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La metamorfosis

Describa ¿cómo amaneció Gregorio Samsa?

¿Cuál era el oficio de Gregorio Samsa?

¿Cuál es la relación entre Gregorio Samsa y sus padres?

Cuál es el sentimiento de Samsa hacia su oficio o trabajo?

¿En qué medita, reflexiona o piensa Samsa al despertar y encontrarse en una posición incómoda?

¿Qué siente, qué hace Samsa cuando escucha la voz de su madre tocar la puerta?

¿Qué planeaba Gregorio para su día,antes de ser llamado por su familia?

Al intentar salir de la cama, ¿Qué sucede con Gregorio?

Relaciona los sentimientos y reflexiones de Samsa al intentar levantarse con lo que podría suceder
a una persona normal en determinada situación cotidiana.

¿Cuáles son las absurdas esperanzas que tiene Gregorio en su vida?

¿A qué va el apoderado a casa de Samsa?

¿Cuál es la actitud del apoderado ante la situación de Samsa?

¿Cómo reaccionan los padres de Gregorio con la llegada del apoderado?

Trata de dar respuesta a los siguientes interrogantes que se hace Gregorio

¿Por qué no se iba la hermana con los otros? Seguramente acababa de levantarse de la cama y
todavía no había empezado a vestirse; y ¿por qué lloraba? ¿Porque él no se levantaba y dejaba
entrar al apoderado?, ¿porque estaba en peligro de perder el trabajo y entonces el jefe perseguiría
otra vez a sus padres con las viejas deudas? Éstas eran, de momento, preocupaciones
innecesarias

¿Cuál fue la reacción de Gregorio ante los reproches del apoderado?

Describe cómo Gregorio sufre una progresiva animalización en su comportamiento. Indica algunos
pasos de dicha metamorfosis que sufre Gregorio.

¿Qué rasgos humanos conserva Gragorio hasta el final y cómo lo manifiesta? En qué situaciones?

Hay algún elemento en el que se pueda observar una ambivalencia entre el sentimiento animal y
humano de Gregorio?
Nosotros y los otros.

La situación de Gregorio conlleva a otras transformaciones en los miembros de la familia y de las


relaciones afectivas y de poder entre ellos, el mundo y los demás.

Describe cómo eran las relaciones de poder en la casa antes y después de la transformación de
Gregorio

¿Cómo varía el comportamiento de cada uno de los personajes?

¿Qué cambios se producen en el funcionamiento doméstico?

¿Cuál es la figura del padre, cómo asume el poder, a quiénes domina, a quiénes se somete él y de
qué modo?

La Incomunicación

El tema de la comunicación, sus ruidos, sus posibilidades e imposibilidades aparece en La


Metamorfosis. Las palabras de Gregor, su manera de hablar, se han vuelto extrañas para los otros.
Él habla pero los demás escuchan "una voz de animal", chillidos incomprensibles.

Señala dos fragmentos que ejemplifiquen lo dicho.

Señala Aspectos y momentos en los cuales se evidencie El sueño, Lo subrreal, lo real, lo


imaginario.

Explica la “El hombre tiene que dormir”, desde las diferentes percepciones del autor-texto-lector.

Señala Aspectos y momentos en los que se evidencie el absurdo, la ironía, la lucidez y el


pesimismo.

Ambiente Psicológico

Kafka pretende mostrar personajes con una temerosa mente ante una sociedad discriminada,
capaces de autodestruirse.

Extrae ejemplos para sustentar esta afirmación.

¿Cuáles son los miedos de Gregorio?

¿De qué siente repudio Gregorio?


Elementos simbólicos:

Kafka juega con una serie de elementos simbólicos que adornan su historia, elementos y recursos
literarios que dan múltiples sentidos al pensamiento y al sentir del protagonista y su familia.

Interpreta:
INSECTO
COMIDA PODRIDA, PASADA
SUCIEDAD
CALOR
ENFERMEDADES
VEJEZ
LA MANZANA
ESCONDITE
DOLORES
AIRE
PROBLEMAS
ABANDONO
CONDICIÓN HUMANA

Señala las características del Existencialismo en La metamorfosis

La falta de creatividad
envilece, rebaja de rango

La característica básica del ser humano, la que lo distingue del animal es su capacidad de ver los
seres del entorno como realidades, no como meros estímulos, y captar las posibilidades que nos
ofrecen en orden a realizar un juego creador, tomar iniciativas, asumir responsabilidades, sentirse
en cierta medida dueño del propio destino, en cuanto uno va optando por unas posibilidades y
desechando otras, a fin de dar una configuración determinada a la figura de la propia personalidad.
Esta capacidad de ver y tratar un ser como fuente de posibilidades es la libertad.

De esta libertad, así entendida, carece Gregorio Samsa, un corredor de comercio que no ama su
oficio, lo considera como mero medio para ganar dinero y sostener la familia, y lo ejerce casi de
modo mecánico obedeciendo rígidamente órdenes, consignas y horarios de forma medrosa. El
trabajo, que ocupa la mayor parte de su vida, no significa para Gregorio un auténtico campo de
juego. Toda su ilusión es poder llegar a abandonarlo.

«Si no me retuviera a causa de mis padres, hace tiempo que hubiera comunicado
mi cese» (12, 57).

Es un tipo de trabajo cansado, monótono, incómodo, sórdido, y no ofrece siquiera la compensación


de un trato humano de cierta calidad:
«... Relaciones humanas siempre cambiantes, nunca duraderas, incapaces de
llegar a ser verdaderamente cordiales. ¡Al diablo con todo esto!» (11, 57).

Extrae más ejemplos. ¿Cómo se va degradando Gregorio Samsa?

La transformación del espíritu:

No solo el cuerpo de Gregorio se transforma, también su espíritu y ánimo cambian.

¿Cuáles son los comportamientos que tiene el protagonista que nos permiten sustentar lo
anterior?

¿Qué papel juegan en la «metamorfosis» de Gregorio Samsa la familia a la que pertenece y la


empresa en la que trabaja?

¿Qué sentido entraña el hecho de que el protagonista tenga apariencia de insecto pero siga
pensando, queriendo y sintiendo como una persona? ¿Se trata de una transformación corpórea o
espiritual?

¿Qué es más doloroso para el protagonista ya metamorfoseado: que la hermana le llame por su
nombre propio, Gregorio, o que le diga a sus padres que no es una persona, sino un bicho?

¿Se trata de un relato trágico o sólo dramático? Es trágico para el hombre un proceso destructor
cuando está impulsado por fuerzas que superan su capacidad de reacción y de resistencia. Se
considera dramático si el conflicto inicial ha sido desencadenado por el hombre y puede ser
solucionado por él mismo.

¿Estamos ante una obra realista o meramente simbólica? ¿Puede ser simbólica y realista a la vez?
¿En qué sentido?

El tragicismo:
Gregorio Samsa sigue pensando y sintiendo como hombre (47ss, 73ss), capta con lucidez cuanto
dicen y hacen los demás, pero no logra darse a entender (49,73), posee una interioridad de ser
humano y una apariencia de insecto, no de animal temible -poderoso león, taimada serpiente...-,
sino de bicho repugnante e indefenso

¿Qué aspectos, momentos, situaciones, reflexiones tiene Gregorio que hacen de su vida una
tragedia?

EL LOBO ESTEPARIO HERMAN HESSE

Siddartha: "Las palabras no sirven para explicar un sentido secreto; 


siempre lo modifican, lo falsifican, lo ridiculizan." 
Quien "no encaja en el mundo " , está siempre cerca de encontrarse a sí mismo. 

La deseperación es el resultado de tomarse en serio la comprensión y la justificación de la vida del


hombre.

 
La desesperación es el resultado de pretender tomarse en serio la vida con todas sus bondades, la
justicia y la razón, y de cumplir con sus exigencias. 

La desesperación es como un río; en una orilla están los niños; en la otra los hombres maduros, los
que han despertado ya de su letargo. 

Todos (los sentimientos) son buenos, óptimos, también el odio, también la envidia, también los
celos, también la crueldad.

 
Vivimos sólo de nuestros pobres, bellos, y magníficos sentimientos, y cada sentimiento que
lastimamos es una estrella que apagamos.

La obra es considerada como un grito de alerta y angustia ante la guerra; es más allá de esto un
grito de advertencia e inquietud hacia todos aquellos que desconociéndose a sí mismos se ven
envueltos en sus propias monstruosidades.

Extrae elementos del texto que nos permitan evidenciar esto.

Harry pretende alcanzar un estado óptimo en cuanto a la impecable relación entre lo onírico y lo
realista.
Señala el momento en el cual es protagonista entra en un mundo real y en un mundo de sueños.
¿Qué situaciones lo llevan a tales estados?

Hesse derrocha sabiduría, amor y entendimiento. Transportó muchos elementos de su vida


personal a los de sus personajes, como en el caso de sus problemas con las mujeres, o la
resignación ante la política.

Extrae ejemplos para sustentar lo dicho anteriormente.

La obra se desarrolla en la descripción de la vida Harry Haller que transcurre por ambientes
asfixiantes, de encuentros personales vacíos, de calles oscuras y de prodigios mágicos o
alucinatorios donde se descubre la doble o tripe o múltiple estructura de la realidad.
¿Qué es real en la obra y que es subrreal?
¿Cuáles son esos ambientes mágicos, alucinatorios y cuáles son los ambientes reales, sucios,
degradados?
¿Cuál es el “Teatro Mágico, sólo para locos?

El autor estructura su obra en tres partes: La primera las anotaciones de Harry Haller, le sigue el
Tratac del lobo estepario no para cualquiera, que es una obra que lee nuestro protagonista y por
ultimo El lobo estepario.
Señala los contenidos más importantes de cada uno de ellos
¿Cuál es el desafío del protagonista?
Es asumir su propia existencia, convertirse en él mismo, asumiendo las consecuencias de esta
decisión.
¿Cómo es la vida de Harry?
¿Qué hace Harry para conservar su vida?
¿Qué hace Harry para destruir su vida?
¿Cómo enfrenta los problemas?
¿Cómo convive en sociedad para dar sentido a su vida?

El texto es una hermosa metáfora, señálala y explícala con tus propias palabras.

La inconformidad con el mundo que Hesse señala en su obra, no es una rebeldía absurda y propia
de la juventud; se trata, más bien, de una rebeldía en contra de que incluye todo lo que rodea al
hombre y hasta al hombre mismo: todo lo que ate al hombre a la esclavitud. Estamos hablando
aquí del ansia por la libertad en el más profundo sentido religioso.

En la obra surgen dos tipos de hombre: el hombre mediocre, que está conforme con la realidad de
su entorno; y el hombre que puede llegar hasta un cierto grado de neurosis debido a su
inconformidad con el mundo. Este segundo tipo corresponde a la figura de Harry Haller de El Lobo
Estepario.

Describe el comportamiento de Harry. ¿Qué clase de hombre es Harry?

Herman Hesse afirma:

“Creo que la realidad es aquello por lo que menos falta hace preocuparse, pues es suficientemente
molesta, incluso existe siempre, mientras que las cosas más hermosas y necesarias requieren
nuestra atención y nuestro cuidado. La realidad es aquello con lo que no se puede estar satisfecho
bajo ninguna circunstancia, lo que no se puede adorar ni honrar bajo ninguna circunstancia, pues
es la casualidad, el desecho de la vida. Además esa realidad sórdida, con frecuencia
decepcionante e insípida, no se puede modificar de ningún otro modo más que negándola,
demostrando que somos más fuertes que ella. En mis poemas muchas veces se echa de menos el
habitual respeto a la realidad, y cuando pinto los árboles tienen caras y las casas ríen o bailan, o
lloran, pero en general no se puede reconocer si el árbol es un peral o un castaño. Debo aceptar
este reproche. Confieso que mi propia vida también me parece muchas veces un cuento; con
frecuencia veo y siento el mundo exterior en mi interior en un contexto y un acoplamiento que debo
llamar mágicos”.
Lee y compara los dos poemas.
¿Cuál es el tema?
¿Qué sentimientos expresa el autor?

El lobo estepario (1919-1928)


 Lamento (1929-1941)
Yo, lobo estepario, troto y troto,
la nieve cubre el mundo,
el cuervo aletea desde el abedul,
pero una liebre nunca, nunca un ciervo.
¡Amo tanto a los ciervos!
El ser no nos ha sido dado. Somos un río sólo ¡Ah, si encontrase alguno!
y dócilmente en toda forma confluimos: Lo apresaría entre mis dientes y mis
tanto la noche como el día, catedral o caverna, patas,
todo lo atravesamos, pues nos arrastra la sed por existir. eso es lo más hermoso que imagino.
Para los afectivos tendría buen corazón,
Así llenamos forma tras forma sin descanso, devoraría hasta el fondo de sus tiernos
y ninguna llega a ser patria, ni dicha, ni necesidad, perniles,
siempre de viaje, huéspedes para siempre, bebería hasta hartarme de su sangre
no nos llama el campo ni el arado, tampoco crece el pan rojiza,
para nosotros. y luego aullaría toda la noche, solitario.
Hasta con una liebre me conformaría.
Desconocemos lo que Dios piensa de los hombres.
El sabor de su cálida carne es tan dulce
El juega con nosotros, somos arcilla entre sus manos,
enmudecida y maleable, ni ríe ni solloza, de noche.
es realmente dúctil, pero tampoco se calcinará. ¿Acaso todo, todo lo que pueda alegrar
una pizca la vida está lejos de mí?
¡Ser convertido en piedra alguna vez, durar! El pelo de mi rabo tiene ya un color gris,
Siempre viva por ello está nuestra nostalgia, apenas puedo ver con cierta claridad,
mas también queda siempre un temeroso escalofrío y hace años que murió mi compañera.
y nunca se hace pausa para nuestro sendero. Ahora troto y sueño con los ciervos,
  troto y sueño con liebres,
oigo soplar el viento en noches
invernales,
calmo con nieve mi garganta ardiente,
llevo al diablo hasta mi pobre alma.

Poema que Hermann Hesse envió a Thomas Mann en


Baden (Suiza) el 26-XI-1933
Reflexión
Divino es y eterno el Espíritu.
Hacia Él, cuya imagen e instrumento somos,
conduce nuestro camino, y es nuestro entrañable
anhelo
llegar a ser como Él, fulgurar con su luz.
Mas del barro y mortales nacimos
e inerte pesa en nosotros, criaturas, la gravedad.

Aunque amor y cuidados maternales nos brinde


Natura,
y la tierra nos nutra y sea cuna y tumba,
la paz no nos otorga;
paternal y próvida, deshace
la chispa del Espíritu inmortal
de Natura el amoroso encanto:
hace hombre al niño, diluye la inocencia
y nos despierta a la lucha y la conciencia.
Así, entre padre y madre,
así, entre cuerpo y espíritu,
vacila el hijo más frágil de la Creación:
el hombre de alma temorosa, pero capaz de los más
sublime: un amor más fiel y esperanzado.

Arduo es su camino, la muerte y el pecado lo


alimentan,
se extravía con frecuencia en las tinieblas
y más le valdría a veces no haber sido creado.
Eternamente fulge, sin embargo,
sobre él su misión y su destino: la Luz, el Espíritu.
Y sentimos que es a él, desamparado, 
a quien ama el Eterno especialmente.
Por ello no es posible amar,
erráticos hermanos, aun en la discordia.

Y ni condenas ni odios,
sino amor resignado
y amorosa paciencia
nos acercan a la meta sagrada.

Hesse se ha preguntado muchas veces ¿Cómo superar la dualidad interna del ser humano?
¿Cómo unir en paz la parte espiritual y mental, con la emoción, pasión y sentimiento? Es un
conflicto permanente del ser humano.
¿Cómo se reflejan estas inquietudes en el texto?
¿Qué respuestas logra dar?

Hesse vivió una época de muchos cambios: las guerras, los cambios sociales, las doctrinas de
Freud y de Jung, la teoría de la relatividad, los cambios en la literatura, en la pintura, y en la
música, la pérdida de importancia de lo religioso y espiritual.

El creía que Europa vivía una franca decadencia cultural. Un mundo lleno de polaridades: materia-
espíritu, paz-guerra, espíritu-naturaleza, demoníaco-angélico. La obra de Hesse está llena de estas
dualidades en sus personajes, que luchan por encontrar un mundo más armónico que supere estos
antagonismos, siempre tan dolorosos y llenos de conflictos: Demián-Sinclair, Harry Heller-
Armanda, Paulo-Mozart, Siddharta -Govinda, Narciso-Golmundo, H.H.-Leo. Siempre presentes en
el mundo de lo imperfecto, lo dificil, lo por realizar, la lucha por existir.

Busca en el texto otras dualidades de las que habla Hesse.

Es otra constante en la obra de nuestro autor: la presencia de los amigos como una forma muy
importante de relacionarse, de influirse mutuamente y de crecer. Son relaciones con un fuerte
vínculo que permanecen en el tiempo. Casi siempre nos muestran la polaridad de algún conflicto
del ser humano, representado en dos personajes, que muchas veces pensamos que pueden ser
dos partes de una misma persona.

Señala del texto relaciones de amistad y sus características.


El mensaje de Hesse es que existen seres humanos que no somos unidimensionales en todas las
esferas de la vida, sino que por el contrario existen dimensiones diversas que nos diferencian de
otros. Que cada ser humano tiene una razón para existir.
¿Cuál es el sentido que da Harry a estas características?
¿Cómo refleja Hesse las diferencias personales, sociales, políticas, religiosas?

“Si no sabemos jugar el juego de la vida, perderemos”.


¿Qué perdió Harry?
¿Qué ganó?

¿Vale la pena luchar en esta vida?


¿Qué vale la pena para ti?

Determinismo y libertad

-¿Y si yo no hubiera querido?

-Quisiste. Mira, Kamala: cuando arrojas una piedra al agua se va al fondo por el camino
más corto. Así sucede cuando Siddharta se propone algo. Siddharta no hace nada,
espera, piensa, ayuna, pero avanza a través de las cosas del mundo, como la piedra a
través del agua, sin hacer nada, sin moverse; es empujado, se deja caer. Su meta le
atrae, pues no deja penetrar nada en su alma que pueda entorpecerle el camino hacia su
meta. Esto es lo que Siddharta aprendió junto a los samanas. Esto es lo que llaman
sortilegio, y creen que el sortilegio es obrado por los demonios. Los demonios no hacen
nada, no hay demonios. Todos pueden obrar prodigios, todos pueden alcanzar su meta
si saben pensar, si saben esperar, si saben ayunar.

op. cit, p. 244


El perder y el derrochar el maldito dinero le causaba una alegría colérica; de ninguna otra
manera más clara y burlona podía mostrar su desprecio de la riqueza, del ídolo de los
comerciantes. Jugaba fuerte y despiadado, odiándose a sí mismo, despreciándose a sí
propio, embolsaba miles, tiraba miles, perdía el dinero, perdía las joyas, perdía una casa,
volvía a ganar, volvía a perder.

op. cit. , p. 256

He tenido que pasar por un sinfín de estupideces, por multitud de vicios, por muchísimos
errores, por numerosos ascos y decepciones y penas, solamente para volver a ser niño y
poder empezar de nuevo. Pero así tenía que ser; mi corazón decía sí, y mis ojos
sonreían. [...] ¡Oh la alegría de volver a la libertad!

op. cit. , p. 267.


¿Qué padre o qué maestro le pudo preservar de vivir la vida, de mancharse con la vida,
de cargarse con sus pecados, de ahogarse con amargas bebidas, de encontrar su
camino? ¿Crees tú, querido, que este camino le es ahorrado a nadie? ¿Quizá a tu hijito,
porque le amas y quieres ahorrarle dolores y decepciones? Pero aunque murieras por él
diez veces no podrías evitarle la parte más insignificante de su destino.

op. cit. , p. 277

- Las cosas pueden ser apariencia o no, yo también lo seré entonces, y siempre serían
mis iguales. Esto es lo que las hace ser amadas y dignas de veneración para mí: que son
mis iguales. Por eso puedo amarlas. Y eso forma una doctrina de la que puedes reírte: el
amor, ¡oh Govinda!, me parece ser el motivo de todo. Examinar el mundo, explicarlo,
despreciarlo, es posible que sea tarea de los grandes pensadores. Pero a mí sólo me
queda poder amar al mundo, no despreciarlo, no odiar al mundo ni a mí; poder
observarle a él y a mí y a todos los seres con amor y admiración y respeto.

- Esto lo comprendo bien –dijo Govinda-. Pero precisamente esto es lo que el Sublime
reconoce como engañoso. Exige bondad, indulgencia, padecimiento, pero no amor; nos
prohíbe encadenar nuestro corazón con el amor por las cosas terrenales.

- Ya lo sé –dijo Siddharta; su sonrisa resplandecía áurea-. Ya lo sé, Govinda.

op. cit. , p. 300


2. La condición humana

Fácilmente logró hablar con todos, vivir con todos, aprender de todos, pero estaba
convencido de que había algo que le separaba de ellos: su cualidad de samana. Veía
vivir a los hombres de una manera infantil o bestial que le agradaba y despreciaba al
mismo tiempo. Les veía afanarse, les veía sufrir y envejecer por cosas que le parecían
enteramente indignas de este precio, por el dinero, por pequeños goces, por pequeños
honores, los veía disputar entre sí e injuriarse

[...]

La mayoría de los hombres, Kamala, son como hojas que caen del árbol, revolotean en
el aire, vacilan y caen al suelo. Pero otros, unos pocos, son como estrellas que recorren
un camino fijo, no las alcanza el viento y llevan en sí su propia ley y su propio rumbo.

op. cit. , p. 249

Le parecía que todos aquellos hombres-niños eran sus hermanos; sus vanidades,
codicias y ridiculeces perdían para él lo que tenían de ridículo, se habían vuelto más
comprensibles, más dignos de ser amados, y hasta más dignos de estimación. El ciego
amor de una madre hacia su hijo, el estúpido y ciego orgullo de un padre presumido por
su único hijito, la ciega y salvaje tendencia a adornarse y a agradar a los hombres de una
mujer joven y vanidosa, todos estos impulsos, todas estas niñerías, todos estos anhelos
y codicias simples, insensatos, pero monstruosamente fuertes, vivos, operantes, ya no
eran para Siddharta ninguna niñería; veía que los hombres vivían por ellos, por ellos
trabajaban, viajaban, hacían la guerra, lo sufrían todo, todo lo soportaban, y por ellos
podía amarlos, veía la vida, lo viviente, lo indestructible, el Brahma en cada una de sus
pasiones, en cada uno de sus actos. Estos hombres eran dignos de ser amados y
admirados por su ciega fidelidad, por su ciega reciedumbre y tenacidad.

op. cit. , p. 290

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comentario

Hesse, El lobo estepario
Publicado el 29 Octubre, 2008 por Eugenio Sánchez Bravo
Hermann Hesse
Hermann Hesse nació en 1877 en Alemania. Abandonó sus estudios de teología en un seminario
para “echarse al mundo” de mecánico, librero y periodista. Se nacionalizó suizo para no participar en
las “matanzas” de la I Guerra Mundial. En sus mejores novelas, Demian (1919), Siddhartha (1922) y
El lobo estepario (1927), Hesse busca una respuesta a las preguntas fundamentales de la existencia
humana inspirándose en el budismo, el psicoanálisis y Nietzsche. Recibe el Nobel de Literatura en
1946 y muere en Suiza en 1962.

A continuación, el cuestionario y algunos textos para comentar.

1. ¿Puedes relacionar la personalidad del protagonista de la novela, Harry Haller, con la teoría
psicoanalítica de Freud?
2. Relaciona los conceptos de moral natural y contranatural de Nietzsche con la educación de
los instintos que María lleva a cabo con Harry?
3. Descubre la similitud entre la idea del Yo en la novela y la filosofía de David Hume
4. ¿Qué similitudes observas acerca de la función del arte según Nietzsche, Schopenhauer y
Hermann Hesse?
5. ¿Qué tienen que ver las distintas puertas del teatro mágico que aparece al final de la novela
con el psicoanálisis y con Nietzsche?
6. ¿Qué pensadores de la historia de la filosofía han sido contrarios al “arte de masas”, la
“democracia“? ¿Cómo justifica Harry su desprecio?
7. ¿Qué significa Mozart en la educación de Harry? Explica con tus palabras la parábola del
gramófono.
8. ¿Cuál es la función de la ebriedad (el vino, el opio) en la novela? ¿Puedes relacionarlo con
el concepto dionisiaco en Nietzsche?
9. ¿Qué significa que Gustavo y Harry se dediquen a disparar contra los automovilistas?
10. ¿Por qué, al final de la novela, comete Harry el homicidio?

Textos para comentar

Hesse, H.: El lobo estepario. Manzanares, M. (trad.) Madrid: Alianza editorial, 1987.

1. Cuestiones de Estética: Schopenhauer y Nietzsche


2. La moral: Nietzsche
3. El “yo”: Hume y Nietzsche

1. Cuestiones de Estética

Hesse y Nietzsche se inspiran en la estética del romanticismo alemán representada especialmente


por Schopenhauer. Para Schopenhauer el arte, sobre todo la música, es el único modo de
contemplación desinteresada del mundo y donde se revela el sentido de la vida, el ser oculto de las
cosas, las “huellas de Dios en el mundo”.

Sin embargo, a Nietzsche y a Hesse les tocó vivir el nacimiento del arte de masas producto de la
revolución científica y tecnológica, la cultura basura. Hesse marca una diferencia clara entre la
verdadera cultura como aquella que nace de lo más profundo del hombre, aquella que le recuerda
que pertenece a otro mundo distinto que este, aquella que le regala un pequeño anuncio de la
eternidad frente a la cultura basura, frente a la cultura de hojalata, la cultura hipócrita de hoy día que
no es más que mercancía, algo que se compra y se vende. El arte de masas cuya función no es el
conocimiento sino ayudar al hombre a “matar el tiempo“, a pasar el rato, a estar entretenido.
“Revestir al hombre de una red cada vez más espesa de distracción y de inútil estar ocupado”, dice
Hesse.
Un hombre de la Antigüedad que hubiese tenido que vivir en la Edad Media se habría
asfixiado tristemente, lo mismo que un salvaje tendía que asfixiarse en medio de nuestra
civilización. Hay momentos en los que toda una generación se encuentra extraviada entre
dos épocas, entre dos estilos de vida, de tal suerte, que tiene que perder toda naturalidad,
toda norma, toda seguridad e inocencia. Es claro que no todos perciben esto con la misma
intensidad. Una naturaleza como Nietzsche hubo de sufrir la miseria actual con más de
una generación por anticipado; lo que él, solitario e incomprendido, hubo de gustar hasta
la saciedad, lo están soportando hoy millones de seres.

Hesse, H.: El lobo estepario. Alianza Editorial, Madrid, 1987, p. 27.


aquellos días terribles del vacío interior y la desesperanza, en los cuales, en medio de la
tierra destruida y esquilmada por las sociedades anónimas, nos salen al paso, con sus
muecas como un vomitivo, la humanidad y la llamada cultura con su fementido brillo de
feria, ordinario y de hojalata, concentrado todo y llevado al colmo de lo insoportable dentro
del propio yo enfermo.

ibid., p. 30.

¡Ah, es difícil encontrar esa huella de Dios en medio de esta vida que llevamos, en medio
de este siglo tan contentadizo, tan burgués, tan falto de espiritualidad, a la vista de estas
arquitecturas, de esta política, de estos hombres! ¿Cómo no había yo de ser un lobo
estepario y un pobre anacoreta en medio de un mundo, ninguno de cuyos fines comparto,
ninguno de cuyos placeres me llama la atención? No puedo aguantar mucho tiempo ni en
un teatro ni en un cine, apenas puedo leer un periódico, rara vez un libro moderno; no
puedo comprender qué clase de placer y de alegría buscan los hombres en los hoteles y
en los ferrocarriles totalmente llenos, en los cafés repletos de gente oyendo una música
fastidiosa y pesada; en los bares y varietés de las elegantes ciudades lujosas, en las
exposiciones universales, en las carreras, en las conferencias para los necesitados de
ilustración, en los grandes lugares de deportes[...] Y lo que, por el contrario, me sucede a
mí en las raras horas de placer, lo que para mí es delicia, suceso, elevación y éxtasis, eso
no lo conoce, ni lo ama, ni lo busca el mundo más que si acaso en las novelas; en la vida,
lo considera una locura.

ibid., p. 35.
Es extraordinariamente tajante en lo que se refiere al cine: condena al cine globalmente; llega
incluso a decir que preferiría que el Apocalipsis hubiese sucedido ya antes que ver esa falsificación
de la historia que realiza el cine (Moisés). Tampoco se libran el jazz o la radio…

El jazz me producía aversión, pero me era diez veces preferible a toda la música
académica de hoy, llegaba con su rudo y alegre salvajismo también hondamente hasta el
mundo de mis instintos, y respiraba una honrada e ingenua sensualidad.[...] Era música
decadentista. En la Roma de los últimos emperadores tuvo que haber música parecida.
Naturalmente que comparada con Bach y con Mozart y con música verdadera era una
porquería…., pero esto mismo era todo nuestro arte, todo nuestro pensamiento, toda
nuestra aparente cultura, si la comparamos con la cultura auténtica.

ibid., p. 43.
Sin embargo, hacia el final de la novela una curiosa parábola: Mozart y el gramófono. Esta parábola
que aparece al final de la novela expresa en su simplicidad toda una teoría estética y una
concepción del mundo y de la civilización técnica en la que vivimos. Harry quiere suicidarse porque
este mundo no se parece en nada al que le sugiere la música de Mozart. Esta le eleva hasta un
mundo totalmente espiritual, un mundo de eternidad, sin tiempo. Harry cree que el suicidio le llevará
hasta donde la música de Mozart lo eleva pero ocurre que Mozart le pone el ejemplo del gramófono:
El gramófono destroza la música, hace que suene cuando no se la escucha y la falsifica al
reproducirla y sin embargo no es capaz de destruir lo divino que hay en la música. Lo mismo ocurre
con la vida, hay que saber escuchar las voces de otro mundo que nos llegan.

Yo me imagino que nosotros los hombres todos, los de mayores exigencias, nosotros los
de los anhelos, los de la dimensión de más, no podríamos vivir en absoluto si para
respirar, además del aire de este mundo, no hubiese también otro aire, si además del
tiempo no existiese también la eternidad, y ésta es el reino de lo puro. [...] Y la eternidad
no era otra cosa que la liberación el tiempo, era en cierto modo su vuelta a la inocencia, su
retransformación en espacio. Mozart, esta música era algo así como tiempo congelado y
convertido en espacio, y por encima, flotando, infinita, una alegría sobrehumana, una
eterna risa divina.

ibid., p. 165.
Observe usted cómo esta absurda caja de resonancia hace en apariencia lo más necio, lo
más inútil, lo más execrable del mundo y arroja una música cualquiera, tocada en
cualquier parte, la arroja necia y crudamente, y al propio tiempo, lastimosamente
desfigurada, a sitios inadecuados, y cómo a pesar de todo no puede destruir el alma
prístina de esta música, sino únicamente poner de manifiesto en ella la propia técnica
torpe y la fiebre de actividad falta de todo espíritu…. Cuando está usted escuchando la
radio, oye y ve la lucha eterna entre la idea y el fenómeno, entre la eternidad y el tiempo,
entre lo divino y lo humano. Precisamente amigo, igual que la radio va arrojando a ciegas
la música más magnífica del mundo durante diez minutos por los lugares más absurdos,
por salones burgueses y por sotabancos, entre abonados que están charlando, comiendo,
bostezando o durmiendo, así como despoja a esta música de su belleza sensual, la
estropea, la embadurna y la desgarra y, sin embargo, no puede matar por completo su
espíritu… Toda la vida es así, hijo, y así tenemos que dejar que sea, y si no somos asnos,
nos reímos, además.

ibid., p. 229.
2. La moral

Para Nietzsche la cultura, la civilización occidental, están enfermas porque en lugar de ir a favor de
la vida, han ido en su contra. Nietzsche defiende una cultura que esté a favor de la vida, una moral
que espiritualice nuestros instintos. Así también el personaje de la novela de Hesse. Su amante
María realiza una educación de los instintos de Harry, una “espiritualización de sus pasiones“: le
enseña a bailar, a comer, a beber, a amar, en definitiva, a liberar sus sentimientos más profundos, a
dar cauce a sus instintos en algo constructivo y no destructivo. María simboliza la salvación de la
cultura occidental. Esta cultura es excesivamente represora, todos sus males vienen de no
reconocer la naturaleza corporal, sensual, instintiva del ser humano. Esto se expresa al final de la
novela en los letreros que cuelgan de las diferentes puertas del teatro mágico: liberación sexual,
liberación de la violencia, liberación estética…

Lo burgués, pues, como un estado siempre latente dentro de lo humano, no es otra cosa
que el ensayo de una compensación, que el afán de un término medio de avenencia entre
los numerosos extremos y dilemas contrapuestos de la humana conducta. Si tomamos
como ejemplo cualquiera de estos dilemas de contraposición, a saber, el de un santo y un
libertino, se comprenderá al punto nuestra alegoría. [...] Ahora bien, el burgués trata de
vivir en un término medio confortable entre ambas sendas. Nunca habrá de sacrificarse a
Dios ni entregarse ni a la embriaguez ni al ascetismo, nunca será mártir ni consentirá en
su aniquilamiento. Al contrario, su ideal no es sacrificio, sino conservación del yo, su afán
no se dirige a la santidad ni a lo contrario; la incondicionalidad le es insoportable; sí quiere
servir a Dios, pero también a los placeres del mundo; sí quiere ser virtuoso, pero al mismo
tiempo pasarlo en la tierra un poquito bien y con comodidad. [...] A costa de intensidad
alcanza seguridad y conservación; en vez de posesión de Dios, no cosecha sino
tranquilidad de conciencia; en lugar de placer, bienestar; en vez de libertad, comodidad; en
vez de fuego abrasador, una temperatura agradable. El burgués es consiguientemente por
naturaleza una criatura de débil impulso vital, miedoso, temiendo la entrega de sí mismo,
fácil de gobernar. Por eso ha sustituido el poder por el régimen de mayorías, la fuerza por
la ley, la responsabilidad por el sistema de votación.

ibid., p. 59.
Al propio tiempo estaba pensando: lo mismo que yo ahora me visto y salgo a la calle, voy
a visitar al profesor y cambio con él galanterías, todo ello realmente sin querer, así hacen,
viven y actúan un día y otro, a todas horas, la mayor parte de los hombres; a la fuerza y,
en realidad, sin quererlo, hacen visitas, sostienen una conversación, están horas enteras
sentados en sus negociados y oficinas, todo a la fuerza, mecánicamente, sin apetecerlo:
todo podría ser realizado por máquinas o dejar de realizarse. Y esta mecánica
eternamente ininterrumpida es lo que les impide, igual que a mí ejercer la crítica sobre la
propia vida, reconocer su estupidez y ligereza, su insignificancia horrorosamente ridícula y
su irremediable vanidad. [...]¡ Pero yo, que ya he llegado tan allá que estoy al borde de la
vida, donde se cae la oscuridad sin fondo, cometo una injusticia y miento si trato de
engañarme a mí mismo y a los demás, de que esta mecánica aún sigue funcionando para
mí, como si yo también perteneciera todavía a aquel lindo mundo infantil del eterno
jugueteo!

ibid., p. 88.
Sin embargo, la postura final de Hesse respecto a nuestras posibilidades de salvarnos de los males
de nuestra civilización técnica son más bien pesimistas: parece que nada puede evitar la catástrofe
simbolizada con el apuñalamiento de María (para que encuentre otro mundo mejor ya que éste no es
suficiente para el que desea realmente vivir ) y con la guerra entre automóviles y peatones (en la que
Gustavo se entrega al placer de matar).

Me necesitas para aprender a bailar, para aprender a reír, para aprender a vivir. Yo, en
cambio, también te necesito a ti, no hoy, más adelante, para algo muy importante y
hermoso. [...] Cumplirás mi mandato y me matarás.

ibid., p. 121.
Para este mundo sencillo de hoy, cómodo y satisfecho con tan poco, eres tú demasiado
exigente y hambriento; el mundo te rechaza, tienes para él una dimensión de más. El que
hoy quiera vivir y alegrarse de su vida, no ha de ser un hombre como tú ni como yo. El que
en lugar de chinchín exija música, en lugar de placer alegría, en lugar de dinero alma, en
vez de loca actividad verdadero trabajo, en vez de jugueteo verdadera pasión, para ése no
es hogar este bonito mundo que padecemos…

ibid., p. 163.
3. El yo

El mismo Harry dentro de sí tiene una parte cultural, previsible, racional frente a otra parte animal,
salvaje, libre. Ambas partes están en lucha permanente: La vida y la razón de Nietzsche. Esta lucha,
según Herman Hesse, no lleva a ningún sitio: el triunfo del yo, de la sociedad, de la cultura sobre lo
instintivo lleva a una cultura aparentemente ordenada pero que paga sus excesos represores con las
carnicerías de la guerra y con las habituales neurosis de los individuos. Solución que aporta Herman
Hesse: no simplificarnos a nosotros mismos, no construyamos un yo hegemónico represor sino que
debemos admitirnos como una multitud de yoes, un multiplicidad de almas. Esta teoría aparece
también en autores contemporáneos como Antonio Tabucchi (Sostiene Pereira) o Claudio Magris
(Utopía y desencanto)

A un trozo de sí lo llama hombre; a otro lobo, y con ello cree estar al fin de la cuenta y
haberse agotado. En el “hombre” mete todo lo espiritual, sublimado o, por lo menos
cultivado, que encuentra dentro de sí, y en el “lobo” todo lo instintivo, fiero y caótico. Pero
de un modo tan simple no ocurren las cosas .

ibid., p. 68.

Un mundo Feliz

Ejemplos de la utilización del condicionamiento clásico en la novela.

1. ¿Qué tipo de condicionamiento reciben los habitantes de Un mundo feliz mediante la


hipnopedia?
2. ¿Crees que habitantes de Un mundo feliz desean ser libres? ¿Qué significa para ellos la
libertad?
3. La familia ha desaparecido de Un mundo feliz. ¿Qué relación tiene este hecho con las
teorías del psicoanálisis acerca de las relaciones familiares?
4. Cita un ejemplo de la novela en que puede observarse el funcionamiento del Complejo de
Edipo.
5. ¿Cuál es la función de las drogas en la sociedad de Un mundo feliz? ¿En qué se diferencia
de la nuestra?
6. El arte es enemigo de la sociedad feliz. ¿Por qué?
7. ¿Por qué crees que el protagonista se suicida al final de la novela?
8. ¿Qué opinas de la eutanasia tal y como aparece en la novela?
9. ¿Qué función cumple Dios en el equilibrio psicológico humano? ¿Cuándo le necesitamos y
cuándo no?

Cuestionario para Filosofía 2º

1. Descubre los rasgos del organicismo social presentes en la sociedad de Un mundo feliz.
2. Platón describe en el mito de la caverna lo que le ocurre al prisionero que intenta volver a
la caverna para ayudar a los demás. ¿Qué episodio similar ocurre en la novela?
3. Tanto para Platón como para los dirigentes de la sociedad feliz el objetivo de la política
debe ser la estabilidad. ¿Qué herramientas utilizan los políticos de la República y de Un
mundo feliz para conseguirla?
4. ¿Qué relación hay entre la supresión de la familia en la sociedad de Huxley y la que
propone Platón en la República?
5. ¿Qué relación hay entre la postura ante el arte que mantienen Platón y los dirigentes de
Un mundo feliz?
6. ¿Cómo aprovecha Huxley las teorías psicoanalíticas de Freud para la novela?
7. ¿Qué semejanzas observas entre la sociedad descrita por Huxley y la nuestra en la
actualidad?
8. ¿Qué relación observas entre Un mundo feliz y la descripción del nihilismo que hace
Nietzsche?
9. La sociedad feliz se rige por la idea “todo el mundo trabaja para todo el mundo“. ¿Qué
relación ves entre esta idea y la utopía de Platón?
10. ¿Qué relación se establece entre la política y la verdad tanto en Platón como en Huxley?

Textos para comentar

Aldous Huxley: Un mundo feliz. Barcelona: Plaza & Janés, 1980.


1. Clonación

2. Condicionamiento

3. Consumo

4. Libertad

5. Utopía

6. Organicismo político

7. Psicoanálisis

8. Vejez

9. Drogas

10. Televisión

11. Arte

12. Ocio

13. Ciencia

14. Dios

1. Clonación

El Método Bokanovsky es uno de los mayores instrumentos de la estabilidad social.

“Uno de los mayores instrumentos de la estabilidad social”.

Hombres y mujeres estandardizados, en grupos uniformes. Todo el personal de una


fábrica podía ser el producto de un solo óvulo bokanovskificado.

- ¡Noventa y seis mellizos trabajando en noventa y seis máquinas idénticas! – La voz del
director casi temblaba de entusiasmo -. Sabemos muy bien adónde vamos. Por primera
vez en la historia. – Citó la divisa planetaria -: Comunidad, Identidad, Estabilidad. –
Grandes palabras -. Si pudiéramos bokanovskificar indefinidamente, el problema estaría
resuelto.

Aldous Huxley: Un mundo feliz, p. 28.

2. Condicionamiento
El frío se aliaba a la incomodidad en la forma de intensos rayos X. En el momento de su
decantación, los embriones sentían horror por el frío. Estaban predestinados a emigrar a
los trópicos, a ser mineros, tejedores de seda al acetato o metalúrgicos. Más adelante,
enseñarían a sus mentes a apoyar el criterio de su cuerpo.

- Nosotros los condicionamos de modo que tiendan hacia el calor – concluyo Mr. Foster -.
Y nuestros colegas de arriba les enseñarán a amarlo.

- Y éste – intervino el director sentenciosamente -, éste es el secreto de la felicidad y la


virtud: amar lo que uno tiene que hacer. Todo condicionamiento tiende a esto: a lograr
que la gente ame su inevitable destino social.

Aldous Huxley: Un mundo feliz, p. 35 .


Guardería infantil. Sala de Condicionamiento Neo-Pavloviano, anunciaba el rótulo de la
entrada.El director abrió una puerta. Entraron en una vasta estancia vacía, muy brillante
y soleada, porque toda la pared orientada hacia el Sur era un cristal de parte a parte.
Media docena de enfermeras, con pantalones y chaqueta de uniforme, de viscosilla
blanca, los cabellos asépticamente ocultos bajo cofias blancas, se hallaban atareadas
disponiendo jarrones con rosas en una larga hilera, en el suelo. Grandes jarrones llenos
de flores. Millares de pétalos, suaves y sedosos como las mejillas de innumerables
querubes, pero de querubes, bajo aquella luz brillante, no exclusivamente rosados y
arios, sino también luminosamente chinos y también mejicanos y hasta apopléticos a
fuerza de soplar en celestiales trompetas, o pálidos como la muerte, pálidos con la
blancura póstuma del mármol.Cuando el D.I.C. entró, las enfermeras se cuadraron
rígidamente.- Coloquen los libros – ordenó el director.En silencio, las enfermeras
obedecieron la orden. Entre los jarrones de rosas, los libros fueron debidamente
dispuestos: una hilera de libros infantiles se abrieron invitadoramente mostrando alguna
imagen alegremente coloreada de animales, peces o pájaros.

- Y ahora traigan a los niños.

Las enfermeras se apresuraron a salir de la sala y volvieron al cabo de uno o dos


minutos; cada una de ellas empujaba una especie de carrito de té muy alto, con cuatro
estantes de tela metálica, en cada uno de los cuales había un crío de ocho meses. Todos
eran exactamente iguales (un grupo Bokanovsky, evidentemente) y todos vestían de
color caqui, porque pertenecían a la casta Delta.

- Pónganlos en el suelo.

Los carritos fueron descargados.

- Y ahora sitúenlos de modo que puedan ver las flores y los libros.

Los chiquillos inmediatamente guardaron silencio, y empezaron a arrastrarse hacia


aquellas masas de colores vivos, aquellas formas alegres y brillantes que aparecían en
las páginas blancas. Cuando ya se acercaban, el sol palideció un momento,
eclipsándose tras una nube. Las rosas llamearon, como a impulsos de una pasión
interior; un nuevo y profundo significado pareció brotar de las brillantes páginas de los
libros. De las filas de críos que gateaban llegaron pequeños chillidos de excitación,
gorjeos y ronroneos de placer.

El director se frotó las manos.

- ¡Estupendo! – exclamó -. Ni hecho a propósito.

Los más rápidos ya habían alcanzado su meta. Sus manecitas se tendían, inseguras,
palpaban, agarraban, deshojaban las rosas transfiguradas, arrugaban las páginas
iluminadas de los libros. El director esperó verles a todos alegremente atareados.
Entonces dijo:

- Fíjense bien.

La enfermera jefe, que estaba de pie junto a un cuadro de mandos, al otro extremo de la
sala, bajó una pequeña palanca. Se produjo una violenta explosión. Cada vez más
aguda, empezó a sonar una sirena. Timbres de alarma se dispararon, locamente.

Los chiquillos se sobresaltaron y rompieron en chillidos; sus rostros aparecían convulsos


de terror.

- Y ahora – gritó el director (porque el estruendo era ensordecedor) -, ahora pasaremos a


reforzar la lección con un pequeño shock eléctrico.

Volvió a hacer una señal con la mano, y la enfermera jefe pulsó otra palanca. Los
chillidos de los pequeños cambiaron súbitamente de tono. Había algo desesperado, algo
casi demencial, en los gritos agudos, espasmódicos, que brotaban de sus labios. Sus
cuerpecitos se retorcían y cobraban rigidez; sus miembros se agitaban bruscamente,
como obedeciendo a los tirones de alambres invisibles.

- Podemos electrificar toda esta zona del suelo – gritó el director, como explicación -.
Pero ya basta.

E hizo otra señal a la enfermera.

Las explosiones cesaron, los timbres enmudecieron, y el chillido de la sirena fue bajando
de tono hasta reducirse al silencio. Los cuerpecillos rígidos y retorcidos se relajaron, y lo
que había sido el sollozo y el aullido de unos niños desatinados volvió a convertirse en el
llanto normal del terror ordinario.

- Vuelvan a ofrecerles las flores y los libros.

Las enfermeras obedecieron; pero ante la proximidad de las rosas, a la sola vista de las
alegres y coloreadas imágenes de los gatitos, los gallos y las ovejas, los niños se
apartaron con horror, y el volumen de su llanto aumentó súbitamente.

- Observen – dijo el director, en tono triunfal -. Observen.

Los libros y ruidos fuertes, flores y descargas eléctricas; en la mente de aquellos niños
ambas cosas se hallaban ya fuertemente relacionadas entre sí; y al cabo de doscientas
repeticiones de la misma o parecida lección formarían ya una unión indisoluble. Lo que el
hombre ha unido, la Naturaleza no puede separarlo.

- Crecerán con lo que los psicólogos solían llamar un odio instintivo hacia los libros y las
flores. Reflejos condicionados definitivamente. Estarán a salvo de los libros y de la
botánica para toda su vida. -

El director se volvió hacia las enfermeras -. Llévenselos.

Llorando todavía, los niños vestidos de caqui fueron cargados de nuevo en los carritos y
retirados de la sala, dejando tras de sí un olor a leche agria y un agradable silencio.

Aldous Huxley: Un mundo feliz, p. 43-46

El condicionamiento ante la muerte empieza a los dieciocho meses. Todo crío pasa dos
mañanas cada semana en un Hospital de Moribundos. En estos hospitales encuentran
los mejores juguetes, y se les obsequia con helado de chocolate los días que hay
defunción. Así aprenden a aceptar la muerte como algo completamente corriente.

Aldous Huxley: Un mundo feliz, p.212 .

3. Consumo

Imaginen la locura que representa permitir que la gente se entregue a juegos


complicados que en nada aumentan el consumo. Pura locura. Actualmente los
Interventores no aprueban ningún nuevo juego, a menos que pueda demostrarse que
exige cuando menos tantos aparatos como el más complicado de los juegos ya
existentes. -

Aldous Huxley: Un mundo feliz, p. 58 .

4. Libertad

A medida que la libertad política y económica disminuye, la libertad sexual tiende, en


compensación, a aumentar. Y el dictador (a menos que necesite carne de cañón o
familias con las cuales colonizar territorios desiertos o conquistados) hará bien en
favorecer esta libertad. En colaboración con la libertad de soñar despiertos bajo la
influencia de los narcóticos, del cine y de la radio, la libertad sexual ayudará a reconciliar
a sus súbditos con la servidumbre que es, su destino.

Sopesándolo todo bien, parece como si la Utopía se hallara más cerca de nosotros de lo
que nadie hubiese podido imaginar hace sólo quince años. Entonces, la situé para dentro
de seiscientos años en el futuro. Hoy parece posible que tal horror se implante entre
nosotros en el plazo de un solo siglo.

Aldous Huxley: Un mundo feliz, prólogo p. 19 .

¿No deseáis ser libres y ser hombres? ¿Acaso no entendéis siquiera lo que son la
humanidad y la libertad? – El furor le prestaba elocuencia; las palabras acudían
fácilmente a sus labios -. ¿No lo entendéis? – repitió; pero nadie contestó a su pregunta
-. Bien, pues entonces – prosiguió, sonriendo – yo os lo enseñaré; y os liberaré tanto si
queréis como si no.
Y abriendo de par en par la ventana que daba al patio interior del Hospital empezó a
arrojar a puñados las cajitas de tabletas de soma.

Aldous Huxley: Un mundo feliz, p. 265.

5. Utopía

Pero volviendo al futuro… Si ahora tuviera que volver a escribir este libro, ofrecería al
Salvaje una tercera alternativa. Entre los cuernos utópico y primitivo de este dilema,
yacería la posibilidad de la cordura, una posibilidad ya realizada, hasta cierto punto, en
una comunidad de desterrados o refugiados del MUNDO FELIZ, que viviría en una
especie de Reserva. En esta comunidad, la economía sería descentralista y al estilo de
Henry George, y la política kropotkiniana y cooperativista. La ciencia y la tecnología
serian empleadas como si, lo mismo que el Sabbath, hubiesen sido creadas para el
hombre, y no (como en la actualidad) el hombre debiera adaptarse y esclavizarse a ellas.
La religión sería la búsqueda consciente e inteligente del Fin Ultimo del hombre, el
conocimiento unitivo del Tao o Logos inmanente, la trascendente Divinidad de Brahma. Y
la filosofía de la vida que prevalecería sería una especie de Alto Utilitarismo, en el cual el
principio de la Máxima Felicidad seria supeditado al principio del Fin Ultimo, de modo que
la primera pregunta a formular y contestar en toda contingencia de la vida sería: ¿Hasta
qué punto este pensamiento o esta acción contribuye o se interfiere con el logro, por mi
parte y por parte del mayor número posible de otros individuos, del Fin Último del
hombre?

Aldous Huxley: Un mundo feliz, prólogo p 12-13 .

6. Organicismo político

Un Estado totalitario realmente eficaz sería aquel en el cual los jefes políticos
todopoderosos y su ejército de colaboradores pudieran gobernar una población de
esclavos sobre los cuales no fuese necesario ejercer coerción alguna por cuanto amarían
su servidumbre. Inducirles a amarla es la tarea asignada en los actuales estados
totalitarios a los Ministerios de Propaganda, los directores de los periódicos y los
maestros de escuela. Pero sus métodos todavía son toscos y acientificos.

[...]

Los más importantes Proyectos Manhattan del futuro serán vastas encuestas
patrocinadas por los gobiernos sobre lo que los políticos y los científicos que
intervendrán en ellas llamarán «el problema de la felicidad»; en otras palabras, el
problema de lograr que la gente ame su servidumbre.

Aldous Huxley: Un mundo feliz, prólogo p. 16-17 .

Todo el mundo trabaja para todo el mundo. No podemos prescindir de nadie. Hasta los
Epsilones son útiles. No podíamos pasar sin los Epsilones. Todo el mundo trabaja para
todo el mundo. No podemos prescindir de nadie… Lenina recordaba su primera
impresión de temor y de sorpresa; sus reflexiones durante media hora de desvelo; y
después, bajo la influencia de aquellas repeticiones interminables, la gradual sedación de
la mente, la suave aproximación del sueño…
- Supongo que a los Epsilones no les importa ser Epsilones – dijo en voz alta.

- Claro que no. Es imposible. Ellos no saben en qué consiste ser otra cosa. A nosotros sí
nos importaría, naturalmente. Pero nosotros fuimos condicionados de otra manera.
Además, partimos de una herencia diferente.

- Me alegro de no ser una Epsilon – dijo Lenina, con acento de gran convicción.

- Y si fueses una Epsilon – dijo Henry – tu condicionamiento te induciría a alegrarte


igualmente de no ser una Beta o una Alfa.

Aldous Huxley: Un mundo feliz, p.105 .

7. Psicoanálisis

Hogar, hogar… Unos pocos cuartitos, superpoblados por un hombre, una mujer
periódicamente embarazada, y una turbamulta de niños y niñas de todas las edades. Sin
aire, sin espacio; una prisión no esterilizada; oscuridad, enfermedades y malos olores.

Y el hogar era tan mezquino psíquicamente como físicamente. Psíquicamente, era una
conejera, un estercolero, lleno de fricciones a causa de la vida en común, hediondo a
fuerza de emociones. ¡Cuántas intimidades asfixiantes, cuán peligrosas, insanas y
obscenas relaciones entre los miembros del grupo familiar! Como una maniática, la
madre se preocupaba constantemente por los hijos (sus hijos)…, se preocupaba por
ellos como una gata por sus pequeños; pero como una gata que supiera hablar, una gata
que supiera decir: “Nene mío, nene mío una y otra vez. Nene mío, y, oh, en mi pecho,
sus manitas, su hambre, y ese placer mortal e indecible! Hasta que al fin mi niño se
duerme, mi niño se ha dormido con una gota de blanca leche en la comisura de su boca.
Mi hijito duerme… “

Aldous Huxley: Un mundo feliz, p. 65 .

Nuestro Ford – o nuestro Freud, como, por alguna razón inescrutable, decidió llamarse él
mismo cuando hablaba de temas psicológicos -. Nuestro Freud fue el primero en revelar
los terribles peligros de la vida familiar. El mundo estaba lleno de padres, y, por
consiguiente, estaba lleno de miseria; lleno de madres, y, por consiguiente, de todas las
formas de perversión, desde el sadismo hasta la castidad; lleno de hermanos, hermanas,
tíos, tías, y, por ende, lleno de locura y de suicidios.

Aldous Huxley: Un mundo feliz, p. 66.

John sintió una leve presión de la mano en respuesta a la suya. Las lágrimas asomaron a
sus ojos. Se inclinó y la besó. Los labios de Linda se movieron.

- ¡Popé! – susurró de nuevo.

Y John sintió como si le hubiese arrojado a la cara una paleta de basura.

Aldous Huxley: Un mundo feliz, p.254 .

8. Vejez

En la actualidad el progreso es tal que los ancianos trabajan, los ancianos cooperan, los
LA METAMORFOSIS DE OVIDIO

Ovidio Naso Publius (43 a.C.-17 d.C.), terminó "Las Metamorfosis" el año 7 d. C, Es una obra de
difícil clasificación. Bajo una apariencia de obra épica, que se puede ver en el uso del hexámetro,
el verso de la poesía épica, y en el tono general de la composición, Ovidio nos presenta en 15
libros más de 250 narraciones mitológicas, enlazadas entre ellas sin pausa, comienzan con la
ordenación del Caos inicial, que da lugar a la creación del universo y del mecanismo de
transformación constante y a la aparición de los Dioses y los hombres; continua con la victoria de
los Dioses Olímpicos contra los Gigantes y con el diluvio universal que acaba con la vida en la
tierra. La vida se retoma después a través de Deucalión y Pirra, los únicos humanos
supervivientes, y comienza la trama de metamorfosis y de historias mitológicas de dioses,
divinidades menores, héroes y mortales, hasta llegar a la Guerra de Troya (libro XII).
A partir de ahí, con la llegada de Eneas a Italia después de la destrucción de Troya, comienza el
ciclo de mitos romanos que acaba con la transformación en estrella del alma de Julio César (libro
XV).

Se considera uno de los trabajos sobre mitología más populares, una joya de la literatura romana,
llegando a ser la obra más conocida por los escritores medievales y por lo tanto teniendo una gran
influencia en la poesía medieval.

Las fuentes mitológicas de Ovidio se centran en toda la tradición literaria anterior; Homero,
Hesíodo, los poetas trágicos griegos y helenísticos, Teócrito, Calímaco..etc.

Han sido innumerables las distintas traducciones y ediciones de esta obra desde la edad media
hasta nuestros días, unas ilustradas y otras con solo texto, entre las primeras he escogido para
presentarles algunas de sus magnificas laminas, una del traductor Nicolas, Renouard del año 1651
con ilustraciones de J. Matheus y I. Briot cuyo título es: “Les Metamorphoses d'Ovide Traduites en
Prose Francoise, et de nouveau soigneusement reveues, avec XV. Discours 1651, este libro esta
bellamente ilustrado con 137 grabados en sepia.

www.odisea2008.com/.../la-metamorfosis-de-ovidio.html

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