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MEMORIAS PEDAGÓGICAS EN TORNO A LA REFLEXIÓN DE LAS PREGUNTAS

ORIENTADORAS

¿Cómo las estrategias pedagógicas promueven la literatura y la producción escrita en

los niños y niñas?

En el acompañamiento a las instituciones educativas se ha venido compartiendo

orientaciones con los docentes en miras a mejorar los procesos educativos que se adelantan

con los estudiantes tanto en el nivel inicial como en básica primaria, en ese propósito se ha

encontrado que algunos son receptivos y vienen asumiendo la actitud y el compromiso por

realizar cambios o mejorar en sus prácticas educativas, en esta dinámica muchos de los

docentes en especial los que orientan en los grados iniciales han encontrado barreras en el

proceso debido a que siguen ligados a métodos que tradicionalmente se han venido

trabajando y según ellos con esos lograrían los resultados esperados.

El compromiso está en seguir trabajando con este grupo de maestros teniendo de referentes

las teorías y acepciones que nos proveen diferentes investigadores en educación

particularmente los que han hecho sus trabajos en primera infancia. En este sentido lo que

estos textos nos plantean es que se debe insistir en la manera como se deben abordar los

procesos de enseñanza y aprendizaje en los primeros años de vida del niño o la niña.

De las diferentes investigaciones y el recorrido que tienen estos autores en el campo

educativo surgen recomendaciones y también estrategias metodológicas que son

fundamentales para adentrar a los más pequeños en el mundo de la lectura y la escritura.


Por ejemplo la lectura emergente o alfabetización inicial son procesos valiosos en los

primeros años de vida del niño, a sabiendas son acciones que desarrollan habilidades y

actitudes que van a facilitar el aprendizaje de la lectura y la escritura posteriormente. Con

esta estrategia los niños tendrán bases sólidas para que su proceso de aprendizajes se dé de

forma exitosa. Estas estrategias deben ser explícitas y progresivas, acompañadas de un paso

a paso y siempre teniendo de presente que la evaluación debe ser formativa.

Como se quiso hacer ver en el inicio de esta reflexión, el maestro es clave, es el recurso

humano que está al frente del proceso, el maestro debe tener la formación necesaria para

identificar las estrategias que de acuerdo al contexto de los niños logre impactar su

aprendizaje, esto por supuesto puede ser sinónimo de garantía en el éxito académico de los

niños y niñas. Otro aspecto que es de importancia y que no puede quedar relegado es la

planeación, es fundamental para lograr que el proceso pueda ser visible y sobre todo que se

pueda evaluar; es decir, la planeación permite al docente hacer las observaciones, diseñar

las actividades en miras de superar las dificultades y hacer el respectivo acompañamiento.

Se puede decir entonces que en educación inicial los procesos no se pueden dejar al azar,

deben ser bien llevados y rigurosos si se quiere lograr las metas, y proveer a los estudiantes

de estos grados iniciales los aprendizajes estructurantes que necesita, en la transición al

grado primero se esperaría que el niño o la niña tenga el andamiaje que le va a permitir

construir e iniciar los procesos de lectura y escritura.


Se concluye entonces que es necesario y fundamental la formación del docente para saber

cuales son las estrategias metodológicas que debe llegar a utilizar en estos primeros años de

vida del niño o la niña, es decir, es la clave si se quiere avanzar en educación inicial.

¿Por qué es importante promover la conciencia fonológica para el aprendizaje de la

lectura y la escritura?

Se puede decir que en parte, en esto ha radicado el problema que ha sido evidente por años,

cuando el niño o la niña ingresa al sistema educativo formal, este iniciar en el mundo de la

lectura y la escritura está siendo “equivoco” porque hay un desconocimiento o desinterés de

algún o algunos de los actores que intervienen en este propósito, esto es quizá lo que ha

traído tantos trastornos y dificultades en el recorrido educativo de muchas personas.

Lo anterior se basa en lo que se puede evidenciar cuando se hace algún acercamiento a los

procesos educativos que adelantan los maestros y las maestras en educación inicial; no se

desconoce que el país ha venido mostrando avances significativos en este tema de la

educación inicial, como es sabido a través del ICBF se adelantan políticas que favorecen el

desarrollo infantil y estas además de abordar el crecimiento y desarrollo no descuidan la

parte formativa, sin desconocer que el proceso educativo formal se debe dar en la escuela.

En ese orden de ideas, lo que se quiere hacer ver es que hay aspectos que son

fundamentales y que van a ser claves en el desarrollo y la formación académica de las

personas. Uno de ellos es la conciencia fonológica, la cual es vital, resulta útil antes de la
enseñanza formal de la lectura y la escritura, es decir, cuando el niño desarrolla la

conciencia fonológica adquiere habilidades que le van a permitir abordar de una manera

más fácil esas primeras categorías del lenguaje; y para que esto se de en el aula es necesario

que el docente tenga el conocimiento para diseñar las acciones que favorezcan esta

habilidad.

¿De qué manera el trabajo por proyectos se convierte en una posibilidad para

organizar la práctica pedagógica como un proceso de construcción colectiva que

favorece la participación de las niñas y niños y familias?

Otro de los aspectos que se viene descuidando en algunas instituciones educativas que

tienen el grado de transición es el trabajo por proyectos, esto sería un indicador de que a

este recurso de construcción colectiva de aprendizajes y conocimientos no se le ha dado la

importancia que merece. En este sentido se hace necesario que se reconozcan los proyectos

de aula como elementos que tienen intencionalidades pedagógicas concretas en el

desarrollo de los niños y las niñas.

El maestro de transición debe asumir que este recurso es valioso en el entendido que a

través de estas acciones los niños y las niñas pueden desarrollar nuevas capacidades y

habilidades, se favorece el trabajo en equipo, se propicia la curiosidad por explorar,

descubrir e indagar en su contexto, se desarrolla la creatividad, se plantean

cuestionamientos, se generan dudas y el niño y la niña va entendiendo que todo esto le da

sentido a su diario vivir.


Ahora, esto no surge de la nada, es necesario que el docente propicie los elementos

mínimos para que se den acciones de esta naturaleza. Estos por ejemplo podrían ser: recrear

ambientes pedagógicos donde existan distintas experiencias para los niños y las niñas,

estrategias para identificar sus intereses, herramientas que favorezcan distintos tipos de

aprendizajes, actividades que involucren a la familia y a la comunidad y mecanismos para

hacer seguimiento al desarrollo y aprendizaje de las niñas y los niños.

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