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Luciferum

Yuleimi Blanco
Lucifer Estrella de la Mañana, el menor de los
arcángeles creados por Yahveh y Asherah crea una
revolución en el cielo y el infierno para acabar con las
luchas sociales y liberar a todos los humanos que
habitan la tierra de la esclavitud creada por su padre
y la religión que sigue a este Dios. A esta lucha se
suman dioses de otras regiones del mundo para
poder lograr su cometido.

UNEARTE CREA AMADO


LOVERA
LUCIFER MANDA EN EL CIELO

Un trono en el medio del escenario, una daga recostada en la pata delantera


del lado izquierdo, luces apagadas. Entra Lucifer se sienta y se enciende la luz,
un reflector iluminando su rostro. Suena una música de guerra, se escuchan
gritos, golpes, la luz cambia a azul y rojo, Lucifer se mueve por el escenario
como si luchara con algo o alguien. Acaba la pelea y se sienta nuevamente en
el trono con un poco de comodidad apoyando ambas piernas sobre el trono.

(Con tono sarcástico) Por fin, esta guerra se ha terminado, Pobre de mis
amados hermanos, Uriel, Miguel y Metatron, los recordaré por siempre, les
guardare un pedazo del amor que les tengo… Pero en el infierno.

Nací de un ser… celestial (sarcástico) y de una Diosa hermosa (con adulación


y amor), Asherah y Yahveh, el menor, el más consentido, el más querido, el
favorito y por supuesto, gracias a mi madre el más hermoso de todos. Se
podría decir que mi hogar era un paraíso, ángeles, liricas, toda punta en
blanco. ¡Patrañas!, mi padre creía que por ser ángeles debíamos tener una
dieta adecuada. Mis hermanos siempre leales a él, el Dios de Dioses, el
grande, poderoso, omnipotente. ¡Puras mentiras!, ese ser eliminó a mi madre y
la envió a un lugar oculto en la brecha dimensional fingió que nunca existió y
les ordenó a mis hermanos mayores deshacerse de todo lo que le recordara a
ella.

¿Recuerdan a Adán y Eva? Los primeros mortales que “creó” mi padre, esos
días los recuerdo, él estaba tan aburrido que decidió crear el universo,
galaxias, vías lácteas, accidentalmente hizo que dos asteroides chocaran y se
hizo el sistema solar, estrellas, planetas, pero específicamente en uno de ellos
podía haber mortales viviendo. “y dios creo la tierra y todo lo que habita en ella
en 7 días” claro que fueron siete días. Nunca se dijo que fueran consecutivos,
todo fue práctica ensayo-error. Imagínense a Dios sin saber que hacer luego de
tremenda explosión. Primero las plantas, algo que él pudiera manejar sin tanto
esfuerzo, luego animales, un poco más complicado de manejar, pero no podía
estar ahí todo el tiempo, ¿Cómo los dominaba?, exacto, humanos. Para mi
eran seres hermosos, se parecían a mi madre igual que yo, solo que no tenían
alas. Para quienes tienen la duda, si, mi padre y mi madre… bueno, ¿de dónde
creen que aprendieron a reproducirse como conejos?, así nacieron Adán y Eva,
luego creamos esa historia para niños de que el hombre salió del barro y la
mujer de las costillas de él. Asherah jugaba con ellos cuan madre con sus hijos,
a mi padre le molestaba, decía que ellos no eran iguales que nosotros, solo
eran objetos, una fuente extraña de la juventud, eran basura para él.
Necesitaba más humanos y que se reprodujeran, la mejor opción hacer que
“pecaran” por medio del “Pecado Original” y nada como culparme por tal
evento. A mí no me pareció la idea, pero no dije nada. Al pasar de los años vi
como mi padre trataba a mis hermanos mortales, escuchaba las discusiones
diaria con mi madre para que los dejara en paz, pero él no quería, descubrí que
él se alimentaba de ellos por medio de algo llamado “fe”, en un primer
momento se estaba debilitando, mi madre estaba mimando a los humanos, él
se molestó y la encerró en ese feo lugar y para recuperar a la fe de esos seres
dejó una familia viva y al resto los mató, nunca se arrepintió.

Luego de varios años todo iba “bien” con mis hermanitos, de vez en cuando yo
bajaba a jugar con ellos y a mimarlos un rato, tal cual, hacia mi madre, el idiota
de mi padre para castigarme mandó a mi hermano Uriel a quemarlos y
desintegrarlos, el tan obediente, ahora era el favorito. (Molesto) Eso era toda tu
obediencia, querías quitarme mi lugar, envidioso, pero yo acabé contigo
¡TRAIDOR! Amenadiel siempre estaba conmigo, al igual que yo, lloró al ver a
esas criaturas quemarse, ¿y Gabriel?, tu traicionero, hablador, es tu culpa que
todo esto pasara, ya veré que hacer contigo.

(Relajado) Los años pasaron, cada tiempo era distinto, la humanidad se


reproducía más y más y mi padre les dio mandamientos nefastos donde la
prioridad era él o se irían al infierno, luego les ordenaba desobedecerlos casi
todos, menos el de adorarlo a él. Mi paciencia se agotaba, así que me reuní
con Amenadiel y mis otros hermanos, todos menos Metatron y Uriel quienes
siempre fueron leales al Dios de las alturas. Planeamos una gran batalla para
acabar con la tiranía de mi padre y la opresión de los humanos, esos pobres
seres que cada vez eran más esclavizados y obligados a cumplir leyes
estúpidas, nos reunimos por años, estudiamos cada movimiento, le hicimos
creer que éramos los mejores y entrenábamos para hacernos más fuertes,
liberamos a mi madre de aquella oscuridad y la escondimos. En el cielo, no
existe el día, la noche o el descanso, siempre tenemos algo que hacer, un
milagro que cumplir o al menos eso creen los humanos, de vez en cuando yo si
les concedía sus deseos en contra de la voluntad de mi padre, para el eran
seres inferiores que no merecían nada más que nuestras migajas o menos que
eso, no eran de nuestra… clase. Los mortales eran enviados a un lugar donde
la luz era tenue, según era muy caluroso, según lo que hubieran hecho con sus
vidas podrían o no ser torturados psicológicamente, el fuego abrazador no
existía, bueno, no si el psicópata de Uriel no iba de cobarde a volverlos carbón;
es irónico ver como él los castigaba, pero la carga caía sobre mí, el nuevo
consentido de mi padre, lame botas, mejor dicho.

(Emoción aumentando la euforia) La lucha inició el día que mi padre se dio


cuenta que mi madre estaba libre en una ciudad llamada Sodoma, mientras
pasaba a Gomorra, mandó a Uriel a quemar todo cuanto se movía, el plan era
destruirla a ella también, pero no pudo, justo en esa ciudad luego de quedar
miles de mis hermanos vuelto cenizas solté un grito aterrador, bajé a la tierra y
empecé a luchar contra Uriel, Amenadiel se sumó a la pelea, Gabriel avisó a
nuestro padre encendiendo su ira. Pensé que mis hermanos eran más
inteligentes, pero la mayoría le temía al Dios de Dioses y vinieron a pelear con
nosotros, fueron días de guerras, a mí se unieron Belcebú, Leviatán, ellos
crearon las consignas de libertad, luego Asmodeo y junto a el Balmerith, no,
Balmerith no es mujer, es un gran luchador, uno de los mejores, Astaroth,
Verrine, Gresil, Sonnillon, excelentes con las catapultas, arcos y flechas, y para
el lanzamiento de lanzas, eran más que excelente. Teníamos a Uriel
acorralado, Gabriel moría del miedo, ¡COBARDE! Le grité desde lejos, el nos
había traicionado, Joshua bajó con una espada intentando cortarme las alas, o
sea ¿Qué te pasa debilucho? Mis alas no, ellas son hermosas y mira, hasta
brillan con la luz del sol, por algo soy la estrella de la mañana, hacerlo caer no
me fue muy difícil, solo tuve que soltar mi esplendor dejándolo casi ciego,
Rafael, pobre, el con sus portales ridículos, creía que no detectaría su
presencia al teletransportarse a través de dimensiones, Amenadiel también lo
sintió y justo al abrir la brecha dimensional le rozó el brazo con la daga sagrada
dejándola abierta, para mi sorpresa el gran dragón Rojo Ddraig, su fuerza se
multiplica y detrás de él Albión el dragón blanco sumándose a la lucha, Ddraig
a nuestro favor, Albión a favor de Dios, se escuchaban truenos y cada poder
que lanzaban se veían como relámpagos en el cielo. Se nos olvidó cerrar el
portal, entraron Meraxes y Bahamut, las dragonas celestiales, madres de otros
Dioses, si, había otros aparte de mi padre, pero él los había encerrado en la
brecha dimensional para que los humanos no superan que ellos existían y así
el dominio y el poder sería de solo de él, ¡Egoísta!, al enterarme de tales cosas,
llame a mis queridísimos tíos, Odín y sus hijo Balder y Höðr, Vali, Ull, el más
loco y rebelde de todos Loki, Frigg esposa de Odín, de verdad muy hermosa,
que lastima que fuera mi tía. Perdón, me perdí ¿Qué les decía?, ah ya, la gran
pelea, bueno, si, mis tíos odiaban a mis padres, era obvio que me apoyarían y
así fue, Vali era un gran arquero, mejor que cualquiera de mis hermanos. El
cobarde de mi padre dejó que varios murieran, hasta que mandó a Metatron y
Miguel, los más poderosos de nuestro reino, con un chasquido Metatron
derrotó a casi todos los dioses que entraron por la brecha, Miguel domó a los
dragones y volvió a encerrarlos, pensé que podía contra ellos, pero Uriel nos
encerró en fuego, Metatron volvió a chasquear los dedos arrodillándonos a
todos, y miguel nos golpeo tan fuerte como pudo, se burló de nosotros,
Amenadiel estaba molesto, se levantó oponiéndose al poder de Metatron y
cuando corrió para clavar la daga en su pecho, miguel le cortó las alas y le
arrebató el puñal, por un momento creí que lo apuñalaría, sus ojos brillaron con
tal malicia, es como si “el diablo” se le hubiera metido (suelta una carcajada
sarcástica), su furia crecía y su poder aumentaba cada vez más, transpiraba
odio y una energía negra se apoderó de él, esa daga fue un regalo de mi padre
para Amenadiel, creía que se iba a convertir en el más fuerte de los
querubines, y así es, por un momento lo vi muerto, vi a mi hermano
desintegrarse y cuando casi me daba por vencido el volvió a levantarse, pero
sin sus alas, no pudo hacer mucho, Metatron acabó con él, miguel cortó mis
alas, mi amado padre se reía de nuestra desgracia, Gabriel se escondía bajo
su túnica, en castigo nos mandó a donde mandaba a los humanos a torturarse,
el llamado Infierno, nos encerraron y Uriel se quedó con las llaves, nos
destinaron a cuidar de las almas humanas que llegaban y se suponía que las
torturaríamos sin importar lo que hubieran hecho y aquellos que fueron buenos,
luego de torturarlos, borrarles la memoria y mandarlos nuevamente a la tierra
para que nuestro Dios siguiera usándolos como donadores de órganos para él.
Mi madre se opuso con todas sus fuerzas a tal aberración, luchó cuerpo a
cuerpo con mi padre, la riña era fuerte, literalmente dos Dioses matándose a
golpes, patadas, mordiscos, ¡KUNFU!, pero el gallina llamó a Miguel y él en el
estado de ira que se encontraba, la empujó fuertemente tirándola al piso, la
golpeó como saco de boxeo, la encadenaron en una parte del planeta que
pensábamos que estaba totalmente desértico, con el pasar del tiempo se
transformó en montañas, se manifestó de las formas más hermosas que podría
imaginarse, lleno esa parte de la tierra de frutos, animales exóticos, las
mayores corrientes de agua dulce que corrían como sangre infinita por las
venas, un bosque profundo y aquellas bellezas se extendieron por una gran
parte por el suroeste del planeta, los humanos la adoraban, le decían diosa de
la luna, del sol, le hacían altares de roca solida y le llevaban ofrendas en
agradecimiento por todo lo que les daba, luego comenzaron a llamarla la madre
tierra, a pesar de no estar en el cielo, el reino de mi madre era mayor y su
poder cada vez era más grande.

Miguel enloquecía cada día más con la daga, según mi padre a los de corazón
puro y noble la daga les daría poderes divinos y con estos ayudarían a otro ser,
fuera o no un inmortal, era capaz de poseer otros dones y tendría la fuerza
para acabar hasta con el ser más poderoso del universo, pero si la daga caía
en manos equivocadas, acabaría con el espíritu y el alma, se destruirá de
adentro hacia afuera, lo quemará como acido y lo hará hacer cosas
espantosas. ¿Quién lo diría? Miguel, no tenía un corazón puro según la daga, y
lo estaba matando, Uriel no pudo soportar ver que nuestro hermano se podría
por dentro y luego de una fuerte pelea le arrebató la daga, Miguel en su intento
de poseerla de nuevo la hizo caer a la tierra, cerca de nuestra madre Asherah.
Madre no fue una tonta, al ver ese objeto lo cubrió como mantos de roca y
plantas, a medida que pasaban los años esto se enterraba, sabía el poder que
este poseía, no iba a aceptar que algo se acercara a ese objeto mortal, aparte,
en cuento limpiara su alma podría tomarla, romper sus cadenas y volver a
tomar su puesto en el cielo, sin embargo, luego de un siglo de meditación y
purificación, decidió abrir el portal a otras dimensiones, encontrándose con
Pachacamac, el no solo la ayudó a curar sus heridas espirituales, la trató como
realmente se merecía, como la Diosa que es, al principio no me agradaba
mucho la idea de que mi madre estuviera con eso, después de ver cuanta
felicidad había en su rostro acepté el hecho de que se había vuelto a enamorar.
Amenadiel aun no le agrada, dice que él estaba loco, Asherah y Pachacamac
crearon a los primeros humanos… Los primeros de ese lado del mundo,
realmente fue casi un total fracaso, realmente Pachacamac estaba loco,
Viracocha su abuelo e Inti su padre siempre lo reprendían, por ser el
primogénito era obvio que era el favorito, como mi hermano Metatron, sin
embargo, este tenía un corazón más puro si así podría llamarse. Los primeros
hijos que tuvo con mamá, él intentó comérselos, realmente era un lunático,
después, al traer al mundo a los “primeros” humanos, se le olvidó darles de
comer, creo que empiezo a entender porque Amenadiel no le agradaba mucho
nuestro nuevo papi (suelta una carcajada), ahora si es serio ¿Quién olvida
darle de comer a sus hijos?, mamá tuvo que hacer milagros atendiendo esa
gran multitud de humanos. Con Yahveh solo tuvo a Adán y Eva, luego los
dejaron… disfrutar un rato, pero con Pachacamac, parecía que ella era quien
iba a repoblar la tierra, los amaba, los mimaba, les daba lo que le pedían a
Pacha Mama. Definitivamente mi madre tiene una buena mano para hacerme
hermanitos, estos eran aun más hermosos que los que papá estaba matando
del otro lado del mundo y no les he dicho la mejor parte, mientras mi madre
tenía niños nuevos y los bendecía, Yahveh mandó a Gabriel a buscar a una
pobre muchacha que según iba a tener al grandísimo hijo de Dios, el
primogénito (gritando al piso de forma burlista) ¡Hey Metatron, Creo que has
quedado de porra nuevamente, ya no eres el favorito, ahora hay otro que nació
después de ti y tendrá TU lugar! (suelta una gran risa), y digo pobre no porque
fueran de escasos, muy escasos recursos, era la esposa de un carpintero, el
único carpintero de esa región, tenían un monopolio. Gracias a mi padre había
reyes, emperadores, tiranos que esclavizaban y mataban a sus propios
hermanos como si fueran animales de aquel lado del mundo, en fin, Gabriel,
Gabriel, eres muy astuto, dime ¿Qué te hizo creer que esa mujer era perfecta?
Había muchas vírgenes en ese lugar y tuviste que elegir una casada. Si mis
señores, mi padre creó un semidiós, ya tenía unos cuantos, luego los asesinó
porque descubrió que no podía absorber poder de este por mucho que creyera
en él, pero ¿por qué otro luego de saber tal cosa?, exacto, la humanidad que él
creó, a casusa de su propio ego, los estaba destruyendo sin razón, y claro que
yo ayudé un poquito nada más, mandé a Amenadiel a la tierra y él le contó a
unos cuantos humanos que pasaría con sus almas si alababan al Dios de
Dioses, con él tenía un objeto que mostraba las almas de los más creyentes en
el infierno, así como la de Moisés por ejemplo, alguien a quien ellos seguían,
Abraham, David y Jonathan esos dos sí que la pasan bien acá, entre otros, por
lo tanto, estaban dejando de creer en él, así que tenía que mandar un conejillo
de indias para solucionar el problema que él había ocasionado, con un poquito
de ayuda nuestra, le decían el mesías, el Cristo y otras cosas más. Yo pensé
que era la oportunidad adecuada para retar a mi padre y subí a hablar con él,
pero le habían lavado el cerebro, creía que de verdad era un salvador, no sabía
a dónde irían las almas que el “Salvaba”. Cuando creció mi padre le mostró la
forma bonita en que moriría, en cambio yo, le mostré como era en realidad, no
fue hasta el momento de su fallecimiento que se dio cuenta que siempre le dije
la verdad, que no quería verlo sufrir, que si lo amaba, que nuestro padre le
mintió y él le mintió a las personas, lo traje conmigo sin que Gabriel se diera
cuenta, le mostré todo lo que aquí pasaba y le pedí su ayuda, lo mandé
nuevamente a la tierra, mi madre a regañadientes me ayudó a darle vida, no
estaba tan muerto después de todo, pero se acobardó. Por eso ahora está
encerrado y su alma se atormenta eternamente viendo las cosas que pudo
hacer por ustedes y no las hizo.

Quienes lo seguían escribieron su historia, claro que nunca como pasó, a mi


padre le pareció gracioso y les ayudó solo un poco, manchando mi nombre y el
de mis hermanos, lo que sea para el quedar bien, seguir gobernando y
torturando humanos, y mientras los años pasaban el libro lo modificaban más y
más, le escribían cosas que jamás pasaron, crearon iglesias que solo servían
para robar a los pobres y maltratar a los intelectuales, a quienes si indagaban,
a quienes sabían la verdad. Si mama, estoy de acuerdo contigo, gastar poder
en ese tipo fue una mala idea. (Enojado) ¿Hasta cuándo papá? Dime, ¿hasta
cuándo vas a seguir torturando a esta gente, tus creaciones, tus hijos, sangre
de tu sangre? Por tu culpa hay tantas guerras, ellos asesinan a tu nombre,
¡MIRALOS! ¿Crees que es gracioso? Son solo marionetas, bufones, juguetes
para ti, desgraciado.

Mi padre invento como cincuenta mandamientos tontos que solo apoyaban a


los hombres, sádico desgraciado, aun le duele lo de mamá, luego los resumió
en diez mandamientos, claro pero no se podía obviar los otros que eran tan
sagrado, estos parecían creados por un niño, ¿Qué clase de idiota los habrá
escrito? Amarás a Dios sobre todas las cosas, No tomarás el nombre del Señor
tu Dios en vano, claro yo soy el vanidoso, pero él hace dos mandamientos de
“Mírenme, yo existo, elígeme a mi primero, yo, yo, yo, yo” ya sé quien inventó
el yoyo, ¿Santificarás las fiestas? ¿Qué onda “santificas” la fiesta para perrear
bendecido? (haciendo señas de bailes con movimientos pornográficos),
Honrarás a tu padre y a tu madre, emm, sin comentarios, no está mal solo le
faltan unos ajustes, No matarás, pero él los manda a matarse, creo que se
volvió adicto a las guerras, No cometerás actos impuros “el pecado original”,
No robarás, pero como él es el padre celestial puede robarle la vida a ellos, No
darás falso testimonio ni mentirás, ya va, si sus seguidores mienten para
obtener más seguidores ¿está bien o mal?, No consentirás pensamientos ni
deseos impuros, pervertido es como decirle a un niño no hagas tal cosa para
que lo haga, No codiciarás los bienes ajenos, bueno, lo acepto, es bueno. Los
incluyó en el libro de su “amado” hijo, justo después de las leyes que maltratan
a las mujeres hasta por nacer.

Yo inventé unos mejores, ¿a poco creen que el único que tiene seguidores es
mi papá?, no, yo también tengo unos As bajo la manga, fueron muchos
milenios después, claro, dijeran algunos, después de Cristo, no es hasta ahora
que cuento lo que realmente paso, sin embargo, me tomé la molestia de
convertirme en alguna alimaña e ir a la tierra a susurrarle al oído a ciertas
personas para que escribieran mi propia biblia. Debo admitir que ciertas
“normas” no los hice yo, los humanos tienen una gran imaginación, pero a
muchos les agrada la idea mis 11 mandamientos, al menos son mejores para la
humanidad que los de mi padre: 1. No des tu opinión o consejo a menos que te
sea pedido, para aquellos entrometidos. 2. No cuentes tus problemas a otros a
menos que estés seguro de que quieran oírlos, no confíes tanto en las
personas del lado este del mundo, están contaminadas. 3. Cuando estés en el
hábitat de otra persona, muestra respeto o mejor no vayas allá, este es uno de
los que más me agrada, existen seres humanos creados por mi padre que solo
van a otro lugar a insultar y destruir, comúnmente suelen hacerlo los
seguidores de mi padre. 4. Si un invitado en tu hogar te enfada, trátalo
cruelmente y sin piedad, no necesariamente tienes que matarlo, con decirle
algunas cosas basta, a veces. 5. No hagas avances sexuales a menos que te
sea dada una señal de apareamiento, no está bien violar a las personas, si mal
no recuerdo del otro lado, eso está bien, la humanidad no debería hacerse
daño y menos de esa forma. 6. No tomes lo que no te pertenece a menos que
sea una carga para la otra persona y esté clamando por ser liberada, si y solo
si es justo y necesario hacerlo. 7. Reconoce el poder de la magia si la has
empleado exitosamente para obtener algo deseado. Si niegas el poder de la
magia después de haber acudido a ella con éxito, perderás todo lo conseguido.
8. No te preocupes por algo que no tenga que ver contigo, es mejor evitar
problemas. 9. No hieras a niños pequeños. 10. No mates animales no humanos
a menos que seas atacado, o para alimento, este y el anterior son los más
importantes de mis mandamientos, los niños, los animales, los ancianos, son
seres hermosos que no tienen la culpa de nada, los animales no son cien por
ciento consientes, los niños y ancianos por su edad, a veces no son culpable
de ciertas acciones. 11. Cuando estés en territorio abierto, no molestes a nadie.
Si alguien te molesta, pídele que pare. Si no lo hace, destrúyelo, no está de
más hacer énfasis que es sí y solo sí.

Madre le estaba muy bien, era amada por Pachacamac, sus hijos la trataban
bien, las regiones se convirtieron en continentes, del lado de Asherah, todo era
hermoso, los humanos, aunque había ciertas personas que se creían Reyes,
se cuidaban entre ellos y adoraban a mi madre, mi nuevo papi y a sus hijos, no
había un Dios supremo sino uno por cada cosa. Mi padre, envidioso y enojado
porque ella tenía toda la atención de ese lado del planeta, envió un grupo de
personas crueles hasta ese lugar para que los humanos la destruyeran en
nombre de Dios no solo a ella como madre tierra, sino también a los humanos
que ella había creado, los esclavizaron, los torturaron, mataron y les roban sus
riquezas. Los Romanos católicos y seguidores de mi padre conquistaron lo que
llamaron como Europa, la religión de mi padre la propagaron como una plaga y
todo el que no creyera en ella, los mataban de las formas más crueles,
inventaron métodos de torturas, se hacían llamar la “Santa” inquisición, a las
mujeres las tildaban de brujas y las maltrataban hasta morir, solo por saber la
verdad y los hombres eran hechiceros, mencionar todo lo que mi padre y mis
hermanos les enseñaron a hacerles a esos pobres esclavos crea un nudo en
mi garganta.

Unos viajantes crueles que estaban acostumbrados a buscar “pobres” para


esclavizarlos, mi padre desvió su embarcación y llegaron hasta las tierras de mi
madre, lo que les pasó luego por la envidia de mi padre fue realmente horrible y
hasta el día de hoy la culpa es mía.

Pero, ¿Qué pasa con el infierno? Belcebú siempre fue un envidioso, siempre
quiso todo lo que yo tenía en el cielo y ahora en el infierno, ¿a quién habrá
salido?, él era idéntico físicamente a mi padre y de carácter, quiso armar un
botín en mi contra, pero él no podía salir, su poder siempre fue inferior al mío,
al de todos, era un tanto torpe, pero no era un cobarde, uso su verbosidad para
convencer a algunas almas de que yo no era legítimo, en el fondo, el también
era un tirano y él quería torturar a todas las almas humanas fueran buenas o no
que llegaban al infierno, quien sabe cuántos días intentaría armar un plan
nefasto para hundirme, cuantas excusas, aun así, yo gané la batalla, el tenia
diez legiones, yo todo un infierno, nunca torturé a las almas, los malos se
torturaban solos, sus pensamientos los volvían locos, no fue obra mía, las
cosas que hicieron en la tierra los atormentaban, los asesinos, los violadores,
los sacerdotes de la santa inquisición, todos esos seres manipulados por mi
padre para hacer el mal, al llegar aquí recordaban cada momento y se volvían
locos, aun así yo los cuidaba, los trataba de ayudar para que no sufrieran más,
purificaba sus almas para que no sufrieran más y se los mandaba a mamá
Belcebú quería un poco más que eso, quería destruirlos, quemarlos, torturarlos
hasta que sus almas no fueran más que polvo. El día de la lucha, el se sentó
en mi trono mientras yo fingía descansar e intentó ordenar a mis tropas, según
él me había matado, dejé que hablara y luego me paré justo detrás
empujándolo, empezamos a discutir y soltó el primer golpe, pude detenerlo
fácilmente con mi mano y lo arrojé lejos, el enfureció y comenzó a golpear y
patear, soltó poderes que no había visto en él durante tantos años, sus
legiones se lanzaron contra mí, pero tuve un pueblo que me apoyaba y
rápidamente los neutralizaron a todos, incluyendo a Belcebú, no podía
desterrarlo, ahora sé porque su insistencia en ayudarme a destruir a nuestro
padre, el quería ese poder, si hubiera pasado, no sé qué sería de ustedes, lo
encerré unos días y luego lo dejé salir. Por un tiempo se convirtió en el espía
del cielo, no me quedó de otra que encerrarlo eternamente en el séptimo
infierno, lamenté no tener la daga de mi hermano, de ser así lo hubiera
mandado a la brecha dimensional.

Yo seguía reinando, convencí a los dioses hijos de mi madre a que me


ayudaran a buscar el objeto más preciado del universo y a desmentir a mi
padre, envié a Amenadiel a la tierra a ayudarlos, que recorriera el mundo
entero predicando la verdad sobre nosotros, el se estaba volviendo humano, mi
madre cada vez era más destruida, si no me apresuraba terminaría como la
Diosa Gea, la madre tierra de los griegos, mandé un mensaje al Olimpo,
necesitaba toda la ayuda posible para convencer a los humanos, al menos,
estos estaban un poco más claros, también absorbían el poder de los humanos
para sobrevivir, sin embargo no llenaron su cabeza de mentiras para
mantenerlos vivos. Poco a poco el trabajo se iba haciendo, recibí una
advertencia de Uriel, que no siguiera alejando a los humanos de nuestro padre
porque estaba muriendo, eso no me iba a detener, era justo mi objetivo. Grité
fuerte ¡Se busca, Dios vivo o MUERTO!, él ni se asomó.

La tierra de mi madre se veía hermosa, aun cuando mi padre la había mandado


a invadir, aun cuando las guerras provocadas por los humanos del lado este.
Mi madre junto con el Dios Canaima, Odosha, Kuaimare y Amenadiel me
ayudaban a encontrar la daga sagrada, al mismo tiempo que los humanos
dejaban de creer en mi padre. No paso mucho tiempo para que los demonios
de clase alta hicieran el trabajo debido, les ordene que les enseñaran a amarse
y a ser bueno unos con los otros sin dejar que los cubriera un amor falso, no
los obligaba a sentir algo que no quisieran, poco a poco les fui mostrando a mis
hermanos humanos de qué y para que estaban hechos, los humanos del este
les inculcaban algo sobre “clases sociales” se creían “superiores” por ser
disque los primeros ¡Ja, ilusos!, yo les enseñe que eso no existía, que lucharan
por lo que era correcto, a ayudarse mutuamente, que se comunicaran y
resolvieran sus problemas juntos, claro, siempre y cuando se pudiera, que
muriera el que tuviera que morir, el “pecado” según la teoría de mi padre no
existía y estas reglas se propagaron por el mundo entero, los tiranos le temían
a mis hermanitos, su dominio era mayor, su fuerza, usaban consignas de
guerra para mostrar su poder sobre el pueblo y no era un dominio malicioso, de
ambición sino de un pueblo que fue invisibilizado por mi padre.

El infierno creció, mas almas humanas llegaban cada segundo, a cada uno los
entrené como debía ser para volver a atacar, esta vez estaba mejor preparado,
tenía más de un millón de legiones, comenzamos a lanzar maldiciones a
Yahveh para atraer a Uriel hasta que por fin bajó, no pudo ni espabilar cuando
Amenadiel le atravesó su corazón con la daga haciéndolo desaparecer
obteniendo las llaves del infierno, soltamos a todas las legiones ¡ATAQUEN!
Grité con toda mi furia, llegamos a la puerta del cielo, San Pedro tratando de
contenernos, azotarlo y enviarlo al séptimo infierno fue tan fácil (risa), al
arrebatarle las llaves del cielo y abrir nos esperaba Metatron, Miguel y por
supuesto Gabriel, un poco confundidos pero preparados para la guerra, miro el
trono y veo como mi gran padre se desvanece al escuchar a mis legiones gritar
¡DIOS; YAHVEH NO EXISTES!, el eco se replicó en los pocos humanos que
quedaban en la tierra, y el grande, el celestial, el sublime y perfecto DIOS dejo
de existir. Metatron y Miguel se debilitaron, no dude en atacarlos, Amenadiel
tomó a Metatron por detrás sujetando sus brazos mientras yo lo partía en dos
con mi daga, escuché a Miguel llorar por su hermano mayor, mi sadismo
aumentaba y rápidamente me lancé sobre él y lo apuñale tantas veces fue
necesario hasta que se desvaneció, los pocos ángeles que quedaban
apoyando a mi padre fueron derrotados por mis legiones y demonios del
infierno.

Al fin pude tomar el trono del cielo, es tan cómodo. Dejé algunos arcángeles
conmigo, les gustara o no me eran fiel, ya Yahveh no existía, claro luego de
una eternidad torturando humanos ya entendían mi lucha por ellos, ya no
querían estar bajo las ordenes de Dios y Metatron cuando él se iba a pasear.

Creé un verdadero paraíso para las almas buenas en otra dimensión, ahora si
había un “cielo” para humanos, las almas malas iban al infierno como a alguna
clase de reformatorio y luego regresaban a la tierra a realizar todo lo que
quisieran de buena manera, Mis legiones fueron recompensados, unos años
más de vida si así lo querían o cualquier deseo humano.

Yo nunca fui un “demonio” solo quiero un bien para ustedes. La próxima vez
que piensen que todo fue o es mi culpa me gustaría recordarles que el de los
diluvios, epidemias, plagas y muertes sin sentido fue Dios Yahveh no yo.