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LEGISLACION COMERCIAL

El derecho comercial es visto como sinónimo de derecho mercantil; incluso el Código de


Comercio costarricense no distingue entre ambos términos; pues en su título se le denomina
Código de "Comercio", mientras en varios de sus artículos se habla de leyes mercantiles,
costumbres mercantiles, etc.

El derecho comercial o mercantil es una rama del derecho empresarial.

Por derecho comercial o mercantil entendemos la rama del derecho empresarial encargada de
regular a los comerciantes en el ejercicio de su profesión, así como los actos de comercio
legalmente establecidos como tales, sean ejecutados por comerciantes o no comerciantes, y las
implicaciones jurídicas que pudieran tener por su ejercicio.

EVOLUCIÓN HISTÓRICA
Actualmente, el Derecho Comercial se encuentra consolidado como una rama autónoma del
Derecho, pero sus orígenes se encuentran dentro del Derecho Civil.

EL DERECHO ROMANO. 
Hubo en la antigüedad pueblos eminentemente comerciantes; pero sus leyes no han llegado
hasta nosotros. Egipto, Fenicia y Cartago tuvieron muy desarrollado el comercio interno y
externo, mas las prácticas por las que se regían son desconocidas.

Los únicos vestigios del Derecho Comercial de antigüedad pre-romana están constituidos por
las leyes Rodas, que conocemos a través del Derecho Romano. Entre las leyes rodas a
destacase está la relativa a la "echazón", según la cual puede el capitán de un buque arrojar al
mar las mercaderías y aparejos de la nave con el objeto de salvarla del peligro en que se
encuentra, debiendo indemnizarse a los dueños de los bienes arrojados al mar.

Estas disposiciones fueron más tarde incorporadas al Digesto bajo el título de "Legis Rhodia de
Jactum".

La única legislación antigua que se conoce con cierta exactitud es la romana. Pero si bien, el
Derecho Civil Romano es de gran importancia, no ocurre otro tanto con el Derecho Mercantil,

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esto por cuanto, Roma no fue un pueblo de comerciantes. Los romanos consideraban el
comercio como una profesión servil aunque recurrían a subterfugios para obtener sus ventajas.

No obstante, se encuentran algunas disposiciones relativas al comercio mezcladas con otras


clases de leyes. Así, hay en el Digesto normas que obligan a los banqueros a llevar
determinados libros (orgentarii); otras como el foenus nauticum o préstamo a la gruesa, que
guarda los caracteres del préstamo y del seguro

Tuvieron también los romanos una institución en la cual se advierten las líneas generales de la
"quiebra", la "missio in possessionis", en cuya virtud el pretor ponía los bienes del deudor en
manos de un "curaíor", para que los repartiera entre los acreedores.

Otra institución, la de los representantes comerciales, alcanzó gran auge en Roma, esto
especialmente a causa de la nobleza, pues por este medio se violaba la disposición que los
excluía del ejercicio del comercio y los substraían de las responsabilidades inherentes a dicho
ejercicio.

Más tarde, a fin de evitar abusos, se concedió al pretor las acciones institoria y exercitoria, que
podían ejercerse contra el dueño de un establecimiento mercantil o de una nave,
respectivamente, por los actos de las personas colocadas al frente de aquéllos, es decir de los
representantes.

A esto se limitaba lo establecido por los romanos con relación al Derecho Comercial.

Se puede decir, entonces, que el Derecho Comercial se comenzó a formar por este conjunto de
reglas dictadas para regir el comercio marítimo, porque sólo muchos siglos más tarde comenzó
a aparecer el Derecho Comercial terrestre.

En Roma no existió un Derecho Comercial separado del Derecho Civil, la causa fue, las
escasas disposiciones de carácter comercial; por lo que las mismas fueron reunidas en ese
cuerpo.

LA EDAD MEDIA (Siglos 5° al 15°). 

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El Derecho Comercial nace como consecuencia de la explosión comercial surgida en el siglo
XII, periodo en el cual se afianza la nueva economía urbana y comercial, salida de la economía
agraria y feudal de la Alta Edad Media.

Puede decirse, que el Derecho Comercial tiene su origen en la lucha que van dando los
pequeños artesanos que necesitan negociar sus productos. Debido a ello se empiezan a
agrupar en Corporaciones de Comerciantes. Solo quienes estaban inscritos en ellas podían
ejercer el comercio: El  Registro  Público de Comercio - Libre Mercatorum (Matrícula
Mercatorum), - es una de las instituciones antiguas surgidas del Derecho mercantil
consuetudinario como un mecanismo de agremiación, en el cual, los comerciantes debían
inscribirse, con esta formalidad se lograba dar cierta oficialidad a su calidad de comerciantes y
por ende se sometían a la jurisdicción de los tribunales consulares (donde ejercía su oficio el
cónsul, figura encargada de la solución de las diferencias que surgieran de las relaciones
comerciales).

Al ser el Ius Civile demasiado formalista para las necesidades que presenta la actividad
comercial, la cual requería de soluciones ágiles y rápidas a sus controversias, se crea el
llamado Ius Mercatorum "basado en las costumbres o los usos de comercio, derecho basado en
la forma en que se desarrollaban las relaciones comerciales entre los comerciantes inscritos en
las corporaciones y que generalmente fue incorporado a los estatutos de las mismas
corporaciones." Consecuentemente, ese Derecho consuetudinario del Ius Mercatorum se
recogió en Estatutos. Nace así lo que se llegaría a conocer como "Derecho comercial
estatutario", con tres características muy claras:
● Procedente de las costumbres,
● Elaborado por comerciantes para los comerciantes agremiados,
● Aplicado por los comerciantes que integraban los tribunales especiales.

Estas normas forman la llamada Lex Mercatoria, Ley Mercante o Ley del Comerciante.

EL RENACIMIENTO (Siglos 15° al 16°) 


Es en el Renacimiento, que el Derecho Mercantil evoluciona para dejar de ser un derecho
subjetivo para convertirse en un derecho objetivo, con este cambio decae la
organización corporativa.

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Es en este periodo de la historia que se da el descubrimiento de América, hecho significativo
que implicará el traslado de la actividad económica de las ciudades estado italianas surgidas
del feudalismo, a las grandes monarquías occidentales: España, Portugal, Inglaterra, Francia y
Holanda.

El Estado no sólo se reserva la valoración de las exigencias del tráfico y la disciplina de las
relaciones comerciales, sino que mediante intervenciones directas, controla las iniciativas
mismas.

Todo esto lleva a un cambio sustancial: la ley predomina sobre la costumbre, pasando a ser el
Derecho Comercial un derecho estatal y nacional; inicia una tendencia hacia el reforzamiento
de la ley como fuente del derecho. La norma escrita y de creación estatal va desplazando
progresivamente a la consuetudinaria." Igualmente, la jurisdicción mercantil (la habilidad para
resolver conflictos) deja de ser una potestad de los mercaderes y se convierte en una actividad
puramente estatal.

Es en esta época de la historia que surgen varios institutos: Los contratos de comercio


marítimo, los títulos valores, las letras de cambio; también aparecen instrumentos jurídicos
como las sociedades anónimas y las bolsas de comercio.

EDAD MODERNA (Siglos 16° a la actualidad)  


En la etapa posterior al Renacimiento surgen dos instrumentos muy importantes:
● Las ordenanzas de comercio terrestre (1673).
● Una nueva versión de las ordenanzas marítimas (1681).

Su importancia radica en que reconocieron algunos actos objetivos de comercio.

Con la llegada de la Revolución Francesa (1789-1799) se llevan a la práctica


los principios proclamados por aquella (libertad, igualdad y fraternidad) al Derecho Mercantil. La
afirmación de la idea del libre acceso a las actividades económicas, llega al punto de suprimir
mediante ley a los gremios y corporaciones profesionales. Se da el surgimiento del Estado
moderno, el cual interviene en las actividades mercantiles, desplazando paulatinamente a las
corporaciones.

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Ya en pleno siglo XX, con la llegada de Benito Mussolini y el ascenso al poder del
Nacionalsocialismo en Italia, se cambia el término de comerciante por el de empresario.

EL DERECHO COMERCIAL EN COSTA RICA


Con la llegada de la Independencia, nuestro país se encuentra en la situación lógica de no
poseer un Derecho Privado propio, por lo cual sigue utilizando aquellas herramientas jurídicas
creadas durante el periodo colonial.

El Presidente, Juan Rafael Mora Porras, promulgó el primer Código de Comercio de Costa Rica,


el 06 de junio de 1853. Este se mantuvo vigente por más de cien años, hasta que en 1964 se
promulgara el Código de Comercio que utilizamos actualmente, bajo la presidencia de
Francisco J. Orlich.

En Costa Rica no existen Tribunales especializados en materia mercantil, pues tanto la materia


mercantil como la civil es vista por un solo tribunal, el cual conoce ambas materias: el Juzgado
Civil.

LAS FUENTES DEL DERECHO COMERCIAL

Las fuentes del derecho comercial son los actos o hechos por los cuales surge el ordenamiento
jurídico qué regula la actividad mercantil.

Las fuentes se clasifican en dos tipos: formales y materiales.

Las fuentes formales son aquellas que están autorizadas y reguladas por el mismo
ordenamiento jurídico, tales como las leyes, reglamentos y demás instrumentos legales
autorizados por un órgano competente.

Las fuentes materiales son aquellas que inspiran y dan contenido a las normas, no obstante, no
son de carácter obligatorio; teniendo en consideración, que aún, el no poseer ese carácter
obligatorio, sí son muy importantes para el ordenamiento jurídico. Son fuentes materiales la
doctrina, la jurisprudencia y los principios del derecho.

Las fuentes del derecho tienen un orden jerárquico de aplicación, ello se debe a dos razones

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fundamentales:
● Permite determinar a cuál fuente darle aplicación en caso de de existir dos fuentes
contradictorias entre sí.
● Define el orden de aplicación de las fuentes aún cuando no exista conflicto entre ellas.

LA CONSTITUCIÓN POLITICA
La norma suprema de todo ordenamiento jurídico es la Constitución, o mejor, el derecho
de la Constitución, el cual es el conjunto de normas, principios y valores jurídicos que
están en la cúspide del sistema normativo.

Por derecho de la Constitución, se debe entender no solo las normas contenida en ella,
sino también, los principios y valores derivados, así como la Ley de la Jurisdicción
Constitucional que regula los procesos constitucionales conocidos y resueltos por la Sala
Constitucional.

En materia económica y comercial, la Constitución contiene una serie de normas y principios


que regula ese ámbito, entre ellos se destacan el principio de libertad o de autonomía de la
voluntad de frente al Estado (artículo 28), el principio de igualdad (artículo 33); el principio de
libertad de empresa y comercio (artículo 46), el derecho de los consumidores y usuarios así
como la libertad de comercio, señalando que son prohibidos los monopolios de carácter
particular, y cualquier acto, aunque fuere originado en una ley (artículo 46), así como la
iniciativa pública en la economía (artículos 50 y 71).

En nuestro país, dichos principios deben conjugarse en el marco de lo qué significa un Estado
social de derecho y una economía social de mercado, es decir, un equilibrio entre el ejercicio de
las libertades económicas en medio de una libre competencia y la tutela del interés público,
evitando tanto una excesiva intervención del Estado en la economía como el abuso de los
comerciantes, ya sea en contra de los productores o de los consumidores.

TRATADOS INTERNACIONALES
Los tratados internacionales o Tratados de Libre Comercio (TLC) son convenios entre dos o
más países que buscan beneficios en común, creando compromisos y obligaciones para cada
uno de los contratantes.

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En el caso del derecho mercantil, nos interesan los tratados internacionales sobre materia
comercial, que sean convenios para el libre trasiego de bienes y servicios entre distintos países.

Con los tratados de libre comercio se busca mejorar las condiciones económicas entre dos
países con economías compatibles, a través del intercambio entre ellos.

LA LEY
La ley ha sido definida como la regla general dictada por la Asamblea Legislativa, subordinada
a la Constitución en forma inmediata, y superior a todas las otras reglas del ordenamiento.

Para el derecho mercantil, nos interesan las leyes que versan sobre la materia comercial; la
más importante en esta área es el Código de Comercio.

Ahora bien, sobre este punto se debe aclarar que el Código de Comercio no es la única ley
mercantil, sino que existen otras leyes aprobadas y vigentes, que sirven como reguladoras de
aspectos propios del ámbito comercial.

Luego del Código de Comercio, como la primera ley del derecho comercial, está el Código Civil,
el cual se aplica de manera supletoria, cuando no exista norma dentro del primero que regule
un instituto, para encontrar respuesta a dicho vacío.

LOS USOS Y COSTUMBRES


Los usos y las costumbres son una fuente fundamental del derecho mercantil, ya que se
refieren a las prácticas habitualmente seguidas por los comerciantes, los cuales, en su uso
reiterado, se incorporan en el ordenamiento jurídico.

Echeverry (1983), define usos y costumbres de la siguiente manera:


“Son las prácticas habitualmente seguidas en una profesión o tarea, al ser repetidos se
incorporan al uso escrito (contratos tipo) o al uso oral (costumbres). Cuando el uso o la
costumbre tienen connotación jurídica, son fuentes del Derecho Comercial”

Los usos y costumbres mercantiles son reglas de contratación que se convierten en verdaderas
prácticas comerciales, sin tener el carácter de ley formal. Tres fases se pueden distinguir para
que el uso o la costumbre se consideren aplicables a la actividad mercantil:

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● I Fase: La repetición de una misma disposición o cláusula en un mismo tipo de contrato.
● II Fase: Se sobreentiende que en un mismo tipo de contrato se conviene en una
determinada cláusula aunque no se haya consignado.
● III Fase: Una vez generalizada la práctica entre un grupo de contratantes. se
sobreentiende la generalidad aunque no se pertenezca a ese grupo específico.

Por costumbre, entendemos las prácticas reiteradas y uniformes, las cuales, al ser aceptadas
por un determinado grupo social, adquieren fuerza de ley, de tal manera que son obligatorias
para los integrantes de dicho grupo.

La costumbre tiene dos elementos, uno objetivo y otro subjetivo. El primero se refiere a una
práctica repetida constantemente por los miembros de un grupo social; el segundo, es la
convicción de parte de los integrantes de dicho grupo social de que la aplicación de esa práctica
es jurídicamente obligatoria. (Ver artículos 3 y 4 del Código de Comercio).

Por su parte, los usos son prácticas reiteradas, pero que aún no han adquirido el grado de
obligatorio para los integrantes de un grupo determinado; es decir, se realizan de forma
periódica, pero no con la frecuencia y la aceptación de una costumbre.

LA JURISPRUDENCIA
Por jurisprudencia se entiende el conjunto de criterios reiterados y concordantes emitidos por
los tribunales de justicia de nuestro país, en los cuales se interpreta la ley.

La jurisprudencia no sólo da una interpretación determinada a la norma específica, sino


también, en su ausencia, constituye fuente supletoria. (Art. 9 Cod. Com.)

Para hablar de jurisprudencia es necesario que existan dos o más sentencias de la Sala de
Casación que resuelvan, de la misma manera, asuntos idénticos en sus supuestos y, por lo
tanto, ameriten igual decisión.

La jurisprudencia, al igual que los usos y las costumbres, constituye un gran apoyo para el
derecho comercial, ya que permite actualizar el derecho a la realidad económica de una manera
más ágil, sin recurrir a trámites legislativos complejos.

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LOS PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO COMERCIAL
Los principios generales del derecho aparecen a través de los fallos, que son su fuente de
conocimiento. No son, sin embargo, su fuente jurídica, porque los fallos no crean el principio
sino que lo reproducen, resulta de interés citar algunos:
Principio de buena fe en los negocios:
Principio de autonomía de la voluntad:
El principio pacta sunt servanda: obligatoriedad de cumplir con lo pactado en un contrato.

LA DOCTRINA
Por doctrina entendemos los criterios emitidos por los estudiosos del derecho comercial y que
en caso de vacíos normativos ayudan a interpretar, entender y unificar conceptos.

Se debe tener presente que la doctrina, no tiene un poder vinculante y, por ende, aun cuando
es una fuente importante del derecho, es la última dentro de la escala jerárquica.

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