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ANTIGUO EGIPTO

El antiguo Egipto fue una de las civilizaciones cuna de la humanidad, que se desarrolló a
lo largo del cauce medio y bajo del río Nilo entre el 5500 a. n. e. y el siglo VII n. e. El
territorio abarcado alcanzó desde el delta del Nilo en el norte hasta la cuarta catarata en el
sur durante la época de máxima expansión, en la que además dominó amplios territorios del
desierto occidental y oriental hasta el Mar Rojo, así como la península del Sinaí. Con un
desarrollo histórico milenario y una civilización avanzada que alcanzó tres épocas de
esplendor (Reino Antiguo, Reino Medio, Imperio Nuevo) que se extendieron por casi 3000
años, el pueblo egipcio legó innumerables aportes en las más disímiles áreas del
conocimiento a la historia de la humanidad.

Nombres del Antiguo Egipto

A lo largo de su historia, el Antiguo Egipto recibió diferentes nombres, tanto por sus
habitantes como por las civilizaciones foráneas vecinas. El nombre más difundido en la
antigüedad fue el de kmt (Kemet), que en la lengua egipcia significa “tierra negra”, en
alusión al color del limo rico en minerales y otros nutrientes traídos por la inundación anual
del río. Otros nombres de origen egipcio son: tȝwj (Taui) “las Dos Tierras” (en referencia al
Alto y el Bajo Egipto); bȝqt (Baqet) “ojo deslumbrante” y tȝ-mrt (Ta-mert) “la tierra amada”. El
denominativo Egipto proviene del nombre del templo del dios Ptah de Menfis ḥwt-kȝ-ptḥ
(hut-ka-Ptah), convertido por los babilonios en Hikuptah y por los griegos en Αἴγυπτος
(Aigyptos), el que sufrió modificaciones hasta asumir su forma actual en la mayoría de las
lenguas modernas.

Geografía

La división territorial del país en Alto y Bajo Egipto data del Período Predinástico y hace
referencia a la zona del valle en el sur y del delta en el norte, respectivamente. Este
concepto de dualidad es una constante característica recurrente de la civilización egipcia.
Alto y Bajo se refiere a que el Nilo fluye desde las tierras altas de África Oriental (río arriba)
hasta el Mar Mediterráneo (río abajo).

Alto Egipto

Se extendía desde la primera catarata del Nilo (en la actual Asuán) hasta Menfis, justo
antes de abrirse los brazos del delta. El nombre egipcio de esta región era tȝ-šmˁw (Ta-
shemau), que significa "tierra del norte" (lit.: "tierra de la cebada o el junco"). Se asoció
además con la flor de loto y el junco, sus plantas heráldicas. El rey del sur en el Período
Predinástico llevaba la corona blanca ḥḏt (hedyet) para mostrar su dominio sobre el Alto
Egipto. La diosa protectora del faraón y símbolo de este territorio fue la diosa madre Nejbet,
aunque también se asoció al dios Seth en los Textos de las Pirámides.

Bajo Egipto

Conocido como tȝ-mḥw (Ta-mehu), o lo que es lo mismo "tierra del norte", el Bajo Egipto
comprendía exclusivamente la región del delta. Su planta heráldica es el papiro, pero
también estuvo representado por una abeja (véase el título real del faraón o nisut-biti). La
diosa patrona del Bajo Egipto es Uadyet, pero igualmente asociado a Horus en los Textos
de las Pirámides.
Historia

La inexistencia de un sistema de datación estandarizado en el Antiguo Egipto, así como la


falta de referencias completas o coherentes de diverso origen desde la antigüedad,
constituye un problema acuciante en el campo de los estudios cronológicos de la
Egiptología moderna. Por esta razón algunas publicaciones académicas difieren en cuanto
a la cronología de los distintos períodos históricos, adheridas a los criterios particulares de
datación establecidas por diferentes escuelas y egiptólogos.

Período Predinástico

Artículo principal: Período Predinástico (Egipto).

Las evidencias arqueológicas indican que la civilización kemética (egipcia antigua) comenzó
alrededor del sexto milenio a.n,e., durante el Neolítico, momento en el que se asentaron los
primeros pobladores de las culturas de El Fayum, tasiense y merimde, todas ellas basadas
en la agricultura. Sin dudas el río Nilo constituye la línea de referencia para esta cultura
desde que los nómadas cazadores-recolectores comenzaron a vivir en sus márgenes ya
durante el Pleistoceno, período del que se han encontrado objetos y símbolos grabados en
las rocas a lo largo del valle nilótico y los oasis. Posterior a estas culturas se establecen la
badariense, la amratiense (Naqada I) y la gerzeense (Naqada II), siendo la última de ellas la
que logra la unificación cultural de los diferentes clanes durante largos períodos de luchas y
alianzas, hasta la formación de dos reinos: el del Alto y el del Bajo Egipto.

Período Protodinástico

Artículo principal: Período Protodinástico (Egipto).

También conocido como predinástico tardío, dinastía 0 o Naqada III, el Período


Protodinástico constituye la etapa final del Período Predinástico. En este momento surgen
las primeras ciudades como Tinis, Pe y Nején, siendo la primera de ellas la residencia de
los reyes del Alto Egipto, conocidos como los “seguidores de Horus”, y que gobernaron en
el Alto Egipto. A finales de este período, Egipto se encontraba dividido en pequeños reinos,
entre ellos el de Hieracómpolis (Nejen) en el Alto Egipto y el de Buto (Pe) en el Bajo Egipto
lucharon por la supremacía. El proceso de unificación fue llevado a cabo por los reyes de
Hieracómpolis, siendo Menes el fundador de la Dinastía I.

Período Arcaico

Artículo principal: Período Arcaico (Egipto).

Conocido igualmente como época tinita o dinastías tinitas, el Período Arcaico comprende
las primeras dos dinastías del Egipto unificado con capital en Tinis, de ahí su nombre. Las
listas reales del período atribuyen la unificación a Menes, personaje que, según Gardiner ,
es el propio rey Narmer.

Reino Antiguo

Artículo principal: Reino Antiguo (Egipto).

Período que comprende entre las dinastías III y VI. El primer gran florecimiento de la cultura
egipcia se alcanzó durante este período. Este fue el momento de la construcción de las
grandes pirámides, así como la aparición de los primeros textos jeroglíficos completos. Al
final de este período se produce el debilitamiento del poder central y Egipto entra en la fase
de su historia conocida como Primer Período Intermedio.

Primer Período Intermedio

Artículo principal: Primer Período Intermedio (Egipto).

Comprende las dinastías VII – XI. La dinastía VII señalada por Manetón, no se corresponde
con ninguno de los reyes históricos conocidos. Hacia finales de este período, Egipto fue
gobernado por dos dinastías locales paralelas y antagónicas: la dinastía X, con capital en
Heracleópolis, al norte; y la dinastía XI, con centro en Tebas, al sur. Hacia el año 2040
a.n.e., el rey Mentuhotep II de la dinastía XI, logra el control de todo el país, inaugurando el
Reino Medio

Reino Medio

Artículo principal: Reino Medio (Egipto).

Período que comprende las dinastías XI – XII, c. 2040-1780 a.n.e. La dinastía XII inauguró
la segunda etapa de florecimiento de la cultura egipcia. Durante su reinado se escribieron
las primeras grandes obras de la literatura egipcia, en el estadio de desarrollo de la lengua
conocida como egipcio medio. Posterior a la dinastía XII, la autoridad centralizada sobre
todo el país volvió a debilitarse, entrando así en el Segundo Período Intermedio.

Segundo Período Intermedio

Artículo principal: Segundo Período Intermedio (Egipto).

Comprende las dinastías XIII – XVII, c. 1780-1550 a.n.e. Durante esta etapa una serie de
gobernantes locales toma el control del delta (dinastía XIV). Hacia 1650 a.n.e. los
gobernantes de un asentamiento asiático en el delta lograron el control de la mayor parte
del país. Los egipcios llamaron a estos reyes hicsos, lo que significa "gobernantes
extranjeros", de la dinastía XV. Paralelamente, en el área tebana, al sur del país, se
sucedieron las dinastías nativas XVI y XVII. Luego de una serie de luchas que duraron unas
dos décadas, el último rey de la dinastía XVII logró expulsar a los hicsos y restablecer el
gobierno unificado del país. El éxito sobre los hicsos inauguró la dinastía XVIII y el período
de la historia egipcia conocido como Imperio Nuevo.

Imperio Nuevo

Artículo principal: Imperio Nuevo (Egipto).

Este período comprende las dinastías XVIII – XX, c. 1550-1070 a.n.e., momento en que
florece nuevamente la cultura del país del Nilo con la expansión territorial, la influencia
lograda por los faraones de la dinastía XVIII en gran parte del Oriente Próximo y la
inauguración de grandes proyectos arquitectónicos. Hacia finales de la dinastía XVIII se
produjo el reinado del faraón hereje Ajenatón (quien intentó establecer el culto a un dios
único) y de sus sucesores, incluyendo a Tutanjamón, época que tuvo grandes implicaciones
sociales y que se conoce como el período de Amarna (c. 1350-1323 a.n.e.).

El último faraón de la dinastía XVIII, Horemheb (c. 1323-1295 a.n.e.), se las agenció para
restablecer las rencillas internas generadas del experimento de Ajenatón, y sus sucesores
nuevamente reinaron en un ambiente estable como antaño. La mayoría de los reyes de las
dos dinastías siguientes llevaron el nombre Ramsés, y sus reinados son conocidos como el
Período Ramésida (dinastías XIX – XX, c. 1295-1070 a.n.e.). El reinado de Ramsés II (c.
1279-1213 a.n.e.) significó el punto culminante de este período, marcado por un tratado de
paz con los hititas (la segunda gran potencia en el Oriente Próximo), importantes avances
filosóficos y teológicos, así como la construcción de los más grandes proyectos
arquitectónicos desarrollados desde la época de las pirámides, 1300 años antes. Aunque la
mayoría de estos reyes llevaron el mismo nombre, los sucesores de Ramsés II tuvieron que
esforzarse para llegar a la altura de su legado. Tras la muerte del último ramésida, Ramsés
XI, Egipto cae nuevamente en la descentralización.

Tercer Período Intermedio

Artículo principal: Tercer Período Intermedio (Egipto).

Período de 400 años siguientes al final del reinado ramésida (c. 1070-650 a.n.e.), en el que
el país se disputó entre dinastías nativas (XXI y XXIV) y reyes originarios de Libia (XXII y
XXIII) y Nubia (XXV). No es hasta el año 650 a.n.e. que Egipto logra prosperar nuevamente
en una época de estabilidad, unificado por una única dinastía de reyes nativos. Los
gobernantes de esta dinastía (XXVI, 672-525 a.n.e.), gobernaron desde Sais, ciudad
norteña, y sus reinados se conocen como Período Saíta, marcado por una reemergencia de
las artes, tomando como base las formas clásicas de los reinos antiguo y medio. El Periodo
Saíta terminó brutalmente con la conquista de Egipto por un ejército persa en 525 a.n.e. Por
vez primera en su historia dinástica, Egipto es gobernado no como un país independiente,
sino como provincia de un imperio extranjero.

Período Tardío

Artículo principal: Período Tardío (Egipto).

Período de 200 años que comprende las dinastías XXVII – XXX, c. 525-332 a.n.e.), en el
que Egipto se tambaleó entre el gobierno persa (dinastía XXVII) y cortos períodos en los
que faraones nativos lograron nuevamente el control (dinastías XXVIII – XXX). En el año
343 a.n.e. los persas conquistan Egipto por útima vez, finalizando el reinado de Nectanebo
II, el último egipcio nativo en gobernar su país hasta la revolución de 1952.

Período Helenístico

Artículo principal: Período Helenístico (Egipto).

Cuando Alejandro Magno destruye el Imperio Persa en 332 a.n.e., gana el control de
Egipto. Luego de su muerte en 323 a.n.e., el reinado de Egipto pasa a uno de sus
generales, llamado Tolomeo. Aunque de origen macedonio, Tolomeo y sus descendientes
gobernaron Egipto como faraones. El país prosperó durante los 300 años de reinado
tolemaico (323-30 a.n.e.), con un potente gobierno centralizado y un programa de
reconstrucción y renovación de antiguos monumentos.

El reinado tolemaico termina en el año 30 a.n.e., cuando la coalición entre Marco Antonio y
Cleopatra VII es derrocado por Octavio, el posteriormente nombrado César Augusto. Egipto
se convierte en una provincia del Imperio Romano. Aunque las antiguas costumbres
continuaron bajo el gobierno romano, que duró los siguientes 400 años, Egipto fue
perdiendo gradualmente su antigua identidad, primero con la conversión al cristianismo y
luego al Islam en 641. La conquista romana en el año 30 a.n.e. es generalmente
considerada como el punto final de la civilización del Antiguo Egipto.