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Lista de textos para dedicar:

1: QUIEN ALUMBRA
Alejandra Pizarnik

“Cuando me miras,mis ojos son llaves, el muro tiene secretos, mi temor palabras, poemas. Sólo tú
haces de mi memoria una viajera fascinada, un fuego incesante.”

2: Música de cañerías.
Bukowski
"Te quiero. Ojalá arranque el coche. Ojalá el fregadero no esté atascado. Me alegro de no haberme
tirado a una groupie. Me alegro de que no se me dé bien irme a la cama con desconocidas. Me
alegro de ser un imbécil. Me alegro de no saber nada. Me alegro de no haber sido asesinado.
Cuando me miro las manos y veo que aún están en su sitio, pienso para mí: vaya suerte que tengo."

3: Manos unidas
Gonzalo Arango
“Una mano, más una mano no son dos manos, son manos unidas, une tu mano a nuestras manos
para que el mundo no esté en pocas manos sino en todas las manos.”

4: Si me quieres, quiéreme entera


Dulce Maria Loynaz
“Si me quieres, quiéreme entera,no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra y blanca, y gris, verde, y rubia, y morena…
Quiéreme día, quiéreme noche… ¡Y madrugada en la ventana abierta!…
Si me quieres, no me recortes: ¡Quiéreme toda… O no me quieras!

5. Liras que expresan sentimientos de ausentes


Fragmento . Juana Inés de Asbaje

¿Cuándo tu luz hermosa


revestirá de gloria mis sentidos?
¿Y cuándo yo, dichosa,
mis suspiros daré por bien perdidos,
teniendo en poco el precio de mi llanto,
que tanto ha de penar quien goza tanto?

¿Cuándo de tu apacible
rostro alegre veré el semblante afable,
y aquel bien indecible
a toda humana pluma inexplicable,
que mal se ceñirá a lo definido
lo que no cabe en todo lo sentido?

Ven,
pues, mi prenda amada:
que ya fallece mi cansada vida
de esta ausencia pesada;
ven, pues: que mientras tarda tu venida,
aunque me cueste su verdor enojos,
regaré mi esperanza con mis ojos.
6. Julio Cortázar
Se puede matar todo menos la nostalgia, la llevamos en el color de los ojos, en cada amor, en todo lo
que profundamente atormenta, desata y engaña.

7. Más breve
León de Greiff
No te me vas que apenas te me llegas,
leve ilusión de ensueño, densa, intensa flor viva.
Mi ardido corazón, para las siegas
duro es y audaz…; para el dominio, blando…
Mi ardido corazón a la deriva…
No te me vas, apenas en llegando.
Si te me vas, si te me fuiste…: cuando
regreses, volverás aún más lasciva
y me hallarás, lascivo, te esperando…

8: La noche

(Eduardo Galeano - Augusto Blanca)


No consigo dormir.
Tengo una mujer atravesada entre los párpados.
Si pudiera, le diría que se vaya;
pero tengo una mujer atravesada en la garganta.

Arránqueme, señora, las ropas y las dudas.


Desnúdeme, señora, desdúdeme.

Yo me duermo a la orilla de una mujer:


yo me duermo a la orilla de un abismo

9: Tú, que nunca serás.


Alfonsina Storni
Sábado fue, y capricho el beso dado,
capricho de varón, audaz y fino,
mas fue dulce el capricho masculino
a este mi corazón, lobezno alado.

No es que crea, no creo, si inclinado


sobre mis manos te sentí divino,
y me embriagué. Comprendo que este vino
no es para mí, mas juega y rueda el dado.

Yo soy esa mujer que vive alerta,


tú el tremendo varón que se despierta
en un torrente que se ensancha en río,

y más se encrespa mientras corre y poda.


Ah, me resisto, más me tiene toda,
tú, que nunca serás del todo mío.
10: Eduardo Galeano

“Sobre una torre había una mujer, de túnica blanca, peinándose la cabellera, que le llegaba a los
pies. El peine desprendía sueños, con todos sus personajes: los sueños salían del pelo y se iban al
aire”.

11. Abismos
Piedad Bonnett

Porque eres ave que girando en rebeldía


desafía la bruma
la ardua noche
haciéndola más honda y más oscura
y más inmenso el mar
porque eres nave y náufrago a la vez
sin velas y sin anclas
solitario
profanador de todos los confines
potro de sombras desbocado y dulce
para la libertad
y el cielo galopante
hecho de vientos y hecho de huracanes
y sin embargo calmo como el agua
de misteriosos y profundos lagos
porque extraviado pero indiferente
como un rey agraviado deambulas
por los caminos de un imperio en ruinas
porque eres un reloj sin manecillas
un bello loto sobre los pantanos
porque te vi sonriendo en tus orillas
cayendo voy
errática y ardida
en tus oscuros mundos abismales.