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C omo el Derecho es creación del ser humano, éste lo divide en: Derecho Público y en Derecho

Privado.
Derecho Publico . Es la rama del Derecho en general plasmando en normas, instituciones y
asociaciones que tiene el fin de regular: las relaciones entre las instituciones y los órganos del Estado,
y de estos órganos con los particulares cuando el estado actúa con poder de imperio (Fuerza de
dominación que hace cumplir sus fines. Es un poder de coerción [1]).

Derecho Privado . Es la rama del Derecho en general que regula las relaciones entre particulares y de
estos con las instituciones u órganos del Estado cuando el Estado actúa sin su poder de imperio.

El Derecho Civil es parte del Derecho Privado.

Ramas del Derecho Civil


El Derecho Civil consta de las siguientes grandes ramas:

Derecho de la persona —capacidad, estados civiles, derechos de la personalidad, nacimiento, muerte


y domicilio, entre otras materias.

Derechos reales —posesión, propiedad, Registro de la propiedad, derechos reales sobre cosas ajenas.

Derecho de obligaciones y contratos —teoría general de las obligaciones y de los contratos, contratos
en particular (compraventa, permuta, donación, arrendamientos, entre otros su-puestos) y
responsabilidad civil.

Derecho de sucesiones —testamento, herencia, legados, sucesión intestada.

El Derecho civil, que se ocupa de la persona, sin más, es derecho privado general, contrapuesto a los
Derechos privados especiales —por ejemplo el Derecho mercantil—, que se ocupan de categorías
concretas de personas o sectores profesionales definidos—comerciantes, empresarios—. Por estas
razones, por la importancia de sus instituciones, por su coherencia y tradición milenaria, el Derecho
civil es considerado, con frecuencia, como Derecho común, complementario de otros derechos y leyes,
cuyas lagunas llena.

El Derecho civil se contiene, en muchos países, en códigos que llevan el mismo nombre, inspirados —en
mayor o menor medida— en el Código de los franceses o Código de Napoleón (el primero de todos fue
redactado a comienzos del siglo XIX), cuyo desarrollo actual se produce, sobre todo, mediante la
promulgación de leyes especiales relativas a las más variadas materias

Antecedentes históricos del Derecho Civil


En la Edad Antigua un antecedente se encuentra en el Código De Justiniano o Corpus Iuris
Civilis style='text-transform:uppercase'> que es una style='text-transform: uppercase'> recopilación de
constituciones imperiales y jurisprudencia romanas de 117 hasta 565 llevado a cabo entre los años 528
y 565 de nuestra era por Triboniano bajo la orden Justiniano I compuesta por: el primitivo Codex
Iustinianeus de abril 529, modernizado por el Codex repetitae praelectionis del 29 diciembre 534,
recopilación de constituciones imperiales que sustituyó al anterior con fuerza de ley; la Digesta sive
pandectae, resumen de la obra de los grandes jurisconsultos romanos, que comenzó a regir el 533; las
Institutas, manual para estudiantes de Derecho, publicado en el 533; y las Novellae constitutiones post
Codicem de 534 al 565, nuevas constituciones imperiales que actualizan todo el Corpus Iuris Civilis
(MACHICADO, Jorge, "Corpus Iuris Civilis", 2007,
http://jorgemachicado.blogspot.com/2009/10/cic.html Consulta: Viernes, 18 Febrero de 2011).

Edad Media. Durante la Edad Media los pueblos invasores adoptaron el Corpus Juris Civilis y lo unieron
a sus costumbres.
Durante el siglo XII ya se distingue entre el Derecho Público y Derecho Privado. El Corpus Juris
Civilis es considerado como derecho privado y a la vez como derecho civil.

En esta época se define el Derecho civil como el conjunto de normas plasmadas en el Corpus Juris
Civilis de Justiniano I.

También en esta época se dictan las legislaciones locales de los señores feudales y las normas
católicas, recopilados en el Corpus Juris Canonicci. Y por el desarrollo del comercio (comer y hacer)
Luis XIV dicta las Ordenanzas Comerciales que da origen al nacimiento del Derecho Comercial como
desprendimiento del Corpus Juris Civilis, ordenanzas con los cuales se protegieron las corporaciones
gremiales.

Edad Moderna. En la Edad Moderna con la revolución francesa y la revolución industrial se


desprenderá del derecho privado el derecho del trabajo, que tienen origen en la romana locatio
operis [2] (arrendamiento de obra) y la locatio operarum [3] (alquiler de esclavo) y que regulara las
relaciones obrero patronales y de estos con el Estado. En esta época empieza la codificación [4].

Concepto de Derecho Civil


En 1800 se considera al Derecho Civil parte del Derecho Privado y se definía de la siguiente manera:
el Derecho Civil es la rama del derecho privado que regula las situaciones y relaciones jurídicas de las
personas, personalidad, la familia y norma sobre los bienes y demás derechos reales, así como el
aprovechamiento de servicios. Este concepto se enseño hasta 1970, aunque ya se habían desprendido
del Derecho Civil, especialmente de los derechos reales, el derecho agrario, el derecho de familia, el
derecho minero, el derecho de hidrocarburos y en otros países el derecho aeronáutico.

Desde 1990 se enseña el concepto descriptivo de su objeto de Tobeñas: el Derecho Civil en la rama
del derecho privado en general que tiene por objeto regular las relaciones y situaciones de las
personas en cuanto estén destinadas a proteger la vida y su interés privado relativo a las
siguientes instituciones: la persona, dentro de ésta la personalidad; bienes, propiedad y demás
derechos reales; obligaciones en general y contratos en particular y la sucesión por causa de
muerte o mortis causa.

Si en los demás sectores del Derecho falta alguna norma, se utiliza el Ferecho civil en forma
supletoria.

Tendencias modernas del Derecho civil


Tendencia igualitaria O Protección De Los Económicamente Débiles. En Roma había desigualdad,
uno eran amos y otros esclavos. El esclavo no tenía derechos, otra desigualdad existía en el
matrimonio, en el cual la mujer no podía hacer nada sin el consentimiento del marido. Los hijos
también estaban en desigualdad de derechos respecto al padre. Pero estaban los débiles mentales, no
desfrutaban de ningún derecho.

El Derecho romano para paliar en parte esta situación de desigualdad nombra representantes: que son
los tutores y curadores.

Modernamente la desigualdad es económica. La ley protege al pobre, al trabajador, etc. Por ejemplo
con el Contrato concluido en estado de peligro o en la Teoría de los Riesgos, los riegos en los contratos
siempre deben ser proporcionales a las partes.

Tendencia publicista. El Derecho Civil se va convirtiendo en Derecho público por la intervención del
Estado en las relaciones jurídicas de los particulares a través de una vigilancia y control permanente
por ejemplo prohíbe el abuso del derecho de propiedad.
Tendencia espiritualista. El Derecho Civil tiende a plasmar en normas jurídicas los principios
cristianos y Ossorio decía que “si una norma jurídica no está inspirada en la moral puede pecar de
injusta”.

Tendencia solidaria. Supera el individualismo de Roma y de la Revolución francesa (1789). El Estado


sólo protegía el interés individual. Con el socialismo el Derecho Civil trata de superar la justicia
individual (dar a cada quien según su derecho) y llegar a la justicia social: a la propiedad sujeta a
limitaciones, a la autonomía de la voluntad restringida (ya no se puede renunciar al domicilio).

Se atenúa la patria potestad, se da más derechos a los hijos. Desaparece el mayorazgo y la potestas
maritalis”. Prima la sucesión “ab intestato” sobre la testamentaria. Todos los hijos son iguales antes la
ley, no impostando se son de padres concubinatos, casados o fuera del matrimonio.
Derecho civil
Debemos decir que la palabra derecho proviene del latín “DIRECTUS”, o sea lo que es recto,
lo que se hace con rectitud. Con el derecho y su aplicación se permite la vida en sociedad, es
inconcebible una sociedad sin normas que regulen su vida y desarrollo. El derecho surge pues
para crear ese orden posible e impedir la anarquía; es conveniente distinguir entre el derecho
objetivo y el derecho en sentido subjetivo. Por lo cual el derecho objetivo es un conjunto de
normas de conductas que nos impone derechos y obligaciones jurídicas, mientras que el
derecho subjetivo viene hacer la facultad que tiene toda persona de defender sus legítimos
intereses.
El vocablo civil tiene su origen en Roma donde se denominaba “IUS CIVILE” palabra derivada
del latín CIVILIS, CIVIS, referente a la ciudad, el IUS CIVILE es el derecho de la ciudad
aplicable a los ciudadanos romanos, mientras que a los pueblos extraños los romanos
aplicaban el “IUS GENTIUM” o el derecho de gentes.

1.- UBICACIÓN DEL DERECHO CIVIL DENTRO DE LAS RAMAS DEL DERECHO.
Tradicionalmente se ha convenido en distinguir dos grandes ramas en que se ha dividido el
derecho: Derecho Publico es la rama que regula la actividad y organización de estado y de los
entes políticos que lo componen ( Estados, Municipios, Alcaldías etc.), en relación de estos
con los ciudadanos (particulares).
Derecho Privado: Es el conjunto de normas jurídicas que regulan las relaciones entre los
particulares entre si o la de estos particulares con el estado. Para poder ubicar el derecho es
importante precisar la condición en que actúa el sujeto en la relación jurídica, bien sea como
sujeto activo o pasivo de la relación; Sujeto Activo: El actor la persona que exige a otro el
cumplimiento de un determinado deber, el titular del poder; Sujeto Pasivo: La persona sobre la
cual recae el deber , la obligación.
Para poder ubicar el Derecho Civil dentro de las ramas del Derecho, trataremos las teorías
que explican la diferencia entre el Derecho Público y el Derecho Privado.
a.- Teoría del Interés: Adopta como criterio que el derecho referido a la utilidad pública es
Público y que el derecho de la utilidad privada es Privado. Así pues, que es la naturaleza del
interés tutelado por la norma jurídica el que determine su ubicación.
Esta teoría es criticada porque da mucha importancia a un elemento que no es exclusivo y
establece separación entre el interés público y el interés privado.
b.- Teoría basada en la calidad de las personas que intervienen en la relación jurídica:
Establece que las normas destinadas a regular las relaciones jurídicas en las cuales aparece
el Estado son Derecho Público y aquellas disposiciones que regulan las relaciones entre los
particulares son Derecho Privado.
c.- Teoría de la naturaleza de la relación jurídica regida por la norma: Establece que debe
tenerse en cuenta que la norma no sólo puede tener carácter público cuando el sujeto de la
misma es el Estado.
Así pues, cuando el Estado actúa ejerciendo funciones de gobierno y de poder (Estado Poder)
las normas serán de Derecho Público y cuando actúa con funciones que no son de soberanía
ni gobierno (Estado Persona) se le aplican las normas de Derecho Privado.
De todo lo anteriormente expuesto, se puede inferir que El derecho Privado es el que
establece el orden de relación entre ciudadanos de un mismo Estado y es allí donde se ubica
el Derecho Civil.
Pertenecen al campo o rama del derecho publico el derecho constitucional, derecho penal,
derecho fiscal, derecho procesal, civil y penal, derecho administrativo, derecho internacional
publico, etc, pertenecen al campo o rama del derecho privado todas las normas que rigen a
los particulares tanto en su aspecto familiar como particular entre ellos: derecho civil, derecho
mercantil, derecho internacional privado etc.
Todas las normas o reglas del derecho publico son de orden publico, con lo cual quiere decir
que son normas no relajables ni modificables por la voluntad de los particulares, son normas
de extricto cumplimiento, mediante las cuales el estado mantiene el buen funcionamiento de
los servicios públicos, la seguridad, la moralidad entre los particulares cuya búsqueda o
finalidad es mantener el bien común o el interes colectivo y social.

ANÁLISIS TÍTULO PRELIMINAR DEL CÓDIGO CIVIL.


a.- Vigencia de la Ley.
Art.1 “La Ley es obligatoria desde su publicación en GACETA OFICIAL o desde la fecha
posterior que ella misma indique”.
El artículo anterior indica que la Ley tiene carácter obligatorio, tanto para los nacionales como
para los extranjeros, desde que es publicada en Gaceta Oficial, ó cuando la misma establece
que entrará en vigencia en una fecha determinada que es posterior a la publicación de la
gaceta oficial. El lapso entre la fecha de publicación y la fecha de entrada en vigencia de ley
es lo que se conoce con el nombre de Vacatio Legis.
b.- Fuerza Obligatoria de la Ley.
Art. 2 “La ignorancia de la Ley no excusa de su cumplimiento”
La obligación de someterse a las leyes es independiente del conocimiento de las mismas; es
decir, en este artículo se establece la obligatoriedad de conocer la ley por todos los
ciudadanos, obligando incluso a quienes la ignoran.
c.- Irretroactividad de la Ley o Validez Temporal.
Art. 3 “La Ley no tiene efecto retroactivo”.
La regla general y absoluta es que la Ley no tiene efecto retroactivo, significa que sólo ejerce
su influencia hacia el futuro, respecto a lo pasado no puede producir derechos y obligaciones
de ninguna especie, a excepción de lo establecido en el artículo 24 de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela que establece la retroactividad de Ley siempre y cuando
imponga menor pena.
d.- Interpretación de la Ley.
Art. 4 “A la Ley debe atribuírsele el sentido que aparece Evidente del significado propio de las
palabras, según la Conexión de éllas entre sí y la intención del legislador”.
Interpretar es buscar el sentido y valor de la norma para medir su extensión precisa y valuar
su eficiencia en cuanto a las relaciones jurídicas.
Existen dos teorías que tratan la interpretación de la Ley:
a.- Teoría Objetiva: lo que tienen validez es la voluntad de la ley, aparte de la voluntad del
legislador.
b.- Teoría Subjetiva: es la que predomina y establece que lo que prevalece es la voluntad del
legislador, es el sentido propio de la ley.
Para interpretar la ley existen varios elementos a considerar:
-Elemento Literal de la ley o gramatical: debe adoptarse el sentido que se repute más idóneo
dada su conexión con las demás del precepto.
-Elemento Sistemático: es la relación existente entre la causa justificada del precepto y todas
las demás normas que rigen una materia.
-Elemento Lógico o Racional: establece el pensamiento y la voluntad del legislador y está
dirigida a determinar los motivos que determinaron el precepto.
-Elemento Histórico: consiste en la situación anterior a la ley, la cual nos dará la intención del
legislador.
e.- Irrenunciabilidad de las Leyes.
Art. 5 “La renuncia de las leyes en general no surte efecto”.
Se establecen leyes cuyo fin primordial es el orden público (irrenunciable) y leyes de orden
privado (renunciables). La norma general es que las leyes son irrenunciables; sin embargo se
puede admitir la renuncia de las mismas cuando ésta no lesione el interés o el orden público o
en perjuicio de terceros.
f.- El Orden Público.
Art. 6 “No pueden renunciarse o relajarse por convenios Particulares las leyes en cuya
observancia están interesados. El orden público y las buenas costumbres”.
Las leyes son hechas con un interés social pero también son sancionadas en interés de los
particulares. Las normas que interesan a los particulares pueden ser renunciadas y relajadas
por convenios de los particulares, en cambio las que están interesadas por el orden público y
las buenas costumbres, no quedan a la voluntad de los particulares en cuanto a su
cumplimiento.
g.- Vigencia y Obligatoriedad de la Ley.
Art. 7 “Las leyes no pueden derogarse sino por otras leyes; y no vale alegar contra su
observancia el desuso, ni la Costumbre o práctica en contrario, por antiguos y universales que
sean”.
Significa que una vez puesta en vigor una ley, subsiste indefinidamente, hasta que expresa
(extinción de una ley a consecuencia de otra nueva que declara derogada la anterior) o
tácitamente (imposibilidad absoluta de aplicar determinada ley ante otra posterior) sea
derogada por una nueva ley.
h.- Efectos de las Normas Jurídicas en el Espacio.
Se refiere a la aplicación espacial de la Ley.
Todo Estado ejerce en su territorio una absoluta y exclusiva potestad normativa, así tenemos
que la aplicación de las normas jurídicas tienen como límite los confines del territorio donde
ejerce la soberanía.
Los principios fundamentales sobre la base de los cuales han sido generalmente resueltos los
problemas que se presentan en el Derecho Internacional Privado son el de la Territorialidad y
el de Personalidad. En la Territorialidad la Ley aplicable es la vigente para el territorio sobre el
cual sucede el hecho en cuestión y en la Personalidad la aplicable será la correspondiente al
orden jurídico de la nacionalidad de la persona sujeto de la relación jurídica controvertida.
Art. 8 “La autoridad de la Ley se extiende a todas las personas nacionales o extranjeras que
se encuentren en la República”.
La Ley es obligatoria para todos, no sólo para los nacionales, sino también para los
extranjeros con respecto a aquellas relaciones que según los principios en materia de
conflictos de leyes en el espacio.
Art. 9 “Las leyes concernientes al estado y capacidad de las Personas obligan a los
venezolanos, aunque residan o tengan Su domicilio en país extranjero”.
Se aplica la Ley Personal, según la cual debe aplicarse en materia de estado y capacidad de
las personas, la respectiva ley nacional.
Sin embargo debe tomarse en cuenta el artículo 16, el cual deroga tácitamente el articulo
anteriormente trascrito, pues estipula que para la aplicación de la ley se toma en
consideración, no la nacionalidad sino el domicilio de la persona, en todo aquello que se
relacione con su existencia, estado y capacidad.
Art.16 “La existencia, estado y capacidad de las personas se rigen por el Derecho y su
domicilio”. Codigo Internacional.
Art. 10 “Los bienes muebles o inmuebles, situados en Venezuela, se regirán, por las leyes
venezolanas, aunque sobre ellos tengan o pretendan derechos personas extranjeras”.
Se refiere al Estatuto Territorial; en este caso, rige la ley del territorio para los bienes muebles
y para los inmuebles por su situación fija y no pueden estar sometidos a un régimen distinto.
Art. 11 ” La forma y solemnidades de los actos jurídicos que se otorguen en país extranjero,
aun las esenciales a su existencia para que éstos surtan efectos en Venezuela se rigen por las
leyes del lugar donde se hacen. Sí la Ley venezolana exige instrumento público o privado para
su prueba, tal requisito deberá cumplirse. Cuando el acto se otorga ante el funcionario
competente de la República, deberá someterse a las leyes venezolanas”.
El sistema venezolano acepta este principio, conforme al cual se quiere que la forma sea
regida por la ley del lugar en que el acto se realiza y el de la autonomía, que permite recurrir a
la forma determinada por una ley diversa; pero, esa autonomía está sujeta a una limitación:
cuando no se rija por la ley local, la ley que puede elegirse es únicamente la venezolana.
i.- Cómputo de Lapsos.
Art. 12 “Los lapsos de años o meses se contarán desde el día siguiente al de la fecha del acto
que da lugar a la apertura del lapso, y concluirán el día de fecha igual a la del acto, del año o
mes que corresponda para completar el número del lapso…”
Corresponde al sistema de computación civil, tanto años, meses, días u horas. La regla es que
el día inicial no se computa y en cambio se computa y debe transcurrir entero el día final para
que el plazo se considere vencido.
j.- Idioma Oficial.
Art.13 “El Idioma Oficial es el Castellano. La Oficinas públicas no podrán usar otro en sus
actos, y los libros de cuentas de los comerciantes, banqueros, negociantes y demás
industriales, deben llevarse en el mismo idioma”.
El artículo anterior no requiere mayor explicación, pues en el mismo se tipifica que en la
República Bolivariana de Venezuela sólo es oficial el idioma castellano, también llamado
español.
k.- Preferencias Legales.
Art. 14 “Las disposiciones contenidas en los códigos y las leyes nacionales especiales, se
aplicarán con preferencia a las que este Código en las materias que constituyan la
especialidad”.
Esta disposición legal fija el modo a seguirse para la aplicación del derecho especial o de
excepción; sí existe una disposición de ésta índole será aplicada con preferencia al derecho
común.

Base Constitucional

Esta contemplada en la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela en laintervención de


las relaciones privadas o través de la normativa civil venezolano.Artículo 2. Venezuela se
constituye en un Estado democrático y social de Derecho y deJusticia, que propugna como valores
superiores de su ordenamiento jurídico y de suactuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad,
la solidaridad, la democracia, laresponsabilidad social y en general, la preeminencia de los
derechos humanos, la ética y el pluralismo político.Artículo 3. El Estado tiene como fines
esenciales la defensa y el desarrollo de la persona yel respeto a su dignidad, el ejercicio
democrático de la voluntad popular, la construcción deuna sociedad justa y amante de la paz, la
promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los
principios, derechos y deberes reconocidos yconsagrados en esta ConstituciónLos principios
fundamentales de nuestra carta magna define la organización jurídico- política que adopta la
nación venezolana como en estado democrático y social de derecho yde justicia

Clasificación de las personas.


Las personas en Derecho, o sea, las personas jurídicas en sentido lato, se clasifican en:
I. Personas naturales, individuales, físicas, simples o concretas que son los individuos de la
especie humana y sólo ellos.
II. Personas jurídicas en sentido estricto, colectivas, morales, complejas o abstractas, que son
todos los entes aptos para ser titulares de derechos o deberes y que no son individuos de la
especie humana. Se subdividen en personas jurídicas de Derecho Público y de Derecho Privado.
Distinguir conceptualmente entre ambas es tan difícil como distinguir conceptualmente
entre Derecho Público y Derecho Privado.
1° El Código Civil (art. 19, ord. 1° y 2°) enumera como personas de Derecho Público, la Nación,
las entidades que la componen, las Iglesias de cualquier credo, las Universidades y los demás
seres o cuerpos morales de carácter público. Nos limitaremos a examinar esta enumeración aun
cuando sea incompleta ya que no abarca a las personas jurídicas de Derecho Público sujetas al
ordenamiento internacional.
A) La Nación, entendida en el sentido de Estado. De acuerdo con la doctrina tradicional el
Estado tendría una doble personalidad, según sea el carácter jurídico de su actuación: si actúa
en ejercicio de funciones públicas, se le denomina Estado-poder, y si actúa en el plano privado
y patrimonial, se le denomina Estado-persona jurídica o Fisco Nacional. Modernamente, sin
embargo, se considera que el Estado tiene una personalidad única, aunque pueda actuar en los
dos planos señalados. Debe advertirse que si bien el Estado tiene personalidad jurídica, no son
personas jurídicas todos sus órganos (p. ej.: no son personas jurídicas el Congreso, los
Tribunales, etc,).
B) Las entidades que componen el Estado, en particular los Estados de la Unión y las
Municipalidades. Esas entidades son las llamadas entidades públicas territoriales o
"Corporaciones Territoriales". La propia Constitución consagra expresamente la personalidad
jurídica de los Municipios (Const., art. 168).
C) Las Iglesias de cualquier credo. La situación legal varía según se trate de la Iglesia católica o
de otros cultos: a) La Iglesia Católica ciertamente no requiere el reconocimiento por parte del
Ejecutivo de que sus normas internas no contrarían los principios de orden público de la
Constitución y demásleyes.
Por otra parte, Venezuela reconoce la personalidad jurídica internacional de la Santa Sede y del
Estado de la Ciudad del Vaticano; reconoce a la Iglesia Católica en la República como persona
jurídica de carácter público, y declara que gozan además de personalidad jurídica para los actos
de la vida civil las Diócesis, los Capítulos Catedralicios, los Seminarios, las Parroquias, las
Ordenes, Congregaciones religiosas y demás institutos de perfección cristiana canónicamente
reconocidos (Convenio entre la Santa Sede y la República de Venezuela, arts. 3° y 4a)2. b) Los
cultos no católicos, en cambio, requieren el mencionado reconocimiento por parte del Ejecutivo
antes de lo cual, en nuestro concepto, no gozan de personalidad jurídica. *
D) Las Universidades. Debe advertirse que analizamos una disposición del Código Civil de 1942
y que en ese momento no existían sino Universidades del Estado, de modo que todas eran
indudablemente personas de Derecho Público. Desde 1953 existen en Venezuela Universidades
Privadas que adquieren su personalidad jurídica mediante el cumplimiento de las formalidades
que señala la Ley de Universidades; pero respecto de las cuales resulta al menos dudoso
afirmar que sean personas de Derecho Público.
E) Los demás seres o cuerpos morales de carácter público (como p. ej.: los Institutos
Autónomos), cuya determinación, clasificación y estudio corresponde al Derecho Público. 2°
Las Personas de Derecho Privado se subdividen en personas de tipo fundacional (las
fundaciones), y de tipo asociativo (asociaciones en sentido amplio).
Aunque en las tesis finales desarrollaremos esta materia, conviene adelantar algunas nociones
básicas.
A) Las personas de tipo fundacional se caracterizan por ser un conjunto de bienes atribuido
exclusiva y permanentemente a la consecución de un fin. Carecen pues de sustrato personal (no
tienen miembros; los fundadores no forman parte de la fundación) y sólo tienen sustrato real (o
sea, bienes, en lat. res, reí). De allí que se las llame universitas bonorum (universalidades de
bienes).
B) Las personas de tipo asociativo (o asociaciones en sentido amplio) se caracterizan por ser un
conjunto de personas que persiguen un fin común para cuya consecución destinan
determinados bienes de manera exclusiva y permanente. Tienen pues, tanto sustrato personal
(miembros que forman parte de la asociación), como sustrato real (bienes). Se las llama
universitas personarum (universalidad de personas).
Nuestro Código Civil menciona tres clases de tales personas: las corporaciones, las asociaciones
en sentido estricto y las sociedades.
a. Las corporaciones se caracterizan: 1°) porque son mandadas a crear o reconocidas por
una ley especial que regula su funcionamiento; y 2°) porque en ellas predominan
intereses colectivos sobre los intereses individuales. Ejemplo de corporaciones son los
colegios profesionales (de abogados, médicos, etc.).

Para evitar confusiones debe aclararse que no todo lo que se llama "corporación" en el lenguaje
ordinario, es corporación en sentido jusprivatista. Así por ejemplo, la Corporación Venezolana
de Fomento nunca fue una corporación de Derecho Privado sino un Instituto Autónomo y, por
lo tanto, una persona de Derecho Público. A su vez, las entidades comerciales que llevan el
nombre de corporación, tampoco son corporaciones sino sociedades mercantiles (la explicación
es que equivocadamente se ha traducido por corporación la palabra inglesa corporation, que
significa sociedad mercantil).
b) Las asociaciones propiamente dichas son las demás personas de Derecho Privado cuyos
miembros no persiguen un fin de lucro para ellos mismos (aunque el ente pueda
realizar operaciones lucrativas).
Ejemplo: un club de ajedrez o de deportes, una agrupación de investigadores científicos, etc.
(siempre que se constituyan como personas en Derecho, para lo cual deben cumplir las
formalidades señaladas por la ley).
c) Las sociedades se caracterizan por ser personas de Derecho Privado cuyos miembros
persiguen un fin de lucro para ellos mismos (el lucro del ente no es sino un medio para el lucro
de sus componentes). La subdivisión de las sociedades se estudiará también en el último
capítulo. Sin embargo, debe destacarse que, así como no es corporación todo lo que tiene
nombre de corporación, existen muchos entes que se autodenominan sociedades cuando en
realidad son asociaciones.
El hecho se explica porque antes del Código de 1942, nuestra terminología legal no distinguía
en forma neta entre asociación y sociedad, de modo que más de una asociación en el sentido
que da á la palabra el Código vigente, se llama sociedad simplemente porque nació bajo el
imperio del Código de 1922 o porque siguió la terminología de éste.

TEMA 10.- PERSONA Y PERSONALIDAD


JURÍDICA. CAPACIDAD JURÍDICA Y CAPACIDAD
DE OBRAR

1. Persona y personalidad jurídica


En el ámbito jurídico el término “persona jurídica” hace referencia al sujeto de
derecho, pero hay que tener en cuenta que el concepto de persona
jurídicamente considerado es una creación del Derecho y alude al “individuo o
entidad que ostenta derechos y obligaciones”. Cada ordenamiento jurídico
establece quiénes son los destinatarios de las normas y, en consecuencia,
quiénes pueden ser titulares de los derechos y deberes que esas normas
establecen. Las normas que establecen quiénes pueden actuar jurídicamente
pueden ser consideradas como un tipo de normas ónticas, pues aunque no
siempre utilicen el verbo “ser” siempre pueden ser reducidas a expresiones de
ese tipo.

No siempre ha bastado el hecho de ser hombre para ser considerado sujeto de


derechos y obligaciones como pone de manifiesto la existencia en diferentes
épocas y en diferentes países de la esclavitud. Además, también se ha
considerado en ocasiones como personas a entidades formadas por un grupo de
individuos o un conjunto de bienes.

El ordenamiento jurídico español regula la atribución de la condición de


persona a los individuos en los artículos 29 a 34 del Código civil y a los
conjuntos de individuos o bienes en los artículos 35 a 39 del mismo cuerpo
legal.

La personalidad es también una creación del Derecho y se manifiesta en la


capacidad para ser titular del conjunto de derechos y deberes atribuidos a un
mismo ente y determina la capacidad para relacionarse jurídicamente, es decir,
dentro de la personalidad jurídica podemos diferenciar entre la “capacidad
jurídica” y la “capacidad de obrar”.

2. Clases de personas jurídicas: Persona física o natural y persona


jurídica.
Tradicionalmente se vienen utilizando los términos persona física o natural y
persona jurídica para designar, respectivamente, a la persona individual y a la
colectiva, pero estrictamente hablando todas las personas son “personas
jurídicas”. La persona física o natural es el sujeto individual que es titular de
derechos y obligaciones, porque así lo establece el ordenamiento jurídico,
mientras que la persona jurídica es la agrupación de personas o bienes, que son
también, como las personas físicas, titulares de derechos y obligaciones, porque
así lo establece el ordenamiento jurídico. Ésta es una concepción de la persona
natural y jurídica de carácter formal, porque su fundamento es normativo, pero
no constituye la única posible formulación teórica posible, ya que existen
diferentes “teorías” sobre la naturaleza de la persona jurídica.

Además de la concepción establecida anteriormente, la teoría normativista de


Kelsen es una teoría formalista, que considera que las personas jurídicas, tanto
individuales como colectivas, son un conjunto de obligaciones jurídicas y
derechos subjetivos, cuya unidad se expresa metafóricamente en el concepto de
persona. Como las obligaciones y los derechos se remiten siempre a las normas
jurídicas que las establecen, en realidad, toda persona, sea física o colectiva, no
es sino la unidad de un conjunto de normas. Frente a la concepción anterior,
que considera que la persona, en sentido jurídico, es una creación del Derecho,
para Kelsen la persona es una “creación de la ciencia del Derecho” para
facilitar la descripción de la realidad jurídica.

Las concepciones no formalistas sobre la naturaleza de la persona jurídica


consideran que existe algún tipo de substrato previo a las normas jurídicas y
que el orden jurídico debe tener en cuenta. En el caso de la persona física o
natural estas teorías admiten el fundamento ético de la dignidad y libertad del
hombre, por lo que todo hombre debe ser considerado persona jurídica. En el
caso de las personas jurídicas de lo que se trata es de comprender cómo una
entidad que no es un hombre puede ser titular de derechos y obligaciones y
actuar jurídicamente. Algunas teorías sólo reconocen la cualidad de sujeto de
derecho a la persona física o natural y consideran que cuando una colectividad
actúa jurídicamente no es ese conjunto sino los individuos que la componen o
representan los que actúan jurídicamente como sujeto de derecho.

Por el contrario, desde otros puntos de vista se reconoce la condición de sujeto


de derecho a las personas jurídicas, aunque desde justificaciones diferentes.
Según la teoría de la ficción jurídica (que se remonta al Derecho romano, pero
fue reelaborada por la ciencia jurídica del siglo XIX y, especialmente, por
Savgny), el hombre es el único sujeto de derecho, por lo que la persona jurídica
no tiene existencia real, sino que se trata de una ficción creada y utilizada por
el Derecho para resolver la necesidad práctica de que las colectividades actúen
en el tráfico jurídico. La teoría de la voluntad, defendida por O. von Gierke o
G. del Vecchio sostiene que esa colectividad posee una voluntad independiente
de sus miembros y que el substrato de esas personas jurídicas es la voluntad
social, que preexiste a la atribución por el Derecho de esa condición de persona
jurídica. La teoría del interés, formulada por R. von Ihering, considera que la
persona jurídica es una construcción jurídica con fines prácticos, ya que un
colectivo puede también tener intereses que el Derecho debe reconocer y
proteger. La teoría de la institución de M. Hauriou mantiene que la persona
jurídica es una institución que constituye una unidad de fines o actividades en
torno a la cual se reúnen un grupo de hombres interesados en su concreción.

Por último, Hart establece que la expresión persona jurídica no hace referencia
a hechos, como consideran las teorías anteriores, sino a una “construcción
lógica”, por lo que se trata más bien de una “técnica del lenguaje jurídico” que
facilita el trabajo de los operadores jurídicos.

3. Manifestaciones de la personalidad jurídica. 3.1 Capacidad pasiva


(capacidad jurídica); 3.2 Capacidad jurídica activa (capacidad de obrar).
Como la persona, en el ámbito jurídico, la personalidad es también una
creación del Derecho y se manifiesta en la capacidad para ser titular del
conjunto de derechos y obligaciones atribuidos a un mismo ente y determina su
capacidad para relacionarse jurídicamente. De ahí que dentro de la
personalidad podamos diferenciar dos tipos de capacidades, la capacidad
jurídica y la capacidad de obrar.
La capacidad jurídica consiste en una atribución genérica que el ordenamiento
jurídico hace a las personas físicas o naturales y jurídicas de la condición de
sujeto de derecho, ya que atribuye la titularidad de derechos y obligaciones.

Sin embargo, la capacidad de obrar supone la atribución por el ordenamiento a


las personas físicas o naturales y jurídicas de la capacidad de actuar
jurídicamente, cuáles son las acciones jurídicas que los sujetos pueden realizar.

En consecuencia, la capacidad jurídica se refiere a la titularidad, mientras que


la capacidad de obrar se refiere al “ejercicio” de derechos y deberes, por lo que
puede producirse la situación de que una persona sea titular de un derecho,
pero sea incapaz para ejercitarlo, tanto en el caso de las personas físicas como
en el caso de las personas jurídicas.

En el caso de las personas físicas hay que distinguir entre la falta de capacidad
(que tiene su fundamento en la inmadurez psíquica del sujeto, por lo que los
ordenamientos establecen una determinada edad a partir de la cual el sujeto
adquiere la plena autonomía para actuar jurídicamente) y las causas de
incapacidad (que tienen su fundamento en circunstancias subjetivas que afectan
a la razón o voluntad del sujeto). Para suplir la imposibilidad del sujeto de
actuar jurídicamente por sí mismo, el derecho ha previsto la institución de la
representación.

En el caso de las personas jurídicas, la imposibilidad para obrar deriva de su


propia naturaleza como colectividades de personas o de bienes, que impide que
se manifieste ninguna voluntad a no ser por medio de una persona física. Según
algunos autores, las personas jurídicas son consideradas como sujetos
incapaces y por eso su voluntad debe ser suplida por medio de la institución de
la representación. Según una teoría más reciente, las personas físicas que
suplen la voluntad de las personas jurídicas no lo hacen en virtud de la
institución de la representación, sino en virtud de la relación orgánica que se
establece entre las distintas partes de una organización, se convierten en
“órganos” de la persona jurídica y actúan como tales.

Para designar la capacidad de obrar de la Administración pública y de sus


órganos se utiliza el término competencia.

También se utiliza el término para designar la capacidad de obrar de los


órganos de las personas jurídicas.
En el ámbito del Derecho penal la capacidad se designa con el término
imputabilidad o responsabilidad penal y en este sentido sólo se considera
imputable o penalmente responsable al sujeto capaz y sólo a éste se le pueden
aplicar las penas previstas para la comisión de delitos.

La persona, jurídicamente hablando, es el sujeto de derechos y obligaciones, es


decir, todo ser capaz de tener derechos y contraer obligaciones. Para fines
legales, el Código Civil distingue entre: (i) personas naturales (personas físicas o
seres humanos) y (ii) personas jurídicas (que corresponde a una ficción legal).

a. La persona natural

Corresponde a los hombres y mujeres, al ser humano. Es, por regla


general, sinónimo de la palabra “persona”. Según el artículo 55 del Código
Civil, son personas:

“Todos los individuos de la especie humana, cualquiera que sea su edad, sexo, estirpe
o condición”.

Se distingue entre existencia natural y existencia legal de la persona. La


primera alude a la criatura de la especie humana concebida y no nacida, la
cual es protegida por el Derecho. El artículo 19 Nº 1 de la Constitución
dispone que “La ley protege la vida del que está por nacer.”. Ejemplo de lo
anterior son los artículos 75 inciso primero y 77 del Código Civil. La
existencia legal de la persona natural comienza al nacer y termina con la
muerte (artículo 78 del Código Civil), entendida como la cesación de las
funciones naturales del individuo.

Los requisitos para la existencia legal (artículo 74 del Código Civil) son:

o Que haya nacimiento.


o Que el niño sea separado completamente de su madre, es decir, que
su cuerpo salga íntegramente del vientre de su madre y habiendo
cortado el cordón umbilical.
o Que la criatura haya sobrevivido a la separación un momento
siquiera. El artículo 74 inciso segundo señala una serie de casos
donde no se cumple este requisito. Con todo, solo se requiere que la
criatura manifieste vida por cualquier medio, sean sonidos,
respiración, movimientos, etc., sin importar que sea sana, goce de
buena salud o tenga la aptitud para seguir viviendo por sí misma.

Estos requisitos son significativos en muchas instancias legales, como la


herencia y la asignación de otros derechos .

Atributos de la personalidad: La personalidad es entendida como la aptitud


para ser titular de derechos y obligaciones, y, por atributo de personalidad,
la cualidad que poseen los seres humanos y que los diferencian de los
demás seres, siendo esencial e inherente a cada persona. Los atributos de
la personalidad no coinciden necesariamente con derechos fundamentales,
puesto que su principal finalidad es la individualización de la persona en la
vida social y el tráfico comercial, y así han sido concebidos por el Derecho
Civil del siglo XIX. Solo con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, han
sido interpretados también a la luz de los derechos fundamentales, dando
origen a la idea de “derechos de la personalidad” (Peña, 1996).

Los atributos de personalidad de las personas físicas o naturales son:

Nombre: denominación que individualiza a una persona en la vida social y


jurídica. Está formado por el nombre propio (“nombre de pila”) y el apellido
(nombre patronímico o de familia). El primero es determinado por los
padres a su libre voluntad, sin embargo, el apellido está ligado a la filiación
y revela los orígenes del individuo.

El nombre de cada persona se inscribe en el Registro Civil e Identificación


correspondiente, por uno de los padres, dando origen a su partida de
nacimiento. En algunos casos, el nombre de pila se puede cambiar, previa
autorización de un juez alegando menoscabo moral o material.

El sobrenombre que se usa para denominar a una persona no tiene valor


jurídico, sin embargo, el seudónimo sí se encuentra amparado por la Ley de
Propiedad Intelectual.

El nombre hoy se concibe también como un derecho fundamental de la


persona, especialmente en la Convención sobre los Derechos del Niño
(artículos 7.1 y 8.1) y en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos (artículo 24.2).

Domicilio: lugar de permanencia del individuo. La ley lo define como “la


residencia, acompañada, real o presuntivamente, del ánimo de permanecer
en ella” (artículo 59 del Código Civil). Es un atributo de carácter libre y
ayuda a la identificación de la persona. Existen diversas distinciones
relativas al domicilio:
Domicilio político y domicilio civil. El domicilio político se relaciona con el
territorio del Estado en general. El que lo tiene es miembro de la sociedad
chilena, aunque sea extranjero El domicilio civil es relativo a una parte
determinada del territorio del Estado.

Domicilio convencional. Es el que fijan las personas para determinadas


obligaciones (artículo 69 del Código Civil), y el domicilio legal, que es
determinado por la ley o una persona para el ejercicio de sus derechos y
cumplimiento de obligaciones. Por ejemplo, los niños, niñas y adolescentes
que viven bajo la patria potestad (de sus padres o de uno de ellos) tienen el
domicilio paterno o materno, según el caso (artículo 72).

Residencia. Lugar de hecho donde una persona habitualmente vive.

Habitación. Lugar donde el individuo tiene asiento ocasional y transitorio.

El domicilio electoral. Corresponde al domicilio “situado dentro de Chile, con


el cual la persona tiene un vínculo objetivo, sea porque reside habitual o
temporalmente, ejerce su profesión u oficio o desarrolla sus estudios en él.
En el caso de los chilenos que residen en el extranjero, dicho vínculo se
considerará respecto del tiempo en que residieron en Chile o de su lugar de
nacimiento” (artículo 10 de la Ley Orgánica Constitucional sobre Sistema de
Inscripciones Electorales y Servicio Electoral).

El domicilio de una persona es importante legalmente porque, entre otras


razones:

(1) fija para las personas el lugar donde habitualmente deben ejercer sus
derechos y cumplir sus obligaciones,

(2) determina el lugar donde se abre la sucesión hereditaria y la ley


aplicable a ellas,

(3) en materia de justicia, entrega la competencia a los tribunales según el


territorio,

(4) las inscripciones en el registro civil deben consignar el domicilio de


quien comparece, entre otros.

En el domicilio se revela que no todos los atributos de la personalidad se


corresponden con derechos fundamentales (porque se trata más bien de un
criterio de individualización).

Lo que sí existe es derecho a no sufrir injerencias arbitrarias en el domicilio


y en la vida privada (pero con un sentido diferente, entendiendo estos
espacios protegidos como una manifestación de la personalidad). Tampoco
se corresponde exactamente con el derecho a tener una vivienda (artículo
11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales).

Capacidad jurídica: en nuestro derecho se distinguen dos tipos de


capacidad: la capacidad de goce que consiste en la aptitud legal para
adquirir derechos y obligaciones, y que es consustancial a ser persona; y la
capacidad de ejercicio, que consiste en la aptitud de las personas humanas
para obrar por sí mismas en la vida civil. En síntesis, la primera se refiere a
la aptitud que tienen las personas para ser sujetos pasivos o activos de
relaciones jurídicas y, la segunda, a la posibilidad que tiene esa persona
concreta de ejercer sus derechos y obligarse por sí mismo, sin la
autorización de un tercero.

Como los derechos humanos derivan o se fundamentan en la idea de dignidad


humana, presuponen la idea de capacidad jurídica. Por esto, las referencias a la
capacidad solo se realizan cuando hay peligro o riesgo de que esta sea afectada,
vulnerando derechos humanos. Así, pueden verse: la Convención sobre la Eliminación
de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (artículo 15.2), la Convención
sobre los Derechos del Niño (artículo 29), o la Convención Internacional sobre los
Derechos de las Personas con Discapacidad (artículo 12).

Estado civil: calidad permanente que un individuo ocupa en la sociedad y


que se deriva de sus relaciones de familia (Manuel Somarriva).
Corresponde a una situación particular de las personas en relación,
principalmente, con la institución del matrimonio (soltero, casada,
divorciado, viuda, etc.), con el parentesco (padre, madre, hijo, hermano,
abuelo, etc.) y, últimamente, con el Acuerdo de Unión Civil (que introduce el
estado de conviviente civil).

El estado civil tiene las siguientes características: toda persona tiene un estado civil,
uno e indivisible, atendiendo a su fuente (matrimonio o Acuerdo de Unión Civil) o bien
filiación (madre, hijo, abuelo), permanente (ya que no se pierde mientras no se
obtenga otro), de orden público y personalísimo, pues no puede transmitirse,
transferirse o transarse, imprescriptible e irrenunciable.

El estado civil puede derivar de la ley, de la voluntad de las partes (como en


el matrimonio o el Acuerdo de Unión Civil), o de una sentencia judicial (en el
caso del divorcio).

La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la


Mujer, afirma que toda mujer tiene igualdad de derechos respecto de sus hijos sin
importar su estado civil (artículo 16, letra d). En el mismo sentido, se reconoce un
derecho la protección de la familia, y a contraer matrimonio –en la medida que sea
libre, voluntario y a partir de una cierta edad–en la Declaración Universal de los
Derechos Humanos (artículo 16), en la Convención Internacional sobre la Eliminación
de todas las formas de Discriminación Racial (artículo 5, d, iv), el Pacto Internacional
de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (artículo 10), en el Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos (artículo 23), la Convención sobre la Eliminación de
Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (artículos 11, 16, entre otros) y en
la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (artículo 23).

Nacionalidad: vínculo jurídico que une a una persona con un Estado


determinado. Este vínculo establece obligaciones y derechos tanto al sujeto
como el Estado. La nacionalidad es la que determina si una persona es
nacional o extranjera, de allí se desprenderá también su calidad de
ciudadano o no. La nacionalidad por su importancia se encuentra en la
Constitución Política. Así, el Código Civil, desde 1855, remite a la Carta
Fundamental: “Son chilenos los que la Constitución declara tales”. El
artículo 10 de la Constitución dispone:

“Son chilenos:

1º.- Los nacidos en el territorio de Chile, con excepción de los hijos de


extranjeros que se encuentren en Chile en servicio de su Gobierno, y de los
hijos de extranjeros transeúntes, todos los que, sin embargo, podrán optar
por la nacionalidad chilena;

2º.- Los hijos de padre o madre chilenos, nacidos en territorio extranjero.


Con todo, se requerirá que alguno de sus ascendientes en línea recta de
primer o segundo grado, haya adquirido la nacionalidad chilena en virtud de
lo establecido en los números 1º, 3º ó 4º;

3º.- Los extranjeros que obtuvieren carta de nacionalización en conformidad


a la ley, 4º.- Los que obtuvieren especial gracia de nacionalización por ley”.

La nacionalidad se considera un derecho fundamental y existe consenso en


que debe evitarse que las personas sean apátridas (literalmente, sin patria,
sin nacionalidad). La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados
(ACNUR) entiende por “persona apátrida aquella que no es reconocida por
ningún país como ciudadano. En efecto, muchos millones de personas en el
mundo están atrapadas en este limbo legal, disfrutando solamente de un
acceso mínimo a la protección legal o internacional o a derechos básicos
tales como salud y educación” (ACNUR, Apátridas).

Este derecho a la nacionalidad y a no ser privado arbitrariamente de ésta lo


encontramos en:

o La Declaración Universal de los Derechos Humanos (artículo 15);


La Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación Racial (artículo 5, d, iii);

o El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (artículo 24.3),


);
o La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer (artículo 9);
o La Convención sobre los Derechos de Niño (artículos 7 y 8);
o La Convención sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidad (artículo 18.1 letra a).

Además, se han establecido tratados internacionales para evitar la


apatridia:

o La Convención sobre el Estatuto de los Apátridas (1954); y,


o La Convención para reducir los casos de Apatridia (1961).

Existen causales de pérdida de la nacionalidad. Así, el artículo 11 de la


Constitución indica:

“La nacionalidad chilena se pierde:

1º.- Por renuncia voluntaria manifestada ante autoridad chilena competente.


Esta renuncia sólo producirá efectos si la persona, previamente, se ha
nacionalizado en país extranjero;

2º.- Por decreto supremo, en caso de prestación de servicios durante una


guerra exterior a enemigos de Chile o de sus aliados;

3º.- Por cancelación de la carta de nacionalización, y 4º.- Por ley que


revoque la nacionalización concedida por gracia.

Los que hubieren perdido la nacionalidad chilena por cualquiera de las


causales establecidas en este artículo, sólo podrán ser rehabilitados por
ley”.

Pese a que la nacionalidad debe ser una, se permite la doble nacionalidad.


En caso de que un acto o resolución de la autoridad administrativa prive a
una persona de su nacionalidad, procede la Acción de reclamación por
pérdida o desconocimiento de la nacionalidad. La ley en lo declarativo no
reconoce diferencias entre el chileno y el extranjero en cuanto a la
adquisición y goce de los derechos civiles que regla el Código Civil, de
acuerdo a su artículo 57.

Patrimonio: conjunto de derechos y obligaciones que son susceptibles de


valorarse económicamente (apreciación pecuniaria), en él no solo entran
los derechos, los bienes y los créditos (activos patrimoniales), sino también
las deudas (o pasivos patrimoniales). Es posible que considerados todos
sus elementos el pasivo sea mayor que el activo (por ejemplo, teniendo
bienes por 50 y deudas por 100), o que una persona tenga muchos bienes
y ninguna deuda. Todos ellos tienen, igualmente, el derecho al patrimonio .

b. La persona jurídica

El Código Civil la define como “una persona ficticia, capaz de ejercer


derechos y contraer obligaciones civiles, y de ser representada judicial y
extrajudicialmente” (artículo 545).

Como hemos visto, la asociatividad es un rasgo de las personas naturales,


quienes se unen con otras con miras a progresar, lograr fines específicos y
aspirar al bien común. Así, el Derecho permite que un conjunto de personas
puedan formar un ente distinto de ellas mismas, que adquiere su propia
individualidad, capaz de ejercer derechos y contraer obligaciones, llamado
persona jurídica o moral.

El requisito para la creación de una persona jurídica es que surja como una
entidad independiente y distinta de los miembros individuales que la forman
y que a esta entidad le sean reconocidos por el Estado sus derechos y
obligaciones.

Entre las tipologías encontramos:

o Personas jurídicas de derecho internacional: los Estados, y las


organizaciones internacionales.
o Personas jurídicas de derecho público: el Estado, los Gobiernos
Regionales, las municipalidades, las iglesias reconocidas, entre
otros.
o Personas jurídicas de derecho privado: aquellas que dependen de la
iniciativa particular, siendo de dos tipos:
a. Las que persiguen fines de lucro, llamadas “sociedades civiles
y comerciales”.
b. Las que no persiguen ganancias o sin fines de lucro, como las
corporaciones o asociaciones y las fundaciones.

Las corporaciones son personas jurídicas formadas por una reunión


de personas asociadas para conseguir la realización de un fin o
interés común. Las fundaciones realizan su finalidad mediante la
afectación de bienes a un fin determinado de interés general.

Ambas tienen en común la persecución de fines lícitos, no lucrativos


y determinados, así como la autorización del poder público. La
diferencia radica en que la reunión de personas determina a la
corporación, y en ésta la existencia de bienes no es imprescindible,
como sí lo es respecto de las fundaciones. Cabe de que hay
personas jurídicas que participan de uno y otro carácter.

La formación de las personas jurídicas sin fines de lucro estuvo


regulada por el Código Civil desde 1855, pero con una profunda
desconfianza. El liberalismo del siglo XIX desconfiaba de estas
agrupaciones benéficas o altruistas, porque podían ser antiguos
resabios de las corporaciones o gremios medievales. Así las cosas,
existía un procedimiento muy engorroso de constitución, el cual
pasaba incluso por la aprobación del Presidente de la República. Sin
embargo, esta materia fue objeto de una importante reforma, la Ley
Nº 20.500 de 2011, que entró a regir en febrero de 2012,
flexibilizando enormemente la forma de constituir corporaciones y
fundaciones.

Atributos de la personalidad de las personas jurídicas

 Nombre: denominación con la cual se distinguen las personas


morales. Normalmente corresponde a la razón social en el
caso de las sociedades civiles. Este debe figurar en los
estatutos.
 Domicilio: corresponde al lugar donde la persona jurídica tiene
la administración de su sociedad o su sede. Este debe figurar
en los estatutos.
 Nacionalidad: en general, corresponde al país que la autorizó
o bien, al de su casa matriz o sede social. Se encuentra
regulada por el ordenamiento jurídico.
 Patrimonio: recursos o medios que les permiten a las
sociedades realizar sus fines, sin los cuales no podrían
desarrollar sus funciones. Este patrimonio de las personas
jurídicas es distinto del patrimonio de las personas naturales
que la conformaron. Hay, con todo, una diferencia con las
personas naturales. El patrimonio puede ser un atributo
indispensable para la subsistencia de la persona, por ejemplo,
es una causal especial de disolución para las fundaciones.
 Capacidad: poder ejercer derechos y contraer obligaciones
civiles, y de ser representadas judicial y extrajudicialmente.
Esta capacidad está restringida a los derechos patrimoniales
(derechos extra patrimoniales, como los de familia, son
incompatibles con las personas jurídicas).
Las personas jurídicas no poseen estado civil, ya que este está
relacionado con atributos extra patrimoniales.

Históricamente, las personas jurídicas (con y sin fines de lucro) han


podido ser responsables civil y administrativamente, pero no
criminalmente, bajo el tradicional dogma ”societas delinquere non
potest” (las sociedades no pueden delinquir). Sin embargo, producto
de la incorporación de Chile a la OCDE, se introdujo la
responsabilidad penal de las personas jurídicas, por medio de la Ley
Nº 20.393, como forma de cumplir compromisos internacionales
(Hernández, 2010). Esta ley se aplica tanto a personas jurídicas de
derecho privado, así como a las empresas del Estado (artículo 2º, sin
distinción de tamaño. La ley, en su artículo 1º, contempla un catálogo
reducido de tipos penales, que son:

a) Lavado de dinero (contemplado en el artículo 27 de la Ley Nº


19.913, que crea la Unidad de Análisis Financiero).

b) Financiamiento del terrorismo (artículo 8º de la Ley Nº 18.314,


sobre conductas terroristas).

c) Soborno o cohecho activo tanto de empleados públicos nacionales


(artículo 250 del Código Penal), como de funcionario público
extranjero (artículo 251 bis del mismo cuerpo legal).

Una persona jurídica, también denominada persona moral o ficticia, es una


organización o institución formada por varias personas físicas y que
posee personalidad jurídica, es decir, tiene capacidad independiente de la de
sus miembros para ser titular de obligaciones y derechos.
Una organización o entidad con personalidad jurídica formada por varias personas físicas se
denomina persona jurídica o moral

Normalmente, estas organizaciones son creadas para realizar una actividad y


conseguir ciertos objetivos. Una organización de este tipo debe contar con
un reconocimiento legal para poder ser declarada como persona jurídica.

Las personas jurídicas se encuentran reguladas a partir del artículo 35 del Código
Civil.

Clasificación de las personas jurídicas


Las personas jurídicas pueden ser organizaciones con o sin fines de lucro.
Además, pueden tratar de alcanzar un fin común a todos los componentes de la
misma o bien poseer un determinado patrimonio con una finalidad concreta.

En este sentido, los tres tipos de organizaciones que poseen personalidad


jurídica son:

1. Las corporaciones de interés público.


2. Las asociaciones tanto de interés público como de interés particular (si la ley les ha
concedido personalidad propia).

3. Las fundaciones de interés público, formadas por un patrimonio que se destina a un


objetivo (normalmente altruista).

Atributos de las personas jurídicas


Las personas jurídicas poseen una serie de atributos propios y diferenciados a los
de las personas físicas que componen estas organizaciones. Estos atributos
propios de las personas jurídicas son:

 Razón o denominación social y domicilio.

 Capacidad y responsabilidad para tener bienes, obligaciones y derechos.

 Una nacionalidad y una vecindad civil.

 Tienen su propio patrimonio.

Causas de extinción de una persona


jurídica
Según el artículo 39 del Código Civil, se pueden diferenciar tres motivos
generales por los que se puede extinguir una persona jurídica:

 Fin del plazo de funcionamiento legal de la organización.

 Realización del objetivo final por el que se constituyó la persona jurídica.

 No ser posible alcanzar la finalidad con las actividades y medios disponibles de la


organización