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Un estudio del impacto de la transferencia de esfuerzos de Coulomb de

grandes sismos a lo largo de la zona de subducción sobre las siguientes


réplicas

La investigación sobre la activación de sismos estáticos se ha llevado a cabo ampliamente en el


mundo y ha logrado resultados notables. Pero aún no está claro si este modelo es efectivo para
todos los grandes sismos. En este trabajo, investigamos la transferencia de esfuerzos de Coulomb
de 3 grandes sismos a lo largo de las zonas de subducción (el sismo Mw 9.1 Tohoku 2011, el sismo
2010 Mw 8.8 Chile y el sismo Sumatra-Andaman Mw 9.0 2004) para probar los efectos
desencadenantes mediante el examen de la correlación entre el aumento del esfuerzo de Coulomb
y la distribución espacial de las siguientes réplicas. El resultado calculado sugiere que no hay
evidencia obvia de que las transferencias de esfuerzos de Coulomb causados por los sismos de 3
movimientos impulsaron la aparición de las réplicas. Solo hay un 47% de las réplicas alentadas
después del sismo de Tohoku. Y hay 47,6% y 49,8% para el sismo de Sumatra-Andaman y Chile,
respectivamente. También calculamos las transferencias de esfuerzos de Coulomb con diferentes
modelos focales y parámetros. Todavía es menos del 60% de las réplicas promocionadas en el caso
óptimo. Sin embargo, el modelo de desencadenamiento estático es bueno para el sismo de
Wenchuan y el sismo de Chi-Chi que han mejorado más del 85% de las réplicas posteriores. Este
modelo puede no ser razonable para un sismo de subducción grande. Por lo tanto, se debe
introducir otro modelo al estudiar el desencadenamiento de sismos en la zona de subducción y se
realizarán más estudios.

Palabras Claves: Activación de sismos estáticos, transferencia de esfuerzos de Coulomb, zona de


subducción, distribución de réplicas.

1. Introducción

En años recientes, muchos investigadores se han centrado sobre el rol de la transferencia de


esfuerzos de Coulomb (∆𝐶𝐹𝑆) para estudiar el impacto del sismo sobre las réplicas y la interacción
entre fuertes sismos (1-6). King et al. (7) calcularon las ∆𝐶𝐹𝑆 causados por el sismo de Landers en
1992 (Mw =7.3) sobre el plano de falla óptimo y fallas circundantes. Encontraron que las réplicas se
distribuyeron ampliamente en las áreas que aumentan los esfuerzos mientras que menos
actividades en las zonas de reducción. Las transferencias de esfuerzos en el Sur de California fueron
modelados por Deng et al. (8) para seis considerables o relativos (7.0 ≤ 𝑀 ≤ 7.5) a grandes o
intensos (𝑀 ≥ 7.5) sismos desde 1812 a 1995. Aproximadamente el 95% de los sismos 𝑀 ≥ 6 bien
ubicados son consistentes con el modelo evolutivo de esfuerzos de Coulomb; esto es, ocurrieron en
áreas de ∆𝐶𝐹𝑆 positivas. Y más del 85% de las réplicas 𝑀 ≥ 5.0 se ven reforzadas, intensificadas
por los considerables o grandes sismos. Stein et al. (9) usó el mapeado de la superficie de
deslizamiento y la geometría de la falla para inferir la transferencia de esfuerzos a lo largo de diez
𝑀 ≥ 6.7 sismos en la falla del Norte de Anatolian (Turquía) durante 1939-1992. Cálculos de la
transferencia de esfuerzos revelan que 9 de 10 rupturas fueron traídos al fallamiento por los sismos
anteriores, típicamente por 0.1~1 MPa, y la reorganización de los esfuerzos en la corteza conduce
a un evento perjudicial posterior, el sismo de Izmit 1999. Wan et al. (10) exploró el problema del
desencadenamiento de esfuerzos estáticos entre varios eventos complejos desde 1920 en el
noreste de Qinghai-Tibetan Plateau basado en las fórmulas de Okada. El resultado sugiere que el
sismo de 2001 Hoh Xil es provocado por el conjunto ∆𝐶𝐹𝑆 producido por los eventos de Huashixia
de 1937, Dulan de 1963 y de Mani de 1973 y 1997. Zhang et al. (11) construyó modelos de fallas
para siete sismos (𝑀𝑠 ≥ 6.0) en la región Jiashi para calcular la ∆𝐶𝐹𝑆 producidos por cada uno de
estos eventos. Sus cálculos muestran que las ∆𝐶𝐹𝑆 causado por lo eventos precedentes fue de
alrededor de 0.05 MPa en el hipocentro de los eventos posteriores. Esto revela un ciclo interactivo
de esfuerzos de Coulomb para desencadenamiento de sismos entre dos fallas adyacentes. Zhu et
al. (12) estudió los patrones de ∆𝐶𝐹𝑆 inducidos por una secuencia de 4 grandes sismos ocurridos en
el Condado de Songpan, provincia de Sichuan desde 1973 hasta 1976. La mayoría de la secuencia
de réplicas ocurrieron en las áreas donde el esfuerzo de Coulomb se ha incrementado a lo largo de
la zona de campo cercano de los segmentos de fallas sismogénicas de los sismos. En los 25 años
siguientes a la secuencia y dentro de unos 200 km centrados en el segmento medio de la falla
sismogénica Huya de la secuencia, 6 eventos con magnitudes de 5.0 a 6.6 ocurrieron en esa zona de
campo lejano con muy poca cantidad de aumento en los esfuerzos de Coulomb inducido por la
secuencia.

El anterior análisis muestra que el modelo de desencadenamiento estático tiene una significante
influencia para muchas actividades. Sin embargo, no está claro si este modelo es eficaz para todos
los grandes sismos. Investigaciones previas prestan menos atención a los grndes sismos a lo largo
de la zona de subducción. En este artículo, utilizamos los modelos de fuente de sismo publicados y
los catálogos de réplica para investigar la ∆𝐶𝐹𝑆 de 3 grandes sismos (el sismo Mw 9.1 Tohoku 2011,
el sismo 2010 Mw 8.8 Chile y el sismo Mw 9.0 Sumatra Andaman de 2004) para probar los efectos
desencadenantes, examinando la correlación entre el esfuerzo de Coulomb aumenta y la
distribución espacial de las siguientes réplicas.

2. Transferencia de esfuerzos de Coulomb

Asumiendo la tierra como un semi-espacio medio elástico homogéneo isotrópico, el desplazamiento


interno y el campo de deformación puede ser obtenido desde el modelo de dislocación sísmica.
Conforme a las expresiones analíticas de Okada (13) del desplazamiento estático y deformación,
podemos calcular la transferencia de esfuerzo estático y la deformación generados por el sismo.

En el criterio de Coulomb, el fallamiento ocurre sobre un plano cuando el esfuerzo de Coulomb 𝜎𝑓


excede un valor específico:

𝜎𝑓 = 𝜏 − 𝜇(𝜎𝑛 + 𝑃), (1)

Donde 𝜏 es el esfuerzo de cizalla sobre el plano de falla, 𝜎𝑛 el esfuerzo normal, P la presión del fluido
poroso, y 𝜇 el coeficiente de fricción. Dado que es difícil medir directamente el valor del esfuerzo
cortical real, la transferencia de esfuerzos de Coulomb se usa para describir la transferencia relativa
del esfuerzo (1,7). Cuando el coeficiente de fricción es constante, la ecuación (1) puede ser reescrita
como:

∆𝜎𝑓 = ∆𝜏 − 𝜇(∆𝜎𝑛 + ∆𝑃) (2)

La presión del fluido poroso P modifica el esfuerzo normal efectivo en el plano de fallamiento.
Cuando el esfuerzo de la roca cambia rápidamente que la difusión de la presión del fluido, P puede
estar relacionado con el esfuerzo de confinamiento mediante el coeficiente (B) de Skemptons,
donde el coeficiente de fricción efectivo se define por 𝜇′ = 𝜇(1 − 𝐵), puede explicar el
comportamiento del fluido de poro y la propiedad del plano de falla, con el rango 0~1, entonces la
Ecuación (2) puede reescribirse como:

∆𝜎𝑓 = ∆𝜏 − 𝜇′ (∆𝜎𝑛 ) (3)

Donde el esfuerzo compresivo es positivo. La ∆𝐶𝐹𝑆 esta definido sobre el plano de fallamiento
específico, la cual es llamado falla receptora; esto estimular, promueve la ocurrencia de sismos
cuando ∆𝜎𝑓 > 0 o viceversa. Aunque el ∆CFS causado por un sismo es bastante más pequeño que
el esfuerzo acumulado requerido para un sismo, muchas actividades sísmicas muestran que el
aumento del esfuerzo de Coulomb de más de 0.01 MPa parece ser suficiente para desencadenar
sismos (1, 14). Durante la investigación de descadenamiento estático de sismos, a menudo
definimos el plano de falla óptimamente orientado en el cual el valor de la transferencia de
esfuerzos es mayor que otras fallas orientadas en el mismo lugar si se desconocen los mecanismos
focales de las réplicas. Podría explicar la distribución de las réplicas y pronosticar el patrón espacial
de los sismos subsiguientes en el futuro (7,15).

3. Cálculo

3.1 El sismo de Tohoku 2011

El 11 de marzo de 2012, el sismo de Tohoku Mw 9.1 ocurrido en la costa este fuera de la costa de la
isla Honshu de Japón. El sismo está localizado cerca de Miyagi, noreste de Japón con una
profundidad de 20 km que típicamente contiene eventos de presismo, evento principal y réplicas.
La placa del Pacífico colisiona con la placa Eurasia en el movimiento hacia el noroeste, y subduce
debajo de Japón a una velocidad promedio de alrededor de 8 a 10 cm / año. En la formación de la
fosa de Japón, los volcanes y las actividades sísmicas tienen un lugar frecuentemente, debido a la
concentración de esfuerzos en el límite de la placa (16). El sismo de Tohoku se llevó a cabo en la
zona de subducción, y es el mayor sismo de la era instrumental en Japón. Desencadenó un tsunami
devastador y causó enormes pérdidas económicas y damnificados.

La inversión de la distribución de la dislocación de ruptura usando el desplazamiento por GPS y los


datos de la forma de onda sísmica como restricciones fue hecha por Wei et al. [17]. El deslizamiento
máximo se estima en hasta 30 m, que se encuentra en el este a 100 km del epicentro. La falla fuente
generó una zona de ruptura de superficie de 500 km de largo y 200 km de ancho que contiene
totalmente 19 × 10 parches de deslizamiento con una profundidad de ruptura máxima de 42 km. La
Tabla 1 muestra el plano de ruptura principal de strike o azimut 201°, dip o buzamiento 9° y un rake
o ángulo de deslizamiento de 93°. Los mecanismos focales del sismo de Chile y el sismo de Sumatra-
Andaman también se enumeran en la Tabla 1.
Conforme al método de Stein y King et al. (2,7), calculamos las transferencias de esfuerzos en un
semi-espacio elástico con un coeficiente de Poisson de 0.25, un coeficiente de fricción efectivo de
0.4, y un módulo de cizallamiento o corte de 3.3 𝑥 104 MPa. Dada la gran magnitud de este sismo,
la duración de su influencia en las regiones circundantes sería un período más largo. Con el fin de
analizar exhaustivamente la correlación entre las transferencias de esfuerzos y los siguientes sismos,
elegimos los eventos posteriores antes del 11 de julio de 2011 para investigar la asociación. Se
utilizan los datos de las réplicas 𝑀 ≥ 4.0 dadas por USGS (http://neic.usgs.gov/). Tomando la falla
óptimamente orientada como el plano de falla definido.

El sismo de Tohoku es extremadamente destructivo y tiene un gran impacto en tierras japonesas.


La parte sur de la isla de Honshu está cargada por más de 0.15 MPa, mientras que más de 0.01 MPa
por la isla de Hokkaido, muy alejada. La isla norteña de Honshu y el plano de falla fuente están
cubiertos por una sombra de esfuerzos cuyo esfuerzo de Coulomb se reduce en gran medida de -
0.6 a -0.08 MPa.

Numerosas réplicas son generadas después del sismo principal. Hay más de 3000 eventos (𝑀 ≥ 4.0)
en los primeros tres meses que son principalmente distribuidos sobre las partes este y sur del plano
de fallamiento. Porque la profundidad tiene una significante influencia para la ∆𝐶𝐹𝑆 de sismos (18),
investigamos la relación entre el patrón de esfuerzos y la distribución de réplicas dentro de todo el
espacio. La distribución espacial de la ∆𝐶𝐹𝑆 inducido por el sismo de Tohoku con réplicas están
mostradas en la Fig. 1, y podemos descubrir que una gran cantidad de réplicas no están
desencadenadas por el evento principal. A través de la estática del patrón de transferencia de
esfuerzos con réplicas, alrededor del 47% de eventos se encuentran en las regiones donde la
transferencia de esfuerzos es positiva. En la fuente del plano de fallamiento hay 1160 (𝑀 ≥ 4.0)
réplicas y solamente el 40.2% de ellos caen en las regiones de mayor esfuerzo. 50% de los eventos
se encuentran en las áreas de transferencia de esfuerzo positivo en la parte sur del epicentro,
mientras que más del 60% caen en la zona negativa en la parte oriental.

Cuatro grandes réplicas (𝑀 ≥ 7.0) ocurrieron en los siguientes 4 meses, y encontramos que los
eventos del 11 de marzo (Mw 7.9) y 10 de julio (Mw 7.0) están localizados en la zona negativa
(sombra) de esfuerzos mientras los eventos del 11 de marzo (Mw 7.7) y 7 de abril (Mw 7.1) en la
zona positiva. Solo el 26% de las réplicas superficiales (< 30 𝑘𝑚; 𝑀 ≥ 6.0) se promueven mientras
el 67% en 30 a 50 de profundidad. Por lo tanto, el sismo de Tohoku no tiene un fuerte efecto de
empuje en los siguientes eventos.
Fig. 1 Transferencia de esfuerzos de Coulomb del sismo de Tohoku de 2011 y la distribución
espacial de las réplicas.

3.2 El sismo de Chile 2010

El 27 de febrero de 2010, la zona central Chile fue golpeado por un gran sismo. El sismo se generó
en la falla ligeramente inclinada, que es un área extremadamente activa que transporta la placa del
Pacífico hacia el este y por debajo de la placa sudamericana [19]; y está a unos 115 km de
Concepción y 320 km de Santiago, la capital de Chile. Esta área ha experimentado grandes sismos
(𝑀 ≥ 8.0) desde el siglo 20 y el mayor de los sismos (Mw 9.5) ocurrido en 1960. Las rupturas
causadas por reiterados sismos, en gran parte en alta mar, se extienden casi 2000 km paralelos a la
costa (20). Millones de personas murieron, al menos 2 millones de personas se vieron afectadas y
más de 1,5 millones de casas resultaron dañadas o destruidas por el sismo y el tsunami.
La observación sugiere que el sismo chileno tuvo una ruptura bilateral asimétrica con una dirección
dominante de sur a norte. La ruptura entre Santiago y Concepción se extendió alrededor de 650 km
de largo y 180 km de ancho. Elegimos el modelo fuente proporcionado por Hayes et al. [21] para
hacer el cálculo debido a su similitud con los modelos desarrollados por Pollitz y Delouis et al. [22-
23] a través de una inversión conjunta de datos GPS e InSAR. La aspereza del norte se convirtió en
predominante con deslizamiento máximo que alcanzaba aproximadamente 14.5 m. Este modelo
consiste en 20 x 11 parches deslizantes con una profundidad máxima de 60 km. Tomando la falla
óptimamente orientada como el plano de falla definido, y otros parámetros son consistentes con el
modelo de Tohoku.

Como se muestra en la Fig. 2, el incremento del esfuerzo de Coulomb en áreas generadas por el
sismo de Chile es principalmente distribuido en los lados noroeste y sureste del plano de fallamiento
y las áreas de disminución en el noreste y suroeste. Las zonas de fallas en el norte y sur de Chile
están cargadas por más de 0.05 MPa. Sin embargo, los lados este y oeste del plano de fallamiento
están muy relajados en un rango de -18.4 MPa a -0.05 MPa.

Se aprovechó las réplicas de 4 meses también de USGS para investigar el efecto desencadenante.
Los eventos posteriores se concentran en el plano de falla y el área de deslizamiento máximo. Según
la distribución de ∆𝐶𝐹𝑆, analizamos en particular la relación entre la ubicación de la réplica y el
patrón de transferencia de esfuerzos dentro del rango de profundidad de 0 a 65 km: solo el 47.6%
de las réplicas se encuentran en la región de incremento. La parte norte del modelo generó una gran
zona de sombra o caída con un esfuerzo que reducía 5 MPa y se producía una gran cantidad de
actividades. Y el 41% de las réplicas sucedidas en la profundidad focal se distribuyen en la región
positiva. La mayoría de los eventos caen en la zona de supresión.
3.3 Sismo de Sumatra-Andaman de 2004

El devastador sismo (Mw 9.0) del 26 de diciembre de 2004 ocurrió en la zona de subducción
Sumatra-Andaman en la costa oeste del norte de Sumatra, Indonesia. El hipocentro se encontró en
la interfaz de las placas India-Australia y Birmania y fue originado por la liberación rápida de la
energía de deformación que se desarrolló cuando la placa India se subduce debajo de la placa
superior de Birmania y simultáneamente provocó un rápido levantamiento del lecho marino. La
ruptura de fallas se extiende a más de 1200 km y dura más de 1000 s. Este es el sismo más grande
en el mundo durante los últimos 40 años y desencadenó el tsunami más destructivo registrado que
causó directamente casi 0,3 millones de muertes.
La zona de subducción manifiesta un ángulo bajo en aguas poco profundas y un ángulo alto en las
profundidades. La profundidad del sismo de Sumatra es de 28.6 km, consistente con el bajo ángulo
de inclinación del plano nodal I en la Tabla 1. El modelo de dislocación publicado por Chlieh et al.
[24] es adoptado para el cálculo. Este modelo complejo se divide en tres sub-fallas con deslizamiento
máximo de 17 m que se localizan alrededor del hipocentro y la confluencia de la falla de la fosa de
Andaman y Sumatra.

Los ángulos strikes de las tres sub-fallas son 5°, 342°, 315° y los ángulos de deslizamiento o dip son
17°, 15°, 12° desde el norte al sur. Hay en total 695 parches de deslizamiento con una distribución
espacialmente asimétrica, y la ruptura se extiende a 52.6 km en profundidad.

El patrón de distribución de la ∆𝐶𝐹𝑆 generado por el sismo de Sumatra es similar al sismo de Chile
(Fig. 3). Las áreas de carga se encuentran principalmente en el noroeste y sureste de la zona de falla,
así como el plano de falla. Los segmentos del sur de la falla de Sumatra están cargados en más de
0.03 MPa y estos resultados tienen cierto grado de consistencia con el estudio de McCloskey [25].
Aunque hay 5 sismos más fuertes (Mw> 7.0) ocurridos en esta región después del sismo, están
separados por cuatro años y tres de ellos se encuentran en el área negativa. Los resultados de
transferencia de esfuerzos calculados mediante el modelo de espacio medio elástico completo no
pueden ser una buena descripción del efecto desencadenante.

Las réplicas posteriores están ampliamente distribuidas en todo el plano de falla y muchas de ellas
se encuentran en el medio de la fosa de Andaman (recuadro negro en la Fig. 3). Más del 70% de
réplicas se producen a 30 km de profundidad. Con el fin de evitar el impacto del gran sismo de Mw
8.6 (28 de marzo de 2005) en esta área, solo se tomarán en cuenta los eventos en los siguientes 3
meses (hasta el 26 de marzo de 2005). Aunque otros estudios señalaron que el fuerte sismo de Mw
8.6 es promovido por el sismo [26], no lo consideramos como réplica de gran magnitud.

La Figura 3 presenta la relación entre la distribución espacial de las réplicas y el patrón de ∆𝐶𝐹𝑆. Se
muestra que aproximadamente el 49.8% de las réplicas ocurren en la región donde se calcula que
el esfuerzo aumenta, el porcentaje cae al 46% en la fuente del plano de falla. Numerosas actividades
se encuentran en la sección central de la fosa de Andaman, que es el límite para el aumento y la
disminución de los esfuerzos, y el 60% de ellas se encuentran donde la transferencia de esfuerzos
es negativa (-1 a -0.1 MPa). La mayoría de las réplicas cerca de la falla de Sumatra caen en el plano
de falla y el número de eventos en la región de aumento de esfuerzos no es significativamente
mayor que el número en la zona de sombra. No se encuentra una correlación notable entre las
transferencias de esfuerzos estáticos producidos por el sismo principal y los siguientes temblores.

4. Análisis de comparación

El efecto de desencadenamiento estático no es satisfactorio para el sismo de los tres sismos


calculados anteriormente. La mayoría de las áreas en el plano de falla son las zonas de reducción
que van en contra de la ocurrencia de las actividades sísmicas posteriores, mientras que una gran
cantidad de réplicas se distribuyen en estas partes. Menos del 50% de las actividades sísmicas son
promovidas por los tres sismos. Los patrones de transferencia de esfuerzos del evento principal no
tienen una relación obvia con la aparición de las réplicas. Para evitar el error de cálculo del modelo
y los parámetros únicos, seleccionamos diferentes modelos de fuente y parámetros para analizar
de forma comparativa.

4.1 Diferentes modelos de fuentes

Primero usamos diferentes modelos de dislocación para calcular las transferencias de esfuerzos de
Coulomb para evitar las incertidumbres provenientes del modelo único. Los mecanismos focales
dados por Shao et al. [27-28] son adoptados para calcular la transferencia de esfuerzos inducidos
por el sismo de Tohoku y el sismo de Chile (Fig. 4, 5).

La figura 4 muestra que la isla de Honshu está cargada de más de 0.1 MPa por el sismo de Tohoku
según el modelo de Shao. Las áreas de aumento de esfuerzos están en los lados este y oeste del
plano de falla y este resultado es consistente con el anterior estudio del modelo de Wei et al. (Fig.
1). La variación de los esfuerzos es causada por el sismo de Chile del modelo de Shao et al. Se
muestra en la Fig. 5. Y es similar al patrón calculado por el modelo de Hayes en la Fig. 2 que los
lóbulos sur y norte son áreas que aumentan el esfuerzo y ambos lados del plano de falla son zonas
de sombra de esfuerzos. La parte occidental es el área de carga de esfuerzos y alternativamente las
áreas de esfuerzos de Coulomb positivas y negativas hacia el este.

Los efectos desencadenantes aún no son ideales con los modelos de Shao. El sismo de Tohoku
obtiene un resultado relativamente mejor, pero solo el 58% de las réplicas se han activado. En la
profundidad focal, el 47,9% de los eventos sísmicos ocurren en la sombra de esfuerzos que debería
suprimir los sismos. Además, solo el 46.8% de los temblores se han desencadenado y el 51.5% en la
profundidad focal para el sismo de Chile.

4.2 Diferentes coeficientes de fricción

Además, investigamos el impacto de la variación de fricción en el efecto desencadenante.


Manteniendo constantes el módulo de corte o cizalla y la relación de Poisson, el coeficiente de
fricción varía de 0.0 a 0.8, paso 0.1, y utiliza todos los modelos anteriores para examinar la
correlación de las transferencias de esfuerzos y las réplicas. La Tabla 2 muestra los resultados de los
efectos de activación del esfuerzo estático cuando los coeficientes de fricción son los valores típicos
0.0, 0.4 y 0.8. Para diferentes valores, se encuentran cierto grado de diferencias en el número de
réplicas promocionadas, y todavía hay menos del 60% de las réplicas que caen en las zonas de carga.
Cuando se trata de 0,8 para el sismo de Sumatra, las réplicas tienen incluso solo 34.8% en las áreas
de aumento de esfuerzos. Los eventos desencadenados aparentemente no son más que los eventos
que se encuentran en las regiones inhibidas. En consecuencia, el efecto de desencadenante estático
no mejora con la variación del valor del coeficiente de fricción.

4.3 Resultados del sismo intraplaca

El sismo de Ms7.9 Wenchuan en 2008 es un típico evento sísmico intraplaca. Después del sismo,
muchos eruditos calcularon el impacto de la transferencia de esfuerzos de Coulomb alrededor de
las fallas. Toda et al. [29] usó dos modelos fuente de Ji y Nishimura para hacer el cálculo,
respectivamente. Las fallas circundantes tienen un alto riesgo de ocurrencia de sismos. La falla de
Xianshuihe, la falla de Kunlun y la falla de Minjiang se cargan entre 0.02 y 0.05 MPa. En este artículo
también usamos el modelo de Ji et al. [30] para observar el efecto desencadenante del sismo de
Wenchuan en las réplicas.

El inesperado sismo de Wenchuan ocurrió en la falla de Longmenshan, que no está activa


recientemente en el margen oriental de la meseta tibetana, en el medio del cinturón sísmico norte-
sur. Estudios previos indicaron que la falla Beichuan-Yingxiu a lo largo de la correa de empuje de
Longmenshan fue la principal fuente de falla, que generó una zona de ruptura de superficie de 240
km, y sus resbalones verticales y horizontales máximos se estimaron hasta 6.2 y 4.9 m
respectivamente [31]. Se desarrolló una zona de ruptura de superficie adicional a lo largo de la falla
Guanxian-Jiangyou con una ruptura de superficie de 72 km y un deslizamiento horizontal máximo
de 3,5 m. Un gran impacto provoca derrumbes y otros desastres geológicos, además de enormes
pérdidas de propiedades y pérdidas.

El sismo de Wenchuan tuvo un proceso de ruptura complicado; Yingxiu y Beichuan fueron las
regiones más dañadas con áreas de alto deslizamiento. Ji et al. publicó el modelo de distribución de
deslizamiento siete horas después del impacto principal: Este sismo fue principalmente un evento
de empuje con componente de deslizamiento lateral derecho en la sección sur y principalmente
deslizamiento lateral derecho con componente de empuje en la sección norte. El modelo consiste
en 21 x 8 parches deslizantes con una profundidad de ruptura máxima de 20 km.
Fig. 6: Transferencia de esfuerzos de Coulomb del sismo de Wenchuan y la distribución espacial
de las réplicas.

Usamos las condiciones anteriores para calcular el ∆𝐶𝐹𝑆, y el patrón se muestra en la Fig. 6. La
distribución espacial de la transferencia de esfuerzos es intrincada y alterna entre positivo y
negativo. La zona de aumento máximo se encuentra en los lóbulos norte y sur del plano de falla y la
zona de disminución máxima en los lados este y oeste.

Más de 1000 réplicas sucedieron dentro de los cuatro meses posteriores al sismo de Wenchuan, y
se concentran principalmente en el lado oeste de la falla Beichuan-Yingxiu, y algunas réplicas se
distribuyen en las cercanías de Wenchuan-Yingxiu.

La Figura 6 muestra la distribución espacial de ∆𝐶𝐹𝑆 inducida por el sismo de Wenchuan y sus
réplicas. En este modelo, más del 85% de las réplicas se encuentran donde se calcula que el esfuerzo
aumenta, el porcentaje aumenta al 87% en el plano de falla de la fuente. La variación de esfuerzo
es mayor que el umbral de activación de 0.01 MPa. Este resultado indica que el sismo de Wenchuan
desempeña un buen papel al desencadenar las actividades posteriores. En comparación con las
réplicas ocurridas en el primer mes (del 12 de mayo de 2008 al 12 de junio de 2008), los eventos del
segundo al cuarto mes (del 13 de junio de 2008 al 12 de septiembre de 2008) se redujeron
considerablemente, y más del 90% de ellos disminuyeron. en la zona de aumento. Este resultado es
consistente con otros estudios [32−33] y el efecto desencadenante del sismo de Wenchuan duraría
más de seis meses en el área de estudio.

De acuerdo con estudios previos, se encuentra que el sismo intraplaca generalmente tiene un buen
efecto desencadenante: se produjeron más de 20000 réplicas después del sismo de Chi-Chi de 1999
(Mw7.6), y el resultado del cálculo muestra que en profundidades someras ∆𝐶𝐹𝑆 generadas por el
sismo principal promueven la mayoría de los eventos posteriores utilizando un modelo de medio
espacial elástico [34]. Cuando se trata de un modelo de medios de múltiples capas, hay
aproximadamente un 72% de las réplicas en la región de esfuerzos de Coulomb que aumenta a más
de 0.01 MPa [35]. El estudio de Ma et al. [36] muestra que hay un aumento generalizado en la tasa
de sismicidad en las áreas circundantes. Además, los sismos mencionados anteriormente que
obtienen un buen efecto desencadenante son todos los sismos intraplaca.

Podemos ver en el análisis comparativo anterior que, independientemente de la variación de los


modelos de origen y los parámetros, el efecto desencadenante de los tres grandes sismos es
insignificante. En el caso óptimo, las réplicas promovidas son todavía menos del 60%. Sin embargo,
el modelo de activación estática es bueno para los sismos intraplaca (el sismo de Wenchuan de
2008, el sismo de Chi-Chi de 1999) que ha aumentado más del 70% de los eventos posteriores.

5. Debate y conclusión

5.1 Discusión del problema

Este estudio calculó las transferencias de esfuerzos estáticos de Coulomb de tres grandes sismos de
por los modelos de dislocación. El objetivo principal era investigar el efecto desencadenante del
sismo principal en las réplicas. El mecanismo focal de las réplicas y la distancia al epicentro por lo
general deben tenerse en cuenta. Por ejemplo, Zhan et al. [37] usó los parámetros del mecanismo
de réplica (strike, buzamiento y deslizamiento) para calcular la transferencia de esfuerzos de
Coulomb en el plano de ruptura (o plano nodal) para estudiar el problema de activación del sismo
estático. Sin embargo, este método solo se limita a un pequeño número de réplicas. Es difícil
estudiar el efecto desencadenante del sismo principal en toda la secuencia de réplicas por varias
razones: 1) La incertidumbre de las soluciones del mecanismo focal de réplica (especialmente para
las réplicas de magnitudes pequeñas); 2) La gran cantidad de las réplicas. Por lo tanto, la mayoría de
los estudios sobre la activación estática de sismos se centraron en el número estadístico de réplicas
promovidas, como Harris, King y Deng et al. [1,7 - 8]. Además, Díez, Mueller y Stramondo et al.
[38−40] toman la misma forma de hacer investigaciones similares. Un alto porcentaje de réplicas en
zonas de transferencia de esfuerzos positiva conduce a un buen efecto de activación o mejora,
mientras que un mal efecto en la zona de transferencia negativa.

De acuerdo con las estadísticas simples de las réplicas que ocurren en las áreas que aumentan los
esfuerzos después de los tres grandes sismos, hay grandes diferencias en el efecto desencadenante
de las réplicas entre sismos. Para el sismo de Wenchuan, más del 85% de las réplicas se encuentran
en las regiones de Coulomb. El esfuerzo aumenta, mientras que porcentajes relativamente
pequeños de réplicas aumentadas para los grandes sismos (el sismo de Tohoku, el sismo de Chile y
el sismo de Sumatra).

La correlación entre el patrón de transferencia de esfuerzos de Coulomb y la distribución de la


réplica no fue significativa. Las razones pueden ser las siguientes:

(1) Transferencia dinámica de Coulomb. Cuando las ondas sísmicas (principalmente ondas
superficiales) generadas por los sismos se propagan a algunas estructuras activas en un estado
crítico, puede provocar una ruptura del sismo que se denomina activación dinámica de sismos [41].
El disparo dinámico es un proceso instantáneo sin ninguna restricción de distancia, y el esfuerzo
dinámico máximo suele ser superior a un orden de magnitud mayor que el esfuerzo estático más
allá de unos 10 km desde la ruptura causal. No solo existe la activación directa del esfuerzo dinámico
(unos pocos segundos o minutos), sino también la activación retardada (algunos días). Los cambios
en las propiedades mecánicas o los procesos de falla de una falla no significan que la falla ocurra
inmediatamente o con un avance constante del reloj; por lo tanto, permiten retardos de tiempo
variables entre los sismos de activación y activación. Las transferencias dinámicas de esfuerzos
pueden modificar las propiedades de la zona de falla en sí, cambiando efectivamente los criterios
de falla y la naturaleza y las tasas de los procesos mecánicos o químicos que conducen a la ruptura
del sismo [42−43].

La transferencia dinámica de esfuerzos de Coulomb juega un papel no solo en el campo lejano, sino
también en el campo cercano. En el campo cercano, las transferencias de esfuerzos estáticos y
dinámicos son inseparables. Por ejemplo, el estudio de agosto de 2002 Mw7.6 El sismo profundo de
Tonga propuso que, la mayoría de los eventos subsiguientes y el sismo Mw7.7 se desencadenan
después de siete minutos por efectos transitorios en regiones cercanas a la criticidad en una región
previamente asísmica, pero donde los sismos tienen dificultades para la nucleación. Sin influencias
externas [44]. El estudio de Wu et al. [45] muestra que el shock Ms7.2 Gengma y la mayoría de las
fuertes réplicas están sujetos al efecto desencadenante de los esfuerzos de Coulomb tanto
dinámicos como estáticos inducidos por el sismo Ms7.6 Lancang. Para los tres grandes sismos, la
activación del esfuerzo estático no puede explicar la distribución de las réplicas. Por lo tanto, la
transferencia dinámica de esfuerzos de Coulomb se debe tener en cuenta en futuras investigaciones
para hacer un mejor juicio sobre la ubicación de las réplicas fuertes y el riesgo de fallas circundantes.

(2) Migración del fluido poro. El fluido subterráneo desempeña un papel crucial en la preparación y
ocurrencia del sismo. Los mecanismos físicos de los sismos inducidos por fluidos son principalmente
los siguientes tres tipos: 1 Aumento de la presión de los poros; 2 Expansión de fluidos debido al
efecto térmico y 3 Efecto suavizante de la roca [46]. La presión elevada de los poros puede reducir
la resistencia de la falla, lo que ocasiona la ruptura de la falla o la reactivación de la ruptura existente
con un esfuerzo de corte constante, y finalmente un sismo; las grietas y las trampas que se forman
después del sismo principal desempeñan fuertes funciones de control en la presión de poro. La
expansión térmica del fluido subterráneo generaría muchos huecos; estas brechas se convierten en
un buen camino para la acumulación y migración del fluido para impactar en la estabilidad de la falla
a cambio. Para los enjambres del sismo de Bohemia Occidental / Vogtland, el aumento de la presión
de los poros de los fluidos de la corteza en la región tiene un papel clave en llevar las fallas del estado
subcrítico al crítico. Las actividades del enjambre se deben principalmente a las transferencias de
esfuerzos debidos a deslizamientos co-sísmicos y post-sísmicos, que dependen considerablemente
de las condiciones de fricción de la falla; los líquidos de la corteza mantienen la falla en un estado
crítico [47]. Brodsky et al. [48] Proponer un nuevo modelo para los pasos de presión de poros
coseísmicos en el que una barrera temporal depositada por el flujo de agua subterránea es
arrastrada y eliminada por el flujo más rápido inducido por las ondas sísmicas. En áreas
hidrotérmicas, este mecanismo podría llevar a transferencias de esfuerzos de 0.04 MPa y
desencadenar la sismicidad. Astiz et al. [49] También señalan que las actividades de seguimiento del
sismo de California Upland ML5.5 de 1990 pueden estar relacionadas con el hipocentro rico en
líquidos.

(3) Diferentes tipos de modelos. La ocurrencia del sismo es principalmente un proceso de liberación
de energía de tensión, y, por lo tanto, en pequeñas escalas de tiempo, a menudo simplificamos la
Tierra como medio isotrópico elástico de medio espacio. Esta es una cierta aproximación para la
transferencia de estrés en un período corto después de la descarga principal. Con el fin de acercarse
a la situación real, algunos académicos a menudo adoptaron un modelo de medios de múltiples
capas para el cálculo de ∆𝐶𝐹𝑆. Tome las investigaciones de Wang y Shao [34-35], por ejemplo,
ambos modelos se realizaron para el ∆𝐶𝐹𝑆 y los resultados revelan que los patrones de
transferencia de esfuerzos son consistentes en general, pero no se pueden ignorar algunas
diferencias obvias en los detalles.

El postdeslizamiento generado por un gran sismo a menudo da lugar a la perturbación del estado
de esfuerzo del hipocentro y las áreas circundantes. A menudo actúa a corto plazo con una rápida
descomposición (de unos pocos meses a un año). Pero aún es difícil averiguar cuánto funcionaría la
secuela después (diferentes efectos posteriores pueden tener un efecto diferente). Hasta el
momento, no se ha informado el problema de la evolución de la transferencia de esfuerzos teniendo
en cuenta el postdeslizamiento. El modelo posterior en la zona de subducción es difícil de establecer
debido a la falta de información sobre la deformación de la superficie del campo cercano. En este
artículo solo consideramos la cosísmica ∆𝐶𝐹𝑆. La perturbación por esfuerzos posterior al
deslizamiento se tomará en consideración en futuras investigaciones.
Para escalas de tiempo grandes, vale la pena explorar la evolución del esfuerzo de relajación
viscoelástica debido al acoplamiento de la quebradiza corteza superior y la litosfera viscoelástica.
Shen et al. [50] encontró que las ∆𝐶𝐹𝑆 generadas por el sismo de East Kunlun aumentan
gradualmente con el tiempo debido al efecto de la relajación viscoelástica en la corteza inferior. Y
el ∆𝐶𝐹𝑆 causado por la relajación viscoelástica puede incluso superar en gran medida al ∆𝐶𝐹𝑆 co-
sísmico. Por lo tanto, aunque la acumulación de energía es el factor clave de la fuerte ocurrencia de
un sismo en el límite de la placa dentro de un período corto, la relajación viscoelástica de la corteza
también desempeña un papel vital para los eventos posteriores cercanos al sismo principal.

(4) La influencia del campo de estrés inicial. En los estudios de activación del sismo estático, a
menudo se toma un umbral empírico de ∆𝐶𝐹𝑆 (por ejemplo, 0.01 MPa) para determinar el riesgo
de las áreas circundantes. De hecho, ∆𝐶𝐹𝑆 > 0 solo significa el aumento de probabilidad de la
ocurrencia del sismo. La ocurrencia del sismo está relacionada no solo con ∆𝐶𝐹𝑆, sino también con
los esfuerzos antes de la descarga [51]. Por un lado, el sismo se puede desencadenar incluso si el
∆𝐶𝐹𝑆 es ligeramente mayor que cero si los esfuerzos antes del sismo principal están muy cerca de
la falla de Coulomb. Por otro lado, puede que no se active, aunque ∆𝐶𝐹𝑆 sea grande si los esfuerzos
están lejos de la falla de Coulomb. Hardbeck y otros [52] señaló que las réplicas en un mes del sismo
de Northridge de 1994 no pueden explicarse por el ∆𝐶𝐹𝑆. Se debe considerar el impacto del campo
de tensión tectónica y la resistencia a la falla. Hu et al. [51] usó la evolución continua del campo de
estrés para investigar el efecto desencadenante del sismo de Tangshan en 1976. Los resultados
indican que los efectos del campo de esfuerzos de la zona de falla del sismo de Tangshan en el
desencadenamiento por réplica son muy importantes. Las réplicas caídas en las regiones
desencadenantes del sismo pronosticadas por el nuevo método son más que las caídas en las
regiones de ∆𝐶𝐹𝑆 ≥ 0 pronosticadas por la teoría de la dislocación sísmica.

(5) Especificidad del gran sismo. El mecanismo del sismo devastador en la zona de subducción tiene
algunas diferencias con el sismo intraplaca. Debido a la ubicación geográfica especial, se desconocen
el entorno sismogénico, el estado de tensión y el fondo tectónico, la especificidad de la naturaleza
de la zona de subducción puede causar el fallo de activación estática. Además, Lin et al. [18] creía
que cuando la relación de aspecto de falla L / W es grande, las transferencias de esfuerzos de
Coulomb generarían una gran "sombra de sismo" en ambos lados de la falla. Los modelos de grandes
sismos son relativamente largos y estrechos, como la ruptura del sismo de Sumatra es de hasta 1000
km, mientras que el ancho es de solo 300 km. La relación de aspecto grande puede ser una de las
razones de la reducción de las réplicas activadas.

Además de los tres grandes sismos, hay otros ejemplos de un mal efecto desencadenante en la zona
de subducción. Como la secuencia de réplica del sismo de Loma Prieta de 1989 en el sur de California
no tiene una asociación significativa con el patrón de transferencia de esfuerzos de Coulomb [41].
El hipocentro del sismo de Morgan Hill de 1911 cae en la zona de sombra de estrés del sismo de San
Francisco de 1906 [53]. En consecuencia, la activación estática del sismo es un tema muy complicado
y necesita un estudio más detallado.

5.2 Conclusión preliminar

De acuerdo con el cálculo y análisis numérico, llegamos a las siguientes conclusiones preliminares:

Para los tres grandes sismos (el sismo de Tohoku de 2011, el sismo de Chile de 2010 y el sismo de
Sumatra de 2004), la relación entre el patrón ∆𝐶𝐹𝑆 y la distribución espacial de las réplicas indica
que las réplicas provocadas representan el 47%, 47.6% y 49.8% del total. número respectivamente.
El número de réplicas que caen en las regiones donde ∆𝐶𝐹𝑆 es positivo no es notablemente más
que el número en la zona de sombra. Por lo tanto, este modelo puede no ser efectivo para grandes
sismos de subducción.

El efecto de activación aún es insatisfactorio al cambiar los modelos de origen y los valores del
coeficiente de fricción del choque principal. Las réplicas promovidas son todavía menos del 60% en
el caso óptimo. Pero para la mayoría de los sismos intraplaca, el sismo principal obtiene un buen
efecto de activación estática. Por lo tanto, los problemas de activación estática en los sismos de la
zona de subducción necesitan una investigación en profundidad.

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