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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA

UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL “RÓMULO GALLEGOS”

ÁREA CIENCIAS DE LA SALUD

PROGRAMA DE RADIODIAGNÓSTICO

LA PERSONALIDAD Y SUS TRASTORNOS

Tutor: Autor:

Carmen Ascanio Luisa Abreu C.I: 27.864.509

2 do año sección “8”

Marzo, 2020
INTRODUCCIÓN:

La palabra personalidad describe en profundidad esquemas y conductas integradas que el


individuo percibe, relaciona y piensa sobre sí mismo y los demás. Los rasgos de la
personalidad son características principales no necesariamente patológicas, aunque ciertos
estilos pueden ocasionar problemas interpersonales. Se trata de patrón de comportamiento
rígido, inflexible y mal adaptado lo suficientemente graves como para ocasionar
dificultades interpersonales, escolares, sociales y laborales Un individuo puede ser
demasiado dependiente, otro retador y agresivo; alguien más, muy tímido y evitar el
contacto social; también hay quienes se preocupan más por su aspecto y por enriquecer su
adorado yo que por relacionarse con honestidad y profundidad con los demás .sin embargo,
a estas personas no se les diagnosticaría un trastorno de la personalidad a menos que sus
patrones de conductas fuesen persistes, penetrantes y disfuncionales.
LA PERSONALIDAD Y SUS TRASTORNOS:

La personalidad podría definirse como el conjunto de pensamientos, sentimientos y forma


de actuar que caracteriza a una persona y que la diferencia de las demás. Integra cómo cada
persona se ve a sí misma, interpreta el mundo que le rodea y actúa en función de ello. Al
nacer, ya presentamos ciertas características propias, que junto con factores ambientales y
las circunstancias que nos rodean, harán que se desarrolle y se consolide un conjunto de
características que nos hace únicos.

Este conjunto de características se consideran cualidades o rasgos de la personalidad, y


presentan cierta estabilidad a lo largo del tiempo y a través de las situaciones, lo que hace
que su manifestación sea en mayor o menor grado predecible.

Esta posibilidad de predicción es la que nos permite tener expectativas sobre el


comportamiento que otros pueden tener en una situación determinada.

¿CUÁNDO HABLAMOS DE UN TRASTORNO DE PERSONALIDAD?:

Podemos definir el trastorno de personalidad como una afección mental que se caracteriza
por una forma de pensar, sentir y comportarse que interfiere de manera muy significativa en
muchas de las áreas de su vida (afectiva, familiar, laboral, etc.) y en la vida de las personas
de su entorno, entrando en conflicto con lo que culturalmente sería de esperar de esa
persona en su ambiente.

Estos patrones de conducta son permanentes a lo largo del tiempo, son inflexibles,
desadaptativos y aparecen generalmente en la adolescencia o principio de la edad adulta.

No podemos hablar de los mismos síntomas y consecuencias en todos los trastornos de


personalidad, cada uno de ellos presenta sus características diferenciales y para entenderlos
en profundidad es necesario detenerse en cada uno de ellos. Aunque una característica que
todos tienen en común es la presencia de problemas interpersonales.

En la mayoría de estos trastornos existen complicaciones asociadas como trastornos de


alimentación, drogodependencias o trastornos del estado de ánimo, que agravan el
problema y dificultan su diagnóstico y abordaje terapéutico.

CLASIFICACIÓN:

Un trastorno de la personalidad, según el DSM-IV es un patrón permanentemente inflexible


de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas
de la cultura del sujeto, tiene su inicio en la adolescencia o principio de la edad adulta

Se clasifican en tres grupos o clusters:

GRUPO A:

• Trastorno paranoide de la personalidad: Presentan desconfianza y suspicacia general,


preocupación por dudas no justificadas, rencorosos, sospechas de infidelidad…

• Trastorno esquizoide de la personalidad: Personas “solitarias”. Caracterizados por una


tendencia al distanciamiento de las relaciones sociales.

• Trastorno esquizotípico: Aquellos que presentan ideas delirantes de referencia,


pensamiento mágico, supersticiones, con un comportamiento o apariencia peculiar o
excéntrica.

GRUPO B:

• Trastorno antisocial: Desprecio y violación de los derechos de los demás. También


conocido como sociopatía o trastorno disocial. Irritabilidad y agresividad, indicados por
peleas físicas o agresiones.
• Trastorno límite de la personalidad: Incapacidad de mantener relaciones personales
estables y la alternancia extrema de idealización y devaluación, además de impulsividad y
tendencia a amenazas suicidas recurrentes entre otras características.

• Trastorno histriónico: Su comportamiento siempre está motivado a la búsqueda de


atención. Estas personas no se sienten cómodas o se sienten despreciadas cuando no son el
centro de atención.

• Trastorno narcisista: Patrón general de grandiosidad, necesidad de admiración y falta de


empatía. Cree que “es especial”, por lo que exige una admiración excesiva. Tiende a
envidiar a los demás.

GRUPO C:

• Trastorno de la personalidad por evitación: Caracterizados por inhibición social e


hipersensibilidad a la evaluación negativa, sentimiento de inferioridad y miedo a las
críticas.

• Trastorno por dependencia: Necesidad general y excesiva de que se ocupen de uno.


Temores de separación y dificultades para la toma de decisiones cotidianas. Intensa
preocupación por el abandono y tener que cuidar de sí mismo.

• Trastorno obsesivo-compulsivo: Preocupación desproporcionada por el orden,


perfeccionismo y control mental e interpersonal inflexible.

• Trastorno de la personalidad no especificado: Comprende aquellos trastornos de la


personalidad que no cumplen los criterios para incluirse en un grupo específico, como el
trastorno depresivo o trastorno pasivo-agresivo.
DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD:

Evolución a través de las diferentes etapas vitales:

Para establecer una cronología de las etapas del desarrollo de la personalidad resulta
interesante partir de la clasificación de las principales etapas vitales. Partiendo de ellas
como referencia, veamos de qué manera se va desarrollando la estructura psicológica de los
seres humanos.

1. Los primeros momentos:

En el momento en que un bebé nace no podemos considerar que tenga una personalidad
marcada, ya que el nuevo individuo no ha tenido experiencias concretas que le hagan ser,
pensar o actuar de una manera determinada. Sin embargo, sí que es cierto que según pasan
los días vamos viendo cómo el niño o niña tiene una tendencia a comportarse de una
manera determinada: por ejemplo, podemos observar si llora mucho o poco, cómo se
alimenta o si responde al tacto con miedo o curiosidad.

Estas primeras características forman parte de lo que se viene a llamar temperamento, el


cual forma parte de la constitución innata de la persona y que posteriormente puede ser
moldeado mediante el aprendizaje. El temperamento tiene base biológica y proviene
principalmente de la herencia genética de nuestros antepasados. Siendo un componente
vinculado principalmente a la afectividad, se trata de un componente primigenio que va a
actuar como base para la construcción de la personalidad.

2. Infancia:

Según el sujeto va creciendo, va desarrollando poco a poco diferentes capacidades


cognitivas y físicas que le van a permitir captar la realidad, empezar a intentar entender
cómo funciona el mundo y cómo el propio ser puede influir y participar en él.
Esta etapa se caracteriza por la adquisición de valores, creencias y normas provenientes del
exterior, de una manera inicialmente imitativa y con pocos tintes críticos. La personalidad
empieza a formarse según las características del temperamento van siendo confrontadas a la
realidad, adquiriendo patrones de comportamiento y maneras de ver mundo y formándose
el carácter.

En esta etapa la autoestima tiende a ser inicialmente elevada debido al elevado nivel de
atención que se suele prodigar al menor en el entorno familiar. Sin embargo, en el momento
de la entrada al mundo escolar tiende a disminuir, debido a que se deja atrás el entorno
familiar para entrar en uno desconocido en el que confluyen numerosos puntos de vista.

3. Pubertad y adolescencia:

La adolescencia, el punto en que pasamos de ser niños a ser adultos, es una etapa clave en
la formación de la personalidad. Se trata de una etapa vital compleja en que el organismo se
encuentra en proceso de cambio, al tiempo que se aumentan las expectativas respecto al
comportamiento del individuo y este empieza a experimentar diferentes aspectos y
realidades.

Se trata de un momento vital caracterizado por la necesidad de diferenciarse, siendo


frecuente que aparezca una ruptura o separación respecto a los adultos al cargo y un
cuestionamiento continuo de todo lo que hasta entonces se le ha inculcado.

Se aumenta el número de entornos en los que la persona participa, así como el número de
personas con las que interactúa, propiciando junto a los cambios hormonales y el aumento
en la capacidad de abstracción propia de la maduración cognitiva hará que experimente
diferentes roles que le enseñaran que le gusta y que se espera de él o ella. Se da una
potenciación de la búsqueda de vinculación social y aparecen las primeras relaciones. El
adolescente busca una identidad propia a la vez que un sentimiento de pertenencia al
entorno social, intentando insertarse como parte de la comunidad y del mundo.
En esta etapa la autoestima tiende a variar producto de las inseguridades y los
descubrimientos propios de la adolescencia, A través de la experimentación el adolescente
va a ir probando diferentes maneras de ver la vida, quedándose e introyectando algunos
aspectos y variando otros. Se busca una identidad propia, búsqueda que con el tiempo
cristaliza en una personalidad diferenciada.

4. Adultez:

Se considera que es a partir de la adolescencia cuando podemos hablar de personalidad


propiamente dicha, habiéndose forjado ya un patrón relativamente estable de conducta,
emoción y pensamiento.

Esta personalidad aún va a variar a lo largo de la vida, pero a grandes rasgos la estructura
va a ser semejante salvo que suceda algún acontecimiento muy relevante para el sujeto que
le empuje a realizar cambios en su manera de visualizar el mundo.

En relación a otras etapas vitales, la autoestima tiende a subir y en general el autoconcepto


del adulto tiende a intentar acercar su yo real con el ideal, por lo que la timidez disminuye,
en caso de haber sido elevada anteriormente. Como consecuencia, deja de tener tanta
importancia lo que los demás opinen de uno mismo, y pueden llevarse a cabo actividades
que en etapas anteriores darían vergüenza.

5. Ancianidad:

Si bien en general la personalidad sigue siendo estable la llegada a la vejez supone la


progresiva vivencia de situaciones como la pérdida de habilidades, actividad laboral y seres
queridos, cosa que puede afectar en gran medida a nuestra forma de relacionarnos con el
mundo. Se registra una tendencia a la disminución de la extraversión y la autoestima.
TRASTORNO PARANOIDES Y SUS CARACTERÍSTICAS:

El trastorno paranoide de la personalidad es un trastorno en el que la persona que lo padece


se siente amenazada exagerada e irracionalmente por los demás. Las personas con trastorno
paranoide piensan que las acciones de otras personas estarán destinadas a hacerles daño,
por lo que actúan con mucha desconfianza hacia ellas aún sin motivos para desconfiar.
Pueden llegar a sentir que todos están en contra de ellos e incluso que tienen planes
maliciosos en donde pueden salir perjudicados. Les cuesta establecer relaciones sólidas y
duraderas debido al alto grado de desconfianza que padecen lo cual, entre otras cosas, trae
consigo una serie de consecuencias en donde se ven afectadas distintas áreas de su vida.

Trastorno paranoide de la personalidad: síntomas y características:

Las personas con trastorno paranoide de la personalidad tienen en común una serie de
características que las identifican. Entre los síntomas o características de la personalidad
paranoide más comunes que presentan, se encuentran las siguientes:

 Sospechan que los demás les van a hacer daño. Tienden a sospechar incluso de
manera injustificada de las personas. Creen que los van a engañar o se van a
aprovechar de ellos. Por ejemplo, si tienen pareja, piensan que puede estar siéndole
infiel, pueden desconfiar de sus amistades y dudar de su lealtad, etc.
 Distanciamiento emocional. Ponen una barrera emocional hacia los demás. Se
comportan de manera fría y sumamente egocéntrica con la finalidad de evitar a toda
costa que les hagan daño.
 Se aíslan de los demás. Evitan tener más contacto con los demás, ya sea con
amistades, compañeros de trabajo, familia, etc. Todo esto debido a su
comportamiento esquivo y distante fundamentado por el miedo a ser herido
emocionalmente.
 Actitud de desprecio injustificado hacia otros. Pueden tener actitudes de
desprecio hacia otras personas incluso cuando la situación no lo amerita y las otras
personas tampoco hayan hecho algo en su contra.
 No confían en los demás. Piensan que las personas con las que se relacionan
pueden traicionarle y compartir sus secretos fácilmente sin su consentimiento.
 Son muy rencorosos. Tienden a guardar rencor y resentimiento hacia los demás. Si
una persona les hace algún desprecio o los hiere de alguna manera, tienden a
exagerar el suceso y a guardarles rencor durante mucho tiempo.
 Se sienten atacados por los demás. Están todo el tiempo a la defensiva y perciben
en las demás intenciones maliciosas en donde piensan que será atacada su
reputación.
 Problemas de salud. Debido a que desconfían de todos e incluso del personal
sanitario, suelen tener constantes problemas de salud, ya que no les gusta acudir a
consulta debido a su desconfianza.
 Dificultades en el área laboral. Les cuesta mantenerse por mucho tiempo en el
mismo lugar de trabajo, sobre todo, cuando tienen que relacionarse constantemente
con muchas personas debido a su actitud tan distante. También pueden sentirse
explotados y desvalorados por sus superiores.

TRASTORNO ESQUIZOIDES Y SUS CARACTERÍSTICAS:

El trastorno esquizoide de la personalidad es una afección poco frecuente en la que las


personas evitan las actividades sociales y continuamente evitan las interacciones con
terceros. También tienen un rango de expresión emocional limitado.
Si tienes trastorno esquizoide de la personalidad, es posible que parezcas solitario o
despectivo con respecto a terceros, y es posible que carezcas del deseo o de la habilidad
para entablar relaciones personales cercanas. Debido a que no sueles mostrar tus
emociones, es posible que parezcas que no te importan las personas ni lo que está
sucediendo a tu alrededor.
Se desconoce la causa del trastorno esquizoide de la personalidad. La terapia
conversacional y, en algunos casos, los medicamentos, pueden ayudar.
Síntomas y características:
Si tienes un trastorno esquizoide de la personalidad, es muy probable que presentes las
siguientes características:

 Prefieras estar solo y elijas realizar actividades solo


 No quieras entablar relaciones cercanas ni disfrutes de ellas
 Te sientas menos en el caso de que desees mantener relaciones sexuales
 Sientas que no puedes tener placer
 Te resulte difícil expresar las emociones y reaccionar adecuadamente ante las
situaciones
 Puedas parecer soso, indiferente o emocionalmente fría ante terceros
 Puedas parecer que careces de motivación y objetivos
 No reacciones ante los elogios o las críticas de terceros

Si bien, por lo general, el trastorno esquizoide de la personalidad comienza en los primeros


años de la adultez, algunas características pueden advertirse durante la infancia. Estas
características pueden hacer que tengas problemas para tener un buen desempeño en la
escuela, el trabajo, a nivel social o en otras áreas de la vida. No obstante, es posible que
tengas un desempeño razonablemente bueno en el trabajo si, la mayor parte del tiempo,
trabajas solo.

TRASTORNO ANTISOCIAL Y SUS CARACTERÍSTICAS:

El trastorno de personalidad antisocial, a veces llamado sociopatía, es un trastorno mental


en el cual una persona no demuestra discernimiento entre bien y mal e ignora los derechos
y sentimientos de los demás. Las personas con trastorno de personalidad antisocial tienden
a hostigar, manipular o tratar a los demás con crueldad o indiferencia. No muestran culpa ni
remordimiento por su conducta.
Las personas con trastorno de personalidad antisocial suelen violar la ley y convertirse en
delincuentes. Pueden mentir, comportarse violenta o impulsivamente y tener problemas con
el consumo de drogas y alcohol. Debido a estas características, las personas que tienen este
trastorno generalmente no pueden cumplir con responsabilidades familiares, laborales o
académicas.
Síntomas:
Los signos y síntomas del trastorno de la personalidad antisocial pueden incluir:
 Desprecio por el bien y el mal
 Mentiras o engaños persistentes para explotar a otros
 Ser insensible, cínico e irrespetuoso con los demás
 Usar el encanto o el ingenio para manipular a otros para beneficio o placer personal
 Arrogancia, sentido de superioridad y ser extremadamente persuasivos
 Problemas recurrentes con la ley, incluidas conductas delictivas
 Violar repetidamente los derechos de los demás a través de la intimidación y la
deshonestidad
 Impulsividad o falta de planificación
 Hostilidad, irritabilidad importante, agitación, agresión o violencia
 Falta de empatía por los demás y de remordimiento por dañar a otros
 Toma de riesgos innecesarios o conducta peligrosa sin tener en cuenta la seguridad
propia o de los demás
 Relaciones pobres o abusivas
 No pensar en las consecuencias negativas de la conducta ni aprender de ellas
 Ser generalmente irresponsable y fallar repetidamente en el cumplimiento de tus
obligaciones laborales o financieras
 Los adultos con trastorno de la personalidad antisocial típicamente muestran
síntomas de trastorno de conducta antes de los 15 años de edad. Los signos y
síntomas del trastorno de conducta incluyen problemas de comportamiento graves y
persistentes, tales como:
 Agresión hacia personas y animales
 Destrucción de bienes
 Engaño
 Robo
 Violación grave de las reglas

Aunque el trastorno de la personalidad antisocial se considera de por vida, en algunas


personas, ciertos síntomas (particularmente la conducta destructiva y delictiva) pueden
disminuir con el tiempo. Pero no está claro si esta disminución es el resultado del
envejecimiento o de una mayor conciencia de las consecuencias de la conducta antisocial.
TRASTORNO OBESIVO-COMPULSIVO Y SUS CARACTERÍSTICAS:

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) tiene un patrón de pensamientos y miedos


irracionales (obsesiones) que te hacen tener comportamientos repetitivos (compulsiones).
Estas obsesiones y compulsiones interfieren en las actividades diarias y causan mucha
angustia.
Tal vez intentes ignorar o detener tus obsesiones, pero eso solo aumenta la angustia y la
ansiedad. En última instancia, sientes la necesidad de realizar actos compulsivos para
intentar aliviar el estrés. A pesar de los esfuerzos para ignorar o eliminar los pensamientos
o necesidades que te molestan, estos vuelven una y otra vez. Esto produce un
comportamiento más ritualista: el círculo vicioso del TOC.
El TOC suele centrarse en determinados temas, por ejemplo, un miedo a contaminarse con
gérmenes. Para aliviar el miedo a contaminarse, puede que te laves las manos
compulsivamente hasta que estén doloridas y agrietadas.
Si tienes TOC, tal vez sientas pena y vergüenza por la enfermedad, pero el tratamiento
puede ser eficaz.

Síntomas:
El trastorno obsesivo-compulsivo en general incluye obsesiones y compulsiones. Sin
embargo, también es posible tener solo síntomas de obsesión o solo síntomas de
compulsión. Puedes darte cuenta o no de que tus obsesiones y compulsiones son excesivas
o no razonables, pero te consumen muchísimo tiempo e interfieren en tu rutina diaria y en
tus actividades sociales o laborales.
Síntomas de obsesión:
Las obsesiones del TOC son pensamientos, impulsos o imágenes repetidos, persistentes e
indeseados, que son invasivos y provocan angustia o ansiedad. Podrías intentar ignorarlos o
deshacerte de ellos poniendo en práctica un ritual o comportamiento compulsivo. En
general, estas obsesiones te invaden cuando intentas pensar o hacer otras cosas. A menudo,
las obsesiones tratan sobre distintos temas, por ejemplo:
 Temor a la contaminación o a la suciedad
 Necesitar que las cosas estén ordenadas simétricamente
 Pensamientos agresivos u horrendos sobre lastimarte o lastimar a otros
 Pensamientos indeseados, por ejemplo, agresivos, o sujetos religiosos o sexuales
Los signos y síntomas de la obsesión incluyen lo siguiente:
 Temor a contaminarse por tocar objetos que han tocado otros
 Dudas sobre si se puso llave a la puerta o si se apagó la estufa
 Estrés intenso cuando los objetos no están ordenados u orientados de una
determinada manera
 Imágenes indeseadas e incómodas en las que te lastimas o que lastimas a otros
 Pensamientos sobre gritar obscenidades o actuar de manera inadecuada, los cuales
son indeseados y te incomodan
 Evasión de situaciones que pueden desencadenar obsesiones, como dar la mano
 Angustia acera de imágenes sexuales desagradables que se repiten en la mente

Síntomas de compulsión:
Las compulsiones del TOC son comportamientos repetitivos que te sientes obligado a
cumplir. Estos comportamientos repetitivos o actos mentales tienen como fin prevenir o
reducir la ansiedad relacionada con tus obsesiones o evitar que suceda algo malo. Sin
embargo, involucrarse con las compulsiones no genera placer y puede aliviar la ansiedad
solo temporalmente.
Puedes establecer reglas o rituales que te ayuden a controlar la ansiedad cuando tengas
pensamientos obsesivos. Estas compulsiones son excesivas y, a menudo, no están
relacionadas de manera realista con el problema que intentan solucionar.
Tal como ocurre con las obsesiones, las compulsiones también son sobre temas
determinados, por ejemplo:
 Lavado y limpieza
 Verificación
 Recuento
 Orden
 Respetar rutinas estrictas
 Exigir garantías

Los signos y síntomas de la compulsión incluyen lo siguiente:


 Lavarse las manos hasta que la piel queda en carne viva
 Verificar varias veces que las puertas están con llave
 Verificar varias veces que la estufa está apagada
 Contar siguiendo determinados patrones
 Repetir en voz baja una plegaria, una palabra o una frase
 Ordenar las latas de modo que estén orientadas hacia el mismo lado
La gravedad varía:
En general, el TOC se inicia en la adolescencia o en la juventud. Los síntomas suelen
manifestarse de manera gradual y varían en cuanto a gravedad durante toda la vida. Por lo
general, empeoran cuando sientes más estrés. El TOC, que generalmente se considera un
trastorno crónico, puede tener síntomas leves a moderados, o puede ser tan grave y
prolongado que incapacita.
RELATO DE EXPERIENCIA VIVIDA EN EL ÁMBITO FAMILIAR.

TRASTORNO ANTISOCIAL:
Juan de 19 años no suele manifestar inclinación por nadie, ni siquiera por sus padres,
parece permanecer indiferente al afecto que se le brinda. Se burla cínicamente de todos y no
intenta disimularlo. Es muy impulsivo y fácilmente irritable. Durante el último año se ha
visto implicado a menudo en peleas, hasta que el mes pasado le detuvieron por romperle la
nariz a un joven en una discoteca. Se necesitaron cuatro agentes de policía para arrestarle y
le encontraron bajo los efectos y en posesión de cocaína. Eso no fue su primer choque con
la ley; a los 13 años le detuvieron por conducir una moto robada y fue rápidamente puesto
en libertad; a los 16, le detuvieron de nuevo por venta de estupefacientes en un parque
público y por intento de violación a una joven. En esa ocasión, fue puesto en libertad con la
obligación de participar en un grupo de reinserción social. Actualmente no trabaja y, desde
el año pasado, vuelve a casa de sus padres de vez en cuando. No tiene ninguna expectativa
sobre su futuro, no quiso estudiar después de la ESO (que terminó con dos años de retraso)
ni logra mantener un trabajo fijo (dice: “me hacen trabajar 12 horas al día por unos duros”).
Durante el periodo escolar fue protagonista de diferentes episodios de acoso y maltrato.
Nunca ha mostrado ningún remordimiento durante los juicios en tribunal. ni ha intentado
justificar sus conductas tanto en presencia del juez como de los profesionales que le han
entrevistado. Su mirada es cínica y agresiva. Estas características de Juan hacen pensar que
puede presentar un Trastorno Antisocial de Personalidad (TPAS).

RELATO DE EXPERIENCIA VIVIDA EN EL ÁMBITO SOCIAL.

TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO:
Martín es un niño de 11 años, hijo único que vive con su madre (separada de su padre desde
que Martín tenía 2 meses). El nivel sociocultural de la familia es medio y la relación de los
padres entre sí es positiva, mostrando un buen nivel de comunicación
Hace 2 años Martín presenció un ataque al corazón que sufrió su abuela materna. Por
motivos de organización familiar tuvo que permanecer junto con su madre mucho tiempo
en el hospital. Su abuela estuvo mucho tiempo ingresada, con complicaciones médicas. Sus
padres observan que desde entonces Martín aumenta las quejas por dolencias físicas
(dolores de estómago, cabeza, no poder dormir) y empieza a verbalizar miedos (sobretodo
"a que pudiera sufrir situaciones traumáticas tanto él como alguno de los miembros de su
familia"). Aunque Martín ha sido desde pequeño un niño miedoso, es a partir de esa
experiencia familiar cuando se intensifica esa tendencia de manera generalizada: temor ante
cosas novedosas, a carteles de hospital, preocupaciones injustificadas por su rendimiento
académico, etc.
No existen datos importantes en su desarrollo evolutivo, salvo que sus padres lo describen
desde bebé como inflexible ante los cambios y con tendencia a reaccionar con sentimientos
desmedidos. Actualmente es un niño brillante en el colegio y buena motivación por
aprender, aunque sus relaciones con los compañeros son poco satisfactorias ya que se siente
rechazado por los otros niños.
Coincidiendo con estos dos últimos años, Martín empieza a tener conflictos frecuentes con
algunos compañeros de clase. Así, refiere que es objeto de burlas y exclusión en trabajos en
grupo, situaciones que favorecen que Martín se anticipe negativamente antes de ir al
colegio exteriorizándolo en forma de llanto, sueño alterado y sensaciones emocionales de
impotencia y frustración.
Para poder dormir, Martín necesita seguir ciertos rituales que han aumentado en frecuencia
e intensidad a lo largo del último año. En el momento de la evaluación, sus padres
identifican varios tipos, como por ejemplo proferir "retahílas" (frases repetidas) varias
veces y en el mismo orden, necesitar repasar con ellos los acontecimientos del día y que
ellos le aseguren que no ocurrirá nada malo al día siguiente, necesitar conocer con
anterioridad planes y actividades familiares, etc.
Los padres acuden a consulta preocupados por el aumento de situaciones temidas por su
hijo y de conflictos con sus compañeros. En el momento de realizar la evaluación Martín
parecía mostrar un bajo estado de ánimo (relacionado con sus problemas de interacción
social) y síntomas de ansiedad (dolores somáticos, problemas para dormir, etc.).
En conclusión, Martín presenta un trastorno obsesivo-compulsivo (DSM-V).
Paralelamente, las características temperamentales (baja tolerancia a la frustración,
inflexibilidad cognitiva, nivel alto de exigencia, perfeccionismo), unido junto a sus
ineficaces habilidades asertivas para resolver conflictos, están dificultando su integración
social.
CONCLUSIÓN

Es importante tener una nosología común o comparada que permita homologar estos
cuadros clínicos de difícil diagnóstico, y que se hacen más confusos si es que estamos
denominando con distintos diagnósticos a situaciones similares o dando iguales nombres a
aspectos clínicos distintos. Su complejidad diagnóstica y terapéutica requiere de equipos
expertos para poder derivar adecuadamente al sujeto al lugar de la red más apropiado para
los requerimientos terapéuticos en el momento de la consulta. Con respecto a los trastornos
de la personalidad encontramos que estos son más frecuentes en la población de lo que se
creen, ya que estos se presentan sin mostrar demasiado evidencia como en los demás casos
de problemas psicológicos.