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Matilde Hidalgo abrió las puertas de una

sociedad equitativa en Ecuador

Mujer sencilla, valiente, marcada de desafíos y éxitos inéditos. Matilde Hidalgo venció
los prejuicios imperantes, en un tiempo en donde el hombre ocupaba todos los espacios
de poder, logrando ser la primera mujer en obtener un doctorado en medicina en
Ecuador y a su vez, la primera profesional académica del país, entre muchos otros
logros a lo largo de su vida.

Ella fue la primera bachiller del país, fue la primera médica, la primera sufragista del
Ecuador y de América Latina (en 1924). Fue la primera concejala de un cantón (el
cantón Machala), la primera vicepresidenta de un consejo cantonal y la primera mujer
diputada elegida en comicios populares (por la provincia de Loja).

A pesar de la ausencia de su padre, el comerciante zarumeño, Juan Manuel Hidalgo,


quien falleció antes de su nacimiento (Loja, 1889), Matilde desde muy pequeña
demostró una gran aptitud para el aprendizaje y destacarse ante los retos de la vida.
Antes de los cuatro años ya dominaba la lectura y la escritura, tocaba el piano y recitaba
versos clásicos, gracias al apoyo que le brindó su hermano mayor, Antonio.

Los estudios primarios los realizó en la escuela de «La Inmaculada regentada por las
Madres de la Caridad, donde permaneció algunos años como asistente voluntaria de las
religiosas que atendían el Hospital de la Caridad que funcionaba en la parte posterior del
mismo colegio. Así nació su vocación por la medicina y su espíritu de solidaridad con
los más necesitados.

Al cursar la secundaria en el colegio Bernardo Valdivieso, es víctima de la mezquindad


y burlas de sus propios compañeros, un escenario que se repetiría en cada nuevo
proyecto y del que siempre saldría triunfante, como aquella ocasión cuando decidió
iniciar los estudios en el ámbito universitario.

Conocedora de su espíritu indomable, pide ingresar en la Facultad de Medicina de la


Universidad Central, a lo que su rector, cegado por la cultura machista de esa época, le
niega la matrícula, señalando que la Medicina no era carrera para una mujer y que mejor
sería que estudiara Obstetricia o Farmacia, pues creía que eran profesiones más
propicias.

Este rechazo no es obstáculo y recurre a la Universidad en Cuenca, donde el día 18 de


julio de 1919 logra el título de “Licenciada en Medicina”, como consta en el Libro de
actas: 1915-1923 de la Facultad de Medicina de Cuenca. Luego se graduó de Doctora en
Medicina en la Universidad Central de Quito, siendo la primera médica del Ecuador.

En reconocimiento a su constante lucha en pro de los derechos de la mujer ecuatoriana,


el Gobierno Nacional la condecoró con las preseas Al Mérito en el grado de Gran
Oficial, en 1956; Gran Caballero y Salud Pública, en 1971; y a petición de la Junta
Central de la Cruz Roja Ecuatoriana, con la Medalla de Servicios, en 1959.
A los 84 años de edad, el 20 de febrero de 1974, Matilde Hidalgo falleció en la ciudad
de Guayaquil dejando un legado de lucha por la equidad social que hoy en día es el
puntal del Gobierno de la Revolución Ciudadana, en el que las mujeres ocupan
importantes cargos administrativos en ministerios, secretarías y todo el sector público.

Valiente, inteligente y decidida que a pesar de que no nació en Machala, cuando se


radicó en ella, logró varios cambios sociales que hasta en la actualidad permanecen en
todo el territorio ecuatoriano. El derecho al voto a la mujer ecuatoriana fue una labor
reivindicadora, por los derechos del sexo femenino.

Matilde Hidalgo de Procel, con valentía luchó por la igualdad de género en el ámbito
educativo y en el ejercicio al voto. Dejó atrás todo estereotipo y prejuicio que existían
en aquel tiempo y decidió abrirse paso en un mundo donde sólo los hombres contaban
con aquellos derechos, mientras que las mujeres sólo cumplían con sus obligaciones en
casa.

La Enciclopedia del Ecuador web, señala que nació en Loja el 29 de septiembre de


1889, fue hija del señor Juan Manuel Hidalgo y de la señora Carmen Navarro. Luego de
realizar sus primeros estudios, en el año 1907, cuando aún la mujer ecuatoriana no
acudía a los colegios de enseñanza secundaria, se matriculó en el Colegio Bernardo
Valdivieso de su ciudad natal. Allí tuvo las calificaciones más sobresalientes durante su
paso en los seis años de estudio, y se graduó de Bachiller en 1913.

Frustrada en sus aspiraciones de continuar sus estudios en la Facultad de Medicina de la


Universidad Central, ya que su condición femenina era considerada como un
impedimento para el estudio de tal ciencia.

Se trasladó a Cuenca donde apeló al juicio del Dr. Honorato Vásquez, rector de la
Universidad del Azuay, quien comprendiendo sus derechos y aspiraciones le permitió su
ingreso a dicho centro de enseñanza superior.

El 29 de junio de 1919, después de obtener las más altas calificaciones a través de todos
los años del programa, pudo al fin obtener el título de Licenciada en Medicina.
Inmediatamente se trasladó a Quito donde gracias al título adquirido en Cuenca se le
permitió ingresar a la Universidad Central. En 1921, tras lúcidos exámenes de grado, se
convirtió en la primera médica del Ecuador.

Al contraer matrimonio con el prestigioso abogado zarumeño Dr. Fernando Procel


Lafevre, se trasladó a vivir a Machala, donde realizó una verdadera labor reivindicadora
por los derechos de la mujer ecuatoriana.

En el año 1924, cuando se abrieron los registros de inscripción para empadronamientos


con el propósito de convocar a elecciones para diputados y senadores, a las 9h00 del día
2 de mayo. Fue la única mujer que se acercó a las juntas para hacer uso del derecho que
creía constitucionalmente suyo, como ciudadana comprendida dentro de los requisitos
impuestos por la ley electoral.

Los miembros de la mesa de inscripción, sorprendidos ante esta situación, expusieron


criterios negativos y no aceptaron sus requerimientos; ante esta actitud abrió un
ejemplar de la Constitución vigente y en voz alta leyó el contenido del artículo 13 que
decía así: “Para ser ciudadano ecuatoriano se requiere tener 21 años de edad y saber leer
y escribir”.

No fue fácil para las autoridades de la provincia de El Oro aceptar su solicitud, por lo
que elevaron su consulta hasta el Consejo de Estado, que en histórica sesión del 9 de
junio de 1924 resolvió por unanimidad de votos autorizarla a ella y a toda mujer
ecuatoriana el pleno derecho de integrarse a la acción cívica del sufragio.

De esta manera se convirtió también en la primera sufragista del Ecuador y de América


Latina, y poco tiempo después fue elegida concejal. Luego fue la primera mujer vice-
presidenta de una corporación municipal. En todo el proceso contó con el apoyo del
hermano y de su esposo. De esta forma el 10 de mayo de 1924 la mujer luchadora, pasó
a formar parte de la historia.

Ya inmersa en la política, se presentó como candidata del Partido Liberal a Diputada


por la Provincia de Loja. Y a pesar de ganar, se amañaron las papeletas para que ella
constara como “suplente” y en su lugar apareciese el nombre de un candidato
masculino. A pesar de todo esto consiguió ejercer como concejala y fue la primera
mujer vicepresidenta de una corporación municipal.

Su ejemplo, aunque parte de una lucha individual, empoderó a otras muchas mujeres
contra los límites del patriarcado. En reconocimiento a su constante lucha en pro de los
derechos de la mujer ecuatoriana, el gobierno nacional la condecoró con las preseas “Al
Mérito en el grado de Gran Oficial”.

En 1956 recibió el mérito “Gran Caballero” y en 1971 “Salud Pública”. A petición de la


Junta Central de la Cruz Roja Ecuatoriana, con la Medalla de Servicios, en 1959.

En 1968, su nombre trascendió los linderos patrios y recibió conceptuosos acuerdos por
parte de organizaciones feministas internacionales, cuando fue candidatizada a “Mujer
de las Américas”, por el Primer Congreso de la Mujer Ecuatoriana.

A los 84 años de edad, dejando una indestructible estela con el ejemplo de toda una vida
dedicada a la reivindicación femenina, la señora Matilde Hidalgo de Procel falleció en
la ciudad de Guayaquil el 20 de febrero de 1974.

Colegio Matilde Hidalgo

Según los archivos de la institución educativa, el colegio fue creado mediante decreto
ejecutivo 1775-8 y el 19 de septiembre de 1977 salió publicado en el Registro Oficial
425.

En primer instancia en el año 1977, fue creado como Colegio de Ciclo Básico N#01 y
fue legalizado el 18 de agosto de ese mismo año, fecha en que se conmemora la vida
institucional del centro educativo.

La Dirección Nacional del Educación, resolvió mediante expediente 25-56 en otorgarle


el nombre Dra. Matilde Hidalgo de Procel, como justo reconocimiento a la primera
médica ecuatoriana que puso sus primeros conocimientos a la patria.
El Colegio de Bachillerato Especialidad Arte con la modalidad de Pinturas-Cerámica y
Arte Gráfico-Escultura. El colegio es el único en la provincia que cuenta con la rama
especializada en arte, por ese motivo cuenta con estudiantes que son de las provincias
cercanas a El Oro.

El personal docente cuenta con los conocimientos suficientes para la enseñanza de los
estudiantes donde muchos de ellos desde el primer año demuestran sus vocaciones
artísticas. La entidad educativa tiene 19 docentes, 1 persona en el área de
administración, 2 conserjes, 310 estudiantes.

La primera rectora del colegio fue Hermita de Carrión Carrión y en el periodo lectivo
1982-1983, se graduó la primera promoción que estuvo conformada por 10 estudiantes.
Desde el 2002 el colegio funciona en sus propias instalaciones.