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3.

Ecuaciones de conservación

Para describir cuantitativamente las corrientes oceánicas es necesario formular


matemáticamente las ecuaciones que gobiernan su movimiento, y que son los
balances de momento, de masa, de energía y de sal. Estas son las ecuaciones de
física clásica que describen el flujo de un fluído rotante y estratificado sobre una
esfera y forman un sistema de 7 ecuaciones para las variables u, T, S, ρ, p.

3.1 Ecuación de conservación de momento


Las fuerzas que actúan sobre una parcela de agua en el océano son:
1. Gravedad: es la fuerza dominante. El peso del agua induce la presión en
profundidad.
2. Empuje: es la fuerza de gravedad que actúa sobre una parcela de agua que
es más o menos densa que el agua al mismo nivel. Por ejemplo, aire frío
soplando sobre el océano enfría las aguas en superficie aumentando su
densidad y volviéndolas más densas que el agua subsuperficial. La
gravedad actuando sobre la diferencia de densidad resulta en una fuerza
que causa que el agua se hunda.
3. Gradientes horizontales de presión: son debidos al diferente peso del agua
en diferentes regiones de los océanos, para el mismo nivel.
4. Fricción. El esfuerzo del viento es la fricción debido a que el viento sopla
sobre la superficie. El esfuerzo transfiere momento al mar, creando las
corrientes. A su vez, viento soplando sobre ondas de superficie induce un
gradiente de presión horizontal sobre las ondas transfiriéndoles energía y
haciéndolas crecer.
5. Fuerzas aparentes que aparecen debido que las escuaciones se escriben
para movimientos inerciales en un sistema de coordenadas que rota. De
acuerdo a la 1a ley de Newton, no deberia existir cambio en el movimiento
si la fuerza neta actuante es zero. No obstante, un cuerpo moviéndose a
velocidad constante parece cambiar de dirección (y por lo tanto sufre una
aceleración) cuando es visto desde un sistema de coordenadas que rota. El
cambio de dirección es atribuído a la aceleración de Coriolis.

Escribiendo la 2a ley de Newton para una parcela de agua se obtiene la ecuacion


de Navier-Stokes:
d u −1
= ∇ p−2 ∧u g F r
dt 
donde la aceleracion resulta de la suma de las fuerzas: gradiente de presión,
Coriolis, gravedad y fricción. En coordenadas cartesianas:
Se asume que w << (u,v), entonces se desprecia el termino 2Ωwcosφ en la
ecuacion para u. A su vez, el termino 2Ωucosφ es pequeño comparado con la
gravedad y tambien se puede despreciar. Las F denotan terminos de fricción.

Figura 3.1 – Sistema de coordenadas

3.1.1 Fuerza de presión

Consideremos las fuerzas actuando sobre un elemento de volumen como muestra


la figura 3.2

Figura 3.2 – Fuerza de presión actuando sobre un elemento de volumen.

La fuerza neta en la direccion x es:


δFx = p δyδz - (p + δp) δyδz
δFx = -δp δy δz

Pero

y por lo tanto

Para hallar la aceleración dividimos entre la densidad

Análogamente en las otras direcciones.

3.1.2 Aceleración de Coriolis

La aceleración de una parcela de fluído en un sistema de coordenadas que rota


es

du du
a fijo= = 2 x u x  x R
d t fijo d t rotante

donde R es el vector distancia al centro de la Tierra, y u es la velocidad de la


parcela en un sistema de coordenadas fijo en la Tierra. El termino 2Ωxu es la
aceleracion de Coriolis, mientras que el ΩxΩxR es la aceleracion centrífuga.

3.1.3 Aceleración gravitatoria

La aceleración gravitatoria por unidad de masa es

donde G es la constante gravitatoria y ME es la masa de la Tierra.

En ausencia de rotación las fuerzas gravitacionales mantienen la materia unida


formando un cuerpo esférico con el material más denso en el centro. Debido a la
rotacion, la fuerza centrífuga causa una fuerza hacia afuera del eje de rotación
distorsionando el equilibrio esférico y el planeta asume una forma achatada. La
fuerza resultante de las fuerzas de gravedad y centrífuga tiene una dirección que
apunta a la vertical local (ver figura 3.3).

La distorsion causada por la fuerza centrífuga es muy pequeña: el radio terrestre


es de 6378 km en el ecuador y 6351 km en los polos.

Por simplicidad llamaremos fuerza gravitacional a la resultante de la fuerza


gravitatoria y centrífuga

g = gf - Ω x (Ω x R)

(Notemos que debido a inhomogeneidades en la distribución de rocas y magma


la verdadera fuerza gravitacional no está dirigida hacia el centro de la Tierra.) La
superficie que se obtiene se llama un geoide y puede ser interpretado como la
superficie de un océano en reposo. Esta superficie “virtual” es perpendicular en
todo punto a la direccion de la gravedad (neta) y forma una superficie
equipotencial, o sea que una parcela moviéndose en esa superficie no sufre
cambios en la energía potencial. El valor de la energía potencial por unidad de
masa se llama geopotencial y el geoide es por lo tanto una superficie de
geopotencial constante. Esta superficie es la referencia para calcular elevaciones
en la topografía, en el nivel del mar y profundidad oceánica.

Figura 3.3 – Fuerza gravitatoria neta resultante de la fuerza gravitatoria y la


centrífuga.

3.1.4 Fricción

La derivación del termino de fricción es análogo al de la fuerza de presión.


Consideremos la figura 3.4
τyy(x,y)

τxy(x,y)
τyx(x,y)

dy τxx(x-dx,y)
τxx(x,y)

τyx(x-dx,y)

τxy(x,y-dy)

τyy(x,y-dy)

dx

Figura 3.4 – Esfuerzos sobre un elemento de volumen bidimensional

El esfuerzo neto aplicado al elemento de volumen en la direccion x es

 xy  x, ydx− xy  x, y−dy dx xx  x , y dy− xx  x−dx , y dy 

donde el esfuerzo τ depende de la naturaleza del fluido. Notar que τxy(x,y) y


τyx(x,y) tienen direcciones diferentes pero la misma amplitud: si estos esfuerzos
no tuvieran la misma magnitud el elemento de volumen infinitesimal estaría
sujeto a un torque que no podría ser balanceado por un torque interno.

Entonces, dividiendo entre dxdy el esfuerzo neto en la direccion x se puede


escribir como

∂ xy ∂ xx
 .
∂y ∂x

Para un fluido newtoniano los esfuerzos viscosos son proporcionales a los


gradientes de velocidad (figura 3.5), y podemos escribir
donde μ es el coeficiente de viscocidad dinamica.

Figura 3.5 – Relación entre esfuerzo y gradiente de velocidades para un fluido


newtoniano

3.2 Ecuación estado

La ecuación de estado nos dice sobre la naturaleza del fluido. Para un fluido
incompresible como el agua pura a presiones y temperaturas normales uno
puede considerar la densidad como constante. En el océano la densidad es una
función complicada de la presión, la temperatura y la salinidad. Para la mayor
parte de las aplicaciones se puede asumir, no obstante, que la densidad del agua
de mar es independiente de la presión (incompresible) y linealmente dependiente
de la temperatura y la salinidad de acuerdo con

=01−T T−T 0S S−S0

como vimos en un capítulo anterior. Valores tipicos: ρ0=1028 kg/m3, T0=10C,


S0=35.

3.3 Ecuación de conservación de masa


La conservación de la masa de un fluido en su movimiento está dado por la
ecuación de continuidad. El flujo de masa que entra y que sale de un elemento de
volumen puede escribirse como
Figura 3.6- Balance de masa de un elemento de volumen.

Flujo de masa que entra  u z y

∂ ∂u
Flujo de masa que sale   x u  x z y
∂x ∂x

El flujo de masa neto (sale-entra) es entonces

∂u ∂ ∂ u ∂
   xu  x z y ,
∂ x ∂x ∂ x ∂x

Cuando δx -> 0, el segundo término es despreciable comparado con los otros dos
y obtenemos

∂u ∂ ∂ u
 u  x z y=  x y z .
∂x ∂x ∂x

En tres dimensiones

∂u ∂ v ∂ w
    x y z
∂x ∂y ∂z

El flujo de masa debe estar balanceado por el cambio de masa en el elemento de


volumen

∂
 x y z
∂t

y por lo tanto la ecuacion de conservacion de masa queda

∂ ∂  u ∂  v ∂  w
   =0 .
∂t ∂ x ∂y ∂z
Esta ecuación fue derivada por primera vez por L. Euler (1707-1783).

3.4 Ecuación de conservación de energía


La ecuación de conservación de energía gobierna la evolución de la temperatura
del fluído. Consideremos la 1a ley de la termodinámica:

de
=Q−W
dt

donde e es la energía interna, Q el flujo de calor, y W el trabajo realizado sobre el


entorno por la presión. La energia interna es proporcional a la temperatura
e=CvT, donde Cv=3990 J/kgK es el calor especifico a volumen constante.

En el oceano el único flujo de calor que entra a una parcela de fluido es el debido
a la difusión de calor. Por lo tanto usando la ley de conducción de calor de
Fourier

kT 2
Q= ∇ T

donde kT es la conductividad térmica. Considerando el agua como incompresible


es posible despreciar el termino de trabajo W. Por lo tanto, la ecuación para la
temperatura es la ecuación de difusión de calor

dT
 Cv =kT ∇ 2 T
dt

3.5 Ecuación de conservación de sal


La densidad del agua de mar varía con la salinidad como vimos en la ecuación de
estado. La evolución de la salinidad en un elemento de volumen está dado por

dS
=S ∇ 2 S
dt

la cual establece que una parcela de agua conserva su salinidad excepto por
efectos de la difusión. El coeficiente de difusion κS es análogo al de difusión de
calor kT.

3.6 Aproximación de Boussinesq

El promedio de temperatura y salinidad en los oceanos es T=4 °C, y S=34.7, lo


cual corresponde a una densidad de 1028 kg/m3 a presión de superficie.
Variaciones en la densidad en una cuenca oceánica muy raramente exceden 3
kg/m3. Aún en los estuarios como el Río de la Plata donde el agua dulce de los
rios (S=0) se mezcla con agua de mar (S=34.7) la diferencia de densidades
relativas es solo de 3%. Por lo tanto, es posible en la mayoria de los casos
asumir que la densidad del fluido no se aleja mucho de un valor de referencia;
entonces:

=0'x , y , z ,t  ∣ '∣≪0

donde la variacion en ρ' está causada por la estratificación o por los movimientos
del fluido. Usando esta aproximación es posible simplificar las ecuaciones
anteriormente derivadas.

La ecuación de continuidad se puede expandir de la forma

En el océano las variaciones de densidad son del mismo órden o menores que las
variaciones del campo de velocidades. Por lo tanto el tercer término es menor
que el segundo. Ademas, dado que asumimos que ρ' << ρ0 el segundo termino
es mucho menor que el primero. Por lo tanto, es posible despreciar los dos
ultimos términos y quedarnos únicamente con el primero

Físicamente esta aproximación indica que se tiene conservación del volumen y


no ya de la masa, y que el océano se comporta como un fluido incompresible.
Notar que ya usamos esta aproximación en la derivación de la ecuación para la
conservación de la energia. Esta simplificación filtra las ondas de sonido en el
océano ya que dependen de las variaciones de densidad en el mismo para su
propagación.

Las ecuaciones horizontales de momento pueden ser tratadas simultáneamente.


La aproximación consiste en sustituir ρ por ρ0. Considerando un fluido
newtoniano y definiendo la viscocidad cinemática υ=μ/ρ0 se obtiene

du −1 ∂p
− fv= ∇ 2 u
dt 0 ∂x
dv −1 ∂p
 fu=  ∇ 2 v
dt 0 ∂y

donde f=2Ώsinφ es el parámetro de Coriolis.

La aproximación de la ecuación de momento vertical requiere mas cuidado ya


que la densidad está multiplicando g, y este término representa el peso del fluido
que sabemos aumenta la presión con la profundidad. Si ρ0 es la parte de la
densidad asociada a la presion hidrostatica p0

con

de tal forma que dp 0 /dz =−0 g la ecuacion de momento vertical queda

d w −1 ∂p ' '
= −g ∇ 2 w
dt 0 ∂ z 0

El termino gρ' es responsable del empuje, fundamental para la comprensión de la


dinámica del oceano.

Notar que es posible sustituir p' por p en las ecuaciones de momento


horizontales ya que p0 no depende de x o y.

En la ecuacion de energía ya usamos la incompresibilidad del agua de mar al


despreciar el término del trabajo. Por lo tanto la aproximación de Bussinesq se
reduce a susituir ρ por ρ0

dT
=T ∇ 2 T
dt

donde κT = kT/ρ0 Cv.

3.6.1 Dedos de sal

Junto con la ecuación de conservación de sal, la ecuación de energía determina


la evolución de la densidad. Los coeficientes de difusion de temperatura y de sal
a nivel molecular son diferentes (la difusión de calor es 100 veces mayor) y esta
diferencia es responsable de los “dedos de sal” (doble-difusion). Esta
inestabilidad fue descubierta por Melvin Stern en 1960 quien rápidamente vió su
aplicacion en oceanografía.

Consideremos dos capas de agua de unos metros de espesor separados por una
interface (Figura 3.7). Si la capa superior es cálida y con alta salinidad, y la capa
inferior es fría y mas dulce que la capa superior, la interface se vuelve inestable
aún si la capa superior es menos densa que la inferior.
Figura 3.7 – Disposición inicial y final de un par de capas que muestra el proceso
de formación de dedos de sal.

El proceso es el siguiente. El calor se difunde a traves de la interface 100 veces


más rápido que la sal dando lugar a una capa intermedia. Esta capa intermedia
es fria y salada, siendo mas densa que la capa inferior fria pero menos salada,
por lo que el agua tiende a descender. Como la capa es fina, el fluido desciende
en dedos de 1-5 cm de diametro y de unos diez centimetros de largo. Como tanto
calor como sal difunden a traves de la interface, el proceso se denomina de
doble-difusion.

Este proceso ocurre en las aguas centrales de los giros subtropicales, en la


region tropical oeste del Atlantico Norte, y en el noreste del Atlantico por debajo
del flujo que sale del Mediterraneo (Figura 3.8). La formacion de dedos de sal da
lugar a un aumento de la densidad con la profundidad. Capas de densidad
constante quedan separadas por capas finas donde el gradiente de densidad es
muy grande, y el perfil de densidad como funcion de la profundidad parece una
escalera, y el llamada “escalera termohalina”. Schmitt et al. (1987) observaron
escalones de 5-30m de espesor en la region tropical oeste del Atlantico Norte,
que ocupaban una extension de 200-400 km y duraron al menos 8 meses.

Figura 3.8 - Regiones donde ocurre la formación de dedos de sal.

3.6.2 Ecuacion para la densidad

La doble-difusión mezcla agua de mar y no puede ser ignorada. Experimentos


con modelos de circulación general oceánica que incluyen este proceso
escontraron que la mezcla debido a la formación de dedos de sal cambia los
patrones regionales de temperatura y salinidad. No obstante, se encontró
tambien que este proceso tiene relativamente poca influencia en la circulación
oceánica de gran escala.

A escalas grandes la turbulencia regula la difusión. En flujos turbulentos la


difusión es realizada por los torbellinos que mezclan sal y calor de la misma
forma. Para el océano, y fluidos geofísicos en general, no se puede considerar los
coeficientes de difusion dados solamente por los procesos moleculares, sino que
deben tomarse valores mucho mayores e iguales entre si.

Como el oceano tiene una estratificacion estable, los desplazamientos verticales


deben hacer trabajo contra la fuerza del empuje. Por lo tanto la mezcla vertical
requiere mas energía que la mezcla horizontal. Cuanto mayor es la frecuencia de
Brunt-Vaisala, mayor es el trabajo necesario para la mezcla vertical. Como
resultado, los procesos de mezcla horizontal a lo largo de capas de densidad
constante son mucho mayores que la mezcla vertical a traves de superficies de
densidad constante. No obstante, la mezcla vertical, usualmente llamada mezcla
diapicnica, es muy importante porque cambia la estructura vertical del oceano y
controla la velocidad a la cual aguas profundas emergen en latitudes medias y
bajas.

Los coeficientes de difusion (viscocidad) turbulenta son tipicamente expresados


como el producto de una velocidad característica de los torbellinos y una escala
de mezcla. Un valor caracteristico es κ = κS = κT = 10-2 m2/s. Mas abajo
trataremos este tema con mas detale, pero combinando las ecuaciones para la
energía y la salinidad usando la ecuacion de estado queda:

d'
= ∇ 2 ' .
dt

Notar que las variables originales p y ρ ya no aparecen en las ecuaciones, y por


lo tanto dejaremos las primas (') de lado. De ahora en más los valores de p y ρ
representarán perturbaciones de densidad y de presión. La presión de la
perturbación es a veces llamada presión dinámica pues es muchas veces una
contribuyente fundamental del flujo.

3.7 Ecuaciones de Reynolds


La turbulencia en los océanos proviene, matemáticamente, de los términos no
lineales en las ecuaciones de momento. Su importancia está caracterizada por un
número adimensional, el número de Reynolds Re que es el cociente entre los
términos no lineales y el término viscoso

∂u
u
∂ x UU / L UL
Re= 2 ~ =
∂ u U/ L2 
 2
∂x
donde U es una velocidad típica del flujo y L es una escala espacial que lo
describe. Por ejemplo, valores típicos del océano lejos de las fronteras son U=0.1
m/s, L =104 m, ν=10-6 m2/s, por lo que Re=109>>10-1000, valores para los
cuales el termino no lineal se vuelve importante.

Los procesos oceánicos ocurren en muchas escalas de tiempo y espacio (Figura


3.9)

Figura 3.9 – Escalas de procesos oceánicos

En este curso estamos interesados en el flujo de gran escala promediado sobre


un tiempo determinado. Es por lo tanto deseable derivar ecuaciones para el flujo
medio incluyendo un término nuevo que describe el efecto de la turbulencia de la
pequeña escala en escalas mayores.

Siguiendo Reynolds (1894), descomponemos la evolución de cada variable en la


media y una fluctuación
u= <u> + u',

tal que <u'> = 0 por definicion.

Existen varias formas de tomar el promedio, algunas mas rigurosas que otras.
Aquí consideraremos que la media es un promedio temporal sobre un intervalo
de tiempo suficientemente largo para obtener una media estadísticamente
significativa, y suficientemente corto como para retener la evolución lenta del
flujo de interes.

Notar que la media de un producto queda

〈 uv〉=〈〈 u〉u '〉 〈〈 v 〉v ' 〉=〈 〈 u〉 〈 v 〉 〉〈 〈u 〉 v '〉〈 〈v 〉 u ' 〉〈u ' v '〉=〈 u〉 〈v 〉〈u 'v ' 〉

El objetivo es derivar ecuaciones para <u>, <v>, <w>, <p> y <ρ>.

Comenzando con la ecuación de momento en la direccion x

∂〈 u〉 ∂〈 u〉 ∂〈 u〉 ∂ 〈u〉 ∂u' ∂ u' ∂u' −1 ∂ 〈 p〉


〈 u〉 〈 v〉 〈 w〉 − f 〈 v〉〈 u' 〉〈 v' 〉〈 w' 〉=  ∇ 2 〈 u〉
∂t ∂x ∂y ∂z ∂x ∂y ∂z  0 ∂x

que se puede escribir

∂〈 u〉 ∂〈u〉 ∂〈u〉 ∂ 〈u〉 −1 ∂ 〈 p〉 ∂u' u' ∂u' v' ∂u' w'


〈u〉 〈 v〉 〈w〉 − f 〈 v〉=  ∇ 2 〈u〉−〈 〉−〈 〉−〈 〉
∂t ∂x ∂y ∂z  0 ∂x ∂x ∂y ∂z

donde se usó la ecuación de continuidad para las fluctuaciones. La ecuación


resultante tiene la misma forma que la ecuación original a menos de los tres
nuevos términos a la derecha que representan el efecto de las fluctuaciones en el
flujo medio. Combinando estos términos con la fricción

∂  ∂〈 u〉 −〈 u' u' 〉  , ∂  ∂ 〈 v〉 −〈 u' v' 〉 , ∂  ∂〈 w〉 −〈u' w' 〉


∂x ∂x ∂y ∂y ∂z ∂z

se observa que los promedios de las fluctuaciones turbulentas de la velocidad


actúan como esfuerzos viscosos (esfuerzos de Reynolds), pero con diferente
forma funcional y por lo tanto un flujo turbulento es no-newtoniano. Notar que
los términos transportan momento del oeste en las tres direcciones x, y, z. Por
ejemplo, el termino <u'w'> da el transporte hacia abajo de momento zonal a
traves de un plano horizontal.

El efecto mas importante de la turbulencia y otros movimientos a escalas


pequeñas (como torbellinos chicos) es la disipación. Por lo tanto, la forma mas
simple de representar el efecto de la turbulencia sobre el flujo medio de gran
escala es a traves de una “super-viscosidad”. Esto se hace simplemente
reemplazando el coeficiente de viscosidad molecular por una viscosidad
turbulenta. Esta parametrización tan simple, no obstante, reconoce la importante
propiedad del flujo oceánico y de otros fluidos geofísicos: la anisotropía del flujo
en las direcciones horizontal y vertical. Los movimientos turbulentos cubren
distancias más grandes en la horizontal que en la vertical, y los tipos de
movimientos son también mas numerosos. Por lo tanto el coeficiente en la
horizontal debe ser bastante mayor. Se define entonces un coeficiente de
viscocidad turbulenta A para la horizontal y otro νE para la vertical y la ecuacion
de momento zonal queda
∂〈 u〉 ∂〈 u〉 ∂〈 u〉 ∂ 〈u〉 −1 ∂ 〈 p〉 ∂ ∂ 〈u〉 ∂〈u〉 ∂〈u〉
〈 u〉 〈v〉 〈 w〉 − f 〈v〉=  A  ∂  A  ∂  E 
∂t ∂x ∂y ∂z 0 ∂ x ∂ x ∂x ∂y ∂y ∂z ∂z

y ecuaciones análogas para las direcciones y, z.

En la ecuación de energia (densidad), la difusión molecular de calor y sal


también debe ser modificada para tomar en cuenta los efectos de la turbulencia.
Dado que los movimientos turbulentos en la horizontal tienden a dispersar calor
y momento de la misma forma, se toma el mismo coeficiente turbulento A para la
difusion de calor en la horizontal. En la direccion vertical, en general se toma
otro valor para la dispersion de energia (κE) diferente al usado en la ecuacion de
momento. Entonces,

∂〈 〉 ∂ 〈〉 ∂〈〉 ∂ 〈〉 ∂ ∂〈 〉 ∂〈  〉 ∂〈〉


〈u〉 〈 v 〉 〈w〉 = A  ∂  A  ∂  E 
∂t ∂x ∂y ∂z ∂x ∂x ∂y ∂y ∂z ∂z

Por último, la ecuación de continuidad queda

∂〈 u〉 ∂〈 v〉 ∂〈w〉
  =0
∂x ∂y ∂z

De ahora en más sólo consideraremos flujos de gran escala por lo que no es


necesario usar mas la notacion <>.

3.8 Análisis de escala

Los movimientos oceánicos de gran escala tienen escalas típicas dadas por la
tabla 3.1. Es interesante notar que las escalas espaciales son generalmente 1
órden de magnitud mas pequeñas que para la atmósfera.

Tabla 3.1 – Escalas de movimiento

Notar que se cumple


1
T

U

L

Aquí consideramos que las escalas horizontales son iguales. No obstante, la


escala vertical de los movimientos es mucho menor que la horizontal. Por
ejemplo, las corrientes tienden a estar confinadas en la superficie del océano
pero se extienden cientos o miles de kilometros. Por lo tanto H<<L.

Consideremos la ecuación de continuidad. Los términos de la ecuación tienen


órdenes de magnitud dados por U/L, U/L y W/H. Claramente W/H no puede ser
∂w
>> U/L, ya que en este caso la ecuacion de continuidad quedaria =0
∂z
o sea que la velocidad vertical sería independiente de la profundidad. Pero como
en el fondo w=0 el flujo vertical debe ser suplido por convergencia horizontal y
entonces ya no es posible despreciar los terminos horizontales en la ecuacion.

Si la velocidad vertical es nula, un caso posible, la convergencia horizontal en


una dirección horizontal debe ser compensada por una divergencia en la otra
dirección.

En el caso intermedio W~UH/L. Pero como H<<L, se tiene que W<<U, o sea que
los movimientos oceánicos de gran escala son someros y cuasi-bidimensionales.

Consideremos la ecuación de momento zonal. El órden de magnitud de cada


término está dado por

Dada la importancia de la rotación en el movimiento oceánico es de esperar que


el término de Coriolis sea similar en magnitud al gradiente de presión. Entonces

Recordemos que p es la presion dinámica y que es mucho menor que la presión


hidrostática básica debido al peso del fluido.

A su vez, para el océano los términos de viscosidad turbulenta verifican

Estos términos serán importantes en las capas límites. Las mismas escalas valen
para la ecuación de momento meridional.
Para la ecuación de momento vertical las escalas son

Se tiene que W/T < WΩ << UΩ; ademas UW/L < WΩ << UΩ; y WW/H < WU/L.
A su vez,

 U U H 0 H
= ~ ≪1
P P L
0 H

Entonces los cuatros primeros términos son mucho mas chicos que el quinto. A
su vez, los términos de viscosidad turbulenta son muy pequeños. Por lo tanto, el
balance de momento vertical se reduce al balance hidrostatico

Como la presión p ya es una perturbación con respecto a una presión mucho


mayor en equilibrio hidrostático, es posible concluir que los flujos oceánicos
estarán siempre muy cerca del equilibrio hidrostático aún en presencia de
movimientos intensos. Esta aproximación deja de valer, por ejemplo, en sitios de
formación de aguas profundas en el Atlantico norte, y en este caso el balance de
momento vertical ocurre entre la aceleración vertical, el gradiente de presión y
el empuje.

3.9 Ecuaciones primitivas


Luego de la aproximación de Bousinessq, de definir los esfuerzos de Reynolds, y
del análisis de escala se obtiene el siguiente conjunto de ecuaciones para las 5
variables u,v,w,p,ρ, a veces llamadas “primitivas”.
3.10 Números adimensionados
El análisis de escala hecho más arriba fue útil para descartar términos. Ahora
nos interesa comparar las magnitudes relativas de los términos en las ecuaciones
primitivas.

Los términos de la ecuación de momento horizontal tienen las siguientes escalas

Dado que para la circulacion oceánica de gran escala la rotación juega un papel
fundamental, tomamos el término de Coriolis como referencia y comparamos los
otros terminos con él. Dividiendo entonces entre ΩU

1
Número de Rossby temporal: RoT = 1 compara la escala temporal del
T
movimiento con la razón de rotación terrestre (Coriolis).

U
Número de Rossby Ro= 1 compara la advección con Coriolis.
L
el cual es fundamental en el estudio de los fluidos geofísicos en general. Los
movimientos oceánicos son muy diferentes dependiendo de Ro.
El cuarto término es del orden de Ro multiplicado por WL/UH que se vera más
adelante es a su vez del orden de Ro.

El termino P/ρ0ΩLU es de O(1), como fue discutido mas arriba.

E
Número de Ekman Ek = mide la importancia de la disipación turbulenta
H 2
vertical con respecto de Coriolis. Este numero es muy pequeño en la mayoria de
las situaciones, del orden de 10-2-10-6 dependiendo del valor del coeficiente de
viscosidad usado. Asi, parecería lógico despreciar los términos de fricción. No
obstante estos términos deben retenerse ya que juegan un papel fundamental en
la dinámica de la capa limite.

Por último es posible comparar los dos términos de la ecuación hidrostática, que
escalan como P/H y gΔρ

lo cual permite definir el numero de Richardson


gH
Ri=
0 U 2

El número de Richardson mide la importancia de la estratificación en el


movimiento del océano: para valores < 1 los efectos de la estratificación son
despreciables, mientras que para valores >>1 la estratificación domina la
dinamica oceánica.

En general el número de Richardson se puede expresar en función de la


estabilidad estática E, o la frecuencia de Brunt-Vaisala N

gE N2
Ri= =
∂U 2 ∂ U 2
   
∂z ∂z

y mide la importancia relativa de la estabilidad estática contra la estabilidad


dinámica caracterizada por gradientes de velocidad.

3.11 Condicions de borde


Para obtener un problema matemático bien definido es necesario especificar las
condiciones de borde. Una cuenca oceánica está limitada lateralmente por
continentes, y verticalmente por la batimetría y la interface océano-atmósfera
(figura 3.10).

La batimetría se especifica como una función


z=−D0hB  , .

z
λ Qoa τ (E-P)
h
z= 0

hB
z= - D0
φ
Figura 3.10 – Diagrama de condiciones de borde oceanicas

En el fondo las velocidades tangenciales y normales deben ser nulas y no hay


transporte de calor o sal. Por lo tanto las condiciones de borde son

d  zD0 −h B 
t i . u=0 ; =0
dt
n. ∇ T =0 ; n. ∇ S=0

donde n es la normal y t el versor tangente en el fondo oceánico.

En las fronteras laterales tambien se asume la condicion de “no-slip” y que no


existe transporte de calor ni sal, lo cual da la misma forma de las condiciones de
borde que en el fondo.

La interface atmósfera-océano está descrita por una función z=h(λ,φ,t) donde la


posición promedio está dada por z=0. La frontera se considera como una
superficie material o sea que las partículas de fluido en la frontera tienen la
misma velocidad que la frontera, y la presión en superficie es la atmosférica pa.
Además se impone el balance de momento, de calor y de sal en la superificie. Por
ejemplo, para el calor y sal se tiene

∂T
C p v =Qoa
∂z
∂S
 v = E−P S0
∂z

donde S0 es una salinidad de referencia.

Bibliografia principal
– Introduction to physical oceanography, B. Stewart
– Introduction to geophysical fluid dynamics, B. Cushman-Roisin