Está en la página 1de 2

Aprendiendo a confiar en las Promesas de Dios.

Tema: “No temas,  yo te ayudo”

Cita: Isaías 41:10

¿Por qué nos Desesperamos Tanto en el Sufrimiento? y  ¿Por qué se


nos olvida lo que Dios nos ha prometido? Como confiar en Dios.

Cuántas veces hemos pasado por grandes problemas de enfermedad, de


dolor, de muerte, económicos, por soledad, deudas, etc. y no nos
acordamos que tenemos a un Dios bueno y lleno de misericordia, que no
nos va a dejar perecer jamás: Que aun protege al inconverso y le puede
dar riquezas y bendición, cuanto más a sus Hijos.

“…para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos,  que
hace salir su sol sobre malos y buenos,  y que hace llover sobre justos e
injustos. (Mat 5:45)

Los problemas versus las promesas de Dios.

No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios


que te esfuerzo;  siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la
diestra de mi justicia. Isaías 41:10

Fijémonos bien todo lo que nos promete en un solo versículo, nos pide y
nos promete:

1. Que no temamos
2. Porque El estará con nosotros,
3. Que no desmayemos porque Él es nuestro Dios
4. Siempre te ayudaré
5. Siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Vv. 10-20.Dios habla con ternura: No temas, porque yo estoy contigo, no


sólo al alcance, sino presente a tu lado. ¿Estás débil? Yo te fortaleceré.
¿Te faltan amistades? Yo te ayudaré en tiempo de necesidad. ¿Estás
listo para caer? Yo te sustentaré con la diestra llena de justicia,
repartiendo recompensas y castigos. 
Pero Dios es tan fiel que nos hace esta promesa:

Isaías 41:13  “Porque yo Jehová soy tu Dios,  quien te sostiene de tu


mano derecha,  y te dice: No temas,  yo te ayudo”.

Es cosa nuestra si la queremos aceptar o no, no nos obliga. Como


todo Padre amoroso nos habla con ternura y nos hace sus
promesas, solo que hay algo que tenemos que hacer: Confiar en Él
y en su Hijo Jesús.

Jesús nuestro Sumo Sacerdote

Hebreos 4:14-16  Por tanto,  teniendo un gran sumo sacerdote que


traspasó los cielos,  Jesús el Hijo de Dios,  retengamos nuestra
profesión. 15  Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda
compadecerse de nuestras debilidades,  sino uno que fue tentado en
todo según nuestra semejanza,  pero sin pecado. 16  Acerquémonos, 
pues,  confiadamente al trono de la gracia,  para alcanzar misericordia y
hallar gracia para el oportuno socorro.

1. Nos dice que tenemos un Sumo Sacerdote, no como en el Antiguo


Testamento, donde el sacerdote tenía que ofrecer sacrificio para
ser perdonado primero para poder interceder por los pecados del
pueblo.
2. Traspasó los cielos, con su cuerpo glorificado, ya resucitado
ascendió al cielo para sentarse a la diestra del padre.

Solo nos pide que retengamos nuestra profesión de fe, pero ¿por qué?

1. Por Él si se compadece de nuestras debilidades


2. Porque fue tentado en todo según nuestra semejanza
3. Pero que no tiene pecado, es puro y santo.

Solo nos pide:

1. Que nos acerquemos a Él confiadamente


2. Al trono de la gracia
3. Para alcanzar misericordia
4. Y hallar gracia
5. Para el oportuno socorro.

También podría gustarte