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CULTURA MOCHICA

La cultura mochica, también conocida como moche, fue una civilización


prehispánica desarrollada entre los años 100 y 800 d. C. Desde principios del
siglo XX se tiene constancia de la existencia de la civilización mochica. Su
descubrimiento se produjo gracias a Max Uhle, que la catalogó de proto-chimú.
Por su parte, el arqueólogo Larco Hoyle fue el que descubrió la evolución de
esta gran cultura.

ORÍGENES DE LA CULTURA MOCHICA

Los moches formaron parte de una cultura arqueológica que se asentó en la


zona del Perú antiguo. Sus inicios se remontan al siglo II y principalmente los
primeros pobladores llegaron hasta el valle del río Moche, de ahí su
denominación. Poco a poco esta pequeña población se fue extendiendo por los
valles de la coste norte. También se adentraron en las zonas del sur, aunque
en menor medida. De entre las regiones más pobladas de la época se
encuentran Chicama, Santa, Piura, Jequetepeque, Zaña y Nepeña.

A partir del siglo VI comienza el declive de esta cultura debido a que en aquella
época hubo un gran periodo de sequía que se dice duró más de 30 años. Por
este motivo el agua comenzó a escasear y los cultivos se vieron mermados. El
hambre hizo que muchos moches desaparecieran. Los pocos que quedaban
decidieron trasladarse a otras regiones en la segunda mitad del siglo VIII,
siendo los últimos individuos que pertenecieron a esta cultura. Su marcha
provocó la extinción de la misma.

CARACTERÍSTICAS DE LA CULTURA MOCHE

La cultura moche ha sido una de las más influyentes de Perú, prueba de ello son
todas las características que se pueden destacar dentro de esta gran civilización
antigua.

AGRICULTURA
Los moches se preocuparon por desarrollar sus
técnicas agrícolas, puesto que era la base de su
economía. Pudieron cultivar un gran número de
alimentos, siendo los principales el maíz morado, la
patata, la yuca y la calabaza. También se dedicaron al
cultivo de frutas como la chirimoya, el maní o la papaya y además
sembraban con frecuencia algodón con sus colores naturales.

PESCA
La pesca también fue una práctica muy común en esta
cultura, teniendo como alimentos principales los
lenguados y las rayas, aunque en ocasiones se capturaba
marisco, tales como los cangrejos o los erizos de mar.
Eran expertos en esta actividad, por lo que crearon
grandes embarcaciones que les permitieron potenciarla y
llegar a niveles de productividad elevados.

Navegación
Los moches siempre estuvieron muy ligados al mar. Por
eso crearon los caballitos de totora, embarcaciones de la
época que infundían mucho respeto. También
construyeron balsas y troncos enlazados que a menudo
utilizaban para viajar a otras islas y obtener diferentes
productos. Teniendo en cuenta esta experiencia y su
afinidad por el mar, también crearon naves para la guerra
donde cabían numerosos soldados.

Tecnología
Debido a que se asentaron en tierras más secas, tenían la
necesidad de traer agua a los cultivos, aspecto por el cual
crearon un gran sistema de canales, convertidos en una
espectacular obra de ingeniería hidráulica. Así mismo,
construyeron represas.

Política
Los moches carecían de un poder centralizado. Cada
población contaba con su rey y por lo general todos los
valles en los que se asentaron casi siempre solían tener
buenas relaciones.

Cerámica
Sin duda, es la parte más conocida de la cultura moche.
Se utilizaba normalmente como ofrenda en las ceremonias
en honor a los muertos, aunque también sirvieron como
base de expresiones culturales y de la vida cotidiana,
siendo el objeto principal la vasija.
Arquitectura
El material más utilizado para las edificaciones era el adobe. Con él crearon
grandes monumentos, templos, palacios e incluso murallas. La mayoría de
construcciones se pintaban con colores naturales.

Protoescritura
La forma de protoescritura de los moches se
denominó pallariforme, ya que consistía en un
conjunto de líneas, puntos y otras figuras. Cada uno
tenía su propio significado.

Religión
Los moches eran politeístas y la mayoría de sus
dioses eran castigadores, por este motivo solían
representarse como divinidades decapitadoras.
Principalmente adoraron a la luna y al sol y tenían
otros dioses antropozoomorfos.

Metalurgia
Esta civilización supo utilizar numerosos materiales para
fabricar todo tipo de elementos. Los principales eran la
plata, el cobre y el oro, siendo lo habitual una aleación
entre el oro y el cobre conocida como tumbaga. Con la
metalurgia fabricaron muchas armas que utilizaban en
sus batallas.
SEÑOR DE SIPÁN
El Señor de Sipán fue un antiguo gobernante mochica del siglo III, cultura que
dominó el norte del Antiguo Perú. Sus restos fueron descubiertos en julio de
1987 por un equipo peruano de arqueólogos liderado por Walter Alva y Luis
Chero Zurita.

Este hallazgo marcó un importante hito en la arqueología del continente


americano porque, por primera vez, se halló intacto y sin huellas de saqueos,
un entierro real de una civilización peruana anterior a los incas. El ataúd de
madera en que fue enterrado fue el primero en su tipo que se encontró en
América y reveló la magnificencia y majestuosidad del único gobernante y
guerrero del antiguo Perú encontrado hasta la fecha de su descubrimiento,
cuya vida transcurrió alrededor del año 250 de nuestra era.
 UBICACIÓN

Su descubrimiento se realizó en el centro poblado


de Sipán en Chiclayo Lambayeque, anexo de Saltur del distrito de Zaña;
perteneció a la cultura Mochica que rendía culto al dios Aiapaec como
divinidad principal, y también adoraron al mar y la Luna.

El Señor de Sipán perteneció a estos mochica del norte los cuales se


caracterizaron por no tener un gobernante central y común y en cada
uno de los valles citados gobernaba un señor y el Señor de Sipán fue
uno de ellos.

 HALLAZGO

Alrededor de 600 objetos recuperados en la tumba del Señor de Sipán.


Sobresalen la vestimenta, que medía aproximadamente 1.67 m, los tres
pares de orejeras de oro y turquesa o el collar formado por veinte frutos
de maní, de los cuales diez están elaborados en plata y otros diez en
oro, aludiendo a la dualidad presente en la cosmovisión mochica. Se
trata de un símbolo religioso de los dioses principales, el Sol y la Luna, y
hace referencia a la visualización de ambos dioses en el firmamento en
un momento del día. Es decir, el perfecto equilibrio deseado, según
la mitología mochica. Además el maní significaba el comienzo o el
renacer.

Junto a los del Señor de Sipán se encontraron restos de otros ocho


individuos, tres mujeres, cuatro hombres y un niño. Se cree que las
mujeres podrían haber sido concubinas, mientras que los hombres han
sido interpretados como un jefe militar, un vigía y un soldado, este último
con los pies amputados. Además, se hallaron restos de dos llamas y
un perro.

 EL SACERDOTE Y EL VIEJO SEÑOR DE SIPÁN

Debajo de la tumba del Señor de Sipán se encontraron otras dos, la


del sacerdote y la del Viejo Señor de Sipán.

En la del sacerdote, se hallaron piezas que indicaban que sería uno de


los principales personajes en la jerarquía religiosa de la civilización
mochica. Este sacerdote, por los análisis de ADN efectuados, fue
contemporáneo al Señor de Sipán. En las piezas que le acompañaban
destacan, además de símbolos religiosos como el sol y la luna, la copa o
el cuenco destinados a los sacrificios, una corona de cobre bañada en
oro y adornada con un búho con sus alas extendidas y otros elementos
para el culto a la Luna y el Sol. La presencia de este personaje hace
suponer que los mochicas eran gobernados mediante un estado
teocrático.

Por los mismos análisis de ADN, se ha probado que con una diferencia
de cuatro generaciones, el Viejo Señor de Sipán era un antepasado
directo del mismo Señor de Sipán, por lo que se podría pensar en una
alta jerarquía hereditaria.

 PRUEBAS DE ADN

Apoyándose en los exámenes de ADN y arqueológicos realizados, se ha


podido establecer las características del Señor de Sipán como el color
de su piel, su tipo de labios, cabello, ojos y otros rasgos de su fisonomía.
Igualmente, se pudo establecer su edad, por lo que la reconstrucción
realizada corresponde a la de este gobernante tal cual fue. Era Rh
negativo, lo cual indica que tenía un tipo de sangre poco común.

 MUSEO TUMBAS REALES DE SIPÁN

Vista la importancia del hallazgo, Walter Alva impulsó la construcción


del Museo Tumbas Reales de Sipán, que fue inaugurado en el 2002.
Está ubicado en Lambayeque, y su edificación se inspiró en las antiguas
pirámides truncadas de la prehispánica Civilización Moche (siglo I a
VII d. C.). El museo custodia más de dos mil piezas de oro.

Sin lugar a dudas, el principal atractivo es la tumba del Señor de Sipán,


con sus acompañantes y sus respectivos ajuares funerarios. En algunos
museos de Lima y en el Palacio de Gobierno existen salas donde se
encuentran y exponen alguna ropas, armas, etc, del Señor de Sipán y
hasta una forma no original de su tumba, como está organizada y su
estructura.