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Unidad 5 – Psicología del desarrollo – Berger.

Infancia y adolescencia.
La genética ha desempeñado un papel importante en la dinámica del desarrollo humano.
El proyecto de genoma humano promete descifrar el código genético invisible que dirige el crecimiento
humano; cada persona que consulta al médico acerca de un malestar o rasgo específico es interrogada sobre los
trastornos familiares y de sus antepasados, y cualquiera que estudia el desarrollo infantil comprende que los
genes son la base de todo crecimiento que tratamos de entender.
Los genes están influidos por la interacción progresiva con el entorno que incluye todo lo que no es genético,
desde la nutrición del feto hasta el macro sistema del niño en crecimiento. Los genes son la causa principal de la
variabilidad, la diversidad y determinan que el desarrollo humano sea un tema tan interesante.

La genética: bases biológicas y éticas.


Un principio básico del crecimiento humano es la plasticidad: las personas están moldeadas por las experiencias
de la vida. Pero la plasticidad requiere algún material en bruto para darle forma, alguna sustancia esencial para
desencadenar el proceso del desarrollo. Los genes proveen el material en bruto.
La especie humana.
La gran mayoría de los genes de cada persona son idénticos a los de cada ser humano, varón o mujer,
relacionados o no. Como resultado de las instrucciones que portan los genes, cada miembro nuevo de la raza
humana comparte ciertas características con otro, vivo o muerto o que todavía no ha nacido.
 Las estructuras físicas comunes (como el alineamiento pelviano que permite la posición erecta del humano).
 Las tendencias de las conductas comunes (como la necesidad de comunicarse a través del lenguaje).
 El potencial reproductor común (el cual permite que cualquier hombre o mujer pueda producir un nuevo
miembro de la especie).
El resto de los genes de cada persona es diferente en varios sentidos de los genes de los demás individuos. Este
diferencial por lo general toma la forma de un alelo que tiene solo uno o dos cambios en las miles de
combinaciones de letras. La diversidad que estas pequeñas variaciones proporcionan al código genético, a través
de las generaciones, es esencial para la adaptación humana a un ambiente y a unas necesidades que cambian
constantemente. Por lo tanto, el hecho de que los humanos son diferentes entre sí desde el punto de vista
genético significa que como especie, estamos en condiciones de sobrevivir a medida que cambien las
condiciones y circunstancias.
Nuestra diversidad también beneficia a toda la comunidad a través de la especialización y la cooperación. Cada
uno de nosotros es mejor en determinadas tareas o actividades que en otras debido a las habilidades y aptitudes
especificas que cada uno hereda. Tanto las semejanzas como las diferencias permiten la supervivencia de la
especie humana.

Los mecanismos de la diversidad.


Si cada espermatozoide u óvulo de un progenitor contiene 23 cromosomas ¿Cómo es posible que cada
concepción pueda ser única desde el punto de vista genético? La respuesta es que: cuando los pares de
cromosoma se dividen durante la formación de los gametos, el azar determina que un cromosoma de cada par
sea asignado a un gameto y el otro cromosoma a otro gameto. De esta forma son posibles muchas
combinaciones de cromosomas. Según las leyes de la probabilidad hay 2 23, es decir, alrededor de 8 millones de
combinaciones posibles. Esto significa que cada individuo puede producir aprox. 8 millones de óvulos o
espermatozoides diferentes en aspecto cromosómico.

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Además, justo antes de que un par cromosómico se divida para formar gametos, a veces se rompen o
intercambian algunos segmentos correspondientes a ese par, alterando la composición genética de los miembros
del par. A través de las recombinaciones que produce, este cruzamiento de los genes añade muchas más
probabilidades a la diversidad genética. A esto se agrega que la hembra de los genes se replica, repiten, mutan,
duplican e incluso giran sobre sí mismo, creando a menudo un cigoto no variable al proceso, pero a veces
pueden crear un niño en cierto modo extraordinario. Cada cigoto es único y cada ser tiene sus instrucciones
genéticas propias.
Los gemelos. Aunque cada cigoto es genéticamente único, no todos los recién nacidos lo son. En algunos
embarazos, la acumulación de células en crecimiento se divide en los primeros estadios de duplicación y
división, creando 2, 4 o incluso 8 grupos idénticos e independientes. Estos grupos de células se convierten en
gemelos monocigóticos (gemelos idénticos) o cuatrillizos monocigóticos u octillizos monocigóticos, así
llamados porque se originaron de un único (mono) cigoto.
Debido a que se originaron del mismo cigoto, los mecanismos múltiples monocigóticos comparten instrucciones
genéticas idénticas con respecto a la apariencia física, los rasgos psicológicos, la vulnerabilidad a ciertas
enfermedades y otras más. Cada letra de su código genético es la misma, incluidos los alelos y las mutaciones.
Son clones naturales, originarios. Si la concepción se produce en un laboratorio en vez de que suceda en el
cuerpo de una mujer, es técnicamente posible dividir el organismo humano en etapas de dos, o cuatro, u ocho
células. Estos monocigotos múltiples se podrían implantar en el útero. Por el momento, este tipo de clonación es
considerada no ética e ilegal, y la incidencia natural de gemelos monocigóticos (1 cada 270 nacimientos) se
mantiene constante para cada grupo étnico, en cada nación y en madres de todas las edades.
Gemelos monocigóticos: gemelos que tienen genes idénticos porque se formaron a partir de un cigoto que se
dividió en dos organismos idénticos al principio del desarrollo-
Gemelos dicigóticos: gemelos formados cuando dos óvulos separados fueron fertilizados aproximadamente al
mismo tiempo por dos espermatozoides separados. Estos gemelos comparten casi la mitad de sus genes, como
cualquier otro par de hermanos.
Pocos gemelos son monocigóticos. Los gemelos dicigóticos (gemelos fraternos) comienzan la vida como 2
cigotos separados originados por la fertilización de 2 óvulos aproximadamente en el mismo momento. Las
concepciones dicigóticas pueden ocurrir con más frecuencia de 1 cada 6 embarazos, pero por lo común sólo uno
de los gemelos se desarrolla transcurrido el periodo embrionario. Los nacimientos de gemelos dicigóticos
ocurren naturalmente 1 vez cada 60 nacimientos, con una variación considerable entre los grupos étnicos.
La edad también es un factor: las mujeres con edades cercanas a los 40 años tienen 3 veces más posibilidades de
tener gemelos dicigóticos que las mujeres al comienzo de la tercera década de su vida. Pueden no ser del mismo
sexo y tampoco parecerse, o ser muy parecido, como lo pueden ser a veces los hermanos y hermanas que no son
gemelos.
Otros nacimientos múltiples como los triples o cuádruples, asimismo pueden ser monocigóticos, dicigóticos,
tricigóticos, cuadricigóticos, y así sucesivamente. Por lo general, cuantos más embriones se desarrollen dentro
del útero, más pequeños, más inmaduros y más vulnerables son.

Métodos alternativos de concepción: entre el 2 y el 30% de las parejas son infértiles (no pueden engendrar un
bebe al menos después de un año de haberlo intentado). En países desarrollados muchas parejas recurren a la
tecnología de reproducción asistida (ART), que emplea docenas de técnicas para ayudar a las parejas a concebir.
Una es la fertilización in vitro (IVF), que consiste en extraer quirúrgicamente los óvulos de la mujer y

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mezclarlos con los espermas, si los cigotos son viables comienzan a duplicarse y dividirse, algunos se insertan
en el útero y el embarazo cursa normalmente. En la actualidad la IVF es una “rutina”.
Un procedimiento reciente (1992) también frecuente consiste en inyectar un esperma viable en un óvulo in vitro
como una manera de superar la infertilidad masculina.

Desde el genotipo hasta el fenotipo.


La concepción combina las instrucciones genéticas de ambos padres referidas a cada una de las características
humanas ¿Cómo influyen esas instrucciones en las características específicas que heredará el hijo? La mayor
parte de los rasgos son tanto poligénicos, es decir, afectados por muchos genes, como multifactoriales, es decir,
influidos por muchos factores, incluidos los factores del entorno. Esto es especialmente cierto para los genes
que afectan el cerebro.
Para comprender la complejidad de las influencias genéticas, debemos distinguir en primer lugar entre la
herencia genética de una persona, es decir, su potencial genético, y la expresión de esa herencia en la fisiología,
la apariencia física y las tendencias conductuales de esa persona la suma total de todos los genes que una
persona hereda es el genotipo (potencial genético). El genotipo está presente en cada cigoto y en cada célula no
reproductora del cuerpo de una persona. Sin embargo, muchos genes del genotipo nunca afectan a la persona.
La suma total de todos los rasgos expresados y efectivos que provienen de los genes, incluidos los rasgos físicos
como las cejas espesas y los rasgos no físicos como el anhelo de emociones, constituye el fenotipo de la
persona (expresión genética). El fenotipo es lo que podemos observar al mirar una persona, al analizar su
química corporal, al observar su conducta. Por lo tanto, todo, desde la memoria hasta la locura es parte del
fenotipo.
Somos portadores de estos genes no expresados, es decir, que los “portamos” en nuestro ADN y los podemos
pasar al esperma o a los óvulos y por lo tanto a nuestros hijos. Cuando un cigoto hereda un gen que era portado
sólo (no expresado) por un progenitor, el cigoto tendrá ese den en el genotipo. Ese gen puede entonces
expresarse en el fenotipo o puede simplemente ser portador otra vez, con la posibilidad de afectar a la próxima
generación, si otros genes y el entorno se expresan en el fenotipo probable.

La interacción gen-gen.
Hay dos niveles de interacción que determinan si un rasgo genético se expresa o no en el fenotipo:
 La interacción entre las proteínas sintetizadas a partir de los aminoácidos específicos codificados en los
genes que influyen en los rasgos.
 La interacción constante entre el genotipo y el entorno.
Interacción entre los genes mismos.
Los genes aditivos. Un patrón común de interacción entre los genes comienza con un gen aditivo. Cuando los
genes interactúan de manera aditiva el genotipo refleja las contribuciones de todos los genes que están
involucrados. Los múltiples genes que influyen en la estatura, el pelo y el color de piel, por lo común
interactúan en una forma aditiva.
Cada gen aditivo que está en el genotipo de una persona ejerce un impacto en el fenotipo.
Los genes dominantes y los genes recesivos.
Los patrones no aditivos son menos comunes, y en ello el fenotipo muestra mucha más influencia de un gen que
de los otros. Una clase de patrón no aditivo es el patrón dominante – recesivo. Cuando un par de genes
interactúa de acuerdo con este patrón, el fenotipo revela la influencia de un gen más poderoso, llamado el gen
dominante. El otro, el gen más débil, el gen recesivo, no se expresa de una manera obvia.

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Algunas veces el gen dominante controla por completo las características y el gen recesivo sólo es portado,
según que tenga una influencia evidente en el fenotipo. En otros casos, el resultado refleja la dominancia
incompleta, con el fenotipo influido primariamente, pero no de forma exclusiva, por el gen dominante.
Cientos de características físicas están determinadas según el patrón dominante – recesivo. Los tipos de sangre
A y B son dominante y el 0 es recesivo, conduciendo a una relación compleja de genotipo y fenotipo en la
sangre heredada. Los ojos marrones son dominantes respecto de los azules y muchas enfermedades genéticas
son recesivas.
Los genes ligados al cromosoma X.
Se dice que algunos genes están ligados a X porque están ubicados sólo en el cromosoma X. Cualquiera que
sean los genes recesivos que un hombre herede en su cromosoma X no pueden ser equilibrados o dominados
por los genes de un segundo cromosoma X, ya que él no tiene un segundo cromosoma X. Los genes recesivos
en su cromosoma X se expresarán en su fenotipo. Esto explica porque los rasgos que están en el cromosoma X
pueden ser transmitidos de la madre al hijo pero no del padre al hijo (dado que Y no porta ese rasgo).

El par 23 y el daltonismo ligado a X.


Par 23 Fenotipo Genotipo Generación siguiente
XX Mujer No es portadora Sin daltonismo a partir de la madre.
normal
XY Hombre Cromosoma X Sin daltonismo a partir del padre.
normal normal de la
madre
XX Mujer Portadora a partir La mitad de sus hijos heredara su cromosoma X. las niñas con su
normal del padre cromosoma X serán portadoras, los varones con su cromosoma X
serán daltónicos.
XX Mujer Portadora a partir La mitad de sus hijos heredara su cromosoma X. las niñas con su
normal de la madre cromosoma X serán portadoras, los varones con su cromosoma X
serán daltónicos.
XY Hombre Heredero de la Todas sus hijas tendrán el cromosoma X del padre. Ninguno de
daltónico madre los hijos tendrá el cromosoma X del padre.
Todos los hijos tendrán visión normal, a menos que la madre
también haya tenido un cromosoma X para el daltonismo.
XX Mujer Heredero de Cada niño tendrá un cromosoma X de la madre. Por lo tanto, cada
daltónica ambos hijo será daltónico. Las hijas serán solo portadoras, a menos que
(rara) progenitores también hayan heredado un cromosoma X del padre, como su
propia madre.

Más complicaciones. Los genes sólo dirigen la ubicación de 20 aminoácidos, cuya combinación dirige la
síntesis de miles de proteínas y enzimas que luego formarán las estructuras físicas y orientarán sus funciones
bioquímicas. Las proteínas de cada célula del cuerpo están continuamente afectadas por otras proteínas,
enzimas, nutrientes y toxinas que controlan la función celular. Un gen dominante podría no “penetrar” en el
fenotipo por completo. Esta penetrancia incompleta puede estar causada por la temperatura, el estrés o muchos
otros factores. Algunas veces la división de un par de cromosomas en el momento de la concepción o antes no
es exacta, lo que da como resultado que la persona sea un mosaico, esto es, que tenga una mezcla de células,
algunas con un gen dominante, otras sin éste, y en un patrón aditivo, algunos genes contribuyen sustancialmente
más que otros, porque son naturalmente dominantes en forma parcial o porque su influencia esta amplificada
por la presencia de otros genes.

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Además, ciertos genes se comportan en forma diferente según que hayan sido heredados de la madre o del
padre. Todavía no se ha determinado como funciona ni las razones de esta impronta genética parental. La
impronta incluye cientos de genes pero no ocurre en todos los cromosomas. Algunos de los genes que influyen
en la altura, la producción de insulina y diferentes formas de retardo mental afectan a un niño de diversas
maneras, e incluso de modos contrarios, lo cual depende de qué progenitores proceden.
La complejidad poligénica es muy evidente en la genética de la conducta, que es el estudio de los orígenes
genéticos de las características psicológicas. Estos incluyen rasgos de la personalidad como la sociabilidad, el
carácter autoafirmante, el malhumor, la timidez, trastornos psicológicos como la esquizofrenia, la depresión y el
trastorno por déficit de atención con hiperactividad, y rasgos cognitivos como la memoria numérica, la
percepción es parcial y la facilidad de expresión.
Todas las tendencias conductuales están influidas por muchos pares de genes, algunos interactúan en el modo
dominante – recesivo, algunos en el aditivo y algunos crean nuevas combinaciones del funcionamiento
epigenético que todavía no han sido definidas o comprendidas. Y casi todos los patrones de conducta pueden ser
causados por diferentes conjuntos de genes. Para estudios del desarrollo resulta pertinente una lista de las
“reglas epigenéticas” de la genética de la conducta:
1- Muchos genes interactúan para producir un rasgo.
2- Los factores ambientales son importantes, determinan si un rasgo se va a expresar o no y qué forma de
expresión tomará.
3- Las influencias ambientales cambian durante toda la vida. Un rasgo que era plástico al principio de la vida
puede convertirse en difícil de cambiar una vez que ha sido moldeado.
4- A pesar de la regla 3, también los adultos mantienen cierta flexibilidad evolutiva.
5- Con independencia de todas las reglas anteriores, el “efecto mariposa” influye en la genética de la
conducta.

Complicaciones en la concepción que afectan la expresión genética:


- Genes amplificados o anulados por otros genes.
- Genes afectados por nutrientes y toxinas en el cuerpo de la madre.
- Penetrancia incompleta de los genes dominantes.
- Mosaico, causado por la división variable de los cromosomas.
- Genes extra o perdidos, causados por la división desigual de los cromosomas.
- Impronta, afectada por el gen que proviene de la madre o el padre.
- Mutaciones debidas a pequeños errores de transcripción cuando se forman gametos.
- Repeticiones extra de una “palabra” de 3 letras (alguna variación es normal; demasiadas causan
enfermedades graves).

Natura y nurtura.
Para estudiar la interacción compleja de la herencia y el entorno, los investigadores desearían distinguir los
impactos de cada una de esas dos fuerzas. Esto es difícil porque en cada rasgo dado, natura y nurtura están
entrelazados en todo momento. Cuando el rasgo en cuestión es físico, el impacto de los genes sobre el fenotipo
parece bastante obvio. Los parecidos familiares en los rasgos faciales, el color de la piel o la forma del cuerpo
pueden inducir fácilmente o aseverar “tiene la nariz de la madre”, lo cual significa que es hereditario.
Pero cuando un rasgo es psicológico, especialmente uno que cambia a través del tiempo, el hecho de que
aparezca y se transmita en las familias se podría explicar tanto por el ambiente como por la herencia.

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Comparando a los gemelos.
Ellos representan un experimento natural. Los gemelos monocigóticos tienen todos los mismos genes mientras
que los gemelos dicigóticos (mellizos), como otros dos hermanos, compartes solo la mitad de sus genes. Por lo
tanto, si los gemelos monocigóticos son mucho más semejantes entre sí en cuanto a un rasgo particular que los
gemelos dicigóticos, es probable que los genes desempeñen un papel significativo en el desarrollo de ese rasgo.
Por el contrario, si ambas clases de gemelos son igualmente proclives a compartir una característica, tal vez sea
el ambiente. Estas comparaciones de gemelos han mostrado que casi todos los rasgos psicológicos están muy
influidos por la genética. Hay un problema: se supone que los gemelos que crecen en una familia determinada
comparten el mismo entorno. En realidad cada uno tiene sus propias experiencias. Por esto ellos pueden no
coincidir en un rasgo particular y no necesariamente se deba a que sus genes son diferentes.

Comparando a los niños adoptados.


Esto demuestra otra forma natural de diferenciar el impacto de los genes del de la crianza. Los rasgos que
muestran una fuerte correlación entre niños adaptados y sus padres biológicos parecen tener una base genética;
los rasgos que muestran una fuerte correlación entre los niños y sus padres adoptivos sugieren la influencia del
ambiente. Las familias reconstituidas con niños que tienen diversas conexiones biológicas entre ellos (por
ejemplo medios hermanos) y con sus padres, también revelan diferencias entre la herencia y el entorno.
Casi todas las características psicológicas y los rasgos personales están influidos genéticamente. Casi todas las
características psicológicas y los rasgos personales también están afectados por el entorno de la persona. La
herencia siempre interactúa con el ambiente y viceversa.

Más precisión: la genética molecular.


Ni los gemelos, ni los niños adoptados, ni los hermanastros pueden decirnos con exactitud cómo se combinan
las influencias genéticas y ambientales. Los rasgos de la conducta tienden a ser poligénicos y multifactoriales, y
cada factor de choque ejerce una influencia pequeña y variable difícil de detectar. En efecto, los genes que
influyen en la susceptibilidad de los rasgos complejos no actúan por sí mismos, pero interactúan con uno o
muchos genes y los factores ambientales. Por si mismos, explican solo una pequeña porción de la variedad del
fenotipo complejo.
Los investigadores pueden observar de forma no directa un patrón de genes que dos individuos comparten en un
cromosoma particular. Si dos personas con el mismo locus genético (lugar de un patrón genético particular) y
código también son similares en algún aspecto de sus fenotipos, los investigador pueden concluir que el gen
particular contribuye en algo a ese rasgo.
Los genes “contribuyen”, no causan. Muchos genes y muchos aspectos del entorno crean y sostienen cada rasgo
humano.
Cada rasgo, acción y actitud de todos los organismos vivientes tienen un componente genético; sin genes,
ninguna conducta podría existir. Los genes tienen que ser traducidos a fenotipos y típicamente deben funcionar
en un entorno determinado. Además, los genes no actúan solos, actúan junto con otros genes, con frecuencia
con muchos de ellos.

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