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A las ilustrísimas autoridades competentes, yo D.

Sergio Ramón Rodríguez


Huarachi con D.N.I. 04211996-Y hago constar los hechos sucedidos el día 31/03/2020 en la
calle San Juan de la Cruz número 8 y la calle Ferrocaril número 18 entre las 21:40-23:50.

Al llegar de comprar un paquete de cigarrillos, unos miembros del célebre y respetado Cuerpo
Nacional de Policía me dieron, el alto, me indicaron que bajara de mi vehículo con matrícula
9131FHH. Me pidieron que me apartara de mi vehículo y mantuviese pegado a una pared,
siguiendo sus indicaciones otro agente de pelo castaño, 175 cm aproximadamente de estatura
y complexión media (le denominaré agente 1 pues no les conocía de nada), me preguntó si
había bebido alcohol o tomado estupefacientes, le contesté que al medio día me había
tomado en mi casa dos cañas y que no había consumido estupefacientes de ningún tipo.

Acto seguido se acercó otro agente de aproximadamente 185 cm de estatura, cara tapada
hasta la nariz, complexión delgada y cabello y ojos claros (agente 2) el cual se colocó a mi
espalda en todo momento.

Me dijo que me pusiera contra la pared del portal San Juan de la Cruz número 8, me dirigí a
ellos en todo momento con la máxima educación y respeto, a pesar de eso cuando le
preguntaba qué había hecho, yo, totalmente asustado y abrumado por una situación que
jamás hubiera considerado propia de un agente del tan ilustre Cuerpo Nacional de Policía, era
respondido con una voz muy agresiva por el agente 2, obligándome por medio de la coacción
del tono a guardar silencio. Preguntando a agente 1 qué ocurría, el cual se situaba a mi
derecha me obligó a guardar silencio, a lo que agente 2 increpaba con mucha agresividad y
altitud en su tono de voz: “¡¡¡TE HE DICHO QUE TE CALLES Y QUE NO DEJES DE MIRAR AL
FRENTE!!!”.

En mi preocupación quería saber qué estaban haciendo con mi vehículo pero agente 1 y
agente 2 me lo impedían en todo momento.

Acto seguido agente 1 llamó a un piso del portal, abrió la puerta y me dijo que pasase adentro,
mientras avanzaba hacia el portal sentí un profundo golpe en la nuca, seguido de una gran
cantidad de golpes en mi cabeza y pierna (en la cual tengo diagnosticada por el Dr. Colás Jefe
de Neurología una muy grave desmielinización del nervio femoro-cutáneo permanente), tras la
brutalidad de los golpes tengo a pesar de los días muchísimo dolor en la pierna afectada,
vértigos, nauseas, fuertes dolores en el cerebro, dificultad para caminar, mantenerme en
equilibrio, y enfocar la mirada. Grité de dolor y al mirar hacia arriba vi una barra de acero color
aluminio el cuál agente 2 portaba en su mano. Salió del portal cuando vi su cara mientras yo
yacía del dolor por la brutalidad de la paliza propinada con dicho arma. Pedí auxilio a agente 1
y le pregunté cómo podía consentir siendo un miembro del Cuerpo Nacional de policía lo que
estaba ocurriendo y ni tan siquiera socorrerme, éste señor miró hacia otro lado con desdén
como si no hubiese visto nada. Acto seguido otro agente (agente 3) de estatura aproximada de
unos 165 cm, robusta y pelo y ojos oscuros, vino a ver qué ocurría, le dije que me acaba de dar
su compañero una paliza y que me socorriera, me dijo: "no he visto nada", se dio la vuelta y se
marchó. Tengo diagnosticada la enfermedad de TOC, debo tomar mi medicación de Prozac 3
veces al día, gabapentina 3 veces diarias y ansiolítico tranxilium 3 veces diarias. A pesar de
tener esta enfermedad decidí no pedir una discapacidad, pese a las recomendaciones médicas
por no sentirme una persona no productiva por el mero hecho de tener dicha discapacidad, y
así poner todo mi empeño y medios para trabajar, y hacer una vida normal, como actualmente
hago en la empresa Securitas Direct siendo productivo para mi país.
Todo lo que me aconteció en ese momento, toda esa brutalidad total y absolutamente
repudiada y contraria al estado de derecho y democrático de mi país España me creó un
terriblísimo ataque de pánico, cuando pedí por favor, con lágrimas en los ojos mi medicación a
un agente con barba grande, tupida color de cabello y ojos oscuros de aproximadamente 180
cm me contestó que eso no era nada: “QUE ME HABRÍA METIDO DOS RAYITAS DE COCA Y QUE
NO ERA NADA”, mientras se reía inhumanamente de mi situación y por favor rogarle asistencia
médica llorando a causa de todo lo que me hicieron y sumido en un indeseable dolor de
ansiedad, atroz dolor muy intenso en el pecho, hiperventilación y sensación fatal de ahogo.

Se llevaron mi vehículo sin más y no me dieron explicaciones de nada, cuando llegó la policía
local, estos agentes de la policía Nacional se marcharon del lugar, un agente de la policía
municipal que acudió me socorrió, él y su compañero me animaron a poner esta denuncia, a
pesar del terror que siento, siento muchísimo terror a un Cuerpo al que siempre he admirado y
al que quise pertenecer, nunca he sufrido dolor, angustia, abusos ni violación de mis derechos
humanos, constitucionales y hasta el citado día. He intentado contactar con la comisaría de
policía de Talavera de la Reina para cursar denuncia, en todas las ocasiones me dijeron que no
recogían denuncias, acudí también a la comisaría de policía local de dicha ciudad donde me
dijeron que lo mejor es que interpusiera denuncia en el juzgado. Cuando pregunté porqué se
habían llevado mi coche en comisaría de policía local me dijeron que figuraba alcoholemia, y
en otra de las ocasiones me dijo una agente que un miembro de la policía nacional había
interpuesto una denuncia por portar estupefacientes que, la cual me dijo, supuestamente
encontraron en las cercanías.

Doy fe y juro por Dios y por mi Patria que nadie me hizo ninguna prueba de alcoholemia, que
a mi persona nadie le dijo nada de alcohol, que nadie me habló de ningún tipo de
estupefacientes, añado que:

Uno de los agentes de la policía local de Talavera de la Reina, me dijo que ciertamente se
estaba faltando a la verdad:

“QUE A MÍ NO SE ME HABÍA REALIZADO NINGÚN TIPO DE ALCOHOLEMIA”, este señor se


apellida Balboa, fue vecino del lugar donde resido años atrás, llamado Chema.

Cuando pregunté qué había ocurrido me dijo que a ellos le habían informado de que en la calle
Ferrocaril, de dimensiones muy angostas en las que a duras penas cabe un vehículo mi espejo
retrovisor golpéo el de otro coche, e hizo un “arañazo” en otro contiguo, doy fe de la certeza
de esos hechos y la asumo, la rueda derecha de mi vehículo entró en un pequeño socabón y la
dirección del vehículo se torció en la distancia de unos 20 cm dada la estrecha y angosta vía
por la que circulaba, retomé la dirección del vehículo y estacioné en la vía del paseo del muelle
para ver qué había ocurrido, mi rueda derecha estaba desinflada y el espejo retrovisor
presentaba una grieta en el mismo espejo. Al dar la vuelta a la manzana para comprobar si
habían desperfectos ocurrieron todos los hechos de los le que presto declaración, nunca bajo
ningún motivo hubiera podido imaginar que el detonante de todo lo expuesto fuera eso y me
tuve que enterar por otro agente.

Añado que toda la calle estaba llena de vecinos, muchas personas estaban observando todo y
recibí llamadas de testigos que presenciaron los hechos, desde como me hablaban y trataban
hasta como me introdujeron en el portal.

De los dos vehículos con daños superfluos uno de sus propietarios me escribió por whatsapp
ajeno a todo y que le habían dado mi número de teléfono, me dijo que si me parecía bien darle
un parte y le dije que por supuesto, refería llamarse Sergio y su teléfono como conversación
quedan grabadas, su número de teléfono es 690 69 36 44.
El otro propietario del vehículo, según me remitió un amigo era un miembro de la familia
“Carlines” gente de oídas peligrosa, del cual uno de ellos es un agente de policía nacional al
que según me refieren, tiene por mote Cubino.

Entiendo que una de las causas de abuso de autoridad, violación de mis derechos humanos y
constitucionales se ha podido deber a una inquina personal, aunque esto es solo lo que opino
para intentar dar una explicación lógica a algo ilógico.

Me han diagnosticado contusiones mútiples, politraumatismos, y traumatismo cráneo


encefálico a razón de la brutal agresión física, seguimiento neurológico por daños cerebrales
como pone en el informe por no hablar del pavor y terror que ahora siento por esos policías.

Ruego por favor que se actúe en proporción a los hechos acontecidos y probados con las
medidas que el Estado legal de mi país tiene a su disposición: agresiones físicas y mentales,
negación de auxilio de socorro, negación de auxilio médico, humillaciones, vejaciones y tratos
impropios como son la violación de los derechos humanos, la tortura a la que se me sometió,
la violación constitucional de la brutalidad policial, y hechos también probativos de no
habérseme realizado ningún tipo de prueba de alcohol o portar estupefacientes.

Rezo e imploro a las ilustrísimas autoridades competentes ayuda, protección y aplicación de la


ley.

Presto juramento ante Dios y España de la veracidad de los hechos denunciados.

Humildemente a su disposición D. Sergio Ramón Rodríguez Huarachi, en Talavera de la Reina,


Toledo, España a día 1/03/2020.
Adoptado por la Asamblea General de Naciones Unidas
en su Resolución 34/169
CÓDIGO DE CONDUCTA PARA LOS FUNCIONARIOS ENCARGADOS DE
HACER CUMPLIR LA LEY
Artículo 1

Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley cumplirán en todo momento los deberes
que les impone la ley, sirviendo a su comunidad y protegiendo a todas las personas contra
actos ilegales, en consonancia con el alto grado de responsabilidad exigido por su profesión.

Artículo 2

En el desempeño de sus tareas , los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley


respetarán y protegerán la dignidad humana y mantendrán y defenderán los derechos
humanos de todas las personas.

Artículo 3

Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley podrán usar la fuerza sólo cuando
sea estrictamente necesario y en la medida que lo requiera el desempeño de sus tareas
.

Artículo 4

Las cuestiones de carácter confidencial de que tengan conocimiento los funcionarios


encargados de hacer cumplir la ley se mantendrán en secreto, a menos que el cumplimiento
del deber o las necesidades de la justicia exijan estrictamente lo contrario.

Artículo 5

Ningún funcionario encargado de hacer cumplir la ley podrá infligir, instigar o tolerar
ningún acto de tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, ni
invocar la orden de un superior o circunstancias especiales, como estado de guerra o
amenaza de guerra, amenaza a la seguridad nacional, inestabilidad política interna, o
cualquier otra emergencia pública, como justificación de la tortura u otros tratos o penas
crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 6

Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley asegurarán la plena protección de la


salud de las personas bajo su custodia y, en particular, tomarán medidas inmediatas para
proporcionar atención médica cuando se precise.

Artículo 7

Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley no cometerán ningún acto de


corrupción. También se opondrán rigurosamente a todos los actos de esa índole y los
combatirán.

Artículo 8

Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley respetarán la ley y el presente Código.
También harán cuanto esté a su alcance por impedir toda violación de ellos y por oponerse
rigurosamente a tal violación.
Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley que tengan motivos para creer que se ha
producido o va a producirse una violación del presente Código informarán de la cuestión a
sus superiores y, si fuere necesario, a cualquier otra autoridad u organismo apropiado que
tenga atribuciones de control o correctivas.

OFICINA DEL ALTO COMISIONADODE LAS NACIONES UNIDAS PARA LOS


DERECHOS HUMANOS
NACIONES UNIDAS
Nueva York y Ginebra, 2003
CONDUCTA ÉTICA Y LÍCITA

• Los derechos humanos emanan de la dignidad

inherente a la persona humana.

• Los funcionarios encargados de hacer cumplir

la ley respetarán y cumplirán la ley en todo

momento.

• Los funcionarios encargados de hacer cumplir

la ley cumplirán en todo momento los deberes

que les impone la ley, sirviendo a su comunidad

y protegiendo a todas las personas contra actos

ilegales, en consonancia con el alto nivel de

responsabilidad exigido por su profesión.

• Los funcionarios encargados de hacer cumplir

la ley no cometerán ningún acto de corrupción;

se opondrán rigurosamente a todos los actos de

esa índole y los combatirán.

• Los funcionarios encargados de hacer cumplir

la ley respetarán y protegerán la dignidad

humana y defenderán y harán respetar los derechos humanos de todas las

personas.

• Los funcionarios encargados de hacer cumplir

la ley informarán sobre las violaciones de las

leyes, los códigos y los conjuntos de principios

que promueven y protegen los derechos


humanos.

• En todas las actividades de la policía se observarán los principios de legalidad, necesidad, no

discriminación, proporcionalidad y humanidad.

• La tortura y otros tratos inhumanos o degradantes están absolutamente prohibidos.

• Las víctimas y los testigos serán tratados con

compasión y consideración.

Trate a todos los sospechosos como si fueran

inocentes, con educación, respeto y profesionalidad.

• Mantenga un registro detallado de todas las

declaraciones tomadas.

Normas de derechos humanos

Uso de la fuerza

• Toda persona tiene derecho a la vida, a la seguridad de su persona y a no ser sometida


a torturas ni a tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.

• En primer lugar debe recurrirse a medios no

violentos.

• No se admitirán excepciones ni excusas para el

uso ilegítimo de la fuerza.

• Todas las víctimas de delitos, abusos de poder o

violaciones de los derechos humanos serán

tratadas con compasión y respeto.

• Se protegerá la intimidad y la seguridad de las

víctimas.

• Se evitarán las demoras innecesarias en la

tramitación de las causas de las víctimas.

• Cuando proceda, los culpables resarcirán a las

víctimas.

• Los gobiernos se encargarán del resarcimiento

cuando haya habido culpa de funcionarios

públicos.

• Se pondrá a disposición de las víctimas una


indemnización financiera a cargo del culpable

y, si ello fuera imposible, del Estado.

• Los funcionarios encargados de hacer cumplir

la ley cumplirán en todo momento los deberes

que les impone la ley, sirviendo a su comunidad

y protegiendo a todas las personas contra actos

ilegales, en consonancia con el alto grado de

responsabilidad exigido por su profesión.

• Los funcionarios encargados de hacer cumplir

la ley no cometerán ningún acto de corrupción,

se opondrán rigurosamente a todos los actos de

esa índole y los combatirán.

• Los funcionarios encargados de hacer cumplir

la ley respetarán y protegerán la dignidad

humana y mantendrán y defenderán los derechos humanos de todas las personas

• Todos los incidentes en que se usen la fuerza o

las armas de fuego tendrán que comunicarse a

los funcionarios superiores, quienes los someterán a examen.

• Los funcionarios superiores deberán asumir la

debida responsabilidad por los actos realizados

por los agentes a sus órdenes cuando tengan

conocimiento, o deban haberlo tenido, de las

infracciones cometidas y no hayan adoptado las

medidas pertinentes.

• Gozarán de inmunidad los funcionarios que

se nieguen a acatar órdenes ilegales de sus

superiores.

Informe sobre los Derechos Humanos en España – 2016


DON JUAN CARLOS I, REY DE ESPAÑA, A TODOS LOS QUE LA PRESENTE
VIEREN Y ENTENDIEREN,
SABED: QUE LAS CORTES HAN APROBADO Y EL PUEBLO ESPAÑOL
RATIFICADO LA SIGUIENTE CONSTITUCIÓN:
Sección 1.ª De los derechos fundamentales y de las libertades públicas

jurisprudencia

Artículo 15

Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso,
puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes.

Queda abolida la pena de muerte, salvo lo que puedan disponer las leyes penales militares
para tiempos de guerra

BOE» núm. 292, de 4 de diciembre de 2018

Sección 2.ª Faltas disciplinarias

Artículo 74. Faltas muy graves.

9. El abuso de autoridad que cause grave daño a la ciudadanía, subordinados o a la


Administración, así como la práctica de tratos inhumanos, degradantes, discriminatorios
o vejatorios a las personas que se encuentren bajo su custodia.

17. El encubrimiento en la comisión de una falta muy grave.

Yo, en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 22 de la Ley Orgánica


de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra,
promulgo, en nombre de S.M. el Rey, esta Ley Foral,
ordeno su inmediata publicación en el «Boletín Oficial de Navarra» y su
remisión al «Boletín Oficial del Estado» y mando a los ciudadanos y a las
autoridades que la cumplan y la hagan cumplir.
CAPÍTULO PRIMERO

De la prevaricación de los funcionarios públicos y otros comportamientos injustos

Artículo 404

A la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una


resolución arbitraria en un asunto administrativo se le castigará con la pena de
inhabilitación especial para empleo o cargo público

y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de nueve a quince años.

Artículo 405

A la autoridad o funcionario público que, en el ejercicio de su competencia y a sabiendas de su


ilegalidad, propusiere, nombrare o diere posesión para el ejercicio de un determinado cargo
público a cualquier persona sin que concurran los requisitos legalmente establecidos para ello,
se le castigará con las penas de multa de tres a ocho meses y suspensión de empleo o
cargo público por tiempo de uno a tres años.

Artículo 406

La misma pena de multa se impondrá a la persona que acepte la propuesta, nombramiento o


toma de posesión mencionada en el artículo anterior, sabiendo que carece de los requisitos
legalmente exigibles.

Artículo 407

1. A la autoridad o funcionario público que abandonare su destino con el propósito de no


impedir o no perseguir cualquiera de los delitos comprendidos en los Títulos XXI, XXII, XXIII y
XXIV se le castigará con la pena de prisión de uno a cuatro años e inhabilitación absoluta
para empleo o cargo público por tiempo de seis a diez años. Si hubiera realizado el
abandono para no impedir o no perseguir cualquier otro delito, se le impondrá la pena de
inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de uno a tres años.

2. Las mismas penas se impondrán, respectivamente, cuando el abandono tenga por objeto
no ejecutar las penas correspondientes a estos delitos impuestas por la autoridad judicial
competente.

Artículo 408

La autoridad o funcionario que, faltando a la obligación de su cargo, dejare


intencionadamente de promover la persecución de los delitos de que tenga noticia o de sus
responsables, incurrirá en la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público por
tiempo de seis meses a dos años.
Ley Orgánica 7/2015, de 21 de julio, por la que se modifica la Ley Orgánica 6/1985, de 1 de
julio, del Poder Judicial

YO, FELIPE VI
REY DE ESPAÑA
A todos los que la presente vieren y entendieren.
Sabed: Que las Cortes Generales han aprobado y Yo vengo en sancionar la siguiente ley
orgánica.
Artículo 536
Se consideran faltas muy graves:
1. El incumplimiento del deber de fidelidad a la Constitución en el ejercicio de la función
pública.
4. La emisión de informes o adopción de acuerdos o resoluciones manifiestamente ilegales,
cuando se cause perjuicio grave al interés público o lesionen derechos fundamentales de los
ciudadanos.
12. La realización de actividades declaradas incompatibles por ley.
Se consideran faltas graves
3. El abuso de autoridad en el ejercicio de sus funciones cuando no constituya falta muy
grave.
Las sanciones que se pueden imponer a los funcionarios por las faltas cometidas en el
ejercicio de su cargo son:
a) Apercibimiento.
b) Suspensión de empleo y sueldo.
c) Traslado forzoso fuera del municipio de destino.
d) Separación del servicio.
e) Cese en el puesto de trabajo.
Las sanciones de los párrafos b) y c) podrán imponerse por la comisión de faltas graves y
muy graves. En consecuencia de lo anteriormente citado, ruego e imploro a su ilustrísima
y órganos competentes, protección y el cumplimiento de las leyes de nuestra honrosa y
honorable nación de estos hechos probados y constitutivos de delito contra los derechos
humanos y la constutición de nuestra patria. Atte: Sergio Ramón Rodríguez Huarachi