Está en la página 1de 2

Alt- J

Relaxer

Infectious Music

38:59

La música que se reconoce como indie en muchos casos tiene una dificultad en ser
expresada en palabras fijamente delimitadas, esto se debe a que desde su origen el concepto
remitía a bandas que tocaban en sellos independientes, por lo cual la unificación de estilos
en esta denominación, desde su génesis, se vuelve complicada. En este sentido, el intento
de categorización de bandas muchas veces se presenta como un impedimento para el libre
fluir de una actividad artística que, a la larga, debería escapar de las categorizaciones. El
disco “Relaxer” de Alt-J es un disco tan variado que en muchos casos llega a ser
desconcertante, el álbum va desde melodías del más puro noise hasta piezas del folk, donde
convergen también elementos electro e incluso del indie rap de masas; y si bien la
pluralidad de estilos abordados por la banda genera una propuesta interesante, en muchos
casos esta misma intención termina jugando en contra a la cohesión del álbum como un
todo.

El disco comienza con un track tranquilo, la canción “3WW” es una pieza delicada, que
avanza como un trance donde sintetizadores invaden con una quietud meditativa para ser
apagados por guitarras con un sonido similar al de un koto japonés. Esta calma inicial del
álbum se ve rápidamente alterada por la canción “Cold Blood”, que es una pieza de indie
rock con una melodía de tempo medio, donde la inclusión de bronces en el coro estrepitoso
entrega elementos novedosos al tema, en el que de fondo resuenan influencias de bandas
como Arctic Monkeys y The Strokes. Una pieza ampliamente destacable del álbum es su
versión de la canción popular estadounidense “House Of The Rising Sun”, conocida por la
interpretación de The Animals, que sin duda destaca por un ingenioso uso de efectos de la
guitarra, que hacen sonar esta canción como una pieza antigua, la voz es grave y los coros
que acompañan la voz principal resuenan como las de una catedral. La canción en sí misma
es un claroscuro constante y suena casi irónico cuando la letra expresa: “It’s a happy happy
happy happy fun day day”.

“Hit Me Like That Snare” rompe con el temple y se alinea con un rock alternativo que
recuerda en cierta medida a The Velvet underground. “Deadcrush”, tiene elementos del rap
indie actual, con una base electrónica y voces que cantan en una melodía repetitiva que
termina provocando una sensación ritual en esta canción. “Adeline” tiene una atmosfera
íntima y melancólica. El desarrollo de la pluralidad de voces que acompañan a la voz en
torno a arreglos de cuerda y sintetizadores hace recordar al trabajo que desarrolló
Radiohead en su “A Moon Shaped Pool”.

El disco avanza hasta llegar a “Last Year”, una canción folk, con una guitarra simple, las
voces en chorus resuenan y son las protagonistas junto a un acompañamiento dulce que
realiza armonías. En la primera parte de la canción un narrador cuenta los últimos días de
su vida antes de su suicidio y la segunda parte es un discurso -cantado por la brillante
Marika Hackman- en su funeral. El disco cierra con la canción “Pleader” que es una pieza
discordante, con una guitarra acústica inquietante que termina llegando a un conjunto de
voces haciendo una armonía plácida, se siente el ambiente profundo y una melodía
esplendorosa con arreglos de cuerda que acompañan un final emotivo pero mesurado, que
si bien está muy bien trabajado en términos de producción musical, no termina siendo
desbordante.

Si bien existen álbumes en los que convergen influencias variopintas y, en muchos casos
cuando son bien trabajados dan resultados notables, no es el caso de “Relaxer” de Alt-J
cuya mezcla de sonidos tan diversos a ratos hace parecer que se está escuchando a bandas
completamente distintas. La propuesta es ambiciosa y tiene momentos brillantes, pero tras
escuchar el disco queda la sensación de que hay algo que no termina por cerrar. En
definitiva el potencial creativo de Alt-J es algo innegable, no obstante, en su disco
“Relaxer” se cumple el dicho popular: el que mucho abarca poco aprieta.

Por Diego Márquez