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Estrofas para practicar

de cuanto simple amé: rompí los lazos.

Buscando mis amores


Ven y verás al grande fin que aspiro,

iré por esos montes y riberas;


antes que el tiempo muera en nuestros brazos.

ni cogeré las flores,


(Andrés Fernández de Andrada: Epístola moral a Fabio)

ni temeré las fieras,

y pasaré los fuertes y fronteras.


Una tarde parda y fría

(San Juan de la Cruz)


de invierno. Los colegiales

estudian. Monotonía

En el balcón un instante
de lluvia tras los cristales.

nos quedamos los dos solos.


(Antonio Machado: Recuerdo infantil)

Desde la dulce mañana

de aquel día, éramos novios.


Mi voluntad se ha muerto una noche de luna

(Juan Ramón Jiménez: Adolescencia)


en que era muy hermoso no pensar ni querer...

Mi ideal es tenderme, sin ilusión ninguna...

Quiero fer una prosa en román paladino,


De cuando en cuando un beso y un nombre de mujer.

en el cual suele el pueblo fablar a su vecino;


(Manuel Machado: Adelfos)

ca non so tan letrado por fer otro ladino;

bien valdrá, como creo, un vaso de bon vino.


Hombres necios que acusáis

(Gonzalo de Berceo: Milagros de Nuestra Señora)


a la mujer sin razón,

sin ver que sois la ocasión

¿Es por ventura menos poderosa


de lo mismo que culpáis.

que el vicio la virtud, o menos fuerte?


(Sor Juana Inés de la Cruz)

No la arguyas de flaca y temerosa.

La codicia en las manos de la suerte


Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo,

se arroja al mar, la ira a las espadas,


botón de pensamiento que busca ser la rosa;

y la ambición se ríe de la muerte.


se anuncia con un beso que en mis labios se posa

¿Y no serán siquiera tan osadas


al abrazo imposible de la Venus de Milo.

las opuestas acciones, si las miro


(Rubén Darío: Yo persigo una forma)
de más ilustres genios ayudadas?

Ya, dulce amigo, huyo y me retiro