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ANALISIS JURISPRUDENCIAL SENTENCIA C-221 DE 1994

DATOS IDENTIFICADORES:

Procedencia: SALA PLENA DE LA CORTE CONSTITUCIONAL


 Magistrado ponente: DR CARLOS GAVIRIA DIAZ
Fecha: 05 DE MAYO DE 1994, BOGOTA

HECHOS:

 Se presenta una demanda de inconstitucionalidad en contra del artículo que


prohíbe el consumo de estupefacientes
 Se presenta en la demanda los motivos por los cuales se vulnera el
derecho a la igualdad, la autonomía, el derecho al libre desarrollo de la
personalidad violando los ART 5, 28, 29, 34, 49, 95 y 366

PROBLEMA JURIDICO:

A la luz de que el Estado no es dueño de la libertad de cada persona a


decidir si quiere recuperar su salud o no, y en el Art 16 de CP, ¿es el
drogadicto librado de pena para posteriormente tratarlo por ser considerado
más una víctima que un delincuente, sin que éste lo desee? sabiendo que
Colombia como Estado Social de Derecho en busca el amparo y protección
de preceptos como la salud física y mental de los colombianos, la  pacífica
convivencia ciudadana, o la integridad de la familia como núcleo
fundamental de la sociedad, y contrarían la obligación que tiene toda
persona de procurar el cuidado  integral de su salud y la de su comunidad,
el principio de solidaridad social, el de  la prevalencia del interés general
sobre el particular, y la obligación de respetar los derechos ajenos y no
abusar de los propios

TESIS: partes que intervienen

PRIMERA INSTANCIA:
El Ministerio publico fundamento los motivos por los cuales las normas
demandadas de la Ley 30 de 1986 son constitucionales y por tal motivo no
vulneran la Constitución Política de Colombia tomando como base que es el
Estado colombiano quien debe garantizar la salud para las personas y el
derecho a la libertad personal del individuo.
SEGUNDA INSTANCIA:

El Procurador General de la Nación (Encargado) rinde la vista fiscal de rigor


en oficio No. 350 del 1o. de diciembre de 1993, la que concluye solicitando
a la Corte que declare exequibles el literal j) del artículo 2o. y el artículo 51
de la ley 30 de 1986 tiene una naturaleza más benigna con la persona que
consume que con la que comercializa, al considerar al adicto como una
víctima más que como un delincuente y por consiguiente recibir un
tratamiento para su integración y no un castigo

FUENTES:

  T-493 de 1993 de la Sala Segunda de Revisión, que con ponencia


del H. Magistrado Antonio Barrera
 ART 241, 47-4, 87, 51 de la ley 30 de 1989
 ART 34, 47 y 49 de la CP
  John Rawls en "A theory of justice",  "Cada persona debe gozar de
un ámbito de libertades tan amplio como sea posible, compartible
con un ámbito igual de libertades de cada uno de los demás".
 libro "El miedo a la libertad” subraya Erich Fromm como un signo del
hombre moderno
 Richard Rorty, escritor
 ley 67 de 1993
 "La verdadera libertad no consiste en el derecho a escoger el mal,
sino en el derecho a elegir sólo entre las sendas que conducen al
bien", G.  MAZZINI
 "La verdadera libertad consiste en el dominio absoluto de sí
mismo", MONTAIGNE

CRITICA PERSONAL:

“De la decisión mayoritaria se desprende una paradoja y una ambigüedad muy


difíciles de entender: Por un lado se autoriza el consumo de la dosis personal,
pero por otro se mantiene la penalización del narcotráfico. Es decir que se
permite a los individuos consumir droga, pero se prohíbe su producción,
distribución y venta. Carece de toda lógica que la ley ampare al consumidor de
un producto y, en cambio sancione a quien se lo suministre”.
Basada en lo anteriormente citado, y en acuerdo a lo que al final de la
sentencia se expresa, pienso que el vacío que existe en la norma es
gigantesco y se cae en la gran paradoja que de cierta forma no tiene solución si
se sigue permitiendo la dosis personal.
Por otra parte, no se debe olvidar que las drogas, como en la antigüedad se
usan con fines médicos y curativos por lo que en sentido puramente normativo
se debe modificar con el fin de lograr coherencia en la misma sabiendo la
importancia que tiene este tipo de sustancias en la vida, salud del ser humano
como por el contrario el perjuicio que causa no solo en la salud de las personas
sino también el efecto que producen en el organismo y los miles de delitos
cometidos por éstas.
Estoy de acuerdo con los magistrados que hicieron salvamento de voto porque
considero que el consumo y venta de estupefacientes debe estar tipificada y
considerada como actividad ilícita por cuanto degeneran a la persona y
causando un vicio que impide la realización personal del individuo, además se
hace claridad de que el libre desarrollo de la personalidad no es un derecho
absoluto porque está limitada por los derechos y libertades de los demás y
hasta por el mismo ordenamiento jurídico.
Por lo que estoy en desacuerdo con la decisión que tomó la Corte
Constitucional con el vago argumento de que la persona es quien debe darle
sentido a su existencia