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VICTOR FRANKL

FUNDAMENTOS FILOSÓFICOS DE LA LOGOTERAPIA


La Logoterapia busca ir más allá del análisis existencial, ya que corresponde más a un simple
análisis del sujeto. “A la Logoterapia concierne no sólo el ser, sino también el sentido”. “La
Logoterapia se basa en tres supuestos fundamentales:

1) La libertad de la voluntad

2) La voluntad de sentido

3) El sentido de la vida.

La libertad de la voluntad del hombre pertenece a los datos inmediatos de su experiencia, lo cual
se conoce también como fenomenología. La voluntad de placer como la voluntad de poder es
derivada de la voluntad original de sentido.

ORIGEN E HISTORIA DE LA LOGOTERAPIA


Frankl (2004) explicó el concepto de Logoterapia para nombrar su teoría basándose en el término
griego “Logos” el cual significa “sentido”, “significado”, “propósito”. Corresponde a la tercera
escuela Vienesa de Psicoterapia, y basa su fundamentación en el sentido de la existencia humana
y en la búsqueda de ese sentido del hombre. De acuerdo a Frankl (2004) el hombre tiene como
fuerza motivante la lucha por encontrar un sentido a su propia vida, lo cual difiere de las otras
dos escuelas con el principio de placer y principio de voluntad. La Logoterapia, fundada por
Viktor Frankl, quien a raíz de su experiencia de vida en los campos de concentración vivió la
pérdida de sus padres y familiares, sobreviviendo a circunstancias extremas. “Provocó la segura
conciencia de haberlo perdido todo, de no poseer nada salvo nuestra existencia desnuda”

Así también, comenta el autor del asombro por parte de los prisioneros al darse cuenta que se
acostumbraran a todas las situaciones inhumanas tales como mantener encías saludables a pesar
de no poder lavarse los dientes; pasaban varios días sin bañarse y las heridas y llagas de las
manos a pesar de la suciedad no supuraban, lograban dormir profundamente a pesar de las
condiciones incómodas para dormir; adicionales a otras, sin saber cómo sobrevivían a estas
condiciones.
Frankl reflexionó en los campos de concentración sobre la mente del ser humano y cómo ésta
influye en la supervivencia de las personas.

LOGOTERAPIA EN LA ACTUALIDAD“

La Logoterapia es un método y una técnica de psicoterapia”. Por lo tanto, Frankl dejó establecida
la Logoterapia como técnica, para ser entendida, se debe comprender que en una persona
neurótica existe la ansiedad anticipatoria en donde lo que más teme la persona, es lo primero que
suele suceder. Es por ello que la intención excesiva suele paralizar lo que se desea, lo cual se
denomina “hiperintención”. Existe también la “hiperreflexión” lo que corresponde a un exceso
de atención y de concientización en la reflexión, que en lugar de facilitar el camino hacia una
meta, lo inhibe impidiendo que se obtenga la satisfacción que se desea.

Fue por esto que se desarrollo la técnica denominada “intención paradójica”, la cual tiene un
doble principio: que el miedo provoca aquello que se teme; la hiperintención bloquea la
realización del efecto que se desea. El objetivo de la “intención paradójica” consiste en invertir la
actitud del paciente: “su temor se ve reemplazado por un deseo paradójico” “El neurótico que
aprende a reírse de sí mismo puede estar en el camino de gobernarse a sí mismo, tal vez curarse”.
Esta técnica es utilizada en pacientes con neurosis sexuales, pacientes fóbicos.[ CITATION Anó \l
10250 ]

LOGOTERAPIA Y ESPIRITUALIDAD
La logoterapia es la terapia del sentido, significado y propósito de nuestra vida. Entiende la vida
como existencia y al hombre ser responsable de asumir el sentido de su vida, (perspectiva de la
vida como una totalidad). Intenta restituir al hombre la totalidad y unicidad de su ser.
Efectivamente, solo la dimensión espiritual le confiere su verdadera esencia. Es una terapia de
enfoque existencial, es positiva, usa los recursos del espíritu humano, y está orientada hacia el
futuro. Considera la búsqueda de significado como aspecto primario de nuestro ser. Es
principalmente una teoría que toma en cuenta en el hombre no sólo su dimensión psicofísica sino
incluye aquella dimensión propia del ser humano, la espiritual.
El hombre es un ser a la búsqueda del significado de la propia vida, y mientras no responda a la
misión que le ha estado confiada por la vida misma no podrá recibir el don de la realización de sí
mismo.

 La Logoterapia está particularmente indicada para nuestra época en que muchas personas
se enfrentan al vacío existencial, buscando un significado a su vivir.
 La vida siempre tiene un significado y a pesar de los aspectos trágicos o negativos del
destino humano, este puede ser transformado en maduración y crecimiento cuando frente
a ese destino se logra establecer la actitud adecuada.
 La Logoterapia por razones de empleo se puede dividir en dos clases: La Logoterapia
específica y no específica.
 La Logoterapia específica trabaja con las dificultades de tipo “crisis existencial”, “vacío
existencial”, “falta de sentido de la vida”. La problemática del sufrimiento y la de las
personas con enfermedades “terminales” es abordable con esta clase de Logoterapia.

La Logoterapia no específica se emplea en las dificultades clásicas de las obsesiones-


compulsiones, fobias y problemas sexuales. Tiene un abordaje clínico y terapéutico de lo
psicógeno e incluso de lo somatógeno. La logoterapia utiliza la técnica de la intención
paradójica. En general, la casuística sobre las diferentes patologías en las que se utiliza esta clase
de Logoterapia es muy amplia.

TÉCNICAS LOGOTERAPÉUTICAS

Técnica de la intención paradójica

Para Frankl los tipos de reacciones de ansiedad, compulsivas o sexuales, tienen como común
denominador una espera de la ansiedad, una acentuada preocupación por que suceda algo. En el
caso de las reacciones ansiosas, el paciente teme desmayarse, ser afectado por un colapso o un
infarto y busca huir de su propia ansiedad no moviendose de casa. En el caso de las reacciones
obsesivas, teme que las molestias puedan degenerar y le hagan cometer acciones reprobables, por
lo que emprende una lucha a muerte con la obsesión bucando hacer desaparecer las ideas
compulsivas. En el caso, por último, de las neurosis sexuales lucha por el placer, pero se olvida
que este debe ser solo un efecto y no la intención primaria de un acto sexual.

En las primeras dos reacciones se tiene miedo frente a algo anormal, terrible. En las neurosis
sexuales aparece el deseo, humano por cierto, de algo normal. La tarea del terapeuta en este caso,
es la de invertir los términos de la cuestión. De hecho, se pregunta qué sucedería si lograse
dirigir el deseo del paciente hacia algo anormal, de manera de bloquear el curso normal de la
neurosis. “¿Qué sucedería si impulsáramos y guíasemos al paciente fóbico a esforzarse por
desear precisamente aquello que teme (aunque fuese por unos instantes)? Si de hecho yo –en
cuanto a paciente de disturbios en la potencia viril- ‘quiero absolutamente’ efectuar el coito, es
decir tengo la intención forzada, y por esto mismo se vuelve imposible, ¿qué sucedería entonces
si yo –como agorafóbico- con la misma fuerza desease ‘absolutamente’ desmayarme? Entonces
cuando nuestros pacientes logran, paradójicamente, proponerse lo que temen, la influencia
resulta de una eficacia extraordinaria. Apenas el paciente aprende a combatir el miedo con la
intención paradójica, inmediatamente le quita el alimento a las propias aprehensiones”

Técnica de la derreflexión
La derreflexión encuentra su campo de aplicación en el caso del insomnio. Es comprensible que
si se está preso de la angustia de una noche insomne, quiera dormirse; pero es precisamente este
querer el sueño el que impide dormirse, ya que la premisa indispensable para dormir es la de
relajarse. “Con razón el sueño se compara a una paloma que se posa espontáneamente sobre la
mano y se queda si se la deja tranquila, mientras que emprende el vuelo apenas se intenta
atraparla”

. Además de en el insomnio se puede aplicar en el caso de escrupulosidad y pedantería. De


hecho, una hiperconciencia y una hiperconcientización llevan a una hiperreflexión que se
manifiesta particularmente en las neurosis sexuales en las cuales a la intención forzada del placer
sexual se acompaña una reflexión forzada del acto sexual por lo que la intención provoca
alteraciones funcionales. Queda claro entonces, que tanto la intención como la atención forzadas
son por su misma naturaleza obstáculos en el curso normal de las funciones. De esto se
desprende el que la psicoterapia considere más urgente quitar la atención que está concentrada en
el síntoma que el síntoma mismo. La desreflexión busca precisamente evitar la autobservación
compulsiva, haciendo que el paciente se ignore a sí mismo.
Pero para ignorar algo, se necesita que actúe prescindiendo de eso y se dirija a otra cosa.

Y en la medida en que logre poner en primer plano en su consciencia un objetivo que pueda
restituir a la vida su plenitud de sentido, como para que valga la pena vivirla, pasarán a segundo
plano su persona y sus dificultades. Entonces, más que investigar sobre complejos y conflictos
no resueltos de la edad infantil, en el intento de eliminar el síntoma, es más importante en
muchos casos esforzarse en separar la atención del síntoma.

El Diálogo Socrático en la Logoterapia

El Diálogo Socrático fue desarrollado por el filósofo Sócrates en la antigua Grecia, cuando
mediante preguntas y cuestionamientos buscaba la reflexión del interlocutor con el fin de que
considere como válidos otros puntos de vista, diferentes del sostenido, ampliando el
conocimiento y “dando a luz” una verdad (Martínez, 2012). Sin embargo es probable que ni el
mismo Sócrates intuyera las profundidades aplicativas que su estilo de relación y dialogo
aportaría al mundo de la psicoterapia, en especial a aquellas escuelas que se basan en el
encuentro, en la relación Yo – Tú, en la no interpretación del mundo del consultante y en el
respeto más elevado por su libertad personal.

Es así que no nos remitiremos a Sócrates, sino a Viktor E. Frankl (1901 – 1997) quien habló de
un dialogo en un sentido socrático, Frankl (2002), como parte fundamental de su método
psicoterapéutico: la Logoterapia. Esta es, a grandes rasgos, una propuesta psicoterapéutica que se
centra en que la persona se haga consciente de su propia libertad de decisión, respondiendo por si
misma ante su vida y asumiendo la angustia que la libertad misma conlleva. Tal responsabilidad
se relaciona al hallazgo y vivencia de valores, a estar abierto al mundo (Scheler, 1957), de forma
auténtica, encontrándole sentido a la vida.

Concretamente en logoterapia, el diálogo socrático es un estilo de encuentro psicoterapéutico que


puede darse entre dos o más personas y que busca por medio de preguntas, señalamientos,
descripciones y el elemento más importante, la relación misma, ayudar al consultante a tomar
conciencia de su libre voluntad (Frankl, 2007), invitándolo a dar respuesta por si mismo ante lo
que la vida le plantee.
El dialogo socrático, como su nombre lo indica, está inspirado en los encuentros que Sócrates
sostenía con sus conciudadanos de Grecia, buscando confrontarlos con sus supuestas “verdades”
con el fin de demostrar su ignorancia (Martínez, 2012). Si bien Sócrates no es conocido por ser
psicoterapeuta, su intención y método sirven a la logoterapia en el sentido de que una vez que se
hace consciente la libre voluntad, la persona pueda actualizar sus posibilidades de ser
responsable, expandiéndolas por medio de la decisión, hacia una existencia más auténtica y más
plena de sentido.

CLAVES PARA AFRONTAR EL SUFRIMIENTO

Descubrir el sentido a través del sufrimiento

De acuerdo con la logoterapia, la búsqueda de sentido es la principal motivación humana


(Frankl, 2004.121), motivación y búsqueda que se torna aún más relevante frente a condiciones
dolosas, adversas y conflictivas, frente a las cuales experimentamos el sufrimiento, pero si
logramos develar el sentido oculto tras ese sufrimiento podemos convertirlo en logro humano
(Lukas, 2006:168), por lo tanto, el descubrimiento de sentido nos brinda una dirección hacia
la cual orientar nuestros esfuerzos; nos hace ver con claridad las metas y propósitos vitales
que debemos realizar a pesar de lo difícil que nos pueda resultar dicho empeño. De este modo,
comprender que a pesar del sufrimiento aún se tiene una misión por cumplir, nos hace sentir
necesarios e imprescindibles; nos lleva a que comprendamos la razón de ser de nuestra existencia
y trascender el sufrimiento, ideas que obedecen a uno de los grandes supuestos teóricos
planteados por Frankl: