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Investigaciones Geográficas, Boletín d el Instituto d e Geografía, UNAM

ISSN 0188-4611, Núm. 70, 2009, pp. 135-153

Naturaleza y Cultura: ¿dualismo o hibridación? Una exploración


por los estudios sobre riesgo y paisaje desde la Geografía

Hortensia Castro*
Perla Zusman*

Resumen. En las dos últimas décadas la relación naturaleza centrar el análisis en la influencia de estas posturas en la
y cultura ha sido discutida tanto política como epistemoló­ conceptualización de los riesgos y del paisaje en Geografía.
gicamente en distintos campos disciplinarios. La Geografía Finalmente se delinean algunas implicaciones políticas de
no ha escapado a esta tendencia. Es dentro de este marco estos abordajes.
que se indaga sobre algunas de las formas en que el pensa­
miento occidental ha tematizado esta relación, para luego Palabras clave: Naturaleza, cultura, paisaje, riesgo, geografía.

Nature and culture: dualism or hibridization? An exploration


through the geographical studies of risk and landscape

Abstract. The relation between nature and culture has been the influence of these positions in the conceptualization of
politically and epistemologically discussed among different risks and landscape in Geography. Finally, we discuss some
scientific fields during the last two decades. Geography has political implications of these approaches.
not escaped this tendency. Within this frame, first we pre­
sent some of the ways the western thought has dealt with Key words: Nature, culture, landscape, risk, geography.
this relationship and, second we focus our attention on

*CONICET-Instituto de Geografía, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, Puán 480, 4to piso (1406),
Ciudad de Buenos Aires, Argentina. E-mail: sitacastro@yahoo.com.ar; perlazusman@yahoo.es
H ortensia Cas-tro y Perla Zusman

in t r o d u c c ió n epistemológicamente a la naturaleza de la cultura


(Latour, 1997). La manera de comprender esta
Muchas de las problemáticas sociales, económicas relación dicotómica ha variado históricamente y ha
y políticas que se detectan en la sociedad occi­ influido en la construcción de perspectivas sobre
dental actual involucran cuestiones relativas a la la relación de las sociedades con la naturaleza. Así,
naturaleza y a la cultura. Es el caso, por ejemplo, bajo los preceptos iluministas, la naturaleza (es
de la multiplicación de conflictos vinculados a la decir, aquellos elementos y fuerzas cuya existencia
mercantilización de paisajes, a la emergencia de es independiente de la voluntad humana) es con­
riesgos ambientales de diferente tipo y escala, o a la cebida como una materialidad útil para el progreso
constitución de nuevas formas de resistencia social del hombre; más precisamente, una materialidad
ligadas a reivindicaciones ecológicas. Ahora bien, que es dominada —e, incluso, mejorada—por obra
¿qué planteos sobre la cuestión naturaleza-cultura de la ciencia, la técnica y las instituciones.1 Se tra­
despliegan las aproximaciones a esas problemáticas ta de una operación epistemológica y ontológica
y qué derivaciones presentan? funcional a la construcción del poder económico y
Frente a esta interrogante, este trabajo se propo­ geopolítico imperial europeo; entre otros aspectos,
ne indagar sobre las diversas aproximaciones hacia organiza y justifica el relevamiento, comparación y
la cuestión naturaleza-cultura elaboradas desde la clasificación de las naturalezas (y también culturas)
Geografía en relación con dos temáticas. Esta in­ extraeuropeas (Livingstone, 1996; Pratt, 1997).
dagación se realiza al interior de la Geografía dada Estos planteos ilustrados ya son puestos en tela
la relevancia que la cuestión naturaleza-sociedad de juicio a fines del siglo XVIII y principios del XIX
ha tenido y tiene en la tradición disciplinaria. La en el marco del movimiento romántico. Frente a las
selección de aquellas dos temáticas (riesgos y pai­ evidencias de deterioro de las condiciones de vida y
saje) se debe tanto a la importancia que su análisis de trabajo en las principales ciudades europeas, fun­
ha tenido en los estudios geográficos, como a su damentalmente como producto de la aceleración
centralidad en la configuración de problemáticas de los procesos de industrialización y crecimiento
ambientales pasadas y actuales. demográfico,2 se discuten las prácticas de dominio
A partir de esta Introducción, el artículo se ilimitado y transformación de la naturaleza y se co­
organiza en cuatro partes. La primera expone, mienza a valorar, en contrapartida, la preservación
de manera abreviada, las principales conceptua- de una naturaleza virgen o intocada. Desde estos
lizaciones desarrolladas en torno a la cuestión planteos se mantiene aquella dicotomía aunque
naturaleza-cultura en el pensamiento occidental, bajo otros contenidos: se alude a una naturaleza
desde la modernidad. La segunda y la tercera parte
se centran, respectivamente, en el análisis de esa
1 Cabe señalar al respecto que esta idea de una naturaleza
cuestión en el marco del abordaje sobre riesgos y bajo el dominio humano no es, en sentido estricto, una
paisaje en Geografía. La última parte busca esbozar novedad del pensamiento iluminista. La tradición judeo-
algunas derivaciones o implicancias políticas de cristiana clásica planteaba que el hombre debía mejorar
tales abordajes. la naturaleza para continuar, así, la obra de Dios. La gran
ruptura que surge con el pensamiento moderno -y, sobre
todo, de la mano del evolucionismo- es que se va desdibu­
jando la idea de una Naturaleza como totalidad -que incluye
UNA A PR oxiM A C IóN AL TRATAMIENTO al hombre- y se va consolidando la idea de dos entidades
DE LAS PROPUESTAS DICOTÓMICAS escindidas (el hombre, la naturaleza) y en relación (Glacken,
Y SU INTENTO DE SUPERACIÓN 1996; Simmons, 1996; Coates, 1998).
2 También se suele señalar la conmoción originada por el
La modernidad ha implicado prácticas de traduc­ terremoto que destruye la ciudad de Lisboa en 1755, una
“prueba de la impredecibilidad y de la fuerza destructiva
ción y de purificación que llevaron a la compren­ de la naturaleza”, que va a generar un fuerte movimiento
sión de la realidad en forma dicotómica; entre crítico hacia la filosofía iluminista del tout est bien (Arnold,
otras cuestiones, indujo a escindir ontológica y 2001:59; Glacken, 1996).

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N aturaleza y Cultura: ¿dualism o o hibridación? Una exploración p o r los estudios sobre riesgo y p a isa je desde la Geografía

auténtica, bella y sublime (la primigenia) versus una ambientales con la historia del capitalismo; así, la
naturaleza falsa o artificial (aquélla transformada explotación social también tendría su correlato en
por el hombre),3 al campo versus la ciudad, y, en la explotación de la naturaleza, por lo que aquella
general, a la oposición entre naturaleza y tecnología dicotomía deriva hacia la versión capitalismo versus
(Aliata y Silvestri, 1994; Coates, 1998). naturaleza (O'Connor, 2001).4
Los planteos modernos iluministas van a ser La dicotomía como tal, empieza a ser discutida
puestos nuevamente en cuestión hacia mediados con mayor fuerza a partir de la década de 1980, des­
del siglo XX, sobre todo entre fines de 1940 y la de varias dimensiones y aproximaciones. En primer
década de 1960, en un contexto de alarma frente lugar, aquellos planteos marxistas van sentando las
al supuesto agotamiento de recursos y la agudiza­ bases para estudios que tienen como supuesto la
ción de los procesos de contaminación ambiental. construcción social de la naturaleza (más precisa­
Estas críticas a los alcances y consecuencias de las mente, de segundas y terceras naturalezas). Desde
prácticas de dominio y transformación progresivos el punto de vista epistemológico estas propuestas
de la naturaleza presentan diferentes vertientes. construccionistas5 se orientan a desnaturalizar la
Entre ellas cabe destacar los planteos nostálgicos naturaleza y a mostrar que nuestra aproximación
de Rachel Carson (1962) frente al abuso de pro­
ductos químicos (los “biocidas”), las exposiciones
catastrofistas de Paul Ehrlich (1968) acerca de la 4 Desde otra perspectiva, la Escuela de Frankfurt extiende
“bomba demográfica” y la finitud de los recursos su crítica a la razón instrumental -instaurada con la Ilus­
tración- hacia el fracaso del proyecto político por el cual la
naturales y, ya entrada la década de 1970, las alar­ dominación de la naturaleza llevaría a la sociedad a alcanzar
mas del primer informe del M assachusetts Institute o f paz social y abundancia material. La supremacía de la racio­
T echnology (Meadows, 1972) acerca de “los límites nalidad de la técnica habría actuado como una especie de
del crecimiento”. También es necesario señalar los boomerang que se expresó en el ascenso del nazismo y en los
planteos críticos elaborados desde los países perifé­ campos de concentración. La dominación de la naturaleza
como el “otro” derivó en la dominación de “los otros”. La Es­
ricos, como el informe de la Fundación Bariloche cuela de Frankfurt propone el desarrollo de una racionalidad
(Herrera, 1977), que van a cuestionar el universa­ alternativa que otorgue mayor protagonismo a los sentidos
lismo simplificador de los planteos anteriores (“la de la vida y que entable una relación de diálogo entre la
humanidad como una fuerza que amenaza la habi­ sociedad y la naturaleza. Desde la perspectiva de Harvey
(1996) la crítica a la razón instrumental de este movimiento
tabilidad de la Tierra”, “la nave Tierra, un espacio
político-intelectual tuvo repercusiones en la articulación
cerrado”) y centrar su atención en el desigual acceso del pensamiento ecofeminista, ya que permitió establecer
y uso de los recursos y las tecnologías. En síntesis, vínculos entre la dominación de la naturaleza -basada en
unas y otras aproximaciones mantienen el planteo una perspectiva de la ciencia racional y masculina- y la de
dicotómico de base pero se diferencian en la defini­ la mujer (Braidotti, 2000).
ción de los términos de la oposición: el hombre o la 5 David Demeritt (2002) realiza una crítica a estas perspec­
tivas por no diferenciar entre el proceso de construcción
humanidad contra la naturaleza, por un lado, y los
material y el conceptual. Desde su punto de vista, el propio
países desarrollados o los sectores de alto consumo término “construcción” lleva a oscurecer la relación entre el
versus la naturaleza (y el resto de la humanidad). proceso y el resultado. Este problema epistemológico tiene
A esos cuestionamientos cabe incorporar ciertas consecuencias políticas que pueden resumirse en la siguiente
explicaciones de base marxista surgidas también pregunta: ¿qué tipo de naturaleza está sujeta a qué tipos de
construcciones y con qué consecuencias? Desde el punto
en la década de 1960, que vinculan los problemas de vista de Castree (2003:205), Demeritt nos permite com­
prender las secuelas de este tipo de problematizaciones en su
3 En este contexto la N aturphilosophie alemana quiebra estudio de la construcción del conocimiento científico en
con esta separación sociedad-naturaleza, ya que supone la torno al calentamiento global. A través de una metodología
subsunción armónica del hombre al cosmos. Esta armonía, que hace recordar a la perspectiva latouriana de análisis de
que otorga un lugar primordial a la comprensión como las prácticas de laboratorio, Demeritt reconoce ciertos actos
forma de conocimiento, habría dejado de ser percibida de purificación en los modelos climáticos y entre los meteo­
como tal por la artificialidad de la vida cotidiana (Aliata y rólogos que buscan despojar al cambio climático global de
Silvestri, 1994:85). los intereses sociales involucrados.

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H ortensia Cas-tro y Perla Zusman

es siempre discursiva y materialmente mediada;6 como campo de invocaciones y lucha de sentidos


también, que esa capacidad social de crear y recrear sino también en términos materiales, sobre todo
la naturaleza (tanto a través de ideas, creencias, a partir de las evidencias de las limitaciones para
discursos o a través de las prácticas de carácter controlar ciertos fenómenos naturales, como sismos
material) está espacial y temporalmente situada. En y huracanes, cuyos movimientos no son totalmente
segundo lugar, y en consonancia con el desarrollo previsibles, o para predecir las consecuencias de las
del denominado “giro cultural” en las Ciencias transformaciones humanas sobre las fuerzas natu­
Sociales, se mantiene aquel supuesto de construc­ rales, como expresa el fenómeno del calentamiento
ción social de la naturaleza pero ahora en términos global (Soulé y Lease, 1995).
discursivos y simbólicos; se focaliza la atención en Esa reivindicación también se instala a partir de
las formas en que se construyen ciertas narrativas las discusiones sobre los alcances de la transforma­
de imágenes en torno a la naturaleza y se discute ción social de la naturaleza, sobre todo en el marco
el uso político de algunas de esas representaciones de los procedimientos de la ingeniería genética. En
(Arnold, 2001; Nouzeilles, 2001). Por ejemplo, particular comienza a discutirse la existencia misma
los estudios poscoloniales buscaron desconstruir la de objetos puramente naturales y a plantearse la
naturalización de poblaciones originarias; en este necesidad de elaborar teorías y conceptos capaces de
sentido, han revisado las distintas estrategias lle­ dar cuenta de este cambio (Coates, 1998). Es el caso
vadas adelante para su silenciamiento en el debate de los trabajos de Donna Haraway (1995) sobre
político, desde su consideración como “naturales” o los sujetos cyborgs, expresión de la difuminación
su desaparición del paisaje (a través de la construc­ de las fronteras entre lo animal y lo humano, los
ción de las ideas de trópicos o de desierto) hasta su organismos y las máquinas, lo físico y lo no físico.
invisibilización cartográfica (Eden, 2001:80). También, de los planteos de Bruno Latour (1997)
Si bien la perspectiva construccionista permitió acerca de los “cuasi-objetos”, es decir, elementos
superar las posiciones ingenuas respecto a la con­ que no pueden ser concebidos enteramente desde el
sideración de la naturaleza como algo universal y mundo de la naturaleza o desde el social (el agujero
externo a la sociedad, y contribuyó para compren­ de ozono, los embriones congelados, los maíces hí­
der el papel del poder en su resignificación (Cas­ bridos, los robots con sensores) y que, por lo tanto,
tree, 2000:540), también acabó otorgando cierta sólo pueden ser pensados como híbridos, a mitad
preeminencia a la sociedad sobre la naturaleza; en de camino entre la naturaleza y la cultura.7
otros términos, la naturaleza emergería a partir de la ¿En qué medida estas formas de entender la
presencia de la sociedad. De esta manera, el intento cuestión naturaleza-cultura han influido en los
de superación de la dicotomía acaba desembocando estudios sobre riesgos y paisajes en Geografía? En
en la casi negación de la naturaleza. los próximos dos apartados se centrará nuestra
Así, la reivindicación de una postura ontoló- atención en estos aspectos.
gicamente más equitativa entre la naturaleza y la
cultura se instala en el marco de las discusiones
sobre la “crisis ambiental”. Se trata de posturas
que defienden la autonomía de la naturaleza, sobre
todo de aquella de carácter físico —no biológico—y 7 La propuesta de hibridez de Latour se enriquece con su teo­
ría Actor-Red (ATN). De acuerdo con la misma, la actividad
sostienen que la naturaleza no sólo importa y existe social se desarrolla a través de una red de actantes (humanos
o no humanos), tecnológicos, textuales, orgánicos y físicos)
-diferenciados de la perspectiva clásica del actor-, que se
6 Posturas como la Neil Smith (1990) buscan destacar el encuentran vinculados entre sí. Las actividades de cada uno
proceso de construcción social de la naturaleza que lleva de los actantes se desarrollan en y a través de las conexiones
adelante el capitalismo: no de dominación sino de produc­ con los otros heterogéneos. La distribución del poder sólo
ción. Desde su punto de vista, la primera naturaleza debe puede ser comprendida a través de un efecto relacional,
ser analizada en términos de su incorporación al proceso de que condiciona la actuación de cualquier actante (inclusive
producción y reproducción de plusvalía. humanos; Whatmore, 2005:22-37).

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