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Análisis de sentencia y características de arbitramiento

El arbitramento es un mecanismo heterocompositivo de resolución de diferencias de


carácter privado originado a través de un acuerdo entre dos o más personas, bajo el cual
se comprometen a someter a la decisión de particulares una determinada disputa de
naturaleza transigible que debe dictarse con respeto al debido proceso. Las decisiones
arbitrales, al igual que cualquier otro pronunciamiento judicial, son obligatorias,
plenamente ejecutables y hacen tránsito a cosa juzgada. La celebración de un pacto
arbitral supone no solamente la decisión libre y voluntaria de someter una determinada
controversia a consideración de un grupo de particulares, en los cuales depositan su
confianza de que la decisión que adopten se ajuste al orden constitucional y legal; sino
también la obligación de acatarla. Torres (2009).
Los abogados deben ser conscientes de la importancia que han ido adquiriendo los
Mecanismos Alternativos de Solución de Conflictos, constituyéndose en una
herramienta fundamental en la prevención de conflictos y en la resolución pacífica de
los mismos.
Entre las alternativas que nos ofrece el Estado para acceder a la justicia, se encuentra
el Arbitraje como un mecanismo jurídico en virtud del cual las partes en conflicto
deciden someter sus diferencias a la decisión de un tercero que no hace parte de la rama
judicial y aceptando anticipadamente el fallo que pone fin a la controversia.
La Constitución Política de 1991, define el Arbitramento como un mecanismo
alternativo de resolución de conflictos, mediante el cual las partes de una controversia,
en ejercicio de la autonomía de su voluntad, confían la decisión del conflicto que los
enfrenta a particulares designados como árbitros.
El artículo 116 de la Constitución convierte al individuo en órgano: el particular,
que ordinariamente obra movido por su propio interés como individuo, es investido
transitoriamente de la función de administrar justicia, circunstancia que lo pone en
situación de ejercer gestión pública en beneficio de la promoción y desenvolvimiento de
intereses colectivos; para explicar esta idea tomo el siguiente concepto expresado por
Francesco Carnelutti: “El ser humano es individuo cuando procede en favor de sus
intereses individuales, en función de lo propio, de lo suyo, de lo interno. En tanto que el
individuo se transforma en órgano cuando obra para la salvaguarda y promoción de
intereses colectivos. El concepto jurídico de órgano aparece así como un correlativo
lógico del concepto interés colectivo, puesto que no se puede imaginar el
desenvolvimiento de un interés colectivo sin la acción de un órgano (del grupo). Por
órgano ha de entenderse el individuo cuando actúa para el 1 desenvolvimiento de un
interés colectivo”. Torres (ob.cit).
En cuanto a La Corte Constitucional es una institución de la Rama Judicial del Poder
Público creada mediante la adopción de la Constitución de 1991 con el fin de guardar la
integridad y supremacía de la Carta Política. La Corte está integrada por
nueve magistrados, nombrados por el Senado de la República para períodos
individuales de ocho años de ternas enviadas por el Presidente de la República, la Corte
Suprema de Justicia y el Consejo de Estado. La Corte Constitucional fue instalada el 17
de febrero de 1992 por el entonces presidente César Gaviria Trujillo. De acuerdo con
el artículo 241 de la Constitución Política según Rojas (2019), son funciones de la Corte
Constitucional:

1. Decidir sobre las demandas de inconstitucionalidad que promuevan los ciudadanos


contra los actos reformatorios de la Constitución, cualquiera que sea su origen, sólo por
vicios de procedimiento en su formación.

2. Decidir, con anterioridad al pronunciamiento popular, sobre la constitucionalidad de


la convocatoria a un referendo o a una Asamblea Constituyente para reformar la
Constitución, sólo por vicios de procedimiento en su formación.

3. Decidir sobre la constitucionalidad de los referendos sobre leyes y de las consultas


populares y plebiscitos del orden nacional. Estos últimos sólo por vicios de
procedimiento en su convocatoria y realización.

4. Decidir sobre las demandas de inconstitucionalidad que presenten los ciudadanos


contra las leyes, tanto por su contenido material como por vicios de procedimiento en su
formación.

5. Decidir sobre las demandas de inconstitucionalidad que presenten los ciudadanos


contra los decretos con fuerza de ley dictados por el Gobierno con fundamento en los
artículos 150 numeral 10 y 341 de la Constitución, por su contenido material o por
vicios de procedimiento en su formación.

6. Decidir sobre las excusas de que trata el artículo 137 de la Constitución.

7. Decidir definitivamente sobre la constitucionalidad de los decretos legislativos que


dicte el Gobierno con fundamento en los artículos 212, 213 y 215 de la Constitución.

8. Decidir definitivamente sobre la constitucionalidad de los proyectos de ley que hayan


sido objetados por el Gobierno como inconstitucionales, y de los proyectos de leyes
estatutarias, tanto por su contenido material como por vicios de procedimiento en su
formación.

9. Revisar, en la forma que determine la ley, las decisiones judiciales relacionadas con
la acción de tutela de los derechos constitucionales.

10. Decidir definitivamente sobre la asequibilidad de los tratados internacionales y de


las leyes que los aprueben. Con tal fin, el Gobierno los remitirá a la Corte, dentro de los
seis días siguientes a la sanción de la ley. Cualquier ciudadano podrá intervenir para
defender o impugnar su constitucionalidad. Si la Corte los declara constitucionales, el
Gobierno podrá efectuar el canje de notas; en caso contrario no serán ratificados.
Cuando una o varias normas de un tratado multilateral sean declaradas inexequibles por
la Corte Constitucional, el Presidente de la República sólo podrá manifestar el
consentimiento formulando la correspondiente reserva.

11. Dirimir los conflictos de competencia que ocurran entre las distintas jurisdicciones.
Por lo tanto, considerando lo anterior se entiende como corte constitucional tiene
como objetivo principal y finalidad otórgale a toda persona, natural o jurídica, e incluso
a los servidores públicos, la posibilidad de acudir ante la autoridad judicial para exigir la
realización o el cumplimiento del deber que surge de la ley o del acto administrativo y
que es emitido por la autoridad, o el particular cuando asume este carácter. De esta
manera, la referencia Acción se encamina a procurar la vigencia y efectividad material
de las leyes y de los actos administrativos, lo cual conlleva la concreción de principios
medulares del estado social de Derecho, que tiendan a asegurar la vigencia de un orden
jurídico, social y económicos justos.
Por todo esto la corte concluyó que aunque el Congreso tenía amplias potestades
para variar el modelo de gestión del Poder Judicial, e incluso para suprimir los órganos
creados en la Constitución de 1991 para gobernar y administrar esta Rama del poder
público, el nuevo esquema introducido en el Acto Legislativo desbordó el poder de
reforma constitucional con el que cuenta el Congreso, porque suprimió el principio de
autogobierno judicial, como manifestación del principio de separación de poderes y del
principio de independencia judicial.
Tomando en cuenta que este cuenta con tres elementos que lo identifican siendo
estos los siguientes (i) Por un lado, la existencia de una institucionalidad encargada del
gobierno y administración del poder judicial; (ii) por otro lado, se requiere que dichas
instancias sean endógenas al poder judicial, es decir, que se inserten a la estructura de
dicho poder; (ii) y finalmente, estas instancias deben tener la capacidad para dirigir y
gestionar la Rama Judicial considerada como órgano y como función de administración
de justicia.
Esto ayudo a mantener el carácter endógeno del sistema de autogobierno, dada la
referida separación orgánica, se plantearon, de manera expresa en la Constitución, tres
ingredientes: (i) la conformación del órgano de autogobierno por magistrados, (ii)
elegidos por los órganos que conforman la cúpula de la jurisdicción y (iii) que tienen
como requisito ser abogados y haber ejercido con buen crédito la profesión. Tales
ingredientes no constituyen la única manera de asegurar el carácter endógeno del órgano
de autogobierno, pero si hacen evidente que, en la concepción del constituyente, esa
cualidad es condición ineludible de la idea de autonomía judicial.   
Y luego presentar un nuevo esquema de gobierno se estructuró partir de principios
opuestos a la prohibición de concentración de funciones y al equilibrio de poderes, en
tres sentidos: (i) generando una concentración indebida de poderes y funciones en los
presidentes del Consejo de Estado, de la Corte Constitucional y de la Corte Suprema de
Justicia, que tienen bajo el actual esquema amplia gama de atribuciones de orden
jurisdiccional, legislativo, electoral, y de gobierno judicial, y quienes por tanto, tienen
un poder determinante en la configuración y en el funcionamiento, no solo de la Rama
Judicial, sino del Estado en general; (ii) provocando un desequilibrio de poderes al
interior del Consejo de Gobierno Judicial, en la medida en que mientras los presidentes
de las altas cortes, el representante de los jueces y magistrados de tribunal y el
representante de los empleados judiciales cumplen sus funciones de manera ocasional y
tienen facultades reducidas en la gobernanza judicial, el Gerente y  los tres expertos
mantienen en el control del organismo; (iii) finalmente, provocando un desequilibrio
entre el Consejo de Gobierno Judicial y la Gerencia de la Rama Judicial, ya que aun
cuando formalmente este último se encuentra subordinado al primero, la forma en que
se fue configurado el sistema invirtió la relación, ya que el Gerente tiene un periodo fijo
de 4 años independientemente de su gestión, participa directamente en el Consejo de
Gobierno como miembro del organismo, y debe proveer a este último el apoyo logístico
y administrativo del que este carece.
Entonces el análisis de sentencia extrae los aspectos esenciales del fallo judicial
(hechos, procedimientos, la decisión y su motivación), colocándolo en condiciones
óptimas para realizar una apreciación critica (o análisis subjetivo) del fallo, que es la
segunda parte de todo comentario de sentencia.
La primera parte no es momento para hacer críticas sobre esta ni para que la ubique
dentro del derecho positivo. El análisis de contenido de sentencia es siempre objetivo,
cronológico y enunciativo. Constituye a la vez un resumen de la sentencia, extrayendo
lo esencial sobre los hechos, el procedimiento, los argumentos de las partes, la decisión
y su motivación.
Y todo esto lleva a una secuencia de leyes y sentencias asumiendo una perspectiva
politópica, el análisis adopta preceptos del derecho internacional público y el derecho
constitucional; en el espectro de las corrientes internacionalista y constitucionalista de
reconocimiento de los instrumentos internacionales. Tomando en cuenta algunas de las
características del arbitramento como la base principal de un análisis de sentencia así
como lo son:
Habilitación o Voluntariedad (sentencia C-330-12): Las características básicas han
sido ampliamente examinadas en la doctrina constitucional, en los términos que se
sintetizan a continuación: (i) Es un mecanismo alternativo de solución de conflictos, por
medio del cual, las partes invisten a los particulares de la función de administrar justicia.
(ii) Se rige por el principio de voluntariedad o libre habilitación. El artículo 116  de la
Constitución Política define el arbitramento con base en el acuerdo de las partes, que
proporciona su punto de partida y la habilitación para que los árbitros puedan impartir
justicia en relación con un conflicto concreto. En tal medida, la autoridad de los árbitros
se funda en la existencia de un acuerdo de voluntades previo y libre entre las partes
enfrentadas, en el sentido de sustraer la resolución de sus disputas del sistema estatal de
administración de justicia y atribuirla a particulares.
En otras palabras, el sustento de la justicia arbitral es el reconocimiento
constitucional expreso de la decisión libre y voluntaria de las partes contratantes de no
acudir al sistema estatal de administración de justicia sino al arbitraje para la decisión de
sus disputas, la habilitación voluntaria de los árbitros es, por lo tanto, un requisito
constitucional imperativo que determina la procedencia de este mecanismo de
resolución de controversias. También ha señalado que la justificación constitucional de
esta figura estriba no sólo en su contribución a la descongestión, eficacia, celeridad y
efectividad del aparato estatal de administración de justicia, sino en que proporciona a
los ciudadanos una opción voluntaria de tomar parte activa en la resolución de sus
propios conflictos, materializando así el régimen democrático y participativo que diseñó
el Constituyente.
Temporalidad o transitoriedad (C-431-95 y SU-174-07): se llega a plantear, con total
claridad, la posibilidad de que, siempre que la ley no lo prohíba, los árbitros podrán
conocer” asuntos que se ventilan, o podrían ventilarse, en el proceso de ejecución”, toda
vez que la CP no estipula lo contrario. Exactamente dice:
No es admisible sostener que los asuntos que se ventilan, podría ventilarse, en el
proceso de ejecución, están excluidos del proceso arbitral. ¿De dónde surgiría esta
supuesta exclusión? ¿Cómo afirmar que las obligaciones cuyo cumplimiento puede
exigirse en el proceso de ejecución, constituyen una excepción a lo establecido por el
inciso cuarto del artículo 116de la Constitución, cuando tal excepción no aparece en esta
norma. Rojas (1995).
Otra de las características es, Excepcionalidad (Sentencias SU-174-07 y C-060-
2001): a jurisprudencia, además de establecer una definición de arbitraje, también ha
identificado las características que lo delimitan. En sentencia C-060 de 2001 precisó
ciertas características de la institución arbitral en el ordenamiento colombiano al indicar
que “El arbitramento es voluntario, temporal y excepcional. Además, reiteró que es una
figura procesal, es decir, un procedimiento judicial, y como tal está sujeto a la estricta
aplicación de las normas y principios que regulan esa clase de actuaciones. Por último,
plantea que no resulta admisible entender que cuando se otorga una garantía de un
contrato con pacto arbitral, esa garantía constituya una “adhesión tácita” al pacto,
porque para la misma Corte Constitucional la habilitación debe ser explícita, según las
sentencias C-060 de 2001, C-1038 de 2002 y C-330 de 2012.

La mayoría de los intervinientes solicitaron la exequibilidad de la norma demanda, y


argumentaron en general que no se vulnera lo previsto por el artículo 116 de la
Constitución Política, en la medida en que la ley no impone este mecanismo alternativo
de solución de conflictos, sino que a él se acude de manera voluntaria. En este orden de
ideas, el propósito de la norma acusada consiste en asegurar la vinculación al arbitraje
de quien se obligó a garantizar o afianzar un contrato en el cual se pactó cláusula
arbitral. Así, quien obra como tercero garante en el contrato que contiene la cláusula
compromisoria, adhiere al arbitraje como forma de solucionar el probable
incumplimiento contractual. Rojas (2014).

Mecanismo procesal (T-058-09): revocar la decisión adoptada el cinco (5) de junio


de 2008 por la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura,
mediante la cual se declaró la improcedencia de la acción de tutela interpuesta por la
Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá S.A. E.S.P. contra el Tribunal de
Arbitramento Telefónica Móviles Colombia S.A. Vs. Empresa de Telecomunicaciones
de Bogotá S.A. E.S.P., con vinculación oficiosa de Telefónica Móviles Colombia S.A.,
la Procuraduría Cuarta Judicial Administrativa de Bogotá, la Comisión de Regulación
de Telecomunicaciones y el Ministerio de Comunicaciones, y en su lugar, CONCEDER
la tutela del derecho fundamental al debido proceso.
Esta son lagunas de las principales características del arbitraje permitiendo poner fin
de manera definitiva a sus conflictos, procedimientos que concluyen con el laudo
arbitral que equivalen a una sentencia judicial. El arbitraje es una vía alterna a los
procesos judiciales, que busca resolver disputas mercantiles entre empresas con una
relación contractual, por medio de un acuerdo que ofrezca una solución al conflicto. Se
considera arbitraje internacional a los procesos donde las partes tienen su origen o
residencia en diferentes países.

Cuando la fase de negociación entre las partes involucradas no se resuelve con éxito,
pueden solicitar voluntariamente el sometimiento al arbitraje y elegir el idioma, el lugar,
la ley y el árbitro que llevará el proceso, y quién será el encargado de llegar al acuerdo
que responda a los intereses de todas las partes.

Bibliografía
Rojas, A. (2014). Sentencia C-060-2001. Disponible en:
http://legal.legis.com.co/document/Index?
obra=jurcol&document=jurcol_f6025d28c65b01dae0430a01015101da
Rojas, A. (2019). Corte Constitucional, funciones y características. Disponible en:
https://www.corteconstitucional.gov.co/lacorte/
Rojas, F. (1995). Capítulo quinto. Ejecución de la décision coutela. Disponible en :
https://books.openedition.org/uec/290?lang=es
Torres, S. (2009). Análisis jurisprudencial de laudos arbitrales proferidos en el Centro
de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición de la Cámara de Comercio de
Bucaramanga, del año 2003 al 2007. Disponible en:
file:///C:/Users/pc/Downloads/14Texto%20del%20art%C3%ADculo-49-1-10-
20100430.pdf

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