Está en la página 1de 2

Kepen® tea+salads:

Cuando el mercado está listo


Cuando a finales de la década de 1980, Omarly Alcina decidió formarse como sommelier de té,
especialidad muy poco conocida hoy en día, inició un camino profesional inusual, exótico, que le
daría una de las mayores satisfacciones de su vida: hacer del té una bebida aceptada y cercana
al paladar de los venezolanos. Luego de pasearse por un incontable número de ciudades de
Japón y Sri Lanka, para perfeccionar su formación técnica como experta en el arte de seleccionar
y mezclar hierbas, almacenar el producto y preparar la infusión de té, comprendió además la
importancia de reconocer los gustos y preferencias de las diferentes culturas.
Se formó así una idea clara de los criterios más emblemáticos que deben ser considerados a la
hora de diseñar una carta de té adaptada al paladar, gustos, e incluso a la personalidad de los
consumidores.
Venezuela es bien conocida por su preocupación casi obsesiva por la belleza y el cuidado
personal. Las coronas obtenidas hasta el 2011 (seis de Miss Universo y seis de Miss Mundo, así lo
confirman). En consecuencia, existe una incesante búsqueda de alternativas que permitan
mantener una buena figura, lo que crea oportunidades para la aparición de propuestas
saludables para el mantenimiento de un cuerpo perfecto.
El acelerado ritmo de la vida moderna y el excesivo tráfico en las ciudades obliga a los
consumidores a buscar alternativas de comida rápida cercanos a los lugares de trabajo. Pero a
pesar de la amplia oferta gastronómica que tiene el país, no existía un lugar que combinara la
rapidez del servicio con la preocupación por el cuidado de la figura.
Una larga experiencia desarrollando la carta de té, en el negocio de su familia, le permitió a
Omarly conocer los gustos del consumidor venezolano en materia de mezcla de hierbas. Con
paciente trabajo descubrió, además, que el consumidor de ciertos tipos de blends, prefería
combinaciones en las que abundaban los vegetales frescos como plato principal. A partir de este
hallazgo nace Kepen® Tea + Salad, en 2007; una propuesta inspirada, como dice la propia
Omarly, en la estrategia del océano azul: “Aprovechar todas las bondades de una bebida
milenaria como es el té, con sus propiedades antioxidantes y desarrollar una propuesta de
comida rápida y saludable, sin competencia en el mercado”. El concepto va dirigido a un
consumidor que prefiere las opciones saludables, acompañadas de una bebida ancestral
reconocida por la comunidad científica gracias a sus efectos terapéuticos y depurativos.
A mediados de 2007, en el marco de una innovadora propuesta urbanística (el parque “Vereda
del Lago”), se inaugura la primera tienda de Kepen ® Tea + Salad en la ciudad de Maracaibo, en
el occidente venezolano. Este local ha funcionado como piloto y laboratorio para realizar los
ajustes del menú y el desarrollo de la cultura organizacional del negocio. Dos años después, un
inversionista les propuso reproducir el modelo de negocio en Caracas, y a mediados del 2009
inauguran la primera sede en un discreto local del Centro Comercial San Ignacio, ubicado en el
municipio Chacao, al este de la capital. El éxito fue inmediato; en gran parte, por la energía de
su equipo de trabajo, que con mucha disposición orientaba a los primeros clientes en la elección
del té más adecuado a sus preferencias y estado de ánimo. Casi al mismo tiempo se abrió la
segunda tienda en la ciudad de Maracaibo, en la urbanización Bella Vista. 2010 fue el año de la
explosión de Kepen ®. Las cinco sucursales siguientes se inauguraron casi con una frecuencia
mensual en los principales centros comerciales de Caracas: Centro Comercial Paseo el Hatillo,
Universidad Católica Andrés Bello, Centro
Comercial Plaza las Américas, Centro Comercial Millenium Mall. Incluso se inauguró un Kepen en
el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar.
En 2011 continuaron las aperturas en centros comerciales de Caracas: CC Tolón, Fashion Mall,
CC Ciudad Tamanaco, CC Líder y el CC Sambil; y en breve se proyecta la apertura de franquicias
en ciudades como Maracay, Valencia y Barquisimeto, con el propósito de atender la región
centro-occidental del país.
El conocimiento y la experticia de Omarly Alcina le ayudaron a reconocer en el mercado
venezolano una oportunidad inadvertida para muchos. Su empeño profesional apuntaló el éxito
de Kepen® tea + Salad, una propuesta poco convencional que en menos de cinco años ya cuenta
con doce sucursales en las principales ciudades del país, mediante el modelo de franquicia.
La oferta de Kepen® tea + Salad es simple: “ofrecer un espacio relajado donde a través del
placer se modifican los patrones alimentarios para mejorar tu calidad de vida” y para lograrlo,
los espacios han sido cuidadosamente diseñados para el deleite de los consumidores con
imágenes frescas que invitan a disfrutar de un momento delicioso y saludable.
La carta de té ofrece 42 blends diseñados para satisfacer desde los gustos más refinados hasta
los paladares más inexpertos. De esta forma, es posible disfrutar de un refrescante Longevidad,
una combinación de Pai Mu Tan (combinación de brotes centrales de la planta de té blanco con
algunas hojas verdes) y cayena; Tropical, una combinación de té verde, mango y parchita; Té
Oolong Bloom que combina los beneficios del té verde con el sabor tostado del té negro;
Blends de Té negro, Roiboos, y unas atrevidas infusiones libres de cafeína y ricas en Vitamina C,
apta para toda la familia.
Todos los tés e infusiones se pueden ordenar fríos o calientes, con edulcorante o azúcar. Todos
los ingredientes, de altísima calidad, importados y manejados con las técnicas más innovadoras
para garantizar el sabor y la frescura de cada bebida.
Para lograr la calidad de té deseada, el agua que se utiliza en la elaboración de cada bebida es
cuidadosamente filtrada para eliminar el cloro y otros minerales que alteran significativamente el
sabor del té.
Otro aspecto que resalta es la estricta vigilancia de tiempo de infusión: no mayor a cuatro
minutos, con el agua a una temperatura de 86 ºC, para impedir la oxidación y el deterioro en la
calidad del producto servido.
En cuanto a la propuesta gastronómica, las opciones son 100% saludables. Una carta de once
ensaladas, que combinan proteínas (pollo, jamón de pavo, jamón de pierna o camarones) con
frutas (mango y tomates) queso y algunos vegetales y frutos secos en una cama de lechugas
cuidadosamente seleccionadas. Wraps en tortilla natural, albahaca o alta en fibra y siete
sándwiches en pan deli de altísima calidad relleno con proteínas y vegetales, todos
acompañados con casabe tostado (una torta elaborada a base de harina de yuca). Para
completar el menú, la franquicia ofrece cinco opciones de aderezos a base de yogurt natural
descremado y cuatro aderezos a base de mayonesa preparada, ambas muy bajas en calorías,
pero sin sacrificar el sabor.
De igual forma, todos los restaurantes ofrecen la “crema del día” elaborada con ingredientes
naturales, sin lácteos, ni papa, ni harinas ni proteína láctea, una excelente alternativa para
aquellas personas que, por una condición temporal o permanente, deben someterse a un
régimen especial de alimentación.
Y para quienes buscan una merienda dulce, Kepen ® tea + Salad ofrece postres elaborados con
Splenda® para consentirse sin preocupaciones.
Mientras el negocio florece, y la franquicia se expande hacia otras ciudades del país, Omarly se
prepara para los nuevos retos, buscando ideas entre sus propios clientes, mejorando los
procesos de producción, negociando con proveedores, entrenando a los nuevos equipos de
trabajo y ajustando el manual del franquiciado. Todo eso mientras desarrolla el código de ética y
perfila la cultura de la organización, basada en las teorías del mercadeo de servicios y la
atención al cliente, porque si algo le ha quedado claro es que sobre sus empleados recae la
responsabilidad de que cada cliente disfrute la experiencia de la propuesta de valor del negocio.
En otras palabras, Omarly evalúa el mercado para descubrir oportunidades de crecimiento, sin
olvidar mirar atentamente el corazón de su organización

Caso preparado por: Sofía Esqueda


y Mariángel Paolini, Centro de Mercadeo
IESA, Caracas, Venezuela.
Fuentes: Entrevistas personales a Omarly Alcina; Chan Kim y Renée Mauborgne Blue Ocean Strategy Harvard
Business School Press; http://www.kepen.com.ve/