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Pejkovic, Celina

Políticas sociales,
cooperativas y capital social:
Estudio sobre la promoción
de cooperativas de trabajo
en la ciudad de Río Gallegos

Tesis presentada para la obtención del grado de


Licenciada en Sociología

Director: Ortale, Susana

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Nacional de La Plata, que procura la reunión, el registro, la difusión y
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Cita sugerida
Pejkovic, C. (2009) Políticas sociales, cooperativas y capital social:
Estudio sobre la promoción de cooperativas de trabajo en la ciudad
de Río Gallegos [en línea]. Trabajo final de grado. Universidad
Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la
Educación. Disponible en:
http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/tesis/te.585/te.585.pdf

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UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA
FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
DEPARTAMENTO DE SOCIOLOGÍA

LICENCIATURA EN SOCIOLOGÍA

TRABAJO FINAL

“Políticas Sociales, Cooperativas y


Capital Social”
Estudio sobre la Promoción de Cooperativas de
Trabajo en la ciudad de Río Gallegos

Celina Pejkovic
Legajo Nº 59553/0
celinapejkovic@yahoo.com
Directora: Dra. Susana Ortale
Mayo del 2009
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

RESUMEN

El presente trabajo profunda la relación establecida entre las

Cooperativas de Trabajo de la ciudad de Río Gallegos promovidas por

el gobierno provincial y el desarrollo de capital social de sus

asociados. Se optó por este eje conductor porque se consideró que la

organización cooperativa tiende a favorecer el desarrollo de este

activo.

Frente a las transformaciones del mercado laboral sufridas en la

década del ´90, cuyos efectos persisten hasta la actualidad, las

cooperativas de trabajo aparecen como una opción para la progresiva

inserción en el mercado laboral formal, hecho que se refleja en el

incremento sostenido de la cantidad de cooperativas de trabajo a lo

largo de todo el país a partir de mediados de los 90’.

En este contexto, describir la relación establecida entre estas

cooperativas y el desarrollo de capital social de sus miembros, se

vincula con la inclusión de esta estrategia, cuyos contenidos no

siempre se explicitan, en las líneas de acción de las políticas sociales.

En vista del objetivo antes mencionado y a la luz del análisis

bibliográfico sobre dicho concepto, se realizaron entrevistas en

profundidad orientadas a identificar los precursores de capital social

puestos en juego y a examinar la distribución del stock de capital

social (individual, grupal y externo) en los cooperativistas.

Términos claves: cooperativas, políticas sociales, precursores de capital social, capital

social individual, capital social grupal, capital social externo.


Celina Pejkovic’ 2
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

ÍNDICE DE CONTENIDOS

1. PRESENTACIÓN............................................................................................................ 4
1.1 Cooperativas, contexto nacional reciente y las políticas sociales ................................. 5
2. ACERCA DE LAS COOPERATIVAS .......................................................................... 10
3. CAPITAL SOCIAL........................................................................................................ 18
3.1 Algunas precisiones conceptuales ............................................................................. 20
4. ANTECEDENTES DE LA CUESTIÓN......................................................................... 26
5. ACERCA DE LA METODOLOGÍA.............................................................................. 30
6. PROMOCIÓN DE COOPERATIVAS COMO POLÍTICA SOCIAL ............................. 38
6.1 Las Cooperativas Promovidas en Santa Cruz ............................................................ 38
6.2 Cooperativas Promovidas en Río Gallegos................................................................ 41
7. PROFUNDIZANDO EN EL CAPITAL SOCIAL DE LAS COOPERATIVAS.............. 47
7.1 Precursores de capital social ..................................................................................... 47
7.2 Capital Social individual........................................................................................... 54
7.3 Capital Social Grupal................................................................................................ 62
7.4 Capital Social Externo .............................................................................................. 76
8. CONSIDERACIONES FINALES .................................................................................. 81
9. BIBLIOGRAFÍA........................................................................................................ 86

Celina Pejkovic’ 3
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

1. PRESENTACIÓN

El presente trabajo tiene como objetivo indagar, dentro del campo de las políticas sociales,

las relaciones entre cooperativas y capital social, tomando como caso de análisis las

Cooperativas de Trabajo Promovidas por el gobierno de Santa Cruz en la ciudad de Río

Gallegos, cuyo origen se remonta al año 2001. El objetivo planteado es mostrar su incidencia

en el desarrollo de capital social de sus asociados. A partir del relevamiento de estas

cooperativas se identifican los precursores que posibilitan el desarrollo de capital social en

sus asociados y se caracterizan los tipos de capital social que se encuentran en juego en las

relaciones entre asociados (dentro y entre cooperativas) y entre asociados cooperativistas y

agentes estatales.

El motivo por el cual este trabajo se centra en las cooperativas se debe a que en los

fundamentos cooperativistas se destaca el potencial para el desarrollo de capital social en sus

asociados. Las cooperativas se rigen por los siguientes valores: ayuda mutua,

responsabilidad, igualdad, equidad, y solidaridad, todos ellos relacionados con el desarrollo

de capital social.

Este trabajo se origina en la consideración de que las cooperativas promovidas de Santa Cruz

plantean el potencial de favorecer el desarrollo de capital social de sus asociados. A lo largo

de este trabajo se intenta explorar si tal potencial tiene concreción en los hechos, indagar si

al interior de las mismas se desarrollan normas, prácticas y relaciones interpersonales de

confianza y reciprocidad.

A su vez, descubrir el nexo entre las cooperativas de trabajo y el desarrollo de capital social

brinda la posibilidad de proponer la inclusión de prácticas que lo favorezcan en los

destinatarios de la política social Promoción de Cooperativas y mejoren su implementación.


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Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Objetivo General.

Comprender el vínculo que se establece entre las “Cooperativas Promovidas por el Estado”

de Río Gallegos y el desarrollo de capital social de sus asociados.

Objetivos Específicos:

a). Caracterizar las Cooperativas Promovidas por el Estado de la ciudad de Río Gallegos.

b). Identificar los precursores que posibilitan el desarrollo de capital social en los asociados

de las cooperativas Promovidas por el Estado de Río Gallegos.

c). Identificar y caracterizar el tipo de capital social que se encuentra en juego en las

relaciones intra e intercooperativas de los asociados y entre asociados cooperativistas y

agentes estatales.

1.1 Cooperativas, contexto nacional reciente y las políticas sociales

El contexto macro en el cual está inserta la presente investigación se sitúa en las

transformaciones del mercado laboral durante los ´90 y su incidencia sobre las condiciones

de vida de grandes sectores de la población. Frente a esta realidad, las cooperativas, a través

de prácticas autogestivas, aparecen como una opción para la inserción en el mercado laboral

formal e, indirectamente, mejorar las condiciones de vida de las familias de los

cooperativistas. Antes de avanzar en la caracterización de las cooperativas de Trabajo se hará

una breve referencia al período mencionado.

La Argentina de la década de los 90 se caracteriza por una serie de transformaciones en los

ámbitos económico, político y social. Siguiendo a Gambina y Campione (2002), a partir de

1989 se comienza a desmantelar la matriz “estadocéntrica”, caracterizada por la

industrialización sustitutiva, una economía cerrada, la regulación estatal de los mercados y

un patrón de inflación moderada. En tal proceso, algunas de las medidas adoptadas por el

Estado fueron la apertura económica, la desregulación de los mercados, las privatizaciones

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Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

de las empresas estatales, despidos masivos y achicamiento del tamaño de las empresas, la

flexibilización laboral, la descentralización de los servicios universales de salud y educación,

y la focalización de las políticas sociales en población pobre. Con respecto a la acción social

del Estado, “en un Estado donde la política económica está signada por la búsqueda de

grandes equilibrios macroeconómicos (…), más que por los resultados sociales concretos

que estos producen (…), y el gran capital se lleva todas las atenciones para atraerlo o

retenerlo, a la esfera ‘social’ sólo le queda el espacio de la atención de los problemas más

agudos, mientras se esperan los efectos “derrame” de la riqueza creada en el circuito de las

grandes empresas” (Gambina y Campione, 2002: p. 114).

Las políticas sociales dejaron de basarse en un principio de “universalidad” y fueron

reemplazadas por políticas “focalizadas” que buscaron diferenciar al sector de la población

pasible del componente asistencial del Estado, de aquel capaz de pagar en forma directa los

bienes y servicios brindados por el mercado, dando como resultado un “traslado de clientes

desde las políticas públicas hacia las empresas privadas” (LoVuolo y Barbeito, 1998).

Así, en la sociedad argentina, comienzan a profundizarse tendencias iniciadas en la década

anterior: desindustrialización, desempleo, precarización del trabajo, creciente desigualdad en

la distribución del ingreso, inseguridad y exclusión social1.

En la década del ´90 no sólo aumentó el desempleo, sino que además creció el empleo en

negro y el subempleo, alcanzando sus niveles más críticos a inicios del 2000. Una vez

alcanzados esos niveles, las condiciones del mercado laboral fueron mejorando, lo que puede

verse tanto en la tasa de empleo como en la de desocupación. La primera muestra su punto

más bajo en mayo de 2002, iniciando a partir de ese momento una tendencia positiva que

avanza a nivel nacional desde un valor de 32,8 en mayo de 2002 a su punto más alto en

octubre del 2006 con un valor de 38,6 (ver Gráfico 1). En cuanto a la tasa de desocupación

puede decirse que las curvas mostradas son mucho más pronunciadas. Complementando lo

1
Lo Vuolo y Barbeito (1998) consideran que este proceso es el resultado de la revolución neoconservadora.

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Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

visto en la tasa de empleo, la tasa de de desocupación alcanza su nivel más alto en mayo del

2002 con un valor de 21,5 y a partir de este momento la curva de desocupación inicia un

agudo descenso mostrando en mayo del 2007 una tasa de 7,32 (ver Gráfico 2).

Con respecto a las tasas de empleo y desocupación en la provincia de Santa Cruz, la primera

evidencia un comportamiento similar al mostrado por la tasa nacional, y la segunda muestra

tendencias y valores marcadamente diferentes. La tasa de empleo provincial mostró su valor

más bajo en mayo del 2002 con una tasa de 37.3, iniciando un ascenso más pronunciado que

el registrado en el total de aglomerados urbanos, alcanzando en mayo del 2007 un valor de

45 (ver Gráfico 1). Por su parte, la tasa de desocupación muestra una curva con más altibajos

que la nacional. En mayo de 2002 la tasa de desocupación fue de 3,5 y desciende

rápidamente mostrando en mayo del 2003 un valor de 0,7. Pero a partir de este momento, a

diferencia de la tendencia nacional que muestra un descenso continuo, la curva provincial

asciende nuevamente mostrando en mayo del 2007 un valor de 2,2 (ver Gráfico 2).

Gráfico 1.

Evolución Tasa de Empleo

50

40

30 Santa Cruz
20 Total Aglomerados Urbanos

10

0
m 1

m 2

m 3

m 4

m 6
1

oc 3

oc 6

7
m 5
t- 0

t- 0

t- 0

t- 0

t- 0
-0

-0

-0

-0

-0

-0

-0
t0
ay

ay

ay

ay

ay

ay

ay
0c
oc

oc

oc
m

Fuente: Informes del INDEC (2007), basados en datos de la EPH (Series históricas: 1º semestre 2001 – 1º semestre 2003, 1º semestre
2003 - 1º semestre 2007). Elaboración propia.

2
Al considerar esta información es importante no perder de vista que la tasa de empleo está incluyendo a la
población de beneficiarios del Programa Jefas y Jefes de Hogar, quienes sólo cobran $150 y en muchos casos
no realizan contraprestación laboral.

Celina Pejkovic’ 7
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Gráfico 2.

Evolución Tasa de Desocupación

25

20

15 Santa Cruz
10 Total Aglomerados Urbanos

0
m 1

m 2

m 3

m 4

m 6
1

oc 3

oc 6

7
m 5
t- 0

t- 0

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t- 0
-0

-0

-0

-0

-0

-0

-0
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0c
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Fuente: Informes del INDEC (2007), basados en datos de la EPH (Series históricas: 1º semestre 2001 – 1º semestre 2003, 1º semestre
2003 - 1º semestre 2007). Elaboración propia.

A pesar de las mejoras en los niveles de empleo nacionales, la estructura social producto de

la década del 90 sigue en pie, quedando grandes sectores de la población excluidos. Estos

sectores de la población bien podrían ser caracterizados con la siguiente afirmación de

Robert Castel “(…) en el peor de los casos, devenidos `inempleables´; sus miembros podrían

ser condenados a sobrevivir en los intersticios de un universo social (recompuesto sólo a

partir de las exigencias de la eficiencia y del rendimiento). Y éste es un poderoso factor de

aumento de la inseguridad. Si se puede hablar de un aumento de la inseguridad en la

actualidad, es en gran medida porque existen franjas de la población ya convencidas de que

han sido dejadas en la banquina, impotentes para dominar su porvenir en un mundo cada vez

más cambiante” (Castel, 2004: p. 67).

Frente a la dificultad de acceder a un trabajo estable, muchos de ellos debieron recuperar o

desarrollar nuevas estrategias de supervivencia, mientras que otros debieron crear nuevas. En

esta nueva realidad cobraron importancia los lazos sociales personales y familiares

previamente establecidos, y la posibilidad de acceder a nuevas redes sociales debía ser

aprovechada.

Celina Pejkovic’ 8
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Asimismo, aparece toda una generación de desempleados que desconoce los avatares del

mundo laboral. Sólo puede conocer acerca del cumplimiento de horarios, la seguridad

brindada por el sistema previsional, las vacaciones pagas, la organización industrial, etc., a

través de las experiencias narradas por sus padres o abuelos.

Para revertir esta realidad que se viene consolidando desde hace dos décadas, las

cooperativas de trabajo aparecen como un instrumento de inserción laboral tendiente a

reconstruir identidades laborales y consolidar lazos sociales, brindándoles autonomía a sus

asociados ya que son ellos quienes organizan su trabajo y distribuyen las ganancias. En este

sentido, el gobierno nacional desarrolló a partir del 2003 una política social que, a través de

los siguientes programas: “Programa Federal de Emergencia Habitacional”, “Proyecto CIC”

(Centros Integradores Comunitarios), “Agua Mas Trabajo” y “Mejoramiento del Hábitat”;

promovió la formación de cooperativas de trabajo para su implementación. Esta política

convocó a desocupados y a beneficiarios de planes sociales buscando consolidar un sujeto

activo que recuperara prácticas vinculadas al mundo laboral a través del trabajo colectivo y

asociado. El Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) ha sido el

organismo responsable del registro, promoción y fiscalización de las cooperativas, y para la

implementación de esta política debió efectuar una rápida tramitación de los expedientes de

constitución de las cooperativas de trabajo vinculadas a los programas de inclusión social3

Un caso similar es el de las Cooperativas Promovidas por el gobierno de la provincia de

Santa Cruz que surgen ya en el 2001 como una respuesta laboral a la crisis vivida en la Zona

Norte de la provincia la cual, estando fuertemente influida por la actividad petrolera, registró

una baja récord en el valor del crudo, causando niveles de desempleo inéditos en la región4.

3
“Las Empresas Cooperativas: Aspectos Doctrinarios, Normativos e Institucionales”. INSTITUTO
NACIONAL DE ASOCIATIVISMO Y ECONOMIA SOCIAL (INAES), junio de 2005
4
No se cuenta con datos concretos acerca de la evolución de la desocupación en la Zona Norte de la provincia
de Santa Cruz debido a que la EPH sólo se realiza en la localidad de Río Gallegos (situada en la Zona Sur de la
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Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

2. ACERCA DE LAS COOPERATIVAS

El cooperativismo surge en el siglo XIX para paliar algunas de las críticas condiciones

sociales, resultantes de la Revolución Industrial y del auge capitalismo. La irrupción del

maquinismo, las reformas del régimen agrario y la consecuente concentración urbana

tuvieron como contraparte el crecimiento de una masa proletaria sometida a una crítica

inestabilidad, a una pobreza sin precedentes y a una total dependencia económica de los

dueños del capital (Hobsbawm, 2007).

Tradicionalmente se sitúa el nacimiento del cooperativismo orgánico a partir de la creación

de la cooperativa de consumo llamada “Sociedad Equitativa de los Pioneros de Rochdale”,

fundada en Inglaterra en el año 1844. El valor de esta experiencia fue la adopción de reglas

expresas con criterios prácticos que con el tiempo constituyeron la base doctrinaria que

adoptará después todo el cooperativismo. Un tiempo después, sobre todo en Francia, nacían

las cooperativas de trabajo o producción bajo diversas formas, inspiradas en la prédica de

Juan Bautista Godin y la labor de Louis Blanc y de Buchez. Ya en 1884 veintinueve de estas

cooperativas se unían en Francia en una confederación y en Inglaterra, los llamados

socialistas cristianos, promovían la creación de cooperativas de trabajo logrando la sanción

de una ley de sociedades industriales para protegerlas. A fines del Siglo XIX, el movimiento

cooperativo es una realidad llena de vitalidad. Como expresión de ello, en 1895 se funda la

Alianza Cooperativa Internacional, organismo representativo del cooperativismo de todo el

mundo. Paralelamente a este movimiento, surgió un grupo de pensadores que consideraban

que la solución de los problemas sociales era posible a través de la cooperación entre los

individuos5.

provincia). La única información de desocupación de Zona Norte con que se cuenta es la brindada por el Censo
del 2001, en la cual se registra un 16,88% de personas mayores de 14 años desocupadas en el Departamento
5
Entre los pensadores más conocidos se pueden nombrar Robert Owen, Charles Fourier y Friedrich Wilhelm
Raiffeisen; inglés, francés y alemán respectivamente.

Celina Pejkovic’ 10
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

En América Latina el cooperativismo llega a fines del siglo XIX con las oleadas de

inmigrantes europeos a Argentina, Uruguay, Chile y Sur de Brasil. Esta etapa, que concluye

en 1930, se caracteriza por el inicio y desarrollo del cooperativismo en el continente,

promovido por inmigrantes europeos (especialmente franceses, alemanes y suizos). La

siguiente etapa es resultado de la gran depresión económica iniciada en la bolsa de Nueva

York a finales de 1929. Cuando comienzan a materializarse sus repercusiones en América

Latina, los gobiernos de la región, bajo la orientación del gobierno norteamericano y las

uniones de crédito cooperativas estadounidenses, se propusieron fomentar el cooperativismo,

extendiendo el movimiento a la mayoría de los países andinos: el Caribe y Centro América.

Bajo ese primer impulso nacerían cooperativas de consumo y ahorro y de crédito

promovidas por el Estado, patronos y organizaciones religiosas. Ya en 1960 era visible que

los resultados fueron inconsistentes y precarios con pequeñas cooperativas carentes de

principios doctrinarios y de ideología cooperativa, con poco radio de acción, poco dominio

sobre comunidades y escasa contribución de otras actividades cooperativas. A partir de ese

momento se comienzan a promover iniciativas tendientes a impulsar programas de reforma

agraria con base en cooperativas de producción, suministro de insumos y comercialización.

Estos programas promovían la viva participación de cooperativas en la mayoría de los países

latinoamericanos, pero sólo eran de tipo secundario, es decir, no apuntaban a quebrar la

estructura latifundio-minifundio imperante pues recaían sobre: tierras excedentes de los

grandes latifundios con presencia de conflictos sociales, regiones marginales o de

colonización o sobre territorios atrasados con presencia predominante indígena. Finalmente

en las décadas del 70 y 80 comienza a implantarse el modelo neoliberal y el cooperativismo

fue una de las estructuras organizacionales mas afectadas.

Por su parte, Argentina posee una larga historia en el desarrollo de cooperativas, de la cual

dan cuenta las autoras Montes y Resel (2003). Este movimiento es iniciado por los primeros

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Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

inmigrantes europeos que llegaron al país a fines del siglo XIX y principios del XX. La

primera cooperativa de nuestro país fue fundada en 1884 ("La cooperativa de almaceneros”,

Provincia de Buenos Aires), cuarenta años después de la constitución de la cooperativa de

consumo inglesa. Se estima que antes del año 1900 se fundaron unas 56 cooperativas, pero

muy pocas de ellas cumplieron acabadamente los principios rochdaleanos, hasta que en el

año 1926 se promulgó la Ley 11.388 que describió las características de las asociaciones

cooperativas y fijó las condiciones para su existencia legal. Inicialmente el movimiento

cooperativo estuvo vinculado de manera mayoritaria a las actividades de producción,

consumo, crédito y agricultura, pero a partir de los años 1930 y 1940 el modelo cooperativo

de servicios públicos comienza adquirir relevancia, especialmente en aquellos lugares

inhóspitos o pequeños, para los cuales el Estado no contaba con recursos suficientes para

acceder. En las décadas siguientes el sector cooperativista se consolidó y expandió, hasta que

con los golpes militares y presidencias de facto sobrevino el estancamiento y retraso del

movimiento. En los años 80’ con el retorno de la democracia, las cooperativas prosperan

nuevamente y comienzan a expandirse, existiendo más de 4.000 cooperativas que nucleaban

a más de nueve millones de asociados. La década del 90’ se caracterizó por su complejidad

para el movimiento cooperativo: por un lado el ingreso de capitales desmedidos y empresas

interesadas únicamente en el lucro dejó poco margen de acción a las cooperativas, por otro

lado el aumento constante de desempleo en el país hizo que las cooperativas de trabajo

aparecieran cada vez con más fuerza. Estas últimas se expandieron en todas las provincias

abarcando el 35% del total de cooperativas a mediados de la década del 90. Para ver su

evolución y complementar la información brindada por estas autoras se elaboró el siguiente

cuadro en el cual puede verse que en 2007 las cooperativas de trabajo ascendían al 53%6.

6
En el Cuadro 1 puede corroborarse que si comparamos las cooperativas de trabajo de Santa Cruz con las
demás actividades cooperativistas de la provincia, las primeras adquieren un peso aún mayor que a nivel
nacional, abarcando el 86% del total de las cooperativas.

Celina Pejkovic’ 12
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Cuadro 1. Cantidad de cooperativas por actividad. Año 2007

Total % Santa % Santa


Actividad
País País Cruz Cruz

Trabajo 11.729 53 392 86

Vivienda 3154 14 21 5

Agropecuaria 2338 11 14 3

Provisión 2203 10 7 2

1777 8 16 3
Servicios Públicos

Crédito 357 2 1 0

Consumo 369 2 6 1

Federaciones 108 0 1 0

Seguros 34 0 0 0

Total 22069 100 458 100

Fuente: Elaboración propia según datos del INAES 2007.

A su vez, Montes y Ressel muestran de qué manera se distribuyen geográficamente las

cooperativas a lo largo del país, destacando que si bien todas las provincias cuentan con la

presencia de cooperativas, las de mayor peso son Buenos Aires, Capital Federal Córdoba y

Santa Fe7.

En síntesis, actualmente Argentina cuenta con más de 22.000 cooperativas de diferentes

tipos, las cuales consideradas por orden de relevancia quedarían de la siguiente manera:

cooperativas de trabajo, de vivienda, agropecuarias, de provisión, de servicios públicos, de

crédito, Federaciones y de consumo (ver Cuadro 1).

Tal como en la Europa del siglo XIX, en donde el proceso de surgimiento de cooperativas

fue acompañado por una ola de pensadores que defendían este tipo de organización

7
La provincia de Santa Cruz se ubica en la posición Nº 17 del total de las provincias argentinas. Pero esta
posición se invierte si consideramos el incremento porcentual de asociaciones cooperativas en el período
1985/2002 a lo largo del país, ya que supera el porcentaje nacional de 381% ubicándose en la cuarta posición
con un 892% (Montes y Ressel, 2003).

Celina Pejkovic’ 13
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

económica, en la actualidad muchos autores consideran que “Las cooperativas son una

alternativa real, de solución a muchos problemas sociales. Desocupación, desarraigo

geográfico, falta de capital individual, corrupción, carencias diversas…”8. Por su parte,

Boutros-Ghali, ex Secretario General de la Alianza Cooperativa Internacional, considera que

las empresas cooperativas posibilitan que “una parte importante de la humanidad puede

asumir personalmente las tareas de crear empleo productivo, superar la pobreza y realizar la

integración social. Constituyen un modelo de forma de organización social centrada en las

personas y sostenible sobre la base de la equidad, la justicia social y la solidaridad”

(Garbarini, 2004).

La Alianza Cooperativa Internacional (ACI) define a una cooperativa como “... una

asociación autónoma de personas que se han unido de forma voluntaria para satisfacer sus

necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales en común mediante una

empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática....”9 Una cooperativa es una

institución formal de bien común, es un medio de ayuda mutua para beneficio de todos. Es

una asociación de personas y no de capitales; con plena personería jurídica; de duración

indefinida; de responsabilidad limitada; donde las personas se unen para trabajar con el fin

de buscar beneficios para todos. Su principal objetivo es el servicio y no el lucro o la

ganancia fácil.

La organización interna de las cooperativas y la concreción de los objetivos fijados se realiza

a través de la puesta en práctica de los valores del cooperativismo, los cuales fueron

establecidos desde los orígenes del movimiento cooperativo. Ellos son:

Ayuda mutua: La asociación con otras personas facilita el completo desarrollo

individual. Por medio de la acción conjunta se puede lograr mucho más,

8
Rodríguez Pérez, citado en: (Garbarini, 2004).
9
Alianza Cooperativa Internacional, www.ica.coop

Celina Pejkovic’ 14
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

especialmente aumentar la influencia colectiva de cada uno frente a los mercados y

los gobiernos.

Responsabilidad: Los asociados asumen responsabilidades para con su cooperativa,

tanto para su creación como para su desarrollo cotidiano.

Igualdad: Todos los asociados tienen derecho a participar, a ser elegidos como

dirigentes, ser informados, ser escuchados y ser involucrados en la toma de

decisiones. La consigna cooperativa es “un hombre un voto”

Equidad: Los excedentes económicos de los asociados se distribuyen con base en su

participación y no en la especulación, garantizando una retribución equitativa

Solidaridad: La cooperativa tiene la responsabilidad de velar por el interés colectivo

de sus miembros. La solidaridad implica, también solidaridad entre cooperativas

aspirando crear un movimiento cooperativo unido local, nacional, regional e

internacional.

La Alianza Cooperativa Internacional clasifica a las cooperativas en 9 tipos de acuerdo al

objeto social por el cual fueron creadas: Cooperativas Agrarias, Cooperativas de Consumo,

Cooperativas de Crédito, Cooperativas de Provisión, Cooperativas de Trabajo, Cooperativas

de Seguros, Cooperativas de Servicios Públicos, Cooperativas de Vivienda y Bancos

Cooperativos.

En el presente trabajo la mirada se centra en las Cooperativas de Trabajo, entendidas como

"una organización empresaria circunscripta a las pautas del derecho cooperativo, mediante la

cual sus asociados procuran para sí la oferta de su trabajo, en forma individual o articulada

colectivamente con sus pares o con otros individuos. Materializando una fuente ocupacional,

permanente o eventual, y obteniendo como beneficio patrimonial un retorno, teniendo en

cuenta los costos y reservas signadas por la ley o el estatuto, y, proporcionalmente a la

cantidad y condición en que se haya ocupado su tarea laboral con la entidad o a través de

Celina Pejkovic’ 15
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

ella"10. Las mismas están constituidas por trabajadores que aportan sus conocimientos y

esfuerzos para la prestación de servicios y presentan como característica distintiva y

condición esencial para trabajar, la necesidad de ser miembro asociado (salvo explícitas

excepciones).

Dentro de las diferentes ramas del cooperativismo, las cooperativas de trabajo son las que

han registrado mayor crecimiento en mayor cantidad, mayor dinamismo (con incesantes altas

y bajas) y mayor vulnerabilidad a ser utilizadas con fines impropios desvirtuando su figura.

El planteo principal es que mediante la participación en estas empresas cooperativas, sus

asociados tienen acceso a una tarea regular y continua, realizando aportes, teniendo

cobertura médica y obteniendo retornos. Cabe aclarar que en lugar del salario, un

cooperativista obtiene retornos de su participación como asociado. Esta distinción es

importante ya que es frecuente confundir la obtención de retornos por parte de los asociados

con la obtención de un salario.

"El hecho de que la asignación percibida por los asociados de una cooperativa de

trabajo pueda, por su habitualidad, asimilarse en términos globales a una

remuneración no implica atribuirle a tal asignación el carácter previsto por el art.

103 de la Ley de Contratos de Trabajo (Ley 20744), ya que pueden encuadrarse

como anticipos de retorno cooperativo, pagados para originar un ingreso constante

que permita subvenir a las necesidades fundamentales del socio cooperativo. LEY

20744 Art.103 (….) el hecho de cumplir un horario o directiva del consejo de

administración, no comporta la conformación de una relación laboral sino por el

contrario denota organización autogestionaria al servicio común de la masa

asociativa. (…) los asociados a las cooperativas de trabajo no revisten la calidad

10
Federación de Cooperativas de Trabajo de Misiones, www.misionescoop.com.ar

Celina Pejkovic’ 16
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

de dependientes de las mismas, debiendo considerárselos como trabajadores

autónomos”11.

Otro rasgo que hay que destacar a la hora de caracterizar a las cooperativas es la utilización

de mecanismos de organización democrática. Se basan en la igualdad de sus asociados,

concediendo un solo voto a cada uno de ellos, cualquiera sea el número de sus cuotas

sociales, sin otorgar ventajas ni privilegio alguno a los iniciadores, fundadores y consejeros,

ni preferencia a parte alguna del capital. A su vez, las decisiones se realizan mediante

Asambleas.

En tal sentido las cooperativas viabilizan la construcción de ciudadanía favoreciendo el

desarrollo de la autonomía y capacidad de autogestión de sus asociados, y afianzando una

cultura democrática a través de su estructura organizacional.

Ya se hizo mención de que en este estudio se relaciona el concepto de capital social con el

modelo cooperativo, considerando que la íntima relación entre las cooperativas y el capital

social está dada, al menos en la expresión de voluntad, por los valores cooperativistas con

que se rigen: la ayuda mutua, la responsabilidad, la igualdad, la equidad y la solidaridad,

todos ellos conectados intrínsicamente con los elementos componentes del capital social. A

continuación se avanzará en la conceptualización de capital social adoptada, mencionando

brevemente las aplicaciones recientes del concepto de capital social en los programas para

enfrentar la pobreza, reseñando luego la historia del concepto, seguida de algunas

aclaraciones conceptuales, para finalizar explicitando el concepto adoptado.

11
Op. Cit.
Celina Pejkovic’ 17
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

3. CAPITAL SOCIAL

Hace algunos años se viene postulando al capital social como agente activo del desarrollo

económico y social y son muchas las experiencias en las cuales este concepto aparece

entrelazado a las políticas orgánicas llevadas adelante desde el Estado con la sociedad civil.

“En definitiva, movilizar el capital social y la cultura como agentes activos del

desarrollo económico y social no constituye por sí sola una propuesta utópica; es

viable y da resultados efectivos”. (Kliksberg, 1999: p. 97)

“Aplicado al ámbito de la superación de la pobreza, el principal aporte del

capital social radica en que permite rescatar la incidencia de variables

socioculturales en los procesos de desarrollo y enfatizar que ciertas normas,

valores y prácticas que forman parte del patrimonio comunitario local pueden

contribuir a la sustentabilidad de la intervención estatal” (Miranda y Monzó,

2003: p. 7)

“…promete ser una valiosa herramienta en el análisis y en la promoción del

desarrollo de base campesino” (Durston, 1999.: p, 6)

A la hora de analizar su difusión, es necesario considerar el liderazgo de las agencias

multilaterales para introducir conceptos y temas en la agenda gubernamental de los países.

Los organismos internacionales de financiamiento buscan promover el capital social para

superar la pobreza, favoreciendo aquellos proyectos que se fundamentan en el mismo. Uno

de los motivos por los que el capital social les resulta atractivo es su aplicabilidad para el

desarrollo, ya que parten del supuesto de que potenciando los modelos de comportamiento

que resaltan la centralidad de la confianza, la reciprocidad y la cooperación, es posible

incrementar la participación de los actores sociales en la resolución de los problemas que les

afectan. El término capital remite a un conjunto de recursos que pueden ser activados para

Celina Pejkovic’ 18
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

generar mayor riqueza, bienestar y éxito en los emprendimientos de los individuos. En

definitiva, se puede apoyar su desarrollo mediante diversas acciones, tales como: la

implementación de capacitaciones orientadas a la creación de capital social que estimulen las

capacidades individuales de destrezas sociales, diagnósticas, comunicativas y de

planificación; la generación de oportunidades para que la población capacitada pueda

aprovechar estas nuevas destrezas; el fortalecimiento de organizaciones autónomas para

alcanzar mayores niveles de participación y de gestión; y el desarrollo de políticas que

promuevan acciones asociativas, entre otras.

El marco teórico y el valor instrumental del capital social adquiere relevancia en las

sociedades latinoamericanas, ya que en esta región la pobreza continúa siendo un fenómeno

que afecta a importantes sectores de la población y se manifiesta en la dificultad o

incapacidad para satisfacer necesidades esenciales para el desarrollo pleno de las personas y

las familias. El papel de los arreglos domésticos, sociales y comunitarios sigue constituyendo

un soporte imprescindible de la supervivencia de los sectores pobres, y a esos recursos y

redes de reciprocidad e intercambio hoy en día se les llama capital social o comunitario

(Serrano, 2001).

Una de las mayores virtudes de promover el capital social para hacer frente a la precariedad

radica en el hecho de que brinda posibilidades que no se basan exclusivamente en acciones

económicas, sino en las ventajas que se derivan de la ampliación de oportunidades brindadas

por la actividad asociativa y las redes de cooperación. Además, el concepto de capital social

contribuye a la elaboración de un análisis integrativo y holístico del fenómeno de la

pobreza12, y aquellas acciones que se fundamentan en el mismo permiten líneas de trabajo

consensuadas entre el Estado y la Sociedad Civil, incluyendo factores de participación y

12
Claudia Serrano (2001, pp. 3-4) considera que la expansión del concepto se debe, en parte, a que “pone el
acento en las consecuencias positivas de la sociabilidad a la vez que obliga a mirar en factores intangibles y no
materiales del poder y la influencia social”, complementando la clásica mirada “materialista” sobre los temas
de desarrollo, poniendo a dialogar a la economía y las ciencias sociales que usualmente eran considerados
como bloques separados.

Celina Pejkovic’ 19
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

fortalecimiento organizacional de los grupos pobres. Lo importante es que el desarrollo de

capital social puede ser promovido si es entendido como un potencial que reside en los

recursos socioculturales de un grupo, pero que se actualiza como capital, en cuanto ciertas

oportunidades permiten la producción de beneficios (Miranda y Durston, 2004).

Muchas de las experiencias orientadas al desarrollo de capital social estuvieron relacionadas

con estrategias cooperativistas. En Argentina puede mencionarse la creación del Fondo de

Capital Social (FONCAP) en 1997, una iniciativa del Ministerio de Desarrollo Social de la

Nación orientada a eliminar las barreras de acceso al crédito para el sector de la

microempresa de menores recursos económicos, apoyando su organización y su articulación

con los demás sectores de la sociedad. Dentro de su accionar, el FONCAP lleva adelante una

línea crediticia orientada a la Promoción Federal de Cooperativas y Mutuales en el marco del

Plan Nacional de Desarrollo Local y Economía Social “Manos a la Obra” y dentro de su

accionar se encuentran encuadradas cooperativas de trabajo13.

En cuanto a la política de promoción de cooperativas en la provincia de Santa Cruz, la

misma no tiene como objetivo explícito favorecer el desarrollo de capital social de sus

asociados, ni hacer uso del capital social preexistente para favorecer la sustentabilidad de

esta política.

3.1 Algunas precisiones conceptuales

A pesar de que el concepto “capital social” está instalado en el discurso sociológico

contemporáneo y en el de diversas disciplinas sociales, no existe acuerdo en torno a su

conceptualización. Esta noción se encuentra rodeada por un conjunto de concepciones

diferentes y en algunos casos hasta contradictorias.

13
El Plan Nacional de Desarrollo Local y Economía Social “Manos a la Obra” se ejecuta desde el 2003, y tanto
este Plan como el FONCAP se encuentran al día de la fecha (2008) en ejecución. Del total de propuestas de
trabajo aprobadas por el FONCAP hasta el año 2007 un 70% fueron presentadas por ONG’s y dentro de las
mismas un 13% fueron cooperativas.

Celina Pejkovic’ 20
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Para realizar un somero recorrido conceptual es necesario partir hablando de los autores

fundacionales: Pierre Bourdieu, James Coleman y Robert Putnam14. El primero realizó un

análisis sistemático del capital social avanzando en su proliferación en el campo académico.

Definió al capital social como “el agregado de los recursos reales o potenciales que se

vinculan con la posesión de una red duradera de relaciones mas o menos institucionalizadas

de conocimiento y reconocimiento mutuo” (Bourdieu, 1985: p. 248)15. Según Alicia

Gutiérrez16, Bourdieu elaboró su teoría del capital social remarcando que el concepto pierde

sentido si se lo analiza independientemente de la estructura de clases y los conflictos de

poder existentes en toda sociedad. Considera que el capital social es relación y por ende,

involucra relaciones de poder, las cuales varían en el tiempo y en el espacio. Orienta su

mirada en los beneficios que reciben los individuos mediante su participación en grupos y en

la construcción deliberada de la sociabilidad en busca de la creación de ese recurso.

Considera que las redes sociales no son un dato natural, sino que deben construirse mediante

estrategias de inversión orientadas hacia la institucionalización de relaciones grupales, las

cuales se constituirán como una fuente confiable de otros beneficios. En este cuerpo teórico

la adquisición de capital social requiere la inversión de recursos tanto económicos como

culturales, pero las transacciones que implican capital social tienden a caracterizarse por la

presencia de obligaciones no especificadas, horizontes temporales inciertos y la posibilidad

de la violación de las expectativas de reciprocidad. (Portes, 1999).

Por su parte, James Coleman fue quien le brindó visibilidad en la sociología norteamericana,

ya que los primeros escritos de Bourdieu fueron realizados en francés e inicialmente no

tuvieron mucha repercusión. Este autor analiza el papel del capital social en la creación de

capital humano, elaborando su conceptualización desde la teoría de la acción racional. Para

14
Para una mayor profundización ver Alejandro Portes (1999), John Durston (1999), Claudia Serrano (2001),
Francisca Miranda y Evelyn Monzó (2003).
15
Citado en Portes (1999, p. 244).
16
Curso dictado en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UNLP, marzo de 2004.

Celina Pejkovic’ 21
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

él, las personas se comprometen en acciones asociativas o colectivas porque mediante su

participación obtienen un beneficio concreto. Quienes participan consideran que, a pesar de

que existe el riesgo de que algunos se beneficien sin participar, es mayor la ganancia de

colaborar que el costo de hacerlo. Sus efectos se presentan tanto en el plano individual como

en el colectivo, el primero tiene que ver con el grado de integración social de una persona y

con su red de contactos sociales; implica relaciones, expectativas de reciprocidad

comportamientos confiables, lo cual mejora la eficacia privada. En el orden colectivo, el

capital social produce orden público.

Por último, Robert Putnam considera que el capital social está compuesto por el grado de

confianza que existe entre los actores sociales de una sociedad, las normas de

comportamiento cívico evidenciadas por la misma y su nivel de asociatividad. De esta

manera el capital social sería el origen de la cooperación y el civismo, y habría capital social

en aquellas sociedades en las que impera el civismo. En sus investigaciones pone el énfasis

en el plano ideacional de la cultura, en los valores. La teoría de Putnam está inmersa en el

presupuesto de la existencia de rígidas tradiciones que resisten al cambio estructural de las

instituciones formales, las culturas serían un conjunto coherente e inmutable de reglas y

creencias (Serrano, 2001: p. 12). Si éste fuera el enfoque adoptado, el presente trabajo no

tendría razón de ser ya que una sociedad tendría capital social o no, es decir que no se podría

impulsar el desarrollo de capital social y la pertenencia a una cooperativa no incidiría en el

bagaje de capital social de los asociados.

Este breve recorrido al interior de las teorías de estos autores posibilita ver cómo el concepto

de capital social, inicialmente concebido como un recurso individual, fue realizando un

recorrido a través del cual pasó a ser considerado también como un recurso de las

comunidades y las naciones. Esta situación exige extremo cuidado en la utilización del

concepto.

Celina Pejkovic’ 22
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Capital social como recurso individual: Tanto Bourdieu como Coleman elaboraron su teoría

a partir de una concepción del capital social como un recurso individual. Otro de los que

utilizan el concepto de capital social individual es Alejandro Portes, para quien “el capital

social representa la aptitud de los actores para asegurarse beneficios en virtud de la

pertenencia a redes u otras estructuras sociales” (Portes, 1999, p. 248). Una de las

características del capital social sería su intangibilidad y, al igual que Bourdieu, considera

que para poseer capital social una persona debe relacionarse con otros, y que el verdadero

origen de su beneficio radica en aquellos con quienes se relaciona, no en la misma persona.

(Portes, 1999)

Capital social comunitario: Robert Putnam, fue quien concibió inicialmente al capital social

como un acervo de las comunidades. También John Durston adhiere a esta concepción y

considera que “el capital social no es un recurso individual sino una forma de

institucionalidad social (del conjunto, en este caso de la comunidad local) el capital social

comunitario hace referencia a normas, prácticas y relaciones interpersonales realmente

existentes y observables. Es la institucionalidad informal al interior y al exterior de las

organizaciones formales, a nivel de comunidad o sistema social mas amplio, que determina

como funcionan en la práctica…” (Durston, 1999: pp. 6 y 7). Serían consideradas como

capital social comunitario todas aquellas normas, instituciones y organizaciones que

promueven la confianza y la cooperación entre las personas en las comunidades y en la

sociedad en su conjunto.

Cabe mencionar que a pesar de que hay autores que se posicionan en una u otra concepción,

hay otros que consideran de mayor utilidad la búsqueda de capital social en diferentes

niveles. Francisca Miranda y Evelyn Monzó (2003) realizan esta búsqueda en el nivel

individual, el grupal y el comunitario, y descubren de qué manera se entrelazan estos tipos

de capital social en tres comunidades chilenas.

Celina Pejkovic’ 23
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Otro autor que adopta esta postura es Vicente Espinoza (2001)17, quien integra en su análisis

tanto el enfoque comunitario o asociativo como el individual o de redes personales,

considerando que la asociatividad supone el contexto normativo y la explicación

instrumental expone la orientación de los actores por una racionalidad económica.

En este trabajo se sigue el enfoque de quienes consideran al capital social desde diferentes

niveles de análisis, incluyendo en nuestro caso tanto a los precursores de capital social, como

al capital social individual, el capital social grupal y el capital social externo que se definen a

continuación.

En cuanto a los precursores de capital social, en este trabajo se sigue la definición dada por

Miranda y Monzó para quienes “Los precursores de capital social son aquellos factores que

contribuyen a la emergencia de las relaciones de reciprocidad y cooperación. Son elementos

psicosociales del sistema comunitario que dan lugar a redes de diferentes tipos. Es decir,

sustentan fuertes pautas valóricas que permiten el surgimiento y permanencia de distintas

formas de capital social” (Miranda y Monzó, 2003: p. 20). A la hora de hablar de precursores

podemos mencionar la religiosidad, el parentesco, la memoria social, la identidad (incluida

etnicidad), la vecindad, los principios de reciprocidad horizontal y vertical, la amistad y los

satisfactores socioemocionales (pertenencia, afecto, honra, prestigio, autoestima, altruismo).

Todos estos elementos posibilitan una cultura de confianza entre los individuos.

Es importante mencionar que los precursores de capital social sólo dan cuenta de una

potencialidad. El hecho de que existan precursores no necesariamente implica que se vayan a

dar relaciones de reciprocidad y cooperación, ya que muchas veces su incidencia depende de

elementos contingentes.

17
En Durston y Miranda compiladores (2001).

Celina Pejkovic’ 24
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Respectivamente, la conceptualización del capital social individual y el capital social grupal

adoptada en este trabajo se encuadra dentro del marco brindado por Vicente Espinoza

(2001).

Acerca del capital social individual, este autor recalca cómo en este nivel de análisis, se

suelen acentuar las cuestiones vinculadas al beneficio individual, los recursos escasos y el

uso de estrategias tendientes a maximizarlos. Considera que este nivel instrumental está

asociado a la red personal en la cual predomina la orientación racional económica de los

actores, los que utilizan sus relaciones sociales para acceder a recursos escasos. Es decir que

para avanzar en este nivel de análisis es importante centrarse en las redes sociales formadas

por los individuos.

Con respecto al capital social grupal, Espinoza menciona que los términos que se suelen

enfatizar son aquellos ligados a los bienes públicos, la socialización y el consenso

normativo, los cuales favorecen un espíritu cívico. Este autor considera que este nivel

asociativo supone un contexto normativo efectivo que garantiza el cierre de la red. Es por

eso que las investigaciones acerca del capital social grupal se suelen centrar en las normas.

Por último, queda por mencionar la definición de capital social externo adoptada. Las

autoras Miranda y Monzó (2003), consideran que el mismo está conformado por los vínculos

que dan acceso a personas e instituciones distantes, tanto horizontales -alianzas y coaliciones

(bridging), como verticales (linking), los cuales actúan como “puente”. Por su parte, Forni,

Siles y Barreiro (2004) también hablan de capital social de aproximación o puente (linking),

el cual sería “aquel que existe en las relaciones asimétricas entre personas que tienen pocos

puntos de coincidencia, un contacto personal limitado y a menudo diferencias importantes en

cuanto a los recursos que poseen, caracterizándose por sentimientos asimétricos de

conexión”.

En síntesis, no sólo se buscó realizar un sondeo de los precursores de capital social e indagar

acerca del desarrollo de capital social individual de los asociados cooperativistas, sino que a

Celina Pejkovic’ 25
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

su vez se intentó dar cuenta del desarrollo de capital social grupal de los mismos. De esta

manera se realizó un análisis a nivel intra e intercooperativas que posibilitó ver las relaciones

que se establecen entre los asociados de una misma cooperativa y las que se establecen entre

asociados de distintas cooperativas. Asimismo se buscó ver la incidencia del capital social

externo en el stock de capital social de los cooperativistas, dando cuenta de la relación

cooperativistas-agentes estatales.

4. ANTECEDENTES DE LA CUESTIÓN

En Latinoamérica son muchas las investigaciones realizadas acerca de cooperativas rurales,

su vínculo con agentes estatales y el desarrollo de capital social, entre ellas pueden

mencionarse, por un lado la investigación realizada por John Durston acerca de las

cooperativas de Chiquimula y, por el otro, la de Francisca Miranda y Evelyn Monzó acerca

de tres localidades campesinas chilenas.

John Durston (1999) está interesado en la implementación de políticas públicas que incluyan

acciones orientadas a la creación y/o el fortalecimiento del capital social para la lucha por la

superación de la pobreza y la exclusión política de comunidades rurales de América Latina.

Para abordar esta cuestión elabora un estudio de las comunidades campesinas de Chiquimula

en Guatemala, las cuales estaban insertas en el proyecto antipobreza PROZACHI.

Descubre que inicialmente estas comunidades mostraban una cultura relativamente

“individualista”, con poca participación en organizaciones comunitarias. No obstante,

poseían una cultura con un amplio y dinámico repertorio de normas diversas, las cuales

sirvieron como soporte simbólico a prácticas solidarias y recíprocas. Se detectó que el patrón

de asentamiento humano del área de influencia estaba compuesto por pequeñas redes de

parientes y vecinos que compartían la creencia en un ancestro común y aprovechando esta

situación se activó un “programa de planificación participativa” mediante el diseño de


Celina Pejkovic’ 26
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

“Grupos Núcleo”. Estos fueron conformados por hogares de vecindad cercana, como base de

la participación en la determinación de necesidades y prioridades de los beneficiarios para

acceder a los servicios y beneficios del PROZACHI. De esta manera las iniciativas del

personal del PROZACHI empezaron a ceder lugar a las propuestas de los campesinos, los

cuales asumieron un papel activo en el establecimiento de prioridades de desarrollo rural en

la región.

La construcción de capital social fue resultado de las iniciativas del PROZACHI en tres

sentidos. En primer lugar, se implementaron capacitaciones orientadas a crear capital social

mediante las capacidades individuales de destrezas sociales, diagnósticas, comunicativas y

de planificación. En segundo lugar se brindaron oportunidades para que los campesinos

pudieran aprovechar estas nuevas destrezas y asociaciones de capital social en el contexto

real de los beneficios materiales inmediatos del proyecto. Y en tercer lugar, el programa

sirvió para fortalecer a las embrionarias instituciones campesinas de capital social

comunitario y a protegerlas del clientelismo autoritario vigente en la región.

Durston concluye que si bien Chiquimula parecía carecer de instituciones de capital social,

mediante el rescate de las prácticas del pasado y con el surgimiento de nuevos contextos y

oportunidades que permitieron desarrollar nuevas estrategias grupales se pudo hacer uso de

un reservorio de capital social que inicialmente parecía inexistente. Señala cómo en estas

comunidades se pudo crear capital social con apoyo externo y capacitación y en el proceso

se pudo convertir un sector excluido en un actor social en el escenario microregional.

Recorriendo un camino similar al transitado por John Durston, las investigadoras Miranda y

Monzó efectuaron un estudio comparativo sobre capital social y políticas públicas en las

localidades campesinas chilenas Cerro Blanco y Ajial de Quiles por un lado, y La Cruz por

el otro. Estas localidades estaban incluidas dentro de programas gubernamentales orientados

Celina Pejkovic’ 27
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

a favorecer el desarrollo regional que impulsaron proyectos productivos asociativos, con

cierto nivel de desarrollo tanto en lo productivo como en lo organizacional.

Partieron del presupuesto de que el capital social aplicado al ámbito de la superación de la

pobreza permite rescatar la incidencia de variables socioculturales en los procesos de

desarrollo, mostrando cómo ciertas normas, valores y prácticas arraigadas en las

comunidades pueden apoyar la sustentabilidad de la intervención estatal. Analizan en primer

lugar la dinámica de las relaciones sociales intra y extracomunitarias en su búsqueda del

capital social existente, y luego ilustran distintas formas de reciprocidad y tipos de vínculos

establecidos con las agencias estatales de desarrollo mostrando sus impactos positivos o

negativos.

En Cerro Blanco y Ajial de Quiles descubren que los precursores de capital social son el

parentesco, la identidad cultural, la vecindad y la memoria histórica. En Ajial de Quiles ven

como a pesar de que los proyectos de infraestructura comunitaria parecen propiciar y

fortalecer el capital social comunitario a través de la participación y autonomía en el manejo

de recursos, no ocurre lo mismo con los proyectos de carácter productivo. Su política de

desarrollo comunitario se canaliza a través de las Juntas de Vecinos y sus dirigentes, lo que

potencia el acervo de capital social individual de líderes y/o dirigentes y va delineando una

asimetría en la acumulación de capital social al interior de las comunidades que debilita el

tejido social local. En cuanto a la comunidad de Cerro Blanco, se dio un proceso

democrático de constitución de un Consejo de Desarrollo Local en el que participó

activamente la comuna. Además el capital social grupal se vio fortalecido por la inclusión de

mujeres y jóvenes a través de la representación y del trabajo en cuadrillas.

Al estudiar estas dos comunidades llegan a la conclusión de que “cada comunidad reacciona

en forma particular a los efectos de las interacciones que tienen lugar entre sus múltiples

actores y a las influencias externas de sistemas que se superponen o coexisten, fortaleciendo

o debilitando la cooperación comunitaria” (Miranda y Monzó, 2003: p. 40). Ambas

Celina Pejkovic’ 28
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

comunidades han pasado por diferentes etapas en su relación con el Estado y,

consecuentemente, en la dinámica Estado-capital social. Pero en ninguna de ellas se ha

generado una verdadera sinergia debido a la permanencia de distintos grados de dependencia

y pasividad, la cual es mayor en el caso de Ajial de Quiles que en el de Cerro Blanco.

Esta investigación revela que en las dos comunidades campesinas existían varios tipos de

capital social de larga tradición y, dependiendo de la medida en que lograron articularse con

las prácticas y modelos de intervención estatal, se vieron reforzados o debilitados. A su vez

los distintos tipos de relación entre agentes estatales y comunidades campesinas tuvieron

impacto en una determinada distribución del capital social al interior de éstas. A través del

estudio de estas comunidades, las autoras concluyen que para la superación de la pobreza no

alcanza con detectar capital o evaluar el capital social de los grupos, como lo postulan los

organismos internacionales de financiamiento, además es preciso comprender, y corregir en

los casos que fuere necesario, las formas de articulación entre el Estado y la comunidad.

Con respecto a investigaciones en las cuales se haya relacionado a las cooperativas con la

existencia de capital social, se puede mencionar el trabajo “Un indicador de capital social

como factor del crecimiento en Mendoza”, de Perlbach I., Calderos M. y Ríos Rolla M18. En

el mismo se analiza la relación entre capital social y el crecimiento y desarrollo

departamental en Mendoza, considerando al capital social como variable explicativa de los

modelos de crecimiento regional. Las autoras parten del presupuesto de que la calidad del

tejido social influye positivamente sobre el nivel y las tasas de crecimiento del ingreso

agregado y per cápita.

Para medir el capital social departamental (entendido en su acepción de redes sociales desde

un indicador de participación) consideraron la cantidad de cooperativas que se encontraban

en funcionamiento en los municipios; de esta manera, a mayor cantidad de cooperativas

18
http://www.aaep.org.ar/espa/anales/works05/perlbach_calderon_riosrolla.pdf

Celina Pejkovic’ 29
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

mayor capital social departamental. Concluyen que el indicador utilizado como una medida

de capital social resulta significativo y de signo esperado, cumpliéndose la hipótesis

planteada. Aquellos departamentos que contaban con una mayor cantidad de cooperativas,

tuvieron un mayor crecimiento que los demás.

5. ACERCA DE LA METODOLOGÍA

Teniendo en cuenta los objetivos planteados, el presente trabajo se posiciona en el enfoque

cualitativo, basándose en una lógica inductiva analítica, buscando la comprensión y no la

explicación causal de un fenómeno y profundizando en la relación entre las cooperativas de

trabajo y el desarrollo de capital social en sus asociados.

Para el estudio de las Cooperativas de Trabajo inicialmente se recopiló la información

disponible sobre las mismas en los registros del Ministerio de Asuntos Sociales (M.A.S). La

información relevada en los documentos dio cuenta de la cantidad de cooperativas

existentes, su composición, el tipo de trabajo que realiza cada una de ellas y por último, la

cantidad de asociados cooperativistas y sus características (sexo, edad, nacionalidad, nivel

educativo, lugar de procedencia, cobertura de salud y, en el caso de las asociadas, ver

cuántas de ellas son jefas de hogar). Esta información posibilitó contextualizar el objeto de

estudio obteniendo una primera mirada exploratoria.

Una vez finalizado este acercamiento inicial, se realizaron entrevistas en profundidad a

socios cooperativistas seleccionados en función de su antigüedad en la cooperativa

buscando, por tal motivo, que fueran socios fundadores (ver Cuadro 2). Se adoptó este

criterio con el objetivo de garantizar la “relevancia teórica” de la muestra y favorecer de esta

manera el desarrollo de categorías emergentes (Glasser y Strauss, 1967). Estos socios son

quienes poseen un mayor conocimiento acerca de la historia y la dinámica de la cooperativa

de la que son miembros, quienes mayor experiencia de participación tienen y quienes pueden
Celina Pejkovic’ 30
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

dar cuenta de los vínculos que se establecen en su interior, los que se establecen entre

cooperativas, y los que establecen los cooperativistas con los agentes estatales. A la hora de

realizar estas entrevistas también se tuvo en cuenta que los socios fundadores entrevistados

fueran miembros de Cooperativas de Trabajo de distintos tipos. Se entrevistó una socia de

una Cooperativa de Puericultoras, una de una Cooperativa de Saneamiento Ambiental y un

socio de una Cooperativa de Reciclado.

Cuadro 2. Socios fundadores entrevistados

tipo
rol sexo edad
cooperativa

saneamiento
tesorera femenino 27
ambiental

presidenta femenino 32 puericultoras

reciclaje de
presidente masculino 42
residuos

Estas entrevistas apuntaron a indagar acerca la existencia de precursores de capital social y

los tipos de capital social acumulados por los cooperativistas, cabe recordar: capital social

individual, capital social grupal y capital social externo.

Para relevar los precursores de capital social se les preguntó a los socios fundadores acerca

de los orígenes de su cooperativa, pudiendo ver las características compartidas por aquellos

que fundaron la cooperativa y las prácticas de las que fueron partícipes.

Además se les preguntó acerca del tipo de vínculo establecido con los socios de su

cooperativa y con los de otras cooperativas, lo que no sólo posibilitó profundizar en la

búsqueda de precursores, sino que además permitió ahondar en las características del capital

social individual y grupal a través de los indicadores mencionados a continuación.

Celina Pejkovic’ 31
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Para la operacionalización de los tipos de capital social se retomó la propuesta de Espinoza

(2001) quien, como ya se ha mencionado, considera tanto los enfoques asociativos como el

de redes personales. Los indicadores propuestos por el autor y retomados en este trabajo

como ejes orientadores de las entrevistas son los siguientes:

INDICADORES RED PERSONAL (capital social individual)

Número de contactos. Asociado con la variedad de la red.


TAMAÑO19
Connotación positiva.

Lazos fuertes tienden a consolidar la cohesión. Lazos débiles


FUERZA DE LAZOS
permiten el acceso a recursos que son más escasos.

Atributos de los contactos. Es mejor estar conectado a alguien que


CALIDAD
tiene recursos de quien no tiene recursos.

Variedad de atributos de los contactos Mientras más variada es la

HETEROGENEIDAD red, la posibilidad de encontrar un determinado recurso está abierto

por lo que no hay información redundante.

PROXIMIDAD Acceso a información oportuna por la facilidad de interacción.

Oportunidades de información a partir de contactos del círculo de


MEDIACIÓN
relaciones inmediatas, que ponen en contacto con desconocidos.

19
A pesar de que Vicente Espinoza incluye la variable “tamaño” en su operacionalización, se optó por no
incluirla en el estudio debido a que la metodología empleada no es la adecuada para medir esta variable.

Celina Pejkovic’ 32
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

INDICADORES DE ASOCIATIVIDAD (capital social grupal)

ASOCIATIVIDAD Participación en grupos y organizaciones voluntarias. Indica civismo.

Vínculos que los miembros del grupo tienen entre sí. Efecto positivo
DENSIDAD
a mayor vinculación.

Similitud del grupo entre sí. Contacto de ego con similares favorece
SEMEJANZA
la comunicación, pero reduce la exposición a novedades.

Prominencia de un actor dentro de la red. Connotación positiva


CENTRALIDAD
porque facilita la coordinación de la red

Potencial de conexión. Proporción de contactos que llevan a nuevos


MEDIACIÓN GRUPAL
contactos.

El menor número de fracciones al interior del grupo facilita la


FRACCIONISMO20
coordinación.

Algunas de las preguntas realizadas favorecieron la aparición de determinados emergentes

más que otras. A continuación se detallan las que favorecieron la emergencia de relatos que

refieren al capital social individual y aquellas que favorecieron la emergencia de los que

remiten al capital social comunitario.

Una de las primeras preguntas que buscó descubrir las redes personales o el capital social

individual de los entrevistados estuvo orientada a ver de qué manera se incorporaron a las

cooperativas. La misma tenía como objetivo focalizarse en aquellas respuestas en las cuales

se mencionaran contactos sociales que hubieran favorecido este ingreso, y de esta manera

poder caracterizar las redes de los asociados.

Otra de las preguntas realizadas que posibilitó dar cuenta del capital social individual de los

asociados indagó acerca del contacto de los entrevistados con asociados de su cooperativa y

de otras cooperativas. También se indagó acerca de los motivos que orientaron estos

20
El uso del concepto “fraccionismo” también puede verse en Sartori (2000: pp. 101, 114, 134) y Gramsci
(1926).

Celina Pejkovic’ 33
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

contactos, como por ejemplo el préstamo de herramientas, compartir información, la

realización de algún otro tipo de actividad vinculada al ámbito laboral, participar en

instancias de capacitación, o compartir actividades extra-laborales tales como fiestas o

encuentros de amigos y/o familiares. A través de estas preguntas pudo verse el tipo de

relaciones establecidas entre asociados de una misma cooperativa y entre asociados de

distintas cooperativas, se pudo avanzar en la calidad de los lazos, la heterogeneidad y la

fuerza de los mismos.

Con respecto a las preguntas orientadas a indagar acerca del capital social grupal, podemos

señalar en primer lugar las ya mencionadas, que abordan las relaciones intra e

intercooperativas y si bien estaban orientadas hacia el capital social individual, a la hora de

analizar las entrevistas pudo verse que también daban cuenta del capital social comunitario.

En relación al grado de fraccionismo de las cooperativas la pregunta que brindó mayor

información al respecto fue aquella que ahondó acerca de la manera en que organizan el

trabajo en la cooperativa.

Otra de las preguntas en torno al capital social grupal de las cooperativas, indagó acerca de

los recursos con los que cuenta la cooperativa (monetarios: dinero, instalaciones, maquinas,

etc; humanos: fuerza de trabajo, conjunto de personas con aptitudes físicas en intelectuales),

y, fundamentalmente de qué manera los adquirieron, para ver si fueron generados desde la

cooperativa, si fueron provistos por el Estado, si fueron donaciones, etc. En aquellos casos

que estos recursos fueron generados desde la cooperativa nos hallamos en presencia de

capital social comunitario, pero en aquellos casos que involucran al Estado o algún tipo de

donación hay que hablar de capital social externo. En algunos casos el hecho de ser

cooperativas promovidas favoreció el conocimiento acerca de los programas de economía

social y la posibilidad de acceder a los mismos, consecuencia de la relación agente estatal–

asociado.

Celina Pejkovic’ 34
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

A los entrevistados también se les consultó cuál era la sede social de su cooperativa, si la

misma era un lugar de encuentro extra laboral, quiénes concurrían a la misma y con qué

regularidad, intentando dar cuenta del capital social comunitario, en sus variables de

densidad, semejanza y centralidad.

A su vez se les interrogó si asistían a algún tipo de organización como clubes, unidades

básicas, comisiones de padres, etc., y si sabían de otros asociados que lo hicieran. Esta

pregunta estuvo orientada a medir la asociatividad del grupo, viendo el nivel de participación

en grupos y organizaciones voluntarias.

Conjuntamente, a lo largo de las entrevistas se buscó detectar cuáles fueron los obstáculos

que enfrentaron las cooperativas y de qué manera los resolvieron, intentando ver si aparecían

obstáculos relacionales, o relaciones que favorecieran la resolución de los obstáculos

enfrentados. Cabe recordar la conceptualización brindada por Bourdieu en la cual el capital

social es relacional.

Por último se les preguntó de qué manera había incidido en su vida la incorporación a las

cooperativas, lo cual posibilitó descubrir el incremento del stock de bienes materiales y

culturales de los asociados.

Asimismo, fueron entrevistados 3 agentes estatales del Ministerio de Asuntos Sociales (ver

Cuadro 3), de los cuales dos son responsables de la formación, capacitación y seguimiento

de las Cooperativas Promovidas. El primero forma parte del equipo de trabajo vinculado a la

ejecución de la política de Promoción de Cooperativas desde sus orígenes, el segundo es de

incorporación reciente, pero posee un contacto de campo con los cooperativistas cotidiano.

El tercer agente entrevistado fue seleccionado debido al contacto periódico establecido con

una de las cooperativas como representante del organismo contratante. A lo largo de estas

entrevistas se tuvieron en consideración los indicadores ya mencionados en las entrevistas a

los asociados cooperativistas.

Celina Pejkovic’ 35
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Cuadro 3. Agentes Estatales entrevistados

rol sexo edad dependencia

asesor y
masculino 39 M.A.S.
capacitador

Directora
femenino 36 M.A.S.
C.I.C.

Directora

Economía femenino 45 M.A.S.

Social

En la búsqueda de precursores de capital social inicialmente se les pidió a los agentes

estatales que contaran cómo surgieron las Cooperativas Promovidas por el Estado Provincial

y cuáles son sus características. Esto no solo permitió dar cuenta del proceso de formación

de las cooperativas de Trabajo y sus particularidades, sino que buscó complementar lo visto

acerca de los precursores en las entrevistas realizadas a los cooperativistas. Para completar

esta información se indagó acerca de la manera en que eran seleccionados los potenciales

cooperativistas, buscando la aparición de nuevos factores que sirvieran de base para la

formación de capital social.

Para ver el tipo de contacto establecido entre los cooperativistas y el Estado y su incidencia

en el stock de capital social de los primeros, se indagó acerca del rol del gobierno en el

desarrollo de las cooperativas y acerca de los entes gubernamentales involucrados.

A su vez se intentó ver si los agentes estatales podían aportar nuevos datos acerca del capital

social individual de los asociados profundizando acerca de la manera en que consideraban

que había incidido en la vida de los asociados la incorporación a las cooperativas.

También se intentó avanzar en la manera que los agentes estatales conceptualizan y

caracterizan a los asociados ya que esto incide directamente sobre el tipo de relación

Celina Pejkovic’ 36
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

establecida entre los agentes y los cooperativistas. De esta manera se pudo revelar el grado

de horizontalidad o verticalidad de esta relación, el desarrollo o no de actitudes paternalistas

y/o de prácticas clientelistas, todo lo cual incide sobre el tipo de capital social desarrollado.

Estando vinculadas las relaciones horizontales con el capital social grupal y las relaciones

verticales, las actitudes paternalistas y las prácticas clientelistas con el capital social externo.

Por último se les preguntó a los agentes estatales cuáles consideran que son las dificultades a

las que se enfrentan estas cooperativas y cuáles los mayores logros obtenidos por las

mismas, buscando ver nuevamente si aparecían obstáculos relacionales, o relaciones que

favorecieran a resolución de los obstáculos enfrentados.

Cabe mencionar que si bien no hubo una pregunta dirigida a relevar el grado de

independencia logrado por los asociados respecto al equipo gubernamental, las entrevistas

realizadas tanto a los cooperativistas como a los agentes estatales estuvieron atravesadas por

esta variable.

Tanto en el caso de los socios cooperativistas como en el de los agentes estatales, se dejaron

de sumar nuevas entrevistas a la muestra cuando se consideró que las categorías ya estaban

saturadas, y los datos analizados ya no brindaban información adicional sobre las categorías

trabajadas, es decir que el “cierre” se hizo por “saturación teórica” de las categorías (de

Angelis Susan, 2005).

Con respecto al análisis de los datos recolectados, se recurrió al método comparativo

constante, también conocido como “teoría fundamentada en los datos” (Glasser y Strauss,

1967). De esta manera se posibilitó el reconocimiento del rol activo de los cooperativistas en

“darle forma” al mundo en que viven; brindando importancia a la interrelación entre

condiciones, sentido y acción para la comprensión de las Cooperativas de Trabajo. Se fue al

terreno para entender en profundidad el funcionamiento de las Cooperativas de Trabajo

Promovidas y la manera en que se relacionan con en el desarrollo de capital social de sus

Celina Pejkovic’ 37
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

asociados; en fin, se avanzó en la construcción de una teoría basada, fundamentada, en la

comprensión de una realidad contribuyendo al marco conceptual del capital social y sus

aportes para las políticas sociales.

6. PROMOCIÓN DE COOPERATIVAS COMO POLÍTICA SOCIAL

6.1 Las Cooperativas Promovidas en Santa Cruz

Como se viene mencionando, en la provincia de Santa Cruz se lleva adelante una política

estatal de Promoción de las Cooperativas originada en el contexto de crisis vivido en Zona

Norte de la provincia desde el año 1998 y que tuvo como consecuencia un incremento de la

población desocupada.

“Si vos mirabas zona norte, lo que era Las Heras, Truncado, todos los días

parecían un domingo porque no veías una camioneta de las empresas. Si vos vas

ahora ves mucho movimiento de camionetas, de camiones, que tienen que ver con

el movimiento económico que generan las empresas de.. petroleras extractivas,

pero en ese momento noo.. eran pueblos.. como pueblos fantasmas porque

realmente había quedado el tendal...” (agente estatal de mayor antigüedad)

Si a esto se le suma el hecho de que desde el Estado se venía dando un proceso de

tercerización de las actividades de servicio, puede comprenderse que en la búsqueda de una

solución para esta población desocupada, se optó por la Formación de Cooperativas de

Trabajo que prestaran servicios para el Estado. La primera Cooperativa de Trabajo de la

provincia conformada con desocupados que firma un contrato directo con el Estado fue

fundada en febrero de 1999, en la ciudad de Pico Truncado, con la misión realizar tareas de

construcción solicitadas por el Instituto de Urbanización y Vivienda (IdUV). Esta

experiencia fue sistematizada por el Ministerio de Asuntos Sociales (M.A.S.), el cual

emprende en el año 2001 la política estatal de Promoción de Cooperativas y conforma la

primera Cooperativa de Trabajo promovida y gestionada por el mismo.


Celina Pejkovic’ 38
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Para explicar cómo son las Cooperativas Promovidas por el gobierno de la provincia de

Santa Cruz se puede partir hablando de su composición. Las mismas están conformadas por

desocupados o personas en vulnerabilidad socioeconómica, beneficiarias de programas

sociales, en su gran mayoría PRENO21 Plan Jefas y Jefes de Hogar y PEC22, que buscan

integrarse al mercado laboral. Las cooperativas se conforman con el objetivo de posibilitar

que estas personas generen sus propios ingresos a través de una actividad laboral

autogestionada. La “promoción” está dada por la singularidad de que el Gobierno Provincial

pueda contratarlas directamente sin pasar por un proceso licitatorio, para lo cual se hizo una

reforma de la Ley de Contrataciones del Estado (Ley 760) que favorece a las cooperativas de

trabajo, con domicilio en la Provincia, conformadas con beneficiarios de Programas

Sociales. El M.A.S, emite un certificado que acredita la promoción sólo para aquellas

cooperativas conformadas por este ministerio, con el objetivo de prestar servicios a las

reparticiones estatales que lo requieren.

De esta manera se complementa la necesidad del Estado de cubrir ciertos servicios y la

necesidad de la gente de trabajar y generar un ingreso estable para sus familias. El Estado

debe contratar ciertos servicios y en lugar de privatizarlo o terciarizarlo a través de procesos

licitatorios, opta por la contratación directa de Cooperativas con el objetivo de favorecer la

redistribución del ingreso. El mismo monto que de otra manera hubiera quedado en manos

de una empresa privada, la cual hubiera pagado salarios inferiores a sus empleados, hoy es

distribuido equitativamente entre los asociados cooperativistas. En una cooperativa de

trabajo todos son dueños, por lo tanto cobran en proporción a la participación que tienen en

el trabajo.

21
El PRENO se creó en 1995 para generar empleo masivo por un período de tiempo determinado de tres a doce
meses y se otorgaban $200 a cada beneficiario.
22
EL PEC: Programa de Empleo Comunitario fue implementado a partir del 2003 y está orientado hacia
aquellos grupos de desocupados que no reúnen las condiciones para acceder al Plan Jefes y Jefas de Hogar. Los
destinatarios son incorporados en actividades de carácter comunitario obteniendo a cambio $150 mensuales.
Celina Pejkovic’ 39
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

“...el hospital le pagaba el servicio a esa empresa privada. Por el mismo monto

que el Estado le pagaba a esa empresa privada se conformó la cooperativa y esas

chicas trabajando exactamente la misma carga horaria que trabajaban en la

empresa privada, que cobraban 560 pesos por mes, hoy son socias de una

cooperativa, cumplen la misma función, trabajan exactamente el mismo tiempo

pero en vez de cobrar 560 pesos por mes cobran casi 2.200 pesos, entonces… y

para el Estado la erogación de dinero es exactamente el mismo...” (agente estatal

con mayor contacto de campo)

Una vez seleccionadas las personas que conformarán las cooperativas, el M.A.S en forma

conjunta con la Subsecretaría de Trabajo, capacita a los grupos de futuros cooperativistas en

las especificidades y/o técnicas de la actividad que van a desempeñar23. A su vez se las

capacita en el marco legal y teórico necesario para el funcionamiento de una cooperativa.

Por último, el Ministerio realiza tareas de acompañamiento y monitoreo.

En definitiva las tareas que desempeña el Ministerio vinculadas a las Cooperativas

Promovidas se pueden enumerar de la siguiente manera:

a) Monitoreo: Análisis de la documentación presentada por los cooperativistas, la revisión de

libros en los casos requeridos, y revisión de la información presentada por asociados o

integrantes que desean hacer una denuncia o presentan alguna queja.

b) Asistencia técnica: En torno a procedimientos de las cooperativas, cuestiones impositivas,

cuestiones económico-financieras, asuntos con órgano de contralor, asuntos con sus

auditores externos, asuntos contractuales, asambleas ordinarias y extraordinarias, conflictos

grupales, toma de decisiones, sistema de votación, etc.

c) Capacitaciones: Por un lado se brindan a los Consejos de Administración, Síndicos y

Asociados de las Cooperativas en general. Por otro lado se dictan capacitaciones internas al

equipo de trabajo del Área de Economía Social.

23
Se puede mencionar el caso de las cooperativas de “Saneamiento Ambiental” que prestan el servicio de
limpieza en Hospitales, las cuales fueron capacitadas en normas de bioseguridad.

Celina Pejkovic’ 40
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

d) Mediación de conflictos: Entre asociados, entre asociados y el Consejo de Administración,

entre personas que se retiran o excluyen de las cooperativas y la cooperativa. La mediación

se realiza a pedido de alguna de las partes o ambas, el objetivo es solucionar los conflictos

que pueden ser solucionados antes de una demanda o denuncia al órgano local competente.

Si en esta etapa no se soluciona se continúa con los canales correspondientes.

e) Sistematización de la información: Elaboración de planillas, elaboración de estadísticas

descriptivas y crónicas de las actividades.

Queda por mencionar que el M.A.S, a su vez, es uno de los organismos estatales que contrata

los servicios de Cooperativas Promovidas

6.2 Cooperativas Promovidas en Río Gallegos

A partir del 2001 la política de Promoción de Cooperativas se implementó en la ciudad de

Río Gallegos, donde actualmente residen la mayoría de las familias que forman estas

cooperativas. En un primer momento se conformaron cooperativas de construcción con

desocupados que estaban reclamando una salida laboral, cooperativas para el cuidado de

niños compuestas por puericultoras y una cooperativa para llevar adelante las tareas de

reciclaje de residuos en el vaciadero municipal. Posteriormente se conformaron cooperativas

de saneamiento ambiental, las cuales desempeñan tareas de limpieza y mantenimiento.

Para dar cuenta de la incidencia que tienen estas cooperativas basta mencionar que en la

ciudad de Río Gallegos hay 23 Cooperativas de Trabajo Promovidas por el Estado: 5 de

construcción, 13 de saneamiento, 1 de Cuidado de Ancianos, 3 de Cuidado de Niños y 1 de

Reciclaje de Residuos. Estas cooperativas aglutinan 358 socios y teniendo en cuenta a sus

grupos familiares, influyen en la vida de 909 personas. En cuanto a las reparticiones estatales

en las que brindan servicios, las cooperativas de construcción tienen contrato con el Instituto

de Urbanismo y Vivienda (IdUV) para la construcción de viviendas sociales. Las de

saneamiento desempeñan sus tareas en diversos lugares como la Casa de Gobierno, Centros

Celina Pejkovic’ 41
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

de Salud, el M.A.S., el Ministerio de Economía, Rentas, Jardines de Infantes, gimnasios

públicos, albergues, Centros Integradores Comunitarios (C.I.C.) y la municipalidad de Río

Gallegos, entre otros. La cooperativa de Cuidado de Ancianos tiene contrato con un Hogar

Geriátrico, y las de Cuidado de Niños se desempeñan en dos C.I.C’s y en un Hogar Diurno.

La cooperativa de Reciclaje de Residuos presta sus servicios para la municipalidad de Río

Gallegos.

Cuadro 4. Cantidad de cooperativas por tipo de servicio - Año 2007

Tipo Cantidad

Saneamiento ambiental 13

Puericultoras 3

Construcción 5

Cuidado de ancianos 1

Reciclaje de residuos 1

Total 23

Fuente: Elaboración propia de acuerdo a los registros del M.A.S. Año 2007

Cabe mencionar que las condiciones contractuales en que las distintas cooperativas

desempeñan sus tareas varía dependiendo del organismo gubernamental que contrata sus

servicios. Un caso emblemático al respecto, es relatado por una de las asociadas

entrevistadas quien describe las diferencias establecidas al interior de su cooperativa entre

aquellos asociados que prestaban servicios para un contrato pautado con el M.A.S. y

aquellos que los prestaban para otro contrato establecido con el Ministerio de Gobierno.

“…tuvimos… la renovación de contratos, que estuvimos dos años, dos años sin

tener un aumento eeh… exigimos para todos, ley pareja para todos (…) porque

ahora la ley de cooperativas dice que a los cooperativistas se les pague 15 pesos

la hora (…) dos años estuvimos cobrando 4 pesos con treinta, porque en dos años

no se nos dio (…) hay muchas cooperativas que las maneja directamente el
Celina Pejkovic’ 42
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Ministerio de Asuntos Sociales, a nosotros nos maneja el Ministerio de Gobierno.

Son dos entes distintos así que ellos entre comillas no nos podían dar un aumento

porque nosotros habíamos firmado un contrato que decía 4 pesos con 30,

entonces el otro ministerio si. (…) Ministerio de Asuntos Sociales, pasaban seis

meses capaz y surgía un aumento de 3 pesos la hora para cada uno y se la daban

¿viste?, (…) nosotros tenemos la suerte de tener una cooperat… eeh parte de la

cooperativa trabajando en el Ministerio de Asuntos Sociales. Entonces si, nos

enteramos que a ellos les daban aumentos…” (socia cooperativa de saneamiento

ambiental)

A esta descripción de las cooperativas de Río Gallegos hay que sumarle la información

acerca de los asociados obtenida a través de los registros del M.A.S. Todo aquel que

ingresa a las cooperativas de trabajo tiene que completar el “Informe Social”, un

instrumento que permite registrar las características socioeconómicas, laborales y

educacionales de los destinatarios de Programas Sociales del M.A.S. A través de estos

registros fue posible realizar una caracterización básica de los socios de las cooperativas de

trabajo promovidas de la ciudad de Río Gallegos. Como ya se mencionó, estas cooperativas

suman 358 asociados, de los cuales el 74% son mujeres (ver cuadro 5). Cabe mencionar

que de estas asociadas un 29% son jefas de hogar.

Con respecto a la edad de los cooperativistas, del grupo femenino un 38% tiene entre 21 y

30 años y un 27% tiene entre 31 y 40 años. En el extremo inferior de este grupo sólo un 2%

de las asociadas tiene hasta 20 años inclusive y en el superior un 6% cuenta con más de 50

años (ver cuadro 5).

Celina Pejkovic’ 43
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Dentro del 26% restante que conforma la población masculina de las cooperativas de

trabajo, el grueso se encuentra entre los 21 y los 30 años ya que esta franja etaria esta

compuesta por el 28% de los asociados (ver cuadro 5), siguiendo la tendencia marcada por

el grupo femenino.

Cuadro 5. Cantidad de asociados a las Cooperativas de Trabajo Promovidas en la

ciudad de Río Gallegos desagregados por edad y sexo.

EDAD MASCULINO % FEMENINO % TOTAL

h/20 años 8 8,70 6 2,26 14

21 a 30 44 47,83 100 37,59 144

31 a 40 16 17,39 73 27,44 89

41 a 50 12 13,04 36 13,53 48

51 a 60 0 0,00 13 4,89 13

mas de 60 0 0,00 2 0,75 2

sin

información 12 13,04 36 13,53 48

TOTAL 92 100 266 100 358

Fuente: Registros del Ministerio de Asuntos Sociales, 2007. Elaboración propia.

Celina Pejkovic’ 44
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

En cuanto al nivel educativo de los asociados, de los 358 asociados un 21% tiene el

secundario incompleto y un 17% declaró haber finalizado la educación primaria24. Sólo un

2% fue registrado en la categoría terciario no universitario incompleto (ver Cuadro 6).

Cuadro 6. Máximo nivel educativo alcanzado por los asociados a las Cooperativas

de Trabajo Promovidas en la ciudad de Río Gallegos.

Nivel Educativo Frecuencia Porcentaje

Asiste 2 0,56

Inicial 1 0,28

primario incompleto 17 4,75

primario completo 61 17,04

egb incompleto 11 3,07

egb completo 19 5,31

secundario incompleto 76 21,23

secundario completo 35 9,78

polimodal incompleto 27 7,54

polimodal completo 0 0,00

terciario/ universitario incompleto 10 2,79

terciario/ universitario completo 0 0,00

nunca asistió 1 0,28

sin información 98 27,37

Total 358 100,00

Fuente: Registros del Ministerio de Asuntos Sociales, 2007. Elaboración propia.

24
Al visualizar estos datos hay que considerar que en los Registros del M.A.S. un 27,27% de los asociados no
tenía consignado el nivel educativo, estos casos fueron agrupados en la categoría “sin información”.

Celina Pejkovic’ 45
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

En lo concerniente a la variable “lugar de nacimiento de los cooperativistas”, la misma esta

distribuida de la siguiente manera: el 41% de ellos nació en la provincia de Santa Cruz, un

28% proviene de otra provincia y un 7% es originario de otro país (ver Cuadro 7). El 22%

restante no cuenta con información acerca del lugar de procedencia. Dentro de los

asociados que nacieron en otro país, el 87% lo hizo en Chile.

Cuadro 7. Lugar de nacimiento de los asociados a las Cooperativas de Trabajo

Promovidas en la ciudad de Río Gallegos.

Porcentaje
Lugar de Nacimiento Frecuencia
%

Santa Cruz 148 41,34

Otra Provincia 102 28,49

Otro País 26 7,26

Sin Información 82 22,91

TOTAL 358 100

Fuente: Registros del Ministerio de Asuntos Sociales, 2007. Elaboración propia.

Por último, se analizó el tipo de cobertura sanitaria de los cooperativistas pudiendo

corroborar que el 74% cuenta con cobertura sanitaria, y dentro de este grupo un 54%

cuenta el carnet hospitalario brindado por la provincia.

Celina Pejkovic’ 46
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Cuadro 8. Cobertura Sanitaria de los asociados a las Cooperativas

de Trabajo Promovidas en la ciudad de Río Gallegos.

Cobertura Frecuencia Porcentaje

Carnet hospitalario 195 54

Otra Cobertura Sanitaria 72 20

Sin Cobertura 20 6

Sin Información 71 20

TOTAL 358 100

Fuente: Registros del Ministerio de Asuntos Sociales, 2007. Elaboración propia.

Una vez desarrollado el origen de la política de Promoción de Cooperativas en la provincia

de Santa Cruz y su modalidad de ejecución, y habiendo caracterizado tanto a las

cooperativas de Trabajo de Río Gallegos como a sus asociados, se procede a profundizar en

el capital social de estos actores tanto institucionales como individuales.

7. PROFUNDIZANDO EN EL CAPITAL SOCIAL DE LAS

COOPERATIVAS

7.1 Precursores de capital social

Uno de los objetivos planteados al inicio de la investigación fue identificar si hubieron

precursores que contribuyeran a la emergencia, al interior de las cooperativas, de relaciones

de confianza, reciprocidad, horizontalidad y cooperación, características del capital social, y

en caso afirmativo, caracterizarlos. Los precursores son aquellos elementos del sistema

comunitario tales como factores psicosociales y pautas valóricas, entre otros, que favorecen

el desarrollo y permanencia de distintas formas de capital social. Dentro de los precursores

hallados se encuentra, en primer lugar el hecho de que los asociados al ingresar en la

cooperativa tenían necesidades y demandas similares traducidas en trayectorias


Celina Pejkovic’ 47
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

compartidas, en segundo lugar la prevalencia de las relaciones de parentesco al interior de

las cooperativas y por último la participación de las cooperativas en el Primer Congreso

Nacional de Cooperativas de Trabajo realizado el año 2006 en Chapadmalal.

Con respecto al primer precursor, se detectó que para incorporarse a las cooperativas los

interesados debían ser destinatarios de un Plan o Programa Social, lo cual posibilitaba hablar

de una característica común. A su vez, para ser destinatarios de estos Planes y Programas

Sociales debían hallarse en una situación de vulnerabilidad socio-económica. De lo dicho se

desprende que los asociados ingresaron a las cooperativas compartiendo necesidades y

demandas similares, reclamando el apoyo del Estado para paliar la situación en la que se

encontraban.

El requisito de ser destinatario de Planes y Programas Sociales fue planteado por todos los

asociados entrevistados al ser consultados acerca de la formación de sus respectivas

cooperativas:

“en la televisión salió que llamaban a jefes de hogar y desempleados a una

reunión porque se iban a plantear distintos proyectos para dejar de pertenecer a

los planes jefes de hogar” (socia cooperativa de saneamiento ambiental)

“La cooperativa se formó hace 5 años. Fue formada por el Estado con gente que

venía de planes más precarios”. (socia cooperativa de puericultoras)

Relatos similares fueron brindados por los agentes estatales al describir el surgimiento de la

Política Social de Promoción de Cooperativas:

“En una primera instancia todas las personas que integraron esa cooperativa

eran personas que ya tenían la experiencia de haber estado trabajando en

cuidado de chicos desde lo institucional, eran personas que venían… eran

Celina Pejkovic’ 48
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

mujeres que venían de programas anteriores como becas o programas de jefas y

jefes” (agente estatal representante del organismo contratante)

“…se daba por una necesidad del momento, porque se estaban dando de baja

muchos planes sociales y la gente quedaba en la calle y se les tenia que dar

inclusión, no se los podía dejar en la calle, y menos acá en Santa Cruz”. (agente

estatal con mayor contacto de campo)

La situación inicial de vulnerabilidad socioeconómica constituye el requisito para acceder a

planes y programas sociales25, condición que en principio homogeneiza la identidad de los

asociados en tanto “beneficiarios/destinatarios” de programas, tal como queda respaldado

además, en las entrevistas realizadas a agentes estatales:

“…como aglutinante común estas personas lo que tenían era la necesidad de

trabajar y de generar ingresos para sus familias” (agente estatal de mayor

antigüedad)

“cuando nace una cooperativa nace por una necesidad de un grupo de gente, que

por lo general de ese grupo de gente la necesidad es común a todos, entonces si

todos necesitan lo mismo se juntan y en forma ordenada tratan de buscar la

vuelta para satisfacer esa necesidad, esa vuelta y esa forma ordenada es la forma

de la cooperativa…” (agente estatal con mayor contacto de campo)

En síntesis, fueran o no destinatarios de planes y programas sociales, todos aquellos que se

incorporaron en las cooperativas promovidas compartían una base de necesidades y

demandas similares: solicitaron el apoyo del Estado para paliar la situación de

25
El 72% de los planes y programas dependientes del M.A.S. de la provincia de Santa Cruz incluyen las
palabras “vulnerabilidad social” o “riesgo social” en la descripción de la población destinataria (Agencia
SIEMPRO –Santa Cruz, 2007).

Celina Pejkovic’ 49
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

vulnerabilidad socioeconómica26 en la que se encontraban y trazaron trayectorias semejantes

al interior del aparato estatal para acceder a programas sociales generando una base común

favorecedora para el desarrollo de actitudes y practicas solidarias, algunas de las cuales serán

enumeradas mencionadas al analizar el capital social individual y el comunitario.

El segundo precursor está compuesto por las relaciones de parentesco, las que se destacan en

las entrevistas realizadas debido a la frecuencia con que fueron mencionadas. Como puede

verse a continuación no sólo se presentan entre los miembros de una misma cooperativa

promovida, sino que a su vez aparecen relaciones de parentesco entre miembros de

diferentes cooperativas:

“…yo tengo a mi… en este caso tengo a mi hermana que es socia, ella (señalando

a una socia) tiene a su hermano que es socio y el secretario, que… digamos somos

los tres más principales del Consejo, también tiene a una hermana” (socia

cooperativa de saneamiento)

“…porque mi señora es cooperativista...(…) mi suegra es cooperativista.. mi

cuñada es cooperativista, somos todos cooperativistas. (…), todos cooperativas,

todas distintas.” (socio cooperativa de reciclaje de residuos)

Uno de los agentes estatales al ser consultado acerca de la frecuencia con que se presentaban

tales relaciones, consideró que es una de las características de las redes en el

desenvolvimiento de estrategias de supervivencia: si poseo información acerca de un recurso

escaso, en este caso en particular trabajo, utilizo esta información para ayudar a aquellos más

cercanos en mi red.

26
Siguiendo a Castel también se podría hablar de población en situación de “inseguridad social”, entendida esta
como aquella en la cual los individuos no están a salvo de los imponderables que podrían degradar su status
social, “Se podría caracterizar un riesgo social como un acontecimiento que compromete la capacidad de los
individuos para asegurar por si mismos su independencia social.” (2004: p. 35)

Celina Pejkovic’ 50
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

“Sí, se ha dado, a veces se.. a veces cuando hay que renovar socios porque se..

porque tienen alguna renuncia buscan personas con vínculos ¿no?, algún amigo

que esté en la misma situación que ellos, algún familiar, digamos esto se da, sí..

hay familias. Digamos, no es lo que se busca pero... si vos tuvieras una empresa

con otros asociados, fueras parte de una empresa, y tuvieras que incorporar

gente, ¿vos no propondrías, no llevarías el currículum de una persona que es

familiar tuyo que está en una situación muy precaria? (...)Y bueno, a veces la

solidaridad de los grupos hace que busquen priorizar esto... y es natural y no está

mal.. siempre y cuando se respeten algunas cuestiones legales.” (agente estatal de

mayor antigüedad)

Se consideran las relaciones de parentesco dentro de los precursores sociales debido a que su

presencia favorece actitudes solidarias, de una mayor densidad en los lazos sociales y facilita

la comunicación al interior de los grupos

Hasta este punto se vienen considerando como precursores de capital social aquellos

elementos psicosociales preexistentes a la formación de las cooperativas. Como tercer

precursor debió incorporarse una experiencia vivida por los cooperativistas la que si bien es

posterior al surgimiento de las cooperativas promovidas, comenzó a configurarse como un

fragmento de la memoria colectiva de estas organizaciones: el viaje a Chapadmalal en

septiembre del 2006 para participar del “Primer Congreso de Cooperativas de Trabajo”.

Este congreso estuvo organizado por el INAES (Instituto Nacional de Economía Social), y

contó con la presencia de más de dos mil representantes del sector cooperativo de todo el

país. El Ministerio de Asuntos Sociales convocó a los miembros de los Consejos

Administrativos de las distintas cooperativas de la provincia para que participaran,

proporcionándoles los pasajes y asumiendo los costos de estadía en Chapadmalal. Dos de los

entrevistados mencionaron su participación en este Congreso y uno de los agentes estatales

Celina Pejkovic’ 51
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

también destacó la experiencia, todos ellos concluyeron que la misma fue muy

enriquecedora en la trayectoria de las cooperativas de trabajo santacruceñas.

“Se llevaron grupos cooperativistas de acá, desde Santa Cruz, de varias

localidades, a un encuentro en Chapadmalal donde participaba todo el país, y

ellos lograron encontrarse con otros cooperativistas de la misma.. con la misma

raíz que ellos, de distintas provincias, tratando de crecer y generar su espacio, y

se enriquecieron mucho con las experiencias, hay cooperativas que se

conformaron en base a la necesidad y que construyen sus propias viviendas..

digamos, se enriquecieron, compartieron y vieron que la problemática que tienen

es una problemática común, no es una problemática Santacruceña, digo, que hay

algunas problemáticas que son compartidas por todos... por todas las

cooperativas de trabajo.. de esta tipología” (agente estatal de mayor antigüedad)

Con respecto a las repercusiones que este suceso tuvo en las cooperativas, las mismas serán

abordadas en el apartado “Capital Social Externo”.

Por último, no hay que dejar de mencionar que fue notable, a lo largo de las entrevistas, la

ausencia de precursores vinculados con un pasado común, tradiciones o identidades

culturales que favorecieran el desarrollo de capital social en los asociados. Esta ausencia fue

mencionada por uno de los agentes estatales como uno de los obstáculos a los que se

enfrentan las cooperativas en su desenvolvimiento.

“yo creo que acá cuesta mucho también el tema de trabajar el cooperativismo

hacia adentro de las cooperativas porque todos venimos con raíces culturales

diferentes. Si vos hacés una cooperativa en Salta, con personas que nacieron y

vivieron bajo una misma cultura, en un mismo lugar físico, con las mismas

tradiciones y con una misma realidad eeh.. te va a ser mucho mas fácil de que

apropien el sistema cooperativo que acá, donde tenés un salteño, un jujeño, un

Celina Pejkovic’ 52
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

entrerriano, un río galleguense eeh... un chileno o un inmigrante nacionalizado,

digamos, cada (sonrisa).. cada persona que integra la cooperativa por ahí en si

misma es un mundo mucho mas amplio, culturalmente hablando, de lo que serían

personas que pasaron por una misma tradición cultural (...) no compartimos ni

las comidas típicas!! Una toma mate y el otro no toma mate y el... al otro le gusta

el asado y e otro come.. no sé... a uno le gustan las tortas fritas con grasa.. con

grasa y sin levadura y al otro sin levadura.. no porque las cuestiones básicas que

nos identifican, que tienen que ver con esta cultura, con estas tradiciones, con

esta historia de vida.. son diferentes.” (agente estatal de mayor antigüedad)

La misma dificultad fue planteada por una de las socias fundadoras entrevistadas:

“éramos un montón de gente de diferentes lugares que no nos conocíamos, la

convivencia no es fácil” (socia cooperativa de puericultoras)

En síntesis, a pesar de que se vislumbran ciertos hechos que comienzan a constituirse como

parte de la memoria colectiva de las cooperativas de trabajo, en esta búsqueda de precursores

sociales se presentan más dificultades que oportunidades para la formación de una identidad

cooperativista caracterizada por el desarrollo de vínculos solidarios de reciprocidad y

confianza. El siguiente extracto de la entrevista realizada a una agente estatal resume lo visto

hasta el momento:

“con este denominador común de la necesidad se iban conformando los grupos,

lo cual implica.. implicó, implica e implicará un trabajo muy fuerte porque

cuando a vos te une una necesidad y no un sentimiento cooperativo cuesta

después hacer que esas cooperativas estén integradas por cooperativistas, el

cooperativismo es un estilo de vida” (agente estatal de mayor antigüedad)

Celina Pejkovic’ 53
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

7.2 Capital Social individual

Antes de avanzar en el análisis del capital social de los cooperativistas se recuerda que se

considerará como capital social individual a la aptitud mostrada por los asociados para

acceder a recursos escasos en virtud de la pertenencia a redes u otras estructuras sociales. A

continuación se procede a caracterizar las redes establecidas por los asociados

cooperativistas siguiendo las variables propuestas por Espinoza para tal fin: fuerza de lazos,

calidad, heterogeneidad, proximidad y mediación.

Para analizar la fuerza de los lazos establecidos en las redes de las personas se considera por

un lado que los lazos fuertes tienden a consolidar la cohesión, y por el otro que los lazos

débiles permiten el acceso a recursos que son más escasos y se encuentran mas alejados de la

red.

Inicialmente se les preguntó a los socios fundadores acerca de la manera en que se habían

incorporado a la cooperativa para descubrir si este ingreso había sido mediado por algún

contacto y de este modo poder ahondar en las redes establecidas por los cooperativistas.

Como resultado pudo observarse que el ingreso a las cooperativas se había dado

mayoritariamente a través del contacto con otros destinatarios de planes y programas

sociales, quienes hicieron circular la información de que se estaban formando cooperativas

de trabajo las cuales los convocaban.

“...en realidad al principio era por que se iba a trabajar en la construcción,

también iban a trabajar mujeres en la construcción. Así que si, nosotras con las

chicas que estábamos que éramos de una guardería que estábamos con el plan

jefes de hogar ehh.. nos interesó el ingresar en eso que era la construcción,

(sonrisa) que digamos era tan para los varones y que le propongan a mujeres ir a

construir un Centro Integrador era como llamativo, no sabíamos como íbamos a

Celina Pejkovic’ 54
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

hacer con las uñas (risas) pero bueno, nosotras lo íbamos a intentar ¿viste?”

(socia cooperativa de saneamiento)

“se creó una cooperativa con el ministerio y la municipalidad, muchos venían de

ahí, del… de ese lugar (del vaciadero municipal), hay otra gente que era del Plan

Jefes y Jefas de Hogar, y después gente que era independiente como yo, yo entré

de forma independiente, yo trabajaba en la construcción y… y este me ofrecieron

la oportunidad de entrar en la cooperativa y bueno...” (socio cooperativa de

reciclaje de residuos)

En este caso los lazos fuertes prevalecieron en el acceso de las personas a la Política de

Promoción de Cooperativas de Trabajo.

Con respecto a la calidad de los lazos establecidos por los cooperativistas, la misma depende

de los atributos de los contactos establecidos por cada uno de los cooperativistas, es decir su

capacidad de facilitar el acceso de estos asociados a recursos escasos. Es mejor estar

conectado a alguien que tiene recursos de quien no tiene recursos. Recordamos que este

acceso a recursos escasos a través del capital relacional de las personas suele tener como

consecuencia un incremento tanto de su stock de bienes materiales como el de bienes

culturales. En el caso de los cooperativistas se buscó dar cuenta si de hecho habían

incrementado su stock de bienes materiales, viendo en primer lugar si declaraban haber

mejorado su situación económica desde que habían ingresado a la cooperativa y en segundo

si solían acceder a programas sociales del M.A.S.27 Esto último partiendo de la

27
El acceso a las prestaciones brindadas por estos Programas Sociales favorece los ingresos familiares de
manera directa e indirecta. El primer caso se presenta en aquellos programas de transferencia monetaria
(Asistencias financieras, subsidios al alquiler). El segundo caso se da en aquellos programas que liberan a la
familia de ciertos gastos como pueden ser: Tarjeta de Prestaciones Sociales (la cual sólo autoriza la compra de
alimentos), el Ticket Navideño (el mismo caso anterior), subsidio al gas (se acredita automáticamente en la
factura del beneficiario), subsidio a la luz (opera de la misma manera que el subsidio al gas). También están
aquellos programas a través de los cuales el incremento en el stock de bienes materiales no opera mediante una
mejora en sus ingresos sino mediante la transferencia directa de maquinarias e insumos para pequeños
emprendimientos como el programa “Manos a la Obra” y el programa “Talleres Familiares”
Celina Pejkovic’ 55
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

consideración de que la frecuencia y calidad del contacto establecido con agentes estatales

del Ministerio incide en el acceso a información diferencial acerca de las prestaciones

ofrecidas por los diferentes programas sociales dependientes de este organismo. Luego se

indagó si había aumentado el stock de bienes culturales de los asociados a partir del

momento que se habían incorporado a la cooperativa.

Acerca de su stock de bienes materiales, no puede negarse que los cooperativistas tuvieron

una mejora considerable en sus ingresos a partir de la asociación en las cooperativas. Este

hecho fue mencionado por todos los agentes estatales entrevistados al ser consultados acerca

de la manera en que consideraban que había incidido en los asociados la incorporación en las

cooperativas. Los agentes afirmaron que indudablemente lo había hecho de una manera

positiva si se consideraba la mejora de su condición económica.

“Han mejorado mucho, en eso sí (en lo económico), …y le quedan en mano casi

dos mil pesos más o menos, es un… es muy interesante” (agente estatal con

mayor contacto de campo)

“…incidió muchísimo, porque en realidad digamos ellos de.. eeh… influyó desde

la parte económica obviamente. Convengamos que hace 4 años atrás el monto

que cobraban era uno ¿si?, hoy por hoy como se viene cualificando el servicio

también se sigue eeh aumentando el valor hora…” (agente estatal del organismo

contratante)

“Digamos, son absolutamente dependientes (en lo económico) de lo que generan

a través de la cooperativa… por lo tanto esto les da una pertenencia.” (agente

estatal de mayor antigüedad)

Celina Pejkovic’ 56
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Lo mismo fue mencionado por una de las socias entrevistadas al ser consultada acerca de la

manera en que había cambiado su vida desde que estaba en la cooperativa. Respondió...

“…me favoreció mucho porque de cobrar el plan trabajar, un plan que cobraba

$120 pesos hace 5 años atrás, y hoy en día estoy rondando los $2.000. Ha sido un

incremento salarial muy bueno”. (socia cooperativa de puericultoras)

Con respecto al acceso de los cooperativistas a otros programas sociales del Ministerio en

virtud del contacto establecido con agentes estatales, puede decirse que si bien al

incorporarse en las cooperativas los asociados pierden formalmente la posibilidad de acceder

a otros programas, en los hechos sucede ocasionalmente, siendo una estrategia de

supervivencia eventual para el grupo estudiado. Esto puede observarse en el siguiente

extracto de la entrevista realizada a las socias de la cooperativa de saneamiento ambiental:

“Entrevistador: ¿Ustedes son beneficiaros de algún programa social que los

ayude a paliar esta situación?

Cooperativista 1: Nooo

Cooperativista 2: No!, automáticamente, automáticamente cuando vos ingresás a

una cooperativa te dicen de que te sacan los víveres, de que ya no podés retirar

los víveres. Hay algunas personas que las ayudaron también en el alquiler,

quizás hay casos muy puntuales, o muy…

Cooperativista 1: A veces cuando se tardan mucho. Cuando se tardan mucho, por

ejemploo… eeh yo personalmente sí te digo que una vez me ayudaron pero

porque en realidad…

Cooperativista 2: (interrumpe) ...pero de dos años una vez, no es que te ayudan

todo el tiempo, yo te digo de que yo estoy en el…

Cooperativista 1: (interrumpe) ...pero porque estábamos tres meses sin cobrar,

entonces imagináte, tres meses, yo estaba en ese momento estudiando entonces

imagináte, lo que es estudiar, comprarte los libros, eeh pagar la universidad, eeh

Celina Pejkovic’ 57
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

yo tengo un hijo, tengo una casa gracias a Dios no alquilo, pero imagináte si

alquilara.. cobraba 540 pesos, ¿Qué haces con 540 pesos?” (socios cooperativa

de saneamiento ambiental),

A la hora de hablar del acceso a prestaciones del M.A.S. por parte de los cooperativistas hay

que mencionar que, si bien todos los cooperativistas cuentan con el acceso a una obra social

que les corresponde por los aportes pagados en calidad de monotributistas, de los socios

registrados en la nómina de cooperativistas de Río Gallegos, el 54% cuenta con el carnet

hospitalario (ver Cuadro 8). Este es el instrumento mediante el cual el gobierno provincial

brinda cobertura en salud a aquellos que carecen de la misma, a través de los hospitales

públicos de la provincia28.

En cuanto al stock de bienes culturales de los asociados, el primer punto a considerar es que

todos ellos participaron en capacitaciones de cooperativismo y especializaciones en tareas

vinculadas a los servicios brindados por las distintas cooperativas y que esto innegablemente

favorece el incremento de este stock. Estas capacitaciones fueron brindadas en algunos casos

por el M.A.S. en conjunto con la Subsecretaría de Trabajo y Seguridad Social y en otros por

la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) mediante convenio con este

organismo. Las mismas fueron mencionadas por todos los entrevistados como puede verse en

los ejemplos dados a continuación:

“al momento de su conformación está la capacitación de los grupos, que la

hacemos nosotros y la Subsecretaría de Trabajo… en forma conjunta con la

Subsecretaría de Trabajo, ayudamos a su conformación, les enseñamos lo básico

para trabajar, las capacitamos en la actividad que van a desarrollar, mas allá del

saber hacer que tengan, todo lo que tiene que ver.. si es saneamiento con normas

de bioseguridad, digamos, libreta sanitaria, se trata de darle todo el marco legal

28
Otra cobertura sanitaria destinada a la población de estas características es el Programa Federal de Salud
(PROFE).
Celina Pejkovic’ 58
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

y teórico como para que ellas puedan desarrollarse en el mundo del trabajo, y se

les acompaña, digamos, porque una cosa es la teoría y otra cosa es la práctica

digamos, las vamos acompañando en todo este proceso de crecimiento” (agente

estatal de mayor antigüedad)

“Recibimos capacitaciones del Ministerio y de la UNPA, gratuitas eso si” (socia

cooperativa de puericultoras)

“(Acerca de las organizaciones a las que asisten los asociados)... A veces a los

cursos cuando hay cursos, y esas cosas. Estuvimos en un curso (...) Cursos de

capacitación, dados por el Ministerio (...) En Cooperativismo...” (socio

cooperativa de reciclaje de residuos)

Otro caso en el que se detectó un incremento del stock de bienes culturales de los asociados

se evidenció en el desarrollo de prácticas orientadas a una cualificación de sus perfiles

laborales debido a su contacto con otros asociados que contaban con una formación

profesional29, lo que se tradujo en una mejora de su capital humano30. En la entrevista citada

a continuación puede verse cómo una agente estatal fue testigo de este proceso en el cual el

contacto establecido por algunas cooperativistas con otras asociadas que habían atravesado el

circuito educativo formal (terciario y universitario) las incentivó a iniciar el mismo camino

educativo.

29
Este dato relevado en las entrevistas no se condice con los registros del M.A.S. en los cuales puede verse
(Cuadro 6) que no hay inscriptos asociados que hayan finalizado la educación terciaria o universitaria. Una
explicación posible de esta brecha entre los registros y las entrevistas podría encontrarse en la gran cantidad de
asociados sin información acerca del nivel educativo alcanzado (28%), de esta manera se plantearía un
subregistro del dato.
30
Capital humano entendido como “conocimientos, destrezas, aptitudes y energía física, así como
orientaciones valorativas vinculadas a la disciplina, a la asociación entre esfuerzo y logro, y a la disposición a
diferir gratificaciones inmediatas en beneficio de inversiones que mejoran las probabilidades de un mayor y
más estable bienestar futuro” (Rubén Katzman ,1999. p. 32).

Celina Pejkovic’ 59
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

“…vos ves que muchas de ellas también tienen ganas de seguir creciendo, hay

algunas que han comenzado a estudiar que antes no lo estaban haciendo, o sea,

van buscando la cualificación, no solamente del servicio, sino de manera

personal también. (agente estatal representante del organismo contratante)

En el mismo sentido la asociada de la cooperativa de puericultoras afirmó que le gustaría que

“la cooperativa tuviera más profesionales (...) como otras”; “así una aprende mas”, además

al hablar de la manera en que cambió su vida desde que está en la cooperativa, entre otras

cosas se volvió a referir a la influencia del contacto con asociadas profesionales.

“ha sido un gran cambio. En todo, he aprendido cosas nuevas, tengo compañeras

como te expliqué profesionales, aprendí mucho de ellas”. (socia cooperativa de

puericultoras)

No hay que dejar de mencionar que hubieron casos en los cuales, si bien no se contaba con

una formación dentro del circuito educativo formal, el contacto entre asociados facilitó el

intercambio de distintos saberes laborales (know how), lo cual también favoreció una mejora

en el capital humano de los involucrados.

“nosotros estas 14 personas que nos reunimos, basados en las experiencias de lo

que sabíamos hacer, o los trabajos que habíamos prestado, o algún curso, por

eso algunos habían hecho costura, otros de trabajo en madera, teníamos cosas

así, entonces de ahí surgieron lo que podíamos ofrecer, porque si yo no lo sé

hacer mi compañero sí y me puede enseñar para que lo hagamos” (socia

cooperativa de saneamiento ambiental)

A través de lo mencionado puede verse que los asociados tuvieron una mejora en su

condición económica gracias a los contactos establecidos con los agentes estatales. Más

importante aún fue su mejora en el capital humano debido a los lazos establecidos con

asociados de las mismas cooperativas que habían atravesado por el circuito educativo formal

y las actividades organizadas por el M.A.S. En el nivel individual es perceptible un

Celina Pejkovic’ 60
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

incremento del capital social de los cooperativistas, las relaciones establecidas a través de su

ingreso en las cooperativas posibilitó una mejora en sus condiciones de vida.

A continuación se analizará la heterogeneidad de la red de los asociados, teniendo en

consideración la variedad de atributos de sus contactos. Para interpretar este indicador hay

que considerar que cuanto más variada es la red, la posibilidad de encontrar un determinado

recurso está abierta por lo que no hay información redundante.

Ya se mencionó que las cooperativas de trabajo de Río Gallegos carecían de un pasado

común, tradiciones o identidades culturales en el apartado “Precursores Sociales”. Pero lo

que en la búsqueda de precursores sociales tiene una connotación negativa, adquiere un tinte

positivo si se lo interpreta a la luz de la heterogeneidad resultante en las relaciones de los

socios cooperativistas. El hecho de que las cooperativas estén formadas por personas cuyos

orígenes se remontan a diversos puntos del país o, inclusive a otros países, favorece el

intercambio de pautas culturales y diferentes maneras de resolver un mismo problema. En

fin, favorece el cruce de las estrategias de supervivencia que cada asociado trae de su lugar

de origen.

Para finalizar el análisis del capital social individual de los asociados, queda por mencionar

la proximidad y la mediación. Por proximidad se hace referencia al acceso a información

oportuna debido a la facilidad de interacción de los asociados. Por mediación se hace

referencia a las oportunidades de información a partir de los contactos del círculo de

relaciones inmediatas, que facilitan relaciones con desconocidos.

Al profundizar en la proximidad y mediación de las redes de los asociados aparece

nuevamente la importancia de la relación establecida con los agentes estatales. La misma ya

se abordó al estudiar la “calidad de los lazos” de los asociados, describiendo la manera en

que este contacto incide tanto en el incremento de su stock de bienes materiales a través del

acceso a programas sociales dependientes del Ministerio de Asuntos Sociales, como en el

Celina Pejkovic’ 61
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

incremento de sus bienes culturales mediante las capacitaciones y actividades organizadas

por este organismo en conjunto con la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, pero en

este caso lo que cuenta es la manera en que se dio esta situación.

Los asociados pudieron acceder a estos recursos gracias a la proximidad de su relación con

los agentes estatales, los cuales les brindaron información oportuna acerca de los programas

disponibles y la manera de inscribirse en los mismos, facilitando su incorporación. A su vez,

para que esto fuera posible los asociados debieron contar con los agentes estatales del Área

de Economía Social dentro del círculo de sus relaciones inmediatas y que de esta manera se

diera la mediación de los agentes en este acceso.

7.3 Capital Social Grupal

Si bien al considerar el capital social individual de los asociados es importante remarcar la

posibilidad de acceso a recursos escasos a través de sus redes sociales, a la hora de

profundizar en el capital social grupal hay que centrarse en el nivel de asociatividad

alcanzado por las Cooperativas de Trabajo. Cabe recordar que los indicadores utilizados para

medir el capital social grupal de las cooperativas fueron aquellos propuestos por Vicente

Espinoza (2001): nivel de asociatividad, densidad, semejanza, centralidad, mediación grupal

y fraccionismo.

El nivel de asociatividad alcanzado por las naciones, ciudades, comunidades o grupos, es

uno de los indicadores utilizados con mayor frecuencia en los trabajos acerca del capital

social31. En primer lugar hay que mencionar que la mera asociación en cooperativas es

considerado en sí como un indicador positivo de asociatividad, pero en el caso puntual de las

31
Robert Putnam en “Making Democracy Work” (1993) y “Bowling alone: America’s declining Social
Capital” (1995), John Durston en “Construyendo capital social comunitario. Una experiencia de
empoderamiento rural en Guatemala” (1.999), Vicente Espinoza en “Indicadores y generación de datos para un
estudio comparativo de capital social y trayectorias laborales” (2001), Forni, Siles y Barreiro en “¿Qué es el
Capital Social y cómo Analizarlo en contextos de Exclusión y Pobreza?” (2004), Claudia Serrano en “Pobreza,
Capital Social y Ciudadanía” (2002), entre otros.

Celina Pejkovic’ 62
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

cooperativas estudiadas este signo positivo se ve contrarrestado por el hecho de que su

conformación no es producto de la participación organizada de sus asociados, sino que es

promovida por el gobierno provincial. Más allá de este indicador de asociatividad, hay que

señalar que si bien a lo largo de todas las entrevistas se buscó profundizar en el nivel de

participación de los cooperativistas en grupos y organizaciones voluntarias, los mismos no

evidenciaron una tendencia a participar en este tipo de organizaciones. El único tipo de

participación mencionada es la militancia política a través de la asistencia a unidades básicas

por parte de algunos de los cooperativistas, lo cual fue mencionado en dos de las entrevistas.

A su vez, el nivel de asociatividad suele ser asociado de manera positiva al nivel de civismo

o compromiso cívico32. En este sentido puede mencionarse que si bien la participación en

asociaciones no es alta, hay casos en los cuales algunas cooperativas actúan de acuerdo a un

alto nivel de civismo. Uno de los agentes estatales valoró un caso en el cual una de las

cooperativas realizó una donación a una institución cuando no existía obligación previa a

actuar de esta manera:

“y te da profundas alegrías (...) y te sorprenden (...) cuando te enterás de que con

el aporte de los socios donaron algo a alguna institución.. y nadie se los pidió”

(agente estatal de mayor antigüedad)

Por su parte, el análisis de la densidad de los vínculos establecidos entre los asociados reveló

que el capital social grupal se veía enriquecido distinguiendo dos dimensiones: la calidad y

la frecuencia de los mismos. En cuanto a la calidad de los vínculos, hay que recordar que a lo

largo de las entrevistas destacó la asiduidad con que se dan las relaciones de parentesco entre

los asociados. Además de las citas de las entrevistas que detallan esta situación en el

32
Robert Putnam aborda sus estudios del capital social en términos del grado de compromiso cívico, tomando
como indicadores la cantidad de votantes, lectura de periódicos, pertenencia a clubes, y confianza en las
instituciones públicas (Portes, 1999: pp. 259-261). En este trabajo se parte de la definición de civismo de la
Real Academia Española: “celo por las instituciones e intereses de la patria” vinculando este concepto con
aquellas prácticas que promueven las buenas obras a favor de la comunidad.

Celina Pejkovic’ 63
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

apartado “Precursores Sociales”, puede mencionarse la entrevista realizada a uno de los

agentes estatales, el cual al ser consultado acerca de la frecuencia con que se daban

relaciones de parentesco al interior de las cooperativas señaló:

“se ha dado, a veces se.. a veces cuando hay que renovar socios porque se..

porque tienen alguna renuncia buscan personas con vínculos ¿no?, algún amigo

que esté en la misma situación que ellos, algún familiar (...) a veces la

solidaridad de los grupos hace que busquen priorizar esto” (agente estatal de

mayor antigüedad)

Otro ejemplo significativo de la calidad de las relaciones interpersonales que se dan al

interior de las cooperativas lo brinda una asociada de la cooperativa de reciclaje de residuos,

la cual conoció a su marido al interior de esta cooperativa. Pero al hablar de la densidad de

los vínculos de los cooperativistas no basta con señalar la frecuencia con que se presentan

las relaciones de parentesco al interior de las cooperativas. También hay que señalar, entre

otras cosas, el nivel de compañerismo y solidaridad alcanzado en la práctica cotidiana de las

cooperativas. Al respecto, dos de los cooperativistas entrevistados consideraron que uno de

los mayores logros alcanzados por sus respectivas cooperativas era el nivel de

compañerismo desarrollado entre los asociados:

“¿logros?...por ahí el compañerismo, ahora, mas que antes” (socio cooperativa

de reciclaje de residuos)

“Para mí el mayor logro es que logró formarse un grupo, somos la primer

cooperativa de puericultoras de Río Gallegos, y como nos fue bien después

formaron dos mas (...) lo que trabajamos mucho, la lealtad, el compañerismo (...)

se da compañerismo hay, lealtad hacia la cooperativa también” (socia

cooperativa de puericultoras)

Celina Pejkovic’ 64
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Asimismo se mencionaron actividades promovidas por las cooperativas originadas en

actitudes solidarias de sus asociados, que también dan cuenta de la calidad de las relaciones

que se dan al interior de las cooperativas, vale decir que hablan de una densidad de signo

positivo. El ejemplo mas destacado lo brinda la cooperativa de puericultoras, la cual suele

realizar actividades no encuadradas dentro del contrato establecido con el Ministerio de

Asuntos Sociales con el objetivo de prestar ayuda a aquellas asociadas que se encuentran en

una situación de necesidad y de poder ofrecer ciertas garantías no contempladas en el

contrato, como aguinaldo y licencia por maternidad, contratando a su vez personas para

suplir a estas asociadas. Dentro de las actividades realizadas pueden mencionarse:

organización de té bingos, organización de fiestas infantiles y kermés. Los té bingos son

organizados con la colaboración del Centro Integrador Comunitario (CIC), el cual brinda el

espacio para la realización del mismo y a cambio recibe un porcentaje de los fondos

recaudados, para la organización de las demás actividades alquilan los lugares en el ámbito

privado.

En la entrevista efectuada al asociado de la cooperativa de reciclaje también aparece la

tendencia a actitudes solidarias al interior del grupo:

“nos ha pasado casos de que, cuando hemos necesitado ayuda de alguno... o

alguien haya necesitado ayuda, nosotros siempre le hemos dado alguna ayuda,

sea económica o lo que sea...” (socio cooperativa de reciclaje)

Estas actitudes solidarias también son valoradas por los agentes estatales, aunque siempre

especificando que no es una afirmación que se pueda extender al universo de cooperativas de

trabajo de Río Gallegos:

“En muchas cooperativas se ha dado esto de la solidaridad, del acompañarse, del

apoyarse, de haber entendido esto que, para mi, lo primero que está.. lo primero

que hay es mi compañera y si ella necesita algo los primeros que vamos a estar

Celina Pejkovic’ 65
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

para ayudarla somos nosotros que formamos parte de la cooperativa con ella…”

(agente estatal de mayor antigüedad)

En cuanto a la frecuencia de los vínculos establecidos al interior de las cooperativas, hay una

situación común a todas las cooperativas y esta dada por las características de esta

organización. Por ser cooperativas de trabajo cuyo objetivo es prestar un servicio diario

mediante contratos establecidos con organismos gubernamentales, los asociados se ven

diariamente en el ejercicio de sus actividades. Pero a este dato hay que sumarle la frecuencia

de los contactos establecidos por los cooperativistas fuera de sus horarios laborales y la

naturaleza de los mismos.

En la entrevista realizada a la socia de la cooperativa de puericultoras se mencionó que las

asociadas se reunían frecuentemente en la casa de la presidenta para resolver situaciones

relativas al trabajo, tales como actividades a realizar en las distintas salitas del jardín

maternal del CIC, el cálculo de los insumos necesarios para la realización de las mismas, la

rendición de los fondos para insumos que va manejando cada señorita, la distribución

horaria, etc. Además suelen reunirse con una licenciada en cooperativismo contratada

conjuntamente con otra cooperativa de puericultoras que presta servicios en otro de los

CIC’s del M.A.S., para que las asesore en la gestión de sus respectivas cooperativas. Esto

último no sólo da cuenta de la frecuencia de los vínculos al interior de la cooperativa, sino

que además da cuenta de la asiduidad de los contactos establecidos entre los asociados de las

distintas cooperativas de trabajo.

Los agentes estatales también indicaron diferentes situaciones en las cuales los

cooperativistas suelen relacionarse fuera del ámbito laboral. La agente estatal que se

encuentra trabajando con las cooperativas promovidas desde su surgimiento, destacó la

cohesión grupal lograda en algunos casos, la cual se ve reflejada en encuentros extra

Celina Pejkovic’ 66
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

laborales por motivos diversos. Al hablar de los mayores logros alcanzados en la formación

y el funcionamiento de las cooperativas de trabajo afirmó:

“…te sorprenden, cuando son capaces de juntarse a comer para festejar que por

fin lograron en forma.. planteándose un objetivo y trabajando juntos llegar a una

meta que se habían fijado , que nunca pensaron que iban a poder hacer…”

(agente estatal de mayor antigüedad)

También recordó que en el 2007 se organizó una fiesta entre los asociados de las diferentes

Cooperativas de Trabajo para conmemorar el día del cooperativismo. En la organización de

la misma se distribuyeron las tareas, siendo responsables de solicitar la carne a los

frigoríficos en algunos casos, de hacer el asado o servir las mesas en otros. Esta experiencia

sirvió para reforzar los lazos entre los asociados de las distintas cooperativas y es recordada

por los actores involucrados como una experiencia enriquecedora.

En el análisis del nivel de semejanza grupal se mide la similitud del grupo entre sí y se parte

de la consideración de que si bien el contacto de la persona con similares favorece la

comunicación, tiene como contra cara la reducción de la exposición a novedades, las que

favorecerían el acceso del grupo a otros recursos.

Ya en el apartado de precursores se habló del nivel de semejanza grupal, pero recordamos

brevemente que el único factor común a todos los cooperativistas son sus necesidades y

demandas similares, los cuales se traducen en trayectorias compartidas. Recordemos cómo

uno de los agentes estatales describió la ausencia de un pasado común, tradiciones o

identidades culturales diciendo que las personas que integran las cooperativas provienen de

diferentes puntos del país, y de otros países y que debido a esto “cada persona que integra la

cooperativa por ahí en si misma es un mundo mucho mas amplio, culturalmente hablando”

“¡no compartimos ni las comidas típicas!!”. Esta descripción se ve reforzada si tenemos en

Celina Pejkovic’ 67
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

consideración que sólo el 41% de los cooperativistas es oriundo de la provincia de Santa

Cruz (Ver cuadro 7).

En este caso lo que se plantea como una debilidad bajo la luz de los precursores sociales, y

que a su vez dificulta en cierta medida la comunicación a nivel interno de las cooperativas,

juega un papel positivo si consideramos que favorece el acceso del grupo a los diversos

recursos con que cuenta cada uno de los cooperativistas debido a sus diferencias culturales.

La centralidad hace referencia a la prominencia de un actor dentro del grupo. Se busca la

existencia de liderazgos positivos ya que los mismos facilitan la coordinación de las redes.

Para profundizar en este indicador se buscó la existencia de actores centrales que ejercieran

su liderazgo de manera positiva al interior de las cooperativas. En dos de las cooperativas

estudiadas se visualizó que surgieron liderazgos frente a situaciones de crisis.

La cooperativa en la que se pudo ver de manera más acentuada la centralidad de un asociado

al interior del grupo fue la Cooperativa de Reciclaje de Residuos. Esta cooperativa tiene un

pasado reciente de gran conflictividad debido a que el Consejo Administrativo anterior había

tenido muchas irregularidades, dentro de las cuales se encuentra la malversación de fondos,

poniendo a la cooperativa al borde de la quiebra. Además en esta etapa muchos de los socios

que denunciaron irregularidades fueron víctimas de persecuciones. Al cierre de este período

administrativo, el nuevo Consejo electo a través de su Presidente logró normalizar la

situación estableciendo un régimen de pago de las deudas Tributarias, de los seguros de vida

de los asociados y el pago de la obra social de los mismos. Luego de estos logros el

Presidente no sólo cuenta con el apoyo de los socios de su cooperativa sino que logró

convocar a los demás Consejos Administrativos de Río Gallegos en torno a la idea de la

formación de una Federación de Cooperativas para adquirir un mayor peso a la hora de hacer

oír sus intereses.

Celina Pejkovic’ 68
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

La otra cooperativa que vio surgir un liderazgo positivo al enfrentar una situación de crisis

fue la Cooperativa de Saneamiento ambiental. Esta cooperativa tiene contratos con el

Ministerio de Gobierno y con el Ministerio de Asuntos Sociales y para cumplir con estos

contratos se asignaron asociados exclusivamente a realizar tareas en cada uno de estos

organismos. Como el valor por hora trabajada establecido en el contrato con el Ministerio de

Gobierno era muy inferior al establecido por el de Asuntos Sociales y esta distinción se veía

reflejada en los retornos obtenidos por los socios que trabajaban en uno y en otro, la

cooperativa comenzó a luchar por un aumento del valor hora para el contrato con el

Ministerio de Gobierno. Para enfrentar esta situación la tesorera ocupó un rol fundamental,

fue quien tomó la iniciativa y la referente del grupo, adquiriendo aún mayor visibilidad que

la presidenta del Consejo Administrativo. La centralidad de este actor también se ve

reflejada en el hecho de que en las últimas elecciones para la renovación del Consejo se le

solicitó que se postulara para presidenta, postulación que rechazó y sólo aceptó el cargo de

tesorera que detenta actualmente.

En síntesis, es frente a las situaciones de crisis vividas por las cooperativas cuando surgen

liderazgos para paliar estas situaciones, y suele ser dentro de los Consejos Administrativos

donde se ubican los mismos. Esto último se explica en el hecho de que los Consejos son

electos por los asociados y ocupan sus cargos quienes son considerados personas proactivas

que pueden llevar adelante la gestión de las cooperativas.

Se recuerda que la mediación grupal es el potencial de conexión, la proporción de contactos

establecidos por el grupo que llevan a nuevos contactos, posibilitando la expansión de las

redes. En el caso de las cooperativas, su mediación grupal se ve reflejada en el vínculo que

se da entre las cooperativas de trabajo. Se suelen transmitir información acerca de las nuevas

medidas y las nuevas posibilidades abiertas dentro de la promoción de cooperativas. Se

informan acerca de la manera en que resuelven las dificultades que se les presentan en el

Celina Pejkovic’ 69
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

desempeño de sus tareas, los nuevos logros obtenidos en sus contratos o la manera de

acceder a algunas de las prestaciones brindadas por los programas del Ministerio de Asuntos

Sociales. Uno de los socios fundadores mostró un gran interés por estar en contacto con las

demás cooperativas y cuando se le indagó acerca del motivo respondió:

“Porque así solucionás muchos problemas, hay muchos.. hay muchas

cooperativas que están muy aisladas que no saben mucho de cooperativas y

entonces vos charlando con otro cooperativista te puede llegar a decir esto, tenés

que hacer esto, tenés que hacer aquello”. (socio cooperativa reciclaje de

residuos)

En otro caso, la cooperativa tenía conocimiento del valor pautado por hora trabajada en un

contrato con otro ente estatal y de esta manera tenían un punto de comparación para solicitar

un aumento del valor de la hora trabajada.

“Y lo que pasa que nosotros tenemos la suerte de tener una cooperat… eeh parte

de la cooperativa trabajando en el Ministerio de Asuntos Sociales. Entonces sí,

nos enteramos que a ellos les daban aumentos entonces nosotros tenemos acceso

a saber eso”. (socia cooperativa de saneamiento ambiental)

Además se informan acerca de los conflictos sufridos al interior de algunas cooperativas,

como malversaciones de fondos o distintas irregularidades, para realizar comparaciones

cuando les resulta conveniente.

“Nos dijo: - Ojalá tuviera una respuesta para darles chicas, porque dentro de

todo ustedes son una de las cooperativas que mejor funcionan- ¿viste? Entonces

si vos tenés toda la documentación al día, todo lo que ellos te exigen, porque si

vos no presentás un monotributo ellos no te pagan, si vos no presentás el papel

del seguro, no te pagan. Entonces si vos presentás todo al día, después me

termino enterando que hay cooperativas que hacía meses que no presentaban

documentación, entonces ¿cómo esas cooperativas pueden seguir cobrando?,

Celina Pejkovic’ 70
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

¿Cómo pueden seguir trabajando?” (socia cooperativa de saneamiento

ambiental)

Otro momento en el que se manifiesta la mediación grupal de las cooperativas lo brindan

aquellos casos en los cuales dos cooperativas intercambian sus servicios. En una situación

ideal las cooperativas se rigen bajo los principios cooperativistas, uno de ellos es el de la

Cooperación entre Cooperativas: "Las cooperativas sirven a sus miembros más eficazmente

y fortalecen el movimiento cooperativo trabajando de manera conjunta por medio de

estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales"33. Una de las entrevistadas

relató cómo las socias de la cooperativa de puericultoras, de la cual es parte, suelen

intercambiar servicios con socios de las cooperativas de construcción:

“...nosotros podemos llegar a tener un acuerdo con las cooperativas de

construcción. Siempre se hace tipo como... nosotros lo llamamos como un

trueque, nosotros ayudamos hoy... ponéle ellos nos dan una ayuda y nosotros

mañana por ahí le podemos atender el cuidado de los niños de los compañeros,

podemos trabajarles las fiestas, festejarles los cumpleaños. Trabajamos mucho

con las cooperativas aparte (...) tenemos que trabajar en conjunto (...) las chicas

cuando necesitan charlan con otras cooperativas de construcción, por ahí les

bajan el presupuesto, por ahí quedamos en festejarle un cumpleaños” (socia

cooperativa de puericultoras)

Esta entrevistada también comentó que, aún con mayor frecuencia que en el caso anterior,

trabajan conjuntamente con las socias de otras cooperativas de puericultoras. Una de las

actividades conjuntas realizadas es la organización, junto a las otras dos cooperativas, de los

festejos del día del niño para la Dirección Provincial de Protección de los Derechos de Niñez,

Adolescencia y Familia del M.A.S.

33
Alianza Cooperativa Internacional, www.ica.coop. Los otros principios cooperativistas son: “Membresía
abierta y voluntaria”; “Control democrático de los miembros”; “Participación Económica de los miembros”;
“Autonomía e independencia”; “Educación, entrenamiento e información”; “Compromiso con la comunidad”.
Celina Pejkovic’ 71
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Por otro lado, lo visto en el nivel individual acerca de la mediación de los asociados y su

posibilidad de acceder más fácilmente a los programas del Ministerio gracias a su contacto

con los agentes estatales, se ve reflejado en el nivel grupal. Son frecuentes los casos en los

cuales las cooperativas acceden a los programas en calidad de emprendimientos asociativos.

Este acceso se da en el marco de los programas de Economía Social, tal es el caso del Plan

Nacional Manos a la Obra. A través este recurso, algunas cooperativas lograron aumentar

sus bienes de capital, especialmente algunas cooperativas de construcción.

“Hay una cooperativa de construcción (...) pidió un proyecto para capitalizarse

con todo lo necesario para tener su propio obrador, sus propias herramientas y

poder ofrecer sus servicios en el mercado privado” (agente estatal de mayor

antigüedad)

Pero este acceso no se da de manera igualitaria en todas las cooperativas, a lo largo de las

entrevistas pudo verse que algunas cooperativas consideran que el estado debería brindar un

mayor apoyo facilitando el acceso igualitario a este recurso.

“Y nosotros... lo que nosotros siempre buscamos era algún tipo de subsidio,

alguna cosa por el estilo para mejorar la cooperativa (…) Lo invertiríamos, en

cosas que nos hacen falta, cosas que no tenemos (…) Pero las cooperativas de

limpieza las que andan bien le dan, las que andan mal el Ministerio no te las

ayuda ¿ehh?... porque yo lo he visto. Yo me junto con todas las cooperativas, yo

conozco con todas las cooperativas de Gallegos.” (socio cooperativa reciclaje de

residuos)

“…necesitamos un poco mas de ayuda, que nos den para seguir adelante (...)

esperamos que el gobierno nos de mas ayuda. Por lo menos un lugar, un espacio

para tener nuestro... nuestra sede propia.” (socia cooperativa de puericultoras)

Celina Pejkovic’ 72
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Queda por señalar que algunas de las cooperativas pudieron acceder a nuevos contratos con

organismos del Estado gracias a la buena prestación de su servicio y a su buen

comportamiento fiscal. Se considera esto como un indicador de mediación grupal, ya que el

vínculo ya establecido con agentes estatales, los relaciona con otros organismos estatales

brindándoles la posibilidad de acceder a otros contratos.

Por último queda por describir el nivel de fraccionismo de las cooperativas de trabajo. La

importancia de este aspecto reside en que cuanto menor sea la cantidad de fracciones al

interior del grupo, más fácil resultará la coordinación del mismo.

En las cooperativas estudiadas, la fracción más visible fue la división entre aquellos

miembros del Consejo de Administración de aquellos que no lo son. A lo largo de las

entrevistas se mencionó con frecuencia la distinción entre “nosotros” y “ellos”, y si bien esta

distinción favorece la identidad en el marco de los procesos de socialización34, al interior de

los grupos y de las organizaciones puede dificultar la comunicación y provocar que cada

fracción oriente sus esfuerzos antagónicamente. En este caso los miembros del Consejo

consideran que los demás asociados no se comprometen con el funcionamiento de la

cooperativa y no colaboran mas allá del cumplimiento de sus tareas, comportándose como si

se hallaran en relación de dependencia, cuando en realidad son socios, es decir “dueños”.

“siempre nos toca el papel de las brujas porque obviamente la que hace el

llamado de atención, la que tiene que poner orden para que las cosas funcionen

somos nosotros (...) nosotros le hacemos ver a los socios de que esto es de todos y

que todos lo tenemos que cuidar. Eeh… la gran mayoría de los socios se sienten

empleados, se sienten empleados, vienen cumplen sus horarios y se van, quizás no

34
Zygmunt Bauman (2007, pp.. 43-44) al detallar el proceso de socialización menciona la importancia de esta
distinción. El “nosotros” marca el grupo al cual pertenecemos y comprendemos, “Ellos”, por el contrario,
forman el grupo al cual no pertenecemos. Esta oposición imaginaria termina favoreciendo la autoidentidad,
cohesión y solidaridad interna, necesarias para el funcionamiento del grupo

Celina Pejkovic’ 73
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

se preocupan, eeh, de la misma manera de que nosotros” (socia cooperativa de

saneamiento ambiental –tesorera)

“hay muchos que van, trabajan y mucho no les interesa. (…) Muchos van a

cumplir horarios nada más. (…) lo único que les interesa es llegar a fin de mes,

cobrar y después lo que pasa dentro de la cooperativa mucho no les interesa (...)

por ahí no les gusta meterse en... en alguna responsabilidad, todos hemos

estado... yo he sido socio, yo he pasado por todos los cargos este... pero hay

algunos que no... yo creo que por eso, no les interesa mucho la responsabilidad,

yo creo que quieren cumplir sus ocho horas e irse a su casa, en cambio nosotros

no este... nosotros si bien estamos ahí, capaz que yo ahora no hago las cosas

como hacía antes, pero yo tengo que andar todo el día. (socio cooperativa de

reciclaje de residuos -presidente)

Esta diferenciación dificulta la construcción de una identidad cooperativista compartida, por

un lado los miembros del Consejo Administrativo tienen arraigada la noción de que ser

cooperativista es “ser dueño” valorando positivamente los niveles de autonomía que brinda

la organización cooperativa, por el otro, a los asociados que en ningún momento participaron

en el Consejo se les dificulta apropiarse de los espacios autogestionarios brindados por esta

organización. Tanto en las entrevistas realizadas a los asociados como en las de los agentes

estatales se mencionó la inserción de las cooperativas en el mercado privado como un

horizonte anhelado, pero los miembros del Consejo terminan deponiendo sus esfuerzos en

este sentido por no verse acompañados por los demás asociados “que sólo realizan sus tareas

y no se interesan por el funcionamiento de la cooperativa”.

También se presentan distintas fracciones en el caso de la cooperativa que presta servicios

para dos organismos estatales. Como se mencionó anteriormente, una de las cooperativas de

Celina Pejkovic’ 74
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

trabajo de Río Gallegos tiene contratos para prestar sus servicios en el M.A.S. y en la

Secretaria de Estado de Deportes, Recreación y Turismo dependientes del Ministerio de

Gobierno. Para cumplir con estos contratos se organizó dividiendo a los asociados en

aquellos que realizan las tareas de mantenimiento en el M.A.S. y aquellos que realizan tareas

de limpieza en la Secretaría de Deportes. El monto por hora trabajada pagado por estos dos

organismos difería de manera importante. En este caso, la cooperativa decidió pagarle a cada

grupo por hora trabajada lo que pagaba el respectivo organismo contratante. Esto generó que

al interior de la misma cooperativa hubiera un grupo, el que prestaba sus servicios en el

M.A.S., que obtenía mayores retornos que el otro35. También hubieron diferencias en cuanto

al cumplimento de los pagos en término, ya que el Ministerio de Gobierno no sólo mantuvo

en niveles bajos los valores de la hora trabajada, sino que además se demoró reiteradas veces

en el pago por los servicios contratados, lo que ocasionó grandes dificultades al grupo

designado para este organismo. Si bien en la entrevista estas diferencias no fueron relatadas

como causa de conflicto interno, es innegable la diferencia vivida al interior de la misma.

“No nos parecía justo de que si era un aumento que se le había dado a los chicos

que trabajaran en el Ministerio de Asuntos Sociales se dividieran entre todos,

porque muchas veces nos plantearon de que por que ellos cobraban mas que

nosotros. Primero, nosotros no comparábamos el trabajo de ellos con el nuestro,

que por ahí tienen que salir a pintar quizás en el frío… es otro tipo de… y

digamos no nos parecía justo que si el aumento se lo habían dado a ellos eeh, nos

correspondiera a nosotros. (...)Siempre lo planteamos así, y gracias a Dios nunca

tuvimos problemas. Podía haber surgido porque en realidad nos dicen de que

todo lo que ingresa a la cooperativa es para repartir entre todos los socios

iguales...” (socia cooperativa de saneamiento ambiental)

35
Otro caso en el cual se presentan diferencias en la obtención de retornos, está dado por algunas cooperativas
que entregan un plus a los miembros del Consejo Administrativo.
Celina Pejkovic’ 75
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Habiendo dado cuenta de las circunstancias en las cuales se pone en juego el capital social

grupal de las cooperativas y las características adoptadas por el mismo, resta abordar los

casos en los que se distingue el capital social externo de las cooperativas.

7.4 Capital Social Externo

A la hora de detectar capital social externo en el análisis de las entrevistas, en algunos casos

costó discernir si se estaba en presencia de capital social externo o se trataba de un indicador

de mediación grupal, este último característico del capital social grupal. La dificultad se

planteaba en aquellos casos en que los entrevistados mencionaban que la cooperativa había

accedido a un recurso gracias a la mediación de un actor externo. En estas situaciones, se

tomó como criterio distintivo el peso de las cooperativas para acceder a dicho recurso, de

esta manera aquellos casos en que los cooperativistas fueron destinatarios pasivos del mismo

se consideró que se estaba en presencia de capital social externo. En cambio, cuando las

cooperativas habían tomado la iniciativa solicitando el acceso a estos recursos, se consideró

que se estaba en presencia de circunstancias características de su nivel de mediación grupal,

las cuales ya fueron mencionadas en el apartado anterior.

Otro rasgo característico de los intercambios que involucran capital social externo es que en

los mismos se suelen poner en juego lazos sociales verticales, propios de la relación

establecida entre los agentes estatales del M.A.S. y los socios de las cooperativas de trabajo

de Río Gallegos.

Debido a esto, todos los casos en los cuales se detectó capital social externo involucran al

M.A.S. El primero de ellos lo brindan las capacitaciones a las que acceden los

cooperativistas, las cuales vienen siendo mencionadas a lo largo del trabajo. Se recuerda

brevemente que las mismas son organizadas por el ministerio con la colaboración de la

Subsecretaría de Trabajo y Seguridad Social y de la U.N.P.A (Universidad Nacional de la

Celina Pejkovic’ 76
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Patagonia Austral) y están orientadas a formar en cooperativismo y en las actividades

específicas desarrolladas por las distintas cooperativas. Lo que no se mencionó hasta el

momento es que los asociados están obligados mediante contrato a participar en todas las

capacitaciones organizadas por el ministerio.

“dentro del contrato hay una de las pautas que establece que ellas eeh… tienen

que participar sí o sí de todo tipo de capacitación que al menos brinde el

ministerio de Asuntos Sociales, ellas no pueden escaparse o no pueden decir no

puedo o no quiero realizar algún tipo de capacitación, porque está establecido

dentro del contrato, por lo tanto nosotros de esa manera también cooperamos a

que el servicio se vaya cualificando” (agente estatal representante del organismo

contratante)

A esto hay que sumarle que si bien los cooperativistas valoran positivamente la instancia de

capacitación, no asumen una actitud proactiva que haga un uso estratégico de su acceso al

Estado. Las capacitaciones son un instrumento de mejora del capital humano, y el contacto

de los cooperativistas con el M.A.S., y por su intermedio con la U.N.P.A., les brinda la

oportunidad de adoptar un rol activo y orientar los contenidos de los programas de

capacitación hacia temas sugeridos por los mismos actores, sin embargo en ninguna de las

entrevistas se detectó que fueran los cooperativistas quienes solicitaran la realización de

alguna capacitación en particular.

El segundo caso en el cual se detectó capital social externo lo presenta la participación de las

cooperativas de trabajo en la “Expo de Emprendedores Sociales”, a la cual ya concurrieron

por segundo año consecutivo. Esta exposición es organizada por el Área de Economía Social

del M.A.S., y tiene como objetivos mostrar a la sociedad todos aquellos proyectos

enmarcados dentro de la Economía Social respaldados por el ministerio y facilitar un

espacio en el cual los emprendedores puedan ofrecer sus productos y servicios generando

nuevas oportunidades. En esta exposición los cooperativistas muestran los servicios que

Celina Pejkovic’ 77
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

ofrecen: una de las cooperativas de saneamiento ambiental brindó el servicio de catering en

el evento, las cooperativas de puericultoras armaron stands en los cuales organizaron

actividades para los niños y mostraron las carpetas de actividades de los jardines maternales

en los cuales prestan sus servicios, el resto de las cooperativas utilizaron medios gráficos y

realizaron exposiciones contando acerca de sus actividades.

“acá cuando hicimos una Expo de Emprendedores Sociales (...) los invitamos, las

cooperativas también son emprendimientos sociales, a que ellas pudieran mostrar

lo que hacen y cómo lo hacen, y estuvo bueno porque hubo cooperativas textiles,

hubo cooperativas de saneamiento ambiental, los servicios que estaban brindados

ahí eran brindados por una cooperativa que mostró lo que podía hacer en una

organización, eeh... hicieron cartelería, (...) las cooperativas que hacen tareas de

cuidados de niños mostraron todo su bagaje de conocimiento y de destreza para

armar cosas... para trabajar con los chicos, digamos, mostraron carpetas de

trabajo con los chicos... digo, mostraron a la sociedad un servicio que ellas

brindan en lo publico, pero que tranquilamente podrían brindar en lo privado…

cualquiera de ellas.” (agente estatal de mayor antigüedad)

A través de esta experiencia se fortalecen los lazos entre los cooperativistas favoreciendo el

desarrollo de prácticas solidarias y de relaciones caracterizadas por la reciprocidad y el

cooperativismo. Los socios de las distintas cooperativas entran en contacto pudiendo

intercambiar sus respectivas experiencias, tanto en lo que respecta a la resolución de

problemas, como al conocimiento de los servicios prestados mutuamente y las posibilidades

de intercambio entre ellos. Pero, como en el caso anterior, la participación en este espacio es

posible gracias a la organización y convocatoria del M.A.S. Las cooperativas participan

porque se los solicita el ministerio, asumiendo un rol pasivo en el incremento de stock de su

capital social.

Celina Pejkovic’ 78
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

Por último, la participación de las cooperativas de Río Gallegos en el “Primer Congreso

Nacional de Cooperativas de Trabajo” realizado en Chapadmalal, es otro de los casos en los

cuales se distingue capital social externo. El M.A.S. las convocó para que participaran en el

Congreso, asumiendo todos los costos del viaje y la estadía. Este viaje fue una experiencia

enriquecedora que les posibilitó aumentar el tamaño de sus redes, entrando en contacto con

cooperativistas de todo el país.

“nos llevó el Ministerio. El Ministerio puso todo, nos llevó y... y nos dio allá todo

el alojamiento, todo (...) habían cerca de cinco mil personas, impresionante.

Estaba lleno de cooperativas (…) era mas gente de todo el país. Tuve la

oportunidad, sí, de hablar con un montón de gente de un montón de cooperativas

(…) ahí traje un montón de contactos de gente de otras cooperativas... del

interior, de acá mismo de la provincia” (socio cooperativa de reciclaje de

residuos)

Por su parte, la asociada de la cooperativa de puericultoras entrevistada mencionó que en

este congreso las cooperativas de Río Gallegos vieron plasmado en los hechos el principio

“Cooperación entre cooperativas”. Fueron testigos de la manera en que las cooperativas de

distintas partes del país intercambiaban sus productos y servicios complementándose y

ayudando a aquellas cooperativas que lo necesitaban, lo cual las motivó a seguir el ejemplo.

Ya se mencionó cómo la cooperativa de puericultoras a la que pertenece la entrevistada suele

intercambiar sus servicios con las cooperativas de construcción y trabajar conjuntamente con

otras cooperativas de puericultoras. Hablando de los “trueques” entre cooperativas, expresa

lo siguiente:

“Yo ponéle vi mucho mas... acá no es tanto en provincia, yo estuve en

Chapadmalal, fui a una reunión de cooperativistas, y se hacen en construcciones,

hay como este... se hacen indumentarias, se hacen logos, prendedores, trabajan

todos en conjunto las cooperativas.” (socia cooperativa de puericultoras)

Celina Pejkovic’ 79
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

A pesar de lo enriquecedor de la experiencia no se puede dejar de mencionar que el sector

gobernante en el nivel nacional proviene de la provincia de Santa Cruz y muchas de las

políticas sociales implementadas replican las experiencias realizadas en el territorio

provincial, dentro de las cuales se encuentra la Política de Promoción de Cooperativas de

Trabajo. Si se tiene en consideración este contexto, la presencia de las cooperativas de

trabajo promovidas en la provincia de Santa Cruz adquiere un sentido ejemplificador,

posibilita exhibir lo que se hizo en el territorio provincial antes de ser aplicado a nivel

nacional. Una vez más prevalecen las relaciones verticales en el incremento del capital

relacional de las cooperativas y de su stock de bienes culturales.

En todos los casos mencionados sobre capital social externo, puede verse cómo el potencial

de la organización cooperativa para el desarrollo de capital social no se optimiza debido al

predominio de lazos verticales dentro de sus redes sociales. Este tipo de capital social es el

característico de las redes de relaciones externas (linking).

Celina Pejkovic’ 80
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

8. CONSIDERACIONES FINALES

“Las prácticas y la reflexión colectivas, en el marco de su proceso de

desarrollo, íntimamente vinculado a sus características cuantitativas y

cualitativas, van “pariendo” su propia normatividad y con esa parición van

consolidando en su seno la noción de derecho ganado, que es la concepción

íntimamente popular del derecho. La concepción que nos sirve, la que vale,

la que debemos alimentar y desarrollar. No la asistencial del “tengo

derecho, dénmelo”. Los verbos propios de las mejores tradiciones históricas

del movimiento popular son el construir, el ganar, el luchar, el proponer…”

(Néstor Jeifetz, 2004)

A lo largo del trabajo se profundizó en las características de las cooperativas de Trabajo

Promovidas, en los factores que favorecían la emergencia de capital social en sus asociados

y en el tipo de capital social desarrollado por los mismos.

Los precursores sociales descubiertos fueron: las necesidades y demandas similares de los

asociados al momento de ingresar en las cooperativas, traducidas en trayectorias

compartidas; las relaciones de parentesco tanto al interior de las cooperativas como entre

distintas cooperativas, y por último la participación de las cooperativas en el Primer

Congreso Nacional de Cooperativas de Trabajo en Chapadmalal que se constituye como un

hito en la memoria de las Cooperativas de Trabajo Promovidas de Río Gallegos. También se

mencionó que la ausencia de otros factores, tales como un pasado común, tradiciones o

identidades culturales se constituía en una dificultad para el desarrollo de capital social de

los cooperativistas.

Partiendo de esta base se abordó la caracterización del capital social individual de los

cooperativistas dando cuenta de cuáles fueron las relaciones a través de las cuales pudieron

Celina Pejkovic’ 81
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

acceder a recursos escasos e incrementar su stock de bienes materiales y culturales. En

primer lugar se vio que los destinatarios de planes y programas sociales se informaron acerca

de la aparición de la Política de Promoción de Cooperativas posibilitando su inscripción en

el registro de interesados y su posterior incorporación en la misma, situación que reflejaba la

solidaridad de los vínculos de este grupo. Luego se describió la manera en que se había

incrementado el stock de bienes materiales de los cooperativistas a partir de su incorporación

en las cooperativas y su acceso eventual a programas del M.A.S., apareciendo en ambos

casos, el agente estatal como mediador del acceso a tales recursos. De manera paralela, el

stock de bienes culturales de los asociados también sufrió un incremento, no sólo a través del

acceso a capacitaciones (apareciendo nuevamente los agentes estatales como mediadores),

sino también mediante el intercambio de saberes con otros cooperativistas y la cualificación

de los perfiles profesionales motivada por el contacto establecido con asociados

profesionales.

En síntesis, los cooperativistas optimizaron las nuevas oportunidades que brindaba la

ampliación de su red, producto de su incorporación en las cooperativas de trabajo

promovidas, lo que se tradujo en un incremento de su stock de bienes materiales y en el de

bienes culturales.

A continuación se abordó el nivel grupal, profundizando en la asociatividad de las

cooperativas. Se pudo ver que si bien la incorporación en una cooperativa es en sí un

indicador positivo del nivel de asociatividad, el mismo no se tradujo en un aumento de la

participación en organizaciones voluntarias, ya que sólo se manifestaron participaciones

eventuales en Unidades Básicas. En lo que respecta a la densidad de los vínculos

establecidos al interior de y entre cooperativas, hay que mencionar: a) la frecuencia con que

aparecen relaciones de parentesco; b) la aparición de prácticas solidarias y de compañerismo,

valoradas tanto por los cooperativistas como por los agentes estatales; c) el desarrollo de

Celina Pejkovic’ 82
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

actividades conjuntas fuera del ámbito laboral. Otra de las características detectadas es la

aparición de liderazgos positivos frente a las situaciones de crisis vividas por las

cooperativas, los cuales promovieron la resolución de los conflictos. Dentro de los rasgos

positivos del desenvolvimiento de las cooperativas cabe mencionar por un lado, el acceso a

programas de Economía Social en calidad de emprendimientos asociativos que posibilitó el

aumento de sus bienes de capital, y por el otro, el acceso de algunas cooperativas a nuevos

contratos con organismos del Estado gracias al buen desempeño en la prestación de sus

servicios y en su comportamiento fiscal. La última característica detectada en el análisis

grupal es la presencia de fracciones al interior de las cooperativas, producto de la distinción

interna entre quienes son miembros del Consejo de Administración y aquellos que no lo son,

dificultando la consolidación de una conciencia común de su status de “dueños” de la

empresa cooperativa y dificultando la posibilidad de competir en el al ámbito privado

ofreciendo sus servicios a empresas.

Por último se evaluó el peso del capital social externo en la acumulación de activos mostrada

por las cooperativas y sus asociados. Se resaltó que en este nivel de análisis prevalecen las

relaciones de tipo verticales, y en el caso puntual de las cooperativas estudiadas, el capital

social externo aparece de la mano del vínculo establecido con el Estado a través de los

agentes estatales. Tanto en las capacitaciones a las cuales asistieron, como en su

participación de la Expo de Emprendedores Sociales, y en el viaje realizado a Chapadmalal

para participar en el “Primer Congreso Nacional de Cooperativas de Trabajo” los

cooperativistas aparecen como destinatarios pasivos de las Políticas Sociales, sin ser los

artífices de la orientación adoptada por la mejora en su stock de capital social.

Una vez finalizado el análisis de la distribución entre los distintos tipos de capital social se

está en condiciones de esbozar una evaluación integral del desarrollo de capital social

Celina Pejkovic’ 83
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

evidenciado tanto por las cooperativas, como por los cooperativistas, pudiendo señalar

ciertos puntos.

Tanto en el capital social individual, como en el capital social grupal, y en el capital social

externo, aparece la relación cooperativistas-agentes estatales, lo que manifiesta una fuerte

presencia estatal en la existencia y funcionamiento de las cooperativas de trabajo promovidas

de Río Gallegos. Desde su formación se hace presente esta dependencia, las cooperativas no

son producto de la participación organizada de sus futuros miembros36, sino que son

formadas por el Estado con la garantía de brindarles un contrato. A su vez al ser

conformadas desde afuera no existe una voluntad cooperativista inicial, la idea de que “entre

todos nos salvamos a través de la cooperación mutua”, no está presente en su conformación,

podría decirse que la mentalidad inicial es mas bien “entrando en la cooperativa me salvo

por ahora”. A esto se le suma que una vez puestas en marcha las cooperativas de trabajo, su

funcionamiento es muy similar al que se daría en una empresa privada, en cuanto a horarios

laborales y el cobro de retornos, favoreciendo el hecho de que los cooperativistas sólo se

dedican a cumplir con sus funciones mínimas, sin adoptar actitudes emprendedoras, ni

participar activamente en la toma de decisiones. Los asociados terminan delegando

responsabilidades en los Consejos sin comprometerse con el bienestar del grupo. De esta

manera se pierde la oportunidad que brinda la estructura cooperativa de desarrollar actitudes

emprendedoras y fortalecer las redes de los asociados.

A pesar de que es innegable que los cooperativistas evidenciaron un incremento de su capital

social y de que en este proceso la relación asociados – agentes estatales se muestra como un

factor beneficioso para los primeros, la misma tiene como contracara el riesgo de favorecer

prácticas clientelistas y de jugar en contra del desarrollo de actitudes autogestivas que

favorezcan la movilización de recursos en beneficio del conjunto. Los cooperativistas

36
Bernardo Kliksberg (1.999) al estudiar tres experiencias jueguen las cuales la presencia de capital social
favorece una mejora de las condiciones de vida de la población, rescata la participación organizada de la
comunidad en cada una ellas.

Celina Pejkovic’ 84
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

quedan a la espera de la renovación de los contratos establecidos con el Estado sin animarse

a dar el salto hacia el mercado privado. Incluso en aquellos casos en los cuales anhelan

ampliar su horizonte de posibilidades prestando sus servicios en este ámbito, esperan que sea

el Estado el que les brinde las herramientas mínimas para poder competir (un lugar donde

construir un jardín maternal, subsidios para la compra de maquinarias o para pagar los

pliegos de alguna licitación).

Como complemento, el M.A.S. plantea en su discurso la aspiración de que los asociados

desarrollen una actitud autogestiva y que las cooperativas logren un funcionamiento

independiente del Estado, pero no existen líneas de acción claras orientadas hacia dicho

objetivo.

Para finalizar, cabe mencionar que la mayor de las ausencias en el análisis del capital social

de estas cooperativas es la de una estrategia de empoderamiento (Atria, 2003). El contacto

entre las distintas cooperativas de trabajo es insuficiente, no demostraron una capacidad

específica de movilización de recursos políticos por parte del grupo, y el intento de formar

una Federación de Cooperativas, de la mano de un liderazgo orientado a aumentar la

capacidad de movilización del grupo no contó con el apoyo suficiente.

Celina Pejkovic’ 85
Políticas Sociales, Cooperativas y Capital Social

9. BIBLIOGRAFÍA

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