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¿Cómo descubrimos nuestra vocación, ese llamado del alma a expresar todo nuestro

ser en lo que hacemos? La respuesta a esta pregunta fundamental de la vida es:


conociéndonos a nosotros mismos más profundamente y revelando la propia
identidad
Muchos, trabajan en forma mecánica, se sienten como en una rueda de maquina en
donde no aportan nada en especial y caminan por la vida en piloto automático,
trabajan sin sentido
Pocos se toman el tiempo de observarse, hacer memoria sobre su vida y reflexionar
para descubrir su identidad, su manera única y especial de ser y para buscar trabajo.
Otros se encuentran en un tironeo psicológico entre lo que piensan que tienen que
hacer, lo que los demás le dicen que debe hacer y lo que realmente quieren hacer. No
conocen su verdadera identidad y solo se definen por lo que tienen, lo que ganan o los
roles de su vida.
Descubrir la propia identidad requiere de un conocimiento mucho más profundo de
nosotros mismos. Implica reconocer nuestro propio modo de ser, nuestras cualidades
y nuestras maneras de sentir, pensar y actuar. Explorar y registrar esos aspectos que
nos definen: características personales, gustos, intereses, dones, valores y estilo.

CONOCETE A TI MISMO
LA VIDA SIN SER EXAMINADA NO VALE LA PENA SER VIVIDA (SOCRATES)

En este recorrido es importante que escribas lo primero que tengas en mente y


expreses tus verdaderos sentimientos:

En mi tiempo libre…
Mi hobby es…
Lo que me molesta…
Yo siento…
Yo puedo…
Yo tengo…
Los demás…
Los deportes…
La Lectura..
La música..
El futuro…
Necesito…
Mi preocupación…
Me agrada…
Mi deseo…
Trabajar para mi es…
¿CUÁLES SON LOS ADJETIVOS QUE MEJOR TE DESCRIBEN?

PARA HALLAR UNAR ESPUESTA, IMAGINATE LO SIGUIENTE:


Asistís a una entrevista de trabajo y el empleador te pregunta por tus rasgos
personales, el te pide sinceridad y vos le respondes honestamente. ¿Qué le dirías?
Para ello puedes ayudarte marcando las características siguientes que identificas como
propias

 Activo  Espontaneo  Metódico


 Adaptable  Estructurado  Optimista
 Ágil  Exigente  Ordenado
 Ansioso  Expresivo  Perceptivo
 Cálido  Extrovertido  Perfeccionista
 Colaborador  Formal  Pesimista
 Controlador  Franco  Practico
 Coordinado  Idealista  Preciso
 Creativo  Imaginativo  Racional
 Critico  Impulsivo  Reflexivo
 Curioso  Inconstante  Reservado
 Detallista  Independiente  Responsable
 Distraído  Informal  Sensible
 Divertido  Inseguro  Sensitivo
 Dócil  Introvertido  Serio
 Empático  Intuitivo  Tenaz

Los vínculos sanos: ¿Qué ves cuando me miras?


Nuestra noción del yo se va formando con la percepción que tenemos de nosotros
mismos y con la que nos devuelven los demás
Por ello otra manera de conocernos más es averiguar qué opinión tienen los demás de
nosotros
Existen personas que te ayudan a conocerte más en profundidad, que hacen surgir lo
mejor de vos y con las cuales tenes una relación estable duradera y profunda. Es decir,
un vínculo sano
Son aquellos que te conocen y te quieren especialmente. Pueden ser padres,
hermanos, a vuelos, amigo, compañero, etc. El vinculo que te une con ellos es como
una red que te contiene y como sogas te elevan y te ayudan a crecer. Son testigos de
tu potencial, tu riqueza interior y te hacen sentir valioso. Te ayudan a desplegarte,
creen y confían en vos. Personas que cuando te dan su opinión crítica o te corrigen y te
ayudan a trabajar en tus aéreas de mejora sin descalificarte y te estimulan
mostrándote mejores posibilidades.
En cambio, existen vínculos que sacan lo peor de vos mismo, no te ayudan a crecer y
evolucionar. De ahí lo importante de cultivar vínculos sanos.
¿En qué personas pensaste cuando leíste sobre los vínculos sanos?
¿Recordas elogios o palabras de reconocimiento que ellos te hicieron?