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-CAPÍTULO 1-

EDITORIAL
KEHOT LUBAVITCH SUDAMERICANA
Agüero 1092 · Tel. 4963-7171
info@kehot.com.ar
www.kehot.com.ar
B”H

INTRODUCCIÓN
A medida que un nuevo y peligroso virus arrasa nuestro
mundo, nuestras vidas se han visto revueltas.
Padres jóvenes son hospitalizados, en respiradores –Di-s nos
libre–; las lágrimas fluyen sin consuelo. Nuestros queridos abue-
los y abuelas están sufriendo; adultos y niños se sienten agobia-
dos y sufren insoportable dolor. Sentimientos de fractura,
soledad, ansiedad y pánico estrujan nuestros corazones, amena-
zando abrumarnos.
El Rebe de Lubavitch escribió miles de cartas muchas de las
cuales están impresas en más de treinta volúmenes de la serie de
libros Igrot Kodesh. En esta publicación presentamos una traduc-
ción de cartas seleccionadas, escritas por el Rebe a personas que
le escribieron en momentos de enfermedad, ansiedad y miedo.
Compartimos esto contigo porque sabemos que estas cartas te
ayudarán a cruzar el puente y pasar de la desesperación a una
fortaleza serena; de la oscuridad sofocante a la luz refrescante.
Leyendo estas cartas, te verás elevado a una ventana desde la
cual podrás ver tu vida a través de la lente de confianza en Di-s.
La confianza en Di-s nos brinda un profundo alivio y paz men-
tal.
Más importante aún, esa confianza trae directamente consigo
la sanación y la salvación que tan desesperadamente necesitamos.
Cada una de estas cartas palpita aliento y orientación. Tómalas
en cuenta, actúa en base a ellas y compártelas con tu familia y
amigos. Que nuestros esfuerzos unidos y combinados sean un
mérito más para la inmediata y completa curación física para
todos los que la precisan!
Quiera Di-s privilegiarnos con ver el cumplimiento de la
promesa: “En el mes de Nisán fueron redimidos de Egipto y en
Nisán serán redimidos en el futuro” ¡con la inmediata venida del
Mashíaj!

Compilación preparada por Mejón Or HaJasidut


(info@energizedliving.org)
Traducción del Rabino Natán Grunblatt, Editorial Kehot Lubavitch Su-
damericana (www.kehot.com.ar)

Dedicado a la total y rápida curación de todos


los enfermos de nuestro pueblo
CAPÍTULO UNO
EL VERDADERO SANADOR

Tendemos a volver difusas las líneas entre el Sanadory los


medios de curación. El único Sanador es Di-s. Los medios
de curación... son simplemente los medios de Di-s.
La Torá nos ordena proteger nuestra salud y seguir los
consejos de los profesionales médicos. Al hacerlo, es fácil
pensar que el orden natural de la ciencia y la medicina
ejercen el poder en nuestras vidas.
No es así. Ni de la forma más mínima.
Di-s es siempre nuestro único Poder.
En las siguientes cartas, exploraremos un plan único
de cuatro puntos para una salud ideal.
1) Sigue los consejos médicos.
2) Aleja tu mente de pensar en exceso.
3) Cultiva tu confianza en Di-s.
4) Estudia textos de la Filosofía Jasídica, lo que
fortalece tu conciencia y confianza en Di-s.
A los médicos se les dio permiso para sanar, no para
predecir el futuro ni para dirigir nuestros
estados de ánimo.
Nuestro futuro está asegurado por completo,
en las Buenas Manos de Di-s.
Esta conciencia nos ayuda a mantener un corazón sereno.

El plan de cuatro puntos para la salud ideal


B”H, 23 de Tevet, 5711
Shalom y bendiciones:

En respuesta a su carta del jueves, Parshat Vaiejí, en la que me in-


forma que se sometió a varias operaciones.
En general, es una pena que se interese y busque textos médicos
sobre lo que le parece que es su dolencia. En mi opinión, usted no debe
hacer ninguna otra cosa que actuar de acuerdo al mandato de la Torá,
es decir, cumplir las instrucciones de los médicos y centrar su mente y
su corazón —es decir, sus pensamientos en cuanto a su condición— en
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la firme convicción en Di-s que es el Sanador de todos los enfermos y
que obra maravillas. Usted no debe involucrarse en asuntos relaciona-
dos con el conocimiento médico porque ello no le es relevante, y en par-
ticular, ello perturba su serenidad y provoca desesperación. Hay un
bien conocido adagio de varios de los Rebes de Jabad que fue repetido
numerosas veces: Trajt gut, vet záin gut (“piensa bien; piensa positiva-
mente, y el resultado será bueno”).
Con respecto a su recuperación:
a) Seguramente acata las instrucciones de los médicos;
b) Desvíe su atención de pensar en exceso en su salud;
c) Tenga una fuerte confianza en Di-s, porque no hay nada que
puede detenerlo, y ¿quién puede decirle qué hacer?;
d) Desarrolle un vínculo aún más fuerte con el Árbol de la Vida, las
enseñanzas de la Filosofía Jasídica, “las palabras del Di-s Viviente”. [En
la práctica,] con respecto a usted mismo, establezca un tiempo fijo para
el estudio de Jasidut y aumente su estudio de éste en el mayor grado
posible, en adición a este tiempo fijo...
Quiera Di-s concederle largos y buenos años. Que incremente usted
energía y fuerza en el estudio de la Torá y la cuidadosa observancia de
las mitzvot (preceptos), y que transmita buenas noticias respecto de
todos los temas mencionados arriba.
(Igrot Kodesh, vol. 4, carta 872)

Apéguese al plan – y deje de analizar,


preguntarse y predecir su salud
Tamuz 18, 5715

...En cuanto a su salud, ya dije a muchas personas en situaciones si-


milares que uno debe hacer lo que recomienda el médico. Así que visite
al médico, el que entonces le aconsejará qué hacer.
Pero no invierta su pensamiento profundo, y ni siquiera su pensa-
miento [regular], en su salud. Y lo que es específicamente relevante para
usted: no piense tanto en ello.
De su carta parece que está haciendo lo contrario a esto: está pro-
fundizando e invirtiendo su pensamiento en “¿Cuál es el estado hoy?
¿Ayer? ¿Mañana? ¿Pasado mañana?”. Y usted tiene evaluaciones ex-
trañas al respecto, y [por otro lado, en términos prácticos,] ni siquiera
está visitando al médico, por lo que no es posible seguir sus recomen-
daciones.
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En vista de que ha estado haciendo esto durante muchos meses, in-
tente tal vez de ahora en adelante seguir mi consejo mencionado arriba.

No se haga daño... ¡Siga el Plan!


B”H, 27 de Tevet, 5712
¡Shalom y bendiciones!

Leí su carta del 24 de Tevet, en la que escribe acerca de su situación


y que vio los informes del médico y [describe] el impacto que tuvo
sobre usted: cómo imagina el futuro [en base al informe médico], cómo
está recitando Tehilím (Salmos) y haciendo peticiones a Di-s. Me pide
mi opinión al respecto.
Respuesta:
El hecho de que esté recitando Tehilím y haciendo peticiones a Di-s
es ciertamente bueno, porque Él es el Amo de todo el mundo, y de cada
persona, incluyendo todos y cada uno de sus detalles.
Pero lo que escribe acerca de verse absorbido en el informe del mé-
dico e imaginar el futuro [basado en ese informe] – no estoy de acuerdo
con usted sobre esto, porque ello es para usted completamente irrele-
vante; no es parte del propósito de su vida.
El Rabino Dov Iehuda Schochet me escribe que usted es un judío ob-
servante de la Torá y sus preceptos. Por lo tanto, usted cree con certeza
que Di-s es el Amo del mundo. Vemos que incluso en el comporta-
miento humano, cuando uno es un buen hombre de su hogar, todo está
organizado y las cosas no se entremezclan. Cada detalle tiene un pro-
pósito específico e intencional. Si es así con una persona que es limitada
en todo y a veces puede cometer errores, cuánto más es así la “gestión”
de Di-s. Cada detalle, sea lo que sea y dondequiera que esté, necesita
cumplir su propio propósito específico, de una manera completa. Y
cuando una persona hace algo que es diferente a su propósito, hay dos
desventajas:
1) Como no está equipado para esa tarea, sólo puede causar daño.
2) [Esta involucración] quita –desvía [energía]– de cumplir con el
propósito real que le fue destinado.
Todo lo anterior se aplica directamente a usted, por una serie de ra-
zones que seguramente son Providencia Divina Individual: su profe-
sión no es la práctica médica, y usted fue criado como un judío que
cumple la Torá y los preceptos. De esto, sabemos dos cosas:
a) La medicina no es su propósito singular en este mundo; no es lo
que Di-s quiere de usted.
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b) Al ser observante de la Torá y los preceptos, incluyendo el de Aha-
vat Israel (amor a otro judío), ello incluye el de “ciertamente reprende-
rás/enseñaras [a otros]”, y también como dice en la obra Taná DeBéi
Eliahu: “Cuando veas a alguien desvestido, cúbrelo”, que cuando veas
a un judío que está sin Torá y mitzvot, trata de vestirlo con Torá y mitz-
vot. Este es su propósito; ésta es la misión para la que usted fue creado.
De esto se desprende claramente que cuando usted expresa sus eva-
luaciones y opiniones en materia de ciencia médica, en primer lugar
esto lo distrae de cumplir su misión, la que está diseñada para usted.
En segundo lugar, en lo que hace a su curación, ello sólo podría –Di-s
libre– causar daño y usted no puede mejorar las cosas en absoluto.
Puede causar daño –Di-s libre–, porque cuando está agobiado, pensará
e imaginará cosas que nunca sucederán, y esto automáticamente debilita
[el conducto de] sus bendiciones y debilita su confianza en Di-s, bendito
sea, al absorber y profundizar en lo que dice este médico y lo que piensa
tal otro especialista, etc.
Y si pide mi opinión, le digo: debe conducirse como requiere la sa-
grada Torá que haga.
Y la Torá dice que ella da permiso [a un médico] para sanar (Talmud,
Bavá Kamá 85a, sobre Éxodo 21:19). Esto significa que la Torá nos au-
toriza a consultar a médicos, y da a los médicos sólo permiso y la posi-
bilidad de sanar a las personas y rectificarlas. Y es por esto que la gente
comúnmente acude a un médico y seguimos su consejo profesional. No
hay nada más que usted pueda hacer al respecto; deje eso al médico.
Lo que usted [sí] tiene que hacer, es confiar en Di-s de que tendrá
una larga vida. El versículo (Proverbios 21:21) dice: “El temor a Di-s
[conduce] a la vida”.
En consecuencia, cuanto más fuerte sea su confianza en Di-s, y cuan-
tas menos dudas tenga al respecto, y cuanto más se involucre en cum-
plir su misión en este mundo, como se mencionara, la de cumplir Torá
y mitzvot y también la de tener un impacto positivo en los demás en
este sentido, tantos más largos años tendrá. Esto es literalmente, sin in-
terpretaciones creativas alternativas.
Olvídese por completo del informe y de lo que ha estado leyendo en
los textos médicos, porque esa no es su misión en este mundo, no le co-
rresponde en absoluto. Y como no le corresponde, no puede hacer que
las cosas sean mejores para usted y en general sólo puede causar lo con-
trario, Di-s libre.
Asegúrese de recitar cada día los Salmos del día después de los rezos
de la mañana (de acuerdo a como los Salmos están divididos para los
días del mes), y cada día estudie [un fragmento de] el Pentateuco con
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el comentario de Rashi [correspondiente a la Sección Semanal]. Participe
también en los cursos de Torá disponibles; y que al menos uno de ellos
sea sobre la Filosofía Jasídica.
Y se sobreentiende que usted debe hacer meta suya, como dice el
versículo y el santo Baal Shem Tov esperaba de los jasidím: “Sirvan a
Di-s con alegría”. Esto se aplica a su rezo y estudio, y también a su
comer, beber y todo lo demás que la gente hace, incluso dormir, como
escribe Maimónides en Hiljot Deot. Y cuando lo haga, empezará a sen-
tirse mejor, y mejor aún; y se volverá más y más saludable y podrá com-
partir conmigo buenas noticias sobre esto.
También sería apropiado que cada día, antes de rezar a la mañana y
antes del rezo de la tarde, dé unas monedas para tzedaká (caridad, ex-
cepto, por supuesto, en Shabat y Festividades judías).
Es mi esperanza, y estoy seguro, que aceptará mis sugerencias y di-
rectivas y que informará sobre todo esto lo antes posible.
Con bendiciones de buena salud y una curación rápida, y que por
muchos años largos y buenos pueda cumplir su misión en este mundo
con serenidad de espíritu y cuerpo tranquilo, y que sea un verdadero
jasíd.
(Igrot Kodesh, vol. 5, págs. 156-158)