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El reconocimiento a la sociedad

El ser humano es un ser social, porque vive en un ambiente donde no está aislado, se relaciona
con personas diferentes, con costumbres, intereses e ideas propios.

El ser humano es un ser social, porque vive en un ambiente donde no está aislado, se relaciona
con personas diferentes, con costumbres, intereses e ideas propios. Por la misma razón, el ser
humano ha debido organizar esta convivencia, a fin de ordenarla y situarla en un contexto de
respeto, donde las libertades y el hacer individuales quedan supeditados a un conjunto de normas
que señalan los derechos y deberes de cada persona.

Las sociedades surgieron de una decisión racional y del empleo de la voluntad humana, donde un
grupo de personas se une por una causa común, cuya meta es desarrollar una tarea y alcanzar una
finalidad. Cuando engloba un espectro más amplio de personas, se denomina sociedad política,
que se puede definir como un sistema social institucionalizado, dotado de supremacía sobre toda
otra forma de organización social.

A través de la historia, han surgido diferentes formas de sociedad política, como los imperios
orientales, la polis o ciudad griega, el imperio romano y la sociedad feudal, entre otras.

Las mejores sociedades son las que elevan el nivel de exigencia educativo, las que reconocen y
retribuyen el mérito, las que impulsan la generación honesta de riqueza.

El filósofo inglés Thomas Hobbes decía en su tratado Leviatán que los humanos actúan
aisladamente, obsesionados por su propio placer, intereses y preservación, es decir, en su “estado
de naturaleza”. Su única motivación es un deseo permanente e insaciable de acumular poder,
deseo que sólo cesa con la muerte.

El estado de naturaleza lleva al hombre a una competencia sin fin y a veces violenta. En él no
hay confianza ni colaboración. Sólo lucha de individuos y conflicto entre sus intereses. Egoístas
todos, quieren para sí el mayor provecho.

Sin embargo, otros autores dicen que la solución es la existencia del Estado, producto de un
acuerdo social en el que todos ceden un poco de sus libertades en pro del beneficio social. Así
que las mejores sociedades son las que promueven la equidad social, multiplican las
oportunidades para todos y alientan la solidaridad y la tolerancia.

¿Nace el ser humano predispuesto al egoísmo y a la maldad?

La sociedad modela a sus individuos, en diversas culturas del mundo sus individuos creen,
sostienen, afirman, castigan o premian lo que cada sociedad enseña.

Si se quiere saber cómo es una sociedad y cuál es su horizonte, basta con ver lo que premia. No
lo que dice que premia, sino lo que consistente y verdaderamente premia.
Pero entre los queretanos hay seres humanos en desarrollo, con valores firmes, generosos,
respetuosos de los derechos de los otros y orientados al bienestar social, que trabajan hoy, para
que nuestros adultos de mañana sean amables, productivos y respetuosos de los derechos de
todos por una convicción basada en principios.

En días pasados fueron reconocidos mujeres y hombres por su trayectoria, sus obras y acciones
en beneficio de la sociedad queretana o sus aportaciones científicas, culturales, artísticas y
deportivas, y fueron acreedores a preseas y homenajes póstumos por parte del Ayuntamiento de
Querétaro.

La importancia del reconocimiento a la sociedad por parte de la autoridad municipal debe ser
pertinente, implica mostrarse de acuerdo en los grupos sociales distintos, al valor que hay en
cada diferencia y el respeto a la diversidad y, sobre todo, debe hacerlo a diario al respetar al
pueblo en cada acción y servicio, sin olvidar que son mandatarios por tiempo determinado.

Si se quiere saber cómo es una sociedad y cuál es su horizonte, basta con ver lo que premia. Lo
que premie la generación actual será lo que caracterice a la siguiente.

Los seres humanos nacemos y vivimos como miembros de una sociedad, la cual está conectada a una
determinada cultura, se dice que cada persona necesita de otra, pues así se ha podido preservar la vida
hasta el presente.

La naturaleza humana es el concepto filosófico, según el cual los seres humanos tienden a compartir
una serie de características distintivas inherentes, que incluyen formas de pensar, sentir y actuar.

El ser humano es un ser social por naturaleza, trascendente e irrepetible, se diferencia de los
animales por su inteligencia y razón, los animales tienen reacciones instintivas que los obligan a
hacer ciertas cosas y les impide hacer otras.

Los seres humanos por el contrario vivimos conformes a reglas y normas. El hombre en su
devenir no ha dejado de inventar cosas nuevas. Los seres humanos tenemos razón además de
instintos, el hombre es el único ser que posee la palabra, posee el sentido de lo bueno y lo malo y
es capas de participar en comunidad, como decía Aristóteles “El hombre es un animal político”.

El ser humano es libre, tiene conciencia de su grandeza y de sus limitaciones y lucha por cada
vez vivir mas y mejor. Las ciencias humanas han constituido un avance en la medida que
estudian al ser humano en sociedad.
La naturaleza del ser humano en la sociedad
En toda sociedad los seres humanos se dedican a producir los bienes
materiales que necesitan para subsistir. No hay alguna sociedad que
haya existido o exista sin la producción material. En la medida que
cambia la producción material, cambia la vida social en su conjunto
y se van produciendo ideas que correspondan a esos cambios. Aunque no
siempre los cambios de manifiestan al mismo tiempo que los de la esfera
espiritual. Esto se debe a que la conciencia humana no es el reflejo mecánico
de la realidad, sino que constituye un conjunto de procesos que participan
activamente conduciendo al ser humano a la comprensión del mundo
objetico y de su ser personal. Principios
Los conocimientos acumulados constituyen la conciencia social en su
conjunto. Cada individuo se forma, se educa y aprende a “ser humano” en
las condiciones concretas de una sociedad dada, determinado medio social-
histórico, perteneciendo a un grupo, clase o sector.
El ser humano, como ser natural que al mismo tiempo humaniza la
naturaleza, debe estudiarse como una visión de conjunto. Es decir,
tomando en cuenta que es un producto necesario del desarrollo natural, en
cuya formación intervinieron también las contingencias, las casualidades.

 Interrelación del ser humano con lo social y lo natural


No solo el aspecto económico (la pobreza) la causa de la destrucción
del medio ambiente. La actitud personal de la gente (lo cultural) también
es importante.

¿No será que una nueva actitud hombre-naturaleza es ya imposible para el


capitalismo en la etapa del desarrollo en que se encuentra? ¿No será que
modelos de relación hombre-naturaleza más pobres, menos destructores,
menos consumidores, más económicos, más pacientes, más populares,
más respetuosos de la tierra, solo podrán surg ir en pueblos donde el grado
de contradicción tecnológica no ha llegado al nivel alcanzado en el capitalismo
central desarrollado? ¿No será que la ruptura del sistema destructor se producirá
cuando las relaciones persona-persona será redefinidas? Cuando los pueblos
periféricos se liberen, ¿no producirán una inversión en la relación, no solo Norte-
Sur, sino igualmente hombre-naturaleza? (Dussel, E., 1982: 214).

Esta cita refleja una actitud optimista de esperanza que relaciona a la


ecología con la liberación. Tomando la liberación como precisa
fundamental, para preparar la relación equilibrada “ser humano-
naturaleza” básicos
PRINCIPIOS Y VALORES
Los principios son el conjunto de valores, creencias, normas,
que orientan y regulan la vida de la organización.
Son el soporte de la visión, la misión, la estrategia y los objetivos
estratégicos. Estos principios se manifiestan y se hacen realidad
en nuestra cultura, en nuestra forma de ser, pensar y
conducirnos. Como Partido Socialdemócrata, somos un
movimiento político que lucha por la libertad, la justicia social, la
igualdad y la solidaridad en nuestro país y en el mundo. Nuestra
meta es un país en paz, en el que puedan realizarse estos valores
fundamentales, en el que cada individuo pueda vivir una vida
plena desarrollando su personalidad y sus capacidades, y en el
que los derechos humanos y civiles estén amparados en el marco
de una sociedad democrática.

En Acción Democrática, entendemos la Democracia como


gobierno de las mayorías, con pleno respeto de las minorías, de
las libertades y de los derechos individuales, sin exclusiones, sin
segregaciones, sin marginamientos, sin discriminados por su
condición económica, social, religiosa, cultural, étnica o de sexo.
Para Acción Democrática, la democracia moderna es el sistema
social y político:

• Que integra las necesidades e intereses de todos los sectores en


un marco de relaciones cívicas pluralistas y de procedimientos de
expresión de la voluntad colectiva, basado en vínculos éticos de
defensa de la igualdad y libertad individuales y colectivas,
centrado en el valor de la auténtica ciudadanía activa.

• En el cual hay Estado Constitucional de Derecho y de Justicia y


clara separación, independencia y autonomía entre los poderes
públicos, los cuales colaborarán entre sí para la realización de los
superiores fines del Estado en servicio de la sociedad y el
individuo.
• Que promueve y garantiza la participación efectiva y el
desarrollo de todos los actores corresponsables en la definición,
sustentación y defensa de las reglas de juego del sistema
democrático y de la gobernabilidad. Los valores y principios
básicos, son los que fundamentan a la organización, a la gestión
interna y a la acción externa en la sociedad, en el Estado y en la
Comunidad Internacional.

Nuestros valores y principios son:

La Justicia Social: es el fin de toda discriminación contra los


individuos y la igualdad de derechos y oportunidades. Exige que
las desigualdades cualesquiera que ellas sean se vean
compensadas, aminoradas y de ser posible totalmente suprimidas
por la sociedad y el Estado, sin que estos fines resulten
supeditados ni a quienes detentan el poder económico ni a
quienes ejerzan el poder político.

La Igualdad: Que no se define como una imposible uniformidad


o identidad de todos los seres humanos, sino como principio que
reconoce las diferencias y al mismo tiempo sostiene que ellas no
pueden ser soporte para ningún tipo de discriminaciones. La
igualdad consiste en una misma posición y una misma condición
de todos los ciudadanos ante leyes idénticas para todos, con los
mismos derechos y garantías tutelados por una sola e imparcial
administración de justicia y un mismo tratamiento por parte de
todos los organismos de la sociedad y del Estado. La igualdad
también se entiende como igualdad de oportunidades, ya como el
derecho garantizado que tiene todo ciudadano de desarrollar
libremente sus aptitudes y capacidades sin interferencias ni
impedimentos indebidos, y entendida también como la obligación
ineludible que tienen la sociedad y el Estado de brindar las
facilidades, medios y recursos para que puedan acceder
libremente a las oportunidades quienes en razón de desventajas
económicas, sociales, culturales o aptitudinales de cualquier
naturaleza se hallan impedidos de acceder a las mismas.
La Libertad: Como plena autonomía de la voluntad del individuo,
como derecho que tienen los seres humanos a hacer todo cuanto
esté lícitamente permitido y todo cuanto no esté explícitamente
prohibido. Libertad como principio esencial que garantiza a toda
persona el pleno ejercicio del derecho a decidir su
comportamiento y acción sin interferencias ajenas a la propia
persona y sin lesionar los derechos de los demás, en el marco de
lo consagrado en el sistema jurídico de la doctrina universal de
los derechos humanos. Libertad como posibilidad de ejercer
plenamente los derechos económicos, sociales, políticos,
religiosos, de salud, vivienda, educación,
Fuente:http://www.acciondemocratica.org.ve/ (Consulta:09/22/06)
cultura, sufragio, expresión, comunicación y todos los demás
inherentes a la persona humana sin otras limitaciones que las
restricciones mínimas establecidas democráticamente por razones
de interés social.

La Solidaridad: Como virtud humana y democrática que se


expresa en la concurrencia y cooperación entre los seres
humanos, en la contribución de sus aptitudes y potencialidades,
en la aportación recíproca de esfuerzos y voluntades tanto para
lograr fines individuales y sociales como para superar sus
dificultades.

La Honestidad: La promoción, exigencia y salvaguarda de


nuestras actuaciones individuales y colectivas dentro o fuera del
Partido caracterizadas por la ética, probidad, rectitud, honradez y
transparencia. Honestidad como comportamiento honorable
individual y social, en el Partido y en el Estado, en la actividad
privada y en la función pública. Honestidad como respeto al
ordenamiento jurídico, a las instituciones y a las normas de
convivencia social y moral. Honestidad como observancia rigurosa
y respeto a nuestros principios, reglas, historia, deberes
ciudadanos y partidistas. Honestidad como garantes de la sanción
a las infracciones éticas y disciplinarias.

El Pluralismo: Que se expresa en la necesaria y pacífica


coexistencia de las más diversas formas de ser y de pensar, en la
profesión de diferentes ideologías y cultos y como valor que
garantice la convivencia entre sectores diferentes de la sociedad
incluso más allá de su diversidad y heterogeneidad. Pluralismo
garantizado en la tolerancia incluso de las ideas y posiciones
antagónicas de nuestros adversarios. Pluralismo que halla
auténtico sentido y expresión en garantizar el ejercicio del
disenso, de las deliberaciones y polémicas que puedan conducir o
no al consenso. AD, además de reconocer el valor del disenso y el
consenso democrático al que aquel debe conducir, los proclama
como principios esenciales e inquebrantables de la verdadera
democracia.

Adhesión a Los Principios de La Social Democracia


Internacional:
Declaramos nuestra adhesión a los valores y principios
promovidos por la Social Democracia Internacional en la medida
que son fuente y apoyo de nuestras convicciones y principios
democráticos, contribuyen al fortalecimiento de la vida social,
política y económica de nuestro país y pueden ser fundamento
inspirador de la superación de nuestra vida democrática

Principios y Valores
PROFESIONALES POR LA ÉTICA inspira su trabajo en los siguientes Principios y Valores:

 El entendimiento de los valores éticos como los principios objetivos, basados en la


naturaleza del hombre, que ordenan su comportamiento hacia la felicidad y el bien.

 La afirmación del valor singular, absoluto y único de cada ser humano, dotado de una
dignidad y unos derechos inviolables, creado por Dios a su imagen y semejanza y
llamado a una vida trascendente. La afirmación, igualmente, de la libertad de las
conciencias y de la responsabilidad de la persona como puntos de partida de cualquier
consideración ética.

 El reconocimiento de la sociabilidad natural del ser humano y de los principios básicos


ordenadores de la vida social, de la que la familia es núcleo básico: bien común,
solidaridad y subsidiariedad. En este marco y desde el protagonismo y la autonomía de
la sociedad civil, los poderes públicos -gobernantes, jueces y legisladores- se justifican
por su servicio al bien común, la libertad y la justicia, fuera de toda forma de corrupción
o sectarismo ideológico.

 La opción por la primacía de la cultura de la vida, que debe ser acogida y favorecida
desde el mismo momento de la concepción hasta la muerte natural. Esta cultura de la vida
incluye también el compromiso con la paz en toda escala, la protección de los enfermos
y ancianos y la erradicación de la violencia y el terrorismo.

 La concepción del trabajo no sólo como un derecho y un deber, sino también como una
actividad que, lejos de considerar al hombre como un mero recurso, le permite
construirse a sí mismo, al tiempo que elabora un producto o realiza un servicio.

 Con base en esta dignidad del trabajo, el entendimiento de la empresa como una
comunidad de personas que, sin perjuicio del incentivo del legítimo beneficio del
empresario y sin menoscabo de su competitividad, buscan la satisfacción de sus
necesidades fundamentales y constituyen un grupo particular al servicio de la sociedad
entera, generando riqueza en el contexto de una economía de mercado socialmente
responsable.

 La defensa de una ética de la solidaridad, que comprende la justa distribución de la


riqueza, la atención preferente a las personas y grupos sociales más desfavorecidos, una
sana reacción frente a los excesos del consumismo y la protección del entorno natural.

 La vivencia de una ética de la subsidiariedad, que considera que los problemas sociales
deben ser resueltos, principalmente, por la propia sociedad, gracias a la acción
responsable de sus miembros. Sólo cuando ésta no sea posible, deben actuar los poderes
públicos, y buscando siempre, en primer término, que sean los grupos sociales quienes
puedan afrontar los retos del presente.

 Una visión esperanzada del mundo de hoy, ante el cual se presentan, junto a evidentes
amenazas, inmensas oportunidades de desarrollo personal y comunitario que sólo se
harán realidad a través de la globalización de la dignidad de la persona y sus derechos
y de la activa, responsable y generosa participación de todos

Reconocimiento Social: Tipos, Importancia y


Ejemplos
Por

Alejandro Rodriguez Puerta


El reconocimiento social es una teoría psicológica que predice que hacer referencia a la buena
ejecución de las tareas de una persona o a sus características positivas, hará que aumente su
desempeño dentro de un grupo. También aumentará su autoestima, su motivación y su
compromiso con el grupo al que pertenezca.

En los últimos tiempos, la teoría del reconocimiento social se ha puesto a prueba en distintos
escenarios y desde diferentes disciplinas, aunque ha sido estudiada sobre todo desde la psicología
social y de las organizaciones.



Hoy en día, se considera que el reconocimiento social es una de las claves fundamentales para
lograr un mayor rendimiento dentro en el ámbito de nuestra vida.

de las empresas, y por tanto se considera extremadamente importante en campos como la gestión
del talento o el coaching empresarial.

Índice [Ocultar]

 1 Tipos de reconocimiento social


o 1.1 Reconocimiento por conformidad
o 1.2 Reconocimiento por diferencia
 2 Importancia del reconocimiento social
o 2.1 Aumenta nuestro bienestar
o 2.2 Potencia nuestro aprendizaje
o 2.3 Puede crear un estado de flow
 3 Ejemplos de reconocimiento social
 4 Referencias

Tipos de reconocimiento social

Aunque a menudo se considera que solo existe un tipo de reconocimiento social, los
investigadores han descubierto que realmente hay dos: el reconocimiento por diferencia y el
reconocimiento por conformidad.

Ambos son importantes en determinados ámbitos, y la clave para que una persona consiga una
buena autoestima y se sienta motivada dentro de un grupo es conseguir un balance adecuado
entre los dos.

Reconocimiento por conformidad

El reconocimiento por conformidad es la forma más básica de las dos, y también la más
explorada por las ciencias sociales. Consiste en la necesidad de los seres humanos de encajar
dentro de nuestro grupo de referencia; es decir, de compartir valores, ideas y formas de vida,
además de ser aceptados por ellos.

Según la psicología evolucionista, esta necesidad proviene de la época de las cavernas, cuando
nuestros antepasados no podían sobrevivir en soledad y necesitaban de su tribu para prosperar.
Por ello, los hombres prehistóricos que no sentían necesidad de reconocimiento por conformidad
no sobrevivían, y no dejaban descendientes.

Actualmente esta necesidad está presente en la inmensa mayoría de nosotros (con algunas
excepciones notables, como los psicópatas), y se trata de uno de nuestros impulsos más fuertes.

Una de las mayores evidencias para esto es que el mayor miedo de gran parte de la población es
el de hablar en público: en el fondo, esto no se trata más que del miedo a perder la aprobación
del resto.

Reconocimiento por diferencia

Al mismo tiempo que todos sentimos la necesidad de ser parecidos al resto y de ser aceptados en
el grupo, también necesitamos sentirnos especiales y que los demás se den cuenta de ello. Este
fenómeno, aunque no tan estudiado por la ciencia, ha sido muy investigado recientemente en
áreas como la neuropsicología.

Debido a la existencia natural de una jerarquía dentro de nuestra especie, los humanos
necesitamos sentirnos diferentes y mejores al resto en ciertos sentidos.
Cuando nos vemos por encima de los demás, las investigaciones muestran que nuestro cerebro se
llena de serotonina y dopamina, dos de los neurotransmisores que más influyen en nuestra
felicidad.

De hecho, muchos estudios sugieren que las personas que han sufrido acoso o aislamiento (es
decir, a las cuales no se les ha reconocido nunca que son especiales) han estado privados de
serotonina y dopamina de forma crónica, lo que puede causarles problemas más adelante, tales
como trastornos de ansiedad o ciertos tipos de depresión.

Por lo tanto, la clave para el bienestar dentro de un grupo consiste en conseguir un balance entre
ambas necesidades de reconocimiento.

Importancia del reconocimiento social

El reconocimiento social ha sido asociado a multitud de elementos positivos, y se sabe que tiene
muchas implicaciones beneficiosas tanto para nuestra salud mental como para la física.

En los últimos tiempos, tanto la ciencia como las empresas se han preocupado mucho por
desarrollar más sus conocimientos sobre este tema; por ello, hoy en día sabemos mucho más
sobre cómo funciona el reconocimiento social y su influencia sobre nuestro comportamiento.

Aumenta nuestro bienestar

Quizás el efecto más interesante que tiene el reconocimiento social es que nos hace sentirnos
bien. Gracias a la liberación de neurotransmisores en nuestro cerebro, sentirnos aceptados por los
demás aumenta nuestra felicidad y nuestra autoestima.

Este aumento en el bienestar subjetivo de las personas es un tema de gran interés para las
empresas. Varios estudios muestran que hacer sentir a los empleados que encajan y que son
importantes para la compañía aumenta su motivación, su desempeño profesional y su
compromiso con la empresa.

Aparte de ello, en nuestra propia vida personal, el reconocimiento social también juega un papel
muy importante. Los estudios muestran que las personas que más reconocimiento han tenido a lo
largo de su vida muestran una mayor felicidad en general, gozan de mejor salud, e incluso
pueden llegar a ser más longevos.

Ejemplos de reconocimiento social

A continuación encontrarás varios ejemplos de situaciones en las que se produce reconocimiento


social:

– Recibir un gran aplauso tras hablar o actuar en público.


– Un abrazo o un beso por parte de un ser querido.

– Unas palabras de ánimo de parte de un superior.

– La atención de los compañeros de trabajo al exponer un informe ante ellos.

– Elogios o cumplidos en general.

– Un detalle que muestre que alguien ha pensado en ti.

Todos estos tipos de reconocimiento social tienen el potencial para hacernos sentir mejor,
impulsar nuestro aprendizaje y aumentar nuestro bienestar.

 Por Yerhika Villasmil

El reconocimiento social que aspira toda persona nada tiene que ver con lo que muchos piensan:
el ego, por el contrario; Maslow, en su Teoría de las Necesidades Humanas desarrollada en 1943
habla de los aspectos mínimos que debe cubrir un ser humano para sentirse realizado,
comenzando por las necesidades fisiológicas fundamentales por supuesto.

 
En mi transitar por la vida he escuchado a personas afirmar que no es necesario reconocer los
logros de los demás porque es suficiente con que la persona que los obtuvo sepa que lo logró.
Hay algo que se denomina AUTORREALIZACIÓN y precisamente consiste en alcanzar las
metas propuestas, pero también existe el RECONOCIMIENTO SOCIAL, que es también una
necesidad humana que se debe satisfacer; de hecho es un factor importante en el nivel de
motivación al logro que pueda alcanzar el individuo. Si una persona siente que sus logros no son
importantes para la sociedad simplemente no verá sentido práctico a continuar con avances en lo
mismo, peor aún si los adultos que conforman su contexto significativo ignoran dichos logros,
puede despertar frustración, decepción, inconformidad y más.
Por ello es importante apropiarse de ciertas habilidades propuestas por Daniel Goleman en su
teoría de la Inteligencia Emocional, para manejar cierto nivel de autoconciencia emocional, es
decir, que aún cuando otros ignoren los logros obtenidos se pueda mantener la convicción de lo
valioso que es para muchos aquello que has alcanzado; también algo de independencia
emocional, donde tus decisiones sobre tus metas no dependan de lo que deseen u opinen otros,
sino de lo que deseas y estas seguro de poder lograr, sin caer e utopía; tolerancia al estrés, para
controlar ciertas emociones que pudieran despertarse a raíz de la situación antes planteada; y
sobre todo controlar los impulsos, aún cuando nos provoque exteriorizar muchas de las
emociones que nos genera la falta de reconocimiento social.

Goleman nos describe en su libro diferentes formas distintas de ser inteligente y tiene que ver
más con la auto-conciencia, el control de los impulsos, la persistencia, el entusiasmo, la empatía,
la auto-motivación o las habilidades sociales que con los coeficientes intelectuales. Es
importante tener en cuenta que ser impulsivo en muchas ocasiones no resuelve nada, mantener la
calma nos permite ver hacia adelante en función de seguir trabajando en el logro de futuras metas
y sobre todo de disfrutar y celebrar nuestros éxitos, agradeciendo a Dios por todo lo recibido

El Reconocimiento Social
Enviado por eljosu98   •   9 de Septiembre de 2013   •   699 Palabras (3 Páginas)   •   57.182 Visitas

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Valores y Principios Fundamentales de la Vida
Social
November 4, 2015

                                          El entendimiento de los valores éticos


como los principios

objetivos, basados en la naturaleza del hombre, que ordenan su comportamiento hacia la felicidad y
el bien.

La afirmación del valor singular, absoluto y único de cada ser humano, dotado de una dignidad y
unos derechos inviolables, creado por Dios a su imagen y semejanza y llamado a una vida
trascendente. La afirmación, igualmente, de lalibertad de las conciencias y de la responsabilidad de la
persona como puntos de partida de cualquier consideración ética.El reconocimiento de la sociabilidad
natural del ser humano y de los principios básicos ordenadores de la vida social, de la que la familia
es núcleo básico: bien común, solidaridad y subsidiariedad. En este marco y desde el protagonismo y
la autonomía de la sociedad civil, los poderes públicos -gobernantes, jueces y legisladores- se
justifican por su servicio al bien común, la libertad y la justicia, fuera de toda forma de corrupción o
sectarismo ideológico.

Principios Fundamentales de la Vida Social

1)Subsidiaridad

Para que la subsidiaridad funcione es necesario que los grupos sociales sea fuertes estos se refieren
hacer unidos para tener unas relaciones entre individuos y sociedad intermedias las red de esta
relaciones forma un tejido social y constituye la base de una verdadera comunidad de personas. El
principio de la subsidiaridad debemos de conocer todas las personas que es el que nos ayuda y nos
protege de los abusos de las instancias sociales superiores. En este principio demostramos todas las
personas, grupo o familia que tenemos algo que ofrecerle a la sociedad. Si no practicamos este
principio se anula la libertad de iniciativa para desarrollar algún proyecto que sea beneficiario a la
comunidad. La realizada política y social es un país corresponde a la actuación del principio de la
subsidiaridad por medio del respeto y la promoción afectiva la valoración de la asociaciones son
fundamentales para todos aquellos organismos sociales.

2) Solidaridad     

      

La solidaridad es aquella que refleja sociabilidad humana e igualdad de


todos en dignidad y derechos hoy en día existe una solidaridad entre el
hombre y los pueblos por medio de las vías de la comunicación ya sea
por telecomunicaciones. Por medio del comercio esto es el inicio de la
historia que existe en relaciones entre personas lejanas de otros países.
El proceso acelerado de interdependencia debe ser desarrollado para
evitar injusticias nefastas de forma de explotación o de opresión o de
corrupción que influyen negativamente en la vida interna o internacional
de muchos estados. El principio social y virtud moral en la relación de
interdependencia del hombre y los pueblos deben transformarse en
relaciones verdaderas de propia de solidaridad ético social la reglas y
las leyes de modificación de ordenamiento deben ser superadas y
transformadas en estructuras de solidaridad ya que así existirá el valor
del principio social ordenador de las instituciones. Por el bien del prójimo
y de todos debe existir una verdadera y propia virtud moral para que
todos seamos responsable de todo para que la solidaridad se eleve al
rango de la virtud social fundamental.

3) Participación

La participación es el actuar cuando podemos ser fichas clave en un conjunto. Participar es aportar lo
que podemos dar, cuando es necesario para llegar a un fin en conjunto. Por ejemplo, en clase, nuestra
participación con preguntas al profesor y aclaración de dudas, es lo que permite el mejor
entendimiento propio y el de los compañeros a nuestro alrededor.

La participación, nos ayuda a dar lo mejor de nosotros para conseguir un propósito, nos
permite aportar algo positivo a un grupo, impactar a otros con lo que tenemos dentro.

Participar significa en primer lugar, ser parte constituyente de un proyecto común, lo cual implica por
otro lado, ser reconocido como sujeto de derecho a participar. Esta concepción se olvida muchas
veces, al constatar que mucha gente no es considerada como parte de la sociedad y más bien se le
otorga un carácter secundario ya sea por sus carencias o por sus diferencias socioculturales y
económicas. Los educadores y adultos que tenemos adolescentes a nuestro lado debemos saber crear
espacios de comunicación para que puedan expresarse, para que puedan exteriorizar aquello que
piensan sobre algo.
 

4) La Verdad

La verdad es un principio vinculado a la honestidad, que implica la actitud de mantener


en todo momento la veracidad en las palabras y acciones. Ser sincero es decir siempre la
verdad. Parece tan sencillo, pero resulta difícil para algunas personas. ¿Cuántas veces
utilizamos esas “mentiritas” en circunstancias que consideramos poco importantes?
Como decir que hemos realizado parte de una tarea, cuando aún no hemos comenzado, o
inventar cualquier excusa para justificar que no hemos hecho algo. Una pequeña mentira
llevará a otra más grande y así sucesivamente... hasta que nos descubren.

La palabra no constituye el medio único y visible de este valor; también se evidencia en nuestras
actitudes, como cuando aparentamos ser una persona que no somos, para sacar provecho en
diferentes circunstancias: trabajo, amistad, negocios, círculo social. Mostramos una personalidad
ficticia: inteligentes, simpáticos, educados, de buenas costumbres. Al final, eso se descubre
produciendo una gran desilusión: “no era como yo pensaba”, “creí que era diferente”, “si fuese
sincero, sería otra cosa”.
 5) La Libertad

La libertad es un concepto abstracto de difícil definición; en principio, está vinculada a la


facultad que posee todo ser vivo para llevar a cabo una acción de acuerdo a su propia voluntad.
 

Un ser libre no está atado a la voluntad de otros de forma coercitiva. La


libertad garantiza el respeto por la voluntad individual e implica que cada uno debe
hacerse responsable de sus actos. Se conoce como libertinaje a la libertad absoluta, lo
cual lleva inevitablemente al descontrol social.Por ejemplo: una persona puede hacer uso
de su libertad para crear un negocio y obtener, a través de la actividad comercial, los
recursos que le permitan subsistir. Esa libertad, sin embargo, está limitada por la Ley, que
le prohíbe vender productos que no cumplan una serie de requisitos y que lo obliga a
pagar impuestos. Estas imposiciones, sobra la aclaración, exceden la voluntad del sujeto;
sin embargo, dada la forma en la que los seres humanos organizamos nuestra vida, no
atentan contra su libertad.Esto deja en evidencia una cuestión muy particular: no existe la
libertad absoluta. Al respecto, existen diversas posturas, pero ninguna que asegure la
posibilidad de mantener vigentes nuestros principios morales y éticos al mismo tiempo
que rompamos con nuestras barreras invisibles y actuemos con total soltura a cada paso.
En esos códigos, inventados por nuestra especie, reside la razón (por muchos irrefutable)
de los límites de la libertad.

 6) La Justicia

¿Qué es justo y qué no? Difícil saberlo y definirlo. La justicia depende de los valores de una sociedad
y de las creencias individuales de cada persona.

El concepto tiene su origen en el término latino iustitĭa y permite denominar a la virtud cardinal que
supone la inclinación a otorgar a cada uno aquello que le pertenece o lo concierne. Puede entenderse
a la justicia como lo que debe hacerse de acuerdo a lo razonable, lo equitativo o lo indicado por
el derecho.

Por ejemplo: “Quiero que haya justicia y que los culpables sean condenados”, “¡No hay justicia en
el mundo! Trabajo diez horas por día y apenas me alcanza para comprar comida”, “Ninguna sociedad
puede alcanzar la paz si no tiene justicia”.

Por otra parte, la justicia hace referencia al Poder Judicial y a las sanciones o penas. De esta forma,
cuando la sociedad “pide justicia” frente a un crimen, lo que hace es pedir al Estado que garantice
que el crimen sea juzgado y castigado con la pena que se merece de acuerdo a la ley vigente.

En materia de la religión, la justicia es un atributo que pertenece a Dios y que le permite ordenar las
cosas de acuerdo a merecimientos. La justicia divina, por lo tanto, está vinculada a las disposiciones
de la divinidad para recompensar o castigar a cada persona.

7) La Caridad

La caridad es la virtud reina, el mandamiento nuevo que nos dio Cristo, por lo tanto es la base de
toda espiritualidad cristiana. Es el distintivo de los auténticos cristianos.
La caridad es la virtud sobrenatural por la que amamos a Dios sobre todas las cosas y al prójimo
como a nosotros mismos por amor a Dios. Es la virtud por excelencia porque su objeto es el mismo
Dios y el motivo del amor al prójimo es el mismo: el amor a Dios. Porque su bondad intrínseca, es la
que nos une más a Dios, haciéndonos parte de Dios y dándonos su vida. 1 Jn. 4, 8              

La Caridad le da vida a todas las demás virtudes, pues es necesaria para que éstas se dirijan a Dios,
Ej. Yo puedo ser amable, sólo con el fin de obtener una recompensa, sin embargo, con la caridad, la
amabilidad, se convierte en virtudes que se practica desinteresadamente por amor a los demás. Sin la
caridad, las demás virtudes están como muertas.

La caridad es un don de Dios que nos permite amar en medida superior a nuestras posibilidades
humanas. La caridad es amar como Dios, no con la perfección que Él lo hace, pero sí con el estilo
que Él tiene. A eso nos referimos cuando decimos que estamos hechos a imagen y semejanza de
Dios, a que tenemos la capacidad de amar como Dios.

Hay que amar a Dios sobre todas las cosas. Si el objeto del amor es el bien, es decir cuando amamos,
buscamos el bien, y si Dios es el “Bien” máximo, entonces Dios tiene que ser el objeto del amor.
Además, Dios mismo es quien nos ordena y nos recompensa con el premio de la vida eterna.

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Principio (ética)
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Los principios son reglas o normas que orientan la acción de un ser humano cambiando las
facultades espirituales racionales. Se trata de normas de carácter general y universal, como, por
ejemplo: amar al prójimo, no mentir, respetar la vida de las demás personas, etc. Los principios
morales también se llaman máximas o precepto constitucional.

Los principios éticos son declaraciones propia de del ser humano, que apoyan su necesidad de
desarrollo y felicidad, los principios son universales y se los puede apreciar en la mayoría de las
doctrinas y religiones a lo largo de la historia de la humanidad.

Immanuel Kant fundamenta la ética en la actividad propia de la razón práctica. Considera


principios aquellas proposiciones que contienen la idea de una determinación general de la
voluntad que abraza muchas reglas prácticas. Los clasifica como máximas si son subjetivos o
leyes si son objetivos.1

Los principios éticos son declaraciones propias del ser humano, que apoya su necesidad de
desarrollo y felicidad. Se hace un principio ético como consecuencia del descubrimiento humano
para catalogar una acción beneficiosa o perjudicial para sí mismo o su raza. Estas declaraciones
guían su conducta, su percepción de la realidad y su pensamiento.2

Por otro lado, Stephen R. Covey define los principios como faros y como leyes naturales que no
se pueden quebrantar. Tal como observó Cecil B. de Mille en torno a los principios contenidos
en su película "Los Diez Mandamientos": "Nosotros no podemos quebrantar la ley. Sólo
podemos quebrantarnos a nosotros mismos y en contra de la ley". Así, la "realidad objetiva", el
territorio del ser humano, está compuesto por principios (faros) que controlan el desarrollo y la
felicidad humana. Son en sí, leyes naturales enraizadas en la estructura de todas las sociedades
civilizadas a lo largo de la historia y de aquellas instituciones que han perdurado. Algunos de
estos principios son la rectitud, integridad, honestidad (Estos dos últimos crean los cimientos de
la confianza), la dignidad humana, el servicio o idea de contribuir, el potencial, entre otros. Tales
principios son verdades profundas, de aplicación universal. Se aplican a los individuos, las
familias, los matrimonios, y organizaciones de todo tipo. Es decir, son directrices para la
conducta humana que han demostrado tener un valor duradero, permanente. Para captar su
naturaleza únicamente basta con considerar vivir una vida basada en sus opuestos tales como la
mala fe, el engaño, la bajeza, la inutilidad, la mediocridad, entre otros.

11 tipos de valores fundamentales en la vida


social
Adriana Morales
Licenciada en Letras

Los valores son las cualidades que nos impulsan a actuar de una u otra forma, a determinar
de manera crítica qué consideramos correcto o incorrecto e, incluso, a estimar como
positiva o negativa una situación, individuo u objeto.

Por ello, los valores forman parte de nuestros principios como individuos, nos caracterizan y, de
igual manera, nos relacionan con las personas de nuestro alrededor, con quienes compartimos
muchas similitudes.

Cada persona tiene establecida una escala de valores en la que determina cuáles son las posturas
y conductas que debe tomar según sus principios o situación en la que se encuentre, a fin de
llevar una vida más armoniosa con quienes la rodean.

Sin embargo, aunque existe un gran número de valores compartidos, cada persona le atribuye un
orden de importancia diferente. Por ejemplo, en un grupo de amigos todos valoran el sentido de
amistad, pero para algunos será más importante el respeto y la lealtad, y para otros la confianza y
la honestidad.

En este sentido, nos encontramos con unos valores que son compartidos y otros particulares,
que responden, por ejemplo, a un orden social, cultural, organizacional o religioso.

Los primeros valores que aprendemos son los que nos enseñan en nuestras familias, por ejemplo,
el amor, el respeto y la gratitud.

Luego, a medida que nos integramos en la sociedad, conocemos y aprendemos otros tipos de
valores como los valores humanos, sociales, culturales o éticos, que complementan nuestra lista
de valores personales, virtudes y cualidades.

Cabe mencionar que, aunque los valores tengan una connotación positiva, también existe una
serie de antivalores o valores negativos sobre los cuales muchas personas determinan sus
conductas y acciones, como el egoísmo o el irrespeto.

Los valores y su esencia son estudiados por la axiología, una rama de la filosofía.

A continuación se presentan los tipos de valores más importantes y reconocidos por las personas
a través de sus relaciones personales, actividades y espacio en el que se encuentran.

Ver también Socialización.

Valores morales

Los valores morales están compuestos por un conjunto de normas y costumbres que se trasmiten
desde la sociedad a los individuos, a fin de que sean respetadas y cumplidas. Estos valores
buscan mantener el equilibrio de las buenas conductas de las personas para que diferencien lo
bueno y lo malo, así como, lo justo y lo injusto.

Valores éticos

Los valores éticos conforman unas guías de comportamiento que busca regular la conducta de los
individuos en la sociedad y se relacionan con los valores morales. Entre los valores éticos, se
pueden mencionar el respeto, la integridad, la justicia, la equidad, entre otros.

Valores universales

Los valores universales abarcan todas aquellas cualidades y principios que se consideran y
reconocen como positivos y correctos por todas las personas. Estos valores son transversales en
la sociedad y no están limitados por ningún tipo de diferencias culturales.

Los valores universales definen las conductas y normas que nos permiten llevar a cabo una
convivencia armoniosa, respetuosa, tolerante e integradora entre todos los individuos que nos
rodean sin distinción alguna porque se pueden compartir y fomentar constantemente.

Valores humanos

Son valores humanos aquellos valores compartidos que establecen los principios y regulan las
acciones de las personas, a fin de alcanzar una convivencia saludable entre los individuos. Los
valores humanos no se ven limitados por ningún tipo de barrea cultural o religiosa, ya que su
propósito es generar bienestar a través del respeto, la solidaridad, la libertad, entre otros.

Valores culturales

Se conoce como valores culturales el conjunto de creencias, costumbres, lenguas y tradiciones


compartidas y que identifican a un grupo de personas. Los valores culturales establecen el
sentido de pertenencia que una persona tiene con respecto a su comunidad, pueblo, ciudad y país.

Estos valores son propios y exclusivos de un grupo de personas, de allí que establecen la
identidad cultural de los individuos.

Valores sociales

Los valores sociales son el conjunto de valores reconocidos en una sociedad y que determinan el
comportamiento social de las personas que conforman una comunidad.

Los valores sociales pretenden fortalecer las relaciones humanas y alcanzar el equilibrio del
bienestar social a través de las cualidades que se consideran positivas como el respeto, la justicia,
la amistad, entre otros.
Valores religiosos

Los valores religiosos están compuestos por aquellas conductas establecidas como correctas
según la religión o los dogmas que cada individuo siga. Estos valores no son impuestos por la
sociedad, sin embargo, conllevan a las cualidades y virtudes que se consideran como correctas en
la sociedad como, por ejemplo, la caridad, la solidaridad, el amor, entre otras.

Valores familiares

Los valores familiares están compuestos por una serie de principios, creencias y costumbres que
se enseñan en el hogar y que son transmitidas de generación en generación.

En familia, las personas aprenden qué es el amor, la unidad, el respeto, el sentido de pertenencia
y los lazos familiares, entre otros. Son valores de gran importancia porque constituyen la base de
toda sociedad.

Valores personales

Se denominan valores personales aquellos que cada persona considera como importantes para
cubrir sus deseos y necesidades. Por esta razón, los valores personales están adaptados a cada
individuo y definen su personalidad, estilo de vida, conducta, objetivos, entre otras cosas.

Estos valores son variables en el tiempo según las experiencias o necesidades, y parten de la idea
de actuar bajo aquellas acciones que se consideren correctas y positivas.

Valores cívicos

Los valores cívicos son aquellas conductas que se consideran positivas para el buen y continuo
desarrollo de la sociedad. Estos valores son reconocidos por diversos grupos sociales y
transmitidos de una generación a otra, por tanto, también forman parte del legado cultural social.

Valores de la democracia

Los valores de la democracia son aquellos que buscan establecer el orden social y progreso de
los individuos. Están compuestos por valores éticos y sociales que buscan fomentar los
principios de la democracia, la comprensión política, la libertad de pensamiento y la igualdad de
derechos, entre otros.

Valores empresariales

Se llaman valores empresariales todos aquellos valores que definen los principios éticos y la
cultura organizacional que identifica a una empresa. Estos valores tienen como propósito generar
mayores rendimientos, un sentido de pertenencia y fomentar la cultura organizacional.
Valores profesionales

Los valores profesionales son los valores que se fundamentan en el conocimiento y la


experiencia de los individuos, todo lo cual les permite tomar decisiones en diversas situaciones
laborales. Estos valores están relacionados con los valores éticos, morales y empresariales

Significado de Principio
Qué es Principio:

Un principio, en su concepto más amplio, es una base de ideales, fundamentos, reglas y/o
políticas de la cual nacen las ideologías, teorías, doctrinas, religiones y ciencias.

Principio viene del latín principium que significa origen, inicio, comienzo. A pesar de aún ser
usado para referirse a un inicio de algo, esta palabra es mayormente usada en un sentido
filosófico moral y ético.

Los principios también son usados para referirse a fundamentos y/o leyes sobre cómo
funciona una ideología, teoría, doctrina, religión o ciencia. Algunos ejemplos son:

 Principio de Arquímedes, en Matemáticas


 Principio de Pascal o Ley de Pascal, en Física
 Principios de Moral, en Religión

Principios Morales versus Principios Éticos

Los principios morales también pueden considerarse un reflejo de nuestro comportamiento


social. Estos comportamientos sociales son definidos por la enseñanza de una determinada
cultura y/o religión.

Los principios éticos, en cambio, reflejan el “adecuado” comportamiento de personas y el uso


de sus conocimientos específicos en áreas profesionales relevantes para la sociedad (ejemplo:
médicos).

Los principios morales junto a los principios éticos componen lo que se llama de Principios del
Ser Humano. Estos Principios, a pesar de ser extremadamente importantes, son una creación
subjetiva de nuestra propia cultura y de nuestra propia religión.

Véase también Ética y Moral

Principios y Valores

Es importante distinguir la diferencia con los valores. Los valores son los que determinan las
prioridades dentro de nuestro estilo de vida (ejemplo: éxito, eficiencia, familia, empatía).
Se considera una persona con Principios, aquella que vive sus valores sintonizados con sus
principios morales y éticos.

Véase también Valores

Principio Activo

En farmacéutica, un principio activo es la sustancia o materia que provoca el efecto deseado


en un medicamento. Por ejemplo, el principio activo de la aspirina (marca de un medicamento)
es el ácido acetilsalicílico o AAS.

La sustancia o materia de un principio activo puede ser de cualquier naturaleza, tanto química
como humana, vegetal y/o animal.

La sociedad es la cuna del ser humano. Es por medio de ella, que nosotros, podemos
desarrollarnos como tal; ya en la antigüedad, se tomaban muy en serio el tema de la sociedad, y
fue así como Aristóteles, en la antigua Grecia antes del nacimiento de Cristo, manifestaba de que
el hombre era un ser social por naturaleza. Ya que éste, es un ser perfectible y necesita de la
sociedad para perfeccionarse. Aparte, somos seres dignos, por lo que somos un fin en sí mismo y
no tan solo un medio, por lo que la sociedad nos debe tratar con dignidad. Por esto la sociedad
está hecha para el hombre; sin ir más lejos no debemos olvidad que somos nosotros quienes la
conformamos. Pero toda sociedad, debe tender al bien común y no al bien público, lo que el
mismo Aristóteles manifestaba. Esto, ya que el bien público, es el bien de muchos, pero no de
todos. En cambio, el bien común, es lo justo para todos. Como somos seres únicos y dignos,
merecemos el todo, pero ese todo, debe de ser, para todos. O sea, cada integrante de la sociedad,
debe recibir ese todo. Por lo mismo, el fin último de toda sociedad, según esta corriente de
pensamiento, es el bien común.

Muchos tratados han sido escritos, en nombre de la sociedad. Uno de los que más fuerte marcó,
el rumbo de la sociedad, fueron los contractualistas. Aquellos autores, como Jobbes, que
pregonaban el contrato social. O sea, que el hombre no era un ser social por naturaleza, sino que
por necesidad. Ya que el hombre requería del estado, para salvaguardar la propiedad privada. Ya
que a veces, llegaba el punto, en que el resto de los ciudadanos, no respetaba lo ajeno.
Principalmente los bienes muebles, por lo que el ser humano, requería del estado para que los
protegiera. Por lo mismo, se firmaba un acuerdo o contrato tácito, en el cual se cedían ciertos
derechos, en pos de que el estado, cuidara de la preservación, de la propiedad privada. Esta
teoría, fue sumamente controversial en su época, ya que echaba por tierra las teorías clásicas de
sociedad.

Pero más adelante, acercándose al siglo XXI, se volvió a las ideas más clásicas, defendiéndolas y
postulando nuevamente, de que el ser humano es un ser social por naturaleza. La sociedad, le es
algo propio, por derecho y no por un contrato. Pensemos, en una persona, que no cuenta con
bienes. Por ende, bajo la postura de Jobbes, aquella persona, no es parte de la sociedad. Es ahí,
que se retoma la idea, de que somos seres dignos de manera intrínseca. Por lo que merecemos ser
parte de la sociedad.

De la misma forma, recorriendo las variadas definiciones para sociedad, podemos decir que es
todo grupo humano que comparte un mismo lugar geográfico. En el cual, las creencias, la
cultura, la religión y la historia, se comparten de manera común. La sociedad en sí, es parte de
los estudios de la sociología, antropología y otras ciencias. Las cuales estudian tanto al ser
humano, como ser y a la sociedad, como un conjunto de seres. Es por lo mismo, que estas
ciencias pueden imprimir fotografías clarificadoras, de aquello que ocurre en una sociedad,
mirando un espacio de tiempo determinado.

Otra forma de ver a la sociedad, es la agrupación de personas, detrás de una organización


comercial o sin fines de lucro. En el primer caso, podemos ver las sociedades anónimas o las
limitadas. En el segundo, las corporaciones y las fundaciones. Pero esto es materia de otros
artículos, que podremos ver en la sección de negocios.

LA SOCIEDAD Y SUS CLASIFICACIONES

Concepto

La sociedad, en un sentido amplio, es un conjunto de individuos, pueblos, naciones, etc. En un


sentido estricto, cuando se habla de sociedad, se hace referencia a un conjunto de personas que
poseen una misma cultura y tradiciones, y se ubican en un espacio y tiempo determinados, todo
hombre está inmerso en la sociedad que lo rodea, la cual influye en su formación como persona.
Este concepto no sólo es aplicable a la raza humana, puesto que hay sociedades de animales,
como por ejemplo de hormigas.

Jurídicamente, la sociedad es un acuerdo, entre dos o más personas, con normas, derechos y
obligaciones, proporcionales a todos sus integrantes; la misma, organizada por sus miembros,
surge con fines económicos.

La sociedad humana surgió como una solución para satisfacer las necesidades del hombre, a
través de la ayuda mutua; es por ello, que a través de la sociedad, el hombre puede educarse,
conseguir empleo, y formar una familia, entre otras miles de posibilidades. Pero éste no es el
único fin de la sociedad, ya que además, sirve como estructura para la organización y beneficia la
relación entre los individuos.

Antiguamente, en la prehistoria, la sociedad estaba organizada jerárquicamente, y la movilidad


social era inconcebible, es decir, que si una persona nacía en un rango muy bajo de la sociedad,
jamás se movería de esa rango; el progreso estaba negado. Posteriormente, los griegos, en
Atenas, comenzaron a desprenderse de aquél absolutismo, dando origen a la democracia, una
democracia en la cual sólo tenían participación los considerados ciudadanos atenienses.

Fue con la revolución francesa, que la movilidad social se hizo un hecho, y actualmente, la gente
puede ascender socialmente, siendo visto esto como algo cotidiano. Esta revolución hizo
aparecer nuevas formas de organización, como por ejemplo, el comunismo, donde el estado tiene
gran intervención o el anarquismo, en el cual es estado no existe, y las personas son plenamente
libres.

Actualmente, la mayoría de las sociedades del mundo, son capitalistas, y el ascenso o descenso
social se ve afectado por la cantidad de dinero de la cual se disponga; así, dentro de estas
sociedades vagan los marginados, quienes no tiene dinero, y escasean de recursos para
conseguirlo.

Análisis y criterios de la sociedad

Las sociedades humanas son entidades poblacionales, considerando los habitantes y su entorno
interrelacionados en un proyecto común, lo que les da una identidad de pertenencia. Así mismo,
el término significa un grupo con lazos económicos, ideológicos y políticos.

La sociedad se ha convertido en una realidad compleja y multidimensional. Comprender los


acontecimientos y procesos que vivimos no es una tarea fácil. Y, sin embargo, es algo urgente
para quien ha de vivir en un mundo que cambia constantemente y a un ritmo cada vez más
rápido.

Nuestra sociedad se está convirtiendo en un problema difícil de entender. La complejidad


creciente de las relaciones sociales da lugar a situaciones paradójicas que, cuando menos,
suscitan perplejidad en el ciudadano de a pie. Las tensiones entre los valores declarados y las
prácticas cotidianas son patentes; la identidad cultural de las diversas nacionalidades se intenta
reafirmar a la vez que se transforma inexorablemente; las pretensiones de igualdad social
originan nuevas desigualdades; el derecho a la diferencia amenaza con sumirnos en la
incomunicación en la era de la globalización informativa.

La ética siendo independiente de la vida viene a formar una parte importante de ella, porque
brinda un conjunto de normas y valores para el proceder recto de una sociedad, cada sociedad en
particular toma estas normas y les da determinada relevancia a los diferentes valores
dependiendo de lo que es importante para cada una de acuerdo con su desarrollo social.

Es el derecho de cada individuo de una sociedad cumplir con las normas y leyes que establece la
nación y el estado está en el deber de contribuir suministrando los recursos que hacen falta en la
población para así mantener o conservar un equilibrio social entre ambos

CARACTERÍSTICAS: