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Moringa, el árbol milagro

La moringa es un árbol que ofrece valiosos recursos nutricionales y energéticos, y destaca por sus
propiedades medicinales, desde combatir la fatiga, el colesterol o procesos inflamatorios a evitar las
infecciones
6 beneficios del té de moringa
1. 1 Pérdida de peso. ...
2. 2 Propiedades antiinflamatorias. ...
3. 3 Reduce el estrés, reduce migraña y trata depresión. ...
4. 4 Protección de la piel. ...
5. 5 Balance hormonal y disminuye calambres menstruales. ...
6. 6 Aumenta el libido sexual

advertencias o contraindicaciones:

 Las raíces y la corteza –ambas poco consumidas– pueden mostrar efectos abortivos, al


menos a dosis altas. No hace falta insistir en la necesidad de evitarlas, sobre todo si estás
embarazada, o crees que puedes estarlo.
 La moringa es hipoglucemiante, reduce los niveles de azúcar en sangre. Por ello, aquellos
que padecen de hipoglucemia –niveles bajos de azúcar– deben moderar su consumo. En
caso de abuso, estas personas podrían sufrir desmayos, debilidad y desequilibrios.
 Al ser una planta energética y algo estimulante, no se recomienda tomarla cerca del momento
de acostarnos, sobre todo si eres propenso al insomnio.
 Cuando se toma en ayunas, o durante periodos largos de tiempo puede generar en personas
sensibles acidez gástrica, irritación, y alguna reacción alérgica. En tal caso, estos efectos
indeseados se pueden prevenir acompañando la ingesta de moringa oleifera con algún otro
alimento consistente.
 Por sus propiedades depurativas puede producir un ligero efecto laxante, sobre todo cuando
se inicia su consumo y el organismo no está todavía habituado, por lo que podrías sufrir algún
episodio de diarrea, que debería remitir en poco tiempo.
 Una complicación infrecuente del consumo de moringa, pero que se debe tener en cuenta, es
que incremente excesivamente la cantidad de glóbulos rojos en la sangre, un trastorno
conocido como policitemia.
¿Cuáles son sus beneficios?
Hasta ahora, la moringa se usa para prevenir y curar diferentes enfermedades. Entre sus beneficios
se encuentran:
Protege y nutre la piel y el cabello.
Gracias al aceite de semilla de la moringa, el cabello es protegido contra los radicales libres; por lo
cual se mantiene limpio y saludable. Asimismo, sus proteínas protegen a las células de la piel del
daño causado por el ambiente y la contaminación. Incluso puede ayudar a aliviar infecciones y
llagas.
Tratamiento para el edema.
Cuando hay edema, hay un líquido que se acumula en algunos tejidos del cuerpo; con las
propiedades antiinflamatorias de la moringa, se puede prevenir el desarrollo de este desorden.
Protege al hígado.
La moringa, además de proteger al hígado del daño causado por algunos fármacos, acelera su
proceso de reparación.
Previene el cáncer.
Uno de los componentes de la moringa es la niazimicina, la cual suprime el desarrollo de las células
cancerosas; por este motivo, previene esta enfermedad.
Trata dolencias estomacales.
El estreñimiento, la gastritis y la colitis ulcerosa pueden tratarse gracias a los extractos de la
moringa. Sus propiedades antibióticas y antibacterianas ayudan a inhibir el crecimiento de agentes
patógenos. Por otro lado, su alto contenido en vitamina B ayuda a mejorar la digestión.
Ayuda contra enfermedades bacterianas.
La moringa cuenta con características antimicóticas, antibacterianas y antimicrobianas; por lo cual es
capaz de combatir infecciones causadas por salmonella, rhizopus y E. coli.
Mejora la salud ósea.
El calcio y fósforo que contiene la moringa ayudan a mantener huesos sanos y fuertes. De igual
manera, se sugiere como parte del tratamiento para la artritis.
Trata los desórdenes de estado de ánimo.
Se cree que esta planta puede ayudar a combatir la depresión, ansiedad y fatiga.
Protege el sistema cardiovascular.
Los antioxidantes de la moringa previenen el daño cardiaco; y se ha demostrado que ayudan a
mantener sano al corazón.
Sana heridas.
La moringa ayuda a que las heridas se curen más rápido y a reducir las cicatrices.
Tratamiento de diabetes.
El extracto de moringa ayuda a reducir la cantidad de glucosa en la sangre; así como el azúcar y
proteínas en la orina. Como resultado, los niveles de hemoglobina mejoran.
Ayuda a tratar el asma.
La moringa puede ayudar a la reducción de algunos ataques de asma y protege contra las
constricciones bronquiales. También mejora la función pulmonar y la respiración en general.
Protege contra trastornos renales.
Reduce las probabilidades de desarrollar cálculos en los riñones, vejiga o el útero gracias a sus
propiedades antioxidantes.
Reduce la presión arterial alta.
La moringa contiene isotiacianato y niaziminina, los cuales ayudan a detener el engrosamiento de las
arterias.
Mejora la salud ocular.
El extracto de moringa puede detener la dilatación de los vasos retinianos; previene el
engrosamiento de las membranas capilares e inhibe la disfunción retiniana.
Trata la anemia.
Gracias a los compuestos de la moringa, el organismo se vuelve capaz de absorber más hierro y
aumentar los glóbulos rojos. Esto, a su vez, ayuda a tratar y prevenir la anemia; y la enfermedad de
células falciformes.
¿Y sus efectos secundarios?
Aunque los beneficios de la moringa son variados, se recomienda que su uso se discuta con un
médico; pues, hasta ahora, los especialistas han identificado que puede tener cualidades que causen
esterilidad.
Por otro lado, existen riesgos si se combina con otros medicamentos como la levotiroxina u otros
recetados para la función tiroidea.
Del mismo modo, se sugiere evitar la mezcla de moringa con medicamentos degradados por el
hígado; ya que el extracto de esta planta puede disminuir la rapidez de ese proceso y ocasionar
complicaciones.
Otro aspecto que se debe tener en cuenta es que los fármacos para la diabetes bajan el azúcar,
como lo hace también la moringa; combinarlo podría hacer que bajen más de lo recomendado. Lo
mismo sucede con la medicina para el control de la presión.
Finalmente, cabe mencionar que se ha comprobado en modelos de ratones que la moringa ayuda a
bajar de peso; pues ayuda al cuerpo a la digestión, es antiinflamatoria, reduce la fatiga y mejora los
niveles de energía. No obstante, se reitera la importancia de acudir con un médico antes de su uso.

Información básica sobre la moringa

También conocida, por sus propiedades curativas, como ‘el árbol de la vida’, y a nivel científico como
‘moringa oleífera’, la moringa tiene un sinfín de aplicaciones terapéuticas.

Esta es la razón por la que su cultivo y su consumo se han ido extendiendo poco a poco, desde el
norte de la India (su lugar de origen) al resto del mundo, aunque a su expansión le queda aún mucho
recorrido por hacer.
Son cada vez más las formas de comercialización de la moringa (fresca, en extractos, en polvo, en
forma de suplementos o comprimidos), cuyo objetivo no es otro que el de permitir que se aprovechen
al máximo todas sus propiedades.

Lo mejor de este árbol y sus plantas es que son altamente resistentes, de forma que su cultivo es
posible en prácticamente cualquier punto del planeta. Concretamente, en Latinoamérica su uso se ha
popularizado considerablemente, lo que ha convertido a países como Venezuela en los máximos
productores a nivel mundial.

Otro de sus puntos fuertes es que se trata de un vegetal del que se pueden aprovechar
prácticamente todas sus partes. El ser humano puede consumir sus frutos, semillas y hojas, pero
también puede aprovechar los nutrientes de su corteza, de sus ramas y de sus raíces, ya sea como
alimento o para preparar remedios y tratamientos naturales.

Las propiedades de la moringa

Para comprender bien la creciente fama y la utilidad de la moringa, es necesario que conozcas
primero todas sus propiedades nutricionales:

 Es rica en vitaminas: concretamente, aporta vitaminas de los grupos A, B, C, E y K. Sin duda


su contenido en vitamina C es el más destacado, llegando a ser siete veces superior al que
proporciona una naranja, si la comparamos, por ejemplo, con un té hecho a base de moringa.
 Proporciona minerales: entre otros minerales, consumiendo moringa estaremos obteniendo
diferentes cantidades de calcio, fósforo, zinc, potasio, triptófano y magnesio. De entre todos
ellos, destacan el aporte de calcio y el de potasio. En esta ocasión un té de moringa aportará
15 veces más potasio que un plátano y 4 veces más calcio que un vaso de leche.
 Contiene proteínas: la moringa tiene la misma cantidad aproximada de proteínas (unos 9
gramos por cada 100) que un yogur, o incluso más.
 Sus ácidos grasos son insaturados: esto significa que hablamos de grasas saludables, que,
ingeridas en su justa medida, puede aportarnos muchos beneficios. En el caso de la moringa,
destaca el omega 3.
 Es rico en fibra: sobre todo en el caso del tallo y de las hojas secas y en polvo, la cantidad de
fibra es bastante considerable, aunque variará en función del tiempo de secado o de
deshidratación.

¿Qué beneficios se pueden obtener de la moringa?

La moringa se utiliza desde hace siglos para obtener una larga lista de beneficios y prevenir y curar
un sinfín de enfermedades. Aquí tienes sus ventajas más importantes:

Se incrementan las defensas

El sistema inmunológico, es decir, las defensas naturales del cuerpo humano, pueden verse
incrementadas con el consumo habitual de moringa, en cualquiera de sus preparaciones. La
responsable, sobre todo, es la vitamina C, que ha demostrado ser eficaz en el aumento de las
defensas y en la prevención de muchos tipos de enfermedades.

La principal razón es que estimula la creación de linfocitos dentro de nuestro organismo, propiciando
así que nuestro sistema inmune se haga aún más fuerte.

Se controla el colesterol
El omega 3 que encontramos en la moringa hace posible que su consumo habitual sea realmente útil
para mantener a raya los niveles de colesterol. En concreto, este componente lo contienen las
semillas de moringa, de las cuales se puede extraer un aceite que se puede utilizar para la
preparación de numerosas recetas.

Es altamente antioxidante

Y una de las más valoradas consecuencias de este poder antioxidante es que podrás lucir una piel
con menos arrugas y mucho más suave, al mismo tiempo que también sentirás un rejuvenecimiento
interior. Algunos de los compuestos que son responsables de este beneficio son el ácido gálico, el
ácido ascórbico y el betacaroteno.

Aporta energía

No es exagerado afirmar que la moringa puede ser un muy buen sustituto natural de la cafeína, pues
la cantidad de energía que aporta es muy similar.

Las causantes son ciertas de sus sustancias, como el beta-caroteno y los fenoles. Además, se ha
logrado demostrar que su consumo habitual aumenta la cantidad de hemoglobina, de glucosa y de
glucógeno en el organismo.

Este beneficio, sumado al incremento de las defensas, ha propiciado que se haya extendido una
afirmación muy popular: ‘la moringa sirve para levantar a un muerto’.

Es antiinflamatorio

La inflamación del organismo puede tener como consecuencia una serie de molestias, como son el
dolor, la hinchazón o la disfunción de la parte afectada, que puede ser tanto externa como interna.
En este sentido, la moringa puede contribuir a disminuir cualquier tipo de inflamación, ya sea aguda
o crónica, y sus derivadas molestias.

Se mejoran y facilitan las digestiones

Precisamente por su capacidad antiinflamatoria, la moringa es capaz de mejorar el funcionamiento


del estómago y de proporcionar unas digestiones más ligeras y sin complicaciones. Además, puede
prevenir problemas relacionados, como la diarrea y el estreñimiento.

Beneficios frente al cáncer

Son numerosos los estudios que se han realizado para comprobar y confirmar la eficacia de la


moringa a la hora de prevenir y tratar ciertos tipos de cáncer.

Además, ha sido capaz de disminuir los efectos de los tratamientos contra el cáncer. En concreto,
contribuye a reducir el impacto negativo de la quimioterapia y la radiación a la que se someten las
personas que padecen cáncer.

De entre todos los tipos de cáncer, uno de los más investigados en relación al efecto que sobre él
puede tener el consumo de moringa es el cáncer de páncreas. No en vano, se trata del cuarto tipo de
cáncer en cuanto a índices de mortalidad. Otro de los estudios llevados a cabo logró demostrar que
la hoja de moringa sirve para frenar el desarrollo de esta grave enfermedad.
Tiene propiedades antibacterianas

También gracias a varios experimentos, se ha conseguido evidenciar que, en este caso, el líquido
extraído de las hojas de la moringa es útil para luchar contra la presencia de
ciertas bacterias perjudiciales en el organismo. En especial, destacan las bacterias causantes de
varias enfermedades de la piel.

También las semillas y el aceite elaborado a base de moringa pueden utilizarse para eliminar ciertos
tipos de hongos, que pueden llegar a causar tiña, verrugas o pie de atleta.

Favorece el tratamiento y la cura de numerosas enfermedades

Enfermedades relacionadas con el corazón, con los riñones o con la visión. Estos son solo algunos
de los ejemplos sobre el poder de la moringa para combatir enfermedades. Esta planta mejora la
circulación de la sangre y reduce los niveles de azúcar en sangre, por lo que es capaz de beneficiar
a las personas con diabetes.

Adicionalmente, también la tuberculosis, la bronquitis, la anemia, la epilepsia, la hipertensión, la


artritis y el asma pueden ser tratados o completamente eliminados mediante el consumo de moringa.
La razón es su interesante combinación de nutrientes (especialmente minerales y compuestos
vegetales) y el fortalecimiento del sistema inmune que provoca en el organismo de la persona que la
toma.

¿Engorda mucho la moringa?

La moringa contiene una muy pequeña dosis de grasas (que además son saludables) por lo que todo
parece indicar que no debes preocuparte si estás tratando de adelgazar y quieres disfrutar, a la vez,
de todos los nutrientes que la moringa te puede aportar.

Es más, tomar moringa puede servirte para adelgazar de manera más rápida, porque acelera el
metabolismo gracias a las proteínas y a los aminoácidos y produce una sensación de saciedad que
hace mucho más fácil reducir la cantidad de comida que ingieres a lo largo del día.

Posibles contraindicaciones de la moringa

A pesar de todos los beneficios que consumir moringa te puede proporcionar, es recomendable que
tengas cuidado al tomarla si alguno de estos casos es el tuyo:

 Si estás embarazada, es mejor que la descartes. El motivo es que pueden surgir


determinados contratiempos, como contracciones uterinas o, en el peor de los casos, abortos.
 Si tienes algún tipo de problema cardiovascular, pues ciertos componentes de la moringa
hacen que la sangre se espese, algo que tampoco será idóneo si se tienen problemas de
coagulación.
 Si no estás demasiado acostumbrado a tomar fibra: las altas dosis de este nutriente que
contiene la moringa pueden provocarte diarrea o acidez, efectos que también es posible que
aparezcan si se consume en exceso.
 Si tienes insomnio o no duermes bien. La razón es la energía que proporciona este vegetal,
aunque todo dependerá de la cantidad de moringa ingerida y del momento del día en que la
ingieras. En todo caso, es mejor que no la tomes por la noche.
 Si tienes el azúcar bajo. Ten en cuenta que la moringa es beneficiosa para las personas que
sufren diabetes, por lo que si tu situación es la contraria, es mejor que no recurras a este
alimento, pues es hipoglucémico.

Formas de aprovechar al máximo la moringa

Como ya te he comentado, la moringa es una planta de la que se puede aprovechar todo: raíz, tallo,
hojas, fruto, semillas… Por lo tanto, las posibilidades en este caso son muchas y muy variadas.
¡Toma nota de las más frecuentes!

Las vainas

Si quieres disfrutar de todo su sabor y su mejor textura, es mejor que las quites cuando están verdes,
o que te fijes bien en el momento de comprarlas. Después, solo tendrás que cocinarlas como si
fueran judías verdes, cuya forma de preparación más común es hervidas.

Las hojas

Si prefieres comer sus hojas, para cocinarlas o preparar tus mejores platos hazlo como si se tratará
de espinacas. Puedes hacer con ellas pasta, guisos, cremas o sopas.

Otras opciones son que las tomes crudas o frescas (en ensaladas, por ejemplo) o que las dejes
secar y después las tritures para conseguir como resultado una especie de polvos, que también
podrás comprar y consumir como suplemento alimenticio.
Las semillas

Las semillas de moringa las puedes conseguir muy fácilmente en cualquier tienda especializada, y
una vez en tus manos las podrás moler para hacer una especie de polvo o ‘curry’, que podrás utilizar
en una gran variedad de recetas.

Las raíces

Por último, y aunque parezca mentira, también se pueden consumir las raíces de la moringa. Por si
tienes curiosidad, su sabor es muy similar al del rábano picante.

La opción más popular: el té de moringa

Sin ninguna duda, la forma más popular de consumir moringa es en infusión. El té de moringa es
muy fácil de tomar y además permite obtener sus beneficios nutritivos de forma rápida, práctica y
sencilla, y mucho más si decides comprarlo en las tiendas.

Pero, si prefieres prepararlo tú mismo, debes saber que tampoco es un proceso complicado. En
primer lugar, escoge la parte de la moringa que quieres usar para hacer el té. Lo más habitual es
decantarse por las hojas, en cuyo caso puedes utilizarlas frescas, secas o en polvo.

Los siguientes pasos son muy similares a los que hay que seguir en la elaboración de cualquier
infusión: pon un cazo de agua en el fuego y, cuando comience a hervir, introduce en él la moringa y
déjala un par de minutos más. Cuela el líquido, y ya estará listo para consumir.

En cuanto a las proporciones, lo más recomendable es que utilices unos 8 gramos de hojas por cada
taza de té, pero se trata de cantidades que se pueden adaptar según los gustos y las preferencias de
cada persona.
Conclusión

La moringa, aunque desconocida por muchos, es una planta con una larga tradición terapéutica y
nutritiva, que puedes comenzar a tomar desde ya si quieres disfrutar de todos sus beneficios.

Desde obtener una ayuda para adelgazar más rápidamente, hasta disponer de un suplemento
alimenticio y energético, son muchas las razones por las que empezar a tomar moringa.

Y, por si todo ello fuera poco, la moringa también sirve para mejorar nuestra salud, en muchos y muy
variados aspectos, por sus propiedades y por su excelente combinación de nutrientes.