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Editorial
Los caprichos de la evolución han querido que el neandertal terminara por extinguirse pese a haber lu­
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lo chado por su supervivencia durante milenios en las condiciones más duras imaginables. El hombre actual,
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O el Homo sapiens, que en el presente cuenta con una población que ronda los 7400 millones de individuos,
EDICIONES fue en cambio favorecido por el destino para colonizar hasta el último rincón del planeta. Así es la vida,
Desperta Ferro Ediciones SLNE y así lo quiso el tiempo, como ha hecho habitualmente con tantas especies vivas. De poco sirvieron la
C/ Salamanca, 6- l.°B
28020 Madrid extrema resistencia del Homo neanderthalensis al frío glacial o su determinación en la cacería de grandes
CIF: B-85964815 herbívoros y el cuidado de sus semejantes. Su luz se apagó para siempre. O quizá no... por fortuna, nues­
Tlf 912204200 - 663 690 961 ©
info@despertaferro-ediciones.com tro pariente más cercano, lo es tanto que antes de irse dejó su huella genética en la forma de una minúscula
© infodespertaferro
parte de su ADN que todavía conserva la población euroasiática actual, atestiguando la existencia de un
Edita
Alberto Pérez Rubio flujo genético. Un pequeño porcentaje, pero también un pedazo de su propia humanidad.
Javier Gómez Valero
Carlos de la Rocha Casi tan misterioso como este código genético, e igualmente oculto a nuestros ojos durante mu­
Coordinación de publicaciones chísimo tiempo, el neandertal se esconde tras un tupido y complejo entramado de incertidumbres cuyos
Jesús Jiménez Zaera
jesusJimenez@despertaferro-ediciones.com
entresijos se van desvelando poco a poco a través de la Arqueología (evidentemente con el concurso
1 Dirección de otras muchas disciplinas científicas aplicadas a ella) y la genética. Gracias a ello, hoy en día tenemos
Gustavo García Jiménez
arqueologia@despertaferro-ediciones.com
algunas nociones más o menos claras acerca de cómo era su aspecto, su cultura material, cuáles fueron
Consejo editorial sus capacidades y sus estrategias de subsistencia, su pensamiento simbólico o incluso cómo llegaron
Francisco Gracia Alonso (UB) a extinguirse. A estas cuestiones dedicaremos, pues, este número.
Carmen Marcos Alonso (MAN)
\ Fernando Quesada Sanz (UAM) Los neandertales han alimentado durante mucho tiempo nuestro imaginario colectivo, y a menudo
Joaquín Ruiz de Arbulo Bayona (URV)
Ignacio de la Torre Sáinz (UCL) nos asaltan preguntas del tipo ¿qué ocurriría si nos topáramos con un neandertal en la ciudad? Nos
Jordi Vidal (UAB) cruzamos con ellos, aunque no en la calle ni ahora, sino hace 45 000 años, y a partir de entonces co­
David Vivó Codina (UdG)
Diseñó y maquetación menzamos a perder su rastro. No está nada claro cuál fue nuestra responsabilidad (la del Homo sapiens)
Raúl Clavijo Hernández en esto, y esa es sin duda una pregunta fascinante, como lo son tantas otras que quedan por resolver
Ilustraciones
Iñaki Diéguez en tomo a esta especie. Son justo estos interrogantes, como seres humanos que somos, los que ali­
José Luis García Morán mentan nuestra avidez por el conocimiento de nuestra propia historia.
Jorge Martínez Corada
Breogan Álvarez
Ramón Acedo
Documentación Q Síguenos en /arqueologiadespertaferro tuMtfcVfO# I @ArqueologiaDF
Gustavo García Jiménez ‘Instagm» despertaferro_ediciones y en www.arqueologiaehistoria.com
Fotografía
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/ DidierDescouens/R.Yeshurun/Caries Lalueza-
Fox / IPHES / Bjoertvedt / Dan Cabanes / F.
Romagnoli / LAEX-UAM / Joáo Zilhao / Luka
índice
Mjeda / Narcis Soler / F. Bernaldo de Quirós /
Aquila Gib / Jononmac64 / Jordi Mestre / B. Sobrevolando el mundo de los 53 El elemento simbólico. Arte,
Vandermeersch / J. Daura y M. Sanz / PLoS ONE /
Museo de la Evolución Humana / Tomislav neandertales por Antonio Rosas ornamentación y enterramientos
Kranjcíc / A. Waroquier / Einsamer Schütze / IIMMMimmInUI neandertales por Montserrat Sanz y
Cassius Ahenobarbus / Marie-Lan Nguyen / CNG -•'vi

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Coins. Agradecemos a todas las personas e i s Joan Daura
instituciones que nos han hecho llegar los
dibujos y fotografías de yacimientos, materiales
y trabajos de excavación y laboratorio. &
Desperta Feiio Ediciones ha hecho lo posible por localizar tos
derechos de autor de todas las imágenes. Cualquier posible
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_ HfÉlt:
omisión no es intencionada y se agradecerá cualqr uic-r-
información sobre los mismos. .•VÍ
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Mapas
David Sancho Bello
Colaboran =====
Antonio Rosas, Ruth Blasco, Jordi Rosell, Dan — r-
Cabanes, Javier Baena, Concepción Torres,
i Joan Daura, Montserrat Sanz, Eudald
K Carbonell, M.-’ Engracia Muñoz, Óscar El hábitat de los neandertales por
González Camaño, Santiago Montero.
j Revisión de estilo Ruth Blasco
Pablo García Cabrera ^1 neandertal y el musteriense en los
i Jesús Jiménez Zaera
Eduardo Kavanagh 20 Empuñando la lanza. La caza y la yacimientos ibéricos por Eudald
I
* Suscripción y particulares interacción con los carnívoros por Carbonell
912204200 - 663 690 961 ©
suscripciones@despertaferro-ediciones.com Jordi Rosell
Distribución tiendas 50 La “extinción” de
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distribucion@despertaferro-ediciones.com 20 A la luz de las llamas. El fuego y las los neandertales
Distribución Portugal y América latina plantas entre los neandertales por por Joan Daura y
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Dan Cabanes Montserrat Sanz
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5 2 Tecnología neandertal y explotación de 53 Viaja en el
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Monterreina Comunicación recursos Uticos en Europa occidental tiempo
Deipoitd Fono Arqueología o Historia es una matea registrada. por Javier Baena y Concepción Torres
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ricos a pobres y viceversa. La fiesta
ISSN 2387-1237 romana de las Saturnalias por
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Santiago Montero
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junio-julio 2016
PEFC
Impreso en España/Príntedin Spain rUL'lMINil
Antonio Rosas - Museo Nacional de Ciencias Naturales - CSIC
La superación de las restricciones ecológicas y fisiológicas que mantuvieron el tamaño del cerebro en límites
reducidos durante las primeras fases de la evolución del género Homo, propició una nueva diversificación de
linajes humanos y la aparición de nuevas formas durante el Pleistoceno Medio. Algunos de estos linajes
desembocaron en grupos o demes aún poco conocidos, como los llamados denisovanos, de los que, a día de
hoy, conocemos solo su material genético. Otros linajes dieron origen a especies mucho más familiares; tanto
que somos nosotros mismos, los Homo sapiens, uno de los productos de esa diversificación. Y nos queda por
presentar a los cumplidamente renombrados neandertales, a los que identificamos como una especie diferente
a la nuestra y denominamos Homo neanderthalensis. Mucho se ha escrito sobre ellos y más aún es lo que nos
queda por desentrañar de su mundo y de su paleobiología; secretos celosamente guardados entre los enigmas
de su anatomía y sus restos arqueológicos.

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oy sabemos que los neandertales son el grupo humano Más en detalle, el origen de lo que podríamos llamar la es­
más próximo a nosotros desde un punto de vista evolu­ pecie neandertal en sentido estricto, Homo neanderthalensis, se
tivo. Esto quiere decir que ambas especies humanas localiza en tomo a hace unos 250 000 años, momento en el que
compartimos un último antepasado común cercano en el tiempo, ya se aprecian en los fósiles la práctica totalidad de las caracte­
a partir del cual se diferenciaron dos linajes: en África, el linaje rísticas físicas que los definen. En poblaciones anteriores a esta
sapiens, y en Eurasia, el linaje neandertal. Por este motivo, fecha se distinguen algunos de esos caracteres pero no todos, y
gracias a su estudio podemos aproximamos a desvelar algunas además la distribución de rasgos en los diferentes fósiles es muy
preguntas sobre nuestra propia naturaleza y origen. El momento heterogénea. Por eso se discute cuál debe ser el nombre que da­
de la divergencia de ambos linajes, desde ese tronco común re­ mos a las primeras poblaciones del linaje neandertal; es decir,
presentado por el último antepasado común (UAC) que compar­ aquellas que vivieron entre hace 550 000 y 250 000 años, o lo
tieron con Homo sapiens, es un tema muy debatido. Según las que es lo mismo, entre la divergencia con el UAC que compar­
últimas estimaciones realizadas con modelos genéticos de coa- timos con sapiens y la diferenciación de la especie.
lescencia basados en el reloj molecular de A DN nuclear, la sepa­ Geográficamente, los neandertales ocuparon la mitad occi­
ración de linajes se remonta a hace unos 550 000 años, o quizá dental del gran continente euroasiático. Durante décadas, se con­
algo más. Desde el punto de vista paleontológico, los restos sideró que vivieron esencialmente en territorio de la actual Europa,
fósiles más antiguos de antepasados directos de los neandertales en un tiempo previo a la llegada de sapiens, ya que los múltiples
se encuentran en la Sima de los Huesos de Atapuerca, con una hallazgos de la prehistoria clásica estaban concentrados en Europa
antigüedad próxima a los 400 000 años. occidental. Sin embargo, los últimos descubrimientos han revelado
ARQUEOLOGIA & HISTORIA 7

◄ Uno de los restos neandertales más famosos es el de la CHAPELLE-AUX-SAINTS, que fue descubierto en 190S. el mismo año del descubrimiento
de los restos de un adolescente en Le Moustier que, al igual que este, procedía de una sepultura. El hallazgo produjo de inmediato un debate
sobre si los neandertales eran capaces de inhumar de forma voluntaria a sus muertos; una idea que poco a poco fue cobrando fuerza. La imagen
muestra la reconstrucción de la sepultura en el Musée de La Chapelle-aux-Saints {Corréze, Francia). . w ce120/v.mch i/ccby-sa j0.

que su área de distribución fue mucho mayor y se extendió bien Los neandertales tenían una gran bóveda craneal que albergaba
hacia el Este. Entre los ejemplos más recientes está el hallazgo de un gran encéfalo, cuyo volumen ronda los 1500 cm3, claramente su­
una serie de restos en el sur de Siberia, en la hoy famosa Cueva perior a la media de Homo sapiens que se sitúa en tomo a los 1350
de Denisova, en los montes Altai, de donde proceden, además de cm*. La forma de ese gran cerebro era, además, distinta. En paralelo,
los ya mencionados denisovanos, restos propiamente neandertales esa gran bóveda craneana se compagina con un desarrollo del es­
que permitieron extraer en 2014 la secuencia completa y de muy queleto facial también grande y, sobre todo, muy particular. La franja
elevada calidad del genoma de esta especie. central de la cara (el entrecejo, la nariz y el maxilar) se encuentra
Desde una perspectiva histórica, mucho ha transcurrido desde proyectada hacia delante en relación a los pómulos, dando lugar a
que en 1856 fuera descubierto en el valle de Neander (cerca de un curioso fenómeno técnicamente conocido como “prognatismo
Dusseldorf, Alemania) el primer esqueleto que dio nombre al mediofaciar. Tan característico fenómeno se manifiesta también en
grupo. Quizá como un juego de la Historia, esa fecha es realmente múltiples detalles anatómicos de la mandíbula y otros huesos, lo
sintomática. Tan solo tres años después, Darwin publicó El origen que nos permite la identificación de los fósiles fragmentarios a la
de las especies, de modo que el hallazgo de aquellos enigmáticos vez que nos informa de aspectos biológicos concretos.
humanos, prueba fehaciente de la existencia de “hombres primi­ En el esqueleto postcraneal también su anatomía es muy pe­
tivos”, estuvo íntimamente unido al nacimiento científico de la culiar, comparada al menos con la de nuestra especie. Destaca
teoría de la evolución. Los detractores de esta propuesta fueron fundamentalmente su arquitectura corporal, con una estatura más
también detractores de los neandertales, en tanto posibles pruebas reducida y un cuerpo más ancho, con una particular configuración
que chocaban con los principios de la época. Hoy en día, la del tórax en forma de embudo. Curiosamente, hasta hace relativa­
imagen de los neandertales ha “evolucionado” mucho, como bien mente poco, y por ausencia de datos, pensábamos que estas carac­
reflejan los magníficos ensayos de reconstrucción artística, cada terísticas eran propias y originales de los neandertales. Es decir,
vez más apoyados por el conocimiento anatómico y genético. que habían originado conjuntamente con la evolución de su peculiar
esqueleto facial. Sin embargo, lo que estamos viendo a la luz de
Anatomía neandertal nuevos datos, entre los que se encuentran los fósiles de Homo an­
En este ámbito, la forma corporal y la anatomía de los neandertales tecessor, es que los neandertales habían conservado un esqueleto
han fascinado a generaciones de paleontólogos, antropólogos y postcraneal primitivo; es decir, heredado de un antepasado sin
otros estudiosos de lo humano, lo que nos ha llevado a un conoci­ haber experimentado apenas cambio. Esta apreciación morfológica,
miento profundo de muchos de sus aspectos. Sin embargo, más de sin embaigo, entra en contradicción con lo que nos dice la paleo-
150 años después de su descubrimiento seguimos aún indagando genética, que afirma que el linaje neandertal acumuló un buen nú­
en los pormenores de su estructura y en las causas que los han mero de cambios en genes directamente relacionados con su ana­
hecho posibles. En la actualidad, dos aspectos vehiculan la investi­ tomía ósea. Tal descubrimiento genético puede encajar bien con
gación de este grupo humano. Por un lado, nos situamos en el uno de los rasgos más originales del cuerpo neandertal, en el que
umbral de conocer cuáles han sido los cimientos genéticos de la los segmentos distales del brazo (antebrazo) y de la pierna son re­
evolución de sus características físicas. En este sentido, la posibilidad lativamente cortos. Y estas sí parecen ser características propias y
técnica de recuperar ADN fósil es un hito cienüfico de primera exclusivas de este grupo. Pero ¿qué procesos modelaron el origen
magnitud. La emergencia de la disciplina científica que llamamos de estos rasgos? Dicho de otro modo ¿cuáles fueron las posibles
paleogenética en el mundo de los fósiles ha abierto la puerta a co­ causas de la neandertalización? Para responder a esta pregunta se
nocer aspectos inabordables para las ciencias más clásicas. Por otro
lado, estamos asistiendo a una reflexión profunda sobre el origen
evolutivo de los caracteres neandertales, en especial los de su es­
queleto postcraneal -tronco y extremidades- en tomo a una
simple pregunta. Estos rasgos físicos tan singulares que ve- ¡
remos a continuación, ¿son novedades evolutivas propias
de este grupo o en realidad son rasgos primitivos heredados
de Homo erectus? Veamos qué ocurre.

> Detalle del CRÁNEO del neandertal de la Cha- «


pelle-aux-Saints, popularmente apodado como
"el Anciano". El examen paleoantropológico de /• fl
los huesos determinó en cambio que el
esqueleto correspondía a un individuo
de unos 30 o 40 años, que habría per­
dido buena parte de sus dientes
años antes de su muerte, y que pa­
decía de una artritis degenerativa
en las articulaciones de la mandí­
bula además de una sordera par­
cial (a juzgar por la presencia de J
pequeñas excrecencias óseas en |
el interior de su oído). »Photomsa ■
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C5 ' . CouvinCyn ^ -■ Külna .Sipka_^<r V ’ importantes en el PALEOCLIMA y la alternancia entre periodos fríos y cálidos junto al avance o retroceso del hielo en las glaciaciones e interglaciares. De su
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i 0® Sala nad Vahom 1 estudio se desprenden las curvas de paleotemperatura [los números pares (en azul) corresponden a etapas frías y los impares (en rojo) a las cálidas], necesarias
i O Cotte de St-Brelade • [¿evalloiso Svéduv Stul • Gánovce para la comprensión del Cuaternario. A partir de: Rosas, A. (2010): Los Neandertales, fig. 2.
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O Grotte du Renne^de Girault Dz irava Skála* Tata •Subalyuk ')/ El MODO TÉCNICO refiere a los principales avances en el trabajo de la industria litica. El Modo III corresponde a la técnica habitual en el Paleolítico Medio, que
Menez-Dreggn Q requiere la preparación de un núcleo para la posterior extracción de lascas. El Modo IV es más complejo y se asocia a las industrias del sapiens.
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Paleoecología de un momento frío del MIS 3, previo al estadio


A hielo estepa i‘
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A F ¡R 3 C • * * Línea de costa estimada (variable)


\ cálido Hengelo (ca. 43 000-40 000 BP). La fase se caracteriza
por su mayor sequedad y frío ambiental, con un paisaje en bue-
na parte dominado por la tundra y los bosques de coniferas o las
regiones esteparias (con su fauna asociada). Los contextos más
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Superficie helada (última glaciación)
meridionales coinciden con algunos refugios forestales princi­
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palmente repartidos en las zonas del litoral mediterráneo y del
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i © Desperta Ferro Ediciones esi e rto
www.arqueologiaehistoria.com ’ mar Negro. El mapa contrasta con lo que veríamos representado
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TRÓPICO DE CÁNCER

Wadi Halfa
i-durante el evento Hengelo (con un clima templado y húmedo),
en el que los bosques alcanzan mayor latitud y la tundra y la
desierto
Pre-Hengelo (MIS 3 - en torno a 45 000 BP)
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estepa se limitan a la mitad septentrional de Europa.


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10 ARQUEOLOGÍA & HISTORIA

◄ El apelativo de"musteriense" que refiere a la INDUSTRIA LÍTICA DEL


PALEOLÍTICO MEDIO europeo, pasó a definir esta etapa ya desde
muy temprano a partir de la aparición de los primeros materiales
del abrigo de LE MOUSTIER (Saint-Léon-sur-Vézére). Los materiales
de la imagen (raederas con retoques laterales), hoy depositados en
el Museo deToulouse, corresponden a la colección de Alain Reverdit,
que excavó en el abrigo y otros yacimientos de Vézére hacia finales
del Siglo XIX. OW«V£|>ACOmmons/QoerDtscoutNS/CC BY-SA4.0

la molécula de ADN) revela que hay diferencias en la regulación


del grupo HOXD; un conjunto de genes que intervienen en el
desarrollo de las extremidades, lo que puede dar una explicación
al hecho de que los neandertales tenían los segmentos distales de
brazos y piernas acortados en comparación con el Homo sapiens.
En esta línea, el estudio de más de 17 000 genes del exorna nean-
dertal (la parte del genoma que codifica para proteínas) ha confir­
mado la relación entre caracteres físicos y su base genética, pero
curiosamente los únicos cambios inequívocamente neandertales
se localizan en las curvaturas de la espalda, con una aparente re­ f
han formulado varias hipótesis pero la que más repercusión ha te­ ducción de la lordosis lumbar, un aspecto para nada contemplado
nido se relaciona con cuestiones climáticas. Veamos cómo. en el modelo climático. Como vemos, desentrañar la maraña de
Las proporciones corporales varían en la especie humana según relaciones entre los rasgos del cuerpo y los procesos que los han
un gradiente longitudinal tal y como ocurre en otras especies de motivado sigue siendo un tema de actualidad.
mamíferos, de tal manera que los animales del norte -tomemos el
zorro ártico como ejemplo- tienden a tener un cuerpo más globoso, Demografía y adaptación
con segmentos distales de las patas acortados, todo ello encaminado Los aspectos que acabamos de ver corresponden a la dimensión
a mantener el calor corporal. Por el contrario, los animales del sur física del cuerpo, cuya causación es como vemos objeto de un
-los zorros del desierto, el fenec- presentan cuerpos más esbeltos gran interés. Sin embargo, no lo son menos los aspectos culturales
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y sus extremidades son largas para disipar mejor el calor. En este y demográficos que definen al universo neandertal. Veamos bre­
modelo ecomorfológico, los neandertales ocupan una posición ex­ vemente alguno de ellos.
trema entre los fenotipos de ambientes fríos, tanto que se les ha Es evidente que los neandertales habían desarrollado una sofis­
denominado hiperárticos. Este modelo de interpretación ha enca­ ticada cultura material, diversificada en numerosas tradiciones téc­
jado durante décadas muy bien ya que los primeros neandertales nicas del Modo III, siendo la cultura musteriense la más extendida.
en países de Centroeuropa se hallaron asociados en sus cuevas Es de notar que en muchos aspectos la cultura material de los nean­
con restos de animales árticos: renos, lemings y zorros polares. dertales era indistinguible de la que desarrollaron los humanos ana­
Superficialmente, tales circunstancias parecen también encajar tómicamente modernos (Homo sapiens) de su época. Hace 100 000
con la explicación dada al antes mencionado prognatismo me- años, en el Próximo Oriente, ambas especies humanas compartían
diofacial como una adaptación termorreguladora. Es decir, la pro­ un acervo material esencialmente idéntico. Tanto es así que se ha
yección de la cara permitiría agrandar la cavidad nasal, que serviría llegado a plantear la hipótesis de que ambas especies humanas ha­
como una gran cámara de calentamiento del aire inhalado en cli­ brían compartido un antepasado común muy reciente, inventor del
mas muy fríos, evitando que el aire gélido llegara a los pulmones Modo III, del que habrían derivado ambas especies. No deja de ser
y los dañara. Sin embargo, para ponemos las cosas difíciles, hoy otro misterio la convergencia en ambos linajes de un mismo modo
sabemos que el periodo de existencia de los neandertales abarcó técnico tan similar. Cualquiera que sea su explicación, lo que está
largas oscilaciones climáticas, con periodos fríos y cálidos, por lo fuera de toda duda es que en ambos casos la consecución de un gran
que la simple adaptación al frío parece hoy una explicación insu­ cerebro está ligada a la emergencia de lo que podemos llamar “cua­
ficiente. Además, pruebas científicas más exigentes, con más y lidades” humanas, esas que hasta hace bien poco asociábamos solo
mejores datos, y con nuevas técnicas, han puesto de manifiesto que a nuestra propia especie. Un ejemplo paradigmático es la capacidad
este modelo de adaptación climática no se cumple. Como resultado de habla, cuyo origen ha sido objeto de un largo debate. Para algunos
! de esta experiencia ganada, hoy buscamos otros aspectos biológicos autores clásicos, los neandertales carecerían de esta cualidad esen­
para explicar las peculiaridades anatómicas de los neandertales. cialmente humana. Para otros, sin embargo, el sofisticado universo
Por ejemplo, un reciente estudio de epigenética neandenal (regu­ cultural de estas poblaciones llevaba inevitablemente a deducir una
lación genética mediante interacciones químicas sin cambios en comunicación oral entre sus miembros. En cierto modo, esta pre-

► © Reconstrucción del ESQUELETO NEANDERTAL de un individuo de sexo masculino, con indicación de las distintas peculiaridades que lo separan
del hombre moderno. La altura media de un neandertal rondaría los 162-168 cm, y su peso, considerando que los huesos determinan una masa cor­
poral considerable, estaría en torno a los 78-84 kg. El neandertal cuenta con huesos robustos y potentes articulaciones, además de unas extremidades
inferiores relativamente cortas que quizá repercutieran en una menor capacidad de desplazamiento en distancias largas. Arriba: comparativa entre
el CRÁNEO de un neandertal Q y un Homo sapiens © arcaico. Abajo, en detalle, comparativa de las MANOS. © corresponde al neandertal de La
Ferrassie 1, y © a un hombre moderno de comienzos el Paleolítico Superior (Sunghir 1). La proporción de las manos es prácticamente idéntica,
aunque las del neandertal cuentan con fuertes inserciones musculares. Los huesos carpianos tampoco muestran diferencias sustanciales con respecto
a los del hombre moderno. En cambio, las bases del 4.° y 5.° metacarpiano muestran una orientación de la superficie articular que probablemente
permitiría una mayor flexión de esos dedos. Del estudio de las marcas en los dientes se desprende que estos fueron empleados casi como una tercera
mano para agarrar y manipular objetos, y que además existió una cierta lateralidad preferente por la diestra. >¡vi uagmoamomn

I
Frente baja Cráneo redondeado
Cráneo alargado
.. — Toro supraorbital Frente alta
-ji

áit
Cavidad nasal Cavidad nasal
f* muy ancha
J alta y estrecha
r». j*
Plano occipital \
en ángulo cerrado Dientes Dientes gráciles
Plano occipital
voluminosos en ángulo abierto
Espacio retromolar ^ Presencia
Foramen único ' de mentón
Foramen en posición posterior Ausencia de mentón y en posición anterior

áT í' -'.'Ám

y>j
Clavícula larga

Extremidades
robustas, con
inserciones n, Y Omoplatos muy anchos
musculares
muy marcadas » ..
<L

I Caja torácica de gran anchura


y escasa curvatura

Antebrazos cortos

A Cresta ilíaca ancha y alta

Radio con /
fuerte curvatura
É
Fémur con
curvatura
Pubis largo y grácil
medio-lateral
y sección
redondeada
Rótula ancha y gruesa,
con ligera disimetría

/
Tibia corta en
relación al fémur
: Pies anchos, con falanges
distales largas
12 ARQUEOLOGÍA & HISTORIA

▼ Las primeras evidencias fósiles de la presencia de Homo sapiens fuera de África se fechan en torno a los 115 000-90 000 años a partir de los
hallazgos de Dejbel Qafzeh y MUGHARET-ES-SKHUL (en la imagen, una vista de la entrada de la cueva desde el exterior). Ambos yacimientos
se encuentran en Israel y apuntan a la presencia del hombre moderno junto a la de los neandertales -documentada en otros contextos muy pró­
ximos- durante el Paleolítico Medio de la región. A la luz de los datos arqueológicos, está claro que ambas especies habitaron el mismo espacio.
Sin embargo, durante años ha persistido la duda de si existió convivencia o bien se alternaron en la región de forma diacrónica, como parecían
sugerir la mayoría de las dataciones, que fechan con posterioridad los establecimientos neandertales. Recientes hallazgos genéticos parecen
apuntar que hubo hibridación entre las dos especies humanas hace unos 100 000 años, d w^mo*Cova-ons /r. YtswfiuN /cc by-sa 3.0

dicción ha venido a reforzarse con el descubrimiento paleogenético Hace alrededor de 60 000 años una población humana primitiva
de que la secuencia del gen FOXP2, el único directamente relacio­ abandonó Africa posiblemente gracias a unas condiciones climá­
nado con el habla, es idéntica en ambas especies humanas, lo que se ticas favorables, alcanzando la región del Próximo Oriente. Fue
interpretó como nueva evidencia de sus capacidades lingüísticas. Y en ese espacio y en ese tiempo cuando coincidieron con las pobla­
como este, otros muchos aspectos nos revelan la sofisticación de su ciones de neandertales que habitaban la zona y se produjo un flujo
universo cultural. A modo de inventario cabe decir que los neander­ génico; es decir, la transferencia de genes desde los neandertales a
tales fueron los primeros humanos que enterraron a sus muertos. los humanos sapiens. Con el tiempo, esos híbridos continúan su
Sabemos también que en algunos grupos, por ejemplo en el caso de migración y pasan a diferenciarse en diferentes variedades que
i
El Sidrón (Asturias), practicaban el canibalismo. Y otro aspecto a terminan por ocupar el resto del globo, son lo que colectivamente
destacares el que algunos neandertales, llamamos humanos no africanos: los ac­
en especial los más recientes en el tuales europeos, asiáticos y sus descen­
tiempo, ornamentaban su cuerpo con dientes. En resumen, fue la población
pigmentos naturales, abalorios y vistosas humana antepasada de los europeos y
plumas de aves; elementos estos rela­ los asiáticos actuales la que se cruzó con
cionados con un complejo sistema de los neandertales en su migración fuera
comunicación entre individuos, bien del de África. Como resultado de ese flujo
propio grupo o de otros ajenos. génico, los humanos modernos no afri­
Uno de los aspectos en los que más canos somos portadores de un 2% de
hemos avanzado en los últimos años secuencias genéticas neandertales. Dado
es en la comprensión de la demografía que la hibridación tuvo lugar fuera del
y estructuración de los grupos neander­ continente africano, las poblaciones sub­
tales. Hoy en día, tenemos la imagen saharianas nunca estuvieron en contacto
de una organización social en tomo a con los neandertales y de este modo no
unidades reproductivas de reducido nú­ son portadores de estos genes arcaicos
mero (8-20 individuos); grupos de pe­ (salvo por introgresión posterior muy re­
queño tamaño mantenidos mediante es­ ciente). Solo los que salieron adquirieron
trechos lazos genéticos, en especial y arrastraron genes arcaicos; los que no
entre los varones (patrilocalidad). Ade­ salieron, nunca se encontraron con los
más, los datos genéticos nos informan neandertales y, por lo tanto, no tienen
de elevados índices de endogamia y un sus genes.
tamaño poblacional bajo mantenido du­ Tal descubrimiento ha desembocado
rante mucho tiempo, lo que al disminuir la eficacia de la selección en un nuevo paradigma científico, en el que nuevos conceptos y
purificadora, llevó a la acumulación de alelos deletéreos (aquellos datos se entretejen en una red de preguntas y respuestas con pro­
que perjudican la vida y reproducción de los organismos). Se suma fundas implicaciones. Así, el principio de la barrera genética in­
a este cuadro el hecho de que los grupos estarían relativamente ais­ franqueable propuesta por el concepto de especie biológica se ve
lados unos de otros, con poblaciones que habrían estado genética­ profundamente afectado, al tener que admitir la existencia de flujo
mente subdivididas, con una diferencia clara entre poblaciones del génico entre diferentes especies a lo largo del tiempo, dando origen
este y del oeste, y distantes las unas de las otras. En suma, la pobla­ a una imagen de retícula genética, con relaciones más o menos in­
ción neandertal fue en su conjunto escasa, y su reducido número de tensas, más que de entidades estancas. Por otro lado, el hecho de
efectivos albergaba una baja diversidad genética y fenotípica en que llevemos en nuestros cromosomas ADN de especies arcaicas
sus poblaciones. A pesar de la disparidad geográfica y el amplio plantea la pregunta de cuál es la acción real de estas influencias
margen cronológico de las muestras analizadas, su diversidad ge­ sobre nuestras vidas. Estos dos aspectos, son realmente asuntos
nética era equivalente a un tercio de la de los humanos actuales. que depararán próximas noticias. Pero aquí no acaba la cosa.
En 2010, el estudio del genoma neandertal desveló aspectos Un reciente estudio publicado en 2016 ha descubierto un nuevo
fascinantes de nuestra biología evolutiva. En esencia, este proyecto evento de hibridación entre sapiens y neandertales, diferente al ya
buscaba la recuperación del material genético (fragmentos de conocido de hace 60 000 años. Se trata de uno precedente ocurrido
ADN) en restos neandertales y su comparación con diferentes bastante antes, hace más de 100 000 años, que transfirió esta vez
genomas de humanos actuales de procedencia geográfica diversa. genes de humanos sapiens a las poblaciones neandertales. Además,
Y el resultado fue sorprendente. Se comprobó que las poblaciones los investigadores han encontrado que los neandertales de Siberia
africanas subsaharianas no tenían genes neandertales. Sin embargo, tienen un porcentaje de su ADN similar al que comparten todas
el resto de las poblaciones humanas actuales sí tenemos genes las poblaciones subsaharianas, lo que atestigua su origen en un
neandertales. ¿Cómo explicar este patrón? núcleo africano de humanos modernos ancestral a todas estas po­
Para explicar este hecho se propuso el siguiente modelo, basado blaciones actuales.
en una migración humana sapiens fuera de África, a través del lla­ Con el fin de comprobar si otros grupos neandertales geográ­
mado corredor del Levante. Veamos cómo se establece el relato. ficamente alejados comparten este ADN humano se ha secuenciado
► La extracción de material genético a partir del registro fósil tuvo
como recompensa el descubrimiento del genoma neandertal en
2010, abriendo a partir de este punto todo un sinfín de vías para la
exploración de sus diferencias respecto al hombre moderno y el ca­
rácter funcional de estos patrones genéticos. Uno de los primeros
retos a los que tuvo que enfrentarse el equipo encargado de este
estudio fue el de encontrar un protocolo de actuación "limpio" para
la EXTRACCIÓN DE ADN en fósiles neandertales y así evitar la intru­
sión de contaminantes externos (los más peligrosos de ellos eran los
procedentes de la manipulación de los fósiles fuera y dentro del la­
boratorio, que eran susceptibles de contener material genético mo­
derno, de Homo sapiens, y alterar los resultados). En la imagen, Caries
Lalueza-Fox procesa muestras de neandertales de la Cueva de El Si-
drón en el laboratorio de paleogenética del Instituto Max Planck de
Leipzig. Para evitar las mencionadas contaminaciones de ADN mo­
derno, se trabaja en condiciones de máxima ESTERILIDAD, con tra­
jes estériles, máscaras faciales, guantes, presión de aire positiva y
luces ultravioletas. ^ ccrtisiaCarus laiueza-fox
del sur a medida que avanzaba el deterioro climático de la última
el cromosoma 21 de restos procedentes de El Sidrón y Vindija glaciación. Esta circunstancia coincide en el tiempo, además, con
(Balcanes). Los resultados han sido sorprendentes al poner de ma­ la llegada de los cromañones a Europa, potenciales competidores
nifiesto que los neandertales europeos no tienen genes de Homo ecológicos. Así, la confluencia de varios factores tales como la
sapiens (al menos en el cromosoma 21). Como en el caso anterior, retracción de sus ecosistemas más favorables, su accidentada his­
para explicar este hecho se plantea un nuevo escenario. Hace algo toria demográfica y la llegada de un especie competidora pueden
más de 100 000 años tuvo lugar una primera salida de humanos dar cuenta de la extinción de los neandertales.
anatómicamente modernos fuera de África. Estos humanos se cru­ Mucho estamos aprendiendo de la paleobiología de esta es­
zaron con una población de neandertales, la cual habría migrado pecie humana. Personalmente, yo no era partidario de la hibrida­
posteriormente hacia el este de Eurasia, y a cuyos descendientes ción entre sapiens y neandertales a la luz de los datos morfológicos.
encontramos al sur de Siberia, en Denisova, portadores de los Sin embargo, las evidencias nos llevan a replantear con rigor
genes sapiens. Por el contrario, los neandertales de Europa, al pa­ nuestros modelos. Así es la ciencia. En cualquier caso, lo que sí
recer, no estuvieron implicados en este evento de hibridación. hemos aprendido es que los neandertales, lejos de esa imagen
Estos descubrimientos tienen también una clara implicación en primitiva, tosca y degradada, fueron, sencillamente, una forma
el modelo evolutivo. Sabíamos desde hace décadas que hubo una distinta de “ser humano”.
salida temprana de Homo sapiens fuera de África, representados
por los restos encontrados en Skhul y Qafzeh, ambos en Israel. Pero BIBLIOGRAFÍA
en ausencia de otros datos paleontológicos, y por lo que los modelos Arsuaga, J. L. et al. (2014): "Neandertal roots: Cranial and
genéticos predecían, esta antigua salida fue considerada por muchos chronological evidence from Sima de los Huesos", Science,
como una migración fallida, al no haber ido más allá del Próximo 344, pp. 1358-1363.
Oriente. Fue, sin embargo, la segunda oleada de hace 60 000 años la Páábo, S. (2015): El hombre de Neandertal: en busca de los
que sí prosperó y se expandió por todo el planeta, diferenciándose genomasperdidos. Madrid: Alianza Editorial.
en Eurasia en todas la variedades humanas actuales no africanas. Rosas, A. (2010): Los Neandertales. Madrid: Catarata-CSIC.
¿Cuál es el significado y alcance de esta primera salida? ¿Y en qué Rosas, A. etal. (2015): "Investigación paleoantropológica de
modo contribuyó a la diversidad genética actual? son, asimismo, los fósiles neandertales de El Sidrón (Asturias, España)",
cuestiones que la investigación actual pone de nuevo en el primer Cuaternario y Geomorfologia, 29, pp. 31-56.
plano. Como vemos, el rastreo de la evolución de los neandertales Sánchez-Quinto, F.; Lalueza-Fox, C. (2015):"Almost 20 years of
nos devuelve permanentemente a nuestra propia historia. Neanderthal palaeogenetics:adaptation, admixture, diversity,
demography and extinction" PhilosophicalTransactionsofthe
El fin de un linaje RoyalSocietyofLondon B: Biológica! Sciences, 370.
Para finalizar, comentaremos brevemente otro de los grandes Trinkaus, E. (2007):"European early modern humans and the
enigmas de la historia evolutiva de los neandertales: su extinción fate of the Neandertals", Proceedings of the National
hace aproximadamente 40 000 años, cuyas posibles causas e im­ Academy of Sciences, 104, pp. 7367-7372.
plicaciones han despertado también un gran interés. Mucho se ha
E Bibliografía completa en www.arqueologiaehistoria.com
escrito al respecto, habiéndose propuesto algunas explicaciones
ciertamente peregrinas. Bajando a la realidad, podemos decir que
la extinción es un fenómeno complejo que suele explicarse por la Antonio Rosas es licenciado y doctor en Biología por la
conjunción de diferentes factores. Ya hemos comentado cómo las Universidad Complutense de Madrid, y en la actualidad
ejerce como profesor de investigación del CSIC en el
dinámicas demográficas de larga duración establecían grupos re­
Museo Nacional de Ciencias Naturales. Fue miembro del
ducidos, con endogamia acusada y muy posiblemente bajas tasas
equipo de Atapuerca y coautor de la especie Homo
reproductivas. En este contexto biológico, cualquier otro factor antecessor, y en 2010 participó en el proyecto Genoma Neandertal. Ha
coadyuvante podría haber desatado la catástrofe. De hecho, el ejercido como investigador principal de numerosos proyectos y obtenido
dato de que los últimos neandertales vivieron probablemente en distintos premios. Es también responsable de los estudios antropológicos
el sur de la península ibérica lleva a pensar que, al igual que de los neandertales de El Sidrón (Asturias) y autor de libros como Los
ocurrió con los bosques caducifolios típicos del continente europeo primeros homininos. Paleontología humana y Los Neandertales, así como
durante los periodos cálidos, se fueron retrayendo a los refugios de numerosas publicaciones en revistas científicas de primer orden.
Ruth Blasco - Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH)

El hábitat de los neandertales


El |¡naje neandertal se desarrolló en Europa y buena parte del Próximo y Medio Oriente durante el Pleistoceno Medio
y la primera mitad del Superior. Su presencia se asocia generalmente con el desarrollo del Paleolítico Medio, aunque
sus primeros representantes fueron los responsables de la expansión del achelense en esta vasta región geográfica.
Su existencia, por tanto, estuvo marcada por una evolución tecnológica y cultural que les permitió sobrevivir como
especie biológica en una gran diversidad de medios y de ambientes climáticos distintos. Ellos fueron los
responsables de la domesticación del fuego hace más de 200 000 años en Europa, y, como consecuencia, de un
buen elenco de cambios comportamentales sin precedentes, entre los que destaca el tratamiento térmico como
medio de procesamiento y consumo. Desde un punto de vista arqueológico, esto supuso una transformación en los
modos de vida de aquellas comunidades humanas que, a su vez, dio lugar a una importante diversificación del tipo
de asentamientos desarrollados. El objetivo principal de este trabajo es hacer un análisis de estos grupos humanos a
través de sus asentamientos y de sus estructuras de hábitat y contribuir, de este modo, al conocimiento de la
evolución de su comportamiento en los diferentes periodos.

L
os yacimientos neandertales más conocidos suelen ser aque­ del siglo pasado, la cultura neandertal parecía haberse desarrollado
llos que presentan restos humanos o elementos singulares en de manera inalterada o con escasos cambios a lo largo de toda su
su registro. Solo en la península ibérica podemos encontrar trayectoria. A esta visión contribuyó, en gran medida, el debate
algunos ejemplos de enclaves que destacan por sus colecciones pa- sobre la estasis musteriense, según la cual, el diseño básico de la
leoantropológicas, como son los 28 esqueletos depositados hace unos tecnología desarrollada por los neandertales no experimentó gran­
430 000 años en la Sima de los Huesos de Atapuerca, en Burgos, o des variaciones desde sus orígenes, hace unos 350 000-300 000
los 13 individuos canibalizados hace unos 50 000 años en la Cueva años, hasta su sustitución en el Paleolítico Superior, hace unos
de El Sidrón, en Asturias. También son famosos aquellos yacimientos, 40 000-30 000 años. Los trabajos actuales, sin embargo, tratan de
tanto europeos como de Próximo Oriente, que parecen recoger indicios identificar la expresión de otros procesos culturales en el registro
del origen de ciertos fenómenos comportamentales de gran relevancia, más allá de los estrictamente tecnológicos. El resultado es la pro­
como por ejemplo el manejo regular del fuego hace más de 250 000 liferación de trabajos muy distintos que cada vez abogan más por
años en yacimientos como Bolomor, en Valencia. Las primeras prác­ una diversidad comportamental de estos grupos, lo que da idea de
ticas funerarias complejas y las inhumaciones intencionales de cadá­ las múltiples respuestas que estas comunidades humanas fueron
veres en fosas (enterramientos) también entrarían en este conjunto capaces de dar a los diferentes estímulos e inconvenientes surgidos
de innovaciones con ejemplos en yacimientos de más de 60 000 en todos los territorios ocupados. Esta diversidad en la toma de
años como es el de La Chapelle-aux-Saints o la Ferrassie, en Francia, decisiones queda expresada en el registro arqueológico, y puede
Kebara Cave, en Israel, Dederiyeh Cave, en Siria, o Shanidar en ser observada en los diferentes tipos de asentamientos que estas
Irak. No obstante, algunas de estas interpretaciones han sido objeto comunidades legaron.
de críticas e hipótesis alternativas, poniendo en duda la intencionalidad
en la deposición de los cadáveres en algunos de los casos propuestos. Los primeros campamentos
Otro tema interesante también vinculado a estas innovaciones es el Hoy en día, entendemos por campamento un asentamiento más o
uso de elementos decorativos, y quizás simbólicos, como plumas o menos estructurado y estable donde se desarrollan tareas domés­
garras de rapaces en yacimientos como Krapina en Croacia, la Grotta ticas de diversa índole. Por norma general, los campamentos suelen
di Fumane y Rio Secco en Italia, les Fieux, Combre Grenal y Mandrin estar instalados en lugares que ofrecen confortabilidad y refugio,
en Francia, o Vanguard y Gorham’s Cave en Gibraltar. También se pero que a su vez cubren otras necesidades específicas del grupo
ha sugerido el uso de conchas marinas, como en la Cueva de los en ese momento, tales como la disponibilidad cercana de agua o
Aviones y Cueva Antón, en España. una visión privilegiada sobre el paisaje circundante. Este tipo de
Sin embargo, el regisut) dejado por los neandertales es mucho asentamientos, por tanto, actúan como lugares referenciales en el
más amplio, y algunos yacimientos aparentemente más modestos (o territorio, de manera que cuando se efectúan movimientos por el
menos espectaculares) aportan datos muy significativos para entender paisaje, los componentes de grupo acaban regresando a él. Este
los modos de vida de aquellas comunidades humanas. Gracias a concepto de “campamento base”, sin embargo, no deja de ser mo­
ellos, hoy en día sabemos que estos homínidos fueron los principales derno en términos comportamentales humanos. De hecho, Homo
artífices de la tecnología musteriense en Europa, del uso regular del es el único primate que ha desarrollado una conducta basada en el
fuego y del desarrollo de estrategias de caza tan eficaces como para establecimiento de lugares referenciales. Por norma general, el
acceder de manera regular a un amplio abanico de presas, desde ani­ resto de grandes simios están siempre en constante movimiento
males muy grandes (elefantes, hipopótamos y rinocerontes), a otros por el territorio en función de la disponibilidad de los recursos, y
muy pequeños (conejos, liebres, aves y reptiles), pasando por ungu­ nada hace pensar que, en nuestro pasado más remoto, nuestros
lados de todo tipo e incluso grandes carnívoros (osos y leones). ancestros no actuaran de una manera parecida.
Los estudios detallados en diferentes yacimientos, así como la En el año 2004, Nicolás Rolland, de la Universidad de Victoria,
incorporación reciente de más disciplinas y técnicas de análisis, en Canadá, publicó unas reflexiones sobre el papel que tuvo el
han contribuido de manera significativa a cambiar los paradigmas fuego en el desarrollo de sistemas residenciales complejos con­
dominantes sobre los modos de vida de esta especie. Hasta finales forme a la comparación de los datos arqueológicos con otros de
ARQUEOLOGÍA £■ HISTORIA 15

tipo etnográfico. Según este investigador, el fuego es un elemento como si se tratara de auténticas diapositivas del pasado. El primer
central en los asentamientos de los grupos de cazadores-recolectores elemento que llama la atención de este sitio es la gran cantidad de
actuales y subactuales. Alrededor de él suelen concentrarse todos hogares conservados en cada uno de sus niveles arqueológicos,
los individuos del grupo para calentarse, interactuar, comer, a la muchos de los cuales pudieron haber funcionado simultáneamente.
vez que realizan otras actividades de tipo doméstico como preparar El segundo elemento a destacar es la cantidad de objetos recupe­
los alimentos y fabricar o reparar utensilios. Del mismo modo, los rados alrededor de estos hogares o en su interior, los cuales parecen
hogares también cumplen una función higiénica, y son utilizados indicar una tendencia de los grupos a realizar sus distintas activi­
muchas veces para hacer desaparecer buena pane de los residuos dades en las inmediaciones de estas estructuras de combustión. El
generados durante todas esas actividades, principalmente las culi­ tercer elemento remarcable viene dado por los estudios micro-
narias. Desde esta perspectiva, Rolland valora el papel que cumple morfológicos y de distribución espacial, los cuales sugieren la co­
el fuego en los asentamientos humanos actuales como fuente de existencia de hogares específicos y multifuncionales, es decir, ho­
calor y de luz y, en consecuencia, como catalizador de los indivi­ gares catalizadores de diferentes y variadas tareas, y hogares
duos y de sus actividades, y considera que no hay otro elemento asociados a zonas con una función muy específica, como por
en la vida cotidiana de los grupos capaz de desempeñar una labor ejemplo las áreas dormitorio. Desde esta perspectiva, por tanto,
similar. Se describe así, por tanto, lo que vendría a ser un compor­ no se observan diferencias comportamentales a grandes rasgos
tamiento humano moderno en relación al fuego, a la vez que de­ entre los grupos neandertales que ocuparon el Abric Romaní y los
termina uno de los requisitos básicos para que un asentamiento cazadores-recolectores actuales y subactuales. Así pues, y teniendo
pueda ser considerado un campamento en el sentido actual del tér­ en cuenta que la gran mayoría de los yacimientos neandertales del
mino. En otras palabras, para él (y para muchos otros investigado­ Pleistoceno Superior presenta indicios de fuego, es posible pensar
res) es difícil hablar de campamentos tal y como los entendemos que la noción de campamento estaba plenamente asumida y des­
hoy en día previamente a la domesticación del fuego. arrollada entre aquellas comunidades humanas.
Con esto en mente, la primera cuestión surge de forma inme­ La siguiente cuestión es saber cuándo se origina este compor­
diata: ¿tenían los neandertales asumido este comportamiento? tamiento entre los neandertales. Según los datos arqueológicos, el
Desde un punto de vista arqueológico, es relativamente sencillo número de yacimientos con indicios de un uso regular del fuego
identificar este tipo de conducta alrededor del fuego por la presencia decrece significativamente durante el Pleistoceno Medio. En este
de ítems asociados, generalmente fragmentos de huesos quemados sentido, son de destacar yacimientos como Beeches Pit, en Ingla­
o restos de talla resultantes de la fabricación y configuración de terra, Vértesszóolos en Hungría, Bilzingsleben en Alemania o Me-
instrumentos líricos. Uno de los yacimientos que ha aportado más nez-Dregan y Terra Amata en Francia, entre otros, donde se ha su­
datos sobre esta cuestión entre los neandertales es el Abric Romaní gerido la presencia de diferentes elementos que pueden ser
de Capellades, en la provincia de Barcelona. Este enclave, datado asociados a la presencia de hogares controlados. Hay que decir,
entre aproximadamente 70 000 y 40 000 años de antigüedad, pre­ sin embargo, que las evidencias de fuego en estos sitios suelen ser
senta una sucesión de asentamientos neandertales sellados -de aisladas, escasas y a veces un tanto confusas, y esto genera des­
manera relativamente rápida en términos geológicos- por plata­ confianza entre algunos investigadores. Así, las revisiones de mu­
formas de travertíno. Gracias a este enterramiento rápido, el yaci­ chos de estos hogares son constantes, y esto ha provocado la caída
miento preserva las distintas ocupaciones prácticamente intactas, de la lista de alguno de estos enclaves. Uno de los ejemplos más

▼ El ABRIC ROMANÍ (Capellades, Barcelona) es quizá uno de los yacimientos neandertales peninsulares más generosos en cuanto a su información
sobre campamentos estacionales recurrentes y el tipo de actividades que en él se llevaron a cabo. El lugar, un abrigo abierto sobre un barranco traver-
tínico, se lleva excavando desde hace más de treinta años, y cuenta con más de 20 m de estratigrafía. Su estudio continuado ha permitido profundizar
en la reconstrucción paleoetnográfica de las sociedades neandertales en algunos aspectos fundamentales, como sus formas de ocupación, la estruc­
turación de los hábitats o las estrategias de supervivencia desarrolladas por estos homínidos. En la fotografía, una vista general de la excavación, en la
que se observan en primer plano las huellas de restos de madera sobre el lecho travertínico. Estas improntas, junto a otros negativos de posibles útiles
de madera, nos revelan la importancia de este material en las actividades cotidianas de estos grupos durante el Paleolítico Medio. >iphes
◄ Los "campamentos base" neandertales suelen coincidir con lugares
protegidos como son abrigos y cuevas, bien adaptados a las necesi­
dades de refugio y acceso al aprovisionamiento de presas de caza o
de materia prima para la fabricación de instrumentos líticos o de ma­
dera. La ilustración reconstruye de forma ideal el desarrollo de activi­
dades cotidianas en uno de estos CAMPAMENTOS por parte de un
GRUPO DE NEANDERTALES, entre los que se cuentan quince perso­
nas incluyendo niños, adultos y ancianos. Una parte del grupo, al ex­
terior del abrigo, se ocupa de la recuperación de maderas para leña o
utensilios, y de la talla de núcleos de sílex probablemente recuperados
de canteras próximas. Algunas de las lascas se aprovechan para reali­
zar retoques y convertirlas en precisas herramientas como las que está
utilizando una mujer junto al hogar principal para trabajar pieles, o las
que se habrían usado para fabricar la lanza arrojadiza que uno de los
miembros del grupo está calentando al fuego para otorgar mayor du­
reza y resistencia a la punta. EL FUEGO aglutina la mayor actividad
del grupo, el asado de alimentos, el juego y la actividad "social” del
grupo, pero en algunos yacimientos se ha constatado la existencia de
"zonas de descanso" a menudo con hogares menores asociados,
como el representado a la izquierda de la imagen. Allí yace un anciano
afectado por una infección bucal, una patología frecuentemente do­
cumentada en el registro fósil del Homo neanderthalensis y que cons­
tituía un potencial riesgo de muerte. Una compañera, probablemente
su hija, le ofrece algunas plantas machacadas con propiedades anal­
gésicas para aliviar su dolor. Más al interior de la cueva, en la zona os­
cura, un pequeño rebaje superficial en la tierra delata la antigua
presencia de un oso de las cavernas que habría hibernado en la cueva.
El contexto representado en la ilustración correspondería a un inte­
restadio cálido, por lo que no faltan los alimentos, aquí visibles en
forma de un ciervo o de distintas plantas y raíces agrupadas junto a la
>. % zona de principal actividad, o j«gj:m.\pus£2Ccwad.\

de espacios referenciales utilizados ocasionalmente por los grupos


durante su tránsito por el territorio, como se observa en yacimientos
tales como la Cova de les TeLxoneres, en Barcelona. Este tipo de
yacimientos suelen destacar por el dominio de instrumentos fabri­
cados con materia prima procedente de zonas relativamente alejadas
y una ausencia de los elementos resultantes de la fabricación de
estos utensilios, tales como núcleos o restos de talla. El fuego suele
estar presente en este tipo de enclaves, pero habitualmente se trata
de hogares aislados, de dimensiones reducidas y prácticamente con
escasos o nulos elementos de preparación previos al encendido.
Otro tipo de yacimientos recurrentes y bastante habituales son
aquellos utilizados estacionalmente y dirigidos hacia a la caza de
algunos ungulados. En estos enclaves, los grupos suelen aprovechar
momentos muy específicos del año en el que los animales se agru­
pan por varias razones, como puede ser la época de apareamiento
de ciervos y gamos, o las migraciones de renos y, quizá, de caballos
y grandes bóvidos. En estos casos, las ocupaciones pueden aglutinar
a varios grupos, lo que genera ocupaciones de extensiones consi­
significativos es el yacimiento alemán de Schoningen, donde el derables en el espacio, así como varios hogares funcionando al
antiguos. Generalmente, los hogares de este enclave son simples y
uso regular del fuego estaba admitido prácticamente sin contro­ Muchos de ellos conviven en zonas geográficas relativamente mismo tiempo.
dispuestos directamente sobre el suelo, pero en algunos casos, como
versias desde su descubrimiento a finales de la década de los próximas. Pero al margen de esta discusión, lo que la Cova del Pero los yacimientos que suelen despertar más interés, y a la
en el nivel XIlie (~230 000 años), existe una preparación previa de
ochenta del pasado siglo. No obstante, una combinación de estudios Bolomor demuestra, junto a otros yacimientos europeos, es que vez mayor controversia, son aquellos donde se ha sugerido una
la superficie. Pero lo más significativo de este yacimiento es que sus
recientes de tipo petrológico, micromorfológico y de termolumi- los neandertales fueron capaces de mantener lugares referenciales larga permanencia de los grupos humanos (para muchos investiga­
habitantes ya parecen mostrar un comportamiento en relación al
niscencia, liderados por M. C. Stahlschmidt, de la Universidad de en su territorio desde sus inicios, donde se establecieron por pe­ dores los auténticos campamentos centrales). Muchas veces, este
fuego similar al observado en el Abric Romaní y casi 200 000 años
Tübingen, en Alemania, han acabado por determinar la ausencia riodos más o menos prolongados en el tiempo. tipo de asentamientos se ha descrito solo y exclusivamente a partir
de fuego en este yacimiento. antes que sus congéneres africanos, los sapiens. Los objetos líticos
y los huesos quemados resultantes de las actividades en tomo al de grandes acumulaciones de materiales, tanto líticos como óseos.
Pero si hay un yacimiento que destaca en esta lista, este es la Diversidad de los asentamientos neandertales Sin embargo, la ecuación “gran cantidad de material = ocupación
fuego se concentran alrededor de estas estructuras, de manera que
Cova del Bolomor, en Valencia. Esta cueva posee una larga secuencia Los lugares de hábitat neandertal se desarrollaron tanto en cuevas de larga duración” no tiene que ser necesariamente correcta, ya que
se observa una distribución espacial y manera de proceder “
estratigráfica fomiada por 17 unidades que cubren una cronología moderna” y abrigos como al aire libre. Son frecuentes los enclaves de corta una gran cantidad de materiales también podría ser producto de la
entre los 350 000 y los 100 000 años de antigüedad. El fuego parece en un momento muy antiguo en Europa occidental. duración, muchas veces asociados a la presencia de carnívoros.
La Cova del Bolomor, por tanto, permite plantear un debate acumulación reiterada de despojos abandonados por una sucesión
ser una constante en casi todas estas unidades, de manera que es po­ Estos lugares, sin embargo, están lejos de manifestar contactos de múltiples ocupaciones de corta duración. A esto, se le han de
muy interesante sobre la coexistencia de yacimientos con un com­
sible considerar que los neandertales de esta área geográfica incor­ reales entre ellos y los predadores, a excepción de los que presentan añadir las tasas de sedimentación de los yacimientos que condicionan
poraron este elemento en su bagaje cultural desde momentos muy portamiento cultural tan desarrollado en relación al fuego y yaci­ claras evidencias de haber sido visitados con la intención de cazar
mientos donde este tipo de tecnología parece del todo desconocida. irremediablemente la compactación o dilatación de los materiales
osos de las cavernas durante su hibernación. Habitualmente se trata desde el punto de vista arqueo-estratigráfico. Por tanto, para poder
18 ARQUEOLOGÍA & HISTORIA

afirmar la persistencia de un grupo humano durante buena parte cuales tienen una gran antigüedad. Este es el caso de Terra Amata
del año (o incluso periodos más largos) en un determinado enclave, de Niza, en Francia, con una cronología situada alrededor de los
la Arqueología plantea una serie de requisitos mínimos que deben 350 000-300 000 años de antigüedad. En este sitio, muy cercano
ser detectados en el registro. Algunos de ellos pueden ser la presencia a la playa, los restos antropogénicos también describen un espacio
de cadenas operativas liticas completas -en las que todos los estadios de grandes dimensiones, de aproximadamente 10 m de largo por
de fabricación de los instrumentos pudieran ser reconocidos-, re­ 4 de ancho, delimitado por grandes piedras que, según los inves­
montajes líticos y óseos conectando áreas alejadas entre sí, hogares tigadores, sirvieron para sustentar algún tipo de cubierta vegetal.
bien estructurados y con indicios de reencendido, un amplio espectro Esto se combina con estructuras en negativo similares a postes,
de animales procesados, ausencia de carnívoros (tanto modifica­ que encajarían con la interpretación de una posible estructura. En
ciones óseas, como coprolitos), y finalmente, una estructuración el interior de ese espacio, los investigadores describen la presencia I,
espacial compleja (existencia de áreas basurero, áreas de acüvidad de un hogar central, así como de instrumentos líticos y huesos
bien identificadas, dormitorios, etc.). fracturados asociados, que indicarían labores domésticas en su
Hay otro elemento que, por su complejidad, también puede interior. No obstante, algunos investigadores como Paola Villa
ayudar a concebir la durabilidad de una ocupación. Se trata de los propusieron en un principio procesos naturales, como flujos de ■

elementos estructurales o de construcción que pudieron elaborar corriente o arrastres de sedimento, para explicar esta aparente
los neandertales para acondicionar sus asentamientos. Aunque distribución del espacio.
este tipo de componentes son extraños en el registro neandertal, Pero al margen de algunos casos controvertidos, los estudios
la existencia de palos clavados en el suelo, de paravientos u otros sobre las estructuras de hábitat neandertal parecen indicar el
elementos similares ha sido sugerida en varios yacimientos. En desarrollo de una gran diversidad de asentamientos en los dis­ f
cualquier caso se trata de estructuras generalmente simples y de tintos medios ocupados. Esta variabilidad responde a importantes i
fácil construcción. No obstante, también se ha identificado otro diferencias en el comportamiento de aquellas comunidades, lo
tipo de construcciones más complejas que dan idea de las capaci­ cual se aleja de esa concepción inicial sobre conductas estáticas
dades de estos homínidos. Los más espectaculares son, quizá, las e inalteradas de estos homínidos durante toda su existencia, casi
cabañas fabricadas con elementos vegetales o con huesos de ani­ etológicas. Estos asentamientos parecen recoger una gran va­
males (normalmente de mamut), como por ejemplo el yacimiento riedad de actividades, muchas de las cuales pueden ser interpre­
ucraniano de Molodova I. tadas como fruto de una intensa planificación (cacerías organi­
En el año 2012 tuvo lugar la publicación de un trabajo de L. zadas de animales grandes). Sin embargo, otras son difíciles de
Demay, S. Péan y M. Patou-Mathis cuyo objetivo era revisitar la entender debido a que son fruto de la improvisación, de acciones
colección faunística de Molodova I. Este sitio fue excavado du­ generadas por diferentes miembros del grupo, como los ancianos
rante los años 50 del pasado siglo, y puso al descubierto una ex­ o aquellos individuos con movilidad limitada, o incluso por los
traña asociación de diferentes animales entre los cuales destacaban, niños y sus juegos o sus procesos de aprendizaje.
por el número de restos y su integridad, los mamuts. Atendiendo
a que la disposición de los huesos de estos paquidermos estaba BIBLIOGRAFÍA
acumulada en un área relativamente reducida y formando un cír­ Demay, L.; Péan, S.; Patou-Mathis, M. (2012):"Mammoths used
culo, los primeros investigadores sugirieron que se trataba de una as food and building resources by Neanderthals:
! estructura de hábitat (cabaña) realizada por los neandertales hace zooarchaeological study applied to layer 4, Molodova I
más de 45 000 años. El reciente estudio, por tanto, no tenía otro (Ukraine)", Quaternary International, 276-277, pp. 212-226.
objetivo que evaluar las estrategias de subsistencia de aquellos Vallverdú, J.; Vaquero, M.; Cáceres, I. etal. (2010):"Sleeping
grupos humanos que habían sido capaces de sobrevivir en esas activity area within the site structure of archaic human
latitudes tan frías y aportar datos clave desde la Zooarqueología y groups. Evidence from Abric Romaní Level N combustión
Tafonomía para clarificar si aquella acumulación finalmente res­ activity areas", CurrentAnthropology, 51, pp. 137-145.
pondía a una construcción deliberada. Los resultados pusieron en Vaquero, M.; Pastó, I. (2001):"The definition of spatial units in
evidencia que la acumulación de los huesos de estos paquidermos Middle Palaeolithic sites: the hearth-related assemblages"
correspondía a más de 15 individuos y que las técnicas de obten­ Journal ofArchaeological Science, 28, pp. 1209-1220.
ción utilizadas por los neandertales fueron tanto la caza como el
carroñeo (unas no son exclusivas de las otras ni siquiera en los = Bibliografía completa en www.arqueologiaehistoria.com
grupos de cazadores-recolectores actuales). La acumulación de
huesos de mamut, además, no parecía responder al azar. Los hue­ Ruth Blasco es licenciada en Historia por la Universitat
sos planos parecían dispuestos en la base, constituyendo los ci­ de Valencia y doctora por la Universtiat Rovira i Virgili.
mientos, mientras que los huesos largos, las defensas y las vérte­ Desde entonces ha publicado numerosos artículos en
bras se utilizaron minuciosamente para levantar las paredes y una revistas científicas de carácter internacional. En la
entrada. Es posible que toda la estructura estuviera cubierta con actualidad desarrolla su actividad como investigadora
materiales perecederos (piel y vegetales) y que existieran para­ en el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana
(CENIEH) en Burgos. Codirige varios proyectos de excavación, entre los
vientos construidos de manera similar en las inmediaciones. La
que destacan las Coves delToll-Teixoneres (Moiá) y la Cova del Bolomor
distribución espacial de los restos de otros animales, ciervos,
(Tavernes de la Valldigna).También coordina los estudios faunísticos de
renos y bisontes mayoritariamente, indica que la mayoría de las yacimientos de Próximo Oriente, como Qesem Cave, en Israel, y participa
actividades domésticas y de consumo se desarrollaron en el interior en proyectos de investigación en Francia y Gibraltar. Su investigación se
de ese círculo, como cabe esperar en una cabaña. centra en el campo de la Tafonomía y Zooarqueología para conocer los
Noticias sobre otras estructuras similares, aunque no tan evi­ modos de vida y estrategias de subsistencia de los homínidos del
dentes, han sido descritas en otros yacimientos, algunos de los Pleistoceno Medio e inicios del Superior.
Empuñando fe Imm
La caza y la interacción con los carnívoros
Jordi Rosell - Universitat Rovira i Virgili / IPHES

Cuando nuestros
antepasados más
remotos, los
australopitecinos, empezaron a
incluir la carne de manera regular en su
dieta, iniciaron un proceso de
transformación de su comportamiento que
marcó el devenir de las especies humanas posteriores.
El drástico cambio de una dieta frugívora y folívora a una omnívora, además de las transformaciones fisiológicas
que estaban experimentando, representó una importante ruptura con muchos de los aspectos de la conducta
1 primate ancestral que les había caracterizado hasta ese momento. El más importante fue, quizá, la posibilidad de
adentrarse en medios completamente diferentes y de interactuar con otras entidades biológicas desconocidas
hasta entonces para ellos. Con la aparición del género Homo, la ingesta de carne se convirtió en un requerimiento
imprescindible y necesario para el correcto desarrollo metabólico. La consecución de carcasas de animales, por
tanto, pasó a ser una prioridad en los quehaceres cotidianos de los grupos humanos y marcó, en gran medida, el
inicio de unos nuevos modos de vida que se perpetuaron en las especies posteriores.

D
esde una perspectiva ecológica, este proceso introdujo Hoy en día, pocos investigadores dudan de las capacidades ci­
un importante desequilibrio en el sistema, sobre todo negéticas de los grupos humanos de ese periodo y, por tanto, de
para los carnívoros, que quizá fueron quienes acusaron su situación ventajosa respecto a otros predadores. Entre estas
más las consecuencias de estos cambios. Para ellos, la acelerada formas humanas estaban los representantes del linaje neandertal
transformación biológica y comportamental de Homo significó (neandertal, preneandertal o heidelbergense son algunos de los
la aparición de un nuevo (y cada vez más eficaz) competidor. nombres que han recibido las distintas formas europeas), el cual,
Esta competencia por la comida dio origen a un proceso de co­ desde el momento de su aparición, fue el protagonista de diversas
evolución entre ambos, en la que tanto homínidos como carní­ adquisiciones técnicas y culturales determinantes para el com­
voros jugaron alternativamente el rol de cazadores y carroñeros. portamiento humano posterior, tales como el uso regular del
Sin embargo, a medida que iba transcurriendo el Pleistoceno, fuego o el desarrollo de los tecnocomplejos propios del Paleolítico
el equilibrio inicial se fue decantando a favor de los humanos Medio. Estas adquisiciones llevaron aparejadas nuevas formas
debido a un elemento fundamental: el desarrollo de una tecno­ de vida y estrategias de subsistencia difíciles de ver en periodos
logía cada vez más sofisticada. Así pues, los carnívoros pasaron previos. El fuego, por ejemplo, permitió aumentar la durabilidad
de ser importantes competidores, y quizá peligrosos predadores y estabilidad de los asentamientos, y empezaron a establecerse
potenciales, a meros espectadores de una carrera evolutiva sin campamentos de una manera mucho más parecida a como los
paralelos hasta entonces. podríamos entender ahora.
Durante el Pleistoceno Medio (780 000-100 000 años), las La intención de este trabajo es aportar luz sobre los modos
nuevas formas humanas que se estaban desarrollando en el Viejo de vida neandeilales a través de dos aspectos básicos de su
Mundo ya casi habían superado estas relaciones de competencia. vida cotidiana: la caza y sus relaciones con los grandes carní-
ARQUEOLOGIA & HISTORIA 21

◄ En Eurasia, el hombre convivió durante cerca de un millón de años con los OSOS DE LAS CAVERNAS (con una altura a la cruz sobre los 120 cm
y un peso alrededor de los 400 kg). En los yacimientos del Paleolítico medio es bastante frecuente el hallazgo de restos de industria lítica Nean­
dertal "asociada" a los huesos de estos animales. En la mayoría de los casos no hay coincidencia directa, y la presencia de estos restos puede ser
debida a la alternancia de unos y otros solapándose en el tiempo, y en todo caso la aparición de restos óseos de osos no resulta extraña si con­
sideramos el alto riesgo de muerte de estos animales durante la hibernación. Otros contextos, en cambio, muestran con claridad la existencia
de marcas de corte realizadas sobre huesos de osos de las cavernas, evidenciando el consumo de estos animales por parte de los neandertales
o, circunstancialmente, el uso de sus huesos como herramientas para realizar retoques sobre material litico. El cráneo de la imagen corresponde
al YACIMIENTO AL AIRE LIBRE de ÉRD, en Hungría (47 000- 38 000 BP), donde estos restos son particularmente abundantes (superiores al 70%
del total de los restos faunísticos), y donde se ha sugerido la existencia de una caza especializada, o wjwícxaCwvons/B«»moT/cc by-sa-vo

voros como principales competidores. Desde esta perspectiva, cretos estuvo determinada por varios factores, tales como la
es posible explorar la diversidad de ambientes que los nean­ abundancia de un taxón en el medio, los movimientos de los
dertales fueron capaces de colonizar y comprender cómo eran grupos en el territorio o las características estacionales de las
sus relaciones con el medio y los animales que allí vivían. ocupaciones humanas en función del comportamiento etológico
de los animales. Un buen ejemplo es el yacimiento de Salzgitter
Caza neandertal Lebenstedt, en el norte de Alemania. Hace entre 100 000 y
Los neandertales hicieron su aparición en escena a mediados 50 000 años, este enclave estaba dominado por un ambiente
del Pleistoceno Medio en un ambiente caracterizado por las de tipo ártico y fue ocupado por grupos de neandertales dedi­
constantes fluctuaciones climáticas entre periodos de severos cados principalmente a la caza del reno. Los restos de estos
fríos y otros más templados. Desde sus inicios, esta forma hu­ animales constituyen más del 90% del registro, y el resto se
mana mostró una alta capacidad de adaptación a la región ho- reparte entre mamuts, rinocerontes lanudos y caballos. Te­
lártica. Su territorio incluía lo que hoy conocemos como Europa niendo en cuenta las condiciones ecológicas en las que se en­
y en algunos momentos llegó a extenderse hasta regiones del contraba el enclave, es fácil entender la hiperespecialización
Medio Oriente. Por tanto, no se observa entre estos homínidos de aquellos grupos neandertales en la captura de renos como
una predilección específica por ningún dominio biogeográfico una consecuencia de su mayor abundancia en el medio. En
o climático concreto. Hasta la fecha se han encontrado restos otros enclaves de ambientes más templados, sin embargo, el
de sus actividades tanto en la costa mediterránea como en re­ dominio de una o dos especies en el registro se atribuye a des­
giones de dominio continental o la costa atlántica. Incluso en plazamientos intencionados de los grupos en momentos muy
momentos de bonanza climática, como fueron los estadios iso­ concretos del año hacia sitios específicos con el fin de aprove­
tópicos Marinos 9 (350 000-300 000 años) y 5 (130 000-90 000), char los momentos en que los ungulados se concentraban y
fueron capaces de aprovechar las “ventanas de oportunidad” eran más vulnerables (migraciones, épocas de celo y berreas).
que se abrían en las latitudes más septentrionales, adentrándose El Abric Romaní de Capellades, por ejemplo, se encuentra si­
en medios entonces periárticos, como el actual norte de Ale­ tuado en un estrecho pasaje que representa una de las pocas
mania y, quizá, el sur de Dinamarca. vías de comunicación entre el litoral y las depresiones del in­
A lo largo de toda su historia evolutiva, los distintos grupos terior a través de las Catalánides. Entre los 70 000 y los 40 000
neandertales supieron adaptar su comportamiento a cada una años de antigüedad, este sitio fue ocupado por grupos de ne­
de estas regiones, modificando sus estrategias de subsistencia andertales que se dedicaban a la caza principalmente de caba­
conforme a los recursos más abundantes o a los que más les llos y ciervos, aunque también se han recuperado, en menor
pudieran interesar en cada momento. De acuerdo con los ya­ medida, restos de uros y de rinocerontes de las praderas. Los
cimientos excavados hasta la fecha, sus presas más comunes estudios zooarqueológicos han puesto de manifiesto una cierta
eran ungulados de tamaño medio y grande, como caballos estacionalidad en los episodios de caza, afectando a los caballos
(Eqaas ferus) y ciervos (Cervus elaphus). Sin embargo, no es en primavera (coincidiendo quizá con migraciones) y a los
extraño encontrar enclaves dominados por taxones específicos ciervos a finales de verano y principios de otoño (su época de
de la región, tales como gamos (Domo dama), uros (Bos pri­ apareamiento).
migenias) y rinocerontes de las praderas (Stephanorhinus he- El caso contrario, es decir, los yacimientos multiespecíficos,
mitoechus) en ambientes templados, mamuts (Mammuthus demuestran que el comportamiento de los neandertales era
primigenias), rinocerontes lanudos (Coelodonta antiquitatis) mucho más generalista en términos de caza. El yacimiento de
y renos (Rangifer tarandus) en latitudes más frías, o rebecos estas características por excelencia se encuentra situado preci­
(Rupicapra rupicapra), muflones (Ovis antiqua) y distintos samente en la costa valenciana. Se trata de la Cova del Bolo-
tipos de cabras (Capra pyrenaica, Capta ibex) en zonas es­ mor, un enclave que presenta diferentes ocupaciones humanas
carpadas. datadas entre los 300 000 y los 120 000 años de antigüedad.
Es precisamente esta diversidad de ambientes explotados, Este sitio es bien conocido por un temprano uso regular del
junto a las nuevas formas de vida y el uso regular del fuego, la fuego, que lo sitúa ahora mismo dentro del reducido grupo de
que determinó la multiplicidad de tipos de asentamiento que yacimientos con hogares estructurados más antiguos de Europa
estos homínidos desarrollaron. Desde el punto de vista zooar- occidental y, quizá, del mundo. Los conjuntos faunísticos re­
queológico, se observan diferencias significativas entre los si­ cuperados en los diferentes suelos de ocupación de este sitio
tios considerados como monoespecíficos, en los que la caza se caracterizan siempre por la alta diversidad de especies con­
estaba focalizada sobre una o dos especies máximo, y aquellos sumidas, que van desde elefantes e hipopótamos a pequeñas
lugares donde no hubo una selección de taxones en el medio y presas como tortugas, diferentes aves acuáticas y conejos, pa­
cuyos registros, por tanto, presentan una alta gama de animales sando por toda clase de ungulados. Esta altísima diversidad de
capturados. Respecto a los yacimientos monoespecíficos, la especies se ha interpretado como consecuencia de una cierta
aparente “especialización” de los grupos sobre animales con- estabilidad de los grupos humanos en la propia cueva. Obvia-
picas que servían para ser clavadas sobre ejemplares seleccio­
nados de las manadas. A su favor está que los animales encon­
trados en la mayoría de yacimientos neandertales de Europa
corresponden a ejemplares adultos, lo cual parece responder a
la obtención de un único ejemplar por partida de caza (caza in­
dividual). En este punto es necesario remarcar que los ejemplos
de yacimientos neandertales donde se han inferido episodios
de depredación múltiple son muy limitados, y muchos de ellos
requieren más trabajo para ser demostrados con toda seguridad.
Otro modo de acceder a las carcasas por parte de los nean­
dertales fue el carroñeo. Los estudios etnoarqueológicos reali­
zados con grupos de cazadores-recolectores subactuales su-

a MARCAS DE CORTE sobre un fragmento vertebral de un ungu-


lado mediano, probablemente un ciervo, procedente de la COVA
DE LESTEIXONERES (Moiá, Barcelona), oiphes

► Marcas de corte sobre el HUESO DE UN UNGULADO procedente


de la Cova de lesTeixoneres (Moiá, Barcelona).oiphes

mente, la permanencia de un grupo en un territorio aumenta


las tasas de encuentro con una alta gama de animales de la re­
gión, tanto aquellos con hábitos ubicuistas, como aquellos que
siguen regímenes estacionales. Los lugares de hábitat, por
tamo, recogen todo el elenco de acciones que los grupos son
capaces de llevar a cabo, tanto individuales como colectivas.
Así, los conjuntos faunísticos recuperados incluyen tanto los
episodios de caza intencional, como aquellos que son resultado
del oportunismo, encuentros casuales o incluso de los juegos
de los niños, entre otros.
Esta diversidad de especies que los neandertales eran capa­
ces de explotar ha generado siempre un importante debate sobre gieren que esta práctica no es -ni fue- excluyeme con los
las técnicas cinegéticas empleadas y su eficacia. El debate, sistemas de caza más sofisticados y, por tanto, pudo formar
marcado siempre por la dualidad caza-carroñeo, tuvo un punto parte también del bagaje neandertal. Un ejemplo lo podríamos
de inflexión en los años noventa del pasado siglo, con el des­ encontrar quizá entre aquellos yacimientos que presentan es­
cubrimiento de una colección de lanzas de madera de hace queletos de elefantes depositados en las orillas de ríos o lagos
unos 300 000 años de antigüedad en el yacimiento alemán de con acumulaciones de artefactos líticos a su alrededor. Este
Schóningen. Estos artefactos se encontraron asociados a múlti­ tipo de enclaves siempre han resultado difíciles de interpretar
ples restos de caballos, lo que representaba una prueba feha­ desde la dicotomía caza-carroñeo y ninguna de las dos opciones
ciente de la capacidad de aquellos grupos humanos para diseñar puede ser descartada. Son famosos en este sentido los yaci­
estrategias complejas de caza. Schóningen, por tanto, fue con­ mientos españoles de Torralba y Ambrona, Áridos y la Solana
siderado como un claro ejemplo de un lugar de matanza nean- del Zamborino, o los italianos de Castel di Guido o la Poledrara,
dertal (kill site), donde los grupos humanos acudían periódica­ entre muchos otros. Algunos de ellos, generalmente los mejor
mente para aprovisionarse de carne de caballo. La hipótesis de preservados, han permitido a los investigadores identificar
la caza como medio habitual de proporcionarse carne entre marcas de corte sobre la superficie de los huesos, representando
aquellos homínidos, por tanto, empezó a cobrar fuerza en la claras evidencias de la asociación entre carcasas y actividades
mayoría de yacimientos que habían sido cuestionados hasta humanas. Este es el caso de sitios como Áridos y Preresa, am­
entonces. No obstante, la discusión sobre la función de estos bos en Madrid. Sin embargo, estas evidencias son demasiado
artefactos ha cambiado de plano y en la actualidad se centra en limitadas para que los investigadores se atrevan a manifestarse
las técnicas utilizadas por los neandertales para acceder a sus a favor de alguna de las dos opciones.
presas. Hoy en día, existen dos tendencias claras. Para algunos Una vez adquiridas las carcasas, los neandertales solían
investigadores, las lanzas son un buen ejemplo del desarrollo acarrear a sus presas, o porciones de ellas, hasta el lugar donde
de sistemas de caza complejos durante ese periodo. Según esta estaba instalado el grupo para que fueran procesadas, asadas
corriente, las lanzas de Schóningen eran auténticas jabalinas, y si disponían de fuego, y consumidas. Las partes seleccionadas
se empleaban como armas arrojadizas contra las manadas de para ser transportadas variaban en función del peso de los ani­
caballos para obtener más de un ejemplar en cada partida de males. Así, parece ser que las presas pequeñas -por ejemplo
caza. Se trataría, por tanto, de los ejemplos más antiguos cono­ aves, tortugas, conejos, corzos o cabras pequeñas- eran trasla­
cidos de cacerías múltiples. Otros investigadores, sin embargo, dadas íntegras a los lugares de consumo, mientras que los ani­
son partidarios de la caza al acecho entre los neandertales. Para males de mayor tamaño solían ser despiezados en el lugar de
ellos, las lanzas de Schóningen deben ser entendidas como matanza para transportar solo aquellos segmentos del cuerpo
ARQUEOLOGÍA & HISTORIA 23

dotados con mayores paquetes musculares y médula. Esta se­ manera inalterada en el tiempo a través de generaciones como
lección afectaba principalmente a cabezas y extremidades, un signo de su identidad territorial. En definitiva, los conjuntos
mientras que los huesos del tronco (vértebras y costillas), una neandertales se componen básicamente de huesos largos y cra­
vez extraídas las visceras, solían ser abandonados en el lugar neales muy fragmentados, con un relativamente alto porcentaje
donde el animal había sido abatido. En el caso de animales de marcas de corte y, en algunos casos, importantes signos de
muy grandes, como elefantes e hipopótamos, eran los miembros cremación como resultado del asado o de haber arrojado buena
del grupo quienes se trasladaban al lugar donde estaba la car­ pane de los despojos al fuego.
casa. Este modelo de transporte ha sido constatado en buena
parte de los yacimientos del Paleolítico Medio de toda Europa, ¿Y los carnívoros?
de manera que, para muchos investigadores, la regularidad en Los neandertales compartieron su nicho ecológico con un buen
el transporte de huesos largos (extremidades) de ungulados elenco de grandes carnívoros, tales como osos de las cavernas
medianos y grandes, junto al hecho de una selección de indi­ (Ursus spelaeus), hienas (Crocina crocuta spelaea), leones
viduos adultos (fuertes y sanos), puede ser utilizado como una (Panthera leo spelaea), panteras (Panthera pardus) y lobos
justificación arqueológica del modelo cazador. Siguiendo esta (Canis lupus). Muchos de estos animales utilizaron los mismos
lógica, por el contrario, un modelo carroñero estaría caracteri­ espacios que los neandertales, principalmente cuevas y abrigos,
zado por contener segmentos esqueléticos aleatorios de indi­ como refugio para hibernar (osos) o establecer sus cubiles y
viduos encuadrados en múltiples cohortes de edad. parideras. Por tanto, es frecuente encontrar sus restos, o los de
El procesamiento de los animales consistía en la eviscera- sus actividades, en los mismos enclaves que los de estos grupos
ción (en aquellos animales que habían llegado enteros), la des­ humanos. Obviamente, ello no significa que convivieran y que
camación y la fracturación de los huesos para el aprovecha­ compartieran simultáneamente el mismo espacio, sino que mu­
miento del tuétano. El asado de las viandas estaba reservado chos de estos yacimientos son el resultado de una alternancia
solo a aquellos grupos que utilizaron regularmente el fuego. constante de las ocupaciones de estos animales con las de los
En todos los aspectos, las técnicas de carnicería, identificadas grupos humanos.
a partir de las marcas de corte (cut marks), parecen haber sido A grandes rasgos, el comportamiento de estos animales
muy meticulosas, propias de manos expertas, lo que indica la pleistocenos frente a sus presas no parece haber variado res­
existencia de unos procesos de aprendizaje bien establecidos. pecto al de sus congéneres actuales: selección de los individuos
En este sentido, estudios recientes en la Cova del Bolomor han más débiles e indefensos dentro de los rebaños (crías o indi­
demostrado que cada grupo poseía unos patrones de carnicería viduos seniles y enfermos), consumo preferencial en el lugar
estandarizados y propios, y que estos podían transmitirse de de matanza y transportes ocasionales de partes aleatorias a
los cubiles en el caso de hienas, panteras y lobos. Como con­
secuencia, los conjuntos resultantes de la actividad de estos
animales suelen contener una alta diversidad de especies con­
sumidas -en función del medio-, así como huesos muy dis­
pares de individuos distintos y de edades muy diferentes, lo
que contrasta claramente con los conjuntos antropogénicos y
sus preferencias por los ejemplares adultos y el transporte
preferencial de esqueletos craneales y apendiculares. Además,
las actividades de los carnívoros en los conjuntos óseos de
los yacimientos son relativamente fáciles de distinguir de las
humanas, sobre todo por la presencia frecuente de señales de
mordiscos (íoor/i marks) en los huesos y de coprolitos. Muchas
veces, los restos aparecen fragmentados por sus extremos
(epífisis), dando lugar a la formación de auténticos cilindros
diafisarios.
Respecto a sus relaciones con los neandertales, el Pleisto-
ceno europeo está lleno de ejemplos de contactos entre ellos.
Salvo casos muy específicos de acumulaciones antropogénicas
de cadáveres (Sima de los Huesos en Burgos), enterramientos
(por ejemplo en Chapelle-aux-Saints, Le Moustier en Francia,

▲ Fragmento de HÚMERO DE CIERVO procedente del nivel J del


Abric Romaní (Capellades, Barcelona). En el extremo superior de­
recho de la fotografía puede observarse una MUESCA que es el
resultado de un golpe intencional efectuado con un objeto con­
tundente para romper el hueso y acceder a la médula, oiphes

> Cilindro diafisario efectuado por un CARNÍVORO de talla media-


grande, probablemente una hiena, sobre un fémur de ciervo. Los
bordes crenulados en la zona de la cabeza son consecuencia de
los mordiscos del carnívoro para acceder al tuétano, mphes
▼ Tradicionalmente, la ingesta de carne y grasas animales ha tenido una gran trascendencia . i óara,á
p ^supervivencia
g|acjaciones,humana
sufrieronen
encontextos fríos, y \Qf
primera persona la ARQUEOLOGÍA & HISTORIA 25
neandertales, que tuvieron que adaptarse a las constantes fluctuaciones del clima de a ^ MAMUTS requería de la mayor logística y |a
necesidad de una dieta calórica compatible con este principio. La caza de presas mayores |a integridad física si había que acercarse
implicación de un grupo numeroso y bien coordinado, además de la exposición a un gra ^ act¡v¡dad explosiva, rápida, corta y contundente
demasiado al animal. En este sentido, el cuerpo del neandertal era fuerte y robusto, adap a cinegética de los neandertales en relación a Kebara en Israel o Shanidar en Irak) o canibalismo (El Sidrón parece haber sido más frecuente. Es conocido por su antigüe­
y al uso de armas recias y de escasa eficacia mecánica. En ocasiones se ha cuestionado a cap per0 (a evidencia arqueológica (análisis en Asturias, Zafarraya en Málaga, Moula Guercy en Francia dad el caso del nivel 10 de Gran Dolina, en Burgos, donde se
las presas más grandes como los paquidermos, y se ha defendido su aprovechamiento a par excepcionales como la lanza de Lehringen, que o Krapina en Croacia), donde suele haber un gran número de descubrió un león cazado y procesado por los grupos humanos

i tafonómico de la fauna y estudio de isótopos para revelar la dieta ingerida; o inc'us° ^ m como |0s de la Cotte Saint Brelade, sugieren el des­
fue hallada inserta en una carcasa de elefante) muestra repetidamente lo contrario. Ha azg cercano a los 400 kg, bastaría para desistir de
restos de estos homínidos o un elevado número de individuos,
la mayoría de yacimientos presentan restos aislados, tales
de hace 300 000 años. En periodos más recientes, la caza del
oso de las cavernas no parece haber sido una actividad extraña
carnado in sito de los restos de mamuts y rinocerontes lanudos (el peso de la cabeza de un i ^ v¡s¡bilidad del paisaje circundante. La ilustración
como falanges de manos y pies, dientes, huesos largos o frag­ entre los neandertales. Son varios los yacimientos con restos
su traslado) a partir del control del territorio y sus potenciales presas desde un altozano cercan kj¡j/butcheryS¡te) por un grupo de neandertales. Pese
se inspira en un episodio similar, representando el lugar en el que un mamut ha sido a ai o ^ MANCHADAS a intentar sacar provecho del mentos craneales y mandibulares. Un análisis detallado de procesados de estos animales en toda Europa, aunque en este
a las grandes dificultades sufridas, el peligro no ha pasado, y pronto acuden las oportums as ^ apresuran a encender un fuego con el que ahu- estos restos muestra un alto porcentaje de mordiscos de car­ sentido es de destacar, por la cantidad de restos, el yacimiento
y. festin. Mientras algunos miembros del grupo proceden al despiece inmediato del anima, o ro ^ tras|adar a un lugar seguro. La coordinación nívoro. La aplicación de estudios forenses sobre estos fósiles, francés de Biache-Saint-Vaast. Aunque se ha especulado mu­
yentarán a los carroñeros y secarán la carne del paquidermo para ayudar a conservarla y asi p max¡m0 los beneficios de la captura de I sin embargo, no parece apuntar a ataques de carnívoros, sino cho sobre el sentido final de este tipo de actividades cinegéti­
de estas tareas es clave, y requerirá de la implantación de un campamento junto a la presa par 1 más bien a episodios aislados de carroñeo y a traslados de cas (culto al oso de las cavernas, explotación de las pieles),
tan formidable presa. obuoganAívmiu
segmentos esqueléticos aislados a cubiles o refugios. Por el nada impide pensar que estos animales fueron también utili­
contrario, el ataque de grupos humanos a grandes carnívoros zados como comida.
En definitiva, los datos arqueológicos obtenidos en los
yacimientos del Paleolítico Medio muestran que aquellas co­
munidades humanas ya habían superado en buena parte los
estadios iniciales de competencia con los grandes carnívoros.
Sus nuevos modos de vida, resultantes de una transformación
social, cultural y tecnológica importante y, la inclusión regular
del fuego en sus actividades cotidianas, empujaron a estos
homínidos a adentrarse en medios que hasta ese momento les
habían resultado hostiles. En todos los sentidos, fueron capaces
de enfrentarse de manera exitosa a prácticamente todos los
animales de su entorno, incluyendo a los grandes carnívoros.
Es verdad que en muchos aspectos su comportamiento respecto
a la caza parece haber estado aún influenciado por las condi­
ciones ambientales, pero también es cierto que los yacimientos
indican una cierta selección de los recursos en función de sus
necesidades inmediatas, apetencias o creencias. En definitiva,
no podemos decir que, desde esta perspectiva, los neandertales
hicieran nada diferente a sus congéneres africanos (Horno sa­
piens) en ese mismo momento.

BIBLIOGRAFÍA
Gamble, C. (1999): The Palaeolithic Societies of Europe.
Cambridge: Cambridge University Press.
i
Morin, E.; Speth, J. D,; Lee-thorp, J. (2016):"Middle Palaeolithic
diets: a critical examination of the evidence", en Lee-Thorp,
J.; Katzenberg, M. A. (eds.): The Oxford Handbook of the
ArchaeologyofDiet. Oxford: Oxford University Press.
Thieme, H. (1997):"Lower Palaeolithic hunting spears from
Schoningen, Germany", Nature, 358, pp. 807-810.

5 Bibliografía completa en www.arqueologiaehistoria.com

JordiRosell Ardévoles licenciado en Geografía e


; Historia por la Universidad de Barcelona y doctor por la
Universidad Rovira i Virgili de Tarragona con un estudio
; sobre la evolución de las estrategias de subsistencia de
: los neandertales. Desde entonces ha publicado más de
i cien artículos en revistas científicas de ámbito internacional y estatal.
Actualmente es investigador docente en la URV adscrito al IPHES
i (Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social). Su
investigación sigue centrada en la evolución comportamental de las
comunidades humanas anteriores a la llegada de los primeros
; representantes de Homo sapiens a nuestro continente, centrándose en
yacimientos como los de la sierra de Atapuerca, las Cuevas de Gibraltar
: o Qesem Cave, en Israel. Es director de los yacimientos de las Cuevas del
Toll (Moiá), donde desempeña un proyecto cuyo objetivo es abordar
| esta cuestión a través del análisis de las interacciones entre los
diferentes grupos humanos del pasado y los grandes carnívoros.
Dan Cabanes - Max Planck lnstitute for Evolutionary Anthropology

A la luz de las llamas


El fuego y las plantas entre los neandertales
Seguramente uno de los actos más cotidianos de un neandertal fuera encender un fuego y sentarse junto al
lecho que había preparado para cocinar algunos de los tubérculos y plantas que había recolectado. Sin
embargo, esta escena está muy lejos de la imagen que tenemos de los neandertales como hábiles cazadores
que utilizaban herramientas de sílex para procesar la carne. El modo como utilizaban los neandertales el fuego
y las plantas es un campo de estudio en ebullición que proporciona una mirada distinta al mundo de los
cazadores-recolectores musterienses.

I
magínense una partida de caza neandertal. Son unos cinco, con el sílex que han traído del riachuelo cercano. La alegría se
mujeres y hombres, están preparados, al acecho, esperando extiende por todo el grupo, el fuego se aviva y pronto aparece
a que un ciervo esté lo bastante cerca para clavarle una el inconfundible olor a carne y brasas. Incluso uno de los más
lanza esprintando. La nieve empieza a caer sobre el bosque, el viejos, de al menos treinta años, muestra los huecos entre sus
invierno se acerca y pronto tendrán que mover una vez más el dientes mientras sonríe satisfecho. El grupo podrá proseguir
campamento. Las pieles que llevan les protegen del frío intenso, su camino hacia el sur y quizá sobrevivir otro largo invierno.
su calma no refleja la tensión. Miles de años de evolución han Imagínense que han pasado 40 000 años. La alegría que
hecho del neandertal una masa de músculos sostenidos por un llenó el abrigo hace tiempo que quedó cubierta por una fina
esqueleto robusto, y con una capacidad torácica que les permite capa de sedimentos. Los arqueólogos, pacientemente, empiezan
esprintar a una velocidad endiablada. Apenas son unos segun­ a desenterrar los vestigios del festín. Aparecen los restos de
dos. La violencia del impacto hace que la punta de sílex quede talla producidos durante la fabricación de los útiles líticos. Los
clavada en la costilla del ciervo. El olor a sangre empieza a ex­ huesos del ciervo parcialmente quemados, nos indican cómo
tenderse con la brisa. Pronto otros depredadores aparecerán, fueron consumidos y cazados; uno de ellos todavía tiene un pe­
no les temen, pero tienen que darse prisa. Empiezan a descuar­ queño fragmento de sílex incrustado. Algunas manchas oscuras
tizar el ciervo y llevan las partes más nutritivas al abrigo cercano en el sedimento indican quizás dónde hicieron fuego. La alegría
que han estado utilizando como refugio. Allí les espera el resto de hace 40 000 años se vuelve a reproducir entre los arqueólogos
del grupo, cerca del fuego, preparando nuevas herramientas cuando los primeros restos del anciano empiezan a aparecer.
i
Sin embargo, y a pesar de la meticulosidad con la que se excava
el yacimiento, no hay resto de las camas de hierba fresca donde
descansaban ni de las largas astas de las lanzas. Las reservas de
madera recolectada en las cercanías del abrigo han desaparecido.
Los únicos restos vegetales evidentes son los pocos carbones
que se han preservado junto a las manchas de cenizas. Pero de
los frutos, semillas y hierbas que cocinaron no queda rastro
ninguno. Al menos, no a simple vista.
La causa fundamental de este sesgo en el registro es la dife­
rente capacidad de preservación de los elementos que forman
el conjunto arqueológico. Los útiles de piedra, por su naturaleza
inorgánica, se preservan con facilidad en un sinfín de contextos.
Asimismo, los huesos, formados mayoritariamente por colágeno
-el principal componente orgánico- y dahllita -hidroxiapatita
carbonatada que forma el componente mineral- se preservan si
las condiciones químicas no son extremas. Sin embargo, alre­
dedor del 99% del volumen inicial de, por ejemplo, la madera
de pino está constituido de materia orgánica. Solamente ciertas
condiciones de enterramiento muy específicas -por ejemplo en
ambientes de extrema sequedad o ambientes anaeróbicos- per-
◄ La imagen superior corresponde a la superficie de ocupación del
nivel M del ABRIC ROMANÍ (Capellades), en la que se observa la
DISTRIBUCIÓN DE LOS HOGARES. A la izquierda, se aprecian dos
negativos de madera carbonizados sobre un hogar. En la imagen
inferior, un detalle de los negativos de madera parcialmente car­
bonizada que se observan en la imagen anterior, y del extremo
carbonizado del negativo (a la derecha). La identificación taxonó­
mica del carbón nos indica que los restos pertenecen a madera
>
.á! de Pinus sylvestris. - iphes
ARQUEOLOGÍA & HISTORIA 27

v HOGARES PLANOS en la superficie de ocupación del nivel Ksup del Abric Romaní. Hasta el momento, en este yacimiento se han documen­
tado cerca de doscientos hogares correspondientes a su periodo de ocupación, que abarca grosso modo entre los 75 000 y los 40 000 años
antes del presente (estadio isotópico MIS 3). iphes

mitirán la preservación de restos vegetales sin carbonizar. En entre algunos de los vegetales detectados pudiera haber plantas
condiciones de enterramiento normales las bacterias y otros or­ medicinales como la camomila. Finalmente, en el yacimiento ali­
ganismos eliminarán los restos vegetales. Sin embargo, si la cantino de El Salt, se han descubierto marcadores moleculares
materia vegetal se quema de forma parcial, la degradación se fecales humanos que indicarían que los neandertales de la Sierra
frenará temporalmente permitiendo la preservación de plantas de Alcoy consumirían tanto carne como vegetales, siguiendo una
carbonizadas. No es de extrañar entonces que la mayoría de los dieta omnívora.
macrorrestos vegetales recuperados en contextos arqueológicos
paleolíticos correspondan a carbones de madera acompañados Hogueras y hogares
de unos pocos restos de semillas y frutos carbonizados. Ante La utilización del fuego en el musteriense continúa siendo un
estas circunstancias, es comprensible que el registro vegetal del tema de discusión en ambientes académicos en el que la paleo-
Paleolítico Medio haya sido infravalorado durante muchos años, botánica ha aportado datos fundamentales para entender el com­
hasta la llegada de las técnicas actuales de análisis. portamiento de los neandenales. Las abrumadoras evidencias
Las principales fuentes que tenemos para estudiar el registro en forma de restos de hogares procedentes de los yacimientos
botánico de los neandertales son los carbones, las semillas y del sur de Europa y del Próximo Oriente, donde las cenizas
frutos carbonizados, el polen y los fitolitos, pero no son los pueden llegar a ser el componente principal de los sedimentos,
únicos. La integración de los últimos avances en análisis químicos indican que los neandertales eran capaces de encender y mante­
en la investigación arqueológica ha permitido identificar marca­ ner un fuego a voluntad. Esto implica que serían capaces de
dores vegetales en materia fecal humana del Paleolítico Medio. procesos cognitivos que incluirían, entre otros, el conocimiento
Utilizando el análisis de almidones y otros microrrestos en el de las propiedades físicas de la combustión, la capacidad de
cálculo dental (sarro) se ha conseguido identificar parte de su planificación para la recolección del combustible o la compren­
dieta vegetal y quizá también la utilización de plantas medicinales. sión de los efectos del fuego sobre materiales orgánicos e inor­
Nuevas aportaciones sobre el desgaste en instrumentos de piedra gánicos. Los datos arqueológicos apuntan a que la mayoría de
(traceología) apuntan a que algunas herramientas fueron utilizadas las actividades de los neandertales se realizaban alrededor del
para trabajar madera o plantas herbáceas. Incluso en algunas fuego; por lo tanto, es de suponer que este tendría una gran im­
ocasiones, las formaciones geológicas como el travertino han portancia en la vida cotidiana de estos homínidos. Esta impor-
permitido la preservación de moldes de instrumentos fabricados
en madera o de la leña acumulada para el fuego. Gracias a estos
análisis, se ha demostrado que los neandertales utilizaban las
plantas como fuente de energía (combustible y alimento), para
fabricar útiles, para acondicionar el espacio, y quizás incluso »• t '*
como fuente de medicación y de forma simbólica. \•.

Dieta omnívora 3
El consumo de plantas por parte de los neandertales ha sido iden­
fe ■
tificado a partir de diferentes líneas de evidencia. En Kebara (Is­
rael), se detectó una alta presencia de frutos de leguminosas sal­
F
i ,
■'T V

vajes alrededor de los hogares que se ha interpretado como el


resultado de una carbonización accidental durante el cocinado de
1 las legumbres. En las cuevas de Gorham’s y Vanguard en Gibraltar,

también relacionados con hogares, se han recuperado restos de


piñones y piñas de pino. Desafortunadamente, la existencia de
restos de semillas y frutos carbonizados en el Paleolítico Medio
es escasa. Además, tanto en Kebara como en los yacimientos gi- ..
braltareños no se puede descartar que estos frutos se quemaran al
utilizar las leguminosas o las piñas para acelerar el encendido del
fuego. El análisis de los microrrestos atrapados en el cálculo
dental de neandertales procedentes de Irak (Shanidar) y Bélgica
(Spy), ha demostrado que los primeros consumían dátiles y coci­
naban semillas de gramíneas, mientras que los segundos habrían
consumido tubérculos. Curiosamente, en los yacimientos de Amud
(Israel) y Tor Faraj (Jordania) el análisis de fitolitos en los sedi­
mentos evidenció la presencia de inflorescencia (espiga) de gra­
míneas y palmeras respectivamente, confirmando el consumo de
gramíneas salvajes y dátiles por parte de los neandertales de
Oriente Próximo. En el yacimiento asturiano de El Sidrón el aná­
lisis del sarro indica también el consumo de plantas y otros ali­
mentos cocinados, pero destaca sobre todo la posibilidad de que
28 ARQUEOLOGÍA & HISTORIA

T Los FITOLITOS, del griego <puió ("planta") y Xi0o<; ("piedra"), son el resultado de un proceso de biomineralización por el cual ciertas plantas
acu muían sílice en forma de ópalo a nivel celular. En esencia, los fítolitos son una especie de molde de la estructura celular de la planta, y a
través de ellos se puede identificar la planta original hasta el nivel de especie e incluso hasta nivel anatómico. Debido a su naturaleza inor­
gánica, se preservan en condiciones en que la materia orgánica vegetal desaparece. Además, al contrario que los pólenes, estos microrrestos
suelen tener poco desplazamiento horizontal, siendo una fuente de información esencial para detectar zonas de actividades relacionadas
con los recursos vegetales. La imagen de la izquierda refleja un conjunto de fítolitos de póacea (gramínea) que forman el LECHO DE HOJAS
identificado en El Esquilleu. A la derecha, un ejemplo de las estructuras de esta misma planta y procedencia. ©danCabanh

tancia sin embargo no está reflejada en la variabilidad de las es­ ción en el espacio. Tanto en el Abric Romaní como en Tor Faraj
tructuras de combustión de las que tenemos noticias. A pesar de los hogares centrales parecen ser el eje gravitacional de zonas de
que existen evidencias de fuegos delimitados con piedras, o multiactividades (procesado de alimentos, industria lítica, etc.),
apoyados en ellas, y también fuegos con morfología cóncava o mientras que los hogares más cercanos a las paredes del abrigo, y
en cubeta, bien excavados en el suelo de ocupación o aprove­ de menor tamaño, se han interpretado como hogares de áreas de
chando el relieve natural, la mayoría de restos de hogares co­ descanso o dormitorio. Este patrón de distribución espacial de los
rresponden a estructuras de combustión simples,
planas, y sin ninguna delimitación formal evi­ 7
•*s
dente. Por ejemplo, en el nivel O del Abric Ro-
maní de los 24 fuegos excavados solo tres tienen ■

una morfología cóncava. Esto contrasta visible­ ¿i


mente con las evidencias del Paleolítico Supe­
rior, donde la variabilidad de las estructuras de . -
combustión es mucho más alta. No obstante, la
utilización de técnicas analíticas más allá de la i V-
simple descripción morfológica de los hogares $1 s •

ha llevado a comprender mejor las capacidades


ó
7 o*
*9 %

pirotecnológicas de los neandertales. (•


Los análisis antracológicos (carbones) y de
fitolitos indican de forma inequívoca que en la
mayoría de casos los neandertales utilizaban ma­
dera como combustible. En algunos ejemplos es­
pecíficos se ha propuesto la utilización de huesos
i como combustible frente la escasez de madera.
A
Sin embargo, el hecho de que muchas veces los
i,A
B*
neandertales utilizaran las estructuras de com- ■

i
ii t
bustión como sistema de limpieza, por ejemplo *3 «.*> :r-
lanzando los restos de huesos al fuego después
de consumir la carne, puede llegar a dificultar, aunque no impo- hogares tendría muchas similitudes con el de los cazadores-reco­
sibilita, la identificación del hueso utilizado como combustible. lectores actuales. Algunos autores proponen habilidades excep­
Además, para utilizar el hueso como combustible es necesario cionalmente avanzadas en el control del fuego entre los neander­
llegar a una temperatura mínima que libere la grasa a quemar. tales. Un ejemplo sería el procesado de resina de abedul como
Esta temperatura no puede ser alcanzada utilizando solo huesos, cola para enmangar útiles. Este proceso requiere de un control
y a la fuerza tiene que conseguirse, y mantenerse, con combustible muy exacto de las temperaturas para evitar el deterioro excesivo
vegetal. En casos excepcionales, como en Les Canalettes (Francia), de la resina. Sin embargo la escasez de evidencias indica que esta
los neandertales llegaron a utilizar carbón de hulla junto a la ma­ no era una práctica habitual entre los neandertales. Asimismo, un
dera para alimentar sus fuegos. Según los resultados de los análisis estudio reciente encabezado por la Universidad de Leiden sugiere
de carbones, la madera se recolectaba en las cercanías del campa­ que los neandertales podrían haber utilizado el óxido de manganeso
mento y la selección de las especies no estaba determinada por para acelerar el encendido de sus fuegos. Esto explicaría la relativa
sus propiedades como combustible sino por su formato, disponi­ abundancia de pequeños bloques de óxido de manganeso en yaci­
bilidad y cercanía con el campamento. Seguramente la madera mientos musterienses del centro de Francia, que hasta el momento
utilizada era madera muerta o seca, mucho más fácil de recolectar se habían interpretado como pigmentos.
y de quemar. Análisis paleomagnéticos en el nivel O del Abric
Romaní muestran que algunos de los hogares funcionaron proba­ Otros usos
blemente de forma simultánea, indicando que una ocupación ne- Los neandertales también utilizaban los vegetales para la fabri­
andertal constaría de varios hogares a la vez. Esto sucedería cación de instrumentos. Quizá uno de los casos más emblemá­
incluso en ocupaciones de corta duración o baja intensidad, como ticos son las lanzas de Schoningen, a pesar de que por su cro­
demuestran los nuevos datos mineralógicos y de fitolitos obtenidos nología sus autores debían ser preneandertales. Si en Schoningen
de la Cova del Gegant (Sitges, Barcelona) y de El Salt (Alcoy, los preneandertales eran capaces de fabricar lanzas de madera
Alicante) donde los neandertales encendieron varios fuegos a diseñadas para ser arrojadas, es de esperar que los neandertales
pesar del poco tiempo que pasaron en estos refugios. clásicos tuvieran un repertorio de instrumentos de madera como
Los datos obtenidos en los yacimientos excavados en extensión mínimo igual de amplio. De hecho, en Lehringen (Alemania)
indicarían que la función de los hogares está vinculada a su ubica- se encontró una punta de lanza de madera asociada con unos
!
ARQUEOLOGÍA & HISTORIA 29

restos de elefante cazado probablemente durante el último in­ hojas de gramíneas por parte de los neandertales que ocuparon
terglacial. Un caso singular son los yacimientos con formaciones el yacimiento en repelidas ocasiones. Estos lechos se alternan
de travertinos. La formación de travertinos implica muchas ve­ con niveles de cenizas del mismo grosor, posiblemente despla­
ces, aunque no siempre, la acumulación de carbonato de calcio zadas de una estructura de combustión cercana durante las ac­
alrededor de plantas vivas. Cuando estas plantas mueren y se tividades acarreadas por los neandertales en el yacimiento. En
descomponen, el carbonato de calcio acumulado en su exterior el Abric Romaní, el intervalo de distribución de los pequeños
sigue intacto generando un molde de la planta original. El Abric hogares cercanos a la pared en el nivel N se ha interpretado
Romaní merece una mención especial dentro del abanico de como la presencia de zonas acondicionadas para el descanso
yacimientos con formaciones travertínicas. En este yacimiento similares a las deTor Faraj o El Esquilleu.
los “moldes travertínicos” se produjeron sobre instrumentos de
madera, como el trípode del nivel J o sobre fajos de leña y Conclusiones
troncos del nivel M que estaban destinados a ser utilizados A lo largo de este artículo hemos visto cómo la utilización de
como combustible. las plantas y el fuego por parte de los neandertales es mucho
más compleja de lo que se había creído. De
igual modo que la imagen del neandertal ha
evolucionado en los últimos años gracias a los
avances en genética o al descubrimiento de
adornos personales, y quizá incluso arte, los re­
cientes descubrimientos en paleobotánica evi­
dencian un comportamiento neandertal más rico
y variado. Sin duda, los datos que conocemos
hoy en día son solo la punta del iceberg. En los
próximos años los resultados de la arqueología
experimental, la aplicación de nuevas técnicas
de análisis y la extensión de las técnicas actuales
a otros yacimientos contribuirán a mejorar la
visual ización de un registro que hasta hace poco
era casi invisible. Estoy convencido de que en
un futuro próximo el estudio del uso de las
plantas y del fuego por parte del Homo nean-
derthalensis producirá más descubrimientos
sorprendentes, haciendo que estos homínidos
nos resulten cada vez más cercanos a pesar de
los miles de años que nos separan.

Los microrrestos vegetales han aportado información muy


diversa acerca de la utilización de las plantas durante el rnuste- BIBLIOGRAFÍA
riense. Quizá uno de los casos más conocidos es el de Shanidar Carbonell, E. (ed.) (2012): High resolution archaeology and
IV, una inhumación de un neandertal adulto en el Kurdistán Neanderthal behavior: Time and space in level J of Abric
iraquí. En este enterramiento, el análisis polínico relevó una Romaní(Capellades, Spain). Dordrecht-New York: Springer.
presencia inusualmente alta de plantas con flores de colores Henry, D. O. (ed.) (2003): Neanderthal in the Levant: behavioral
llamativos que se interpretó como una deposición intencionada organizaron and the beginnings of human modernity.
de flores en la tumba. Pero la falta de muestras de control -no London-New York: Continuum.
Mellars, P. (1996): The Neanderthal legacy: an archaeological
sabemos si el resto del sedimento alrededor de la tumba mos­
perspective from Western Europe. Princeton: Princeton
traba un espectro polínico similar- y la abundante presencia de
University Press.
madrigueras más recientes ponen en duda el contexto primario
de estos pólenes.
5 Bibliografía completa en www.arqueologiaehistoria.com
Por otra parte, los microrrestos vegetales también han apor­
tado información sobre la organización espacial. Uno de los
casos más informativos es el de Tor Faraj. En este yacimiento Dan Cabaneses doctor por la Universitat Rovira i Virgili
] U
jordano el análisis del contenido de fitolitos y otros microrrestos
sobre la superficie de la ocupación ha permitido identificar una
zona de procesado de plantas e industria lítica asociada a hogares
centrales, así como la presencia de lechos vegetales con hogares
asociados cerca de las paredes del abrigo. En este yacimiento
y licenciado en Historia. Su especialidad es la
Microarqueología, principalmente en el ámbito de
Paleobotánica y Geoarqueología. Hasta la fecha es co­
autor en una treintena de artículos en revistas
m
científicas internacionales, además de una docena de capítulos en libros
de ámbito nacional e internacional. Ha sido editor invitado en
se especula incluso con la presencia de una estructura vegetal Quatemary International y revisor en revistas como Science o Journal of
en la entrada del abrigo que funcionaría como protección contra Archaeological Science entre otros. Durante su carrera investigadora ha
el viento. El análisis de fitolitos en combinación con el estudio trabajado en el Weizmann Institute of Science y la Universitat de
de la micromorfología en el yacimiento cántabro de El Esquilleu Barcelona. En la actualidad es investigador en el Max Planck Institute for
produjo evidencia inequívoca del uso repetido de lechos de Evolutionary Anthropology en Alemania.
Javier Baena Preysler - Universidad Autónoma de Madrid
Concepción Torres Navas - Universidad Autónoma de Madrid / Muséum National d’histoire Naturelle de París

Tecnología neandertal
y explotación de recursos líticos en Europa occidental
El Paleolítico Medio es el periodo en el que los neandertales ocuparon Europa y sus áreas cercanas, desde hace
unos 300 000 años hasta aproximadamente 40 000 años (en fechas calibradas). Una prolongada ocupación que
nos ha dejado un amplio registro arqueológico acerca de su cultura material: el musteriense.

E
1 musteriense es el conjunto industrial representativo del reme al definir tipológicamente la industria lítica del Paleolítico
Paleolítico Medio en el suroeste de Europa definido por antiguo. A partir de sus criterios quedaba organizado el registro Ií-
Mortillet en 1869 a partir de los materiales encontrados tico del Pleisloceno Medio y Superior a partir de la morfología de
en el abrigo de Le Moustier, en Dordoña (Francia). En un principio, los bifaces y los rasgos característicos de la tecnología levallois.
la enunciación del musteriense se utilizó para la caracterización Posteriormente, surgieron nuevos sistemas autodenominados como
de raederas y puntas procedentes de los yacimientos en cueva y analíticos que en buena medida se basan en la descripción porme­
más tarde, para la definición de un contexto cultural que se carac­ norizada de los rasgos de los tipos de Bordes.
terizaría por este tipo de productos.
Uno de los rasgos distintivos de la tecnología musteriense es Las investigaciones hoy: Arqueología experimental,
la tendencia al aprovechamiento prioritario de las lascas (frag­ lectura diacrítica y remontajes
mentos desprendidos tras la percusión sobre un núcleo) como En las últimas décadas la investigación ha tratado de avanzar en
útiles directos o como sopones para su posterior retoque. Este el análisis de los conjuntos musterienses, prestando mayor aten­
proceso definido como débitage o explotación de lascas se con­ ción a los sistemas de producción de lascas, como punto de par­
trapone a la concepción de los útiles dentro de los propios sopones tida para reconocer los modos de hacer de los neandertales. Más
captados de la naturaleza (lo que se define como fagonage o con­ allá de las críticas a las propuestas de facies de Bordes durante
figuración). Es como si diferenciáramos el trabajo de una escultura el último tercio del siglo XX, las fórmulas tipológicas y las des­
a panir de un bloque de mármol del que vamos desprendiendo cripciones analíticas aún son tenidas en cuenta por algunas es­
fragmentos hasta conseguir la forma buscada (fagonage) o como cuelas, dado que los conjuntos musterienses presentan una mar­
si fuésemos elaborando pequeños objetos a panir de los fragmentos cada homogeneidad en los sistemas de producción de lascas y
que se van desprendiendo de ese gran bloque (débitage). en sus útiles retocados. Una estandarización en el registro in­
i dustrial neandertal que podría explicarse como:
La era de la tipología: Fran^ois Bordes ■ Elementos diferenciadores de carácter cultural (propios
Durante los inicios de la investigación, la aproximación a los útiles de grupos distintos).
elaborados por los neandertales se realizó desde la idea de que ■ Respuesta a distintas necesidades de estos grupos humanos.
estos grupos humanos elaboraban intensamente sus útiles mediante ■ Resultado de la evolución de los útiles a lo largo de su
el retoque de las lascas. Hace más de medio siglo, Franqois Bordes uso y reavivado.
clasificó los conjuntos líticos de gran parte de los yacimientos ■ Efecto de la organización social de las actividades de talla
musterienses localizados en el suroeste de Francia (en la zona de y de consumo de recursos.
la Dordoña y sus áreas vecinas) a partir de la identificación de un O incluso, como la combinación de alguno de los factores
“fósil guía” que no era más que un artefacto lítico cuyas caracte­ (funcionales o culturales) enumerados.
rísticas morfológicas (los tipos) permiüan identificarlo en cualquier Actualmente, sin obviar las premisas tipológicas, las in­
contexto y asociarlo a una cultura determinada. En su análisis, vestigaciones están enmarcadas en el reconocimiento de pro­
concluyó que en vez de presentarse todos los tipos definidos de cesos completos, lo que conocemos como el estudio de la “ca­
manera confusa en los diversos niveles de los yacimientos estu­ dena operativa”. En este sentido, no solo se analizan los útiles
diados, se agrupaban de forma reiterada determinados útiles (va­ sino también la materia prima, cómo se extraía, cómo se ex­
riantes o facies, con sus subdivisiones y matices regionales) que plotaba, su funcionalidad, su reciclaje o reexplotación, su aban­
posteriormente sirvieron para clasificar las colecciones líticas del dono, ramificación, etc.
complejo musteriense del sur de Europa, del Próximo y Medio A día de hoy, resultan especialmente relevantes la ejecución
Oriente y del norte de África. Una de las listas en las que se de protocolos experimentales dirigidos al análisis comparativo
recogían los tipos de útiles que mayor arraigo y desarrollo han te­ entre el material arqueológico y las reproducciones experimen­
nido, e incluso tienen hoy en día, son las propuestas por Bordes en tales, pues contribuyen a comprender la complejidad de los
su obra Typologie du Paléolithique anden et moyen publicada en conjuntos musterienses en cuanto a su producción y funcionali­
1961, y cuyos planteamientos tipológicos fueron criticados desde dad: por ejemplo, las limitaciones de la materia prima, la im­
propuestas de base analítica o funcional, en una diatriba que aún portancia de los percutores y su morfología, la destreza del ta­
hoy perdura en los trabajos más recientes. Sin embargo, en líneas llador, el uso de enmangues o zonas prensiles, la eficacia del
generales podemos decir que el investigador francés Fran^ois Bor­ utillaje en distintas acciones, etc., son solo algunos de los campos
des se convirtió desde mediados del siglo XX en una figura refe- que podemos explorar a través de la experimentación.
ARQUEOLOGÍA ¿V HISTORIA 33

Igualmente, para conocer el proceso dal—; el débitage laminar, que aunque no el yacimiento neandertal de Grotta Cava-
global de las industrias líricas (no solo mus- es predominante, es una producción obte­ lio (Italia), se ha constatado el empleo de
terienses) las últimas investigaciones dan nida con percutor mineral, normalmente conchas marinas como alternativa al uso
un paso más en el análisis a través de lo semirotatoria en paralelo; y el débitage de rocas para la elaboración de útiles re­
que conocemos como “lectura diacrítica” Quina, que consiste en obtener grandes las­ tocados, siendo un modelo que se repite
que recompone de manera cronológica las cas de morfología triangular empleadas en hasta la fecha en más de una decena de
últimas fases de la talla de objetos concretos. la elaboración de raederas de este tipo ca­ sitios neandertales en áreas de costa de
Para los investigadores, se trata de un medio racterístico. Junto a estos, existen otros mé­ Italia y Grecia. En el caso del chatelpe-
de análisis dirigido a la comprensión de los todos de débitage más complejos o menos rroniense, el yacimiento francés de la
esquemas de talla o procesos por los que se representados como los tipo SSDA (o al­ Grotte du Renne incluso presenta com­
lleva a cabo la producción o configuración terno), Kombewa, trifacial y bifacial. plejos elementos funcionales elaborados
de los útiles. Los principios básicos que ri­ Cada uno de ellos presenta modalida­ en hueso y asta, y evidencias de ranurado
gen los tipos de fractura durante las activi­ des y variedades distintas cuyas diferencias en huesos animales, astas y marfil bajo la
dades de talla se plasman en una serie de entre sí resultan sutiles y difíciles de esta­ forma de ornamentos personales decora­
atributos o rasgos técnicos y tecnológicos blecer, seguramente como resultado de de­ dos (anillos y colgantes) asociados a la
que son los empleados en la reconstrucción rivas culturales, diferencias en la aptitud presencia de pigmentos (ocres) al igual
cronológica del lascado. De la misma ma­ de las materias primas, o regionalizaciones que ocurre en yacimientos peninsulares
nera, los remontajes contribuyen a ampliar de la producción. como Cueva Antón y Cueva de los Avio­
el proceso de talla. Un remontaje es la co­ nes (Murcia) donde se han documentado
nexión de dos o más fragmentos o lascas Más que sílex. Las materias primas conchas marinas, perforadas y/o teñidas.
localizados por separado y que en origen Actualmente, queda descartada la tradi­ Estos datos ya se evidenciaron desde an­
estaban unidos. Nos informan sobre el es­ cional consideración de la producción in­ tiguo por la presencia de ocres espolvo­
tado de conservación del registro arqueo­ dustrial de los neandertales como exclu­ reados post mortem en posibles enterra­
lógico, pero especialmente, sobre la secuen­ sivamente lírica. Aunque en la mayoría mientos neandertales como los hallados
cia de gestos que se han empleado durante de yacimientos europeos la industria mus- en La Ferrassie y Le Moustier (Francia).
el proceso de talla. De este modo, los re­ teriense se asocia a la explotación de ro­ Por otra parte, los yacimientos de Grotta
montajes nos ayudan a recomponer las se­ cas, también reconocemos el empleo de di Fumane (Italia) y Gorham’s Cave (Gi-
cuencias, habilidades e intenciones que es­ un complejo utillaje en materias primas braltar) han aportado recientemente indi­
tán detrás de la talla. alternativas. Así por ejemplo, en el yaci­ cios no solo del consumo de aves sino
Superando la exclusividad de los útiles miento peninsular del Abric Romaní, su también del procesado de sus plumas que
retocados, este tipo de análisis enfocado en formación geológica de travertinos ha posiblemente se utilizasen como elemen­
el modo en el que se obtienen lascas nos ha conservado la impronta de decenas de ele­ tos de adorno para la elaboración de lo­
permitido mayor precisión en la caracteri­ mentos realizados en madera. Otro ejem­ cados, penachos, etc. Finalmente, y si­
zación de los conjuntos y del comporta­ plo es el uso del hueso para la elaboración guiendo con las evidencias ornamentales,
miento neandertal relacionado con estas ac­ de herramientas relacionadas con la talla, en Fumane (Italia) y las cuevas de Combe-
tividades. Nos referimos especialmente a normalmente cinceles y retocadores como Grenal y Les Fieux (Francia) se han ha­
los núcleos, que son la base sobre la que se los documentados en buena parte de las llado restos de falanges de rapaces (águilas
obtienen lascas, y guardan la huella de los secuencias con niveles de tipo Quina. En y pigargo) con marcas de corte que indi-
métodos empleados en dicha explotación.
Los principales y más popularizados mé­
todos de producción de lascas que hoy co­
nocemos son el débitage levallois que per­
mite pronosticar la forma y las dimensiones
de una lasca y obtener así productos estan­
i
darizados de forma predeterminada; el dé­
bitage discoide, que consiste en extraer las­
cas centrípetas o con dorsos de manera
seriada sin que se produzca jerarquización
en las superficies del núcleo -tendiendo
este a adoptar una forma circular en sección
biconvexa asimétrica, y a veces bipirami-

> En la imagen inferior, una concha actual


del tipo hallado en algunos yacimientos
neandertales del Mediterráneo junto con
algunos ejemplares arqueológicos proce­
dentes de la GROTTA DEL CAVALLO, en
Italia, y retocados para ser empleados
como HERRAMIENTAS. Arriba, un ESTU­
DIO EXPERIMENTAL reproduce este tipo
de uso sobre madera y pieles, foto: cohtisia
Of F. Rovagmxi
▲ Punta musteriense de sílex y detalle de los re­
toques realizados en la misma. Yacimiento de
Área 4 (El Cañaveral) en Madrid. cu\ex-uam
r
;• •
SKgS &
HSg í»á¿¿fc*¿'v ;: - ► Muestra del UTILLAJE MUSTERIENSE del nivel 17 de la Cueva de •°v
EL esQUILLEU (Cantabria), correspondiente al Paleollfo Medio
v
e BÉ&“'
mt reciente, y que en este caso ev.dencian algunas particularidades
tipológicas como un cierto dominio de la técnica laminar. A v b
corresponden a puntas; c, a una raedera. > LAEX-UAM
-.?

m
• •.2*.. ••

30 000 años, parecen existir modelos de movilidad y de caza simi­


lares a los relacionados con los sistemas de tipo Quina.
Á-A m " ^«Vi V. ?! v i*av
Junto a la fauna, el estudio de materias primas líücas resulta un
• i. /-
V -V-
‘I*

perfecto indicador de la movilidad y estacionalidad de los grupos

r
neandertales. La captación de rocas en entornos próximos al yaci­
miento supone, en la mayoría de los conjuntos musterienses, entre *. /
un 95% y un 100% del total de efectivos hallados, lo que acredita I
una clara y preferente adaptación a los recursos inmediatos y una
' ----- • v- limitada tendencia al transporte de recursos líticos. Sin embalo,
a Por razones obvias, que tienen que ver con la mejor conservación de la piedra en el registro arqueológico en relación a materiales blandos de proce­ en el caso de algunos instrumentos como útiles retocados, lascas
dencia orgánica, la investigación de la tecnología del Paleolítico Medio ha estado centrada tradicionalmente en el estudio de la industria lítica, sus ti­
predeterminadas levallois o los restos de su reavivado, sí confirman
pologías y técnicas de talla, aunque muchos datos relevantes en relación a la explotación de los recursos Uticos han surgido gracias al estudio de la
distribución de materiales y restos de talla en "talleres"líticos en los que se documentan distintas fases de producción. La imagen corresponde a la ex­
la movilidad de estos grupos en ocasiones a largas distancias.
cavación arqueológica de un ÁREA DETALLA NEANDERTAL, correspondiente al yacimiento al aire libre de Área 3 (El Cañaveral- Madrid), laex-uam
No solo musteriense. Culturas de transición,
can que el objetivo de los neandertales era la extracción de la ga­ como en Umm el TIel en Siria, lo que indicaría el empleo de ar­ ¿neandertales o sapiens?
rra, puede que como adorno personal. mas de proyección fundamentalmente sobre puntas levallois y La distribución geográfica y cronológica de las producciones mus-
Con todo, se evidencia que los grupos neandertales conocían puntas musterienses. Las implicaciones que el empleo de armas terienses resulta igualmente informativa. Un ejemplo es la producción
y utilizaban una enorme variedad de materias primas, de las arrojadizas tiene sobre los modos de subsistencia neandertal son laminar musteriense localizada de manera irregular en el noroeste BIBLIOGRAFÍA
r
cuales, el material orgánico raramente sobrevive en el registro importantes, pues desmarca a estos grupos de una subsistencia de Europa y de modo anecdótico en el sur y este, que podría hacer Akazawa,T.; Bar-Yosef, O. (eds.) (2014): Dynamics ofLearning
arqueológico. errática o poco estructurada. La caza selectiva que se atribuye a pensar que estamos frente a grupos culturales relativamente aislados. in Neanderthals and Módem Humans, Volume 2. Cognitive
poblaciones neandertales, requiere de un gran gasto energético. Incluso en fechas recientes se han encontrado vestigios musterienses and Physical Perspectives. Tokio: ed. Springer.
Utillaje doméstico y de "armamento” Sin embargo, este hecho que a priori podría ser considerado que responderían a una perduración neandertal muy tardía en áreas Baena Preysler; J., Cardón Santafé, E.; Torres Navas, C. (2012):
Nuestra comprensión sobre los modelos globales de producción desventajoso, no parece restar posibilidades a las poblaciones de Siberia, en condiciones climáticas realmente adversas. Sin em­ "Una tecnología en extinción, procesos técnicos y
industrial en los primeros grupos humanos se está renovando neandertales si tenemos en cuenta que la mayor parte de los bargo, en un intenso periodo de ocupación neandertal podría pensarse tecnológicos del final del musteriense en el norte
gracias a los estudios traceológicos. El anáfisis funcional del animales que consumen (herbívoros de talla media y en menor peninsular", Mainake, 33, pp. 251-274
también que la aparición de estas producciones responde a necesi­
utillaje es una metodología que permite reconocer cómo y sobre medida grande) realizan recorridos de manera estacional y por Inizan, M. L.; Reduron-Ballinger M., Roche, H.;Tixier, J. (1999):
dades de adaptación en áreas territoriales específicas.
qué materiales fueron usados los instrumentos del pasado. Este Technology and Terminology ofKnapped Stone. Préhistoire
tanto, podían observar y predecir sus ciclos y de ese modo, con­ En todo caso, el mundo neandertal se caracteriza por una relativa
tipo de estudio se realiza a partir de las huellas que se producen de la Pierre Taillée. Nanterre: UM S 84 4 - CNRS / CREP.
trolar y acechar a sus presas. Si a esto unimos la presencia de regionalización de las producciones líricas especialmente en los mo­
durante el uso en las zonas activas y de agarre, y cuando se con­ Laboratorio de Arqueología Experimental UAM:
puntas utilizadas como proyectiles junto a un excelente conoci­ mentos de paso entre el Paleolítico Medio y el Superior. Ejemplo de www.facebook.com/ArquExperimentalUAM/
servan en los filos algunos residuos de las materias trabajadas miento del trabajo de la madera para la elaboración de astiles, ello son la irrupción de culturas denominadas “transicionales” que a Paleoaprende: www.facebook.com/Paleoaprende/?fref=ts
(piel, madera, hueso, asta, etc.). jabalinas y venablos, todo ello nos indica que el desarrollo tec­ nivel europeo surgirían hace unos 43 000 años con las primeras evi­
El utillaje neandertal esta principalmente dirigido a activi­ nológico repercutía positivamente y renlabifizaba las actividades dencias auriñacienses en Europa Central, en yacimientos como Grotte- 1 Bibliografía completa en www.arqueologiaehistoria.com
dades domésticas. Los estudios funcionales indican que los ins­ cinegéticas. du-Renne, Corbiac-Vignoble II, Fumane y Cueva GeiGenklósterle
trumentos son utilizados para actividades de procesado cárnico entre otros; y en la península ibérica en las secuencias arqueológicas
(corte, desmembramiento...) de preparación de pieles (suavizado La ocupación del territorio: tipos y duración de El Castillo, Viña y Arbreda. Seguidas de industrias regionales Javier Baena Preysleres catedrático de Prehistoria en la * V

y curtido) y de trabajo de madera. En la actualidad, los modelos de ocupación del territorio por (lincombiense, szeletiense, uluzziense...) de las que destacaría el
Universidad Autónoma de Madrid. Como experto en fí
En el repertorio de instrumentos, encontramos lascas y láminas parte de los grupos neandertales se relacionan estrechamente tecnología lítica, desarrolla una amplia labor &
chatelperroniense, por ser una cultura de transición característica del investigadora enfocada en el estudio de sociedades ¡¡¡
sin trabajar en ocasiones, con dorsos para su agarre (cuchillos y con las estrategias de adquisición de recursos líticos y alimenti­
norte de la península ibérica y sur de Francia en la que existen ele­ cazadoras-recolectoras. Actualmente es el investigador
puntas pseudolevallois); retocadas en uno o dos de sus filos (rae­ cios. Para muchos autores, las estrategias cinegéticas debieron mentos de continuidad en la metodología de producción de lascas principal del proyecto de l+D+i "¿Cómo, quien y dónde?: variabilidad de
deras); con muescas (denticulados) y con forma apuntada (puntas influir decisivamente en la movilidad de estos grupos humanos. pero también de discontinuidad en la producción de hojas y útiles comportamientos en la captación y transformación de los recursos líticos
musterienses y levallois). Las piezas bifaciales no tan abundantes; Siguiendo la presencia o ausencia de modos de producción óseos, y que hasta el momento se vinculan a neandertales. dentro de grupos neandertales". Desde el Dpto. de Prehistoria y
forman parte del registro arqueológico francés en yacimientos de de lascas, podemos decir que las áreas en las que se documenta Arqueología de la UAM, conjuga la investigación con sus tareas como
El debate que surge en torno a estos periodos culturales de
la Dordoña francesa como Cantalouette I, pero no son tan claras un dominio de producción levallois y laminar, habituales en las profesor y participa como docente en el máster Erasmus Mundus en
transición gira en tomo a la autoría: ¿fueron neandertales o sa-
dentro del contexto peninsular. Cada vez más, reconocemos el fases iniciales del MIS 7 al 5, desde hace unos 300 000 a 115 000, Cuaternario y Prehistoria. Es director del Laboratorio de Arqueología
p/ens? Hay autores que defienden que se trata de innovaciones
empleo de pequeñas lascas casi microlíticas resultado de continuos se relacionan con sistemas de caza poco selectivos y una clara in­ Experimental de la UAM (@ArqExpUAM), vicepresidente de la Asociación
culturales que surgen de un proceso de aculturación de los nean-
reaprovechamientos y retallas. terrelación funcional de los yacimientos (áreas de caza en relación Experimenta y miembro directivo de la red europea EXARC.
dertales o incluso de los “humanos anatómicamente modernos .
A partir de esta amplia compilación instrumental, antiguas con espacios residenciales).
Sin embargo, hay investigadores que se muestran más proclives Concepdón Torres Navas se licenció en Historia por la
investigaciones definían a los neandertales como hábiles caza­ En los sistemas con dominio de raederas “ü'picas” o raederas a abogar por un proceso de cambio local y autónomo desarrollado Universidad de Castilla-La Mancha, y amplió estudios en
dores con cierta capacidad para organizarse, frente a los que se de tipo Quina, frecuentes en el MIS 4, hace unos 70 000-60 000
oponían planteando conductas de carroñeo ocasional. A día de mil años, los yacimientos muestran una clara recurrencia en la ocu­ de manera independiente. Este debate se extiende a la propia la UAM a través del Máster de Arqueología y Patrimonio.
hoy, se les reconoce, además de su capacidad recolectora, como existencia de hibridaciones humanas entre ambos grupos, matei la Actualmente desarrolla trabajos de investigación sobre
i pación en relación con una caza de taxones específicos a lo largo
en la que la genética ha dicho y aún tiene mucho que decir. aprendizaje, destreza, y socialización en los grupos
cazadores selectivos que conocían a la perfección los movimien­ de periodos concretos del año en un modelo centralizado y estacio­ cazadores-recolectores a partir de conjuntos líticos y estudios
tos estacionales de las especies faunísticas que consumían. nal. Sin embargo, el musteriense con bifaces y producción levallois tecnoexperimentales, dentro del programa de Doctorado de Estudios del
* Este trabajo se enmarca dentro del proyecto del M.msteno
De sus actividades cinegéticas, reconocemos alteraciones (conocido como musteriense de tradición achelense) vuelve a aso­ de Competitlvidad HAR2013-48784-C3-3-P ¿Como Mundo Antiguo de la UAM y del programa de la Escuela de Doctorado
¡. de impacto registradas en numerosas puntas líricas que encon- ciarse a patrones no especializados de caza. Por último, en los sis­ "Ciencias de la naturaleza y el hombre: evolución y ecología" del Museo
quien y dónde?: variabilidad de comportados en o
tramos en Ias secuencias de yacimientos musterienses peninsu- temas de producción discoide con presencia también de denticula­
captación y transformación de los recursos laicos
Nacional de Historia Natural de París. Es autora principal del espacio
lares como el Abric del Pastor y Axlor, o en Próximo Oriente dos, muy abundantes a lo largo del MIS 3, hace entre 59 000 y virtual de divulgación científica @Pa!eoaprende
de grupos neandertales.
Montserrat Sanz Borras y Joan Daura Luján - UNIARQ / Universidade de Lisboa

El elemento simbólico
Arte, ornamentación
y enterramientos neandertales
Hoy en día nos parece que llevar pulseras, collares, piercings y adornos varios, así
como maquillarnos o llevar tatuajes es ir a la última moda, como si fuera algo exclusivo
de nuestra sociedad y nuestro tiempo. Sin embargo, este comportamiento simbólico ya lo
tenían los neandertales que vivieron en Europa hace por lo menos 50 000 años.

L os humanos disponemos de un pensamiento abstracto y


de un lenguaje articulado que nos permiten crear, en­
tender y comunicamos mediante ideas y símbolos entre
nosotros. Estos símbolos los percibimos a través de nuestros
Simbolismo prehistórico
Dada la complejidad en identificar evidencias de comportamientos
simbólicos, especialmente en los humanos más antiguos, es fre­
cuente que los arqueólogos busquen referentes en los primates ac­
sentidos, y es nuestra mente la que los interpreta y entiende a tuales genéticamente más próximos a nosotros, como por ejemplo
partir del conocimiento previo adquirido. Es decir, comunicarse el chimpancé común (Pon troglodytes) o el bonobo (Pon paniscus).
y expresarse mediante estos símbolos implica la existencia de Recientemente, por ejemplo, se han observado conductas de los
unas connotaciones convencionalmente aceptadas y conocidas chimpancés que presentan parecidos con los rituales humanos y
por un grupo o una sociedad determinada y que, por lo tanto, que podrían ser parte de un comportamiento simbólico. Así, estos
sus miembros entienden el significado de estas. Asimismo, acumulan piedras en determinados lugares y también lanzan piedras
puede suceder y acontece que otros grupos u otras sociedades contra árboles, sin una finalidad determinada, mostrando una fuerte
den un significado diferente a un mismo símbolo. Por ejemplo, vinculación con un lugar determinado y una repetición en esta
en nuestra sociedad todos sabemos que dos líneas rectas que se conducta. También se ha observado que la actitud de estos primates
entrecruzan en ángulo recto forman lo que conocemos como no es indiferente respecto a la muerte, mostrando numerosas con­
una cruz. Pero esta figura geométrica en sí misma tiene unas ductas, ya sea de agresividad respecto el cadáver, de compasión o
connotaciones específicas en función del contexto y de la cultura hasta dándole aseo y tratándolo como si estuviera vivo.
en el que se represente. Así, la podemos relacionar con la reli­ Antropólogos, arqueólogos y biólogos han dedicado muchos
gión pero también con una marca que señaliza una posición esfuerzos a definir qué es aquello que nos distingue a los humanos
geográfica. actuales del resto de seres vivos y de las otras especies del linaje
Estas connotaciones en los significados de un símbolo son humano. En las últimas décadas se ha demostrado que aquello
la principal dificultad en la identificación, el reconocimiento y que nos podía diferenciar del resto, como la “habilidad” para usar
la interpretación de los diversos comportamientos simbólicos y fabricar herramientas o “la cultura” no son de nuestra exclusivi­
del pasado, que se convierten en una tarea compleja y proble­ dad. De este modo, los esfuerzos se han focalizado en establecer
mática para los arqueólogos. En primer lugar, porque el signi­ diferencias en las capacidades del comportamiento simbólico.
ficado de gran parte de los símbolos que se realizaron durante Hasta hace poco tiempo, este comportamiento simbólico se
la Prehistoria se han perdido, ya que formaban parte de una creía exclusivo y único de los humanos anatómicamente modernos;
tradición oral que no ha dejado registro escrito. En segundo lu- es decir, de los Homo sapiens. Según esta premisa, no solo sería la
gar, porque muchas actividades simbólicas no dejan evidencia particularidad esencial que nos diferenciaría del resto de los seres
en el registro arqueológico, dado que son inmateriales, como vivos, sino también de las otras especies que conformarían el linaje
por ejemplo pueden ser las danzas rituales, las creencias reli­ humano, entre ellas la de la más próxima a nosotros: los neandertales.
giosas, determinadas actitudes respecto la muerte o la misma Esta hipótesis se apoyaba en el hecho de que en contextos de hace
música, entre otras. 40 000 años, y coincidiendo con la llegada de los humanos anató­

◄ CONCHAS MARINAS PER­


FORADAS de las especies
Acanthocardia tuberculata y
- Glycymerls insubrica proce­
1 cm dentes de la CUEVA DE LOS
AVIONES (Cartagena), en
niveles del Paleolítico Medio
fechados en torno a los
50 000 años. Junto a las con­
chas, aparecieron también
restos de PIGMENTOS rojos
4 y amarillos que podrán ha­
-¿r berse usado para la pintura

A j
corporal, cjoao zuhao
ARQUEOLOGÍA & HISTORIA
Algunas prácticas simbólicas realizadas por los neandertales
como el uso de pigmentos (fechados como mínimo hace 60 000 años), parecen

HHHHP
Ticamente modernos a Europa, se documenta un número de mani-
2Staciones artísticas -tanto de arte mueble como parietal- sin pre-
edentes en periodos anteriores. Hoy en día, el registro arqueológico
os ha proporcionado evidencias de que existió un comportamiento
Ornamentaciones
Justamente gran parte de las novedades de los últimos años en
tomo al comportamiento simbólico de los neandertales se centra
en nuevos descubrimientos relativos a la ornamentación personal.
imbólico por parte de los neandertales mucho antes de la llegada Todas estas evidencias contribuyen a confirmar la autoría, por
te los Homo sapiens a este territorio. Por otra parte, también las in- parte de los neandertales, de diversos colgantes hechos de hueso
estigaciones en África evidencian la existencia de un comporta-
y de dientes. Estos descubrimientos han servido, además,
niento simbólico por parte de los humanos anatómicamente para verificar que los neandertales europeos ya tenían una
nodemos anterior a su expansión hace unos 100 000 años. capacidad de comportamiento simbólico altamente
El comportamiento simbólico y su capacidad para crear y desarrollada, y que esta fue independiente de la llegada
ransmitir símbolos están intrínsecamente ligados al lenguaje de los humanos modernos.
nodemo, ya que es capaz de relacionar pasado, presente y Uno de los hallazgos más relevantes es el aprovecha­
uturo con eventos hipotéticos e imaginarios. La estructura miento de las plumas y las garras de los pájaros, especial­
ísica que implica las capacidades del habla ya está mente de rapaces, tales como las garras del pigargo
locumentada en los neandertales y en sus anees- europeo (una especie de ave de presa) que pu­
ros, por lo que podían producir fo- dieron ser utilizadas como joyería. Así lo
íemas propios de un lenguaje ^ evidencian diversas marcas intencionadas
irticulado. Es la articulación y en la superficie de estos huesos que po­
:ombinación de estos fonemas drían haber servido para fijarlos y atar­
jara producir frases comprensibles los con cordeles o tendones para ir
o que es crucial y lo que estaría rela- colgados en brazaletes o collares.
:ionado con la organización del cerebro. También se ha identificado la extrac­
Pero, ¿cómo se pueden recono- ción de plumas de pájaros, especial­
:er evidencias de lenguaje y de ^ mente de aves de rapiña, como el bui­
romportamiento simbólico en ^ tre negro, el quebrantahuesos o e!
ü registro arqueológico? Evi­ águila real, a partir de marcas en lo*
dentemente, en la Prehistoria, la prin­ huesos de las alas. Estas señale*
cipal manera que tenemos es a partir de ob­ se habrían producido al extra®
jetos que nos transmitan simbolismo, pero deliberadamente las plumas di
existen ciertas limitaciones, ya que las alas, o incluso toda el ala de
parte de estos objetos pueden cuerpo del ave. Las hipotéticas utilidad®
pasar inadvertidos al ojo ac- ^ que se plantean de estas plumas son di
tual al desconocer sus propieda­ versas. Una de las posibilidades podrí;
des simbólicas o, simplemente, pue­ ser que hubieran sido utilizadas par;
den no haberse conservado. Pero hay otros objetos, colocar en el asta de armas arrojadizas
como los ornamentos, los pigmentos, los huesos o como flechas, ya que dan cierta estabi
piedras con grabados, entre otros, que nos remiten lidad en la trayectoria de vuelo del arma
directamente al mundo simbólico de los grupos Ahora bien, los neandertales utilizaba
cazadores recolectores. Otra cuestión es la in­ lanzas y no flechas, y según los criterios balístico;
las plumas no serían necesarias para el uso de la
terpretación de estos símbolos.
lanzas. En cambio, las posibilidades de uso de este
Hoy en día ocurre algo parecido. Por ejem­
elementos en el mundo simbólico son extremadament
plo, los miembros de una tribu urbana siguen las
mismas estéticas, por lo que visten de una determinada manera, numerosas a partir de los parálelos etnográficos. Especia:
con determinados peinados y ornamentos (piercings, tatuajes, ma­ mente, las plumas son utilizadas como ornamentación, ya se
quillaje...) que nos permiten identificarlos y de alguna manera como pendientes, colgantes o como apliques en vestimenta:
máscaras u otros objetos que pueden denotar tanto un estatus sí
clasificarlos dentro de grupos urbanos. Puede ser que no conozca
mos el significado de todos y cada uno de sus símbolos, pero si cial como ser parte de ceremonias, festejos o rituales. Por este
razones los investigadores sugieren que también podrían tem
que tenemos la capacidad de distinguir los objetos funciona es
un uso análogo por parte de los neandertales.
aquellos que son ornamentales y/o simbólicos.
. „ . , in ontiauo hallazgo en Krapina (Croada) y fechadas hace unos 130 000 años. Un reciente reestud
A GARRAS DE PIGARGO procedentes a evidenciarían su uso con fines ORNAMENTALES por parte de los neandertales qi
determina que muestran alteraciones an ropi ^ ^ menos a tres aves. Las flechas señalan marcas de corte resultado de la extracción <
habitaban el lugar. Los restos hallados corre*^e |a$ fa|anges muestran también signos de pulido por abrasión, así como la existencia c

muescas en las puntas, cwibmedia ce*»®» / luka mjídvzagmb / cc by s


~a&ív*
40 ARQUEOLOGÍA & HISTORIA

► Sin duda una de las prácticas simbólicas más representativas de los neandertales son sus ENTERRAMIENTOS. En la actúa* i . n.;,r. ciocumen-
tado cerca de cuarenta casos de inhumaciones voluntarias (algunas de ellas dudosas), aunque repartidas en una vemte.u o: y,k amentos. En ■

todos los casos, los enterramientos se produjeron en las cuevas que habitaban o frecuentaban, y no muy lejos de las entradas, que es el lugar
donde habitualmente se concentra la luz y tiene lugar la actividad cotidiana. No es raro que los restos inhumados correspondan a mnos o bien
adultos de avanzada edad o con incapacidades o mutilaciones quizá porque se trataba de los que morían durante su estancia, y probablemente
muchos de los que perecían en accidentes de caza o desplazamientos fueran enterrados o abandonados en terrenos al aire libre, aunque por el
momento no se ha documentado ningún resto en este tipo de contextos. Gracias a este tipo de prácticas se han recuperado los restos más com­ -
pletos de neandertales, si bien muchos de ellos solo se conservan parcialmente, y en repetidas ocasiones se ha documentado la acción necrófaga
de algunos carnívoros -normalmente hienas- sobre los huesos tras su deposición. La ilustración reconstruye idealmente una escena basada en ■

la inhumación de uno de los individuos hallados en la CUEVA DE SHANIDAR (Irak), conocido como Shanidar I, un hombre de unos 35 o 40 años ■

(ciertamente de edad bastante avanzada) con una especial singularidad debido a las FUERTES LESIONES que habría sufrido en vida. Pese a lo
incompleto del esqueleto postcraneal, el estudio paleoantropológico de los huesos concluye que este individuo no murió como resultado de

.1
estas terribles lesiones, sino que convivió con serias secuelas durante algunos años. La parte izquierda de su rostro quedo aplastada tras un %
\ .
violento golpe junto a la órbita externa que probablemente lo dejo tuerto y le deformó la cara, pero además puede que le afectara al cerebro y
provocara una cierta parálisis en su pierna. Además de ello, su brazo diestro también sufrió una doble fractura, y una de estas probablemente re­
sultó en amputación. Todo ello indicaría que se trataba de un individuo cuya supervivencia dependió de los cuidados del grupo. Shanidar es uno
de los contextos en los que se ha documentado mayor número de individuos enterrados (un total de nueve) y está situada en un lugar elevado, .. m ; Y

¡ con buena visibilidad del entorno y una gran entrada (cerca de 25 m de altura). En sus inmediaciones, abundaban especies animales de clima
templado como las cabras salvajes, muflones (entre estas dos corresponden al 90% del registro del registro faunístico del yacimiento), ciervos co­
py.
r. y
%

munes, jabalíes, lobos y zorros, como atestiguan en la ilustración las pieles de los neandertales que acompañan ai difunto, orwo.n acedo J
4’
Y S'1 ¡í
l
m
Otros elementos documentados como adornos son las conchas
marinas, como las documentadas en dos yacimientos del sur de la
estas pinturas fueron hechas por los primeros humanos anatómi­
camente modernos que llegaron a la península ibérica. Pero si i-..
4,. . : ' y.

península ibérica, uno de los cuales se localiza a más de 60 km de


la costa actual. Estas fueron recogidas selectivamente en la costa,
estas dataciones son edades mínimas, es decir, que podrían ser
más antiguas, se podrían situar también antes de su llegada y por
alte . - ••
¿Y*
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-'-Y'
eligiendo las que tuviesen perforaciones naturales, y transportadas lo tanto, podrían haber sido realizadas por los neandertales. Si to­
hacia el interior. Algunas de estas conchas, además, estaban recu­ mamos con cautela esta última premisa, y analizamos la hipótesis
biertas con pigmentos naturales para ser posiblemente utilizadas de que fueran los humanos modernos los que pintaron estos mo­
como colgantes, mientras que otras pudieron haber servido como tivos, un hecho estaría claro, y es el indicio de un bagaje cultural Y F _

y simbólico que seguramente venía de una tradición anterior. ;


recipientes para contener los pigmentos. Incluso en el interior de
algunas de ellas se ha podido documentar una mezcla de diversos
componentes minerales que podrían indicar un uso cosmético, ya El tratamiento de los difuntos VK

que en otras culturas se realizan mezclas con esta finalidad. En Otro elemento relevante para aproximarnos al comportamiento
otros yacimientos neandertales también se han hallado pigmentos simbólico de los neandertales es el tratamiento de los muertos, ya
de tonos rojizos y amarillentos, así como lápices de manganeso de que el hecho deliberado de depositar intencionalmente los cadá­ ■
í \
color negro. Estos pigmentos localizados en el interior de las conchas veres tiene una clara implicación en términos de complejidad I

- Y*
podrían haber sido utilizados por los neandertales como pintura o simbólica y conceptual. Hoy en día no conocemos con certeza ~ - Ya
maquillaje y, por qué no, pudieron ser aplicados en su cuerpo como cuáles eran los tratamientos que los neandertales daban a sus di­ maá
arte corporal, ya sea para afirmar su identidad dentro del grupo, ya funtos, puesto que no existe un patrón funerario único. Con certeza, . J
sea para Ja realización de algunas ceremonias o simplemente como podemos afirmar que los primeros enterramientos propiamente v
"I
■ )

ornamento, entre otras muchas suposiciones. dichos ocurren en Eurasia y Oriente Próximo en torno a los 60 000 a YY
4 M
años. Se observan regiones, sin embargo, donde el número de en­
¿Arte parietal? terramientos es más elevado que en otras, como por ejemplo en
Los pigmentos naturales documentados en estas conchas son los la Europa occidental, especialmente en Francia, pero también en :.A
Y
mismos que se utilizaron para realizar el arte parietal, es decir, en el Próximo Oriente, Europa oriental y Asia occidental. m ¿.-Y
las pinturas de las paredes de cuevas y abrigos paleolíticos. Hasta Ahora bien, el número de restos humanos documentados es
el momento todas las evidencias de arte en cuevas son atribuidas muy inferior al que cabría esperar si, por ejemplo, hubieran ente­
a los humanos anatómicamente modernos, pero el uso y conoci­ rrado a todos sus difuntos. La mayoría de enterramientos que co­
miento de estos pigmentos por parte de los neandertales abre un nocemos provienen de cuevas, ya que también eran los lugares
nuevo interrogante sobre su utilización con anterioridad. Durante de residencia más habituales de los grupos neandertales. La posi­
mucho tiempo, estas representaciones artísticas se han clasificado ción de los cuerpos tiene una amplia variabilidad, aunque dominan
cronológicamente a partir de criterios estilísticos; es decir, hay las disposiciones laterales y flexionadas. No se documentan ente­
una evolución gradual de estilos, especialmente en la complejidad rramientos múltiples -es decir, varios cuerpos enterrados en un
tecnológica y gráfica representada. Así, en una primera fase cro­ mismo momento-, pero sí enterramientos de distintos individuos
nológica las representaciones tienden a ser de motivos geométricos, en un mismo lugar. Uno de los ejemplos es Shanidar (Irak), donde
como líneas, puntos o discos, seguidas por representaciones se­ en la misma cueva se enterraron sucesivamente diversos cuerpos
xuales, como vulvas, y representaciones toscas de animales que sin ajuar, o el de La Ferrassie (Francia), con diferentes individuos
evolucionan hasta unos dibujos mucho más detallistas y hasta de varias edades y con cierta organización del espacio. En este
con cierta perspectiva en una etapa más avanzada. yacimiento se halló el esqueleto de un feto de unos 7 meses ente­
Recientemente se han fechado varias representaciones que rrado en una fosa excavada en el subsuelo. Y es que los individuos
corresponderían al primer estilo en cuevas de la comisa cantábrica, infantiles y juveniles son los mejor documentados en el registro,
como en la Cueva de El Castillo. Uno de los resultados ha esta­ si bien no se puede precisar si realmente es así porque tuvieran
blecido una edad mínima de 40 000 años para algunas de las pin­
n tratamiento diferenciado o un sentimiento especial hacia ellos,
turas, dato que conduce a dos lecturas. Así, la fecha indicaría que
ien si o que icfleja es la alta mortalidad de este sector de la

!
40 ARQUEOLOGÍA & HISTORIA

► Sin duda una de las prácticas simbólicas más representativas de los neandertales son sus ENTERRAMIENTOS. En la actuta!.i ■ fu.r. ciocumen-
tado cerca de cuarenta casos de inhumaciones voluntarias (algunas de ellas dudosas), aunque repartidas en una veintena no yaclm.entof En
todos los casos, los enterramientos se produjeron en las cuevas que habitaban o frecuentaban, y no muy lejos de las entradas, que es el lugar
donde habitualmente se concentra la luz y tiene lugar la actividad cotidiana. No es raro que los restos inhumados correspondan a rnnos o bien
adultos de avanzada edad o con incapacidades o mutilaciones quizá porque se trataba de los que morian durante su estanca, y probablemente
muchos de los que perecían en accidentes de caza o desplazamientos fueran enterrados o abandonados en terrenos al a,re libre, aunque por el
momento no se ha documentado ningún resto en este tipo de contextos. Gracias a este tipo de prácticas se han recuperado los restos más com­
pletos de neandertales, si bien muchos de ellos solo se conservan parcialmente, y en repetidas ocasiones se ha documentado la acción necrófaga
de algunos carnívoros -normalmente hienas- sobre los huesos tras su deposición. La ilustración reconstruye idealmente una escena basada en
la inhumación de uno de los individuos hallados en la CUEVA DE SHANIDAR (Irak), conocido como Shanidar I, un hombre de unos 35 o 40 años
(ciertamente de edad bastante avanzada) con una especial singularidad debido a las FUERTES LESIONES que habría sufrido en vida. Pese a lo
incompleto del esqueleto postcraneal, el estudio paleoantropológico de los huesos concluye que este individuo no murió como resultado de
estas terribles lesiones, sino que convivió con serias secuelas durante algunos años. La parte izquierda de su rostro quedo aplastada tras un
violento golpe junto a la órbita externa que probablemente lo dejó tuerto y le deformó la cara, pero además puede que le afectara al cerebro y
provocara una cierta parálisis en su pierna. Además de ello, su brazo diestro también sufrió una doble fractura, y una de estas probablemente re­
sultó en amputación. Todo ello indicaría que se trataba de un individuo cuya supervivencia dependió de los cuidados del grupo. Shanidar es uno
de los contextos en los que se ha documentado mayor número de individuos enterrados (un total de nueve) y está situada en un lugar elevado,
con buena visibilidad del entorno y una gran entrada (cerca de 25 m de altura). En sus inmediaciones, abundaban especies animales de clima
templado como las cabras salvajes, muflones (entre estas dos corresponden al 903'odel registro del registro faunístico del yacimiento), ciervos co­
munes, jabalíes, lobos y zorros, como atestiguan en la ilustración las pieles de los neandertales que acompañan al difunto, o ramón acedo

Otros elementos documentados como adornos son las conchas estas pinturas fueron hechas por los primeros humanos anatómi­
marinas, como las documentadas en dos yacimientos del sur de la camente modernos que llegaron a la península ibérica. Pero si
península ibérica, uno de los cuales se localiza a más de 60 km de estas dataciones son edades mínimas, es decir, que podrían ser
la costa actual. Estas fueron recogidas selectivamente en la costa, más antiguas, se podrían situar también antes de su llegada y por
eligiendo las que tuviesen perforaciones naturales, y transportadas lo tanto, podrían haber sido realizadas por los neandertales. Si to­
hacia el interior. Algunas de estas conchas, además, estaban recu­ mamos con cautela esta última premisa, y analizamos la hipótesis
biertas con pigmentos naturales para ser posiblemente uülizadas de que fueran los humanos modernos los que pintaron estos mo­
como colgantes, mientras que otras pudieron haber servido como tivos, un hecho estaría claro, y es el indicio de un bagaje cultural
recipientes para contener los pigmentos. Incluso en el interior de y simbólico que seguramente venía de una tradición anterior.
algunas de ellas se ha podido documentar una mezcla de diversos
componentes minerales que podrían indicar un uso cosmético, ya El tratamiento de los difuntos
que en otras culturas se realizan mezclas con esta finalidad. En Otro elemento relevante para aproximarnos al comportamiento
otros yacimientos neandertales también se han hallado pigmentos simbólico de los neandertales es el tratamiento de los muertos, ya
de tonos rojizos y amarillentos, así como lápices de manganeso de que el hecho deliberado de depositar intencionalmente los cadá­
color negro. Estos pigmentos localizados en el interior de las conchas veres tiene una clara implicación en términos de complejidad
podrían haber sido utilizados por los neandertales como pintura o simbólica y conceptual. Hoy en día no conocemos con certeza
maquillaje y, por qué no, pudieron ser aplicados en su cuerpo como cuáles eran los tratamientos que los neandertales daban a sus di­
arte corporal, ya sea para afirmar su identidad dentro del grupo, ya funtos, puesto que no existe un patrón funerario único. Con certeza,
sea para la realización de algunas ceremonias o simplemente como podemos afirmar que los primeros enterramientos propiamente
ornamento, entre otras muchas suposiciones. dichos ocurren en Eurasia y Oriente Próximo en torno a los 60 000
años. Se observan regiones, sin embargo, donde el número de en­
¿Arte parietal? terramientos es más elevado que en otras, como por ejemplo en
Los pigmentos naturales documentados en estas conchas son los la Europa occidental, especialmente en Francia, pero también en
mismos que se utilizaron para realizar el arte parietal, es decir, en el Próximo Oriente, Europa oriental y Asia occidental.
las pinturas de las paredes de cuevas y abrigos paleolíticos. Hasta Ahora bien, el número de restos humanos documentados es
el momento todas las evidencias de arte en cuevas son atribuidas muy inferior al que cabría esperar si, por ejemplo, hubieran ente­
a los humanos anatómicamente modernos, pero el uso y conoci­ rrado a todos sus difuntos. La mayoría de enterramientos que co­
miento de estos pigmentos por parte de los neandertales abre un nocemos provienen de cuevas, ya que también eran los lugares
nuevo interrogante sobre su utilización con anterioridad. Durante de residencia más habituales de los grupos neandertales. La posi­
mucho tiempo, estas representaciones artísticas se han clasificado ción de los cuerpos tiene una amplia variabilidad, aunque dominan
cronológicamente a partir de criterios estilísticos; es decir, hay las disposiciones laterales y flexionadas. No se documentan ente­
una evolución gradual de estilos, especialmente en la complejidad rramientos múltiples -es decir, varios cuerpos enterrados en un
tecnológica y gráfica representada. Así, en una primera fase cro­ mismo momento-, pero sí enterramientos de distintos individuos
nológica las representaciones üenden a ser de motivos geométricos, en un mismo lugar. Uno de los ejemplos es Shanidar (Irak), donde
cón! o líneas, puntos o discos, seguidas por representaciones se­ en la misma cueva se enterraron sucesivamente diversos cuerpos
xuales, como vulvas, y representaciones toscas de animales que sin ajuar, o el de La Ferrassie (Francia), con diferentes individuos
evolucionan hasta unos dibujos mucho más detallistas y hasta de varias edades y con cieña organización del espacio. En este
con cierta perspectiva en una etapa más avanzada. yacimiento se halló el esqueleto de un feto de unos 7 meses ente­
Recientemente se han fechado varias representaciones que rrado en una fosa excavada en el subsuelo. Y es que los individuos
con­esponderían al primer estilo en cuevas de la comisa cantábrica, infantiles y juveniles son los mejor documentados en el registro,
como en la Cueva de El Castillo. Uno de los resultados ha esta­ si bien no se puede precisar si realmente es así porque tuvieran
biecido una edad mínima de 40 000 años para algunas de las pin­ un tratamiento diferenciado o un sentimiento especial hacia ellos,
turas dato que conduce a dos lecturas. Así, la fecha indicaría que ien si lo que icfleja es la alta mortalidad de este sector de la
42 ARQUEOLOGÍA & HISTORIA

población. Por otro lado, hay individuos seniles o con enferme­ Conclusiones
dades y traumatismos que fueron también depositados intencio­ Todos estos hallazgos y descubrimientos, junto con los datos
nalmente en cuevas. Es el caso del esqueleto de una persona senil genéticos de los últimos anos, lian cambiado radicalmente la vi­
de La Chapelle-aux-Saints (Francia), que tenía una osteoartritis sión que tenemos de los neandertales. Las representaciones ac­
generalizada, con parte de los dientes muy desgastados y otros tuales de los neandertales no difieren mucho de lo que podría
que ya había perdido en vida. El estado físico de este “anciano”, ser, por ejemplo, la imagen de un cazador-recolector o de un
con serias dificultades para caminar y comer, indicaría que sin el nativo americano, como los sioux o los apaches. Así, ya no nos
cuidado del grupo no habría podido sobrevivir. resulta chocante imaginarlos con adornos, colgantes, plumas o
Continuando con el tratamiento funerario, algunos restos hu­ hasta con el cuerpo pintado. Tampoco nos extraña imaginar su
manos muestran evidencias de prácticas caníbales que probable­ rostro expresando sentimientos, su estado de ánimo o preocu­
mente estarían relacionadas con fines nutricionales, aunque no pándose por sus muertos. Son retratos que denotan una cognición
puede descartarse que se tratara de una práctica simbólica. En estos propiamente humana por parte de los neandertales y un mundo
casos, los huesos humanos presentan marcas de carnicería propias simbólico emergente que se desarrolla de manera independiente
del proceso de desmembramiento del cadáver, así como marcas re­ a la llegada de los humanos anatómicamente modernos a Europa
sultado de extraer la carne o fracturas para obtener el tuétano o el hace 40 000 años. Por lo tanto, estos últimos no son los que
cerebro. Este procesamiento cárnico sigue el mismo patrón que se transmiten este comportamiento simbólico ni tampoco son los
utilizaba para procesar a los otros animales que consumían en su neandertales quienes imitan sus prácticas. Estas evidencias, junto
dieta habitual, como ciervos o caballos. Por este motivo, los inves- con la gran explosión de manifestaciones artísticas que se produjo
ügadores apuntan a un consumo de los cadáveres humanos en si­ en Europa hace 40 000 años con la llegada de los humanos ana­
tuaciones de carencia de alimentos, como en el caso de los yaci­ tómicamente modernos, serían el resultado de factores sociales
mientos de El Sidrón (España) o de Moula-Guercy (Francia). y quizá demográficos, y no de unos condicionantes propiamente
físicos o cambios cognitivos entre ambos.
Otras prácticas simbólicas
.
Sabemos también que los neandertales tenían un gran conocimiento
sobre la flora de su entorno, conocimiento que Ies permitía diferen­ BIBLIOGRAFÍA
ciar determinadas plantas por su valor nutricional y/o medicinal. Arsuaga, J. L. (2003): El collar del Neandertal. En busca de los
Así, en los análisis hechos en el cálculo dental de neandertales se primeros pensadores. Madrid: Nuevas Ediciones de Bolsillo.
han identificado diferentes plantas herbáceas, como la camomila y D'Errico, E; Henshilwood, C. Lawson, G.; Vanhaeren, M.;Tillier,
la milenrama. Estas plantas tienen un sabor amargo y un bajo poder A.M.; Soressi, M.; Bresson, F.; Maureille, B.; Nowell, A.; Lakarra,
nutritivo, pero en cambio tienen propiedades digestivas y antiinfla­ J.; Backwell, L.; Julien, M. (2003):"Archaeolog¡cal Evidence
matorias. Por este motivo, se cree que estas plantas podrían haber for the Emergence of Language, Symbolism, and Music-An
sido tomadas por los neandertales para aliviar o tratar determinados Alternative Multidisciplinary Perspective" Journal of World
trastornos. Esta suposición no resulta extraña, puesto que en el Prehistory, 17.1.
reino animal hay otros ejemplos de automedicación. ¿Quién no ha Mateos Cachorro, A.; Perote Alejandre, A. (coords.) (2012):
visto a un perro o a un gato comer alguna vez hierba? No lo hacen Visiones del ser humano. Del pasado al presente. Burgos:
para alimentarse, sino puramente como finalidad purgativa. Instituto Tomás Pascual Sanz, Madrid & CENIEH.
La música juega un papel importante en los comportamientos Pettitt, P. (2011): The Palaeolithic origins of human burial.
simbólicos de cualquier cultura, ya que acompaña rituales, danzas Abingdon: Routledge.
o festividades. Su carácter intangible y pasajero no deja rastro en Rosas, A. (2010): Los Neandertales. Madrid: Consejo Superior
el registro arqueológico, a excepción de los instrumentos musi­ de Investigaciones Científicas.
cales. Én los yacimientos neandertales no se ha encontrado ningún
E Bibliografía completa en www.arqueologiaehistoria.com
ohjeto que pueda ser interpretado como un instrumento. Esto no
implica que los neandertales no tengan capacidad para hacer ni
utilizar instrumentos musicales. Tampoco significa que no tuvieran Montserrat Sanz Borras es investigadora del Centro
música, ya que la música se puede hacer con el propio cuerpo hu­ da Arqueología (UNIARQ) - Faculdade de Letras de la
mano, ya sea palmoteando, con los propios sonidos producidos Universidad de Lisboa. Es licenciada en Historia y
por la voz, o con la percusión de objetos no modificados como doctora por la Universidad de Barcelona, y sus
piedras o palos de madera. Por otra parte, los instrumentos podrían principales líneas de investigación son la tafonomia,
haber sido fabricados con materiales perecederos, como vegetales la zooarqueología y las sociedades de cazadores-recolectores
prehistóricas. Actualmente realiza excavaciones arqueológicas en
I
o madera. En contextos neandertales ciertos huesos con perfora­
ciones se habían atribuido a instrumentos de viento, como flautas diferentes yacimientos paleolíticos de la península ibérica.

o silbatos. Pero los estudios tafonómicos han demostrado que las


Joan Daura Luján es doctor por la Universidad de
perforaciones son resultado de la actividad de los carnívoros y no
Barcelona e investigador en el Centro da Arqueología
de una manufactura antrópica. Así, la factura circular de estos (UNIARQ) - Faculdade de Letras de la Universidad de
agujeros, que se podrían interpretar como los de un instrumento Lisboa. Actualmente realiza excavaciones
de viento, vendría a ser en realidad el resultado de la perforación arqueológicas paleolíticas en distintos yacimientos de
de los huesos por parte de los dientes caninos de ciertos carnívoros. la península ibérica (España y Portugal). Su principal línea de
Hasta el momento, las primeras evidencias inequívocas de ins­ investigación se centra en el estudio de los grupos cazadores-
trumentos musicales corresponden al Paleolítico Superior, en recolectores del Paleolítico y en la descripción del contexto ecológico
torno los 35 000 años. en el que vivieron nuestros ancestros.

t?
Eudald Carbonell Roura - Universitat Rovira i Virgüi / IPHES / Fundación Atapuerca

El neandertaly el musteriense
en los yacimientos ibéricos
Los yacimientos arqueológicos son canteras de fósiles que nos sirven a los científicos que investigamos la
paleoecología humana para emitir y contrastar hipótesis sobre la evolución humana. Cada nueva excavación, cada
nuevo descubrimiento, nos ayuda a confirmar o revisar las hipótesis planteadas. Cualquiera de los depósitos
excavados e investigados, si se ha procedido con el método científico, aportan información que puede ser
complementaria a los grandes yacimientos y descubrimientos. Además, existen depósitos arqueológicos que no
tienen amplias secuencias pero que son singulares y nos aportan datos sobre fenómenos que no pueden ser
explicados por los depósitos principales. En los yacimientos es donde encontramos la materia prima para poder
conocer la historia de la humanidad. Sin yacimientos, no hay historia.
!

L
os depósitos geológicos se convierten en yacimientos cuando territorio peninsular de manera persistente y continuada. Después,
los equipos de invesügación desarrollamos un trabajo de -al menos esto es lo que indican todos los registros excavados-
excavación y localizamos registro arqueopaleontológico. La hada los 30 000 años, estas poblaciones fueron sustituidas por
península ibérica está repleta de este tipo de registros, la mayoría el Homo sapiens.
i aún por descubrir. Aquí solo hablaremos de los que se han investigado La península ibérica, es un cul-de-sac, es decir, un espacio con
o los que se están investigando y nos aportan información para la una sola entrada y salida terrestre en el norte, rodeada de agua en el
reconstrucción histórica. Estos yacimientos nutren de datos a las resto. Esto le da un valor añadido al que pueden tener otros territorios
problemáticas teóricas generales de la evolución humana. En este en los que vivieron esta especie de homínidos. Aunque la mayoría
artículo abordaremos el Homo neanderthalensis y su tecnocomplejo, pensamos que el paso de los neandertales de Europa a África por el
el musteriense, en el marco de estas problemáticas. estrecho de Gibraltar no es posible, este tema ha sido y sigue siendo
¡
Los yacimientos arqueológicos son acumulaciones de sedi­ motivo de discusión. Los yadmientos de Ghorham’s y Vanguard en
mentos que conservan fosilizados en su interior los comporta­ Gibraltar, así como el abrigo de Benzú en Ceuta, están en el centro
mientos humanos del pasado. De este modo, los yacimientos fo- de esta problemática. Es por eso que pensamos que, por su situación
silíferos nos facilitan la información necesaria para conocer una estratégica, nuestro país puede jugar en el futuro de las investigaciones
serie de ítems que nos sirven para estudiar y entender la forma sobre la evoludón y adaptadón de los neandertales un papel relevante,
que tuvieron los neandertales de adaptarse y desarrollar sus ad­ tanto si pasan el estrecho, como si no lo hacen.
quisiciones: su biología, su conducta, su cultura, la tecnología y Gran parte de lo que les ocurre a los Homo neandertalensis en
el medio natural en el que vivieron. Europa y el Próximo Oriente, pasa también en estas tierras. España
La península ibérica es un apéndice del subcontinente europeo. es un compendio en pequeño de lo que ocurre en el territorio ne-
Se trata de un lugar especial para la recuperación de información andertal euroasiático, y es por ello que para la comprensión del
histórica sobre el género Homo, singularmente para los primeros fenómeno Neandertal resulta imprescindible realizar una disección
i pobladores de Europa y también para el Homo neanderthalensis, analítica de las problemáticas sobre esta especie y asociarla a los
que vivió en Eurasia a finales del Pleistoceno Medio y durante depósitos arqueológicos.
buena parte del Pleistoceno Superior, entre los estadios isotópicos
7 al 3, es decir, entre los 240 000 a los 30 000 años;
Se han localizado numerosos yacimientos musterienses aso­
ciados a los neandertales, tanto en la periferia como en el interior
de España, y esto nos confirma la ubicuidad de estas poblaciones
que en sus más de 200 000 años de evolución ocuparon todo el
ARQUEOLOGÍA & HISTORIA 45

:
Nos interesa destacar los yacimientos que contienen una larga En la Península disponemos de amplias secuencias arqueoló­
secuencia estratigráfica, ya que nos permiten investigar la evolución gicas, que están representadas por yacimientos como: El Castillo
! (Cantabria), con 20 m de potencia sedimentaria y que contiene re­
. del clima y la cultura en un mismo contexto geográfico; es decir,
i yacimientos en que se puede investigar una larga escala temporal gistro arqueológico del Paleolítico Inferior, Medio y Superior, re­
de la evolución biológica y conductual de esta especie. Algunos de presentando unos 150 000 anos de evolución humana; L’Arbreda
estos pueden ser considerados secuencias tipo -quiere decir que se (Cataluña) con una potencia de cerca de 9 m y con presencia de
trata de registros que son referencia paleoecológica y cultural para Paleolítico Medio y Superior que comprenden cronológicamente
el estudio de esta especie-, y son importantes porque son suscepti­ entre los 100 000 y los 10 000 años, el Abric Romaní, también en
bles de compararse con otras secuencias, que en muchos casos sue­ Cataluña, con una potencia de más de 30 m de sedimentos y que
len ser parciales. Por su importancia, los citaremos en primer lugar. contiene fundamentalmente Paleolítico Medio, con un último nivel
Con lodos los registros podemos reconstruir el rompecabezas de la de Paleolítico Superior, y que comprende cronológicamente de los
vida y evolución de los neandertales en su entorno. 100 000 a los 35 000 años; Lezetxiki (País Vasco), con una potencia
No es nuestro propósito hacer un inventario de todos los yaci­ de 10 m, con Paleolítico Medio y Superior, Cova Negra (Comunidad
mientos musterienses de la Península. De todos los que se conocen, Valenciana), con 7 m de potencia estratigráfica perteneciente al
algunos están en posición secundaria, en superficie o no tienen Pleistoceno Superior y sedimentos con una cronología de 120 000
datos cronológicos. Los ítems científicos que hemos escogido para a 50 000 años; Bolomor, con 14 m de potencia estraligráfica co­
seleccionarlos son: que sean representativos de amplias secuencias rrespondiente al Pleistoceno Medio y Superior y también ubicada
estratigráficas, que puedan mostramos tecno-complejos transido- en la Comunidad Valenciana; La Sima de las Palomas, con una po­
nales relacionados con las poblaciones estudiadas o con los últimos tencia de 20 m y una cronología que abarca desde 120 000 a los
neandertales, o que se hayan desarrollado excavaciones en extensión 30 000 años, en Murcia; la Cueva Horá, con una importante potencia
con planteamientos de tipo etnográfico, considerando igualmente estratigráfica y presencia de niveles del Paleolítico Inferior, Medio
los tipos de impacto ocupacional diferencial que presentan, la pre­ y Superior, y finalmente la Cueva de la Carigüela, con una gran ‘
sencia de fósiles humanos, la información sobre el ADN, la tecno­ potencia sedimentaria y que comprende materiales paleolíticos de
logía lítica, la relación humanos-carnívoros, así como las conductas 150 000 a 30 000 años; los dos últimos situados en Andalucía.
humanas singulares (enterramientos, canibalismo, presencia de Todos ellos son registros en cueva o abrigo.
pruebas materiales relacionadas con conductas simbólicas), o la la­ En algunos yacimientos, además del musteriense final en
titud y altitud donde se encuentran los registros y el clima. tomo a unos 30 000 años, aparecen unas industrias denominadas
chatelperronienses y que en el argot denominamos de transición.
Yacimientos españoles y su registro Nos interesan los yacimientos con este tipo de industrias, dado
No todos los yacimientos contienen neandertales, pero todos los que se atribuyen a aculturaciones o contactos con el Homo sapiens.
que citamos sí cuentan con material faunístico y lítico. El primer Son representativos los de la Güelga (Asturias), Morín y el Pendo
registro está caracterizado por una serie de animales que se repiten en Cantabria, Labeko Koba (Pais Vasco) y Arbreda (Cataluña).
de forma más o menos generalizada: équidos, cérvidos, bóvidos En la mayoría de los casos, los neandertales están asociados al
y caprinos, presas todas ellas de los homínidos; mientras que el musteriense final, sin industrias de transición, como en la Cova
lítico está compuesto por herramientas de pequeño formato como: Gran de Santa Linya (Cataluña), el Bajondillo (Andalucía), Gor-
denticulados, raederas, cuchillos de dorso o puntas que se han ham’s y Vanguard en Gibraltar y otras muchas localizaciones.
confeccionado sobre distintos materiales, principalmente sílex, Para entender el comportamiento de los neandertales necesi­
cuarcita, pórfido, cuarzo, basalto y obsidiana, ya fueran obtenidos tamos información de todo tipo, y la espacial es especialmente
tallando de forma circular, centrípeta p con el método levallois, importante. Los registros arqueológicos excavados en extensión,
basado en la preparación de núcleos para la extracción de lascas es decir, muchos metros cuadrados intervenidos, nos permiten co­
predeterminadas. nocer cómo se comportaban las unidades nucleares neandertales
L'ARBREDA es una de las cavidades más importantes del paraje del Reclau, en Serinyá, y ha sido excavada prácticamente
sin interrupciones desde mediados de los 70 del pasado siglo. De su amplia secuencia estratigráfica, destacan especial­
mente por su riqueza material los niveles del musteriense típico, en los que el sílex es muy escaso, y la mayoría de los
útiles documentados han sido tallados en cuarzo, cuarcita o piedras locales. En los niveles inferiores del PALEOLÍTICO
MEDIO, que alcanzarían los 100 000 años, los restos materiales aparecen con una notable densidad. Los aportes mate­
riales son también muy ricos en fauna, en especial de osos de las cavernas, équidos y ciervos. Además de ello, el yaci­
miento también es clave para el periodo transicional (Paleolítico Medio-Paleolítico Superior), para el que cuenta con
secuencias caracterizadas por la pre­
sencia de lascas levallois, raederas y
denticulados sobre soporte de cuarzo
y cuarcita, junto con útiles chatelperro­
nienses fabricados en sílex. A la iz­
quierda, una muestra del material
musteriense de l'Arbreda (nivel J), rea­
lizado a partir de materia prima local.
En el centro, v¡$ta de la excavación en
2010, donde se aprecia la profunda es­
tratigrafía del yacimiento a través de
un antiguo sondeo en uno de sus már­
genes (niveles L y M). Derecha: detalle
de uno de los estratos más antiguos
(nivel M), con abundantes materiales in
SÍtU. O Nakcis Soun
V X
i.
El Pendo
Cueva Morín
c- \ A ..................
■ •

ARQUEOLOGÍA & HISTORIA 47


.............

La Güelga ■

MI
Istiíritj.

I •y: -
.
La Viña i) + !) •Covalejas
Ekain
i} Abrí Olha 2
oa
* en el espado doméstico. Disponer de información de la ubicación
ípV' El Sidrón
mv• Él Esquilleu El Castillo Axlor#

i
c°i'dni
ei a Cantábrica
Arrillor^
I*
Labeko Koda
Lezetxiki

Fuentes de
P ‘ r i n
6 os
de los hogares que jerarquizaban estos espacios es fundamental,
ve* i
convirtiéndose este tipo de estructuras en registros de referencia.
Excavaciones planteadas con hipótesis de tipo etnográfico, como
se ha hecho en el Abric Romaní, nos abren el campo de estudio
V-- Valdegoba^ San Cristóbal Cova de conductual. En este yadmiento, más de una decena de niveles han
< Q .jes Llenes Ermitons A s‘d° excavad°s en extensión. El registro recuperado, y sobre todo
a Cueva de la Ermita ,
Cova Gran.. i: su distribudón espacial, nos han permitido conocer cómo se orga-
: Cueva Millán(P Id [)¿ Mollet rW*r^~'í nizaba este espacio por los pobladores que lo ocupaban. Los ho-
Secuencia estratigráfíca de la Cueva de El Castillo sA :
(Puente Viesgo, Cantabria) deGabasá * Roca deis Bous Banyoles gares presentes en todos los niveles representan puntos esenciales
I Estret dé Tragó aOElToll de radialización de las actividades humanas, existiendo hogares
Teixoneres de diferente estructura y composición, posiblemente especializados
/ en funciones diversas, desde hogares centrales, a hogares de coc­
/ Abric RomanfAi - : 'M.
ción, transformación de productos e iluminación.
t
- . Cova del Gegant#^ Canyars Del mismo modo, yacimientos de la Comunidad Valenciana
17 como el de Bolomor-con industrias musterienses antiguas de fi­
o- nales del Pleistoceno Medio, así como los hogares más antiguos
y Cova del Rinoceront
; %
í.. descubiertos en la Península- o el abrigo del Salt -por la increíble
conservación de sus estructuras de combustión-, son junto a la
eT i c o o
Cueva del Ángel (Andalucía) -que cuenta con un hogar producto
de ocupaciones redundantes-, lugares imprescindibles para co­
h ' nocer la pirotecnia y organización social de estos homínidos.
Toros de Cantavieja
Los yacimientos especializados en distintos tipos de ocupación
también son de gran relevancia. Los campamentos centrales nos
informan de manera estructural acerca de cómo se comportan
TossaJ de la Font
. ^ estas comunidades en la producción y reproducción de su vida, o
Gruta de Oliveira respecto a yacimientos especializados en una labor específica,
I
A- /
A campamentos complementarios, lugares de caza ovivacs en los
—■—A que no se efectúan estancias muy largas.
i j ¿)Fuqnté de San Luis ^
.pColumbei Otras singularidades son los yacimientos que contienen fósiles
\Cova^Negra' o humanos de la especie neandertal. La acumulación de registro
Salemas
.
v

A j

Bolomor ^

Cova Foradá
esquelético nos permite conocer la anatomía de estos pobladores
y poder establecer su variabilidad. Del conocimiento de este tipo
de rasgos no da información muy valiosa para la comparación
AÍ^Beneito, esquelética entre especies a través de estudios antropométricos.
Frgueira Brava ¡ rT Aquí debemos destacar los descubrimientos de restos de nean-
Cueva del Niño() El Salt ^Abric del Pastor
m t-y. va., ■ :■

dertales en el siglo XIX. El famoso cráneo de Gibraltar, encontrado
en 1848 en la cantera de Forbes, fue el segundo descubrimiento de
y «
;>■

. Y. r esta especie, aunque fuera fortuito como lo fue el descubrimiento


V' á • Cueva Antón;
s i en 1887 de la mandíbula de Banyoles en la cantera de Mata, en las
Vio GuadaJqü/vir

Cueva Negra
mp orillas del lago que lleva su nombre. En el siglo XX-XXI, los des­
cubrimientos son más numerosos: las cuevas de Lezeüdki, Axlory

• \ - X >; , ..... A® ■
/ <
i^ÉtSíma de las Palomas Cueva de los Anillos (País Vasco); El Castillo y Cueva de El Sidrón
(Asturias) -cabe destacar que este último es el yacimiento de la Pe­
Cueva del Ángel Cangüela^
*
A° >* t^Cueva de los Aviones nínsula con el mayor números de restos óseos de neandertales en­
^)e . ÍSP i ’

contrados-; los Moros de Gabasa (Aragón); Mollet y Cova del Ge-
Cueva Horá
nró gant (Cataluña); Valdegoba (Castilla y León); Los Casares y el
complejo de yacimientos de Pinilla del Valle (Comunidad de Ma­
S \s -Á7
drid); Tossal de la Font -probablemente, los restos más antiguos de
Boquete de Zafarraya ^ cordillera Penibetica esta especie encontrados en la Península-; Cova Foradá, Cova

w
■ : vj'.:.. ¿r ' -A : Negra y el Salt en la Comunidad Valenciana; la Sima de las Palomas
8 Regiones climáticas Bajondillo® Nerja (Murcia); las cuevas de Zafarraya y la Carigüela (Andalucía); y
8 i
o
.y
■c Dewil’s Tower en Gibraltar.
s Termomediterránea Forbes's Quarry Yacimientos Disponer de yacimientos con fósiles humanos bien preservados
i M Mesomediterránea nos permite, además, obtener ADN de estos, y así poder estudiar
Devil’s Tower
sf -án ^ Restos fósiles neandertales
03
8*
1 Gorham's Cave el origen de la especie y sus características genómicas y fenotípicas.
m a i* ele Albo)
aj
&
Supramediterránea Vanguard (P Restos fósiles de atribución dudosa
w Ello nos ayuda a comprender su origen, a al vez que nos sirve para
cu
Q Eurosiberiana > ★ Con mayor potencia estratigráfíca poder encontrar relaciones biológicas con nuestra especie, el Homo
© : Oromediterránea /
0 sapiens. En este sentido debemos destacar la Cueva de El Sidrón,
50 100 150 200 km b Con industrias musterienses
cuyo material antropológico además de permitir conocer la anato-
0 Con industria chatelperroniense o de transición
Con pinturas que han sido datadas en fechas
Neandertales en la península ibérica A-'"" — transicionales; de atribución dudosa________

HiMpl
◄y En la Cantera de Forbes, FORBES'QÜAfc’v' ¡brallar), fue hallado
de forma casual uno de los primeros fósiles .Neandertales, en fecha
tan temprana como 1848. Aparte del propio cráneo; poco más se
sabe del hallazgo. Sin embargo, en el mismo macizo cárstico del
Peñón se abren varias cuevas y fisuras entre las que se han docu­
mentado otros yacimientos importantísimos para el estudio del
Homoneanderthalensis, como Vanguard, Gorham's Cave o Devil's
Tower. En este último se hallaron en 1926 otros RESTOS FÓSILES
NEANDERTALES, en este caso de un niño de entre tres y cinco
años de edad, o vvwwdiacw>.,ons / aquia/jononuacm/cc by-sa 3.0

Interesan también los registros que contienen información más


allá de las actividades relacionadas con la supervivencia de la es­
pecie. Nos referimos a comportamientos simbólicos, representados
por el uso de colores y el arte; comportamientos que demuestran
una complejidad social que antes solo se le atribuía a nuestra especie.
Los yacimientos más destacados en dicho sentido son el de Lezet-
xiki, El Castillo y Altamira, en el norte peninsular, Neija (Andalucía)
y el complejo de cuevas de Gibraltar, en el sur. En Nerja se ha
planteado la posibilidad de que algunas pinturas parietales no fueran
realizadas por Homo sapiens, mientras que en Gibraltar las marcas
de corte en restos esqueléticos de aves permiten saber cómo se uti­
lizaba el plumaje de las mismas para engalanarse al igual que
lo han hecho poblaciones de nuestra especie
en el Pleistoceno final y el Holoceno.
También nos aportan mucha in-
v formación los yacimientos ubica-
1
■r\ dos en diferentes medios y latítu-
v- u

V-j des, así como en diferentes


alturas y relieves. Nos referimos
a medios de montaña como Roca
deis Bous o Estret de Tragó (Cata­
luña); o de llanura, lagos o proximidad
mía de estas poblaciones, ha senado para MM al mar, como Bolomor, Cova del Gegant, Nerja, Gorham’s, Van­
la confección del genoma de los neander- * .s guard, etc. Estas distintas ubicaciones nos permiten conocer como
tales junto a otros yacimientos europeos. se aprovecha el medio por parte de estos homínidos, y de esta ma­
Desgraciadamente, no existen muchos ya­ nera poder conocer su capacidad de adaptación a distintos entornos.
cimientos con restos de neandertal bien conser­ En tal sentido, la Cueva El Esquilleu (Cantabria), la de Ermitons y
vados que permitan desarrollar este tipo de estudios. la Cova de les Llenes (Cataluña) son casos muy útiles para entender
Otras localizaciones presentan cambios técnicos en distintos las adaptaciones de los neandertales en ambientes montanos.
momentos de su ocupación, lo que permite establecer analogía Finalmente, otros yacimientos nos permiten poder seguir el
con yacimientos con técnicas parecidas, de manera que se pueden cambio climático durante los últimos estadios isotópicos desde
establecer hipótesis sobre la existencia de diferentes complejos hace decenas de miles de años, lo que nos permite analizar cómo
técnicos y culturas en distintos territorios, permitiendo así analizar influyen estas alteraciones en los cambios ecológicos y cómo estos
la variabilidad de comportamientos en los clanes. pueden influir en la forma que tienen los homínidos de adaptarse.
La dinámica de competencia que se establece entre carní­ En este sentido, cuevas como el Castillo, Lezetxiki, El Pendo, Ar-
voros y humanos es algo que nos interesa para poder entender breda, Romaní, Las Palomas, Cueva Horá, Carigüela y Bajondillo,
cómo se desarrollan la competitividad entre distintas especies entre otras, son paradigmáticas y permiten conocer la evolución
en el territorio, y así se puede comprobar en yacimientos como del comportamiento de la especie y los diferentes periodos climá­
el Toll y Teixoneres (Cataluña). ticos por los que atraviesa esta en un mismo lugar de ocupación.
Otra de las perspectivas de estudio son los yacimientos que Los neandertales están adaptados al frío, y sin embargo vivieron
presentan singularidades. Así, por ejemplo, destaca el reconoci­ muchos periodos con clima templado, según hemos podido con­
miento de posibles comportamientos de tipo funerario en el com­ trastar en los estudios polínicos de estos registros.
plejo de la Pinilla del Valle o Cova Foradá. Pero también nos re­
ferimos a conductas como el canibalismo. El disponer de Conclusiones generales
yacimientos donde se contemplan estos eventos nos permite poder El progreso metodológico en la excavación arqueológica, así
avanzar interpretaciones sobre el comportamiento humano de es­ como los estudios ecosociales, genéticos, geológicos, medioam­
pecies humanas distintas a la nuestra. Esto ocurre en los yaci­ bientales y las dataciones, han permitido activar los yacimientos
mientos de Zafarraya (Andalucía), donde se ha documentado esta no solamente como emisores de registro fósil sino también como
práctica gracias a la identificación de las marcas de corte en restos emisores de información sistémica que permite la inferencia de
esqueléticos; algunos de ellos modificados térmicamente. El Si- conclusiones de tipo ecológico y social.
drón también presenta restos esqueléticos con impactos de herra­ ¿Cuándo emeigen los neandertales en la Península? Sabemos
mientas que nos indican la práctica del canibalismo sobre un que la especie precedente son los Homo heildebergensis, pero los
grupo de neandertales. rasgos de la nueva especie Homo neanderthalensis, aparecen solo a
;
ARQUEOLOGIA & HISTORIA 49

partir de los 240 000 años, probablemente en el estadio isotópico 7, de la información empírica de la que disponemos, sabemos que los
aunque tienen continuidad con la especie precedente. Esta especie últimos neandertales de la Península tenían comportamientos do­
ha sido siempre asociada al denominado complejo musteriense, pero mésticos parecidos o análogos a los de Homo sapiens.
sin embargo contamos con algunas industrias líricas de tipo muste­ La variabilidad de las industrias líricas continúa sin ser ex­
riense que son anteriores en unos 100 000 años, como ocurre en le plicada, pero es más probable que sea estructural más que fun­
nivel 10 del yacimiento de la Gran Dolina en Atapuerca (Burgos). cional. Esto quiere decir que representan conductas técnicas que
A partir del estadio isotópico 6 (hace 180 000 años) podemos tienen los distintos clanes para adaptase al territorio, de manera
hablar de la emergencia de los caracteres anatómicos que darán que estos comportamientos al repetirse, acaban siendo manifes­
lugar a los neandertales denominados clásicos. Los caracteres taciones culturales. En nuestro territorio hemos encontrado toda
morfológicos que los definen son los mismos, de manera que la variabilidad de este tipo de industrias y en nuestra opinión
entre los estadios isotópicos del 5 al 3 (entre 120 000 a los 35 000) muchas de estas industrias son tradiciones culturales más que
podemos fijar la fecha para definir la homogeneidad anatómica adaptaciones funcionales, aunque estas también incorporen in­
de esta especie. Nos faltan datos genéticos para poder comprobar formación práctica por las necesidades del uso.
esta hipótesis, y probablemente los análisis de este tipo que se Sobre los tipos de ocupación que se ponen de manifiesto por
están llevando a cabo con los restos esqueléticos de la Sima de esta especie en la Península, disponemos de datos que explican
los Huesos de Atapuerca, nos abran el camino. las maneras que tienen los neandertales de ocupar el territorio,
Las problemáticas que pueden ser solucionadas por los yaci­ desde campamentos base hasta campamentos complementarios,
mientos de la península ibérica son de diversa índole. La de los lugares de caza u ocupaciones de tipo esporádico dentro del ciclo
últimos neandertales es una de ellas. Por ahora, solo parece factible de ocupación estructural del territorio. Existen yacimientos que
que los últimos neandertales hayan sobrevivido en el refugio de contemplan una gran variabilidad ocupacional diacrónica, mientras
Gibraltar y que hayan desparecido en el resto de la Península, que otros son más de tipo redundante.
pero hace falta retomar estos temas para poder tener más datos Así, en la península ibérica tenemos toda una panoplia de ya­
que ensamblen en los que conocemos de esta población en el cimientos en los que se pueden contrastar las grandes problemá­
conjunto europeo. ticas que se plantean en el estudio del Homo neanderthalensis.
Lo mismo ocurre con las industrias de transición, es decir, los Desde la aparición de los primeros musterienses a los últimos de
yacimientos que presentan industria chatelperroniense. Se trata de la especie en Gibraltar, a su comportamiento doméstico o simbó­
un registro caracterizado por una punta con un retoque abrupto y lico y toda la variabilidad de la tecnología de que disponían, así
convexo en uno de sus lados y que tiene una morfología caracte­ como las diferentes formas de ocupar el espacio. Cobran especial
rística de las industrias del Paleolítico Superior. La discusión his­ importancia los registros que permiten realizar estudios de ADN.
tórica sobre esta problemática es si los neandertales fueron influidos Con toda la información que aportan estos yacimientos, podemos
o aculturados por Homo sapiens para desarrollar esta tecnología o inferir el comportamiento de esta especie extinta. La principal
fue una progresión propia de estos sin ningún tipo de aculturación. conclusión es que ahora sabemos que los neandertales de la pe­
Este tipo de industrias están relacionadas con el tema de los últimos nínsula ibérica y en general en Eurasia teman conductas complejas
neandertales, y observamos que la tecnología también forma parte que los acercan a los comportamientos del Homo sapiens llegado
de esta problemática sobre la desaparición de esta especie, en mu­ de África a Europa hace unos 45 000 años.
chos yacimientos las ocupaciones con industrias musterienses aca­
ban de forma abrupta y aparecen los denominados complejos au-
riñacienses, característicos del Homo sapiens.
BIBLIOGRAFÍA
Carbonell, E; Rodríguex, X.P. (2002): Homínidos. Las primeres
Los comportamientos simbólicos son de diversa índole, y pa­ ocupaciones de los continentes. Barcelona: Ariel.
rece que los posibles enterramientos son propios de esta especie, Garralda, M. D. (2004-2005):"Los Neandertales de la Península
independientemente de los Homo sapiens. Sin embargo, el uso Ibérica" Munibe, 57, pp. 289-314.
de colgantes y otros abalorios siempre se relacionan con la acul­ Rosas, A. (2010): Los Neandertales. Madrid: CSIC.
turación sapiens. No disponemos, por el momento, de pruebas Sala Ramos, R. (ed.) (2015): Los cazadores del Pleistoceno y el
suficientes para inclinamos definitivamente por esta hipótesis, Holoceno en Iberia y el Estrecho de Gibraltar. Burgos:
* aunque los estudios genéticos indican que hubo hibridación entre Fundación Atapuerca-Universidad de Burgos.
neandertales e individuos anatómicamente modernos, primero en
el Próximo Oriente hace unos 100 000 años, y después parece z Bibliografía completa en www.arqueologiaehistoria.com
que se intensifica en tomo a los 45 000 años. Este proceso está
comprobado por la presencia en nuestro genoma de un 1% a un
Eudald Carbonell I Roura es catedrático de
3% de genes neandertales en las poblaciones euroasiáticas.
Prehistoria de la Universitat Rovira i Virgili,
Otra de las cuestiones que se ponen de relieve gracias al estudio
vicepresidente ejecutivo de la Fundación Atapuerca.
de los registros es la necesidad de disponer de excavaciones en ex­ Se licenció en la UAB y se doctoró en Geología del
tensión en las que podamos observar de manera integral la ocupación Cuaternario en la Universidad Pierre et Marie Curie-
del espacio. El estudio del espacio doméstico nos explica las conductas París VI y en Geografía e Historia en la Universitat de Barcelona. Sus
más habituales que desarrollaban estas poblaciones, y sin esta infor­ campos de investigación incluyen fundamentalmente los sistemas
mación se hace muy difícil tener datos objetivos y bien documentados técnicos en la Prehistoria antigua, el comportamiento social en la
sobre sus comportamientos. Desgraciadamente, no contamos en la evolución humana, y la socialización del conocimiento. Es autor de
Península con muchas excavaciones realizadas con estos objetivos, numerosos artículos y monografías científicas y de divulgación, y
lo que impide en muchos casos tener pruebas redundantes que nos desde 1991 es uno de los codirectores del equipo de investigación
ayuden a comprender la complejidad doméstica. No obstante, a partir multidisciplinar de la sierra de Atapuerca.
f

Joan Daura Lujan y Montserrat Sauz Borras - UNIARQ / Universidade de Lisboa

La "extinción"
de los neandertales
En la película titulada Ao, el último neandertal (2010) los
protagonistas son un neandertal, Ao, y una mujer de Homo
sapiens, Aki, que como fruto del amor entre dos especies
distintas engendran a Nea. Esta relación ocurre en el sur de la
península ibérica, uno de los escenarios clave cuando nos
enfrentamos a un tema que a día de hoy sigue siendo uno de
los principales misterios de la evolución humana: la
desaparición de los neandertales.

í er o no ser, esa es la cuestión”, decía la célebre frase lo mismo parece ocurrir a la inversa, especies consideradas di­
i
del dramaturgo inglés William Shakespeare, una ferentes han demostrado ser una sola. En este sentido, en los
I frase que quizá constituya una de las máximas no
latinas más utilizadas en el vox populi de nuestra sociedad; y
últimos años la genética ha irrumpido con fuerza en la clasifi­
cación de las especies, por ejemplo, el reino de los fungí, que
es que aún hoy en día la seguimos planteando, aunque con me­ engloba los mohos, las setas y las levaduras, y se encuentra
nos dudas, en el momento en que tratamos de descifrar las más próximo al de los animales que al de las plantas, en con­
claves de la evolución humana. Cuando nos enfrentamos a una tradicción a lo que la sistemática había propuesto.
cuestión tan interesante y trascendental como la de la “extin­ Sin embargo, los estudios sobre evolución humana y en
ción” de nuestros parientes más próximos, los neandertales, lo general la paleoantropología están muy influenciados por este
primero que nos debemos plantear es que, evidentemente, para debate centrado en la sistemática tradicional y en intentar
que estos se extinguieran, deberían haber existido y ser una es­ trazar una línea roja que separe un conjunto de huesos fósiles
pecie diferente y separada a los humanos que vivimos hoy en de otro conjunto para así diferenciar especies en base a criterios
día; es decir, Homo sapiens. Por eso, en primer lugar, es con­ osteológicos o métricos. Tenemos buenos ejemplos de ello en
veniente abordar esta cuestión. el continente africano, donde los paleoantropólogos han llevado
a cabo numerosos debates para intentar etiquetar y diferenciar,
Huesos y genes tanto cronológicamente como geográficamente, los restos de
Definir que el neandertal es una especie puede parecer a priori fósiles humanos anteriores al 1 Ma (millón de años). Así, se
una tarea fácil, al menos si lo hacemos acercándonos a cualquier han identificado más de ocho especies o subespecies dentro
diccionario, manual o tratado de biología. En este tipo de obras, del género Australopitecus.
a menudo encontraremos que una especie no es nada más que El estudio de los neandertales obviamente ha estado también
aquella comunidad de organismos que tiene capacidad de re­ influenciado por la sistemática y la necesidad de agrupar los
producirse entre sí con una descendencia fértil. Sin embargo, restos humanos en una serie de “cajones” que nos permitan
la naturaleza es más compleja de lo que la descripción semántica comparar y establecer diferencias entre distintas poblaciones.
nos podría sugerir. Hoy en día, los biólogos tienen dificultades Durante la década de los años 1980 existió un importante debate
en algunos casos en diferenciar si dos supuestas especies vivas en el seno de la comunidad científica entre dos posturas en­
se encuentran biológicamente separadas lo suficiente para tener, frentadas: por un lado, algunos consideraban a los neandertales
o no, descendencia fértil. Esto ha puesto en duda algunas de como Homo neanderthalensis, poniendo énfasis en su clasifi­
las clasificaciones utilizadas de manera más habitual por la sis­ cación como especie separada de Homo sapiens, mientras que
temática clásica y también aquel viejo esquema de la taxonomía otros tendían a considerar que los neandertales no se hallaban
ideado por Cari von Linné a finales del siglo XVIII, cada vez tan lejos de nosotros, y que por lo tanto los consideraban como
más difícil de sustentar, ya que se basa exclusivamente en ca­ una subespecie, utilizando la forma de Homo sapiens nean­
racteres de semejanzas y diferencias. Distintos estudios reali­ derthalensis para estos y doblemente “sabia” para nosotros
zados, por ejemplo, sobre invertebrados, demuestran que lo (Homo sapiens sapiens). Este debate fue relativamente intenso,
que se clasificó como una sola especie, puede albergar varias; pero también fue perdiendo cada vez más interés, ya que era
ARQUEOLOGÍA & HISTORIA 51

◄ Desde que la evidencia arqueológica estableciera la llegada del Homo sapiens a Europa hace unos 45 000 años, se ha hablado mucho de su res­
ponsabilidad en relación a las innovaciones tecnológicas y simbólicas. La introducción de nuevas formas y técnicas de talla en la industria litica,
la proliferación de materiales alternativos para la fabricación de herramientas, la aparición del arte y la extinción del neandertal en esta época,
parecían encajar perfectamente en este cuadro. Sin embargo, la evidencia tras décadas de trabajo de investigación es mucho más compleja, y
ha terminado por subrayar la asociación de algunas de estas innovaciones con el neandertal, ya fuera por aculturación o motuproprio. Una de
las dudas en tal sentido concernía al CHATELPERRONIENSE, que podía entenderse bien como una fase final del musteriense o bien una primera
manifestación del Paleolítico Superior, si bien las ¡ncertidumbres quedaron despejadas tras la aparición del esqueleto neandertal de SAINT-
CÉSAIRE (Charente-Maritime, Francia) en niveles claramente chatelperronienses fechados en torno al 36 000. >b.va-,oe«v¡cr*h

muy difícil establecer osteológicamente si realmente se trataba trucción de las sociedades cazadoras-recolectoras, como fueron
de dos especies distintas. Además, la hipótesis de la separación las de los neandertales, no resulta tarea fácil.
y división entre Homo sapiens y Homo neanderthalensis fue Se buscaron así respuestas de todo tipo. Hay quien argumentó
adquiriendo cada vez más partidarios en los círculos de debate, que dado que “la extinción” se produjo durante un momento de
consolidándose de facto como la hipótesis más aceptable, y los máximo frío, lo que conocemos como el Evento de Heinrich 4
términos Homo sapiens y Homo neanderthalensis se convir­ [N. del E.: que se habría producido en tomo a los 37 000-34 000
tieron así en una realidad. Esta teoría se consolidó finalmente años antes del presentel, las causas fueron de tipo ecológico o
con los primeros estudios de genética moderna, especialmente climático. Por ejemplo, una de las posturas defendió que los ne­
a partir de la secuenciación por primera vez del ADN mitocon- andertales estaban adaptados a vivir en lugares abiertos y que
drial de neandertal a finales de 1997; un hito científico que estos fueron desplazados por los humanos modernos, quedando
puso la balanza a favor de la diferenciación entre especies. los neandertales reducidos a lugares marginales, zonas de bosques
Tanto es así que desde entonces el debate ya no se centró y áreas menos productivas. Hay también quien defendió cues­
en esta cuestión, sino que, dando por aceptado el argumento tiones de tipo fisiológico, sosteniendo que la capacidad repro­
anterior, se concentró en intentar responder a las preguntas de ductiva de los neandertales fue inferior a la de los humanos mo­
por qué y cómo los neandertales se habían extinguido. Algunas dernos, lo que seguramente pudo provocar que estos últimos
investigaciones intentaron volver a relanzar el debate. Así, en hubieran barrido -a través de una especie de “ola migratoria”- a
1999, el descubrimiento del esqueleto de un niño en el yaci­
miento del Abrigo do Lagar Velho (Lapedo, Portugal) volvió a
poner sobre la palestra la posibilidad del cruce entre neandertales
y humanos modernos. Sin embargo, la creciente importancia
del argumento genético frente al arqueológico y paleoantropo-
lógico, y el hecho de que pocos años antes se hubiera planteado
la teoría de la Eva africana (1987) (N. del E.: la también cono­
cida como “hipótesis de Out of Africa”, que sostenía que el ori­
gen del humano moderno había que buscarlo en aquel conti­
nente, de donde migraría posteriormente a otros lugares del
mundo, contrastando con otras teorías que defendían un origen .
multirregional a partir de las poblaciones de Homo erectus y
un flujo genético más o menos constante fruto de la interacción i
de los distintos grupos], eran argumentos de demasiado peso
como para contradecir la hipótesis de la extinción.
Por este motivo, a partir de la década de los años .1990, uno
de los principales focos de atención para esclarecer las causas de
la “extinción de los neandertales” se centró en explicar cómo y
por qué produjo esta supuesta “extinción”. Distintas son las hi- j
pótesis que intentaron argumentar las causas, algunas con más y
otras con menos fortuna. Las aproximaciones a esta cuestión-y
sin intentar buscar un enfoque postprocesualista, del que los ar­
queólogos intentamos huir- se produjeron desde cada una de las
parcelas del conocimiento que influenciaron a sus investigadores,
ya fuesen biólogos, genetistas o arqueólogos; y es que la recons-
> La VÍA GENÉTICA ha resultado fundamental para la comprensión
de la ¡nteractuación entre Homo sapiens y Homo neanderthalensis, i
una vez probada la pervivencia de genes neandertales en la po­
blación euroasiática actual, constatando asi la existencia de cruce
genético entre las especies. Las condiciones de esterilidad nece- >
sarias para evitar contaminaciones de ADN moderno mejoran no­
tablemente cuando se comienza desde el propio yacimiento una *
vez identificado el hallazgo de restos óseos neandertales. En la
imagen, vemos una muestra de este protocolo de anticontamina- /
ción por primera vez ¡mplementado en la CUEVA DE EL SIDRÓN
(Asturias), donde los arqueólogos extraen muestras destinadas a
su análisis paleogenético en CONDICIONES DE ESTERILIDAD.
Una vez recuperadas, las muestras se congelan antes de ser en­
viadas al laboratorio. 1 c*r.if$ laiuíja-fo\

: C*.
52 ARQUEOLOGÍA & HISTORIA

▼ Vista desde el mar de la COVA DEL GEGANT (Sitges), yacimiento donde vivieron los neandertales en la península ibérica y en el que han
sido hallados varios restos fósiles de esta especie. • j v m.

los neandertales. Esta hipótesis implicaría que los neandertales Sin embargo, la genética ha evolucionado muchísimo con
durante un largo periodo de tiempo tuvieron una baja densidad respecto a esos primeros estudios, especialmente a partir de los
poblacional. Otros defendieron hipótesis de tipo inmunológico, trabajos más recientes centrados en el ADN nuclear, que a di­
y planteaban que el Homo sapiens pudo tener un aparato inmu­ ferencia del mitocondrial combina tanto la herencia genética
nológico mucho más desarrollado que el de los neandertales, de la línea materna como la paterna. En el año 2010 se publicó
quienes se habrían extinguido, por ejemplo, por contagios de en­ por primera vez un borrador del genoma del neandertal, con
fermedades o bacterias. También hubo quien planteara que esta prácticamente el 70% del genoma. En estos estudios se llegó a
“extinción” se pudo haber producido por cuestiones relacionadas la conclusión de que hay un porcentaje del ADN de las pobla­
con el lenguaje, argumentando que los neandertales podrían haber ciones europeas y asiáticas actuales con genes procedentes de
tenido un lenguaje menos desarrollado que los humanos moder­ los neandertales, mientras que estas trazas no existen entre las
: nos, hecho que conllevaría a una menor capacidad para establecer poblaciones africanas subsaharianas. Ello nos está indicando
redes de relaciones sociales. Hay también quien se fijó en la que o bien las poblaciones ancestrales no africanas están más
competencia de tipo cultural, planteando que los humanos ana­ próximas a los neandertales, o bien existió mezcla entre las po­
tómicamente modernos eran técnicamente superiores, ya que blaciones neandertales y las de humanos modernos. En este
eran conocedores de la talla laminar -un tipo de técnica para la caso, se plantea que probablemente, si fuese por mezcla, esta
fabricación de herramientas mucho más productiva, que aprove­ podría haberse producido en la zona del Próximo Oriente, hecho
chaba más la materia prima y permitía fabricar sopones más li­ que explicaría por qué los humanos actuales de Nueva Guinea,
geros-, mientras que los neandertales no hacían este tipo de tra­ un lugar donde los neandertales nunca vivieron, tienen genes
bajo de la piedra. neandertales. A su vez, esto nos estaría indicando que en Europa
Una segunda cuestión que también se debatía es acerca de existió siempre un flujo genético entre neandertales y humanos
cómo se produjo esta posible extinción. Había quien planteaba modernos y, si es que existió este flujo genético, evidentemente
la existencia de una continuidad regional y por lo tanto la exis­ hubo también un flujo cultural entre las distintas poblaciones.
tencia de un flujo genético entre poblaciones arcaicas, origi­ Tanto es así que los últimos estudios genéticos (2016) nos in­
nándose los humanos modernos de manera paralela en distintas dican que el flujo de genes también se produjo a la inversa, y
regiones. También se planteó que el origen humano moderno que no solo los neandertales dejaron su huella en los humanos
se encontraba en África, que éramos dos especies diferentes y modernos, sino que las poblaciones ancestrales asiáticas de al­
* que los humanos modernos migramos desde el continente afri­ rededor -100 000 poseen genes de humanos modernos ante­
\ cano. Finalmente, una tercera vía propuso que la desaparición riores a su gran salida de África.
se produjo tanto por sustitución como por cruces. Por lo tanto, si humanos modernos y neandertales se cruza­
El registro arqueológico nos cuenta que los humanos mo­ ron, en realidad no podemos decir que se tratara de dos especies
dernos tenemos nuestro origen en el continente africano hace distintas, pero además tampoco podemos decir que los nean­
aproximadamente unos 200 000-150 000 años. Yacimientos dertales desaparecieran como especie, puesto que pervivirían la
como Herto u Orno en Etiopía son ejemplos de ello. En el Pró­ en nuestra. Quizá, más allá de intentar trazar líneas rojas con la
ximo Oriente, los humanos modernos habrían llegado en el pe­ genética moderna y procurar distinguir “especies” y “flujos”, lo
riodo comprendido entre los -120 000 y los -80 000, y algunos que simplemente ocurrió con los neandertales es que su mundo,
yacimientos como Skhul o Qafzeh son ejemplos de que huma­ su cultura, sus tradiciones y su organización como sociedad de
nos modernos y neandertales vivieron en esta zona. Fue también la Europa de hace -40 000 años desapareció y se fundió con
en este momento cuando los humanos modernos se expandieron una nueva forma de organizarse que representaba la llegada de
por el mundo, llegando a Australia alrededor de -60 000, y a nuevas poblaciones procedentes de África y mucho más nume­
Europa y Asia Central en torno a los -45 000. Esta expansión rosas, al igual que acontece con tantos otros procesos migratorios.
es lo que conocemos como la hipótesis de la Salida de África. Tal es así, que el ideario colectivo ya lo está reflejando, como
De algún modo, la genética vendría a confirmar lo que acabamos en el film de Jacques Malaterre (Ao, el último neandertal, 2010)
de ver. Los estudios de ADN mitocondrial (1997) y la hipótesis que citábamos al comienzo y que nos muestra una escena donde
de la Eva africana (1987) coincidían en que los humanos mo­ neandertales y humanos modernos se cruzan -aunque aquí la
dernos compartimos una rama común de ascendencia africana dominación masculina sigue impregnando ese ideario, y es un
con una antigüedad de 200 000 años, y que no se produjo neandertal (el feo) el que se cruza con una sapiens (la guapa)-.
mezcla genética entre las dos especies. No queremos acabar con este mensaje de amor entre “especies”

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a ORNAMENTOS PERSONALES correspondientes a los niveles chatelperronienses y asociados a neandertales procedentes de la GROTTE
DU RENNE (Arcy-sur-Cure); una evidencia importantísima en relación a la capacidad del pensamiento simbólico de esta especie. Entre ellos,
se observan dientes con marcas de estrías (1 -6 y 11), huesos (7,8 y 10), un fósil (9), pigmentos rojos (12-14) y negros (15-16) facetados como
producto de su uso y fricción, y punzones de hueso (17-23). oaRCNfTA¿.(2on)/PiosoNE6(6)

sin decir que realmente, al margen de si los neandertales desapa­ de sus posibilidades para esta época]). En este momento hay di­
recieron o no como especie biológica, lo que sí desapareció fue ferentes tipos de industrias líticas que podemos encontrar y que
su modo de vida, puesto que las sociedades cazadoras-recolectoras han proporcionado un importante debate sobre cómo se produjo
ya no existen en Europa. Sin embargo, el legado neandertal sigue la transición entre los neandertales y los humanos modernos. Al­
vivo entre nosotros, ya sea mediante los genes que llevamos en rededor de los ~43 000 se da en el suroeste de Francia, así como
nuestro interior, o ya sea mediante su contribución a la evolución en el norte de la península ibérica, en la zona de la cornisa can­
de la humanidad. tábrica, un tipo de industria que conocemos como chatelperro-
niense y que a su vez engloba otro conjunto de industrias más
El sur de Europa amplias repartidas por toda Europa que conocemos como indus­
El sur de Europa y en especial la península ibérica es uno de trias transicionales, proto-auriñacienses o del Paleolítico Superior,
los principales lugares del mundo donde se ha focalizado el como por ejemplo el uluzziense en Italia, el szeletiense en Hungría
debate de esta “extinción”, ya que al parecer esta zona fue de y Moravia, o el bohuniciense en Moldavia, entre otros. Cada una
las últimas donde los humanos modernos llegaron, y en conse­ de estas industrias líticas presenta sus características tecno-tipo-
cuencia los neandertales desaparecieron. lógicas propias, aunque significan el punto y final de las tradi­
Una de las ópticas que se ha utilizado para abordar este ciones culturales anteriores. Básicamente, lo que encontramos
debate es a partir de las industrias líticas, especialmente lo que en el caso del chatelperroniense de la península ibérica son tec-
podríamos llamar como industrias transicionales y los fósiles nocomplejos destinados a la producción de hojas y hojitas pro­
humanos que se hallan en este mismo lapso cronológico (~43 000- cedentes de núcleos prismáticos o carenados que sirven para
41 000 cal BP [N. del E.: en fechas calibradas, de calendario, configurar toda una serie de útiles, como raspadores, buriles o
que corrigen las dataciones radiocarbónicas, que están al límite perforadores, así como el trabajo del hueso y del asta, mientras
■c.

tV

54 ARQUEOLOGÍA & HISTORIA


V^'fe, 1
que la tecnología anterior del Paleolítico Medio estaba encami­ En el suroeste de Europa, y en relación a las industrias del
nada a la producción de lascas levallois o discoides para confi­ chatelperroniense, el esquema de cómo se produjo este contacto
gurar útiles de tipo raederas, denticulados o muescas. Este tipo parece un poco más claro de lo que sucede en otras zonas de Eu­
de industria desaparece progresivamente en estas zonas de la ropa. El interés que ha despertado esta parte del viejo continente
comisa cantábrica y del sur de Francia. ha comportado que en los últimos años se hayan desarrollado
Sin embargo, mientras que el instrumental Utico se encuentra muchos trabajos arqueológicos. Quizá el que mayor impacto ha
bien definido, no sucede lo mismo con los restos humanos. El tenido para asignar la autoría de estas industrias líticas fue el
principal problema ha radicado en saber quién fue el autor de descubrimiento de un esqueleto de neandertal en el yacimiento
estas industrias y de este importante cambio tecnológico, puesto de Saint-Césaire, en Francia, que ponía punto y final en la asig­
que a él se han asociado cambios conductuales ligados a com- nación de estas industrias con su autor material. En este caso, se
portamientos más complejos y modernos. Además, dentro de puso en evidencia la adscripción a neandertal. Aun así, a partir
este mismo paquete de cambios tecnológicos, podríamos añadir de ahí siguió habiendo quien planteara que se trata de una indus­
el caso de las primeras manifestaciones simbólicas en Europa tria que fabricaron los neandertales por influencia de los humanos
en forma de joyería y adornos. modernos, a imagen y semejanza de lo que estos hacían, mientras
El debate de los restos humanos se ha centrado en determinar que otros propusieron que humanos y neandertales llegaron a las
si fueron los neandertales o los humanos modernos quienes fa­ mismas soluciones técnicas frente a los mismos problemas.
bricaron estas industrias. Sin embargo, los fósiles humanos de Mientras en gran parte de Europa se daba este tipo de in­
este momento en Europa son muy escasos, dado que nos enfren­ dustria lítica transicional o del Paleolítico Superior (protoauri-
tamos a un periodo de tiempo relativamente corto. Además, los ñaciense) probablemente realizada de manera mayoritaria por
pocos restos humanos de los que disponemos no nos ofrecen neandertales (como hemos visto para el caso del yacimiento de
todas las garantías que necesitaríamos para asignar con fiabilidad Saint-Césaire), en el Próximo Oriente estas mismas industrias
los conjuntos líticos a uno de los autores concretos. Por ejemplo, son realizadas ya por los humanos modernos. En gran parte de
contamos con restos de humanos modernos claramente antiguos, la península ibérica (musteriense) y norte de África (ateriense)
como el caso de Oase (Rumania) datado entre 42 000-38 000 cal continúan las tradiciones culturales anteriores, con industrias
BP, pero estos no se hallan asociados a industrias líticas. En este de tipo Paleolítico Medio hechas por neandertales y humanos
caso, sabemos que los humanos de Oase son las poblaciones que modernos respectivamente.
más cerca se encuentran de los neandertales, puesto que en su Posteriormente, unos centenares o pocos miles de años des­
ADN hay entre un 6-9% derivado de los neandertales y se sugiere pués, alrededor de 39 000, en toda Europa y norte de la penín­
que hubo un ancestro neandertal puro anterior en 4-6 generacio­ sula ibérica, estas industrias cambiarán definitivamente. Es lo
nes; es decir, entre 100-150 años como mucho. En otros casos, que conocemos como auriñaciense, cuyos autores son los hu­
las asociaciones entre fósil y cronología no están tan claras, como manos modernos. Sin embargo, el panorama en el sur de la pe­
sucede con el yacimiento de Kent’s Cavem (Reino Unido), donde nínsula ibérica no se ha modificado, y los neandertales persisten
se halló un maxilar humano en la década de los años veinte al realizando el mismo tipo de industria (musteriense) que las tra­
que recientemente se le ha atribuido una edad más antigua, si diciones anteriores, las cuales perduran hasta aproximadamente
bien su posición estratigráfica no es fiable. Lo mismo podríamos los 37 000 años.
decir para el caso del yacimiento italiano de la Grotta del Cavallo, Este panorama de perduración de tradiciones culturales y
donde los restos humanos han pasado de Homo neanderthalensis grupos humanos en el sur de Iberia comportó la formulación de
a Homo sapiens sin disponer de caracteres diagnósticos claros. lo que conocemos como la “teoría de la frontera del Ebro”, que
Además, al igual que en el caso anterior, proceden de excavacio­ planteaba, a partir de estas evidencias arqueológicas, que mien­
nes antiguas y con problemas estratigráficos. tras en el norte de la depresión del Ebro vivían los humanos
modernos tal y como hemos documentado por su industria lítica
(auriñaciense), en el sur de la depresión restarían los neandertales
durante por lo menos un par de milenios más, fabricando sus
propias herramientas (musteriense). Esta perduración al sur del
Ebro probablemente se hubiera producido como consecuencia
de las condiciones climáticas y las diferencias biorregionales
entre ambos espacios.
En este momento se produce un fenómeno climático (el
citado evento de Heinrich 4) que se corresponde con una pulsa­
ción de frío muy extremo. Por ejemplo, los estudios realizados
en el mar de Alborán nos indican que en el sur de la Península,
en la zona de Andalucía, la precipitación anual seria aproxima­
damente de 200 mm frente los 600 mm actuales, mientras que la

◄ La mandíbula humana hallada en PE$TERA CU OASE (Rumania),


correspondiente a un adulto joven, es una de las evidencias fósiles
más antiguas de la presencia de Homo sapiens en Europa. En la ima­
gen puede apreciarse el característico mentón de esta especie y
otros muchos rasgos que la separan de los neandertales. La Cueva
de Oase es además uno de los yacimientos más importantes para el
estudio de los osos de las cavernas gracias a los numerosísimos res­
tos de este animal documentados en ella, aunque no hay evidencias
de la responsabilidad de estos u otros carnívoros en relación a la pre­
sencia de los huesos humanos recuperados. ©joaoZuhao
56 ARQUEOLOGÍA & HISTORIA

◄ Cuando no existe registro fósil humano en un yacimiento con ni­


veles del periodo transicional, resulta complicada su atribución a
una u otra especie humana. Aunque se ha debatido largo y ten­
dido acerca de quién hizo qué, y en especial en la corresponden­
1 cia de algunos tipos de industrias transicionales al Homo
neanderthalensis o a Homo sapiens, la INDUSTRIA LÍTICA AURI-
ÑACIENSE, que constituye una fórmula totalmente distinta de
i talla -preparación de un núcleo cilindrico y extracción de lascas
laminares mediante percutor blando- que introduce el Paleolítico
Superior, ha sido desde el primer momento asociada a este último
sin reservas. La foto muestra un ejemplo de una herramienta de
este tipo, procedente del yacimiento de CANYARS (Gavá) y reali­
zada por los primeros humanos modernos que poblaron la pe­
nínsula ibérica hace unos 39 000 años, oj.dauraym.s*«

lógico seguro y fechado tras protocolos de datación más mo­


temperatura media del mes más frió sería de -8o C frente a los dernos, fiables y estandarizados pueden ser capaces de producir
12° que en la actualidad hay por ejemplo en la ciudad de Málaga. edades reales.
Lo mismo valdría para las costas de Portugal, donde la pluviosi- Tal es así que en los últimos anos se ha venido sustentando
dad caería de los 700 mm a los 500 mm y la temperatura de los el caso contrario, que el musteriense tardío o reciente no existe
11° actuales a -Io. Así pues, las condiciones climáticas serían ex­ en el sur de la península ibérica, si bien esta hipótesis se ha
tremas, con precipitaciones anuales muy por debajo de las ac­ fundamentado en tan solo unos pocos yacimientos donde se
tuales, comportando una mayor aridez y temperaturas más bajas. han practicado nuevas dataciones más restrictivas. Aunque es­
De este modo, en el norte de esta unidad suprabiorregional deli­ tos trabajos han puesto en evidencia la dificultad de obtener
mitada por el valle del Ebro y el Mediterráneo septentrional, el edades reales en los conjuntos arqueológicos del final del Pa­
paisaje estaría dominado por bosques mixtos, praderas y estepas leolítico Medio, no invalidan la totalidad de los datos. La in­
abiertas o arboladas con una gran cantidad de biomasa animal. vestigación continúa, y hay que seguir esforzándose. La ciencia
En cambio, el centro de la Península y la zona correspondiente a es la única vía fiable para resolver los enigmas de nuestro pa­
la Meseta sería prácticamente un desierto de hielo, dadas sus sado, y es gracias a ella que podremos resolver las claves de
condiciones extremas y de altitud, con una media de 600 m, nuestro futuro.
mientras que en el sur encontraríamos zonas de espacios más ce­
rrados con arbustos mediterráneos y estepas poco productivas
donde vivirían los neandertales hasta su desaparición. BIBLIOGRAFÍA
Otra pregunta que se ha intentado responder desde el sur de Arsuaga, J. L. (2003): El collar del Neandertal: en busca de los
la península ibérica es cómo se pudo haber producido este con­ primeros pensadores. Madrid: Nuevas ediciones de bolsillo.
i tacto entre humanos modernos y neandertales. Hay quien plantea Finlayson, C. (2010): El sueño del neandertal. Barcelona:
que esta desaparición de los neandertales pudo haberse producido Critica.
de manera gradual y sin cruce, pero hay quien plantea también Lalueza Fox, C. (2005): Genes de neandertal. Madrid: Síntesis.
que pudo haber habido cruce y quien propone que la expansión Malaterre, J. (2010): Ao, le dernier Neandertal. Francia: 84 min
de los humanos modernos fue más bien de tipo “mosaico” dadas [Película]. i
las características geográficas de la península ibérica. Stringer, C.; Gamble, C. (2010): En busca de los neandertales: La
Quizá en los últimos años lo que más ha trascendido en el solución al rompecabezas de los orígenes del hombre.
imaginario colectivo como consecuencia de la repercusión Barcelona: Critica.
mediática de las investigaciones realizadas es que los últimos
E Bibliografía completa en www.arqueologiaehistoria.com
neandertales vivieron en el sur de la península ibérica más
tiempo que en ninguna otra parte de Eurasia. Desde las inves­
tigaciones realizadas en algunos yacimientos, como son el Joan Daura Lujan es doctor por la Universidad de
caso de las cuevas de Gibraltar (Reino Unido) o El Esquilleu Barcelona e investigador en el Centro da Arqueología
(Cantabria), se propuso que los neandertales habían sobrevivo (UNIARQ) - Faculdade de Letras de la Universidad de
mucho más tiempo de lo normal, prácticamente unos 10 000 Lisboa. Actualmente realiza excavaciones
años más que en el resto de Europa, hasta los ~30 000, en una arqueológicas paleolíticas en distintos yacimientos de
especie de reducto para este tipo de humanos. la península ibérica (España y Portugal). Su principal línea de
Sin embargo, hoy en día sabemos que en la mayor parte de investigación se centra en el estudio de los grupos cazadores-
los casos que se apuntaban en esa dirección tan extrema de la recolectores del Paleolítico y en la descripción del contexto ecológico
en el que vivieron nuestros ancestros.
supervivencia de los neandertales, las evidencias se sustentaban
en argumentos débiles, normalmente asociados a problemas fí­
Montserrat Sanz Borras es investigadora del Centro
sicos de procedencia estratigráfica de las muestras fechadas o da Arqueología (UNIARQ) - Faculdade de Letras de la
bien en problemas químicos asociados a los métodos de data­ Universidad de Lisboa. Es licenciada en Historia y
ción. Precisamente, la desaparición de los neandertales se pro­ doctora por la Universidad de Barcelona, y sus
duce en un momento crítico para las dataciones radiocarbónicas, principales líneas de investigación son la tafonomia,
ya que esta se encuentra justamente en el límite del método de la zooarqueología y las sociedades de cazadores-recolectores
datación y bastan muy pocos contaminantes para alterar los re­ prehistóricas. Actualmente realiza excavaciones arqueológicas en
sultados. Tan solo muestras procedentes de un contexto arqueo- diferentes yacimientos paleolíticos de la península ibérica.
i; • W •
y*

¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? A estas y otras preguntas peninsular, con piezas y réplicas de industria ¡ítica, fauna y fósiles nean-
dertales. En el MAR (Alcalá de Henares), se exponen las evidencias de la Tambu-•• recomendamos la visita al Centro Internacional de la Pre- Wiwmlm** «« (ÁciloC
trascendentales podemos hallar respuesta en numerosos museos ar­
presencia de los neandertales en los valles fluviales de los ríos madrile­ historia y al Museo Nacional de Prehistoria, ambos en Les Eyzies - EVHl 6 CU“ VCIO V ■ U5IIC9 .
queológicos y paleoantropológicos y yacimientos paleolíticos visitables, i de Tayac (Dordoña), punto de partida para la visita de los sitios de La _ _ _ . . ** . . . _ y
especialmente si están relacionados con los neandertales; posiblemen­ ños, entre las que destacan las procedentes de Pinilla del Valle. i

Para la vertiente cantábrica, recomendamos la visita del Museo ! Ferrassie y Le Moustier, que da nombre a la tecnología lítica elabo TTQS el TaStrO ÚQ IOS neandeítaieS eil ^
te la especie de homínido que mayor atracción genera en la sociedad
O actual. Desde Pausanias, proponemos una ruta por Europa que les lle­
vará a conocer los enclaves a nuestro juicio más interesantes en los que
Arqueológico de Asturias (Oviedo), del Museo de Prehistoria de
Cantabria (Santander), cuyo proyecto museográfico nos parece intere­
i
rada por los neandertales.
En Croacia, destacamos el Museo Neandertal de Krapina, uno de los
^ fe jftií'i■ ■ ■ ,^ i~-
milS80S Y yaClITHentOS eUlOpeOo ? P
O. el Homo neanderthalensis es el principal protagonista. santísimo, y la del Museo de Arqueología de Vizcaya (Bilbao), en el que
museos más modernos del país, con excelentes reconstrucciones.
Finalmente, en el Museo de Gibraltar se pueden apreciar los res­
V <
/
En la PENÍNSULA IBÉRICA tenemos varios yacimientos visitables con se exponen restos fósiles y de la cultura material neandertal procedentes
E niveles de ocupación del Paleolítico Medio de primerísima línea. Comen­
zamos nuesfra ruta en el Valle de los neandertales (Pinilla del Valle),
de yacimientos como Lezetxiki o Axlor.
No nos olvidamos, por supuesto, del Museo de la Evolución Humana
tos arqueológicos recuperados de las excavaciones de las cuevas fie
Gorham’s y Vanguard, habitadas posiblemente por los últimos nean­
dertales europeos antes de su extinción. Desde el museo también se
Paláon. Centro de Investigación
y Experiencial de las
Lanzas de Schoningen
/
\
JíLNeues Museum
Q) donde se ubican varias cuevas y abrigos habitados en aquél tiempo por de Burgos, el mejor museo peninsular para conocer aspectos relaciona­
dos con la evolución. A pesar de que los protagonistas del museo son
gestionan las visitas a las cuevas durante las campañas de excavación.
a
\
•i hienas y neandertales. En La Roca deis Bous-Centro de Interpretación
Espais Origins (Sant Lloreng de Montgai) la visita al yacimiento se reali­ los preneandertales y el Homo antecessor; los materiales e información
za con la ayuda de los contenidos audiovisuales de tabletas que ayudan sobre el universo neandertal son igualmente singulares. r'<
r A L £M E
a entender la forma de vida neandertal y el paisaje que lo rodea, asi como Si tuviéramos que viajar fuera de España para visitar los museos y ya­ Neanderthal 8
ni
a conocer los mecanismos y metodología de excavación. Otro enclave cimientos relacionados con neandertales más importantes, deberíamos I
V recomendado es el de NEAN-Parque Prehistórico de Capellades (Bar­
celona), y entre la veintena de yacimientos localizados dentro del parque,
empezar por el Neanderthal Museum (Dusseldorf, Alemania), uno de los
museos más populares y modernos de Europa, ubicado en el lugar donde
£
M
hace 160 años fue descubierto el primer resto fósil de neandertal. En el f
c destacamos el Abric Romaní, uno de los yacimientos de neandertales
más importantes conocidos hasta el momento. Neues Museum (Berlín) destacamos la sección de Prehistoria y Proto- s
Q) yiT:! frrir-a
historia, en la que podemos contemplar el famoso cráneo del neandertal
hallado en Le Moustier (Dordoña, Francia), comprado tras su descubri­ ' CVECA l í n/

miento. Aunque el Paláon-Centro de Investigación y Experiencial —


re
•i
de las Lanzas de Schoningen (Alemania) es un museo centrado en el
Homo heidelbergensis, resulta igualmente imprescindible recomendarlo,
r
\
re
•1
puesto que es un museo fascinante.
El Prehistomuseum (Flémalle-Liége Bélgica), alberga colecciones de
los lugares más emblemáticos de la Prehistoria valona, y es uno de los
.r\N_____ .S
' .
> mayores museos de Prehistoria de Europa. A corta distancia se encuen­ AU S ' * j
tra la Cueva de Spy (Jemeppe-sur-Sambre); cuya visita se complementa "7^ /
-\ r
también con talleres experimentales. SiHE r U I Z A VW
i
• M
ru En Francia es de obligada visita el Museo del Neandertal (Sour-
doire) en el que se expone el famoso esqueleto de neandertal de La í/^ r\
___X .\N .Cueva de Vindija
Centro Internacional
o V)
Ui
i
Chapelle-aux-Saints, así como una reconstrucción del enterramiento.
Y de la Prehistoria
LO © Museo de Prehistoria y
Arqueología de Cantaba
En la fachada mediterránea, otro enclave singular que puede ser Museo Nacional
visitado es el abrigo de El Salt (Alcoi, Alicante), que albergó un cam­ Museo y Neocueva de Prehistoria
cu pamento neandertal organizado en torno a hogares con dataciones de
de Altamira
Museo de Arqueología 7
fD entre 60 000 y 45 000 años. El yacimiento está muy bien preservado, Cueva de El Castillo /de Bizcaia
hasta el punto de que se han podido documentar biomarcadores de /
bJO heces fecales humanas. También destacamos la Cova del Bolomor Museo Arqueológico de Asturias
/ IM
o (Tavernes de la Valldigna), cuya visita, coordinada por el Museo de
Prehistoria de Valencia, permite conocer el yacimiento y realizar talle­
\ Exposiciónc“Los 13 de El Sidrón"
L.
\---
Museo de la ü Espai Orígens_ Jorque de las Cuevas
O res de arqueología experimental. A Evolución Humana Roca deis Bous “ Prehistóricas de Serinyá
QJ En la región de Murcia se localiza la Sima de las Palomas (Torre Pa­
D checo), donde se han hallado restos de homínidos de entre 150 000 y Valle de los ^ Abric
/ Romaní
cr 30 000 años de antigüedad, entre ellos los de tres neandertales. El pro­
yectado Museo Paleontológico y de la Evolución Humana de la Región
/
/ Neandertal^ ^ Cueva de los Casares JVp^qUe Arqueológico de
Mriseo Arqueológico -a * Museo Arqueológico /
de Murcia, cuyas obras están paralizadas por el momento, contribuirá Sant Lloren(^de Montga¡
< Nacional
en gran medida al conocimiento de las poblaciones neandertales de la : regional de la CAM '
o región.
En Málaga se encuentran los yacimientos de Complejo del Humo-La
Museo de Prehistoria v . ^7
Museo imprescindible
c
Arana, con una amplia secuencia estratigráfica documentada, en la que
Museo muy recomendable
QJ destacamos los niveles musterienses. La bahía de Málaga ha ofrecido
U_ desde siempre unas condiciones idóneas para garantizar la superviven­ Museo interesante
cia de los homínidos que han transitado por ella, debido al clima benigno
ro y a la existencia de numerosos recursos tanto marinos como terrestres. d i t erróneo
^ Yacimiento imprescindible
-M ^'Sirna de Las Palomas

cu
Ya en la comisa cantábrica, la Cueva de El Castillo, además de alber­
gar uno de los conjuntos de arte rupestre paleolítico más importantes de
Me ^ Yacimiento muy recomendable
Yacimiento interesante
CL Europa, es también muy conocida por la extensa secuencia estratigráfica . VJ i
-O
ln de su vestíbulo, entre los que se encuentran varios niveles musterienses /
QJ que testimonian la presencia en este enclave de los neandertales, y que Amplia, la información en: www.arqueologiaehistoria.com
pueden ser apreciados durante la visita.
O En cuanto a los MUSEOS, en Madrid resultan interesantes el Museo
Arqueológico Nacional (MAN), el Museo de San Isidro-Los Orígenes y Cráneo de preneandertal feI ¡
elaborada por: pavSanias
el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid (MAR), de la Sima de los Huesos Yl/ "viajes arqueológicos y culturales
En el MAN destacamos las dos vitrinas dedicadas al Paleolítico Medio (Museo de la Evolución Humana) www.pausanias.com
ARQUEOLOGÍA & HISTORIA 61

Arqueología y los sentidos. Experiencia, memoria y


. La colección mesopotámica del Museo de Montserrat
tsr*. afecto
i Aunque a priori puede parecer curioso que el museo del monasterio benedictino de Monserrat albergue
Cuando cayó en mis manos Arqueología y los sentidos para hacer esta reseña, la primera pregunta que una colección tan importante de objetos arqueológicos mesopotámicos como la que nos presenta este
! me hice fue: ¿por qué una editorial joven como JAS Arqueología publica este libro ahora? Cuando volumen, en realidad tiene su lógica explicación, y todo cobra sentido ya desde las primeras líneas de
■- comencé a leerlo encontré la respuesta. Yannis Hamilakis, es un brillantísimo arqueólogo con una tra- sus páginas, que nos cuentan la forma en que el padre Bonaventura Ubach reunió esta colección en la
:W yectoria profesional envidiable. Profesor de diversas universidades, entre ellas la Universidad Autónoma primera mitad del siglo XX con la intención de dotar a la abadía catalana de un museo del Oriente
... de Barcelona (en 2005), es un investigador que podríamos calificar como “antropológicamente bíblico con objetos arqueológicos que ilustraran algunos de los pasajes de la Biblia. Los objetos
crítico”; autor de numerosísimas obras editadas en varios idiomas. Arqueología y Jos sentidos la fueron adquiridos en el mercado anticuario en el transcurso de sus distintos viajes a las regiones me-
podemos encontrar en inglés (2013), griego (2015) y, gracias a JAS Arqueología, ahora podemos sopotámicas (de forma que se conoce su procedencia pero no su contexto preciso), y a ellos se
ARQUEOLOGÍA leerla en nuestro idioma. Sus páginas, nos sumergen de golpe, como es mejor hacer en una obra de ISBN: 978-84-87452-31-4 añadieron otros procedentes de donaciones posteriores. El volumen, breve, conciso y al mismo
Y LOS SENTIDOS este tipo, en una obra que da la sensación de que se convertirá en un clásico a corto plazo y tendrá una Páginas: 192 tiempo ameno y riguroso, comprende principalmente la catalogación y estudio de un centenar de
EXPERIENCIA. MEMORIA V AFECTO importante continuidad en la historiografía de la Arqueología. Se trata de un libro complejo, pero de Autor: Ignacio Márquez Rowe piezas arqueológicas -entre las que se incluyen multitud de tablillas cuneiformes, estatuillas y sellos-
esos que no puedes dejar de leer porque las formulaciones científicas que hace son de tan alto nivel siguiendo la estela de otra obra anterior que catalogaba la colección egipcia de este mismo museo.
ISBN: 978-84-942110-8-9 Editor: Museu de Montserrat
que necesitas seguir conociendo todo lo que te va proponiendo. Con el periodo de la Edad del Bronce Acompañan al texto fotografías y dibujos de las piezas (además de algunas ilustraciones de recons­
Páginas: 322 Web editor: trucción que resultarán muy oportunas al lector), con una inteligente distribución de capítulos que
de Creta como hilo conductor, Hamilakis nos adentra en una Arqueología nunca vista ni pensada, la
Autor: Yannis Hamilakis que va más allá del material o del estrato; aquella que nos acerca al hombre, al sentimiento; decidida­ www.museudemontserrat.com incluye una breve introducción histórica y distintos apartados sobre la ciudad, la religión y las creencias,
Editor: JAS Arqueología mente, al corazón. Y es que la Arqueología no es solo ciencia, es el conocimiento de las personas, y es Reseñador: Gustavo García la sociedad y economía, o la escritura y las ciencias. Con frecuencia, la extracción de materiales como
imposible desvincular una de otra. El autor nos incita a que tengamos una nueva visión de lo que ex­ Jiménez estos de su contexto original en momentos tempranos de la investigación arqueológica (normalmente
Web editor:
cavamos e investigamos, nos abre los ojos a un nuevo mundo para poder entender nuestro pasado, unida al afán coleccionista de la época) ha acarreado graves peijuicios a nuestro conocimiento de las
www.jasarqueologia.es sociedades antiguas, pero por fortuna estos objetos, aun desprovistos de su contexto, tienen un interés
algo que a menudo nuestra propia vocación investigadora nos hace olvidar. Hamilakis, en definitiva,
Reseñadora: M.a Engracia pone en relación aquello que nunca debió dejar de estar ligado, el hombre con su historia a través de científico en sí mismos, y a través de esfuerzos como el que aquí nos presenta Ignacio Márquez, se
Muñoz Santos sus objetos cotidianos. Calificativos como revelador, valioso, innovador o rico, son los que más puede rescatar buena parte de su esencia histórica. Lo que es seguro es que con este trabajo tenemos
resuenan mientras lees y relees sus páginas llenas de rigor y elocuencia. Palabra tras palabra, una acceso de primera mano, a través de un grandísimo conocedor de la materia, a una información
nueva Arqueología se abre ante nosotros. Ahora, tras leer esta obra, entiendo porque JAS Arqueología durante mucho tiempo estancada, pero además tendremos también la oportunidad de realizar un viaje
ha apostado por ella; en realidad, no podía dejar de hacerlo siguiendo su interesante línea de libros de­ a la antigua Mesopotamia, aunque solo sea imaginario y en la lectura de estas líneas, tan cuidadosamente
dicados a la prevención, la sensibilización y la visibilidad del trabajo del arqueólogo en la sociedad. escritas como si hubieran sido grabadas en cuneiforme.
Un libro sobresaliente, revolucionario, un nuevo referente para la ciencia arqueológica que ahora
tenemos la gran suerte de leer en nuestro idioma. Los mejores destinos arqueológicos en España
Pocas veces caen en mis manos libros tan curiosos como este. En este volumen, que forma parte de una
Atenas: el esplendor olvidado colección más amplia dedicada toda ella a los viajes, Anaya nos acerca al mundo de la Arqueología en
nuestro país en formato guía. Si vas a emprender un viaje o piensas hacer una escapadita próximamente
En el ámbito de la historia de la antigua Grecia quizá no haya un periodo tan conocido como la Atenas
clásica, pero lo que sabemos de la ciudad de Atenea no se circunscribe solo al siglo V a. C. Javier por nuestra geografía, este libro te va a ser muy práctico para preparar tus visitas arqueológicas. Es de
muy fácil consulta, puesto que está dividido en zonas geográficas: España septentrional, central, meridional
Murcia Ortuno “recupera” los siglos precedentes, desde los tiempos micénicos y la llamada “Edad
y mediterránea e insular. Dentro de cada una han sido seleccionados una serie de enclaves que por su
Oscura”, para centrarse después en la época que va de la intentona tiránica de Cilón, a mediados del
interés histórico-arqueológico son de obligada visita. Es imposible perderse en un viaje cultural la visita
siglo VI a. C., hasta las consecuencias de la batalla de Maratón (490 a. C.). Se trata el suyo de un libro
a lugares como las iglesias prerrománicas de Asturias, las Médulas, Atapuerca, Baelo Claudia o Ampurias.
que aúna la erudición con la amenidad expositiva y que bebe tanto de las evidencias arqueológicas
ISBN: 978-84-9935-743-0 Gran cantidad de lugares y de un amplio arco cronológico que abarca desde la Prehistoria hasta la Edad
como de la crítica de las fuentes escritas sobre el periodo arcaico de Atenas. Y el resultado es más que
Media, incluyendo a fenicios en Ibiza, musulmanes en Córdoba y guanches en Gran Canaria. Los textos
interesante: más allá del valioso primer capítulo (la historia de Atenas desde la leyenda de Troya y Páginas: 192
son concisos, sin datos que los espesen y los hagan de aburrida lectura, pero contando las características
hasta las evidencias históricas ’ del siglo Vil a. C.), el núcleo del libro versa sobre el paso de una so­ Autor: Pepo Paz Saz principales del lugar, conviniéndose de esta fonna en un punto de partida para una futura profundización,
ciedad oligárquica -con los eupátridas como los únicos detentadores del poder- a otra en la que las re­ Editor: Anaya antes o después del viaje. El contenido se complementa a la perfección con numerosos mapas que
formas de Solón y la (benévola) tiranía de Pisístrato permitieron beneficiar de la toma de decisiones a
Web editor: incluyen carreteras, poblaciones, etc., que se reparten por el libro encabezando cada una de las zonas te­
un mayor número de ciudadanos atenienses, prefigurando el camino la instauración de la democracia máticas y que ayudan a la ubicación del lugar; así como fotos muy cuidadas, de esas que convierten al
ISBN: 978-84-9104-276-1 por Clístenes a finales del siglo V a. C. Murcia Ortuño dibuja en particular la época de Pisístrato como www.anayatouring.com
Reseñadora: M.a Engracia libro en un álbum lleno de imágenes que, tiempo después de haber realizado nuestro viaje, nos vuelven
Páginas: 456 un período de esplendor el establecimiento de colonias atenienses en el Egeo y Tracia o el lucrativo
a evocar los días de vacaciones. Todo ello hace de este libro un precioso tesoro para nuestra biblioteca y
Autor: Javier Murcia Ortuño comercio en la zona que la conquista persa de Asia Menor pondría en peligro; el florecimiento de las Muñoz Santos de imprescindible lectura antes de empezar ese viaje que tenemos pensado para el futuro próximo. Si
Editor: Alianza Editorial TT y,?!, u 8100 Cm? “COn festivales como las Panateneas o la fijación de una edición “definitiva” algo hay que objetarle al libro es el tamaño, que lo hace proco práctico para el viaje; su formato de tapa
de a hada homérica-; o la popularidad del régimen de los pisistrátidas hasta el episodio los “tiranicidas”
Web editor: dura, peso y dimensiones medianas lo hacen poco manejable como guía de campo, aunque tampoco es
Harmodio y Anstogiton, la posterior expulsión de Hipias y la instauración del régimen democrático.
wwAV.aIianzaeditoriaI.es tan grande como para no poder llevarlo en una maleta y manejarlo antes de emprender la excursión. De
COm°l0S Alcmeónidas ylos laidas (con miembros como Clístenes y Perides nuevo Anaya nos regala no solo la vista, sino todos los sentidos con este título de su colección Inspiración
Reseñador: Oscar González y M ciades y Cimon, respecuvamente) brillan en un libro deliciosamente escrito que arroja más luz viajera. Un libro que nada más verlo vamos a desear tenerlo en nuestra biblioteca y emprender un viaje
Camaño sobre un periodo de la historia ática que también fue ilustre. a visitar cualquiera de los lugares maravillosos que nos muestra.

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Santiago Montero - Universidad Complutense de Madrid

De ricos a pobres y viceversa


La fiesta romana de las Satumalias
Las Satumalias eran una de las fiestas más populares del calendario religioso romano: optimus diem las llama el
poeta Catulo. Comenzaban el 17 diciembre, una fecha próxima al solsticio de invierno y al final de año, pero al
menos desde época de César se prolongaban seis días más, hasta el 23 de diciembre, invadiendo así otras
fiestas del mes: Opalia (19), Divalia (21), Larentalia (23). El primer día estaba reservado a los ritos religiosos
mientras los restantes eran considerados dies feriad y por tanto las escuelas y los tribunales permanecían
cerrados. Es lógico que así fuera, pues la suspensión de las leyes evitaba el temor de que se incumpliese alguna
de ellas durante la celebración de una fiesta caracterizada por la libertad y la transgresión social.

e celebraba en honor de Saturno, dios de la tierra sembrada; esí]” y tenía los pies atados con cuerdas lana (laneo vinculo) que

S el teónimo guarda relación con satus o sata (“siembra”,


“sembrados"). Su fiesta conmemora, por tanto, el fin del
ciclo agrícola, siendo por ello días de forzosa inactividad. Se tra­
se desataban solo durante la fiesta (Macrobio, Sat., 1.8.5). Dicha
cuerda evocaba los compedes, es decir, los grilletes de los esclavos,
y era para muchos romanos un recuerdo de la sumisión a la que
taba inicialmente de ritualizar el descanso, celebrar el desorden le redujo Júpiter tras haberlo destronado, obligándole a buscar
primordial anterior a los tiempos de las primeras leyes pero nece­ refugio en el Lacio donde reinaría. Sin embargo, estas ataduras
sario para poder refundar, también ritualmente, el tiempo. se consideran hoy como expresión de un deseo de retener su pre­
Como tantas otras, la vieja divinidad itálica sufrió un proceso sencia y con ella de disfrutar de los beneficios del dios.
de helenización asimilándose al dios griego Kronos, el dios del Como la mayor parte de las fiestas del calendario religioso
tiempo, padre de Zeus. Desde la Segunda Guerra Púnica, se hacía romano, las Satumalias presentan dos vertientes: campo/ciudad
ya de Saturno un rey primitivo del Lacio en la Edad de Oro, en la y pública/privada. En el ámbito público, la celebración fue regu­ 1
que todos hombres vivían felices, como los dioses, y los campos lada por las autoridades religiosas romanas en el año 217 a. C.
no se trabajaban. Macrobio nos dice que “el periodo de su reino Pero ¿por qué se organiza con carácter definitivo precisamente
fue extraordinariamente feliz tanto por la abundancia de los pro­ en aquel año el culto de Saturno? Roma sufrió en ese año, en la
ductos como porque no existía aún ninguna discriminación entre batalla de Trasimeno, una de las más desastrosas derrotas de su
libres y esclavos; se puede entender así la completa libertad que historia ante el ejército cartaginés de Aníbal, y es posible que se
se concede a los esclavos durante las Satumalias” (Sor., 1.7.25- mirara con temor al dios púnico Ba’al Hammon y se tratara de
26). Fruto de esa helenización del dios, los sacrificios en su honor contentarlo o atraerlo a la causa romana instituyendo en su honor,
se realizaban según el graecus ritus, es decir, con la cabeza des­ mediante un proceso de sincretismo, una de las fiestas más popu­
cubierta, sin velar. lares del calendario religioso. Es significativo que las primeras
Disponía Saturno en Roma de uno de los templos más antiguos monedas con la imagen de Saturno en el reverso aparezcan en el
de la ciudad. Dedicado el 17 de diciembre del 497 a. C., estaba transcurso de la Segunda Guerra Púnica.
situado en el Foro, al pie del Capitolio, y aún se conserva su po-
dium. En su interior se custodiaba el tesoro público romano y la Desenfreno y ritos de inversión social
estatua del dios sosteniendo la hoz en la mano: “lo prueba su es­ En aquel año la festividad constó de un gran sacrificio en el
tatua [simulacrum] a la que se dio como atributo la hoz ffalcem j, templo de la divinidad con la asistencia de sena­
símbolo de la siega [messís]”, escribe Macrobio (Sat., 1.7.25). dores y caballeros seguido de un banquete pú­
Presentaba sin embargo dos extrañas particularidades: estaba re­ blico (convivium publicum). Finalmente,
llena de aceite (Plinio, JVH, XV. 32); “...en cualquier caso es por la ciudad, dice Livio,
seguro que el interior de la estatua de Saturno en Roma está lleno “se dio día y noche el
de aceite [certe simulacrum Saturni Romae internus oleo repletum grito de Saturnales
? • -alie del arquitrabe de la fachada norte del TEMPLO DE SATURNO en Roma, al pie del Oivus Capitulinus, la calle que conducía a la colina del Ca­
pitalino. La inscripción reza: SENATUS POPULUSQUE ROMANUS INCENDIO CONSUMPTUM RESTITUIT, indicando su reconstrucción (al menos la se-
cjunda) en el siglo IV d. C. tras un incendio. Buena parte del material empleado para su reconstrucción procedía del reciclaje de otros templos, entre
ellos el anterior templo de Saturno, que fue reconstruido en 43 a. C. con el botín recuperado en las campañas contra los reti. El dios Saturno, habi­
tualmente relacionado con la abundancia de la Edad de Oro y el trabajo agrícola, conservaba un fuerte vínculo simbólico con LA RIQUEZA, y su
templo albergó tradicionalmente el tesoro del Estado (aerarium) -aunque con posterioridad fue trasladado a otro edificio- así como las insignias y
las referencias oficiales del peso de los metales. Además, durante un tiempo fue también la sede administrativa de los cuestores, encargados de la
acuñación de moneda, o wmmeoia commons /cawius aheuobarsus /cc by-sa j o

[¡lo Saturnalia/] y se ordenó al pueblo considerar aquel día [prius fámulos] preparando para ello una comida como
como festivo y observarlo para siempre” (Livio, XXII. 1.20). para el patrono [ad usum domini]; después, tras ellos, se
El bullicio y la alegría desbordaban las calles hasta el punto de prepara de nuevo la mesa para los patronos. El jefe de la
creerse -erróneamente- que el nombre de la festividad derivaba servidumbre anuncia que la comida está servida e invita
del adjetivo satur (“saciado”, “harto”, “satisfecho”), en alusión a la mesa a los patronos (Saturnalia, 1.24.23).
a la orgía y desenfreno de la población en estos días. Luciano
de Samosata, un griego del siglo II d. C., pone en boca del dios El banquete tenía lugar de noche o al atardecer, y tanto el cerdo
Saturno las siguientes palabras: como el abundante vino eran casi indispensables en él. Ya Catón
(Agr., 57.1) recomendaba a sus lectores conceder una ración extra
Yo he heredado el poder con condiciones. Todo mi reinado de vino con motivo de la celebración de los Compitalia y las Satur­
dura siete días y cuando haya terminado ese plazo al punto nales. En época de Augusto, Horacio escribe: “Mientras puedas
me convertiré en un particular y de alguna manera en uno acopia leña seca: / a tu genio mañana ofrendar debes / vino y un le-
del montón. Además en esos siete días no se me ha permi­ chón de dos meses / entre tus siervos desocupados” (Od., III. 17.14-
tido gestionar nada importante ni de tipo público, pero 16). La familia nombraba para una ocasión tan especial un Satur-
puedo beber y estar bebido, gritar, jugar, echar los dados, nalicus princeps o rex bibendi, es decir, un “maestro de ceremonias”
nombrar encargados de juerga, dar banquetes a los esclavos, que podía recaer en un esclavo, a cuyo cargo tenía entre otros el
cantar desnudo, aplaudir con emoción, de vez en cuando cometido de dictar la proporción en la que habían de mezclarse
incluso tirarme al agua fría de cabeza con la cabeza tiznada vino y agua. Poseía esa noche la “suprema autoridad” y solía imitar
en hollín (Saturnalia, 2; trad. J. Zaragoza, BBG, 2002). las funciones de los magistrados o del propio paterfamilias. Los ro­
manos consideraban que todo ello evocaba los tiempos en los que
Los excesos de la población ciudadana durante estos días fue­ los hombres vivían o trabajaban conjuntamente sin conocer las in­
ron desaprobados por los intelectuales romanos, como por ejemplo salvables barreras sociales.
Séneca (Ep. XVIII.1 ss.): “[...] Es ciertamente de más recio Hoy tiende a verse el banquete y, por extensión la festividad,
temple cuando todo el pueblo está borracho y vomitando, mani­ como expresión de la ruptura del orden establecido, como un
festarse seco y sobrio”. Estos intelectuales con frecuencia aban­ rito de inversión social y de transgresión entre domini y serví.
donaban temporalmente Roma, como hace Plinio (Ep. 11.19). Los romanos la entendían como una evocación de aquella Edad
En el ámbito privado la alegría era también generalizada y, de Oro en la que no existían distinciones entre hombres ni la
como dice Macrobio, durante la festividad tota servís licentia propiedad privada había hecho aún su irrupción. Pero las li­
permittitur. En el interior de las casas, amo y esclavos participaban cencias tienen un límite en el tiempo y, transcurrido el banquete
activamente en ella. Una de las costumbres más llamativas es y el día, se volvía a la normalidad: la libertad de los esclavos
bien conocida: el dueño (dominus), tocado con el pileus [N. del duraba el mismo tiempo que los pies de la estatua de Saturno
E.: sombrero que se otorgaba a los esclavos cuando se les daba la permanecían libres de ataduras. El carácter temporal de esta li­
libertad! servía la comida a los esclavos, como nos recuerda Ma­ bertad ya fue muy bien advertido por el griego Luciano de Sa­
crobio, para luego éstos atender a su vez a los amos: mosata poniendo en boca de Kronos/Satumo las palabras citadas
en el pasaje de más arriba.
En efecto, en esta festividad las familias respetuosas con Pero las Saturnalias no solo significaban libertad de acción
la religión [religiosae] honran primero a los sirvientes sino también libertad de palabra. En esos días se autorizaba a los
▲ Dos parejas de putti con clámides sostienen UNA HOZ Y UN CETRO (hoy perdido) enormes, atributos del dios Saturno, cuyo trono vacio se reproduce
en el centro del relieve junto a una esfera cósmica con estrellas y signos zodiacales. La imagen corresponde a la que es probablemente una copia rena­
centista del llamado TRONO DE SATURNO, del que se conservan dos lastras originales recortadas de su cuerpo original y fechadas en el siglo I d. C. El
propio relieve original habría formado parte de un programa iconográfico mayor representando doce tronos vacíos correspondientes a los doce dioses,
cuyos atributos típicos sostendrían otras parejas de putti. Fue esta una fórmula que inspiró a varios artistas renacentistas, puesto que hasta 1532 se con­
servaban bien visibles en un arco que comunicaba la plaza de San Marcos y la Frezzeria deVenecia. El trono vacío fue asociado en la iconografía eclesiástica
medieval al trono de Cristo, facilitando así su conservación en distintos templos cristianos. Museo del Louvre. om«medu goumons / make-un ngu™ /cc by 2.5

esclavos a dirigirse y hablar a los amos con total libertad. Deten­ días que son considerados días de feria [feriatos] pero no
gámonos, por ejemplo, en este diálogo que reproduce Horacio: todos de fiesta (Macrobio, Sat., 1.11.49).

- Hace ya tiempo que estoy escuchando, y aunque tengo La segunda característica era la autorización, con carácter
ganas de decirte algunas palabras, no me atrevo porque excepcional, de los juegos de azar (alea) prohibidos por la Lex
soy siervo. talaria. De nuevo Marcial, escribe:
- ¿Eres tú, Davo?
- Sí, soy Davo, criado de su señor y lo suficientemente Mientras el caballero y el senador, señor de Roma, dis­
honrado para que creas que voy a vivir bastante. frutan con el vestido de las fiestas [la synthesis], y poner
- Está bien; pues así lo quisieron nuestros antepasados, el gorro de los libertos [el pileus] conviene a nuestro Jú­
aprovéchate de la libertad de diciembre; habla” (Sai., piter [Domiciano] y el esclavo nacido en la casa, agitando
11.7.1-4). el cubilete, no teme contemplar al edil, cuando ve tan
cerca las aguas heladas, recibe los regalos del rico y del
Por último existían otras dos características más de la festi­ pobre, sacados a suerte alternativamente: que cada uno
vidad. Una de ellas era el intercambio de regalos, entre amos y de a su invitado sus propios regalos (XIV. 1.1 ss.).
esclavos pero también entre familiares y amigos como sabemos
sobre todo por el poeta Marcial que consagra el libro XIV de Tradicionalmente lo fortuito era considerado en Roma algo
sus Epigramas a ellos. Podían llegar a tener gran valor pero peligroso y nocivo que alteraba la estabilidad y el equilibrio de
casi siempre eran modestos. Se trata sobre todo de sigillaria, la sociedad. Temporalmente se levantaba, pues, la prohibición si
muñecas de barro que se regalaban a los niños (el día 20 se co­ bien no se apostaba con dinero sino con “nueces saturnalicias” a
nocía como Sigillaria) y cerei, velas de cera para los adultos las que alude Marcial:
(Sat. 1.11.49; Fest. 47L) que se conocían desde los orígenes de
la festividad. Es muy posible que estas últimas guarden relación De nuestro campo, elocuente Juvenal, te mando, mira,
con la llegada del solsticio de invierno y fuera una forma de estas nueces saturnalicias. El resto [de frutas! el lascivo
hacer renacer al Sol y conjurar así los peligros de la oscuridad: deseo de su dios guardián las ha regalado a lujuriosas
jovencitas (VII.91).
De aquí la tradición de intercambiar velas de cera [cerei]
durante las Saturnales y de fabricar y poner a la venta es­ Los esclavos en las fiestas
tatuillas de arcilla [sigilla] con las que los hombres hacen En el llamado calendario de Filócalo (354 d. C.), se representa
expiaciones por sí y por los suyos [pro se atque suis] a el mes de diciembre como un joven de cabellos
Saturno en lugar a Dis [pro Dite Saturno facerent]. Esta rizados vestido con una túnica corta, pro­
actividad, puesta de moda, hace durar las Satumalia siete pia de los esclavos, y con calzado de

► LUCIO APULEYO SATURNINO fue elegido tribuno de la plebe en tres ocasiones a finales del siglo II a. C., un
cargo muy acorde con su condición de activo opositor a la facción optimate, que representaba los intereses
de la nobleza romana, contra la que en ocasiones exhibió un excesivo celo y métodos violentos apoyándose ¡
en la manipulación de las masas populares; un comportamiento que terminó costándole su propio asesi- L
nato en 100 a. C. Apuleyo se mostró partidario de la inversión de roles sociales y del suministro de grano a [f
bajo precio a las clases populares. Al acuñar este denario en 104 a. C. con la imagen de Roma en el anverso
y la de Saturno en una cuadriga en el reverso, hizo manifiesta su vinculación con los paradigmas relaciona- 1
dos con este dios y con sus celebraciones -riqueza agraria e inversión social- ganándose así el apelativo de *
"Saturnino". Apuleyo había sido encargado de la supervisión de la importación del grano en Ostia en la etapa
temprana de su carrera política, pero fue apartado del cargo por el Senado, provocando asi su apasionada re­
acción contra este y sus representantes, oo.»ccv.vcm/cngco>*/cc by-sa 3.0
► In .yen del CALENDARIO DE FILÓCALO, que constituye el primer calendario cristiano conocido, representando
el mes de diciembre. Se trata de una copia de un manuscrito del siglo XVII conservada en la colección Barberini,
Biblioteca del Vaticano.

invierno. En la mano izquierda sostiene una gran antorcha en­ los calendarios julianos, 1
cendida mientras los dedos de la derecha, pulgar, anular y me­ que durante el mes de
nique, aparecen replegados. Está arrojando sobre un tablero de diciembre se celebraba «
juego dos dados a través de una pequeña torre (pyrgos, turricula). un elevado número de i
Al fondo, a la izquierda, vemos una máscara que evoca quizá combates gladiatorios
los espectáculos teatrales celebrados durante las Satumalias (o, (muñera), en concreto
en opinión de otros, las máscaras que esos días llevaban los es­ los días 2-6, 8, 19-21 y
clavos) así como, a la derecha, unos pájaros que en los meses 23-24. Son diez días de
de invierno eran objeto de frecuentes regalos. espectáculos en un solo
Sin embargo, no era esta la única fiesta en la que participaban mes con un alto en el pe­
los esclavos. El día 1 de marzo, coincidiendo con el día de Año riodo central para cele­
Nuevo en el calendario romano arcaico, se celebraba la fiesta de brar los idus, el 13 de di­
los Matronalia. En las casas existía la costumbre de que las mujeres ciembre, en honor de
sirviesen la cena a sus esclavos, como los señores (domini) hacían Júpiter. No es una casua­
en las Saturnales: lidad: se explica tanto
por el deseo de que la
En cambio, considera obligado [el esclavo Névolo] que sangre derramada de los
en su cumpleaños le regales una sombrilla verde, un collar gladiadores refuerce a ¿VV
de ámbar y, al llegar la húmeda primavera, los obsequios las divinidades ctónicas vutsrVlTnt uresis cestería trcrMtiK
de las fiestas Matronales que él recibe tumbado sobre mue­ del subsuelo como por el obligado periodo de descanso para la
lles cojines en su largo sofá (Juvenal, Sat., IX.51 ss.) mayor parte de la población cuando los trabajos del campo han
concluido.
Se trata también de un rito de transgresión pero en esta oca­ Con el triunfo del cristianismo, ya en el siglo IV, la celebración
sión, sobre todo, de un rito de ruptura del orden coincidiendo de las Satumalias fue prohibida por la Iglesia, si bien se considera
con el Nuevo Año. El paralelismo entre las Saturnales de di­ que algunas de las costumbres (la comida, los regalos, las máscaras),
ciembre y las Matronalias de marzo, la licentia, la bebida abun­ perviven en nuestras Navidades o pudieron pasar al Carnaval.
dante, es evidente. Aquella celebra el fin del año solar (el solsticio
de diciembre), esta el comienzo del año lunar. Aquella es predo­
minantemente masculina, las Matronalias, calificadas por J. Gagé, BIBLIOGRAFÍA
de “Saturnales de las mujeres”, predominantemente femeninas. Brugnoli, G. (1984): "II carnavale e I Saturnalia", en Direefare
carnevale. Temí di ricerca e contributi presentad agli incontri
di studio svoltisi a Grosseto, pp. 117-128.
La fiesta agrícola y el poder imperial
Gjerstad, E. (1962):"TheTemple of Saturnus in Rome. Its Date
Durante el Imperio, las Satumalias constituían una magnífica oca­
of Dedication and the Early History", Coll. Latomus, LVIII
sión para mostrar el poder autocrático del emperador. El poeta
(Hommages A. Grenier), pp. 757-762.
Estacio (Silvas, 1.6) describe los Saturnalia principis, el impre­
Guittard, Ch. (1976):"Recherches sur la nature de Saturne, des
sionante banquete ofrecido por Domiciano al pueblo, probable­ origines á la réforme de 217 avant J.-C. ", en R. Bloch,
mente en el Coliseo (hacia el año 83 d. C.), con la participación, Recherches surtes religions de l'ltalie antique, pp. 43-71.
en presencia del emperador, de ciudadanos ricos y pobres: “niños, Le Glay, M. (1966): Saturne africain. París: BEFAR.
mujeres, plebe, caballeros, senadores: la libertad ha relajado los Simondon, M. (1976): "Le temps, pére de toutes choses.
miramientos”. Se hacía distribuir por las cuerdas tendidas sobre Chronos et Kronos", Annales de Bretagne et des pays de
el anfiteatro toda clase de delicias que el poeta describe detalla­ l'Ouest, pp. 223-232.
damente para exaltar la munificencia del emperador: ciruelas, hi­ Valk van der M. (1985):"On the God Cronus" Greek, Román
gos, dátiles, bollos tiernos, pastas y galletas. Los víveres distri­ and Byzantine Studies, 26, pp. 5-11.
buidos provienen en su mayor pane de Oriente (Egipto, Siria y Versnell, H. S. (1987): "Greek Myth and Ritual. The Case of
Palestina, Caria). Numerosos siervos fueron distribuidos por las Kronos", en Bremmer, J.: Interpretadons ofGreek Mythology,
gradas llevando blancos manteles para servir panes y “ricos man­ pp. 121-132.
jares” regados con vino. Finalmente, de nuevo desde lo alto, caen
aves traídas del Ni lo, del Fasis y Numidia que la gente, saciada, E Bibliografía completa en www.arqueologiaehistoria.com
apenas puede atrapar. La abundante cantidad de alimentos que
caía incesantemente sobre el pueblo era con­
Santiago Montero es catedrático de Historia Antigua
siderada fruto del poder del emperador
de la Universidad Complutense de Madrid, de cuyo
y de Roma, capaz de dominar los departamento es director en la actualidad. Es autor
territorios orientales y, al mismo de un centenar de artículos, en su mayor parte en
tiempo expresión de una nueva revistas extranjeras, y de una docena de monografías
Edad de Oro. centrados en el estudio de las religiones del Mundo Clásico. De 2008 a
I Debemos recordar nueva­ 2011 desempeñó el cargo de director del Instituto Universitario de
mente que para el campo eran Ciencias de las Religiones de la UCM. Forma parte del comité científico
días de forzosa inactividad. de varias revistas italianas, francesas y nacionales de la especialidad y
Se ha observado, analizando es miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia.