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NOMBRE: VAZQUEZ ARMENDARIZ ALDAR OVIEL

RFC: VAAA910425TA2
CURP: VAAA910425HCHZRL09
NÚMERO DE REGISTRO: 08IEBO1920096116
ENTIDAD FEDERATIVA: CHIHUAHUA, CHIH.
NIVEL: EDUCACIÓN BÁSICA NIVEL PRIMARIA
LA MEJORA CONTINUA CENTRADA EN
UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD, EQUIDAD E INCLUSIÓN
INTRODUCCION
El desarrollo de la idea de la educación para todos ha dado paso a una serie de
cambios con el paso del tiempo. Si bien muchas de sus facetas son conocidas
parece conveniente puntualizar aquí una pequeña parte que ayudara a resaltar los
desafíos del presente. Entre los nuevos retos del sistema educativo en la
educación básica se encuentra garantizar que en la sociedad cada vez más
polarizada la educación no acentué las diferencias sino que sirva de instrumento
para la integración social. Hasta hace poco el discurso político se había
concentrado únicamente en defender la igualdad educativa; sin embargo, la
presente ponencia argumenta la necesidad de definir e utilizar el concepto de
calidad, inclusión y equidad en educación, por ser más amplio e integral. En este
sentido, la ponencia presentada aporta algunas de las consideraciones teóricas
más importantes para la definición de calidad, inclusión y equidad educativa; ya
que si bien equidad en educación se relaciona con inclusión e igualdad de
oportunidades educativas, también tiene que ver con la necesidad de establecer
justicia en la distribución del servicio aumentando la calidad e incluir a aquellos a
los que se les ha marginado por tal motivo la educación y las escuelas inclusivas,
buscan construir comunidades que perciban en las diferencias un recurso valioso
para potenciar las capacidades y habilidades de los estudiantes. Con esto se
busca incentivar acciones precisas en las escuelas y en las aulas que ayuden a
eliminar las barreras para el aprendizaje y atiendan el principio del interés superior
de la infancia y así impulsar una sociedad más unida y fuerte fomentando siempre
una mejora continua.
La inclusión en los centros escolares va más allá de colocar rampas o brindar
"clases especiales", se trata de integrar a aquellos que viven en situaciones
diferentes, con la finalidad de que reciban una educación como todos, de igual
calidad y con equidad dando paso a una mejora continua en cada una de las
áreas educativas aumentando el rendimiento académico el los alumnos de la
misma manera creando un ambiente educativo más favorable para todos.
Con el paso del tiempo, como producto de los procesos de globalización y los
cambios en los enfoques de la educación especial, los medios educativos han
empezado a hablar de “inclusión y equidad educativa”, La historia ha demostrado
que no solo es necesario un cambio en el uso de los términos; asimismo, es claro
que lo que funciona en una situación o país, no necesariamente debe convertirse
en moda o solo ser asumido, ni tampoco debe verse como verdad absoluta. Hoy
en día, los cambios que se han generado a partir de la experiencia del ser
humano, la cotidianidad y las formas de abordar las realidades estudiadas, obligan
a replantear las formas de trabajo, las experiencias y todo aquello que implique un
abordaje integral del quehacer profesional docente, en el cual, el entorno se
convierte en elemento primordial. Por lo tanto, cuando se habla de inclusión y
equidad, se crean expectativas para todas las personas y grupos vulnerables que
tienen que ver, con personas que requieren ciertos apoyos para enfrentar no solo
su interacción y aprendizaje en el aula, sino también en su familia y comunidad.
Actualmente, la inclusión en la educación es parte importante de la agenda de
gobiernos, dependencias e instituciones educativas en diferentes países, en
donde año tras año se impulsan políticas públicas y prácticas con la intención de
atender las diferentes problemáticas o necesidades relacionadas con esta
modalidad educativa. De acuerdo con Blanco (2006), el mayor desafío en América
Latina y el Caribe es superar la desigualdad en la calidad de la oferta educativa;
elevar los indicadores con relación a los logros de aprendizaje; garantizar la
permanencia y la satisfacción de las necesidades básicas de aprendizaje,
particularmente en los estudiantes que viven en situación de vulnerabilidad; zona
rural, pueblos originarios y de contextos socioeconómicos desfavorecidos. En el
caso de México, los datos actuales sugieren un avance en los últimos años en la
apertura en materia legislativa, en torno al tema de la inclusión e igualdad de
derechos para los habitantes del pueblo mexicano. Sin embargo, a pesar que se
han realizado grandes esfuerzos para mejorar y promover la cohesión social de
los mexicanos, en el terreno “real” de la cotidianeidad, se percibe que aún no son
suficientes para lograr un cambio en la mentalidad de la sociedad y en las
autoridades educativas (Alcántara y Navarrete, 2014). Con base en lo anterior,
para que la inclusión se aplique de manera efectiva, los países necesitan definir un
conjunto de principios inclusivos junto con ideas prácticas o con perspectivas
diferentes para guiar la transición hacia políticas que aborden de manera efectiva
la inclusión en la educación (UNESCO, 2005)
La inclusión y la equidad deben ser concebidas como algo prioritario por la
sociedad civil en la lucha por la inclusión y la equidad, cuya vía de acceso más
importante es el acceso a la educación, aunque no la única. Por lo tanto, la
integración educativa y escolar están relacionadas con la inclusión a la educación
básica regular de todas las personas independientemente de sus condiciones; de
esta manera, la decisión de si las personas se ven involucrados en procesos de
intervención o acción correctiva, o participan de un modelo educativo, corresponde
a la familia y la sociedad a la cual pertenecen, y no es tarea de los expertos, sean
estos técnicos, científicos o profesionales, como se ha querido asumir. Se puede
decir, entonces, que se está ante un hecho social y no natural. Se trata más de
una construcción social que va más allá, ya que está relacionada con los
Derechos Humanos, con los Derechos de las niñas y los niños, de las Normas
Uniformes sobre la Igualdad de Oportunidades para las Personas con
Discapacidad, con la Declaración Mundial sobre Educación para Todos, y en fin,
con toda aquella jurisprudencia que vela por el bien de todos los miembros de una
sociedad. Teniendo en cuenta lo anterior, la inclusión y la equidad educativa
trasciende el ámbito de la escuela, y propone el derecho de todos al aprendizaje, y
la atención a cada una de las personas según sus necesidades, características,
intereses y potencialidades, cualquiera que sean sus características individuales.
Mediante la inclusión y equidad, se persigue brindar a las personas con alguna
condición especial (permanente o transitoria), las mismas oportunidades, en
igualdad y equiparación de oportunidades, que tienen todos los miembros de un
país para acceder al proceso educativo teniendo derecho así a la misma calidad
educativa que el resto dando paso así a una mejora continua . Para esto es
necesario que la persona pueda conectarse con redes interpersonales que
traspasen todas las antiguas fronteras; y en este sentido, es importante contar con
dos iniciativas desde la calidad, inclusión y la equidad:
1. Lo que los estudiantes aprenden debe ser funcional para ellos en el entorno de
una comunidad inclusiva fomentando la enseñanza de destrezas utilizadas en la
vida diaria, que le permitan a la persona salir adelante en el mundo en que
interactúa, de la forma más independiente que le sea posible.
2. Asegurarse que el estudiante se integre o forme parte de una comunidad
natural. Por medio de la inclusión y la equidad, se aprovecha cada experiencia,
situación o evento que se da en un proceso interactivo, como una acción para el
aprendizaje, teniendo en cuenta que el estudiante debe tener apoyos desde los
aspectos económicos, hasta apoyos que le permitan su interacción con otras
personas de su entorno, sean estas de carácter social o educativo, y siempre
teniendo en cuenta sus necesidades, características, intereses y potencialidades,
de tal manera que todos los apoyos converjan en una respuesta educativa que le
permita el desarrollo integral al estudiante, sin importar sus condiciones.
La inclusión y equidad en la educación, desde el enfoque socio formativo tienen
las siguientes características:
1. Es transversal: No se limitan solo al ámbito educativo, está presente también
en los ámbitos social, laboral, familiar, etc.
2. Atienden la diversidad en el aula: se concibe la escuela como un espacio
incluyente en donde convergen individuos de distintos contextos y en diferentes
condiciones que juntos conforman una comunidad plural. En ella, se valora y se
respeta la diversidad buscando una sociedad más justa y democrática.
3.Promueven una educación de calidad para todos: se orientan a incrementar la
presencia, participación, la mejora continua y los logros de aprendizaje de todos
los educandos, eliminando las barreras que enfrentan en su proceso de formación
integral, garantizando así la configuración de un proyecto ético de vida que
contribuya al tejido social, la paz y el desarrollo socioeconómico, buscando el
equilibrio y sustentabilidad ambiental (Tobón y Rojas, 2013), otorgando particular
atención a los estudiantes que provienen de grupos vulnerables, tales como: zona
rural, pueblos originarios, o bien, de contextos sociales y económicos
desfavorecidos.
4.Atiende las necesidades y problemas propios de la sociedad del conocimiento:
la sociedad del conocimiento concebida como un conjunto de comunidades
diversas permeadas por las tecnologías de información y comunicación, demanda
la inclusión de todos los individuos participando de manera colaborativa para
resolver los problemas del contexto local con una visión global, gestionando el
conocimiento en diferentes fuentes con sentido crítico y trabajo colaborativo
(Tobón, González, Nambo, y Vazquez, 2015).
CONCLUSIÓN
Finalmente, se puede establecer que la inclusión y la equidad en la educación van
de la mano con la calidad educativa y es necesario concretizarla desde nuevos
enfoques o perspectivas diferentes sobre las que tradicionalmente se han venido
utilizando haciendo énfasis siempre en la promoción de una mejora continua. En
ese sentido, podemos decir que los procesos educativos en la escuela deben
considerar desde estos nuevos enfoques un camino diferente para atender la
formación de los futuros docentes, se requiere pensar en la generación de
propuestas que contribuyan a un mayor conocimiento de las necesidades que
existen en las escuelas y poder de esta manera atenderlas, y a su vez
proporcionar la formación requerida a los estudiantes para su transformación en
escuelas más inclusivas.
Los procesos de inclusión y equidad no corresponden únicamente a la Educación,
sino que van más allá. Por lo tanto, es un fenómeno social y comunal que debe
partir de las experiencias que se desarrollan en las interacciones de todas las
personas que conviven en un contexto.
No implica solamente atender a todos los estudiantes en el aula; se trata más bien
de comprenderlos, escucharlos y responder a sus necesidades, intereses,
características y potencialidades, sin involucrarse en actos de discriminación hacia
ninguno de los participantes en el aula. Debe darse un proceso contextualizado de
carácter colectivo, en el cual se involucren los padres de familia, los docentes, los
directores, los estudiantes y todos los miembros de la comunidad educativa. De
esta manera, se convierte en una experiencia humanizante, donde todos se ven
como miembros de una comunidad que comparte sus experiencias en el
desarrollo de una sociedad más justa, democrática y solidaria. La historia dirá qué
fue lo que aportamos desde esta sociedad a los procesos de inclusión y equidad,
mientras tanto, es importante permitir que los procesos de integración mejoren la
participación de nuestros estudiantes con necesidades educativas especiales en el
sistema regular, como respuesta a una normativa que rige en la actualidad.
Referencias
Blanco, G. (2006). La Equidad y La inclusion Social:Uno de los Desafios de la Educacion
y la Escuela Hoy. Obtenido de Revista Electronica Iberoamericana sobre Calidad,
Eficacia y cambio en la Educacion:
https://repositorio.uam.es/bitstream/handle/10486/66028/REICE_4_3_1.pdf?
sequence=1.
Fernandez, T. B. (2005). Congreso Nacional de Investigacion Educativa. Obtenido de
Area10:Interrelaciones Educacion-Social:
www.comie.org.mx/congreso/memoriaelectronica/v10/pdf/area_tematica_10_poten
cias.
Juan J, L. (2006). El Desafio de la Equidad Educativa. Buenos Aires,México,Montevideo:
Ediciones Garnica S.A.
Roldán, O. G. (2018). SEP. Obtenido de Secretaria de Educacion Publica:
www.PlanyProgramasdeestudio.sep.gob.mx/descargables/biblioteca/basica_equid
ad/1LPM_Equidad-E-Inclusion-Digital.pdf.
Solera, C. R. (Octubre de 2008). UAEH.EDU. Obtenido de
www.uaeh.edu.mx/investigacion/icshu/LI_EstusSociales/Carlos_Solera/Equidad.pd
f
Tobón, S. (2013). La Gestion del Conocimiento Desde el Pensamiento Complejo.
Obtenido de Un compromiso ético con el desarrollo humano:
http://200.0.187.30/index.php/Revista/article/view/385/379.
Tobón, S. (2015). Cartografía Conceptual. Obtenido de Estrategia Para la Formacion de
los Conceptos y Teorías: https://Issuu.com/cife/docs/e-
book__cartograf__a_conceptual.