matrimonio", la frase ", por un
acuerdo de unión civil,".

e) Sustitúyese, en el inciso quinto, la frase "o alguno de los parentescos" por la siguiente: ",
celebraren un acuerdo de unión civil o pasaren a tener alguno de los parentescos", y agrégase
la siguiente oración final: "Esta última regla se aplicará también cuando las personas se
encuentren unidas por un acuerdo de unión civil.".

f) Reemplázase, en el inciso final, la expresión "o tenga", por la frase ", que tenga un
acuerdo de unión civil o".

iv) Introdúcense las siguientes enmiendas en elartículo 260:


a) Incorpórase, en el inciso primero, la siguiente oración final: "El mismo impedimento se
aplicará a aquellos que tengan un acuerdo de unión civil con los referidos ministros o fiscales.".

b) Agrégase, en el inciso segundo, a continuación de la expresión "o tenga", la frase "un


acuerdo de unión civil o".

c) Intercálase, en el inciso final, a continuación de la expresión "o tenga", la frase "un


acuerdo de unión civil o".

v) Agrégase, en el inciso primero delartículo 316, a continuación de la expresión


"cónyuges,", la siguiente: "convivientes civiles,".

vi) Intercálase, en el inciso primero delartículo 321, a continuación del término "cónyuge", la
siguiente frase: ", para su conviviente civil,".

vii) Agrégase, en el inciso primero delartículo 479, a continuación de la expresión


"cónyuges,", la siguiente frase: "convivientes civiles,".

viii) Incorpórase, en el inciso cuarto delartículo 513, la siguiente oración final: "Este
impedimento también se aplicará a las personas que tengan un acuerdo de unión civil con un
funcionario del referido escalafón.".

Artículo 36. Agrégase, en el inciso primero delartículo 30de laley Nº 20.000, que sanciona el
tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias sicotrópicas, a continuación de la expresión
"cónyuge,", lo siguiente: "o conviviente civil,".

Artículo 37. Sustitúyese elartículo 1ºde laley Nº 20.340, que regula los actos y contratos que
se pueden celebrar respecto de viviendas adquiridas con el respaldo de los programas
habitacionales estatales, por el siguiente:

"Artículo 1º.- Cualquiera de los cónyuges o de los contrayentes de un acuerdo de unión civil
vigente, sin importar el régimen patrimonial existente entre ellos, estará facultado para representar al
cónyuge o conviviente civil deudor en la ejecución de todos los actos y en la celebración de todos los
contratos que procedan para renegociar, repactar o novar los créditos obtenidos para el
financiamiento de las viviendas cuya adquisición o construcción haya sido financiada, en todo o en
parte, por el Estado mediante sus programas habitacionales. Para estos efectos, no se requerirá la
comparecencia del otro cónyuge o conviviente civil, ni su autorización ni la de la justicia, para la
constitución, reserva o extinción de hipotecas y gravámenes destinados a caucionar las obligaciones
que se convengan en virtud de la renegociación, repactación o novación.".

Artículo 38. Introdúcense las siguientes modificaciones en el Código Sanitario:

i) Reemplázase elartículo 140, por el siguiente:

"Artículo 140.- La obligación de dar sepultura a un cadáver recaerá sobre el cónyuge sobreviviente
o sobre el pariente más próximo que estuviere en condición de sufragar los gastos o la persona con
la que el difunto haya mantenido un acuerdo de unión civil vigente al momento de su muerte.".

ii) Sustitúyese el inciso segundo delartículo 147, por el siguiente:


"Podrán ser destinados a los mismos fines cuando el cónyuge o, a falta de éste, los parientes en
primer grado de consanguinidad en la línea recta o colateral o la persona con la que el difunto tuviere
vigente un acuerdo de unión civil al momento de su muerte no manifestaren su oposición dentro del
plazo y en la forma que señale el reglamento.".

iii) Intercálase, en elartículo 148, a continuación de la expresión "Código Civil", la frase "o la
persona con la que haya mantenido un acuerdo de unión civil vigente al momento de su
muerte,".

Artículo 39. Modifícase el Código Penal del modo que sigue:

i) Sustitúyese el número 5º delartículo 10, por el siguiente:

"5º El que obra en defensa de la persona o derechos de su cónyuge, de su conviviente civil, de sus
parientes consanguíneos en toda la línea recta y en la colateral hasta el cuarto grado, de sus afines
en toda la línea recta y en la colateral hasta el segundo grado, de sus padres o hijos, siempre que
concurran la primera y segunda circunstancias prescritas en el número anterior, y la de que, en caso
de haber precedido provocación de parte del acometido, no tuviere participación en ella el defensor.".

ii) Reemplázase el inciso segundo delartículo 13, por el que sigue:

"Ser el agraviado cónyuge o conviviente civil, pariente por consanguinidad o afinidad en toda la línea
recta y en la colateral hasta el segundo grado, padre o hijo del ofensor.".

iii) Sustitúyese el inciso final delartículo 17, por el siguiente:

"Están exentos de las penas impuestas a los encubridores los que lo sean de su cónyuge, de su
conviviente civil, o de sus parientes por consanguinidad o afinidad en toda la línea recta y en la
colateral hasta el segundo grado, de sus padres o hijos, con la sola excepción de los que se hallaren
comprendidos en el número 1º de este artículo.".

iv) Agrégase, en la regla 2ª del bis artículo, a continuación de la palabra "cónyuge", la


siguiente frase: ", su conviviente civil,".

v) Intercálase, en el inciso segundo delartículo 146, después de la expresión "cónyuges,", la


frase "convivientes civiles,".

vi) Sustitúyese el inciso segundo del bis artículo, por el siguiente:

"Quedará exento de las penas a que se refiere este artículo el cónyuge, el conviviente civil, los
parientes por consanguinidad o afinidad en toda la línea recta y en la colateral hasta el segundo
grado, y el padre, hijo de alguno de los miembros de la asociación. Esta exención no se aplicará si
se hubiere incurrido en la omisión, para facilitar a los integrantes de la asociación el
aprovechamiento de los efectos del crimen o simple delito.".

vii) Agrégase, en el inciso primero delartículo 489, el siguiente número 6º:

"6º Los convivientes civiles.".

Artículo 40. Introdúcense las siguientes enmiendas en el Código Procesal Penal:


i) Intercálase, en la letra a) delartículo 108, a continuación de la voz "cónyuge", la expresión
"o al conviviente civil".

ii) Reemplázase, en la letra a) delartículo 116, la expresión final ", y", por un punto aparte (.),
y agrégase la siguiente letra b), nueva, pasando el actual literal b) a ser letra c):

"b) Los convivientes civiles, a no ser por delito que uno hubiere cometido contra el otro o
contra sus hijos.".

iii) Agrégase, en el inciso segundo delartículo 202, a continuación de la palabra "cónyuge", la


expresión "o del conviviente civil,".

iv) Intercálase, en el inciso tercero delartículo 357, después de la palabra "cónyuge", la


siguiente frase: "o del conviviente civil".

v) Reemplázase, en elartículo 474, la frase "o por el cónyuge," por ", o su cónyuge o
conviviente civil,".

Artículo 41. Introdúcense las siguientes modificaciones en el Código del Trabajo:

i) Intercálase, en el número 3 delartículo 20, a continuación de la expresión "cuyo cónyuge",


la siguiente: "o conviviente civil".

ii) Agrégase, en el inciso segundo delartículo 58, después de la palabra "cónyuge", la


expresión ", conviviente civil".

iii) Reemplázase el inciso segundo delartículo 60, por el siguiente:

"El saldo, si lo hubiere, y las demás prestaciones pendientes a la fecha del fallecimiento se pagarán,
en orden de precedencia, al cónyuge o conviviente civil, a los hijos o a los padres del fallecido.".

iv) Intercálase, en el inciso primero delartículo 66, a continuación de la palabra "cónyuge", la


expresión "o conviviente civil".

v) Agrégase, en el inciso segundo delartículo 199, después de la palabra "cónyuge", la


expresión "o conviviente civil".

Artículo 42. Introdúcense las siguientes modificaciones en la Ley Nº 16.271, de Impuesto a


las Herencias, Asignaciones y Donaciones, cuyo texto refundido, coordinado y sistematizado
está contenido en el artículo 8º del decreto con fuerza de ley Nº 1, del Ministerio de Justicia,
promulgado y publicado el año 2000:

i) Agrégase, en el inciso segundo delartículo 2º, a continuación de la expresión "de ellos,", la


siguiente frase: "o conviviente civil sobreviviente,".

ii) Intercálase, en el inciso primero delartículo 26, después de la voz "cónyuge", la frase "o
conviviente civil".

Artículo 43. Agrégase, en el inciso primero delartículo 15de laley Nº 18.314, que determina
conductas terroristas y fija su penalidad, a continuación de la expresión "cónyuge,", lo
siguiente: "o conviviente civil,".

Artículo 44. Modifícase la Ley Nº 19.947, que establece nueva Ley de Matrimonio Civil, de
la siguiente forma:

i) Intercálase, en elartículo 5º, el siguiente numeral 2º, nuevo, pasando los actuales
numerales 2º, 3º, 4º y 5º a ser 3º, 4º, 5º y 6º, respectivamente:

"2º Los que se hallaren ligados por un acuerdo de unión civil vigente, a menos que el matrimonio lo
celebre con su conviviente civil;".

ii) Sustitúyese, en la letra a) delartículo 46, el guarismo "2º" por "3º".

iii) Reemplázase, en la letra a) delartículo 48, el guarismo "2º" por "3º".".

Artículo 45. Reemplázase el inciso segundo delartículo 226del Código Civil, por el siguiente:

"En la elección de estas personas se preferirá a los consanguíneos más próximos y, en especial, a
los ascendientes, al cónyuge o al conviviente civil del padre o madre, según corresponda.".

Artículo 46. Sustitúyese el numeral 23 de la letra A, "A G ", del Nº 1 del


decreto con fuerza de ley Nº 1.282, de 1975, del Ministerio de Hacienda, promulgado y
publicado el año 1975, por el siguiente:

"23. Matrimonios y acuerdos de unión civil celebrados o inscritos fuera de la


Oficina____________21.680.

Por estos matrimonios o acuerdos de unión civil, cuando se celebren o inscriban en horas distintas
de las que corresponden a la jornada ordinaria de trabajo, el oficial civil percibirá, por concepto de
derechos arancelarios, el cincuenta por ciento calculado sobre la base del impuesto que grava esta
actuación en el momento de la celebración o inscripción, el que será financiado en su totalidad por
los contrayentes.".

Artículo 47. Suprímese, en los incisos primero y cuarto delartículo 45de la Ley Nº 16.744,
sobre Seguro Social contra Riesgos de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales,
la expresión "naturales".

Artículo 48. Mediante un reglamento, que llevará la firma del Ministro de Justicia, se
determinará la forma en que se dará cumplimiento a lo establecido en esta ley.

Artículo primero. La presente ley comenzará a regir seis meses después de su publicación
en el Diario Oficial.
Artículo segundo. El mayor gasto fiscal que represente la aplicación de esta ley durante el
año presupuestario de su entrada en vigencia, se financiará con cargo a los recursos del
Ministerio de Justicia, del Ministerio de Salud y, en lo que faltare, con cargo a la partida Tesoro
Público de la Ley de Presupuestos del Sector Público. En los años siguientes, se financiará
con cargo a los recursos que anualmente contemple la referida ley de presupuestos.

Habiéndose cumplido con lo establecido en el Nº 1 del artículo 93 de la Constitución Política


de la República y por cuanto he tenido a bien aprobarlo y sancionarlo; por tanto promúlguese y
llévese a efecto como Ley de la República.

Santiago, 13 de abril de 2015.- M B J , Presidenta de la República.-


Álvaro Elizalde Soto, Ministro Secretario General de Gobierno.- Rodrigo Peñailillo Briceño,
Ministro del Interior y Seguridad Pública.- Alberto Arenas de Mesa, Ministro de Hacienda.-
Ximena Rincón González, Ministra Secretaria General de la Presidencia.- José Antonio Gómez
Urrutia, Ministro de Justicia.- Javiera Blanco Suárez, Ministra del Trabajo y Previsión Social.-
Carmen Castillo Taucher, Ministra de Salud.- Paulina Saball Astaburuaga, Ministra de Vivienda
y Urbanismo.

Lo que transcribo a usted para su conocimiento.- Rodolfo Baier Esteban, Subsecretario


General de Gobierno.
A II R L Nº 20.830, A U C

T ID A U C

Párrafo 1º
Disposiciones generales

Artículo 1º. El acuerdo de unión civil, en adelante e indistintamente "el acuerdo", es un


contrato celebrado entre dos personas que comparten un hogar, con el propósito de regular los
efectos jurídicos derivados de su vida afectiva en común, de carácter estable y permanente.
Los contrayentes se denominarán convivientes civiles y serán considerados parientes para los
efectos previstos en el artículo 42 del Código Civil.

Artículo 2º. La celebración del acuerdo de unión civil, confiere el estado civil de conviviente
civil, el que se acreditará en conformidad a las reglas generales. El término de este acuerdo
restituirá a los contrayentes el estado civil que tenían antes de celebrar este contrato, salvo en
caso de matrimonio de los convivientes civiles entre sí.

Artículo 3º. El acuerdo se podrá celebrar ante cualquier oficial del Servicio de Registro Civil
e Identificación, debiendo darse cumplimiento a las normas consagradas en la Ley Nº 20.830,
que Crea el Acuerdo de Unión Civil y en este reglamento.

Párrafo 2º
Diligencias previas a la celebración
del Acuerdo de Unión Civil

Artículo 4º. En forma previa a la celebración del acuerdo, los futuros convivientes civiles
deberán solicitar una hora con cualquier oficial del Registro Civil, indicando sus nombres, el
lugar, día y hora de celebración. En caso de requerir la asistencia de un intérprete de señas,
deberán indicarlo, así como también señalar si el acuerdo de unión civil se celebrará a través
de mandatario especialmente facultado para este efecto.
Artículo 5º. El oficial del Registro Civil deberá exigir a los futuros contrayentes que se
encuentren en las situaciones descritas en los artículos 8º y 9º del presente reglamento, que
acrediten el cumplimiento de los requisitos correspondientes en forma previa a la celebración
del respectivo acuerdo.

Párrafo 3º
De la celebración del Acuerdo de Unión Civil

Artículo 6º. El acuerdo se celebrará en el Servicio de Registro Civil e Identificación, en


adelante e indistintamente "el Servicio", ante cualquier Oficial Civil, quien levantará acta de
todo lo obrado, la que será firmada por él y por los contrayentes. La celebración del acuerdo
podrá efectuarse en el local de su oficina o en el lugar que señalaren los contrayentes, siempre
que se hallare ubicado dentro de su territorio jurisdiccional.

No obstante lo anterior, los acuerdos de unión civil en artículo de muerte pueden celebrarse
ante cualquier oficial del Registro Civil y en cualquier lugar.

Artículo 7º. Podrán ser convivientes civiles las personas mayores de edad, que no se
encuentren ligadas por vínculo matrimonial no disuelto o por un acuerdo de unión civil vigente
y que tengan la libre administración de sus bienes, sin perjuicio de la excepción que establece
la ley respecto del disipador que se halle en interdicción de administrar lo suyo.

No obstante lo señalado en el inciso anterior, no podrán celebrar este contrato entre sí los
ascendientes y descendientes por consanguinidad o afinidad, ni los colaterales por
consanguinidad en el segundo grado.

Artículo 8º. La persona que, teniendo la patria potestad de un hijo o la guarda de otra,
quiera celebrar un acuerdo, deberá sujetarse a lo prescrito por los artículos 124 a 127 del
Código Civil.

El oficial del Registro Civil correspondiente, no permitirá la celebración del acuerdo, sin que
se le presente certificado auténtico del nombramiento de curador especial e inventario solemne
de bienes, si los hubiere. Lo anterior, salvo que se acredite mediante información sumaria, la
que podrá consistir en una Declaración Jurada ante el Oficial Civil, que el o los contrayentes no
tienen hijos de precedente matrimonio, que estén bajo su patria potestad o bajo su tutela o
curaduría.

Artículo 9º. Cuando un acuerdo de unión civil haya expirado, la mujer que está embarazada
no podrá contraer matrimonio con un varón distinto ni celebrar un nuevo acuerdo antes del
parto; o, no habiendo señales de preñez antes de cumplirse los doscientos setenta días
subsiguientes a la expiración del acuerdo.

Pero se podrán rebajar de este plazo, todos los días que hayan precedido inmediatamente a
dicha expiración y en los cuales, haya sido absolutamente imposible el acceso del conviviente
varón a la mujer.

El oficial de Registro Civil correspondiente no permitirá la celebración del matrimonio o del


nuevo acuerdo sin que por parte de la mujer se justifique no estar comprendida en el
impedimento precedente.

Para efectos de la presunción de paternidad, en caso de convivientes civiles de distinto


sexo, se estará a las normas que la regulan en el artículo 184 del Código Civil.

Artículo 10. Para proceder a la celebración del acuerdo, el oficial del Registro Civil deberá:

a) Solicitar la cédula de identidad a ambos contrayentes o el documento identificatorio


respectivo, los cuales, en ambos casos, deberán encontrarse vigentes;

b) Indicar fecha, hora, lugar y comuna de la celebración;

c) Individualizar al Oficial Civil y la Circunscripción de la oficina;

d) Individualizar a los contrayentes: nombres, apellidos, domicilios, número de documento de


identidad nacional o extranjero, sexo, estado civil, nacionalidad, fecha de nacimiento y
profesión u oficio;

e) Dar lectura a los artículos 1º y 14 de la ley Nº 20.830;

f) Dejar constancia de haberse consultado a los contrayentes, quienes deberán declarar bajo
juramento o promesa, por escrito, oralmente o por lenguaje de señas, acerca de los siguientes
hechos:

i) No ser entre sí ascendientes o descendientes por consanguinidad o afinidad, ni colaterales


por consanguinidad en el segundo grado;

ii) No encontrarse ligados por vínculo matrimonial no disuelto o acuerdo de unión civil
vigente;

iii) Tener o no la libre administración de sus bienes. En caso de tratarse de un disipador que
se halle en interdicción de administrar lo suyo, podrá celebrar este acuerdo, pero deberá
dejarse constancia de esta circunstancia en el rubro observaciones;

iv) Si consienten libre y espontáneamente en celebrar el acuerdo de unión civil, y de la


respuesta afirmativa, dejar constancia en el acta de celebración;

v) Si pactarán el Régimen de Comunidad de bienes a que se refiere el artículo 15 de la ley;

g) Dejar constancia en el rubro observaciones del Acta, de los siguientes antecedentes


cuando corresponda:

i) Sentencia Judicial que declara la interdicción del disipador;

ii) Sentencia Judicial de nombramiento de curador de bienes del menor sujeto a guarda o
patria potestad y del inventario solemne de bienes;

iii) Acreditación de la mujer de no encontrarse comprendida en el impedimento del artículo


11 de la ley Nº 20.830;
iv) Nombres, apellidos y domicilio del intérprete; o, de quien conozca el lenguaje de señas.
Las partes deberán proporcionar el intérprete idóneo que intervendrá en la celebración;

v) Individualización del(la) mandatario(a) cuya representación conste en escritura pública; o,


acta consular con su correspondiente certificado de vigencia;

vi) Del hecho de haberse celebrado el Acuerdo de Unión Civil en artículo de muerte, las
circunstancias en que se ha efectuado, individualizando al conviviente civil afectado, y el
peligro que lo amenazaba;

h) Emitir el acta y proceder a su lectura;

i) Firma del Acta por el oficial del Registro Civil y por los convivientes civiles, si supieren o
pudieren hacerlo. Si alguno de los contrayentes no supiere o no pudiere firmar, se dejará
testimonio de esta circunstancia en el rubro observaciones que contendrá el acta de
celebración, expresando el motivo por el cual no firma, y procederá a estampar la impresión
digital del pulgar de su mano derecha o en su defecto de cualquier otro dedo, y a falta de este
miembro, sólo se dejará constancia de ello.

j) Certificar haber dado cumplimiento a los requisitos establecidos para su celebración.

Artículo 11. Una vez finalizada la celebración del acuerdo de unión civil, se entregará a los
convivientes civiles una libreta de Acuerdo de Unión Civil. Asimismo, el Oficial Civil remitirá el
Acta al Registro Especial para proceder a su inscripción.

T II D R E A U C

Párrafo 1º
Disposiciones generales

Artículo 12. El Servicio de Registro Civil e Identificación, se encargará de la organización,


operación y administración del Registro Especial de Acuerdos de Unión Civil, en adelante e
indistintamente "el Registro Especial", a que se refiere el artículo 6º de la ley Nº 20.830, en el
que se deberán inscribir entre otros, los contratos celebrados entre dos personas de igual o de
distinto sexo, que comparten un hogar, con el propósito de regular los efectos jurídicos
derivados de su vida afectiva en común, de carácter estable y permanente, en conformidad a
la citada ley.

Artículo 13. El Registro Especial de Acuerdos de Unión Civil, será único y centralizado, y
estará conformado por el Acta de celebración del Acuerdo de Unión Civil levantada por el
Oficial del Registro Civil, y demás documentos a que se refiere el artículo 10 de este
Reglamento, cuyas inscripciones y/o anotaciones se practicarán de manera sistematizada e
informática por medios tecnológicos.
Párrafo 2º
De las inscripciones en el Registro Especial
de Acuerdos de Unión Civil

Artículo 14. Se inscribirán en este Registro, además de las actas de los acuerdos de unión
civil celebrados en Chile, lo siguiente:

1. Los acuerdos de unión civil o contratos equivalentes, no constitutivos de matrimonio,


celebrados en el extranjero, los que se encuentran sometidos a las reglas establecidas en el
artículo 12 de la ley Nº 20.830;

2. Los matrimonios celebrados en el extranjero por personas del mismo sexo, los que se
encuentran sometidos a las reglas establecidas en el artículo 12 de la ley Nº 20.830.

Artículo 15. También se deberán inscribir en el Registro Especial, los actos jurídicos que
modifican o ponen término al acuerdo, tales como:

a. La escritura pública en que los convivientes civiles pacten la sustitución del régimen de
comunidad por el de separación total de bienes, dentro del plazo de 30 días siguientes a la
fecha de la escritura;

b. La constancia de la inscripción del matrimonio celebrado por los convivientes civiles entre
sí;

c. La escritura pública otorgada ante Notario Público o el acta otorgada ante oficial del
Registro Civil, en que se dé término por mutuo acuerdo de los convivientes civiles, al Acuerdo
de Unión Civil;

d. La escritura pública otorgada ante Notario Público o el acta otorgada ante oficial del
Registro Civil, en que se dé término por voluntad unilateral de uno de los convivientes civiles,
al Acuerdo de Unión Civil;

e. Cualquier documento público debidamente autenticado en que conste la terminación de


los acuerdos de unión civil o contratos equivalentes celebrados en el extranjero;

f. La sentencia judicial ejecutoriada en que se declare la nulidad del acuerdo o su término; o,


cualquier otra sentencia judicial que ordene practicar una inscripción en el Registro Especial;

g. Las sentencias judiciales de divorcio, nulidad o término de matrimonios entre personas del
mismo sexo celebrados en el extranjero y que se encuentren inscritos en Chile;

h. Otros actos jurídicos que modifiquen la inscripción.

Artículo 16. La inscripción en el Registro, deberá contener las siguientes menciones:

1. Fecha y número de inscripción;

2. Fecha, hora, lugar y comuna de otorgamiento del Acta;


3. Individualización del Oficial Civil y la circunscripción de la Oficina; o, de la autoridad ante
quien se hubiere celebrado, si se trata de acuerdos de unión civil o contratos equivalentes, o
matrimonios de personas del mismo sexo celebrados en el extranjero;

4. Individualización de los contrayentes: nombres, apellidos, número de documento de


identidad nacional o extranjero, sexo, estado civil, nacionalidad;

5. Régimen de comunidad, si se hubiere pactado;

6. Anotar la circunstancia de haberse celebrado en artículo de muerte, cuando proceda;

7. Certificación realizada por el Oficial Civil de la Oficina de Registro Civil correspondiente,


de haber dado cumplimiento a los requisitos establecidos para su celebración.

T III D R E A U C

Párrafo 1º
De los acuerdos de unión civil y contratos equivalentes
no constitutivos de matrimonio celebrados en el extranjero

Artículo 17. De conformidad a lo dispuesto en la ley Nº 20.830, los Acuerdos de Unión Civil
o contratos equivalentes no constitutivos de matrimonio celebrados en el extranjero, y los actos
auténticos en que conste su terminación, serán reconocidos en Chile. Sus requisitos de forma
y fondo se regirán por la ley del país en que hayan sido celebrados u otorgados.

Para que el acuerdo, o su término produzcan efectos en Chile, deberá inscribirse el


documento en que conste el acto, en el Registro Especial de Acuerdos de Unión Civil,
debidamente autenticado conforme a la ley chilena.

Los efectos de este acuerdo o de su término, una vez inscritos conforme a lo señalado
precedentemente, serán reconocidos en Chile, quedando sometidos a las reglas establecidas
en el artículo 12 de la ley Nº 20.830, aunque los contrayentes sean extranjeros y no residan en
el territorio nacional.

Artículo 18. Los acuerdos de unión civil o contratos equivalentes no constitutivos de


matrimonio, celebrados en el extranjero entre dos chilenos; o, entre un chileno y un extranjero,
para que produzcan efectos en Chile, deberán ser inscritos en el Registro Especial. La
inscripción en estos casos, podrá ser requerida a través de los Consulados de Chile, los cuales
deberán remitir los antecedentes correspondientes al Ministerio de Relaciones Exteriores,
quien a su vez los enviará al Servicio de Registro Civil e Identificación para su inscripción en el
Registro Especial de Acuerdos de Unión Civil. Asimismo, la inscripción podrá ser requerida,
directamente en el Registro Especial; o, bien, en cualquier Oficina del Servicio de Registro Civil
e Identificación, la que deberá remitir los antecedentes al referido Registro para su inscripción.

Artículo 19. La inscripción de los acuerdos de unión civil o contratos equivalentes no


constitutivos de matrimonio, celebrados en el extranjero, entre dos extranjeros sólo podrá ser
requerida directamente en Chile en el Registro Especial de Acuerdos de Unión Civil, o bien, en
cualquier Oficina del Servicio de Registro Civil e Identificación, la que deberá remitir los
antecedentes al referido Registro para su inscripción.

Párrafo 2º
De los matrimonios celebrados
en el extranjero por personas del mismo sexo

Artículo 20. Los matrimonios celebrados por personas del mismo sexo en el extranjero,
serán reconocidos en Chile como acuerdos de unión civil, si cumplen con las reglas
establecidas en la ley Nº 20.830, y sus efectos serán los mismos de aquellos acuerdos
celebrados en nuestro país.

Párrafo 3º
Reglas comunes a los acuerdos de unión civil
o contratos equivalentes y matrimonios celebrados
en el extranjero por personas del mismo sexo

Artículo 21. Los convivientes civiles, serán considerados separados de bienes, a menos que
al momento de inscribirlo en Chile pacten expresamente el régimen de comunidad previsto en
el artículo 15 de la ley Nº 20.830, de lo cual deberá dejarse constancia en la referida
inscripción.

Artículo 22. En los casos a que se refieren los artículos precedentes, deberán acompañarse
los documentos originales debidamente autenticados y traducidos, cuando corresponda.

T IV D R E A U C

Artículo 23. La información contenida en el Registro Especial de Acuerdos de Unión Civil,


será entregada por el Servicio de Registro Civil e Identificación, mediante certificados, de
conformidad a lo establecido en el artículo 4º Nº 7 de la Ley Nº 19.477, Orgánica del Servicio
de Registro Civil e Identificación. Dichos certificados se otorgarán a petición de cualquier
interesado, para lo cual deberá proporcionar el número de RUN o nombre completo de
cualquiera de los convivientes civiles.

Las menciones que deberán contener los certificados que otorgará el Servicio se fijarán por
resolución de su Director Nacional, en conformidad a la legislación vigente.

Los certificados se otorgarán en línea y en las oficinas del Servicio, previo pago de los
derechos que se fijen al respecto en conformidad a la normativa vigente.

T VD R E
A U C

Artículo 24.- Las rectificaciones de errores u omisiones manifiestos de la inscripción en el


Registro Especial, podrán ser requeridas a petición de parte u ordenadas de oficio por el
Director Nacional del Servicio de Registro Civil e Identificación, quien las autorizará.

Se entenderán por omisiones o errores manifiestos todos aquellos que se desprendan de la


sola lectura de la respectiva inscripción o de los antecedentes que le dieron origen o que la
complementan.

Artículo único transitorio. El presente Reglamento comenzará a regir conjuntamente con


la ley Nº 20.830, sin perjuicio de aquellas medidas que el Ministerio de Justicia y el Servicio de
Registro Civil e Identificación deban adoptar previamente para la adecuada ejecución de dicha
ley y de este cuerpo reglamentario.
A III P . E. P R
A V P

T ID A V P

Artículo 1º. El Acuerdo de Vida en Pareja es un contrato celebrado entre dos personas con
el propósito de regular los efectos jurídicos derivados de su vida afectiva en común.

El acuerdo sólo generará los derechos y obligaciones que establece la presente ley y en
ningún caso, alterará el estado civil de los contratantes.

Artículo 2º. Sólo podrán celebrar el Acuerdo de Vida en Pareja las personas que sean
mayores de edad y que tengan la libre administración de sus bienes.

No podrán celebrar este acuerdo entre sí los ascendientes y descendientes por


consanguinidad, ni los colaterales por consanguinidad en el segundo grado.

Tampoco podrá celebrar el acuerdo aquella persona que esté sujeta a vínculo matrimonial o
a un Acuerdo de Vida en Pareja vigente.

Artículo 3º. El Acuerdo de Vida en Pareja será otorgado por escritura pública ante notario.
Dicha escritura pública deberá contener, además de lo señalado en el artículo 405 del Código
Orgánico de Tribunales, la declaración jurada de ambos contratantes respecto de no
encontrarse ligados por vínculo matrimonial o un Acuerdo de Vida en Pareja vigente.

Para los efectos de la suscripción de dicha escritura pública, regirá el beneficio establecido
en el artículo 600 del Código Orgánico de Tribunales, cuando corresponda.

Artículo 4º. Asimismo, el Acuerdo de Vida en Pareja podrá ser celebrado en una oficina del
Registro Civil, ante el respectivo Oficial, quien levantará acta de todo lo obrado, la que será
firmada por él y por los contratantes.

En este acto, los contratantes deberán declarar respecto de no encontrarse ligados por
vínculo matrimonial o un Acuerdo de Vida en Pareja vigente.
Artículo 5º. Tanto el acta levantada por el Oficial del Registro Civil como la escritura pública
en la que conste el Acuerdo de Vida en Pareja sólo tendrán eficacia entre las partes y respecto
de terceros desde que se inscriban en un registro especial que llevará el Servicio de Registro
Civil e Identificación. El plazo para solicitar su registro será de 10 días hábiles contado desde
su otorgamiento, a petición de cualquiera de los contratantes.

Un reglamento suscrito por el Ministerio de Justicia determinará la forma en que se dará


cumplimiento a lo establecido en el inciso anterior.

Artículo 6º. El Acuerdo de Vida en Pareja terminará en cualquiera de los siguientes casos:

a. Por la muerte de uno de los contratantes;

b. Por la muerte presunta de uno de los contratantes, de conformidad a las normas del
Código Civil;

c. Por el matrimonio de los contratantes entre sí o de cualquiera de ellos con terceras


personas;

d. Por mutuo acuerdo que conste por escritura pública, la que deberá anotarse al margen de
la escritura pública a la que hace mención el artículo 3º, si existiere;

e. Por voluntad unilateral de uno de los contratantes, la que deberá constar por escritura
pública y anotarse al margen de la escritura pública a la que hace mención el artículo 3º, si
existiere.

Copia de dicha escritura deberá enviarse al otro contratante por carta certificada notarial,
dentro del plazo de 10 días hábiles contado desde su otorgamiento. El no envío de la carta no
afectará el término del Acuerdo de Vida en Pareja, pero hará responsable al contratante
negligente de los perjuicios que la ignorancia de dicho término pueda ocasionar al otro
contratante. En todo caso, no podrá alegarse ignorancia transcurrido tres meses de efectuada
la anotación marginal en el registro especial.

f. Por declaración de nulidad del acuerdo. Será nulo el acuerdo que no reúna los requisitos
establecidos en el artículo 2º, 3º y 4º de esta ley, sin perjuicio de lo establecido en el Libro IV
del Código Civil. La sentencia ejecutoriada en que se declare la nulidad del Acuerdo de Vida
en Pareja deberá subinscribirse al margen del registro a que se hace mención en el artículo 5º
y no será oponible a terceros sino desde que esta subinscripción se verifique.

El término del Acuerdo de Vida en Pareja por las causales señaladas en las letras d y e,
producirá efectos desde que la respectiva escritura pública se anote al margen de la
inscripción del Acuerdo de Vida en Pareja en el registro especial a que se hace mención en el
artículo 5º.
T II D A V P

Artículo 7º. Durante la vigencia del Acuerdo de Vida en Pareja, los contratantes se deberán
ayuda mutua y deberán contribuir a solventar los gastos generados por su vida en común,
atendiendo a sus facultades económicas.

Artículo 8º. Para todos los efectos legales, se formará entre los contratantes una comunidad
de bienes respecto de todos los bienes muebles adquiridos a título oneroso no sujetos a
registro, que hubiesen adquirido durante la vigencia del Acuerdo de Vida en Pareja. La
comunidad terminará en los casos señalados en el artículo 5º.

A dicha comunidad se le aplicará lo dispuesto en los artículos 2304 a 2313 del Código Civil.

Artículo 9º. Para los efectos de las regulaciones establecidas en el Libro Tercero, Título II,
del Código Civil, respecto de la sucesión intestada, cuando el Acuerdo de Vida en Pareja haya
tenido una vigencia mínima de un año y termine por la muerte de una de las partes, el
contratante sobreviviente concurrirá con los hijos del causante, recibiendo una porción que
será igual a lo que, por legítima rigorosa o efectiva, corresponda al hijo o a cada hijo si fueren
más de uno.

Si el causante no ha dejado descendencia, le sucederán el contratante sobreviviente y sus


ascendientes de grado más próximo. En este caso, la herencia se dividirá en dos partes
iguales, una para el contratante sobreviviente y la otra para los ascendientes. A falta de estos
últimos, llevará todos los bienes el contratante sobreviviente, y, a falta de contratante, los
ascendientes.

Artículo 10. Para los efectos de las regulaciones establecidas en el Libro Tercero, Título V,
del Código Civil, respecto de las asignaciones forzosas, cuando el Acuerdo de Vida en Pareja
haya tenido una vigencia mínima de un año y termine por la muerte de una de las partes, el
testador podrá favorecer al contratante sobreviviente con todo o parte de la cuarta de mejoras.

Artículo 11. Para los efectos del Régimen Público de Salud y del Sistema Privado de Salud,
contemplado en el Libro II y III, respectivamente, del Decreto con Fuerza de Ley Nº 1, de 2005,
del Ministerio de Salud, el Acuerdo de Vida en Pareja acreditado en la forma establecida por la
presente ley, permitirá a cualquiera de los contratantes ser carga del otro.

T III D ,
A V P
Artículo 12. Toda inhabilidad, incompatibilidad o prohibición de carácter legal o
reglamentario que se encuentre establecida respecto de los cónyuges, se hará extensiva, de
pleno derecho, a los contratantes de Acuerdo de Vida en Pareja.

T IV D

Artículo 13. El término del Acuerdo de Vida en Pareja pondrá fin a todas las obligaciones y
derechos cuya titularidad y ejercicio deriven de la vigencia del contrato.

Artículo 14. En todas aquellas normas en las cuales se hiciere referencia expresa al
conviviente, se entenderá que aquélla incorpora también a los contratantes de un Acuerdo de
Vida en Pareja, según corresponda.

Artículo 15. Será competente para conocer de los asuntos a que dé lugar el Acuerdo de
Vida en Pareja el juez de letras del domicilio de cualquiera de las partes.
B

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