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INTRODUCCIÓN

Es importante mencionar que, en el ámbito empresarial en el Perú, es en general la


forma en como ésta se encuentra constituida, lo cual comprende tanto activos, como lo
son sus recursos tanto materiales como humanos y sus derechos, así como sus pasivos
que comprenden de manera general a las deudas. Conociendo muy bien estos aspectos y
manteniendo un control y sobre todo una organización eficiente sobre ellos se puede
afirmar que una empresa puede desenvolverse en el mercado de manera satisfactoria;
sin embargo, siendo que ningún sistema es totalmente perfecto se presentarán casos en
los que una empresa, debido a un deficiente técnica de organización, presente cierto
desbalance que comprometa, entre otros elementos, su situación económica cabiendo la
posibilidad de que ésta a su vez repercuta en la misma existencia de la empresa.

Por lo que, en el momento en que una empresa experimenta un periodo de crisis


momentánea, ésta busque, en aras de poder continuar ejerciendo sus actividades
comerciales, que el pago de sus deudas que mantiene con sus acreedores y potenciales
acreedores se puedan flexibilizar y cancelar a futuro. La opción que el derecho nos da
en este tipo de situaciones se conoce como procedimiento de naturaleza concursal y
dentro del mismo se encuentra el procedimiento concursal preventivo cuya solución al
problema

en que implica una nueva oportunidad a la empresa que se encuentra al borde de crisis e
insolvencia total, así como también implica la formación de lazos y pactos económicos
con aquellas personas que le tiendan una mano de ayuda para que la empresa continúe
en el mercado de forma regular y acorde a ley. Dado que en este mecanismo lo que
media es una negociación entre acreedores y deudores, ello nos da a entender que ambas
partes saldrán beneficiadas del acuerdo y que la relación entre ellas perdurará y hasta en
algunos casos evolucionará en una más sólida y productiva.

Cabe mencionar adicionalmente que el uso del procedimiento simplificado en el que


requiere que el total del pasivo del deudor no supere las 200UIT y puede tramitarse ante
un notario público. El procedimiento también protege al patrimonio del deudor pues
bastará la presentación del Convenio de Reprogramación de Pago para que se suspenda
la exigibilidad de todas las obligaciones que el deudor tuviera pendientes.
CAPITULO I
CONCURSO PREVENTIVO
1.1. HISTORIA
Según Osvaldo Gomes Leo, la idea primigenia de un procedimiento de
naturaleza concursal a través del cual se puede prever la crisis del deudor se
remonta al derecho estatutario italiano, el cual no solo desarrollo el proceso de
quiebra para enfrentar dicha crisis, sino que también se contempla la posibilidad
de que el proceso de quiebra pueda finalizar con un acuerdo entre el deudor y los
acreedores mediante un concordato resolutorio (Gomes Leo, 1992). A esto se
agrega, como lo menciona Antonio Tonon, que el deudor también podía
adelantarse a dicho proceso de quiebra, a través de un Concurso preventivo
(Tonon, 1992).

La primera etapa del Derecho Concursal Peruano, lo podemos encontrar en el


código de comercio del 15 de febrero de 1902, donde se regula la figura de
suspensión de pagos, la misma que se trataba de un concordato preventivo,
seguidamente con la ley Nº 7566 (Ley Procesal de Quiebras de 1 de agosto de
1932, en la que se legislaba los convenios de liquidación extrajudicial, entre
ellos se encontraba uno de naturaleza preventiva. Pero a raíz de la expedición del
Decreto Ley N° 26116, Ley de Reestructuración Empresarial, de 30 de
diciembre de 1992, la vía del procedimiento concursal preventivo tuvo un
cambio radical, y es que solo se optó por la declaración de insolvencia,
descartándose en todo momento el concurso preventivo. Sin embargo
INDECOPI se pronunció al respecto y estableció que el sistema concursal no
estaba siendo accesible a todos los agentes económicos, sobre todo, para los
pequeños deudores, razón por la cual se promulgó el Decreto Legislativo Nº 845
(Ley de Reestructuración Patrimonial de 21 de septiembre de 1996, con el que se
implementó nuevos procedimientos concúrsales destinados a cubrir distintas
necesidades, encontrándose entre ellos el denominado concurso preventivo.

De este modo, el concurso preventivo se incorporó en el sistema concursal en


1996, con la finalidad que los deudores no solo tuviesen la oportunidad de
enfrentar una crisis, sino también prevenir con la debida anticipación.

1.2. CONCEPTO
En el sistema concursal peruano existen dos tipos de procedimiento: el ordinario
y el preventivo (Ley N. 27809, 2002). El procedimiento ordinario busca
enfrentar y revertir una crisis (o insolvencia) manifiesta, mientras que el
preventivo busca prevenir esa crisis antes de que se materialice y así evitar una
situación desesperada. La legislación ha establecido barreras de acceso al
procedimiento preventivo para evitar que deudores en situación de insolvencia
se acojan a él, y permitir que deudores que prevean una situación de insolvencia
puedan obtener la protección que éste brinda (Ramos Padilla, 2016; Flint, 2002;
Puelles Olivera, 2013).
La única finalidad del procedimiento concursal preventivo es conceder un
espacio para que los acreedores manifiesten su opinión sobre el Acuerdo Global
de Refinanciación propuesto por el deudor (Ramos Padilla, 2016; Flint, 2002).

El procedimiento preventivo está destinado a ayudar a resolver casos en los que


la crisis puede ser prevista con cierta antelación. Esto permite que el deudor
busque alternativas y alivie su carga financiera corriente, trasladándola a
mediano o largo plazo para poder hacer frente a las situaciones que se le
presentarán en el futuro cercano (Puelles Olivera, 2013).

Ahora, tenemos que acotar que en este procedimiento no existe interés alguno
por parte de los acreedores en intervenir en la administración del deudor; es
decir, no se afecta la competencia de la Junta General de Accionistas, sino más
bien, sólo se busca adoptar algunos mecanismos que reviertan situaciones de
potencial crisis económicas que afronta la empresa. A este procedimiento le son
aplicables supletoriamente las disposiciones contenidas en el Capítulo V Titulo
II de la Ley, con las excepciones previstas en ella. Asimismo, Morales Prado
define al Concurso Preventivo como: “La figura destinada a prevenir
insolvencias; la finalidad de este proceso es permitir al deudor reprogramar sus
obligaciones crediticias evitando así caer en dicho estado (…)” (Morales Prado,
2013).

1.3. REQUISITOS PARA ACOGERSE AL PROCEDIMIENTO


Cualquier deudor podrá solicitar el inicio de un Procedimiento Concursal
Preventivo, que se regirá por el presente Título y supletoriamente por el Capítulo
V del Título II, siempre que no se encuentre en ninguno de los supuestos
establecidos en el primer párrafo del artículo 24º.

Con este propósito, deberá presentar una solicitud a la Comisión, adjuntando la


documentación e información señaladas en el artículo 25º, en lo que resulte
aplicable, la misma que constituye requisito de admisibilidad de la solicitud

1.4. PRESUPUESTOS PARA EL INICIO DE UN CONCURSO PREVENTIVO


La legislación concursal peruana señala que cualquier deudor puede solicitar el
inicio de un procedimiento concursal preventivo siempre que no se encuentre en
alguno de los supuestos contemplados en la ley para el sometimiento a un
procedimiento concursal ordinario; es decir, que no tenga más de un tercio (1/3)
del total de sus obligaciones vencidas e impagas por más de treinta (30) días, ni
que sus pérdidas acumuladas deducidas las reservas superen el capital social
pagado (Ley N. 27809, 2002). Cabe notar que solo el deudor (y no sus
acreedores) puede solicitar su sometimiento a un concurso preventivo.

El deudor debe encontrarse en el supuesto de una insolvencia inminente, no una


insolvencia actual, para poder solicitar el inicio de un procedimiento preventivo.
Esto significa que se puede deducir de su actual situación patrimonial que si
bien, al día de la solicitud, no presenta dificultades para afrontar sus
obligaciones, en un futuro su situación patrimonial y financiera empeorará y no
se verá en capacidad de afrontar las obligaciones que se tornen exigibles de
manera regular. En estos casos, el sistema concursal actúa como un sistema de
saneamiento financiero en vez de un sistema de pago o liquidación ordenada,
como sería en un procedimiento ordinario (Ramos Padilla, 2016).

Si es que el deudor cumple con estos requisitos debe presentar una solicitud de
inicio de concurso preventivo ante la Comisión, la misma que debe ir
acompañada de la siguiente información:
i. Resumen ejecutivo respecto a su viabilidad económica, actividades a
realizar y medios para solventarlas.
ii. Acta de junta general de accionistas donde conste el acuerdo para
acogerse al procedimiento concursal preventivo.
iii. Copia del documento de identidad y poderes del representante que
suscribe la solicitud.
iv. Estados financieros de los dos últimos ejercicios.
v. Indicar las fuentes de financiamiento utilizadas durante los dos últimos
ejercicios.
vi. Copia del libro de planillas correspondiente al último mes.
vii. Relación detallada de las obligaciones del deudor.
viii. Relación de bienes de propiedad del deudor y gravámenes que los
afectan.
ix. Relación detallada de créditos por cobrar.
x. Copia de la ficha de su registro único de contribuyente (R.U.C.).
xi. Declaración jurada sobre la existencia o no de vinculación con sus
acreedores (Ley N. 27809, 2002).

Asimismo, el deudor puede solicitar que se le otorgue la protección patrimonial


anticipada, es decir, que se suspenda la exigibilidad de sus obligaciones, se
levanten embargos, medidas cautelares y otras que tengan como consecuencia la
ejecución de sus bienes. Si es que solicita esta medida y la autoridad concursal la
concede, ésta estará vigente desde la declaración del inicio de concurso hasta la
aprobación (o desaprobación) del Acuerdo Global de Refinanciación (Ley N.
27809, 2002; Ramos Padilla, 2016).

1.5. DECLARACIÓN DEL CONCURSO PREVENTIVO Y


RECONOCIMIENTO DE CRÉDITOS.
Una vez que el deudor presenta la solicitud de acogimiento al procedimiento
concursal preventivo, la autoridad concursal verificará el cumplimiento de los
requisitos de admisibilidad explicados en el numeral precedente. Si es que el
deudor ha cumplido con ellos, la autoridad admitirá a trámite la solicitud y
dispondrá la difusión del procedimiento en el Diario Oficial El Peruano (Ramos
Padilla, 2016).

Luego de esta publicación, los acreedores deberán solicitar el reconocimiento de


sus créditos. Cabe mencionar que, en este caso, no se admite el reconocimiento
tardío de créditos pues solo se lleva a cabo una única junta de acreedores en la
que se decide si se aprueba el Acuerdo Global de Refinanciación (Ramos
Padilla, 2016).
1.6. CONFORMACIÓN DE LA JUNTA DE ACREEDORES.
Los únicos acreedores legitimados para asistir con derecho de voz y voto a la
junta de acreedores en un procedimiento concursal preventivo son los que han
obtenido el reconocimiento de sus créditos por parte de la autoridad concursal
(Ramos Padilla, 2016).

Cabe recordar que, como se mencionó anteriormente, solo los acreedores


titulares de créditos concursales podrán obtener un reconocimiento de sus
créditos por parte de la autoridad concursal.1

Hay que notar una diferencia muy importante respecto a las facultades de la
junta de acreedores entre un procedimiento ordinario y uno preventivo: en el
preventivo, la junta de acreedores no tiene el poder de desapoderar al deudor, es
decir, no tiene derecho a remover a sus administradores, lo que sí sucede en un
procedimiento ordinario (Puelles Olivera, 2013).

1.7. EN CUANTO A LA EFICACIA.


Recién con la presentación del Acuerdo Global de Refinanciamiento
debidamente aprobado y certificado se conseguía la suspensión de la
exigibilidad de todas las obligaciones del deudor que tuviera pendientes hasta la
fecha de presentación de la solicitud para el inicio del procedimiento.2

Protección del patrimonio del deudor acontecía de manera inmediata con la


resolución firme de declaración de insolvencia, en el Concurso Preventivo el
concursado, pese a haber logrado un pre acuerdo del todo complicado como
anotábamos en el acápite anterior, estaba en una situación de incertidumbre
hasta el momento de instalación de su Junta de Acreedores, toda vez que
solamente a partir de ese instante podía ver transformado su pre acuerdo inicial
en un Acuerdo Global de Refinanciamiento definitivo que sí permitiría la
suspensión de sus obligaciones, en tanto los términos y condiciones de éstas
variarían en función del citado documento.

Queda claro que en toda la fase pre concursa] (entre la solicitud de acogimiento
hasta la publicidad del concurso y convocatoria de acreedores) y en la fase
concursa] (determinada por el apersonamiento de los acreedores, la verificación
de créditos y la instalación de la Junta), la persona concursada no contaba con
garantías de protección de su patrimonio y las obligaciones ya vencidas o
exigibles en esos periodos podían series demandadas en cualquier momento por
cualquier acreedor legitimado, sin posibilidad por parte del deudor de invocar la
resolución de acogimiento al Concurso Preventivo emitida por la autoridad
concursa] como mecanismo de interrupción o defensa ante dichas acciones.

1
Ley N. 27809
2
Artículo 111 del Decreto Legislativo No.845.
Por otra parte, puede verse también que, de lograrse la suspensión de la
exigibilidad de obligaciones, éstas abarcaban a las devengadas hasta la fecha de
presentación de la solicitud de acogimiento al Concurso Preventivo, dejando en
calidad de extra concursales a aquéllas nacidas con posterioridad. Esto último
podía traer un alto riesgo a los acreedores del concursado cuyos créditos
hubieran sido devengados después de la fecha antes referida, en vista que, desde
ese momento hasta la fecha de publicidad del concurso y convocatoria a
acreedores, podían transcurrir semanas e incluso meses donde el mercado y sus
agentes tenían un desconocimiento total de la situación del concursado,
incrementando con ello la inseguridad en las transacciones, lo cual se veía
apañado por una mal entendida reserva del procedimiento.3
1.8. DEFINICIÓN Y APROBACIÓN DEL ACUERDO GLOBAL DE
REFINANCIACIÓN.
“El acuerdo global de refinanciación nace como una oferta contractual, para
constituirse en un compromiso de pago formulado por el deudor con el objeto de
reprogramar sus pasivos” (Ramos Padilla, 2016, pág. 220). El Acuerdo Global
de Refinanciación le da espacio suficiente al deudor para poder sobrellevar la
crisis temporal y poder honrar sus obligaciones (Puelles Olivera, 2013).

El Acuerdo Global de Refinanciación debe contemplar todos los créditos


reconocidos y aquellos que se hayan devengado hasta la fecha de difusión del
procedimiento, sin importar que haya sido o no reconocidos por la autoridad.
Además, debe detallar el cronograma de pagos, la tasa de interés aplicable y las
garantías que se ofrecerán para el pago.

La junta de acreedores aprueba o desaprueba el Acuerdo Global de


Refinanciación presentado por el deudor. Si es que el Acuerdo Global de
Refinanciación no es aprobado y el deudor solicitó la protección patrimonial de
manera anticipada, la autoridad concursal dispondrá el inicio de un
procedimiento concursal ordinario sobre el deudor. De lo contrario (es decir, si
el deudor no solicitó la protección anticipada), simplemente se declarará la
conclusión del concurso (Ley N. 27809, 2002).

Para la aprobación del Acuerdo Global de Refinanciación se requiere el voto de


los acreedores que representen el 66.6% de los créditos reconocidos o asistentes,
dependiendo si la junta se instala en primera o segunda convocatoria,
respectivamente.

Este instrumento concursal deberá detallar el cronograma de pagos, la tasa de


interés aplicable y las garantías que se ofrecerán de ser el caso; además,
contemplará todos los créditos reconocidos, así como los no reconocidos por la
3
Al respecto, el artículo 8 del Decreto Legislativo No.845 estableció que los procedimientos de
declaración de insolvencia y concurso preventivo se tramitarían en reserva hasta que se inscriba la
resolución que declaraba la insolvencia o se publique la correspondiente convocatoria a Junta, lo que
ocurra primero, bajo responsabilidad del funcionario que incumpliera dicha disposición.
Afortunadamente, el principio de reserva en los procedimientos concursales ha sido atenuado con la
promulgación de la Ley No.27146, Ley de Fortalecimiento del Sistema de Reestructuración Patrimonial,
operando la reserva sólo para los procesos de declaración de insolvencia a solicitud de acreedores. En tal
sentido, los criterios de transparencia y seguridad en el tráfico jurídico y comercial han prevalecido.
comisión; esta disposición busca que el acuerdo sea oponible a todos los titulares
de los mencionados créditos a fin de que no se presentes problemas en el futuro.

La Junta de Acreedores podrá prorrogar la aprobación del Acuerdo Global de


Refinanciación, por única vez, por un plazo máximo de quince días posteriores a
su instalación; se entiende que la junta quedará suspendida por el tiempo que
medie entre la fecha de celebración de la junta y la nueva fecha acordada, ahora
en caso de no aprobarse el acuerdo global de refinanciación dentro de plazo,
lamentablemente y por ser la ley general concursal una de naturaleza muy
formalista, el deudor deberá prepararse para ir al procedimiento ordinario de
disolución y liquidación.

1.9. FINALIZACIÓN DEL PROCEDIMIENTO CONCURSAL PREVENTIVO


 Cuando se aprueba el Acuerdo Global de Refinanciación con la
mayoría exigida, siendo el mismo, oponible a los acreedores
reconocidos y no reconocidos.
 Cuando no se aprueba el Acuerdo Global de Refinanciación y el deudor
solicitó la suspensión de la exigibilidad de sus obligaciones desde la
publicación del acogimiento a concurso, entonces la comisión
competente de INDECOPI emitirá una resolución en la que dispondrá
el inicio del Procedimiento Concursal Ordinario del mencionado
deudor, siempre que más del 50% de los créditos reconocidos asistentes
a la junta donde se desaprobó el mencionado acuerdo hayan acordado el
sometimiento a dicho procedimiento. En este supuesto los acreedores
podrán volver a reunirse, a pesar de la conclusión del procedimiento,
pero sólo para tratar aspectos relacionados con el cronograma de pagos
y sus eventualidades; ello ratifica la intervención mínima como ya se
dijo de los acreedores en la administración del patrimonio concursado.

1.10. VENTAJAS DEL PROCEDIMIENTO CONCURSAL PREVENTIVO


 El procedimiento concursal preventivo es de interés público, una vez que
se publica en el diario oficial el peruano, donde se advierte el
acogimiento del deudor a este mecanismo, lo que implica en otras
palabras la citación a todos sus acreedores a presentar sus solicitudes de
reconocimiento de sus créditos. Toda vez que la publicación genera en
aquellos una expectativa de poder participar en la junta de acreedores y
adoptar decisiones que sean más convenientes a fin de recuperar
eficazmente sus créditos. Por otra parte para los deudores significa una
nueva oportunidad para, desde el momento de aprobado el acuerdo
global de refinanciación, cumplir a cabal con sus deudas sin tener la
preocupación de que su patrimonio se canibalice o de perder a sus
financistas, de forma que se genera un plano neutral tanto que tanto los
buenos y malos empresarios mantengan a flote su negocio, de parte de
los buenos de seguir cumpliendo con sus obligaciones que por diversos
temas económicos no han podido cumplir pero con esta nueva
oportunidad se pueda mantener a la par las actividades comerciales y el
pago de las deudas, mientras que de parte de los malos pues es un
mecanismo que puede darle un último salvavidas a fin de que regularicen
su forma de llevar su contabilidad y que se apeguen a la ley y busquen
apoyo para la reorganización de la empresa.

 Mediante el procedimiento concursal preventivo el deudor que se


encuentra en una situación de insolvencia relativa, busca evitar o
prevenir una situación de crisis financiera, para lo cual por todas las
aristas buscan llegar a un acuerdo con sus acreedores y para ello presenta
un documento llamado acuerdo Global de Refinanciación, donde expresa
el nuevo cronograma de pagos, y ello además implica que el deudor
seguirá manteniendo la administración y gestión del negocio es decir,
solo busca una oportunidad de sus acreedores reprogramando sus pagos.
Conveniente es pues este procedimiento, una especie de flotador
salvavidas por así decirlo, ya que también depende del deudor de si este
funcionara o no dependiendo de su capacidad de negociación con los
acreedores así como su capacidad de redistribución de activos y pasivos,
generalmente entran en este procedimiento empresas que tienen una mala
racha de vez en cuando pero a pesar de ello poseen una organización y
administración contable rescatable que sabe reconocer sus errores y que
simplemente necesita un incentivo para corregir sus errores por lo que se
puede decir que, si una empresa vale la pena de acuerdo a su trayectoria
y su organización entonces sus acreedores darán campo amplio para que
sus deudas se reestructuren en nuevos términos y condiciones por lo que
este procedimiento conviene de pleno.
1.11. DESVENTAJAS DEL PROCEDIMIENTO CONCURSAL PREVENTIVO
 Los responsables legales de las empresas no conocen su realidad
empresarial o simplemente la ignoran agregando a ello la falta de
conocimiento de la normatividad, regulación y aplicación de la ley
concursal, lo que implica un asesoramiento equivoco, y ello se debe
quizás a que una gran parte de las empresas se constituyen no con la
finalidad de permanecer en el mercado sino como medios usados para
fines distintos a los de su constitución o en el caso del desconocimiento
de la norma la falta de interés de conocer la norma o las ventajas que
tiene.

 La idea de seguir manteniendo sus fuentes de financiamiento, excusa


sustentable, porque vivos en unas sociedad pese a los adelantos
científicos, llena de prejuicios, y esto se debe si sus fuentes de
financiamiento se entera que dicha entidad comercial está siendo
sometido a un Procedimiento concursal preventivo, de inmediato le
niegan financiamiento, y ello conlleva muchas veces que frente a esa
negativa, muchas empresas que económicamente son viables salgan del
mercado y su personal se vea perjudicado en su proyecto de vida.
Entonces es el temor de la empresa de perder a aquellos que han estado
invirtiendo en ella por buen tiempo ya que como se sabe lo más
conveniente para un inversor es mantener un margen de riesgo menor.
 Los acreedores no tienen la capacidad técnica y probabilística de
discernir entre la crisis temporal y la crisis definitiva por la que, buscan
únicamente canibalizar el patrimonio del deudor, es decir cobrar sus
acreencias no importándoles si la empresa es viable o no. Hay acreedores
que simplemente buscan cobrar sus deudas a toda cosa, sin embargo no
establecen la probabilidad de futuras inversiones, alianzas o grupos
económicos que pudiesen forma con la eventual empresa en crisis o hasta
verlas como una inversión a futuro ya que hay un fortalecimiento de
lazos en el momento en que una empresa se encuentra al borde de la
crisis y viene otra y le ofrece ayuda que la alejen del borde y a la vez la
estabilicen y complementen de forma económica, cosa que puede
traducirse mas allá de las facilidades que puedan mostrarse en el acuerdo
global de refinanciación. Debemos tener en cuenta esto ya que el hecho
de no concurrir el deudor a un procedimiento concursal preventivo ha
traído como consecuencia, que muchas empresas viables
económicamente, su patrimonio sea canibalizado de manera individual
por sus acreedores y esto a su vez significa la salida del mercado como
persona jurídica, dejando sin trabajo a muchas personas, perjudicando su
estatus social y proyecto de vida, lo cual es viable para aquellas empresas
que solo se han constituido como medio para otros fines y rescatar a
aquellas empresas que busquen alcanzar un horizonte comercial
prospero. (Vásquez Rojas).
CAPITULO II
PROCEDIMIENTO SIMPLIFICADO
2.1. CONCEPTO

Este procedimiento está diseñado especialmente para remitir a las empresas con
deudas no mayores de 200 UIT enfrentar las situaciones de crisis y encontrar
conjuntamente con sus acreedores, mecanismos de refinanciación para el pago
de sus obligaciones.

2.2. REQUISITOS PARA ACOGERSE AL PROCEDIMIENTO

Cualquier persona natural o jurídica considerada empresa conforme a la


definición contenida en el artículo 1 de la presente Ley podrá acogerse al
Procedimiento Simplificado establecido en el presente título, siempre que el total
de sus pasivos no supere las doscientos (200) Unidades Impositivas Tributarias
vigentes a la fecha de inicio del procedimiento.

Mediante Decreto Supremo refrendado por el Ministro de Economía y Finanzas,


el Gobierno Central podrá modificar el monto de las Unidades Impositivas
Tributarias a que se refiere el párrafo anterior, en función a las necesidades de la
política económica y de reconversión del director empresarial.

2.3. DOCUMENTACION SUSTENTATORIA

El Procedimiento Simplificado a que se refiere el artículo anterior se seguirá


ante la Comisión de Reestructuración Patrimonial del Indecopi, cualquiera de las
notarías públicas ubicadas en la provincia en la que el solicitante tenga su sede
social, o ante cualquiera de las entidades que hubiesen celebrado un convenio
especial de delegación de funciones con la Comisión del Indecopi para estos
efectos.

Cuando el proceso se inicie ante la Comisión o alguna otra entidad en la que se


hayan delegado facultades para el efecto, el Secretario Técnico de la respectiva
Comisión tendrá las facultades y funciones que en el presente Título se atribuyen
al Notario Público.

El solicitante deberá acompañar a su solicitud, en lo que resulte aplicable, la


siguiente documentación:
i. Copia simple del acta de la Junta de Accionistas o del órgano
correspondiente en la que conste el acuerdo para acogerse al
procedimiento de reprogramación de pagos.
ii. Información relativa a la empresa, señalando su nombre o razón
social, su actividad económica, su domicilio legal y los domicilios y
localidades en los que mantenga oficinas o realice actividades
productivas, la identidad de su representante legal y los poderes con
los que está facultado, así como copia simple de la documentación
sustentatoria correspondiente.
iii. Una relación detallada de sus obligaciones, incluidas las laborales,
precisando la identidad y domicilio de cada acreedor, los montos
adeudados por concepto de capital intereses y gastos y la fecha de
vencimiento de cada una de dichas obligaciones.
iv. una relación detallada de sus bienes muebles e inmuebles indicando
los gravámenes que pesan sobre ellos.
v. un proyecto del convenio de reprogramación de pagos el cual deberá
contar con los elementos señalados en el artículo 100 de la presente
ley.
La información y documentación presentadas deberán ser suscritas por el
representante legal de la empresa de ser el caso.
Al presentar la relación detallada de sus obligaciones señalada en el numeral 3),
el deudor deberá informar bajo declaración jurada que no mantiene ningún tipo
de vinculación con sus acreedores o, caso contrario, informar de la existencia de
vinculación con alguno o algunos de sus acreedores, en cualquiera de los casos
que se indican en el artículo 5 de la presente ley.
Si se considerara necesario para efectos de la evaluación a su cargo, el Notario
Público o su representante, designado para tales efectos, o el Secretario Técnico
de la Comisión, según el caso, podrá requerir al solicitante la presentación de
documentación adicional con el fin de verificar el cumplimiento del requisito
establecido en el artículo 91 de la presente Ley
2.4. CONVOCATORIA A JUNTA DE ACREEDORES

La publicidad que se pretende dar al procedimiento de reprogramación de pagos,


se realizará de dos maneras, la primera de ellas es mediante la publicación de un
aviso en el diario oficial, con el fin de ahorrar costos, se pretende que dicho
aviso sea publicado en una sola ocasión toda vez que en realidad se trata de un
mecanismo de publicidad complementario ya que el principal es la
comunicación que se realizará a cada uno de los acreedores que figuren en el
listado que presenta el deudor al momento de solicitar el inicio del presente
procedimiento. De ahí, reiteramos la importancia del listado que deberá
presentar el deudor en el cual deberán constar absolutamente todos sus
acreedores.

Adicionalmente, se establece la obligación del Notario Público de constatar que


el monto de las acreencias, no excede los límites previstos en cuyo caso, deberá
remitir los actuados a la Comisión con el fin de que ésta de inicio al proceso de
declaración de insolvencia. Se entiende que en dicho supuesto el solicitante
deberá cumplir con todos los requisitos establecidos con el fin de dar una
adecuada tramitación al mismo.

2.5. CONTROVERSIA RESPECTO DE LOS CREDITOS

En caso de originarse controversia respecto de la cuantía de los créditos de algún


acreedor, se establece un mecanismo en virtud del cual, el Notario Público
notificará a ambas partes con el fin de que en un plazo no mayor de dos días
hábiles cumplan con presentar una conciliación respecto del crédito
controvertido. Sin embargo, en caso de no llegar a acuerdo alguno, el Notario
Público deberá remitir los actuados a la Comisión a efectos de que ésta cumpla
con realizar el análisis correspondiente y se pronuncie respecto de la validez de
dicho crédito.

Al apersonarse al proceso, los acreedores deberán informar bajo declaración


jurada que no mantienen ningún tipo de vinculación con el deudor o, caso
contrario, informar de la existencia de vinculación con el deudor, en cualquiera
de casos que se indican en el artículo 5 de la presente ley.

Los acreedores que no se encuentren conformes con algún extremo del crédito
declarado por el solicitante, así como aquellos que no hubiesen sido
considerados en la relación presentada de acuerdo al numeral 3) del artículo 92
de la presente Ley podrán hacer valer su derecho para efectos del presente
procedimiento hasta el décimo quinto día hábil anterior a la fecha señalada para
la realización de la Junta.

En este caso, el Notario Público notificará a ambas partes para que un plazo no
mayor de tres días hábiles presentar ante él una conciliación del crédito
correspondiente. De no haber acuerdo entre las partes, el Notario Público
remitirá la documentación pertinente a la Comisión para que ésta emita
pronunciamiento respecto del crédito invocado. En este caso, el acreedor que
solicite el pronunciamiento de la Comisión deberá cumplir con los requisitos
establecidos en la presente Ley y en el Texto Único de Procedimientos
Administrativos del Indecopi para el procedimiento de reconocimiento de
créditos. La Resolución de la Comisión podrá ser reconsiderada ante la propia
Comisión o apelada ante el Tribunal. En los casos de falta de controversia, el
Notario procederá a registrar los créditos, indicando si el acreedor mantiene o no
vinculación con el deudor, teniendo en consideración para esos efectos lo
establecido en el penúltimo párrafo del artículo 5 de la ley.

2.6. CONTENIDO DEL CONVENIO


El Convenio de Reprogramación de Pagos deberá contener cuando menos:

 Las acciones que se propone ejecutar el Administrador.


 La relación de las obligaciones devengadas hasta la fecha en que se
inició el procedimiento.
 El cronograma de pago de los créditos hasta su cancelación, el mismo
que deberá comprender la totalidad de las obligaciones de la empresa,
inclusive aquellas cuyos titulares no se hubieren apersonado al
procedimiento a la fecha de aprobación del Convenio.
 Los mecanismos propuestos para el financiamiento de la inversión
requerida para la continuación de la actividad de la empresa.
 La política laboral a adoptarse.
 El régimen de intereses.
 El presupuesto que contenga los gastos y honorarios que demande la
administración.
Adicionalmente, dicho Convenio podrá contener disposiciones referidas a la
condonación o capitalización de créditos, las mismas que únicamente serán
oponibles a los acreedores que expresamente votaron a favor de ellas.
2.7. EFECTOS DE LA APROBACION DEL CONVENIO

La aprobación del Convenio de Reprogramación de Pagos suspende de manera


inmediata la exigibilidad de las obligaciones del deudor y adicionalmente,
establece que sólo se aplicarán al capital las tasas de interés compensatorio a la
deuda, excluyéndose los interesas moratorios. Puede apreciarse claramente que
dicha disposición es semejante a aquella relativa a la masa concursal, lo cual
responde a una razón común en ambos casos como es la necesidad de proteger la
masa patrimonial del deudor con el fin de ponerla a disposición de los
acreedores.
Respecto de la necesidad de inscribir el Convenio aprobado, se ha dispuesto que
no sea necesaria la elaboración de una escritura pública para tal fin, sino que
baste una copia certificada del mismo, en perfecta concordancia con la finalidad
de este proceso, como es la reducción de costos, con el fin de hacerlo más
accesible.
CONCLUSIONES

 El planteamiento de un adecuado acuerdo global de refinanciación es vital


en este procedimiento, por lo que su elaboración requiere de estipulaciones
razonables y atractivas a fin de que los acreedores también se encuentren
favorecidos por los mismos términos; teniendo en cuenta que su mala
elaboración traerá graves consecuencias si no se llegan a términos
concordantes.
 implica que en el concurso preventivo para una entidad societaria es una
nueva oportunidad de tomar control de los aspectos pilares de la misma y
una forma de contribuir no solo con el mercado sino con las distintas
personas que mantienen una relación con la entidad societaria y que se ven
afectadas por como esta se desenvuelva durante el transcurso del tiempo.
 El procedimiento simplificado presenta un esquema diseñado
específicamente para aquellas deudas que por su monto no permite a sus
titulares acudir a un proceso concursal debido a los costos que ello
implica. En efecto, si tomamos en consideración que los pagos por
concepto de publicaciones, derechos administrativos, honorarios de
entidades liquidadoras o administradoras, entre otros, podemos apreciar
que alcanzan un monto relativamente alto, sobre todo para una empresa
declarada insolvente. En ese sentido, el contenido de este planteamiento
pretende ofrecer un procedimiento de trámite rápido y de costos menores
que los de un procedimiento de declaración de insolvencia.

BIBLIOGRAFIA
 Vásquez Rojas, E. (s.f.). El No Uso del Procedimiento Concursal
Preventivo y sus Incidencias en las Empresas. Obtenido de
www.uss.edu.pe/uss/RevistasVirtuales/Egresados.../DERECHO_CONCUR
SAL.doc

 Carbonell O'brien, E. (28 de enero de 2013). El Concurso Preventivo: Una


salida viable a las crisis empresariales. Obtenido de Diario Gestión:
http://gestion.pe/empresas/concursopreventivo-salida-viable-crisis-
empresariales-2057619

 Ley General del Sistema Concursal


 Texto Único Ordenado de la Ley de Reestructuración Patrimonial