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ANALISIS DE LA SOCIEDAD GUATEMALTECA

ESPACIOS E INSTITUCIONES DE CONTROL SOCIAL

Desarrollado desde la teoría estructural funcionalista, cree que los grupos de


pares son lugares para continuar el activismo y el logro, de igual manera aumentar
la aptitud de independencia y cooperación mediante la socialización, durante
siglos se ha tratado de ordenarlo todo en torno a la racionalidad que muestra a la
sociedad como los márgenes de tolerancia y heterogeneidad social y su tendencia
al control cotidiano de espacios y actividades de ciertos grupos, es decir, existe un
escenario social con una serie de espacios materiales, así como de espacios
imaginarios y simbólicos, en los cuales los jóvenes se desarrollan cotidianamente,
espacios que asociados a la sociedad y sus instituciones, delimitan, prohíben o
reconocen el accionar juvenil estos espacios públicos o semi-públicos, calles,
plazas, centros comerciales, e instituciones sociales como la familia, el colegio, la
policía, los medios, entre otros; el estado y la sociedad en su conjunto interpelan
constantemente al comportamiento y accionar juvenil tanto en lugares públicos
como privados, las instituciones sociales, políticas, publicas, económica y otras
son básicas para la socialización y se hallan en serios cuestionamientos, además
de fomentar y fortalecer las formas de Participación y Control Social de los
sectores sociales y/o sindicales organizados, juntas vecinales, pueblos indígena,
campesinos, las comunidades interculturales en la formulación y evaluación de
políticas públicas del Estado, de acuerdo a su propia organización y de
conformidad a sus normas, los espacios e instituciones de control social, legitiman
una determinada concepción moral o racional de los usos y las costumbres,
ejercidas a través de prácticas sociales de orden, disciplina y control que se
convierten en exclusión, marginación y discriminación; compromisos enfermizos
que la sociedad asume en contra de sí misma y de lo que aspira; precisamente
estos mecanismos de integración e incorporación social se hallan en debate, pues,
son los jóvenes, con sus éticas y estéticas, quienes cuestionan dichos
mecanismos, poniendo además en el debate social la relación con la otredad, las
identidades, la convivencia social, por un lado, y por otro, la relación y capacidad
de negociación con las instituciones.