La comunicación es el proceso por medio del cual un emisor y un recepto establece una
conexión a través de un mensaje para intercambiar o compartir información, conceptos,
ideas. Comunicar es compartir un poco de nosotros mismos a los demás. La comunicación
es la clave del éxito en casi todos los aspectos de la vida.
Nuestra vida no sería igual sin comunicarnos. Ser capaz de comunicarse es muy importante
para el auto concepto. Las habilidades de comunicación son una gran herramienta para
entender a los demás, no solo las palabras sino también los lenguajes no verbales pueden
proporcionarnos pistas de quienes son, cuáles son sus gustos o preferencias, sus valores e
intereses. La escucha activa también es una habilidad de un buen comunicador.
Además, el auge de Internet no solo nos ha permitido tener acceso a información de todo
tipo, sino que facilita tener un contacto más cercano con personas en todo el mundo. Sin
duda, el proceso de compartir conocimiento e información no sería posible sin la
comunicación.
Las relaciones humanas se logran a través de la comunicación. Este proceso ayuda a las
personas a expresar sus ideas y les permite entender sus emociones a través de los demás.
Para concluir podemos decir que todos los días estamos inmersos en el proceso de
comunicación, nos demos cuenta o no. Estar en contacto con lo que nos rodea y receptivos
a lo que nos transmite, es crucial para que podamos evolucionar día a día.
Los factores relacionados con la estructura de la organización, las reglas y regulaciones, las
relaciones de autoridad, etc. a veces pueden actuar como barreras para una comunicación
efectiva. En una organización con una estructura altamente centralizada, no se puede
alentar a las personas a tener una comunicación libre. Además, las reglas y regulaciones
rígidas y los procedimientos engorrosos también pueden convertirse en un obstáculo para
una buena comunicación.
La comunicación asertiva
Esto significa que la comunicación asertiva es un modo de lidiar con los demás, de decir lo
que se quiere y de manejar la propia emocionalidad para lograr una comunicación eficiente
y beneficiosa para todos.
La asertividad propone una vía intermedia entre agresividad y pasividad, basada más en la
razón, la palabra hablada y la comunicación franca, sin ceder a las emociones del momento,
pero sin tampoco negarlas o subvalorarlas.