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Peligros de la relación médico-paciente entre ellos tenemos:

 Mala comunicación médico-paciente


 Abuso de lenguaje técnico.
 No hay privacidad para el paciente.
 Problemas entre colegas médicos. 
 Falta de competencias humanas como la empatía pues en la facultad no se entrena
para trabajar en equipo.
 El médico sólo proporciona la información que supone que el paciente debe saber.
 El médico no discute las opciones de tratamiento, ventajas y desventajas de las
opciones.
 No darle importancia a la opinión del paciente.
 No explicar el tratamiento y efectos adversos.
 No examinar de la manera correcta.

Higiene del adulto:


Manos:
Si descuida la higiene de sus manos, sobre todo cuando está enfermo, irá esparciendo
gérmenes a su paso y estos se hospedarán en otras personas o sobre superficies que
después tocarán otros. De hecho, ésta es una de las principales vías de contagio del
resfriado o la gripe, por ejemplo. Por tanto, no hay duda de que lavarse las manos es la
primera línea de defensa contra los gérmenes.

Pies y piel:
Los pies han de lavarse diariamente si no se quiere padecer olores desagradables,
grietas e infecciones
La piel no es sólo nuestro envoltorio natural además actúa como barrera que impide el
paso de los gérmenes a nuestro organismo. Entre los cuidados principales esta protegerla
del sol.

Boca y oídos:
Para mantener a raya la caries y las enfermedades periodontales, las enfermedades más
frecuentes de los dientes, y para evitar el mal aliento hay que lavarse los dientes después
de cada comida.
Las orejas han de limpiarse diariamente pero con los oídos hay que tener cuidado.
Olvídese de usar los tradicionales bastoncillos de algodón.

Ojos, nariz y genitales:


Los ojos son órganos muy delicados por lo que procure no tocarlos con las manos sucias,
ni con pañuelos o toallas, y si recurre a ellos al menos que sean de uso personal. No se
preocupe por su limpieza; la naturaleza le ha otorgado las lágrimas con ese fin.
Retirar los mocos de la nariz a diario. Además puede utilizar una vez al día suero
fisiológico o agua de mar; hidratan la mucosa nasal y mejoran el arrastre de mucosidad
El baño diario no hace daño a nadie pero hay ocasiones en las que enfermedades,
tratamientos o accidentes impiden que se cumpla con la principal norma de higiene.
Aunque así sea, el aseo de los genitales no se puede obviar y ha de hacerse diariamente.
De esta forma, no sólo se evitan los malos olores, sino que también se mantienen
alejadas determinadas enfermedades e infecciones.
Higiene del niño saño:

1. Cepillarse y mantener limpio el cabello

El cabello, al igual que el resto de la piel, se ensucia con mucha facilidad debido al polvo
del ambiente y las secreciones del cuero cabelludo. Por eso, es importante lavarlo con
frecuencia y cepillarlo diariamente para estimular la salud capilar y mejorar su aspecto. 

2. Cepillarse los dientes

Introducir el hábito del cepillado dental a edades tempranas es vital para garantizar una
óptima salud bucal en el niño. De hecho, es la única manera para prevenir muchas de las
enfermedades dentales como las caries, la halitosis y algunos problemas en las encías. 

3. Lavarse las manos

Se trata de unos de los hábitos de higiene diarios más importantes pues basta para
prevenir enfermedades como la tuberculosis, la neumonía, el cólera, la influenza y las
infecciones gripales. Ten en cuenta que las manos son la principal herramienta de trabajo
de los niños por lo que es usual que las pasen por superficies contaminadas y luego,
cuando se las llevan a la boca o a los ojos, trasladan en ellas las partículas infecciosas
que pueden enfermarlos.

4. Limpiarse y cortarse las uñas


Mantener las uñas bien cortas y limpias es una garantía de salud. Básicamente, debajo de
las uñas se acumulan las bacterias y virus procedentes de las superficies que los niños
tocan constantemente. Por eso, mientras más cortas, menos probabilidades habrá de que
alberguen suciedad. Aunque más allá del tamaño, también es esencial mantenerlas
limpias.

5. Ducharse
Probablemente se trata del hábito de higiene diario más importante ya que mientras el
niño se ducha, elimina de su piel los restos de suciedad e infección. Ten en cuenta que
la piel está expuesta todo el día a los agentes contaminantes del entorno, a las
superficies sucias y a las secreciones que ella misma produce, como el sudor y la
grasa corporal. Por eso, es importante limpiarla, al menos una vez al día, para eliminar la
suciedad y las toxinas, permitiendo que los poros transpiren mejor. Se trata de un hábito
que ayuda a prevenir enfermedades como la gripe, la sarna y el acné, a la vez que mejora
la apariencia personal y la sensación de bienestar en el niño.

https://www.saludiario.com/la-comunicacion-eficiente-en-la-relacion-medico-paciente/
https://www.etapainfantil.com/habitos-higiene-ninos
https://elmedicointeractivo.com/importancia-buena-higiene-personal-20110819212151062152/