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Triduo

Pascual
03 JUEVES SANTO.
Una meditación del Papa Francisco y una
oración compartida.

06 VIERNES SANTO.
Hemos preparado unas oraciones para añadir
a la Oración Universal que se hace en la
celebración de la Pasión del Señor.

08 VIGILIA PASCUAL.
Hemos preparado un Credo (escrito por San
Pablo VI) para compartirlo en el momento
que consideréis más oportuno en la
celebración de esta noche.

10 DOMINGO DE RESURRECCIÓN.
Una sencilla oración para el momento de la
renovación de votos.
JUEVES SANTO
EN LA CENA
DEL SEÑOR

“Jesús, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los


amó hasta el extremo” (Jn 13, 1)

Dedicamos un momento a meditar una breve homilía del Papa Francisco


en una de sus celebraciones del Jueves Santo, con los reclusos de una cár-
cel romana:

«Os saludo a todos y os doy las gracias por vuestra acogida.

Hace unos días recibí una bonita carta de un grupo de ustedes que no
estarán aquí hoy, pero que han dicho cosas tan hermosas. Gracias por
lo que escribieron. En esta oración estoy muy unido a todos: a los que
están aquí y a los que no están.

Hemos escuchado lo que Jesús hizo en la Última Cena. Es interesante.


El Evangelio dice: “Jesús sabía que el Padre lo había puesto todo en
sus manos”, es decir, que Jesús tenía todo el poder, todo. Y entonces,
comenzó a hacer este gesto de lavar los pies. Era un gesto de los escla-
vos de la época, porque no había asfalto en las calles y la gente, cuando
llegaba un lugar, tenía polvo en los pies; cuando llegaban a una casa
para una visita o un almuerzo, estaban los esclavos que les lavaban los
pies. Y Jesús hace este gesto: les lava los pies. Hizo un gesto como un
esclavo: Él, que tenía todo el poder, Él, que era el Señor, hizo el gesto
como un esclavo.

Y luego aconsejó a todos: “Haced este gesto entre vosotros”, es decir,


serviros unos a otros, ser hermanos en el servicio, no en la ambición
de los que dominan al otro o de los que pisotean al otro o de los que...

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no: servicio, servicio. ¿Necesitas algo, un servicio? Lo haré por ti. Esto
es la hermandad. La fraternidad es humilde, siempre: está en servicio.

Y ahora yo voy a hacer este gesto -la Iglesia quiere que el obispo lo haga
cada año, una vez al año, al menos el Jueves Santo- para imitar el ges-
to de Jesús y también para hacer el bien a sí mismo con el ejemplo,
porque el obispo no es el más importante: el obispo debe ser el más
servidor. Y cada uno de nosotros debe servir a los demás. Esta es la
regla de Jesús y la regla del Evangelio: la regla del servicio, no de la
dominación, de hacer el mal, de humillar a los demás. Servicio.

Una vez, cuando los apóstoles discutían entre ellos sobre “quién es el
más importante”, Jesús tomó a un niño y dijo: “El niño. Si vuestro co-
razón no es como el corazón de un niño, no seréis mis discípulos. Un
corazón de niño, sencillo, humilde, pero servidor. Y ahí añade algo in-
teresante que podemos conectar con este gesto de hoy. Dice: “Tengan
cuidado: los líderes de las naciones dominan. Ellos dominan. No tiene
que ser así entre ustedes. El más grande debe servir al más pequeño.
El que se sienta más grande, debe ser un siervo”. Nosotros también de-
bemos ser servidores. Es verdad que hay problemas en la vida: discuti-
mos entre nosotros... pero esto debe ser algo que pasa, algo temporal,
porque en nuestros corazones debe haber siempre este amor de servir
al otro, de estar al servicio del otro.

Y que este acto que haré hoy sea para todos nosotros un gesto que nos
ayude a ser más servidores unos de otros, más amigos, más herma-
nos... más hermanos en el servicio. Con estos sentimientos, continua-
mos la celebración con el lavado de los pies».

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Después de la meditación, oramos con esta plegaria común.

Hermano y siervo

Se arrodilló el Señor.
Y nuestros ojos no podían comprenderlo,
no se atrevían ni a mirarlo.
Era retar al sol de frente. 
Se nos quemaba el rostro.
Nos ardían los ojos.
Había que cerrarlos inmediatamente.

Eso no, Señor, eso, no.


Puedes ser un hermano con nosotros.
Pero no un siervo; menos, un esclavo.
No te arrodilles ante nadie.
No queremos un líder tan humilde.
¿Cómo podemos presentarnos en la sociedad
con un líder que se arrodilla ante los suyos?
Y nosotros ¿cómo vamos a postrarnos
delante de la grey,
quitándonos las vestiduras de la autoridad?

Mas cuando fue a la cruz sin gritos ni protestas,


no lo podíamos creer;
nos escapamos todos espantados,
quizás avergonzados del jefe que tenemos.
Solo el pagano y las mujeres lo reconocieron.

Pero luego hemos vuelto, Señor, porque queremos


tener parte contigo como Pedro.
Ten compasión, Señor, de nuestra débil fe.

PADRE NUESTRO…

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VIERNES
SANTO
EN LA PASIÓN
DEL SEÑOR
Para la “Oración Universal”

Uno de los momentos significativos de la Liturgia del Viernes Santo es la Ora-


ción Universal. En este momento, además de las plegarias que en cada comu-
nidad y presencia escolapia se realicen, proponemos una PLEGARIA COMÚN.

ORACIÓN UNIVERSAL

»» Por las Escuelas Pías, para que, en todas sus Provincias, encuentre cami-
nos de fidelidad evangélica y seamos capaces de hacer presente el caris-
ma recibido.

»» Por los escolapios de todo el mundo, para que encontremos vigor en el


ejemplo de Calasanz y nos sintamos humildes servidores del Evangelio

»» Por los jóvenes escolapios en formación, para que vivan con fuerza y au-
dacia escolapias su proceso vocacional y puedan así dar una respuesta
creativa y en salida a las necesidades de los niños y jóvenes de hoy.

»» Por las personas que comparten nuestro carisma, para que sigan crecien-
do en su vocación e impulsen entre los niños y jóvenes la intuición de Ca-
lasanz.

ROGUEMOS AL SEÑOR

»» Por nuestra Provincia, para que sepamos construir caminos de renovación


y conversión profunda al servicio de nuestros niños y jóvenes.

»» Por las comunidades y presencias de toda la Provincia para que sean fuen-
te de vida y testimonio.

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»» Por los proyectos que estamos impulsando, buscando modos nuevos de
caminar juntos como escolapios.

»» Por la Fraternidad Escolapia y por los Escolapios Laicos, que viven su voca-
ción con esperanza y amor.

»» Por cada uno de nosotros para que nos sintamos pequeños servidores del
Evangelio haciéndolo real con nuestra vida.

»» Pedimos para que el Señor de la mies nos conceda vocaciones al segui-


miento radical en nuestra familia escolapia que hagan vivo nuestro caris-
ma en el futuro.

ROGUEMOS AL SEÑOR

»» Por nuestros alumnos y alumnas, por todos los niños del mundo, sobre
todo por los más pobres y desamparados, para que encuentren personas
que como Calasanz les ayuden a crecer como personas

»» Por los profesores y colaboradores de nuestros colegios y de todas nues-


tras obras, para que vivan y se sientan cooperadores de la verdad.

»» Por todas las personas, instituciones y Congregaciones religiosas que se


inspiran en Calasanz, para que encuentren caminos de servicio y creci-
miento.

»» Y por todos los hombres y mujeres de buena voluntad, para que sepamos
construir un mundo más justo y más fraterno.

ROGUEMOS AL SEÑOR

»» Por todas las personas que sufren a causa de la pandemia que afecta a
nuestro mundo, para que encuentren el consuelo y sientan la cercanía de
sus hermanos.

»» Por todos los enfermos, por los médicos y el personal sanitario, por todas
las personas que se esfuerzan por el bienestar de los demás.

»» Por quienes han muerto en estas semanas de dolor y enfermedad, para que
reciban la plenitud de la Vida que Dios nos tiene preparada.

ROGUEMOS AL SEÑOR

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Triduo Pascual
VIGILIA
PASCUAL

Allí donde se celebre la Vigilia Pascual, para después de la Comunión, como


expresión de la fe compartida. Donde no se celebre y se haga alguna oración,
como ayuda para expresar y compartir nuestra fe. Proponemos orar con el Cre-
do compuesto por San Pablo VI. (Se puede cantar otro estribillo diferente al
propuesto)

Confitemini Domino quoniam bonus


Confitemini Domino, aleluya ! (2)

“Debo predicar su nombre: Jesucristo es el Mesías, el Hijo de Dios vivo; Él es


el que nos ha revelado al Dios invisible, Él es el primogénito de toda criatura y
todo se mantiene en Él. Él es también el maestro y el redentor de los hombres;
él nació, murió, resucitó por nosotros.

Confitemini Domino...

Él es el centro de la historia y del universo: Él nos conoce y nos ama, compañero


y amigo de nuestra vida, hombre de dolor y de esperanza; Él ciertamente ven-
drá de nuevo y será, como esperamos, nuestra plenitud de vida y de felicidad.

Confitemini Domino...

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Triduo Pascual
Yo nunca me cansaría de hablar de Él: Él es la luz, la verdad, más aún el Camino,
la Verdad y la Vida; Él es el pan y la fuente de agua viva, que satisface nues-
tra hambre y nuestra sed; Él es nuestro Pastor, nuestro guía, nuestro ejemplo,
nuestro consuelo, nuestro hermano. Él, como nosotros, y más que nosotros, fue
pequeño, pobre, humillado, sujeto al trabajo, oprimido, paciente.

Confitemini Domino...

Por nosotros habló, obró milagros, instituyó el nuevo Reino en el que los pobres
son bienaventurados, en el que la paz es el principio de la convivencia, en el
que los limpios de corazón y los que lloran son ensalzados y consolados, en el
que los que tienen hambre de justicia son saciados, en el que los pecadores
pueden alcanzar el perdón, en el que todos son hermanos...

Confitemini Domino...

Cristo Jesús es el principio y el fin, el Alfa y la Omega, el rey del nuevo mundo,
la arcana y suprema razón de la historia humana y de nuestro destino. Él es
nuestro destino. Él es nuestro mediador, a manera de puente entre la tierra y el
cielo; Él es el hijo del hombre por antonomasia porque es el hijo de Dios, eterno,
infinito, y el Hijo de María, bendita entre todas las mujeres.”

Confitemini Domino...

Dejamos un tiempo de oración personal. Y al final oramos juntos:

ORACIÓN COMPARTIDA

Hoy, Señor, necesitamos la luz de la fe para captar tu presencia en los peque-


ños, en los que sufren, en los necesitados. Atrae nuestro amor hacia quienes tú
amas, con quienes te has identificado y en los que quieres ser servido. Concé-
denos una fe limpia para ver tus rasgos en el rostro de los hermanos pequeños
y pobres y un amor grande para servirte en aquellos pones en nuestro camino,
sobre todo en los niños y en los jóvenes. Concédenos el precioso don de la fi-
delidad vocacional.

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DOMINGO DE
RESURRECCIÓN

Para la renovación de votos

La Comunidad se reúne para la renovación de votos, según nuestra tradición.


Antes de la fórmula de la renovación, proponemos una oración compartida ba-
sada en la experiencia de la Pascua y en el diálogo de Jesús resucitado con
Pedro.

“Para recorrer el camino de Cristo con paso más seguro y en-


tusiasmo siempre nuevo, renovamos nuestra Consagración
asociándola a la Eucaristía, y ratificamos nuestros votos todos
los días y, de forma más solemne, en Navidad y Pascua” (Cons-
tituciones 24).

Cuando remamos a oscuras


en medio de la noche,
y nuestras redes están vacías,
Tú estás presente,
aunque nuestros ojos no sepan reconocerte
SEÑOR, TÚ LO SABES TODO, TÚ SABES QUE TE AMO

De madrugada, cuando la luz vence a las tinieblas,


en el primer día de la semana,
Tú estás en la orilla,
y tu palabra ilumina nuestras sombras.
SEÑOR, TÚ LO SABES TODO, TÚ SABES QUE TE AMO

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Señor de la Vida en abundancia,
Señor de las redes llenas:
como Juan, queremos ser capaces de reconocer tu presencia;
como Pedro, queremos saltar de la barca para ir a tu encuentro
SEÑOR, TÚ LO SABES TODO, TÚ SABES QUE TE AMO

Nos das a comer un pan y unos peces


que has preparado para nosotros,
y en esa comida compartida
aprendemos a entregar sin reservas
lo que gratuitamente hemos recibido de Ti.
SEÑOR, TÚ LO SABES TODO, TÚ SABES QUE TE AMO

Tú reclamas de nosotros
la confesión de nuestro amor,
y nos envías después a sostener, a apoyar,
a defender la vida de nuestros hermanos.
no tenemos más que un poco de pan
y la pobreza de nuestro amor,
pero eso es lo que podemos ofrecerte,
y con eso estamos dispuestos a seguirte.
SEÑOR, TÚ LO SABES TODO, TÚ SABES QUE TE AMO

Con todos los que creen sin haber visto,


con todos cuantos buscan sin desfallecer,
con todos los pequeños y humildes de corazón,
con el ejemplo y testimonio de nuestro santo padre Calasanz,
creemos y proclamamos
que en Ti la muerte ha sido vencida,
que estás vivo y nos precedes en el camino
SEÑOR, TÚ LO SABES TODO, TÚ SABES QUE TE AMO.

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