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Fundación Universitaria Los Libertadores

Especialización En Educación Ambiental


Pedagogías Para El Autoaprendizaje
Febrero 2018

La investigación docente

Rafael Humberto Ramírez Bastidas

El rol investigativo del docente radica en poder entregarse completamente hacia la

innovación de acciones consientes dentro de un marco reflexivo, que pretendan contrarrestar y

evitar la crisis socio ambiental en la que vivimos, es necesario preparar las generaciones futuras

no como se dice demasiado a menudo, en vistas a la lucha por la vida, sino en la ayuda recíproca

por la vida, en la esperanza de la pacificación social (Robin, 1893, p. 39); esta práctica debe

surgir en oposición al actuar de manera reactiva desde la costumbre egoísta que no logra

deshacer el estado de ignominia, ignorancia funcional, injusticia, antidemocracia, guerra,

barbarie, miseria y dependencia en que nos encontramos (Medina, 2003, p. 8). Es hora de hacer

de la investigación la pedagógica constante debemos dar a los hombres y mujeres una educación

que los acerque más, en lugar de dividirlos; no hay enseñanza sin investigación ni investigación

sin enseñanza (Freire, 1996).

Durante la práctica docente la educación requiere un permanente análisis en favor del

desarrollo del autoaprendizaje en los estudiantes, para alcanzar esto, el docente debe asumir su

investigación pedagógica como imparcial, objetiva, segura de los hechos y de los

acontecimientos. Freire (1996) comenta que: “mientras se enseña se continua buscando,

indagando. Se enseña porque se busca, porque se indaga, porque se indagó y nos indagamos. Se

investiga para comprobar, es comprobando que intervenimos, interviniendo educamos y nos


educamos. Se investiga para conocer lo que aún no conocemos y para comunicar o anunciar la

novedad”. La naturaleza de nuestra práctica involucra la investigación y el autoaprendizaje, que

una vez penetrados permanecen indisolubles en la teoría y en la práctica.

Mientras que los educadores por todo el mundo buscan maneras de articular la educación

con la estructura social en la que se desenvuelve, no es intención de este trabajo el documentar

las innumerables posibilidades de acción. El propósito de este trabajo es argumentar la influencia

que han tenido las tendencias pedagógicas contemporáneas sobre el papel investigativo del

docente y que actualmente son las bases de trabajo de muchas experiencias en el mundo,

ignorando claro está, otras muchas que seguramente se vienen adelantando que no logran tener

demasiada difusión debido a sus contextos locales y regionales.

Hacia una pedagogía contemporánea

Las tendencias pedagógicas contemporáneas hacen aportes a los escenarios educativos y

sociales de forma multidimensional. Después de superado el conductismo, surgen las

disposiciones hacia la integración de los actores involucrados en la educación, el papel del

maestro es ahora el de compartir en lugar de imponer y el de aprender en lugar de enseñar, se

baja de su tarima, le da la palabra al niño haciéndolo participe en la generación de ideas y toma

de decisiones, esto con el objetivo de poner al estudiante en la realidad inmediata, que conozca

su medio natural y sociocultural y se disponga a transformarlo.

El maestro se posiciona frente a la posibilidad de que su vida y la de todos los estudiantes

se encuentra marcada por etapas de desarrollo a las cuales se le atribuyen ciertas capacidades

físicas e intelectuales. Vincular el desarrollo biológico con el desarrollo intelectual del individuo

es la base de algunas propuestas educativas alternativas que encuentran en la sabiduría de los


pueblos originarios como ruta de acción para lograr una educación integral más ajustada a su

realidad, necesidades e intereses (CRIC, 2014, p. 43). La pedagogía contemporánea enriquece

esta postura añadiendo investigaciones científicas que proponen metodologías para que los

sujetos incorporen paulatinamente conceptos, nociones y categorías a su estructura de

pensamiento. Luego de organizar el camino a seguir, el maestro retomará la herencia de la vieja

escuela al tratar la memoria como una función psicológica indispensable pero esta vez

acompañada de la percepción, la atención y el lenguaje, convertirá este último en vital para

consolidar el trabajo colaborativo del individuo lo que le permite establecer una relación

armoniosa con los pensamientos y productos de su cultura.

Otra herramienta que el maestro utiliza es el hecho de saber que la humanidad ha

acumulado saber y que este se debe transmitir de manera interactiva, cooperativa y organizada

por medio de estrategias que permitan establecer relaciones entre conocimientos previos y

nuevos. Este elemento es muy importante para dinamizar posibles oportunidades de educación

ambiental comunitaria ya que una de sus prioridades es la del rescate de saberes propios que van

en favor de una protección y revalorización de la naturaleza (Boege, 2002, p. 27).

Un aspecto interesante de las tendencias pedagógicas contemporáneas es el enfoque sobre

la generación del aprendizaje basado en la comprensión, expresión, reflexión y socialización

efectiva. Haciendo uso de variadas estrategias de comprensión de corte cognoscitivo o

metacognoscitivo se logra mejorar el nivel de comprensión lectora en los estudiantes (Elosua,

1993). Vinculado esto a la dinámica educativa se permite el estudio de la sociedad con estilos

transformadores y renovadores, este movimiento conceptual no se ajusta a estándares y cambia

teniendo en cuenta el contexto y la realidad vivida de las personas. Al observar el desempeño de

los niños, niñas, jóvenes y adultos durante una actividad pedagógica es donde toma sentido los
diferentes tipos de aprendizajes. Vemos cómo responden al estímulo desde lo fisiológico,

afectivo y cognoscitivo, descubrimos su individualidad, sus formas de enfrentar la realidad; es

así que preparando ambientes de aprendizajes diversos y heterogéneos se responde a la

diversidad de los estudiantes sabiendo que harán uso de diferentes estilos y entradas de

aprendizaje.

Concluyendo sobre el que hacer pedagógico y su investigación, el docente debe asumir la

responsabilidad de su actuar durante largos años, para determinar que mucho se ha aprendido

pero reconociendo que inmensas dificultades se han presentado impulsadas enormemente por los

intereses que muchos atentan sobre el poder de la educación para construir una estructura social

deseada y además, por la comodidad educativa del docente, que lo aleja de la investigación y de

la crítica sentida hacia lo que se ha venido realizando.

“Cuando la costumbre se convierte en yugo, cuando los hábitos degeneran en automatismo

maquinal, y cuando la inteligencia se ve forzada a abdicar ante la rutina, hemos completado el

cuadro de condiciones requeridas para que un determinado modelo de sociedad se reproduzca

como «por arte de magia. Es necesario conocer la historia de la educación desde lo universal,

nacional, regional y local como fundamental para proponer un cambio, se debe recurrir a otras

ciencias para enriquecer la investigación pedagógica, como la antropología, la historia, la

filosofía, la sociología, de esta manera se forma integralmente el educador, se construye la

práctica a partir del conocimiento, pero también se construye conocimiento a partir de la práctica”

(Ávila, 2007, p. 144).

Para que esta nueva postura de la investigación pedagógica enriquezca la autonomía de

aprendizaje en el estudiante y en el mismo docente, podría: reconocer el contexto situacional de

las experiencias legitimando el entorno inmediato, responder a las necesidades e intereses


requeridos por la comunidad, rodearse de un ambiente estructural físico y emocional adecuado

que garantice la seguridad en sí mismos y la confianza en el otro , así, se logra en el estudiante la

formación integral tendiente al desarrollo armónico de su ser, base de la futura enseñanza

especializada y el aprendizaje profesional (Robin, 1893, p. 42) la cual llevara al individuo por

caminos de autoaprendizaje como una fórmula para transformar la actual desorganización social,

cultivando instintos, razonamientos e imaginación hacia una vinculación colectiva efectiva.

Referencias

Ávila, Penagos, R. (2007). Fundamentos de pedagogía. Hacia una comprensión del saber

pedagógico. Bogotá. Cooperativa Editorial Magisterio.

Boege, E. (2002). Protegiendo lo nuestro. Manual para la gestión ambiental comunitaria, uso y

conservación de la biodiversidad de los campesinos indígenas de América Latina.

Mexico. Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Fondo para el

desarrollo de los pueblos de América Latina y del Caribe.

Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC. 2014. Lineamientos pedagógicos para el despertar

de las semillas de vida. Popayán. Programa de Educación bilingüe Intercultural, PEBI.

Elosua, R. (1993). Estrategias para enseñar y aprender a pensar. Madrid, España. Ediciones

Narcea.

Freire, P. 1996. Pedagogía de la autonomía. Saberes necesarios para la práctica educativa.

Mexico. Fondo de Cultura Económica.

Medina Gallego, C. 2003. Desamores, desaprendizajes y desobediencias. Didáctica de resistencia

contra la ignominia. Bogotá. Alquimia Ediciones.

Robin, P. 1893. Manifiesto a los partidarios de la educación integral. Pequeña biblioteca

Calamvs Scriptorivs. Graficas Ampurias de Barcelona. En: Colectivo Escuela Abierta


Getafe. 2016. Claves y herramientas para construir la escuela. XXXI. Escuela de

verano. Movimiento de renovación pedagógica.

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