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Arquitectura de Fascista es un estilo de arquitectura desarrollada por los

arquitectos de las sociedades fascistas en los principios del siglo 20. El


estilo fue muy popular en la década de 1920 con el surgimiento del
modernismo junto con el nacionalismo asociado con gobiernos fascistas de
Europa occidental. El estilo asemeja a la de la antigua Roma. Sin embargo,
los edificios de la era fascista carecen diseño ostentoso, y se construyeron
con la simetría, simplicidad y una falta general de ornato. Tanto Benito
Mussolini y Adolf Hitler utilizaron el nuevo estilo de la arquitectura como
una de las muchas maneras de unificar a los ciudadanos de sus naciones y
tratar de marcar una nueva era de la cultura nacionalista, y exhibir el
dominio absoluto de la nación.
Hoy en día, la nueva arquitectura fascista es escasa debido a las potencias
del Eje derrota en la Segunda Guerra Mundial. La ideología política fascista
entró rápidamente en decadencia junto con el estilo de la arquitectura
después de la Segunda Guerra Mundial. Como resultado, la era post-fascista
ha producido casi sin nuevos edificios de este estilo.

Historia
El estilo fascista de la arquitectura refleja los valores del fascismo como
una ideología política que se desarrolló en el siglo 20 después de la Primera
Guerra Mundial La filosofía se define por un pueblo fuerte nacionalistas
regidos por un gobierno totalitario. En cuanto a la moral, una sociedad
fascista ve la nación y la raza como supremo, y las considera más
importante que el individuo. Una nación fascista purga todas las culturas y
las ideas no descienden de la historia de la cultura nacional. La visión de
una nación fuerte, unida y estable económicamente parecía atractiva a
Europa occidental después de la destrucción física y económica después de
la Primera Guerra Mundial, lo que contribuyó al ascenso del fascismo y el
corporativismo.

El fascismo Italian y alemán


Arquitectura fascista se hizo popular bajo el gobierno de Italia 1922-1943 de
Benito Mussolini - Dentro de este período, transformaron el papel ejecutivo
italiano de la de un primer ministro a una dictadura. Pocos años después de
su toma de posesión que se conoce como Il Duce. Cuando Mussolini llegó al
poder, él asumió el papel de provocar el fascismo y el idealismo de sustituir
la democracia en Italia. Él utiliza todas las formas de medios de
comunicación, junto con la identidad arquitectónica. El nuevo estilo
modernista de la arquitectura era una manera de ayudar a construir su
visión de un sistema unificado de la Italia fascista. Cuando Mussolini llamó
para un estilo de fascista de la arquitectura, arquitectos utilizaron el estilo
a imitar a la de imperial Roma y para traer orgullo histórico y un sentido de
nacionalismo para del pueblo italiano. Arquitectura fascista era una de las
muchas maneras de Mussolini para satisfacer a un renacimiento cultural en
Italia y que marcará una nueva era de la cultura italiana bajo el fascismo.
Del mismo modo, una vez que Hitler llegó al poder en 1933 y transformó la
Cancillería alemana a una dictadura, que utiliza la arquitectura fascista
como una de las muchas herramientas que ayudan a unificar y nacionalizar
Alemania bajo su gobierno. Hitler tenía planes para reconstruir Berlín
después de las Potencias del Eje ganaron la Segunda Guerra Mundial, bajo
el nombre de Germania o Welthauptstadt Germania. Hitler tenía a su
arquitecto favorito, Albert Speer diseño de esta nueva metrópolis con
diseño de la arquitectura fascista.

Estilo
Arquitectura de estilo fascista es una rama de la arquitectura modernista
que se hizo popular en el siglo 20. El estilo fascista también fue influenciado
por el movimiento racionalista en Italia en la década de 1920. Arquitectura
racionalista, con la ayuda del apoyo del gobierno italiano, celebró la nueva
era fascista de la cultura y el gobierno de Italia.
En la Alemania nazi, la arquitectura fascista muy grande y espaciosa era
una forma imaginada por Hitler para unificar Alemania mediante el diseño
de estructuras por lo que describió como "experiencias masivas" en el que
miles de ciudadanos puedan reunirse y participar en el patriotismo de los
eventos de la comunidad y escuchar a los discursos hechas por Adolf Hitler
y otras líderes de los partidos nazis.
El estilo de la arquitectura fascista era muy similar al antiguo estilo romano.
Edificios fascistas eran generalmente muy grandes y simétricas con bordes
afilados no redondeados. Los edificios transmiten deliberadamente un
sentimiento de temor e intimidación a través de su tamaño, y estaban
hechas de piedra caliza y otras piedras duraderos con el fin de durar la
totalidad de la era fascista. Los edificios eran también muy sencillo, con
poca o ninguna decoración y carecían de cualquier complejidad en el
diseño. Estas generalidades de la arquitectura fascista contribuyeron a la
estética simples muestran los edificios. Todos estos aspectos
contribuyeron a las dictaduras fascistas exhiben regla absoluta y total de la
población. Hitler y Mussolini utilizaron la arquitectura fascista como otra
fuente de propaganda para mostrar al mundo la fuerza, el orgullo y el poder
de sus regímenes tenían.

Arquitectos
Los más destacados arquitectos fascistas italianos y alemanes de la época
eran Giuseppe Terragni, Marcello Piacentini, y Albert Speer.
 Giuseppe Terragni - Notable obra de Terragni incluye la Casa del
Fascio

 Marcello Piacentini - Notable trabajo de Piacentini incluye el distrito


fascista EUR, Roma

 Albert Speer - Speer era el favorito arquitecto alemán de Hitler. Él


diseñó el Estadio Zeppelinfeld y tenía planes de reconstrucción de
Berlín, con arquitectura de estilo fascista, en torno a un enorme salón
llamado Volkshalle.

Estructuras
Algunos de los notables proyectos de arquitectura fascistas del siglo 20
incluyen
 EUR, Roma - La construcción de la EUR se inició en 1936 en previsión
para la Feria Mundial de Mussolini en 1942 para conmemorar el 20
aniversario de la era fascista italiano

 Palazzo della Civilt Italiana - Un famoso edificio del EUR

 Palacio de Justicia, Milan

 Zeppelinfeld Stadium - nazis motivos reunión del partido


 Deutsches Stadion - el componente de la base del partido nazi Albert
Speer y Hitler diseñado vislumbraron sería la sede de los futuros
Juegos Olímpicos durante el Tercer Reich
Arquitectura: La arquitectura fascista viene a ser una metáfora del restablecimiento del Imperio
Romano, en donde el culto a la antigua Roma se convierte objetivo prioritario. En sus edificios se
combinaba la modernidad con la monumentalidad clasicista.

CASA DEL FASCIO / GIUSEPPE


TERRAGNI / COMO
28/06/2013 de espacio lleno vacío

Para lograr imponer su ley con éxito el partido fascista necesitaba numerosas sedes no sólo en las
ciudades más importantes, sino también en poblaciones de menores dimensiones. Una de estas
sede la encontramos en la localidad de Como. Encargado el proyecto a Giuseppe Terragni la Casa
del Fascio debía ser ejemplo de estabilidad, seguridad y superioridad, dejando al pueblo italiano
muy claro que el partido era quien tenía el poder y todas las respuestas.

La sede del partido fascista proyectada por Terragni se sitúa en pleno centro histórico de la
localidad de Como, unos cincuenta kilómetros al norte de Milán, y se encuentra enfrentada a la
Catedral de Como, generando entre ambos edificios un espacio público de amplias dimensiones
para la ciudad, con la clara intención de ser una extensión de la Casa del Fascio en los grandes
mítines.

La Casa del Fascio es un edificio con una gran carga simbólica, ya que Terragni no sólo era
defensor del movimiento moderno, sino que además aseguraba que éste y la tradición clásica no
eran incompatibles sino que, al contrario, debían combinarse.

Así, el edificio se presenta como un medio cubo perfecto, de 33 metros de lado en la base y 16,5
metros de altura, y es desde la definición del volumen como Terragni busca ese acercamiento
entre lo clásico y lo moderno. Para acceder al edificio la fachada frontal cuenta con una escalinata
de 3 escalones que se extiende a lo largo de toda la entrada. Una vez salvados nos encontramos
en un porche que precede a la entrada. La escalinata y el porche perimetral (en el caso griego) o
frontal (en el caso romano) eran dos rasgos característicos de los templos clásicos. Las
proporciones de las fachadas están estudiadas desde las matemáticas, pero la relación entre lo
moderno y lo clásico no se queda aquí. Terragni se vio obligado a romper su cuadricula perfecta en
la fachada principal con un paño ciego que debía servir para exponer la publicidad del partido (algo
muy típico de las vanguardias rusas) y quiso aprovechar esta imposición para forrar dicho plano de
mármol blanco, el mismo en el que se contraían los templos.

Una vez en el interior encontramos que el cubo ha sido vaciado en su parte central, dando lugar a
un atrio con cubierta de cristal a la altura del segundo piso. Este espacio debía servir para la
organización de eventos, lectura de discursos, etc. En él se reunirían los militantes del partido y
cuando el espacio fuese insuficiente las puertas de entrada podrían retirarse por completo
fundiendo los dos espacios, plaza y atrio. Alrededor de este atrio se sitúan, formando un pasillo en
forma de “U” las distintas salas, oficinas, etc. Esta disposición en planta nos recuerda un poco,
aunque a menor escala, a la que tuvieron los foros romanos, con un gran espacio central donde se
celebraban las ocasiones especiales rodeado por un perímetro de espacios más recogidos. O
porqué no, también a las plantas
de las basílicas o catedrales.
Terragni logra racionalizar la estructura al máximo. Crea una maya de pórticos de hormigón
armado, pero no sólo esparce esta cuadricula por las dos direcciones del plano horizontal, sino que
lo hace en las tres direcciones del espacio, como si el medio cubo que es el volumen del edificio se
descompusiese a su vez en cubos más pequeños. La estructura se compone de ocho pórticos en
cada fachada que se repiten a lo largo de los cuatro pisos de altura que tiene el edificio. Los
materiales principales que Terragni utilizó fueron pocos, pero todos ellos escogidos con alguna
finalidad simbólica, además de solucionar, evidentemente, los aspectos prácticos del uso diario del
edificio. La estructura es de hormigón armado en su totalidad. Paredes y suelos se revistieron de
mármol con distintos tratamientos. Son abundantes los cerramientos de vidrio, dando esa
sensación de transparencia que funden el interior del edificio con el exterior.
El proyecto de Terragni es un edificio
moderno sin lugar a dudas, pero que a su
vez no olvida la tradición del país. Muestra
como la relación entre lo moderno y la
clásico no es una contradicción, sino más
bien una lógica evolución. Y además, como
la buena arquitectura, cumplió con la función
para la cual fue diseñado, aunque estemos
más o menos de acuerdo con la misma.
Para muestra, este fotomontaje del proyecto y estas fotografías.

            Pensar en la arquitectura de los países con gobiernos totalitarios siempre


es pensar en represión, el uso de un estilo predefinido que debe funcionar para
toda la población, un regreso al Neoclasicismo que trae esa estabilidad que tanto
se buscaba. Pensar en la Italia de El Duce Benito Mussolini no nos da una imagen
más allá de la represión, la imposición y esa idea de “cooperación” que quienes no
llevaban a cabo eran considerados traidores.  Un país que cargaba con el lastre
del clasicismo,  de la grandeza de aquella Roma protagonista en todos los
momentos cruciales de la historia y que ahora amenazaba con renacer de las
cenizas de la mano del partido fascista. Los principios de este partido aseguraban
el enaltecimiento de Italia y como consecuencia, de los italianos recordándoles
que su raza era única, totalmente capaz y sobre todo, muy superior. Tomando en
cuenta todas estas características el partido fascista se vio en la necesidad de
contar con un centro de operaciones, una base que albergara a sus figuras
importantes y por lo mismo debía ser representación viva de todos los principios y
metas ya mencionados. La Casa del Fascio debía ser ejemplo de estabilidad,
seguridad y superioridad, dejando al pueblo italiano muy claro que el partido era
quien tenía el poder y todas las respuestas.
 
            La arquitectura italiana durante la década de los 30’s se
encontraba muy dividida. El término “racionalismo” era utilizado por
todos pero no puesto en práctica por la gran mayoría. Así, encontramos
el Gruppo 7, sin un estilo determinado pero basado en una lógica que
buscaba ser racional. Dentro de este grupo encontramos la figura del
arquitecto Giuseppe Terragni, a quien se considera como el introductor
de la arquitectura moderna a Italia y que, junto con los otros miembros
del Gruppo 7, buscaba desarrollar una arquitectura que rescatara los
valores clásicos de la arquitectura italiana ya que para él "la tradición no
desaparece, tan sólo cambia su apariencia", pero sin caer en un
neoclasicismo, si no más bien una arquitectura que al mismo tiempo que
pudiera ser considerada racional por su sencillez y funcionalidad pudiera
ser considerada del lugar, con un sentimiento de lo que fue Italia.  Es así
que se le asigna el proyecto de la Casa del Fascio, centro de operaciones
del partido Fascista en Como, Italia.
 
            Según Colin Rowe, maestro de Peter Eiseman “…era Giuseppe Terragni
quien había incorporado a la arquitectura los descubrimientos figurativos del
Cubismo. Ningún otro arquitecto había sido capaz de transformar las viejas
estructuras murarias de modo tan radical. Donde encontrábamos repetición, masa
y opacidad, encontrábamos ahora, en las obras del arquitecto de Como,
diversidad, ingravidez, transparencia.” La idea de Terragni de continuar con
elementos de la tradición es innegable al observar esta obra, donde aparte
podemos ver indiscutiblemente estos elementos del Cubismo adaptados a la
arquitectura. Las formas limpias y puras que nos da el cuadrado empiezan a ser
alteradas cuando la piel exterior comienza a perder partes para convertirlas en
vanos, que pueden ser desde ventanas hasta simples balcones o terrazas que
permitían a los líderes comunicarse con el pueblo. Así mismo, estos vanos daban
al pueblo la sensación de ser parte del partido pues no se sentía tanto la diferencia
entre interior y exterior, eliminando los límites y haciendo alusión al término “casa
del pueblo” como debía ser conocida.
 
            El ritmo y la monumentalidad que éste le da a la obra no nos
dejan olvidar los antiguos palacios o castillos, también monumentos al
poder realizados antiguamente. La tipología esta conectada de manera
muy inteligente. Tomando en cuenta lo anterior, Giuseppe Terragni
diseño la Casa del Fascio como una casa de vidrio o “casa di vetro”, ya
que según Mussolini este cubo de vidrio permitía que todo el mundo
pudiera ver que era lo que pasaba ahí, alimentando esa imagen de
transparencia que buscaba el partido.  A esta casa o caja de cristal
Terragni la llamó “arquitectura fascista” y equivalente a la arquitectura
moderna, con todo y que el Movimiento Moderno presentaba una total
oposición a lo propuesto por el régimen “…un fascismo virtual,
imaginario, honesto, capaz de vencer las lentitudes burocráticas, y por
lo tanto capaz de elegir lo mejor en el tiempo más breve; un fascismo
“limpio”, antitransformista, antipatriotero, antiprovincial, anticomercial,
es decir, un fascismo mítico.”
 
La Casa del Fascio se percibe como un cubo de 33 metros de largo
por 16.5 metros de altura, la cual a su vez corresponde a la mitad del
largo del edificio, estableciendo que todos los elementos se encuentran
en proporción 1:2 y basados en la sección áurea. Aunque es conocida
como la casa de cristal sabemos que esta referencia no define
totalmente el uso de los materiales de esta obra. La presencia del
concreto armado  pero como sabemos que eso no es posible en un cien
por ciento, en donde el vidrio termina empieza el uso del mármol. Todo
el exterior del edificio esta recubierto de mármol, las paredes, el suelo,
el piso y las escaleras. Terragni decidió usar mármol ya que se
necesitaba un material durable para recubrir las superficies, pero  la
razón más importante era para demostrar el estatus y la
monumentalidad del edificio, no por su tamaño sino por su importancia
cultural. El edificio refleja la forma tan limpia de este material. El uso del
mármol hizo de este edificio uno de los mas importantes dentro del
fascismo ya que tenia el prestigio político mas grande, valor de
propaganda, y originalidad revolucionaria. 
 
Para Benevolo, Guiseppe Terragni fue el arquitecto fascista más
importante ya que fue el que logró no auto limitarse de precedentes
historicos en su edificio, y nos dice que “..la casa del Fascio en Como es
el resultado característico de este esfuerzo: casi se propone traducir a la
realidad la declaración polémica de MIAR, arquitectura moderna =
arquitectura fascista; de este modo el tema se transforma en un mito,
quietando a la arquitectura el apoyo de una relación funcional concreta.
Las intenciones de Terragni pueden así tomar cuerpo solo de manera
emblemita, en un juego de volúmenes cerrado y magistral que aun roza
formalismo.”
 

El barrio EUR (acrónimo de Esposizione Universale Roma) originalmente


proyectado como E42, es un barrio de Roma que estaba planeado inaugurar
en 1942, cuando se cumplían 20 años de la Revolución Fascista. Fue
planificado para ampliar la capital romana hacia el suroeste, basándose en
el estilo racionalista y clásico. Se utilizaron materiales de construcción
clásicos como la piedra caliza y el mármol, y cuenta con amplias avenidas.

En 1940, con la Segunda Guerra Mundial comenzada, se decide paralizar el


proyecto para dedicar los recursos a obras e industria de primera
necesidad, sin embargo, al finalizar la guerra, se prosiguió con las obras del
barrio, concluyéndolo. El barrio tiene un aspecto muy parecido al proyecto
inicial. En la posguerra, se proyectó como barrio financiero.

Entre sus edificaciones más importantes podemos destacar el Palazzo della


Civiltà Italiana o Palazzo della Civiltà del Lavoro, más conocido como il
Colosseo Quadrato por su forma, el Museo della Civiltà Romana y el
PalaEUR, un palacio de deportes construido para los Juegos Olímpicos de
1960. En el Museo della Civiltà Romana podemos encontrar reproducciones
de obras de arte de la época Romana, así como grandes maquetas en las
que comprar la evolución de la ciudad.

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