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Intercambio sobre artículo:

Corrientes actuales de la didáctica Elizabeth Rendo

Elizabeth Rendo inicia el articulo poniéndonos en contacto con los problemas de


enseñanza de la historia, y plantea que las razones fundamentales son de orden
experiencial puesto que las expectativas no condicen con la realidad práctica; hace
hincapié en que se da una ruptura entre la teoría y la práctica. Las propuestas educativas
aplicadas provienen de afuera y, por tanto, están enfocadas en la resolución de
problemas que no nos son propios, sino que han sido producidos en situaciones y
demandas sociales, culturales y económicas distintas, que no tienen en cuenta
específicamente las nuestras.

Al respecto, debo decir que me encuentro de acuerdo con este supuesto. Al


enfocarnos en ellas, generamos expectativas que no siempre podrán ser aplicadas o se
condecirán en la práctica, y es allí donde individualmente debemos ser críticos y
analíticos para lograr reelaborar y crear adaptaciones que hagan que las mismas sean
aplicables a nuestro contexto socio-histórico y cultural. Reconociendo que la enseñanza
es un fenómeno independiente del aprendizaje como se plantea en el artículo, la mejor o
única forma de arribar a una educación eficaz donde se logren aprendizajes, es
identificando la manera de eliminar o acortar esta brecha entre teoría y práctica,
abocándonos a una aplicación de contenidos que sea adecuada a las necesidades de los
alumnos para evitar el fracaso liceal (que se encuentra fuertemente ligado a estas
variables).

A continuación, se nos presentan cuatro corrientes didácticas que se han


desarrollado a lo largo de la historia, y se nos muestra que en nuestro hacer curricular no
aplicaremos de forma definida una sola teoría o práctica, sino una mezcla de ellas,
previo análisis de las mismas.

A modo de síntesis, mencionaré ideas que personalmente destaco de las distintas


teorías.

Sobre la didáctica tradicional debo mencionar su papel cultural donde se alude


que el esfuerzo personal es el que determina la plena realización, por un lado puedo
decir que estoy de acuerdo en que el esfuerzo personal que cada individuo pone en su
educación es factor de destacada importancia, pero no estoy de acuerdo en que el
camino es el mismo para todos; esto me lleva a pensar en un video llamado “la carrera
de la vida” donde se hace visible la idea de que no todos los individuos tienen igual
punto de partida y por tanto no tiene iguales oportunidades, y aquí es donde se debe dar
importancia a las situaciones particulares de los alumnos que se presentaran en nuestra
práctica docente. También mencionar que si bien la importancia de la acreditación que
menciona esta teoría no puede ser ignorada, en los tiempos actuales se debe remarcar la
importancia en el proceso de adquisición de los conocimientos.

La didáctica renovada centrada en el alumno presenta al profesor como


orientador, individuo que brindara conocimientos y experiencias que permitan al
alumno desarrollarse y educarse. Y en el cuál el orden a diferencia de la didáctica
tradicional, solo tiene el fin de que se produzca una comunicación educativa.
Claramente en un salón donde reina el desorden no sería posible la comunicación y por
tanto no se lograría el aprendizaje. Por ello, el docente debe lograr mantener un orden
que permita que la educación sea fructífera, pero sin coartar la participación y actuación
activa del alumno.

Con respecto a el paradigma tecnológico debo resaltar el papel que se le da a la


observación y a la aplicación de contenidos objetivos. Debemos organizar y planificar
los contenidos con materiales estructurados. Esto evita la improvisación del docente
quien realiza un diagnóstico, marca objetivos generales y selecciona contenidos y
metodologías para la práctica.

Si bien podemos decir que educar tiene su lado artístico, no podemos dejar todo
al mero sentido común; debemos tener un fundamento teórico que avale nuestro
accionar y una organización que dé un hilo a los contenidos. Con respecto a lo que
muestra esta teoría de que el saber no debe aplicarse a un contexto específico considero
que no es aplicable y en cambio debemos atender no solo al contexto específico, sino
también a las variables que se presenten dentro de las diferentes aulas donde realicemos
nuestra práctica.

Finalmente podría decir que estoy de acuerdo con la corriente crítica en su


afirmación de que la teoría y la práctica no deben disociarse; y considerando que no
existen “recetas universales” el docente debe ser un observador crítico que logre ligar
teoría-práctica no solo a nivel micro, sino también a nivel macro. Debe empaparse y
nutrirse de los conocimientos y experiencias de otros docentes, tanto como de la
observación de los alumnos.

Debemos guiar al alumno en la construcción de su conocimiento, posibilitándole


a través de su comprensión vivencial o saber vulgar hallar una relación con el
conocimiento científico; y conducirlo a producir una ruptura y reelaboración de dicho
saber para que pase a un conocimiento sistematizado y científico.