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UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER

ESCUELA DE HISTORIA
HISTORIA REGIONAL II

MARTÍNEZ GARNICA, Armando. “La historia local desde la perspectiva sociológica de


los regímenes”. Historelo, Vol. 1, No. 1. Junio de 2009

Cristian Hernando Torres Poveda1


En el presente artículo, el profesor Armando Martínez se propone como objetivo central
analizar la historia local de San Juan de Girón durante el siglo XVII a partir de la sociología
de los regímenes propuesta por Norbert Elías y Fred Spier.
Dicho análisis se centrará en los aspectos políticos, ambientales y personales que los
sociólogos anteriormente mencionados han trabajado dentro de su propuesta teórica, y es
que para el profesor Martínez, hablar de una “historiografía de lo local” no debe
necesariamente ser entendido como el ejercicio descriptivo de un lugar, el cual podríamos
considerar, de forma sencilla y rápida, como una posición física sobre la tierra.
Cuando se habla de “historiografía de lo local” se está hablando, como bien afirma el
profesor Martínez, de la presencia de hombres en sociedad, eso sí, no se pretende acumular
historias de los lugares, pues la historicidad es un atributo exclusivo de la existencia
humana, en ese sentido, ¿qué tipo de hombre debe ser el sujeto de estudio de la historia
local? ¿el político? ¿el económico? ¿el marginado?
Lo anterior se responde al afirmar que hablar de historia local es hablar de comunidad, y
como hemos venido diciendo, la historia es el estudio del hombre en sociedad, en ese
sentido estamos hablando de “muchos” en alguna dirección lao que involucra de forma
ineludible el intercambio social.
Dentro de la dinámica que conlleva hablar de historia local en San Juan de Girón, el
profesor Martínez afirma que las fundaciones no son un acto de génesis sino que
representan la reafirmación de un orden político dominante, esto por medio del ejercicio de
la autoridad, que suele estar dirigido por lo divino o en su defecto por lo secular, este
ejercicio de autoridad busca conducir y gobernar personas mediante la administración. De
igual forma la historia local no puede negar e invisibilizar la fuerte presencia, que en el
acontecer de los hechos históricos de lo local, poseen los problemas nacionales, tomando

1
Estudiante de décimo semestre del pregrado en Historia y Archivística de la Universidad Industrial de
Santander
como ejemplo la amenaza general en las fronteras colombianas tras la guerra con el Perú,
que desencadenó en la fundación de Uribia.
Ahora bien para hablar de regímenes, debemos considerar que los entendemos como un
conjunto de relaciones de dependencia, en las cuales, según Spier la resolución de un
problema se da mediante la adquisición de compromisos en torno a x o y comportamiento
mediante un liderazgo que le permite a los vínculos de dependencia social convertirlos en
conductas sociales.
Por otro lado, Spier asegura que los regímenes al no ser del todo homogéneos dan cabida a
nuevos compromisos o modificaciones, pues los regímenes desaparecen en la medida que
no se resuelve el problema básico por el cual se aprobó el compromiso, o en su defecto
dicho problema fue resuelto.
Al respecto, Norbert Elías nos enseña 3 grandes clases de regímenes, entendiendo estos
como el conjunto de acciones humanas para la resolución de problemas de la vida en
sociedad, el primero de estos regímenes tiene que ver con el eje ambiental, donde se
propugne por la resolución de problemas en el ecosistema, el segundo de ellos, el político
busca resolver los problemas del estar los unos con los otros, mientras que el personal se
propone resolver las tensiones entre individuo y sociedad, ahora bien el objetivo común de
estos tipos de regímenes frente a las consideraciones clásicas de historia local es el de
superar las estrategias descriptivas del paisaje, personas e instituciones, de tal modo que
hablar de historia local no es sinónimo de historia de un lugar.
Para el caso particular de San Juan de Girón, el profesor Martínez resalta dentro del
contexto histórico la importancia del mismo como eje de conexión fluvial entre Pamplona y
Mompox, mediante el tránsito entre los ríos Lebrija y Sogamoso, y como a partir de las
consideraciones del gobierno virreinal sobre el problema con indios flecheros a la vera del
rio, se da autorización mediante real cedula para la pacificación de los mismos, bien sea
mediante reducción, envío a Santa Fe o dados en encomienda, la solución al anterior
problema desembocó en la fundación (instalación del régimen político) de San Juan de
Girón.
La instalación del régimen político buscaba solucionar las tensiones de poder existentes
siempre bajo la autoridad o mandato del Rey, de igual manera se buscó mediante dicho
régimen liberar las tensiones jurisdiccionales con Pamplona a la par que la resolución de
conflictos interpersonales e interfamiliares, como grandes objetivos de la fundación de San
Juan de Girón se trazó el reparto de tierras, el establecimiento de puertos y el sometimiento
(anteriormente mencionado) de indígenas yariguíes.
La diferenciación social, de la cual en gran medida, provenían las tensiones de poder,
giraba en torno a actores tales como indios encomendados, vecinos, negros esclavos, etc.
Dicha diferenciación sometida a la administración de cofradías, que para el caso de San
Juan de Girón involucraría por ejemplo, la del Santísimo, la de la Virgen María, la de San
Juan Bautista, la de San Benito de Palermo (para los negros esclavos) y la de Nuestra
Señora de las Nieves, con una posterior, que aún hoy perdura como la del Señor de los
Milagros.
El régimen ambiental se caracterizó, por lo menos durante la etapa de conquista y colonia
por el continuo enfrentamiento y resistencia con Pamplona, dentro de las obligaciones con
la adquisición de este nuevo tipo de régimen, los habitantes, pero en especial los dirigentes
de San Juan de Girón se comprometían a la construcción de estancos, la dedicación a la
producción agrícola y al levantamiento de parroquias, sin embargo, en un primer instante el
aspecto arquitectónico era bastante pobre, esto debido a que se propagó de forma más
rápida un régimen de ocupación rural, bajo el modelo de haciendas.
En tercer lugar, y en cuanto al modelo de régimen personal, el profesor Martínez demuestra
como los íntimos vínculos de parentesco entre los dirigentes del recién creado San Juan de
Girón propiciaron una serie de constantes litigios, la mayoría de ellos con un carácter
pleitista, como es el caso de “la Mantillera”. Por otro lado se identificaba a la población,
como gente de buenos rasgos, apasionados, festivos, cariñosos, agradables, cortesanos y
piadosos; donde las grandes familias ejercían la jerarquía de los empleos capitulares, dentro
de estas continuas pugnas familiares podemos encontrar dos vertientes, la primera gira en
torno al derecho de posesión por establecimiento antiguo y la segunda hacia la jerarquía por
posesiones en el cabildo local.
De esta forma, podemos reafirmar las apreciaciones del profesor Martínez, donde se
asevera que la historia local no es el mero ejercicio descriptivo de un lugar por sus
atributos, bien sean demográficos, geográficos o institucionales; de igual manera hablar de
historia local es hablar de comunidades enfrentadas a por lo menos 3 tipos de problemas,
tendientes a ser comunes, y de los cuales ya hemos hablado anteriormente: políticos,
ambientales y personales; muchas veces dentro de las luchas de dicha comunidad frente a
una contendiente, que para el caso de San Juan de Girón queda ejemplificado con la lucha
contra Pamplona y posteriormente Bucaramanga. De esta forma el afán de solucionar los
problemas establecidos por los 3 tipos de regímenes conllevara la generación de órdenes y
gobernanzas frente a conflictos, control de dificultades ambientales y la autorregulación
individual.