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JUAN ARCHIBALDO LANÚS

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AQUEL
APOGEO
Política internacional
Juan Arcbibaldo Lanús es diplomático de
argentina carrera, abogado de la Universidad de
Buenos Aires y Doctor de la Sorbon-
Í9ÍO-Í939 ne, Universidad de París I. Ha escrito
numerosos artículos en revistas extran-
jeras y nacionales sobre cuestiones de
política y economía internacional. Co-
menzó su carrera como secretario de la
embajada argentina en París, participó
en delegaciones ante las Naciones
Unidas, OEA, Fondo Monetario Inter-
nacional y el CATT, y fue ministro con-
sejero de la delegación ante la UNF.S-
CO. Sus últimos cargos fueron los de
vicecanciller, embajador ante los orga-
nismos de las Naciones Unidas en Gi-
nebra y embajador en Francia. Hs autor
de varios libros, entre ellos: El onicn m-
temacional y la doctrina ¡leí poder, ¡~)c ( I w -
pultfpcc al Bcatjlt. Polftica exterior arijeiitiiui

emece
JUAN ARCHIBALDO LANÚS

AQUEL APOGEO
DEL M I S M O A U T O R
por nuestro sello editorial JUAN ARCHIBALDO LANÚS
DE CHAPULTEPEC AL BEAGLE
UN MUNDO SIN ORILLAS
LA CAUSA ARGENTINA AQUEL APOGEO
Política internacional argentina
1910 • 1939

Emecé Editores
982:327 Lanús, Juan Archibaldo
LAN Aquel apogeo. Política internacional argentina 1910/1939. -
la ecl. - Buenos Aires : Emecé, 2001.
680 p.; 23x15 cm. - (Escritores Argentinos)

ISBN 950-04-2265-4

I. Título - 1. Historia de la política exterior argentina

Dedico esta obra a aquellos diplomáticos


argentinos que han hecho de su profesión un
servicio a la patria.

Emecé Editores S.A.


Alsina 2062 - Buenos Aires, Argentina
E-mail: editorial@emece.com.ar
http: //www.emece.com.ar

Copyright © Juan Archibaldo Lanús, 2001


© Emecé Editores S.A., 2001
I
Diseño de tapa: Eduardo Ruiz
Fotocromía de tapa: Moon PatrolS.R.1.
Primera edición: 4.000 ejemplares
Impreso en Talleres Gráficos Leograf S.R.L.,
Rucci 408, Valentín Alsina, agosto de 2001

Reservados todos los derechos. Queda rigurosamente prohibida,


sin la autorización escrita de los titulares del "Copyright",
bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción
parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento,
incluidos la reprografía y el tratamiento informático.

IMPRESO EN LA ARGENTINA / PRINTED IN ARGENTINA


Queda hecho el depósito que previene la ley 11.723
I.S.B.N.: 950-04-2265-4
23.594
"Lo esencial es invisible a los ojos".
Saint Eyupéry, El Principito

"No conozco oficio más variado que el de diplomático. No hay nin-


gún otro con menos reglas precisas y más tradiciones, ninguno
donde haga falta tanta perseverancia para triunfar y donde el
éxito dependa sobre todo del azar de las circunstancias, ninguno
en el que sea tan necesaria una disciplina exacta y ningún otro
oficio que requiera de quien lo ejerza un carácter más sólido y un
espíritu más independiente".

Jules Cambon, El Diplomático

"Hubo, sí, hubo en otros tiempos en esta república, la virtud de


que los varones esforzados impusieran mayor castigo a los ciuda-
danos perniciosos que a los más acerbos enemigos".

Cicerón, Catilinarias
Agradecimientos

AL DOCTOR HERNÁN MOYANO, sin cuya ayuda este trabajo no hubiera


podido llevarse a cabo. Tuvo a su cargo la difícil tarea de buscar y
seleccionar en los archivos argentinos el material documental, así
como la bibliografía consultada.
Quiero destacar también su excepcional generosidad de con-
tinuar trabajando en forma honoraria, luego que su contrato con
la Cancillería, vigente desde 1999, fue derogado intempestiva-
mente en marzo de 2000. Su trabajo permitió, además, ordenar y
clasificar los documentos de las secciones Malvinas y Tratado
Roca-Runciman que se encontraban dispersos en el Archivo de la
Cancillería.

AL DOCTOR ANDRÉS ciSNEROS, quien valoró y comprendió la im-


portancia de la obra que proyectaba y decidió para asistirme en
el trabajo de investigación contratar al doctor Hernán Moyano a
principios de 1999. Mucho agradezco al ex vicecanciller el apoyo
que me brindó.

Al ministro plenipotenciario CARLOS DELLEPIANE CÁLCENA, direc-


tor de Archivo, Biblioteca y Museo de la Diplomacia Argentina,
por la valiosa colaboración y el consejo que me brindó durante el
curso de la investigación realizada. Dellepiane Cálcena, entre
otros aportes, guió el trabajo de búsqueda de antecedentes en el
Archivo a su cargo y facilitó importante material bibliográfico de
su biblioteca particular.

A BERNARDO GARCÍA JIMÉNEZ, querido colega, por sus impecables


traducciones de la documentación del Foreign Office del Reino
Unido.

A CAROLINA GARCÍA JIMÉNEZ, quien con mucha paciencia durante


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diez meses descifró mis borradores y pasó en limpio, luego del
arduo trabajo de correcciones, una gran parte de esta tarea.
A AGUSTINA LANús, quien con prolijidad descifró mis manuscritos y
pasó parte del trabajo en limpio. Fue una eficiente colaboradora y
entusiasta lectora.
AL LICENCIADO GUILLERMO STAMPONI, por su colaboración en el efi- Aclaraciones previas
caz trabajo de revisión y corrección del texto.

A HORACIO FERRER, quien me ayudó a encontrar el título del libro.

Las fotografías incluidas en esta obra han sido seleccionadas Esta obra de carácter histórico relata la actuación internacional
sobre la base de una investigación realizada por GRACIELA GARCÍA de la Eepública Argentina en el período comprendido entre 1910
ROMERO, a quien agradezco su valioso aporte. —año del Centenario de la Eevolueión de Mayo— y 1939, cuando
comenzó la Segunda Guerra Mundial. Sus diez capítulos y setenta
También expreso mi reconocimiento al ARCHIVO FOTOGRÁFICO DE subcapítulos intentan relatar el curso de la política exterior de los
LA NACIÓN, al ARCHIVO DE LA ARMADA ARGENTINA y al ARCHIVO DE LA sucesivos gobiernos, las circunstancias internas vinculadas a nues-
ESTANCIA HUETEL.
tra relación con el mundo y el rango eminente que logró el país
entre las principales potencias durante las tres décadas analiza-
J.A.L. das. No se incursiona, salvo en el caso del Eeino Unido y Estados
Unidos, en las relaciones bilaterales ni en las cuestiones de lími-
tes. Como fuente primaria de información he utilizado la docu-
mentación obrante en las Memorias y en el Archivo de la Cancille-
ría argentina, así como en el de otras dependencias del Estado.
Asimismo he consultado los archivos de Gran Bretaña, dé Estados
Unidos y de la Sociedad de las Naciones. También recurrí a la
prensa nacional y extranjera, a algunas investigaciones sobre te-
mas específicos, a memorias personales de los protagonistas y con-
sulté casi toda la bibliografía nacional y extranjera que trata del
período abarcado por la obra. La mayor parte de las informaciones
vertidas en el relato fueron producidas en la época a que se refie-
ren. En tres casos, voluntariamente excluí frases o alusiones per-
sonales sobre algunos de los protagonistas para no herir suscepti-
bilidades de sus descendientes o modificar su memoria pública. Se
trata de informaciones que aparecen en documentos confidencia-
les del Foreign Office británico. Las anécdotas que incorporé al
relato son auténticas, siendo su principal propósito matizar el tex-
to con hechos cotidianos. ^Reconstruir la realidad histórica es una
tarea de gran complejidad, razón por la cual incluí en el relato
juicios y opiniones contradictorios, siempre que hayan sido con-
temporáneas de los hechos a que se refieren.
Buenos Aires, marzo de 2001
Juan Archibaldo Lanús
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Prólogo

Éste es un libro excepcional. Uso el vocablo en el sentido estricto


del término. Ello se suma al análisis meditado de uno de los pe-
ríodos más apasionantes de nuestra política internacional: el que
corre desde 1910 a 1939, "aquél, del apogeo argentino", cuya lectu-
ra, hoy, nos sume en una profunda melancolía. Otro, no menos
significativo: la operosa tarea de investigar durante años miles
de documentos marchitados en archivos públicos y privados; de
hurgar bibliotecas, recoger información de los institutos de in-
vestigación y revistas especializadas; seleccionar artículos perio-
dísticos de aquellos tiempos y hacer revivir los debates, con el
apasionamiento o la serenidad de sus protagonistas y, por fin,
escribir la obra que hoy nos entrega.
El embajador Juan Archibaldo Lanús nos ha resultado una suer-
te de Sherlock Holmes del enmarañado período que él analiza.
Misterioso, sí, pero no para él, que con la elegancia y el savoirfaire
del personaje de Conan Doyle, va desenredando la madeja, para
exhibir la solución, sin jactancia y con una sonrisa benevolente.
Analiza los hechos sin apasionamiento. Sabe que la pasión os-
curece la imagen o, lo que es más grave, la deforma. Sus antece-
dentes de investigador son la mejor ejecutoria que puede exhibir.
De Chapultepec al Beagle es un libro imprescindible para el
conocimiento de ese complejo período que el embajador Lanús
estudia exhaustivamente. En ese lapso se produce en nuestro país
una profunda transformación en la órbita de lo social, político y
económico que aún gravita.
La causa argentina, que aparece después, es un libro que obliga
a reflexionar; una historia del pasado argentino qxie va desde los
anuncios y mitos del nuevo mundo y tras grandezas, caídas y
tropezones, hasta un proyecto de Argentina cuyas raíces son los
valores que anidan en el corazón del pueblo argentino y que para
llevarlo a cabo será necesario el mismo coraje, voluntad y honra-
dez que pusieron los fundadores de la patria.
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Su obra más reciente es Un mundo sin orillas, donde, se ana- Yrigoyen y sus ministros Becú y después Honorio Pueyrredón.
lizan los claros y sombras de la globalización y del que Javier Una historia compleja, donde la fría realidad del poder tiene tan-
Pérez de Cuellar, ex secretario general de las Naciones Unidas lo ta presencia como la fuerza de los ideales. Una historia de convic-
califica, y no se equivoca, de "apasionante y extraordinario". ciones y debilidades humanas, de lealtades y traiciones, que Lanús
Tengo ahora el honroso placer de prologar: Aquel apogeo. La po- pone al descubierto, en páginas de acuciante interés que se leen
lítica internacional entre 1910-1939. Este libro acredita tres virtu- como una novela de suspenso.
des que lo clasifica como un clásico de nuestra literatura política. Nada se le escapa a la mirada alerta del investigador.
La objetividad de sus juicios. Lo cual no significa que el autor El capítulo sobre la "sociedad de las naciones" es, por cierto,
no asuma posiciones ni esquive su opinión. ilustrativo. Documenta la dubitativa posición que adoptó al res-
Después, su documentación. Como dije, exhaustiva. pecto el gobierno argentino. La ausencia de unidad de criterio
Por último, su prosa: clara, elegante y con los adjetivos indis- entre el presidente Yrigoyen que representaba la ilusión y la fan-
pensables. tasía y el doctor Marcelo T. de Alvear, embajador a la sazón en
El título del libro induce a una desconsolada meditación. Aquel Francia que la asumía con realismo. Por otro lado la indiferencia
apogeo. No "éste" sino "aquél". ¿Por qué uno y no el otro? ¿Qué fue del Congreso a la que sumaba sus fuertes choques con la Canci-
lo que fue y por qué lo que somos? Alo que fue, la respuesta la da llería que parecía desconocer el vínculo que existía entre el Pacto
Aquel apogeo. de la Sociedad de las Naciones y el Tratado de Versailles.
La obra arranca con "La nueva centuria". Todo ello culminó con el desconcertante retiro de nuestra De-
"Aquí todo era posible porque éramos el futuro". "Fue una legación, que volvería a reintegrarse años después, recién el 25
evolución muy rápida porque se hizo sin quemar efigies. Era una de septiembre de 1933.
vocación de progreso". A mi juicio, el capítulo "El socio inglés" es el más apasionante de
A partir del siglo XX, la política exterior argentina se transfor- la obra. El autor comienza por recordar cómo en el Centenario de
mará sustancialmente. Los grupos gobernantes "tenían una visión la Revolución de Mayo la Argentina era uno de los pocos países
clara de los acontecimientos mundiales, existía una definición de "fuertes". La Primera Guerra Mundial marcará el fin de esa épo-
los intereses nacionales y la selección de los cuadros diplomáticos ca con la inauguración del proteccionismo. Gran Bretaña dejará
se hacía con criterio más profesional". de ser nuestro gran banquero dando paso a la incertidumbre y a
Hubo una serie de causales que beneficiaron a la Argentina: la la necesidad de despejar el futuro.
situación internacional que le fue ampliamente favorable hasta la Para complicar la situación tiene lugar la Conferencia de
Primera Guerra Mundial. (En verdad, una guerra civil europea). Ottawa, convocada por la presión de los dominios ingleses.
Por otra parte, la brillante política exterior que le permitió a Se hizo premiosa la necesidad de enmendar esa situación que
la Argentina tratar de igual a igual con las grandes potencias. nos creaba graves problemas y dar paso a las negociaciones di-
Todo esto lo desmenuza Juan Archibaldo Lanús; y, con una plomáticas con Gran Bretaña.
documentación exhaustiva, llega a conclusiones que sorprende- Éstas son estudiadas aquí con el apoyo de una minuciosa in-
rán al lector. vestigación en el marco de las rivalidades angloamericanas; la gra-
La verdad es que cada capítulo, por lo vivido de las descripcio- vitación de los intereses alemanes; las vicisitudes económicas que
nes y el interés creciente que su lectura despierta, nos hace sen- se vivían y a la luz de un hecho nuevo en la política doméstica,
tir de alguna manera protagonistas de los hechos. entre los sectores que apoyaban esa política y los que acerbamente
Tal ocurre, por ejemplo, con el capítulo siguiente donde se reve- se oponían a ella.
lan los entretelones, insospechados por cierto, de la Argentina ante Nació así, tras largas peripecias, el envío de la misión que
la Primera Guerra Mundial, que fue, en verdad, el primer gran encabezaba el vicepresidente Julio A. Roca (h).
episodio que la ubica en el escenario de la política mundial. Tras largas negociaciones que se detallan en este espacioso
Hipólito Yrigoyen, dice el autor, erigió la neutralidad como capítulo y en las que el doctor Roca necesitó apelar a remedios
eje central de su política exterior: más que una posición diplomá- casi heroicos, "sin tener en cuenta, para nada, el éxito personal
tica, fue una actitud ética. ni ningún sentimiento de vanidad".
La trama de esta historia diplomática comienza bajo la presi- Tras largas y espinosas negociaciones, el acuerdo fue por fin
dencia de Victorino de la Plaza y continúa con el presidente suscripto el 1° de mayo de 1933. Entró en vigencia seis meses más
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tarde, para suscitar después el gran debate que conmovería a la dos Unidos, que levantó una "muralla china" contra las exporta-
opinión pública: el de los ministros Pinedo y Duhau por el gobierno ciones argentinas. El proteccionismo progresivo, inaugurado con
con el senador Lisandro de la Torre a la cabeza de la oposición. posterioridad a la Segunda Gvierra Mundial, contribuirá con su
Debe señalarse que la misión presidida por el doctor Roca lo- ceguera a producir la más larga y profunda recesión de la econo-
gró lo que antes del envío de la misma resultaba, para muchos, mía mundial de que se tenga noticias. Acaso —dice Lanús— esa
impensable. política ha tenido no poca influencia en el posterior derrotero his-
Por supuesto el convenio fue criticado por un sector. Se lo acusa- tórico de la República Argentina. Al fracaso diplomático de inten-
ba de defender los intereses de los invernadores y grandes hacenda- tar un arreglo sobrevino la decepción política.
dos, olvidándose, estos detractores, del trigo y del maíz para los que Señala el autor que en el curso de estas largas e infructuosas
Gran Bretaña era nuestro primer cliente. Y también de la posterior negociaciones el gobierno argentino no cedió a las presiones tan-
hostilidad británica a la renovación del acuerdo Roca-Runciman. to económicas como diplomáticas de Estados Unidos. Eran épo-
Pero el gran tema del escándalo será otro: el de las cuotas de cas —acota— en las que la voluntad nacional se apoyaba en con-
los frigoríficos y los monopolios económicos de éstos. vicciones firmes, sobre todo cuando una potencia extranjera pre-
El vértice de este conflicto, señala Lanús, afectó las relaciones tendía modificar una decisión adoptada en vista de un interés
de ambos países y provocó un conflicto doméstico con ribetes trágicos. general de la Nación,
La documentación de que también aquí hace gala el autor es Fue recién durante la Segunda Guerra Mundial que la Ar-
apabullante. Saca a relucir, por ejemplo, documentos que la gentina y Estados Unidos suscribirían el 14 de octubre de 1941
historiografía, hasta hoy, había ignorado. Uno de ellos, el memo- un tratado comercial. Era el anuncio de una nueva era.
rándum de Pinedo, Duhau y Alvarado en perfecta coincidencia "La Guerra del Chaco" sobre la que versa el capítulo siguien-
de criterio con el ministro Saavedra Lamas en el que se explayan te es propicia para la reflexión.
sobre una cuestión fundamental para los argentinos. Está dirigi- En primer lugar es difícil, casi imposible, evitar que cuando
da al encargado de Negocios de Gran Bretaña: relativa a "la in- dos países están decididos a ir a la guerra, otro pueda impedírse-
vestigación económica y financiera de los negocios frigoríficos, lo, aunque se cierne la amenaza de que esa guerra les pueda aca-
después de tantas décadas de oscuridad, sin que hasta la fecha rrear pobreza, estancamiento y muertos —más de cien mil—, como
no se haya logrado un paso satisfactorio".
Con este alegato, dice Lanús, convendría comenzar el relato en este caso. Eso nos induce a pensar, también, que cuando de
del conflicto de los frigoríficos en el marco de la política exterior por medio están la soberbia y el amor propio, lo irracional priva
argentina. Eso es lo que él ha hecho con objetividad ejemplar sin sobre el sentido común. Desgraciadamente.
esquivar sus opiniones, expuestas con serenidad de juicio y me- Fueron en vano las tentativas de conciliación y buenos oficios
sura en las palabras, que le permiten afirmar como conclusión: que en forma reiterada ofrecieron la Argentina y las naciones
ninguna prueba documental permite asegurar que entre el go- vecinas, a los que se sumaron más tarde los de los países pana-
bierno o sus hombres haya habida una colusión. Más aún: puede mericanos, y los de los Estados Unidos: la guerra entre Solivia y
afirmarse lo contrario. Duhau y Pinedo reconocieron la existen- Paraguay estalló el 10 de mayo de 1933. Fue en verdad atroz,
cia del monopolio al igual que De la Torre y antes que éste. Ellos duró más que la Segunda Guerra Mundial. Como consecuencia
lo padecieron en su acción de gobierno. del desgaste que sufrieron las sucesivas negociaciones en el ám-
Me he detenido en la crónica de este capítulo pues lo conside- bito americano, el conflicto llegó a la Sociedad de las Naciones y,
ro fundamental para aclarar un tramo oscuro de nuestras rela- por consecuencia, la Comisión de Neutrales que había sido nom-
ciones con Gran Bretaña. También le agradezco que me haya hecho brada quedó sin efecto.
revivir en carne viva la pasión con que en mis años mozos, estu- Sin embargo había alguien que pese a los fracasos, intrigas y
diante de abogacía, seguí este debate. dilaciones tenía la solución que diera fin a la guerra: el canciller
El siguiente capítulo trata de la discordancia entre Estados de la Argentina, doctor Carlos Saavedra Lamas.
Unidos y la Argentina. En él se pasa revista desde la época del Se constituyó por fin el Grupo Mediador: Argentina, Brasil,
Centenario, que inaugura un período de coincidencias y estre- Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay.
chas relaciones entre ambos países, a las frustraciones que las Como dice el embajador Lanús, encontrar los vocablos que
hicieron muy difíciles a raíz de la política proteccionista de Esta- conjugaron la paz ha sido el arte de aquellos alquimistas. Fue
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una tarea larga, ardua y llena de peripecias, pero lograron su mática de iglesias, los fusilamientos y brutales asesinatos de sa-
objetivo y en enero de 1939 la utopía americana fue rehabilitada, cerdotes y monjas por el solo hecho de serlo y de civiles, muchos de
cuando la Conferencia de Paz del Chaco puso fin a esta guerra ellos ajenos al conflicto y víctimas de bandas capitaneadas por cri-
atroz entre naciones hermanas. minales que estaban cumpliendo largas condenas y a los que se
Fue decisivo el papel que le cupo a la Argentina y a su canci- les abrieron las puertas de las cárceles. Sin contar con los asesi-
ller, el doctor Carlos Saavedra Lamas, que será, con justicia, Pre- natos de personalidades de la derecha.
mio Nobel de la Paz. Él supo asumir —dice el autor, al cerrar este El 18 de julio de 1936 se produce el levantamiento cuya cabe-
esclarecedor capítulo sobre las sombras de esta guerra— los de- za será el general Francisco Franco.
safíos de un conflicto que amenazaba no tener fin. O sí; con el El embajador Lanús se circunscribe al área diplomática y a
aniquilamiento de uno u otro de los beligerantes. los conflictos que la guerra suscita; la totalidad, en territorio rojo.
No podía escapar al análisis el tema Malvinas. Sobre el particular, y con razón, exalta en páginas inolvida-
Los sucesivos gobiernos de la Confederación y de la Repúbli- bles la tarea cumplida por el embajador argentino en España
ca Argentina se limitaron a mantener la política del reclamo di- Daniel García Mansilla que contó con la fervorosa cooperación de
plomático. Hasta que sucedió... lo que sucedió. sus colaboradores. Con ellos, también, el encargado de Negocios
Es singularmente valioso el estudio de la documentación ingle- acreditado en Portugal.
sa, que queda en los archivos históricos del Public Eecord Office, Coincidimos con el autor en que ellos todos son héroes de una
que el autor consxiltó. Nos revela la fragilidad de la convicción bri- acción humanitaria —que el libro detalla— y que constituyen un
tánica acerca de los derechos que podía esgrimir sobre las Malvinas. orgullo para la generosa nación argentina y un ejemplo para no-
La Argentina mantuvo celosamente el principio de la sobera- sotros y para la posteridad.
nía con respecto a las islas y territorios adyacentes. Sin embargo, Creo que es una obligación dar el nombre de los que acompa-
el conflicto no salió del marco diplomático. Ello a pesar de contro- ñaron al embajador Daniel García Mansilla y cuyos nombres de-
versias, como "la pequeña guerra de las estampillas" y el de las ben quedar grabados en la memoria de nuestros corazones: con-
islas Oreadas del Sur. sejero Edgardo Pérez Quesada, el cónsul Alberto Castro Gaché,
En verdad nadie hubiera predicho el trágico curso del conflic- el cónsul general Jorge Blanco Villalta, cónsul auxiliar Enrique
to. Hubo una excepción: Sir Malcolm Eobertson, embajador en la Alcaraz, el cónsul agregado Agustino López y los heroicos mari-
Argentina: "No creo exagerar cuando digo que estas cuestiones si neros del Crucero 25 de Mayo y torpedero Tueumán, que tantas
no son tratadas cuidadosamente pueden conducir a problemas vidas salvaron.
de diferente naturaleza. Los argentinos probablemente nunca Olvidaba mencionar al encargado de Negocios argentino en
retrocederán de la posición que han adoptado hasta el presente, Lisboa, C. Correa Luna.
pero la resistencia ha sido pasiva hasta el presente. ¿Por qué for- El 30 de abril de 1939 la guerra había terminado y una Espa-
zar la cuestión?". Como dice Lanús, Sir Malcolm Kobertson resu- ña nueva surgirá de la tragedia.
me lo que podría ser el porvenir de una premonición. El general Francisco Franco será el jefe de Estado por más de
La Guerra Civil Española cubrió de sangre el suelo de nues- tres décadas.
tra Madre Patria y conmovió nuestros corazones. Seguimos lle- "El Patronato y la Santa Sede", con este capítulo se cierra Aquel
nos de pasión sus avatares. apogeo. En él se relatan las alternativas y vicisitudes por las que
El prólogo se abre el 12 de abril de 1931, día de las elecciones transitaron las relaciones de la Argentina con la Santa Sede, que
municipales que dieron el triunfo a los republicanos. comienzan en 1923 con el fallecimiento del arzobispo doctor Mariano
Instalado el gobierno provisional de coalición, la conflictiva Antonio Espinoza y la persona de su sucesor, en torno al ejercicio
Segunda República llama a elecciones y se consolida el 16 de febre- del Patronato. El diferendo terminó en octubre de 1926 con las
ro de 1936 con el triunfo del Frente Popular. España se polariza. designaciones del arzobispo de Buenos Aires, monseñor Fray José
Como siempre ocurre, unos llevan a cabo el cambio y otros lo María Bottaro, y de un nuevo nuncio, monseñor Filipo Cortessi.
usufructúan. Eso ocurrió en la guerra civil con la mayoría de los Fueron tres agitados años los del conflicto que comenzó con la
ilustres fundadores de la República que tuvieron que escapar o tácita negativa del Vaticano a conferirle al obispo de Temnos,
exiliarse víctimas del fanatismo de los rojos, comunistas y anar- doctor Miguel De Andrea, la investidura canónica como arzobis-
quistas, que en el poder desencadenaron el terror: la quema siste- po de la Arquidiócesis de Buenos Aires.

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Este triste período es la historia de la batalla entre la autoridad
de la Iglesia y el derecho del Estado en tomo del ejercicio del Patro-
nato en toda la Nación —artículo 67, incisos 19 y 20 de la Constitu-
ción Nacional—, que bordeó el precipicio donde habitaban —como
dice el autor— los viejos fantasmas que a fines del siglo XIX habían CAPÍTULO I
provocado una ruptura diplomática con la Santa Sede que duró quin-
ce años.
En el proceso de la distensión de las relaciones hay que su-
brayar la actitud generosa y ejemplar de monseñor De Andrea La nueva centuria
que la facilitó.
Cerró con broche de oro la pacificación el Congreso Eucarístico
Internacional del año 1934 que se celebró en Buenos Aires. Nin-
gún acontecimiento internacional se le asemeja.
Presidía la misión el cardenal Eugenio Pacelli, futuro Sumo
Pontífice. En aquel año 1910, la patria festejó su centenario. Era la celebra-
La descripción que hace Lanús es tan emotiva para los que a ción de un pueblo que había encontrado su lugar en la Historia.
veces fuimos testigos, como lo fui porque integraba una de las orga- Persistía en la memoria la gesta de las guerras de la Indepen-
nizaciones juveniles destinadas a la asistencia de los fieles, que me dencia que habían otorgado al Estado su soberanía, reconocida
conmovió —lo confieso— hasta las lágrimas. La ceremonia final que por las principales potencias de la época. Era también el orgullo
tuvo lugar en Palermo junto al Monumento de los Españoles será de haber construido un orden republicano que la Constitución
inmarchitable. Nacional logró imponer, acallando rencillas y anarquías, para
facilitar el logro de las ambiciones de una nación que lo quiso
Para terminar: todo y pronto. Era la satisfacción del esfuerzo colectivo que nunca
dejó de cultivar los ideales de la libertad, del bienestar material y
En un país como el nuestro, donde cada día se agrava la ame- de la independencia política como razón del ser de su naturaleza
naza sobre nuestro pasado histórico —tal como aquel infortunado constitutiva.
personaje de Andreiev que procedía a borrar cada noche las hue- El país moderno y republicano no puede concebirse sino a
llas que había dejado durante el día, lo cual es grave—, se va per- partir de aquella epopeya que cautivó a varias generaciones de
diendo, por consecuencia, la identidad nacional; lo que es gravísimo. mujeres y varones, indios y gauchos, inmigrantes o doctores que
Este libro, cuya lectura es indispensable hoy para conocer cómo ofrecieron su pasión, imaginación y trabajo a la causa argentina.
fue la historia de la política internacional argentina desde 1910 Para los que vivieron las primeras décadas del siglo xx todavía
hasta 1939, lo será aún más en el futuro, para los estudiosos de la estaban presentes las imágenes populares del "impenetrable"
historiografía de esa época. Sepamos aprovechar ya, ahora, las chaqueño, los fortines de la frontera, la Guerra del Desierto, los
enseñanzas de este libro porque "dar en la cuenta tarde, no sirve combates por la capitalización de Buenos Aires; porque en la Ar-
de remedio". Como nos enseñó el sabio Gradan. gentina se pasó en una generación del malón al subterráneo, de
la carreta al aeroplano. Cuando Napoleón III inauguraba su rei-
Hipólito Paz no celebrando la potencia industrial que Francia ya era, las dos
terceras partes del territorio argentino estaban desocupadas o
eran prácticamente desconocidas.
Desde sus primeros pasos hacia la Independencia, el mundo
exterior estuvo íntimamente involucrado en el desarrollo de aque-
lla gesta. A diferencia de las circunstancias históricas que deter-
minaron el aislamiento de otros pueblos y civilizaciones, como la
China hasta fines del siglo xix o el Japón hasta la llegada del
comodoro Matthew C. Perry en 1853, la vida de los argentinos
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estuvo ligada a las ideas, hábitos, mercaderías y técnicas que vi- dial en 1939, recorreremos las presidencias de Sáenz Peña, de De
nieron del extranjero. La sociedad criolla de raigambre hispánica la Plaza, Yrigoyen, Alvear, Yrigoyen, Uriburu y Justo. Un período
asimiló durante el siglo XK la influyente presencia de la "otra de grandes cambios políticos y violentas convulsiones sociales, de
Europa". Fue una evolución nuiy rápida que se hizo sin quemar ruptura constitucional y complejos problemas económicos.
efigies. España no fue clausurada sino enriquecida por lo nuevo: Comprobaremos que la Argentina se benefició de un contexto
las "luces", las ideas democráticas y constitucionalistas, la liber- internacional que le fue francamente favorable hasta la Primera
tad de comercio y... la inmigración de italianos, rusos, otomanos y Guerra Mundial. Este conflicto europeo quiebra el mundo abierto y
tantos otros que confluyeron a esta tierra terminal de América. de convergencia —globalizado diríamos en la actualidad— que ca-
Éramos como se decía "un crisol de razas" que otorgó a nuestra racterizó a la belle epogue. Desde principios de la década de los años
cultura un sello de modernidad que nunca abandonó1. veinte el proteccionismo emerge como una panacea en Estados Uni-
La historia de la literatura, de las ciencias y de las artes, de la dos y en Europa, salvo en Gran Bretaña, que mantiene su apego
aptitud empresarial y sobre todo de la educación corroboran esa temporario al librecambismo a pesar de que su imperial predominio
vocación de progreso que nos colocó en muy corto tiempo cerca del mundial empezaba a declinar. Estas tendencias a la renacionaliza-
privilegiado lugar de los países más avanzados del mundo. La Ar- ción de las políticas están acompañadas, a partir de 1927, por la
gentina ya era a principios del siglo xx una "tierra de promisión". baja de los precios de las materias primas y hacen eclosión en la
El mito argentino despertó una similar atracción que el "sueño convencionalmente llamada crisis del "jueves negro" de la Bolsa de
americano" con el que se identificó la cultura de los Estados Uni- Nueva York, en octubre de 1929. La ley Smoot-Hawley de 1930 en
dos de América. Aquí todo fue posible porque éramos el futuro. Estados Unidos y las "preferencias imperiales", consagradas en 1932
En términos políticos la interacción con las potencias extran- por la Conferencia de Ottawa, oscurecen definitivamente el hori-
jeras es una constante de nuestra historia como nación. Las mi- zonte económico externo para la República Argentina.
siones al extranjero, el reconocimiento del Estado argentino en el Tan paradójico como sorprendente es comprobar que frente a
concierto de las naciones, las batallas por la soberanía de los ríos, esta situación internacional poco favorable o negativa para los
los litigios fronterizos, los empréstitos externos y los primeros intereses del país, la Argentina logra triunfos excepcionales a
acuerdos internacionales forman la materia más visible de las juzgar por las circunstancias mundiales que le tocó enfrentar.
relaciones internacionales en el siglo xix. Hasta 1880 las preca- La brillante política exterior conquista para la Argentina una
rias estructuras administrativas y las escasas directivas inter- posición de prestigio y un status en los asuntos continentales y
nacionales del Estado, no permitieron dar proyección ni estabili- mundiales rara vez alcanzado en períodos posteriores y logra, a
dad a una política exterior más concentrada en atender hechos través de negociaciones internacionales, preservar a la economía
aislados que en llevar a cabo una verdadera estrategia nacional. nacional de la crisis mundial o, si se quiere, reducir sus efectos
Es recién hacia 1880 cuando la política internacional argentina negativos sobre la actividad interna. Los sucesivos gobiernos tra-
empieza a definir sus prioridades y contenidos —si bien muy con- tan de igual a igual a las grandes potencias, mantienen su auto-
centrados en promover la inmigración y el movimiento comer- nomía, otorgándole a la República el rango de un interlocutor
cial— y a otorgar a su diplomacia una estructura profesional más político de primer nivel en el mundo.
orgánica. Al final de este capítulo se harán algunos comentarios En el escenario de la gran confusión mundial que provocó la
sobre este asunto. crisis de 1929, la economía argentina tuvo una "performance" muy
A partir de principios del siglo xx, la política exterior argenti- superior que los sombríos momentos vividos por el pueblo de Es-
na se transformará sustancialmente. Los grupos gobernantes tie- tados Unidos y la mayoría de las naciones europeas.
nen una visión clara de los acontecimientos mundiales, existe Luego de leer las historias que relata esta obra, no sería inau-
una definición de los intereses nacionales; en fin, la selección de dito pensar que durante las décadas del diez, veinte y treinta la
los cuadros diplomáticos se hace con criterio más profesional. gran política del Estado argentino fue su política exterior. Casi
Esta obra abarca la historia de tres décadas de las relaciones todo lo demás fue aleatorio, cambiante y por supuesto decepcio-
de la Argentina con el mundo: desde José Figueroa Alcorta, que se nante a juzgar por lo que ocurrió con el funcionamiento del siste-
hizo cargo de la presidencia por motivo de la enfermedad de Ma- ma político. Cualquiera que sea el juicio que se tenga sobre los
nuel Quintana, hasta el comienzo de la presidencia de Eoberto Ortiz. que condujeron esa política o la crítica que puedan merecer los
Es decir, desde el Centenario al inicio de la Segunda Guerra Mun- valores que la inspiraron o los objetivos que se persiguieron, no
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cabe duda que ella respondió a una percepción de los intereses año, a la Argentina habían llegado 289.640 inmigrantes de ultra-
nacionales que resultó globalmente acertada, a juzgar por los re- mar. Alberto Bellusci decía que "el flamante Puerto Madero era la
sultados. Tuvo el país un cuerpo de diplomáticos idóneos, algu- tolva incesante con la que entraban en el país, desde el occidente
nos de excelencia, que hicieron posible los logros que cosechó la europeo, máquinas, gente, moda y cultura"*. En 1910 se había inau-
República y sin duda el pueblo, aunque ellos sean difíciles de gurado el túnel trasandino que posibilitó unir por ferrocarril las ciu-
percibir. Hubo una seriedad intelectual no bastardeada por el opor- dades de Valparaíso y Mendoza, que el presidente don Pedro Montt
tunismo político, muchos casos de auténtico coraje como ocurrió utilizó con placer para cruzar la Cordillera de los Andes.
en los momentos más difíciles de la Guerra Civil Española, y una Se había abierto un concurso para el himno del Centenario,
coherencia que a veces es digna de admiración. otro para diseñar un escudo y otras numerosas iniciativas se su-
La Argentina en aquel año del Centenario convocó a una maron a esta fiesta impregnada de entusiasmo patriótico. Los
muchedumbre para compartir el porvenir de una promesa ya en empleados públicos cobraron sus sueldos a comienzos de mayo y
parte cumplida. Había, como lo dijo Rubén Darío en su Canto a la el 23 de ese mes una multitudinaria manifestación, que incluyó a
Argentina (1910), una "Argentina universal", hogar de todos los veteranos de la Guerra del Paraguay vestidos de gala y de expe-
humanos. dicionarios al Desierto, marchó desde el Congreso a la Casa de
Gobierno. Ni los más pequeños quedarían ausentes, porque hubo
"Salud, patria, que eres también mía, puesto que eres de la un concurso de belleza infantil con más de quinientos inscriptos.
humanidad". Algunos colegios dispusieron que los alumnos se trasladaran tem-
prano al río, para saludar al sol del veinticinco6.
En la mañana del 25 de mayo se reunió el Congreso Americanis-
Comienza la euforia ta para oír ponencias sobre el Pucará de Tilcara y, en el Cabildo, ese
mismo día, un grupo de notables de distintas provincias "llegados
Fueron veintiuna las delegaciones de países extranjeros que en patriótica peregrinación" firmarán un documento redactado por
llegaron para las fiestas del centenario de la Revolución de Mayo, Osvaldo Magnasco, en el que se evoca "el recuerdo reconfortante de
que el gobierno del presidente José Figueroa Alcorta había elegi- los que disputaron aquí victoriosamente por nuestra libertad"6.
do como fecha emblemática para festejar el triunfo de la grande- Hubo un Tedeum en la Catedral, una función de gala en el
za argentina2. Colón —con un Rigoletto cantado por el famoso Tita Ruffo— y un
Entre las representaciones latinoamericanas se destacaba la gran desfile militar aclamado por la multitud que colmaba las ca-
presencia del presidente de Chile, doctor Pedro Montt y su seño- lles entre los miles de banderas que lucían las plazas y edificios.
ra; y entre las europeas, la de S.A.R., la Serenísima Señora In- Abren la marcha los marinos norteamericanos, seguidos por los
fanta Doña Isabel. La ausencia de una delegación británica se franceses y luego las tropas del Imperio Austro-Húngaro, de Italia,
debió al fallecimiento del rey Eduardo VIL Alemania, Japón, España, Portugal, Uruguay y Chile. Un maravi-
Buenos Aires, la "París de Sudamérica", destilaba el esplendor lloso fuego de artificio reprodujo los rostros de los proceres de la
de la nueva Plaza de los dos Congresos y del Palacio del Congreso Primera Junta, el Escudo Nacional y otras tantas novedades para
ya casi terminados, del Teatro Colón recién inaugurado en 1908 el regocijo de los que no podían asistir a las ceremonias oficiales7.
—uno de los mejores y más modernos coliseos del mundo—, de los Pero sin duda, entre todos los ilustres visitantes, sólo una
jardines de Palermo rediseñados por Carlos Thays y de tantos otros despertó el delirio popular que la acompañó donde fuera que fue-
edificios públicos y privados —sólo algunos aún conservados— que se. Era María Isabel Francisca Asís de Borbón, primogénita de
dieron fama a ésta la más grande capital del Hemisferio Sur3. Isabel II, tía del joven rey Alfonso XIII. Tres buques alquilados y
Las decoraciones que el intendente Manuel J. Güiraldes, padre repletos de miembros de la Comisión Organizadora, clubes e ins-
del futuro autor de Don Segundo Sombra, había elegido para las tituciones, salieron a recibirla. También escoltaron al Alfonso XII
celebraciones realzarán con bombillas eléctricas los contornos de los —a bordo del cual venía la Infanta— las fragatas Sarmiento y
edificios y con guirnaldas las calles y avenidas. Buenos Aires era Nautilus, este último, buque-escuela de la marina española. Con
una ciudad donde había más teatros que en París, tenía un zoológi- el famoso sombrero de plumas marrones que las fotografías in-
co sólo comparable al de Berlín y su puerto ocupaba el octavo lugar mortalizaron, la "multitud enardecida" gritaba "Viva la Argenti-
en el mundo y segundo en América, luego del de Nueva York. Ese na", "Viva España", "Viva Alfonso X1IF, mientras el presidente
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de la Eepública acompañaba a la Infanta, desde el puerto a la parándonos a su mentalidad, para coexistir en sus preocupaciones,
Casa Rosada, en un "landau" de cuatro caballos con postillones deliberando, en venturosa comunión, sobre el destino solidario de la
de librea celeste y blanca seguido por los nueve coches más que gran familia humana. Creo tener la visión justa del momento históri-
integraban el cortejo. En la Casa de Gobierno, luego de encontrar co, y habré de desenvolverla con vuestro concurso, sin que perturben
a los ministros, la Infanta salió al balcón para saludar a una mu- mi marcha razones de partidismo, ni afecciones, ni perjuicios, que
chedumbre que contrmiaba eufórica. Como dijo el diario La Ra- puedan reducir nuestro volumen, en plena ascensión expansiva".
zón: "Nunca se tributó a nadie un homenaje igual"*.
La fiesta del Centenario fue un momento de delirante opti- Los logros de la República no pasaban desapercibidos para la
mismo. Aunque en Buenos Aires sólo el 49 por ciento de los habi- prensa extranjera, sobre todo europea, que veía en la Argentina
tantes era de argentinos nativos y la mayoría de los obreros de un ejemplo "transplantado" de aquella civilización que aún confia-
las fábricas eran extranjeros, las celebraciones de 1910 fueron ba en la "misión" universal de su cultura. El Diario de Madrid no
una exaltación del patriotismo y la nacionalidad. El diario La ahorraba elogios para esta América "llamada a resolver los arduos
Nación inauguraba la mañana del 25 de mayo con estas pala- problemas que la Europa civilizada desea poner en práctica" a pe-
bras: "Salve, Salve, Argentina! Tu futuro destino: ¡Que la gloria sar, decía, de que en el Viejo Continente aún persistían "las ano-
siempre sea contigo mientras continúes por el sendero trazado por malías de una organización social y política que descansa sobre
los héroes de tu epopeya!". Durante todo el año el optimismo fue bases quiméricas y leyendas..." para halagar con ello aún más los
constante. En su ejemplar de cincuenta páginas, el título de La logros en éste. El diario madrileño admiraba en la Argentina ese
Razón de ese día refleja la apoteosis: "Se levanta a la faz de la "soberbio despertar" cuya fuerza aniquilará "todo lo que se oponga
tierra". La Prensa del 29 de abril decía lo siguiente: a su paso". El diario The Times de Londres dedicó una larga sepa-
rata a Sudamérica, cuya introducción estuvo a cargo de Estanislao
"Su cultura, su patriotismo, las virtudes de su carácter, la extensión y Zeballos. Luego de afirmar que la "transformación material, so-
calidad de su suelo, la bondad de su clima y el profundo espíritu de cial, económica y política de la Argentina es uno de los sucesos asom-
sus instituciones orgánicas... ¿Cómo puede fracasar un país dotado brosos de los últimos tiempos", Zeballos dijo de su país ser "la Tie-
de tal suerte?" rra Prometida del Hemisferio Sur"10.
Esta autovaloración política, social, económica y cultural de
A pesar de ser un período de sucesivos y violentos conflictos so- los argentinos continuará expandiendo su imperio sobre la ima-
ciales y de huelgas, de haberse decretado el estado de sitio, que el 26 gen que la República conquistó fuera de sus fronteras. Cuando el
de junio una bomba estalló en el Teatro Colón, que el más importan- voto secreto y obligatorio transformó la legitimidad política de sus
te partido de la oposición, la Unión Cívica Radical, haya decidido el gobernantes, el optimismo impregnó el sentimiento popular que
último día de 1909 la abstención; a pesar de todas las fragilidades expresa su júbilo sobre todo en ocasión de los visitantes extranje-
que presentaba el universo de la política, nada podrá quebrar el ros. Mientras Europa se había embarcado en una masacre, bom-
ánimo de un optimismo desbordante sobre los logros de la Repúbli- bardeando por primera vez desde el aire a sus poblaciones civiles y
ca y su prestigio internacional. Al asumir —ese mismo año de 1910— en las trincheras los soldados inmovilizados se morían por el gas
Roque Sáenz Peña su mandato presidencial, éste declara ante la asfixiante o la peste, la Argentina en paz continuará el camino de
Asamblea Legislativa y "ante ese mundo exterior que nos observa, su progreso.
entre severidades y cariños, con votos de simpatía y con férvidos an- La llegada al país del primer visitante extranjero luego de la
helos por nuestra probidad internacional", lo que sigue9: Primera Guerra Mundial, Víctor Manuel Orlando, jefe del gobierno
italiano, fue una nueva ocasión para expresar esa euforia. El 12 de
"Por obra del Centenario de Mayo, la Eepública Argentina que yo me noviembre de 1920, el presidente Yrigoyen recibió en triunfo al pri-
proponía exteriorizar es conocida en esta hora por todas las potencias, mer ministro Orlando, quien, en los más críticos momentos de la
como cualquier Estado del Viejo Mundo; y es conocida con ventaja, historia de la Italia unificada, había llevado a su país a la victoria.
porque despierta afectos y no recelos y porque ha creado intereses que Fue el encuentro de dos nacionalidades ligadas por una común
habrán de gravitar eternamente en la economía mundial, con su pro- afinidad. Entre vítores de los miles de descendientes de italianos
ducción y su trabajo. Más que un título de halago para nuestra vani- congregados por la federación de las sociedades de esa nacionali-
dad hemos creado una situación internacional ante la Europa, incor- dad, la visita de Víctor Manuel Orlando fue una apoteosis de ale-
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gría y solidaridad donde las adhesiones y honores recibidos fueron cia en las escuelas y en las Universidades de la República, dignas de
tan numerosos como lo fue nutrida su agenda de actividades en la las tradiciones altísimas de las cuales se enorgullece la latinidad".
Argentina. Luego de entrevistarse con Yrigoyen, el primer minis-
tro Orlando hizo declaraciones que exaltaron su elevada opinión Durante el banquete que le ofreciera en la Casa de Gobierno,
sobre el gobierno argentino y la política interior del país11: el presidente Marcelo T. de Alvear tributa un sentido homenaje a
Italia, a su pueblo y a la familia real de Saboya : "La comunidad
"Es admirable la acción de un partido a través de treinta años de de intereses y la afinidad espiritual que vincula a los argentinos
lucha, y lo que es más sorprendente es que su jefe llegara al fin de la con los italianos residentes en nuestro país", "que ofrece un ejem-
jornada con su bagaje íntegro, sin haber transigido y manteniendo plo insuperable de todo lo que puede en bien de la paz, de la civi-
incólume sus ideas para realizarlas en el gobierno". lización y de la prosperidad del mundo..."14
En su respuesta al brindis presidencial en el banquete de la
Pocos años después la euforia del Centenario se repite cuan- Casa Rosada —al final del mismo los invitados presenciaron un
do S.A.E. Humberto de Saboya, príncipe de Piamonte, llega en desfile de bomberos— S.A.R., emocionado por el recibimiento que
visita oficial a la Argentina. Habían pasado cincuenta años desde le había tributado el pueblo argentino, exaltó los lazos entre am-
que otro miembro de la Casa Real italiana había visitado el país, bas naciones15:
en tiempos de la presidencia de Domingo F. Sarmiento.
El heredero de la corona italiana llegó el 6 de agosto de 1924. "Durante estos cincuenta años de actividad ha ido intensificándose
Desde el puerto, donde lo recibieron el presidente Alvear, los mi- cada vez más la corriente de intercambios económicos y espirituales
nistros de Eelaciones Exteriores y de Marina y el intendente, hasta entre nuestros dos países, de suerte que los vínculos de simpatía, ya
llegar a su residencia, una muchedumbre jubilosa aclamó al cor- firmes entonces, han llegado a ser tan profundos y tenaces, que bien
tejo de magníficas carrozas cuyos briosos caballos y postillones puede hoy para siempre decirse que se ha establecido entre Italia y la
de librea se usarán con orgullo para agasajar a nuestros huéspe- República Argentina una solidaridad de intereses a la cual corres-
des. Eran los símbolos de una República opulenta que no escati- ponde una comunidad de ideales; indisolubles, porque no está fun-
maba honores para sus ilustres visitantes. dada sobre transitorias contingencias o conveniencias políticas, sino
Al día siguiente desfilaron ante el príncipe Humberto, veinti- sobre la íntima esencia del espíritu y la voluntad común.
cinco mil niños; visitará las escuelas Carlos Pellegrini y Mariano • Justamente orgulloso de los progresos hasta hoy realizados, cons-
Moreno, el Colegio Nacional de Buenos Aires, el Congreso, la Es- ciente de las inmensas riquezas que aún aguardan en estado poten-
tancia San Juan de Leonardo Pereyra; hubo funciones de gala en cial, fuerte por su juventud y por su fe, la Nación Argentina, bajo la
los teatros Cervantes y Colón, desfile militar y también visitas a guía de V.E., heredero y continuador de un nombre glorioso, encamí-
La Plata, Rosario, Tucumán y Mendoza. La presencia del prínci- nase segura hacia destinos cada vez más altos",
pe de Piamonte suscitó una exaltación de "la latinidad como la
gran civilidad del Occidente, que es nuestro orgullo, nuestra eje- El rey Víctor Manuel III agradeció al presidente Alvear el re-
cutoria y nuestro más preciado título a la consideración del mun- cibimiento dado a su hijo y éste partió llevando consigo un regalo
do", como lo expresó el intendente de Rosario al darle la bienve- que aún guardaba en el exilio que como rey de pocos días lo lleva-
nida en aquella industriosa ciudad12. rá a Cascáis en Portugal: dos lanzas de coligue, del modelo que
En la Universidad de Buenos Aires, Humberto de Saboya re- usaba la caballería argentina, guardadas en un cofre de ibirapitá
cordó la gran tarea que este instituto había cumplido en el campo —con los escudos de la República y la Casa Real—, fabricadas en
de las Ciencias, de las Letras y del Derecho y expresó ante una el Arsenal Principal Esteban de Lúea.
juventud inspirada de patriotismo y orgullo 13: Era la Argentina opulenta, abierta a la innovación, hospitalaria
con los recién llegados, cuyo entusiasmo no vacilará el pueblo todos
"Es sumo honor para el pueblo argentino haber demostrado que una los días en reconstruir como fundamento para su leyenda que no era
nación joven, que aspire a conquistar impuesto de honor en la historia sólo materialista o política; porque como lo atestigua el norteameri-
de la civilización, debe no sólo promover el bienestar nacional, sino cano H.C. Hussey al visitar el Instituto de Física de la Universidad
también favorecer la cultura del espíritu, y haber extraído de las raíces de La Plata, sus colegas en Michigan "estarían verdes de envidia" al
profundas de la estirpe aquellos gérmenes que florecen con exuberan- ver tantos "aparatos" en un mismo lugar, y porque fue en la capital

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de la provincia de Buenos Aires donde se dictó el primer curso en de la "calidad" de vida, como actualmente lo haríamos, la compa-
Latinoamérica sobre la teoría de la relatividad y las ideas científicas ración deflacionada del ingreso per cápita o del monto global del
de Max Planck. Albert Einstein, que nos visitó en 1925, volvió im- Producto Bruto esclarece el objetivo de nuestro propósito.
presionado por el nivel de nuestros científicos y la calidad educativa En 1913 el producto bruto per cápita en la Argentina es de
impartida en la Escuela Industrial de la Nación16. 3.797 dólares. Este nivel sólo era superado por Bélgica, Alema-
La cxütura popular de la Argentina se había expandido hacia nia, Países Bajos, Suiza, Gran Bretaña, Australia, Canadá, Nue-
América y Europa. París había reconocido sus méritos cuando la va Zelanda y Estados Unidos. Es decir, ocupábamos la posición
guardia republicana incorporó a su repertorio los tangos El choclo, diez entre los cincuenta y seis países de Exiropa, América, Asia y
La Morocha y El Porteñito y las orquestas del uruguayo Alfredo África analizados por aquel estudio. Estábamos por encima de
Gobbi y de Francisco Canaro conquistaban a la juventud de la Ciu- veinticuatro países de Europa (Francia e Italia, España y Rusia
dad Luz. Carlos Gardel triunfará en París antes que en Buenos incluidos), de los once países asiáticos y de los países africanos.
Aires. La revista La vie Parisienne, en su número del 10 de mayo La Primera Guerra Mundial produjo una ostensible contrac-
de 1913, se propuso explicar al público cómo era el "verdadero tan- ción de la actividad económica del país, pero aun así en 1920,
go". Concluyendo, decía el artículo, que esta "danza estupenda" desplazando a Alemania, cuyo aparato productivo estaba exhaus-
"...creada en París, ha triunfado en Londres, Berlín, Nueva York . to, nos mantuvimos en el décimo lugar. En 1927, ya Alemania
En resumen, esta danza ha tenido tanto éxito en el mundo entero recuperada, vuelve a la posición anterior. Ello permite confirmar
que se pretende que ella ha llegado hasta Buenos Aires y que los que hasta la crisis de 1929 —usamos el año 1927 porque como ya
mismos argentinos van a comenzar a bailarla..."1'1. lo veremos es el momento en que empiezan a caer los precios de
El prestigio argentino en el exterior no era sólo del país opu- las materias primas— y a pesar del gran aumento de la pobla-
lento sino también de los otros que representaban al alma popular. ción argentina por los aportes inmigratorios, nuestro producto
bruto per eápita supera al de algunas de las grandes potencias de
la época, por ejemplo Francia, Italia y Japón. En 1936 la Argenti-
En el mundo, entre los grandes na es el duodécimo país en el mundo por su producto bruto per
cápita (Francia y Suecia la han aventajado y Canadá está apenas
Una creencia aceptada generalmente sin discusión afirma que por debajo de la Argentina).
la Argentina formaba parte, en la década de los años 20, del gru- En cuanto al volumen de su actividad económica total, si en el
po de países más avanzados del mundo. Desde hace pocos años, año anterior a la Primera Guerra Mundial la Argentina ocupa el
ello ha podido comprobarse fehacientemente merced a medicio- lugar quince, desde 1920 ocupa, según los años, el lugar once a trece.
nes técnicas muy precisas que lo confirman, también para las Si juzgamos la posición relativa que tuvo la Argentina dentro
décadas de los años 10 y 30 del siglo pasado. del grupo de los países más avanzados del mundo —que eran
En 1995 una investigación del Centro de Desarrollo de la Or- Gran Bretaña y Estados Unidos—, algunas observaciones mere-
ganización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) con cen destacarse como conclusión.
sede en París, produjo un importante estudio sobre la economía En primer lugar, los argentinos gozaron de un ingreso per
mundial a partir de 1820 que permite valorar la exacta posición cápita equivalente a un 75 por ciento del de un ciudadano inglés
económica que ocupaba la República Argentina en aquellos años en 1913, mejorando paulatinamente el ingreso por habitante hasta
llamados del apogeo en este libro dedicado, aunque no en este llegar al 80 por ciento de este último en 1927. En 1936 bajó al 72
capítulo, a su política internacional18. Sabían sus dirigentes qué por ciento. Respecto a Estados Unidos, que era ya antes de la
querían y de dónde venían, pero nada nos permite hoy imaginar guerra la principal potencia económica, el ingreso por habitante
que supiesen con fundamento la posición que tenía el país en el en la Argentina equivalía al 70 por ciento del de un norteameri-
rango de las naciones. En ese entonces, los métodos de compara- cano en 1913, en 1920 al 58 por ciento, en 1927 al 63 por ciento y
ción no eran certeros, salvo en algunas materias que las estadís- en 1936 después de la crisis y de las dificultades que las políticas
ticas compilaban detalladamente, por ejemplo el comercio exte- proteccionistas cavisaron a nuestra economía, el ingreso prome-
rior, o en aquellos casos en que la vida cotidiana permitía compro- dio del argentino continuaba siendo el 63 por ciento del ingreso
baciones fáciles, como el valor adquisitivo de las monedas. por habitante de los ciudadanos de la primera potencia mundial.
Si bien es cierto que no podemos juzgar con certeza los niveles La otra observación se refiere al nivel de la actividad econó-
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mica global con relación a estos dos grandes países. Nuestra eco- El patrón oro estuvo vigente hasta 1914 y luego por un corto
nomía era en 1913 el 14 por ciento de la de Gran Bretaña, en período entre 1927 y 1929.
1927 representaba el 19 por ciento, manteniéndose este porcen- Si bien en el curso de los temas tratados en esta obra nos ocxipa-
taje en 1936. Con relación a Estados Unidos, si bien el volumen remos de los conflictos que se suscitaron en lo que se refiere al co-
de su actividad económica era casi veinte veces el de la Argenti- mercio con Estados Unidos y Gran Bretaña, las exportaciones nun-
na, observamos que nuestro país entre 1920 y 1936 creció global- ca representaron menos que el 16 por ciento del Producto Bruto en
mente más que aquél, pues mientras el volumen de la actividad cualquier año de 1910 a 1929 y no menos del 11,3 por ciento entre
argentina representaba en 1920 el cinco por ciento del de Esta- 1930 y 1939. En 1915, en plena guerra, llegaron a representar el
dos Unidos, en 1936 equivalía al siete por ciento. 24,2 por ciento del Producto Bruto. En algunos productos, por ejem-
Estas cifras y comparaciones, si de algo valen, permiten confir- plo en granos, fuimos dxirante muchos años el tercer exportador
mar la privilegiada posición económica que tenía la Repiíbliea Ar- mundial. Las estadísticas de las exportaciones por habitante (en
gentina en las décadas de los años 10, 20 y 30. precios corrientes) demuestran que ocupamos en los años 1913 y
Podrían hacerse otros cotejos adicionales a estos grandes nú- 1929 el primer lugar en el mundo. Es decir, superábamos en este
meros. Los salarios medios reales pagados en la Argentina a partir sentido a Gran Bretaña, que era el primer exportador mundial21.
de 1916 y hasta la iniciación de la Segunda Guerra Mundial estu- A pesar de lo que se haya dicho sobre el modelo agroimportador
vieron en aumento casi constante. Un esttidio elaborado por el y lo que en esta obra se afirma sobre que éramos una economía
Ministerio de Trabajo demuestra que el salario real de los trabaja- abierta, esto sólo puede referirse a las inversiones, pues en cuanto
dores en Buenos Aires era superior en un 80 por ciento de los que a tarifas aduaneras deberíamos considerar a la Argentina como
se pagaban en Marsella y 20 por ciento mayores de los que se pa- tm país proteccionista, junto con Estados Unidos, Brasil, México y
gaban en París entre 1911 y 1914. Todo indica que eran también Perú. En 1913 o 1925 la tarifa aduanera argentina promedio era
superiores a los que se abonaban en España e Italia19. En 1913, la del 26 por ciento mientras que en Gran Bretaña era de O por ciento
República Argentina ocupa el primer lugar en el mundo en lo que o 3 por ciento para esos años. Los países más abiertos en este sen-
se refiere a kilómetros de vías de ferrocarril por habitante, siendo tido, por lo menos hasta 1925, eran el Reino Unido, China, Países
nuestra posición ligeramente superior a la de Estados Unidos, país Bajos y Tailandia. En lo que hace al crecimiento de la economía,
que poseía la más extensa red ferroviaria del planeta. salvo durante la Primera Guerra Mundial (entre 1914 y 1917) y en
Otro dato que contradice algunos mitos. La intervención del los años 1930 a 1932, el crecimiento de la actividad fue constante.
Estado argentino en la economía fue una constante de la historia Era aquella Argentina un país ascendente que crecía, brin-
del país. Desde el siglo XK el Estado tiene una participación activa, dando a casi todos un pedazo de sus sueños. Don Julio Irazusta,
aunque es cierto que el gasto público fue bajo y orientado a las fun- cuyo Balance de siglo y medio no concede regalos, dijo de aquel
ciones tradicionales de gobierno, con intervención destacada en al- tiempo que mucho criticó22: "El país tenía gran poder de asimila-
gunos servicios públicos como educación e infraestructura. Casi to- ción y atesoraba, ofreciendo a los argentinos nuevos y a los crio-
aos los demás servicios públicos estaban en manos privadas, espe- llos viejos el poderoso incentivo de la fortuna, no muy tardía y al
cialmente de los inversores extranjeros. Hacia principios del siglo xx alcance de toda persona con espíritu de trabajo y ahorro".
los principales bancos eran públicos. Esta situación cambia radical-
mente en 1930 con motivo de la crisis mundial, cuando el Estado
aumenta su participación o intervención en la economía.
En fin, las cxientas públicas fueron en promedio deficitarias |; Avizorando la falla escondida
en una proporción del 2-3 por ciento del Producto Bruto, salvo en
los años 1919-1920, 1925 y 1935 que tuvieron superávit. Este La inextinguible vocación de modernidad que tuvo la socie-
constante déficit, que es la causa eficiente del endeudamiento, dad argentina otorgó a sxi epopeya una impronta de transforma-
tendrá consecuencias internacionales que se evocan en los capí- ción, de cambio, de búsqueda, casi obsesiva, del mejor camino
tulos siguientes de esta obra. El gasto público bajó dxirante la para garantizar más libertad y más prosperidad a sus ciudada-
Primera Guerra Mundial a menos del 10 por ciento del Producto nos. Copió del mundo lo qiie parecía adaptable a sus circunstan-
Bruto, pero a partir de 1919 aumenta hasta llegar en 1939 a repre- cias, inventó para mejorar lo propio de sus tradiciones sociales,
sentar aproximadamente el 18 por ciento del Producto Bruto20. importó lo que no podía producir, admiró desde el principio las
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tecnologías nuevas que le permitían explotar sus inagotables re- ción al "materialismo" de la sociedad que había abandonado los
cursos. De allí ese carácter nacional tan particular de los argenti- "ideales nacionalistas", que para el autor constituían el "más noble
nos, que consiste en valorar su existencia social en función de dos ornamento del pueblo argentino". "Los argentinos —decía— da-
percepciones: el lugar que ocupan en el mundo y el horizonte que mos a nuestra vanidad nacional el nombre de patriotismo, igno-
el futuro les prometa. La razón de ser de la euforia que inicia el rando que somos incapaces de esa virtud". Demolió la "absurda
Centenario es el reflejo de esa doble valoración: somos grandes megalomanía" de Buenos Aires que en la "gloria aparente de sus
en el mundo, estamos seguros del futuro. Ahora y mañana miden bellezas prestadas, ostenta su triste condición de pueblo secunda-
la altura que nos exigimos como nación. rio...". Para Manuel Gálvez, el argentino tiene una pasión domi-
Hubo sin embargo un lugar, tan certero como poco ostensible, nante: llegar... y "llegar es triunfar, adquirir posiciones, hacerse
desde donde las voces se alzarán para prevenir el optimismo exa- rico, ser célebre". Sensible a la "funesta lacra" que en su época lla-
gerado y señalar las fallas de un ser frágil, incompleto, embelesado ma el "compadraje", dice que Juan Moreira —en vez de Santos
por la apariencia: fue el mundo de la literatura. Era el tiempo del Vega o Martín Fierro— era un "símbolo nacional"23. En su Restau-
apogeo argentino conviviendo con los que, desde la sensibilidad ración Nacionalista, Ricardo Rojas decía: "Hoy, al celebrar el Cen-
del pensamiento, confesaron sus dudas sobre la fortaleza del ci- tenario, nos sentimos como una colonia de las viejas metrópolis"^.
miento. Era como un alerta meteorológico para los que sólo esta- En aquella sociedad, cuyas clases dirigentes vivían embele-
ban acostumbrados a vivir con el sol. sadas por París, nace a principios de siglo una revalorización de
Nada sería más ajeno a esta obra que pretender incursionar "lo argentino". Ricardo Güiraldes, que había vivido largas tempo-
en la polémica de las virtudes o errores de la política social o radas en la Ciudad Luz, nos relata en Rancho la historia de un
económica que la valiosa historiografía, desde todos los bordes hijo de estanciero que luego de haber cumplido su viaje "ritual"
ideológicos, ha elucubrado para aportar sus juicios. Los hechos sintió el hastío: "París... París... ¿qué le esperaba en París?"25 Otro
son incontestables —huelgas, violencias de arriba y de abajo, re- grande, Horacio Quiroga, se volvió a la tierra y relató la aventura-
vueltas universitarias, represión en la Patagonia, los conventillos, de los "desterrados" de la selva26. Era la vuelta.
la Semana Trágica, los que poseen y los que esperan— aunque la La doctrina del "regreso" se observa en toda la literatura que
realidad siempre será subjetiva. exalta desde la nostalgia, las virtudes de la tierra, del refugio crio-
La tradición literaria argentina permite aseverar que pocos llo como protección contra la falsa fascinación por lo europeo y el
pueblos demuestran una inclinación tan marcada a reflexionar "corrupto" adelanto que el mito del progreso ofrecía como espejis-
sobre sí mismos. Gran parte de la literatura del siglo xix había mo. Ésta fue la prédica de Ricardo Rojas, de Leopoldo Lugones y
llevado al extremo ese hábito de repensar la realidad y la condi- de tantos otros. Se trataba de "despertar a la sociedad argentina
ción de los argentinos. Domingo F. Sarmiento, José Hernández, de su inconsciencia, turbar la fiesta de su mercantilismo cosmopo-
Lucio V. Mansilla o Fray Mocho en el ensayo, la novela o la poesía lita, obligar a las gentes a que revisaran el ideario ya envejecido de
gauchesca, inventaron los emblemas de su protesta. La barbarie, Sarmiento y Alberdi...". Lo que faltaba era "pensar por cuenta pro-
el gaucho perseguido, el país sin ciudadanos, el matrero. pia, elaborando en la sustancia argentina..." "entre los que quieren
La apoteosis tuvo su contrarreino. Fueron escritores, poetas, el progreso a costa de la civilización, entre los que aceptan que la
ensayistas. Una corta incursión en este territorio de la memoria raza sucumba entregada en pacífica esclavitud al extranjero, y los
permite completar el paisaje de aquella sociedad plena de opti- que queremos el progreso con un contenido de civilización propia que
mismo. no se elabora sino en sustancia tradicional"21. Leopoldo Lugones
La riqueza de nuestra literatura desde el Centenario hasta la vociferaba: "Tenemos sed de vida intensiva, el campo virgen nos
Segunda Guerra Mundial es grande y variada. Sólo evocaremos llama, pese al sobredorado de nuestras molduras europeas".
algunos premonitorios juicios y opiniones. Los anatemas van diri- Había en esta crítica no sólo una oposición al cosmopolitismo
gidos a la falta de espiritualidad, al exceso de cosmopolitismo, a la extranjerizante, sino tina defensa de los que padecían las "leyes",
ausencia de nacionalismo, al culto a la fachada, a la deserción del frecuentemente en manos de los gobiernos que las utilizaban como
Estado, a la inautenticidad de los argentinos. Hay una larga serie instrumento de privilegio. Eran los agentes de la "telaraña" —en
de acusaciones al modo en que se concebía y practicaba la política. alusión al Martín Fierro— contra el gaucho "alzado", codicia de
En plena celebración de la fiesta de 1910, Manuel Gálvez pu- las comisarías, a los que se les exigía "oficio" y "papeleta", para no
blicaba El Diario de Gabriel Quiroga, que contiene una admoni- incurrir en el delito de ser "vagos" como recordara Ricardo

36 37
Güiraldes en su Don Segundo Sombra. "Pero por sobre todo y con creencias, cuya actuación es sólo un accionar, son los que ejercen
todos, Don Segundo quería su libertad. Era un espíritu anárqui- un "lujoso fariseísmo", son los que, según él, han desnaturalizado
co y solitario a quien la sociedad continuada de los hombres con- la vida en la Argentina. "Esos hombres sin creencia, sin sentido
cluía por infligir un invariable cansancio"™. del valor sacramental, cristiano, de la vida". Son muchos —dice
Era, por sobre todo, la crítica a una organización social y al Mallea— desde el gobernante hasta el humilde abogado de ba-
Estado "corruptor y expoliador" que tanto fastidió a Ezequiel rrio o médico con pretensiones de figuración mundana, son los
Martínez Estrada: "... el funcionario público se considera condómi- que "por sus propias palabras... hacen al país".
no de una compañía anónima cuyos dueños verdaderos han des- Fueron ellos los que, encumbrados gracias a sus influencias
aparecido"29. Esta literatura critica al Estado, lo acusa de haber en las más notables expresiones del país, se transformaron en la
desertado de su función, de repartir premios y castigos sólo como "matriz" llamada a plasmar al recién llegado, a conformarlo, a
ton juego más de la política, de cobijar a los aficionados al secreto darle "un carácter estructurado a su imagen y semejanza", "Efu-
comercio de la "coima". Eoberto Arlt, en Los Siete Locos se refiere a sivos por fuera, graves por dentro, ignoran lo que son"31.
esta exigencia que tuvo que pagar su astrólogo "al comisario", "al
médico", y al "jefe político para la concesión"30. El desengaño frente "De ellos recibimos, con triste frecuencia, gobierno, voz, magisterio,
al Estado es un hecho frecuentemente citado por los escritores. proclamas, y con lo que ellos digan de nosotros debemos contentar-
nos todos. (...) Su género es el discurso; su apoteosis, el banquete; su
"...el argentino, a diferencia de los americanos del Norte y de todos seducción más inquietante, la publicidad. No siempre venales, pero
los europeos, no se identifica con el Estado. Ello puede atribuirse a la subyugados siempre, llamados por la medusa de la pública exalta-
circunstancia de que, en este país, los gobiernos suelen ser pésimos o ción de su persona en las formas más diferentes. (...) Para ese mundo
al hecho general de que el Estado es una inconcebible abstracción, lo lo importante era el gesto. Con el gesto se compra, con el gesto se vive,
cierto es que el argentino es un individuo, no un ciudadano". y era el gesto lo que había que valorizar".
(Jorge Luis Borges, Evaristo Carriego, 1930)
Para Mallea, la sociedad argentina seguía moviéndose en el
Pocas veces se vinculará el nombre del Estado con el ideal de terreno de lo aparente donde lo importante es el gesto. Él obser-
justicia, porque estos pensadores lo veían como fuente de arbi- vaba en ese "argentino visible" el germen de una decadencia espi-
trariedad en su papel de dispensador de recompensas y benefi- ritual que le impediría libertarse, desarrollarse, extenderse, "te-
cios. Leopoldo Lugones —anarquista de origen— fustigó toda la ner en suma, no acortada fertilidad". Había en ellos, los que ha-
arquitectura de ese Estado que consideró "vacante" y frente a lo cían la Argentina visible, un debilitamiento vital.
cual proclamó, en ocasión del centenario de la Batalla de Ayacucho
en 1924, que ¡"había sonado, otra vez, para el bien del mundo la "Y estos hombres habían llegado a no vivir como hombres, no amar
hora de la espada!". Era la demolición del proyecto de Mayo, de como hombres, no sufrir como hombres, no odiar como hombres, no
Alberdi, de Saénz Peña y de los ideales de generaciones de argen- tener pasiones como hombres, no tener devoción como hombres, sino
tinos que bregaron por la democracia. a vivir, amar, sufrir, odiar, tener pasiones, tener devoción 'como lo
La política era el universo más apto para el "hombre impor- querían parecer'".
tante", aquel a quien Alberto Gerchunoff dedicó una de sus obras (Eduardo Mallea, op. cit.)
en 1934. El gran reproche de los intelectuales se sintetiza en la
reprobación de una sociedad de fachada, superficial, egoísta, Como puede observarse en estas pocas citas de la literatura de
materialista, y en general ausente de un sentido nacional y ético la época que abarca esta obra, ellas parecen desautorizar la euforia
que estimaban indispensable para construir con solidez. que profesaban los grupos dirigentes de la sociedad. La Argentina
Eduardo Mallea en su Historia de una pasión argentina se refie- y los argentinos sobre todo, según estas opiniones, carecerían co-
re extensamente a una Argentina "visible" donde actúa y reina un lectivamente de la consistencia espiritual y moral para encaminar
tipo de personalidad que él considera nefasta: "La peor, la más la República a un desarrollo pleno y estable. Ni qué hablar de otros
nociva, la más condenable de todas las personas actuantes en la escritores decididamente opuestos, por razones políticas e ideoló-
superficie de la Argentina, es la persona que ha sustituido un vivir gicas, al proyecto de aquella Argentina que consideraban social-
por un representar". Se trata de "una especie muy nuestra de vir- mente injusta, dependiente, y falsamente democrática cuando
tuoso social del fraude". Son los seres con muchas ideas pero sin creyó que era democrática y generosa.
38 39
En la Argentina el imperio del positivismo que las élites gober- —lo cual revela la idea que el argentino tiene de sí mismo— y la
nantes habían difundido a partir de la presidencia de Domingo F. extraordinaria tarea civilizadora que significó pasar de la pampa
Sarmiento, deberá dejar un higar a la caravana de expresiones inicial a la Argentina de fines de la década de los años veinte. Pero
vernáculas que desembarcan en la escena nacional. El folklore re- la gran autovaloración que el argentino tiene de sí mismo y del
gresa trayendo consigo el patrimonio intangible de las coplas, zam- gran país que construyó en pocas décadas, no era proporcionada al
bas y cielitos que el pueblo del interior había celosamente guarda- hombre argentino que, según Ortega, producía una impresión "so-
do en su tradición. Era como si el aire fresco de los valles y quebra- bremanera extraña" al europeo. El argentino era una máscara que
das, de la pampa y de los montes, acudiera al llamado identidario vivía en el mundo de la apariencia. "El argentino actual —decía
que reclamaban Gálvez, Lugones, Eojas, Güiraldes y muchos más. Ortega en 1929— es un hombre a la defensiva", frase que usó como
Fue una larga lucha emprendida por profesores y músicos, sobre título de su más agudo ensayo sobre la Argentina. A esa falta de
todo en Santiago del Estero y otras provincias del Norte. La consa- autenticidad, a ese hablar "por delante de las cosas", a ese excesivo
gración del folklore en la gran metrópoli ocurrió cuando Andrés apego al que dirán, a esa incapacidad de entregarse a las cosas, a
Chazarreta presenta en el Teatro Politeama el 12 de marzo de 1921, esa enfermiza devoción por su imagen, atribuye José Ortega y
la Zamba de Vargas, Al día siguiente La Nación le otorgó el lauro Gasset la raíz de varios males que aquejan a la Argentina:
periodístico más famoso de aquel tiempo: "El coro de las selvas y
las montañas", Andrés Chazarreta instaló en el ámbito nacional el "El europeo se extraña de que el gesto argentino —sigo refiriéndome
folklore, los bailes, cantos y versos recopilados en lo más hondo del al varón— carezca de fluidez y le sobre empaque". "Sólo una larga
país desconocido para Buenos Aires32. convivencia nos permite descubrir bajo esa máscara rígida el flujo de
Esa reafirmación de la cultura nacional presidió también la un ardiente lirismo vital. Mas el argentino ocupa la mayor pane de
creación de las revistas Proa (1924-1926) y Martín Fierro (1924- su vida en impedirse a sí mismo vivir con autenticidad. Esa preocu-
1927) que marcan la irrupción de una élite de escritores jóvenes pación defensiva frena y paraliza su ser espontáneo y deja sólo en pie
como Jorge Luis Borges, Francisco Luis Bernárdez, Leopoldo su persona convencional".
Marechal, Ricardo Molinari y muchos más. El rescate de la me- (...)
moria cultural que el liberalismo político había olvidado, se ex- "... porque la sociedad no se ha habituado a exigir competencia. Como
presa en este "vanguardismo" que, paradójicamente, abreva más esta incompetencia es muy general —dejo todo el margen de excepcio-
en la tradición que en el futurismo. nes que se crea justo—, el tanto por ciento de personas que ejercen
El punto de vista de un extranjero que nos visitó varias veces y actividades y ocupan puestos de manera improvisada resulta enor-
amaba la Argentina, esclarece aún más la opinión de los escritores me. Esto lo sabe muy bien cada cual en el secreto de su conciencia;
argentinos. Se trata del español José Ortega y Gasset, quien tuvo la sabe que no debía ser lo que es. Es decir, que a la inquietud suscitada
probada honestidad de escribir sin reparos lo que pensó. En una por la presión de los demás se añade una inseguridad íntima, un
carta a un joven argentino que estudiaba filosofía, Ortega decía que sobresalto privado y permanente que es preciso compensar adoptan-
el sudamericano propende al narcisismo y a lo que se llama la "pa- do un gesto convencional, insincero, para convencer con él al contor-
rada", usando de las cosas como un espejo donde contemplarse. "De no de que se es efectivamente lo que se representa. Así, mientras se
aquí que, en vez de penetrar en su interior —decía Ortega al joven procura convencer a los demás, intenta convencerse uno a sí mismo".
argentino— se queda casi siempre ante la superficie, ocupado en dar (José Ortega y Gasset, El hombre a la defensiva, 1929)
representación de sí mismo y ejecutar cuadros plásticos"33. Había en
el argentino un apresurado afán por reformar todo, la Sociedad, el El vivir en la apariencia tenía por único objetivo para el ar-
Estado, la Universidad, el Universo, "sin previa reforma y construc- gentino "su avance en la fortuna y jerarquía social",
ción de la intimidad". Al haberse consolidado en la sociedad la práctica de vivir sin
Visitó la Argentina cuando en el mundo se hablaba mucho de autenticidad —"propensión tan extraña", según Ortega—, el ar-
nuestro país. Comenta que en esa época había quienes pensaban gentino se empeña en subrayar "su papel público". A este tipo de
en el extremo "de hacer del argentino un símbolo de la humanidad ser humano "le preocupa en forma desproporcionada su figura o
deficiente"3*. También él percibió que es muy raro encontrar un puesto social". Como la mayoría ocupa un lugar no enteramente
argentino que "tenga puesta su vida primariamente en vivirla". Se merecido por sus capacidades, está en constante alerta ante el
sorprendía por el grado de madurez a que había llegado el Estado apetito de los otros, es... un hombre a la defensiva35. Se pregunta-
40 41
ba el filósofo español en qué tenía puesta su vida el argentino,
tan magníficamente dotado para vivir con ímpetu y frescura. De la política exterior y su diplomacia
Curioso, atraído por todas las cosas, amante de los deportes, de
los negocios, abierto al mundo. Los nueve próximos capítulos de esta obra relatan la historia
de la política internacional argentina desde el Centenario hasta
"Nuestra vida comienza cuando un misterioso principio, que es el el inicio de la Segunda Guerra Mundial.
carácter, pone en movimiento todos esos mecanismos según su inspi- Esta actuación supone que el Estado argentino contó con una
ración. Así resulta que el argentino, mecánicamente atraído por to- organización para llevar a cabo una gestión que por sus caracte-
das aquellas cosas merced a la excelencia de su aparato psicofisioló- rísticas específicas exige un tipo humano calificado y una logísti-
gico, no tiene puesta su vida en ninguna de ellas". ca para la transmisión y procesamiento de la información y la
(...) toma de decisiones. Las grandes potencias, desde que tuvieron
"el argentino es un hombre admirablemente dotado, que no se entrega conciencia de su rol, contaron con un cuerpo especializado que
a nada, que no ha sumergido irrevocablemente su existencia en el ser- otorgó continuidad a las estrategias nacionales. La creación en la
vicio a alguna cosa distinta de él". Argentina de un cuerpo diplomático fue lenta, aun cuando todos
(José Ortega y Gasset, El hombre a la defensiva, 1929) los gobiernos coincidieron en su necesidad. Las primeras leyes
datan de la época del presidente Nicolás Avellaneda y es recién
No siente la vida como misión. Es frivolo. "Vive absorto en la en 1905 cuando se cuenta con una ley más o menos completa.
atención de su propia imagen". En 1917 la Cancillería contaba con sesenta y cinco empleados
José Ortega y Gasset escribió mucho sobre la Argentina con- y cincuenta y un diplomáticos, que en 1930 fueron ochenta y cin-
fiado en que era posible la aspiración de "crear un nuevo tipo de co y ciento treinta respectivamente. En cuanto al número de em-
hombre selecto" como afirmará en un epílogo a un libro de Victo- bajadas y legaciones eran veinticuatro en 1916, y treinta y
ria Ocampo. Pero sin duda escéptico del hombre contemporáneo una en 192836. A pesar de no haber una reglamentación muy es-
"demasiado entretenido con el manejo de artefactos y objetos" que tricta, el ingreso por concurso o por selección de antecedentes era
"no tiene la menor técnica para el trato y la absorción del próji- una práctica respetada desde fines del siglo HX. Carlos A. Becú,
mo", decidió escribir en 1939, La balada de los barrios distantes, el primer canciller de Yrigoyen, sostuvo con insistencia la necesi-
donde él prefirió recluir su libertad. dad de una rígida selección del personal diplomático.
Desde el fondo de la cultura popular la poesía del tango sintoniza La memoria administrativa de aquella época es sin duda difí-
con las preocupaciones que refleja la literatura. Santos Discépolo, cil de reconstruir, pero la documentación diplomática permite
próximo a Raúl Scalabrini Ortiz y Robert Arlt, es también un agorero hacer algunas observaciones sobre el contexto en que se desarro-
de la falla. Su famoso poema Cambalache es un paradigma que llaba la política exterior que la Argentina practicó.
algunos argentinos adoptaron como queja de un desengaño social. La primera constatación es la clara diferenciación que existía
entre gobierno y administración. Había un concepto de Estado cuya
"Todo es igual, nada es mejor". continuidad no estaba influenciada por los vaivenes de la política
(...) y la jerarquía de los funcionarios era respetada por los ministros,
"Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón". cuyo único subsecretario era casi siempre un diplomático profesio-
(...) nal. Pasan las administraciones y vemos siempre opinar al mismo
"Ves llorar la Biblia junto a un calefón". consejero legal, cuya autoridad intelectual nadie osaba contestar.
La Cancillería no era un objeto apto para el abordaje partidario ni
Éstas son algunas de las ideas y juicios que, desde el universo su administración sencilla conoció cambiantes cúpulas de amigos
de la literatura, se presentan como la contrafigura de un país que y socios que llegaban con cada ministro.
se sentía seguro y próspero. Fueron ellos quizá los agoreros de un Otra constatación es que los cambios de presidente no impli-
tiempo que esperaba su historia. caban modificaciones en nuestras legaciones en el exterior. El
caso más emblemático será el de nuestro primer embajador en
Estados Unidos, Rómulo Naón, que designado en Washington por
el presidente Roque Saénz Peña, continuará en su cargo durante
42 43
buena parte de la administración de Yrigoyen. El embajador del intereses. La aparición de los proteccionismos y del nuevo "mer-
"régimen" continuará siendo el representante de la "causa". Par- cantilismo" había quebrado la "economía-mundo" cuyos últimos
tió por disentir con la política de neutralidad. Lo mismo ocurre vestigios son eliminados por la crisis de 1929.
en Londres. Los diálogos de Yrigoyen con el ministro inglés con- Habíamos entrado en una época de la historia del país, en que
firman que el Presidente tenía un gran sentido de responsabili- la pampa húmeda ya no podía brindarnos un horizonte en perma-
dad en todo lo que se refería a los nombramientos diplomáticos. nente expansión. El esfuerzo, la astucia o la inteligencia serán el
¡En aquellos tiempos la Argentina no podía ser representada en recurso más seguro para conseguir lo que necesitábamos del mun-
el exterior por cualquier persona! do. La Argentina jugó gran parte de su destino en el escenario
Veremos en el curso de los capítulos siguientes la gran liber- internacional.
tad de opinión que reinó y respetaron todos los gobiernos, a pesar
de las no pocas disidencias que tuvieron lugar entre los diplomá-
ticos acreditados en el exterior y los cancilleres. Este respeto in-
telectual, que también existía entre los hombres de gobierno, debe
ser evaluado como un lujo cultural a juzgar por experiencias pos-
teriores, cuando la mera disidencia con el "poder de turno" será
motivo de anatema oficial, desplazamiento u otras peores cam-
pañas de descrédito personal. Salvo en muy contadas excepcio-
nes, la política interna no penetra en la Cancillería y la corres-
pondencia entre el ministro Marcelo T. de Alvear y el presidente
Yrigoyen es una. La documentación de los archivos de la Canci-
llería no registra ninguna alusión partidaria.
Es en este contexto que la política internacional argentina en
el período que consideramos es, a nuestro juicio, la gran política
del Estado, cuyo rumbo no fue alterado ni por las disidencias in-
ternas ni por los afanes de notoriedad mediática de sus protago-
nistas. La enorme cantidad de documentos qtie se tuvo a la vista
confirma, en las comunicaciones y en los análisis que definieron
la acción internacional del Estado, una omnipresente valoración
de los intereses nacionales y sin duda, salvo raras excepciones,
una coherencia de concepción.
Fijado un propósito, la perseverancia era de rigor. El reclamo
y los planteos que se hicieron a los gobiernos extranjeros tuvie-
ron el sustento de una sólida argumentación racional y frecuen-
temente una apelación de orden moral. Algunos documentos pro-
ducidos en la Cancillería son sorprendentes, usando los patrones
actuales, por su nivel intelectual y por su contenido informativo.
¡Y ello se hacía con la colaboración de unos pocos funcionarios!
Era aquél un mundo nuevo donde los cambios fueron drásticos
e imprevisibles. La belle époque que inventaron los franceses ha-
bía terminado como también la era eduardiana que tanto influyó
en el prestigio de la presencia mundial del Imperio Británico.
La Argentina, después de la Primera Guerra Mundial, en-
frentará un mundo qtie había dejado de ser benévolo para sus
44 45
1.276.005 visitantes. La cita de Alberto Bellusci ha sido extraída de Los Días del
Centenario (Leiva, Alberto David, coordinador), Academia de Ciencias y Artes de
San Isidro, 2000.
5 ídem nota 3.
6 ídem nota 3.
7 ídem nota 3.
8 Por carta del 20 de marzo de 1910 el ministro español en Buenos Aires le
Notas del Capítulo I escribió al canciller De la Plaza anunciándole la venida de la Infanta, en estos
términos:
"...ha sido acordada a la Serenísima Señora Infanta Doña Isabel de Barbón,
tía de Su Majestad el Rey, mi Augusto soberano, para representar a Su
Majestad en las fiestas que tendrán lugar con motivo de la conmemoración
1 Lanús, Juan Arehibaldo. La Causa Argentina, Buenos Aires, Emecé, 1988. del Centenario de la Independencia de la República Argentina".
2 Las delegaciones extranjeras que concurrieron en 1910 a la celebración del
Centenario, estuvieron encabezadas por las siguientes personalidades: Alemania: Por su parte el presidente Figueroa Alcorta, no bien llegó la Infanta, le envía
general barón Von der Goltz, embajador extraordinario; Austria Hungría: señor un mensaje al rey Alfonso XIII agradeciendo "la delicada atención de Vuestra
Majestad al enviar un representante de tan alta alcurnia y. distinguidos dones e
Norberto de Schmucker, E.E. y M.P. en Misión Especial; Bélgica: señor Carlos interpretando los deseos de este gobierno, le ha tributado la mejor y más entusiasta
Eenoz, E.E. y M.P. en Misión Especial; Brasil: señor Domieio da Gama, E.E. y acogida".
M.P. en Misión Especial; Costa Eica: licenciado Alfredo Volio, E.E. y M.P. en Telegrama de Figueroa Alcorta al rey Alfonso XIII del 18 de mayo de 1910.
Misión Especial; Chile: excelentísimo señor don Pedro Montt, presidente de la Fuente: Archivo del M.E.E. y C., Centenario 1910, España, exp. 6.
Kepública de Chile y señora; Dinamarca: señor Carlos C. Wandel, ministro 9 Silva, Carlos Alberto. La política internacional de la Nación Argentina.
residente en Misión Especial; Estados Unidos: mayor general Leonardo Wood, 10 Diario de Madrid del 8 de abril de 1910.
embajador especial; Ecuador: doctor Alejandro Cárdenas, enviado especial y M.P. "Sur América en 1909", en The Times de Londres del 28 de diciembre de
en Misión Especial; España: S.A.E. la Serenísima Señora Infanta Doña Isabel; 1909. En la larga introducción a este artículo se lee lo siguiente:
Francia: senador Pierre Baudin, embajador especial; Holanda: señor Leonardo
van Eiet, E.E. y M.P. en Buenos Aires en Misión Especial; Italia: honorable "La transformación material, social, económica y política de la Argentina
Fernando Martini, embajador extraordinario en Misión Especial; Japón: señor es uno de los sucesos asombrosos de los últimos tiempos. Dejemos que
Eki Hioki, E.E. y M.P. en Misión Especial; México: señor Manuel I. de Lizardi; hablen los hechos: En 1810 éramos 500.000 habitantes, hoy somos más
Noruega: señor Andrés Christophersen, E.E. y M.P. en Buenos Aires en Misión de 6.000.000. La ciudad de Buenos Aires tenía 45.000 almas en 1810 y el
Especial; Portugal: capitán consejero Alvaro Ferreira, E.E. y M.P. en Misión censo de 1869 le dio 170.000 para llegar hoy a cerca de 1.250.000. La
Especial; Perú: doctor Eugenio Larrabure y Unanue, vicepresidente de la mortalidad era de 31 por mil en 1824 y para 1904 ya se había reducido
Eepública, embajador especial; Paraguay: delegación especial presidida por S.E. a 14,61 por mil. Buenos Aires es la segunda ciudad latina del mundo
el señor Adolfo Eiquelme, ministro del Interior; Eusia: consejero de Estado siendo la capital de Francia la primera, y aquélla es hoy el París del
Maximoff, M.P. y E.E. en Misión Especial; Santa Sede: monseñor Aquiles Locatelli, hemisferio sur. El comercio exterior de la Argentina en 1840 sumaba
internuncio apostólico E.E. en Misión Especial; Suecia: señor Harold Bildt, dieciocho millones de pesos y en 1908 alcanzó a setecientos treinta y
encargado de Negocios en Buenos Aires en Misión Especial; Uruguay: delegación nueve millones que es, sin embargo, inferior a la realidad pues las
especial presidida por el doctor Blas Vidal (hijo), ministro de Hacienda. estadísticas europeas no asignan un 20% más, por lo cual resulta que
Fuente: Digesto de Relaciones Exteriores 1810-1913, Buenos Aires, Est. nuestro actual comercio internacional es superior al comercio total del
Gráfico "Centenario", 1913, págs. 57-66. resto de Sur América inclusive el Brasil, porque el nuestro suma ochocientos
3 Salas, Horacio. El Centenario; la Argentina en su hora más gloriosa, Buenos
dieciséis millones.
Aires, Planeta, 1996. Tan maravillosos resultados, que corren parejos con los de las demás
4 Anuario Oficial de la República Argentina publicado por los ministerios del
faces de nuestra vida nacional, son efecto de varias causas que voy a
Interior, Relaciones Exteriores y Agricultura, Primer Año 1912, Buenos Aires, Est. mencionar muy someramente, por no abusar del espacio de que dispongo.
Gráfico "Centenario", cuadro CCLXXV. En tonelaje de importación y exportación La primera y más importante es la naturaleza inteligente y hospitalaria de
nuestro pueblo. En nuestro país hay una población blanca de descendencia
solamente aventajaban al de Buenos Aires los siguientes puertos: Nueva York, europea casi uniforme, pues es un hecho bien probado que tenemos menos
Londres, Liverpool, Hamburgo, Amberes, Marsella y El Havre. de 1.000 negros y 10.000 indios en todo el territorioy, en su mayor parte,
De los 289.650 inmigrantes, 102.019 eran italianos, 131.466 españoles y confinados en los extremos norte y sur de la república en la frontera
15.478 de origen turco. Entre las nacionalidades menos numerosas figuran cinco boliviana y la Tierra del Fuego, destruyendo así la creencia general que
boers, treinta y un hindúes, nueve colombianos, veinticinco egipcios y veintiún se tiene en Estados Unidos y en Europa de que los países suramericanos
persas (op. cit., pág. 1.188). En 1909 el Zoológico de Buenos Aires había recibido están casi totalmente poblados por negros. La ausencia del militarismo,
con una situación geográfica que abraza toda la zona templada; pero
46
47
que se extiende además en el norte y en el sur a regiones subtropicales y 33 Ortega y Gasset, José. "Carta a un joven argentino que estudia filosofía".
glaciales, con uno de los climas más suaves para la salud y la energía El espectador, tomo IV, Madrid, 1925.
del hombre, con una maravillosa fertilidad del suelo y gran variedad y 34 Ortega y Gasset, José. "La Pampa. Promesas". El Espectador, tomo iv,
rotación en sus productos, ayudado todo por copiosa inmigración y Madrid, 1929.
abundante aflujo de capital europeo; todo eso constituye poderosos 35 Ortega y Gasset, José. "El hombre a la defensiva". El Espectador, tomo vn,
factores para nuestro progreso y nuestro éxito (...)". Madrid, 1929.
36 Solveira, Beatriz R. La evolución del servicio exterior argentino entre 1852
Fuente: Revista de Derecho, Historia y Letras, Buenos Aires, año xn, tomo y 1930, Córdoba, Centro de Estudios Históricos, 1997.
xxxv, Imprenta, Lit. y Encuademación de Jacobo Peuser, 1910, págs. 297-298.
11 Diario La Época del 18 de noviembre de 1920. También se refirieron
elogiosamente a la visita del primer ministro italiano los diarios La Nación y La
Prensa de los días 13 y!4 de noviembre de 1920, respectivamente.
12 Memoria del M.E.E, y C., 1924-1925.
13 ídem nota 12.
14 ídem nota 12.
15 ídem nota 12.
16 Bose, Margarete. Das Physikalische Instituí der Universitat La Plata. Playa
2/5/12. Hussey, H. C., Family Papers, box 7. Diary of Ethel Fountain Hussey.
Entrey for 22 Jury 1911. Peyson, Lewis, Cultural Imperialism and Exact Sciences,
Germán Expansión Overseas, 1900-1930, Peter Long. New York. Lanús, Juan
Archibaldo, La Causa Argentina, op. cit., págs. 231-232.
17 Zalko, Nardo. Un siécle du Tango, París, Editions du Felin, 1998.
18 Maddison, Angus. Monitoring ihe World Economy, 1820-1992. París, Centro
de Desarrollo. O.C.D.E., 1995.
Éste es uno de los estudios comparativos más serios sobre la evolución de los
principales países del mundo desde 1820. Para la comparación de cifras el autor
utiliza el dólar recodificado según el método Geary-Khamis, dólares 1990.
19 Véganzónes, Marie-Ange y Winograd, Carlos. L'Argentine au xxe, siécle.
Cronique d'une croissance annoncée, París, Centro de Desarrollo, O.C.D.E., 1997.
Maddison, Angus. The World Economy in the 20"' Century, París, Centro de
Desarrollo, O.C.D.E., 1989.
20 La fuente de estas informaciones proviene de las obras citadas en la nota
anterior.
21 Rapoport, Mario. Historia Económica, Política y Social de la Argentina (1880-
2000), Buenos Aires, Ediciones Macchi, 2000. Maddison, Angus. The World Economy
in the 20a' Century, París, Centro de Desarrollo, O.C.D.E., 1989.
22 Irazusta, Julio. Balance de siglo y medio, Buenos Aires, Balandra.
23 Gálvez, Manuel. El diario de Gabriel Quiroga, Buenos Aires, Amoldo Moen
y Hno., 1910.
24 Rojas, Ricardo. La restauración nacionalista, Buenos Aires, La Facultad,
1910.
25 Güiraldes, Ricardo. Raucho. Obras completas, Buenos Aires, Emecé, 1962.
26 Quiroga, Horacio. El salvaje, Buenos Aires, Alianza Losada, 1982.
27 ídem nota 24.
28 Güiraldes, Ricardo. Don Segundo Sombra. Obras Completas, Buenos Aires,
Emecé, 1962.
29 Martínez Estrada, Ezequiel. La cabeza de Goliaíh, Buenos Aires, Losada,
1983.
30 Arlt, Roberto. Los siete locos.
31 Mallea, Eduardo. Historia de una pasión argentina. Lanús, Juan Archibaldo,
op. cit., págs. 308-309.
32 Alen Lascano, Luis C. "Santiago del Estero en la Tradición Nacional". Revista
Fundación, año V, n° 12, Buenos Aires, 1997.

48 49
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CAPÍTULO II
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Argentina había asumido la misma actitud: toma nota de la notifi-
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conducta imparcial respetando el derecho de gentes1. Esa prescin-


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dencia fue alterada en una sola ocasión, cuando apoyó con mate-
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(1904 a 1905). En esta oportunidad el Gobierno decide venderle al
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estaban construyendo en los astilleros Ansaldo en Italia. Se trata-
ba de los buques Moreno y Rivadavia2, Salvo ese caso, que por su
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confidencialidad careció de significación política, la Argentina siem-
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51
pre, hasta la Gran Guerra europea, había asumido una actitud de na, de la cual, ya en el siglo pasado, Emile Daireaux había dicho
hecho neutral frente a los conflictos bélicos extranjeros. que tenía tin giro "enteramente francés". Nada de lo que pasaba en
La Argentina había vivido su consolidación constitucional Europa nos era ajeno y menos aún para la numerosa población de
como el primer gran desafío, más tarde movilizó sus energías inmigrantes que habían llegado a nuestro puerto desde aquel con-
nacionales convocadas por una epopeya guiada por el mito del tinente. Allá se encontraba la cuna del Positivismo que tanto influ-
progreso en un mundo que le deparó una favorable respuesta; en yera en nuestro proyecto educativo, allí habían nacido los filósofos
fin, estuvo a veces conmovida por conflictos territoriales con sus que desafiaron con sus "luces" las ideas escolásticas creando la vi-
vecinos, que resolvió en la mayoría de los casos por medios pací- sión de un hombre nuevo que nosotros adoptamos, de allí venían
ficos. Su política exterior transitó tanto las viejas tradiciones del capitales y tecnologías que tanto habían contribuido a nuestro pro-
poder como los nuevos ideales que América prometía a la huma- greso. La guerra quebró esa serena indiferencia de las proceden-
nidad. Nada nos fue ajeno en la gran ambición de ser y hacer que cias. Francia, Inglaterra, Bélgica, Italia, Portugal, Serbia, estaban
cautivó la voluntad del pueblo argentino, pero nuestra política de un lado mientras que Alemania y Austria, del otro. Declaracio-
externa tuvo hasta 1914 el horizonte más modesto de sus inme- nes de guerra en cascada formarán por una parte el grupo de los
diatas necesidades: preservar la soberanía territorial, promover aliados y por la otra el de las potencias centrales4.
el comercio, la inmigración y lograr para la sociedad un modo de La guerra separó a Europa en dos bandos de combatientes, con
vida libre e independiente. su dialéctica de propagandas y opuestos patriotismos, acumulan-
El orgullo de la nacionalidad era un sentimiento tan imperio- do odios y resentimientos nacionales que persistirán por muchas
so como la celosa custodia de su soberanía. Los hombres que asu- décadas. De pronto, aquel continente cxiya influencia cultural ha-
mieron responsabilidades en los asuntos exteriores habían teni- bía sido tan dominante en el mundo, se desgarraba en dos modelos
do, sin duda, un pensamiento consistente y una visión adaptada antitéticos. La Argentina no pudo quedar indiferente ante la tra-
al interés nacional que entendían defender. gedia. Cuando llegó el momento de definir y sostener una posición
La mecha que encendió el polvorín de la política europea fue diplomática ante el conflicto, figuras prominentes de la Nación
el asesinato del príncipe heredero del Imperio Austro-Húngaro, sostuvieron puntos de vista divergentes. No hubo una opinión uni-
Francisco Ferdinando de Habsburgo. Ocurrió el 28 de junio de da, quizá porque lo que estuvo en juego no era la defensa de la
1914, en Sarajevo. En represalia del acto terrorista cometido por patria sino la percepción de lo que más convenía para un país que
un ciudadano de esa nacionalidad, Austria invade Serbia el 4 de estaba geográficamente lejos del conflicto. Según fueran sus idea-
agosto. Comenzaba así uno de los más sangrientos e inútiles dra- les, la naturaleza de sus intereses o sus filiaciones partidarias, los
mas que asolaron Europa y conmovieron a toda la humanidad. grupos dirigentes de la Argentina manifestaron, a veces violenta-
Por la amplitud de sus consecuencias, a este conflicto europeo se mente, sus preferencias. Los dos gobiernos que se sucedieron du-
le llamó la Primera Guerra Mundial. La belle époque terminó en rante el conflicto, el del presidente Victorino de la Plaza al princi-
un baño de sangre. pio de la guerra y el del presidente Hipólito Yrigoyen desde el 12
La Argentina vivía aún la fiesta del Centenario. Confiada en de octubre de 1916, y sobre todo este último, fueron el blanco pre-
sí misma, la Repiíblica preparaba su verdadera democracia con ferido de las críticas. La división de la opinión fue atín más tajante,
el voto secreto y obligatorio, recibía anualmente decenas de miles como lo veremos, desde el momento en que Estados Unidos rompe
de inmigrantes, se sabía depositaría de recursos y de una creati- relaciones diplomáticas con Alemania en febrero de 1917 5.
vidad intelectual que la ubicó junto a los países más ricos del Durante el año anterior al desencadenamiento de la contien-
planeta; la Argentina empezaba a creer que había realizado la da, el comercio entre la Argentina y Alemania era mayor que el
promesa de ser grande y libre3. que teníamos con Francia. Gran Bretaña era de lejos nuestro
El enfrentamiento político-militar irreconciliable que la gue- mayor socio comercial. No debe olvidarse un dato que ilustra la
rra europea generó entre los países aliados y las potencias centra- gran apertura de la economía argentina en esa época: el 76 por
les, cambió el panorama de un mundo exterior que se había creído ciento de las industrias del Gran Buenos Aires, en 1914, estaban
permanente. Europa era, para nosotros, fuente de inspiración para en manos de propietarios extranjeros. Y el 58 por ciento del per-
el modelo cultural que la Argentina construyó, siendo Francia, In- sonal de esas industrias eran también extranjeros6. Con Gran
glaterra, España, Italia, o Alemania, parte necesaria de los logros Bretaña las relaciones comerciales y financieras eran tradicio-
políticos, educativos, científicos o artísticos de la sociedad argenti- nalmente estrechas, los italianos como procedencia constituían
52 53
el grupo más numeroso de nuestra población y los franceses, aun vicios radiotelegráficos internacionales y se prohibe a buques de
cuando pocos, eran altamente estimados —o admirados—por los países beligerantes el uso de aparatos de transmisión, en aguas
argentinos. Pero estas consideraciones sociales y económicas no jurisdiccionales argentinas, disponiéndose lo mismo para los bar-
definirán la posición argentina ante la Primera Guerra Mundial. cos mercantes de bandera argentina que naveguen entre puertos
Eran otros los intereses, o más bien los valores, que inspirarán la costeros8. Ante esta primera experiencia en su condición de país
política exterior argentina. neutral, en un conflicto que fue adquiriendo gran envergadura,
Como muchos viajeros ilustres lo observaron, los argentinos el gobierno trataba de adoptar los máximos recaudos para salva-
tenían devoción por el culto a la patria y sería un error creer que guardar su posición ante situaciones que podían presentarse con
las preferencias étnicas o de razas pudiesen influir en la formula- buques de compañías de armadores, que si bien tenían legalmen-
ción de una política exterior en un país que era, como se decía, un te nuestra bandera, eran propiedad de extranjeros. Preocupación
crisol de razas. Si los argentinos sentían rechazo a los métodos de que, sin duda, estaba fundada en el caso de buques cuyos propie-
violencia y atrocidad que la guerra (de los alemanes especialmen- tarios eran alemanes9.
te) puso en práctica, eran también muy fuertes sus sentimientos El ministro de Marina emitió, el 6 de agosto, una orden gene-
de adhesión a ciertos principios pacifistas que América inculcó a ral prohibiendo a los buques mercantes extranjeros la portación
sus repúblicas desde el movimiento de la emancipación. Nos aven- de armamento, ante el riesgo de que pudieran transformarse en
turaríamos a afirmar que la política exterior mantenida por la un apoyo a las actividades de la flota alemana10. En caso de con-
Argentina ante la Primera Guerra Mundial, sobre todo a partir de travenir esta orden, los buques mercantes serían tratados como
octubre de 1916 con la presidencia de Yrigoyen, fue el más sor- embarcaciones de guerra. Es así que, el buque Patagonia fue in-
prendente caso en que los principios se impusieron a los intereses ternado el 18 de enero de 1915 por violar esa orden." También se
de la coyuntura política, y los ideales que inspiraban, en aquel internó al buque alemán Seidlitz que, luego de formar parte de la
tiempo, un concepto de Nación, se mantuvieron por encima de los flota alemana al mando del vicealmirante Von Spee, buscó refu-
afectos o preferencias personales. La neutralidad, más que una gio en el puerto de San Antonio. La Marina de Guerra internó
posición diplomática, más que un calculo político, fue sobre todo asimismo al vapor Holgar que había acompañando al crucero ale-
una actitud ética. mán Kronprinz Wilhelm, El buque quedó confinado en el arsenal
del Río de la Plata hasta el fin de la guerra12.
Si bien la Argentina suscribió la Convención de La Haya de
La neutralidad 1907, que fijaba los derechos y obligaciones de los Neutrales, el
Senado no había ratificado dicho acuerdo. Sin tradiciones diplo-
En Buenos Aires, la Legación Imperial y Real de Austria- Hun- máticas en este tipo de conflictos, el gobierno de De la Plaza trató,
gría daba a conocer al gobierno nacional la ruptura de las relacio- no obstante, de amparar su posición en un marco de principios
nes de este Imperio con Serbia; Rusia y Alemania comunicaron jurídicos. Esta actitud, que se expresa en los ocho decretos que el
estar en guerra uno contra otro; Alemania informó haber decla- Poder Ejecutivo sancionó, sería muy distinta de la que más tarde
rado la guerra a Francia; la Legación de Su Majestad Británica llevó al presidente Hipólito Yrigoyen a erigir la neutralidad en eje
informó que su país declaró la guerra al Imperio Alemán. Estas y central de su política exterior. Dado que nuestros compromisos
otras Qomunicaciones fueron recibidas con menos de diez días de internacionales no estaban definidos por una convención vigente
diferencia. para la República, apenas iniciada la guerra, nuestro represen-
El día 5 de agosto de 1914, el presidente Victorino de la Plaza, tante en Washington, Rómulo Naón, solicita, el 20 de agosto, al
convencido de que era indispensable "asegurar la más invariable secretario de Estado de Estados Unidos información sobre cuáles
uniformidad de procedimientos para con todas las Naciones be- eran los derechos de los países neutrales que, como en nuestro
ligerantes", suscribe un decreto según el cual el gobierno "mantendrá caso, no estaban protegidos por la Convención de La Haya. Quería
la más estricta neutralidad" mientras dure el estado de guerra7. nuestro representante saber cómo debía tratarse a los buques
El día anterior el gobierno de Woodrow Wilson había declarado mercantes armados y con equipos de radiofonía, más que nada
también su neutralidad frente al conflicto. porque los británicos se habían asignado el derecho de registro y
Asumiendo las obligaciones y derechos que la condición de de captura de la mercadería de propiedad enemiga, cualquiera fuera
neutral exigía, se suspende el uso de códigos secretos en los ser- la bandera13. Pocas semanas después, al no recibir respuesta de la
54 55
Secretaría de Estado, Naón volvía a insistir con una nota en la La trama de esta historia diplomática comienza bajo la presi-
que expresaba que vería con agrado que se estableciese "una estre- dencia de Victorino de la Plaza, cuyo ministro de Relaciones Ex-
cha inteligencia" entre ambos gobiernos para "mejor defender los teriores fue Luis Murature, y continúa con el presidente Hipólito
intereses comunes", dado que Estados Unidos era también un país Yrigoyen y sus ministros, Carlos Becú primero y Honorio Puey-
neutral. Washington aceptaba el criterio de la información recí- rredón después (durante varios meses, ministro interino). Una
proca, pero no estaba dispuesto a comprometerse en una acción historia rica y compleja, donde la fría realidad del poder tuvo
conjunta ante los ingleses, como pretendía nuestro representante. tanta presencia como la fuerza de los ideales. Una historia de
En dos notas posteriores Naón proponía la urgencia de concertar convicciones y debilidades humanas, de lealtades y de traiciones.
un acuerdo panamericano que definiera las reglas y procedimien- De inteligencia y espionaje16.
tos para esta emergencia14. Ante la falta de respuesta y entusias- En los primeros momentos de la guerra, el canciller Luis
mo de la Secretaría de Estado en definir una posición común, el Murature reacciona con firmeza frente a ciertas pretensiones,
asunto se planteó el 8 de diciembre en la Junta Directiva de la quizá mal interpretadas, del Reino Unido. Cuando el 5 de agosto
Unión Panamericana. Ésta nada resolvió ante la pasividad de de 1914 el ministro de S. M. británica en Buenos Aires notifica al
Washington, a pesar de que el presidente Wilson se había trans- canciller que "el Reino Unido se halla en guerra con el Imperio
formado en el adalid de los neutrales americanos15. Alemán", cita las normas aplicables a los neutrales que estaban
La política del presidente De la Plaza, coincidente con la del contenidas en el tratado que Gran Bretaña y Estados Unidos
gran país del Norte, parecía la que más convenía al país, y los suscribieran el 8 de mayo de 1871. Dice el ministro inglés que
sectores de opinión que estuvieron en contra de ella se absten- estas estipulaciones "han adquirido la fuerza de reglas general-
drían, por un tiempo, de ostentar sus diferencias. El diario La mente reconocidas de derecho internacional". Un párrafo de la
Nación exaltaba "el triunfo de la diplomacia del espíritu ameri- nota molestó al canciller, que se sintió herido en su dignidad.
cano" y del servicio "que la humanidad debe a los Estados Uni- Ese párrafo dice así:
dos". América se abstenía de elegir sus preferencias y de interve-
nir en la tragedia europea. Había una tradición que la sustenta- "En virtud de instrucciones de SirEdward Grey, tengo, por consiguiente,
ba, la Doctrina Monroe, y un ideal que la guiaba, el pacifismo. el honor de informar a Vuestra Excelencia que el gobierno de Su Ma-
Aunque ambos postulados, la no intervención y el rechazo a la jestad Británica hará responsable al gobierno argentino de todo per-
guerra, habían sido ya repetidas veces ignorados, el culto a una juicio al comercio o navegación británica o daño de los intereses britá-
diferente actitud cultural frente al horror de las mortales encru- nicos en general que fuesen causados por buques a los que se hubiera
cijadas europeas, parecía unirnos en la reafírmación de la misión permitido equiparse en o a la salida de puertos argentinos"11.
universal del continente.
Pero la guerra no se limitaría al Viejo Continente porque am- Murature, molesto, le contesta diciendo que el gobierno ar-
bos bandos se verían recíprocamente obligados a atacar las vías gentino "ajustará su conducta en este caso y en todos los otros que
de aprovisionamiento, a controlar el comportamiento de los bu- se refieran a las naciones beligerantes, a lo establecido con carác-
ques neutrales, a auscultar con sus armadas el Océano Atlántico. ter general por el decreto expedido ayer que remito a S.S. en comu-
Los ocho decretos del presidente De la Plaza no fueron un obstáculo nicación separada"lB.
para evitar que la guerra llegara a nuestras costas. Hasta que el Murature le da instrucciones al ministro argentino en Lon-
triunfo de las potencias aliadas puso fin a las hostilidades, la dres, Vicente Domínguez, para que él manifieste al secretario de
sociedad argentina vivió conmocionada por numerosos inciden- Estado, Grey, que "tal prevención no está justificada por ningún
tes que exigieron del gobierno definiciones políticas y recurren- antecedente, ni corresponde a la invariable deferencia del gobierno
tes gestiones diplomáticas cuyos resultados nunca tuvieron la argentino en sus relaciones con los países amigos". Los ingleses
certeza de convencer ni a unos ni a otros. La política de neutrali- sin duda sabían que era política del Imperio Alemán transformar
dad resultó compleja de aplicar en la práctica porque las pala- sus navios mercantes en buques de guerra.
bras y acciones del gobierno, durante todo el curso de la guerra, Recibido inmediatamente por sir Edward Grey, el ministro
no llegaban a constituirse en hechos convincentes, jaqueadas como Domínguez le comunica a Murature que aquél le confirma que se
lo estuvieron por la permanente sospecha de parcialidad o de com- trataba de una circular dirigida a todos los países, incluso a Es-
plicidad para con una u otra de las partes en conflicto; tados Unidos. Al transmitirle lo que le manifestó el secretario de
56 57
Relaciones Exteriores inglés expresa "que espera Vuestra Exce- Argentina considera formando parte de su territorio soberano. Estas
lencia comprenderá la situación en que se encuentra este país y noticias no eran descabelladas porque había ocurrido en noviem-
también me ha pedido que repita el grande agradecimiento del bre de 1914 una batalla naval entre las armadas inglesa y alema-
Gobierno de S. M. Británica por la manera en que el gobierno na en las islas Malvinas, de la cual sin duda el gobierno no tenía
argentino está observando los deberes de la neutralidad"™. información. Luego del primer encuentro entre ambas flotas, cer-
El ministro inglés en Buenos Aires reconoce su gaffe, porque ca de la Bahía de Coronel en Chile, en que resultaron hundidos
como dice en su nota de excusas, "es evidente que Vuestra Exce- dos cruceros ingleses, tuvo lugar una excepcional y novelesca ope-
lencia ha considerado el lenguaje de mi nota, en efecto bastante ración de inteligencia británica que sirvió de señuelo para conven-
enérgico, algo hiriente con respecto al gobierno argentino". "Se- cer a los alemanes de la posibilidad de destruir la base enemiga en
mejante intención era, y será siempre, ajena al gobierno de Puerto Stanley. Informaciones radiales falsas sobre la partida de
S.M.B.—dice—, que tiene plena confianza en la completa lealtad la flota inglesa desde Puerto Stanley —para sofocar una imagina-
y en la imparcialidad, fuera de toda sospecha, de Vuestra Exce- ria revolución en África del Sur— decidió a la armada imperial
lencia y su gobierno". Se redobla en explicaciones afirmando que alemana atacar la base de Puerto Stanley con intención de des-
se trataba de un cable circular, que no estaba expresamente diri- truirla a pesar de que uno de los oficiales alemanes intuyó que
gido al gobierno argentino. "Vuestra Excelencia me disculpará, iban a arrojarse a un "nido de avispas". El conde Von Spee murió
estoy seguro, de haber, por la presente, tratado con algún detalle ahogado y su flota fue hundida. Los ingleses mantendrán durante
un punto tal vez trivial en sí, en vista de mi vivo deseo de merecer toda la guerra el control marítimo del Atlántico Sur22.
también en lo sucesivo la benevolencia que no ha dejado de dis- En su comunicación al canciller Murature, nuestro represen-
pensarme hasta ahora"20. tante en Washington le sugiere que se haga una rectificación ofi-
La cuestión del derecho aplicable a su condición de neutral, que ciosa. Por otra comunicación también secreta, solicita a Buenos
la Argentina había elegido, fue un tema recurrente. Los barcos hun- Aires una síntesis de todas las protestas hechas por el gobierno
didos, desaparecidos o requisados provocarían un gran debate. Más argentino en contra de la ocupación de las Islas Malvinas23.
adelante trataremos los casos de los vapores Presidente Mitre, Mon- El telegrama de respuesta que recibe Naón el mismo día, 7 de
te Protegido y Toro. Pero hubo otros menos notorios como los hundi- enero de 1915, es lacónico. Dice el canciller que el artículo carece
mientos del Ministro Iriondo y del velero Oriana o las desaparicio- de fundamento y sigue afirmando que: "...el Gobierno argentino no
nes del Curumalal y del Argos, frente a los cuales el gobierno de ha formulado protesta alguna a raíz del combate cerca de Malvinas.
Yrigoyen no lleva a cabo ninguna gestión diplomática21. En cuanto a los antecedentes relativos al asunto Malvinas a que se
Esta indefinición sobre el derecho aplicable continuará duran- refiere su despacho ... los encontrará en las memorias de este mi-
te todo el gobierno de Hipólito Yrigoyen. El derecho de los belige- nisterio de 1887 y 1888 que publica la última protesta. Fdo.
rantes a visitar y requisar mercaderías en buques con bandera Murature"24. Hay otras respuestas similares de Murature confir-
nacional era discutido por el gobierno argentino con tanta firmeza mando que el gobierno argentino no tenía ninguna intención de
como exigirá el respeto de la ubre navegabilidad de los mares. presentar un reclamo ante el gobierno británico26.
Los contendientes competían entre sí para mantener buenas A los cuatro meses de haber asumido sus funciones Hipólito
relaciones con la Argentina y estaban, a su vez, alertas ante cual- Yrigoyen, el Imperio Alemán, a instancias del almirante Von Tirpitz,
quier gesto que demostrara una preferencia o favor que pudiera declara que iniciará la guerra submarina sin restricciones, para lo
interpretarse como una colaboración con el enemigo. Sucedió en cual define una zona de bloqueo. El nuevo giro de la guerra en el
enero de 1915 que varios diarios de Estados Unidos publicaron teatro europeo provocó un cambio de política en Estados Unidos,
bajo seudónimo un artículo titulado "La mano del Kaiser en la Ar- que primero rompe relaciones con el Imperio Alemán y luego de-
gentina", en el cual se afirmaba que el gobierno argentino presentó clara la guerra viniéndose a los Aliados. La política de neutralidad
una protesta al de Gran Bretaña luego del combate que tuvo lugar seguida por el gobierno de Yrigoyen ya no estaría en sintonía con
cerca de las islas Malvinas. En este combate la marina inglesa, al Washington enfrentando la crítica, por momentos acerba, de sec-
mando de sir Frederick Doveton Sturdee, derrotó a los buques de tores aliadófilos o rupturistas y la oposición frontal del Congreso.
la armada imperial alemana comandada por el vicealmirante Von Si bien criticada por débil, la neutralidad del gobierno de De la
Spee. La protesta argentina, según el citado artículo, se había pre- Plaza, tuvo un contexto panamericano favorable mientras Wilson
sentado ante la presencia de buques británicos en las islas que la fue el adalid de la neutralidad. Tironeado por factores externos e
58 59
internos nuevos, la guerra submarina ilimitada, la divergencia tal debe ser efectivo. De allí que un bloqueo en el mar libre es
de criterio de algunos sectores del radicalismo y por la desbor- contrario a las reglas internacionales. Si un país era neutral de-
dante actitud pronorteamericana de nuestro embajador en Was- bía aplicarse el principio "pabellón cubremercadería", y la libre
hington, Rómulo Naón, el gobierno de Hipólito Yrigoyen hizo de navegación era la regla salvo en una sitxiación de contrabando.
la neutralidad tina cruzada, donde las convicciones éticas fueron La nota alemana no apelaba al derecho porque carecía de susten-
tan decisivas como la independencia soberana de la cual se perci- to en acuerdos internacionales; la respuesta del gobierno argen-
bía como el más celoso custodio. tino lamentándose que S.M. Imperial se "haya creído en el caso
La actitud neutral de Yrigoyen difiere de los criterios que fun- de adoptar medidas tan extremas", se reduce a expresar que el
damentaron la posición de Victorino de la Plaza. Ello se eviden- país, como siempre, ajustará su conducta al Derecho Internacio-
cia en el tenor de la respuesta del gobierno a la comunicación que nal. Es que para Yrigoyen la netitralidad era el estado normal, o
el conde Karl von Luxburg, representante del Imperio Alemán en natural, de las relaciones entre los Estados, y por lo tanto no
Buenos Aires, le envía al ministro de Relaciones Exteriores, Car- creía necesario declararla ante cada caso concreto. Menos aún
los A. Becú, el día 2 de febrero de 1917. En dicha nota le informa fundarla en razonamientos jurídicos.
que "por razones apremiantes de la guerra y en vista de la guerra Entre tanto, el embajador J. Stimson le comunica a H. Puey-
de reducción por hambre ilegal iniciada por Gran Bretaña, se rredón, el día 5 de febrero, que su gobierno retirará su embajador
impedirá sin dilación y con todas las armas disponibles, todo trá- en Berlín; es decir, anuncia la ruptura de relaciones diplomáticas.
fico marítimo en las zonas de bloqueo que circundan la Gran Bre- En dicha comunicación se dice que el presidente Wilson "se resiste
taña, Francia, Italia y en la parte occidental del Mediterráneo"™. a creer que Alemania quiera realmente ejecutar su amenaza, mas
La respuesta argentina suscripta por Pueyrredón, ante la re- si la llevara a cabo, pedirá al Congreso autorización para emplear
nuncia de Carlos A. Becú, fue firme: la potencia nacional en protección de los ciudadanos americanos
que viajan apacible y legítimamente por los mares"27.
"Buenos Aires, Febrero 7 de 1917 Stimson se entrevista con el presidente Yrigoyen y según surge
Señor Ministro: de la documentación norteamericana consultada, aquél le transmi-
tió el deseo del secretario de Estado Lansing de que la Argentina
Tengo el honor de acusar recibo de la nota de U.E. de fecha 2 de imitara la conducta de Washington. En esa reunión Yrigoyen le dijo
Febrero de 1917, en la que, comunicando la resolución del Gobierno a Stimson que la concepción argentina de la ley internacional y la
Imperial de fecha 31 de enero próximo pasado, a los representantes actitud que asumiría eran similares a la de Estados Unidos, pero
de las potencias neutrales en Berlín, hace saber que por razones apre- que la distancia y la ausencia de un agravio concreto a los derechos
miantes de la guerra, se impedirá sin dilación y con todas las armas argentinos obligaba a que la respuesta al conflicto ñiera diferente.
disponibles, todo tráfico marítimo en las zonas de bloqueo que cir- Le expresó el Presidente que la respuesta que debía esperar era en
cundan la Gran Bretaña, Francia, Italia y en la parte occidental del el fondo idéntica a la que le había mandado a los alemanes, y que
Mediterráneo. "dejaba todas las puertas abiertas". Yrigoyen le manifestó que hu-
El Gobierno Argentino, lamenta que S. M. Imperial se haya creído en biera sido su deseo expresarle su simpatía hacia Estados Unidos,
el caso de adoptar medidas tan extremas, y declara que ajustará su pero que era difícil hacerlo por correspondencia píiblica en una co-
conducta, como siempre, a los principios y normas fundamentales yuntura tan crítica28. Gestiones diplomáticas del mismo tenor te-
del derecho internacional. nían lugar en casi todas las capitales latinoamericanas29.
Saludo a U.E. con mi consideración más distinguida. Como lo anunciara el Presidente, la nota de su canciller ante
(Fdo.) H. Pueyrredón" el anuncio que hizo Estados Unidos de ruptura de relaciones con el
Imperio Alemán, es lacónica:
El gobierno del Kaiser informó a la Argentina qtie "los buques
neutrales navegarán por las zonas de bloqueo a su propio riesgo". "Buenos Aires, Febrero 9 de 1917
En realidad Alemania pretendía que se respetase un bloqueo Señor Embajador
ficticio cuando de conformidad a la legislación sobre el derecho
de guerra marítimo (las convenciones de La Haya de 1899 y 1907, En contestación a la nota de U. E. N° 22 fechada el 5 del mes en
la declaración de París de 1856), un bloqueo para ser considerado curso, por la cual ha tenido a bien hacer conocer ante mi gobierno la

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actitud asumida por los Estados Unidos de América, con motivo de dos por Luis María Drago envían un telegrama al presidente
la resolución de Su Majestad Imperial, tengo el honor de llevar a Woodrow Wilson congratulándolo por su mensaje de guerra.
conocimiento de V, E. que el gobierno argentino ha definido la suya Decía, entre otras cosas, el texto entregado el 9 de abril de
en los términos de la nota que acompaño en copia.(*) 1917 en manos del embajador Stimson:
Ofrezco a U.E. las seguridades de mi consideración más distinguida.
(Fdo. H, Pueyrredón). "...Interpretando la tradicional conciencia de nuestro país, deseamos
presentar el homenaje respetuoso de nuestra admiración al ilustre
(*) Se trata de la nota a la Legación de Alemania fechada el 7 de Presidente de la hermana república, quien con su espléndido mensa-
je y sus acciones se ha elevado a las cumbres de los grandes emanci-
Febrero de 1917.
padores de la humanidad..."
Cuando el 6 de abril de 1917 el gobierno de Estados Unidos "..También manifestamos nuestra ferviente adhesión a los principios
declaró la guerra al Gobierno Imperial Alemán, la neutralidad proclamados en este documento inmortal que de ahora en más será el
argentina empieza a perder aliados entre los países latinoameri- standard de la democracia y la libertad en la contienda contra la
canos y el gobierno enfrenta una crítica que, según la oportuni- tiranía y el absolutismo, cuya defensa final se encuentra en los impe-
dad, juega la dialéctica del panamericanismo o la naturaleza de rios centrales de Europa"3*.
nuestras afinidades culturales con los Aliados como argumento
para forzar un cambio de política. Luis M. Drago quiso dejar en claro sxi recomendación al go-
La nota por la que Stimson comunica a Pueyrredón que el Con- bierno de Yrigoyen, publicando un artículo en La Razón al día
greso de Estados Unidos declaró y el Presidente proclamó el siguiente de entregar el telegrama:
estado de guerra con el Imperio Alemán, fue contestada como si se
tratara de una formalidad. El párrafo central de la nota de H. "...Como he recomendado a nuestro gobierno, debimos haber seguido
Pueyrredón, entregada en mano a las 20:30 horas, a Frederick a los Estados Unidos cuando rompió relaciones con Alemania.... La
guerra entre Alemania y América es una lucha de la democracia con-
Stimson decía como sigue:
tra el absolutismoy ninguna nación americana puede ser neutral sin
"El Gobierno de la República Argentina, en vista de las causas que negar su pasado y comprometer su futuro. ¿Cómo puede la Argentina
han inducido a los Estados Unidos de América a declarar la guerra romper sus vínculos de solidaridad con sus hermanos latinos y aban-
al gobierno del Imperio Alemán, reconoce la justicia de esa resolu- donar su política tradicional, para quedar en un aislamiento que
ción, en cuanto ella se funda en la violación de los principios de neu- nada podría justificar... ?"35.
tralidad consagrados por reglas de derecho internacional, que se con-
sideraban conquistas definitivas de la civilización"30. Leopoldo Lugones también fustigó con su sonora prosa al go-
bierno por el hecho de no haber acompañado a Estados Unidos,
El texto de esta nota, antes de su entrega, fue analizado por rompiendo relaciones con Alemania que estableció un bloqueo de
el gabinete de ministros en pleno. piratas, lo cual además de ser un llamado a nuestro honor nacio-
Los países latinoamericanos empiezan, en el mes de abril, a nal, "responde al histórico rol que nos pertenece". Lugones decía
notificar sus cambios de política. Unos le declaran la guerra al que fuimos "ingratos hacia nuestra nación hermana"; el mismo error
Imperio Alemán, como lo hizo Cuba31. Otros gobiernos nos infor- cometimos, recordaba el poeta, cuando guardamos silencio ante la
man que han roto relaciones con Berlín; se trataba de Bolivia, invasión de Bélgica, "la misma falta de inteligencia y real dignidad"36.
Perú y Uruguay32. El Brasil pasa de la ruptura de relaciones, por Aquel año no fue benigno para Yrigoyen. Mientras la guerra
el hundimiento del vapor nacional Paraná —torpedeado sin previo continuaba expandiéndose, algunos de sus incidentes provoca-
aviso mientras navegaba a marcha reducida—, a la revocación ban recurrentes sobresaltos en la política argentina. Sobresaltos
de la ley de neutralidad. Finalmente, el 27 de octubre, sanciona que fueron desafíos para un gobierno que intentó, en la resolu-
una resolución "reconociendo y proclamando el estado de guerra, ción diplomática de esos conflictos, demostrar su férrea y eficaz
iniciado por el imperio alemán al Brasil"33. defensa de la dignidad nacional cuando ésta estuvo enjuego como
Tres días después de que Estados Unidos entrara en guerra, fue en los casos del hundimiento de los vapores Monte Protegido
más de cien intelectuales y ex funcionarios argentinos encabeza- y Toro o ante la intercepción de telegramas que demostraban la

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desleal conducta del conde Karl von Luxburg, cuyas historias siguiente es de decepciones en los dos campos: la defección rusa a
están relatadas en los próximos subcapítulos. causa de los procesos políticos internos es un golpe para la Entente,
Pero el flanco interno demostró ser, por varias razones, más la guerra submarina de los alemanes no da el resultado fulminante
hostil que los incidentes que suscitó la propia guerra. Por tm lado que éstos esperaban. Marcado por los amotinamientos militares, los
las críticas a la política de neutralidad que emanaban de la socie- disturbios sociales y las manifestaciones pacifistas ante el hartazgo
dad, por otro la declaración del Senado del 19 de septiembre reco- de la guerra, el año 1917 será sobre todo el del ingreso de Estados
mendando la ruptura de relaciones con el Imperio Alemán, y fi- Unidos en el conflicto. La guerra será larga y sanguinaria por los
nalmente el desacuerdo de algunos funcionarios con la postura métodos que se emplearon. Duró más de cuatro años.
asumida por el gobierno, fueron un permanente desafío para el
presidente Yrigoyen. Ya nos hemos referido a las críticas de Drago
y Lugones, a las que se sumaron muchas más. El autor de La La ejecución de un vicecónsul argentino
Gloria de Don Ramiro, Enrique Larreta, decía que "la idea de la
neutralidad, que posiblemente tenía alguna justificación hace un A pocas semanas de iniciada la guerra, el diario La Nación
tiempo atrás, hoy es absurda y lamentable"37. conmueve a sus lectores publicando un despacho donde informa
El Partido Eadical apoyó lealmente la política de neutralidad que las fuerzas alemanas habían ocupado la ciudad belga de
cuyos postulados le dieron una histórica identidad a la política Dinant y fusilado al vicecónsul honorario de la Argentina. La
internacional de aquel primer gobierno surgido de la voluntad noticia aparecida en Buenos Aires el 22 de septiembre de 1914
popular. Es posible creer que el presidente Yrigoyen no estaba causó estupor y no poca indignación entre quienes acusaban al
tan seguro de las convicciones neutralistas de su canciller Hono- gobierno de haber conocido el hecho dos días antes y guardado
rio Pueyrredón, quien no escondía sus preferencias culturales y silencio. La Cancillería sólo atinó a abrir una investigación a car-
sentimentales por los Aliados. También eran las del ministro de go de las legaciones en Bruselas, Berlín y La Haya. El agregado
Marina, Álvarez de Toledo. Seguramente ésas fueron las inclina- militar en Bélgica, coronel L. Bravo, había recibido el día 20 ins-
ciones de su primer ministro de Relaciones Exteriores, Carlos trucciones del canciller Murature de verificar los hechos que la
Alfredo Becxí, que por desinteligencias renuncia el 30 de enero de prensa anunció dos días más tarde. Por lo menos así surge de la
1917, es decir a poco más de tres meses de comenzado el período documentación consultada.
constitticional de gobierno. Fue reemplazado por Honorio Puey- Nuestro agregado militar confirma que Rémy Himmer, el
rredón, que primero ejerció el cargo en forma interina hasta sep- vicecónsul argentino con oficina, bandera y escudo en Dinant, ha-
tiembre de 1918 y luego efectivamente hasta el final del mandato bía sido fusilado el 23 de agosto a las seis de la tarde por las tropas
presidencial. En este y el próximo capítulo podrán evaluarse las que invadieron la ciudad al mando del general alemán Von Bülow.
conductas de quienes tenían a su cargo la ejecución de las direc- Se le quitó la vida sin proceso, la bandera argentina fue arriada,
tivas del Presidente. Fue una saga de suspicacia y doble lenguaje su casa saqueada y el archivo quemado. Fue fusilado junto a cien-
que no conmovió a un presidente que sabía lo que quería, y hacía to cuarenta y seis personas más, entre los que había niños y ado-
lo que creía útil para el destino de su país. La neutralidad fue lescentes. Según los testigos que Bravo consultó, nada hubo que
una política que el presidente Yrigoyen manttwo con convicción justificara este y otros horrores; 480 personas más fueron asesina-
hasta el final de la guerra, a pesar de ion entorno que no siempre le das en la zona. En el caso de Himmer, fue quemada su fábrica de
fue fiel y una opinión piíblica que le fue gratuitamente hostil, so- tejidos. La graciosa ciudad de Dinant al borde del río Meuse era
bre todo a partir de la declaración de guerra de Estados Unidos. casi una ruina cuando el coronel Bravo la visitó para verter en un
Pero la política de neutralidad que eligió la Argentina estuvo informe lo que había investigado con espíritu de detective38.
permanentemente auscultada por diplomáticos de las potencias Por su parte el ministro A. Guesalaga que nos representaba
aliadas y de Alemania, qtie no se privaron de ningún medio dis- en La Haya le envió una nota al canciller Murature el 21 de sep-
ponible para llevar a cabo su cometido. Fue sin duda, un apasio- tiembre de 1914, en la que le informó que hallándose unos días
nante período de nuestra política exterior. antes en Dinant se encontró con Edgar Himmer, el hijo del
Se pensó que sería tina guerra corta pero los frentes se estabili- vicecónsul, quien le dijo que el 23 de agosto "un destacamento de
zan y los tiempos se alargan. 1915 fue favorable a los imperios cen- tropas alemanas de ocupación violaron las puertas del edificio
trales y la situación no se modifica visiblemente en 1916. El año donde estaba instalado el Viceconsulado Honorario de la Argen-

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tina, no obstante hallarse izada la bandera, destruyeron archi- el envío al procurador del expediente con los antecedentes del
vos y lo fusilaron en el acto, sin atender sus explicaciones, jxinto caso Himmer, un pretexto procesal para ganar tiempo y desen-
con varios obreros de su fábrica". Murature le acusa recibo el 31 tenderse del asunto. Finalmente se pronuncia por la "no acción".
de octubre y dice que espera los informes circunstanciados que le No quiso el gobierno desgastarse con un reclamo. El asesina-
pidiera por telegrama el día 22 de septiembre39. to del vicecónsul argentino por los alemanes pronto se olvidaría.
Nuestra Legación en Bruselas envía, el día 25 de octubre, en Será un expediente archivado.
respuesta a los pedidos del canciller, un largo informe firmado
por el ministro Alberto Blancas donde se confirman y detallan los
hechos ocurridos, adjuntándose documentos y testimonios40. Los británicos apresan al vapor Presidente Mitre
La Legación argentina en Berlín, por sxi parte, transmite a
Murature, el 6 de noviembre, la copia de una nota del Departamen-
to Imperial de Asuntos Extranjeros donde éste explica las circuns- Se sabía que buques de guerra ingleses patrullaban el litoral
tancias del caso Himmer. El Tribunal de Guerra alemán encargado marítimo argentino, inclusive la boca del Eío de la Plata. El mi-
de la investigación niega lo que afirmaron nuestros representantes nistro de Marina, Federico Álvarez de Toledo, hizo conocer al can-
(la destrucción de la bandera, ultraje al escudo nacional y destruc- ciller Luis Murature sobre algunas visitas de inspección a barcos
ción de archivos). El 10 de diciembre, la Legación Imperial en Bue- argentinos. El crucero inglés Glasgow sometió y obligó a aceptar
nos Aires le remite al canciller Murature una nota suscripta por el una "visita" al buque Presidente Mitre que se encontraba nave-
conde Luxburg afirmando que "no hubo violación de privilegios ar- gando a veinte millas al este de Punta Piedras, es decir en el Río
gentinos (escudo y bandera) y que el carácter viceconsular de de la Plata. La visita de inspección de un buque de guerra a otro
Himmer... había permanecido desconocido para las tropas alema- mercante era reconocida en tiempos de guerra, pero en el mar
nas". Espera Luxburg haber aclarado suficientemente el asunto. libre. El día 3 de julio de 1915 el ministro de Marina al informar
Es cierto que el vicecónsul era honorario, también que era sobre el hecho, le dice al canciller que tratándose de un buque de
francés de nacionalidad, pero era evidente que representaba a la bandera nacional destinado exclusivamente a la navegación en-
Argentina en una función reconocida por el Derecho Internacio- tre puertos argentinos, la acción del crucero inglés no puede atri-
nal vigente. Con los informes citados y el que recibió de la Canci- buirse "a otro motivo que no sea un simple acto de desconsidera-
llería alemana, el canciller Murature no tuvo mejor idea que en- ción". Cualquiera que fuere la calificación de la mercadería, no
viar toda la documentación al procurador general de la Nación hubiera podido ésta ser legalmente secuestrada pues la visita se
para que dictaminara sobre el asunto. El 24 de diciembre de ese efectuó en un lugar que no era el mar libre "sino que queda den-
año 1914, Julio Botet emite un largo dictamen donde afirma que tro de la línea tradicional del límite exterior de las aguas territo-
el fusilamiento fue "en masa", en "la vía pública" y el vicecónsul riales del Río de la Plata". La repetición de estas visitas en caso
apresado en su fábrica sin indicio exterior de su posición consu- de que nuestros buques se negaran a aceptarlas, podrían "aca-
lar, para concluir lacónicamente: "... De todo lo expuesto puede rrear —decía el ministro— consecuencias muy desagradables para
deducirse fundamentalmente que no existe un agravio intencio- nuestras relaciones con aquel gobierno" (el británico)43.
nal a nuestra soberanía de parte del gobierno alemán en las re- Durante el mismo mes de julio, el buque Chaco, navegando en
sultas de la investigación practicada, razón por la cual considero las proximidades del Faro Recalada, también se vio sometido al
que estos antecedentes deben mandarse al archivo..."41. También mismo e ilegal procedimiento. Otros barcos que navegaban en aguas
evalúa los testimonios de los vecinos y de los alemanes sobre la argentinas fueron también visitados por el Glasgow y el buque
suerte corrida por la bandera y el escudo. auxiliar Macedonia. El ministro de Marina, inquieto y molesto por
Tiempo después, la deplorable actitud asumida por el gobier- la repetición de estos hechos, le escribe nuevamente al canciller
no fue duramente criticada por el diputado Horacio Oyhanarte: Murature diciéndole que "piensa que es necesario paralizar ese juego
"...Con estas sofisticaciones, el señor ministro Murature pretende peligroso de los buques de guerra británicos, exponiendo al Gobier-
irresponsabilizar al gobierno germánico de un asesinato perpe- no de S.M.B. que la forma en que desempeñan sus servicios esos
trado en la persona de un representante de la Nación y de los buques es molesta e irritante para el sentimiento nacional argenti-
tütrajes inferidos a nuestras insignias..'.'42. Es indudable que el no y que el gobierno no puede aceptar estos hechos, rogando se le
gobierno de De la Plaza actuó con apatía, diríamos que buscó en imparta instrucciones para evitar su repetición",
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El ministro de Marina fue muy formal y serio en su postura al
solicitarle una gestión ante el gobierno inglés pues entendía "que El apresamiento del vapor Presidente Mitre, en noviembre de
la tolerancia con respecto a estos procedimientos de los buques 1915, reactualiza la cuestión de nuestros derechos como potencia
de guerra ingleses, puede servir de base para fundar el descono- neutral. La débil y dubitativa acción del gobierno fue duramente
cimiento de nuestra soberanía nacional en aguas que hasta aho- criticada por el diputado Estanislao S. Zeballos. El gobierno se
ra no nos han sido discutidas...". En las varias notas que recibió encontraba frente a decisiones unilaterales, como la dictada el 20
el canciller Murature se puede leer lo siguiente: "Devuelto por la de octubre de 1915 por el gobierno británico en virtud de la cual
Superioridad sin resolución de la Subsecretaría". los ingleses no reconocían la nacionalidad de los buques mercan-
El canciller Luis Murature actuó como el avestruz, que escon- tes por su bandera sino por la de sus propietarios.
de la cabeza en tierra para no ver los peligros. No quería llevarle Esta resolución modificaba lo establecido en la Declaración
problemas al presidente De la Plaza, ni tenía energía moral para de Londres de 1909 que definía el carácter neutral o enemigo de
hacerle una reclamación a Gran Bretaña a pesar de ser ilegal un barco por el pabellón que tenía derecho a enarbolar47.
que los buques británicos establecieran su campo de acción en
aguas territoriales argentinas. La inacción será, pronto, imposi- "Su Majestad, por y con el parecer de su Consejo Privado, tiene ahora
ble de seguir siendo una política digna de un país soberano. a bien ordenar que el artículo 57 de la Declaración de Londres dejará
Un día casi caluroso de noviembre, la guerra tocó la conciencia de ser adoptado y puesto en vigencia. Los tribunales de presa aplica-
nacional. El 28 de ese mes de 1915 el vapor Presidente Mitre, pro- rán las reglas y principios anteriormente observados por dichos tri-
piedad de la Compañía Hamburgo Sudamericana dedicado al trá- bunales".
fico de cabotaje, fue apresado por el crucero Orama cuando nave-
gaba a doce millas al nordeste de Punta Médanos. Enarbolaba la El hecho conmueve a la opinión pública. En la Cámara de
bandera argentina y se dirigía de Buenos Aires a los puertos del Diputados, el 1° de diciembre, Estanislao Zeballos interpela al
litoral marítimo. Había salido de la Capital con pasajeros, carga y ministro de Relaciones Exteriores, José Luis Murature, pidién-
correspondencia. Nada hacía suponer que el buque tuviese un pa- dole concurrir el día 6, sesión a la que éste no asiste, limitándose
bellón de cortesía pues, aunque pertenecía a una compañía alema- a enviar una nota relatando los hechos e informando sobre las
na, su inscripción en el Eegistro de Buques —lo que le permitía medidas que proponía para liberar el buque.
servir al transporte de cabotaje — databa de muchos años44. En la larguísima intervención del día 6 de diciembre de 1915
Si bien la Declaración de Londres de 1909 había establecido Zeballos, indignado por la política del gobierno, no sólo reprocha
"que el carácter neutral o enemigo de un buque se determina por al Poder Ejecutivo negar la participación del Congreso en "el
el pabellón que tiene derecho a llevar", los gobiernos británico y manejo y solución de las cuestiones internacionales" sino que lo
francés decidieron abrogar esa decisión y restablecer la vieja re- acusa de pusilánime.
gla según la cual es la nacionalidad del propietario del buque lo
que definirá el tratamiento de neutral, aliado o enemigo45, "El poder ejecutivo no considera que la nación inglesa ha tenido el
propósito de inferir un agravio directo a la República Argentina".
La captura del buque Presidente Mitre por el crucero inglés Orama Zeballos está de acuerdo con ello pero dice que la política de Gran
tuvo lugar a 12 millas al nordeste de Punta Médanos el día 28 de Bretaña es "ofensiva". Esa potencia tiene una actitud "equívoca e in-
noviembre de 1915. Intimado, el buque argentino se detiene y lo abor- aceptable ya que hace ocho días que permanece impunemente en el Río
dan dos oficiales británicos y nueve marineros que toman posesión del de la Plata el buque apresado con el pabellón argentino arriado!".
navio aún con la bandera argentina y emprenden rumbo norte para Arriesga el país a que en el futuro "consideren que el Río de la Plata
dirigirse a Montevideo. El buque argentino es obligado a seguir al in- ha sido abandonado, renunciando a la jurisdicción que ejercíamos,
glés hasta fondear a diez millas al suroeste de la rada de Montevideo para entregarlo como mar libre".
donde los pasajeros y parte de la tripulación son transbordados al
Orama que los traslada al puerto. El Orama vuelve y ambos buques Al final de su larga intervención y luego de acusar al gobierno
navegan hasta fondear a 23 millas al nordeste de la Isla de Flores de "silencio y resignación", Zeballos reclama "la remmcia inme-
donde transbordan al buque inglés lo que quedaba de la tripulación diata y colectiva de un gabinete de cerebros marchitos y de cora-
del Mitre. El remolcador Ondina los lleva a tierra*5. zones intimidados"48. Los diarios también expresaban su decep-

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ción —amor despechado— frente a la conducta del Reino Unido que planteaban los ingleses. Las cuestiones crematísticas surgieron
de inmediato: la retención de la carga perteneciente, procedente
en la emergencia de la guerra49.
El canciller Mxirature envía una larga instrucción al ministro y destinada a neutrales. En la carga figuraban cinco perforado-
argentino en Londres para que le entregue un despacho al secreta- ras del gobierno argentino destinadas a la explotación de petró-
rio de Relaciones Exteriores inglés expresando, luego de dar am- leo en Comodoro Rivadavia. Se dejaban así a salvo los daños y
plia información sobre las condiciones del vapor, sus oficiales, su perjuicios irrogados por este concepto.
tripulación, pasajeros y servicio al qxie estaba afectado desde hace Grey, el secretario de Relaciones Exteriores inglés, seguía aún
años, que el hecho "ha producido una dolorosa sorpresa en el go- ausente de Londres a mediados de diciembre y la devolución del
bierno argentino, por cuanto la escuadra británica desconoce el barco que el representante argentino en Londres había reclama-
amparo del pabellón nacional, prestado a btiques que hacen un do el 1° de ese mes, continuaba sin respuesta a pesar de las ges-
servicio de carácter únicamente local, que pertenece a la matrícu- tiones llevadas a cabo ante el primer lord del Almirantazgo. La
la del país y que no puede en forma alguna afectar los intereses de indignación crecía en la Argentina a medida que pasaba el tiem-
navegación del comercio entre países beligerantes". Solicita, dice po sin tener respuesta al reclamo planteado. Para Buenos Aires
al final de la nota, que se dejen sin efecto las medidas de guerra se trataba de una cuestión que afectaba el honor nacional y la
adoptadas y "se imparta orden a la escuadra británica del Atlánti- aptitud del gobierno de De la Plaza en aportar una satisfacción a
co para que no impida el servicio regular de los demás buques en la la ciudadanía comenzaba a desacreditarse. Para el gobierno in-
navegación entre los pxiertos argentinos de la costa"50. glés se trataba de una cuestión de principios y de encontrar una
Las negociaciones empiezan entre el ministro Domínguez y el solución que salvaguardara las buenas relaciones bilaterales.
primer lord del Almirantazgo, Balfour, quien a pesar de sxi buena El 21 de diciembre, el ministro inglés se dirige finalmente por
disposición, según surge de los telegramas consultados, no podía nota a Murature proponiéndole la restitución del vapor Presi-
modificar la posición tan cara a los ingleses que, ante este caso, dente Mitre bajo ciertas condiciones que el canciller acepta dos
esgrimían una cuestión de principios. Es decir no estaban dis- días después52.
pxiestos a aceptar el precedente según el cual una nación en tiempo En la nota del ministro inglés se leen los siguientes párrafos
de paz ampare bajo su bandera una gran marina mercante con que aclaran la posición del gobierno de Su Majestad:
armadores de un país que, en tiempos de guerra, pase a ser ene-
migo. Para el Almirantazgo inglés los buques de la Südamerika- "...La constitución de la compañía a que pertenece este buque ofrece
nisch Gesellschaft ("la línea del sur") eran alemanes y a bordo se al gobierno de S.M. fundados motivos para creer que en totalidad o
hablaba el idioma alemán. Al principio, el primer lord del Almi- en gran parte es propiedad enemiga y, por consiguiente, sujeta a con-
rantazgo, Balfcmr, se ofreció interceder ante el secretario de Re- dena de acuerdo con las reglas y principios observados por los tribu-
laciones Exteriores —que se hallaba axisente— para que el go- nales británicos de presas en tales casos". "En estas circunstancias
bierno de Londres aceptase la concesión de no capturar más bu- no puede admitir que el apresamiento del barco no haya sido entera-
ques hasta después de la decisión del tribunal que debía expedir- mente justificado". Luego de destacar que el gobierno de S.M. quiere
se sobre el caso. Tenían bajo la mira otros buques de la misma dar "la más simpática consideración al pedido del gobierno", dice:
compañía. Nuestro representante insistía sobre el valor jurídico "Teniendo en vista el carácter puramente local de este servicio y el
del pabellón, en el hecho de que la mayoría de los tripulantes hecho de que los arreglos para su funcionamiento son antiguos y da-
eran argentinos —sólo 11 eran alemanes— y en la circunstancia
tan de un período anterior a la guerra, se cree autorizado para propo-
de que estaban embarcados en el Mitre cadetes de la Escuela
ner una solución que, sin perjuicio de los derechos beligerantes de
Militar, como también maquinistas que hacían su aprendizaje51.
Murature, que seguía personalmente el desarrollo de la nego- este país, darán al mismo tiempo satisfacción a las miras del gobier-
ciación en Londres, le dio un nuevo argumento a Domínguez: que no argentino". Al proponer la libertad y restitución del vapor si el
el caso no podía constituir un precedente pues se trataba de nor- gobierno argentino acepta "sin prejuzgar la cuestión general y aban-
mas adoptadas con anterioridad al conflicto (la Declaración de donar todo reclamo por daños morales o materiales por su parte o
Londres) y que tratándose de navegación de cabotaje no podían por los propietarios del buque..." expresa a continuación: "Se enten-
invocarse ni aplicarse. El gobierno quiso así buscar argumentos derá que si se pone en libertad a este vapor no alterará su carrera
que permitieran resolver el diferendo dentro de la lógica legalista habitual en la costa so pena de captura en caso contrario".

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La guerra total se instalaba en Europa. La implacable feroci-
En su comunicación de aceptación, el canciller Murature, com- dad de la maquinaria de eliminar al enemigo utilizando cual-
partiendo los amistosos sentimientos que inspiraban al gobierno quier medio, aún el más artero, se había puesto en marcha. Fren-
de S.M.B, "desiste de toda discusión sobre la cuestión general y te a aquella tragedia, los argentinos continuarían rigiéndose por
acepta las condiciones propuestas en la nota". las normas del Derecho Internacional como lo afirmara el canci-
Terminado el diferendo, el presidente De la Plaza, con firma ller Honorio Pueyrredón. ¿Es que la guerra lo tiene para quienes
del ministro Murature, envía a la Honorable Cámara de Diputa- estaban acorralados por su propia locura?
dos un extenso informe donde afirma, entre otros conceptos, que A dos meses de iniciada la guerra submarina, el Monte Prote-
no había existido un agravio para el pabellón argentino por la gido, una goleta argentina que se encontraba cerca de las islas
forma en que la captura se hizo —fue el capitán argentino el que Sarlingas (Scilly) navegando hacia Rotterdam cargada de lino de
arrió la bandera— y, por el hecho de que hubo un "conflicto de propiedad neutral, es hundida por un submarino en circunstan-
legislaciones en el mar libre"53. cias poco honrosas para la Armada Imperial. Hasta entonces, este
La devolución del buque sin indemnización ni desagravio al pequeño barco estuvo dedicado a la navegación fluvial; atraído
pabellón nacional fue considerada por algunos historiadores un por eventuales beneficios pecuniarios, se había aventurado en
signo de debilidad. Moreno Quintana afirmará que la neutrali- una travesía en el Atlántico.
dad de De la Plaza y Murature fue "débil, imprecisa y anodina"**. El navio que enarbolaba la bandera argentina fue el objetivo
Consideró que la nota de reclamación fue "blanda" y "obsecuente" . de siete cañonazos que por fortuna no provocaron víctimas dada
Del estudio jurídico que realizó la Cancillería a posteriori, fe- la impericia alemana. Desapareció en el mar cuando le colocaron
chado el 8 de enero de 1916, surge que desde el punto de vista del dos bombas en los obenques de los palos trinquete y mayor.
Derecho Internacional el gobierno hubiera podido sustentar una
posición mucho más enérgica de la que esgrimió y evitar el uso de El buque navegaba en el mar calmo de un día soleado cuando apare-
algunas frases: "...no puede creer mi gobierno que el de S.M.B. ció a unas cuatro millas de distancia un submarino que, sin previo
haya querido inferirle un agravio inmotivado". Si bien no sería aviso, tiró un cañonazo con el propósito de alcanzar el Monte Prote-
justo afirmar que el gobierno inglés actuó de mala fe, tampoco pue- gido. El capitán ordenó aferrar las velas y puso el navio a la capa
de excusarse el temor reverencial que inspiró la gestión diplomáti- para detenerlo. En espacio de pocos segundos los alemanes tiraron
ca del gobierno de De la Plaza en este caso. La guerra continuaría un segundo y tercer cañonazos que también pasaron sobre el buque
dando sorpresas a este gobierno que mantuvo, sin pasión, la neu- argentino sin tocarlo. Cambió el atacante de posición y, aunque el
tralidad como principio diplomático. navio argentino, que estaba ya parado, levantó la señal M.N. (detén-
gase inmediatamente) efectuó cuatro tiros más, de los cuales sólo uno
dio en el blanco arrancando un trinquete de estribor y destruyendo
Hundimiento del Monte Protegido y del Toro una lancha. Los tripulantes y el capitán abandonaron la goleta en
chinchorro. A bordo del submarino color pizarra sin número, el capi-
El presidente Hipólito Yrigoyen había confirmado su política tán y un oficial fueron interrogados por el comandante, mientras que
de neutralidad a pesar de las presiones internas y externas. El 2 marineros alemanes colocaban dos bombas que hundieron la goleta.
de febrero de 1917 el ministro alemán acreditado en Buenos Ai- El capitán del Monte Protegido, noruego, y el segundo oficial, que era
res, conde Karl von Luxburg, nos comunicó qtie el gobierno impe- danés, le dieron todas las informaciones del caso. Luego de desposeerlo
rial impediría "sin dilación y con todas las armas disponibles todo de la documentación, los abandonaron en el mar junto con los demás
tráfico marítimo en las zonas del bloqueo que circundan la Gran tripulantes. Los náufragos arrojaron mástil y timón para aligerar el
Bretaña, Francia, Italia y la parte occidental del Mediterráneo". pequeño bote sobrecargado que boyó con suerte desde las 5 de la tarde de
Los buques de las potencias neutrales navegarían a partir de ese aquel 4 de abril de 1917. Algún barco los vio a la noche pero no paró.
momento a su propio riesgo. En su nota, el conde Luxburg adver- Cuando la borrasca arreciaba y más de un pie de agua en el bote anun-
tía que_aunque se trataría de respetar a los buques neutrales que ciaba la muerte cercana, un buque patrullero británico los recogió.
ya estaban navegando hacia esa zona, recomendaba avisarles que
cambiasen de ruta. Los que se encontraban en dicha zona debían El ministro H. Pueyrredón, reunidas las informaciones sobre
abandonarla antes del día 5. el hundimiento premeditado, instruye, el día 22 de abril, al minis-

72 73
tro de nuestra Legación en Berlín, Luis B. Molina, a presentar una
protesta expresando que el ataque evidentemente era "contrario "Eran las cinco de la tarde cuando a los 35° 32° Norte y 7° de latitud,
al Derecho Internacional consagrado, a la neutralidad observada navegando hacia el nordeste, cerca de Gibraltar, apareció un submari-
en todo momento por la República Argentina y a las relaciones no que intimidó al Toro con cuatro cañonazos para que se detuviera.
cordiales entre este país y ese Imperio". La nota presentada a la Se izó la bandera argentina y trasladóse el primer capitán a bordo del
Cancillería imperial, con fría cortesía termina diciendo: "No esca- submarino con los documentos del buque que luego de ser examinados
pará al elevado criterio del gobierno de Su Majestad Imperial ale- por el comandante alemán, le ordenó regresar al Toro y abandonarlo
mán la premura con que el Gobierno argentino desea obtener una en diez minutos junto a toda la tripulación. Cuando se encontraban en
respuesta de esta declaración"55. La respuesta del gobierno ale- los botes salvavidas a cierta distancia, el submarino disparó cuatro
mán, suscripta por el secretario de Estado Zimmermann aceptan- cañonazos (el primero dio en la popa, el segundoy tercero en la cámara
do que el buque había partido de Pernambuco antes de conocerse de máquinas y el cuarto destruyó las calderas). El Toro, propiedad
las nuevas medidas de guerra adoptadas por Berlín y "deseosos de de Dodero Hermanos, se hundió en ocho minutos ante la vista atónita de
demostrar un espíritu amistoso", afirma que "está dispuesta a dar la despojada tripulación".
reparación por el daño causado" y, expresa asimismo "sinceros sen-
timientos de pesar por la pérdida del buque argentino"56. Recibido en Buenos Aires el informe de lo sucedido, el canci-
Verbalmente el secretario Zimmermann le manifiesta a Molina ller Pueyrredón instruyó a nuestro representante en Berlín para
que no tenía ninguna información sobre el hundimiento del barco, que se presentara una nueva reclamación ante esta violación de
por parte del Almirantazgo, pero que hacía fe del relato argentino los derechos de una potencia neutral. Al hacerlo el gobierno citó
y aceptaba la responsabilidad. Ello demuestra que Berlín asigna- el caso del Monte Protegido y la aceptación de las explicaciones
ba gran importancia a sus buenas relaciones con el gobierno de recibidas en aquella oportunidad que pondrían, según lo prome-
Buenos Aires. Luxburg por su parte le escribe a Pueyrredón contrito tido, nuestros buques al amparo de acciones de guerra en lo suce-
por lo sucedido que es, dice, un incidente "consecuencia lamentable sivo. Pero, decía el canciller Pueyrredón, ante la reiteración del
de la condición de la guerra intensiva a la que se ve obligado el hecho, las satisfacciones morales y las indemnizaciones del daño
gobierno imperial"5''. material serían insuficientes para salvar el derecho vulnerado.
El canciller Pueyrredón acepta las exctisas en nombre del Enérgico, exigía "la seguridad del gobierno alemán de respe-
Presidente, dado que se "reconoce la plenitud del derecho y satis- tar en lo sucesivo los barcos argentinos en su libre navegación de
face la reclamación en todos sus términos"58. Zimmermann com- los mares". Quería mantener "relaciones cordiales" con el Impe-
placido, Yrigoyen satisfecho, el asunto pasa a manos de los peri- rio, pero exigía una solución que significara "la consagración de-
tos que luego de algunas diferencias fijan, con ayuda diplomáti- finitiva de un derecho"60.
ca, en abril de 1920, el monto de la indemnización en 120.000 De las conversaciones que mantuvo el ministro Luis B, Molina
pesos más los intereses del 5 por ciento. El desagravio al pabe- con el secretario Zimmermann surge que el Almirantazgo no lo
llón argentino por parte de Alemania tiene lugar el 22 de sep-
había informado del hundimiento, lo cual denota una axisencia de
tiembre de 1921 a bordo del acorazado Hannover fondeado en la
base naval de Kiel. El detalle de este desagravio se relata al final comunicación entre la conducción de la guerra y los responsables
de las Relaciones Exteriores. Con cierta incomodidad, Zimmermann
de este subcapítulo.
Habían pasado no más de dos meses del hundimiento de la sólo atinó a acusar a los argentinos de transportar contrabando.
goleta Monte Protegido, cuando un nuevo incidente marítimo pone Dado que consideraba a la zona donde se produjo el hecho como
a prueba no sólo la firmeza con que el gobierno de Yrigoyen enten- interdicta, según la declaración del 31 de enero que aplica las re-
día defender los derechos argentinos, sino la política de neutrali- glas generales del Derecho Internacional a la guerra marítima,
dad inaugurada hacía más de tres años durante el gobierno de De solicitó más aclaraciones de la parte argentina. En su respuesta
la Plaza. El día 22 de junio de 1917, el vapor Toro que navegaba del día 23 de julio, Zimmermann, sin embargo, abre las puertas
rumbo a Genova con un cargamento de carne, cueros, grasa y otros y le dice a Molina que "sea como fuese el resultado (de las negocia-
productos primarios, fue hundido cerca de Gibraltar por un sub- ciones) el gobierno alemán se apresuraría a expresar su vivo pesar
marino alemán. Llevaba pintada la bandera argentina contra el casco con motivo de la pérdida de un buque argentino". Le afirma tam-
a ambos costados y la inscripción "Vapor Toro, Buenos Aires"59. bién que la intención no fue provocar la menor falta de respeto

'74 75
"al noble pabellón de la Repiíblica Argentina", ni de parte del vos principales en esta guerra. Por consiguiente, reconoce gustoso,
gobierno alemán, ni de parte de la marina imperial61. aunque su libertad de acción se halle limitada por los procedimien-
Pueyrredón no acepta el argumento de que sea la Declaración tos ilegales de sus enemigos, las normas del Derecho Internacional y
de Londres emitida por los propios beligerantes la que rige el se esforzará en cumplirlas. Las fuerzas navales imperiales tienen ór-
caso. "No es éste el plano en que el gobierno argentino ha colocado denes e instrucciones de acuerdo con estos puntos de vista".
su reclamación ni es el que acepta, le dijo el canciller, para soste-
ner sus derechos de nación neutral y soberana"62. Las divergen- De los telegramas secretos de Luxburg a su Ministerio en
cias debían, en opinión argentina, resolverse por los principios Berlín surge, si es verdad lo que dicen, que en sus agitadas con-
generales del Derecho Internacional y no era admisible que por versaciones con Yrigoyen, éste propuso que debía encontrarse un
un lado se garantizara los bienes y la persona de los subditos pronto acuerdo sobre el compromiso de que los buques no "vayan
alemanes en la República mientras que por el otro, el gobierno al mar" (es decir a la zona definida por la declaración alemana
imperial pretendiera no reconocer la plenitud de la soberanía del 31 de enero). El canciller Pueyrredón en la sesión del Senado
nacional y la inmunidad de su condición de neutral. Pueyrredón del 19 de septiembre, se refiere a la entrevista diciendo que
no aceptaba conclusiones que le eran extrañas ni que se califica- Luxburg insiste ante Yrigoyen para que se acepten los temas del
ra de "contrabando" a productos que por su naturaleza no esta- protocolo pero que ante "el rechazo categórico del primer magis-
ban destinados a las "exigencias de la guerra". Los alemanes ha- trado, el ministro Luxburg declinó sus pretensiones"6*.
bían causado un daño ilegítimo por imposición de una lucha en la En un telegrama de Luxburg al nuevo secretario de Estado
que la Argentina no participaba. alemán, Külhlman (25 de agosto), dice que la propuesta debe
A pesar del evidente deseo de ofrecer una satisfacción a la mantenerse "secreta". El subsecretario del Ministerio en Berlín
Argentina, Pueyrredón rechaza la propuesta por razones de prin- envía un telegrama a Luxburg donde le expresa: "Ahora que se
cipios. Le asiste el Derecho y quiere que el Imperio se comprome- ha solucionado satisfactoriamente la cuestión del Toro, por favor
ta en reconocerlo en este caso y respetarlo en lo sucesivo. En ple- exprésele al Presidente la expectativa del Gobierno Imperial de
na discusión diplomática sucede la renuncia dé Zimmermann y que él evitará que los barcos se dirijan hacia el área del bloqueo"65.
su reemplazante comisiona al conde Luxburg^ en Buenos Aires Dado que la única fuente de información sobre las conversacio-
para que continúe al frente de la discusión. Éste propone una nes de Yrigoyen con Luxburg son los dos telegramas redactados
"declaración" y la firma de un "Protocolo". En la primera se esta- por éste, considerando la particular forma de expresarse del Pre-
blecería aplicar el procedimiento utilizado en el caso del Monte sidente, la cambiante y excitada psiquis del Conde y, por su par-
Protegido, o sea, abonar una indemnización y reconocer la liber- te, el interés de ambos en lograr un puente para salir del conflic-
tad de los mares según las normas del Derecho Internacional y to, la verdad podría estar en la equívoca interpretación de lo que
por el "Protocolo" el gobierno argentino se comprometía a que sus Yrigoyen dijo y lo que Luxbxirg entendió. De ningún documento o
buques "no hagan viajes a través de las zonas de guerra estable- testimonio surge que el presidente Yrigoyen diera una instruc-
cidas por los beligerantes"63. ción o adoptara una disposición en el sentido de impedir la nave-
Seguro e intransigente en su posición, el canciller Pueyrredón gación de buques argentinos por la zona del bloqueo. Más aún,
rechaza la insólita propuesta que significaría la renuncia de un todas las expresiones públicas del Presidente y su ministro
derecho soberano al principio de la libertad de los mares. Ante esta Pueyrredón reafirmaron su defensa a la libre navegabilidad de
situación, el secretario de Estado alemán le transmite a Pueyrredón, los buques argentinos. Esta aclaración es necesaria para aque-
a través de su representante, el conde Luxburg, una nota en la que llos que pudieran sostener que hubo un acuerdo secreto66.
reconsidera la posición alemana. Es decir, acepta reconocer los Los británicos, sin embargo, parecen haber sospechado que
derechos de la Argentina en la forma en que pretendía nuestro existía una colusión entre Yrigoyen y los alemanes, tema sobre el
país. La nota del 26 de agosto de 1917, entre otros conceptos, dice: que se volverá al final de este capítulo. Un telegrama del Foreign
Office al embajador Tower del 25 de agosto de 1917 afirmaba lo
"El gobierno Imperial ha resuelto indemnizar al gobierno de la Re- siguiente: "El gobierno argentino y especialmente el Presidente
pública Argentina los daños causados por el hundimiento de dicho están mirados en los círculos oficiales alemanes como amigable-
buque" y "...declara al mismo tiempo que la libertad de los mares, mente dispuestos hacia las Potencias Centrales"67. En lo que res-
también para la navegación argentina, constituye unos de sus objeti- pecta a la hipotética promesa de Yrigoyen al conde Luxburg, el
76 77
13 de septiembre de ese año, sir Reginald Tower afirma, en des- mesa de que aprovecharía la primera oportunidad que se presentara
pacho a su gobierno, que se hace cada vez más evidente que nin- para hacer saludar la bandera argentina por la marina alemana70.
gún barco argentino ha entrado en la zona de guerra68.
La Argentina logró que sxis legítimas convicciones fueran reco- Cuando la legación argentina se retiró del acorazado a las dos
nocidas por el gobierno imperial. El presidente Hipólito Yrigoyen y de la tarde de ese 22 de octubre, el eco de quince cañonazos saluda-
su canciller, Honorio Pueyrredón, habían sentido una honda satis- ban al pabellón argentino que se izaba en el palo menor. El presi-
facción por este triunfo diplomático. El pueblo argentino también. dente Yrigoyen debió haberse sentido muy orgulloso. Aquella cere-
Años más tarde el desagravio al pabellón argentino se hacía monia quedó inscripta en la memoria del honor argentino71.
por los dos incidentes, el del Monte Protegido y el del Toro, con la
presencia de todo el personal de la Legación argentina. Los alema-
nes quisieron enviar un buque de guerra a Buenos Aires, pero las La expulsión del representante diplomático alemán
condiciones imperantes en septiembre de 1921 lo impidieron.
El desagravio tuvo lugar el 22 de octubre de 1921 estando De los incidentes que con los alemanes tuvieron lugar durante
presente el ministro Luis B. Molina, acompañado por los miem- la Primera Guerra Mundial, quizás el que más hirió la sensibili-
bros de su Legación en Berlín68. El gobierno alemán había puesto dad de los argentinos fue descubrir el ridículo cinismo del ministro
a disposición de los argentinos un coche-salón del tren que partió plenipotenciario, conde Karl von Luxburg, que representaba a su
de la Estación Lehrter hacia Kiel, quienes en su viaje fueron acom- país en Buenos Aires.
pañados a su vez por el secretario de Estado Von Simson y varios Con un propósito nunca explicado, el Departamento de Esta-
funcionarios del Departamento de Negocios Extranjeros. do en Washington dio a publicidad tres cablegramas, que habían
Alas 11.30 hs. junto al contralmirante Von Gagern, jefe de la sido enviados por Luxburg a su gobierno y que fueran intercepta-
Estación Naval, Molina y los demás argentinos embarcados en dos por los ingleses. El secretario de Estado, Robert Lansing, le
lancha a motor, se dirigieron al acorazado Hannover. Allí, toda la mostró los textos interceptados al embajador argentino en Was-
oficialidad y tripulación en formación y vestidos de gran gala re- hington y sin pedirle autorización le previno que los daría a pu-
ciben, bajo el mando del jefe interino de la Escuadra del Báltico, blicidad, lo cual ocurrió antes que nuestro embajador pudiera
capitán de navio Schultz, al ministro Molina y al resto de la legación enviarlos al canciller. El telegrama de Naón llegó varias horas
argentina. Pasada la revista a la guardia de honor dispuesta en después que la prensa porteña los publicara, el día 8 de septiem-
especial homenaje a la Argentina ante el agravio inferido, se izó
la bandera argentina en el palo mayor, bajo los acordes del Him- bre de 1917. Como complicación adicional de este oscuro asunto,
los cablegramas del conde alemán habían sido transmitidos des-
no Nacional al tiempo que toda la tripulación presentaba armas. de Buenos Aires a través de la Legación sueca, violando ésta las
En aquel emocionante acto, las palabras del secretario de Estado
Von Simson fueron el mayor halago posible al honor ultrajado de reglas de neutralidad. Las comunicaciones llevaban fecha del 19
de mayo, 3 y 9 de julio de 1917, es decir, eran coetáneas al período
la Nación Argentina. de las negociaciones argentino-germanas por los incidentes ma-
rítimos del Monte Protegido y del Toro.
"... Como representante del gobierno del Eeich, tengo la honra de salu-
dar a Vuestra Excelencia en calidad de representante del Gobierno
Las expresiones y recomendaciones de Luxburg a su gobierno
argentino, a bordo de este buque de guerra alemán, llamado hoy a
provocaron indignación y repudio por su frío cinismo y su deslealtad
cumplir ante el pabellón argentino una deuda de honor, que proviene
hacia el gobierno ante el cual estaba acreditado. Algunos párrafos
bastan para comprobar la inaudita conducta del diplomático72.
de los años de la guerra".
"El motivo para esto data de más de cuatro años. En esa época fueron
—Mayo 19 de 1917: ..."Ruego a Vuestra Excelencia que los pequeños
hundidos por fuerzas navales alemanas los buques argentinos Monte
barcos Oran y Guazú, enero 31 (fecha de salida), trescientas tonela-
Protegido y Toro. Ya entonces se expresó al Gobierno argentino que
das, que están acercándose Burdeos con el propósito de cambiar ban-
esos sucesos de ninguna manera se basan en una falta de considera-
dera, sean dejados pasar si es posible o si no hundidos sin dejar ras-
ción al Pabellón Nacional Argentino, el cual, como símbolo de la sobe-
tro"... Luxburg.
ranía de un pueblo amigo, era honrado y respetado por todos los ale-
—Julio 3 de 1917: ..."He sabido de fuente segura que el ministro inte-
manes. Por consiguiente, el gobierno alemán no vaciló en dar la pro-
rino de Relaciones Exteriores, que es un notorio asno y anglofilo, de-
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claró en sesión secreta del Senado que la Argentina exigiría de Berlín nota en la que le hace saber que "lamenta mucho lo que ha pasa-
la promesa de no hundir más barcos argentinos. Si no se aceptara do y desaprueba en absoluto las ideas expresadas por el conde
esto, las relaciones se romperían. Recomiendo rehusar y si fuese nece- Luxburg... Esas ideas son puramente personales"75. La prensa ale-
sario buscar la mediación de España". Luxburg. mana por su parte condenó unánimemente la actitud de Luxburg.
—Julio 9 de 1917: ..."Con respecto a los buques argentinos recomien- En el Departamento de Estado norteamericano existían opinio-
do compelerlos a volver, hundirlos sin dejar rastro o dejarlos pasar. nes confusas y contradictorias sobre la situación interna argentina
Todos son muy pequeños". Luxburg. en lo que se refiere a la neutralidad. El embajador norteamericano
en Buenos Aires, Stimson, había enviado numerosos telegramas a
El Departamento de Estado norteamericano tenía en su poder Washington, algunos de los cuales fueron severamente reprochados
más de cuatrocientos textos interceptados, de los cuales entregó para de incompetentes por el secretario Lansing77. Este "quería" ver el
conocimiento público treinta y nueve más73. Casi todos versaban so- descrédito en torno al Presidente, pero no había evaluado correcta-
bre la cuestión de los incidentes marítimos y demuestran que Lux- mente el valor de los triunfos diplomáticos que Yrigoyen logró al
burg tenía respeto por el presidente Yrigoyen pero detestaba a Puey- mantener una posición intransigente frente a los incidentes del Monte
rredón, a quien caracteriza "como una persona teatral que ha de- Protegido y del Toro, lo cual obligó al gobierno imperial a ceder. Al
mostrado ser un ladino insano que me impidió tener una entrevista conocerse el cinismo de Luxburg el gobierno demuestra una firmeza
—dice— con el Presidente"74. Luxburg propugnaba una actitud de que legitima su política de neutralidad.
no concesiones, dado que la política hacia Brasil dice el diplomático Al fin y al cabo cuando ocurrió el hundimiento del buque nor-
"ha creado la impresión que nuestra naturaleza amable puede des- teamericano Lusitania, donde murieron ciento veintiocho perso-
contarse. Esto es peligroso en América del Sur donde la gente bajo la nas, Washington toleró durante dos años la presencia del repre-
fina capa de apariencias, son indios"75. Los telegramas bastante tor- sentante alemán, conde Von Bernstorff78.
tuosos de Luxburg dejan sxiponer que él presagiaba un cambio de Declarar persona no grata a Luxburg no fue suficiente, pues en
canciller, pues el nombre de Saguier es mencionado. el Congreso se plantean interpelaciones y duras críticas a la posi-
Dejando de lado estos y otros posibles comentarios sobre la ción del gobierno. Varios sectores de opinión se movilizan en el
lectura de esa correspondencia, el hecho de su develación provo- mismo sentido. Don Luis María Drago declaró públicamente que
ca la inmediata reacción del gobierno que, con fecha 12 de sep- los telegramas de Luxburg no podían considerarse "como un acto
tiembre, declara por decreto persona no grata al ministro pleni- individual o personal" y que era el propio gobierno alemán "que
potenciario alemán, conde Karl von Luxburg. El conde se fue a recibió con placer las comunicaciones secretas", el responsable por
Córdoba y posteriormente a la provincia de Buenos Aires donde la "conducta abusiva de su agente". Propuso nuevamente la "rup-
luego de algunas aventuras fue detenido. Llevado primero a Mar- tura" con Alemania porque "no es posible mantener cordiales rela-
tín García debe ser trasladado al Hospital Alemán por tener sus ciones con un país que emplea tales métodos y tales agentes"19.
facultades mentales alteradas. Un grupo de jóvenes agrupados bajo el rótulo de Comité Nacio-
Dado que amplios sectores de la población y varios diarios nal de la Juventud organizó, el 12 de septiembre, una manifesta-
atizaban la opinión en favor de una ruptura de relaciones, el go- ción en la Plaza del Congreso que reunió unas cien mil personas
bierno adopta precauciones para darle seguridad al diplomático entre las que se sumó una delegación proveniente del Uruguay.
—se encontraba en ese momento en Córdoba— hasta su partida. Las voces de los "rupturistas" se hacen oír en la sesión del Senado
Tanto el gobierno imperial como el argentino tenían interés en del 15 de septiembre. Joaquín V. González ante "las graves cir-
salvaguardar la política de neutralidad, que la maniobra del De- cunstancias de carácter internacional por que atraviesa el país"
partamento de Estado norteamericano quiso desestabilizar pro- pide que se invite al ministro de Relaciones Exteriores para que
vocando una ola de indignación contra la artera malicia del conde. informe a la Cámara. González pretendía no sólo que informara
El ministro Molina se reunió con el subsecretario de Estado sino que se habilitara a la Cámara "para determinar la norma de
Bussche —pues Kuhlmann estaba de viaje—, quien le confió que conducta que debe observarse"*0.
el gobierno imperial se desolidarizaba de la conducta de Luxburg. Ante el Senado de la Nación, el canciller Pueyrredón hace un
El gobierno de Yrigoyen diferenció desde un principio sus rela- extenso discurso donde informa sobre las últimas negociaciones
ciones con Berlín de las opiniones y manejos de sus representan- y refuta algunos de los hechos mencionados por González. Al de-
tes en Buenos Aires. El 21, Kuhlmann le entrega a Molina una fender la política internacional del gobierno termina diciendo que
81
en medio de la más profunda convulsión mundial y sobre el fra- El Senado de la Nación
gor de los sucesos mismos, "...la República ha alcanzado conquis-
tas imperecederas en los anales del Derecho Público tmivérsal"81. DECLARA:
En su respuesta Joaquín V. González, senador por La Rioja,
fue duro con el ministro. Dijo que los ministros no son secretarios
privados del Presidente, sino secretarios de Estado de la Nación Que loprocedente en las presentes circunstancias es que el Poder Eje-
Argentina, es decir "representan al mandato colectivo de la Na- cutivo suspenda sus relaciones diplomáticas con el Gobierno del Im-
ción". Descartando una intención de ataque afirma que "todo el perio Alemán".
país se ha sentido afectado por la forma insolente en que ha sido
tratado un alto funcionario de la Nación". En el larguísimo alega- El proyecto de declaración, luego de un largo debate, es apro-
to que apela a la doctrina, a la historia y a la literatura xmiversal bado por veintitrés votos contra uno, pese al discurso del diputa-
e inclusive a la opinión de Luis M. Drago que es "una honra para do radical Horacio Oyhanarte.
la República", González insiste en el grave daño moral causado La Cámara de Diputados también se ocupa del episodio
por Luxburg, y critica, porque colman la medida, ..."las atencio- Luxburg y de la política internacional del gobierno, aprobando,
nes, aun las obsequiosidades que el gobierno le ha dispensado luego de un extenso debate por cincuenta y tres votos contra die-
después del decreto de su expulsión". ciocho una declaración que expresa83:
Todos los argumentos son utilizados —históricos, políticos y jurí- "La Cámara de Diputados de la Nación
dicos— en esta, quizá, la más larga requisitoria que en el Senado se
haya oído en favor de una política diferente de la del gobierno nacio- DECLARA:
nal. Finalmente presenta un proyecto de Declaración que dice así82: Que procede de inmediato a la suspensión de las relaciones diplomá-
ticas entre el Gobierno Argentino y el Gobierno Imperial Alemán".
"El Senado de la Nación, intensamente afectado por la conducta del ex
ministro del Imperio de Alemania, conde Luxburg, en el asunto de los En la Capital se habían producido desmanes cometidos por
telegramas trasmitidos a la Cancillería de Berlín, por intermedio de la grupos "ruptviristas" o "aliadófilos" contra el local del diario La
Legación de Suecia en esta Capital, y publicados por la Secretaría de Unión, defensor de intereses de los imperios centrales, y contra
Estado de los EE. UU. de América, por considerarla un atentado con- el Club Alemán, que recibió también piedras y proyectiles. El club
tra la moral diplomática y contra los principios más elementales de fue invadido por manifestantes que cometieron excesos y provo-
humanidad que informan nuestras leyes; contra la tradicional políti- caron un incendio que los bomberos lograron sofocar84.
ca de lealtad, honradez y justicia, de la República Argentina, y contra El episodio Luxburg avivó lo que ya existía en la sociedad
el derecho de libre navegación de los buques de su bandera neutral en argentina: una disidencia de criterio sobre la política exterior que
la presente guerra; en la convicción de que tales procedimientos pue- debía adoptarse frente a la Primera Guerra Mundial. Entre los
dan comprometer la inmunidad de su bandera, la vida de sus nacio- "aliadófilos" (llamados más tarde "rupturistas") partidarios de la
nales, la neutralidad de la Repúblicay su soberanía territorial, al ejer- ruptura estaban los diarios como La Nación, La Prensa, La Ar-
cer dentro de su jurisdicción actos de espionaje en perjuicio del comercio gentina y junto a ellos Leopoldo Lugones, Ricardo Rojas, Rodolfo
de la Nación y de naciones beligerantes amigas de la República; cre- Rivarola, Pedro B. Palacios, Federico Pinedo y Guido Spano. Ri-
yendo que la actitud que adopte su gobierno en esta emergencia debe cardo Rojas, en aquel tiempo feroz opositor, hablaba de la necesi-
acentuar la no interrumpida amistad fraternal que la ha unido siem- dad de "templar el alma argentina, ennobleciéndola en la expe-
pre a todos los Estados de este Continente, sobre la base de comunes riencia de un ideal heroico". Pinedo afirmaba que el gobierno nos
ideales democráticos y de justicia internacional, y no obstante la orden colocaba fuera de la civilización y que debíamos lograr el respeto
de expulsión del referido ministro del territorio de la Nación, lo que no
"...de las naciones empeñadas grandiosamente contra la barbarie
basta como satisfacción en vista de la gravedad de la falta y agravios de Prusia"85.
inferidos. • ..
Hasta el partido socialista estaba dividido pues mientras sus
diputados en el Congreso votaron por la ruptura, el congreso par-
tidario había adoptado por escasa mayoría una posición antibeli-
83
82
cista. Algunos radicales, como el diputado Ricardo Caballero, tam- ría afirmativamente sin mencionar la palabra "incondicionali-
bién se habían pasado de bando. dad". El embajador insistió en mantener la "incondicionalidad".
Entregos "neutralistas" se encontraban por cierto el diario ra- Yrigoyen le hizo saber que si ello era una exigencia firme de
dical La Época y otro bastante progermano disfrazado de neutral Estados Unidos, la escuadra "no entraría" en puerto argentino
que era el periódico La Unión. En ocasión del día de la Raza (12 de alguno88. Yrigoyen le explicó al embajador Stimson que en caste-
octubre) tuvo lugar en ese año 1917 una masiva demostración llano la palabra "incondicional" tenía un desagradable significa-
de los "neutralistas" donde los radicales fueron mayoría. Aparte do para la persona hacia la que estaba dirigida.
de algunos pronunciadamente germanófilos, hubo representantes El 11 de julio por la noche, el canciller Pueyrredón le entrega un
del llamado partido católico, socialistas y aun anarqídstas. Algu- texto del proyecto que serviría de aceptación argentina y que decía:
nos neutralistas esgrimían el fantasma antiyanki como parte de la
propaganda fogosa contra sxis adversarios86. "Confirmando nuestra conversación de ayer (10 de julio) e informando
La posición del gobierno no fue alterada ni por las declaracio- de la venida de la escuadra de EE, UU. al Río de la Plata me complaz-
nes votadas en el Senado y en la Cámara de Diputados, ni por la co en manifestar a usted que el gobierno argentino tendrá el mayor
presión de los movimientos callejeros y menos aún por los argu- agrado en recibir su visita y la de los marinos de esa nación amiga".
mentos políticos, diplomáticos o jurídicos que esgrimían presti-,
giosas personalidades, la mayoría de ellas confesadamente opo- Stimson pide cuarenta y ocho horas para contestar89.
sitoras al radicalismo. El presidente Yrigoyen entendía que su Se recuerda que esa noche, ni el Presidente ni el canciller
posición era simplemente proargentina87. abandonaron la Casa de Gobierno esperando la respuesta. De
ella dependía la suerte de las relaciones con Washington y quizá
mucho más para los argentinos.
Visita de la escuadra norteamericana Veinticuatro horas después Stimson recibe un cable del Depar-
tamento de Estado agradeciendo al gobierno argentino y asegu-
Desde que Estados Unidos rompiera relaciones diplomáticas rándole que el gobierno de Estados Unidos va a aceptar la invita-
con el Imperio, los "rupturistas" encontraron un nuevo aliado en ción "en el mismo espíritu con que ha sido hecha". Destaca qtie la
la intensa campaña de opinión pública desarrollada en 1917, para flota se quedará no más de 4 o 5 días. El presidente Woodrow Wilson
presionar al gobierno que sin intimidarse se aferró a su declara- tenía gran simpatía por Yrigoyen y al comprender las razones de
da neutralidad. Hacia mediados de aquel año, una escuadra nor- su digna protesta hizo retractar a su embajador en Buenos Aires90.
teamericana navegaba por aguas uruguayas lo cual sirvió de pre- Estados Unidos quería satisfacer a la Argentina. Esto surge clara-
i texto para que circularan en Buenos Aires todo tipo de versiones, mente de una comunicación del secretario de Estado adjunto al
tan fantasiosas como interesadas (que Estados Unidos esperaba embajador Stimson, fechada el 19 de julio de 1917, donde se le
la inminencia de una ruptura de relaciones diplomáticas con Ber- instruye que la visita debe organizarse de modo tal que cualquier
lín; que retiraría su embajador) mientras el gobierno se encon- genuino "deseo" del gobierno argentino sea satisfecho91.
traba en plenas gestiones diplomáticas con el Imperio por el hun- La Cancillería sometió el asunto al Senado que, en sesión se-
dimiento del buque Toro. El embajador de Estados Unidos, creta, autorizó al Poder Ejecutivo a recibir la escuadra en visita
Frederick Stimson, le pidió una audiencia al canciller, quien lo de cortesía. En su comunicación al excelentísimo señor presiden-
recibió de noche, para comunicarle que si el gobierno argentino te de la Nación, el Senado hace "pública su complacencia por el
desea recibir a la flota norteamericana que se encontraba en el hecho y por el designio manifestado por el Poder Ejecutivo de
Río de la Plata luego de visitar Brasil y Uruguay, debía dirigirle recibir en aguas nacionales a la escuadra norteamericana en ca-
una invitación "de carácter ¡incondicional"! lidad de amiga no sólo por sus propios derechos de soberanía sino
Más insólita que inaudita, la pretensión de Stimson, en el por los principios establecidos en los últimos congresos y declara-
sentir de Ptieyrredón, era un atropello a la soberanía argentina. ciones internacionales y en el tratado con los Estados Unidos
¡"Incondicional" era una palabra inaceptable! suscripto en San José de Flores el 10 de Julio de 1853"92.
Impuesto el presidente Yrigoyen de la petición norteamerica- La visita de la flota que, al mando del almirante Capertown,
na, el canciller comunicó al embajador Stimson que si deseaba entró en aguas argentinas el 24 de julio de 1917, entusiasmó a
visitar la Argentina debía enviar una nota y que se le responde- los rupturistas que utilizaron su presencia para festejar la soli-

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daridad con los Aliados. El embajador Stimson llegó a decir: "Bue- neutralidad argentina y que las visitas a Río de Janeiro y Monte-
nos Aires tiró la casa por la ventana". En Uruguay el recibimien- video obedecían a invitaciones directas de aquellos gobiernos".
to había sido apoteótico. El doctor Zorrilla de San Martín, ilustre El Washington Post, refiriéndose al malentendido que rodeó
poeta, concluyó su discurso de bienvenida con esta frase: "Entre la visita de la flota, dijo que "nopuede ser otra cosa que un error... "se.
los relámpagos de la guerra, como nubes que se abrazan, surgen Lo cierto es que esta visita de la armada de Estados Unidos y el
Washington y Artigas". gran recibimiento que Buenos Aires le ofreció, en nada cambió
Doscientas mil personas dieron la bienvenida a los barcos de el rumbo de la política del gobierno, ni tampoco provocó una pro-
guerra, los marinos desfilaron por Buenos Aires, y el almirante testa de las potencias centrales involucradas en la guerra. La
norteamericano depositó ofrendas en las estatuas de San Martín Argentina seguiría impertérrita su política de neutralidad.
y Washington. La Cancillería se encontraba en medio de la nego- Al partir la flota, el embajador Stimsom le agradece al canci-
ciación con el Imperio Alemán sobre la reparación que exigía por ller Pueyrredón la "hospitalidad que dispensaran a la escuadra
el hundimiento del buque Toro, al mismo tiempo que el gobierno el gobierno y el pueblo argentinos", y por las "cordiales palabras
recibía cálidamente a los marinos. El presidente Yrigoyen con- del presidente"91.
versó con el almirante y su estado mayor, y al partir le pidió al Superado el malentendido, la cordialidad y el respeto volvie-
embajador Stimson que trasmitiera a Wilson que la calurosa aco- ron a reinar entre ambos gobiernos.
gida había partido de su corazón.
Hasta invitó al almirante Capertown a que se quedaran unos
días más93. Congreso de neutrales americanos
La visita de la flota norteamericana, precedida por insólitas
exigencias luego desistidas, y de informes que se conocen de la En enero de 1918 la Cancillería inicia gestiones para sondear
marina norteamericana de que si se prolongaba la estadía más las posibilidades de reunir una conferencia de países latinoamerica-
de veinticuatro horas la Argentina debía romper relaciones con nos neutrales frente a la guerra con el objetivo de salvaguardar la
Alemania, es un episodio que no ha sido aclarado en cuanto a las libre determinación de las repúblicas de la región. El momento no
intenciones que guiaron al gobierno de Washington94. fue propicio, demasiado tarde quizá, pues como hemos señalado, en
¿Querían presionar para que se revocara la neutralidad? ¿Que- febrero Estados Unidos cambia de posición y rompe relaciones di-
ría Wilson expresar su simpatía a Yrigoyen y por ello desautorizó plomáticas con el Imperio Alemán, lo cual transforma la iniciativa
a su embajador a cambio de que se aceptara el ingreso de la flota en un desafío a la política de Washington. El secretario de Estado
al puerto de Buenos Aires? instruye a sxis representantes para hacer fracasar el proyecto ar-
Siendo la Argentina un país neutral, ¿por qué razón no se evo- gentino. Ya a mediados de 1917 el Departamento de Estado sabía
có, en la entrevista que tuvo lugar entre Pueyrredón y Stimson el que la Argentina impulsaba el proyecto del Congreso que contaba
día antes de la resolución del Senado, la circunstancia de que su en junio de ese año con el firme apoyo de México y Colombia98.
permanencia debía ser muy corta?95 Creo que estas preguntas que El embajador de Estados Unidos en la Argentina, Stimson, le
muchos hicieron deben aclararse. En primer lugar la permanencia informó en diciembre de 1917, que según las personalidades políti-
de la flota por más de 24 horas en el puerto de Buenos Aires, era cas en Buenos Aires, con las que conversó sobre el tema, "la confe-
legalmente autorizada por el Derecho, como lo señala un informe rencia nunca tendrá lugar". Según Stimson, el subsecretario de
de la Cancillería y otro del procurador del Tesoro. En lo que respec- Relaciones Exteriores, Diego L. Molinari, le confió al ministro chi-
ta a la intención norteamericana, a nuestro juicio podía pensarse leno en Buenos Aires que estaban estudiando la forma para posi-
que fue el embajador Stimson quien introdujo el equívoco exigien- bilitar que Estados Unidos pudiese ser invitado a la conferencia99.
do la "incondicionalidad". En un telegrama del embajador Naón La invitación formal cursada a todos los países latinoamerica-
(fechado el 11 de julio) donde comenta una conversación con el se- nos por el gobierno argentino el 8 de marzo decía que "el gobierno
cretario de Estado Lansing respecto a publicaciones periodísticas considera que las naciones americanas debieran concretar un jui-
que manifestaban "resentimientos porque la escuadra americana cio uniforme" frente a los acontecimientos extraordinarios de la
no hubiera visitado el puerto de Buenos Aires", nuestro represen- guerra. Hacia mediados de marzo aceptan todos los países latinoa-
tante expresa que Lansing le dijo que esa visita no había tenido mericanos, salvo Venezuela. El canciller Pueyrredón, luego de
aún lugar por "el deseo de no comprometer en forma alguna la haberse postergado la reunión a fin de evitar interpretaciones erró-
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neas, reitera la invitación el 28 de octvibre de 1918 y fija la primera los colmó de afecto, los mexicanos partieron a fines de febrero de
quincena de enero del año siguiente como fecha para el Congreso Buenos Aires104.
Latinoamericano de Neutrales. Para el canciller, de este Congre- El cambio de las realidades políticas en América latina y la
so debía surgir "un pronunciamiento colectivo" que hiciera sentir evolución de la situación militar en Europa fueron más vertigi-
la influencia de la región en vez de continuar con la práctica de nosos que la aptitud de nuestra diplomacia en concretar el pro-
pronunciamientos parciales. Horacio Oyhanarte apoyando la idea yecto del presidente Yrigoyen. Acaso esta iniciativa fue tanto tar-
afirmó que "el Congreso de neutrales haría que la Repiíblica Ar- díamente proyectada como procesalmente convocada sin la efica-
gentina no aparezca como una individualidad aislada, sino que cia diplomática que hubiese requerido para su concreción.
conglomerará a su alrededor todos los demás neutrales de Amé-
rica...". Mientras tanto, Estados Unidos ejercía todo tipo de pre-
siones para hacerlo fracasar100. Consecuencias económicas de la guerra
La intensificación de la guerra submarina en Europa, ante el
cambio de política de algunos países, por ejemplo Brasil, y la hos- Al extenderse al mar libre, la guerra creó grandes riesgos para
tilidad irreductible de Washington, enfriaba la atmósfera de sim- el tráfico comercial que por aquella época era exclusivamente ma-
patía que el proyecto argentino había suscitado. Sólo México res- rítimo. Para los beligerantes el aprovisionamiento, sobre todo de
pondió con presteza a la segunda nota de Yrigoyen. alimentos, pasó a ser un factor vital para el mantenimiento del
Entre tanto, la evolución de los acontecimientos en Europa tuvo esfuerzo militar y la subsistencia de las poblaciones civiles. Los
el efecto de cambiar el panorama de las políticas de los países de la Aliados deseaban lo mismo que las potencias centrales: destruir
región: Brasil se había plegado a los aliados combatientes (27 de por cualquier medio el comercio qxie beneficiara al enemigo. Se
octubre), Cuba y Panamá ya eran aliados no combatientes (7 trataba no sólo de aniquilar el poder militar del adversario sino de
de abril) y Bolivia (13 de abril), Nicaragua (19 de mayo), República privarlo de recursos económicos. Los países aliados, y entre ellos
Dominicana (12 de junio), Perú (7 de octubre), Uruguay (8 de octu- sobre todo Gran Bretaña y Francia, manifiestaban respecto de nues-
bre) y Ecuador (9 de octubre) habían roto las relaciones diplomáti- tro país particular interés y controlaban de cerca las actividades
cas con el Imperio. económicas de los alemanes así como el aprovisionamiento de tri-
En septiembre de 1917 mantenían su neutralidad Argentina, go, cereales y otros alimentos indispensables para el esfuerzo béli-
Chile, Colombia, México, Paraguay, El Salvador y Venezuela. Por co. Este aspecto de las relaciones con los Aliados es quizás el que
otra parte, como ya lo señalamos, ambas Cámaras del Congreso ha requerido más gestiones de sus representantes en la Argenti-
habían recomendado la ruptura. na. Y, sin duda, suscitado más asperezas en la relación bilateral.
El gobierno de México fue el primero en designar una delega- La Argentina, una economía abierta a un intenso comercio con
ción al Congreso, pues el mismo interpretaba un anhelo de la Europa, fue el blanco de esa voluntad de destruir vínculos econó-
política internacional de ese Estado y que era la unión de los micos que los enemigos tenían con terceros países neutrales. No
países latinoamericanos postulado que, entre otros, consagró la sólo se planteó en términos de una controvertida aplicación del
Doctrina Carranza101. El presidente mexicano hubo de disuadir a Derecho Internacional: "la bandera cubre la mercadería" versus
grupos de jóvenes estudiantes que pretendían acompañar a la de- "el propietario de la mercadería define su status", como se eviden-
legación de ese país que, después de veintisiete días de navega- cia en el caso del apresamiento de los buques de bandera argenti-
ción, llegó a Buenos Aires el 11 de enero de 1918102. La sorpresa fue na por los beligerantes, sino en la exigencia de los países comba-
que llegaban a la sede de la Conferencia sin saber que la misma tientes de comprobar el riguroso cumplimiento de la neutralidad
había sido aplazada. El gobierno argentino reconoció el cordial gesto argentina, es decir de su conducta como potencia proveedora.
mexicano que confirmaba así tm apoyo incondicional y entusiasta El asunto se plantea frontalmente cuando el gobierno britá-
a la política de neutralidad de Yrigoyen en momentos en que sólo nico anuncia, en febrero de 1916, la llamada "Lista Negra" que
ocho naciones de Latinoamérica se mantenían alejadas del conflic- incorpora no sólo a firmas alemanas sino a firmas "neutrales"
to. Los mexicanos fueron como "espectadores entusiastas y ma- que comercian con firmas alemanas en la Argentina. Esta deci-
drugadores de una función de teatro que se suspende por mal tiem- sión inglesa había sido adoptada en virtud de la ley Trading with
po" como lo expresó un periodista de El Universal103. the Enemy (Extensión Powers) Act 1915, que establecía la prohi-
Luego de una estadía donde la hospitalidad de los argentinos bición a toda persona o corporación residente en el Reino Unido a

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que mantenga relaciones comerciales con cualquier persona o bertad de comercio e industria asegurada por la Constitución para
corporación de nacionalidad enemiga o mancomunada con el ene- todos los habitantes del país...".
migo, aunque ellas estén radicadas en un país neutral105. ".. .Por eso al hablar con Vuestra Excelencia sobre estos asuntos, me he
Los británicos creen que después del incidente del apresa- permitido interesar su buena voluntad en el sentido de lograr que las
miento del Mitre, la actitud del presidente De la Plaza ha cam- disposiciones adoptadas por el Gobierno británico sean interpreta-
biado respecto a Gran Bretaña. El ministro Tower estima que si das y aplicadas en su justo límite, por lo que concierne a la República
bien Murature nunca "mostró una parcialidad por la causa ale- evitando sensibles deformaciones que perjudican la libertad de co-
mercio de sus habitantes, ciudadanos o extranjeros...".
mana, sus simpatías personales han estado más en contra que a
favor de nosotros"106. La sensibilidad de los británicos frente a lo
que perciben como animosidad se vuelve a manifestar en agosto El ministro de nuestra Legación en Londres le remite un me-
morándum con la posición argentina al subsecretario de Nego-
de 1916, con motivo de las "moderadas manifestaciones" de la cios Extranjeros, sir Maurice de Bunsen. En él expresaba la pre-
celebración en memoria de las invasiones inglesas de 1806. Tower ocupación de su gobierno sobre la forma en que los británicos
tiene inquietudes porque "engendran agrios sentimientos contra aplicaban la lista estatutaria extendiéndola al comercio interno
los británicos" y no pocas sospechas: "tengo razones —decía— de la Argentina, a la vez que protestaba por los poderes discrecio-
para creer que han sido fomentadas por nuestros enemigos"107. nales que se asignaban la Cámara de Comercio británica y la
La decisión de Gran Bretaña de establecer una "lista negra" legación de ese país, para descalificar comerciantes y colocarlos
desata una ola de protestas en las organizaciones profesionales, en "la temida lista". Si bien el gobierno argentino no objetaba el
como la Bolsa de Cereales, la Bolsa de Comercio y la Unión Indus- derecho de adoptar medidas de guerra económica dentro de sus
trial Argentina que hacen presión sobre el gobierno para que éste propios dominios era, a nuestro juicio, intolerable la pretensión
reclame ante el de Londres la modificación de estas listas108. Eran de "inmiscuirse con las libertades de los habitantes del país"110.
los últimos meses del mandato de Victorino de la Plaza. El secretario de Relaciones Exteriores, sir Edward Grey, se de-
El ministro Murature se reúne con el ministro inglés, sir fendió de querer perjudicar a la Argentina, es decir de hacer daño
Reginald Tower, y le expresa su gran preocupación ante la política a los "intereses genuinos argentinos" como lo expresó en su nota
iniciada por Gran Bretaña. Semanas después Tower le informa al del 6 de julio de 1916 a nuestra legación.
canciller que "el Gobierno de Su Majestad tiene el mayor cuidado a La obsesión de los ingleses era detectar empresas "enemigas"
fin de causar el menor perjuicio posible al comercio e intereses de que actuaban amparadas por firmas argentinas. De la comunica-
países neutrales...". Se ofrece Tower para actuar de mediador en ción enviada a nuestra Legación surge que para formar la lista
cuanto se plantee algún caso concreto. Murature no está satisfe- estatutaria "el gobierno de Su Majestad tiene numerosas fuentes
cho con las seguridades que, a través de su embajador, le transmi- de información a su disposición" y que sus informes son cuidado-
te el secretario de Relaciones Exteriores, sir Edward Grey, y le samente evaluados antes de poner una persona o firma en la lis-
hace llegar una nota a Tower diciéndole que si bien no abriga dxi- ta. Los argentinos reprochaban también al gobierno inglés el he-
das sobre la rectitud de los procederes del gobierno de Su Majestad cho de qtie no existiera una lista para Estados Unidos, a lo cual
Británica se ve en la obligación de destacar lo siguiente109: Londres respondió que se estaba preparando una y que no ha-
rían diferencias con ningún país en particular111.
".. .La incorporación de algunas sociedades y personas residentes en Los alemanes reaccionan contra ésta que llaman una "guerra
la Argentina a la lista negra ha dado lugar para que se opere contra comercial" iniciada por los británicos que se suma a la "guerra mili-
ellas una especie de interdicción absoluta no sólo por parte de los tar" vulnerando, decían, "los fundamentos más elementales del
subditos británicos, radicados en el Reino Unido, sino también por derecho internacional", menospreciando la soberanía argentina y
parte de los que se hallan domiciliados en la República y de los que, desconsiderando su condición de neutral. El conde Luxburg había
sin pertenecer a la nacionalidad británica, desean evitar el riesgo de mantenido varias reuniones con el canciller y el subsecretario
verse sometidos a iguales restricciones. Es decir que se va creando en Cantilo. Dirigiéndose por escrito al primero decía que el gobierno
la República un estado de beligerancia comercial, cuyas perturbacio- inglés "mediante valimientos no permitidos, espionaje y especial-
nes recaen indistintamente sobre los ciudadanos naturales y los resi- mente el 'régimen' de la Lista Negra ha creado un sistema de ame-
dentes de todas nacionalidades y cuyas consecuencias afectan la li- naza y temor, una atmósfera de extorsión y arbitrariedad que ha

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obligado a innumerables casas de negocios, también pertenecien- a sentirse las dificultades de aprovisionamiento de ciertos insumos
tes a estados neutrales, muchas veces contra su voluntad, a despe- indispensables para la producción nacional debido a la falta de
dir empleados alemanes y cortar relaciones comerciales con nego- bodegas, al aumento de los fletes y al control que los aliados prac-
ciantes alemanes". Los alemanes qtierían aparecer en esta histo- ticaban sobre las exportaciones de productos considerados sensi-
ria como defensores de la "maltratada" dignidad e independencia bles para el esfuerzo militar. La escasez se manifestó en los rubros
argentina frente al "espantajo" de la "Lista Negra" y el modo "ocul- de carbón, maquinaria agrícola, equipos de transporte, papel para
to" y arbitrario de hacer la guerra. El conde Luxburg se siente en diarios, cobre y algunos equipos eléctricos.
el deber de llamar la atención a Murature: "...lamento en extremo Se presentaron problemas por momentos graves para la Com-
tener que manifestar que hasta ahora no he observado una oposi- pañía Alemana Trasatlántica de Electricidad que proveía de ener-
ción eficaz contra estos procederes por parte del gobierno argenti- gía a la ciudad de Buenos Aires y a la Compañía Anglo Argentina
no y la sociedad argentina...". (Fdo.: Luxbxirg)112. de Tranvías114. Estados Unidos, sobre todo a partir de la sanción de
La admonición del representante alemán no pudo sino irritar a la "Ley de Comercio con el Enemigo", se esforzó en cooperar con los
Miirature quien le pide a Luxburg que puntualice los hechos que ingleses para apoyar el esfuerzo de guerra en el teatro europeo, no
suscitan dudas sobre la neutralidad del gobierno. Al parecer, el sólo dando prioridad a sus envíos hacia ese destino sino ejerciendo
conde Luxburg no insistió sobre este asunto. El asunto de las lis- presión sobre terceros países a fin de asegurar para los Aliados su
tas negras y las fricciones que provocaban entre el gobierno argen- aprovisionamiento de productos esenciales.
tino y los británicos, continuó durante la presidencia de Yrigoyen Sir Eeginald Tower mantuvo, el 24 de octubre de 1917, una
como tin medio de presión permanente. El canciller Becú le pre- conversación de dos horas con el presidente Hipólito Yrigoyen,
guntó al ministro Tower sobre las simpatías o antipatías del go- que a juzgar por el informe del primero, fue una larga queja con-
bierno de Londres hacia la Argentina, visto que todos nuestros tra la administración argentina115. Luego de las cortesías de ri-
pedidos eran rechazados. Becú se refería al hecho de que el gobier- gor, Tower afirma que deseaba continuar la prosperidad argenti-
no quería comprar dieciséis barcos mercantes a Austria, que se na con los importantes contratos de cereales, carnes, cueros y
encontraban en puertos neutrales y dos buques más de esa bande- quebracho que tenían. Yrigoyen le pidió que hablara "con fran-
ra que estaban inmovilizados en aguas argentinas, pero los britá- queza". Tower le recordó al Presidente que sólo después de una
nicos condicionaban su autorización de compra a que los buques se anterior conversación que había tenido con él, el día 4 de abril,
usaran para el comercio bilateral con Gran Bretaña y sus aliados. pudo lograr la autorización para exportar 180.000 toneladas de
La decisión del Foreign Office era tan irreductible como la posición trigo y 20.000 de harina que Gran Bretaña se obligará a devolver
del canciller Becú, que la consideró inaceptable. Becú luego propu- si la Argentina tuviera escasez de esos productos. Tower se quejó
so que los barcos se usaran para traer carbón de Estados Unidos, de que el Ministerio de Agricultura había autorizado la venta de
pero los ingleses respondieron qxie primero debían transportar tri- trigo a varios países sin "esas condiciones".
go a Gran Bretaña y de regreso podían pasar por Estados Unidos El ministro inglés le informó al presidente Yrigoyen que des-
para transportar el carbón. Las transacciones se complicaron cuan- de abril estuvo haciendo gestiones ante el ministro de Agricultu-
do el gobierno argentino intentó comprar cinco submarinos cons- ra para saber si debía reponer esas compras condicionadas, cuyo
truidos en Estados Unidos pero no entregados, a lo que el gobierno vencimiento de devolución había sido fijado para el 30 de sep-
de Londres se negó, a pesar que sir Eeginald Tower, desde Buenos tiembre. Sir Eeginald Tower se quejó de la conducta de Pueyrredón
Aires, aconsejó autorizar la compra por parte de los argentinos —interinamente ejerciendo también la cartera de Eelaciones
para que "su nerviosa inferioridad frente a Chile disminuyera". Exteriores—, quien sabiendo que los ingleses querían cumplir
Chile acababa de comprar varios submarinos113. Los deseos argen- con lo pactado, es decir devolver la compra con cereal australia-
tinos no fueron realizados. La falta de barcos continuará siendo no, los dejó esperando con un buque cargado de trigo en Montevi-
por varios años una preocupación del gobierno. deo. En realidad, los ingleses pretendían no devolver el trigo, pero
A partir del año 1917 la guerra empieza a tener efectos econó- para ello requerían una notificación expresa del gobierno.
micos, enredando la política de neutralidad en una serie de com- La confesada acusación de Tower fue más allá, cuando le in-
plicaciones. Por una parte las mencionadas listas negras y las formó al presidente Yrigoyen que el canciller verbalmente le ha-
interdicciones que imponían a ciudadanos y empresas de origen bía sugerido que presentara por nota el ofrecimiento de devolver
alemán con radicación en la Argentina; por otra parte empiezan el trigo y que "proforma" le solicitara autorización para "expor-

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nistro inglés se lo había solicitado el 6 de octubre al ministro de
tar" ese cereal, a lo que el ministro accedería. Tower le envía la Finanzas, D. Salaberry, como señal de "buena voluntad hacia los
nota "proforma" pedida por el canciller y al día siguiente ante mi países Aliados"116. Además existía el propósito de un impuesto so-
asombro (".,.to my astonishment") apareció en los periódicos. bre los buques a vapor, frente a cuya inquietud Salaberry expre-
Estas peripecias sufridas por Tower con Pueyrredón lo ha- só que consultaría con la Comisión de Presupuesto de la Cámara
bían molestado enormemente. En su comunicación a lord Balfour, de Diputados y que respondería sobre la inquietud británica, lo
el ministro describe lo que él estimaba una evidente inconducta que nunca hizo.
del canciller116: Hubo, en los últimos meses de 1917, una gran inquietud ante
el proyecto de expropiación de la arpillera y bolsas de yute por
".. .Protesté fuertemente ante el ministro por esta publicación de mi parte del gobierno argentino con el fin de evitar la especulación
nota, aún antes que me acusaran recibo. Le dije que su respuesta era en esas épocas de escasez. Si bien rechazada por el Congreso, la
el complemento de la mía, y le dije que la respuesta del gobierno aprensión subsistía, así como una gran inquietud por las huelgas
argentino debía haberse publicado al mismo tiempo". Pueyrredón le que afectaban a los ferrocarriles. El ministro Tower le hizo pre-
dijo que no le contestaba porque no había "arpillera" (yute) para las sente al Presidente la "disminución de la confianza en la Argenti-
bolsas que esperaban de Calcuta (India)". na por parte de los ferrocarriles británicos". Los ingleses habían
intentado comprar en el país rieles de acero en posesión de la
Tower no entendía cómo "la ratificación de la autorización Compañía de FF.CC. del Pacífico, autorización denegada por las
verbal para que nosotros exportemos trigo pueda depender del autoridades argentinas a pesar de que la ley permitía excepcio-
despacho de yute hacia el Río de la Plata". Yrigoyen escuchó su nes119. La larga lista de reclamos presentada al presidente de la
queja de la falta de "mejor voluntad" del canciller de satisfacer Nación lo sorprendió a Yrigoyen. Según Tower, Yrigoyen se la-
los legítimos deseos del gobierno de Su Majestad. mentó de las "discriminaciones" a las que había estado sujeta
En esta entrevista del 24 de octubre, sir Reginald Tower evo- Gran Bretaña pero le pidió descartara "toda idea según la cual el
có también ante el Presidente las "lamentables" regulaciones por- gobierno argentino haya tenido un sentimiento antagónico hacia
tuarias vigentes en la Argentina que "aterrorizaban" a cualquie- Gran Bretaña". Pueyrredón le aseguró al ministro que se hacía
ra que quisiera realizar transportes desde puertos argentinos. Se todo lo posible para satisfacerlo.
refería a las restricciones impuestas por las autoridades portua- Sin duda el punto más sensible de las relaciones con Gran Bre-
rias, según las cuales los barcos mercantes sólo debían partir con taña y sus aliados durante la guerra era la cuestión de los embar-
el carbón necesario para llegar al primer puerto sudamericano. ques de trigo y harina de trigo. Marchas y contramarchas, donde
El presidente de la Nación le dijo que ya había dado órdenes "para las urgencias de los Aliados no siempre fueron compatibles con los
que esos requisitos" no sean rigurosamente exigidos en "el caso de intereses argentinos y en algunos casos con los poco expeditivos
los buques británicos". Y le pidió el Presidente que este compro- métodos de toma de decisión por parte de la administración.
miso, por obvias razones, no debía ser conocido. Tower en su co- Dentro de este contexto el gobierno de Estados Unidos actuó
mentario sobre esta propuesta, a lord Balfour, le expresa117: en representación de los de Francia y Gran Bretaña con el propósi-
to de lograr un acuerdo con la Argentina que garantizara la provi-
"...En Inglaterra tomamos seriamente las regulaciones dictadas por
sión de cereales. El secretario de Estado interino le telegrafía al
el presidente de la República, y no era suficientemente convincente
embajador Stimson en Buenos Aires, pidiéndole que explore ante
que yo informe que tenía una promesa verbal que ese u otro decreto
el gobierno argentino si éste pudiese arreglar su plan de exporta-
no sería rigurosamente aplicado en el caso de barcos británicos".
ciones de cereales a fin de que "Gran Bretaña y Francia puedan
obtener de la Argentina, aliado incondicional, una cantidad mayor
En la Argentina lo que establecía la ley no era rigurosamente que la actual, y de este modo brindar una gran ayuda material a
obligatorio. ¡Se podía hacer excepciones para algunos! En Ingla- los Estados Unidos en sus esfuerzos para prevenir cualquier esca-
terra ello era impensable. sez de trigo de nuestros aliados en Europa, lo cual podría ser de-
Otra de las cuestiones que preocupaban al gobierno de Gran sastroso para la gran causa por la que estamos luchando"120.
Bretaña eran los impuestos a la exportación que grababan la car- En ese momento —mediados de 1917—, la Argentina exporta-
ne enfriada. Si bien no discutían el derecho argentino a cobrar ba trigo a España, Brasil y Noruega. Permisos de embarque simi-
este impuesto, querían un tratamiento especial tal como el mi-
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lares se estaban otorgando a Gran Bretaña pero sólo a condición que "ha revelado ser un estadista de fuste" y que "se niega patrió-
de que el trigo exportado fuese reemplazado (es decir devuelto) ticamente a dejarse arrastrar por la corriente de oposición for-
posteriormente por cereal proveniente de Australia. mada por los enemigos extranjeros que desgraciadamente para
Finalmente el secretario de Estado, Lansing, en noviembre de el país hermano tiene gran preponderancia en diversos órdenes
1917, instruye a su embajador en Buenos Aires a fin de que le de la vida interna de la República"125.
informe al gobierno que Francia y Gran Bretaña están dispuestos Hacia fines de diciembre las negociaciones sobre el comercio de
a comprar dos millones quinientas mil toneladas de trigo y entre- trigo entre los ministros británico y francés en Buenos Aires y el
garle a cambio el carbón necesario para transportar el cereal a los canciller llegan a un buen término. Sin embargo en lo que respecta
puertos europeos aliados. Como no era posible pagarlo por la im- al compromiso de aprovisionamiento de carbón, el embajador nor-
posibilidad de transportar oro, el embajador Stimson debió propo- teamericano, F. Stimson, comunica al Departamento de Estado su
ner, en cambio, que se entregarían obligaciones hasta cubrir el preocupación, dado que el convenio se refería a que "los gobiernos
precio de la compra, emitidas por Francia y Gran Bretaña. En rea- de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña al proveer los barcos
lidad Estados Unidos quería aportar sus "buenos oficios" en una necesarios para la exportación del trigo, asegurarían el combusti-
operación que era en interés de la situación alimentaria de los ble que es requerido por el consumo interno de la Argentina" y no
Aliados. Corrían rumores que el surplus de trigo argentino podría sólo el necesario para el transporte del trigo. El secretario Lansing
ser comprado por España, pero esta operación, según el Departa- al enterarse de esta cláusula le pide a Stimson que no haga figurar
mento de Estado norteamericano, estaría orquestada por los ale- a Estados Unidos en el acuerdo y que trate por todos los medios de
manes en su beneficio. Tanto los británicos como los franceses es- apoyar, ante el gobierno argentino, la firma del mismo126.
taban decididos a evitar, por cualquier medio, que esa compra se
concretara121. Después de la completa requisitoria que Tower le hi- El acuerdo establecía que los gobiernos de Gran Bretaña y Francia
ciera al presidente Yrigoyen el 24 de octubre, el terreno para un comprarían en la Argentina el surplus de trigo y otros cereales, por
un total aproximadamente de 2,500.000 toneladas que deberían
diálogo fluido con el gobierno estaba preparado.
Los británicos y franceses negociaron con las autoridades ar- exportarse antes del 1 de noviembre de 1918 ( art. 1° del convenio).
gentinas la compra de trigo, con el permanente seguimiento y apoyo Luego de fijar los precios de los cereales se establecía que el gobierno
de la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires. Frederiek Sti- argentino abriría un crédito de 100.000.000 de pesos oro argentinos
mson se había transformado en un hábil gestor de negocios cuyo al de Gran Bretaña y Francia a un interés del 5 % por año; y aun
objetivo era facilitar el logro de un acuerdo que beneficiara a los plazo de 24 meses. Ambos gobiernos depositarían obligaciones en las
Aliados, ofreciendo a su vez a los argentinos seguridades en el apro- respectivas legaciones argentinas en París y Londres, por las sumas
utilizadas (artículos 3y4del convenio).
visionamiento de carbón122.
La prensa, desde el extranjero, actuaba como un tábano dedi-
cado a la acción psicológica. Según un despacho periodístico pro- Eliminada la mención de Estados Unidos en la cláusula refe-
veniente de Washington y reproducido en La Prensa de Lima el rente a la provisión del transporte y al carbón, el embajador Stimson
11 de diciembre de 1917, Estados Unidos y sus Aliados estaban luego de conversar con el canciller Pueyrredón, y a su pedido, le
"hastiados debido a los prolongados disturbios que se producen dirige a éste una nota informal en la que le asegura que el gobier-
en la Argentina, que han interrumpido seriamente el transporte no de su país asistirá a la concreción del acuerdo "permitiendo en
de aprovisionamiento". Decía el despacho que contemplaban la la medida de sus posibilidades, esto es, inmediatamente después
posibilidad de sustituir a la Argentina por Axistralia como pro- de satisfacer las necesidades de los Estados Unidos y la guerra, a
veedor de granos y cereales. exportar, en los barcos que se envíen de los Estados Unidos para
También en México aparecieron noticias de que Estados Unidos transportar el trigo, la cantidad de combustible para satisfacer las
había pedido al presidente Yrigoyen que prohibiera a los comercian- necesidades del pueblo argentino"127.
tes alemanes que continuaran sus transacciones123. Sin embargo el El convenio entre la Argentina por una parte y Gran Bretaña y
Departamento de Estado se apresura a negar que esta información Francia por la otra, se firmó finalmente el 14 de enero de 1918.
refleje la opinión del gobierno norteamericano y deplora la molestia Cuando Yrigoyen envía el convenio para su ratificación al Congreso
que la misma ha causado al gobierno argentino124. —aprobado el 26 de febrero por la Cámara de Diputados— elogia
El diario La Unión de Lima aplaude al presidente Yrigoyen, en su mensaje la generosa actitud de Estados Unidos al asegurar
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el aprovisionamiento del carbón para las necesidades argentinas y alemanes como por los representantes de las potencias aliadas. A
el transporte del trigo prometido. En realidad, este acuerdo desti- medida que la guerra avanza hacia su final, la posición y la pre-
nado a apoyar el esfuerzo de los Aliados en la guerra, fue el resul- sión de estas últimas para frenar toda concesión a los alemanes
tado de las al principio "discretas" y hiego intensas gestiones lleva- aumentaron considerablemente.
das a cabo por el embajador de Estados Unidos, Frederick Stimson, Los británicos continuaron sintiendo desconfianza hacia el
desde julio de 1917. El Departamento de Estado convenció a los gobierno argentino. En un telegrama dirigido a la Secretaría de
argentinos de que debían ayudar "a los Estados Unidos" en su es- Asuntos Extranjeros de Londres el 25 de octubre de 1918, sir
fuerzo de prevenir la escasez de oferta de trigo con destino a los Reginald Tower observa, en plenas gestiones por el trigo, que no
Aliados. Esta operación llevada a cabo hacia el final de la guerra hubo inflexión alguna en la política argentina131:
demostraría que si bien la política de neutralidad se mantuvo in-
cólume —como si fuera la expresión de una doctrina—, el gobierno "No detecto signo alguno de que el presidente de la República haya
no dudó en apoyar económicamente a los Aliados, asegurándoles sido influido por el reciente éxito aliado. Insiste en mantener la neu-
la provisión de los cereales y su finaneiamiento, cuando Estados tralidad y alega, como resultado de ello, beneficios para su país". El
Unidos se lo pidió. También podría interpretarse que el objetivo cable continúa diciendo que Pueyrredón por su parte afirma "que la
argentino fue asegurarse la provisión del carbón en momentos en política externa argentina ha sido más beneficiosa para los Aliados
que la compañía que proveía electricidad a Buenos Aires debió uti- que la del Brasil o del Uruguay...". Estima que "el Presidente no to-
lizar aceite, leña y cascaras de granos para no interrumpir el su- mará voluntariamente ninguna acción irracional hacia Alemania...".
ministro de electricidad a la ciudad. La situación en 1917 se había "Lo único que podemos hacer", dice Tower a su gobierno, "es declarar
complicado por las huelgas que paralizaron por momentos al puer- nuestra independencia del trigo argentino y retener las bolsas de yute
to de Buenos Aires y varios actos de violencia en los ferrocarriles y para la próxima cosecha".
frigoríficos que trastornaron el comercio exterior y el transporte
interno. La lectura de la correspondencia de los embajadores de Tower sostiene que es necesario reforzar la cooperación con Es-
Estados Unidos y Gran Bretaña permite comprobar que veían en tados Unidos, para que este país presione con la suspensión de em-
esa agitación obrera, que paralizó el Central Córdoba Sur y el Fe- barques hacia la Argentina, cooperación que "debe ser real y efecti-
rrocarril Central Argentino, la mano de agentes alemanes y va". Caso contrario la "Argentina caerá en manos de los Estados
bolcheviques128. Se criticaba al gobierno su actitud condescendien- Unidos en detrimento de nuestros intereses políticos y comerciales"132.
te y blanda frente a los huelguistas, como parte de una estrategia Aún después de finalizada la guerra, se suscitaron tensiones por
con miras a las elecciones del 3 de mayo de 1918. Más aún, sir el proyecto de instalación de una estación inalámbrica por parte de
Reginald Tower en sus comunicaciones al Foreign Office afirmaba una empresa alemana. Desde 1917, la Siemens Schuckeret, apoya-
que los huelguistas habían tenido acceso al presidente de la Repú- da por el conde Luxburg, estaba realizando gestiones para erigir esa
blica mientras que no así "el capital", es decir los empresarios. Y estación y según la documentación inglesa consultada "...elpresi-
precisamente el capital era norteamericano e inglés: los frigoríficos dente Yrigoyen se interesó personalmente en el asunto en diciembre
y los ferrocarriles129. de 1918 y parece que le dio directamente instrucciones al ministro de
A pesar de la escasez de muchos insumos industriales y artícu- Marina para que accediera al pedido de una concesión"133.
los de primera necesidad, y de los irritantes problemas provocados El ministro de Marina, Federico Álvarez de Toledo, le prometió
como consecuencia de la "lista negra" de los ingleses, la Argentina a Tower que informaría a su gobierno que "mientras él fuera minis-
seguirá marchando durante la Gran Guerra, hacia su horizonte de tro de Marina, nada se haría en el sentido de permitir a los alema-
creciente prosperidad. nes tener una estación inalámbrica aquí". El 5 de marzo de 1919
Entre 1917 y 1920 la República Argentina prestó a los países Yrigoyen firmó un decreto otorgándole a la Siemens la concesión.
aliados 250 millones de dólares, pasando a ser xui país acreedor y Ya la guerra había terminado, y eran los tiempos de la nueva
entre 1914 y 1918 el comercio exterior total casi se duplicó130. paz que imponía el Tratado de Versailles. Gran Bretaña tendría
Sin duda los efectos económicos de la guerra son más comple- otras preocupaciones. Comenzaría a emerger una inquietud para
jos que lo que éste subcapítulo relata, pero sería tedioso entrar ella novedosa: la aparición de los intereses norteamericanos com-
en los mecanismos, actuaciones y gestiones que tuvieron lugar pitiendo con lo qtie fue la tradicional posición dominante de In-
durante y un poco después de la guerra tanto por parte de los glaterra en la Argentina.

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"..Vuestra Excelencia está informado de que desde que el estado de
El frente interno del presidente Yrigoyen guerra fue declarado entre este país y el Imperio Alemán, he expresa-
do mi opinión en el sentido de que nuestra actitud debió definirse por
La neutralidad tuvo sus mayores enemigos en el interior de una resolución de abierta simpatía a favor de los aliados".
la Eepública. A Yrigoyen no le fue fácil conducirse en un contexto "El reconocimiento de nuestra parte de ¡ajusticia de la actitud de los
interno en el que la fidelidad a su pensamiento no fue siempre la Estados Unidos en declarar el estado de guerra con Alemania me
regla de los funcionarios del Estado. El Senado, la Cámara de indujo a creer que significaba el comienzo de lo que hubiera podido
Diputados y, estimamos que a partir de 1917, la mayoría de la ser nuestra propia entrada en el conflicto pues la acción definida del
opinión pública fue hostil a su política. gobierno argentino en esta crisis universal había sido adecuada a lo
El caso más emblemático fue el del embajador argentino en que considero es una imperativa exigencia de nuestra tradición bási-
Washington, Rómulo Sebastián Naón, cuya renuncia tardía devela ca en relaciones internacionales. He estado defendiendo los intereses
una incompatibilidad manifiesta con la política de su gobierno. de esta política argentina en el fragor de crecientes dificultades".
El mantenimiento del embajador Rómulo S. Naón como repre- "Con el reciente incidente diplomático de la publicación de los tele-
sentante en Washington no tiene una explicación clara. Había sido gramas de Luxburg es para mí la crisis definitiva de esta divergen-
nombrado ministro ante el gobierno de Estados Unidos por Roque cia, cotidianamente más difícil de superar. Un sentido patriótico del
Sáenz Peña. Más tarde, De la Plaza —previo acuerdo bilateral so- deber, así como la lealtad hacia mi gobierno, me obliga, por lo tanto
bre el nivel de esa legación diplomática— eleva la legación a rango a poner mi renuncia en sus manos".
de embajada el 24 de septiembre de 1914 y Naón continúa pres- Fdo.: Naón.
tando servicios durante la presidencia de Yrigoyen a pesar de una
dudosa afinidad con el nuevo gobierno. ¿Es que se daba prioridad El embajador Naón viajó a la Argentina y tuvo varias entre-
a la continuidad y se aprovechaban las buenas relaciones que Naón vistas con el presidente Yrigoyen. Volvió a su sede en una doble
tenía en Washington? ¿Es que Yrigoyen, desconfiado y a veces enig- función, la de embajador, porque se le rechazó la renuncia, y la de
mático, no tenía otra persona de confianza que hablara inglés y "alto comisionado financiero" de la Argentina que le asignó el
tuviera un perfil adecuado para el cargo? ¿Es que Yrigoyen lo man- gobierno. El Presidente lo quería retener aun cuando Naón no
tuvo a Naón, porque de acuerdo a su concepción estratégica le con- estuviese de acuerdo con su política.
venía tener en Washington un embajador pronorteamericano? Lo Pero entre el embajador en Washington y el gobierno radical
cierto es que Naón sirvió a dos partidos y durante casi ocho años el affectio societatis de ideas había muerto. El foso entre aquel
fue nuestro representante en Washington. Embajador, conservador y aliadófilo, y el presidente Yrigoyen era
Ya cuando se desata el escándalo de los telegramas del conde demasiado profundo, no por la deslealtad sino por la disidencia
Luxburg, Naón era ostensiblemente partidario de unirnos a la causa ideológica.
aliada. De varios documentos norteamericanos surge que Naón La renuncia del embajador Naón y su aceptación no fue un mero
expresaba al Departamento de Estado su deseo de que la Argenti- trámite. Tanto el canciller Pueyrredón como el presidente Yrigoyen,
na ingresara en la guerra, confirmando en reiteradas oportunida- con gran altura y cortesía —formas que la política argentina fue
des su leal amistad con Estados Unidos. A veces argüía ante Bue- perdiendo con los años—, se dieron el gusto de señalarle a Naón sus
nos Aires la necesidad de que la Argentina siguiera el curso lógico contradicciones, sus elocuentes olvidos, en fin, sus incoherencias.
de su amistad con Washington, otras usaba el argumento de la Honorio Pueyrredón contesta a su renuncia, el 4 de noviembre de
solidaridad panamericana. Trató siempre de mejorar y desarrollar 1918, en tono amistoso recordándole que cuando el embajador sos-
las relaciones argentino-norteamericanas. Ante cada agravio que tenía ante la Asamblea de Pensylvania en 1915 que la actitud de
nos hacían los alemanes, Naón reservaba sus esperanzas de un América debía ser de "expectativa y de reconstrucción", ya Alema-
cambio en la política de su gobierno. Proponía ideas raramente nia había invadido a Bélgica indefensa, había declarado que los tra-
seguidas por Buenos Aires, pero nunca cambió de parecer134. tados eran tiras de papel y notificado una acción marítima contra
Presentó hacia fines de 1918 —no se ha encontrado la fecha los neutrales más allá de los mares territoriales. Se olvidaba Naón
exacta de su renuncia ante Pueyrredón— en vina carta que La haber esbozado y justificado la neutralidad de Wilson, quien dijo:
Prensa publicó el 17 de noviembre de 1918135: "Nos hemos mantenido neutrales porque es política fija y tradicio-
nal de Estados Unidos permanecer ajenos a la política europea". Le

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recuerda Pueyrredón que "Estados Unidos decidía de su destino con formulaciones del presidente de la Nación y algunos de sus mi-
criterio nacional y es recién ante el ataque directo llevado contra su nistros.
soberanía que considera llegada la oportunidad de intervenir", Es difícil explicar la situación de vacancia en que por muchos
Pueyrredón le recuerda igualmente sus propias palabras ante la meses estuvo el cargo de ministro de Relaciones Exteriores desde
Cámara de Diputados el 22 de septiembre de 1917 cuando afirmó la renuncia del doctor Becú en febrero de 1917. Honorio Pueyrre-
que la Argentina puede llegar a cualquier decisión, "pero debe llegar dón, siendo ministro de Agricultura, se ocupaba interinamente
por sí, por su decoro, por su derecho". Le reprocha a Naón estar de la cartera de Relaciones Exteriores. Durante la larga reunión
demasiado cerca de los acontecimientos "que no puede ver más allá que tuvo con el presidente Yrigoyen, el ministro inglés, sir Regi-
de la corta distancia en que se mueven los que, de hecho, vienen a nald Tower, el 24 de abril de 1917, entre los varios temas que
ser sus camaradas". Señalar estas incoherencias de Naón no signifi- abordó, tocó esta cuestión. Si bien se excusó de no ser asunto de
caba para Pueyrredón olvidar la cortesía hacia su amigo, cuando su competencia, le manifestó que "era muy pesado para un indi-
cierra su carta con la siguiente frase: "Retribuyo para su distingui- viduo" ocuparse de las Relaciones Exteriores y de la Agricultura.
da señora el afectuoso saludo y lo abraza su siempre amigo". Eran Quería Tower señalarle al Presidente la importancia que asigna-
ba a la relación entre ambos países, y la conveniencia de desig-
aquellos otros tiempos. nar una persona para agilizar el tratamiento de los asuntos. He-
El decreto que firmó Yrigoyen aceptándole la renuncia a Naón
lleva fecha 18 de noviembre de 1918. En sus cinco páginas de mos puntualizado las dudas que los británicos tenían sobre si
"considerandos" dice que Naón no puede alegar disentimiento con Pueyrredón interpretaba fielmente al Presidente. Tuvieron los
esa política que mantenida con inflexible decisión "tuvo oportuni- británicos sobrados motivos para estar incómodos ante muchas
dad de conocer y aceptar y que él también apoyó en manifestacio- notas vinculadas con la venta de trigo, que Pueyrredón no con-
nes de carácter público". Le reprocha qtie él mismo, luego de su testaba o lo hacía con mucho retardo. Los ingleses lograban defi-
renuncia, es designado a su sugerencia alto comisionado financie- nir asuntos con el Presidente que el canciller dilataba.
ro y que con esta nueva función regresa a Washington donde Sin duda el flanco más débil de la política de neutralidad haya
reasume su cargo de embajador. No olvida el decreto de Yrigoyen sido la opinión de algunos círculos influyentes y en general la
de recordar el telegrama que Naón envió a la Cancillería —el 12 de opinión pública y la prensa.
abril de 1917— donde expresa al ministro sus "calurosas felicita- El ministro inglés, Tower, luego de un viaje por varias provin-
ciones por su éxito, el que a la invariable firmeza de nuestra diplo- cias, testimonia que los gobernadores, autoridades y pueblo lo ha-
macia une la consecuencia de un pensamiento de gobierno y con- bían convencido "que sus simpatías eran totalmente a favor de los
sagración definitiva de la política argentina". El decreto no ahorra Aliados y especialmente a favor de Gran Bretaña"131. En ocasión de
en antecedentes para demostrarle al embajador renunciante la un viaje a la provincia de Buenos Aires en octubre de 1918, el gober-
incoherencia entre sus críticas públicas a la política del gobierno y nador José Camilo Crotto al recibirlo con una excepcional cortesía
el acuerdo que con ella reflejan sus telegramas a la Cancillería136. pronunció un discurso que enfureció al presidente Yrigoyen, exal-
El presidente Hipólito Yrigoyen usó de este modo el decreto tando la figura del presidente Woodrow Wilson, "indudablemente la
de aceptación de la renuncia para rebatirle al embajador Rómulo figura actualmente más relevante en el escenario americano por su
S. Naón punto por punto su inconsistencia intelectual. No quiso inteligencia y su decidido y efectivo apoyo a la causa de la democra-
dejarlo ir sin devolverle el reto, desautorizándolo. En diciembre ció"138. Los hombres más prominentes "con que tengo contacto", ma-
de 1918, Tomás Le Bretón era designado embajador argentino nifiesta a su gobierno Tower, no esconden "su endoso al discurso de
ante el gobierno de Estados Unidos. En ese mes presentó sus cre- Crotto y los sentimientos que éste expresó" y critican la insistencia de
denciales a Woodrow Wilson, sólo tres meses antes de la firma la política de neutralidad del presidente Yrigoyen. En esa misma
del Tratado de Versailles a con el que formalmente se puso fin a comunicación de octubre, sir Reginald Tower concluye diciendo "que
la Primera Guerra Mundial. el presidente de la República parece ser el único real obstáculo para
Entre los miembros de su gabinete, a juzgar por la documen- que abiertamente la República Argentina se ponga hoy del lado de
tación diplomática extranjera, algunos parecían más inclinados los Aliados". Dice que los miembros del gabinete "están de nuestro
a sostener la causa aliada que a mantener el rigor del principio lado". De Pueyrredón —acababa de ser designado canciller— afir-
de neutralidad. Este y el próximo subcapítulo permiten apreciar ma que "no pierde oportunidad para asegurarme su cálida amistad
una cierta discordancia o quizás tina falta de disciplina entre las por Inglaterra y su admiración por nuestras leyes y política". El mi-

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rustro de Marina, Álvarez de Toledo, sostiene que la Argentina debe tricciones, a pesar del difícil momento que hizo pasar al gobierno
identificarse con los Aliados; el ministro de Guerra, doctor Julio Mo- la deslealtad del conde Luxburg, y de todos los demás hechos que
reno, es amigo de los Aliados; el ministro de Finanzas, doctor Do- este capítulo relata, el presidente Hipólito Yrigoyen mantuvo su
mingo Salaberry, tiene claras simpatías profrancesas. neutralidad ante la Gran Guerra, con una dignidad y una lógica
Cuando lo nombraron representante diplomático en Londres, que la historia no ha desautorizado como torpe ni errada. Hipólito
al ministro de Marina, Federico Álvarez de Toledo —puesto qxie Yrigoyen tenía una visión ética y prineipista transformada en una
H. Pueyrredón ambicionaba—, y a Tomás Le Bretón en Washing- bandera política que tanto cautivó a sus seguidores. Pero esta neu-
ton, sir Reginald Tower le dice a Pueyrredón "que el sentimiento tralidad no fue solamente una postura diplomática sino una mani-
del gobierno argentino estaba incuestionablemente con los países festación de su percepción del interés nacional. La Argentina, des-
Aliados". Tower conocía íntimamente la opinión de los dos.139 tino inmigratorio de diferentes nacionalidades europeas, alejada
Pueyrredón, por su parte, para aventar toda duda, en una con- geográficamente del conflicto, por vocación de su pueblo indepen-
versación con Tower, le expresó que siempre consideró una "pato- diente y libre en sus decisiones, podía ser más beneficiada en la
chada", y que así se lo dijo al Presidente, la visita que el jefe de la neutralidad que en el compromiso de involucrarse en una guerra
Casa Militar del Presidente le hizo al conde Luxburg después de ajena a su sensibilidad y políticamente incomprensible. Ése fue
haber sido declarado persona no grata. Excusó sin embargo al uno de los legados de Hipólito Yrigoyen.
Presidente por estar animado por "el sentimiento español de ca-
ballerosidad para un hombre caído"140.
En lo que hace a la prensa, a partir de principios de 1917, la Impresiones de Estados Unidos y Gran Bretaña
mayoría es pro aliada: La Nación, La Mañana, El Diario de Manuel
Láinez, La Crítica, La Idea Nacional. Los únicos diarios pro- alema- Una creencia muy difundida afirma que la política de neutrali-
nes eran el Deutsche, La Plata Zeiturrg, La Unión y Argentinische dad del gobierno del presidente Hipólito Yrigoyen nos malquistó con
Tageblatt, que según los servicios de inteligencia admitían propa- Estados Unidos. Creemos que ningún hecho permite corroborar este
ganda alemana. El caso de La Razón es diferente, pues al principio juicio. El presidente Wilson en repetidas oportunidades dio muestra
de la guerra tenía parcialidades antialiadas especialmente a tra- de afecto y respeto por su colega argentino. Ya hemos relatado la
vés de los artículos del doctor Estanislao S. Zeballos, a quien los forma en que el gobierno colaboró en los esfuerzos por mantener el
ingleses en sus informes consideraban fuertemente proalemán. aprovisionamiento de aumentos a Gran Bretaña y Francia.
Luego La Eazón fue moderadamente proaliada141. En su entrevista acordada al corresponsal de La Nación en
En el curso de este capítulo se ha señalado la posición de Washington después de ser recibido por el secretario de Estado
muchas personalidades, y la del Congreso mismo en ocasión del Phillips, el embajador Le Bretón declaró que "las relaciones de
incidente diplomático con el conde Luxburg. En momentos en que amistad que unen a la República Argentina con los Estados Uni-
Brasil se unía a los beligerantes, el diario La Razón recabó opi- dos han sido siempre de lo más cordiales; siempre han tenido un
niones a los ex ministros de Relaciones Exteriores, que publicó el carácter de intimidad"143.
10 y el 11 de abril de 1917142. Estanislao Zeballos apoyó sin reti- Si la política de neutralidad norteamericana cambia de curso al
cencias la política de neutralidad que no debía modificarse, a su declararse la guerra submarina, lo fue por razones que no podían
juicio, por el cambio de actitud del Brasil. Luis M. Drago sostiene haberse invocado para la situación en que se encontraba la Argenti-
que la Argentina "debe acompañar a los Estados Unidos"; Eduar- na. Por solidaridad con Estados Unidos y los países de la región,
do Bidau apoyó la neutralidad pero la incorporación del Brasil al podía el gobierno argentino haber declarado la guerra. Sin embargo
grupo de beligerantes exigía, dijo, "una vigilante expectativa"; Juan hasta ese momento sus tradiciones frente a las guerras extranjeras
Agustín García se pronuncia por "continuar la política iniciada habían sido la prescindencia. Por otra parte, como lo dijimos ante-
en 1914". Carlos Becú —ex canciller de Yrigoyen— se pronuncia riormente, la neutralidad no se mantuvo como una actitud diplomá-
por la modificación de la política argentina. tica, sino como el resultado de una concepción de las relaciones en-
A pesar de la dureza de las críticas internas, de los dobleces tre los estados, asentada fundamentalmente en un criterio ético.
diplomáticos del embajador argentino en Washington, del cambio Quizá la prueba más contundente de que no hubo ningún re-
de política de Estados Unidos y muchos países latinoamericanos sentimiento o secuela negativa para las relaciones bilaterales lo
luego que los alemanes declararon la guerra submarina sin res- sea un documento emanado del Departamento de Estado en oca-

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sión de la visita a la Argentina que se organizaba en diciembre de ña y la Argentina, el juicio más auténtico de lo que pensaban
1920 para el secretario de Estado de Estados Unidos, Colby, por debe encontrarse en la correspondencia diplomática. Ha habido
invitación del gobierno de Buenos Aires. Como desde Washington un reproche nunca disimulado sobre la disposición poco clara del
se evaluaba que a Yrigoyen esta visita podía suscitarle algunos gobierno argentino a satisfacer con prontitud sus acuciantes ne-
problemas internos, el Departamento de Estado quiso darle todas cesidades de trigo; hubo una impresión recurrente de inclinacio-
las opciones sobre la oportunidad de hacerla. El secretario de Es- nes proalemanas del Presidente y de la falta de credibilidad de
tado no quería causar ningún problema con vana visita qtie estaba algunos ministros que en privado afirmaban hacer lo que públi-
dispxiesto a posponer, según la conveniencia argentina. Esta amis- camente no cumplían. Estas impresiones de los ingleses persisti-
tad, franca y desprovista de todo reproche respecto a la política rán hasta el final del primer mandato de Yrigoyen.
que la Argentina siguió durante la guerra, está muy claramente En septiembre de 1917, cxiando no habían todavía pasado dos
expresada en una comunicación que desde Washington le llegó al años desde el relatado incidente del buque Presidente Mitre, el can-
embajador Frederick J. Stimson. Al instruirlo a éste que pidiera ciller Pueyrredón ofreció un gran banquete en honor del Coman-
una audiencia con H. Yrigoyen para conversar sobre la visita, el dante y oficialidad del buque inglés Glasgow, de visita en Buenos
telegrama del Departamento de Estado dice lo siguiente144: Aires. Sin embargo, cuando el 31 de mayo del año siguiente llegó la
misión de sir Maurice de Bunsen, "el presidente Yrigoyen exhibió un
"Es necesario obtener esta audiencia con el presidente Yrigoyen a fin curioso deseo de evitar recibir" a este alto personaje del imperio148.
de estar seguros que la visita del secretario será bienvenida, y apro- Una comunicación secreta de la Legación británica en Monte-
vechará la ocasión de hacerle saber que el gobierno de los Estados
video, del 8 de abril de 1919, dio cuenta a Londres —con copia a
Unidos considera que la visita del secretario de Estado a la Argenti-
Btienos Aires y Washington— sobre el tenor de una conversación
na evidencia la mirada amistosa de los Estados Unidos para la Ar-
del presidente uruguayo Baltasar Brum con Hipólito Yrigoyen
gentina y asegura sin que quede duda al respecto sobre el hecho de
en oportunidad de la visita que el primero le hiciera en Buenos
que no existe ahora ni ha existido en ningún momento de parte de
este gobierno ningún rastro de resentimiento por la política manteni-
Aires. En este despacho se consigna lo que Yrigoyen le dijo, se-
gún el Dr. Brum149:
da durante la guerra por el gobierno argentino".
"Hágale claro que este gobierno desea por todos los medios posibles
reforzar en el futuro sus lazos de amistad e interés común que unen a "...Yrigoyen confesó que no tenía confianza en los Estados Unidos y
los dos países". miraba a Wilson como un imperialista 'que aspiraba a ejercer su
liderazgo a través de las Américas. De Inglaterra tiene un 'santo ho-
Corroborando lo que este cable afirma existió un memorán- rror.'..". Estas fueron las palabras de Brum: "un santo horror". "...Mi-
dum de la Embajada de Estados Unidos, fechado el 4 de diciembre raba a Inglaterra como un país hundido en el materialismo y que, ya
de ese año, donde se afirma "que no existe ni jamás ha existido saciado después de haber arrebatado medio mundo, podía ahora
vestigio alguno de rozamiento por parte del gobierno de los Esta- cubrirse con una hipócrita máscara de generosidad" (subrayado en
dos Unidos, con motivo de la política seguida por el gobierno ar- el despacho original).
gentino durante la reciente Gran Guerra"146. En enero de 1921, el
secretario de Estado, Colby, visitó la Argentina donde fue triunfal- Sir Reginald Tower, quien durante su gestión en Argentina se
mente agasajado por el gobierno que lo había declarado "huésped ocupó con gran dedicación de los intereses británicos y sobre todo
de la Nación"146. de las cuestiones que afectaban al comercio con su país, deja tras-
Los escasos artículos de la prensa norteamericana críticos a lucir en sus comunicaciones desconfianza en el Presidente y sxi
la política argentina fueron poco consistentes y siempre desvir- equipo. En el despacho a su gobierno del 9 de abril de 1919, dice
tuados147. lo siguiente150:
Los británicos, a juzgar por las comunicaciones confidencia-
les de sus embajadores, tenían una percepción diferente de la "...los actos del presidente Yrigoyen no corresponden con sus pala-
política argentina, del Presidente y de sus ministros. Si bien no bras, y la presente fase de malestar laboral me hace temer por el in-
hubo oportunidad pública en que los halagos y satisfacciones re- mediato futuro del capital británico en la República Argentina".
cíprocas no exaltaran las históricas relaciones entre Gran Breta- "..Mis colegas aliados, franceses, italianos y de los Estados Unidos,

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hablan en términos desalentadores sobre el tratamiento de sus nego- cios: favorecer el desenvolvimiento fluido de sus intereses indus-
cios por parte del Gobierno Argentino". triales y comerciales en la Argentina y evitar toda ventaja o favo-
ritismo hacia los intereses alemanes.
Expresa el representante británico que al principio los peca- Se puede concluir que para los británicos la neutralidad era
dos de comisión u omisión eran imputados a la falta de experien- una política impuesta por el gobierno de Yrigoyen por encima de
cia o a una personalidad ministerial, pero que luego de observar la opinión del pueblo argentino. Pero además estaban persuadi-
el balance de más de dos años se puede ver lo que le sucede a la dos de que muchos actos del gobierno eran violatorios de esa neu-
República Argentina por la "insistencia presidencial de mantener tralidad, aun por hechos que beneficiaban a su propio país.
la neutralidad; sus coqueteos con el conde Luxburg, el ministro La percepción de los ingleses hacia el final de la guerra, pue-
alemán; su creencia en la victoria última de Alemania y su fre- de encontrarse en el largo informe que sir Reginald Tower le en-
cuente parcialidad en favor de los negocios y asuntos alemanes". vía el 6 de octubre de 1918 a lord Balfour, secretario de Asuntos
La acusación más grave que sir Reginald Tower hace respecto Extranjeros británico152:
a Hipólito Yrigoyen y otras personalidades del gobierno, y que tras-
mite a su gobierno por una comunicación calificada de "secreta" (lo "...Si mis conclusiones son correctas, es sólo la insistencia del presi-
que es poco usual en el Foreign Office) se refiere a sus vínculos dente Yrigoyen en el mantenimiento de la neutralidad por la Argen-
económicos con los alemanes. Tower afirma entonces: "la llave del tina la que se ha mantenido por sobre la voluntad del pueblo argen-
misterio ha sido encontrada por nuestros esfuerzos aliados". Sin tino a favor de la causa aliada, y es principalmente ante él que deben
duda al usar el plural se refería a los informantes que tenían infil- realizarse esfuerzos para lograr un cambio drástico en la política de
trados en los medios de negocios alemanes en la Argentina, que esta República. Y creo que esto sólo puede hacerse apelando a condi-
trabajaban conjuntamente para Gran Bretaña, Francia e Italia, ciones materiales". Tower decía que "muchos actos cometidos por el
En esa comunicación secreta afirma lo siguiente151: gobierno argentino durante la guerra pueden muy bien constituirse
como violatorios de las reglas de la neutralidad, por ejemplo las visi-
"...La llave del misterio ha sido encontrada por nuestros esfuerzos
tas de oficiales fmen of warj de los Estados Unidos y británicos, la
aliados. Como explicaré ahora el endeudamiento hacia el Banco Ale-
firma del convenio de trigo en enero último, el discurso del ministro
mán Trasatlántico por parte del presidente Hipólito Yrigoyen (Presi-
en la recepción del ministro Belga, etcétera".
dente), Dr. Honorio Pueyrredón (ministro de Relaciones Exteriores) y
"No puedo sentir sino aprensión por los desórdenes que pueden resul-
el señor Alfredo Demarchi (ministro de Agricultura), para no men-
tar de la continuación de las presentes condiciones de los asuntos de
cionar otras personas con responsabilidades en el Estado, parece haber
la República Argentina".
ejercido una potente importancia".
"Un sentimiento de desconfianza hacia el presidente Yrigoyen por su
En la comunicación que Tower envía, agrega varias páginas actitud contraria a los sentimientos del pueblo aumentará rápida-
con la situación de las cuentas privadas en el Banco Alemán mente a medida que se acerque el triunfo aliado, y la débil salud y
Trasatlántico, sucursal N° 3 de la calle Lima 1666, Buenos Aires, colorida personalidad del vicepresidente Dr. Pelagio Luna, lo hace
de Hipólito Yrigoyen (movimientos desde marzo de 1916), Honorio descartable como un eficiente sucesor del Presidente". Señala que la
Pueyrredón (movimientos desde el 31 de mayo de 1916) y de una popularidad de Crotto "puede adquirir importantes proporciones en
persona llamada Vicente Scarlatto, que el ministro inglés describe el futuro cercano".
como "un producto del radicalismo sudamericano".
En la comunicación del ministro británico se consignan con mucho Entre la superficie visible de la conducta diplomática de los
detalle los movimientos de las cuentas bancarias de varias perso- Estados y el pensamiento que anima a sus actores, existe una dis-
nas, cuya veracidad es imposible de confirmar por otras fuentes. tancia que sólo las memorias o confesiones, siempre personales,
La documentación británica consultada permite aseverar que permiten mensurar. El relato de la política y la conducta del go-
durante la guerra ni el presidente Hipólito Yrigoyen ni el minis- bierno argentino durante la Primera Guerra Mundial, que este
tro Pueyrredón eran personas confiables para Gran Bretaña, y capítulo intenta resumir, carece quizá de la grandeza épica que el
ello es así no sólo en el ámbito de la política sino en lo que hace al lector espera encontrar. La "realidad" histórica no siempre coinci-
doble objetivo que perseguían los ingleses en materia de nego- de con los "hechos". Nos hemos querido ceñir a éstos y a la percep-
108 109
ción que surge de los mismos a través de la documentación diplo-
mática que se pudo encontrar.
Para la Argentina, la neutralidad fue un gran momento de sxa
política exterior porque puso a prueba la capacidad de un país
que quiso ser independiente frente a los acontecimientos bélicos que
asolaron a gran parte del mundo occidental, y probar que su sobe-
ranía no era un concepto ficticio frente a las presiones que, desde Notas del Capítulo II
afuera y desde la propia República, intentaron modificar el rumbo
internacional que había elegido el presidente de la Nación y su
gobierno. Si bien esta actitud no morirá con la guerra, la paz que
impusieron las potencias aliadas abrirá otro capítulo para la polí-
tica argentina. 1 Actitud de la Argentina frente a guerras extranjeras entre 1865 y 1912.
El final de la guerra se festeja como una fiesta de la libertad. En el Digesto de Relaciones Exteriores 1810-1913, publicado en 1913 y com-
Diversas organizaciones civiles representativas del Comercio y pilado por Francisco Centeno, director de la Biblioteca de la Administración Na-
cional, figura la lista de casos en los que la Argentina se ha manifestado frente a
la Banca habían comunicado al gobierno que el día 14 de noviem- los conflictos. Cuando las potencias beligerantes le participaron una ruptura de
bre festejarían el triunfo de los Aliados, lo que decide a aquél a relaciones y un estado de guerra, el gobierno argentino se ha limitado a contes-
dictar un decreto declarando feriado ese día. El decreto del 13 de tar que se notifica y que se observará una conducta imparcial de acuerdo a las
noviembre de 1918, firmado por H. Yrigoyen y H. Pueyrredón, prácticas del derecho de gentes. En ninguno de los casos analizados se ha dictado
menciona el pedido que hicieron las instituciones representati- un decreto especial relativo a su neutralidad. Esta práctica puede comprobarse
en los siguientes conflictos:
vas del sector privado, nacional y extranjero. 1865 Guerra entre Chile y España. Memoria de Relaciones Exteriores, pág. 88.
Como dijo un editorial del diario La Época de ese día, el gobierno 1879 Guerra entre Chile, Solivia y el Perú. Véase Memoria de Relaciones
argentino que ha decretado feriado, "interpretando los anhelos de la Exteriores, pág. 809.
opinión tanto como continuando su línea de conducta desde que rige 1898 Guerra entre España y los Estados Unidos de América. Véase la Car-
los destinos del país frente a la guerra europea, se asocia al triunfo peta de L. de los E, U.-II-1898.
1904 Guerra entre Japón y Rusia. Véase Asuntos políticos - 10 -1904.
de las naciones que acaban de imponer la paz universal". 1911 Octubre 1°- Guerra entre Italia y Turquía por Trípoli. Carpeta Italia
La euforia es general, el Senado de la Nación envía a la Cá- 193/1911.
mara de los lores y a la Cámara de los Comunes de Gran Bretaña 1912 Noviembre 18 - El Gobierno Helénico por intermedio de la Legación de
un telegrama de felicitación, que el Lord Chancellor contesta el Francia en Buenos Aires, comunicó con esta fecha la ruptura de relaciones con
10 de julio de 1919 expresando que el mensaje fue "muy aprecia- Turquía, al propio tiempo que solicitaba la neutralidad argentina".
No se han encontrado en el Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores y
do". Respuesta parecida se recibe de la Cámara de los Comunes. Culto (en adelante Archivo del M.R.E. y C.) antecedentes relativos a los casos de
Se envían telegramas también a los senados de Francia, Italia, guerra entre Francia y México (1865), guerras entre Prusia y Austria, Italia y
Estados Unidos y Bélgica. Austria (1866), Franco-Prusiana (1870), Rusia y Turquía (1877).
Una pesada lápida se levantaba; una esperanza renacía para El Poder Ejecutivo, en 1871, presentó al Congreso un proyecto de ley de neu-
convencer a la humanidad que era posible evitar la repetición de tralidad para los casos de internación de agitadores, hijos de los países vecinos
asilados en el nuestro. La Comisión respectiva de la Cámara de Diputados opinó
conflictos que habían costado la vida a millones de seres. que sería más conveniente votar una ley general sobre la materia, ley que no llegó
Era el tiempo inaugural de van nuevo sistema internacional a sancionarse. Memoria de M.R.y C., 1872, pág. XXJQX.
que qxiiso cambiar la Historia. Una historia marcada por la polí- En la Memoria del M.R.E y C. presentada al Congreso Nacional en el año
tica del poder y del equilibrio que debía ser sustituida por un 1879 (primer tomo) se consigna lo siguiente sobre la declaración de guerra al
nuevo concepto de convivencia y seguridad. Será el tiempo de la Perú y Bolivia por parte de Chile, comunicada a la Cancillería:
"... Reservándome daros cuenta por separado de la importante cuestión que
sociedad de las naciones. sostenemos con Chile, os impondré de los asuntos ordinarios que han ocupado al
departamento y que se relacionan con esa República.
Se ha ordenado a la Legación a cargo del señor Sarratea, que recabe las
medidas necesarias para que no se repitan los hechos de que dan conocimiento
los documentos de las páginas 288 y siguientes.
El señor ministro de Relaciones Exteriores de Chile ha manifestado que pe-
dirá sobre ellos informes y tomará las medidas del caso.
110 111
En virtud del Pacto de 6 de Diciembre y para dar cumplimiento a una de sus "... Con gran celeridad los agregados navales japoneses en Europa se reunie-
cláusulas, fue acreditado por el gobierno de Chile en el carácter de enviado extraor- ron en Genova el 31 de Diciembre de 1903 y procedieron a dar por ingresadas a
dinario y ministro plenipotenciario el señor D, José M. Balmaceda (pág. 307). las naves en la Marina nipona con los nombres de Nishin y Kasuga. El diario La
El Gobierno Argentino nombró, por su parte, encargado de Negocios en Chi- Nación del 6 de Enero de 1904 recogía un despacho telegráfico fechado en Roma
le, al señor D. Mariano E. de Sarratea. el día antes, en el que se informaba que un almirante y varios oficiales embarca-
El 8 de Abril dirigió la Legación a cargo del señor Balmaceda una nota al rían en los buques que se dirigían a Pozzuoli y desde allí zarparían hacia Japón
ministro en que, al comunicar al gobierno argentino la declaración de guerra del luego de completar su artillería".
de Chile a las Repúblicas del Perú y Bolivia, solicitaba una declaración de neutra- "... El 7 de Enero, el jefe de la misión naval en Italia, capitán de navio Ma-
lidad, que consideré no era un deber exigido por las prácticas internacionales.- nuel Domecq García, hizo entrega formal de los acorazados en medio de los elo-
Manifesté, en contestación al señor ministro, en nombre del presidente de la Repú- gios que provocó su excelente construcción, y dos días más tarde levaron anclas
blica, que el gobierno argentino, lamentando esa guerra, que considera una cala- comandados por marinos ingleses y tripulados predominantemente por británi-
midad americana, sabría observar en los graves sucesos que ocurren en el Pacífico cos e italianos. Iban también a bordo unos pocos jefes y oficiales nipones".
y que comprometen el bienestar y el porvenir de tres Repúblicas hermanas, la línea "... Al comenzar la guerra ambos acorazados formaban entre las cien unida-
de conducta impuesta por la lealtad de los compromisos y seguida siempre por la fe des que comandaba el almirante Togo. Junto a las naves de mayor porte estaban
pública argentina, nunca puesta en duda ni siquiera sospechada. al lado de otros seis cruceros acorazados, que constituían con aqueéllos los bu-
Algunas notas posteriores de la Legación, pidiendo que no se permitiera la ques más formidables con que contaba el Imperio del Sol Naciente. En el caso de
remisión a Bolivia de pertrechos de guerra, fueron atendidas (págs. 310 y si- los ex buques argentinos, su extraordinaria capacidad de fuego, debida a sus
guientes). tórrelas giratorias, unida a la agilidad de su diseño, los ubicaban entre los de
En la página 318 se encuentra la nota que este Ministerio dirigió al de Gue- mayor eficacia en las batallas".
rra y Marina, indicándole la conveniencia de que los militares que están en ser- "...El Nishin (ex Mariano Moreno), que enarbolaba la insignia del segundo
vicio activo, mucho más aquellos que desempeñan cargos importantes en la Ad- comandante de la escuadra, integrando la primera división naval japonesa, tuvo
ministración, se abstengan de manifestar públicamente sus simpatías por cual- una actuación muy destacada y se halló en operaciones hasta la rendición de la
quiera de las repúblicas americanas actualmente en guerra". plaza, el 2 de Enero de 1905".
2 En un artículo de Miguel Ángel de Marco publicado en el Boletín del Cen- "... El 27 de Mayo de ese año, el Nishin, junto al Kasuga (ex Bernardino
tro Naval N° 763, vol. 109, invierno de 1991, bajo el título "La Guerra Ruso- Rivadavia.), a las órdenes directas del almirante Togo, combatieron en la batalla
Japonesa (1904 a 1905) y la Argentina", se relatan en detalle las relaciones entre decisiva de Tshushima, donde la escuadra rusa rindió sus banderas a la japone-
la Argentina y el Japón y una original operación de venta de los acorazados Mo- sa. Poco después se acordaba la paz".
reno y Rivadavia, que se estaban construyendo por encargo del gobierno argen- 3Marta Costa en su obra Los Inmigrantes, edición C.E.L.A., 1972, cita las
tino en Italia. Algunos párrafos de este interesante artículo bastan para conocer siguientes estadísticas:
esta historia:
"... Ante la inminencia de una guerra con Rusia, el Japón decidió acelerar la
preparación de sus fuerzas navales. Aliado de Inglaterra, supo que la Argentina Año Población total ' extranjeros por cada 100 habit.
y Chile debían reducir sus armamentos después de la firma de los Pactos de
Mayo (1902), mediante los cuales quedó zanjada la cuestión limítrofe que estuvo 1869 1.737.000 12,1
a punto de enfrentarlas en cruenta disputa. Los primeros pasos se dieron ante 1895 3.955.000 25,5
Chile, con el objeto de adquirir los buques que estaba haciendo construir en asti- 1914 7.885.000 30,3
lleros ingleses, pero al no llegar a acuerdo alguno, los negociadores volvieron sus
pasos hacia la Argentina, que tenía dos acorazados en avanzado estado de alista-
miento en los astilleros Ansaldo, de Genova: el Moreno ;y el Kivadavia. Las gestio- ''La Primera Guerra Mundial se inicia el 28 de julio de 1914 con la declara-
nes requerían urgencia pues Rusia también había solicitado la venta en cuotas ción de guerra de Austria-Hungría contra Serbia. Participaron por las potencias
de ambas naves". centrales: Alemania, Austria-Hungría y Turquía (desde noviembre de 1914). Por
"... Tomada la decisión en secreto y sin dar cuenta al Parlamento nipón, se las potencias aliadas: Francia, Gran Bretaña y Rusia, Japón (desde agosto de
ordenó al encargado de Negocios en Río de Janeiro que se dirigiese a Buenos 1914), Italia (desde mayo de 1915), Rumania (desde agosto de 1916), Estados Uni-
Aires para solicitar al ministro de Relaciones Exteriores la enajenación de los dos (desde abril de 1917), y a partir de abril de 1917 también: Brasil, Costa Rica,
acorazados". Cuba, Guatemala, Haití, Nicaragua y Panamá.
"... El señor Kumaiichi Horiguchi se embarcó el 21 de Diciembre de 1903 en 5 Estados Unidos rompe relaciones diplomáticas con el Imperio Alemán el 3
la capital brasileña, llegando el 24, víspera de Navidad. Sin esperar lo singular de febrero de 1917 y le declara la guerra el 6 de abril de ese año.
de la fecha, se dirigió en la madrugada a la casa del canciller, doctor Luis María 6 Roberto Etchepareborda cita en su opúsculo Presidencia de Yrigoyen, Vzce-
Drago, quien, tras escuchar atentamente al enviado, sometió la cuestión al presi- presidencia del Dr. Pelagio B. Luna (1916 al922), las siguientes cifras:
dente de la República. El gabinete estaba influido por el apoyo que Inglaterra Comercio argentino (1913), en miles de m$n:
prestaba al Japón y accedió a la venta. Así lo comunicaron a Horiguchi el presi- Gran Bretaña 643.939
dente Roca y el ya ministro de Marina Onofre Betbeder. El 27 de diciembre, el Francia 193.921
gobierno japonés pagó a la Argentina 14.937.000 yenes, a través del Banco Bélgica 138.623
Yokohama Especie". EE.UU. 221.824

112 113
1.198.307 res que despiertan en los argentinos. Uno de esos supuestos espías que estaban
Alemania 332.126 en Buenos Aires era un tal Samoskeoy, húngaro, que nuestro cónsul en Málaga
acusaba de ser jefe de la Policía Secreta de los imperios centrales en Buenos
Capitales extranjeros en la República Argentina (1913), en miles de m$n: Aires (a). Frecuentaba la Confitería del Molino, el Hotel Savoy, y comía en El
Tropezón. Su verdadero nombre, según la policía, era Besey, pero alquiló un de-
Gran Bretaña 1.860.700 partamento bajo el nombre Juan B. Vidal (b). El diario La Nación se interesa por
Francia 450.000 este espía cuya oficina "...está sostenida por una potencia europea y ha sido pues-
EE.UU. 40.000 ta bajo la dirección de un personaje de la nobleza de un país que no se halla en
guerra" (c). La novela de espionaje continuó sobre la base de informaciones que
Industrias del Gran Buenos Aires (1914): llegan de nuestra Legación en Holanda donde el ministro recibe a dos personas
Propietarios jóvenes que se declaran espías alemanes, pero "...que también servían a los Alia-
Extranjeros 76,6% dos", y que ofrecieron documentación secreta que incumbía a la Argentina a cambio
Argentinos 19,7% de quinientos florines. Se trataba de listas de espías alemanes en Buenos Aires,
Mixtos 3,7% pero el ministro Guesalaga los echó (d). Hasta fines de 1918 estas historias de
espías continúan pero se diluyen con el triunfo aliado.
Personal (a) El canciller H. Pueyrredón le envía al ministro del Interior un parte
Extranjeros 58,5% recibido de nuestro Consulado en Málaga relacionado con la presencia en Bue-
Argentinos 41,5% nos Aires de un "sujeto de apellido Samoskeoy titulado jefe de cierta policía secre-
'Decreto de 5 de agosto de 1914, firmado por De la Plaza y Muratare. Por ta que tomaría informaciones en esta capital". Cartas de Pueyrredón al ministro
decreto del 27 de agosto del mismo año, el presidente De la Plaza hace extensiva la del Interior Eamón Gómez del 28 de febrero y 6 de junio de 1917. Nota del jefe de
declaración de neutralidad ante la guerra entre Gran Bretaña y Turquía. Policía al canciller del 6 de mayo de 1917. Archivo del M.R.E. y C., Sección Pri-
Posteriormente por un decreto del 25 de octubre de 1915 se declara la neutra- mera Guerra Mundial.
lidad ante la guerra entre Italia y Bulgaria; el 30 de ese mes se hace lo mismo ante (b) Carta del subsecretario H. E. Molinari al jefe de Policía del 26 de junio de
la guerra entre Gran Bretaña y Bulgaria; y el 17 de diciembre se resuelve lo mis- 1917. Carta del jefe de Policía al canciller del 9 de agosto de 1917. Archivo del
mo ante la guerra entre Francia y Bulgaria. El 14 de marzo de 1916 se suscribe M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial.
otro decreto de neutralidad ante la guerra de Alemania con Portugal y el 31 de (c) La Nación, 9 de agosto de 1917. Como así también La Nación del 5 de
agosto idéntica declaración ante la guerra entre Italia y Alemania. noviembre de 1917.
8 Naval War College, International Law Tapies, 1917, págs. 24 a 27. (d) Carta de la Legación en Holanda al canciller del 14 de agosto de 1917.
9 Percy A. Martin, en su libro Latín America and the War (Gloucester, Mass., Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial.
Peter Smith, 1967, págs.187 a 189), señala el caso de algunos buques que, según "Nota de Norman a Murature, del 5 de agosto de 1914. Archivo del M.R.E.
informaciones de la Prefectura de Puertos, usaban radios con operadores alema- y C., Sección Primera Guerra Mundial.
nes. Cita el caso del buque Presidente Quintana con dos operadores alemanes 18Nota de Murature a Norman, del 7 de agosto de 1914. Archivo del M.R.E.
que no figuraban ni en la lista de pasajeros ni en la de la tripulación. Les habían y C., Sección Primera Guerra Mundial.
prohibido realizar esta tarea a los dos operadores de radio argentinos. Según 19 Telegrama de Domínguez a Murature, del 8 de agosto de 1914. Murature
Percy Martin, estos dos operadores alemanes tenían como misión contactarse pide a Domínguez el mismo día que le transmita a Grey que está complacido "...
con la flota alemana que se encontraba cerca de las Islas Malvinas. en ver aclarado el sentido de su advertencia anterior en concordancia con el espí-
También se tuvo información de que el buque Cabo Corrientes transportaba ritu tradicionalmente cordial de nuestras relaciones" (telegrama de Murature a
un aparato de radio que podía servir para instalarse en tierra firme. Domínguez del 8 de agosto de 1914). Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera
10 Naval War College, International Law Tapies, pág. 32.
Guerra Mundial.
11 ídem nota anterior, pág. 31. 20Nota de Norman a Murature, del 8 de agosto de 1914 (el original está
12 Martin, Perey A., op. cit., págs. 189 a 190. New York Times, 21 de febrero escrito en francés). Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial.
21 Caso Oriana
de 1915.
13 Peterson, Harold F., La Argentina y Estados Unidos, 1810 a 1960, pág. El velero Oriana fue otro de los barcos hundidos por los alemanes; el hecho
340. Nota de Naón a Bryan del 20 de agosto de 1914. Nota de Naón a Lansing del ocurrió el 6 de junio de 1917 cerca del puerto francés de Toulon. El Oriana había
28 de agosto de 1914; Notas de Lansing a Naón del 21 y 29 de agosto del mismo partido de Buenos Aires con destino a Genova cargado de hierro y acero viejo. No
año. NA., D.S. 765. 7211 / 223 / 224. hubo reclamo argentino pues el gobierno comprobó que los productos transporta-
14 Nota de Naón a Bryan del 9 de noviembre, de Bryan a Naón del 13 de dos habían sido declarados como contrabando de guerra según los términos de la
noviembre de 1914. NA., D.S. 763.72112 / 357. Declaración de Londres de 1909. También hubo dudas sobre si el buque podía
15 La Junta Directiva de la Unión Panamericana creó una comisión de nueve considerarse legahnente argentino. El gobierno de Yrigoyen prefirió actuar con
miembros para analizar los problemas de la guerra, que estuvo presidida por el cautela y no hacer ningún reclamo. El seguro del barco retribuyó al armador por
secretario de Estado norteamericano. Esta comisión nada resolvió. las pérdidas sufridas (Moreno Quintana, Lucio, La diplomacia de Yrigoyen).
16 Toda guerra tiene sus espías. En nuestro país se desarrollaron historias El ministro Alvear desde París envía un telegrama al canciller informando el
de espionaje tan precisas como confusas, que aparecen en los informes que lle- hundimiento del Oriana por un submarino alemán. Oriana. Eslora: 60,70 m Tone-
gan a los ministros, tan repentinamente se borran sus rastros según sea el inte- ladas: 962,53 kg. Propietario: Domingo Barthe. Tripulación: 13 tripulantes; 6 ar-

114 115
gentinos, 3 noruegos, 3 suecos, 2 portugueses (telegrama de Alvear a Pueyrredón El poder de tiro de los barcos alemanes era mucho mayor que el de los ingle-
del 11 de julio de 1917). Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. ses, a lo que se sumó la mejor puntería de los tripulantes de la flota imperial. Los
Caso Ministro Iriondo barcos alemanes, superiores en tonelaje y poder de fuego, resultaron levemente
El buque Ministro Iriondo fue detenido y requisado por el crucero británico dañados. Las causas de la derrota de la flota inglesa fueron posteriormente de-
Amethyst durante su viaje de regreso del puerto de Paraguaná al de Buenos Aires batidas entre el Almirantazgo y sir Christopher Cradock. En opinión de éste, el
(nota del ayudante general de la Prefectura General de Puertos al ministro de navio Canopus que debía acompañar al Glasgow por considerárselo como una
Marina del 6 de octubre de 1917. Archivo del M.K.E. y C., Sección Primera Guerra verdadera fortaleza, resultó ser muy limitado en su poder de fuego y su tripula-
Mundial. La Nación, "El buque Ministro Iriondo, versión sobre su hundimiento", ción demasiada novata. La experiencia y poder de fuego de la flota alemana era
13 de enero de 1918). Se trata de un derecho de visita de un buque beligerante a un muy superior.
buque neutral. El 30 de septiembre de 1917, mientras navegaba de regreso del El almirante Cradock había salido al mando del Glasgow y del Monmouth de
puerto de Paraguaná hacia Buenos Aires, avistó a siete millas al este del faro de Puerto Stanley en las islas Malvinas y habiendo pasado el Cabo de Hornos se
Cabo Polonio al Amethyst. El crucero inglés alzó la señal "detenga la marcha inme- dirigió hacia el Norte. Lord Fisher, primer lord del Almirantazgo, al conocer la
diatamente". Los ingleses solicitaron ver los documentos de la carga y el rol de posición del almirante dio órdenes de que el Defense se sume al grupo, pero éste
tripulación. El Gobierno no presentó una nota de protesta, sino que la Cancillería no recibió el despacho. Cuando el almirante Cradock divisó la flota alemana, su
cita al ministro de S. M. Británica y lo impone verbalmente de la situación. escuadra sólo consistía en el Good Hope, el Monmouth, y el Otranto. La derrota
Luego fue hundido el 2 de enero de 1918 a trece millas del Faro de Enviers, de la flota inglesa dejó al desamparo el comercio británico en las aguas-del Atlán-
cuando navegaba de Barcelona a Genova. El capitán del buque que se presentó tico Sur. El Glasgow volvió a las islas Malvinas vía el Estrecho de Magallanes.
ante el Consulado en Barcelona, no pudo precisar si fue hundido por una mina o Todo esto sucedió entre las 6.34 hs. y las 7.30 hs. de la tarde del 12 de no-
por un torpedo; "se sintió una fuerte explosión en la banda de babor al centro del viembre de 1914. Fue en el Pacífico, cerca de Coronel (Chile). El Glasgow sólo
buque" (telegrama del cónsul Godoy a la Embajada argentina en Madrid del 31 llegó al lugar a las 1.30 hs. p.m. de ese día.
de enero de 1918. Archivo del M.E.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial). Se Después de esta batalla, Von Spee decidió dirigirse a Alemania por el Atlán-
acercó el buque francés Bombara el cual pidió auxilio y se solicitó por telégrafo tico. Los ingleses tenían un magnífico y atrevido sistema de espionaje que tam-
un remolque a Toulon. Lo tratan de remolcar pero finalmente se hunde (declara- bién servía para difundir informaciones falsas.
ciones del capitán del buque Ministro Iriondo, Juan H. Escola, y de Alfredo El vicealmirante Von Spee recibe la noticia de que en Sudáfrica había esta-
Macanesi, primer oficial de dicho buque. Telegrama de Alvear a Pueyrredón, del llado una revolución y que "los buques británicos están en ruta desde las
6 de febrero de 1918. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. Malvinas". Excelente oportunidad para intentar la destrucción de la base britá-
La Nación, 7, 8, y 9 de febrero de 1918. La Prensa, 8 de febrero de 1918). nica en Malvinas. El mensaje era falso, pero la hipótesis parecía estar corrobora-
Caso Argos da para los alemanes por la ausencia de toda señal radiográfica. Los británicos
El Argos, que pertenecía al armador Ernesto Piaggio, salió con destino a las decidieron quedarse en silencio para hacer verosímil la falsa información que
Islas de Nueva Georgia. Hubo noticias indirectas de su hundimiento nunca con- mandaron al almirante Von Spee.
firmadas fehacientemente. El cónsul auxiliar en Londres hace averiguaciones y Navegando hacia las Malvinas, la flota alemana se enfrentó con una tormenta
sólo puede tener conocimiento de una carta recibida por la Casa Chr. Salvensen en el Cabo de Hornos que obligó a echar al mar parte del carbón de sus barcos más
y Co de Leith, de su agente en South Georgia, quien le informa que se ha encon- chicos. Luego se encontraron con un buque carbonero británico a vela que apresa-
trado el cuerpo de un marinero y un bote sin nombre (nota del cónsul auxiliar en ron. Anclados cerca del Cabo de Hornos, se procedió al transbordo del carbón. El
Londres a Pueyrredón, 10 de abril de 1917. Archivo del M.R.E. y C., Sección día 6 de diciembre Von Spee por consejo de sus capitanes decide emprender una
Primera Guerra Mundial). operación contra las Malvinas y destruir la base naval que allí tenían los ingleses.
Villegas, el ministro argentino en Londres, informa qxie el secretario de Re- Para los alemanes la destrucción de la base británica y de la estación radiográfica
laciones Exteriores le dijo que no sabe otra cosa salvo que el Lloyds ha apuntado debilitaría la situación del enemigo en el Atlántico Sur. Parece que algunos oficia-
el 4 de abril al Curumalán como desaparecido. les alemanes (por ejemplo el capitán del Gneisenau) se opusieron al proyecto pues
22 Cuando estalló la guerra el vicealmirante Graf von Spee al mando de una consideraban que iban a arrojarse a un "nido de avispas".
flota alemana se encontraba cerca de Nueva Guinea. Cruzó el Pacífico llegando a El 8 de diciembre llegaron a las Malvinas, el día era claro. Todo parecía como
la isla J. Fernández en octubre de 1914. La flota era reducida en número, pero de si fuese verdad que los barcos ingleses hubieran partido hacia Sudáfrica. De
formidable capacidad de fuego. Dos grandes cruceros acorazados, el Scharnhorst pronto al acercarse el "Gneisenau" a Puerto Stanley apareció la flota inglesa
y el Gneisenau, provisto cada uno de ocho cañones de 8.2 pulgadas y seis de 6 escondida detrás de una colina y dirigiéndose hacia el buque alemán empezaron
pulgadas; tres pequeños cruceros, el Leipzig, el Nüremberg, y el Dresden, cada a disparar. Ante este hecho inesperado, los buques comprometidos en la avanza-
uno con diez cañones de 4 pulgadas. Los británicos tenían cerca de las costas del da recibieron la orden del vicealmirante Von Spee de no aceptar batalla y reple-
sur de Chile una escuadra a las órdenes del almirante sir Christopher Cradock. garse mientras que salieron de Puerto Stanley ocho buques británicos. Al igual
Cruceros viejos, lentos y algunos sin práctica reciente de tiro. de lo que ocurrió en Coronel, donde los barcos ingleses fueron destruidos, pero
La batalla naval tuvo lugar el 1° de noviembre de 1914 a 41 millas al oeste de con el "rol" de los actores invertidos el barco insignia Scharnhorst fue hundido
la Bahía de Coronel en Chile. Consistió en un enfrentamiento entre un escua- por la flota comandada por el almirante sir Frederiek Sturdee. El conde Von
drón británico al mando del almirante Cradock y un escuadrón alemán cuyo jefe Spee murió ahogado en el mar. Fue ésta una venganza definitiva que la tortuosa
era el vicealmirante Von Spee. El crucero Monmouth y el Oood Hope fueron hun- geografía de las islas había permitido. Fue sin duda una operación de inteligen-
didos mientras otros dos barcos ingleses, el Glasgow y el Otranto, lograron huir cia perfecta que transformó en señuelo lo que era una trampa. Los ingleses han
en la oscuridad. demostrado ser maestros en este tipo de operaciones (a).

116 117
El 5 de enero Naón desde Washington alerta al canciller dieiéndole que varios dental significado ante el concepto fundamental que caracteriza el honor y la sobe-
periódicos de Estados Unidos "han criticado desagradablemente la protesta que ranía de las naciones". Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial.
fue hecha ante el gobierno inglés por el gobierno argentino" con motivo del comba- 34 Telegrama destinado al presidente Wilson suscrito por más de cien firmas
te que tuvo lugar cerca de las islas Malvinas. Murature le informa a nuestro repre- de argentinos, encabezado por Luis María Drago y entregado en manos del em-
sentante en Washington que "el gobierno argentino no ha formulado protesta al- bajador Stimson, el 9 de abril de 1917. En Martin, Percy A., op. cit., pág. 195,
guna a raíz del combate cerca de Malvinas". Murature también reitera al cónsul N.A.,DS. 763.72/4765.
argentino en Panamá que no hubo tal reclamo y que "la última protesta argentina 35 La Razón, 10 de abril de 1917. Martin, Percy A., op. cit.
sobre Malvinas data de 1888" (b). 36 Artículo "La Neutralidad imposible" de Leopoldo Lugones, publicado en
(a) La Prensa, 5 y 7 de diciembre de 1921. Encyclopedia Briiannica, vols. 6 y La Nación del 7 de abril de 1917 y reimpreso en Mi Beligerancia (Buenos Aires,
21, U.S.A., 1962. 1917).
(b) Telegramas cifrados del 6 y 7 de enero de 1915 de Naón a Murature. 37 Martin, Percy A., op. cit., pág. 244.
Telegrama cifrado de Murature a Naón, del 7 de enero de 1915. Archivo del M.R.E. 38 Informe del agregado militar en la Legación argentina ante el Reino de
y C., Sección Primera Guerra Mundial. Bélgica, 21 de septiembre de 1914. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera
23 Telegramas de Naón a Murature, del 6 y 7 de enero de 1915. Telegrama de Guerra Mundial.
Bossi Cáceres a Murature, del 2 de febrero de 1915. Archivo del M.E.E. y C., 39 Hay una serie de comunicaciones de los ministros argentinos en La Haya (23,
Sección Primera Guerra Mundial. Artículos de los diarios The Washington Post y 24, 25, 27 y 28 de septiembre de 1914), de Londres (24 de septiembre de 1914),
The Evening Telegraph reproducidos en La Estrella de Panamá el 31 de enero de telegrama (vía The Western Telegraph Co. Ltd.), del ministro argentino en La Haya
1915. del 3 y del 15 de octubre de 1914, y de Murature al cónsul argentino en Amberes (20
24 Telegrama de Murature a Naón del 7 de enero de 1915. Archivo del M.R.E.
de octubre, 1914). Nota del cónsul general en Amberes a Murature del 2 de octubre
y C., Sección Primera Guerra Mundial. de 1914. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial.
25 Telegrama del cónsul general Bossi Cáceres a Murature, del 2 de febrero de
40 Nota con 12 anexos del ministro Alberto Blancas del 15 de octubre de 1914
1915 y respuesta de Murature del mismo día: "Desmienta terminantemente la noti- al canciller Luis Murature. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra
cia a que se refiere su telegrama de hoy". La última protesta argentina sobre Malvinas Mundial.
data de 1888". Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. 41 El dictamen del procurador general de la Nación, Julio Botet, del 24 de
26 Nota de Luxburg a Becú del 2 de febrero de 1917. Archivo del M.R.E. y C.,
diciembre de 1914 se explaya en una serie de consideraciones de hecho sobre el
Sección Primera Guerra Mundial. alcance de la inmunidad, el archivo y su oficina. También evalúa los testimonios de
27 Nota de Stimson a Pueyrredón, 5 de febrero de 1917. Archivo del M.R.E. y
los vecinos y de los alemanes sobre la suerte corrida por la bandera y el escudo.
C., Sección Primera Guerra Mundial. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial.
28F.R.U.S., 1917, sup. I, pág.108y págs. 225 a 226.
42 Oyhanarte, Horacio. Discurso sobre la política internacional, Buenos Aires,
29 F.R.U.S., 1917, sup. I, pág. 226. Brasil informó al Chargé d'Affairs que
hacía responsable al Gobierno de Alemania por cualquier incidente en conexión 1918, pág. 13. Citado por Lucio Moreno Quintana en La diplomacia de Yrigoyen.
43 Nota del ministro de Marina al canciller del 3 de agosto de 1915. Archivo
con ciudadanos brasileños. F.E.U.S., 1917, sup. I, pág. 227. Chile respondió al
embajador norteamericano que las medidas adoptadas por Alemania son contra- del M.R.E. y C., legajo n F, División Política.
rias al derecho y que mantenía su "estricta neutralidad". Chile expresa en el 44 La ley 7.049 que regía el transporte de cabotaje reservaba esta navega-
documento que "...reserva para sí su libertad de acción". F.R.U.S., 1917, sup. I, ción a los buques nacionales, pero no imponía como condición de admisión la
pág. 228. Uruguay, dice el ministro norteamericano en Montevideo, rechaza la nacionalidad de los propietarios, como ocurría en otros países. El decreto regla-
doctrina de la guerra submarina sin limitaciones. mentario se limitaba a exigir que el capitán y la tercera parte de los tripulantes
30 Nota de F. Stimson a Pueyrredón del 7 de abril de 1917. Nota de Pueyrredón sean ciudadanos nativos o naturalizados.
a Stimson del 10 de abril de 1917. F.R.U.S., 1917, sup. I, págs. 249 a 250. 45 El gobierno británico por una order in council del 20 de octubre de 1915
31 El ministro plenipotenciario de Cuba informa al canciller argentino que derogó el artículo 57 de la Declaración de Londres que estableció que el carácter
ha declarado la guerra al Gobierno Imperial Alemán, por nota del 8 de abril de neutral o enemigo dependía del pabellón restableciendo las reglas que con ante-
1917. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. rioridad habían aplicado los tribunales de presas. Pocos días después el gobierno
32 Nota de la Legación del Perú al canciller argentino del 6 de octubre de 1917, francés adoptó el mismo criterio (Garner, J.W., International Law and the World
nota de la Legación de Bolivia al canciller argentino del 26 de abril de 1917 y War, vol. i, London and New York, 1920).
respuestas de la Cancillería del 1° de febrero de 1918 y del 3 de abril de 1917 46 Telegrama del 29 de noviembre de 1915 del ministro argentino Moreno al
respectivamente. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. ministro Murature comunicando el apresamiento del buque argentino. Telegra-
33 Nota de la Legación del Brasil a la Cancillería del 11 de abril de 1917, ma de Murature al Ministro argentino en Montevideo del 20 de noviembre de
comunicando la ruptura de relaciones con el Imperio Alemán y respuesta argenti- 1915 ordenando la "... repatriación por cuenta del gobierno argentino de los pa-
na del 12 de abril donde se expresan los "... más francos sentimientos de confrater- sajeros del vapor Presidente Mitre". Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera
nidad". Nota de la Legación del Brasil a la Cancillería del 4 de junio de 1917 comu- Guerra Mundial.
nicando la revocación de la ley de neutralidad y respuesta argentina del 11 de 47 ídem nota anterior.
junio de 1917, nota de la Legación del Brasil a la Cancillería argentina del 27 de 48 Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación. Sesión del 6
octubre de 1917 proclamando el estado de guerra y respuesta argentina del 1° de de diciembre de 1915. La Nación, 30 de noviembre, 1° y 2° de diciembre de 1915.
febrero de 1918 donde expresa que "...valora esa justa resolución en su trascen- En otro párrafo de su largo discurso decía Zeballos:

118 119
"... La República Argentina ha sido ofendida en su bandera cuatro veces: la 63 Propuesta de Declaración y Protocolo anexo sometido a consideración del
primera, según la doctrina de mister Bryan, por el bloqueo cuasi de guerra del Gobierno argentino por el conde Karl von Luxburg. Archivo del M.R.E. y C.,
Río de la Plata y costa atlántica; la segunda por el apresamiento del velero Pax; Sección Primera Guerra Mundial.
la tercera con la captura del Presidente Mitre, agravada por haber arriado su 64 Intervención de Pueyrredón en el Senado, 19 de septiembre de 1917. Me-
bandera, como lo reconoce el mensaje; y la cuarta, por haberlo conducido al Río moria del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto correspondiente a los años
de la Plata con tripulantes ingleses, que lo han declarado ayer crucero auxiliar de 1917-1918, págs. 71 a 82.
la maiina inglesa, lo que significa sin juicio de presas, la adjudicación de la presa 65 Telegrama del subsecretario Von der Busche a Luxburg del 1° de septiem-
y todo esto dentro de una jurisdicción en la cual sólo pueden imperar los dere- bre de 1917. Este telegrama descifrado fue dado a conocer por el Departamento
chos y las autoridades argentinas". de Estado norteamericano. Martin, Percy A., op. cit., pág. 223.
"... Sucede a menudo señor Presidente, en estas sociedades nuevas, que toda- 66 Peterson, Harold F., op. cit.
vía no tienen tradición mental, que los hombres, aun los llamados 'intelectuales' 67 Despacho del Foreign Office a Tower, del 25 de agosto de 1917, citado en el
repiten con ligereza todo lo que escuchan", denuncia a los enemigos de la patria, anexo de la nota N° 94 de Tower al Foreign Office del 9 de abril de 1919. P.R.O.,
que los "sacerdotes del Templo de la Confraternidad" hace diez años que traba- F.O..
jan para el gobierno de los Estados Unidos y para el gobierno británico para que 68 Despacho N° 237 de Tower al Foreign Office del 13 de septiembre de 1917.
pongan su espada en el Río de la Plata; exalta a Rozas —si bien tirano y condena- Fuente: ídem nota anterior.
do por la Historia— como "un gran carácter y un gran talento que impuso a las 69 Acompañaban a Molina el consejero Pedro Guesalaga, el agregado Militar
potencias extranjeras, a Francia e Inglaterra aliadas, el reconocimiento absoluto teniente coronel Benedicto Ruzo, el cónsul general en Hamburgo, Christian Sommer,
de nuestra soberanía sobre el Río de la Plata". el cónsul en Berlín, Alberto M. Candioti, el jefe de la Delegación Naval en Europa,
"No creo que sea menos rica la República fuerte y rica de 1915 que lo que era capitán de fragata León L. Scasso, y el capitán retirado del Ejército Argentino
aquellarepubliqueta gauchi-política de 1845 ..." Silvestre Joly. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial.
"9 La Prensa del 2 de diciembre de 1915, decía: 70 El secretario de Estado Von Simson terminó su discurso de desagravio con
"... Nosotros somos un país amigo de Gran Bretaña, a la cual nos unen víncu- el siguiente párrafo:
los y tradiciones de recíproca tradición económica". "... El gobierno Alemán se somete a esta obligación, en su tiempo aceptada, con
"... Consideramos notablemente más favorable nuestra situación diplomáti-
tanto mayor 'agrado cuanto que se trata de dar justa satisfacción a una Nación que
ca ante Gran Bretaña que la de Estados Unidos". ha observado con respecto a Alemania, hasta la terminación de la guerra, una
50 Telegrama de Murature al ministro argentino en Londres del 30 de noviem-
bre de 1915. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. estricta neutralidad'". "Desgraciadamente no ha sido posible llevar a la práctica el
51 Telegramas del ministro Domínguez a Murature del 8 y 9 de noviembre de
primordial y anhelado deseo de 'enviar a aguas argentinas un buque de guerra
1915. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. alemán'. No perderán por esto en 'importancia las demostraciones en honor del
52 Telegrama de Domínguez a Murature del 23 de noviembre de 1915, trans-
Pabellón Argentino' que en su lugar se 'efectuarán en territorio marítimo alemán.
mitiendo la nota que le enviara Grey. Telegrama de Murature a Domínguez del Formen ellas un nuevo lazo de las estrechas y amistosas relaciones que siempre
23 de diciembre de 1915, aceptando la propuesta presentada por Grey. Archivo han existido entre la Argentina y Alemania'".
del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. El ministro Luis B. Molina contestó en los siguientes términos:
53 Mensaje presentado a la Cámara de Diputados de la Nación del 8 de enero "Señor representante del Gobierno Alemán:
de 1916 suscrito por De la Plaza y Murature y anexos de documentación. "Mi gobierno valora altamente el homenaje que el Gobierno Alemán tributa
54 Moreno Quintana, Lucio, op. cit. La misma opinión en Etchepareborda, al pabellón "argentino en virtud del compromiso contraído con motivo del hundi-
Roberto, La Política Externa Argentina, 1870 a 1920. miento de los buques Monte Protegido y Toro.
55 Telegrama del 2 de abril de Pueyrredón al ministro argentino en Berlín, "En una hora triste para la humanidad y en defensa de principios y derechos
Luis B. Molina. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. que conceptúa indeclinables, el Gobierno Argentino tuvo todas las exigencias
56 Nota de Zimmermann a Molina del 24 de abril de 1917. Archivo del M.R.E. que las circunstancias imponían. El Gobierno Alemán respondió dignamente,
y C., Sección Primera Guerra Mundial. acordando las satisfacciones pedidas, con la declaración expresa de que esos su-
57 Nota de Luxburg a Pueyrredón del 2 de mayo de 1917. Archivo del M.R.E. cesos, como acabáis de recordarlo, no se basaban en modo alguno en una falta de
y C., Sección Primera Guerra Mundial. consideración a la bandera argentina, que era honrada y estimada por todos los
68 Nota de Pueyrredón a Luxburg del 4 de mayo de 1917. Archivo del M.R.E. alemanes. Y cumplió fielmente sus promesas.
y C., Sección Primera Guerra Mundial. "El desagravio a nuestro pabellón, efectuado hoy en forma tan solemne, en
59 Informe del encargado de Negocios argentino en Gran Bretaña. Silva, este buque de guerra alemán, da plena satisfacción a mi Gobierno y llena de
Carlos A., La política internacional de la Nación Argentina. jiíbilo al pueblo argentino, deseoso de estrechar cada vez más los vínculos de
60 Telegrama del canciller Pueyrredón al ministro argentino en Berlín, Luis amistad con Alemania.
B. Molina, del 2 de julio de 1917. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Gue- "Al agradecer el saludo que me habéis dirigido como representante del go-
rra Mundial. bierno del Reich, cúmpleme expresar, en nombre del Excmo. Señor Presidente
61 Nota del secretario Zimmermann al ministro Molina del 4 de agosto de de la Nación, que el Gobierno Argentino aprecia en todo su valor estas demostra-
1917. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. ciones en honor de nuestro pabellón, convencido de que nada podrá alterar las
62 Contestación de Pueyrredón del 4 de agosto de 1917, a la nota del secretario amistosas y tradicionales relaciones entre la República Argentina y vuestro país".
Zimmermann. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. Fuente: Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial.

120 121
71 Nota de la Legación argentina en Berlín al canciller del 7 de octubre de "...Se me encarga que asegure al presidente Yrigoyen que la resolución de mi
1921. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. gobierno de no enviar en este momento su flota ni destacamento alguno de oficia-
72 El texto de los telegramas transmitidos por el embajador Rómulo S. Naón les a Buenos Aires, está dictada solamente por el deseo de ahorrar dificultades al
se encuentra transcripto en Silva, Carlos A., op. cit. gobierno argentino en la presente situación.
73 El Departamento de Estado norteamericano hizo públicos dos telegramas "En vistas de la política de neutralidad de la Argentina, el gobierno de los
de Luxburg del 29 de octubre y del 20 de diciembre de 1917, de los 39 telegramas, EE.UU. consideró que sin una invitación incondicional (without an inconditional
11 eran de la Secretaría de Relaciones Exteriores de Berlín a Luxburg, uno de invitation), como la que fue transmitida por el Uruguay y el Brasil, una visita de
éste a un destinatario en Santiago de Chile y los demás de Luxburg a Berlín. la flota en este momento podría ser una fuente de dificultades para ambos paí-
Martin, Percy A., op. cit. ses, no obstante las seguridades de cordial acogida trasmitidas por el doctor
74Luxburg a Zimmermann. Martin, Percy A., op. cit., pág. 218. Pueyrredón, ministro interino de Relaciones Exteriores. De otra manera el go-
75Martin, Percy A., op. cit., pág. 219. bierno de los EE.UU. se complacería en aprovechar la presente oportunidad de
76 Nota del secretario de Estado Kühlmann al ministro Molina del 21 de que su flota se encuentra en el Río de la Plata para disponer que hiciera una
septiembre de 1917. Silva, Carlos A., op. cit. visita de cortesía a la nación hermana".
77Ver Peterson, Harold F., op. cit., pág. 349 y nota 46. Fuente: Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial.
78Peterson, Harold F., op. cit., pág. 349 y notas 45 y 46. 89 Nota manuscrita donde consta que lo recibió por la noche y el texto citado,
79 La declaración de L. M. Drago entregada a la prensa el 13 de septiembre encontrada en el Archivo del M.R.E. y C. Tiene sello de la Secretaría de Relacio-
fue publicada en su totalidad en el American Journal of International Law, vol. nes Exteriores y Culto del 14 de julio de 1917. La redacción de este texto debe de
xii, enero de 1918, pág. 141. Martin, Percy A., op. cit., págs. 230 a 231. haber sido muy discutida porque hay varias versiones manuscritas.
80 Silva, Carlos A., op. cit., pág. 535. Martin, Percy A., op. cit., págs. 232 a 90 Moreno Quintana, Lucio, op. cit., págs.153 a 156. Sabsay, Fernando L. y
234. Etchepareborda, Roberto, op. cit., págs.125 a 127. Telegrama recibido por Stimson
81 Silva, Carlos A., op. cit., pág. 536. del Departamento de Estado, fechado el 14 de julio de 1917. Archivo del M.R.E. y
82 Silva, Carlos A., op. cit., págs. 536 a 543. Diario de Sesiones de la Cámara C., Sección Primera Guerra Mundial.
de Senadores de la Nación, 39° reunión, 19 de septiembre de 1917. En la sesión 91 Telegrama del secretario de Estado adjunto Polk al embajador Stimson,
de la Cámara de Diputados del 14 de septiembre de 1917, el diputado Mariano del 19 de julio de 1917. F.R.U.S., 1917, pág. 6.
Demaría critica el hecho de que el presidente Yrigoyen haya ofrecido al conde 92 Comunicación al presidente de la Nación suscrita por Pelagio B. Luna el
Luxburg el amparo especial del jefe de la Casa Militar de la Presidencia, coronel 30 de junio de 1917. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial.
Martínez Urquiza: 93 F.R.U.S., 1917, págs. 7 a 8. Stimson, op. cit., págs. 391 a 396.
"... Toda nuestra historia, nuestras glorias y nuestra tradición.. .cubriendo con 94 Peterson, Harold F., op. cit., pág. 345. Memorándum de la División de
su prestigio falsía y deslealtad en vez de dar esa tarea a los empleados subalternos Asuntos Latinoamericanos al Secretario de Estado interino, Frank Polk, del 13
de la policía...", afirmaba Demaría (Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de julio de 1917, (N.A; D.S).
de la Nación, reunión N° 65,14 de septiembre de 1917). 95 Moreno Quintana, Lucio, op. cit., págs. 153 a 156. Estanislao Zeballos, "El
83 El proyecto de Declaración fue presentado por los diputados José Arce, gobierno radical: la visita de la flota norteamericana", en Revista de Derecho His-
Mariano de Vedia, Eduardo Paz, Francisco E. Correa, Adrián C. Escobar, Luis toria y Letras LVT1, agosto de 1917. Peterson, Harold F., op. cit., págs. 345 a 346.
Agote y Ricardo Caballero (Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Según Lucio Moreno Quintana la estadía por más de 24 horas de la escuadra
Nación, 71° reunión, 22 de septiembre de 1917). de un país en guerra no era violatoria de la "Convención concerniente a los dere-
84 Los manifestantes también trataron el mismo día, 12 de septiembre, de chos y deberes de las potencias neutrales en caso de guerra marítima", suscrita
atacar las instalaciones de la Compañía Alemana Trasatlántica de Electricidad y en La Haya en 1907, porque "... si bien la Argentina había adherido a la misma y
por la noche el restorán Aves Keller (Moreno Quintana, Lucio, op. cit., pág. 163). el Poder Ejecutivo la sometió el 13 de Septiembre de 1911 a la consideración del
85 Sabsay, Fernando L. y Etchepareborda, Roberto, El Estado liberal demo- Congreso, quedó pendiente de su aprobación, y por otra parte, los EE.UU. no
crático, págs. 113 a 115. habiéndola suscripto, mal podían presionar con ello al gobierno de la República"
86 Apareció un panfleto bajo el título de "Nuestra Guerra. La coalición contra (pág. 156).
la Argentina" que atacaba con violencia a Estados Unidos y a Brasil. Entre otros Por otra parte, un dictamen del Procurador del Tesoro del 15 de junio de
conceptos decía: "No hay otro Dios que el dólar y el yanki es su profeta". Luego se 1917, luego de analizar las disposiciones legales que se aplican a la neutralidad
descubrió que el autor era Julio Cola, director de La Gaceta de España, parcial- concluyó diciendo que "...no infringimos la disposición adoptada por la Conven-
mente subsidiada por la colonia alemana de Argentina. Martin, Percy A., op. cit., ción de La Haya".
págs. 244 a 245. La Dirección de Asuntos Políticos y Comerciales de la Cancillería produjo un
87 En una entrevista que Yrigoyen otorgó a una delegación del Comité Nacio- informe con fecha 18 de junio de 1917 donde luego de expresar que la Convención de
nal de la Juventud el 26 de septiembre de 1917 se dice —ello no fue nunca desmen- La Haya de 1907 "no es ley de la Nación", después de analizar extensamente el
tido— que el presidente Hipólito Yrigoyen expresó "...que la Argentina no puede derecho aplicable sostuvo "...que la simple permanencia de naves de guerra ameri-
ser arrastrada a la guerra por los E.E.U.U. y la Nación debe adoptar la posición que canas puede prolongarse en aguas, puertos y costas de la República sin afectar los
merece en el Continente Americano". Esta entrevista fue publicada por la prensa el principios de neutralidad que hemos venido aceptando".
1° de octubre del mencionado año. Martin, Percy A., op. cit., págs. 253 a 254. Pelagio Luna, en nombre del Senado de la Nación, le envía una nota al presi-
88 El 10 de julio de 1917 el embajador de Estados Unidos presenta a la Can- dente de la Nación con fecha 30 de junio de 1917 manifestando "...su complacencia
cillería la siguiente pro memoria ("Aide Memoire"): por este hecho (respetar las normas del derecho internacional) y por el designio
122 123
manifestado por el P. E. de recibir en aguas nacionales a la escuadra norteameri- Edmund Jan, Enciclopedia mundial de relaciones internacionales y Naciones
cana en calidad de amiga...". Telegrama cifrado n° 574 de Naón al canciller del 11 Unidas, México D.F., Fondo de Cultura Económica, 1976.
de julio de 1917. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. 102 La delegación mexicana, integrada por Luis Cabrera y Gerzayn Ugarte, fue
96E1 embajador Naón por telegrama transcribió al canciller un artículo del recibida en el puerto de Buenos Aires por el introductor de embajadores, Atilio
periódico norteamericano The Washington Post del 16 de julio de 1917 titulado Barilari, Manuel Ugarte, infatigable predicador de la humanidad latinoamerica-
"Algunas palabras a la Argentina". Entre otros considerandos decía al respecto: na, Belisario Roldan, Horacio Rodríguez Egaña y Lisandro Molina Carranza, re-
"...Parece como si se hubiera fijado en Bs. As. la impresión de que los EE.UU. de presentantes de la Liga Patriótica Pro Neutralidad y delegados estudiantiles.
América no reconoce suficientemente la posición de la Argentina en Sudamérica 103Ernesto Hidalgo, "El frustrado Congreso latinoamericano de Buenos Aires",
y esta convicción conduce a algunos dirigentes del gobierno argentino a actos y en El Universal, 26y 27 de junio; 1, 2, 5, 8,11,15 y 17 de julio de 1917.
declaraciones indiscretas. Si las autoridades navales de los Estados Unidos de 104 La delegación mexicana visitó la Escuela de Cadetes, el Hospital Naval,
América dejaron a Bs. As. fuera del itinerario de la Flota del Atlántico Sud come- almorzó en Casa de Gobierno, paseó por el Tigre a bordo del yate presidencial
tieron una inexcusable equivocación. Ninguno que conozca al almirante Capertown Adhara, se le ofreció comidas y agasajos, entre ellos el que el ministro de Agri-
creerá que le es a él imputable ese error. Si el error existe, él ha sido cometido, cultura le ofreció en el Jockey Club.
hay que enmendarlo. Poniendo de lado el incidente de la flota que no puede ser 105 El edicto por el que se prohibe el comercio con ciertas personas o corpora-
otra cosa que un error en el peor de los casos, el gobierno argentino podría muy ciones de nacionalidad enemiga o asociaciones enemigas está firmado por el rey
bien revisar su actitud hasta ahora desarrollada por él y preguntarse a sí mismo Jorge en el Palacio de Buckingham el 28 de febrero de 1916.
si ello es prudente ..." 106 Nota N° 69 de Tower al secretario Edward Grey, del 11 de febrero de
También en 1917, hay varios artículos sobre este tema en los diarios uru- 19Í6.P.R.O., F.O.
guayos El Día (15 y 16 de junio), La Democracia (17 de junio), La Mañana (18 de 107Nota N° 281 de Tower al secretario Edward Grey, del 13 de agosto de 1916.
junio), El Siglo (18 de julio) y La Razón (25 y 26 de julio). P.R.O., F.O.
97 Nota del embajador F. Stimson al canciller Pueyrredón, del 2 de agosto de 108 El doctor Estanislao Zeballos pronunció una serie de conferencias en la
1917. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, en las que con gran
98 Telegrama del embajador Stimson al secretario de Estado del 19 de junio erudición afirmó la ilegalidad de las "listas negras" de Gran Bretaña. Las confe-
de 1917. F.R.U.S., 1917. Ver también para este asunto Solveira de Báez, Beatriz rencias dadas entre el 23 y 26 de julio de 1916 fueron íntegramente reproducidas
R. La nota de Wilson sobre la paz y génesis del Congreso de Neutrales propuesto en A Critical Study ofthe Emergency Legislation ofWarring Nations, Cleveland,
por Yrigoyen. Noveno Congreso Nacional y Regional de Historia Argentina. Ro- The Penton Press, 1916. Martin, Percy A., op. cit., págs. 190 a 191.
sario, 26-28 de septiembre de 1996. Buenos Aires, Academia Nacional de la His- 109La carta de Murature a Tower del 11 cíe mayo de 1916, dice en otros párra-

toria, 1996. fos lo siguiente:


99 Telegrama del embajador Stimson al secretario de Estado del 28 de di- "... Entre tanto no ignora Vuestra Excelencia que el edicto de Su Majestad
ciembre de 1917. F.R.U.S., 1917. Británica fecha 29 de febrero, al prohibir el comercio con personas o corporacio-
100 Roberto Anciyan, representante de Colombia en Buenos Aires, al informar nes de nacionalidad enemiga se refiere siempre a las personas o corporaciones
a su gobierno sobre la propuesta argentina decía entre otros conceptos: que residan, negocien o se encuentren en el Reino Unido o comercien en territo-
"No es admisible ni tolerable, porque los Estados Unidos adopten determi- rio enemigo o en territorio ocupado por el enemigo.
nada actitud en la presente guerra ante Europa, tengan las demás repúblicas, "Abrigo la certidumbre de que no ha entrado en los propósitos del Gobierno
les convenga o no, que alinearse con ellos. Y menos admisible que para llegar a Británico extender la sanción de la lista negra hasta operaciones comerciales
esa unanimidad, se usen medios coercitivos, sobre todos económicos... Lo que enteramente ajenas a sus intereses y a los de sus enemigos, que se desarrollan
este gobierno (argentino) busca con la convocatoria del Congreso es, precisamen- en países extraños al amparo de la neutralidad.
te, la armonía como resultado de la independencia de criterio, no la anarquía que "Tanto es así que en el propio edicto a que me refiero, el Gobierno de Su
es lo que las influencias inconfesables de los Estados Unidos han logrado sem- Majestad ha dejado constancia expresa de su respeto por los derechos y liberta-
brar entre las cancillerías latinas". des de las soberanías extranjeras, cuando en el art. 4°, inciso b), exceptúa a las
"...Es tan arriesgada en el Presidente la idea de que es indispensable salvar la corporaciones británicas que se dediquen a algún servicio de utilidad pública en
personería propia de las repúblicas latinas, que va hasta pensar que si lo logra- países neutrales, conforme a un privilegio, autorización o concesión dada por el
mos, cuando en el próximo Congreso de la Paz se modelen por medio siglo los gobierno o por alguna autoridad provincial o municipal de dicho país. Pero a
destinos del mundo, se dispondrá de nosotros como de los mercados africanos, sin pesar de que la interdicción creada por la lista negra ha sido concebida por el
tomar en cuenta nuestras legítimas conveniencias". (Sabsay, Fernando L. y designio de limitar sus efectos al comercio enemigo, la aplicación efectiva de la
Etchepareborda, Roberto, op. cit., págs. 117 a 120). medida llega mucho más lejos y recae sobre actos comerciales puramente inter-
101 Doctrina Carranza: El presidente de México en su informe al Congreso de nos, que no favorecen ni perjudican en nada los intereses de los beligerantes y
la Unión de 1918 formuló los principios de la política de su país. Las ideas direc- que, como he dicho, se desenvuelven bajo el imperio y la garantía de las leyes
trices son las siguientes: que ningún país debe intervenir en ninguna forma y por argentinas. De ahí la alarma y la inquietud que causa en el comercio argentino la
ningún motivo en los asuntos interiores de otros; que ningún individuo debe pre- posibilidad de una inclusión imprevista en la lista negra, riesgo tanto más grave
tender una situación mejor que la de los ciudadanos del país donde va a estable- cuanto que muchas veces puede obedecer a errores de apreciación contra los
cerse ni hacer de su calidad de extranjero un título de protección y de privilegios; cuales no hay para los interesados ninguna defensa posible".
la diplomacia no debe servir para la protección de intereses particulares ni para Fuente: Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial.
poner al servicio de éstos la fuerza y la majestad de las naciones. Osmañczyk, 110 Nota de la Legación Argentina en Londres al secretario de Asuntos Ex-

124 125
tranjeros, sir Edward Grey, del 26 de junio de 1916. Archivo del M.R.E. y C., 133 Telegramas N° 18 y N° 84 de Tower a Balfour, del 14 de diciembre de 1918
Sección Primera Guerra Mundial. y 31 de abril de 1919, respectivamente. P.R.O., F.O.
134 Peterson, Harold E, op. cit., pág. 377.
111 Nota verbal del secretario de Relaciones Exteriores, sir Edward Grey, al
135 Martin, Percy A., op. cit., págs. 240 a 241. La Prensa, 17 de noviembre de
encargado de Negocios de la Argentina en Londres, del 6 de julio de 1916. Archi-
vo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. 1918.
136 Otros párrafos de la carta del 4 de noviembre de 1918 de H. Pueyrredón al
112 Nota del conde Karl von Luxburg al ministro J. L. Murature del 21 de
junio de 1916. Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. embajador Naón son los siguientes:
113Nota N° 18 de Tower a Balfour, del 25 de enero de 1917, P.R.O., F.O., 371-
"...Luego entonces, como debemos obrar con criterio nuestro y no con criterio
28617. ajeno, nuestra conducta de hoy debe ser la de ayer, como fue la de ellos antes del
114 Peterson, Harold E, op. cu., págs. 355 a 356.
ataque.
115 Nota de Tower a Balfour, del 25 de octubre de 1917. P.RO., F.O., 371- 28617.
"No es concepto provincialista, es concepto nacionalista. No es falta de con-
116 ídem nota anterior.
tacto directo con los acontecimientos; es ausencia de contacto exagerado con uno
117 ídem nota 108.
solo de los combatientes. Es el espíritu libre de esa presión de un medio exclusi-
118 ídem nota 108 y despacho N° 413 de Ibwer a Balfour, del 7 de octubre de
vo, es la apreciación del conjunto que permite valorar todas las situaciones. Ud.
no sigue como dice los acontecimientos aunque lo cree de buena fe. Ud. está en la
1917.
119 Ley N° 9.625 que establecía la prohibición de exportación de rieles para
línea de fuego, sufre la influencia directa del combate y no puede ver más allá de
ferrocarriles. El artículo 2 preveía excepciones. la corta distancia en que se mueven los que de hecho vienen a ser sus camaradas.
120 Telegrama del secretario de Estado interino al embajador Stimson, del 6
Nosotros en cambio, observamos desde un punto distante sin influencias direc-
de julio de 1917. F.R. U.S., 1917. tas, el desarrollo de la inmensa batalla, vemos el movimiento de los enemigos
121 Telegrama del secretario de Estado Lansing a Stimson, del 14 de noviem-
efectivos y las operaciones de los amigos del momento, y en consecuencia, a igual-
bre de 1917. F.R.U.S., 1917, sup. i, pág. 366. dad de capacidades, estaríamos en condiciones más ventajosas. No hay indife-
122Telegrama del secretario de Estado a Stimson del 13 de diciembre de 1917.
rencia, hay constante y tranquila vigilancia. No hemos de llegar tarde, pero tam-
F.R.U.S., 1917, sup. i, pág. 386. poco nos hemos de presentar antes de tiempo.
123 Informaciones inalámbricas, México, 17 de diciembre de 1917.
"Pocas veces en la vida de una Nación puede observarse un caso más defini-
124 Telegrama del secretario de Estado a Stimson, del 24 de diciembre de do de conducta internacional a la vez ecuánime y altiva. No hay en nuestro pro-
1917. F.R.U.S., sup. i, pág. 394. ceder un solo subterfugio. Hemos sido tan enérgicos con el que nos atacaba como
wLa Unión, Lima, 10 de enero de 1918.
libres para encarar las graves situaciones conforme a los dictados de la justicia.
126Telegrama de Stimson al secretario de Estado del 28 de diciembre de 1917.
"No tema que ese proceder nos aleje del sitio que nos corresponda. Los pue-
F.R.U.S., 1917, parte n, pág. 395. blos como los hombres tienen ante las demás naciones el lugar que una conducta
127 Telegrama de Stimson al secretario de Estado del 2 de enero de 1918.
dignamente observada les acuerda. Y si por desgracia ése no fuera el criterio de
Telegrama del Secretario de Estado a Stimson del 3 de enero de 1918. F.R.U.S., aquellos a quienes corresponde decidir en ese caso, prefiero ver a mi país alejado
1917, sup. n, pág. 398. Peterson, Harold E, op. cu., pág. 353. de la gran mesa.
128 Telegramas de Stimson al secretario cíe Estado del 25 de septiembre y 1°
"Nada hay que autorice suponer semejante cosa, pues que las naciones hoy a
diciembre de 1917,28 de enero y 8 de febrero de 1919. N.A., D.S. 835.5045 / 7 32 punto de triunfar tienen dada en su vida pasada y en su conducta presente,
69 76. Peterson, Harold E, op. cit., pág. 357. Goñi Demarchi, Carlos A.; Scala, pruebas bien claras de su elevación de miras y del aprecio que les merece el
José Nicolás; Berraondo, Germán W. Yrigoyen y la Gran Guerra; aspectos desco- respeto de los pueblos libres.
nocidos de una gesta ignorada, págs. 99 a 103. "Creo, mi querido amigo, haberle expresado con toda sinceridad, si bien aca-
129 Goñi Demarchi, Scala, y Berraondo, op. cit., pág. 99.
so sin mayor cuidado, mi pensamiento, en este asunto al cual como Ud. dice muy
130 Ingreso por habitante medido en dólares 1990, Geary Khamis. Según Angus
bien, le debemos nuestra franqueza, que aun en caso de error es respetable por
Maddison, Monitoring the World Economy, 1820-1992, Centro de Desarrollo, ser igualmente patriótica. Le he escrito al correr porque he querido contestarle
O.C.D.E., 1995. en el acto mismo de recibirla. Crea que esta forma íntima de comunicarnos me es
muy grata y vea en mis palabras la sinceridad y el afecto de quien bien lo juzga a
1914 1918 pesar de nuestra distinta manera de apreciar los sucesos.
"Retribuyo para su distinguida señora el afectuoso saludo y lo abraza su
ARGENTINA 3302 3248 siempre amigo.
FRANCIA 3306 2373 Entre los extensos considerados del decreto del Poder Ejecutivo del 18 de
ALEMANIA 3227 3151 noviembre de 1918 de aceptación de la renuncia del embajador Rómulo Sebastián
ITALIA 2487 3317 Naón, pueden leerse los siguientes:
GRAN BRETAÑA 5038 5583 "...Que mal puede decir que esa política pudiera dificultar el acercamiento
ESTADOS UNIDOS 4805 5666 con los Estados Unidos de América desde que, habiéndosele encomendado de
acuerdo con sus propias insinuaciones la concreción de una forma de cooperación
131 Telegrama N° 686 de Tower a Balfour del 25 de octubre de 1918. P.R.O., F.O. económica, anuncia en su reciente telegrama de 20 de octubre el buen resultado,
132 ídem nota anterior. en principio, de esa gestión expresando que:

126 127
"El Departamento de Estado recibe con placer la proposición y que ese Go- 145 Documento citado por José F. Sívori en Honorio Pueyrredón, Buenos Ai-
bierno tendrá el mayor gusto en facilitar un arreglo semejante ..." res, Ed. El Parque, 1963, págs. 34 a 35. El texto completo del memorándum es el
"...Que durante su estada en el país, el señor embajador no propuso otra siguiente:
orientación de política internacional que la de aprovechar las franquicias y bene- "Embajada de los Estados Unidos de América. Memorándum N° 710".
ficios que la Nación venía prestando a los aliados, para obtener de éstos, en "El gobierno de los Estados Unidos desea que el embajador tenga ocasión de
reciprocidad, ventajas materiales; pensamiento que fue repudiado por el Gobier- hacer saber al presidente Yrigoyen que el gobierno de los Estados Unidos consi-
no por encontrar que desnaturalizaba el verdadero carácter de esos beneficios, dera que la próxima visita del secretario de Relaciones Exteriores de los Estados
puesto que habían sido inspirados por un espíritu eminentemente altruista y de Unidos al gobierno argentino pondrá de manifiesto, sin duda alguna, la alta y
solidaridad con los pueblos a quienes les eran acordados..." amistosa consideración de los Estados Unidos de América hacia la Argentina y
"...Que el señor embajador no puede quejarse de que en momento alguno la también el hecho de que no existe, ni jamás ha existido, vestigio alguno de roza-
Cancillería no le haya guardado todas las consideraciones a que era acreedor por miento por parte del gobierno de los Estados Unidos, con motivo de la política
su cargo y por sí, salvo que considere que se les ha faltado a ellas porque quien seguida por parte del gobierno argentino durante la reciente Gran Guerra".
ejerce la dirección superior de los negocios internacionales, no coincida con su "Tengo encargo asimismo de expresar a V.E. que el secretario, en su próxima
modo de encararlos... visita a V.E., tiene propósito de hacer referencia a las cuestiones surgidas de la
"Por tanto: alta consideración de su gobierno hacia la persona de S. E. y la República Argen-
El Poder Ejecutivo de la Nación, tina en la esperanza de estrechar para el futuro todo lazo posible de común inte-
DECRETA: rés y de antigua amistad que une a los dos países". "Buenos Aires, 4 de diciembre
Artículo 1°.-Acéptase la renuncia presentada por el Señor Doctor Rómulo S. de 1920".
Naón del cargo de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República Esta comunicación se refiere a la visita que realizó a la República Argentina
Argentina ante el Gobierno de los Estados Unidos de América dándosele las gra- el secretario de Estado Colby.
cias por los servicios prestados al país en su desempeño. 146Telegrama del embajador de Estados Unidos en la Argentina al secretario
Artículo 2°.- Comuniqúese, publíquese en el Boletín Oficial y dése al Regis- de Estado, del 22 de diciembre de 1920. F.R.U.S., 1920, pág. 233.
tro Nacional". 147 Un artículo publicado el 5 de noviembre de 1919 en The Washington Post
Fuente: Archivo del M.R.E. y C., Sección Primera Guerra Mundial. y firmado por Marques de Fonteno donde se afirmaba que en la Argentina había
137 Nota N° 278 de Tower a Balfour, del 6 de octubre de 1918. P.R.O., F.O. un sentimiento pro alemán, lo que fue desmentido por otro periodista en el mis-
138 ídem nota anterior. mo diario. El recientemente nombrado embajador en Washington, Tomás Le
139 Nota de Tower a Balfour, del 5 de diciembre de 1918. P.R.O., F.O. Bretón, se siente obligado a dirigirse a la prensa: "No puede decirse que el pri-
140 ídem nota anterior. Pueyrredón le confesó a Tower que tenía problemas mer mandatario de una nación sea germanófilo simplemente porque cree que no
de corazón y que "...tenía los más cálidos sentimientos hacia Inglaterra y que ha llegado el momento oportuno para llevar a su pueblo a la guerra". "Un sud-
hizo todo lo posible para mostrar la gratitud que la Argentina debe a nuestro americano rectifica una alusión en que se considera a Yrigoyen amigo de Alema-
país que tanto hizo por ella en el pasado y que aumentó en la estima de todo el nia", en The Washington Post, Washington, 8 y 10 de noviembre de 1919.
mundo durante el curso de la guerra". 148 Sir Maurice de Bunsen llegó a Buenos Aires en visita oficial el 31 de mayo
141 La Revista de Derecho, Historia y Letras fundada y dirigida por Estanislao de 1918. El Presidente lo recibió en una audiencia y luego lo despidió. El carácter
Zeballos fue durante toda la guerra un aliado intelectual de la política de neutra- de la visita, no obstante, sólo se vio reflejado en una comida ofrecida a la Misión
lidad de Yrigoyen. En el tomo LXVI publicado en 1920 en su sección Analecta se Especial encabezada por Bunsen.
lee lo siguiente: "... El presidente Yrigoyen exhibió un curioso deseo de evitar recibir al emba-
"La Neutralidad Argentina Justificada". Entre los argumentos más serios que jador británico". "Al principio adujo una indisposición y finalmente propuso que
aducían los partidarios exacerbados de la ruptura de relaciones y hasta de la gue- si aceptábamos ir a una recepción oficial ofrecida por el Dr. Luna, el vicepresi-
rra con Alemania, recordamos el del desprestigio en que caería la República entre dente de la Argentina, se podría arreglar para que sir M. de Bunsen tuviera
las potencias europeas después de terminada la guerra. Se preveía que nuestro cuantas entrevistas quisiera en la casa privada del Dr. Yrigoyen".
país sería aislado, odiado y humillado por las potencias vengativas. Esta Revista Anexo de la nota de Tower a Balfour del 9 de Abril de 1919. P.R.O., F.O.
sostuvo todo lo contrario con perseverante y difícil energía. Se lee en sus páginas 149 Nota de la Legación Británica en Montevideo al Foreign Office, del 9 de
que las potencias honrarían la lealtad y el buen sentido de la República al mante- abril de 1919. Reproducida en la comunicación N° 94 de Tower al Foreign Office,
nerse lejos del conflicto, reservando su influencia moral y sus recursos materiales del 9 de abril de 1919. P.R.O., F.O.
para contribuir a la reconstrucción y reconciliación humanas, en la hora de la paz, 150 Comunicación N° 94 de Tower al Foreign Office, del 9 de abril de 1919.
que señalaría responsabilidades y exigencias aún mayores que durante la guerra. P.R.O., F.O.
La actitud de Europa y de Estados Unidos, respecto de nuestro país, confir- 151 Este individuo que tenía una agencia de lotería en la calle Brasil N° 1044,
ma día a día el acierto patriótico de nuestras previsiones y pone en evidencia la según Tower "... goza de la confianza del presidente Yrigoyen" y en su negocio se
sinrazón y el error grave de los hombres públicos que predicaban apasionados y reunían "agentes de la policía secreta". Respecto a Scarlatto, de modesto origen
en lenguaje procaz la guerra o la ruptura". y reducidos medios de subsistencia, Tower expresa su sorpresa por los montos
142 La Razón, 10 y 11 de abril de 1917. que maneja en su cuenta. Afirma que una persona "opositor al gobierno" le infor-
143 La Nación, 26 de julio de 1919. mó "...que el presidente Yrigoyen estaba usando el Banco Alemán Trasatlántico,
144 Telegrama del secretario de Estado actuante al embajador en Argentina, bajo la cobertura del nombre de Scarlatto, para manipular los fondos de su par-
del 2 de diciembre de 1920. F.R.U.S., 1920, pág. 232. tido". P.R. O., F. O.

128 129
152 Nota N° 278 de Tower a Balfour, del 6 de octubre de 1918. En una nota del
5 de diciembre de 1918 de Tower a Balfour, el primero le relata una conversación
que ha tenido con el canciller Pueyrredón, donde éste le dijo a Tower que las
acusaciones contra Yrigoyen, señalándolo como simpatizante con las potencias
centrales, fueron causadas por el conde Luxburg, quien pretendió haber ganado
la confianza del Presidente. CAPÍTULO III
Pueyrredón le reprochó a Luxburg de haber mantenido una audiencia priva-
da con el Presidente y en otra actuó sobre Yrigoyen para impedirle que lo recibie-
ra. Le dice Pueyrredón que Luxburg quiso minar su posición en el gabinete y
pretendió ganar el apoyo del Presidente a su costa. El conde Luxburg, en sus
despachos a Berlín, pretendía demostrar su estrecha relación con Yrigoyen. "Esto La sociedad de las naciones
era totalmente inexacto", le dijo Honorio Pueyrredón a Tower. P.E.O., F.O.

El fin de la guerra fue un momento de júbilo y esperanza. Termi-


naba la masacre más terrible que registró la historia universal
hasta ese momento. Se imaginaba la utopía de un mundo nuevo.
Más de ocho millones de muertos (sin contar la Eevolución Rusa
y la Guerra Civil Española) fue el balance de una tragedia que
puso en tela de juicio los valores hasta entonces incontestados de
la civilización occidental. A ello debía sumarse la destrucción de
cientos de miles de casas, la caída brutal de la producción de bie-
nes, la grave situación financiera, más de un millón de muertos
por hambre, las epidemias o la gripe española, y las consecuen-
cias sociales que esas hecatombes causaron posteriormente en
los países beligerantes de Europa.
Fue en el continente americano desde donde se hizo oír un ale-
' gato a favor de una diplomacia abierta para poner fin a la histórica
política del equilibrio de poderes y sus recurrentes alianzas qxie
tan nefastas consecuencias habían demostrado tener para Europa
y el mundo. El sistema europeo, que la Santa Alianza había inau-
gurado luego de la derrota de Napoleón en 1815, funcionó sobre la
base del mecanismo de equilibrio de poderes y uso de alianzas,
ofensivas y defensivas, como instrumento fundamental de la polí-
tica exterior de las grandes potencias en ese continente. Para los
principales países europeos —Francia, Gran Bretaña, Suecia, Espa-
ña, Imperio Austro-Húngaro, Alemania, Prusia— el permanente
recurso de las alianzas fue un medio al servicio de sus fluetuantes
intereses políticos, comerciales o coloniales. La Primera Guerra
Mundial fue el último escalón, de aquel complicado ejercicio diplo-
mático que bajo el pretexto de buscar la paz preparó contiendas
militares porque se creyó que sobre el equilibrio de poderes podía
constituirse un sistema de convivencia permanente y seguro.
Aquella cultura de las cancillerías europeas, habituadas a com-
poner intereses dinásticos y a organizar empresas coloniales por
130 131
sobre la vida de los pueblos, era ajena a los ideales americanos Senado de Estados Unidos rechazará la ratificación del Pacto.
siempre más inclinados al Derecho que a la conquista, más dis- Wilson incomprendido e Yrigoyen —la historia parece confir-
puestos a la promoción de la Libertad que a la exaltación del poder. marlo— mal interpretado2. Ambos quedaron afuera de ese foro
Fue el presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, quien, que hubo de interpretar sus respectivos designios de convivencia
el 8 de enero de 1918, en su declaración sobre los fines pacíficos entre las naciones.
de su país ante la guerra, enunció los catorce puntos que pasaron Había un deseo de paz. Rusia estaba exhausta, en Europa occi-
a constituirse en un programa para el nuevo sistema que se pre- dental la opinión pública, hastiada por las masacres, quería libe-
tendía crear1. Además de propugnar una diplomacia a la vista de rarse del militarismo. Pero la paz se instaló con dificultad. Las
todos, sin secretos, la libertad de los mares y del comercio, la re- negociaciones que empezaron demasiado tarde —recién en enero
ducción de armamentos al mínimo compatible con la seguridad de 1919 tuvo lugar la primera sesión plenaria— fueron dominadas
nacional y otras medidas relativas a los territorios y países beli- por la personalidad avasallante de Woodrow Wilson, George
gerantes, propuso la creación de una novedosa organización in- Clemenceau (presidente de Francia) y Lloyd George (primer mi-
ternacional: "Es preciso que se constituya una asociación general nistro de Gran Bretaña) quienes, desconfiando de los diplomáticos
de naciones, en virtud de compromisos expresos, a fin de procu- bajo sus órdenes, decidieron controlar todas las etapas de la nego-
rar a los Estados, grandes y pequeños, garantías mutuas de inde- ciación. Muy pronto Wilson se percató de la dificultad de llevar a la
pendencia política e integridad territorial" (punto 14). práctica una transparencia absoluta cuando se trataba de gestio-
Era la primera vez que un jefe de Estado de una gran poten- nes diplomáticas, pues en Versailles muchas negociaciones tuvie-
cia proponía un cambio fundamental en la cultura diplomática ron que ser confidenciales, como lo confirman las más de ciento
cuyo prestigio había prevalecido durante más de un siglo en el cincuenta reuniones a puertas cerradas entre los jefes de gobierno
mundo. Era la visión de un idealista que se oponía al realismo de de Gran Bretaña (Lloyd George), Francia (Clemenceau) e Italia
la política de poder; era la expresión de un anhelo compartido por (Orlando), custodiados por fusileros navales, reuniones a las cua-
muchos que, como él, buscaban asegurar la paz no como un mero les asistían sólo un secretario e intérprete por delegación3.
juego de equilibrios sino con el peso de una garantía que debía Wilson llega a París, donde la conferencia de paz tenía lugar, en
plasmarse en un compromiso, que surgiera de un acuerdo inter- enero. Requerido por las elecciones de noviembre en su país, partió
nacional, en el que participaran todos los Estados. para volver recién el 14 de marzo. En medio de las negociaciones
Desde el sur del continente, Hipólito Yrigoyen compartía esa Clemenceau fue tiroteado por un terrorista y sin Wilson, poco avan-
misma visión ecuménica y pacifista, que confirmará en todas sus zaron las discusiones. Los reclamos de Francia que pedía "repara-
alocuciones y directivas gubernamentales relativas a su política ción integral" y completa soberanía sobre el territorio del Sarre,
internacional. ocupación aliada en el Rin con cabeceras en varias ciudades; los
El curso de las negociaciones de paz consagradas en el Trata- pedidos de los italianos quienes invocando tratados secretos que-
do de Versailles y la puesta en marcha de la Sociedad de las Na- rían la posesión de Fiume; las exigencias de Bélgica, primera vícti-
ciones, por distintos motivos y desde las antípodas, decepcionará ma de la invasión alemana, que pedía tener la prioridad en recibir
por igual a ambos jefes de Estado. En el caso de Wilson, líder de las compensaciones y/o los planteos de los japoneses que pretendían
una potencia beligerante, por el rechazo que su propio Congreso para sí la posesión china de Shantun recuperada de los alemanes
hizo del Pacto de la Sociedad de las Naciones; en el caso de Yrigo- invocando para ello también acuerdos secretos; eran pretensiones
yen, líder de una potencia neutral, por la confusa y complicada que no parecían fáciles de conciliar en un clima político donde el
gestión diplomática que se hizo de sus directivas políticas. reparto de los desagravios era tan conflietivo como los deseos de
El presidente Woodrow Wilson, aquel que ante la Conferencia protagonismo. En fin, un gran rompecabezas de heridas y repara-
de París diría con todo entusiasmo "ha nacido una cosa con vida", ciones que finalmente se compatibilizó en un tratado de paz cuyo
será derrotado en el Senado de su país por la mayoría republicana texto le fue entregado, el día 7 de mayo, al conde Ulrieh von Broc-
que había ganado las elecciones en noviembre de 1918. A pesar del kdorff Rantzau, jefe de la representación alemana, quien lo recibió
apoyo que el Pacto de la Liga recibió de prestigiosos políticos como sin ni siquiera levantarse de su silla. Era la impuesta penalidad de
Herbert Hoover, Charles Hughes o Frank Kellogg, de las universi- los aliados a los culpables de la guerra. Los alemanes, a pesar de
dades, de sindicalistas, profesores y escritores, la campaña anti ellos, firmaron el Tratado de Versailles el 28 de junio de 1919.
Sociedad de Naciones triunfará. El 10 de noviembre de 1919, el Pocos tratados de paz fueron tan criticados, por vencedores y
132 133
vencidos, como lo fue el de Versailles de 1919. Los franceses esta- liado, con gran pompa se inauguró, el 18 de enero de 1919, la
ban insatisfechos porque no les daba la seguridad militar que Conferencia de Paz con la presencia del primer ministro, Lloyd
pretendían ni las compensaciones materiales que creían mere- George, por Gran Bretaña; el presidente G. Clemenceau por Fran-
cer. En Estados Unidos y Gran Bretaña la opinión cambió hasta cia; el secretario de Estado E. Lansing por Estados Unidos; el
la hostilidad. Los aislacionistas en Estados Unidos lograron blo- primer ministro Orlando por Italia y el general Liang por China.
quear la ratificación del convenio constitutivo de la Sociedad de Con las demás representaciones eran veintiséis países presen-
las Naciones, mientras los liberales reprochaban a Wilson haber tes, entre los qxie figuraba Brasil representado por el embajador
renunciado a sus ideales al ser parte de un tratado de paz que Magalhaes Cologeras. El diario La Prensa de Buenos Aires, des-
imponía tan severas sanciones a los vencidos. Si bien en Gran tacaba la "suma seriedad" con que los delegados llegaban al sitio
Bretaña la opinión comenzó siendo favorable —sólo dos miem- de esa conferencia, en circunstancias, al decir de su presidente
bros del Parlamento votaron en contra del tratado—, algunos labo- George Clemenceaxi, en que "el mundo tiene hambre y sed de
ristas y la opinión independiente estimaban improcedente que el paz". Mientras Lloyd George no ahorraba halagos y elogios a Cle-
rey Jorge V se haya desplazado a la Estación Victoria para recibir menceau, el presidente francés Eaymond Poincaré anunciaba que
a Lloyd George de vuelta de la conferencia de París, en señal de en ese instante terminaba "el ciclo de los horrores". El correspon-
triunfo y satisfacción por los logros de la negociación. sal de La Nación consignaba lo siguiente en su despacho: "Los
En Inglaterra el prestigioso pensador y economista John diarios consideran al 18 de Enero como una de las más grandes
Maynard Keynes fue quien demolió la última respetabilidad del fechas de la historia de la humanidad"6.
Tratado de Versailles en un folleto que alcanzó gran notoriedad, El Pacto de la Liga de las Naciones formaba parte integrante
y que tuvo por elocuente título "Las Consecuencias Económicas de los tratados de paz. Si bien su texto fue aprobado en abril de
de la Guerra" (Londres, 1919). Keynes sostenía que las repara- 1919, se estableció qtie sólo entraría en vigor al mismo tiempo
ciones impuestas a Alemania eran tan absurdas como crueles. que lo hiciera el Tratado de Versailles, es decir el 10 de enero de
Esta cuestión de las indemnizaciones que debía pagar Alemania 1920. La primera reunión del Consejo de la Liga se realizó inme-
no sólo provocó serias diferencias entre Francia y Gran Bretaña diatamente después de la ratificación del Tratado de Versailles,
sobre la forma de su distribución sino que fue el factor determi- despertando esperanzas que el tiempo habrá de fmstrar. La au-
nante de tina hiperinflación que desestabilizó socialmente al pue- sencia de Estados Unidos lo privará de un contrapeso necesario
blo alemán. El Tratado de Versailles terminará siendo el germen ante las rencillas, violaciones y final impotencia en que cayó frente
de una revancha militar cuya brutalidad hasta entonces la hu- a las complicaciones crecientes de la política europea. Su existen-
manidad no había nunca conocido. cia terminó de hecho al declararse la Segunda Guerra Mundial y
La revolución bolchevique en Eusia y la lucha de clases qxie de derecho en abril de 1946, cuando ya la Organización de las
ella difundió en el mundo darán prestigio universal a una doctri- Naciones Unidas había nacido.
na que costará muchas más vidas humanas que las que la guerra La participación argentina en el proceso que llevó a la crea-
había sacrificado. La ideología se instalará para decretar un com- ción de la Liga comienza, a nuestro punto de vista, durante la
bate social que justificará, durante varias décadas, los más san- Conferencia de Paz. El 18 de diciembre de 1918 el canciller Ho-
guinarios extremismos. Europa entrará sin darse cuenta en la norio Pueyrredón le envía un telegrama al ministro Marcelo T.
era de los totalitarismos. de Alvear en París, solicitándole obtenga una audiencia con el
El anhelo de crear una Sociedad de Naciones se inspiraba en presidente Wilson para manifestarle el interés argentino de es-
la idea de que la guerra de agresión era un crimen para la huma- tar representado "en el Congreso en que se discuten principios y
nidad y, por lo tanto, ello justificaba hacer todos los esfuerzos se resuelven cuestiones de interés general para los Estados". Al-
para lograr un compromiso político que evitara su repetición. Una vear creyó que el gobierno pretendía intervenir en la conferencia
larga tradición de propuestas semejantes dará autoridad a este y pide una aclaración. Pueyrredón le contesta que "no se refiere a
nuevo proyecto4. Muchos estudios y propuestas de asociaciones, intervenir en la Conferencia" sino en los "congresos donde se dis-
personalidades políticas y gobiernos, habían echado a rodar esta cutan principios..."6. El gobierno argentino no quería participar
idea en la opinión pública que a mediados de 1915, en pleno con- en la paz que negociaban los beligerantes sino en el Congreso del
flicto, había acuñado el nombre de Liga de las Naciones. cual surgiría la Sociedad de las Naciones.
Cuando terminaron las sesiones del Consejo Supremo Intera- Fue así que se invita a la Argentina en su calidad de nación
134 135
neutral a participar en algunas reuniones. Pero como los aliados los Aliados en marzo. Se extendió en elogios a la Sociedad de las
no podían "consultar oficialmente" a los gobiernos neutrales, se Naciones porque "ella significa un progreso y afianza principios
invita a nuestro país a "consultas privadas sin carácter oficial" que el gobierno argentino no vaciló en aceptar". Pero quiso en esa
en una reunión que tendría lugar el 20 de marzo7. oportunidad aclarar la posición de su gobierno.
El 19 de mayo el ministro Alvear comunica a Pueyrredón que los
Aliados deseaban conocer la opinión argentina, como potencia neu- "Invitado para estudiar el proyecto de una Conferencia privada y ente-
tral, pero señala que las consultas serían privadas y tendrían lugar ramente sin carácter oficial, en razón de que los neutrales no interven-
al día siguiente. ¡Los europeos no podían abandonar las viejas tradi- drían en las conferencias públicas, contestó (el gobierno): que aceptaba
ciones del secreto! Y... sin duda olvidaron en esa circunstancia las concurrir a la discusión general con el más amplio espíritu y con el
reglas de cortesía. Pueyrredón instruye a Marcelo T. de Alvear di- propósito de propender a la realización y estabilidad de la Sociedad de
ciéndole que no podían aceptarse las discusiones "privadas", pues las Naciones, pero que no creía discutir sus bases en reuniones priva-
no correspondía, en el nuevo organismo, distinguir entre beligeran- das ni que debía mantenerse el distingo de beligerantes y neutrales, ya
tes y neutrales y que no podía tampoco admitirse la exclusión de las que esa Liga tendría por objeto establecer y regir la paz futura entre
potencias neutrales en las conferencias públicas. Por otra parte, la todas las naciones del mundo. El representante argentino en París ex-
Argentina sostenía que la cuestión de la Liga y los tratados de paz presó estos puntos de vista en las reuniones celebradas, y aprovecha-
eran instancias negociadoras que no debían mezclarse. Supeditar la das las bases generales, la República acaba de ser invitada a adherir-
creación de un organismo internacional al proceso de paz era un se, debiendo concurrir a las sesiones públicas que tendrán lugar para
error, pues, en opinión de nuestro gobierno, debía aplicarse el prin- la organización definitiva de la Sociedad de las Naciones"10.
cipio de res ínter olios acta. Finalmente, la Argentina recibió una
invitación oficial de adhesión para participar en las reuniones pú- La posición principista sostenida por el gobierno sin duda tuvo
blicas, a lo que nuestro país accedió8. fundamentos irreprochables, pero la dinámica de las negociacio-
No estaba el gobierno dispuesto a ser discriminado por el hecho nes iniciadas seis meses antes entre los gobiernos que habían
de su neutralidad, menos aún cuando algunos Estados intervinientes estado involucrados en el conflicto no dependió en ningún mo-
en la Conferencia habían simplemente roto relaciones. La posición mento de la opinión de aquellos ajenos a la guerra. Ya en el mes
argentina tenía, sin duda, fundamento en ese contexto internacio- de enero los Aliados, bajo la dirección casi exclusiva del triunvi-
nal en el que se pretendía, según el presidente Wilson, cambiar el rato Wilson, Lloyd George, Clemenceau, habían convenido entre
secreto por una transparencia, la política de equilibrio de las gran- sí un texto y, de hecho, el convenio constitutivo de la Sociedad de
des potencias por la diplomacia abierta sin exclusiones. A pesar de Naciones formaba parte del Tratado de Paz.
lo proclamado en los catorce puntos del presidente norteamericano, Reunida la Conferencia, a iniciativa del presidente Wilson se
de hecho se restauraba la práctica de conferencias privadas. creó un Comité Ejecutivo compuesto por representantes de las
En realidad la situación merece un análisis más cuidadoso. grandes potencias, es decir Francia, Estados Unidos, Inglaterra,
La Conferencia de Paz era por su naturaleza y propósito un foro Italia y Japón; y cuatro representantes de "pequeñas naciones" a
para las potencias beligerantes, quienes estaban abocadas a dis- saber Grecia, Bélgica, Brasil y España. El ministro argentino en
cutir lo que será el llamado Tratado de Versailles. El Pacto, en París, Marcelo T. de Alvear, comunica al canciller el 10 de mayo
cuya preparación la Argentina pretendía hacer oír su voz, era de 1919 que la Argentina ha sido invitada a acceder al Pacto, sin
parte del Tratado de Versailles, de allí la dificultad procesal de reservas, en un plazo de dos meses. En esa comunicación le acla-
intervenir en esa etapa. Los Aliados, que impondrían las condi- ra que "la Sociedad de Naciones entrará en vigor en cuanto sea
ciones de la paz, no habían previsto una conferencia separada firmado y ratificado el Tratado de Paz"11.
para negociar el Pacto constitutivo de la futura Liga. En su comunicación, Alvear señalaba cuáles eran los países
Alvear concurrió a la reunión del 20 de marzo que presidió sir que, como la Argentina, habían sido invitados como miembros
Robert Cecil, hizo una declaración de adhesión a la Liga pero originarios (Chile, Colombia, Dinamarca, España, Noruega, Pa-
formuló reservas sobre el procedimiento y carácter de la reunión9. raguay, Países Bajos, Persia, Suiza, El Salvador, Suecia y Vene-
El presidente Hipólito Yrigoyen evocó en su mensaje inaugu- zuela). Pueyrredón le da inmediatas directivas: "Conforme al ar-
ral de las sesiones del Congreso argentino de ese año 1919, aque- tículo 1° el Pacto de la Liga de las Naciones, el Poder Ejecutivo ha
lla respuesta que el gobierno dio a la invitación que le hicieron resuelto adherirse a él sin reserva alguna. Haga pública esta reso-
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Ilición, Puede vuestra excelencia, depositar en la secretaría la co-
municación correspondiente"112. La Argentina se hace presente
El 18 de julio, el ministro Alvear presenta en nombre del go-
bierno argentino una nota al secretario general de la Liga adhi- El 15 de noviembre de 1920 se inauguraba en Ginebra la pri-
riendo "sin reservas al Pacto"13. Pero Eric Drummond —futuro se- mera Asamblea General de la Liga. La gran ceremonia se prepa-
cretario de la Sociedad de Naciones—, al acusar recibo de la nota raba con la pompa suficiente como para disimular las numerosas
de Alvear y felicitarlo por la adhesión, le hace presente que la So- críticas que empezaban a oírse en contra de las disposiciones del
ciedad de Naciones no está constituida legalmente y le solicita aclare Tratado de Paz. El impacto de la revolución bolchevique en Rusia,
lo siguiente: "Si la comunicación que me ha dirigido significa que las reacciones emocionales que en Alemania suscitó la creación
la República Argentina desea adherir a la Sociedad tan pronto como de mandatos para asumir el control de sus ex colonias alemanas,
la comunicación de las necesarias ratificaciones al Tratado de Paz las tensiones que en Europa suscitaba el avance soviético, la eap-
le aseguren formalmente su posibilidad". Alvear es escueto en su ttira de Odessa por el Ejército Rojo, la formación de la pequeña
respuesta del 28 de julio le ratifica que la Argentina adhiere y que entente (Checoslovaquia, Yugoslavia y Rumania), la toma de
ratificará esta adhesión cuando las Cámaras aprueben el Pacto. Fiume por un ejército italiano no oficial y la fundación en 1919
La adhesión fue registrada formalmente en julio. de los/asczo por Benito Mussolini, no parecían ser buenos augurios
Para Yrigoyen, la Argentina se había adherido, para Drummond para la deseada pacificación.
la Argentina iba a adherir ni bien el Pacto entrara en vigencia, es Había llegado el momento de designar la delegación que re-
decir cuando el Tratado de Paz ñiera ratificado. En oportunidad de presentara a la Argentina en la primera Asamblea de la Liga. El
una reunión en el Senado, H. Pueyrredón complicó más el asunto Presidente confió al canciller Honorio Pueyrredón la jefatura de
al declarar: "La adhesión sin reserva era el principio: pero en ma- la misma, y como delegados designó a Marcelo T. de Alvear y Fer-
nera alguna obligaba a aceptar los términos del Pacto"14. nando Pérez, ministros en Francia y Austria respectivamente16.
El rodeo epistolar entre Alvear y Drummond tiene sxi tercer La historia de la actuación de esta delegación es rica y en
acto cuando George Clemenceau, en su calidad de presidente del algunos aspectos confusa. Los que intentaron reconstruir la me-
Consejo Supremo de las Naciones Aliadas —luego de entrar en moria de los sucesos no siempre son coincidentes. Quizás esa con-
vigencia el Pacto—, le dirige, el 10 de enero de 1920, un telegrama fusión ya había comenzado con las circunstancias que rodearon
al presidente de la Nación Argentina invitando a su país a "adhe- la adhesión argentina al Pacto.
rir al Pacto", acto que ya Alvear había formalizado seis meses an- Antes de embarcarse la delegación hacia Europa a bordo del
tes. Yrigoyen fue fiel a la lógica de su posición, y disimulando quizá trasatlántico Avon, Honorio Pueyrredón retó a duelo al senador
su exasperación ante el desprolijo método de la Sociedad de Nacio- Benito Villanueva porque éste lo acusó de haber incurrido en una
nes, le contesta al primer ministro francés el 16 del mismo mes: "falsedad", al considerarse un mensaje de aquél criticando a los
senadores, quienes lo habían citado en sesión secreta para reque-
"He tenido el honor de recibir la invitación de Vuestra Excelencia en rirle datos sobre las relaciones con los países vecinos. Pueyrredón
conformidad con el Tratado de Paz para que la República Argentina recibió la citación como un síntoma de desconfianza de parte del
acceda al Pacto de la Liga de las Naciones y me es grato trasmitir a Senado y algunos de sus miembros hasta llegaron a afirmar, por
Vuestra Excelencia la ratificación del gobierno argentino a los térmi- su parte, que había sorprendido su confianza en circunstancias de
nos de adhesión expresados en nota del 18 de Julio de 1919, dirigida otorgarle el acuerdo como embajador para concurrir a la asamblea
al señor secretario general de la Sociedad de las Naciones, por nues- de la Sociedad de Naciones. La "reparación" de una injuriosa frase
tro representante en Francia, su Excelencia el señor Marcelo Alvear"1^. del senador obligó a designar padrinos, eligiendo como arma ritual
sable de filo, contrafilo y punta, pero el lance fue finalmente evita-
El gobierno argentino no veía la razón de comprometerse en do gracias a la juiciosa habilidad de un arbitro que pudo desatar el
términos del Tratado de Versailles, ni por qué causa debía pre- entuerto17. Eran tiempos, aquéllos, en que el honor no permitía
sentarle a Clemenceau una adhesión que ya había formalizado ninguna duda sobre la rectitud de una persona.
por nota seis meses antes. Antes de viajar a Europa, Pueyrredón había conversado lar-
gamente con el presidente Yrigoyen y conocía su pensamiento a
fondo. A instancias del subsecretario Diego Luis Molinari puso
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en papel un texto de instrucciones escritas que fueron redacta- del mundo. Menos preocupado en introducir enmiendas en un Pac-
das por el doctor Daniel Antokoletz y que figuran en los docu- to que representaba el equilibrio de complicados compromisos, sólo
mentos oficiales. Hay quienes afirman que el doctor Yrigoyen ni pretendía instalar la presencia argentina en el nuevo foro. No po-
aprobó ni conoció semejantes instrucciones; otra opinión dice que díamos olvidar que la Sociedad de Naciones era el fruto de una gue-
el presidente Yrigoyen las aprobó el 7 de octubre18. Tenían diecio- rra y prenda política que sus vencedores impusieron a los vencidos.
cho puntos claramente redactados. La posteridad no ha podido develar con certeza el clima de las discu-
Cabe recordar algunas de sus directivas. No debería el Pacto siones que han tenido lugar entre Alvear y Pueyrredón.
hacer distingos entre beligerantes y neutrales, todos los Estados Al final del gobierno de Hipólito Yrigoyen, se decidió imprimir
que lo quisieran debían ser admitidos, propugnaba suprimir la una publicación oficial titulada La República Argentina ante la Liga
denominación de potencias "Aliadas y Asociadas", la Asamblea de las Naciones en la que se recopilaban los antecedentes de aquella
debería tener competencia para codificar el derecho de gentes, primera actuación en París y Ginebra. Esta publicación luego se
era imperativo respetar el derecho de igualdad de los Estados en ocultó bajo distintos pretextos, al parecer para no molestar al futuro
la elección del Consejo, se sostenía que el principio de arbitraje presidente Alvear21. Un folleto publicado en 1923 hace alusión a la
general y obligatorio debía consagrarse en el Pacto así como la publicación oficial ocultada y a lo que ocurrió en Ginebra22:
creación de una corte permanente de justicia internacional pro-
pugnaba que los pueblos bajo mandatos coloniales debían consti- "Otro de los aspectos interesantes de ¡agestión es qué nos presenta la
tuirse con el tiempo en Estados libres e independientes. En fin, ausencia casi completa de unidad de criterio entre el presidente de la
confirmaba los principios fundamentales de igualdad de los Es- República y el ministro Pueyrredón, y que provoca más de un inte-
tados, autodeterminación, libertad de los mares, la restricción rrogante, esta vez sin respuesta posible,., entre el presidente Yrigoyen,
del concepto de contrabando (de guerra) con reglas precisas al que representaba la ilusión y la fantasía, y el doctor Alvear, que re-
respecto y "la existencia de una moral internacional"19. presentaba la verdad y la realidad, el doctor Pueyrredón zigzaguea-
Los delegados permanecieron varios días en París antes de via- ba sus pasos imprecisos, con la mejor intención del mundo, anheloso
jar a Ginebra. Pueyrredón los reunió en el Hotel Majestic, y leyó de de soluciones a un tiempo mismo equidistantes e irreprochables. Y no
viva voz sus o las instrucciones. De inmediato el clima que había podía ser: acercándose a Alvear, se alejaba de Yrigoyen. Optó al fin,
sido de cordialidad se transformó en un seminario de opiniones por alejarse de Alvear".
encontradas, donde la autoridad del canciller no fue suficiente para
conciliar las disidencias y críticas que las instrucciones suscita- Ginebra era una ciudad provinciana y modesta. El día que se
ron. Marcelo T. de Alvear optó por elevarle una larga carta a Pue- inauguró la primera asamblea el sol brillaba sobre el lago Leman,
yrredón donde analizaba punto por punto las instrucciones que él que siempre trae el recuerdo de vacaciones, fotografías o los libros
había traído de Buenos Aires. Se manifestó contrario a que se de- de viaje. En la primera Asamblea muchos delegados eran persona-
fendiese el principio de la adhesión de todos los Estados porque así lidades famosas. Las repúblicas americanas se distinguían de
apareceríamos como "abogados de Alemania"; era asimismo con- manera especial. El miembro de la Asamblea más admirado fue el
trario a la elección democrática del Consejo. Las instrucciones pe- famoso jurista Raúl Fernández que tanto había trabajado en la
dían suprimir las palabras "aliadas y asociadas" y Alvear sostenía redacción del Estatuto del Tribunal Permanente de Justicia.
que las mismas derivaban de la guerra y no querían significar una La Asamblea duró cinco semanas completas. Al comienzo de la
preeminencia20. Quería Alvear —como Fernando Pérez, ministro sesión se tuvo la noticia que Turquía había invadido Armenia. Se
en Viena y también miembro de la delegación— que la Argentina intentó una gestión de persuasión a través del presidente Wilson en
se adhiriese y respetara el Pacto con sus fallas y contradicciones. compañía de los gobiernos de España y el Brasil. Antes que pudie-
No debía intentarse modificarlo pues era una parte del Tratado de ran cumplir su cometido, Armenia había dejado de existir. La noti-
Versailles. A pesar que H. Pueyrredón expresó que tomaría en con- cia llegó como un pájaro de mal agüero. Armenia sería la primera
sideración las observaciones presentadas por los miembros de su víctima que la Sociedad dejaba caer en manos de la prepotencia.
delegación, de hecho la unidad estaba quebrada. Luego de inaugurada la Asamblea, la delegación argentina pre-
Alvear, residente en París, estaba sin duda más cerca de los acon- sentó sus enmiendas al Pacto según las interpretaban las instruc-
tecimientos que habían precedido la creación de la Sociedad de las ciones que llevó Pueyrredón con el aditamento de una directiva
Naciones. Realista, no creía posible imponer una visión argentina que recibieron el 17 de noviembre desde Buenos Aires, el mismo
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día en que el canciller pronunciara su discurso. En ella se estable- Las enmiendas serían presentadas con posterioridad ai <üs
cía que los argentinos no debían comprometerse en ninguna cues- so de Pueyrredón para que, luego de su estudio en comisiones^
tión parcial sin antes "resolver la proposición fundamental", es decir discutieran en la Asamblea, tal como se comunicó a la Cancillería
la admisión de todos los Estados soberanos en la Sociedad de Na- por telegrama del mismo día 17. El presidente Yrigoyen, que al
ciones23. Posteriormente la Argentina presentará otras enmiendas. parecer se irritó por el proceder de su canciller, quien no lo inter-
El día 17 de noviembre fue solemne para la Argentina. El can- pretó o echó al saco su anterior directiva (Telegrama N° 4 de ese día
ciller Honorio Pueyrredón, luego de haber sido designado uno de 17 de noviembre), le envía una nueva y contundente instrucción a
los seis vicepresidentes de la Asamblea, pronunció su discurso través del ministro Torello, interino de Eelaciones Exteriores25:
ante una sala repleta, presidida por el belga Paul Hymans.
Lxiego de relatar la conducta diplomática argentina durante ".. .El gobierno argentino, considerando la situación planteada por el
la guerra, el discurso se explaya sobre los grandes principios de la discurso pronunciado por V.E. y atendido a la línea de conducta ya
posición argentina pero no plantea cuestiones de previo pronun- fijada en las instrucciones dadas, y en la situación que al día presenta
ciamiento como el Presidente le había instruido hacer. La propo- la orientación de la Asamblea, renueva a V.E. el firme propósito de que
sición fundamental, qtie era la admisión de todos los Estados, antes de entrar a ninguna cuestión de la orden del día, se exija como
sólo mereció una mención en el discurso. Algunos párrafos son indispensable de previo y especial pronunciamiento, la admisión de
los siguientes: todos los Estados soberanos a la reunión de Ginebra. Si por cualquier
motivo la moción no prosperara o fuera aplazada, el gobierno argenti-
".. .La República Argentina considera que es esencial que todos los Esta- no, estimando en su debido valor las intenciones de las naciones con-
dos soberanos reconocidos por la comunidad internacional sean admiti- currentes, participa que no puede continuar asistiendo al Congreso,
dos a formar parte de la Liga de las Naciones, de tal modo que su no por desvirtuarse el fundamental propósito que inspirara la convocato-
incorporación sea el resultado de una decisión voluntaria de su parte..." ria y su asistencia al mismo. En este caso, la delegación argentina
".. .No se puede asistir a esta primera Asamblea sin hacer constar con procederá sin demora alguna a retirarse, presentando la nota en que
pesar la ausencia de los Estados Unidos de América, y la delegación dejará constancia explícita de su punto de vista y de los ideales que
argentina hace votos porque se encuentre una fórmula que permita mantiene en esta hora histórica para los destinos de la civilización.
que ese país pueda colaborar en la obra de la cual fue uno de los (...)
principales iniciadores". "...Hay que ser radical en todo y hasta el fin, levantando el espíritu
"La República Argentina estima que todos los miembros del Consejo por sobre el medio y el ambiente, cualquiera que él sea, teniendo muy
deberían ser elegidos por la Asamblea de conformidad con el princi- presente siempre que la Argentina en las horas que felizmente ha
pio de la igualdad de los Estados, para que en un espacio de tiempo llegado a culminar, no debe identificarse sino con proposiciones per-
dado, todas las naciones que forman parte de la Liga hayan estado durables propias de la esencialidad determinante del Congreso. No
representadas en el Consejo..." consiguiéndolo, debe dar una segunda nota, cual es la de no solidari-
".. .Sostenemos el principio del arbitraje obligatorio para todos los con- zarse con cualquier sanción que fuere, si no lleva en sí esa orienta-
flictos, salvo las cuestiones que afectasen los preceptos de la constitu- ción fundamental, en la seguridad de que ella será considerada como
ción política de los Estados, y nos declaramos partidarios de una lógica consecuencia de la anterior"— (Fdo.): Torello".
Corte de Justicia investida de jurisdicción..."
"...Es necesario establecer una cooperación económica, una especie de Pueyrredón trató de tranquilizar los ánimos en la Capital,
'estatismo internacional', por cuyo medio los gobiernos puedan coor- enviando una comunicación en la que explicaba que las propues-
dinar su acción social, defendiendo al mismo tiempo el interés colec- tas antes de votarse en la Asamblea en pleno debían ser tratadas
tivo contra la presión del interés privado..." previamente en las comisiones26. La cortesía del lenguaje de la
"La obra tan noble y tan grande que el mundo se propone realizar al respuesta que recibió no fue suficiente para contener la repri-
formar esta Liga de las Naciones exige, seguramente, el altruismo de menda del Presidente. El telegrama del 21 de noviembre parecía
parte de todos los países y un esfuerzo supremo, mirando el porvenir". dirigido a golpear la cabeza obstinada de delegados, que se creían
autorizados a interpretar más que a cumplir las instrucciones
Al decir de Diego Luis Molinari la proposición fundamental del Presidente:
"se había esfumado en manos de nuestros delegados"24.
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".. El previo y especial pronunciamiento no se refiere a que el Congre- de la universalidad, la elección democrática de los miembros del
so se pronuncie inmediatamente sino a que la Delegación Argentina Consejo y la instauración de una Corte de Justicia y arbitraje con
no se comprometa en nada ni en ideas ni en los proyectos ni en las jurisdicción obligatoria. No eran cuestiones de orden secundario
votaciones hasta que no se trate el asunto fundamental. La tesis ar- sino proposiciones de fondo para fortificar la institución interna-
gentina, como lo esperábamos, ha producido gran sensación en el cional con que se pretendía inaugurar un nuevo sistema interna-
país, pero hay que mantener el celo del concepto para no llegar a cional. Lord Balfour, el delegado de Gran Bretaña, fue muy claro
desprestigiar su alto significado. Por eso dije a Vuecelencia en tele- en la sesión plenaria del día 2 de diciembre: "si aportásemos hoy
grama número 6 que mantenga una actitud radical desde el princi- mismo una enmienda al Pacto de la Liga de las Naciones, cam-
pio al fin en el fondo y en la forma.— ( Fdo.): Torello"Z7. biaríamos con ello el Tratado de Versailles, del que el Pacto es
parte integrante. La comisión ha sido unánime en aplazar para
Finalmente, la delegación argentina presenta las enmiendas a más tarde toda modificación a este instrumento que ha sellado la
la Secretaría luego de no pocas discusiones entre Alvear, Pérez y paz en el mundo"30. Este confuso episodio de las enmiendas ar-
Pueyrredón sobre la forma de hacerlo. Las mismas no cayeron bien gentinas fue objeto, algunos meses después, de un entredicho entre
entre las delegaciones de los países aliados, quienes usaron de los Pueyrredón y Drummond, según consta en la documentación del
procedimientos ya aprobados para dilatar su consideración. De Archivo de la Sociedad de las Naciones31.
todas formas no era posible que la Asamblea tratara una moción Por nota del 21 de marzo de 1921, el ministro Pueyrredón le
conteniendo un "principio esencial" antes de que fuese considera- aclara a sir Eric Drummond, secretario general de la Sociedad de
da por una comisión. Alteraba las bases constitucionales de la So- las Naciones, que todas las proposiciones hechas por la Argentina
ciedad que acababa de nacer. La enmienda argentina, como mu- habían sido de acuerdo a los procedimientos y resoluciones de la
chas otras, fue dejada para una futura consideración. Tocaba uno Asamblea. Esta carta responde a una de Drummond al canciller,
de los temas más sensibles de aquel tiempo: Alemania28. de fecha 22 de enero, en la cual el secretario general le dice que la
La Asamblea en su sesión del 2 de diciembre decide aplazar Argentina había presentado algunas enmiendas y que la única for-
la discusión de las enmiendas al Pacto presentado por varios paí- mulada en términos precisos fue la relativa a la admisión de todos
ses, entre otros el nuestro. A moción del delegado de Portugal se los Estados, la que fue enviada a la comisión respectiva. Drummond
votó enviarlas a una comisión especial que trasmitiría su infor- solicita aclare si el deseo del gobierno argentino es de someter a la
me el año próximo. Comisión "otras" enmiendas que no fueron presentadas oficialmen-
Hubo a este respecto un incidente entre el delegado de Fran- te por la delegación argentina pero que Pueyrredón mencionaba
cia y el presidente de la Asamblea. El primero consideró que se en su carta del 4 de noviembre cuando anunció su retiro. Drummond
necesitaba unanimidad, según el reglamento, para aplazar el tra- le pide que formule en términos precisos sus enmiendas al Pacto.
tamiento de las propuestas argentinas, mientras el presidente En su carta del 31 de marzo el canciller le contesta que los
Hymans sostenía lo contrario. Pueyrredón al principio se opuso pedidos de enmienda están registrados en documentos oficiales
al aplazamiento pero luego lo consintió. Cuando al año siguiente, de la Sociedad de las Naciones:
en la segunda sesión de la asamblea, las propuestas fueron re-
chazadas, Pueyrredón decepcionado declaraba: "Sabía que los Propuesta relativa a la admisión de todos los Estados (figura en la
Aliados nunca las aceptarían"29. pág. 152 del periódico de la Asamblea N° 5 del 5/12/1920).
De nada valió que la delegación argentina sostuviera la nece- Propuesta relativa a la composición del Consejo figura en las Actas
sidad de tomar en cuenta y discutir las enmiendas y que con un de la Primera Comisión (pág. N" 8 del 3/12/1920).
criterio democrático se oyera una opinión distinta a la de las gran- Propuesta relativa al arbitraje y jurisdicción obligatoria de la Corte
des potencias. Unas se referían a la relación entre el Pacto y el Permanente de Justicia Internacional (publicada en doc. N°217 del
Tratado de Versailles y otras eran aquellas que tenían por propó- 1/12/1920).
sito, como lo afirmaba la Argentina, de "modificar el Pacto con el Propuesta relativa a la admisión de sus derechos a voto de los Esta-
noble fin de asegurar a la humanidad en el porvenir la liberación dos que no son aún reconocidos como Estados Soberanos por la Co-
de las guerras, la soberanía del derecho, la solidaridad práctica y munidad Internacional (publicado en el doc. de la Asamblea N° 20/
la igualdad entre todos los Estados". En realidad las enmiendas 65/10 E. 7).
argentinas enfocaban, como se ha dicho, a consagrar el principio
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Eric Drummond le responde el 20 de mayo con tina larga carta Pueyrredón de insistir en esa particular enmienda al Pacto pueden
excusándose por el hecho de que ha habido xin "malentendido" lue- no ser totalmente desinteresadas."El embajador Macleay dice que el
go de las consideraciones procesales sobre dónde y cómo se trata- Presidente creía que se lo había invitado a la Asamblea Constituyen-
rán, expresa que la Comisión "las estudiará con mucho interés". te del Pacto y que por lo tanto tenía posibilidades de introducir en-
El gobierno argentino creyó que había sido invitado a colaborar miendas, pero que "en realidad había sido la República Argentina
con la constitución del Pacto. Fue quizás un error de apreciación. invitada a adherir a lo que ya habían decidido los Aliados"32.

Honorio Pueyrredón luego de su discurso del 17 de noviem-


Retiro de la delegación argentina bre, a juzgar por un telegrama que le envió días después al Presi-
dente, estaba eufórico de irrealismo: "...La teoría argentina está
A la decepción se sumó la polémica entre los integrantes de la triunfante en la conciencia mundial... La protesta de la delega-
delegación argentina. El aire fresco de Ginebra se había tornado ción y su retiro no sería considerado aquí —decía— con el valor y
glacial. La ambición argentina de participar en la creación de la trascendencia de ese acto y su forma y oportunidad podría juz-
una organización que debía consagrar nuevos ideales para el garse fuera de las normas usuales a observar ante estas asam-
mundo, se enfrentó con el poder de las potencias triunfantes que bleas meramente deliberativas". Todavía el canciller esperaba el
ya habían decidido cuáles serían los principios y reglas del Pacto voto sobre la cuestión de admisión de todos los Estados y las otras
de la Liga de las Naciones. Ésta era parte inamovible del Tratado enmiendas. El telegrama qxie mandó a Buenos Aires era tan con-
de Versailles que se impuso a los vencidos. fuso como improcedente, porque también se refiere a la conve-
Las disidencias entre los miembros de la delegación se ha- niencia de ratificar la adhesión argentina sin por ello dejar de
bían manifestado desde que, en el Hotel Majestic de París, Puey- lado la posibilidad del retiro33.
rredón leyera las famosas instrucciones. Ante el fracaso en lograr El presidente Yrigoyen, al recibir ese abanico de contradicto-
que la Asamblea discutiera el "principio esencial" —participa- rias posibilidades, insiste en que debe mantenerse la línea de las
ción de todos los Estados en la Liga— y cuando el 2 de diciembre directivas que ya le había impartido al señor canciller: si no se
se confirmó que el tratamiento de las enmiendas se postergaba acepta que ingresen todos los Estados a la Liga, la delegación
hasta el próximo año, las disidencias de opinión entre Alvear y argentina se retirará34. Éste como todos los telegramas qxie se
Pérez por una parte, y Pueyrredón por otra, se profundizaron. enviaban a Ginebra estaban redactados por el subsecretario Diego
Para Marcelo T. de Alvear, la Argentina había formalmente Luis Molinari luego de consultar con el presidente Yrigoyen. El
adherido sin reservas al Pacto y el hecho de que el tratamiento canciller —cuya conducta inconsistente da lugar a una saga tele-
de las enmiendas se postergase no era razón suficiente para reti- gráfica— trata de excusarse ante el jefe de Estado diciéndole que
rarse de la Liga. Sostenía, además, que llevar al extremo la posi- tan pronto sea rechazada o aplazada la consideración del asunto
ción argentina era transformar al país en abogado de Alemania. principal, "presentaré una nota y declararé terminada la misión
Y para colmo abogado de un vencido, sin que ningún argumento de la delegación argentina"35. El canciller anunció así que se reti-
de fondo lo justificara. Francia, del que era celoso intérprete, ve- raría por una nota, como si se tratara de un acto clandestino y
ría en esto una verdadera ofensa. vergonzoso. Si bien, y quizás a regañadientes, el canciller había
Al comentar la posición argentina en la Sociedad de las Na- finalmente aceptado ejecutar las directivas del Presidente, lejos
ciones, el embajador del Reino Unido en Buenos Aires vuelve a estaban Alvear y Fernando Pérez dispuestos a compartir la polí-
insistir en la casi obsesiva tesis británica de los vínculos del Pre- tica dictada desde Buenos Aires. La paciencia o la cortesía del
sidente con los alemanes. Dice en su comunicación al Foreign presidente Yrigoyen frente a esta delegación díscola y discordan-
Office del 10 de enero de 1921 que: te merece sin duda destacarse, pues ningún otro jefe de Estado
argentino tendrá tanta flema en circunstancias semejantes36.
"...sería oportuno tener en cuenta que el Dr. Yrigoyen estaba induda- El día clave para ejecutar la instrucción del presidente Yrigoyen
blemente, al momento de su elección y probablemente aún lo esté, había llegado: 2 de diciembre de 1920. La Asamblea decide enviar
bajo una obligación hacia los bancos alemanes en Buenos Aires, por a comisión y postergar hasta el año siguiente las enmiendas ar-
considerables arreglos financieros privados, no solapara él sino tam- gentinas. Ni hablar de la "cuestión esencial" que los países aliados
bién por sus fondos partidarios, y por lo tanto sus instrucciones alDr. consideraban inaceptable e impracticable en ese momento.

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Marcelo T. de Alvear jugó su última carta ese mismo día, en- diarlas junto con las de otros países como Portugal, Suiza, Norue-
viándole personalmente al presidente Yrigoyen un largo telegra- ga, Dinamarca, Suecia, Canadá, Holanda e India: "Ninguna de esas
ma37. El punto 5° de ese telegrama resume la opinión de ese miem- naciones se cree obligada por esta resolución a retirarse y cesar de
bro de la delegación argentina: colaborar en la obra de paz iniciada". Por eso afirmaban Alvear y
Pérez: "estimamos inoportuno el retiro en la forma proyectada"38.
".. .Nunca pensé que las instrucciones que en nombre del Gobierno nos En el Hotel de Berges, donde Pueyrredón se alojaba, las jorna-
comunicó el ministro Pueyrredón pudieran significar un mandato das del 3 y 4 de diciembre fueron tensas. El canciller les había
imperativo por el cual debíamos limitar nuestro cometido a retirarnos expresado a ambos disidentes de su Delegación que esperaría por
en el caso de que las proposiciones argentinas no fueran admitidas de cuarenta y ocho horas la respuesta del Presidente —a los telegra-
plano e inmediatamente, lo que no impediría sostenerlas y tratar de mas de Alvear y Pérez—, que por cierto no llegó en esos días. Los
hacerlas triunfar en los diferentes trámites a que en las asambleas reunió y les leyó la carta que presentaría al presidente de la Asam-
están sometidas las proposiciones hasta llegar a su resolución definiti- blea. Alvear y Pérez volvieron a reiterar sti desacuerdo con el retiro
va. De creer que ése hubiera sido el pensamiento de nuestro Gobierno, que se avecinaba. El presidente Yrigoyen le contestará a su futuro
me hubiera permitido indicar desde el primer momento mi disenti- sucesor, varias semanas después por un extenso telegrama, cuya
miento con tal procedimiento. Si la no aceptación de las proposiciones última palabra es "Adiós". La última frase de Yrigoyen decía lo
argentinas debe importarla separación inmediata y definitiva de nues- siguiente: "Sólo una melancolía al respecto cruza mi espíritu, y es
tropaís de laLiga de lasNaciones, es mi opinión quepodríamos orien- su disentimiento. En tal situación no me resta sino rogar a la Divi-
tar a la Eepiíblica en una política internacional peligrosa. Estoy dis- na Providencia que nos ilumine por igual en las aspiraciones co-
puesto aprestar mi concurso para solucionar de la mejor manera una munes que profesamos hacia nuestra Patria. Adiós"39.
situación que juzgo delicada, pero me creo en el deber de salvar mi Víctor Kelly, por aquellas épocas, encargado de Negocios bri-
responsabilidad en las actitudes definitivas, que entiendo pueden ser tánico en la Argentina, le envía a Earl Curzon de Kepleston, se-
perjudiciales a mi país. En esta representación, como en todas, me ha cretario de Eelaciones Exteriores de su país, tina comunicación
preocupado primordialmente el buen nombre de mi país y el mejor comentando aquella carta de Yrigoyen sobre la que era casi "impo-
éxito del correligionario y amigo que con tanto prestigio asume su pri- sible de dar una ordenada descripción", tal era, sobre todo para el
mera magistratura. Concretando, es mi opinión que después de las inglés, su complicada forma y contenido40. "El mensaje consiste
declaraciones hechas con tanto acierto en el discurso del doctor —decía Kelly— en un montón de frases místicas y confusas que
Pueyrredón, por el que han quedado establecidos en forma precisa los elevan la patria a la plenitud de su autoridad moral, al ejercicio
principios y puntos de vista de ese Gobierno, la actuación de la Delega- soberano de sus derechos y al normal funcionamiento de sus fa-
ción Argentina debe limitarse a defender en sus intervenciones las pro- cultades constructivas. La Kepública Argentina en materia de
posiciones argentinas no comprometiendo al país en actitudes definiti- relaciones internacionales debe ser elevada al templo de honor,
vas que no son del momento convenientes, etcétera. Entiendo que al razón y justicia (Sic!)". Informa también que el diario La Nación
proceder de diferente manera se puede comprometer en el futuro la ha criticado sarcásticamente la carta del presidente Yrigoyen.
situación de la Argentina entre las naciones del mundo y afectar en el La carta que Honorio Pueyrredón le había dirigido al presi-
presente la eficacia de su representación. Ceñida nuestra actitud a esta dente de la Asamblea de la Sociedad de la Naciones, Hymans,
forma, creo dejaríamos a nuestro país en condiciones más fáciles y en comunicándole el retiro de la delegación argentina, fue leída en
libertad absoluta para tomar las actitudes concordantes con los acon- el Plenario por el propio presidente el día 6 de diciembre. Sus
tecimientos que se presentaren en el andar del tiempo. Me repito, con el párrafos más relevantes son los siguientes:
afecto de siempre, su buen amigo.
(Fdo.): Marcelo T. de Alvear". "El objeto principal del Gobierno al enviar a esta Asamblea la Dele-
gación que tengo el honor de presidir, era el de colaborar con enmien-
Las angustias de Alvear por evitar que se cumpliera lo que el das al Pacto, a la constitución de la carta, en la que esperaba hallar
Presidente había ya decidido se reflejan otra vez al día siguiente inscriptos los ideales y principios que la Argentina ha sostenido siem-
en otro despacho esta vez firmado también por el delegado Pérez. pre en materia internacional y de los que no puede apartarse".
Decían en el telegrama que las proposiciones argentinas no ha- "Desaparecida esta tarea por el aplazamiento de las enmiendas, la
bían sido "rechazadas" sino enviadas a una comisión para estu- Delegación Argentina debe cesar en su colaboración. La adopción o el

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rechazo de los grandes principios contenidos en las enmiendas, pre- dente haber actuado bajo influencia de simpatías proalemanas.
sentados a la Sociedad en general, habría servido para demostrar a Sin embargo Macleay en su informe a Earl Curzon desvirtúa ca-
nuestro país y a la opinión pública cuáles son las reglas permanentes tegóricamente esa sospecha45:
por las cuales piensa guiarse la Sociedad".
"En consecuencia, y de acuerdo con las instrucciones de mi Gobierno, "...yo no creo que la actitud adoptada por la delegación argentina en
tengo el honor de informar a la presidencia, y por intermedio de ella Ginebra pueda con justicia ser atribuida a las simpatías proalemanas
a la honorable Asamblea, que la Delegación Argentina 'considera como de este gobierno, en el sentido que no creo que haya habido ningún
terminada su misión". entendimiento directo entre el gobierno alemán y el gobierno argenti-
"Ruégale, señor presidente, quiera tener a bien aceptar y trasmitir a no por el hecho de que la delegación argentina haya alegado a favor
los eminentes representantes de los Estados que componen la Asam- de la admisión inmediata de todos los Estados Soberanos...".
blea la expresión de nuestra más alta y respetuosa consideración.
—(Fdo.):H. Pueyrredón.— R. Levillier, Secretario General"^, Los juicios históricos, que abundan, sobre la conducta de Alvear
en Ginebra, no le son favorables. Quizás una opinión más ecuáni-
La primera reacción fue la del delegado de África del Sur, lord me podría reconstituir la realidad de esa inusual situación en que
Robert Cecil, quien si bien era favorable a las enmiendas argenti- dos diplomáticos no aceptan las directivas de su canciller y disienten
nas destaca "que si cada miembro de la Asamblea adoptara la acti- con la opinión del presidente de la Nación. Más que un juicio nega-
tud de la delegación argentina, no sería posible Congreso alguno"42. tivo, nos inclinamos a expresar una doble satisfacción. En primer
Al comunicarle al presidente Yrigoyen lo actuado, Pueyrredón lugar, la gran libertad de opinión que imperaba en la Argentina, lo
le decía: cual se confirma por las actitudes críticas que asumió el embaja-
"...Experimento el orgullo patriótico de haber sido intérprete dor Naón durante la Primera Guerra Mundial. Fernando Pérez,
de Vuestra Excelencia en la defensa de un gran ideal de justicia". funcionario diplomático sin antecedentes políticos, no fue sancio-
nado y continuó su carrera hasta poco antes de la revolución del
Unos días después el presidente de la Nación le manifiesta a año 30. Ser embajadores de un gobierno no era óbice a que mani-
Pueyrredón que "la permanencia de la delegación habría implicado festaran opiniones personales. En segundo lugar tanto Alvear como
una desviación de los principios sustentados y una verdadera profa- Pérez tenían convicciones sólidas que consideraron un deber co-
nación a la integridad de ella que ninguna sanción posterior adopta- municar tanto al canciller como al Presidente.
da por el Gobierno Argentino habría llegado a justificarla"'13. En honor a la realidad histórica que confirma la lealtad de Alvear
Según un testigo presente en el Palacio de las Naciones en basta citar la siguiente anécdota de su actuación en Ginebra.
esa oportunidad, la decisión argentina "cayó como una bomba en
el plácido ambiente de Ginebra". Al retirarse de la sala de reunio- "En la Comisión de Enmiendas le tocó al doctor Alvear la defensa del
nes se oyó decir al delegado brasileño, Rodrigo Octavio, "¡es bo- punto de vista argentino en el sentido de que las reformas propuestas
chornoso, es bochornoso!" El Dr. Antokoletz, miembro de la dele- por nuestra delegación tenían un carácter previo. A pesar de no com-
gación, le preguntó por qué, respondiéndole nuestro vecino "por- partir personalmente la opinión del presidente Yrigoyen sobre el parti-
que nadie debe retirarse de una corporación por el solo hecho de cular, defendió con tesonera lealtad la tesis de su país. Presidía la Co-
que un proyecto suyo no sea aceptado"44. Algunos años más tarde, misión el primer delegado británico lordBalfour. En el debate Alvear
Brasil se retiraría airado de la Sociedad de las Naciones. pidió la palabra para hacer una declaración, pero Balfour no le oyó o
El embajador británico en Argentina, sir Ronald Macleay, es no creyó conveniente concedérsela. Cuando terminó la sesión presencié
de la opinión, obvia para muchos, de que la responsabilidad del cómo el delegado argentino tomó las solapas al lord inglés y, sacudién-
"inesperado y precipitado paso (el retiro de la Sociedad de Nacio- doselas con fuerza, le decía con voz de enojado: 'Sepa usted que cuando
nes) incumbe enteramente al presidente de la República". A su un ministro diplomático argentino solicita la palabra, no puede ne-
juicio, el efecto de esta decisión sobre la "opinión pública mejor gársela'. Balfour se inmutó y le dio algunas explicaciones, pero Alvear
instruida" fue de "desilusión e indignación ante la posición de no largaba las solapas hasta que el lord pidió disculpas"™,
aislamiento y aun ridicula en que ha sido colocado el país". Estas
opiniones las emitía el embajador en enero de 1921 cuando algu- Si bien en la Asamblea, América latina o el panamericanismo
nos artículos de la prensa continuaban recriminando al Presi- no tuvieron ninguna expresión política, ni hubo intento alguno de
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coordinación entre las delegaciones, después que la Argentina anun- pretó adecuadamente el vínculo que existía entre el pacto de la
cia su decisión de partir, sólo un país le manifiesta su solidaridad: Sociedad de Naciones y el Tratado de Versailles, de allí la confu-
Chile. El 17 de diciembre el presidente de la Asamblea lee una sión en el rol que se asignaba a nuestra participación en las pri-
carta dirigida a sir Eric Drummond, secretario general, por los meras consultas convocadas por los aliados. El retiro de la dele-
delegados del país hermano, Antonio Heneeus y Manuel Rivas Vi- gación por no aceptarse la participación de todos los Estados, ni
cuña. Dicha carta, fechada el día 12, contiene la siguiente Declara- aceptarse que se trataran las enmiendas en la primera asam-
ción que luego de leída será publicada en el Boletín Oficial: blea, es sin duda excesivo en términos de la práctica de la diplo-
macia multilateral. El tiempo aminora este juicio si se considera
"...el gobierno de Chile, quien reconoce y acepta los altos ideales que el posterior descrédito en que cayó la Sociedad de Naciones.
han inspirado a la República Argentina en la Asamblea de Ginebra, A partir del día 7 de diciembre de 1920, la Argentina no esta-
reitera en esta ocasión su adhesión y simpatía inquebrantables hacia rá presente en la Sociedad de Naciones, salvo a través de un vín-
la hermana sudamericana y desea cooperar con todo interés, conven- culo epistolar, acusando recibo de documentos o efectuando algu-
cido como está de la necesidad de una absoluta reciprocidad, al éxito nos otros trámites de menor importancia. Volverá muchos años
de los grandes principios sostenidos por la delegación argentina res- después, luego de ratificado el pacto por el Congreso, lo que no
pecto de las Enmiendas depositadas.... (Fdo.):A. Heneeus y Manuel sucedió a pesar de los deseos de Marcelo T. de Alvear, durante su
Rivas Vicuña". mandato presidencial.
Aun cuando el presidente de la Asamblea, Hymans, leyó la
nota como un procedimiento de mero trámite, tratando de esca- La ratificación del Pacto: un largo camino
motear la visibilidad e importancia de la decisión argentina, la
declaración de Chile constituye un gesto político reconfortante Los años 1922 y 1923 fueron desastrosos para Europa. La cons-
en el frío contexto ginebrino47. titución italiana fue destruida por una dictadura personal basa-
Cuando llegó el momento de llevar las propuestas argentinas da en un solo partido. Alemania quiso invalidar el Tratado de
a la Comisión de Enmiendas, la Secretaría las clasifica y menciona Paz. Francia buscando su seguridad frente al Reich tomó el con-
por país, figurando las nuestras solamente en el tema "admisión a trol de las minas y fábricas del Rhur.
la Liga". Sin embargo, en el juego malicioso que la Secretaría pare- A partir de su retiro y hasta el fin del mandato del presidente
cía inaugurar a pesar de muchos alegatos en contrario, se omitió Hipólito Yrigoyen, la Argentina no participó ni pagó sus contri-
mencionar que la Argentina había presentado enmiendas sobre la buciones a la Sociedad de Naciones. El pacto establecía (art. 6°)
Corte Permanente de Justicia Internacional y Comisiones de Arbi- que los estados miembros debían sufragar los gastos de manteni-
traje y Conciliación y las que sometió en lo referente a la constitu- miento de la Secretaría "de acuerdo con la proporción establecida
ción del Consejo. Luego de un largo proceso de argucias y defensas para los gastos de la Oficina Internacional de la Unión Postal In-
procesales, cuya historia por ser demasiado "kafkiana" se omite, ternacional"50. Durante la primera presidencia de Yrigoyen, la Ar-
las enmiendas son tratadas pero no aceptadas. gentina no pagó porque se consideró que era ajena a la institución.
La decisión de retirarse de la Asamblea de la Sociedad de Hay un testimonio del embajador inglés en Buenos Aires que
Naciones que adoptó el gobierno argentino, luego de no aceptarse relata el despechado tratamiento que recibieron dos funcionarios
su posición del principio en virtud del cual todos los Estados de- de la Liga que viajaron por América del Sur con el propósito de
bían formar parte de la misma, y decidida que fue en el Plenario evaluar la posible instalación de una oficina regional. A pesar
—por todas las delegaciones salvo la argentina—, la posterga- que la Argentina era aún oficialmente miembro de la Sociedad de
ción del tratamiento de las enmiendas, provocó juicios contradic- Naciones, cuando el señor Luis Bonin y otro funcionario llegaron
torios. Algunos consideran que fue una "solución razonable, legal a Buenos Aires, según el embajador inglés Ronald Macleay fue-
y digna", "fue el gesto de un pueblo viril, idealista y virtuoso"'18. ron "maltratados por Pueyrredón" quien en dos oportunidades
"Se creyó también que fue un recio golpe a la diplomacia protocolar en que concertaron entrevistas con el canciller, los despachó, con
que amparaba los intereses de las grandes potencias"49. distintos pretextos, luego de xma larga espera51.
El relato que surge de este capítulo permite aseverar que des- Ya electo presidente de la Nación, Marcelo T. de Alvear, con la
de el principio de nuestra intervención, la Cancillería no inter- firma de su canciller Ángel Gallardo el 6 de junio de 1923, dirige
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un mensaje al Congreso, solicitándole la ratificación de la adhe- canciller Ángel Gallardo remitió a la Comisión de Negocios Ex-
sión al Pacto de la Sociedad de Naciones. En dicho mensaje reco- tranjeros de la Cámara de Diputados, dice que lo sucedido y la
noce que el "retiro" se había hecho por instrucciones del Poder actitud adoptada por el gobierno respecto a la Liga "tiene su ex-
Ejecutivo "como consecuencia del espíritu democrático que inspi- plicación evidente en el error inicial de considerar que la asam-
ra la tradicional política exterior de la República en el reconoci- blea de Ginebra de 1920, era la asamblea constituyente de la Liga,
miento de la igualdad de todas las soberanías...". cuando en realidad la Liga había quedado ya creada por la firma
El mensaje, al recabar autorización para regularizar la deuda del Tratado de Versailles y por su ratificación en enero del mismo
a la Sociedad que asciende a 473.987,74 pesos, continúa diciendo año, 1920". Ángel Gallardo complica aún más la historia de esta
de aquel retiro52: cuestión afirmando que en la asamblea de 1920 la Argentina no
tenía nada que firmar y que el momento oportuno para hacer
"...Nopuede significar la separación o el alejamiento definitivo de la objeciones al pacto era la reunión convocada en enero de 1919
Liga misma, puesto que según el artículo 1° del Pacto, todo miembro por el coronel House, donde otros países neutrales hicieron oír su
de la Liga podrá, previa denuncia hecha con dos años de anticipa- voz como Suiza, los países escandinavos o España53.
ción, retirarse de la Liga, siempre que en el momento de su retiro Pero más que criticar el comportamiento diplomático del an-
haya dado cumplimiento a todas sus obligaciones internacionales y terior gobierno, Ángel Gallardo quería convencer al Congreso
a todas sus obligaciones en ese Pacto". sobre la oportunidad de reanudar la colaboración con la Liga y
"Sólo después de aprobarse por Vuestra Honorabilidad la adhesión por ende en la necesidad de ratificar el pacto.
al Pacto y regularizarse la situación financiera, estará la República De los cuarenta y cinco miembros fundadores de la Liga en 1919,
Argentina en condiciones de adoptar la conducta que estima conve- treinta y dos eran firmantes del Tratado de Versailles, los otros tre-
niente, en vista de lo que resolviera la Liga respecto de las enmiendas ce eran países neutrales. De esos sólo tres no habían, en 1928, rati-
propuestas, que se encuentran aún a consideración de la misma". ficado el pacto. Posteriormente se sumaron catorce países. Como
decía Gallardo, la Liga ya era universal, más democrática la compo-
El Congreso no ratifica el Pacto pero incorpora al presupues- sición del Consejo y se había creado la Corte Internacional de Justi-
to la partida para pagar las cuotas atrasadas. El presidente Alvear cia. Es decir se cumplió lo que en parte había pedido el gobierno de
reitera el pedido de adhesión el 23 de junio y luego el 19 de agosto Yrigoyen.
de 1924, urgido por responder a la invitación para una nueva Había algo, sin embargo, que merecía la objeción de muchos.
asamblea de la Liga a iniciarse el 1° de septiembre. Era el art. 21 del pacto que se refería a la Doctrina Monroe y que
La situación argentina ante la Liga era confusa, tanto desde decía lo siguiente: "Nada en este Pacto debe considerarse que afec-
el punto de vista jurídico como político. La adhesión presentada te la validez de los compromisos internacionales destinados a ase-
por el ministro Marcelo T. de Alvear (18 de julio de 1919) como gurar el mantenimiento de la paz, tales como los tratados de arbi-
surge de lo relatado en este capítulo, había sido prematura, pues traje o las inteligencias regionales como la Doctrina Monroe". ¿In-
el pacto establecía (art. 1°) que las adhesiones debían realizarse teligencia regional o manifestación unilateral de Estados Unidos?
después que Alemania y tres de los principales países aliados lo Era evidente que se trataba de una declaración unilateral nunca
hayan ratificado. No obstante ello, la Secretaría de la Liga, por el aceptada expresa o implícitamente por los otros países del conti-
cambio de notas con Alvear, aceptó considerar dicha adhesión a nente. Este artículo introducido para satisfacer intereses internos
partir del momento en que se cumpliera esa condición, lo cual su- norteamericanos no fue suficiente para evitar el rechazo del Pacto
cedió el 10 de enero del año siguiente. Fue recién entonces cuando por parte del Congreso en Washington. Si bien Ángel Gallardo en
Clemenceau invita al presidente Yrigoyen a adherirse, quien no su memorándum decía que era "un error de hecho" haber citado
pudo más que confirmar la adhesión ya presentada por Alvear seis tal doctrina, "no había peligro de que la Argentina adhiera al Pac-
meses antes. Cuando el canciller decide de hecho retirarse de la to". El canciller Gallardo usó, así, todos los argumentos para con-
Asamblea o de la Liga como se interpretó políticamente, la Secre- vencer al Congreso de la necesidad de adherir al Pacto.
taría siguió considerando a nuestro país como miembro originario Desde el primer pedido de ratificación por parte del Poder
a pesar de que el Congreso argentino no había ratificado el Pacto. Ejecutivo, y a pesar de las sucesivas reiteraciones, pasaron más
Esta anómala situación jurídica se complica cuando a partir de nueve años antes que el pacto que instituyera la Liga de las
de 1923 la Argentina paga sus cuotas. En un documento que el Naciones fuera ratificado por el Congreso argentino. A las com-
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pilcadas marchas y contramarchas de nuestra diplomacia se sumó
la apatía de un Congreso Nacional cuyos miembros, en su mayo- Entre la confusión y la decepción
ría, nunca se sintieron demasiado apurados en acelerar el trámi-
te de una ratificación cxiyo interés no percibían. Las aclaraciones La historia de la participación argentina en la Liga de las
que el gobierno de Alvear utilizó para explicar la complicada his- Naciones durante los gobiernos de Yrigoyen y Alvear es sin duda
toria cuyas pautas fueron obra de sti antecesor, sólo sirvieron para un verdadero enredo de secuencias sucesivas. Y ello es así no sólo
alentar debates donde el virtuosismo de los juristas compitió con en los hechos sino por los conceptos con que se intentó explicar
las discxisiones semánticas de quienes quisieron explicar la ra- tanto las actitudes políticas como las conductas diplomáticas.
zón de los hechos con la lógica de una política. Quizás un exceso de idealismo sobrevaloró nuestras posibili-
El 17 de septiembre de 1924, la Cámara de Diputados tuvo el dades de influir en el curso de los acontecimientos que llevaron a
asunto en su orden del día con la carta del presidente Alvear, la creación, por primera vez en la historia, de un foro mundial •
refrendada por el canciller Ángel Gallardo pidiendo la adhesión y para garantizar la paz y seguridad colectiva. Había sed de paz y
urgiendo el pago de las cuotas. Se aprueba diferir el pronuncia- hubo un auténtico deseo de superar la vieja política de equilibrio
miento tal como lo recomendaba la Comisión de Negocios Extran- de poderes que ensalzaba la primacía absoluta del Estado Na-
jeros y Culto54. El mismo resultado negativo tuvo el asunto en ción. Se pensaba, como lo expresó el canciller Honorio Pueyrredón
otras varias oportunidades. Mientras tanto Brasil se retira de la en un banquete de despedida que le ofreció al ministro de Bélgica
Sociedad de las Naciones. El canciller Gallardo, apóstol de su rati- en la Argentina, que "La política internacional del egoísmo que
ficación, fue entrevistado por el embajador inglés para xargir el re- es aislamiento, ha de ser substituida por la política del altruismo
greso de la Argentina que los europeos consideraban importante que acerca a los pueblos más distantes, porque la cooperación
para legitimar una institución que ya había comenzado su declive. entre las naciones es indispensable, y sin ella es simple ficción el
Gallardo le afirmó, en junio de 1926, que aceptaría con satisfac- internacionalismo".59
ción el cargo en el Consejo que Brasil dejó vacante pero —esperaba Yrigoyen creyó firmemente que "una de las grandes conquis-
aún posible la ratificación— le dijo quie no estaba muy apurado tas morales de que se podrá beneficiar la humanidad está conte-
para "acostarse en una cama que dejó, aún caliente, Brasil"55. nida en la Liga de las Naciones". Esto lo decía en su mensaje
Los ingleses estaban particularmente ansiosos de ver una inaugural de las sesiones del Congreso en 191960.
pronta presencia argentina en Ginebra. En una conversación te- Esos juicios laudatorios y los que tuvieron otros expertos in-
lefónica entre Gallardo y sir Austein Chamberlain, éste le mani- ternacionalistas argentinos no fueron suficientes para convencer
festó que "...estaba impresionado con la importancia del trabajo al Congreso que la Argentina debía ratificar el Pacto61. Ello ten-
que estaba haciendo la Liga y la creciente influencia qxie la Liga dría Itigar, como lo hemos visto, recién en 1933.
tendría en el futuro"56. Expresó que ni las más poderosas nacio- El sonoro retiro de la Argentina en diciembre de 1920, y a
nes podrían afrontar separarse de la Liga. pesar de que el Pacto aún estaba sin ratificar, no impidió al pre-
Alvear terminó su mandato e Yrigoyen finalizará su segunda sidente Alvear enviar al embajador Tomás Le Bretón a la reunión
presidencia interrumpida por un golpe militar, sin qxie el pacto de la comisión que estudiaría la organización del Consejo de la
de la Liga de las Naciones haya sido ratificado por el Congreso de Liga de las Naciones62. En el debate general de esa reunión que
la Nación. tuvo lugar en Ginebra, el canciller se refirió a la composición del
Fue el 28 de septiembre de 1932, cuando la Cámara de Dipu- Consejo que según el pacto se componía de un asiento permanen-
tados, luego de un repetitivo y largo debate, aprueba por unani- te para las principales potencias aliadas y asociadas y otros cua-
midad el pacto contenido en los veintidós primeros artículos del tro para países designados libremente por la Asamblea. Por el
Tratado de Paz, firmado el 28 de jxmio de 1919 con las enmiendas texto del Pacto se había designado hasta la primera asamblea,
que se introdujeron posteriormente57. para ocupar estos últimos cargos, a Bélgica, Brasil, España y
El Senado por su parte aprobó la ratificación el 25 de sep- Grecia. Allí el canciller insiste en la tesis "de tender a la democra-
tiembre de 193358. tización de la Liga" a. fin de que "todo privilegio desaparezca,
alcanzándose la igualdad política y jurídica qxie anhelamos".
En esa reunión y en otra que tuvo lugar cuatro días después,
Le Bretón reitera la posición de su país al respecto63:
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'.'.. No creemos que puedan existir zonas de influencia dentro de la vida Al principio atendía los asuntos de la Asamblea y comisiones
común de las Naciones que forman esta Liga; nuestro país no pretende de la Sociedad de las Naciones, el embajador en Eoma, José M.
para sí una importancia especial en nuestra América, pero, lógico en su Cantilo. Pero luego, con buen criterio, se establece una delega-
fe democráticay consciente de su absoluta individualidad como Estado, ción permanente encargándola al ministro en Berna, doctor En-
no concibe por concepto alguno pueda ceder en rango a ningún otro", rique Ruiz Guiñazú. Esto se decide el 30 de julio de 1935.
Luego de la ratificación del Pacto, el gobierno del general
Durante el último año de la presidencia de Alvear nuestro Agustín P. Justo designa a Enrique Ruiz Guiñazú delegado ante
representante permanente ante la Liga de las Naciones, José Luis la Sociedad de Naciones para que participe como miembro de la
Cantilo, formula en el Comité de Seguridad y Arbitraje, tin alega- comisión encargada de estudiar la composición del Consejo, en
to en contra de la pretensión de erigir a la Doctrina Monroe, en oportunidad de examinarse la situación de China y Portugal como
un acuerdo regional, tal como figura en el Pacto de la Sociedad de integrantes de aquél. El canciller Carlos Saavedra Lamas le da
las Naciones64: instrucciones el 21 de noviembre de 1936 para que sostenga la
posición tradicional argentina, es decir, "propugnando la igual-
"Al hablar de los artículos del Pacto en relación a la presente discusión, dad jurídica de los Estados y el anhelo de una progresiva demo-
se ha citado el artículo 21 del mismo; considero de mi deber objetar, en cratización del Consejo de la Sociedad de las Naciones". Saavedra
nombre de la verdad histórica, la redacción de dicho artículo. La Doctri- Lamas recuerda a Ruiz Guiñazú que cite públicamente las posi-
na Monroe, de que se trata, constituye una declaración política de los ciones que en 1926 sostuvieron Le Bretón y Cantilo65. El 28 de
Estados Unidos. La política consentida en dicha declaración, oponién- febrero de 1936 la Delegación Argentina en la comisión mencio-
dose en un tiempo a los propósitos de la Santa Alianza y alejando las nada, vuelve a la carga y reafirma "la tesis tradicional argentina
amenazas de reconquista europea en América, nos prestó en los días sobre la igualdad jurídica de todos los Estados soberanos y de la
iniciales de nuestra existencia, y por una feliz coincidencia de princi- democratización progresiva del Consejo"66.
pios, un gran servicio que reconocemos plenamente, y en este sentido ha La República Argentina, como miembro de la Sociedad de
hecho y hará siempre gran honor a los Estados Unidos, cuya historia Naciones, había bregado desde su ingreso por principios que no
política cuenta al servicio de la libertad y de la justicia tantas y tan iban a ser reconocidos ni aceptados por esa novel organización,
bellas páginas; pero sería inexacto, es totalmente inexacto, como lo hace nacida bajo los auspicios de una laudable ambición que decaerá
el artículo 21, aun a modo de ejemplo, dar el nombre de Pacto o Acuerdo patilatinamente hasta desaparecer en el desprestigio y la impo-
Regional a una declaración política unilateral quejamos, que yo sepa, tencia. La Argentina tendrá durante la década del 30 actuacio-
ha sido aprobada explícitamente por los demás países americanos". nes también relevantes que se tratan en otros capítulos67.

Luego de ratificado el pacto constitutivo de la Sociedad de las


Naciones por ley N° 11.722 aprobada por el Congreso el 25 de Conflicto entre Italia y Etiopía
septiembre de 1933, la Argentina participa activamente en la
organización con sede en Ginebra. La ley que aprueba el instru- Sin duda el tema más importante para los intereses argentinos
mento de veintitrés artículos, que está incorporado al Tratado de fue el de la Guerra del Chaco, transferido a la Sociedad de las Nacio-
Paz suscripto en Versailles el 28 de junio de 1919, tiene un artí- nes luego del fracaso de las tareas de mediación y buenos oficios
culo que expresa una discordancia o salvedad con el texto del emprendidas por la Comisión de Neutrales constituida en Washing-
Pacto. En efecto el artículo 5 de esa ley establece lo siguiente: ton. Esta actividad es reseñada en el capítulo VII de esta obra.
Otro de los temas que requirió la atención de la Sociedad fue
"Al comunicar esta ley a la secretaría de la Sociedad de las Naciones, el conflicto entre Italia y Etiopía, que surgió con motivo de un
el Poder Ejecutivo hará presente que la doctrina de Monroe, mencio- incidente fronterizo ocurrido en Valal el 5 de diciembre de 1934.
nada por vía de ejemplo en el artículo 21 del Pacto, es una declara- Etiopía decide invocar el artículo 11 del estatuto que establece
ción política unilateral, la cual prestó a su tiempo un señalado servi- que frente a toda guerra o amenaza de guerra la Sociedad de las
cio a la causa de la emancipación americana, pero no constituye un Naciones debe adoptar medidas adecuadas para salvaguardar la
acuerdo regional, como lo expresa el mencionado artículo". paz, y el 17 de marzo de ese año frente a las medidas militares

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adoptadas por Italia invoca la aplicación del artículo 15 del Pacto. transferido a la Asamblea, de acuerdo con el inciso 9 del artículo 15
Esta disposición establecía que las partes debían someter el del estatuto de la Sociedad de las Naciones. El objeto de esta medida
conflicto al examen del Consejo, que redactará un dictamen en el sería que los otros estados compartieran responsabilidades.
que deberá recomendar soluciones. Luego de una serie de instan- Pero en el terreno la situación empeoraba: Etiopía movilizaba
cias que no lograron solucionar el conflicto, el Consejo decidió sus fuerzas y el 3 de octubre tropas italianas cruzan la frontera
someter el asunto a una comisión de arbitraje y conciliación, de etíope con trescientos mil hombres y doscientos cincuenta aviones.
conformidad a un tratado firmado en 1928 entre Etiopía e Italia. El día 5 el Consejo se reúne para estudiar la aplicación del artículo
Eritrea y Somalia formaban las fronteras norte y nordeste de 16 que establecía que "si un miembro de la Sociedad recurriere a la
Etiopía. Entre éstos estaba el Imperio etíope, bárbaro e ignoran- guerra se le considerará ipso facto como si hubiere cometido un
te, donde se practicaba un cristianismo primitivo y no era prohi- acto de guerra contra todos los demás miembros...". En tal caso,
bida la esclavitud. Algunas zonas fértiles y una virtual riqueza todos los estados miembros "se comprometen a romper inmediata-
de mineral provocaron en 1896 un intento italiano de invasión mente toda relación comercial y financiera... prohibir toda relación
que fue rechazado. Desde 1928 estaba gobernada por el Ras Tafari de sus respectivos nacionales... y hacer que cesen todas las comuni-
que en 1930 se convirtió en emperador adaptando un nombre caciones financieras, comerciales o personales...".
que será famoso: Haile Selassie. Confesó un día ante la Sociedad Se preveía la exclusión de la Sociedad de las Naciones y el
de las Naciones que "a través de su historia el pueblo etíope rara- recurso a la fuerza militar. Ruiz Guiñazú recibió instrucciones de
mente se había enfrentado con extranjeros que no desearon inva- votar afirmativamente las sanciones que debían aplicarse al es-
dir su territorio y destruir su independencia"68. tado agresor, es decir Italia.
El incidente en Wel-Wel, zona de litigio entre la Somalia italia- Después de una serie de informes, el Consejo dictamina que
na y la provincia de Ogoden en Etiopía, costó la vida a más de un Italia había tomado la iniciativa de abrir las hostilidades y el 10
centenar de etíopes y treinta soldados nativos del ejército italiano. de octubre la Asamblea vota el principio de aplicación de sancio-
La cuestión de saber si Valal se encontraba en territorio etíope o nes contra Italia, creando al mismo tiempo un Comité de Coordi-
de la Somalia italiana era el punto más difícil a la vez que más nación para estudiar la manera de llevarlas a la práctica.
irrelevante frente a la firme decisión de atacar Etiopía. Esto produjo El Comité de Coordinación establece que los gobiernos miem-
una impasse, del cual debió ocuparse el Consejo de la Sociedad de bros de la Sociedad de Naciones prohiban "inmediatamente la
las Naciones en su reunión del 31 de julio de 1935. La Cancillería le exportación, reexportación y tránsito con destino a Italia y sus
recordó al delegado argentino que la cuestión abisinia sólo podía posesiones de determinadas armas, nruniciones y materiales de
interesarnos en cuanto afectara, o pudiera afectar, la subsistencia o guerra" y que tomen las disposiciones necesarias para evitar que
la efectividad del Pacto de la Liga. Al votar las resoluciones aproba- los referidos elementos bélicos "exportados a un país que no sea
das por el Consejo el 3 de agosto de 1935, nuestro representante, Italia, sean reexpedidos directa o indirectamente a Italia o a las
doctor Ruiz Guiñazú, recordó la declaración de las naciones ameri- posesiones italianas".
canas, del 3 de agosto de 1932, con motivo del litigio del Chaco, en la Fue la segunda vez que la Argentina se adhería a una política
cual se declaraba el no reconocimiento de ninguna anexión territo- de sanciones del tipo de las previstas en el pacto de la Sociedad de
rial que no fuera obtenida por medios pacíficos. las Naciones. La primera vez fue durante la Guerra del Chaco cuan-
El 26 de septiembre se realizó una nueva sesión del Consejo, do el gobierno prohibió también la exportación de armas y muni-
presidida por el doctor Rxiiz Guiñazú, que decidió la constitución ciones a los dos contendientes. El 25 de octubre, por decreto del
de una comisión presidida por el doctor Salvador de Madariaga, Poder Ejecutivo, se dispone lo siguiente69:
que tendría por misión redactar las recomendaciones que debe-
rían ser dirigidas a las dos partes en conflicto. La delegación ar- "Desde la fecha se prohibe la exportación, reexportación y tránsito con
gentina insistía en la posición adoptada en el conflicto del Chaco destino a Italia y sus posesiones, de armas, municiones y materiales de
Boreal, consistente en afirmar que el incumplimiento de recomen- guerra cuya enunciación se hará en cada caso conforme a las especifica-
daciones no podía dar lugar a sanciones sin que previamente se ciones aprobadas por la Sociedad de las Naciones".
declara cuál era el Estado agresor o en ruptura de sus obligaciones
del Pacto. Al mismo tiempo se recomendaba al doctor Ruiz Guiñazú Asimismo a partir del 31 de octubre otro decreto del Poder Eje-
que trabajara, junto con otros países, para que dicho asunto fuera cutivo decidió que la Oficina de Control de Cambios no concedería
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permisos para la compra de divisas "destinadas a la suscripción de hasta el 15 de junio. El delegado argentino, por orden de la Canci-
empréstitos, otorgamiento de créditos, suscripción de acciones u llería, hace reservas a esta postergación que demostraba una falta
obligaciones o papeles similares que se realicen por cuentas a fa- de voluntad política y en todo caso una debilidad frente a la fla-
vor del gobierno italiano o de las entidades locales corporativas del grante agresión del gobierno de Benito Mussolini.
Reino"70. El gobierno quiso también restringir el comercio con el Reino El día 21 de mayo, la Cancillería enviaba a nuestro delegado
de Italia pero no podían prohibir las importaciones por ser ésta en Ginebra una instrucción que fue el discurso de Ruiz Guiñazú
una facultad reservada al Congreso Nacional, salvo la posibilidad ante el Consejo:
de elevar los derechos adxianeros en un cincuenta por ciento en
caso de que se justificara como medida de represalia71. No había "Hemos salvado nuestros principios en forma de reservas, en la de-
ninguna disposición interna que impidiera prohibir las exporta- claración última de Vuestra Excelencia contra la postergación y al
ciones cuando el orden público lo exigía como fue el caso al comen- contestar la notificación de Italia sobre la anexión de Etiopía".
zar la Primera Guerra Mundial. Por ello también se dictó, el 14 de "Habrá que definir nuestra actitud con una declaración expresa de
noviembre de 1935, un decreto que facultaba a la Dirección Gene- no reconocimiento de adquisiciones hechas por la fuerza, que Vuestra
ral de Aduanas a adoptar las medidas pertinentes para que dejen Excelencia debe saber que la haremos en algún momento aunque sea
en suspenso "la expedición de permisos de exportación o de reem- solos, de modo que debe estudiar y preocuparse de la oportunidad y
barque de los productos expresamente enumerados en el decre- forma de realizarla".
to"72. En cuanto a las importaciones se envió un mensaje al Con- "Los países americanos no pueden malograr su esfuerzo de medio
greso Nacional solicitando la sanción de una ley que facilite al Po- siglo de panamericanismo sacrificando su política tradicional y de
der Ejecxitivo a adoptar medidas de prohibición de importaciones. conservación".
El 22 de enero de 1936, Edén, el nuevo ministro de Relaciones "La solución de los intereses contradictorios que se mueven en este
Exteriores de Gran Bretaña, había entablado negociaciones con asunto estaría en la convocatoria de una Asamblea que típicamente
Francia, Grecia y Turquía en vistas a una cooperación naval para corresponde. El Consejo no puede asumir una responsabilidad de la
hacer cumplir las sanciones. Cuando se estudiaba la convenien- que depende la vida de la Liga".
cia de establecer el embargo de petróleo a Italia, el 2 de marzo de
1936, el triunfo de este país parecía incontenible. Tanto Francia El ministro Enrique Ruiz Guiñazú enviaba el 26 de mayo a
como Gran Bretaña hacen, sin éxito, un intento de frenar al go- Saavedra Lamas el siguiente comentario73:
bierno de Benito Mussolini.
El 2 de mayo el emperador de Etiopía, Haile Selassie, abandona "Después de un cambio de ideas con los representantes de los países
su país, luego de haber sido derrotado por los italianos el 31 de mar- americanos y con el secretario general Azcárate, Encargado de los Asun-
zo, cerca del lago Achiangi. Ocupada la ciudad de Addis-Acleba el 5 tos Americanos, debo decir a Vuestra Excelencia, de modo resumido, que
de mayo, el rey de Italia firma, el 9 de mayo, un decreto por el cual la mayoría de los representantes manifestaron su conformidad con la
asume para él y sus sucesores el título de emperador de Etiopía. intervención de la Asamblea quedando en consultar a sus gobiernos",
El comité presidido por Salvador de Madariaga había intenta-
do una conciliación que fue decididamente apoyada por Ruiz La opinión del secretario general, José Avenol, y la de la mayo-
Guiñazú. Italia estaba dispuesta a entrar en conversaciones, y así ría de los representantes de los países europeos era coincidente
se lo comunica el 16 de abril a Madariaga, pero no en Ginebra ni con la posición argentina, es decir que debía ser la Asamblea la
bajo la égida de la Sociedad de las Naciones. El Comité reconoce su que tomara el asunto en sus manos. El canciller Saavedra Lamas,
fracaso en el informe al Consejo que el 20 de ese mes le dirige a a pesar de que nuestro país no tenía intereses directos en el con-
Italia un "llamamiento supremo para que aporte, a la solución de flicto, estaba decidido a no sacrificar los principios que sustentaba
su conflicto con Etiopía, el espíritu que la Sociedad de las Naciones la política exterior argentina en la Sociedad de Naciones; le pidió a
tiene derecho de esperar de tino de sus miembros fundadores y Ruiz Guiñazú que le hiciera saber esta posición al secretario gene-
permanente del Consejo". ral, Avenol, y que le expresara "que si no se resuelve la Asamblea,
El día 10 de mayo, la Embajada de Italia comunicaba a la Can- romperá la unanimidad del Consejo con su voto en todo lo que no se
cillería argentina la anexión de Etiopía. Reunido el Consejo de la armonice con sus principios"1-1. La Argentina estaba decidida a for-
Liga, el 12 de mayo, decide aplazar la consideración del asunto zar una declaración de la Asamblea de no reconocimiento de la

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anexión y a mantener estrictamente las sanciones. Euiz Guiñazú Consejo prefería el principio de la participación de todas las nacio-
le dijo al secretario, sir Eric Drummond, que pediría la convocato- nes que formaban la Sociedad. Hizo Cantilo un largo alegato histó-
ria de la Asamblea de acuerdo con lo que autorizaban los regla- rico del principio de la integridad territorial, principio reconocido
mentos75. Avenol no podía objetar la intención argentina y se lo por todas las conferencias panamericanas desde la de Panamá de
comunicó verbalmente al presidente de la Asamblea. 1826, y del principio del uti possidetis de derecho "como el princi-
El 1° de junio de 1936, E. Ruiz Guiñazú le presentó una nota, pio que debía reglamentar nuestras divisiones territoriales".
redactada en Buenos Aires, al secretario general, Avenol, donde Citó la acción desarrollada con relación a la Guerra del Chaco
le recordaba la reserva formal formulada el 12 de mayo por la del 3 de agosto de 1932 por las diecinueve naciones americanas
Argentina sobre la postergación de las deliberaciones sobre el "homologada en el tratado de conciliación y arbitraje suscripto y
conflicto ítalo-etíope. Por esta nota formalizaba el pedido de con- ratificado por todo el continente" que estipula que "no se reconoce-
vocatoria de la Asamblea, que reflejaba el deseo de democratizar rá arreglo territorial alguno que no sea obtenido por medios pacífi-
las discusiones, pidiendo que la fecha sea simultánea y muy cer- cos ni la validez de la ocupación o adquisición de territorios que
cana a la reunión del Consejo que había sido estipulada para el sea lograda por la fuerza de las armas". Hizo referencias históricas
16 de junio. La nota expresaba entre otros conceptos76: a la Guerra del Paraguay y al conflicto con Chile de 190277.
"Fundo este pedido en la convicción de que es necesario que todos los "No es, sin embargo, la salvaguarda de nuestra tradición jurídica la
Estados miembros de la Sociedad de las Naciones, constituida bajo finalidad exclusiva que nos ha inspirado; otras preocupaciones guían
el principio de igualdad, tengan la oportunidad de considerar los también nuestros actos y gravitan sobre la responsabilidad que nos
problemas derivados del conflicto ítalo-etíope, de tanta trascenden- compete; me refiero a inquietudes por el porvenir de la Sociedad que
cia en el momento internacional, asumiendo su responsabilidad y constituíamos, en el compromiso de colaborar en su seno para asegu-
emitiendo su juicio sobre la conducta a seguir de acuerdo con los rar la obra de justicia y de paz a que está destinada".
principios constitutivos del Pacto. Juzga mi gobierno que para reali- "Las deliberaciones que vamos a realizar son, pues, de trascenden-
zar tales propósitos bastará con reabrir la Asamblea que, según lo cia. Si los conceptos americanos no pudieran armonizarse con la
expresó su presidente, señor Benes, en la sesión del 9 de octubre de manera de aplicar el Pacto, si no pudiéramos llegar a la universali-
1935, no quedó clausurada, sino aplazada, por exigirlo así el estado dad práctica de un principio de justicia y si al pretenderlo pudiera
de la opinión pública en los diversos países, reputando que tal ante- crear un peligro para la paz o contrariar fórmulas concebidas para
cedente justifica por sí solo que se someta a su consideración". mantenerla, la República Argentina se vería en la necesidad de me-
U ditar sobre la continuidad de su colaboración".
"Entiende mi gobierno que el objeto de la Asamblea cuya convocato- "De todos modos, habréis de creerme, señores delegados, que al pro-
ria solicita debe ser el examen de la situación creada por la anexión vocar la reunión de esta Asamblea hemos procedido con altos propó-
de Etiopía, así como también la cuestión de las sanciones decretadas sitos y espíritu sincero de cooperación. Hemos pensado que ella puede
por esta institución". significar un nuevo y grande esfuerzo por la paz, estimulando a to-
dos en un impulso de conciliación y armonía a acelerar soluciones en
La asamblea extraordinaria de la Liga se convocó para el 30 suspenso. El mundo reclama la paz, señores delegados; sufre de su
de junio. La delegación argentina estaba encabezada por el em- ausencia, y del ensayo tantas veces malogrado para encontrar su es-
bajador José María Cantilo (representante en Eoma), el doctor tabilidad definitiva está pendiente el bienestar de poblaciones
Manuel Malbrán (representante en Londres) y el ministro pleni- innúmeras en todos los lugares de la tierra".
potenciario Enrique Euiz Guiñazú.
En la apertura de la asamblea extraordinaria fue José María La delegación argentina tuvo un papel relevante en esta reunión
Cantilo quien, el 30 de junio, fijó la posición argentina. Explicó que extraordinaria cuyo destino será consagrar el cinismo para encu-
la convocatoria, por algunos mal interpretada, respondía a la con- brir la pusilanimidad. El propósito argentino era plantear no sólo la
fianza en la igualdad de los Estados y en el espíritu democrático cuestión ítalo-etíope sino reforzar la autoridad de la Sociedad de las
que animaba la vida institucional en todo el continente, criticando Naciones ante posibles conflictos internacionales. Los principios
de este modo la inclinación de la diplomacia europea al tapujo de americanos no estaban consagrados en el Pacto, y la Argentina esti-
los círculos cerrados. A pesar que la Argentina era miembro del mó que la oportunidad era propicia para intentar darles una validez
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universal. Finalmente el 4 de julio se vota y aprueba una resolución acción que era difícil de rechazar con convicción. Aquellos gran-
que reconocía que "diversas circunstancias han impedido la aplica- des países ya habían cometido algo semejante en algún lugar del
ción integral del pacto de la Sociedad de las Naciones", se cita la mundo. Era la voz de una víctima de la política europea ávida de
declaración de los estados americanos de fecha 3 de agosto de 1932, expansión. ¡El país por cuya soberanía bregaba el Emperador ya
que "excluye la solución por la fuerza de las cuestiones territoria- había dejado de ser un sujeto del derecho internaeiona!
les". En su parte principal la resolución, apoyada por cuarenta y La diplomacia del Reino Unido quería evitar un precedente
cuatro votos afirmativos, uno en contra (Etiopía) y varias abstencio- que podría quitar legitimidad a las posesiones coloniales tan nu-
nes, decía en su parte sustantiva lo siguiente: merosas en aquella época. La activa diplomacia del Foreign Office
hace gestiones ante los países miembros de la Sociedad de las
"La Asamblea, tomando nota de las comunicaciones y declaraciones Naciones para convencerlos y legitimar el hecho consumado.
que le han sido hechas con respecto a la situación surgida del conflic- Ya convencido el doctor Saavedra Lamas de que había que dar
to ítalo-etíope, recordando las comprobaciones hechas y las decisio- marcha atrás, el 6 de julio el delegado argentino ante la Sociedad
nes adoptadas anteriormente en ocasión de este conflicto, emite el pronuncia un discurso que hecha por tierra los ideales que había
voto de que el Comité de Coordinación haga a los gobiernos las pro- proclamado, olvida los precedentes americanos, y sustituye la lógi-
posiciones útiles con el propósito de poner fin a las medidas adopta- ca de los principios jurídicos que sostuvo tradicionalmente la Ar-
das por ellos en ejecución del artículo 16 del Pacto". gentina por la lógica de los encuadramientos procesales, como el
sutil esmero con que algunos jueces eligen el título de la carátula
El gobierno de Roma sostenía que la única soberanía que ha- que estampan en los expedientes de un juzgado. El cinismo será la
bía en Etiopía era la de Italia. Las cancillerías europeas en el labe- regla, no el derecho. ¿Etiopía...? Ese reino ya no existe.
rinto de gestiones cruzadas, donde las afinidades jugaron tanto Algunos párrafos del discurso argentino sosteniendo el levan-
como la impotencia de asumir responsabilidades en un mundo ya tamiento de las sanciones por no tratarse de una "guerra", sino
muy convulsionado, demostraron su capacidad de mantener un de una "anexión" son pertinentes para la reflexión78:
doble discurso sin tener conflictos de conciencia pero sobre todo
confirmaron haber claudicado de los principios proclamados con "La República Argentina, dentro de las difíciles circunstancias del
altisonancia al finalizar la Primera Guerra Mundial. momento, sigue una línea de conducta.(...)
El 6 de julio de 1936, cuando se reunió el Comité de Coordina- "Hoy día, señores Delegados, las circunstancias han cambiado; el
ción, propuso a los países miembros de la Sociedad que derogasen artículo 16 establece en su mismo texto que 'si un miembro de la So-
las sanciones que habían adoptado anteriormente. Unos cincuen- ciedad recurriera a la guerra, faltando a los compromisos adquiri-
ta estados, algunos con timidez, las habían aplicado sobre todo en dos por los artículos 12, 13 y 15, será considerado ipsofacto como si
la esfera comercial y financiera como lo había hecho la Argentina. hubiese cometido un acto de guerra contra todos los demás miembros
Lo insólito había ocurrido. Ya no se trataba de una guerra, de la Sociedad'. Las condiciones actuales son diferentes. Ya no se tra-
pues Etiopía había sido anexada al Reino de Italia. No corres- ta de una guerra o de una amenaza sino de una anexión declarada
pondía, ajuicio del Comité de Coordinación, aplicar el artículo 16 de un Estado miembro de la Sociedad o sea un ataque consumado a
del Pacto sino el artículo 10 que expresaba lo siguiente: la integridad territorial y ala independencia política de otro miem-
bro de la entidad. Es el caso, pues, previsto en el artículo 10".
"Los miembros de la Sociedad se comprometen a respetar y a mante- "La infracción mencionada no cae dentro de las sanciones decreta-
ner contra toda agresión exterior la integridad territorial y la indepen- das contra Italia, que se fundaban en el artículo 16, sino serán las
dencia política presente de todos los miembros de la Sociedad. En caso que resulten de los medios de asegurar el cumplimiento de la obliga-
de agresión, de amenaza o de peligro de agresión, el Consejo determi- ción establecida en el artículo 10. Las nuevas condiciones en que los
nará los medios para asegurar el cumplimiento de esta obligación". hechos se presentan, abrogan y extinguen las sanciones anteriores,
que respondían a causas jurídicas diferentes y deben ser substitui-
De nada valió el discurso que el emperador Haile Selassie das por otras. Tal es, en síntesis, la razón jurídica por la que la Ar-
había pronunciado el 1° de julio ante la Asamblea denunciando el gentina votará por el levantamiento de las anteriores sanciones".
imperialismo de las tropas fascistas y la sumisión de su pueblo,
mientras los grandes escuchaban en silencio la condena de una La Asamblea nuevamente reunida, la misma que la Argentina
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había convocado motivada por un deseo de hacer más democráticas peas volvieron a reeditar su predilección por las alianzas y la for-
las decisiones, votará el 16 de julio de 1936, a propuesta del Reino mación de bloques que el esquema de seguridad colectiva de la
Unido (proposición presentada el 30 de jimio) con la aprobación de Liga había pretendido reemplazar. Su inactividad será patética
cuarenta y cuatro miembros presentes y la disidencia de Etiopía, la cuando frente a las diversas operaciones de Hitler, la Sociedad de
resolución de "poner término a las medidas tomadas por ellos en las Naciones permitió que una perezosa amnesia olvidara las lec-
cumplimiento del artículo 16 (sanciones del Pacto)". Esa resolución ciones de la Historia81. La Argentina se había también sumado a
las grandes potencias, escribiendo una de las penosas hojas de su
invitaba a los países miembros a enviar al secretario general, antes historia diplomática, se había olvidado que algún día cualquiera
del 1° de septiembre, propuestas y sugerencias para "mejorar en el podría ser "la Etiopía de alguna potencia..."
espíritu"... "la aplicación de los principios del Pacto". El conflicto ítalo-
etíope se había transformado en un posible ejercicio de consultas
para la reforma de la carta. La ocupación italiana terminará el 6 de Saavedra Lamas, presidente de la Asamblea
abril de 1941, no por obra de la Sociedad de las Naciones sino como
consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. Las fuerzas de ocupa- La Asamblea debía reunirse el 16 de septiembre. Ese año la
ción capitularon ante un cuerpo expedicionario del Reino Unido. El delegación argentina estuvo presidida por el canciller C. Saavedra
Emperador volverá desde Londres y retomará el trono. Lamas e integrada por los embajadores, en Roma y en México, J.
En el silencio sepulcral que siguió a la votación, una pequeña M. Cantilo y Roberto Levillier, respectivamente, y el Dr. Ruiz
voz que se expresaba en un francés poco hexagonal, dejará en la Guiñazú ministro en Berna y delegado permanente ante la Liga.
conciencia de los que la oyeron la semilla de un futuro remordi- El 21 de septiembre fue un gran día para el canciller argenti-
miento... no. Carlos Saavedra Lamas será elegido presidente de la Asam-
blea de la Sociedad de las Naciones. Antes de que asumiera, la
"...grandes o pequeños, fuertes o débiles, cercanos o lejanos, blancos o Comisión de Credenciales debía expedirse sobre los derechos de la
de color, no olvidemos nunca que un día podremos ser la Etiopía de delegación de Etiopía82. Los procedimientos dilatorios fueron de
alguna otra potencia". rigor ante la disyuntiva de "aceptar", "no aceptar", "postergar". El
delegado de Grecia fue claro cuando anunció el resultado de las
Con estas palabras, Alfred Nemouns, representante de Haití, prolongadas discusiones que tuvieron lugar en el Comité: "Con
se dirige a esa Asamblea colmada por eminentes juristas y diplo- referencia a la delegación designada por Su Majestad Haile Selassie
máticos. Honduras y Panamá apoyaron solitarios, junto a Alfred I, el Comité de Credenciales, siendo de la opinión que la cuestión
Nemouns, la causa de Etiopía79. necesita un más detallado examen, propone a la Asamblea... pos-
Cuando se levantaron las sanciones, el Reino Unido propuso poner su decisión sobre la de Etiopía"... Las delegaciones del norte
a la Asamblea borrar a Etiopía de la lista de miembros de la So- de Europa, cuyo vocero fue Holanda, sostuvieron que la elimina-
ciedad de las Naciones. Como la mayoría se opuso, Italia se retiró ción de Abisinia (así se le llama también a Etiopía) podría crear un
de la Liga (diciembre de 1937). El ministro Ruiz Guiñazú hace peligroso precedente, pues en este caso un país era expulsado de la
entrega al secretario general de una larga nota, fechada el 29 de Liga bajo el pretexto de que su jefe de Estado sufría un exilio forza-
agosto de 1936, en donde se expresan los puntos de vista argenti- do porque su país había sido ocupado por una potencia extranjera.
nos sobre la reforma del Pacto. Ni una palabra sobre Etiopía80. El emperador de Abisinia llegó a Ginebra en avión desde Lon-
La Sociedad de las Naciones había en los hechos desautorizado dres ese mismo día 21 para defender su causa y entablar negocia-
los propósitos de su razón de ser. De los muchos conflictos a que se ciones con las delegaciones. La Comisión de Poderes aceptó final-
abocó, sólo en unos pocos de menos importancia logró aportar solu- mente la presencia de la delegación etíope. Italia se retiró.
ciones. Cuando la Liga criticó la invasión de China por Japón en El canciller argentino, Carlos Saavedra Lamas, acababa de
1932, este país se retiró sin la menor sanción. Cuando se intentó ser electo presidente de la XVII Asamblea por cuarenta y cuatro
frenar la militarización de Alemania, ésta hizo lo mismo. Su impo- votos sobre cuarenta y nueve miembros, estando presente la de-
tencia frente a la anexión de Etiopía fue un golpe más, el definiti- legación etíope en la sala. El Times de Londres decía que el resul-
vo, a su prestigio. Había, ante este caso paradigmático, sufrido un tado de la elección, fue "calurosamente recibido" y cuando la re-
menoscabo irreparable. La Sociedad de las Naciones desertó de los unión terminaba, otro diario de Inglaterra destacaba que
ideales que le habían dado legitimidad cuando las potencias euro- Saavedra Lamas era un hombre "enérgico y ambicioso"83.

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En su discurso inaugural destacó el canciller que la coopera- "No opongamos —dijo el canciller— torpes obstáculos artificiales al
ción e intervención activa del continente americano ayudaba a juego libre de todas esas fuerzas, que son la palanca motriz del co-
dar a la Liga un carácter universal. Para Carlos Saavedra La- mercio internacional",
mas esta consagración era la prueba de la autoridad moral inter- "Contraídos los países sobre sí mismos, se acentúan las desconfianzas y
nacional que había logrado su país. progresan los recelos ante la gran incertidumbre. Deriva de ahí la polí-
Sabía que en sus diecisiete años de vida ese organismo había tica del rearme intensificado, que absorbe capitalesy energías en empre-
pasado por momentos de éxito y de decepción, y que el Pacto no sas improductivas y cuyo éxito es crear factores e instrumentos destina-
había podido aplicarse como lo pensaron sus fundadores. Estaba dos a fines antagónicos. La obra del armamentismo lleva a la necesidad
orgulloso del resultado que tuvieron los procedimientos aplicados de procurarse, sea cual fuere su costo, las materias primas indispensa-
en la Guerra del Chaco pero destacó que la Sociedad de las Nacio- bles, y en ciertos casos a una política de exportación forzada que desor-
nes había suspendido su intervención directa para delegarla en un dena el mercado internacional. Surge así hasta la ilusión del fomento
grupo de naciones limítrofes que actuaron con el concurso de Esta- de una nueva actividad económica, en realidad puramente artificial. El
dos Unidos de América. Usando este ejemplo sugirió una nueva espíritu de inseguridad domina, el contagio de armamentismo se extien-
modalidad de trabajo, es decir que las naciones que no forman par- de a todos los Estados y un peso enorme en el desarrollo de los ejércitos,
te de la Liga se coordinen con ella para solucionar un caso concre- de la aviación, de las escuadras, cae sobre las espaldas de los pueblos.
to. Hasta tanto se introduzcan en el pacto las reformas necesarias, Tal es la situación que hemos sentido todos los países".
Saavedra Lamas sostuvo que un procedimiento de conciliación
podría asegurar "la acción de grandes países cuya ausencia debili- Las grandes potencias se habían descomprometido de su res-
tó la universalidad, sin perjuicio de que la seguridad colectiva pue- ponsabilidad. Ya no continuarán asumiendo los ideales del lide-
da ser fortalecida también como lo habéis hecho, por otros acuerdos razgo con que habían ejercido su avasallante imperio al terminar
de carácter regional, que resultaron igualmente complementarios"**, la Primera Guerra Mundial y en oportunidad de suscribirse el
El canciller quiso poner de relieve, en primer lugar, los diferen- Pacto; sus dirigentes se deslizaron sin percibirlo por la pendiente
tes principios que en América regían las relaciones entre los Esta- que los llevará a repetir una nueva guerra. La Sociedad de Na-
dos de la región, y en segundo término que las responsabilidades ciones con los principios del orden que pretendió establecer ter-
de la Sociedad de las Naciones, en materia de paz y seguridad in- minará repitiendo procedimientos rituales de una diplomacia
ternacional, se verían reforzadas al completarlas con la colabora- multilateral en gran medida vacía de contenidos.
ción de los sistemas regionales, la participación de países no miem- La década del 30, fue el tiempo de la ocupación de Eenania,
bros y la firma de compromisos como lo era por ejemplo su pieza de la invasión japonesa a Manchuria (1931-32), del desembarco
maestra, el tratado antibélico argentino. italiano en Abisinia (1935), de la Guerra Civil Española (1936),
La Asamblea se desarrolló en un ambiente de intranquilidad de la final claudicación que se escondía en el Acuerdo de Munich,
y tensiones no sólo por el caso etíope-italiano, sino por las reper- suscripto el 30 de septiembre de 1938 entre Hitler, Mussolini,
cusiones internacionales de la Guerra Civil Española iniciada en Chamberlain y F. Daladier.
julio de ese mismo año, 1936. La ausencia de Estados Unidos de la Liga y la incapacidad que
Carlos Saavedra Lamas, en el cénit de su prestigio, clausuró la ésta tuvo de hacer funcionar el sistema de sanciones previsto en el
Asamblea el 10 de octubre con un discurso de circunstancia. Hizo Pacto, invalidó la legitimidad del sistema de seguridad colectiva con
un alegato de la universalidad. Destacó la legitimidad de sus aspi- que se quiso reemplazar la vieja política de equilibrio de poderes.
raciones de coordinación con la Sociedad de las Naciones del Pacto La Liga, finalmente, quedó en manos de la influencia dominan-
Briand-Kellogg y el Pacto Antibélico de No Agresión y Conciliación. te de Francia y Gran Bretaña, que intentaron manejarla sin éxito y
Habló el canciller sobre la "interdependencia entre lo social, lo eco- quizá sin la convicción ni firmeza necesarias en un escenario inter-
nómico y lo político", sobre el fracaso de la Conferencia Económica nacional donde las ambiciones nacionales —y populares— eran más
de Londres, sobre el peligro que engendra el armamentismo, sobre fuertes que cualquier compromiso internacional. Menguada en sil
las dificultades para restaurar el orden económico internacional y prestigio, incapaz de sobrellevar el peso de sus responsabilidades,
"la depresión económica que subsiste porque las barreras perma- dejó de funcionar al declararse la Segunda Guerra Mundial.
nentes intensifican los egoísmos y agravan la beligerancia latente"85. La Organización de las Naciones Unidas que la sucedió ni
siquiera se atrevió a mencionar su nombre.
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julio de 1919 por Alemania, y hacia octubre de ese año lo habían ratificado Gran
Bretaña, Francia e Italia. El Senado de los Estados Unidos no pudo ratificar el
tratado el 19 de noviembre de 1919 ni en un segundo intento en marzo de 1920.
3 Sir Harold Nicholson, en su libro Diplomacy, ha dicho que "el presidente
Wilson era un idealista, y lo que era más peligroso, un verdadero maestro de la
lengua inglesa... Poseía, entre otras cosas, el don de dar a lugares comunes, reso-
nancia y la autoridad de frases bíblicas y como todos los fraseologistas, quedaba
Notas del Capítulo III hipnotizado por la fuerza y convicción de sus propias palabras". (Citado por G. E.
Do Nascimento e Silva, Diplomacia y protocolo. Biblioteca de Ciencias Políticas
y Eelaciones Internacionales, Universidad de Eosario, 1973).
4 Existen muchos antecedentes históricos de proyectos de crear una asocia-
ción o fundación de Estados como forma de asegurar la convivencia pacífica.
Diversas sociedades en Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña y países neu-
1 Los 14 puntos del presidente W. Wilson tal como son enunciados en su decla- trales habían hecho propuestas y planes, en este sentido. En las conferencias de
ración del 8 de enero de 1919 fueron los siguientes: La Haya de 1899 y 1907 hubo largos debates sobre xma asociación de Estados y la
Pactos de paz conocidos por todos, preparados abiertamente, de manera que creación de una Corte Internacional de Justicia. La Unión Postal Internacional, el
no haya ya en adelante alianzas particulares de ninguna especie entre las nacio- Instituto Internacional de Agricultura y otras organizaciones de cooperación fun-
nes, sino una diplomacia que proceda siempre con franqueza y a la vista de to- cional eran creaciones asociativas aun cuando no tenían funciones políticas.
dos. Este punto fue conocido como la proclamación de la diplomacia abierta. En las varias propuestas estudiadas, el nombre de la Liga de las Naciones
Libertad total de los mares. ya tenía consenso hacia mediados de 1915.
Libertad del comercio internacional: "supresión dentro de lo posible de las Otra contribución de gran importancia fue la del general J. C. Smuts de Sudá-
barreras económicas y consagración de la igualdad de tratamiento en materia frica, quien publicó un trabajo bajo el título La Liga de las Naciones, una sugestión
comercial para todas las naciones que consientan en la paz y se asocien para práctica, diciembre de 1918.
conservarla". Bajo el absoluto liderazgo de Wilson y su asesor el coronel E. M. House, el
"Intercambio de garantías suficientes de que los armamentos nacionales serán comité especial para la nueva organización, hizo conocer el documento..., Conve-
reducidos al mínimum compatible con la seguridad nacional". nio de la Liga de las Naciones el 14 de febrero de 1919. El texto final de la Liga
"Los intereses de la población deben tener un peso igual al de los gobiernos". fue aprobado por unanimidad el 28 de abril de 1919.
Eusia después de la evacuación de las tropas extranjeras puede escoger li- Fuente: Lanús, J. A. El Orden Internacional y la Doctrina del Pode?; Depalma
bremente sus instituciones y entrar en la Sociedad de Naciones. 1978. Enciclopedia Británica, vol. 13, EE. UU. (Chicago), 1962.
La restauración de la independencia de Bélgica. 5 Diario La Prensa del 19 de enero y La Nación del 19 y 20 de enero de 1919.
Eestitución de Alsacia y Lorena a Francia. 6 Telegramas de Pueyrredón a Alvear del 21 de diciembre de 1918 y del 21 de
Las fronteras de Italia serán fijadas en base a las "líneas claramente enero de 1919.
reconocibles de la nacionalidad". 7 Moreno Quintana L., La diplomacia de Yrigoyen. Ed. Inca, La Plata, 1928;
Autonomía de los pueblos de Austria-Hungría. págs. 234/235.
Las fronteras de los Balcanes serán fijadas en base a elementos étnicos, 8 Etchepareborda, E. La política exterior argentina, 1870-1920, Universidad
económicos e históricos. de Córdoba, 1967.
Libertad a los pueblos del Imperio Otomano. 9 Ala Conferencia Privada de los Neutrales, además de la Argentina concu-
Eestitución de Polonia con un acceso al mar. rrieron Dinamarca, España, Holanda, Noruega, Suiza, Chile, Salvador, Para-
"Es preciso que se constituya una asociación general de naciones, en virtud guay, Venezuela y Colombia.
de compromisos expresos, a fin de procurar a los Estados, grandes y pequeños, Fuente: Moreno Quintana L., pp. cit., pág. 238.
garantías mutuas de independencia política y de integridad territorial". 10 Mensaje del presidente H. Yrigoyen en ocasión de la apertura de las sesio-
Este último punto se realizó en la Conferencia de Versailles generando la nes del Congreso del año 1919. Silva, Carlos A., La política internacional de la
forma de la Sociedad de Naciones. Nación Argentina, pág. 550.
Fuente: Baker, E. S., Woodrow Wilson and World Settlement, Garden City, 11 Telegrama de Alvear al canciller, del 10 de mayo de!919.
1922, Vol.m, pp. 42-46. Osmañczyk, Edmund Jan, Enciclopedia Mundial de Re- 12 Silva, Carlos A., pp. cit., pág. 550. Moreno Quintana, L., pp. cit., págs. 240/
laciones Internacionales y Naciones Unidas, Fondo de Cultura Económica, México, 241.
1976. 13 Silva, Carlos A., pp. cit., pág. 550.
2 El tratado de paz con Alemania, llamado Tratado de Versailles, fue firmado 14 El 30 de septiembre de 1920 se realizó una reunión privada en el Senado,
en esa localidad francesa el 28 de junio de 1919. Este tratado fue suscripto por oportunidad en la que se consultó a los jefes de los bloques políticos de las Cáma-
Francia, Italia, Japón, Eeino Unido, Estados Unidos, Bélgica, Bolivia, Brasil, Cuba, ras. Luego de escucharse el informe de la Comisión de Negocios Constitucionales
Checoslovaquia, China, Ecuador, Grecia, Guatemala, Haití, Hiyaz (Virreinato de del 28 de ese mes, se aprobó la conducta del Poder Ejecutivo. Moreno Quintana,
Arabia Saudita), Honduras, Lituania, Nicaragua, Panamá, Perú, Polonia, Portu- L., pp. cit., pág. 247.
gal, Eumania, Eeino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, Tailandia y Uruguay por 15 Nota de Yrigoyen al presidente del Consejo Supremo de las Potencias Alia-
una parte y Alemania por la otra. El Tratado de Versailles fue ratificado el 9 de das y Asociadas, sir Georges Clemenceau, del 16 de enero de 1920 (Textos repro-
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ducidos en Lascano, Víctor, América y la política argentina. Perrot, Buenos Ai- de noviembre de 1920. Según Moreno Quintana fue dictado de viva voz al subsecre-
res, 1938). tario Molinari por el presidente Yrigoyen. Moreno Quintana, L., op. cit., pág. 294.
El director legal de la Sociedad de las Naciones, Van Hamel, opinaba el 28 de 24 Molinari, D. L., citado por Moreno Quintana en La diplomacia de Yrigoyen,
mayo de 1921 en un informe confidencial "que debía considerarse a la Argentina pág. 308.
miembro de la Liga, siendo este país uno de los que figuran en el acuerdo del Trato, 25 Telegrama N° 4 de Torello a Pueyrredón del 17 de noviembre de 1920.
por una Declaración de Accesión sin reservas, depositada en la Secretaría..." 26 Telegrama N° 16 del 20 de noviembre de 1920 de Pueyrredón a Torello. Su
La Secretaría había circulado un documento (N° 20) donde se decía que la párrafo final dice lo siguiente:
Argentina formalmente envió el 18 de julio de 1919 la Declaración provista en el ". . .Por su carácter internacional, el Congreso no puede hacer pronunciamien-
artículo 1 del Tratado. Las varias comunicaciones que la Secretaría envió a la tos previos en cuestión alguna sin tener el informe de la Comisión respectiva
Argentina en 1920 fueron respondidas en forma y tiempo. sobre el cual recién puede votar la Asamblea en pleno. Hasta tanto se haga ese
Fuente: Admissions to the League, Class N° 28, Doc. 13751/Dossier N° 379. pronunciamiento no se compromete de ningún modo la actitud definitiva a asu-
16 Por decreto del Poder Ejecutivo Nacional N° 97 del 5 de octubre de 1920, se mir cualquiera sea el resultado de la cuestión principal. Hago esta explicación a
designa al ministro de Relaciones Exteriores doctor Honorio Pueyrredón para Vuestra Excelencia para que no haya la menor intranquilidad a este respecto.
presidir la Delegación de la República Argentina a la Asamblea de la Liga de las Me agradaría tener impresiones sobre efecto causado allí por la tesis argentina.
Naciones. Por el art. 2° se nombran con el carácter de embajadores al señor mi- (Fdo.): Pueyrredón".
nistro de la Argentina en Francia, doctor Marcelo T. de Alvear, y al señor minis- 27 Telegrama N° 7 de Torello a Pueyrredón del 21 de noviembre de 1920.
tro de la Argentina en Austria, doctor Fernando Pérez. Actuarán como consejero 28 Walters, F. P., Historia de la Sociedad de las Naciones. Tecnos, Madrid,
(art. 3), Roberto Levillier y como asesor técnico, Daniel Antokoletz. 1971.
17 El incidente que dio lugar al duelo ocurrió en la sesión de la Cámara de 29 Soeieté des Nations, Actes de la Premiére Assamblé, 13 eme. et 14 eme,
Senadores el 30 de septiembre de 1920. Honorio Pueyrredón designó padrinos a págs. 261 a 276.
José de Apellániz y a José Evaristo Uriburu. Por su parte la designación de 30 Antokoletz, Daniel, La Liga de las Naciones y la Primera Asamblea de
Villanueva recayó en Mariano Demaría (h) y Mariano de Vedia. Los padrinos del Ginebra, Buenos Aires, 1921, pág. 96.
senador Villanueva explican que éste efectivamente pronunció la frase pero que la 31 Comisión de Enmiendas al Pacto, Liga de las Naciones, Ginebra, 24 de
misma no era injuriosa. Villanueva ofreció declinar sus fueros y someterse a la marzo de 1921 (A. C. 17).
"reparación por las armas". Los representantes de H. Pueyrredón eligen como arma 32 Telegrama de Macleay a Earl Curzon del 10 de enero de 1921. (P.R.O. A
para el lance el sable de filo, contrafilo y punta o la espada de combate. Amparán- 226/226/2, Section 1).
dose "en la evidente ventaja física" de Pueyrredón, los padrinos de Villanueva a3 Telegrama N° 20 de Pueyrredón al presidente Yrigoyen del 25 de noviem-
solicitan que el duelo sea a pistola, a lo cual no acceden sus contrapartes. bre de 1920.
Para dirimir la cuestión del arma, se designa a un arbitro: el doctor Ernesto 34 Telegrama reservado N° 13 de Torello a Pueyrredón de noviembre de 1920.
Bosch. Éste pronunció un laudo salomónico: teniendo en cuenta que emitió su 35 Telegrama reservado N° 30 de Pueyrredón a Torello noviembre de 1920.
juicio en ejercicio de funciones de senador y que había que evitar que en el futuro 36 Lucio Moreno Quintana, al comentar la situación de la Delegación argentina
los funcionarios dirimieran sus diferencias por las armas, falla diciendo que "no en Ginebra, dice: "y era inútil que el Presidente argentino pretendiera encauzar a la
ha lugar al duelo". descarriada delegación en Ginebra. Socapa de opiniones personales, disidencias,
El arbitro designado para dirimir sobre la elección del arma pasó sin repa- malentendidos, las desviaciones y los yerros se iban acumulando con descrédito evi-
ros a expedirse sobre la naturaleza del supuesto agravio. dente para el prestigio de nuestro país". (Moreno Quintana, L., op. cit., pág. 323).
La famosa frase de Benito Villanueva es la siguiente: 37 Telegrama N° 32 de Alvear a Yrigoyen del 2 de diciembre de 1920. Pinero,
"Luego pues, cuando el señor ministro de Relaciones Exteriores ha puesto Norberto, Lapolílica internacional argentina, Buenos Aires, 1924. Moreno Quin-
su firma al pie de ese mensaje, ha estampado con su firma una falsedad. Nada tana, Lucio, La diplomacia de Yrigoyen, Buenos Aires, 1928. Antokoletz, Daniel,
más". Diario de Sesiones de la Cámara de Senadores, año 1920, Tomo i, Sesiones La Liga de las Naciones y la Primera Asamblea de Ginebra, Buenos Aires, 1921.
Ordinarias, mayo 18, septiembre 30,1920. Félix Luna califica este telegrama de "impertinente". Yrigoyen, Ed. Raigal, Bue-
18 Moreno Quintana, L. op. cit., pág. 278, opina que Yrigoyen nunca vio las nos Aires, 1954.
instrucciones escritas que Pueyrredón llevó a París, ni las aprobó. Otros opinan 38 Telegrama N° 33 de Alvear y Pérez a Yrigoyen del 3 de diciembre de 1920.
que las instrucciones "son aprobadas por el presidente Yrigoyen el 7 de octubre". 39 Telegrama de Yrigoyen a Alvear del 30 de diciembre de 1920. El texto del
Silva, Carlos A., op. cit,, pág. 559. telegrama es el siguiente:
19 Instrucciones que deberán observar los delegados en la primera Asamblea "Para el ministro Alvear. Enterado de sus comunicaciones, había pensado
de la Sociedad de Naciones que se reunirá en la ciudad de Ginebra el 15 de noviem- guardar silencio obedeciendo a las propensiones íntimas de mi espíritu y espe-
bre de 1920. (Fdo: H. Pueyrredón). Moreno Quintana, L., op. cit., págs. 278 a 280. rando que la razón inmanente esclareciera nuestros juicios".
20 Las instrucciones y la carta de M. T. de Alvear figuran íntegramente en La "Pero he sabido por el doctor Saguier que, en el caso anterior, Vd. había
diplomacia de Yrigoyen de Moreno Quintana, L., págs. 278 a 286. mirado con extrañeza que no le hubiera contestado y no debo incurrir en una
21 El diario Última Hora publicó un suelto titulado "El libro prohibido de nueva omisión que pudiera contrariarlo".
Ginebra", el 8 de junio de 1923. "Se imaginará cómo me impresionan sus divergencias, que me son tanto
22 Calandrelli, Alcides, "La Argentina y la Liga de las Naciones". La Nación, más sensibles cuanto una de mis confrontaciones consiste en la identidad de
Buenos Aires, 1923. Moreno Quintana, L., op. cit., págs. 289 a 291. nuestras consagraciones públicas".
23 Telegrama del ministro interino de Relaciones Exteriores, Torello, del día 17 "Omitiré entrar en mayores raciocinios sobre la cuestión en sí misma, dado

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que ella se demuestra por su propia lógica y ha sido ampliamente dilucidada en nes algunas llevando en su definición de conceptos la unción santa de una nueva
las instrucciones que llevará el doctor Pueyrredón y en los documentos enviados vida universal que siente y profesa profundamente; se ha encontrado sola en la
posteriormente". hora de las deliberaciones sobre ulteriores destinos de la paz humana no buscando
"Usted conoce, por la delicadeza infinita de la amistad que nos vincula, todo adhesiones y aun declinando las que gentilmente se le ofrecieron porque no desea-
el alcance de mis designios". ba comprometer a nadie en la defensa de sus postulados por sagrados que sean".
"Debíamos reintegrar la patria a la plenitud de su autoridad moral, al ejer- 44 Antokoletz, Daniel, Páginas Vividas, El Universitario, Bs. As., 1945, pág.
cicio soberano de sus fueros y al normal funcionamiento de sus facultades cons- 121.
titutivas, para que volviera a derivarse, más allá de los tiempos, tal como surgie- 45 Telegrama de R. Macleay a Earl Curzon del 10 de enero de 1921. P.R.O.
ra en las emancipaciones y redenciones humanas, y restaurando todo lo perdido A226/226/2- Sección 1,1921.
en el desastre pasado, fecundara su vida en progresiones superiores hacia sus 46 Antokoletz, Daniel, Páginas Vividas. El Universitario, Bs. As., 1945, pág.
infinitos destinos". 121 y 122.
"Así como en una poderosa concepción política nos propusimos redimirla de 47Antokoletz, Daniel, La Liga de las Naciones y la Primera Asamblea de
todos sus males y desgracias, así también por magnos juicios y actitudes concor- Ginebra, Bs. As., 1921, pág. 104.
dantes, buscamos afirmar y consolidar su personalidad, en el orden internacional, 48 Moreno Quintana, L., op. cit., pág. 341.
elevándola al templo del honor, de la razón y de la justicia. Y es ese apostolado de 49 ídem 48.
fundamental esenciabilidad, el que ha tenido la virtud de culminar tan esplenden- 50 ídem 41.
tes soluciones por lo que, de hoy en más, la Argentina vibrará en la tarea renovada 51 Refiriéndose al maltrato que recibió el representante de la Liga por el
de todos los perfeccionamientos y de los aspectos perdurables de la humanidad". canciller Pueyrredón, el embajador inglés R. Macleay dice que la conducta del
"Todo se ha realizado bajo los auspicios de la más absoluta unidad de concep- canciller "estaba no cabe duda en concordancia con instrucciones personales re-
to, llevando en sí los sucesos y acontecimientos —sea desde la opinión pública cibidas del Presidente". En su relato Macleay dice que L. Bonin consultó a Moli-
como desde el gobierno y en el orden interno como externo— el mismo relieve y nari si serían bien recibidos por Pueyrredón y aquél les dijo que sí. Concertaron
carácter de sus imponentes significaciones". una entrevista con el canciller, quien luego de hacerlos esperar mucho tiempo en
"Ésta es la síntesis de mis profundos convencimientos, robustecidos por la la antesala, "fueron despachados con el mensaje que el ministro estaba obligado
notoria evidencia de sus inmensos beneficios, que han hecho a nuestra patria a atender una reunión y les dio una cita para el día siguiente". Volvieron y Puey-
eminente, grandiosa y hasta privilegiada del mundo, y símbolo de la más justa y rredón los tuvo esperando más de una hora y luego les mandó un corto mensaje
sublime inspiración en pos de la paz universal". diciendo "que no podía recibirlos dado que tenía que ir a ver al Presidente:" Mo-
"El pueblo argentino afirma la seguridad de mis convicciones en demostra- linari se sorprendió, pero dice el embajador, que "a pesar de ser de la confianza
ciones consecutivas y en las reiteradas renovaciones de la representación públi- del Presidente, es difícil considerarlo espontáneo". Telegrama N° 206 de R. Ma-
ca, así como en el momento actual asistimos a una verdadera irradiación de cleay al marqués Curzon of Kelleston, del 16 de septiembre de 1921.
sentimientos patrios que vibran entusiastas de un extremo a otro de la Repúbli- 52 Silva, Carlos A., op. cit., pág. 567.
ca en resonancias de júbilo tal, que lamento que Vd. no se encuentre aquí para 53 Memorándum sobre la Liga de las Naciones, remitido por el ministro de
experimentarlas con nosotros, a la vez que enterarse de los aplausos que recibi- Relaciones Exteriores, doctor Ángel Gallardo, a la Comisión de Negocios Extran-
mos de los pueblos de todos los ámbitos de la tierra y de los juicios de los hombres jeros de la Cámara de Diputados, Buenos Aires, agosto de 1928. Citado también
más caracterizados en las representaciones actuales del mundo, que diariamen- por Luis S. Sanz en La Historia Diplomática desde la Presidencia de Mitre, 1862
te nos llegan en la forma más expresiva y encomiástica". hasta 1930. Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires, 1965.
"Sólo una melancolía al respecto cruza mi espíritu, y es su disentimiento. En 54 Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados, Anexo, 1924, Tomo vi, Se-
tal situación no me resta sino rogar a la Divina Providencia que nos ilumine por siones Ordinarias, septiembre 15, septiembre 30, Bs. As., 1924. El presidente
igual en las aspiraciones comunes que profesamos hacia nuestra patria. Adiós.- Alvear pedía que se aprobara el pago de las cuotas del primero al quinto ejercicio
(Fdo.): Yrigoyen". de la Oficina de la Liga, que ascendía a un total de $ 473.987,74.
40 Telegrama N° 48 de Víctor Kelly a Earl Curzon of Kelleston del 4 de marzo 55 Telegrama N° 108 de Robertson a sir Austein Chamberlain del 18 de julio
de 1921. P.R.O. 371/5517,1921. de 1926.
41 Liga de las Naciones, Records of the First Assambly, Plenary Meeting, 56 Telegrama N° 125 de Chamberlain a Robertson del 8 de julio de 1926.
págs. 90-1, 261 y 276. 57 Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados, año 1932, Tomo VI, sesio-
Moreno Quintana, L., op. til., pág. 332 a 335. nes ordinarias, septiembre 15, septiembre 30 de 1932. Las enmiendas al Pacto
42 Moreno Quintana, L., op. cit., pág. 335. también aprobadas son las que entraron en vigor el 13 de agosto de 1924, el 26 de
43 Telegrama N° 42 de Pueyrredón a Yrigoyen del 7 de diciembre de 1920. More- septiembre de 1924 y el 29 de julio de 1926 (artículos 4, 6,12,13 y 15 del Pacto).
no Quintana, L., op. cit., pág. 338. Telegrama Ñ° 11 de Yrigoyen a Pueyrredón del 11 58 Diario de Sesiones de la Cámara de Senadores, del 15 al 30 de septiembre
de diciembre de 1920. Los párrafos salientes de este telegrama son los siguientes: de 1933, tomo n. La adhesión a la Sociedad de Naciones fue ratificada por la ley
"...La actitud de la delegación, retirándose del Congreso, se ajusta estricta- 11.722 aprobada el 25 de septiembre de 1933.
mente a sus deberes al no ser consideradas las proposiciones fundamentales 59 Discurso pronunciado el 10 de diciembre de 1918 por el señor ministro de
para las que la Asamblea ha sido convocada". Relaciones Exteriores, Honorio Pueyrredón, en el banquete de despedida al se-
"La Nación Argentina, parte integrante del mundo, nacida a la existencia con ñor A. Mélot, ministro de Bélgica en Argentina.
tan justos títulos como cada una de las demás, no está con nadie, contra nadie, sino 60 Silva, Carlos A., op. cit., pág. 550.
con todas para el bien de todas. Ha asistido al Congreso sin prejuicios ni inclinaeio- 61 "La Liga de las Naciones es el esfuerzo más serio que hasta la fecha se

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haya hecho por los Gobiernos para evitar las futuras guerras". (Memoria presen- Artículo 2° - Los exportadores que embarquen "a órdenes" productos com-
tada por el doctor Daniel Antokoletz a la International Law Association en su prendidos en los incisos a), b) y c) del artículo precedente, deberán declarar en
reunión de 1922 en Bs.As.). los permisos de embarque que se comprometen a no descargar dichos productos
62 Decreto del Poder Ejecutivo del 26 de abril de 1926 designando al canciller en puertos del Reino de Italia o de sus posesiones, sin cuyo requisito la Aduana
Tomás Le Bretón a concurrir a la reunión de la comisión que estudiará la organi- no dará curso al documento.
zación del Consejo de la Liga de las Naciones. Alvear y Gallardo firman ese día El agente del buque cargador, si fuere privilegiado, dará su conformidad,
26 de abril de 1926 una instrucción para la delegación que participará en la responsabilizándose de mancomune in solidum de su cumplimiento.
comisión que estudiará la composición del Consejo de la Liga de las Naciones, Los exportadores "a órdenes" de estos productos, sin perjuicio de cumplir lo
que se reunirá en Ginebra el 10 de mayo de 1926. dispuesto por el artículo 8° del Decreto de 18 de agosto de 1926 modificado por el
Dice que el delegado podría proponer que "el número de miembros del Consejo Decreto de enero de 1927, deberán, tan pronto como se comunique al buque con-
no podrá exceder de la quinta parte del número total de miembros de la Liga". ductor el puerto donde debe dirigirse a descargar, hacerlo saber a la última Aduana
63 Silva, Carlos A., op. cit., pág. 567 a 568. La declaración del canciller Le argentina donde tomó su carga.
Bretón fue ratificada el 1° de septiembre de 1926 por el delegado argentino Cantilo La falta de cumplimiento a esta disposición será motivo suficiente para eli-
quien, en lo que respecta a la composición del Consejo, consiguió lo que eran las minar al infractor de los registros de las Aduanas de la República.
bases de la posición argentina: La Dirección General de Aduanas adoptará las disposiciones de orden adua-
"1° igualdad jurídica de todos los Estados Soberanos. nero para el más estricto cumplimiento de estas disposiciones.
"2° aumento del número de miembros no permanentes del Consejo, en atención
a la universalidad de la Sociedad de Naciones, si las necesidades actuales lo exigen. Artículo 3° - Las disposiciones del presente Decreto serán aplicables para las
"3° la reelegibilidad reglamentada en forma estricta y excepcional, sin crear mercaderías mencionadas en los incisos a), b) y c) del artículo 1° a partir del 18
privilegio especial alguno. de noviembre corriente y en la fecha que posteriormente se indicará para las
64 Silva, Carlos A., op. cit., pág. 569. mercaderías de los incisos d) y e) del mismo artículo.
65 Instrucciones del canciller Saavedra Lamas a E. Ruiz Guiñazú del 21 de 73 Telegrama de Ruiz Guiñazú a Saavedra Lamas del 28 de mayo de 1936.
noviembre de 1935. Silva, Carlos A., op. cit., págs. 569 a 570. 74 Telegrama de Saavedra Lamas a Ruiz Guiñazú del 28 de mayo de 1936.
66 Silva, Carlos A., op. cit., pág. 570. 75 Telegrama de Ruiz Guiñazú a Saavedra Lamas del 29 de mayo de 1936.
67 La Asamblea de la Liga impulsó la codificación del Derecho Internacional 76 Telegrama de Saavedra Lamas a Ruiz Guiñazú del 1 de junio de 1936.
convocando, en 1924, una Comisión de Peritos. Una de las primeras tareas fue revi- 77 Discurso ante la Asamblea Extraordinaria de la Sociedad de las Naciones
sar el reglamento de Viena de 1815 sobre la clasificación de los agentes diplomáticos, pronunciado por el embajador José María Cantilo el 30 de junio de 1936. Otros
a pesar de que aquel movimiento fue interrumpido. El sistema interamericano fue párrafos de este discurso son los siguientes:
más exitoso en esta tarea de codificación pues en ocasión de la Conferencia Interna- "El respeto a la integridad territorial fue reconocido por todos los Congresos
cional Americana, reunida en La Habana en 1928, se suscribieron seis convenciones. americanos, desde el de Panamá de 1826, convocado por Bolívar, desde los de
En la Octava Conferencia Interamericana de Lima de 1938, la delegación Lima de 1847 y 1864, reunidos por iniciativa del Perú, hasta el Tratado Conti-
argentina se opuso a la creación de la Corte Interamerieana de Justicia por con- nental de 1856 concertado por iniciativa de Chile. Tan loables esfuerzos fueron
siderar que la Corte Internacional de Justicia tenía alcance mundial. acompañados siempre por votos a favor del arbitraje en la solución de los conflic-
68 Walters, F. P., Historia de la Sociedad de las Naciones. Tecnos, Madrid, tos internacionales. Contra el derecho de conquista se elevó el voto de la primera
1971. Conferencia Americana reunida en Washington en 1889, que lo eliminó del dere-
69 Decreto del Poder Ejecutivo N° 69.691 del 25 de octubre de 1935, artículo 1. cho público del Continente y tal consagración ha prevalecido durante medio siglo
70 Decreto del Poder Ejecutivo N° 70.878 del 31 de octubre de 1935. en todas las otras conferencias. La República Argentina ha rendido homenaje a
71 Constitución Nacional, artículo 67, inc. 12. esos principios en la doctrina y en la práctica. Los ha afirmado en los hechos,
72 Decreto N° 70.877 del 14 de noviembre de 1935, los artículos 1°, 2° y 3° del delimitando todas sus fronteras por fallos arbitrales y perdiendo a veces vastos
Decreto establecían lo siguiente: territorios sin alterar nunca su respetuoso acatamiento. Es que emanan de la
Artículo 1°- Las Aduanas y Receptoras de la República no darán curso a conciencia de la Nación y tenemos el deber moral de recordarlos, porque están en
ningún permiso de exportación o de reembarco con destino a los puertos del Rei- el corazón mismo de nuestro pueblo y hunden sus raíces en su fondo espiritual,
no de Italia o de sus posesiones, que comprenda los siguientes productos: han inspirado a nuestros pensadores y nuestros hombres públicos, como Alberdi,
Caballos, muías, asnos y demás animales de transporte; que en 1844 se anticipó en más de 40 años a la tarea de las conferencias paname-
Caucho; ricanas, fustigando en una obra famosa el crimen de la guerra.
Bauxita, aluminio, alúmina (óxido de aluminio); mineral de hierro y sus ma- "Si nuestro país, en 1865, debió tomar las armas para hacer frente con sus
nufacturas, cromo, manganeso, níquel, titanio, tungsteno; vanadio, sus minerales aliados a una guerra que no había provocado, al terminarla negoció con el vencido
y ferroaleaciones (así como el ferro- molibdeno, el ferro- silicio- manganeso- alumi- un tratado de límites, sometiendo una parte del territorio litigioso a un arbitraje y
nio, el ferro- silicio, el ferro- silicio- manganeso); el estaño y minerales de estaño; regulando el resto por acuerdo directo. El mismo procedimiento pacifista nos llevó a
Petróleo, carbón y derivados; poner término a las contiendas territoriales con la República de Chile por el Tratado
Hierro y acero. de 1902, coronado por el arbitraje y por la reducción de armamentos navales".
La lista del inciso c) comprende también todas las formas brutas de minera- 78 Discurso del ministro E. Rtúz Guiñazú el 6 de julio de 1936 ante el Comité
les y metales mencionados, sus minerales, residuos y aleaciones. de Coordinación. Otros párrafos son los siguientes:
"Queda determinada una vez más nuestra doctrina. Creemos que una situa-
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ción jurídica diversa ha hecho cesar o ha abrogado las sanciones que correspon- 1933-34 Conflicto entre Colombia y Perú.
dían al artículo 16, y que correspondería ahora la formación de una declaración 1935 Rearme de Alemania.
análoga a la del caso de Manchuria. A este respecto es bueno dejar establecido 1935-36 Conflicto ítalo-etíope.
con absoluta nitidez que Wilson, a quien pertenece la paternidad del artículo 10, 1935 Territorio del Sarre.
definió ante el Senado americano en una interpretación indiscutible que dichas Tratado de Locarno.
medidas no podían dar nunca lugar a medidas militares". 82 La Comisión de Credenciales estuvo integrada por delegados del Perú,
"Dijimos al convocar la Asamblea que nos movía un anhelo sincero: la espe- Gran Bretaña, Francia, Rusia, Holanda, N. Zelanda, Checoslovaquia, Grecia y
ranza de contribuir a un supremo esfuerzo por la paz. Queremos tener la ilusión Turquía. Los latinoamericanos no quisieron comprometerse en la cuestión de las
de haberlo conseguido, en bien de todos y en bien de la gran nación latina, tan credenciales.
profundamente vinculada a nuestro afecto. Confiemos en que se encontrará la 83 The Times de Londres del 22 de septiembre de 1936. The Yorkshire Observer,
elevada conciliación, necesaria para el restablecimiento del derecho. Mi país, 9 de octubre de 1936.
como siempre, colaborará en ello. Se prepara a estudiar la forma de reforzar la 84 Discurso del canciller C. Saavedra Lamas en su calidad de presidente de
autoridad de la Sociedad, como se ha propuesto, adaptando la aplicación de sus la Asamblea, pronunciado el 21 de septiembre de 1936.
principios a las lecciones de esta dura experiencia. Esa colaboración persistirá, Dijo Saavedra Lamas, entre otros conceptos, en ocasión de su discurso inau-
ya que esperamos presida sus deliberaciones la moral internacional". gural como presidente de la Asamblea:
79 ídem nota 68. 'Tengo la esperanza de ser transmisor de ideales comunes y anhelos com-
80 Nota del 29 de agosto de 1936 de la Delegación Argentina ante la Sociedad partidos que, en esta hora incierta reclaman más que nunca una acción univer-
de las Naciones al secretario general. sal. Ambas conferencias estarán unidas en los mismos propósitos y tendrán ante
Entre los muchos conceptos centrales, en esa nota que contiene un prefacio sí análogos aunque idénticos problemas: encontrar el medio de atemperar entre
firmado por Carlos Saavedra Lamas, se destacan los siguientes: los pueblos el choque de sus intereses recíprocos; convencerlos de que el progreso
"Universalización de la Sociedad de las Naciones, conseguida mediante fórmu- de las nacionalidades puede armonizarse en colaboraciones fecundas, sustitu-
las que permitan la entrada de nuevos adherentes o el regreso de todos los países yendo la violencia por altas comprensiones colectivas; que la forma de nuestra
que no figuran en ella, o sino buscar alguna fórmula que permita asegurarse la civilización sólo puede coordinarse sobre la base de la justicia y del derecho,
cooperación de esos países en los esfuerzos tendientes al mantenimiento de la paz". pagando su tributo a la libertad y la dignidad humana".
"El Consejo debería ser democratizado...". "Podemos realizar reformas jurídicas en el Pacto y perfeccionamientos. Su
"Establecer el principio de igualdad de todos los Estados Soberanos, que será eficacia, sin embargo, dependerá tan sólo de las fuerzas morales que lo circun-
respetado en su participación en las actividades de los órganos de la Sociedad". den y que actúen en su seno".
"Debería reafirmarse el absoluto respeto debido a los tratados internaciona- as «Bui-ante el desarrollo de las deliberaciones he oído a eminentes hombres de
les, sujetos al derecho de revisión establecido por el convenio mismo". Estado hablar de las tentaciones y de la fuerza, de la fascinación y de la violencia,
"Se establecería una necesaria correspondencia entre las medidas que con- de los conflictos de doctrinas que pueden dividir a Europa en dos campos enemi-
tiene el artículo 10 y las sanciones que fija el artículo 16 del Pacto". gos, como en las guerras religiosas. He oído a otros el noble consejo de subordinar-
"La previa determinación del agresor en cada caso y de acuerdo con las cir- se a una mutua tolerancia para evitar que sobre tantos problemas complejos se
cunstancias quedaría como condición esencial para las sanciones...". intensifique el debate sobre las concepciones diferentes en la forma de gobierno".
"El convenio de la Sociedad debería estar coordinado con el Pacto Kellogg y "Permitidme deciros, con el juicio profundo de Von Ihering, que las institu-
el Pacto antibélico argentino, concediéndose únicamente independencia a un co- ciones no son, en mi concepto, sino 'envolturas de situaciones sociales y económi-
mité designado para estudiar este asunto, en vez de hacer su trabajo dependien- cas' ". "Para curar el extremismo, para evitar sus explosiones violentas en sus
te del problema del desarme. Tal coordinación haría posible unificar los esfuer- distintos bandos, para restablecer el orden en nuestro universo, para asegurar
zos pacifistas del mundo, con la ventaja real de que el Pacto Kellogg cuenta con la paz social, internacional y política, hay que descender al subsuelo donde están
la aceptación de casi todos los países y el Pacto argentino fue aprobado por todo las causas que la engendran".
el continente americano, incluyendo el Senado de Estados Unidos y el Parlamen-
to brasileño, y también en Europa muchas naciones lo han aceptado".
81 Asuntos de orden político tratados por la Sociedad de las Naciones.
1920- 21 Protestas relativas a la atribución a Bélgica y Malmedy.
1920 Divergencias entre Irán y la Sociedad (asunto de Ereoli)
1920-21 Cuestión de las islas Aland entre Finlandia y Suecia.
1920 Cuestión de Tacna-Arica (Bolivia, Perú y Chile).
Liquidación de los Bienes de la antigua monarquía Austro-Húngara en Yu-
goslavia.
1921-22 Cuestión de Alta Silasia (frontera entre Alemania y Polonia).
1922-26 Cuestiones de fronteras: Austria y Hungría; Hungría-Yugoslavia;
Hungría-Cheeoslovaquia; Polonia; Turquía e Irak; Grecia y Turquía.
1933-34 Conflicto entre Bolivia y Paraguay.
1931-35 Conflicto chino-japonés.
1932-33 Conflicto entre Reino Unido e Irán sobre la Anglo- Persian oil Co.

180 181
dadores, civiles y militares, laten en un común fervor por la liber-
tad, por la independencia lograda y por las preocupaciones de su
organización constitucional.
Las repúblicas americanas no pudieron evitar guerras, entre ellas
CAPÍTULO IV o dentro de sí. Luisiana, Texas, Florida, Nuevo México o California
pasaron a formar parte de Estados Unidos, por la guerra o las cesio-
nes forzosas. Bolivia y el Perú perdieron vastos territorios a favor de
Chile por la Guerra del Pacífico. La definición de las fronteras pro-
El panamericanismo vocó, sin duda, no pocos incidentes. Esta indudable historia de con-
flictos recurrentes no impide comprobar que mientras los países
europeos dirimen sus repartos y apetencias recurriendo a la fuerza
con asiduidad, en América las repúblicas afirman tener por causa
política una inicial coincidencia de paz y antibelicismo. Mientras en
un continente impera la tradición del poder, el otro, sin historia,
América fue un espacio no revelado por la geografía de Ptolomeo. proyecta la invención de su propia utopía, que fue la libertad y la
Amérieo Vespucci, en una carta escrita el 4 de septiembre de 1504, autodeterminación. De un lado estaba el peso de la historia univer-
fue quien derribó veinte siglos de errores al afirmar haber visto sal, del otro la profecía de un Mundo Nuevo.
"nuevas tierras desconocidas por los antiguos". Aquella corres- Lograda su independencia, las repúblicas americanas parti-
pondencia, inspiró el primer plano geográfico en que aparece el ciparon sin mayor dificultad en la comunidad internacional pre-
nuevo continente. Editada en 1504 en la Abadía de Saint Dié, existente, cuyos principales actores eran los estados europeos.
Francia, se trataba de la Cosmografía Introductio, donde apare- Aceptaron sus reglas que a veces intentaron modificar, como lo
cía el mapamundi de Martin Wadseemüller en cuyo tope los mon- hizo el canciller argentino Luis María Drago con una doctrina
jes editores pusieron una inscripción que decía: "no hay razón que llevó su nombre3. Pero no se avinieron a convalidar las ideas
para que no la llamemos América... por Americus, su descubri- del realismo político que hacían de la guerra un método para re-
dor"1. Éste será el nombre de una de las más excitantes aventu- solver conflictos y de la diplomacia un instrumento para la mani-
ras en la historia de la humanidad. pulación del equilibrio del poder. En América, las nuevas repú-
Fue el inmenso escenario de un encuentro de etnias y cultu- blicas no adoptaron la concepción patrimonial del territorio que
ras que duró tres siglos, donde se combatió por dominar y sobre- ha justificado en Europa el frecuente cambio de fronteras en fun-
vivir, donde la cautivante utopía de inventar el futuro convivió ción de intereses o sucesiones dinásticas. América será, en lo po-
con la obsesiva codicia por poseer. La cultura europea brindó lo lítico, otra historia. Las campañas libertadoras de los generales
que tenía —universidades, ciencia, arquitectura y religión— sin José de San Martín y Simón Bolívar han sido el testimonio de
percatarse, siquiera, que esa tarea "civilizadora" ahogó con su una nueva visión del mundo, y las personalidades de estos hé-
brutal impacto las fabulosas civilizaciones de muchos pueblos que roes un paradigma para las futuras generaciones.
aún testimonian su brillante pasado. América generó mitos y fan- El proceso de formulación y consolidación de reglas de juego
tasías, sustentó la leyenda de que era el lugar donde se encontra- para regir las relaciones entre las repúblicas americanas fue, sin
ba el nombre nuevo y "natural"; allí estaba el "buen salvaje" que embargo, más difícil de lo que se hubiera pensado.
inspiró más tarde la filosofía de "las luces"2. Sin duda aquella Ha sido un proceso lento, pero profundamente arraigado en la
carta de 1507 inaugura el mundo de una nueva esperanza. conciencia de los pueblos. Se lo llamó el "panamericanismo". Fue el
Finalizada la epopeya de la independencia, inician las repú- autorreconocimiento de compartir una misma cultura política y de
blicas americanas un proceso de convergencia de ideales y propó- pertenecer a un continente cuya historia era para cada una de las
sitos diferentes de la tradición política europea que, a partir de la repúblicas un casi idéntico acto de fe en la libertad y la independen-
segunda década del siglo XIX, estuvo cautivada por el espíritu cia. Había en los pueblos americanos una ambición de hacer, y de
antirrepublicano de la restauración y las ambiciones de conquis- hacer juntos. Apesar de la influencia que tuvo la cultura europea en
ta colonial. Mientras en Europa se inaugura el sistema de los la constitución de las instituciones, en sus cánones estéticos y hábi-
congresos para intervenir o repartir, en América los patriotas fun- tos sociales, todas las repúblicas formularon su política internacio-

182 183
nal a partir de la pretensión de diferenciarse de Europa. Conquista, dualmente asumió, ha tenido una indudable influencia en la his-
guerra, dominación colonial, anexión territorial por la fuerza y, en toria del panamericanismo, sin por ello desconocer el papel que
fin, alianzas y equilibrio de poder, eran más motivo de desdoro que tuvieron otros países americanos. América, más que nombre de
razón para el orgullo. Hubo desde el comienzo otros códigos de ho- un territorio, fue sentimiento que guió una esperanza. Cambiar
nor y, por muchas razones, otra vigencia del sentimiento fraternal. la historia fue nuestra utopía.
Por ello, la gran mayoría de aquellas repúblicas de América se lla-
maban hermanas entre sí mismas. El panamericanismo fue una
experiencia que no se ha repetido en otros continentes. Fue el Liber- Americanismo - Universalismo
tador Simón Bolívar quien primero concibió y propuso la idea del
panamericanismo, en el legendario Congreso de Panamá de 1826. Por su posición geográfica, su estructura económica, por el des-
Argentina, Brasil, Chile, México, Perú, Uruguay y Estados tino y origen de sus flujos comerciales y financieros, por el origen
Unidos han tenido una gran gravitación en la constitución de ese de su población y por las características de su cultura, la Repúbli-
conjunto de normas, prácticas de cooperación, principios y reglas ca Argentina, a través de los sucesivos gobiernos, ha manifestado
de juego del panamericanismo. tener una visión propia en lo que hace a su vinculación con el mun-
La actividad diplomática vinculada directa o indirectamente do en general y con el continente americano en particular.
a la formación y consolidación del sistema panamericano es den- Esos dos factores aparecen en forma recurrente: eontinentalis-
sa y compleja. En este capítulo sólo se consideran las actuaciones mo-universalismo; solidaridad americana-libertad de acción fren-
más relevantes para la política exterior argentina. La defensa te al mundo; sistema regional-sistema mundial. Sólo la compren-
del principio de no intervención, la organización de la paz y segu- sión previa de esta ecuación permitirá entender los designios es-
ridad en el continente, las actuaciones de mediación, en fin, las tratégicos de la política exterior argentina, que estimo no han va-
iniciativas argentinas qxie tuvieron trascendencia universal, como riado con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial. Los gobier-
lo fue, por ejemplo, el Tratado Antibélico. nos supieron interpretar y distinguir por un lado su pertenencia a
No se relata aquí la historia del enorme trabajo de codificación América y por otro su participación activa en la comunidad de na-
del Derecho Público y Privado Internacional, realizado desde la ciones que conforma el sistema mundial.
Segunda Conferencia Panamericana que tuvo lugar en México en En el siglo XK, hubo dos hechos que tendrán una influencia
1901-1902 y sobre todo desde que se estableciera la Comisión de decisiva en las definiciones posteriores de política continental de
Juristas creada en 1906. Las más diversas materias fueron regla- la Argentina. El primer hecho fue la enunciación, en 1823, por
mentadas: reconocimiento de los estados, status de los extranje- parte del quinto presidente de Estados Unidos, James Monroe,
ros, tratados, intercambio de estudiantes y profesores, cónsules, de la doctrina que luego llevaría su nombre y cuyo propósito ha-
agentes diplomáticos, canje de publicaciones, neutralidad marítima, bía sido frenar las intenciones rusas en Alaska y aventar las ten-
asilo, derechos de los Estados en caso de guerras civiles, navega- taciones intervencionistas de la Santa Alianza en el continente
ción en los ríos internacionales, libertad de tránsito, ferrocarriles, co- americano. La Doctrina Monroe merecerá muchas alusiones en
municaciones, solución de diferendos y muchas otras materias los discursos de los gobernantes y diplomáticos argentinos, que
privadas. Esta labor que fue el resultado de una intensa actividad se reflejarán a lo largo de esta obra. Suscitó desconfianza, rece-
por parte de todos los gobiernos del continente, no tenía preceden- los, sospechas y generalmente se la percibió como una definición
tes en ningún otro lugar del mundo. El importantísimo aporte hecho unilateral de carácter "imperialista" que sería olvidada o relega-
por los juristas y diplomáticos —en estas cuestiones de naturaleza
jurídica y reglamentaria— no forma parte de esta obra. Agobiaría- da cuando las circunstancias la hubieran justificado. Algunos la-
tinoamericanos quisieron legitimarla, pero no tuvieron éxito. El
mos al lector con las áridas discusiones y negociaciones que confi-
12 de septiembre de 1905, Carlos Rodríguez Larreta, ministro de
guran este proceso de codificación de normas.
Podrá observarse, en el curso de este capítulo, que la política Relaciones Exteriores de la Argentina, recibió un torrente de crí-
interamericana de la Argentina fue una construcción progresiva. ticas cuando afirmó que la Doctrina Monroe "no era sino una doc-
trina de amistad entre las repiiblicas americanas..."4.
Si dejamos de lado la definida actitud que asumió el país en la
Primera Conferencia Americana de 1889, la identificación de ob- Durante la presidencia de William Taft, el secretario de Estado,
jetivos, la respuesta a los desafíos, en fin, el liderazgo que gra- Philander Chase Knox, justificó la célebre doctrina como una con-
tribución al buen gobierno:
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filial del Departamento de Estado"*. Este rechazo a la eventual he-
"La Doctrina Monroe alcanzará sus máximos beneficios, cuando ella gemonía comercial de Estados Unidos en el continente será una guía
sea mirada por el pueblo de los Estados Unidos como la razón por la que inspirará durante varias décadas la política internacional de la
cual nosotros debemos constantemente responder a las necesidades de Argentina. Aquella intervención no fue una impronta circunstan-
aquellos de nuestros vecinos latinoamericanos que tengan necesidad de cial, pues como dirá Sáenz Peña años más tarde: "...de los amigos
nuestra asistencia para el progreso de su mejor gobierno cuando requie- del norte sólo guardamos algún recuerdo ingrato. La culpa es de
ran nuestra ayuda para cumplir sus justas obligaciones y por este me- Monroe"1. Esta posición no fue diferente de la de muchos intelectua-
dio mantener honorables relaciones con la familia de las naciones'*. les y diplomáticos a fines del siglo xix. La actitud de Sáenz Peña en
aquella Primera Conferencia Americana se repite con José María
El segundo hecho que dejará una profunda huella en la memo- Cantilo, en la Octava Conferencia de 1938, en Lima.
ria, es la reacción argentina a la propuesta de crear el "Zollverein Esta actitud inaugural argentina estuvo pues determinada, en
Americano" (Unión Aduanera para toda América), sometida por el primer lugar, por la disidencia al enfoque comercial con que Esta-
secretario de Estado norteamericano, James Blaine, y puesta a dos Unidos quiso amparar su panamericanismo y, en segundo lu-
consideración de la Primera Conferencia Americana que tuvo lu- gar, por una velada desconfianza hacia las intenciones políticas de
gar en Washington en 1889-1890. Fue Eoque Sáenz Peña, delega- este país. Dicha postura hacia Estados Unidos empieza a cambiar
do argentino acompañado por Manuel Quintana —ambos serán cuando en la Conferencia de Río de Janeiro de 1906 se decide trans-
presidentes de la Nación—, quien se opuso a aquella idea en un ferir, gracias al apoyo norteamericano, la doctrina de Luis M. Drago
discurso que finalizó con una frase que se haría célebre: "¡Sea a la Conferencia de Paz de La Haya de 1908. Durante la gestión
América para la humanidad!". Definíase así el apego a una visión del canciller Amancio Alcorta en la segunda presidencia de Roca,
universalista y abierta frente a las ambiciones de establecer un Argentina ya había aceptado formar parte de la Oficina Comer-
mercado preferencial americano. Argentina pretendía liderar a la cial, pero manteniendo su posición favorable al libre comercio. El
América hispana frente a los designios de Estados Unidos. Fvie ministro norteamericano en Buenos Aires podrá entonces decir a
aquella conferencia el escenario donde las dos delegaciones, por su gobierno que "el pueblo argentino y el pueblo norteamericano se
primera vez, se enfrentaron cara a cara. La altivez argentina osó han hecho amigos basándose en los más seguros de los fundamen-
desafiar, en su propia sede, al gobierno norteamericano. Se rehusó tos: el mutuo conocimiento, la comprensión y la confianza"*,
aceptar que el presidente de la Conferencia fuese el jefe de la dele- Se modificó también la actitud del gobierno de Washington, el
gación norteamericana, a la sazón presidida por el propio secreta- que designa a Drago arbitro para resolver las reclamaciones pe-
rio de Estado, James Blaine. La delegación argentina boicoteó con cuniarias de sus ciudadanos contra Venezuela y en otra disputa
su ausencia la sesión inaugural de aquella Primera Conferencia de pesca con Gran Bretaña en el Atlántico Norte. También Roque
Americana. Los anales sociales registran que dos jóvenes argenti- Sáenz Peña fue designado miembro del Tribunal Arbitral para
nos elegantes y despreocupados paseaban en un lando, tirado por resolver una serie de cuestiones entre Estados Unidos y Vene-
dos magníficos caballos, que daba vueltas alrededor del edificio don- zuela. El diario La Prensa exultaba entusiasmo: en su editorial
de tenía lugar en ese momento la ceremonia de inauguración. del 1° de mayo de 1909 afirmaba que "no pueden, pues, estar en
Esos dos jóvenes eran Koque Saénz Peña y Manuel Quintana. mejor pie las relaciones públicas de la República Argentina con
Batallaron contra cada propuesta. Pretendían el respeto de la igual- los Estados Unidos... la causa panamericana ha triunfado".
dad soberana, el rechazo de todo tipo de intervención, se opusieron Varios fueron los intentos de establecer una Liga o Sociedad de
al arbitraje obligatorio pedido por el gobierno de Washington, en Naciones Americanas, que siempre enfrentan la oposición de la Ar-
fin, levantaron alto las banderas de la independencia nacional fren- gentina y otros gobiernos de la región. En 1919, el director general
te al proyecto de establecer una preferencia económica regional. de la Unión Panamericana presentó al presidente Wilson un pro-
Cuando fracasada la propuesta de Unión Aduanera se creó la yecto de creación de una Liga Americana; la idea murió por falta de
Oficina Comercial de las Repúblicas Americanas, la Argentina se entusiasmo. En la Quinta Conferencia Panamericana reunida en
negó a pagar la cuota de setecientos dólares para su mantenimien- Santiago de Chile en 1923, el Uruguay propuso una idea semejante
to. Años después, durante las administraciones de Luis Sáenz Peña que ni siquiera fue discutida9. La cuestión fue nuevamente promovi-
y José E. Uriburu, continuaban negándose a pagar aduciendo razo- da por El Salvador en la Séptima Conferencia de Montevideo, opor-
nes de economía, pero la verdad era que veían a la oficina como "una tunidad en que, sin tratamiento y con la salvedad introducida por

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Argentina de que no se prejuzgaba sobre su "aprobación o rechazo", ciudad, Colombia y la República Dominicana presentaron un
se la remitió a la Unión Panamericana para su estudio. nuevo proyecto de tratado sobre la creación de una Asociación de
En ocasión de la Conferencia de Consolidación de la Paz, reali- Naciones Americanas. El destino de éste fue remitirlo al estudio
zada en Buenos Aires en 1936, el delegado de Colombia, doctor de la Comisión Internacional de Jurisconsultos Americanos, a fin
Jorge Soto del Corral, presenta un proyecto de tratado de creación de que el mismo fuera analizado por la Novena Conferencia12.
de una Asociación de Naciones Americanas, donde se definían sus La posición argentina, refractaria a todo exclusivismo ameri-
órganos y su política10. Este proyecto fue apoyado con entusiasmo cano, opuesta a una unión aduanera continental, se refleja en la
por Chile, Panamá y la Eepública Dominicana, que a su vez pre- política exterior adoptada desde el siglo xix. En un memorándum
sentó otro proyecto a fin de crear una "Liga" latinoamericana. que el gobierno argentino le presentó al secretario de Estado,
Muchos países de la región se mostraron a favor de la idea. La Cordell Hull, antes de la llegada de Franklin D. Roosevelt a Bue-
presentación formal de un proyecto de tratado obligó a que el mis- nos Aires, se citaban las palabras que había pronunciado en la
mo se considerara y discutiera. Si bien la Delegación norteameri- Segunda Conferencia Americana de 1901-1902 el delegado de Hai-
cana no definió su actitud, el canciller del Brasil, Macedo Soares, tí, señor Leger, como apoyo de un argumento que no era solamente
se opuso a la idea arguyendo que si bien la Sociedad de Naciones argentino13:
se había mostrado a veces ineficaz, "no podríamos arriesgarnos a
reproducirlo, en un error de definición, haciendo continentalmente "Se comprendería un Derecho Internacional Americano si nuestras di-
lo que sólo se justificaría en la plenitud de la acción mundial", versas Repúblicas sólo tuvieron relaciones mutuas; pero todas ellas tie-
El delegado de Colombia, doctor Soto del Corral, defendió su nen también frecuentes y continuas con Europa. De estas relaciones con
proyecto de creación de una Asociación Americana, apelando al Europa surgen necesariamente conflictos, para cuya solución es forzoso
pensamiento de Bolívar y desautorizando a quienes veían en esta recurrir a las reglas del Derecho Internacional. ¿Tendremos entonces
idea el propósito de establecer una "insularidad americana, un dos series de reglas: unas aplicables a las diferencias puramente ameri-
divorcio entre la política peligrosa y complicada de otros conti- canas y otras reservadas al arreglo de diferencias con Europa?".
nentes y la diáfana y hasta candida de esta parte del mundo". Se
refirió a la deficiente "presentación en Europa de los puntos de Esta misma posición la había asumido el barón de Rio Branco
vista de nuestra América; la anarquía y el desacuerdo..." que rei- en el discurso inaugural de la Tercera Conferencia Americana,
naba en Ginebra. "El desconcierto americano en Ginebra —dijo— realizada en Río de Janeiro en 1906.
es un espectáculo más doloroso, aunque sea menos notorio que el En 1910, el entonces canciller Victorino de la Plaza recordó
del in suceso frecuente de la Liga ante los grandes conflictos"11. que la tradición de las conferencias había sido una resistencia a
Para Soto del Corral, el poderoso "bloque latinoamericano en la esa tentación de pretender un Derecho Internacional propio,
Sociedad de las Naciones no había tenido la influencia que debie- "creando derechos especiales para los pueblos de América". Dijo
ra", siendo su papel más de espectador que de protagonista. La que no podía sospecharse de ninguna "concomitancia con las ten-
Asociación Americana que propugnaba era una respuesta al fra- dencias americanistas de la Doctrina Monroe".
caso de la Sociedad de Naciones y a su frustración de observar el En el mismo sentido, se expidió el presidente Alessandri, de
escaso eco que tenían los países latinoamericanos. Sin "acuerdo Chile, cuando al abrir la Quinta Conferencia Panamericana dijo
previo" de éstos, Ginebra "no tendrá en cuenta a América". que el panamericanismo debía velar por los intereses generales de
Fue José María Cantilo quien, representando a la Argentina, la humanidad. En el ya comentado memorándum que la Cancille-
se opuso a la idea de crear una "Liga" o "Asociación" latinoameri- ría presentó a Cordell Hull, se niega la posible americanización de
cana. En esa oportunidad argüyó, desplegando su mejor cortesía la Doctrina Monroe porque "no hay una sola Doctrina Monroe sino
frente al entusiasmo de los delegados de Colombia y la República una serie de interpretaciones que han ido extendiendo en el trans-
Dominicana, que el asunto "no estaba maduro" y que debía estu- curso del siglo XDÍ sus alcances primitivos", lo cual se tradujo en las
diarse en la próxima reunión. Saavedra Lamas, ejerciendo la pre- distintas aplicaciones prácticas de los presidentes estadouniden-
sidencia de la reunión de Buenos Aires en ese año 1936, logró con ses Adams, Polk, Grant, Cleveland, Taft, Wilson, Harding y Theo-
elegancia procesal que el controvertido proyecto se remitiera a la dore Roosevelt. Esta unilateralidad de la Doctrina Monroe tam-
conferencia a reunirse en Lima en 1938. bién fue expresada por el doctor José María Cantilo en el Comité
Al reunirse la Octava Conferencia Panamericana en aquella de Seguridad y Arbitraje de la Sociedad de las Naciones.
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Si interpretamos la visión de los sucesivos gobiernos confir-
maremos una solidaridad irrevocable pero sin exclusivismo con Epifanio Pórtela, a pesar de sxi cautelosa acción frente a las
los pueblos de América, y un fuerte compromiso con el mundo en otras delegaciones, en oportunidad de prepararse la Cuarta Con-
su conjunto. Usando una metáfora diría que es como si se tratara ferencia Americana, le decía al ministro de Relaciones Exterio-
del amor a la familia dentro del respeto de derechos y deberes res, doctor De la Plaza, que excepción hecha de algún tema de la
que impone la sociedad14. Panamericanismo y universalismo con- agenda "todos los demás son anodinos o difusos en extremo por el
viven en la política exterior argentina. inconmensurable campo que abarcan, tales como los que se refie-
ren al establecimiento de una mayor fijeza de las relaciones co-
merciales" o "la adopción de un patrón oro más uniforme, lo cual
Navegando entre dos aguas es como pretender poner orden en el caos de una plumada"^.
Cuando los temas afectaban algún interés estratégico de Es-
La presidencia de José Figueroa Alcorta fue sin duda un mo- tados Unidos, la solución era sencilla: de eso no se hablaba. Para
mento de sintonía argentino-norteamericana en lo que hace a la la Argentina, una de las cuestiones que más frustración desper-
relación bilateral, que dejará atrás la desconfianza que había pro- taba era el funcionamiento de la Oficina Internacional de Was-
vocado la propuesta del secretario de Estado, James Blaine. La hington, las "corruptelas que se han ido introduciendo en ella...".
atmósfera de las relaciones argentino-estadounidenses era ópti- La opinión de Pórtela era clara17:
ma para encarar una política de coordinación entre el norte y el
sur del continente. Hasta la Primera Guerra Mundial las confe- "Pero el mal fundamental es el que se deriva de la tendencia a hacer
rencias americanas se dedican a considerar cuestiones organizati- de la Oficina una ficción política, a favor de la cual se produce en el
vas y sanitarias, normas aduaneras, patentes de invención, comu- exterior la impresión que desde el Departamento de Estado y a través
nicaciones, eludiendo el tratamiento de temas políticos. Aun entre del 'Bureau', se ejerce por los Estados Unidos el gobierno continental.
los gobiernos latinoamericanos, no había coincidencias estables. Desgraciadamente, son las pequeñas inorgánicas repúblicas vecinas,
Viejos conflictos condicionaban el futuro. Cuando el gobierno ar- subordinadas a la directa influencia de los Estados Unidos, en ma-
gentino quiso, en ocasión del Centenario, que la Cuarta Conferen- yoría en el seno del 'Bureau', las que más contribuyen a esta perver-
cia Americana se reuniera en Buenos Aires, por primera vez inten- sión de los fines a que en su origen respondió su creación. Ellas son,
tó introducir algunos temas de su interés para la agenda, como por también, los necesitados instrumentos de cierto orden de pequeñas
ejemplo la cuestión de la "libre navegabilidad de los ríos". Se en- intrigas de que ha sido y es el 'Bureau' desgraciado teatro".
frentó en esta cuestión a la firme oposición del Brasil. Si se preten-
día introducir el tema del "arbitraje" solicitado por Perú, país agra- Es posible afirmar que hasta la finalización de la Primera
viado por la amputación territorial consecuencia de la Guerra del Guerra Mundial, Argentina no pudo o no quiso por las razones
Pacífico, Chile se opondría. Las opiniones del Embajador del Bra- antedichas tener una participación activa en el naciente sistema
sil, que en privado recoge un informe de nuestro representante en panamericano. Una sola consigna, casi doctrinaria, guió su acti-
Washington, son una prueba de las dificultades que enfrentó el tud frente a la Oficina de la Unión Panamericana con sede en
proceso panamericano en sus primeras décadas16: Washington: no aceptar nunca otorgarle funciones políticas.
Nuestro representante en Washington le escribía al canciller,
"Estas Conferencias —siguió diciendo el señor Nabuco (embajador transmitiéndole las inquietudes o incomodidades del gobierno
del Brasil en Estados Unidos)— no son cuerpos legislativos, sino aca- norteamericano frente a la actitud crítica que, respecto a su polí-
demias destinadas a discutir y pronunciarse sobre principios y teo- tica, tenían Argentina, Brasil y otras repúblicas latinoamerica-
rías que en modo alguno comprometen o afecten los que informan o nas. En un telegrama fechado el 9 de diciembre de 1909, Epifanio
guían la conducta de los gobiernos representados en ellas, sobre pro- Pórtela le informaba al canciller sobre las aprensiones de Knox,
blemas en que está interesada la soberanía ... El Brasil no consenti- el secretario de Estado18:
ría jamás que las minúsculas repúblicas de Centro-América preten-
dan forzar la mano del Brasil en negocios en que no tienen sino un "Respecto de la República'de Nicaragua... conviene que V.E. sepa que
interés teórico y que sólo atañen al Brasil y alguno o algunos otros el Secretario de Estado se muestra contrariado con la campaña de la
Estados con los cuales colinda". prensa que se supone emprendida en la América del Sud contra la

190 191
actuación de los Estados Unidos en ese país, mencionando especial- la para que actuara, a diferencia de la actitud que adoptó en el
mente a la República Argentina y al Brasil". diferendo con México, Argentina no quiso embarcarse en una
mediación sin el apoyo cierto de Estados Unidos. El encargado de
Según nuestro ministro en Washington, Knox se "había sor- Negocios argentino en Washington, Manuel Malbrán, aconseja-
prendido de tal excitación tratándose de una zona en que no tienen ba a la Cancillería no adoptar ninguna posición activa en el con-
esos países ningún interdicto, mientras que los Estados Unidos de flicto que enfrentaba a los gobiernos de Bogotá y Washington, y
América lo tienen de la mayor importancia por la proximidad de menos aún involucrarse en una mediación20:
ella al istmo de Panamá". Estas actitudes de los países de América
del Sur amenazaban la concurrencia de Estados Unidos a la Cuar- "En una palabra, lo que más se teme de un arbitraje, es el escándalo
ta Conferencia Americana de Buenos Aires, "para no exponerse a que provocaría la revelación de documentos bastante comprometedo-
que se discuta su política de Centro América". Las cosas se apaci- res, relacionados con las operaciones llevadas a cabo a la sombra de
guaron y Estados Unidos estuvo presente en Buenos Aires a tra- la revolución panameña y de los tratados sobre el Canal, operaciones
vés de una importante delegación. y documentos que este gobierno —Estados Unidos— sin duda no de-
La actuación de la delegación argentina que participó en la sea que sean revelados".
Cuarta Conferencia celebrada en Buenos Aires fue retórica y ce-
remonial. Sólo se pretendió que la convocatoria de las repúblicas Los colombianos pedían cincuenta y dos millones de dólares, pero
americanas enriqueciera aún más la celebración del Centenario le confiaron a Malbrán que aceptarían treinta. Los norteamerica-
de la Eepública. El gobierno no quería tener conflictos, ni plan- nos ofrecían quince millones. A pesar de que en marzo de 1913 el
tear temas urticantes. Reunidos en el Palacio de Justicia, aún gobierno de Colombia insistía en lograr la mediación argentina,
sin haberse terminado su construcción, los discursos con loas de nuestro representante en Washington, Rómulo Naón, desaconseja-
satisfacción se evadieron de la realidad19. ba firmemente al gobierno involucrarse en un entredicho que lo co-
La única actuación relevante que le cupo a la Argentina dentro locaría en situación muy incómoda21. Hacia noviembre de 1913, cuan-
del escenario continental, entre 1910 y la Primera Guerra Mundial, do Estados Unidos —dispuesto a pagar veinte millones de dólares—
fue el papel que asumió junto a Brasil y Chile en la mediación del flexibiliza su posición con la intención de lograr algún arreglo que
conflicto entre México y Estados Unidos con motivo de la ocupación facilite su posición comercial en esa república sudamericana, Naón
de Veracruz por tropas norteamericanas. Con posterioridad a este recomienda al canciller aceptar el papel de mediador, lo que nunca
asunto —que se relata más adelante—, el desencadenamiento de se concretó. Naón, que tenía en esa época un papel importante en
la Primera Guerra Mundial obligó hacer un forzado paréntesis en la las decisiones políticas del gobierno argentino, a pesar de haber pro-
actividad panamericana. metido a Colombia interceder ante el Departamento de Estado, se
Construir un buen entendimiento con Estados Unidos y pro- limitó a apoyar la propuesta del presidente Wilson.
fundizar las relaciones bilaterales era, a principios de siglo, una Woodrow Wilson, apegado a los principios inculcados por su
política difícil de conciliar con la ambición argentina de querer rigurosa educación, no podía compartir la política latinoamerica-
tener un liderazgo en el continente. Por ello se observa una acti- na de su antecesor, Theodore Roosevelt, y especialmente la ope-
tud dubitativa y ausente de definiciones en lo que hace al siste- ración en Colombia, por lo cual expresó su "sincero pesar". Cuan-
ma panamericano. Veamos algunos ejemplos de esta afirmación. do finalmente su gobierno acuerda con el de Colombia una repa-
Luego de los acontecimientos que dieron lugar a la secesión ración de veinticinco millones de dólares —tratado que se ratifi-
de una parte del territorio de Colombia, operación destinada a cará durante la Segunda Guerra Mundial—, Theodore Roosevelt
crear un Estado nuevo (Panamá), en el cual se construiría el ca- calificó esta decisión como "un crimen contra los Estados Uni-
nal interoceánico, el gobierno de Bogotá reclamó durante años dos"; "un verdadero ataque contra el honor de su país"22.
una indemnización pecuniaria a Estados Unidos. El gobierno ar- Otro ejemplo fue la actitud argentina ante la sublevación de 1912
gentino, no deseando desafiar la autoridad de Washington, fue de los "afrocubanos" contra las imposiciones de Estados Unidos a
cauto cuando Colombia le pidió apoyo e inclusive que intervinie- esa repiíblica caribeña. Los enfrentamientos entre el gobierno y los
ra en una posible mediación en el conflicto sobre Panamá. Si bien rebeldes, movilizados por su pobreza y marginación bajo las bande-
el gobierno simpatizaba con Bogotá frente a la agresión norte- ras políticas del Partido Independiente de color, costaron miles de
americana, cuando en 1912 los colombianos quisieron persuadir- vidas. Nuestro representante en La Habana, ministro Jorge Reyes,
192 193
había informado a la Cancillería, algunos meses antes, sobre la co-
rrupción del gobierno ctibano amparada por Estados Unidos. Invasión de Veracruz y la mediación del ABC
Cuando sobrevino la revxaelta, Eeyes adopta una posición
menos principista. Justifica la intervención para defender la pro- Porfirio Díaz había gobernado México durante treinta años
piedad privada contra las "negradas", intervención que de no lle- bajo el lema "poca política mucha administración". Su reinado
varse a cabo por Estados Unidos sería, a su criterio, decidida por fenecería en 1910.
potencias europeas, dado el estado de salvajismo y descontrol en Las relaciones de la Argentina con México eran escasas y el ni-
que se encontraba la isla23. El gobierno argentino nunca se mani- vel de encargado de Negocios, Juan Agustín García, que había llega-
do a México en tal carácter durante el año 1909, preocupado por la
festó frente a la cuestión cubana. presencia avasallante de Estados Unidos, alertó a la Cancillería sobre
En el caso de la revolución mexicana, la situación fue distinta
pues, como lo veremos, el gobierno de Washington encontró en la "el nuevo giro de la política imperialista en Washington", pues, decía
maestro representante, "es bien sabido que en territorio de Estados
mediación de Argentina, Brasil y Chile una forma de salir del Unidos se fraguan revoluciones contra cualquier gobernante de esas
atolladero en que se encontraba semanas después de la ocupa- naciones que no sea persona grata al gobierno norteamericano". "Todo
ción de Tampico. puede ser, pero cuando se ve de cerca lo que son losyankees, no puede
Estas hesitaciones habrán de terminar con posterioridad a la uno menos que sonreír escépticamente, y estremecerse al ver las cari-
Primera Guerra Mundial, luego del necesario paréntesis que esta cias de Estados Unidos a México, al que seguramente darán un zar-
contienda impuso a la actividad panamericana. Los presidentes pazo cuando la ocasión se presente"**. García insistía ante la Canci-
Hipólito Yrigoyen y Marcelo T. de Alvear imprimieron un nvievo llería que México "se hallaba en inmediato peligro del expansionis-
rumbo a la política exterior del país. Argentina había consolida- mo norteamericano", cuya única barrera era "los sentimientos anti-
do sus principios democráticos y desarrollaría sxis relaciones con yankees del pueblo mexicano".
Estados Unidos de igual a igual. Sería posible pensar que el ma- Como consecuencia de una entrevista que el México Herald le
yor rigor conceptual que adquirió la política argentina a partir de concedió a nuestro diplomático el 29 de julio de 1910, el título de
la década de los años veinte haya sido, en gran parte, el reflejo de la primera plana era "Argentina no teme al Tío Sam". Juan A.
una reacción contra lo que los argentinos consideraron una agre- García, preocupado por las intervenciones norteamericanas en
sión a sus intereses más concretos: la política de proteccionismo Nicaragua y Honduras, declaró a ese diario que se oponía a la
comercial de Estados Unidos. Doctrina Monroe en tanto que "ella significaba América para los
A partir de 1921-1922 la virtual hiña de miel entre Buenos americanos solamente" (se refería a los norteamericanos). Estas
Aires y Washington ñie perturbada emocionalmente por las des- declaraciones motivaron una inmediata reacción del embajador
avenencias comerciales. Las mismas incidieron, sin dvicla, en la de Estados Unidos en México, Henry L. Wilson, quien le pidió
política continental de la Argentina. una rectificación. Presionado por las circunstancias, García de-
No invalida esta observación el hecho notorio de que durante claró que había sido mal interpretado. Este desmentido confirió
la segunda presidencia de Yrigoyen, la actuación argentina en el una mayor publicidad al altercado cuando algunos diarios mexi-
ámbito panamericano fue pobre. Argentina no concurrió a la Con- canos -El Tiempo y El País— apoyaban a García, mientras otros,
ferencia de Conciliación y de Arbitraje de 1928-1929 ni suscribió el como el México Herald, criticaban al embajador Wilson25.
Pacto Briand-Kellogg, actitud que se analizará en otras partes de García, sin intimidarse por el incidente, continuó con su posi-
esta obra. Este último período del gobierno radical contrasta con ción, pues consideraba que Washington quería apartar a la Ar-
la hiperactividad del canciller Carlos Saavedra Lamas. El lengua- gentina de México. Así lo afirmó en una nota al Canciller26:
je reflejará entonces el contenido de diplomacia. El conflicto se ins-
talará en nuestras fronteras: la Guerra del Chaco, la frustración "Los Estados Unidos han visto con mal disimulado encono la presen-
comercial, el bilateralismo reemplazará al libre comercio; en fin, el cia argentina aquí, considerando tal vez que por nuestro carácter y
contexto internacional perderá el espacio, a veces pequeño pero circunstancias podríamos influir más o menos tarde en que perdie-
siempre necesario, donde florecen los ideales de cada generación. ran su dominio absoluto en México. Somos los más independientes,
los más progresistas y los más alejados de losyankees en América; se
. nos señala como sus futuros competidores, y no es inexplicable que
nos teman y traten de contrariar".

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-'r. . . . . . .' • • • - -
za de los Estados Unidos. El general Huerta, por el contrario, repre-
Diarios de Bxienos Aires reprodujeron el affaire entre García sentaba una amenaza a los intereses de Washington por razones de
y el embajador norteamericano en México, provocando que el can- seguridad y por sus claras inclinaciones europeas".
ciller Ernesto Bosch le recriminara "su absoluta falta de tacto y
discreción" y "la completa ausencia de circunspección en su ac- El gobierno argentino y la prensa seguían con atención los
tuación como agente diplomático"27. Finalmente, el 11 de abril de acontecimientos. El diario La Nación era cauto32:
1911, ante la inútil fricción creada por el encargado de Negocios,
el canciller Bosch —luego de ordenarle que se abstenga de hacer "Si la paz se afirma, si la libertad encuentra garantías, si el progreso
nuevas declaraciones sobre "las líneas fundamentales de la polí- continúa, querrá decir que el general Díaz ha caído por no haber
tica exterior argentina"— decide la "cesación" de sus funciones28. comprendido a tiempo que le había llegado la hora del retiro. Si ocu-
rre lo contrario, quizás habrá que reconocer que no se equivocaba al
Será reemplazado por Pedro Goytía.
El cónsul Goytía era también apasionado. Horrorizado de la creer necesario el régimen que durante tantos años impuso al país".
ferocidad de Emiliano Zapata le decía al canciller Bosch, en julio
de 1911: "Sus legiones no ceden ante el empuje de cañones y ame- Para el diario La Prensa, México era un ejemplo para "las
tralladoras. En su lucha tremenda, Zapata, bandolero y todo, es democracias del mundo"33:
un hombre indomable". Es posible que el cónsul Pedro Goytía, de
"Los pueblos no son comparables a los cerdos, cuya única función es
haber nacido ochenta años más tarde, hubiera podido ser un adic- engordar. Los grandes pueblos desdeñan el engorde, si ha de costar-
to al turismo aventura a juzgar por sus comentarios al canciller: les la libertad. Restablecerla en México, tal es la misión de la triun-
"...porque ha de saber Ud. que de catorce millones de habitantes fante revolución. El presidente dinámico ha caído ahogado por su
que tiene México, nueve millones son indios, dos millones extranje- propio sistema".
ros, y tres millones gente más o menos civilizada"29. Por otra parte
rivalizaba con su antecesor en sxis recelos hacia Estados Unidos y La Prensa comparaba el porfiriato "con el ideal de gobierno fuerte
"su política de dominación expansiva y opresiva que triunfalmente recomendado a la República Argentina durante treinta años,,, sis-
viene desenvolviendo"3". tema que lucha todavía para restaurar su imperio protestado cons-
A fines de 1910, el gobierno de Porfirio Díaz caía derrocado por tantemente por el pueblo". Continúa diciendo La Prensa34:
una revolución que llevó a la presidencia a Francisco Madero, ad-
mirador del sistema democrático norteamericano. Se inauguraban "Ved al heroico pueblo de Juárez, amenazado por una larga anar-
diez años de luchas intestinas entre diversas facciones. La Revolu- quía, y con su independencia otra vez comprometida. ¡He ahí los fru-
ción Mexicana había comenzado. En febrero de 1913, Madero fue a tos finales del sistema cuya eliminación fundamental en la política
su vez derrocado y luego asesinado por una camarilla militar que argentina corresponde a la presidencia y a las generaciones de pa-
llevó al poder al general Victoriano Huerta. La muerte de Francis- triotas de la actualidad!".
co Madero, un demócrata impotente de conciliar los intereses de
los sectores en pugna o de sobreponerse a ellos, fue considerada Se refería lógicamente a los gobiernos que se sucedieron des-
por Estados Unidos como un crimen imperdonable. Como expresa- de la presidencia de Julio A. Roca en 1880, "que sintetizaron su
ra en privado el presidente Woodrow Wilson, "no se reconocerá d programa en el mantenimiento del orden...35".
gobierno de carniceros" encarnado por el general Huerta31: La Revolución Mexicana no era un hecho más en el convulsio-
nado panorama mundial de la preguerra, pues aquel cambio de
"El gobierno norteamericano retira su embajador en México, Henry régimen sonó en la Argentina como una alerta para las viejas
L. Wilson, y el presidente anunciará ante el congreso de Washington prácticas de la política argentina.
que aplicará la política de 'espera'frente a la confusa situación inter- El nuevo Cónsul General, Pedro Goytía, hiego del derroca-
na de aquel país. El presidente Wilson alertó a los países latinoame- miento de Madero, criticaba en mayo de 1913 su no reconocimiento
ricanos contra la tentación de reconocer un gobierno no sustentado por parte de Estados Unidos, lo que denotaba la "poca seriedad
en el consentimiento de los gobernados. de ese país en abastecer de material bélico las fuerzas constitucio-
Francisco Madero fue el último intento de reinstaurar un régimen nalistas que encarnaba Venustiano Carranza", un nuevo barón
afín con los terratenientes del porfiriato, manteniendo así la confian- que pretendía derrocar al general Huerta.
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En su apología a Huerta, nuestro cónsul justificó, más tarde, la don a veces, y para evitarla otras, sin que hasta la fecha ninguno de
clausura del Congreso mexicano, dispuesta el 10 de octubre de 191336: esos proyectos se haya traducido en una acción positiva"3*.
Mientras tanto otro combate, éste con sordina, se libraba entre
"...cortó por lo sano, frente a unas cámaras integradas por elementos el gobierno norteamericano y el de Gran Bretaña, cuya influencia
arrancados de las más bajas esferas sociales [...]. Por más doloroso que en México era para Woodrow Wilson "siempre peligrosa y apta a
resulte el procedimiento, en México el régimen porfirista se justifica. En transformarse en intolerable". Huerta, por su parte, como lo confesa-
esta nación, por su formación y composición étnica, es imposible por ba en una carta enviada a un empresario alemán, quería a su vez
ahora que ni siquiera se piense en un gobierno que no sea de fuerza". reducir la influencia de los capitales norteamericanos en México39.
En febrero de 1914, Victorino de la Plaza asumía la presiden-
La revolución había entrado en ese torbellino donde la urgen- cia de la Nación luego de que, por razones de salud, Roque Sáenz
cia de defender la autoridad se mezcla con la premura por ani- Peña presentara su renuncia. El presidente que había posibilita-
quilar a los opositores, destruyendo todas las energías salvo una: do la sanción de la ley del voto secreto y obligatorio moriría en
la violencia. Espantado y con el necesario olvido de su opinión agosto de ese mismo año.
anterior, Goytía percibe, finalmente, la realidad: "la revolución Naón, desde Washington, evaluaba la situación mexicana como
no decrece, ella se extiende y a a todos los estados del país, amena- de "extrema gravedad". Las relaciones de Estados Unidos con la
zadora, formidable"37. Horrorizado y quizá con miedo, informa al Argentina no podían ser más cordiales, tal como lo venían siendo
canciller, ya sin compostura, su final desilusión: desde la presidencia de José Figueroa Alcorta. La adquisición de
dos acorazados en los astilleros norteamericanos, en 1910, conti-
"...no queda otro recurso más que la intervención de varias potencias, nuaba siendo un motivo de halago al tan sensible amor propio de
que serían los Estados Unidos, Inglaterra, Alemania. Una interven-
Washington frente a la omnímoda y molesta influencia británica,
ción amistosa que hiciera cesar la lucha y estableciera un gobierno
así como también al activo empeño que el embajador Rómulo Naón
provisional". había puesto en mejorar las relaciones. Esto daba a la Argentina
una imagen de gran confiabilidad para el presidente Wilson y el
El canciller Ernesto Boseh, sorprendido por ese otro cónsul al Departamento de Estado.
que el país azteca había privado de toda templanza, subrayó aque-
lla frase con tinta roja, imprimiendo con su pluma grandes sig- La pasión y el lirismo que impregnaba la cultura hispánica de
nos de interrogación sobre el margen. Era razonable para el doctor las repúblicas del sur del continente constituían una categoría psi-
Ernesto Bosch no prestar más atención a los informes de nues- cológica de difícil comprensión para las élites norteamericanas edu-
tros representantes diplomáticos en México. De allí en más será cadas en el ideal de los padres fundadores. La Revolución Mexica-
el ministro en Washington, Rómulo Naón, el informante califica- na se parecía a un infierno donde no se podía distinguir el diablo
do sobre lo que sucedía en México. La Cancillería tendrá ante sí de los pecadores. La "diplomacia moral" del presidente Woodrow
otra responsabilidad que la de seguir, ya con fastidio, los estados Wilson parecía poco adaptada para enfrentar una situación seme-
de ánimo de funcionarios que carecían de capacidad para anali- jante sin la ayuda de aquellos gobiernos de la región que parecían
zar la acelerada evolución de la Revolución Mexicana. más confiables para Washington: Argentina, Brasil y Chile.
La Argentina no reconoció al gobierno del general Huerta, adop- La prensa argentina y extranjera evocaron con rara insistencia
tando con ello la misma actitud que la Casa Blanca. El encargado los presuntos designios que abrigaba el gobierno argentino de propi-
de Negocios de México en Buenos Aires intentó modificar la posi- ciar, junto con otros países de la región, un arreglo pacífico en Méxi-
ción argentina arguyendo, sin éxito, que el gobierno de Su Majes- co. Ello obligó al canciller Luis Murature a dirigir el 10 de marzo de
tad británica ya lo había hecho, no sin provocar el profundo des- 1914 una circular a todas las legaciones argentinas instruyendo a
agrado de Washington. Casi todos los países latinoamericanos se nuestros representantes a desvirtuar "los juicios equivocados o las
habían negado a reconocer al gobierno del general Huerta. conjeturas arbitrarias que pudiera producir el conocimiento defi-
A las sublevaciones en el campo seguía la agitación obrera en la ciente de la actitud observada por nuestro gobierno". Inusual por su
ciudad, y ambas eran acompañadas por permanentes levantamien- lenguaje y extensión, la circular confirmaba que el gobierno seguía
tos militares. El ministro Rómulo Naón ya informaba a Buenos Ai- con interés el desarrollo de los acontecimientos mexicanos y que,
res que se multiplicaban "los proyectos para consumar la interven- una vez lograda una solución conciliadora, reconocería al gobierno
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que se prestigiara con el axispicio inequívoco de la mayoría popular. vicción, claudicar por cálculo ante una intervención extranjera. La
Uno de los párrafos de la circular dice lo siguiente40: dignidad de México estaba por encima de las rencillas domésticas.
Desde Washington, el embajador Naón pedía instrucciones al
"Si la sinceridad de los afectos bastare para asegurar la eficiencia de canciller Murature, quien el 23 de abril le respondió lo siguiente:
una mediación oficiosa, el gobierno argentino no vacilaría en promo- "Si V.E, fuere requerido a formular opinión, debe atenerse pru-
verla, con la certeza de interpretar así las inspiraciones más espontá- dente reserva, y decir que el gobierno argentino limitase a seguir
neas del sentimiento nacional. Pero ante una conflagración interna, con interés el desarrollo del conflicto manteniéndose como simple
alimentada por profundas divergencias y por sensibles apasionamientos espectador"™. El canciller sabía que no se trataba de una acción
de rivalidad política, no le es dable prescindir de otras consideraciones policial como represalia a abusos de las autoridades mexicanas.
fundamentales, en orden al carácter depresivo que necesariamente asu- El diario La Prensa de Buenos Aires calificó a la situación
miría cualquier injerencia extraña de agrupaciones comprendidas en como "un pretexto invocado por el gobierno de la Unión para ha-
el litigio", cer plausible la intervención que cree indispensable para obtener
la eliminación de Huerta"™. El artículo publicado el 23 de abril
Victorino de la Plaza y su ministro de Eelaciones Exteriores continuaba afirmando que la política estadounidense "no ha sido
querían dar muestras de cautela y equidistancia ante el posible bien orientada, creará entre México y Estados Unidos antagonis-
deterioro de la situación. La guerra civil enfrentaba a las fuerzas mos y resucitará en todos los pueblos de América esos recelos ha-
constitucionalistas lideradas por Venustiano Carranza, apoyado cia Estados Unidos que estaban desapareciendo".
por Washington, con las del dictador Victoriano Huerta, cuando el El presidente Wilson quería salir pronto del embrollo salvan-
do el honor, antes que una reacción generalizada del pueblo mexi-
9 de abril de 1914 el buque norteamericano Dolphin llegó al puerto cano y de las facciones en lucha pudieran convertirse en una ver-
de Tampico. Al descender a tierra, la tripulación fue detenida por dadera guerra entre los dos Estados. Por fortuna, los asesores del
ñierzas del gobierno federal por el lapso de una hora y media. Presidente captaron rápidamente la situación: la opción militar
Ante lo que fue considerado un agravio, el presidente de Esta- no permitía una escalada. Había que salir del pantano rápidamente.
dos Unidos, Woodrow Wilson, solicitó como reparación moral que El embajador Naón asistió, junto con el ministro chileno en
se realizara una salva de veintiún cañonazos a la bandera norte- Washington, el 23 de abril, a vana retmión con el secretario de Estar
americana, reclamo rechazado por el general Victoriano Huerta, do Jennings Bryan, quien intentó explicar los "propósitos pacífi-
quien dominaba la región. cos" del desembarco. Ambos, el chileno y el argentino, abandonaron
La tensión fue agravada al conocer el gobierno norteamerica- la reunión con la impresión de que la guerra era inevitable.
no que el navio mercante alemán Ypiranga se dirigía a México El pesimismo reinaba en la Casa Blanca. El dilema era cómo
cargado de armamentos y pertrechos para las fuerzas del general salir del embrollo.
Huerta. Con el orgullo nacional herido, el presidente Wilson or- La puerta de salida fue la mediación de la Argentina, Brasil y
denó el envío de una flota que desembarcó en el puerto de Tampico Chile (en lo sucesivo ABC). La historia de su origen tiene dos
el 21 de abril y ocupó la ciudad de Veracruz. Luego de cruentos versiones. Una de ellas dice que fueron los países del ABC quie-
combates murieron doscientos mexicanos. nes se dirigieron a Wilson y a Huerta para ofrecer su mediación44.
La situación no podía ser más desconcertante. El presidente Otra versión indica que fue el secretario de Estado Bryan quien
que había decidido el envío de la flota se consideraba a sí mismo solicitó e indxrjo a los tres más poderosos países de América del
no intervencionista. El desembarco que pretendía provocar el Sur para que interpusieran su mediación45.
derrocamiento de Huerta fue rechazado por quien debía benefi- El embajador Naón se dio cuenta de la trascendencia política
ciarse con su caída, Venustiano Carranza, líder de las fuerzas que tendría para la Argentina esta mediación, "aun en el caso de
constitucionalistas. Éste percibió la ocupación de Veracruz como que su resultado fuera negativo". "Lo importante —le decía en un
una violación a la soberanía territorial de México. Por tal motivo, telegrama al canciller Murature— es el reconocimiento actual de
era de la creencia que la guerra contra Estados Unidos resultaba nuestra posición de completa igualdad con Estados Unidos"46. El
inevitable41. Venustiano Carranza, amigo de Madero, anticlerical, 24 de abril Murature, previa consulta con el presidente De la
reformador social que había aceptado armas más que consejos de Plaza, autorizó a Naón iniciar gestiones junto a los ministros de
Estados Unidos, en ningún caso podía, como nacionalista de con- Brasil y Chile en Washington. El gobierno argentino cambiaba
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así de posición para involucrarse en la más difícil de las operacio- za mutua en América"51. La nota del secretario de Estado, entre
nes diplomáticas: conciliar lo incompatible. otros conceptos, expresaba:
La mayoría de la prensa argentina se congratulaba del rol
que asumía la Argentina. "Por primera vez los Estados del Sur "Aceptamospues el generoso ofrecimiento de vuestros gobiernos y espe-
tienen ante el mundo civilizado el rango que se reserva a las gran- ramos sinceramente que encontrareis en aquellos los diversos elemen-
des potencias"*''. Sin embargo, La Gaceta de Buenos Aires se la- tos del pueblo mexicano deseosos de discutir los términos de un arreglo
mentaba que esta mediación tuviera lugar sin que el gobierno satisfactorio y, por ende, permanente. Si tenéis éxito en ello, este gobier-
argentino haya condenado la invasión de los marines a Veracruz48: no celebraría iniciar con vosotros, con el más franco y conciliatorio
espíritu, la discusión de toda proposición que fuera fundada de mane-
"... si vinculamos el hecho de la mediación con las causas que han ra autorizada, y espera que esta empresa sea factible y marque una
motivado las graves desinteligencias entre Estados Unidos y México nueva era de colaboración y confianza mutua en nuestra América".
[...], se llega a convencer que la República reconoce a Estados Unidos
el derecho de intervención armada. La diplomacia argentina había Argentina había dado suficientes pruebas de buena voluntad
logrado de manera apresurada [...], cuyo epílogo podría conducirnos al flexibilizar su posición anterior ante las nuevas responsabili-
a conclusiones reñidas en absoluto con nuestro pasado en lo que toca dades mediadoras. Se dirigió a Huerta —cuyo gobierno no había
a la política externa de la República". reconocido— y a Carranza, haciendo una excepción al proclama-
do principio de no intervención, a pesar de que las fuerzas rebel-
Los países del ABC hicieron su oferta, recibiendo respuesta des que lideraba no tenían "personería jurídica internacional"11'2.
afirmativa el 27 y 28 de abril del presidente Wilson y del general La Cancillería enviaba información sobre el rol de la Argentina
Huerta, respectivamente. Carranza aceptó reconocer "en princi- en el conflicto mexicano a todas las representaciones en el continen-
pio" los buenos oficios el 29 de abril49. te y Naón en Washington proponía, en su entusiasmo, que las re-
Nuestro embajador en Washington, Rómulo Naón, junto con uniones se realizaran a bordo del acorazado Rivadavia53. Los tres
los representantes del Brasil y Chile formalizaron la propuesta gobiernos sudamericanos no pudieron sentirse más halagados de
de mediación el 27 de abril por nota dirigida al secretario de Es- asumir el rol de mediadores en este difícil conflicto. Sin embargo, el
tado en los siguientes términos60: aporte real que esa mediación brindó pertenece más al mundo de lo
virtual (o imaginario, según lo calificó un historiador) que a una
"Con el propósito de consultar los intereses de la paz y la civilización efectiva gestión diplomática. ¿Cuál fue el objetivo que debía alcan-
en nuestro continente y en el anhelo de que se evite todo ulterior derra- zar la mediación?: evitar la guerra y concretar el retiro de las tropas
mamiento de sangre, con perjuicio de la cordialidad y de la unión en norteamericanas que ocupaban Veracruz. Lo paradójico de esta his-
que siempre se desenvolvieron las relaciones de los Gobiernos y los toria fue que los dos objetivos se lograron, pero no como consecuen-
pueblos de América, los plenipotenciarios del Brasil, la República Ar- cia de la mediación. La mediación del ABC fue una "pantalla" útil
gentina y de Chile, debidamente autorizados, tenemos la honra de ofre- en el primer momento de confusión y poco tiempo después, un pro-
cer al Gobierno de V.E. nuestros buenos oficios, para el arreglo pacífico cedimiento molesto para los objetivos de Estados Unidos.
y amistoso del conflicto entre los Estados Unidos de América y México. La Conferencia de Mediación se inaugura en las cataratas
Este ofrecimiento formaliza las sugestiones que al respecto tuvimos la del Niágara, lugar neutral en Canadá, donde finalmente se ins-
oportunidad de hacer anteriormente al señor secretario". talan los delegados de Argentina, Brasil y Chile y los represen-
tantes de Estados Unidos, cuya delegación adopta el extraño nom-
A las seis de la tarde el gobierno de Estados Unidos aceptó la bre de "comisionados especiales del presidente de los Estados
mediación y a la mañana del día siguiente hizo lo mismo el go- Unidos cerca de los mediadores (near the mediators)", lo que per-
bierno mexicano. mitió a ese país sentarse a la mesa frente a la delegación del
El Departamento de Estado expresó a los tres gobiernos, en general Huerta a la que no reconocían.
una nota que les hizo llegar, estar "profundamente reconocido por Desde el inicio de las conversaciones en Estados Unidos se
la amistad, buenos sentimientos y generosos deseos de paz y bienes- registraron opiniones encontradas. Mientras el secretario de Es-
tar" de los tres gobiernos sxadamericanos, deseando que la iniciati- tado Jennings Bryan quería la paz, el Departamento de Guerra
va tenga éxito y "marque una nueva era de colaboración y confian- estaba convencido de que la confrontación con México era inevi-
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table. Aun antes de comenzar la Conferencia del Niágara el dia- una mediación —reconocer la presencia de las dos partes en un
rio Evening Journal de Nueva York publicaba el 27 de abril un conflicto—, aceptó el criterio de la eliminación de Huerta, quizás
artículo del muy influyente William Kandolph Hearst, que se ha- informado del avance de las fuerzas constitucionalistas y zapatistas.
cía eco de tina parte de la opinión pública, muy crítica hacía la El 16 de mayo le envió al ministro Naón esta instrucción57:
mediación: "...hay algunos hombres de opiniones vanamente obs-
tinadas que creen más en su propio orgullo y prejuicios que en el "Si la eliminación de Huerta ha de realizarse, que no sea promovida
bienestar de la nación... Estos señores nunca se han sentido per- por los mediadores, así no nos veríamos en una eventualidad que
turbados por los asesinatos de hombres, mujeres y niños norte- podría presentarnos ante los demás países como ejecutores de un de-
americanos en México... Parecen desconfiar de Huerta meramen- signio extraño. No nos interesa la suerte de Huerta. Si la revolución
te en lo personal, porque Huerta ha ridiculizado su diplomacia"™. alcanza a derrocarlo antes de reunirse la conferencia, será una cir-
Antes de reunirse los delegados en Niágara, desde el Depar- cunstancia favorable para facilitar las soluciones".
tamento de Estado, John Lind, que coordinaba las negociaciones,
realizaba gestiones secretas en México con las facciones revolu- Pero el general Huerta, aun cuando su poder estaba deterio-
cionarias. Cuando los delegados del ABC requirieron a Carranza rado, no había caído cuando se inaugura la Conferencia en las
que cesara sus hostilidades como condición para participar en la Cataratas del Niágara. Los delegados del ABC trataron de con-
Conferencia, Washington decidía ayudarlo con armas para que vencer al general Huerta que designara un representante "neu-
siga luchando para derribar el gobierno del general Huerta. tral" —se propuso a Pedro Lascurán, antiguo canciller de Fran-
Cuando la atención se concentraba en la mediación que tendría cisco Madero—, pero tanto los norteamericanos como Carranza
lugar en el Niágara, donde la paz y la conciliación eran para los boicotearon esta posibilidad.
mediadores del ABC la única preocupación, las redes confidenciales La mediación, más que de encarar la cuestión fundamental
que gozaban del visto bueno de Washington, filtraban armamentos que era su competencia, se veía arrastrada a inmiscuirse en los
por Mazatlán, Acapulco y Salina Cruz para atizar el fuego de la problemas internos de México, donde la situación cambiaba día a
guerra civil en México. Mientras que el canciller Murature instruía día. Estados Unidos modificaba su posición en sintonía a lo que
al embajador Naón, delegado a la Conferencia, que no podía aceptar pasaba en México, cuyas noticias ignoraban los mediadores. Ha-
como precondición de un arreglo la eliminación de Huerta, el gobier- cia el 26 de mayo exigieron que la representación del país azteca
no de Washington ya se había fijado ese objetivo como premisa de la asumiera un "carrancista".
cualquier solución. Dado que los acontecimientos en México se ace- Mientras los mediadores del ABC estaban pensando en el plan
leraban por el progreso de la facción de Carranza, Murature le dijo a de un gobierno "neutral-provisional*', el Departamento de Estado
Naón que manejara a su juicio este tema. El embajador Rómulo negociaba con las fuerzas de Carranza, transformando en irrele-
Naón, sensible como era a la opinión de Washington, no opuso nin- vantes los esfuerzos que los diplomáticos sudamericanos hacían
gún reparo a su política, subordinando en consecuencia la acción en Niágara. Rómulo Naón se daba cuenta de la situación y del
mediadora a los objetivos norteamericanos en México56. peligro de un fracaso ante la doble política del gobierno de Was-
Eduardo Suárez Mugica, de Chile, y Dominico Da Gama, de hington, que intentaba seguir preservando la mediación como una
Brasil, representaban a sus gobiernos en la Conferencia de fachada mientras negociaba secretamente con Carranza58.
Niágara. Estos también se plegaron al criterio de que era necesa- Los norteamericanos mantuvieron la ficción de la mediación
ria la renuncia de Huerta. Naón había transmitido al canciller de los países del ABC hasta que se convencieron del triunfo de los
Murature su opinión sobre el tema56: constitucionalistas y del inevitable derrocamiento de Huerta, que
alentaban dejando pasar armamentos a través de la frontera a
"Entiendo que hay que evitar la guerra a todo trance, y si para evitar pesar de la publicitada "diplomacia moral" del presidente Wilson.
la guerra hay que consentir la eliminación de un hombre, entiendo Los representantes del ABC, respetuosos de las formas y princi-
también que ese hombre debe eliminarse patrióticamente, no obstan- pios que creyeron habían sido llamados a defender, se enfrentaban
te las razones de orden sentimental que contrarían dicha elimina- al despecho del propio Carranza, quien a través de su represen-
ción, ésta es una cuestión práctica". tante especial, Rafael Zurbarán Capmany, les dirigió una nota el
28 de mayo en la que les prevenía que "el conflicto interno mexica-
El canciller, dejando de lado lo que era el principio básico de no no debería ser materia de negociaciones en la Conferencia de
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Mediación"53. Venustiano Carranza quería ser el único interlocu- Murature su "gran preocupación": "Da Gama y el ministro de
tor cíe México; el ABC no podía aceptarlo. Los representantes.de Chile, opuestos como yo a la admisión de Carranza sin armisti-
Argentina, Brasil y Chile no se avinieron a transformarse en títe- cio, daremos terminada nuestra tarea si los Estados Unidos in-
res del doble juego de Washington y de la prepotencia de un jefe sistieran en este sentido"1*.
que lideraba una de las muchas facciones mexicanas en la lucha La mediación estaba en un callejón sin salida. Estados Unidos
fratricida de una revolución que más se parecía a una caótica y que seguía librando armas a México, ya poco le importaba solucio-
desenfrenada lucha por el poder. Ante la pretensión de "imponer" nar el incidente que había dado lugar a la mediación. Lo que sí se
al protegido de Washington como único interlocutor de México en pretendía era el derrocamiento del general Huerta y la instalación
la mediación, el ministro Naón le decía al canciller Murature que de las fuerzas constitucionalistas de Venustiano Carranza. En al-
"no sería conveniente aceptar esta posición, aun cuando ella tuvie- gún momento Robert Lansing, un consejero del Departamento de
ra como consecuencia la terminación de la conferencia, porque apa- Estado, había concebido el proyecto de una intervención militar
receríamos públicamente cediendo a una presión del gobierno de conjunta ABC-Estados Unidos, donde Argentina, Brasil y Chile
los Estados Unidos". El canciller compartió este criterio pues era sólo participarían con un pequeño contingente naval65.
necesario "dejar de tolerar las exigencias del gobierno norteameri-
¿Si ya el incidente original había sido olvidado, cuál era entonces el
cano"6". Estados Unidos parecía favorecer la escalada revoluciona- propósito de la mediación? Como lo confiaba Naón al canciller
ria para lograr un cambio favorable a los intereses norteamerica- Murature66:
nos en México61. Los delegados de Carranza se habían percatado
del débil poder de los mediadores y cuando anunciaron que esta- "Si Estados Unidos ha declarado repetidamente, como Ud. sabe, que
ban dispuestos a encontrar a los sudamericanos en Niágara, Ea- no toma en cuenta aquel incidente internacional, ni pretende que se
fael Zurbarán Capmany y Luis Cabrera sólo llegaron hasta Buffalo salude a la bandera, o se dé ninguna otra satisfacción; si en realidad
para hacerlo con los norteamericanos. De lo que se conversó allí, el aquél incidente está enterrado por la opinión pública internacional
Departamento de Estado nada informó al ABC. El argentino [...], parece evidente que podría llegarse sin dificultad al acuerdo de
Kómulo Naón, el chileno Eduardo Suárez Mujica y el brasileño eliminar y cancelar el aludido incidente internacional".
Dominico Da Gama tuvieron que informarse sólo por los diarios.
En Buffalo, parece que los delegados de Carranza insistieron en En la tercer semana de junio el ministro Naón trató de salvar
que los mediadores "dejaran de intentar un arreglo en los asuntos la conferencia de mediación. Urgió a Estados Unidos a comenzar
internos de México"62. los planes para evacuar Veracruz y llamó a los constitucionalis-
El 9 de junio, José Luis Murature recibió un telegrama del tas a reunirse con los representantes de Huerta. Naón, con sus
secretario de Estado, Jennings Bryan, en el que intenta modifi- colegas brasileños y chilenos, negoció la firma de un protocolo
car la posición de Naón, contraria a aceptar el carrancismo63: por el que se daría por concluido el incidente internacional y en
cambio los mediadores proponían una reunión entre los constitu-
"El gobierno de Estados Unidos es de la opinión que un armisticio no cionalistas y huertistas a fin de constituir un gobierno provisio-
es, según el derecho internacional, una condición necesaria para la nal. El cumplimiento de estos protocolos estaría sujeto a la for-
mediación. La insistencia sobre el armisticio está evitando a Carranza mación de este nuevo gobierno.
mandar a sus delegados [...]. El gobierno de Estados Unidos anhela El 20 de junio, Naón transmitió la propuesta a Luis Cabrera,
que Carranza sea representado, para que sus delegados después de quien la aceptó "en principio". Al día siguiente los tres represen-
conferenciar con los de Huerta y los de Estados Unidos con la ayuda tantes del ABC dirigían una comunicación a Zurbarán Capmany
de los mediadores, puedan llegar a un arreglo para restituir una paz que entre otras cosas decía67:
permanente".
"[...] hemos creído que la organización de un gobierno provisorio ca-
Sin saber que el telegrama estaba dirigido sólo a él, Murature paz de realizar la pacificación de México podría obtenerse [...] me-
consultó con sus colegas chileno y brasileño, lo cual molestó mu- diante una inteligencia directa entre los representantes de las dos
cho a Naón que sintió vulnerada su autoridad moral por la amo- grandes facciones en lucha [...]. Estimamos oportuno sugerir a Ud. la
nestación de Washington. Naón le indicaba el 11 de junio a conveniencia de que, aprovechándose la presencia de los delegados

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del gobierno del general Huerta, una comisión autorizada del parti-
do que Ud. representa en Washington, se constituya en esta ciudad o Los delegados del general Huerta hacían elogios de la media-
en algún otro sitio para discutir y convenir con aquellos delegados la ción del ABC que "será ejemplo fecundo en consecuencias en el
organización del gobierno provisional, llamando a consolidar la pa- porvenir de paz y honor del continente"10. Carranza, ya clausurada
cificación del país y proveer el restablecimiento del régimen normal". la Conferencia, contestó, el 27 de junio, que debía consultar la
opinión de los generales de su ejército.
Sin esperar respuesta, los mediadores convencieron a los dele- El diario La Prensa de Buenos Aires, días después de clausu-
gados de Wilson y Huerta de la protocolización de un arreglo defi- rada la Conferencia, publicaba un editorial que, con el título de
nitivo del incidente internacional. Cerrar así el procedimiento de "Panamericanismo triunfante", decía lo siguiente71:
mediación fue el fruto de la sagacidad de los tres diplomáticos sud-
americanos. Aprovecharon el momento y lograron el asentimiento "solamente la salvación de un pueblo que se despedaza en la más
de los dos contendientes que se había enfrentando en Veracruz. horrenda de las guerras civiles, sino que es también el triunfo más
El 25 de junio se firmó el protocolo de arreglo sujeto a un trata- completo de una política de paz protectora de los destinos del conti-
do de paz definitivo que las partes negociaran. Estados Unidos nente [...]. Es un fausto acontecimiento americano que da lustre a los
renunció a toda indemnización de guerra y a cualquier satisfac- diplomáticos que han intervenido, y que refleja honra sobre los go-
ción internacional, facilitando de este modo una honorable salida biernos promotores".
para México, que debía a su vez solucionar graves conflictos civiles "La Argentina, Brasil y Chile han adquirido con asentimiento gene-
internos entre los partidos y proclamar una amnistía para todos ral el derecho a ser clasificadas con el título de Repúblicas Mayores
los extranjeros por delitos cometidos durante la guerra civil. Una de Sudamérica, aptas por el poder de su civilización para aplicar la
vez constituido un gobierno provisorio se restablecían las relacio- Doctrina Monroe en el sur del continente".
nes diplomáticas. En lo que atañe a los problemas internos se re-
suelve lo siguiente: "Queda reconocido que todos los asuntos internos El más prestigioso diario de Estados Unidos, The New York
deben ser materia de un acuerdo entre los representantes de los
partidos que luchan en México, sin intervención extraña"69. Ningún Times, decía que "...el resultado de la mediación puede imparcial-
punto del acuerdo mencionaba, sin embargo, la desocupación de mente ser calificado de prodigioso, sin precedentes en la historia
Veracruz. de las relaciones internacionales"72.
Los mediadores salvaron la paz. Estados Unidos, ya seguro de Todos los países del continente apoyaron esta mediación como
lograr el desplazamiento de Huerta, firmó sin convicción lo que en símbolo de un "nuevo intento de solidaridad forjado bajo el auspi-
abril había aceptado en un momento de confusión. El general Huer- cio de ideales y responsabilidades comunes...", según expresó el
ta hacía reconocer el final de su languideciente autoridad. Los canciller Murature. Era sin duda una consagración en los hechos
carrancistas lograban garantizarse por un acto internacional el del designio que presidía lo que se llamó una "civilización america-
reconocimiento de su próximo gobierno. Así, se cumplía con el ri- na" diferente en sus métodos e ideales de la civilización europea73.
tual, consagrándose la regla más preciada de la diplomacia George Lorillard, encargado de Negocios de Estados Unidos en
multilateral: toda conferencia debe ser proclamada como un éxito. la Argentina, expresó el "profundo agradecimiento de su gobierno"
En la atmósfera de júbilo con que se clausuraba la Conferen- al canciller Murature, lo mismo hizo Esteve Etúz, ministro mexi-
cia del Niágara, el embajador Dominico Da Gama, en su discur- cano, por la labor de la mediación en la que "tan desinteresada y
so, declaró lo siguiente69: eficazmente tomó parte la República Argentina". Para el ministro
de la delegación inglesa en Buenos Aires, "el mundo civilizado,
"[...] hemos fundado [...] un convenio completo entre las partes más ayer testigo admirador de tan noble iniciativa, aclama hoy con sim-
directamente interesadas, y una armonía con los Estados Unidos[...] patía y regocijo unánime el triunfo conseguido por la actuación
al examinar con justicia problemas internacionales sin interferencia pacificadora de las tres potencias"1*. El 15 de junio de 1914 el gene-
extraña [...]. El conflicto internacional está prácticamente arreglado ral Victoriano Huerta renunciaba y luego partiría al exilio, suerte
y evitamos la guerra. Sólo intentamos hacer lo que estaba dentro de final de todos los dictadores cuando la fortuna les preserva la vida.
nuestros poderes [...], y en cualquier momento estaremos listos para Los constitucionalistas se apoderaron del gobierno, por un tiempo.
dedicar nuestros esfuerzos a cualquier trabajo de carácter similar". Nuestro oscurecido cónsul general en México, Pedro Goytía tele-
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granaba el 20 de agosto a Murature comunicando la entrada de tratado que formalizaba el ABC, de un intento de tutelaje de
Venustiano Carranza a la capital mexicana: América Latina. En abril de 1915 El Siglo de Montevideo afirmó
que en la Conferencia de Niágara se había pactado "una distri-
"[...] concurrió muchagente de clase media y del pueblo. Del elemento bución" del continente entre Estados Unidos y las naciones del
social, gran escasez. Han continuado ejecuciones por los delitos del ABC. El Comercio de Lima hablaba de "una coincidencia alfabética
orden publico y la ocupación de propiedades de adversarios políticos. y un impulso megalómano". Era para ese periódico "la consagra-
Mis augurios: muy desconsoladores para la suerte de la nación"16. ción de una entente entre tres pueblos, que dejará las manos li-
bres a algunos para hacer lo que les viniera la gana'"16.
El 23 de noviembre de 1914 las tropas norteamericanas pu- Cuando lo que había sido sólo una alianza de facto, asumirá
sieron fin a la operación militar de Veracruz. en mayo de 1915 la formalidad del Tratado del ABC, las críticas
Los esfuerzos de mediación de Argentina, Brasil y Chile tuvie- se multiplicarán al conocerse la posición de Estados Unidos77:
ron por cometido ofrecer formalmente una solución para poner pun-
to final al incidente entre México y Estados Unidos descripto al co- "Con la firma del Tratado, el ABC no se fortalece para establecer la
mienzo de este subcapítulo. El resultado de la Conferencia de Niágara división de la política internacional de este continente, sino que esa
fue una ficción que todos, por necesidad, capitalizaron como un triun- nueva fuerza servirá a la causa americanista, contribuyendo a impo-
fo. Argentina no pudo ejercer ninguna influencia diplomática en el ner a las naciones de Europa el respeto que América, como entidad
curso de las gestiones, que fueron arrolladas por el torbellino de la sui juris en la política mundial, indiscutiblemente se merece".
Revolución Mexicana. No hubo tal mediación. Hubo un final que
permitió disimular el hecho de no haberse aceptado el espíritu de la Mientras tanto, nuestro cónsul general en México enviaba de-
mediación por parte de Estados Unidos. Influir en los acontecimien- cenas de telegramas con informaciones que traducen su cotidiano
tos internos mexicanos fue más importante para Washington que sobresalto, entre el asombro y la incomprensión de lo que le tocaba
considerar las propuestas de una mediación de tres países, que ha- vivir78:
bía aceptado en un momento de aleatoria confusión.
Los intereses de seguridad de costa a costa y los del Canal de "No es posible orientarse en la densa oscuridad que envuelve esta si-
Panamá, recién abierto, eran para Estados Unidos lo más impor- tuación y que amenaza con no dejar piedra de todo lo que constituye el
tante. El incidente de Veracruz será una anécdota histórica que edificio social. La prolongación de la lucha enardece más las pasiones
se olvidará con el triunfo de las fuerzas constitucionalistas de en vez de apaciguarlas. Los odios y los rencores cobran mayores alien-
Venustiano Carranza, a las que apoyó y armó a pesar de que im- tos. Una ola de destrucción y de venganza empuja a unos y otros, hun-
pulsaba con ello a otros tan poco confiables como Huerta: Pancho diendo en un abismo insalvable a la patria exangüe y desfalleciente".
Villa y Emiliano Zapata.
La acción sincera y desinteresada de los países del ABC, cua- El 11 de enero de 1916, Pancho Villa detuvo un tren en Santa
lesquiera hayan sido las alternativas del proceso de mediación, Isabel y fusiló a dieciséis norteamericanos; el 9 de mayo penetró
permitirá acreditarse un logro que fue políticamente importante en una ciudad y asesinó a diecinueve más. Las atrocidades y la
para el continente: no hubo guerra entre Estados Unidos y México, inestabilidad hicieron planear en Washington, nuevamente, la
ni indemnizaciones ni concesiones petroleras. La Argentina, Bra- panacea de la intervención armada.
sil y Chile asumieron con responsabilidad el rol de mediadores sin Estados Unidos estaba a punto de emprender una guerra ge-
perder el equilibrio en una circunstancia donde por momentos de- neral, pero un sindicalista, Samuel Gampers, sostenido por la
bieron haberse sentido como los convidados de piedra. Las faccio- Iglesia protestante, medios judíos y asociaciones pacifistas, hi-
nes mexicanas desconsideraron a sus hermanos sudamericanos; cieron un frente común para impedir esa intervención. La guerra
el gobierno de Washington jugó el doble discurso de xina política europea, que ya había empezado, ayudó a que el presidente Wilson
que relegó a un segundo plano el compromiso diplomático que ha- se moderara frente al problema mexicano.
bía asumido frente a los gobiernos del ABC, para darle prioridad a El 2 de junio de 1915, Wilson dirige una nota a los beligerantes
sus objetivos en el contexto interno de la Revolución Mexicana. mexicanos intimándolos a llegar a un acuerdo pues contrariamen-
La Argentina, Brasil y Chile fueron acusados en muchos pa- te Estados Unidos estaría "constreñido a decidir-qué medios de-
sos de la región, sobre todo con posterioridad a la firma de un bían emplearse para ayudar a México a salvarse a sí mismo". Tan-
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to Emiliano Zapata como Carranza rechazaron el ultimátum. Los cerca del Departamento de Estado, buscaba el protagonismo ar-
mexicanos mantenían altivos su orgullo nacional, no aceptarían gentino. Apelando a la evocación del Niágara, pretendía envolver
las amenazas, ni estarían dispuestos a ningún sometimiento79. en el manto panamericano los anhelos de solidaridad y coopera-
Al conocer la actitud del gobierno norteamericano, el canci- ción continentales. Un cierto narcisismo personal, u orgullo nacio-
ller Murature instruía a Naón retomando la posición tradicional nal, reflejan sus argumentos con los que intentaba convencer al
argentina: "Debemos mantener nuestra prescindencia". No bien canciller: "En los momentos actuales, México constituye un pro-
se constituya un gobierno estable en México, decía el canciller, blema esencial en la política del continente..." y la sugerencia he-
"no tendremos inconveniente en reconocerlo cumpliendo lo con- cha por el gobierno de Estados Unidos significaba para él que nin-
venido en Niágara Falls"80. gún asunto de política continental podía solucionarse "sin nuestra
El gobierno de Washington se enfrentaba nuevamente con un intervención, sin nuestro consejo y sin nuestro acuerdo"85.
problema difícil de encarar. El secretario de Estado llamó a nues- Los mexicanos estaban indignados. La imagen argentina co-
tro embajador en Washington para manifestarle que "tratándose rría el riesgo de comprometer su larga tradición de anti-inter-
de un país del continente correspondía tratarlo como problema vencionismo en los asuntos internos y aun de quedar identifica-
panamericano". La idea del secretario Lansing era nuevamente da con la política de Washington, donde la claridad de objetivos
convocar a los países del ABC, para que como último recurso se era la más ausente de las virtudes.
considerara una intervención "panamericana"81. Esto sucedía en El gobierno de Washington convocó, en el mes de agosto de 1915,
julio de 1915. El escenario se repetía. a una conferencia donde participaron los países del ABC y los mi-
Ya en marzo de 1915 el embajador Rómulo Naón le había con- nistros de Solivia, Guatemala y Uruguay, en la que el secretario
fiado al canciller Murature su preocupación por el hecho de que de Estado Lansing trató de convencerlos de enviar una nota a los
los acontecimientos en México podrían precipitar una acción por jefes revolucionarios exhortándolos a formar un gobierno.
parte de Estados Unidos. La Argentina, a su juicio, debía tomar Enterado de estas deliberaciones, Venustiano Carranza en-
cartas en el asunto y quizás en consulta con el Departamento de vió una comunicación a los representantes del ABC —a través de
Estado era posible pensar en dos escenarios: o se llegaba a un Eliseo Arredondo, su agente confidencial en Washington—, lla-
entendimiento entre las facciones "provocado por los buenos ofi- mándoles la atención sobre lo que percibía como una interferen-
cios de algunas naciones americanas" o las naciones americanas cia en los asuntos internos de su país86.
debían estudiar la situación "con el propósito deliberado de paci-
ficación". De hecho, Naón pensaba en una intervención dado que "La sola discusión de los asuntos mexicanos con el propósito de resol-
el gobierno de Washington estaba urgido, por presión de los inte- ver la situación interior de México, que pudiera efectuarse entre re-
reses norteamericanos comprometidos, a hacer algo82. El canci- presentantes de Estados Unidos y de las naciones latinoamericanas,
ller Murature, que confiaba en el juicio de Naón, no descartó una entrañaría un conflicto que [.,.] significa de parte de las naciones
intervención pero tenía algunos reparos: "nos conviene esquivar latinoamericanas la aceptación del precedente de que ellas pudieran
una intervención directa, mientras no haya un interés bien defi- tomar cualquier participación en los asuntos interiores de una na-
nido que la justifique o mientras no sea promovida en forma co- ción hermana en colaboración con Estados Unidos".
lectiva como un movimiento panamericano...83"
Varios indicios permitían suponer que Estados Unidos preten- El 9 de agosto, Venustiano Carranza dirigió una carta al pre-
día establecer en marzo "un protectorado más o menos disimula- sidente Victorino de la Plaza en la cual se refería a las conversa-
do"**. El canciller Murature había entrado en un acelerado diálogo ciones entre el secretario de Estado Lansing y los representantes
cablegráfico con el embajador Naón, que la historia registra, sin del ABC en Washington con el fin de acordar una pacificación,
tener un cuadro claro de la situación. El recuerdo de la mediación "tratando de inmiscuirse en los asuntos exclusivos" a la sobera-
del Niágara despertaba ambiciones que podían llevar a la Argenti- nía mexicana. En la nota que el jefe revolucionario dirigió al pre-
na por un falso camino. ¿Qué significado tenía el principio de la sidente argentino, aquél le decía entre otras cosas lo siguiente87:
"no intervención" si se optaba por una acción colectiva? Entre la
vocación de mantener una actitud amistosa con Estados Unidos y "Me permito llamar la atención de Ud. sobre los peligros que puede
el principio político de respetar la autodeterminación del pueblo traer una nueva intromisión de una o varias naciones de este continen-
mexicano, debía encontrarse un punto intermedio. Naón, siempre te en los asuntos interiores que atañen exclusivamente a la soberanía

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de cualquiera de ellas [...]. Sería un error imperdonable que su gobier- han recibido a su nota dirigida a los jefes militares y civiles [...], que
no se haga cómplice de un crimen contra nuestra raza [.,.], por tratar el Primer Jefe es la única autoridad que podría resolver [...]".
un gobierno poderoso de imponer su voluntad a un pueblo libre, inde-
pendiente y soberano, conculcando sus derechos y nulificando el com- Venustiano Carranza tenía sus objetivos políticos bien defini-
pleto triunfo que acaba de alcanzar por medio de las armas, para esta- dos. Evitar toda interferencia de potencias extranjeras en los asun-
blecer definitivamente un régimen de libertad y justicia". tos internos, boicotear cualquier intento de conciliación con las
otras facciones internas, lograr el reconocimiento internacional
Era claro que a los ojos de Carranza la Argentina aparecía de su gobierno de facto. El embajador Naón, navegando entre sus
como una aliada de Estados Unidos en un movimiento diplomáti- preferencias personales y el realismo que imponía a su sensibili-
co —la Conferencia que se desarrollaba en Washington—, cuyos dad de diplomático, terminó por convencerse y así se lo hizo sa-
objetivos el propio gobierno no tenía bien en claro. El presidente ber al secretario de Estado Lansing, que la única solución viable
De la Plaza le contestó a través del canciller Murature, quien, el era el reconocimiento del gobierno de Carranza, "a pesar de las
día siguiente de haber recibido la carta de Carranza, le responde desagradables actitudes de ese señor"90.
en estos términos88: El canciller Murature, luego de consultar al presidente de la
Nación, decide poner punto final a la situación: el 6 de septiem-
"El presidente de la República me encarga responder que al hacerse bre de 1915 el gobierno argentino reconoce al gobierno de Venus-
representar en esa Conferencia, el gobierno argentino lo ha hecho no tiano Carranza. Pocos días después los demás países que forma-
solamente en un tono de acuerdo a su tradicional respeto a la sobera- ban la Conferencia de Washington decidieron hacer lo mismo. El
nía, sino también con el deseo de afirmarla [...]. Esa reunión diplo- embajador Rómulo Naón, nunca lerdo para celebrar victorias, le
mática ha sido planteada con el concepto de eliminar cualquier acto contaba al canciller su satisfacción91:
que pudiera constituir una intromisión en los asuntos internos de
México, y sobre todo cualquier propósito de intervención armada [.,.]. "A V.E. le complacerá saber que este resultado definitivo se aprecia
La Conferencia de Washington obedece a una alta inspiración de so- como un triunfo argentino, y me permito hacerlo saber en estricta
lidaridad panamericana, antes que un motivo de alarma. El pueblo confidencia. Me siento orgulloso de mi gobierno y de la política inter-
de México puede ver en ella una prueba de amistosa consideración nacional que sirvo".
[,..]que nos merece su suerte, y que determinan nuestros votos por su
pacificación y engrandecimiento". La diplomacia argentina cerraba así el inquietante capítulo
que se inicia con la invasión de los "marines" a Tampico. Como en
El embajador Naón, por su parte, dando marcha atrás a su todos los laberintos, lo único importante es encontrar el acertijo
entusiasmo de protagonismo, aconseja no enviar ninguna carta a de la salida. Cambiar de dirección en su redonda geometría, vol-
los jefes revolucionarios —la experiencia había demostrado que ver al punto de partida y no repetir errores, fue sin duda la lec-
toda exhortación era inútil— y sólo continuar un sistema de con- ción de esta gestión diplomática, que vivida con intensidad duró
sultas confidenciales para evitar las sospechas de injerencia en muy poco tiempo. Argentina recobrará su serena respetabilidad
los asuntos internos mexicanos. continental, algo trajinada por acontecimientos que no pudo evi-
La Cancillería argentina estaba en un brete. Los mexicanos tar ni controlar. Brindó lo que pudo. Su alarde fue creer que se
criticaban su actitud poco transparente en momentos en que el trató de un triunfo diplomático.
Tratado del ABC —suscripto en mayo de 1915— se sometía al Volvamos, antes de finalizar este subcapítulo, al Tratado del
Congreso. ABC, acto que formaliza la acción tripartita de los tres gobiernos
Más adelante nos referiremos a este tratado. Mientras esto en favor de la concordia y la paz continental. Era una aspiración
sucedía, Venustiano Carranza se dirigía, a través de su secreta- que se construyó por obra de las cancillerías de Buenos Aires,
rio de Relaciones Exteriores, no sin cierta sorna, a los plenipo- Santiago y Kío de Janeiro.
tenciarios que en Washington buscaban hipotéticas soluciones a Cuando volviendo a la patria para ser candidato, Roque Sáenz
la guerra intestina que azotaba a México89: Peña desembarca en Río de Janeiro, el barón de Río Branco, en el
banquete que le ofrece, el 9 de agosto de 1909, levanta su copa
"[...] sus excelencias habrán podido notar en las contestaciones que para celebrar la concordia de esos dos grandes países, unidos por
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el vínculo de la amistad que ambos pueblos sólo deben fortalecer: El Pacto era fruto de la feliz convergencia de los ideales y prin-
"...ese es el empeño tradicional y muy firme del gobierno brasile- cipios de las políticas continentales de tres grandes países sud-
ño, siempre deseoso de merecer la estima y confianza de los pue- americanos. Era para la Argentina el comienzo del protagonismo
blos que nos son vecinos". Sáenz Peña, al contestar a su anfitrión que buscaba en los asuntos panamericanos.
con un largo discurso, señaló premonitorio el rol que debían cum- Este Tratado, que establecía una Comisión Permanente con
plir la Argentina, Brasil y Chile92. sede en Montevideo para resolver los conflictos entre las partes
que no pudiesen solucionarse por vía diplomática o por el arbi-
"Los tres grandes Estados señalarían ante el criterio americano y traje, nunca fue ratificado por la Argentina.
europeo la perfecta armonía de sus intereses y la comunidad de sus A pesar de haberlo considerado de "neta inspiración america-
miras civilizadoras. En lo que atañe a la República Argentina, de- na", fue muy criticado. El diputado Horacio Oyhanarte pidió una
mostraría con aquel hecho que procura contactos amistosos con to- interpelación a la Cámara por lo que consideraba un tratado con-
dos los Estados del Continente, que piensa en vínculos indisolubles y trario a las tradiciones de hermandad latinoamericana y respeto
que quiere perpetuarlos por la feliz convivencia de las nuevas genera- a la igualdad de los estados. Hipólito Yrigoyen también se oponía
ciones bajo el techo auspicioso de la América, trasplantando el hogar al Tratado, que colocaba a tres países en un plano superior a los
clásico de la madre latina. demás. Al violar el principio de igualdad era la expresión de "al-
Indicaríamos que no hemos olvidado la historia de nuestros esfuer- guien que nos quiere dividir", como lo expresaba Yrigoyen en una
zos aunados con los del Brasil y que, si hemos mantenido con la Re- carta personal al político chileno Gonzalo Bulnes93.
pública de Chile animados litigios fronterizos, el tiempo ha borrado La verdad histórica es que fue el gobierno de Estados Unidos quien
el conflicto y en uno y en otro lado de los Andes sólo persiste el recuer- impulsó la concreción de este Tratado. El embajador de ese país en la
do de la gloriosa epopeya de nuestra Independencia". Argentina, Frederick Jesup Stimson, en sus memorias lo llama el
"House Treaty", por el funcionario del Departamento de Estado, coro-
La participación que tuvieron en la mediación del conflicto nel Edward House, empeñado en la firma del mismo. Las negocia-
mexicano-estadounidense fue la oportunidad para concretar un ciones preparatorias tuvieron lugar en la residencia del embaja-
tratado que firman, el 25 de mayo de 1915, los tres cancilleres: dor Stimson y él mismo estuvo presente en el Acto de su firma94.
José Luis Murature (Argentina), Lauro Müller (Brasil) y Alejan-
dro Lira (Chile).
El Tratado del ABC establecía que cualquier controversia fu- Intervención, no intervención
tura entre los tres países que no hubiera podido ser resuelta por
vía diplomática ni sometida a arbitraje, será sometida a la inves- La cada vez más gravitante presencia de Estados Unidos en
tigación o informe de una Comisión Permanente. Se fijan tam- el continente durante las primeras décadas del siglo xx suscitó
bién los procedimientos. No pretendieron por el acuerdo erigirse recelos que se transformarán en un categórico rechazo cuando su
los tres países en mediadores de conflictos entre terceros, sino intervención vulneró el principio de la independencia soberana
consolidar los procedimientos para solucionar los propios que de las repiíblicas del Sur. La principal tensión que tuvo que supe-
pudieran surgir. En su mensaje al Congreso, el presidente De la rar la construcción del sistema panamericano fue conciliar el hecho
Plaza señalaba el 12 de junio de 1915: frecuente de la intervención y el permanente objetivo de consa-
grar en el continente el principio de la no intervención que tuvie-
"El Poder Ejecutivo al celebrar, en una hora auspiciosa de confrater- ron todas las repúblicas latinoamericanas.
nidad americana, este acto que estrecha aún más los vínculos entre La guerra con España en 1898 por la cuestión de Cuba, que dio
los países firmantes, no solamente cree haber cumplido con la tradi- a este país la independencia —limitada por la enmienda Platt— y
cional política de la República tantas veces consagrada por vuestra a Estados Unidos las posesiones españolas de Puerto Eico y Filipi-
honorabilidad, sino también haber avanzado un paso más en el ca- nas, abre hacia el Sur el horizonte de los intereses estratégicos de
mino del Derecho y de la justicia entre pueblos hermanos, llamados a los sucesivos gobiernos norteamericanos. La historia de las inter-
realizar una misma obra de paz y de progreso". venciones de Estados Unidos en América latina fue como un
"contrarreino" de la doctrina de Drago y de los principios que for-
man parte de la cultura política de todos los países del centro y sur
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del continente. La no intervención en los asuntos internos fue, no sobre todo el mantenimiento del orden, de allí su célebre política
caben dudas, una ambición permanente de las repúblicas ibero- del "garrote" (big stickj>\a más clara manifestación que el presidente W
americanas en el continente. El reconocimiento jurídico de este
principio será un fruto tardío del panamericanismo. para asegurar a los gobiernos latinoamericanos de que pretendía
Es necesario recordar algunas intervenciones para compren- un cambio de política, la ofrece el discurso que pronunció en Mobile
der las razones que dilataron la consagración de la no interven- el 27 de octubre de 191396:
ción. En el caso de Cuba, luego de la guerra de 1898, Estados Uni-
dos reconoció su independencia, pero la restringió por un Tratado "...quiero aprovechar esta ocasión para afirmar que los Estados Uni-
en el que se estipulaba que esa república tenía la obligación de dos no tratarán nunca en lo sucesivo de añadir un sólo pie cuadrado
incluir en su constitución una cláusula que decía lo siguiente: "El a su territorio mediante conquista... No nos separaremos jamás del
gobierno cubano concede a los Estados Unidos el derecho de inter- principio según el cual es la moralidad y no el oportunismo lo que
vención con el fin de mantener la independencia de Cuba". Esta debe guiarnos..."
fórmula introducida por el Congreso norteamericano a través de
una ley sobre gasto militar, se conoce como enmienda Platt, por el Estados Unidos se vio a sí mismo, como coautor de la Doctri-
nombre del senador que la propuso. La Asamblea Popular de Cuba na de la No Intervención, cuyo primer producto sería la política
introdujo esa norma en su Constitución y, además, el gobierno con- inaugurada por Monroe de oponerse a las intervenciones euro-
sintió la instalación, por noventa y nueve años, de una base en la peas en el Nuevo Mundo. Se olvidaron de aplicarla y defenderla
bahía de Guantánamo. En uso de esa enmienda constitucional, el en el caso de la invasión de las Malvinas por los británicos diez
gobierno de Washington efectuó, en 1907,1912,1917 y 1934, inter- años después de la enunciación de Monroe en 1823, en los casos
venciones en Cuba. Por un acuerdo del 29 de mayo de 1934, duran- de los bloqueos franceses de 1838-1840 y anglo-francés de 1845-
te la presidencia de Franklin D. Eoosevelt, se anuló la enmienda. 1849 del Río de la Plata, de la anexión transitoria de Santo Do-
En el caso de la República Dominicana, Estados Unidos in- mingo por España de 1861-1865 y en otras circunstancias.
tervino en 1905 durante la presidencia de Theodore Roosevelt; El gobierno norteamericano conocía la actitud crítica de la Ar-
en 1912 el presidente Woodrow Wilson envía un comisionado es- gentina a su política en Centroamérica y el Caribe, lo único que
pecial acompañado de setecientos cincuenta "marines" para res- pretendía era que no se tratara el tema en las conferencias america-
taurar el orden en el país y nuevamente interviene en 1916 hasta nas, es decir, no quería escuchar recriminaciones públicas. Pocos
1924. Haití fue intervenida en 1905 y un tratado entregó a Esta- meses antes de reunirse la Cuarta Conferencia Americana en Bue-
dos Unidos el control financiero general. En el verano de 1915 el nos Aires (1910), cuya convocatoria tuvo no pocos incidentes proce-
presidente haitiano, Vilbru M. Guillaume Sam, asesinó a ciento sales, nuestro ministro en Washington, Epifanio Pórtela, envió un
sesenta y siete prisioneros políticos, aboliendo todo imperio de la telegrama al canciller expresando que el secretario de Estado esta-
ley en esa paupérrima república. El pueblo, enloquecido de odio, ba contrariado por una campaña de prensa, presuntamente origi-
"lo desmembró". Estados Unidos envió los infantes en 1916 y nada en Buenos Aires, contra su política en Nicaragua, lo que "po-
retomó la supervisión de la Aduana. Fue prácticamente un pro- dría obligar a los Estados Unidos a no concurrir a la Conferencia"97.
tectorado norteamericano hasta que un tratado de amistad, El encargado de Negocios argentino en Washington, R. Villegas,
suscripto el 3 de noviembre de 1933, puso fin a esta intervención. le transmitió al canciller cuál era la actitud con que el Departa-
En 1912 los infantes de marina de Estados Unidos intervinie- mento de Estado participaba en las conferencias americanas98:
ron en Nicaragua para proteger dos bancos norteamericanos
—Brown Brothers and Co. y J. W. Seligman and Co.—, ocupación "...las verdaderas funciones de estas conferencias consisten en tratar
que se prolongó hasta el 2 de enero de 1933. Los "marines" se ha- asuntos de interés general, que en realidad no están sujetos a contro-
bían retirado en 1925, pero al año siguiente vuelven a fin de prote- versia, pero a cuyo respecto, cambios de opiniones y discusiones amis-
ger de la despiadada guerra civil a ciudadanos norteamericanos. tosas pueden allanar las diferencias de detalle, desarrollar conve-
Esta política de intervención había recibido su justificación nios sustanciales y conducir a la cooperación en líneas generales, para
moral cuando Theodore Roosevelt se convenció que Estados Uni- obtener fines que todos desean en realidad".
dos tenía una "misión civilizadora". Este presidente quería por
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En esa comunicación Villegas le comentaba al canciller argenti- Bryan luego del discurso de Wilson en Mobile, pero no recibió
no que Estados Unidos pensaba que su actitud en Nicaragua "no respuesta de Washington, como era lógico prever".
sería mal interpretada por las Repúblicas Americanas progresistas Inquieto por la imagen que su país proyectaba hacia el sur
con gobiernos estables y elevados ideales" pues., "rehusarse a tolerar del continente, el presidente Wilson propuso, el 12 de diciembre
y tratar con déspotas medievales significaba ser consecuente con la de 1914, un "Pacto Panamericano de la Libertad".
civilización...". Al finalizar sus comentarios sobre las conversacio- Su corto articulado proponía, entre otros compromisos, lo si-
nes con funcionarios que no menciona del Departamento de Estado, guiente100:
el encargado de Negocios concluye que si esa posición de defender
los valores de la civilización adoptando medidas enérgicas contra "...mutuas garantías de independencia política bajo la forma repu-
los déspotas no ñiera verdad (es decir no estuviera justificada), "el blicana de gobierno y mutuas garantías de integridad territorial".
panamericanismo sería una ficción en vez de una comunidad de go- "Mutuo acuerdo de que los gobiernos de las Partes Contratantes ad-
biernos libres y ecuánimes, digno cada uno del respeto de los otros". quieran completo control en su jurisdicción de la manufactura y ven-
ta de municiones de guerra".
La posición de la Argentina hasta la Primera Guerra Mun-
dial estuvo aprisionada por dos objetivos que fueron en la prácti-
ca difícil de conciliar. Por su desarrollo económico, estabilidad Los embajadores de Argentina, Brasil y Chile en Washington
política y nivel cultural, la Argentina se percibía a sí misma con recibieron la propuesta el 1° de febrero de 1915 y la discutieron
con el coronel Edward M. House, asesor personal del presidente
un "destino manifiesto" de transformarse en un país líder entre
Wilson. El propósito del Presidente era asegurar a las repúblicas
las repúblicas iberoamericanas del continente. Numerosa litera- americanas que la Doctrina Monroe no estaba dirigida sólo a las
tura avala esta percepción. En consecuencia, coherente con su potencias extracontinentales. En momentos en que la guerra plan-
propia historia y con los ideales compartidos por las repúblicas teaba no pocas amenazas a la región, se agregó un artículo prohi-
hermanas, debía erigirse en la defensora de la no intervención. biendo que de cualquier país americano salga una expedición
Por otra parte, hacia 1910, era evidente que el gobierno de José hostil hacia otro. Rómulo Ñaón apoyó fervientemente la idea, so-
Figueroa Alcorta quería estrechar lazos con Estados Unidos, tan- bre todo cuando supo que fue Wilson el que había redactado la
to en lo político como en el campo de las relaciones comerciales. propuesta101. El canciller Murature, más cauto que Naón, si bien
El punto de conflicto de estas dos estrategias era lo que ocurría le satisfacía la idea de superar el carácter unilateral de la Doctri-
en el continente, es decir, en el escenario panamericano. Difícil na Monroe, no tenía el mismo entusiasmo en lo que concernía a las
era ser líder en la defensa del principio de la no intervención y al restricciones sobre la producción y distribución de municiones en
mismo tiempo pretender mantener una estrecha relación con América latina, obligación que no asumía Estados Unidos.
Estados Unidos, cuyos gobiernos decidían con frecuencia, y a ve- Uno de los puntos del Pacto establecía que, dentro del año de
ces en forma continuada, intervenciones en países de la región. su firma, los países debían resolver sus conflictos territoriales. A
En el terreno diplomático no siempre resulta fácil conciliar las pesar que ello podía suscitar problemas para la Argentina, Naón
convicciones morales, éticas o principistas con la realidad del in- apoyó fervientemente el Pacto102. Casi todos los países de la región
terés nacional. Este dilema era tan cierto para Estados Unidos apoyaron el Pacto, salvo el gobierno de Chile, cuyo ministro en
durante la presidencia de Wilson como para la Argentina en los Buenos Aires, Emiliano Figueroa Larrain, le manifestó por escrito
años que preceden a la Primera Guerra Mundial. al canciller Murature sus aprehensiones sobre este proyecto que, a
En el verano de 1912 todos los presidentes de las repúblicas su juicio, encubría los deseos expansionistas norteamericanos.
americanas recibieron un largo memorándum del Ministro de El canciller públicamente expresó que la propuesta norteame-
Colombia en Londres, S. Pérez Triana, en el que éste afirmaba ricana buscaba la paz en el continente, aunque no descartó que el
"que la era de conquista que el presidente Monroe había declara- rechazo de Chile fuera una excusa para liberar sus propios de-
do terminada para las potencias europeas en 1823 debía decla- seos expansionistas sobre el territorio argentino de todo compro-
rarse también cerrada para las naciones americanas entre sí; esto miso que lo restrinja103. Los chilenos criticaban el falso principio
es, en otras palabras, declarar que la conquista per sé es objetable, "de reciprocidad" que impedía a las naciones latinoamericanas a
cualquiera sea el conquistador". Con un inusual desapego a las disentir con la interpretación que Estados Unidos pudiera tener
reglas protocolares, le volvió a escribir al secretario de Estado sobre las formas de gobierno, la integridad territorial o el control
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de pertrechos de guerra. Lo que estaba en juego era el principio Santo Domingo y Haití y, finalmente, el ingreso de Estados Uni-
mismo de la independencia. Figueroa Larrain le escribió al can- dos en la guerra europea a principios de 1917.
ciller Murature, el 17 de enero de 1916, una nota en la que le El presidente Wilson, al finalizar la guerra incorporó, men-
decía que "no era imposible... descartar" "que Estados Unidos se cionándola por su nombre, a la Doctrina Monroe en el Pacto de la
aprovechara del tratado para intervenir" en algún país. Sociedad de las Naciones, lo cual provocó no pocas protestas de
Tampoco era menor su preocupación por dejar librado al juicio los países latinoamericanos, incluso la Argentina.
de Estados Unidos la legitimidad de cualquier gobierno de la re- Durante los años que van desde 1910 hasta el final de la Pri-
gión104. La visión confiada de Murature difería de las prevenciones mera Guerra Mundial no pudieron echarse fundamentos sólidos
chilenas, porque partía del supuesto que el Pacto propuesto por al edificio panamericano. El propósito proclamado por el presi-
Wilson daría más seguridades a los países chicos. Inclusive veía en dente Woodrow Wilson de establecer una inédita "moralidad po-
el mismo un refuerzo a la solidaridad frente a cualquier intento lítica" se vio frustrado.
expansionista de los países europeos. En una de las notas Fue el presidente Hipólito Yrigoyen quien formuló una políti-
intercambiadas sobre este asunto, se lee la posición del canciller ca clara respecto al no intervencionismo. Un hecho marca esa
argentino a principios de 1916106: adhesión irrestricta al respeto de la libre determinación, cuando
en 1919 el crucero 9 de Julio volvía hacia la Argentina Itiego de
haber custodiado hasta México los restos de Amado Ñervo, mi-
"Comprendemos que el ministro de Relaciones Exteriores de Chile,
nistro de su país ante Argentina y Uruguay. El 9 de Julio hace
no desee comprometerse en un acuerdo que restringe su acción... pero
puerto en la ciudad de Santo Domingo, donde sobre el Palacio de
estoy convencido que será fácil evadir esa eventualidad y establecer
Gobierno flameaba el pabellón de Estados Unidos. El comandan-
claramente el verdadero propósito del tratado: esto es, una manifes-
te del crucero, por expresas instrucciones telegráficas del presi-
tación moral de la solidaridad Panamericana, fundada en el recí-
dente Yrigoyen —"Id y saludad el pabellón dominicano"—, rinde
proco respeto de las libertades y derechos entre los Estados, bajo la honores a la bandera de la Kepública Dominicana con una salva
inspiración hasta ahora articulada por... la Doctrina Monroe". de veintiún cañonazos. Un acto que simboliza sin duda las firmes
convicciones del presidente Yrigoyen, ante la inadmisible situa-
Sin duda las aprehensiones chilenas habían sido acicateadas ción en que se encontraba esta Kepúbliea, que había sido obliga-
por la compra de buques de guerra en Estados Unidos que había da a suscribir un tratado otorgándole a Estados Unidos el control
hecho la Argentina y que estaban a punto de entregarse. El go- aduanero general del país108.
bierno argentino, en sus excelentes relaciones con Washington, La política exterior argentina había cambiado con el Presiden-
seguía apoyando en 1916 la propuesta de Wilson, a pesar de la te surgido del voto obligatorio y secreto. Una trilogía define su ac-
evidente manipulación que había soportado, junto con Brasil y titud: fraternidad americana, pacifismo y cooperación mundial.
Chile en el curso de la mediación del conflicto mexicano-estado- Yrigoyen consideró siempre a los pueblos de América latina como
unidense por la intervención de Veracruz. El proyecto ofrecía, a hermanos, sin que esto significara una posición hostil hacia Esta-
juicio de Murature, un paraguas de protección positivo para los dos Unidos. Manifestó durante su presidencia una visión principista
intereses argentinos, sobre todo frente a los países limítrofes. Esta y confiada en la natural vocación de paz de las naciones, controver-
opinión sobre la benévola actitud de Estados Unidos no era com- tida por el recurrente egoísmo o ansias belicistas de los gobiernos.
partida por nuestros representantes en México y Cuba —opinión En su mensaje del 30 de septiembre al Senado de la Nación,
que se consigna en este capítulo—, quienes percibían de otro modo contestando una comunicación verbal sobre el estado de relacio-
el fenómeno de la política intervencionista de Washington106. nes con los países vecinos, declaró lo siguiente103:
A pesar de los esfuerzos para hacer aceptar el Pacto Paname-
ricano y de haberse modificado varias veces su formulación —se "Puede afirmarse de la manera más absoluta que jamás nuestras
le había agregado la frase "bajo forma republicana de gobierno" y relaciones con las repúblicas de América, así como con todas las na-
otros cambios—, el mismo no fue aceptado, a pesar de que varios ciones del mundo, se han hallado en un plano de más franca y salu-
gobiernos habían manifestado estar listos para suscribirlo107. La dable armonía".
razón fue la disputa entre Chile y Perú sobre la soberanía de
Tacna y Arica, la continuación de los problemas en Nicaragua, "Celosos de nuestra soberanía, lo somos igualmente de la de los de-

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más, traduciendo a diario, en actos evidentes, nuestro anhelo de una Fue recién en ocasión de la Sexta Conferencia Panamericana
perfecta estabilidad de relaciones". de La Habana —16 de enero al 22 de febrero de 1928— cuando el
tema emerge ayudado por las dudas que surgen en Estados Uni-
El escenario panamericano no había cambiado. Las revueltas dos sobre la eficacia y legitimidad de su política regional. América
y revoluciones contra gobiernos legítimos o ilegítimos en varios latina estaba muy dividida sobre la forma de construir un sistema
países mantenían el clima de inestabilidad que caracterizaba la de convivencia, sus métodos y procedimientos para dirimir conflic-
región latinoamericana. La postergación de un verdadero debate tos. En esa oportunidad se abrió un debate sobre los derechos y
en el seno del panamericanismo, alimentaba las suspicacias. Entre deberes de los estados, pero no se logró una resolución general
1898 y 1920 los "marines" habían intervenido en el territorio de sobre la no intervención e igualdad jurídica de los mismos.
los estados latinoamericanos en veintiuna oportunidades. Ese año 1928 había aparecido en la revista Foreign Affairs, un
Las actitudes norteamericanas no ayudaron a prestigiar el artículo de Franklin D. Eoosevelt —futuro presidente—, en el que
panamericanismo, sino más bien a provocar una difusión de la se criticaba "la diplomacia del dólar" y se invitaba a Estados Uni-
idea de que lo único confiable era un latinoamericanísimo. Diego dos a renunciar "para siempre" a la práctica "de la intervención
Luis Molinari, Estanislao Zeballos y otros renovaban sus críticas arbitraria en los asuntos internos de sus vecinos". El secretario de
al panamericanismo. José Ingenieros, en un discurso pronuncia- Estado Kellogg declarará el 7 de diciembre de ese año ante la Co-
do en 1922 en honor a José Vasconcellos, ministro de Instrucción misión de Relaciones Exteriores que "la Doctrina Monroe" es sim-
Pública de México, expresaba una opinión que era compartida plemente la doctrina de la autodefensa y el Pacto Briand-Kellogg
por muchos: "no somos, ya no queremos ser, no podríamos seguir de prohibición de la guerra suscripto ese año, un testimonio de
siendo panamericanistas"110. confianza y optimismo. El 11 de diciembre volvió el secretario de
Los desafíos externos que el gobierno de Yrigoyen enfrentó se Estado a declarar ante el Senado de Estados Unidos que ningún
vinculaban más con los acontecimientos relacionados a la Prime- país europeo estaba "en condiciones de atacar ninguno de los paí-
ra Guerra Mundial que con el movimiento panamericano. ses sudamericanos o imponerles su forma de gobierno"112.
La convocatoria de la Quinta Conferencia Panamericana a re- Esta perceptible evolución de la política norteamericana se
unirse en Santiago en 1923, ofrecía al secretario de Estado norte- evidencia ya en 1925 cuando, durante la presidencia de Coolidge,
americano, Charles E. Hughes, la oportunidad para apaciguar la ¿'4 el Secretario de Estado, H. Hughes, para calmar la opinión hizo
desconfianza que suscitaba Estados Unidos en la región. El mar- retirar los "marines" de Nicaragua. Meses después su colega Frank
gen de maniobra para lograr este objetivo fue, sin embargo, para los Kellogg decidió enviarlos nuevamente.
delegados norteamericanos que a ella asistieron, muy limitada. Las Es en oportunidad de la Sexta Conferencia Panamericana re-
instrucciones que traían les impedían tratar temas conflictivos, por unida en La Habana, donde la República Argentina anuncia, en
ejemplo no poner en duda la Doctrina Monroe o la política nacional forma clara, su posición defendiendo el principio de la no interven-
que ella inspiró. En la práctica, esta conferencia evadió los temas ción. Marcelo T. de Alvear había suscripto en diciembre de 1927 las
políticos que interesaban a los latinoamericanos111. Sin embargo hubo instrucciones —llevadas en marzo— para la delegación argentina
un punto en que Estados Unidos y la Argentina coincidían: recha- presidida por Honorio Pueyrredón. Se referían casi en su totalidad
zar, o tratar fríamente, la proptiesta del presidente Brum del Uru- a las resoluciones adoptadas por la junta de juristas que se había
guay de crear una Asociación Americana de Naciones. Esta propuesta reunido ese año en Río de Janeiro, en cuyas sesiones se habían apro-
recibió una andanada de críticas tanto como se atacó a la Doctrina bado doce proyectos de convenciones de Derecho Internacional Pú-
Monroe. Ello provocó que el delegado norteamericano, Henry P. blico. En las mismas se evidencia que las enmiendas que pretendía
Fletcher, reaccionara diciendo que esa doctrina era un asunto na- introducir la Argentina tendían a reforzar de manera amplia el prin-
cional y que no pretendía panamericanizarla. cipio de "no intervención"113. No obstante aquellas instrucciones, ya
El gobierno de Alvear al principio continuó manteniendo cier- estando en La Habana la delegación argentina, por expresas direc-
ta distancia del movimiento panamericano y no planteó en San- tivas del presidente de la Nación, se envían por telegrama cifrado
tiago (1923) ninguna crítica del intervencionismo. No obstante, del 13 de diciembre de 1928 "nuevas instrucciones" a Pueyrredón114:
ese típico producto del Nuevo Mundo que era la Doctrina de la No
Intervención continuará teniendo vigencia en los ideales a pesar "Si alguna otra delegación a la vi Conferencia Panamericana promo-
de que la realidad quiso perimirla. viera la cuestión referente a la situación creada en Nicaragua, deci-
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de Estado tuvo pleno conocimiento de la situación. Las instruc-
diendo la conferencia por voto reglamentario ocuparse del asunto por ciones de la delegación que presidió Charles Hughes decían que
medio de una declaración o cualquiera otra exteriorización de opinión, debía tener en cuenta "la fuerte propaganda antinorteamerica-
ésta, por medio de su delegado presidente Dr. Pueyrredón, expresará na". Los "marines" retirados de Nicaragua en 1925 habían vuelto
en el momento oportuno que el gobierno argentino, sin entrar a juzgar a fines de 1926 para proteger a los ciudadanos norteamericanos
al estado de las relaciones jurídicas entre los Estados Unidos de Amé-
en medio de la despiadada guerra civil. El presidente Calvin
rica y Nicaragua, continúa manteniendo la sana doctrina del respeto
Coolidge, apático y de una personalidad más bien sombría, había
por la soberanía de los Estados y su ínter independencia".
convalidado en 1925 sin ambages ni mala conciencia, el principio
de la intervención: "Hay una clara y neta obligación para los go-
"Que la República Argentina considera que ese mutuo respeto es im-
prescindible para que las jóvenes naciones americanas pasen por las
biernos que se respete de aportar su protección a las personas y
transformaciones de la experiencia del Gobierno propio, evolucionando
propiedades de sus ciudadanos donde quisiera que estén"118.
naturalmente en los ensayos de las instituciones políticas que quie- Las instrucciones del Departamento de Estado afirmaban "que
ran darse sus pueblos, hasta llegar, sin intervenciones extrañas, a la la política panamericana tiene el primer lugar en nuestra diplo-
plena madurez de la democracia que ha de regir sus destinos en la macia" 119. Para Hughes los pilares del panamericanismo eran in-
paz interior y en la concordia internacional", dependencia, orden, estabilidad política para asegurar la indepen-
dencia, buena voluntad y cooperación. Para el representante de
El canciller interino Sagarna actxió bajo precisas directivas del Estados Unidos en La Habana, el intervencionismo —aún no fina-
presidente Alvear. Estados Unidos había mandado a La Habana al lizado en el Caribe— era una forma de asegurar y cooperar con la
ex secretario de Estado Charles Evans Hughes, cuyo talento no fue estabilidad que garantice la independencia. "No tenemos la inten-
suficiente para evitar lo que en las cinco conferencias precedentes ción de quedarnos... Entramos para hacer frente a una emergen-
habían impedido: ser colocado en el banquillo de los aexisados. cia imperativa pero temporaria, y nos retiraremos tan pronto como
La Conferencia de La Habana estuvo precedida por un am- sea posible", así lo declaró en la Cámara de Comercio en La Haba-
biente de fronda, sobre todo por las críticas que suscitaba la políti- na el 21 de enero de 1928. No negaba las acciones que Estados
ca de intervención de Estados Unidos. El secretario de Estado Unidos había llevado a cabo en algunos países de América Central
Kellogg preocupado por la situación le propone al presidente Calvin y el Caribe, pero prefirió llamarlas "interposición".
Coolidge que designe una delegación cuyos miembros tengan "pe- Fue Honorio Pueyrredón quien tuvo a su cargo hacer pública la
ricia y prestigio" y el mismo secretario de Estado estuvo un día en posición argentina. Atacó no sólo el intervencionismo sino la validez
La Habana"5. del pretexto más usado para justificarlo, que es la defensa de los
Argentina designó como representante a Honorio Pueyrredón, ciudadanos extranjeros sin justicia. Para defender su posición afir-
que era embajador en Washington y tenía amplios conocimientos mó que "el ciudadano que abandona su patria para incorporarse a la
sobre Estados Unidos. Lo acompañó Felipe Espil, un diplomático soberanía de otro país civilizado se somete a su jurisdicción y a sus
que ya había estado en Washington por nueve años y Itiego sería leyes y corre su suerte. Es preferible consagrar este principio, a pe-
por mucho tiempo nuestro brillante embajador en Estados Uni- sar de sus posibles inconvenientes, ante los infinitos bienes que se
dos. Pueyrredón sería el vocero de "la sana doctrina del respeto derivan del respeto a la vida soberana de las demás naciones".
por la soberanía de los estados", como lo afirmará una circular Las naciones americanas estaban recorriendo su propio cami-
informativa mensual de la Cancillería116. no hacia el gobierno adecuado hasta llegar, "sin intervenciones ex-
Las posiciones de Argentina y Estados Unidos no eran con- trañas, a la perfecta madurez de la democracia que ha de regir sus
cordantes. La posición de países como El Salvador, Chile y Méxi- destinos en la paz interior y la concordia internacional". El ex can-
co era similar a la de la Argentina. El representante de El Salva- ciller de Yrigoyen expresó, entre otros conceptos de su discurso, lo
dor declararía con tono de desafío: "ningún Estado puede inter- siguiente120:
venir en los negocios internos de otros"117. Para el delegado norte-
americano —ex secretario de Estado—, Charles Evans Hughes, "La soberanía de los Estados consiste en el derecho absoluto, en la ente-
la situación era distinta. A su juicio una nación tiene derecho a ra autonomía interior y en la completa independencia externa. Ese dere-
"interponerse" a otra para proteger la vida y propiedad de sus cho está garantizado en las naciones fuertes por su fuerza, en las débiles
ciudadanos. Antes de concurrir a La Habana, el Departamento
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por el respeto de los fuertes. Si ese derecho no se consagra y no se practica La opinión latinoamericana era tan difícil de acallar como im-
en forma absoluta, la armonía jurídica internacional no existe. posible de evitar que el tema de la no intervención se tratara. En
La intervención diplomática o armada, permanente o temporal, atenta la última sesión la crisis estuvo a punto de quebrar la posibilidad
contra la independencia de los Estados, sin que la justifique el deber de xin acuerdo, cuando el presidente de la Conferencia reintrodujo
de proteger el derecho de los nacionales, ya que tal derecho no po- la proposición del comité de juristas, cuyo texto establecía que "nin-
drían, a su vez, ejercitarlo las naciones débiles cuando sus subditos gún Estado puede intervenir en los asuntos internos de otro".
sufrieran daños por convulsiones en las naciones fuertes. Si bien no definía qué significaba "intervenir" o qué extensión
Estos principios, consagrados como una conquista de la civilización, se le daba a "los asuntos internos", la propuesta amenazaba dejar
se imponen aún más en América para la feliz convivencia de los pue- aislado a Estados Unidos. Colocado ante una difícil alternativa
blos que la forman. La República Argentina ha practicado este pos- moral, Charles Hughes no pudo sino reafirmar el apego de Esta-
tulado en todos los momentos de su historia, no obstante que en más dos Unidos a la independencia de todas las naciones123:
de una ocasión los intereses de sus nacionales residentes en otros paí-
ses han estado en peligro". "No deseamos el territorio de ninguna república americana. No de-
seamos intervenir en los asuntos de ninguna república americana.
Argentina plantea el tema central que impedía una normal y Deseamos simplemente la paz, el orden, la estabilidad y el reconoci-
pacífica convivencia en el continente. Brasil adoptó en esa opor- miento de los derechos legítimos, honestamente adquiridos".
tunidad una actitud prescindente. "...¿Qué debemos hacer cuando un gobierno desaparece y nuestros
Como Charles Evans Hughes lo declaró en La Habana, para ciudadanos están en peligro de muerte? ¿Debemos permanecer al
su país no se trataba de intervenciones121: margen y ver como son salvajemente asesinados en la selva, con el
pretexto de que un gobierno, en circunstancias que no puede contro-
"La dificultad, si la hay, en cualquiera de las repúblicas americanas, lar y de las que no puede ser responsable, no está ya en situación de
no es la de una agresión externa. Es una dificultad interna, si ella impartirles una protección razonable? ...Naturalmente, los Estados
existiere... ¿Qué debemos hacer cuando un gobierno cae y la vida de Unidos no pueden abandonar su derecho de proteger a sus ciudada-
los ciudadanos norteamericanos está en peligro? ¿Nos limitaremos a nos... El derecho internacional no puede ser modificado por las deci-
mirar y verlos morir porque un gobierno no puede más asumir una siones de esta conferencia".
razonable protección, en una situación que no puede controlar y de la
cual puede ser responsable? Ahora es un principio de derecho inter- El secretario de Estado Kellogg podía estar satisfecho de la
nacional que justifica plenamente la acción de un gobierno. La lla- actuación de sus representantes en la conferencia, pues la moción
maría interposición, en un carácter temporario, con el propósito de del presidente de la misma se retiró y ella pudo terminarse en paz.
proteger las vidas y propiedad de sus nacionales". La Doctrina de la No Intervención quedará en la agenda para la
próxima reunión, que tendría lugar cuatro años más tarde en Mon-
A pesar que Estados Unidos no estaba preparado para acep- tevideo.
tar la Doctrina de la No Intervención —más bien la rechazó—, en En la Conferencia de La Habana se adoptó una resolución que
La Habana se avanzó en el camino hacia la codificación de nor- establecía que "toda agresión se considera ilícita y por lo tanto se
mas que se diferenciaban con la ley internacional general. El go- declara prohibida y en consecuencia los Estados americanos em-
bierno de Washington aceptó el principio del arbitraje y la resolu- plearán todos los medios pacíficos para resolver los conflictos que
ción que prohibía la agresión (sin definirla), declarándola un acto entre ellos se susciten". Además, se adopta el principio del "arbitraje
ilícito. La Conferencia de Washington del año siguiente, 1929, obligatorio para la solución de las diferencias internacionales de ca-
propuso dos tratados, uno de arbitraje y otro de conciliación, que rácter jurídico". Se decidió reunir en Washington una conferencia
fueron aceptados por el gobierno de Washington. En el preámbu- para dar forma convencional a este principio —ya mencionado—,
lo del tratado de arbitraje se declara ilícita la guerra tal como lo que sesionó entre el 10 de octubre de 1928 y el 5 de enero de 1929.
establecía el Tratado Briand-Kellogg, que como veremos no fue Argentina no envió delegados a esta reunión que redactó dos impor-
suscripto por la Argentina. Estados Unidos ratificó el tratado so- tantes instrumentos: la Convención General de Conciliación
bre arbitraje, que a su vez no fue suscripto por Argentina, Boli- Interamericana y el Tratado General de Arbitraje Interamericano124.
via, Costa Rica, Paraguay y Uruguay122. En La Habana, la colisión entre Hughes y Pueyrredón era un

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síntoma de la rivalidad por el liderazgo en el continente. Dos te- El secretario de Estado Kellogg sabía que la defensa o la jus-
mas fueron el centro de esa desavenencia: el principio de la no tificación a ultranza de la política de intervención no podía conti-
intervención y la crítica a las barreras comerciales y normas sani- nuar sin correr el riesgo de dividir al continente. Sin duda el go-
tarias. Mientras Estados Unidos quería evitar que se trataran bierno de Washington debía resolver una situación paradójica.
públicamente, Argentina los planteó con honestidad en la certeza Mientras en los asuntos mundiales Estados Unidos parecía asu-
que eran dos problemas que la cortesía diplomática había escamo- mir una posición aislacionista y su política comercial abandona-
teado durante años. ba los principios del libre comercio, en el continente americano el
Sin instrucciones precisas, Honorio Pueyrredón planteó así, "coloso del norte", como se lo designaba en aquella época, se afe-
junto con el tema de la no intervención, su crítica a las barreras rraba en la defensa de su concepción sobre el derecho a la inter-
comerciales y sanitarias que tanto afectaban a la Argentina. Su vención, que la versión suavizada por Charles Hughes en La Ha-
gobierno no avaló esta última posición y, desilusionado, se vio bana, amparaba la obligación de aportar ayuda y protección a la
obligado a renunciar a la jefatura de la delegación argentina ante vida y propiedades de sus ciudadanos en peligro ante situaciones
la Conferencia de La Habana. Honorio Pueyrredón fue la vícti- de turbulencia en alguna república americana. El secretario de
ma, pero la política argentina de la década de los años treinta Estado Frank B. Kellogg, hombre de gran inteligencia y altura
rehabilitará su posición. La frialdad con que Hipólito Yrigoyen moral, percibió claramente la realidad política. Es por ello que le
en su segunda presidencia tratará a Estados Unidos, será tam- pidió al subsecretario de Estado, Rueben Clark, la preparación
bién un consuelo tardío para su ex canciller. de un memorándum sobre la Doctrina Monroe. Clark presentó su
Es necesario destacar que Estados Unidos aceptó compromi- informe el 17 de diciembre de 1928, en el que sostuvo que la Doc-
sos mayores que muchos países latinoamericanos en el caso del trina Monroe dirigida contra las amenazas de intervención por
arbitraje, pues se animó a someter disputas ante tribunales con parte de las potencias europeas no podía aplicarse a las relacio-
mayoría de miembros latinoamericanos. nes interamericanas. "La Doctrina —decía Clark— enuncia un
Sería recién cuatro años después, en Montevideo, donde se con- caso de los Estados Unidos contra Europa, no de los Estados
sagrará el principio de la no intervención. La República Argentina Unidos contra la América latina". En dicho memorándum se pro-
había, por primera vez, en forma pública y en una conferencia pana- pone el repudio de lo que se llamó el Corolario Roosevelt125:
mericana, planteado claramente su oposición al intervencionismo,
cuestión crucial que la diplomacia norteamericana logró evitar du- "Lo que se llama el Corolario Roosevelt —escribió Clark— tiende, tal
rante cuarenta años. Marcelo T. de Alvear e Hipólito Yrigoyen fue- como se le entiende en general, a que en caso de dificultades financie-
ron los protagonistas de un cambio que pocos años después será una ras o de otro tipo en los débiles países latinoamericanos, los Estados
doctrina aceptada. La Habana fue un hito histórico, no sólo para la Unidos traten de encontrar una solución ante el temor de que inter-
política exterior argentina, sino para todos los países americanos. vengan los gobiernos europeos... acto que sería contrario a la Doctri-
na de Monroe... No creemos que este Corolario se justifique en los
términos de la Doctrina de Monroe".
De la buena vecindad
Clark intentaba de este modo "liberar la Doctrina Monroe de
En La Habana se había puesto punto final a la sordina o si se muchas de las críticas que se han hecho contra ella". Si bien este
quiere a la actitud del ñandú, que esconde la cabeza bajo la tierra memorándum se mantuvo por un tiempo en secreto, al asumir la
para no ver lo que pasa a su alrededor. El tema de la no interven- presidencia Herbert Hoover en 1929, el texto se hizo público.
ción por primera vez estaba en la agenda del panamericanismo. Hoover tuvo la firme intención de mejorar sus relaciones con
La posición del gobierno argentino no había sido un acto de América latina y es por ello que antes de asumir hizo una gira
lirismo extravagante, sino fruto de un criterio compartido por por los países del continente.
muchos sectores de la opinión nacional. El diario La Prensa del La génesis del gran cambio en la política norteamericana ha-
día 13 de enero de 1928 confirmaba ese sentir: "La posición de cia América latina es obra del secretario de Estado Kellogg. Éste
nuestro país es una de las más favorables para llevar la dirección adopta una posición flexible y moderada a pesar de las múltiples
en defensa contra los procedimientos atentatorios a la libertad y dificultades que Washington enfrenta con el gobierno mexicano
soberanía de una nación americana". luego de que el Congreso de ese país votara una ley (31 de diciem-
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Dejó un buen recuerdo en la Argentina, donde la mayoría aplau-
bre de 1925) que declaraba al petróleo propiedad de la Nación y dió sus intenciones y los augurios de una promisoria perspectiva
limitaba a cincuenta años las concesiones anteriores al 1° de mayo para las relaciones interamericanas. Su sinceridad no fue puesta en
de 1917. Kellogg no quiso embarcarse en un conflicto que avivara duda; sus ideales fueron compartidos por quienes valoraban las vir-
a los "halcones" del Congreso y logró, con tacto diplomático e in- tudes y ventajas de una política que permitiera realizar los propósi-
dudable visión política, resolver los diferendos de modo tal, que tos de hermandad y cooperación en un continente acosado en mu-
el presidente Ortiz Rubio, de México, pudo declarar en 1930 que chas partes por la inestabilidad institucional y, sin duda, por dificul-
los dos países habían alcanzado "el máximo de cordialidad"126. tades económicas, que se acentuarían a partir de la crisis de 1929129.
El presidente electo, Herbert Hoover, compartía esta política; Una línea telefónica directa entre la Argentina y Estados Uni-
por ello solicitó al presidente Calvin Coolidge que comunicara a las dos inaugurada apenas Hoover se instaló en la Casa Blanca, abría
cancillerías latinoamericanas su intención de realizar una "tournée" un canal suplementario para un diálogo directo entre los presiden-
de buena voluntad por el continente. Muchos gobiernos cursaron de tes. Una cordial conversación entre Herbert Hoover e Hipólito
inmediato una invitación. El presidente Yrigoyen demoró su reac- Yrigoyen dio marco al comienzo de la entrada en servicio de la línea.
ción frente al anuncio, pero finalmente lo invitó a la Argentina. El presidente Hoover—que asumió su cargo en enero de 1929—
El viaje del presidente electo no pudo ser más auspicioso para no sólo cumplió con su promesa de no intervención en los países
la imagen de Estados Unidos en la región. Partió de San Pedro el latinoamericanos sino que preparó el retiro de las fuerzas milita-
19 de noviembre de 1928 en el acorazado Maryland, acompañado res en los países donde aún estaban. Abandonó oficialmente en
por un diplomático del Departamento de Estado, Henry P. 1930 el Corolario Roosevelt y fue sin duda el creador de la políti-
Fletcher. Visitó Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, ca del buen vecino, que será una de las banderas que identifican
Ecuador, Perú, Chile, Argentina, Uruguay y Brasil. La gira duró la administración de su sucesor —Hoover no fue reelecto—, el
diez semanas y pronunció veinticinco discursos, lo que demues- presidente Franklin Delano Roosevelt.
tra la importancia que Herbert Hoover otorgaba a sus relaciones El próximo hito en el proceso de reconocimiento de la Doctrina
con los gobiernos latinoamericanos. de la No Intervención, será la Séptima Conferencia Panamericana
En Buenos Aires, la recepción parece haber sido fría por par- que se reunió en Montevideo del 3 al 24 de diciembre de 1933. Ala
te del presidente Yrigoyen, quien sólo a último momento decidió misma concurrirán encabezando sus respectivas delegaciones el
pronunciar un discurso de bienvenida. Llegó al Retiro proceden- secretario de Estado de Estados Unidos, Cordell Hull y el canciller
te de Chile donde, a pesar de las medidas de seguridad, una mul- argentino Carlos Saavedra Lamas. Éste, con su aire de diplomáti-
titud lo esperaba con gritos hostiles: "¡Nicaragua!, ¡Nicaragua!, co de la vieja escuela, con su alto cuello almidonado que caracteri-
¡Sandino!, ¡Sandino!"127. za la figura del yerno de Roque Sáenz Peña, fue el interlocutor
Era consciente que en Buenos Aires debía esforzarse por trans- lúcido y eficaz de Cordell Hull, más legislador que diplomático, a
mitir con claridad la nueva política que intentaba inaugurar. Quiso cuya franqueza y cortesía uniría la esmerada educación de su
desautorizar la imagen popular de "big brother" (hermano ma- Tennessee natal. Gracias a la habilidad de estas dos brillantes per-
yor) y confirmó sus sentimientos de buen vecino: "Deseamos man- sonalidades, el sistema panamericano, amenazado como lo había
tener no sólo las relaciones cordiales de los gobiernos entre sí, estado durante tanto tiempo por la desavenencia, pudo encontrar
sino relaciones de buenos vecinos". Quiso convencer a los argen- el campo fértil del reencuentro.
tinos de la nueva era que se avecinaba128: La situación en el continente no podía ser más complicada. La
Guerra del Chaco había comprobado el fracaso de las ilusiones pues-
"Durante mucho tiempo se ha sostenido la idea que, entre las nacio- tas en el panamericanismo, y el estallido, en agosto de 1933, de
nes como entre las familias, hay hermanos jóvenes y otros más viejos. una revolución en Cuba levantaba el fantasma de la intervención.
Se deduce de esta idea que la función de actuar como un tutor, al Muchos gobiernos pensaban en la conveniencia de una posterga-
menos en materia espiritual, y con mucha frecuencia también en ción y Saavedra Lamas compartía este criterio. El ministro de Re-
materia de política, es ejercida por los hermanos mayores. Desaprue- laciones Exteriores de Brasil le dijo al embajador norteamericano
bo absolutamente tales doctrinas, sentimentales o políticas. No hay que "era una locura reunir una conferencia con las disputas del
entre las naciones soberanas e independientes ni menores ni mayo- Chaco, con Leticia no resuelta y la situación cubana agravándo-
res... en el continente americano". se"130. Había una cierta dificultad en prever el desarrollo de la re-
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unión —aun cuando prevalecía la búsqueda de la paz— y las ini-
ciativas de más diversa índole se multiplicaban. Por ejemplo, el pasos con la firma del Tratado Briand-Kellogg, el Memorándum
gobierno uruguayo, país anfitrión, invitó, motu proprio, al secreta- Clark, cuya tesis aceptaba, y la firma de los tratados de Concilia-
rio general de la Sociedad de las Naciones, a enviar un "observador", ción y Arbitraje que se comentan en este capítulo.
lo que fue considerado inoportuno y sorprendente por Cordell Hull131. El canciller Saavedra Lamas, por su parte, había desarrolla-
La situación en Europa no era menos preocupante de la que do una intensa actividad durante ese año 1933 antes de que la
imperaba en el continente americano. La ascensión de Adolf Hitler Séptima Conferencia Panamericana se reuniese en Montevideo.
como canciller del Tercer Eeich (30 de enero de 1933) ocurría pocas Concluidas las difíciles negociaciones que culminaron con la fir-
semanas antes de la instalación del presidente Franklin D. ma del Acuerdo Eoca-Eunciman y suscripto el llamado Pacto
Eoosevelt en la Casa Blanca. No cabe duda que la inseguridad Antibélico Argentino en Eío de Janeiro el 10 de octubre por Bra-
internacional que inauguraba el tiempo de los dictadores en Euro- sil, Chile, Paraguay, México, Uruguay y nuestro país, el canciller
pa era un argumento adicional que convenció al presidente de Es- sentía reforzadas sus ambiciones de liderazgo en el continente.
tados Unidos —poco familiarizado con Latinoamérica— a confir- El Pacto Antibélico era la pieza maestra que Saavedra Lamas
mar el rumbo de la política continental que había elegido su ante- lograría hacer suscribir por Estados Unidos a pesar de que este
cesor. Su principal experiencia en los asuntos latinoamericanos la país había patrocinado el pacto Briand-Kellogg, de similares ca-
hizo como secretario adjunto de la Marina durante la presidencia racterísticas, que la Argentina no suscribió.
de Wilson, en tiempos de la intervención en Veracruz, en México, y Las instrucciones de la delegación norteamericana a la Confe-
como redactor de la Constitución de Haití luego de la intervención rencia de Montevideo eran precisas. Estipulaban el deseo de mejo-
de 1915. Eoosevelt había publicado en la revista Foreign Affairs en rar y utilizar al máximo la maquinaria interamericana de paz cons-
1928 el ya citado artículo, muy crítico a las intervenciones norte- tituida por el Tratado Gondra de 1923 y la Convención de Concilia-
americanas en el Caribe, acusando a la "diplomacia del dólar" del ción de 1929, que pretendían hacer suscribir a todas las repúblicas
Partido Eepublicano y proponiendo a su país renunciar "para siem- sudamericanas. Lo más interesante de esas instrucciones con re-
pre" de recurrir a "la arbitraria intervención en los asuntos inter- lación a lo que luego sucedió es que en las mismas se menciona la
nos de nuestros vecinos". Si hubiese algún motivo transitorio que posición del gobierno de Estados Unidos frente al Pacto Antibélico
requiriese alguna ayuda para restablecer el orden y la estabilidad, propuesto a ese país y ya suscripto en Eío de Janeiro. Se afirma
Estados Unidos, a su juicio, no debía "intervenir solo". Más bien su que el gobierno de Washington se había negado a firmar el "pacto
deber sería "asociarse con otras repúblicas americanas, luego de antibélico argentino, por sentir que ese tratado era en cierta medi-
un estudio inteligente del problema, ofrecer una mano o manos da un paso atrás en relación a la maquinaria de conciliación exis-
para ayudar en nombre de las Américas"132. tente en este continente y también que no agrega nada útil al Pac-
En su discurso inaugural del 4 de marzo de 1933, Eoosevelt, sin to Briand-Kellogg". "Sin embargo —continúan las instrucciones—,
hacer expresa alusión a América latina, dijo que en materia de polí- puede aparecer como útil a los Estados Unidos suscribir ese trata-
tica mundial quería dedicar su país a "la política del buen vecino do"134. En las mismas se hace alusión a que la Argentina no había
—del vecino que se respeta a sí mismo y que, por lo tanto, respeta el suscripto ni el Pacto Briand-Kellogg ni el Tratado para evitar y
derecho de los otros—, el vecino que respeta sus obligaciones y res- prevenir conflictos entre las repúblicas americanas de 1923 (Pacto
peta la santidad de sus acuerdos en y con el mundo de los vecinos"133. Gondra), como tampoco suscribió la Convención Interamericana
Apoyada por la gestión del secretario de Estado Cordel Hull y de Conciliación de 1929. En las instrucciones se adelanta la hipó-
del secretario adjunto Sumner Welles —diplomático de experien- tesis según la cual si Estados Unidos se aviniera a suscribir el
cia convocado por Eoosevelt—, la política del buen vecino se con- Pacto argentino, este país se adheriría al Briand-Kellogg y las de-
creta en hechos, actitudes y discursos que logran modificar viejos más convenciones. El Departamento de Estado quería avenirse a
reflejos de la política exterior norteamericana, como lo había sido firmar lo que Saavedra Lamas pedía con insistencia y de este modo
el ejemplo de la conducta de Estados Unidos en la Conferencia de "evitar la creación de incidentes embarazosos a través del planteo de
La Habana, donde el secretario de Estado Charles Hughes, si cuestiones controversiales que involucren a los Estados Unidos,
bien más flexible que sus predecesores, se había negado a acep- por parte de otras delegaciones". Estas instrucciones para la dele-
tar la Doctrina de la No Intervención en los asuntos internos y gación firmadas por el que sería su jefe, el secretario de Estado
externos. Su predecesor había dado, sin embargo, los primeros Cordell Hull, autorizan a "discutir discreta y confidencialmente
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; 235
esta cuestión con el señor Saavedra Lamas". El Departamento de En Montevideo, Carlos Saavedra Lamas y Cordell Hull tenían
Estado sabía que frente a muchos temas del proceso de codifica- objetivos bien definidos. Hull sabía que el canciller argentino re-
ción de normas tendría una posición contraria a la opinión de los presentaba a un país líder en el continente y que el gobierno ar-
gobiernos latinoamericanos, pues la concepción de su gobierno "y gentino tenía una visión clara de sus objetivos e intereses naciona-
la de otras potencias de primera clase, incluyendo Gran Bretaña, les que sabía defender con convicción. Para el canciller Saavedra
Francia, Alemania, Italia y Japón"..., "era distinta a la de los paí- Lamas los dos objetivos prioritarios eran lograr qvie Estados Uni-
ses latinoamericanos y la de algunas pequeñas potencias europeas". dos firmara el Pacto Antibélico y frenar el aumento de las barreras
Por lo tanto debía jugar en la Séptima Conferencia de Montevideo comerciales que, como los veremos en otro capítulo de esta obra,
el papel de "solitario", pues la ley internacional debía ser "univer- habían creado lo que aquél llamó una verdadera "Muralla China".
salmente" aceptada y no como lo pretendían algunos estados. El Ambos, Hull y Saavedra Lamas, acordaron definir sus respectivos
punto de conflicto será el de los derechos y deberes de los estados roles en la Conferencia, hecho que el secretario de Estado recoge
donde se proponían nuevas normas que no seguían el Derecho In- en sus memorias al transcribir una frase de su colega argentino:
ternacional y que ponían enjuego no sólo la Doctrina Monroe, sino "Seremos las dos alas de la paloma de la paz, usted la económica y
la intervención y el reconocimiento de los gobiernos. La pretensión yo la política". Se dijo años después que Saavedra Lamas fue el
latinoamericana de declarar inviolable el territorio de cualquier "cóndor de la conferencia", Cordell Hull, "el cordero"137.
Estado acusaba a la enmienda Platt —tratado de 1903 con Cuba— Saavedra Lamas respetó su compromiso de caballero, lo apoyó
y las convenciones con Haití —Convención de 1915— y Santo Do- a Hull cuando éste propuso atacar las altas barreras a través de
mingo, lo cual prohibiría "el desembarco de tropas en cualquier acuerdos bilaterales; en cuanto al tema de la intervención dejó que
país para la protección de nacionales norteamericanos durante las otras delegaciones dirigieran el ataque contra Estados Unidos. Sin
frecuentes revoluciones en los países latinoamericanos". renunciar a ningún principio, Saavedra Lamas logró que el gobier-
La intención de Estados Unidos era precisa: la Doctrina Monroe no de Washington, a pesar de sus reservas, firmara el Pacto
no debe ser discutida en la Conferencia. Ello era "una política na- Antibélico Argentino. Cordell Hull en vina de sus conversaciones
cional de los Estados Unidos" que debe ser, ajuicio de Cordell Hull, con Saavedra Lamas le sugirió que usara de su influencia y presti-
"mantenida en su integridad" sin el "más mínimo menoscabo a su gio para impulsar a todos los países del continente a suscribir las
eficacia". Ningún compromiso, sobre este tema, a juzgar por estas convenciones existentes, que tenían como objeto asegurar la orga-
instrucciones, era posible con los países del continente. La posi- nización de la paz: el Tratado Gondra de 1923, el Pacto Antibélico
ción de Estados Unidos frente a la cuestión tan sensible de la in- Argentino, la Convención de Conciliación y Arbitraje de 1929 y el
tervención era la siguiente, según las instrucciones a la Séptima Pacto Briand-Kellogg. El secretario de Estado se comprometería a
Conferencia Panamericana136: suscribir el Pacto Antibélico Argentino. "Ello tendría un espléndi-
do efecto sobre la paz, especialmente en Sudamérica, donde las con-
"Los Estados Unidos no busca ningún territorio; no busca establecer troversias de Leticia y el Chaco están aún pendientes", decía Cordell
ningún tipo de tutelaje con respecto a una república americana; no tiene Hull ,en un telegrama que le envió al secretario de Estado a cargo
deseos de agrandarse a expensas de sus vecinos latinoamericanos o pro- el 10 de diciembre, en plena Conferencia138.
mover intereses egoístas... Honestamente desea una común prosperidad". Finalmente, el asunto de la no intervención, que tantas di-
"No hay por lo tanto nada en la Doctrina Monroe que se oponga a la vergencias habían suscitado en la Conferencia de La Habana,
cooperación panamericana". tuvo una resolución satisfactoria en Montevideo gracias a la ac-
ción del secretario de Estado, Cordell Hull, y del firme propósito
En el discurso que pronunció el presidente Roosevelt en oca- del presidente Roosevelt de asegurar nuevas relaciones con Cuba
sión del Día de las Américas, el 14 de abril de 1933, había afirmado y Haití sobre la base de la igualdad en la soberanía.
que 'la calidad esencial del panamericanismo debe ser la misma a El tema clave que se consideró fue un proyecto de artículo
la de un buen vecino, es decir, entendimiento mutuo, y a través de cuyo texto era muy corto: "Ningún Estado tiene derecho a inter-
ese entendimiento, una comprensiva apreciación de los puntos venir en los asuntos internos o externos de otro". Para el canciller
de vista de los otros". "Es la única manera —dijo Roosevelt—, por Saavedra Lamas, cuando comprobó que Estados Unidos había
la que podemos esperar construir un sistema en el cual la piedra cambiado de actitud, la posición argentina no tendría dobleces.
angular sea la confianza, la amistad y la buena voluntad"136. Fue un alegato contra la intervención139:

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sentan conflictos —a veces justificables—, evitando la dramati-
zación que con frecuencia los gobiernos construyen para excitar
"Aunque en condiciones físicas poco favorables, debo, señor Presi-
pasiones u orgullos nacionales. Olvidada virtud, cuya práctica
dente, definir la posición de un país en esta materia y el voto que
hubiese evitado sumar colisiones a xm choque de intereses. Sprui-
dará la Delegación Argentina. Él será como invariablemente ha sido
lle Braden, miembro de la delegación norteamericana, que años
su tradición, en contra de la intervención, en absoluto. Y más aún,
señor Presidente: se extenderá a agregar que, a su juicio, deben des-
más tarde sería embajador en Buenos Aires, aplaudió "la profun-
aparecer los tratados y las convenciones que autorizan la interven-
da y sabia alocución del señor Saavedra Lamas", con cuyos prin-
ción o que crean restricciones a la soberanía".
cipios generales estaba "por completo de acuerdo"140.
El secretario Cordell Hull, sin pretender opacar el protago-
(...)
Y bien, ¿qué es la intervención sino la violencia? Hay una lógica pe- nismo de su colega argentino, como qxieriendo borrar las diferen-
netrante y profunda que toca realmente el espíritu: la intervención es cias que su país había tenido con los latinoamericanos, da entu-
la violencia". siasta su voto a favor de la no intervención141:
(...)
"A mí, no me interesa quién es el señor presidente de los Estados "Cualquier observador debe para estas horas tener la comprensión
Unidos de Norte América. Me interesa, con alto sentimiento de justi- completa de que, bajo el régimen del presidente Roosevelt, el gobierno
cia, pensar las condiciones en que se desenvuelve su acción; y con de los Estados Unidos se encuentra tan opuesto como cualquier otro
espíritu de jurista... yo quiero preguntarles si en algún caso se vería gobierno a inmiscuirse en la libertad, la soberanía o en cualquiera
realmente obligado a recurrir a la violencia y a la acción por no tener negocios o procesos internos de los gobiernos de otras naciones.
otro procedimiento en la defensa de los intereses de su país". "Además de las numerosas acciones y declaraciones relacionadas con
"Es la tesis que fue sostenida en la VI Conferencia Panamericana, la aplicación de estas doctrinas y políticas, el presidente Roosevelt,
cuando se dijo: "es indispensable una interposición..." durante las últimas semanas, manifestó públicamente su voluntad
"Yo creo que así como lentamente el Derecho va prosperando en el or- de entrar en negociaciones con el gobierno cubano con objeto de con-
den interno, va prosperando en el orden interamericano y se van elabo- siderar el Tratado que ha existido en vigor desde 1903. Estoy, pues,
rando principios, regímenes, conceptos que pueden dar soluciones pa- cierto al decir que con nuestro apoyo al principio general de la no
cíficas a los conflictos, sin necesidad de la interposición o de la fuerza". intervención que ha sido propuesto, ningún gobierno necesita abri-
gar temores hacia los Estados Unidos durante el gobierno del presi-
El canciller Saavedra Lamas evocó la Doctrina Drago que pro- dente Roosevelt".
clama el no uso de la fuerza para el cobro de deudas; afirmó que
no existen "pequeñas nacionalidades" porque "las nacionalida- En Montevideo se aprobó y sxiscribió la Convención de Dere-
des no se miden por la altura de las chimeneas y el número de sus chos y Deberes de los Estados, que incluyó el principio de no in-
fábricas"; reafirmó el principio según el cual "las compañías y tervención. Fxie un momento de emoción que llevó al delegado de
sociedades anónimas no tienen nacionalidad y en consecuencia Haití a exclamar "¡con todo mi corazón!" cuando aprobó la resolu-
no pueden recibir amparo diplomático", como lo ha respetado In- ción y al argentino a decir: "afirmativamente y sin reservas espe-
glaterra "desde hace cincuenta años". Aun en el caso de protec- cialmente para la no intervención". Nicaragua, con voz fuerte pro-
ción de nacionales o sus propiedades en el extranjero, no es justi- clamó su alivio: "incondicionalmente con mi corazón". Los cuba-
ficable la intervención por la fuerza, sino en caso de producirse nos votaron afirmativamente "por una América xinida y libre".
lesiones a sus derechos. Existían, a juicio de Saavedra Lamas, Era el final de un largo camino aquella convención cuyo artícu-
acuerdos y principios que permiten llevar el asunto al arbitraje y lo séptimo, votado por todos los países del sistema panamericano,
eventualmente establecer indemnizaciones pecuniarias. Para afirmaba lo que durante tanto tiempo se postergó: "Ningún Esta-
Saavedra Lamas, todos los conflictos, los que se refieren a los do tiene derecho de intervenir en los asuntos internos o externos
empréstitos a las compañías o sociedades anónimas, o la protec- de otro". Se había consagrado la Doctrina de la No Intervención y
ción de extranjeros pueden tener solución arbitral y de justicia.
con ella reconocido la inviolabilidad del territorio. Carlos Calvo y
Se precisa algo que con nobles palabras le expresó a Mr. Hull:
"paciencia" le dijo el canciller argentino. "Paciencia" era una nueva Luis M. Drago podían estar contentos por esta histórica consagra-
categoría de la virtud política a tener en cuenta cuando se pre- ción. Por primera vez desde 1889 se encontró el anticuerpo a un

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bacilo que tanto se tardó en reconocerse colectivamente y a extir- ese momento bajo el mando exclusivo de oficiales propios. Al reti-
parse. Sólo reapareció bajo otras formas, con posterioridad a la rarse las fuerzas norteamericanas, hicieron obsequio a la Repúbli-
Segunda Guerra Mundial142. ca de Haití de muchos establecimientos y materiales que utiliza-
La resolución sobre la no intervención fue incluida en el con- ron durante su ocupación, que duró de cerca de veinte años.
venio citado y el 14 de junio de 1934, mirabile dictu, fue ratifica- El presidente Sténio Vincent, de Haití, agradeció al presiden-
da en forma unánime por el Senado de Estados Unidos"3. te Roosevelt por "su generosa e inteligente política de buena ve-
En mayo de 1934 el gobierno de Franklin Delano Koosevelt cindad"146. Continuando con esta política, Estados Unidos suscri-
negoció con Cuba un tratado que incluía la abrogación de la en- be con Panamá, el 2 de abril de 1936, un tratado aboliendo el
mienda Platt, que fue rápidamente ratificado por el Senado de protectorado y limitando sus derechos al "mantenimiento, opera-
Washington. Como lo hemos ya recordado, una ley de Estados ción, seguridad y protección del canal".
Unidos del 2 de marzo de 1901 había establecido las condiciones Fue el presidente Franklin D. Roosevelt a quien le cabe el
bajo las cuales la República de Cuba sería entregada al pueblo honor de concretar en los hechos la política del "Buen Vecino". La
cubano. La Convención Constituyente de la isla aprobó el 12 de Conferencia de Consolidación de la Paz, a celebrarse en Buenos
aquel mes un apéndice a la Constitución conocido por "Enmienda Aires en 1936, será el lugar donde el ideal panamericano celebra-
Platt", reproduciendo palabra por palabra los artículos enumera- rá su fiesta. El país anfitrión podrá presentar entonces los frutos
dos en la referida ley de Estados Unidos. Las mismas condiciones de su diplomacia triunfante.
fueron incorporadas en el Tratado Permanente celebrado por am-
bos países en La Habana el 22 de mayo de 1903144. El nuevo tratado
suscripto el 29 de mayo de 1934, abrogaba la "enmienda Platt", Franklin D. Roosevelt en Buenos Aires
salvo en lo que se refería a la estación naval de Guantánamo, que
Estados Unidos conservará. La situación mundial presentaba los síntomas que anuncia-
Saavedra Lamas podía sentirse satisfecho. Estos hechos concre- ban una gran catástrofe. Contraviniendo los compromisos del Tra-
tan lo que él había públicamente pregonado en la Conferencia de tado de Versailles, el rearme alemán había comenzado en marzo
Montevideo: "los tratados y convenciones autorizando la interven- de 1935. Las potencias europeas habían vuelto a repetir las in-
ción o restringiendo la soberanía deben desaparecer". El gobierno quietantes prácticas de la política de equilibrio de poderes. En oc-
argentino envió sus congratulaciones al de los Estados Unidos en tubre de 1935 Italia invade Etiopía, la remilitarización de Renania
una nota suscripta por el embajador Felipe Espil, por instrucción comenzaría en marzo de 1936, en fin, varios otros acontecimientos
telegráfica del canciller Saavedra Lamas, que decía lo siguiente145: de desestabilización atentaban contra la seguridad internacional,
mientras la Sociedad de las Naciones navegaba entre la irrespon-
"Agradeceré a V.E, presente a Mr. Hull en nombre del gobierno argen- sabilidad y la impotencia. En su discurso al Congreso, del 3 de
tino su más amplia felicitación por su actitud en lo que atañe a la enero de 1934, el presidente Franklin Roosevelt había alertado a
reforma Platt, que justifica el augurio que formamos en Montevideo sus ciudadanos sobre los malos augurios que percibía: "Desgracia-
de que la orientación del gobierno de Roosevelt marcará una era tras- damente no puedo presentaros un cuadro del todo optimista de los
cendental en el acercamiento y prestigio moral de los Estados Unidos acontecimientos mundiales".
con toda América. (Fdo.): Saavedra Lamas"145. Argentina era un país respetado en el mundo y su diplomacia
(••: brillaba en el hemisferio luego del éxito logrado por su ministro de
Cordell Hull contestó al canciller argentino reiterándole el "pro- Relaciones Exteriores en ese largo y complicado conflicto que fue
fundo aprecio" del presidente Roosevelt y el suyo propio por "los la Guerra del Chaco. Los acuerdos del año 1933 habían permitido
amistosos sentimientos contenidos en el generoso mensaje". asegurar las exportaciones hacia su principal cliente Gran Breta-
El 14 de agosto de 1934 se completó la evacuación de Haití por ña, ante la amenaza que representaban las preferencias imperia-
las fuerzas de ocupación de Estados Unidos en medio de una im- les que ese país había acordado a sus dominios. Argentina había
presionante ceremonia donde reinó un clima de amistad y mutuo retomado su papel activo en la Sociedad de las Naciones, llegando
respeto. El convenio celebrado por ambos gobiernos, el 7 de agosto el canciller a presidir la Asamblea. El entendimiento político que
de 1933, disponía que la Guardia Haitiana fuera colocada desde Argentina había logrado con Estados Unidos en lo que se refiere a
los asuntos interamericanos no impidió, sin embargo, la persisten-
240 241
cia de un complejo diferencio bilateral comercial y de cambios con
ese país, cuya trama se explicará en otro capítulo. El Premio Nobel Entiendo que dentro de la interdependencia universal no caben dis-
de la Paz Carlos Saavedra Lamas estaba en la cumbre de su pres- tinciones regionales ni separación de continentes, pero que una con-
tigio, al igual que el presidente Franklin Roosevelt. Ningún hala- solidación de la paz entre las naciones de América será siempre una
go sería suficiente para modificar su férrea defensa de lo que per- contribución muy valiosa a los mismos propósitos que se persiguen
cibía como de interés para su país. El secretario de Estado Cordell en el orden general. Vuestra Excelencia ha enunciado con elevado
Hull quería panamericanizar la reciente legislación sobre neutra- criterio la esperanza de poderlos robustecer, definiendo así la fácil
lidad sancionada en Estados Unidos. La eventualidad de una agre- conciliación con los grandes organismos internacionales de cuyos
sión extracontinental volvía a ser una hipótesis previsible. Roosevelt Pactos somos signatarios y cuya coordinación posible, en los mismos
había insistido en la necesidad de que todas las repúblicas ameri- nobles propósitos, se ha demostrado prácticamente en el reciente con-
canas se adhirieran a los pactos y convenciones nacidas en el seno flicto del Chaco Boreal".
del panamericanismo, a fin de consolidar en la región un sistema (...)
de paz con mecanismos propios para dirimir los conflictos. "No es el momento de determinar el programa de esa Conferencia,
Conociendo el orgullo del Gobierno argentino por el liderazgo sobre cuyos lincamientos generales ya ha hecho conocer mi Cancille-
que había conquistado en el hemisferio, el presidente Franklin ría nuestra manera de pensar a ese Departamento de Estado, reser-
Roosevelt le envía el 30 de enero de 1936 urna larga carta —que vándome transmitirle en breve su determinación precisa para contri-
había retenido hasta la concreción de la paz del Chaco— a su buir a fijar el criterio común que debemos armonizar con todos nues-
amigo, el presidente Agustín P. Justo, donde comienza por expre- tros hermanos de América. Me he de permitir sólo anticipar que a mi
sarle que el actierdo de paz entre Bolivia y Paraguay es "profun- juicio, si la situación del mundo en su gran crisis actual puede ser
damente gratificante" para el pueblo y el gobierno de su país por- beneficiada, como lo creo, en el estudio que nos proponemos realizar,
que abre una "solución permanente y equitativa a esa trágica Vuestra Excelencia ha dilatado con acierto sus horizontes definién-
controversia...". La experiencia aprendida debía asegurar "que dola como una obra de consolidación de paz".
no se repita". Roosevelt le propone a Justo reunir en Bx