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Canadá: Prehistoria

Según los arqueólogos, existe evidencia de que los primeros nativos en Norteamérica, de la que
Canadá representa más del 40 por ciento, llegaron por primera vez aproximadamente 40,000 años
antes de nuestra era cruzando un puente terrestre que se había formado entre Asia y Alaska durante
la última Era del Hielo, En los Estados Unidos, estas personas son frecuentemente conocidas como
“Indígenas” o “Nativos Americanos”, mientras que en Canadá generalmente son conocidos como
“Aborígenes” , “Nativos” o “Gente de las Primeras Naciones”. Puesto que este periodo de la prehistoria
literalmente abarca miles de años, a continuación hemos creado una línea del tiempo, a partir del 9000
BCE,  que te ayudará a conocer algunos de los principales acontecimientos de un vistazo.

9000-8000 AEC:  Durante este periodo, los hurones, originalmente conocidos como los wendat, se
establecieron en el sur de Ontario a lo largo del Río Eramosa cerca de lo que ahora es Guelph. Se
concentraron entre el Lago Simcoe y la Bahía Georgian. La mayor parte del área aún estaba cubierta
por glaciares y los wendat cazaban caribús para sobrevivir.

 7000 AEC:  Las tribus aborígenes comenzaron a establecerse en la costa occidental de Canadá y
diversas culturas se desarrollaron alrededor de la pesca del salmón en la región. Los nuu'chah'nulth, o
los nootka de la Isla de Vancouver comenzaron a pescar ballenas.

6000 AEC:  Diversas culturas se desarrollaron alrededor de la vasta reserva de búfalos en las


Planicies Indias en el centro de Canadá. Estos grupos cazaban búfalos arreándolos desde los
acantilados. Head-Smashed-In Buffalo Jump, cerca de Lethbridge, Alberta, es el más famoso coto de
caza en esta región del país y fue utilizado por 5,000 años.

5000 AEC:   El cementerio ceremonial más antiguo fue descubierto en L'Anse Amour en la costa de
Labrador donde se encontraron los restos de un niño de 12 años de edad. El chico fue enterrado boca
abajo con una gran cantidad de adornos: almagre rojo había sido espolvoreado en la parte posterior de
su cabeza y formando un círculo alrededor de su cuerpo. También se encontró en la tumba un mortero
decorado de cuerno de caribú, un pendiente hecho de hueso, huesos de aves, la cabeza de un arpón,
un silbato hecho de hueso y un colmillo de morsa. No se sabe qué posición tenía el niño en la
comunidad para haber sido enterrado de esa forma.

2000 AEC:  Los inuit llegaron a lo que ahora es Canadá en pequeños botes, mucho después de que el
puente terrestre había desaparecido y se establecieron en las regiones árticas.

800 AEC:   A medida que los glaciares disminuían y el clima se hacía menos gélido, los hurones se
convirtieron en agricultores y fueron dejando la cacería, cultivando maíz que no crecía de forma
silvestre.

500 AEC-1000 AC:  Los nativos se habían asentado en la mayor parte de Canadá. Cientos de tribus
habían desarrollado, cada una su propia cultura, costumbres, leyendas y símbolos. Algunas de las más
conocidas fueron los hurones, inuit, blackfoot, cree e iroquois.

Canadá: Los primeros colonizadores y la lucha por el control


El contacto más temprano con lo que ahora es Canadá se piensa que pudo haber sido hecho por los
vikingos en una expedición dirigida por Bjarni Herjólfsson, que desvió su curso en su ruta desde
Islandia hacia Groenlandia aproximadamente el 985 AC. Sin embargo, no existen registros de este
descubrimiento excepto por sagas islandesas, vagas historias contadas de generación en generación.
El primer contacto europeo registrado en la historia canadiense fue realizado por el explorador italiano
John Cabot que navegaba bajo el patrocinio del rey Enrique VII de Inglaterra.  En 1497, en una
expedición para encontrar una ruta comercial a Oriente, Cabot terminó en algún sitio de la costa
oriental canadiense y la reclamó para el Rey. Este viaje y uno subsecuente en 1498, le dieron a
Inglaterra el derecho de descubrimiento de una cantidad indefinida del área del oriente de
Norteamérica; de hecho, sus reclamaciones posteriores de Terranova, Cabo Bretón y regiones vecinas
estuvieron basadas en parte en las hazañas de Cabot.
A principios del siglo XVI, un francés de nombre Jacques Cartier zarpó también en dos expediciones a
Canadá, navegando por el Río San Lorenzo en agosto de 1535.

El 5 de agosto de 1583, Humphrey Gilbert, armado con papeles legales de reclamación por parte de la
Reina Elizabeth I, tomó posesión formalmente de Terranova en la bahía de St. John en nombre de
Inglaterra. Pero los franceses también comenzaron a reclamar territorios canadienses. Aún cuando sus
primeros intentos de colonización fracasaron, en 1604 el monopolio del comercio de pieles fue
otorgado a Pierre Dugua Sieur de Monts de Francia, quien dirigió su primera expedición colonizadora
hacia una isla ubicada cerca del Río St. Croix. Entre sus lugartenientes estaba un geógrafo de nombre
Samuel de Champlain, quien dirigió el traslado del asentamiento de St. Croix a Port Royal
(actualmente Annapolis Royal, Nova Scotia).

Fue la colonia más exitosa de Francia y el asentamiento fue conocido como Acadia. Sin embargo, la
cancelación del monopolio de pieles de Guast en 1607 llevó al asentamiento de Port Rotal a un fin
temporal. Desalentado, Champlain pudo persuadir a Guast que le permitiera llevarse a algunos
colonizadores y asentarse en St. Lawrence, donde en 1608 fundaría la primera colonia francesa
permanente en Canadá en la provincia de Quebec. Se convirtió en la capital de la Nueva Francia.

Aun cuando las colonias inglesas estaban creciendo rápidamente a lo largo de la costa Atlántica. Los
comerciantes de pieles y exploradores franceses estaban extendiendo lentamente sus propiedades
dentro del corazón de Norteamérica. Después de establecerse en el área alrededor de lo que ahora es
la Bahía de Hudson a principios del siglo XVII, los ingleses seguirían con la conquista de Quebec en
1629, aún cuando la región después fue regresada a los franceses en 1632 durante un breve tiempo
de paz entre las dos naciones.
 
Sin embargo, la paz entre Francia e Inglaterra no duró mucho. La Guerra de los Siete Años (1756-
1763) en Europa enfrentó a Inglaterra contra Francia en una sangrienta lucha por el control sobre
Norteamérica y particularmente Canadá.  En 1758, los ingleses conquistaron la fortaleza francesa de
Louisbourg en la Isla de Cabo Bretón, y en 1759, el general inglés Wolfe conquistó la ciudad de
Quebec (la victoria de Wolfe en Quebec garantizó que Canadá se volvería británica en vez de
francesa). En 1763, los franceses se vieron forzados a entregar todos sus territorios en Canadá a los
ingleses por el Tratado de París.

Canadá:  Los primeros días del dominio británico


Después de que Francia fue forzada a renunciar a su reclamación sobre Norteamérica, Inglaterra, que
ahora la había incorporado a sus otras colonias atlánticas, se enfrentó con dos problemas
apremiantes. Había en ese entonces más de 50,000 nuevas personas francoparlantes en lo que había
sido anteriormente la Nueva Francia. Además, había enormes extensiones de tierras salvajes en el
área de los Grandes Lagos donde la cantidad de indios nativos sobrepasaba por mucho a las
pequeñas tropas de los británicos.

Dirigidos por un inteligente y peligroso jefe Ottawa de nombre Pontiac, los indios repentinamente se
levantaron en armas en contra de sus nuevos amos ingleses y comenzaron a derrocar esos fuertes
uno a la vez; masacrando a los soldados ingleses que los ocupaban hasta que nuevas tropas llegaron
y el levantamiento fue finalmente sometido.

Para evitar conflictos futuros con los franceses, el Parlamento Inglés promulgó la Ley Quebec de 1774,
permitiendo que los canadienses franceses practicaran su propia religión: el catolicismo romano y a
conservar su legislación civil francesa junto con el derecho penal inglés. Para 1775, Canadá contaba
con una población de alrededor de 90,000 habitantes. 

Durante la Guerra Civil Norteamericana (1775-1783), la lealtad de lo que una vez fue la Nueva Francia
se puso a prueba. En un año de la aprobación de la Ley Quebec, las colonias rebeldes
norteamericanas enviaron dos ejércitos al norte a conquistar la provincia. Sir Guy Carleton, el
gobernador británico de Canadá, se libró de ser capturado cuando uno de estos ejércitos, bajo las
órdenes de Richard Montgomery, tomó Montreal.
Carleton llegó a Quebec a tiempo para organizar a su pequeña ejército en contra de las tropas de
Benedict Arnold. Arnold comenzó el sitio de la fortaleza al que pronto se le unió Montgomery. En la
lucha a mediados del invierno siguiente, Montgomery fue asesinado y Arnold salió herido. Cuando
llegó la primavera, las tropas atacantes se replegaron.  Durante el resto de la Guerra Revolucionaria
Norteamericana, no hubo más peleas en suelo canadiense.

Después de la Revolución Norteamericana, miles de leales británicos de los recién establecidos


Estados Unidos de América, huyeron a Canadá para comenzar sus vidas nuevamente en Nova Scotia
y en las tierras aún vírgenes sobre los rápidos de St. Lawrence y el norte del Lago Ontario. Esta
masiva oleada de nuevos colonizadores, conocidos en Canadá como los Leales del Imperio Unido,
marcó la primera oleada principal de inmigración por parte de los colonizadores angloparlantes desde
los días de la Nueva Francia. Su arribo significó que tanto la provincia atlántica de Nova Scotia como la
coloniza del interior de Quebec necesitaran ser reorganizadas.

En un principio,  los bosques sin colonizar al oeste de la Bahía de Fundy, una vez parte de la Acadia
Francsa, habían sido incluidos en Nova Scotia. Sin embargo, en 1784, esta área fue establecida en
una colonia independiente conocida como New Brunswick. La Isla de Cabo Bretón fue
simultáneamente separada de Nova Scotia (una división que terminó en 1820). En conjunto, se cree
que algunos de 35,000 leales inmigrantes se establecieron en las Provincias Marítimas.

Mientras tanto, la colonización de las áreas más inaccesibles al norte y oeste del Lago Ontario y a lo
largo de la ribera norte de la parte superior del St. Lauwrence se dieron de una forma más lenta, con
tan solo 5,000 leales que se establecieron en el área.

Canadá: El siglo XIX


Durante la Guerra Norteamericana de 1812, los americanos invadieron Canadá pero los canadienses
pudieron enviarlos de regreso. Sin embargo, la exitosa defensa de su recién fundado país no evitó que
los canadienses vieran las grietas en su propia forma de gobierno. Hubo muchos ciudadanos,
particularmente los acaudalados hombres de negocios y poseedores de tierras que consideraban que
los colonizadoras tenían demasiado poder para autogobernarse a través de sus asambleas elegidas.
Otros se mostraron molestos de que el poder real no caía en las manos de las personas a través de
sus representantes elegidos, sino que el gobernador solo era responsable el gobierno de Gran
Bretaña.
 
Uno de los acusadores más fuertes de la administración del gobierno, especialmente en lo que se
refiere a concesiones de tierras, fue William Lyon Mackenzie, que eventualmente se convirtió en el
Alcalde de Toronto en 1834. En 1837, dirigió un levantamiento que no tuvo éxito, en el que fue
asesinado. Por la misma época, en Baja Canadá, los canadienses franceses de Baja Canadá también
se revelaron bajo el liderazgo de Louis Joseph Papineau; esta revuelta también fue rápidamente
disuelta.
 
La gravedad de los problemas en Canadá provocaron gran preocupación en Gran Bretaña, donde los
recuerdos de la Revolución Americana aún estaban recientes. A solicitud de la Reina Victoria, que
ascendió al trono en 1837, John George Lambton, conde de Durham, aceptó el nombramiento como
gobernador en jefe de Norteamérica Británica con poderes especiales como el alto comisario. Lambton
llegó a Quebec en la primavera de 1838, y aun cuando terminó su estancia antes de que el año
terminara, su Reporte sobre los Asuntos de Norteamérica Británica es uno de los documentos más
importantes en la historia del Imperio Británico.

Durham recomendó que la Alta y Baja Canadá deberían unificarse bajo un solo parlamento, creyendo
que si se se les daba mucha libertad a las colonias para gobernarse a sí mismas como a las personas
en Gran Bretaña, se volverían más leales en vez de menos. Él no vivió para ser testigo de que la
acción que fue tomada en base a su reporte, en un año se enfermó y murió. En 1840, la Ley de Unión
fue aprobada, uniendo a la Alta y Baja Canadá bajo un gobierno central.

Canadá eventualmente obtuvo un gobierno democrático en 1867 cuando Ontario, Quebec, Nova
Scotia y New Brunswick fueron unificados como el Dominio de Canadá. Canadá entonces tenía un
sólido gobierno central, que gobernaba desde Ottawa, la nueva capital. El primer ministro de Canadá
fue Sir John Macdonald.

Durante el siglo XIX, la población de Canadá creció rápidamente, impulsado por una oleada masiva de
migración europea. Canadá estableció su primer gobierno democrático en 1867, cuando Ontario,
Quebec, Nova Scotia y New Brunswick fueron federados como el Dominio de Canadá.  Manitoba fue
convertida en provincia en 1870 y British Columbia se unió a la confederación en 1871.  Alberta y
Saskatchewan se uniría más tarde en 1905.

La economía canadiense también se expandió grandemente durante esta época, ayudada por la
crecimiento del sistema ferroviario del país. Un tren transcontinental, el Canadian Pacific, se terminó
en 1885, y vastas áreas de tierra fueron devueltas a las industrias manufactureras y agrícolas que
rápidamente comenzaron a florecer. El oro se descubrió en el Distrito Klondike de Yukon en 1896,
generando una fiebre del oro que duraría por varios años.

Canadá: El siglo XX y XXI


En los años anteriores a la Primer Guerra Mundial, Canadá enfrentó uno de sus temas más urgentes
de política exterior a medida que una competencia naval incrementaba entre Alemania y Gran Bretaña.
Bran Bretaña naturalmente deseaba recibir ayuda militar de las colonias. El Primer Ministro
Canadiense en ese momento, Wilfrid Laurier, estableció un compromiso que no satisfizo ni a la
fracción pro-británica ni a los partidarios franceses. Él fundó la Marina Canadiense en 1910 con la
disposición que en momentos de guerra estaría bajo el dominio británico. Esto rápidamente generó
acusaciones que los soldados canadienses serían reclutados en el ejército británico si la guerra
llegara. Como resultado, Laurier fue derrotado en la siguiente elección de 1911.

El nuevo gobierno conservador, dirigido por Robert Laird Borden, tuvo la responsabilidad de convocar
a la nación al lado británico en la Primera Guerra Mundial. Con los canadienses tan divididos como lo
estaban al final del mandato de Laurier, esto pudiera haber sido algo difícil de lograr. Pero la invasión
de Alemania a la neutral Bélgica en 1914 forjó un sentimiento de unidad canadiense y una exigencia
para participar en el conflicto.
Antes de que la guerra terminara en 1918, más de 619,000 oficiales y hombres habían sido enlistados,
incluyendo cerca de 22,000 que habían servido a la Fuerza Aérea Real Británica. Más de 60,000
canadienses murieron en acción o por heridas, un terrible y alto precio en relación con la población del
país. Más de 66 millones de cartuchos fueron producidos en las fábricas canadienses. La deuda
nacional bruta se disparó de 544 millones de dólares en 1914 a casi 2 1/2 billones de dólares in 1919,
la mayor parte del dinero provenía de préstamos públicos de guerra.

Después de la guerra, en la década de los veinte, Canadá presenció diversos años de prosperidad,
pero al igual que el resto del mundo sufrió en gran medida durante la Gran Depresión de los treinta.
Las exportaciones de madera, pescado y grano cayeron bruscamente y para 1933, el desempleo
había escalado a un enorme 23 %. El gobierno activó trabajos de ayuda, pero las dificultades
económicas continuaron a lo largo de la década.

Con el inicio de los cuarenta comenzó la Segunda Guerra Mundial. En tres meses una división entera
de la nueva Fuerza de Servicio Activa Canadiense había sido transportada al Reino Unido. Estos
canadienses estuvieron en servicio en casi cada escenario de guerra. La Marina Real Canadiense se
incrementó de tan solo una docena de veleros a más de 400. Sirvió principalmente como una fuerza
antisubmarina de convoy en el Atlántico Norte. Algunas de sus unidades fueron desplegadas
regularmente en sitios tan lejanos como el Mediterráneo y el Pacífico. Canadá perdió 45,000 soldados
durante la Segunda Guerra Mundial.

Después de la guerra, la población de Canadá creció rápidamente de 16 millones en 1951 a 18


millones en 1961. Personas llegaron de todas partes del sur y oriente de Europa y en los sesenta
también del sur de Asia.

Los cincuenta y sesenta presenciaron el boom de la economía canadiense y Canadá se convirtió en


una sociedad muy próspera. Sin embargo, durante el final de los setenta y principio de los ochenta,
una recesión golpeó Canadá y el desempleo alcanzó el 11%. Hubo otra recesión a principios de los
noventa pero Canadá se recuperó rápidamente.  

Durante los primeros años del siglo XXI, la economía de Canadá repuntó, pero como el resto del
mundo, el país está ahora comenzando a agitarse tras los efectos de la recesión global que inició en
2008.  En 2012, la tasa de desempleo en Canadá se colocó en 8.1 por ciento, pero ahora el número ha
disminuido a 6.9 por ciento, la tasa más baja que el país ha visto desde la recesión de 2008. 
Canadá es un Estado Federal, miembro de la comunidad de Naciones (Commonwealth) que está
compuesta por antiguas colonias británicas.

Canadá pertenece a la familia del Common Law, con excepción de la provincia de Québec que utiliza el
Derecho neorromanista. Por lo tanto, existen dos sistemas jurídicos en el país. Québec pertenece a la
familia mixta o híbrida ya que su Derecho privado se basa en el sistema neorromanista pero en el
Derecho público y en la estructura de los tribunales, está basado en el common law.

Fuentes del Derecho :

Las fuentes más importantes del derecho canadiense son la Legislación y la Jurisprudencia.

La Legislación:

La Constitución es la fuente jurídica suprema de Canadá en donde se observan todas las leyes del
ámbito federal y provincial; por lo que las disposiciones contrarias a ella se tornan inoperantes.

La Constitución no está comprendida en un sólo documento, sino que son un conjunto de 25


documentos, 14 de los cuales son leyes del parlamento británico, 7 del parlamento canadiense y cuatro
son decretos del consejo privado británico y una serie de estatutos siendo los más importantes el Acta
Constitutiva de 1867 y el Acta Constitutiva de 1882.

La constitución establece la distribución de competencias entre el Parlamento de Canadá y las


legislaturas provinciales, estas últimas les corresponde, en principio, legislar lo relativo al derecho
privado.

Además de las leyes promulgadas por el Parlamento federal y por las asambleas legislativas
provinciales, hay un amplio cuerpo legal en forma de reglamentos adoptados por las autoridades
apropiadas y ordenanzas municipales. Esta legislación subordina como se llama, se promulga debido a
la autoridad conferida por el Parlamento a los legislativos provinciales.

Las leyes promulgadas por el Parlamento federal se aplican en todo el país; las dictadas por los
legislativos provinciales se aplican en las provincias. Por lo tanto, pueden existir entre una provincia y
otra variaciones en las normas legales que regulan una actividad que cae bajo la ley provincial.

La legislación penal se aplica de manera uniforme en todo el país debido a que es de origen federal.

Los Precedentes o derechos de casos :

El derecho de casos se basa en el concepto de stare de cisis et non quieta movere, estar a lo resuelto y no
perturbar lo que está firme. Por lo tanto el órgano judicial está obligado  a seguir decisiones judiciales
previas. Cuando los casos surgen en las cortes, se espera que los jueces sigan los precedentes que se han
establecido.

los precedentes se dividen en obligatorios y persuativos. Los obligatorios son los dictados por los
tribunales superiores y vinculan a los inferiores como por ejemplo:

Las decisiones de la Suprema Corte de Canadá son obligatorias en todos los niveles inferiores de los
tribunales. Las decisiones de un tribunal provincial de apelaciones son obligatorias en territorios de la
provincia y serán consideradas de valor persuasivo en otras provincias.
El precedente consta de dos partes que son: la ratio decidendi y la obiter dictum.

La ratio decidendi es la declaración de la ley aplicada en la resolución de un problema legal. Es la parte


toral de la decisión y de donde surge el derecho.

La obiter dictum son las opiniones e informes que el juez incluye en la sentencia y que, sin dejar de
contribuir, no son determinantes. La vinculatoriedad del precedente se encuentra en la ratio decidendi,
parte toral de la decisión y de donde surge el derecho y es remitiéndose a esta ratio como los jueces
sucesivos decidirán si ese precedente se adapta o no al caso concreto controvertido.

En la mayoría de los conflictos entre el derecho de casos y los decretos estatutarios, la supremacía
parlamentaria prevalecerá.

Gobierno :

Canadá es una monarquia constitucional, es un Estado Federal, independiente, miembro de la


comunidad Británica (commonwealth), que reconoce como soberana a Isabel II de Inglaterra.

El Poder Legislativo reside en el Parlamento canadiense que está formado por la reina de Inglaterra, por
una Cámara Alta que es el Senado y una Cámara Baja que es la Cámara de los Comunes.

La Cámara de Senadores está compuesta de 105 miembros, repartidos de la siguiente forma: 24


representantes de las provincias Marítimas y uno respectivamente para cada uno de los tres territorios.

La Cámara de los Comunes está compuesta por 315 miembros elegidos por voto particular y
proporcional a la población de cada provincia.

La Cámara de los Comunes es el principal órgano legislativo del país, en ella se inician y aprueban la
mayor parte de las leyes.

Las facultades de la Cámara de Senadores son bastante limitadas, por lo que se ha convertido en una
institución prácticamente sin funciones. El senado puede legislar en cualquier tema, excepto en lo
relativo al gasto público o a la imposición de impuestos. También puede rechazar o enmendar cualquier
legislación que se ponga a su consideración.

La duración de las sesiones de la Cámara Baja es variable, depende del número de iniciativas que se
deban tratar.  Al año se celebran dos periodos de sesiones.

La función más importante del Parlamento es el proceso legislativo. Un proyecto de ley se convierte en
ley de acuerdo al siguiente procedimiento:

– Los proyectos de ley se someten a tres lecturas. El gobierno presenta un proyecto al cuerpo legislativo,
y se le da una primera lectura de rutina.

-Posteriormente, pasa a la segunda lectura; en esta etapa del proceso legislativo el proyecto se convierte
en el tema de un debate completo, si el proyecto pasa esta lectura se considera que el cuerpo legislativo
ya ha aprobado el proyecto en principio, éste es el efecto del voto exitoso, y se remite a un comité que lo
estudiará artículo por artículo. Los proyectos de ley relativos a finanzas, presupuestos  y algunos otros
proyectos, cuando lo estime conveniente, se someten al comité plenario, es decir, a la misma cámara
que se convierte en comité y que celebra sesiones de acuerdo con reglas especiales que facilitan la
discusión detallada. Todos los demás proyectos son enviados a uno de los veinte comités permanentes.
Una vez revisado el comité envía el proyecto con o sin modificaciones para su discusión.
-Pasa a una tercera lectura, se discuten los cambios sugeridos por el comité y se vota; una vez aprobado
el proyecto se envía a la otra cámara donde se sigue un procedimiento similar.

El periodo parlamentario en Canadá es de cinco años aunque en la práctica, el partido gobernante


usualmente adelanta la celebración de elecciones. El Primer Ministro goza de plena discrecionalidad en
lo que se refiere a la decisión de disolver el Parlamento y convocar a elecciones anticipadas.

Poder Ejecutivo:

El Jefe del Estado es el monarca del Reino Unido, es la máxima autoridad del poder ejecutivo, aunque
normalmente este poder no es ejercido por ella misma; como el monarca no reside en Canadá, es
representado por un Gobernador General y en cada una de las provincias por un gobernador provincial.

El monarca desempeña una función puramente formal pues no posee atribuciones políticas reales. Por
eso se dice “la reina, reina pero no gobierna”.L a soberana inglesa designa oficialmente al Gobernador
General, pero en la práctica dicho nombramiento se hace después de un proceso de negociación con los
líderes políticos canadienses.

A nivel provincial la reina está representada por un vicegobernador. En cada provincia hay un Primer
Ministro  y un Consejo de Ministros que dirigen ministerios, comisiones y sociedades estatales.

En la Constitución de 1867 existen varios poderes específicos que recaen el el Gobernador


General( como por ejemplo: el poder de convocar al Parlamento), en realidad, de acuerdo a las leyes
convencionales el gobernador general actúa únicamente bajo la recomendación y consentimiento del
Primer Ministro y el gabinete de éste.

En pocas palabras, el poder ejecutivo en Canadá recae en el Primer Ministro y en su gabinete y, en


provincia, en los diversos gobernantes y sus gabinetes.

Poder Judicial:

El Poder Judicial lo componen la Suprema Corte de Justicia, el Tribunal Federal, el Tribunal Federal de
Apelaciones y los tribunales provinciales.