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HACER DE LOS DESIERTOS OPORTUNIDADES PARA CRECER

Según el tema de la semana pasada, pudimos darnos cuenta que muchos de nosotros,
estamos atravesando un momento en que nuestra vida espiritual se encuentra en un
momento de sequedad, un momento en que nuestra vida puede parecer a un desierto.
COMO ES UN DESIERTO?
El desierto en la Biblia en general representa lugares solos (Dt. 32:10), secos (Os. 13:5),
oscuros (Jer. 2:6,31) e inseguros (Lm. 5:9).
Después de conocer un poco lo que es el desierto, vamos a entrar en lo que es nuestro tema
en esta noche: EL DESIERTO ESPIRITUAL
I. ¿QUÉ ES UN DESIERTO ESPIRITUAL?
Así como hay un desierto en el sentido físico, así también hay un desierto espiritual y
éste puede encontrarse aún en el más florido jardín. Nadie se escapa de pasar por un
desierto espiritual a lo largo de su vida, no importa cuánto tiempo lleves en el
evangelio, si eres nuevo o tienes muchos años en el Señor, como si eres el hermanito
que se sienta en la última silla, o como si eres pastor, misionero o líder de la iglesia.
Pero nos podemos preguntar:

La falta de dinero, de amor, las múltiples derrotas y fracasos…


Oramos, ayunamos, leemos la palabra, pero por alguna extraña razón, no
sentimos el respaldo espiritual de Dios, y por supuesto, Él quiere que lo
sigamos pero no por sentimientos.
Características del desierto:

 Sofocante
 Cansado
 Parece interminable
 Doloroso
 Peligroso

El desierto es también lugar de tentación (según la Biblia es morada del


demonio: Mt 4,1) y de combate espiritual.  Despojado de sus frágiles
seguridades humanas, el orante enfrenta “sus demonios”;  es decir, salen a la
luz del día las propias maldades, vicios, e inclinaciones perversas.  El ser
humano se ve moralmente desnudado en el desierto.  Por eso el desierto es
-desgraciadamente- también lugar de murmuración y de rebelión contra Dios (Ex
15; Núm 11; 14;  Sal 78 y 95) en que el ser humano, no confiando en la
providencia divina, “tienta” a Dios.  Sin embargo, en el plan de Dios el desierto
es prueba, no para hacer caer al hombre (Stgo 1,13-15) sino para hacerle
madurar, para templarlo en el crisol y así
II. ¿COMO SABEMOS QUE ESTAMOS PASANDO POR UN DESIERTO
ESPIRITUAL?
A. Cuando sentimos que estamos solos y abandonados, con vacío espiritual.
B. Cuando vemos las imperfecciones de los demás y no las nuestras.
C. Cuando sentimos aridez en nuestra vida espiritual y que no estamos dando fruto
espiritual.

III ¿POR QUÉ ENTRAMOS EN EL DESIERTO ESPIRITUAL?


La Biblia nos habla en Jeremías 3:13, algo que nos da una pista del por qué entramos
en el desierto espiritual. "PORQUE DOS MALES HA HECHO MI PUEBLO: ME
DEJARON A MI FUENTE DE AGUAS VIVAS, Y CAVARON PARA SI CISTERNAS,
ROTAS QUE NO RETIENEN AGUAS".

FUENTE DE AGUA VIVA: Es el agua de un manantial que fluye constantemente,


manteniendo su movilidad y, con su movilidad, su pureza, pues ello le inmuniza de la
corrupción por la continua afluencia de oxígeno.

El pueblo de Israel había recibido todas las bendiciones que un pueblo puede desear.
Cuando tuvieron hambre, Dios les dio mana, Cuando estaba asoleados por el sol
incandescente, Dios les envió una nube para hacerles sombra, cuando hacía frío por
la noche, mando una columna de fuego para calentarles Pero, cuando tuvieron sed,
Dios hizo salir agua de la roca, simbolizando con todos estos milagros que la
presencia de Dios iba con ellos, pero a pesar de eso habían decidido en sus
corazones que era mejor:

• Abandonar al Señor, le rechazaron. Cuando se rechaza a Dios, el hombre comienza


a vivir una vida frustrada, amargada, sin ningún propósito definido.

• Esto no ocurre de la noche a la mañana. Poco a poco vas abandonando la lectura de


la palabra, la oración, la búsqueda de las cosas espirituales y de pronto te encuentras
solo y caminando por un largo y penoso desierto.
• Luego buscaron la vida y el placer en las cosas idolátricas de este mundo, lo cual no
tiene ningún valor real ni duradero. Por ello pidieron la visión y el propósito, como así
también su destino como pueblo redimido, ya que la verdadera agua viva, solo se
encuentra en una relación personal y ferviente con Dios por medio de Cristo. Cristo es
la fuente de agua viva, es la fuente de todas las bendiciones espirituales que solo
conseguiremos apegados a su presencia. SEPARADOS DE MI NADA PODÉIS
HACER.
B. CAVAMOS PARA NOSOTROS CISTERNAS ROTAS
Las cisternas son estanques artificiales cavados en tierra o en piedra para
recoger y almacenar agua de lluvia, muy comunes en oriente, donde escasean
los manantiales. Las cisternas no solo no pueden proveer de agua fresca de
manera perenne, como las fuentes, sino que ni siquiera retienen la que a raíz de
un aguacero penetra en ellas, pues estando roto su revestimiento interior de
piedras, la tierra absorbe la que ocasionalmente penetra en ellas.

• Las cisternas rotas, espiritualmente significan que buscamos satisfacer


nuestras necesidades carnales, antes que las espirituales.

• Nos conformamos con bendiciones de vez en cuando, solo un poco de agua,


pero esta agua se evapora con el sol, o se filtra con por las grietas. Por eso
viene la soledad, el vacío y la insatisfacción de la vida.

• La poco agua que queda, se contamina, se pudre, toma mal olor, y eso se
refleja en el testimonio, en la conducta de vida, y en la relación con los demás.

EL DESIERTO ES UN LUGAR DE PRUEBA

ES UN LUGAR DE TENTACION

UN LUGAR PARA MADURAR

UN LUGAR PARA APRENDER A DEPENDER TOTALMENTE DE DIOS

UN LUGAR PARA SALIR VENCIDOS O VICTORIOSOS

Pero, frente a esta necesidad sentida (sed, hambre, protección), el desierto llega a ser
también el lugar donde se experimenta la providencia maravillosa de Dios 

El desierto es un lugar al que Dios puede enviarnos como San Mateo 4;1-11 como El
Espiritu de Dios después de que Jesús fue bautizado lo condujo al desierto y después
de 40 dias de oración y ayuno Jesús fue tentado, El se encontraba en el Desierto y
aun la debilidad fisica que sentía, su espíritu estaba fortalecido para salir victorioso en
las tentaciones que se le presentaron.

El pueblo de Israel, tuvo que atravesar el desierto para poder llegar a la tierra
prometida, a través de este desierto ellos debían cambiar su forma de pensar que
traían, debían cambiar la mentalidad de esclavos, pero Dios sabia que esto no iba a
suceder tan rápido por eso aunque según estudios y mapas había forma de llegar
muy rápido a la tierra que les había prometido, los hizo dar vueltas para que en el
transcurrir del camino pudieran ser diferentes
¿POR QUÉ LOS DESIERTOS?
Muchas veces Dios nos guía al desierto (con el fin de madurar, crecer y
pulirnos) (Mateo 4:1-11) mientras que en otras ocasiones nos dirigimos al desierto (I
Reyes 17) por la manera en que hemos hecho las cosas, las fortalezas que se han
levantado en nuestras vidas nos llevan a desiertos.
En cualquiera de los casos, el desierto es una prueba, de la cual podemos resultar
triunfadores o morir en el camino.
Cuando Dios nos guía al desierto… es ahí donde Dios nos enseñará a poder seguir
sin depender del SENTIMIENTO de su presencia, a no ser emocionales, sino a tener
convicciones, es allí donde Dios no se hará sentir, aunque se encuentre a un
centímetro de nosotros, eso es lo fundamental de un Invierno espiritual, la ausencia
total de la presencia de Dios, aunque se encuentre justamente a un centímetro de
nosotros.
Por el otro lado cuando hay fortalezas en nuestra vida, vivimos en desiertos que
pueden perdurar años.  Debemos reconocer esas fortalezas espirituales para poder
ver la salida a los desiertos.
Nuestras ACCIONES y nuestras PALABRAS pueden levantar fortalezas. “No puedo”,
“Soy inútil”, “Soy un fracasado” son ejemplos de fortalezas al igual que ataduras a
pecados. Debemos declarar la guerra espiritual:
Efesios 6:12 Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra
principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra
las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales.
Debemos reconocer nuestra batalla, nuestros aliados, nuestros enemigos y llevarla a
cabo para derribar toda fortaleza y salir del desierto

CONCLUSIÓN
Si reconoces que estas atravesando por un desierto espiritual, que no sientes su
presencia contigo, que te sientes solo, estéril, sin fruto. Quiero que vengas y
bebasgratuitamente del agua de la vida.
Si te sientes pasar por un desierto CRISTO quiere ser tu oasis Si te sientes solo
CRISTO quiere ser tu oasis de amistad Si te sientes triste CRISTO quiere ser tu
oasis de alegría Si te sientes atormentado CRISTO quiere ser tu oasis de paz Si
te sientes enfermo CRISTO quiere ser tu oasis de salud Si te sientes que nadie te
quiere CRISTO quiere ser tu oasis de amor Si te sientes herido CRISTO quiere
ser tu oasis consolador Si te sientes morir espiritualmente CRISTO quiere ser tu
oasis de vida Si te sientes necesitado CRISTO quiere ser tu oasis de provisión Si
te sientes cansado CRISTO quiere ser tu oasis de descanso Si te sientes solo
CRISTO quiere ser tu oasis de amistad Si te sientes sediento CRISTO quiere ser
tu oasis de agua viva. El es la FUENTE DE AGUA VIVA, SI DE EL BEBIERES
NUNCA MAS TENDRÁS SED, SINO QUE DE TU INTERIOR CORRERÁN RÍOS DE
AGUA VIVA QUE SALTEN PARA VIDA ETERNA.