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Qué es la Farmacología:

La farmacología es la ciencia que estudia los productos farmacológicos o sustancias


químicas abarcando los efectos biológicos, su composición, sus fuentes y sus
propiedades químicas.

La palabra farmacología proviene del griego pharmacon que se refiere a los fármacos


y una variante del sufijo -logos que significa ciencia.

La farmacología se encuentra dentro del campo de la biomedicina ya que estudia


los efectos biológicos y la efectividad que los fármacos tienen sobre las personas en
el tratamiento de un problema médico específico.

La farmacología abarca también otras áreas como la farmacia, enfermería,


odontología y medicina veterinaria.

La farmacología también es responsable de testear los fármacos para medir el nivel de


toxicidad o potencialidad en su valor terapéutico.

El primer instituto de farmacología fue fundado en el año 1847 por Rudolf Buchheim


en la Universidad de Dorpat en Estonia. Rudolf Buchheim era profesor de medicina
médica pero quiso introducir el estudio de la acción fisiológica de los fármacos que él
enseñaba por una ciencia experimental diferente: la farmacología.

Dentro de la farmacología existen otras especialidades como lo son:

 La farmacodinamia: estudia cómo los fármacos afectan un organismo.


 La farmacocinética: estudia cómo el organismo reacciona frente a los
fármacos.
 La farmacología terapéutica: estudia los productos químicos en relación a
los estados inmunológicos, biológicos, microbiológicos, biológicos y
conductuales que influyen sobre la enfermedad.
 La neurofarmacología: estudia las sustancias químicas que afectan el sistema
nervioso central.
 La farmacología molecular: estudia las características bioquímicas y
biofísicas entre la relación entre el fármaco y el organismo.

Los analgésicos

son uno de los grupos farmacológicos de mayor consumo en España: en 2007 los
analgésicos publicitarios (EFP) representaron el 14,5% de la cuota del mercado EFP
(se dispensaron un total de 19.528.007 unidades). La autora estudia los distintos tipos
de dolor, los analgésicos más relevantes y los consejos sobre paliación del dolor que
pueden ofrecerse desde la oficina de farmacia.

La palabra analgésico procede etimológicamente del prefijo griego a-/an-(carencia,


negación) y de algos (dolor). Según la Asociación Internacional para el Estudio del
Dolor (IASP), éste se define como la experiencia sensorial y emocional desagradable
asociada a una lesión hística real o potencial, o descrita en términos de dicho daño.
Por tanto, el dolor no es solamente una sensación, es una experiencia. Además, no se
trata únicamente de algo sensorial, sino que también es algo emocional. En ocasiones,
el dolor no precisa de una lesión para manifestarse, puede existir en ausencia de ella.

El dolor es una experiencia subjetiva de gran complejidad. Presenta un componente


nociceptivo, responsable de la transmisión de estímulos al sistema nervioso central
que permiten defenderse ante situaciones nocivas o peligrosas para el organismo, y un
componente emotivo y afectivo, que se caracteriza por irritabilidad, ansiedad y rabia
en el caso de un dolor agudo y que puede derivar incluso en depresión cuando se
transforma en un dolor crónico.

Los dos componentes del dolor son: sensorial y emocional. El primero, que equivale a
nocicepción (estimulación de las vías nerviosas que conducen los estímulos
dolorosos), se debe al estímulo de las terminaciones sensoriales. Normalmente hay
una relación entre el estímulo sensorial y la intensidad del dolor (excepto en el dolor
por inflamación o por lesión nerviosa). El componente emocional equivale a la
vivencia individual que hace el paciente del estímulo nociceptivo. A menudo es el
componente más importante, especialmente en casos de dolor crónico.

Clasificación

En función de su duración, se diferencia entre el dolor agudo y el crónico (tabla 1):

Tabla 1. Características de los dolores agudos y crónicos

Dolor agudo

 Derivado de una lesión tisular.


 Forma parte de los mecanismos que protegen al organismo de su destrucción.
 Suele desaparecer con la curación del proceso que lo causó.
Ejemplos: posoperatorio, dolor traumático, cefaleas tensionales, odontalgias y
lumbalgia aguda.

Dolor crónico

 Persiste más allá de la curación de la lesión.


 A menudo es difícil establecer una alteración hística que lo justifique.
 Se deben considerar dolores crónicos aquellos que cursan con brotes durante
un largo período de tiempo.

Ejemplos: migrañas, dismenorreas, dolores osteoarticulares (artritis reumatoide,


artrosis, lumbalgia crónica), dolor neuropático (neuralgia del trigémino, neuropatía
diabética, neuralgia postherpética, distrofia simpática refleja) y fibromialgia.

Desde el punto de vista fisiopatológico se distinguen varias fases:

 Dolor de fase I o dolor fisiológico o nociceptivo. Se caracteriza por


estímulos nocivos breves y una buena correlación entre el estímulo y la
intensidad. Ejemplos: dolor de pinchadas leves y estímulos térmicos sin
lesión.
 Dolor de fase II o dolor inflamatorio. Se caracteriza por estímulos nocivos
persistentes y poca correlación entre el estímulo y la intensidad. Ejemplos:
dolor posoperatorio, dolor traumático y dolor reumático.
 Dolor de fase III o dolor neuropático. Se caracteriza por una lesión nerviosa
o central y por la ausencia de correlación entre el estímulo y la intensidad del
dolor. Ejemplos: periférico (neuropatía diabética, síndrome del túnel carpiano)
y central (dolor talámico y distrofia simpática refleja).
Fisiopatología del dolor

Se genera en las estructuras periféricas denominadas nociceptores.

Viaja al sistema nervioso central a través de las fibras aferentes primarias Aδ y C.

Se procesa en el asta posterior de la médula espinal, donde se encuentra sometido a


influencias excitatorias e inhibidoras.

Se procesa en el encéfalo por vías específicas, principalmente la espinotalámica.

Los estímulos llegan al tálamo y posteriormente hasta la corteza somatosensitiva.

Existe una modulación encefálica por diferentes áreas cerebrales.

A partir del mesencéfalo y de los núcleos del rafe existen vías inhibitorias que se
proyectan hacia la médula.

El estímulo persistente causa cambios plásticos en las neuronas nociceptivas que


podrían estar implicadas en el mantenimiento del dolor crónico.
Tratamiento farmacológico

La vía oral es siempre la de elección.

Las formas de liberación sostenida son útiles en el dolor crónico.

Las formas efervescentes y las líquidas suelen dar lugar a concentraciones


plasmáticas adecuadas con más rapidez que las formas sólidas.

Se debe recordar que la tolerancia oral de los AINE mejora con la ingesta de
alimentos y reduce los trastornos gastrointestinales.

La vía parenteral es útil en caso de intolerancia oral o cuando sea preciso un efecto
rápido.

La vía rectal presenta una absorción más inexacta en comparación con otras vías.

La vía tópica basada en el uso de parches es conveniente en el dolor crónico.

En el caso de los AINE tópicos, se puede considerar que su eficacia es limitada y


depende de la correcta realización del masaje.

Los analgésicos se clasifican en primarios, secundarios y coadyuvantes.


Analgésicos primarios

Los analgésicos primarios tienen como efecto farmacológico principal aliviar el


dolor. Son de amplio espectro, es decir, útiles en numerosos tipos de dolor. Se
distinguen tres tipos:

Analgésicos-antitérmicos puros: paracetamol.

Analgésicos-antiinflamatorios (AINE): ácido acetilsalicílico (AAS), ibuprofeno,


iCOX selectivos (celecoxib y rofecoxib). Los AINE actúan bloqueando el enzima
ciclooxigenasa (COX) e impidiendo la síntesis de prostanoides (prostaglandinas y
tromboxanos). La COX tiene tres isoenzimas: COX-1, COX-2 y COX-3. LOS AINE
bloquean de forma diferencial los tres isoenzimas lo que condiciona sus propiedades
farmacológicas.

Opioides: agonistas puros de los receptores opioides (morfina, codeína, metadona,


fentanilo), parciales (buprenorfina), agonistas-antagonistas (pentazocina) y mixtos
(tramadol). Efectos indeseables:

Frecuentes: náuseas, vómitos, estreñimiento, sedación, miosis y picor.

Se presenta tolerancia por: analgesia, náuseas, vómitos, sedación y depresión


respiratoria.

No se presenta tolerancia por: miosis y estreñimiento.

Debido a estos efectos indeseables, se recomienda la administración de antieméticos


al inicio del tratamiento y de laxantes en tratamientos de media y larga duración.

Se debe recordar que la tolerancia oral de los AINE mejora con la ingesta de
alimentos y así se consigue reducir los trastornos gastrointestinales

Analgésicos secundarios

Los analgésicos secundarios tienen otras indicaciones, pero pueden disminuir algún
tipo de dolor específico. Son de espectro reducido y los hay de varios tipos:
Antidepresivos: amitriptilina y clorimipramina.

Antiepilépticos: carbamazepina, lamotrigina,

Relajantes musculares: diazepam, tetrazepam y gabapentina y topiramato. Están


indicados en el ciclobenzaprina (antidepresivo tricíclico empleado tratamiento del
dolor que tiene un origen como relajante muscular). neurógeno o neuropático. El
mecanismo

Anestésicos locales: lidocaína y prilocaína. Fundamental de acción de los


antiepilépticos, en los síndromes neurógenos, es su acción sobre el sistema Los
coadyuvantes o auxiliares se administran de propagación de la descarga neuronal, ya
que al conjuntamente con los analgésicos primarios y/o bloquear los canales de Na
dependientes del voltaje secundarios para potenciar sus efectos analgésicos o
estabilizan la membrana neuronal y suprimen la para contrarrestar sus efectos
indeseables. Se emplean: hiperexcitabilidad neuronal anómala.

Corticoides.

Psicofármacos: neurolépticos, ansiolíticos y anfetaminas.

Vasodilatadores: antagonistas del calcio.

Corticoides.

Vasoconstrictores: derivados ergóticos.

Antieméticos y laxantes.

La escalera analgésica de la OMS

Se diseñó inicialmente para combatir el dolor oncológico. Sin embargo, en la


actualidad se utiliza en la mayoría de pacientes que presentan dolor. Consiste en una
graduación progresiva de la terapéutica analgésica de acuerdo con la respuesta
obtenida por el paciente. Implica el empleo inicial de paracetamol y AINE, para pasar
después a las asociaciones con opioides menores (codeína, etc.) y posteriormente a
los opioides mayores (morfina, etc.).

CONSEJOS DESDE LA FARMACIA

La elección de un analgésico para el tratamiento de la sintomatología dolorosa debe


realizarse siempre de modo individualizado. Es necesario preguntar al paciente una
serie de cuestiones que permitirán seleccionar el medicamento publicitario más
adecuado y proporcionar consejo sanitario. Por ejemplo: ¿Qué síntomas presenta?

¿Cuándo comenzaron?

¿Dónde se localizan?

¿Cuál es su intensidad?

¿Está tomando algún medicamento?

¿Tiene alguna enfermedad?

En relación con la posología conviene:

Establecer con claridad la posología eficaz y la máxima posible.

Considerar la administración a demanda o pautada.


Determinar el intervalo de administración.

Aconsejar cuándo y cómo tomar los analgésicos.

Supervisar la duración del tratamiento. Respecto a las interacciones farmacológicas,


el consejo farmacéutico debe ir encaminado a:

Averiguar los fármacos de prescripción y los de autoprescripción (incluidos los


productos fitoterapéuticos) que toma el paciente.

Desaconsejar la administración de medicamentos sin control médico previo.

Desaconsejar totalmente el consumo de alcohol conjuntamente con la toma de


opioides. Sobre las contraindicaciones, desde la oficina de farmacia habrá que:

Asegurarse de que las condiciones fisiológicas o patológicas del paciente no son una
limitación al tratamiento.

Aconsejar sobre las situaciones de precaución (conducción de vehículos o


manipulación de máquinas peligrosas).

Determinar si existen antecedentes que puedan restringir su uso (alergias). El


farmacéutico también puede orientar sobre las precauciones de uso:

Aconsejar cómo, cuándo y durante cuánto tiempo deben tomarse los medicamentos.

Supervisar el establecimiento de medidas o medicación coadyuvante (protectores


gástricos, antieméticos, laxantes, etc.)

Detectar la presencia de reacciones adversas o de falta de respuesta terapéutica.


Finalmente, es conveniente que desde la farmacia se detecten las situaciones que
aconsejan la visita médica, se deriven los pacientes al médico cuando se sospecha la
existencia de enfermedad grave, evitar la automedicación y que los padres mediquen
por su cuenta a los niños pequeños.

 
Analgésicos relevantes

Se describen a continuación los detalles sobre dosificación, posología y precauciones


de los analgésicos de uso más habitual.

Ácido acetilsalicílico (AAS) y derivados (salicilatos). La dosis oral para adultos es


de 500 mg cada 4 h. No se debe administrar en caso de úlcera duodenal, asma,
problemas de coagulación sanguínea, últimas semanas de embarazo, niños menores
de 12 años con infección vírica o lactantes (se excreta en la leche materna).

Paracetamol. No es un AINE y es el analgésico más utilizado en el mundo. En los


territorios de influencia anglosajona se conoce como acetaminofeno. La dosis por vía
oral en adultos es de 325-650 mg cada 4 h. La dosis oral infantil es de 20-40
mg/kg/día. Es de elección en pacientes que siguen un tratamiento anticoagulante, ya
que no altera la síntesis de protrombina ni la agregación plaquetaria, así como en
ulcerosos y en pacientes renales. Es el analgésico y antipirético infantil ya que no
causa síndrome de Reye. No se debe administrar en caso de insuficiencia hepática y/o
renal y no se deben superar los 4 g diarios.

Ibuprofeno. En adultos, por vía oral, la dosis más frecuente es de 600-1.200 mg


repartidos en varias tomas, y no se recomienda superar los 1.200 mg diarios. La dosis
oral infantil es de 10 mg/kg/6 h con las comidas. No se debe administrar a pacientes
que presenten úlcera duodenal, asma, problemas de coagulación o en el último
trimestre de embarazo.

Metamizol. Es un derivado pirazolónico que actúa impidiendo la formación de


prostaglandinas, ya que inhibe la enzima ciclooxigenasa. Es analgésico y antipirético,
con un débil efecto antiinflamatorio. Está indicado en el tratamiento de dolor agudo.
La dosis oral en adultos es de 575 mg cada 6-8-12 h. La dosis parenteral suele ser de
2 g cada 8 h. No se debe administrar en los siguientes casos: porfiria (trastorno del
metabolismo de los pigmentos sanguíneos que forman parte de la hemoglobina),
deficiencia de la enzima glucosa 6-fosfatodeshidrogenasa y antecedentes de anemia
aplástica o agranulocitosis (disminución del número de glóbulos blancos en sangre).

Tramadol. Es un fármaco agonista de los receptores opioides que también actúa


sobre las vías serotonínicas. De acción central, actúa sobre las células nerviosas
específicas de la médula espinal y del cerebro. Está indicado en el tratamiento del
dolor de intensidad moderada a severa. La dosis oral en adultos suele ser de 50 a 100
mg cada 6-8 h. La forma retard se inicia con tratamientos de 50-100 mg cada 12 h y
se puede aumentar hasta 150-200 mg cada 12 h, dependiendo de la intensidad del
dolor. La dosis inyectable en adultos es inicialmente de 100 mg, pudiéndose
administrar durante la hora posterior 50 mg cada 10-20 min, sin sobrepasar una dosis
total de 250 mg. Posteriormente de 50 a 100 mg cada 6-8 h. No se debe administrar
en casos de insuficiencia hepática grave y de epilepsia no controlada con tratamiento.

Medicina Operacional o Medicina Táctica, subespecialidad de la Medicina de


emergencias y desastres que se encarga de los sistemas de organización, métodos y
destrezas necesarios para la atención del paciente grave agudo en un teatro de
operaciones de guerra convencional o de baja intensidad o en situaciones especiales,
como en casos de crisis de rehenes. Se reconoce el concepto clásico de la división de
las áreas de trabajo en:

 Zona caliente: Lugar donde se produce el combate o fuego cruzado.


No se puede atender a la víctima. Lo que se recomienda es la
evacuación inmediata del lesionado hacia un área protegida.

 Zona tibia: Lugar donde se pueden realizar algunas atenciones básicas


en el paciente grave agudo, como control de la vía aérea, compresión
de heridas sangrantes, colocación de fluidos endovenosos. Aún existe
riesgo para el personal que brinda la atención, pero existe una
seguridad relativa. Por ejemplo a muchos metros de la zona de fuego o
protegido por un muro.
 Zona fría: Lugar donde se realiza una intervención convencional en el
paciente. Es una zona segura para el que brinda la atención y para el
paciente.

¿Cómo se realizan los traslados?

Un traslado se realiza cuando llevamos a un paciente de un lado a otro del centro


sanitario. El traslado dependerá del motivo y del estado del paciente. Puede ir
andando, con andadores o bastones, en silla de ruedas, en camilla o en cama.

Lo habitual es que los traslados los realicen los celadores.

El traslado debe realizarse con seguridad y comodidad. Debemos asegurarnos que los


dispositivos que pueda llevar el paciente estén bien colocados. Las bolsas de sueros
permanecerán elevadas. Las bolsas recolectoras que recogen la orina y otros
líquidos que estén colgadas en sus soportes.

Tipos de traslados

1.-Traslado en camilla

Para trasladar a un paciente en camilla primero hay que moverlo de la cama a


la camilla.

Transferencia con sábana entremetida:

 La forma más habitual es ayudarse de una sábana «entremetida». Una sábana


“entremetida” es una sábana doblada por el lado largo a la mitad; la sábana
debe de colocarse por debajo al paciente, de forma que llegue desde los
hombros hasta los muslos. 
 Para mover a un paciente tiene que haber 2 personas y situarnos uno a cada
lado de la cama. Para conseguirlo colocaremos al paciente en decúbito
lateral, lo más próximo a un borde de la cama y metemos la sábana
«entremetida» por el lado contrario al que está girado. Luego lo giramos hacia
el otro lado y sacamos la parte de «entremetida» que falta por colocar.

 Cuando está colocada la sábana «entremetida», se enrolla por los


laterales sujetándola cada persona fuertemente para mover al paciente a
cualquier lado de la cama a la orden establecida.

Movilización con 3 personas:

 Si el paciente no puede moverse nada serán necesarias al menos 3 personas.


Debemos asegurarnos que la cama y la camilla están frenadas. 

 La camilla se coloca perpendicular a la cama, la cabecera de la camilla


tocando los pies de la cama; Las 3 personas se sitúan frente a la cama, con un
pie adelantado hacia la cama; Doblan las rodillas todos juntos y colocan sus
brazos debajo del paciente: 

 La 1ª persona coloca uno de sus brazos debajo de la nuca y hombros y el otro


brazo por debajo del tórax

 La 2ª persona coloca un brazo bajo la región lumbar y otro brazo debajo de las
caderas del paciente

 La 3ª persona coloca sus brazos, uno debajo de las caderas del paciente y el


otro debajo de las piernas del paciente.

 Después las 3 personas vuelven al paciente hacia ellos moviéndolo con


cuidado sobre sus brazos. 

 Hay que mantener al paciente cerca del cuerpo para evitar esfuerzos inútiles;
Las 3 personas levantan al paciente, giran los pies y avanzan hacia la
camilla. Luego doblan las rodillas y apoyan los brazos en la camilla. 
 Las 3 personas tienen que hacer los movimientos suaves y a la vez, para dar
seguridad al paciente.

2.-Traslado en silla de ruedas

El traslado de pacientes en silla de ruedas es la forma más sencilla de mover a un


paciente de un lado a otro cuando no es capaz de caminar o no es conveniente que lo
haga.

Antes de iniciar el traslado en un centro sanitario debemos tener en cuenta:

1. Comprobar la identidad del paciente.

2. Comprobar el destino del paciente. El celador debe explicarle al paciente y a


sus familiares el recorrido que va a realizar y cómo lo va a hacer.

3. El celador debe llevar la documentación necesaria para la prueba o consulta.

4. El celador acompaña al paciente en todo momento. El paciente no puede


quedar solo salvo que alguien se haga cargo de él.

5. El celador, llevará al paciente de vuelta a su habitación cuando finalice la


prueba o la consulta.

6. El celador debe comunicar al personal sanitario responsable el regreso del


paciente a la habitación.

7. El celador debe acomodar al paciente en su habitación.

8. El celador debe dejar la documentación en el lugar que le indique el personal


sanitario.

Para realizar el traslado en silla de ruedas necesitamos:

 La silla de ruedas.

 Las zapatillas y la bata del paciente.


 Una manta de abrigo

Ya hemos visto en la entrada anterior cómo pasar al paciente de la cama a la silla.


Cuando la transferencia se realiza a una silla de ruedas debemos tener en cuenta:

 Colocar la silla de ruedas en el lateral de la cama, con los reposapiés


retirados. El respaldo de la silla se colocará hacia los pies de la cama y casi
paralela a la misma.

 Si la cama está muy alta, pero tiene la posibilidad de bajar de manera


articulada o eléctrica, se bajará a nivel de la silla de ruedas, para no tener
que forzar la espalda.

 Lo primero y más elemental es frenar la silla de ruedas antes de iniciar


la transferencia.

 Las ruedas pequeñas de la silla tienen que estar colocadas hacia


delante, ya que así la silla de ruedas tiene más estabilidad y no puede
vencerse hacia delante.

 Una vez acomodado el paciente, trasladaremos al paciente empujando


la misma por la parte de atrás, excepto cuando se entra o se sale de un
ascensor. Para entrar en un ascensor, se tira de la silla hacia atrás desde el
interior del mismo. Para salir del ascensor, si es posible se da la vuelta a la
silla dentro del ascensor, se sale y se tira de ella desde fuera.

3.-Traslado de pacientes en cama

El paciente permanece acostado mientras el celador lo transporta por el centro


sanitario.

Los celadores trasladan a los pacientes en la cama cuando no son capaces de


sentarse o no les permiten usar una silla de ruedas.
Para trasladar a un paciente en la cama o camilla el celador debe colocarse detrás de
la cabeza del paciente y empujar la cama o camilla de manera que el paciente va en el
sentido de la marcha.

En el ascensor, el celador debe entrar primero tirando de la cabecera de la cama o


camilla.

Para salir del ascensor, el celador debe empujar de la cabecera de la cama o


camilla saliendo los pies del paciente primero.

Para subir una rampa, el celador debe empujar la cama de manera que el enfermo va
de cara al sentido de la marcha.

Para bajar una rampa, el celador caminara hacia atrás, el celador va de espaldas a la
pendiente, tirando de la cama mirando de vez en cuando hacia atrás para evitar caídas
u obstáculos. 

Cuando el celador tenga que cruzar con un paciente puertas automáticas, o


abatibles, pasará primero el celador caminando hacia atrás y luego la silla de ruedas o
la cama para evitar lesionar al paciente.

4.- Traslados con andadores, bastones o muletas

Se hace este traslado cuando el paciente tiene que empezar a caminar.

Cuando el paciente por motivos del tratamiento necesita caminar ayudado de


andadores o muletas, pero acompañado, deberemos acompañarlo
siempre manteniendo su ritmo de paso.

5.- Traslado con ayuda de una grúa


La grúa es el aparato auxiliar que permite movilizar al paciente que necesita ayuda
total para moverse.

Debemos tener en cuenta lo siguiente:

 Usar siempre el equipo siguiendo las instrucciones y normas de seguridad del


fabricante.

 Probar previamente el funcionamiento de grúa para evitar desconcierto.

 Comprobar las patas del chasis, deben estar abiertas, si es preciso que pasen
alrededor de una silla.

 Asegurarse de que las partes en contacto con el paciente carezca de


alteraciones que puedan causar lesiones en la piel

 Para mover a un paciente con grúa hay que seguir los siguientes pasos:

 Informar al paciente de lo que se le va a hacer. Debe protegerse siempre la


intimidad del paciente.

 Hay que frenar la cama y colocarla en posición horizontal.

 Colocación del Arnés en posición de decúbito: 

 Movilizar al paciente a decúbito Lateral y colocar el arnés y una sábana


entremetida si no la tuviese. Colocar la mitad del arnés que pasa recogiendo la
espalda y hombros y por debajo de los glúteos como si se tratara de una
entremetida

 Luego hacemos girar al paciente hacia el decúbito contrario y acabamos de


estirar el arnés y la sábana entremetida. Después cogemos las bandas de las
piernas y las pasamos por debajo de las piernas y luego, muy importante, se
entrecruzan. La de la pierna derecha para colgar en el gancho izquierdo y la de
la pierna izquierda para colgar en el gancho derecho.
 Orientamos la empuñadura del soporte de maniobra de la grúa en posición
horizontal y mirando hacia la dirección opuesta al paciente.

 La grúa debe estar lo suficientemente cerca del paciente para permitir el


enganche de las cinchas del arnés.

 Acercar la grúa y enganchar las cinchas del arnés a los ganchos de la percha
de sujeción de la grúa.

 Activar el mando, levantar suavemente al paciente hasta quedar por encima de


la cama con espacio suficiente para no producir fricciones por arrastre.

 Colocación del arnés desde la posición de sentado:

 Colocamos el arnés de arriba-abajo, hasta la altura de la cintura. Luego


pasamos las bandas de las piernas, justo por debajo de los muslos y muy
importante, entrecruzarlas. La de la pierna derecha para colgar en el gancho
izquierdo y la de la pierna izquierda para colgar en el gancho derecho.

 Cuando tengamos colocado el arnés al paciente cogemos la grúa y subimos un


poco el brazo de la grúa.

 Acercamos la grúa a la cama o a la silla desde donde se va a movilizar al


paciente

 Debemos colocar las bandas más cortas de los hombros, en los enganches del
lado correspondiente o en la percha supletoria si se dispone de ella, en la
posición más corta, es decir, más cercana al cuerpo del arnés. 

 A continuación, debemos colocar las bandas más largas de las piernas en la


posición más alejada, o sea, la de la punta de la banda y entrecruzarlas de
modo que la derecha se coloque en el enganche izquierdo y la izquierda en el
derecho.
 De esta manera el paciente va más sentado al elevarlo. Lo elevamos
lentamente, hasta que esté separado el paciente de la cama. Hay que abrir las
patas de la grúa para que sea más segura para trasladar al paciente 

 Debemos situar al paciente encima del lugar a donde hay que trasladarlo y


dejarlo con mucho cuidado y suavidad.

VENDAJES

Definición:     Se define el vendaje como la ligadura que se hace con vendas o con
otras piezas de lienzo dispuestas de modo que se acomoden a la forma de la región
del cuerpo donde se aplican y sujeten el apósito.

Su uso más frecuente, en la actualidad, es cubrir las lesiones cutáneas e inmovilizar


las lesiones osteoarticulares.

Aplicaciones:     Las indicaciones de los vendajes son variadas, siendo sus


principales finalidades las siguientes:

1. Limitar el movimiento de la parte afectada.

2. Fijar apósitos o medicamentos tópicos.

3. Fijar férulas, impidiendo su desplazamiento.

4. Facilitar sostén a alguna parte del cuerpo.

5. Comprimir una parte del cuerpo.

6. Fijar en su sitio los aparatos de tracción.

7. Favorecer el retorno de la circulación venosa de las extremidades.

8. Moldear zonas del cuerpo, especialmente muñones de amputación.

Tipos de vendajes:
 Vendaje blando o contentivo: Utilizado para sostener las piezas de una cura
o apósito.

 Vendaje compresivo: Utilizado para ejercer una compresión progresiva a


nivel de una extremidad, de la parte distal a la proximal, con el fin de
favorecer el retorno venoso.

 Vendaje rígido: Con él se logra una inmovilización completa de la parte


afectada.

 Vendaje suspensorio: Sostenedor del escroto o de la mama.

 Vendaje protectivo: Tiene como objetivo cubrir una parte sana o enferma


para protegerla de una acción nociva.

Tipos de venda:

Las tiras de lienzo utilizadas para realizar los vendajes se denominan «vendas». Estas
varían de tamaño y de calidad en el material de fabricación.

Aunque se pueden improvisar vendas a partir de sábanas u otros retales de distintos


tejidos, lo más práctico y cómodo es utilizar vendas fabricadas específicamente para
usos sanitarios.

Los tamaños más usados son anchos de 5 cm, 7 cm, 10cm y 15 cm.

Hay distintos tipos de vendas:

 Venda de gasa orillada:    Es la de uso más común. Fabricada en


algodón. Su calidad y características vienen determinadas por la
cantidad de hilos por centímetro cuadrado. Son delgadas, ligeras,
blandas, y porosas. Indicadas principalmente para fijar apósitos.

 Gasa de Kling:    Es un tipo especial, tejida de tal modo que tiende a


retraerse. Se amolda y fija fácilmente.
 Venda de muselina:   Fabricada en algodón, pero de consistencia y
grosor mayor que las anteriores. Es poco elástica pero resistente siendo
utilizada para inmovilizar y sujetar férulas. Permite su uso repetido,
previo lavado.

 Venda elástica:   Se distingue por su elasticidad. Se fabrica


entretejiendo algodón y fibras sintéticas elásticas. Útil si se precisa
aplicar presión. Permite uso repetido, previo lavado. Son las indicadas
cuando el vendaje se aplica en las extremidades para facilitar el
retorno venoso.

 Venda elástica adhesiva:   Posee una cara con pegamento, lo que


facilita su fijación. No debe aplicarse diréctamente a la piel, por
problemas alérgicos o de piel delicada. Colocar debajo otro vendaje de
gasa o bien de celulosa.

 Vendas impregnadas en materiales:    Materiales que después de su


humidificación se solidifican y permiten un vendaje rígido, como el
enyesado. En otras épocas según la impregnación se denominaban:
almidonado, dextrinado, gelatinado, silicatado.

Inmovilizaciones
 
Definición:
Es la forma correcta de asegurar el paciente a la cama, camilla o a la silla o
para fijar los miembros superiores e inferiores en caso de tratamiento o
exámenes especiales.

Objetivos:
Proteger al paciente de caídas o lesiones físicas.

Mantener el paciente en determinada posición cuando es necesario.

En pacientes con alteraciones de conciencia para evitar retiro involuntario de sondas, drenes etc.

Precauciones:

Utilizar correas o vendas para evitar rupturas que puedan traer graves traumas.

Hacer inmovilización sólo en casos extremos, ya que muchas veces puede causar más agitación al
paciente.

Al inmovilizar utilizar la presión necesaria para sujetar al paciente sin llegar a traumatizarlo.

Al utilizar tablillas para inmovilizar extremidades, cuidar de que sean acolchadas y al sujetarlo con
esparadrapo proteger la piel con gasa y no colocar el esparadrapo en forma circular.

Para inmovilizar extremidades utilizar vendas o gasa doble.

Observar color, calor y movilidad de la zona inmovilizada, para evitar complicaciones.

Observar que la inmovilización colocada a nivel del tórax, no impida la respiración del paciente.

Soltar los inmovilizadores por períodos cortos para dar descanso al paciente.

Evitar el uso de nudos corredizos.

Inmovilizaciones en el adulto

 Inmovilización del tronco

 Inmovilización de extremidades

 Manoplas

 Férula
Inmovilizaciones en el niño

Definición:

Es la forma correcta de asegurar al niño a la cuna, camilla o silla, o fijar miembros


superiores e inferiores en caso de tratamiento o exámenes especiales.

Objetivos:

Proteger la niño de cualquier daño.

Mantenerlo en determinada posición necesaria

Precauciones:

Debe inmovilizarse el niño lo necesario para obtener la posición deseada.

Inspeccionar frecuentemente la inmovilización para asegurarse de que esté en forma correcta.

Soltar el inmovilizador a intervalos cortos y cambiar de posición al niño para que no se canse..

Observar que los nudos no queden corredizos.

Determinar el tipo de inmovilizadores de acuerdo a la inmovilización que se desea.

No utilizar inmovilizadores muy angostos.

Nunca utilizarlos como castigo.

Tipos de inmovilizaciones

Inmovilización de pecho

Inmovilización de cuerpo completo

Inmovilización de las articulaciones

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