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CASO PRÁCTICO 4: DIFERENCIAS ENTRE UN PLAN DE

EMERGENCIAS Y UN PLAN DE AUTOPROTECCIÓN

El Plan de Emergencias y Plan de Autoprotección, aunque se trata de dos


documentos técnicos distintos, puede causar confusión al utilizar, en ocasiones, de
forma indistinta estos conceptos, por ello, el presente caso práctico intenta solventar
dudas a este respecto.

1.¿Se regulan ambos documentos en una misma normativa o bien en normativas


distintas?
En normativas distintas.
El Plan de Emergencias está regulado por la Ley 31/1995, de 8 de noviembre,
de Prevención de Riesgos Laborales (en su artículo 20), donde se especifica que  “el
empresario teniendo en cuenta el tamaño y la actividad de la empresa así como la
posible presencia de personas ajenas a la misma, deberá: analizar las situaciones de
emergencia; Adoptar las medidas necesarias en materia de primeros auxilios, lucha
contra incendios y evacuación de los trabajadores; Designar al personal encargado de
poner en práctica estas medidas, el cual deberá ser formado; Y comprobar
periódicamente el correcto funcionamiento de dicho plan.”
Mientras que el Plan de Autoprotección, está regulado por el Real Decreto
393/2007, por el que se aprueba la Norma Básica de Autoprotección. Este Decreto
regula que “el titular de la actividad deberá: elaborar el Plan de Autoprotección de
acuerdo con el contenido mínimo especificado en el anexo II; desarrollar las
actuaciones para la implantación y mantenimiento de la eficacia del Plan e informar y
formar al personal.”
Por lo tanto, hemos de acudir a fin de determinar el contenido y
especificaciones a cada una de las normativas, esto es: para el plan de emergencias a la
obra magna preventiva en España y, para el plan de autoprotección, al Real Decreto
especificado que desarrolla el contenido de la LPRL.

2.¿A qué empresas se aplica uno y otro plan? ¿existe libertad a la hora de realizarlos?

Como hemos visto en la respuesta aportada con anterioridad, el Plan de


Emergencias está regulado por la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y, por tanto,
se debe aplicar a todas las empresas con trabajadores contratados por cuenta ajena.
Sin embargo, el Plan de Autoprotección, se aplica solamente a determinadas
empresas. Más en concreto, se aplican tan solo a aquellas empresas que desarrollen
alguna de las actividades que se especifican en el anexo I Real Decreto 393/2007, de 23
de marzo, por el que se aprueba la Norma Básica de Autoprotección de los centros,
establecimientos y dependencias dedicados a actividades que puedan dar origen a
situaciones de emergencia, entre las que podemos distinguir:
 Las actividades con reglamentación sectorial específica (ejemplo: actividades
recreativas y espectáculos públicos)
 Las actividades sin reglamentación sectorial específica (ejemplo: centros
sanitarios, centros docentes, o residencias de ancianos, de discapacitados, etc.)
Luego, dando respuesta a la segunda cuestión, cabe señalar que, para la
elaboración del Plan de Emergencias no existe un criterio especificado sobre su
contenido, mientras que, para la elaboración de un Plan de Autoprotección, hay que
seguir el contenido regulado en el Real Decreto 393/2007, el cual debe estar paginado.
Por último, como particularidad, hay que citar que el plan de emergencia constituye
una de las partes incluidas dentro del plan de autoprotección.

3.¿El plan de emergencias necesita aprobación? ¿y el plan de autoprotección? ¿a


quién corresponde la elaboración de uno y otro documento?
Mientras que el plan de emergencias no necesita aprobación de ningún tipo, el
plan de autoprotección requiere la aprobación de la Autoridad Competente de cada
Comunidad Autónoma, es decir, que los datos de los planes de autoprotección que
sean relevantes para la protección civil (como mínimo los datos referidos en el anexo
IV de la Norma Básica de Autoprotección), deberán ser inscritos en un registro
administrativo.
Para la elaboración de planes de autoprotección corresponde a la
Administración Pública competente determinar el perfil o la titulación del redactor del
Plan de Autoprotección a la vista de su trayectoria profesional o formativa. Por ende,
la norma solo especifica que deberán ser redactados y firmados por un técnico
competente capacitado.
Por último, citaremos que, aunque ambos documentos deben integrarse en la
organización de la empresa de manera continua, en concreto el plan de
autoprotección debe integrarse mediante; la creación de los equipos de emergencias,
informando y formando a todo el personal del plan, así como en primeros auxilios o
extinción de incendios o la realización de simulacros de forma periódica. Además, se
debe llevar un mantenimiento periódico del mismo, mediante la actualización del
documento con las conclusiones del simulacro, el registro del mantenimiento de los
medios de autoprotección, de las instalaciones y/o locales de riesgo.