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Hace 364 años que María ha tomado la iniciativa de parte de Dios, de visitar a 2
sus hijos e hijas en esta tierra de gracia. Si nos detenemos unos instantes a
reflexionar sobre este Hecho, que es una mariofanía, es decir una
manifestación de Dios a través de María, nos invade desde lo profundo del
corazón una alabanza a Papá Dios que ha puesto su mirada en nuestra
pequeñez haciéndose parte de nuestra historia venezolana. Si bien el relato de
la aparición puede tener elementos subjetivos de aquellos historiadores como el
hermano de la Salle, Nectario María, que relató los hechos, la fe popular ha
mantenido vivo el amor a la madre y ese amor hace que hoy nuestro pueblo de
raíces católicas tenga esperanza, luche contra las adversidades y busque caminos
de reconciliación.

La primera aparición surge en un contexto polarizado entre españoles con


ansias de poder y dominio, fieles a la Corona Real e indígenas que luchaban
por vivir en libertad en la exuberante madre naturaleza que les daba el vestido y
el sustento. Parecía que era imposible que se lograran acuerdos, diálogos entre
seres humanos con pensamientos tan diferentes. Y la madre, que se ocupa de
las necesidades de sus hijos, se presenta en ese contexto polarizado y dividido
por luchas sangrientas de ideales opuestos. Ella ve el corazón de sus hijos que
está moldeado por las mismas manos que el suyo y el de su Hijo. Toma la
iniciativa visitar a una familia de indios coromotos, sorprendiéndoles por su
belleza. Les habla en su mismo idioma con palabras sencillas, con elementos de
la naturaleza: echar agua en la cabeza para ir al cielo, que significa recibir el
bautismo. El agua, elemento tan vital y presente en la vida cotidiana de la tribu,
es un símbolo fácil de recordar y familiar para los indígenas. Y echarla sobre la
cabeza, indica dejarse mojar, bañar, y para eso hay que bajar la cabeza, ser
humilde, dejarse conducir con confianza. Despojarse de la corona de plumas,
de adornos para ser bañados, sumergidos en el agua que les da la vida eterna,
porque ser bautizados significa nacer del agua y del Espíritu (Jn 3,5).

La cabeza erguida puede representar una posición de superioridad, de no


aceptar inclinarse para reconocer la autoridad en este caso espiritual del Dios
de Jesús. Ir al cielo, significa la vida en santidad, pues María vive en comunión
profunda con el Dios que la habita. Su vida manifiesta el cielo del cual ella
habla y a donde invita a ir a los indígenas. Un cielo que se vive en esta tierra y
que anuncia proféticamente, porque es posible vivir amando a los demás, en
fraternidad.

Ella los invita a un gran reto: ir donde


los blancos. ¿Será esto posible? Para
realizar este gesto es fundamental
3
trabajar la confianza, creer en la bondad
que existe en los blancos. El referido
encuentro se puede comparar con el
relato de la creación en el libro del
Génesis (cfr. Gen l, 26-31), cuando Dios
crea a su imagen y semejanza y ve que
todo era muy bueno. En el Hecho
Coromotano, por intermedio de María,
nueva Eva, (Lumen Gentium 56). Dios
está realizando una nueva creación en
sus hijos e hijas de Venezuela. El
Cacique y su mujer experimentan
vitalmente el amor de la encantadora
Señora de tez blanca que les devuelve la
confianza en los que se parecen a ella.
Su bondad les hace confiar y buscar a
otros blancos, sin verlos como enemigos
que amenazan sus vidas, sino como hermanos, amigos, integrantes de su
familia. Al experimentarse amados a través de su mirada tierna, al ser mirados y
dejarse mirar por ella, la imagen que reflejan los ojos de la Señora les revela a
cada uno su verdadera identidad y su auténtica dignidad de hijos de un mismo
Padre.
Experimentan vitalmente su verdad más honda como personas humanas,
creadas a imagen de Cristo, que es la imagen del Dios invisible (cfr. Col 1, 15).

Ante su presencia, que es Palabra hecha vida que puede ser aceptada o
rechazada, la primera respuesta de ambos es aceptar, y obedecer el mandato de
incorporares a la comunidad, a la iglesia peregrina. Y los blancos, representados
en los españoles católicos, los acogen, también ellos tienen que hacer un
proceso interior para recibir sin prejuicios a sus hermanos indígenas, como
miembros de una misma familia.
Este proceso no es fácil, así lo muestra la historia del Cacique que como
Abraham obedece por la fe, vive una vida nueva en comunidad junto a los
suyos y luego no se siente comprendido. Se rebela y arremete contra la bella
Señora por la que había dejado todo. Sus expectativas no fueron cubiertas en el
nuevo estilo de vida junto a los blancos. En ese contexto de lucha interior, que
polariza y divide el corazón del cacique apartándolo de su familia y de los
suyos, sucede la segunda aparición.
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Ella no lo abandona no lo deja solo en ese momento de oscuridad interior fruto
del proceso de inculturación de su fe con aciertos y errores. ¿A quién puede
reclamar sus derechos y los de su tribu?, ¿quién le defenderá y escuchará sin
juzgar ni desvalorizar aquellas situaciones que no comparte, que pertenecen a
otra cultura? María, la abogada se presenta nuevamente con su hijo en brazos y
esta vez el que habla es el Cacique. Ella transmite su mensaje a través de sus
gestos corporales. Escucha el dolor que contienen las palabras del cacique que
es la voz de una comunidad indígena que sufre: ¿Hasta cuándo me quieres
perseguir? Bien te puedes volver, que ya no he de hacer lo que me mandas; por
ti dejé mis conucos y conveniencias y he venido aquí a pasar trabajos.

Su respuesta desde el umbral del bohío es: dirigirle una mirada tan tierna y
cariñosa, que era capaz de rendir al corazón más empedernido. Su arma, es el
amor misericordioso de madre. El cacique la enfrenta con sus armas, que son el
arco y la flecha diciéndole: con matarte me dejarás. Frente a esta actitud, la
respuesta rápida de la Virgen fue entrar sonriente y serena y abrazarle,
haciendo que el Cacique arrojara en el suelo las armas. En su rostro, manos y
piel, reflejaba su amor de Madre que ama a quien se ha vuelto su enemigo pues
está dispuesto a matarla. El gesto corporal del abrazo, expresa el amor de una
Madre que siente ternura por sus hijos y que está dispuesta a dar la vida por
ellos.

Siguiendo la lógica del Cacique, la Virgen se deja atrapar como era su deseo y
cuando abre su mano la luz, signo de la presencia de Dios, vuelve a iluminar la
imagen. Es como si le dijera aquí me tienes, estoy en la palma de tu mano. Le
deja actuar en plena libertad. La decisión de lo que hará, le corresponde a él,
está en su mano. Ella, fiel discípula de Jesús ama hasta el extremo de quedarse
hasta hoy en esa pequeña imagen testigo de su aparición.
¿Qué nos dice hoy el relato de las apariciones en una Venezuela polarizada,
dividida, manchada de sangre entre hermanos? ¿Es posible la reconciliación
entre posiciones antagónicas?

Nuestros antepasados nos han mostrado que es posible por la fe, el amor y el
deseo interior de cambio que impulsa a ir hacia el distinto, hacia el que en un
momento de la vida es nuestro enemigo. El amor misericordioso en todas sus
expresiones es el arma capaz de convertir el corazón más duro. Para ello es
preciso dejarnos reconciliar por el amor de Dios para ser embajadores de esta
5
reconciliación. Reconocer nuestra polarización, aquellos pensamientos y
conductas rígidas que nos llevan a tomar posturas radicales que nos enfrentan y
separan.

Los seguidores de Jesús e hijos de María, no queremos la muerte del pecador,


sino que se convierta y que viva. Frente a conductas agresivas, el camino es
permanecer amando, como lo muestra María en el gesto del abrazo, no
dejando que el rencor anide en su corazón. Y en el dejarse atrapar, como en el
dejarse echar agua en la cabeza, son acciones que muestran confianza, que es la
base para establecer relaciones fraternas sanas que reconstruyen el tejido social
herido por la polarización1.

1
María del Pilar Silveira, Teología Hoy, 04/09/2017. www.teologiahoy.com
Jesucristo, Señor Nuestro, acudimos a ti en
esta hora de tantas necesidades en nuestra
patria. No sentimos inquietos y
esperanzados, y pedimos la fortaleza como
don precioso de tu Espíritu. 6

Anhelamos ser un pueblo identificado con


el respeto a la dignidad humana, la
verdad, la libertad, la justicia y el
compromiso por el bien común. Como hijos
de Dios, danos la capacidad de construir la
convivencia fraterna, amando a todos sin
excluir a nadie, solidarizándonos con los
pobres y trabajando por la reconciliación y
la paz.

Concédenos la sabiduría del diálogo y del encuentro, para que juntos construyamos “la
civilización del amor”, a través de una real participación y de una solidaridad fraterna.

Tú nos convocas como Nación y te decimos: Aquí estamos, Señor, junto a nuestra Madre,
María de Coromoto, para seguir el camino emprendido y testimoniar la fe de un pueblo que
se abre a una nueva esperanza. Por eso todos juntos gritamos: ¡Venezuela! ¡Vive y
camina con Jesucristo, Señor de la historia!
Amén.
La oración por Venezuela se realizará todos los días, durante triduo de
preparación espiritual para celebrar con devoción a nuestra Madre, Protectora y
Patrona, Nuestra Señora de Coromoto; comenzando el día 05 hasta el 08
inclusive (día en que se aclama su primera aparición y continuando los días
siguientes hasta el 11 Solemnidad
Litúrgica Patronal en toda
Venezuela).

Esta oración realizada por los 7


Obispos es la súplica del pueblo
de Dios que peregrina en esta
tierra y que tiene por madre a la
Santísima Virgen María en su
Advocación de Nuestras Señora
de Coromoto. Por tal motivo, no
sólo se realizará esta oración
durante los días del triduo, sino
que será nuestro clamor
permanente a Dios, por
intercesión de María Santísima,
para que se restituya la Paz, la
Justicia, la Reconciliación, el
Perdón, el Encuentro, la Unidad,
el Progreso y el Desarrollo de
nuestra Patria.

Recordemos lo que decía Santa Teresita del Niño Jesús sobre la Oración:

“La oración es un impulso del corazón, una simple mirada dirigida al


cielo, un grito de agradecimiento y de amor, tanto en medio del
sufrimiento como en medio de la alegría. En un palabra es algo grande,
algo sobre natural que me dilata el alma y me une a Jesús”.

Al ponernos de rodillas delante de la presencia amorosa del Señor, no sólo


acercamos a nuestro corazón los deleites de la gracia de Dios, sino que también
hacemos que su misericordia se derrame y se esparza por todos los lugares en
donde la bondad del Señor es anhelada, esperada, suplicada incluso con
lágrimas y desesperación; y más en estos tiempos de conflictividad en los que
nuestra patria clama fervorosamente la acción de generosa de Dios.

Hoy más que nunca la oración ha de ser el instrumento y el arma más poderosa
para derrotar la soberbia, el orgullo, la prepotencia, la egolatría, el
individualismo que, están socavando las raíces más fuertes de una Venezuela
fraterna, comprensiva, tolerante y generosa.

Sólo en la oración nuestro corazón encontrará el sosiego, la serenidad y la paz


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interior necesarias para transmitir y transitar los caminos que nos lleven a
restaurar la grandeza de la Venezuela que se merecen los hijos de esta tierra,
bendecida por Dios en la presencia maternal de la Rosa más perfecta del Jardín
de Dios en el mundo, María, Madre de Jesús y Madre nuestra quien, puso sus
ojos maternales en este pueblo heredero de Coromoto.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Acto de contrición

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Jesús mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los
pecados que he cometido hasta hoy y, me pesa de todo
corazón haber ofendido a un Dios tan bueno. Propongo
firmemente no volver a pecar y, confió en tu infinita
misericordia, me has de conceder el perdón de mis pecados y
me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Invocación al Espíritu Santo:

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y


enciende en ellos el fruto de Tu amor. Envía tu Espíritu,
Señor, y renueva la faz de la tierra.

Oración:

Padre de misericordia, que desde el principio de nuestra historia


nos has puesto bajo la protección maternal de la siempre Virgen
María, madre de tu Hijo, a la cual veneramos bajo la advocación
de Coromoto. Concédenos por su intercesión, vivir nuestro bautismo
y hallar el progreso de nuestra, patria por caminos de justicia y
paz. Por Cristo nuestro Señor. Amén
Magníficat

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu


en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su
esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el


Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, 10

y su misericordia llega a sus fieles de generación en


generación.

El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de


corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los
humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos
los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -


como lo había prometido a nuestros padres- en favor de
Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.

Lectura Bíblica: Lucas 1,26-38

Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a un pueblo de Galilea, llamado


Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de
David. La virgen se llamaba María. Cuando entró, le dijo: «Alégrate, llena de
gracia, el Señor está contigo.» Ella se conturbó por estas palabras y se
preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María,
porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en tu seno y a dar a
luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, le llamarán
Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará
sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.» María respondió
al ángel: «¿Cómo será esto posible, si no conozco varón?» El ángel le
respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá
con su sombra; por eso, el que va a nacer será santo y le llamarán Hijo de
Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y ya
está en el sexto mes la que era considerada estéril, porque no hay nada
imposible para Dios.» Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en
mí según tu palabra.» Y el ángel la dejó y se fue. Palabra del Señor.

Meditación para cada día:

En la conversión a la fe cristiana los primeros evangelizadores, los 11


que eran realmente discípulos de Cristo, nos enseñaron que tú,
Virgen de Coromoto, eres la protectora de todos nosotros. A través
de ti aprendemos a amar la vida y a confiar en Jesús. Los hijos de
esta tierra y todos los que aquí vivimos, pedimos que te hagas
presente en nuestras vidas, en cada momento de nuestra existencia.

Oración de los fieles


Roguemos, unidos en la fe, al Padre, por Cristo y con el Espíritu
Santo, que lleno a María de gracia y hermosura. Contestamos a
cada súplica: Madre del Salvador y Madre nuestra intercede por
nosotros.

Para que, a ejemplo de María, la Iglesia viva la Palabra de


Dios, y la anuncie a todos los hombres. Roguemos al Señor.
Para que, nuestro Santo Padre el Papa, y los Obispos de
Venezuela, fieles a la Palabra de Dios, como María, edifiquen
a tu santa Iglesia, con la predicación y el ejemplo de sus
vidas. Roguemos al Señor.
Por todos los sacerdotes, religiosos y seminaristas, y por los
laicos comprometidos en la evangelización, para que, a
ejemplo de María, cumplan siempre la voluntad de Dios en
sus vidas. Roguemos al Señor.
Por las autoridades, para que su mandato sea un servicio al
bien común en la justicia, el amor y la paz. Roguemos al
Señor.
Para que María, que ilustró los albores de nuestra historia en
la persona de nuestros indígenas, consolide y sostenga todas
las actividades a favor de su pleno desarrollo humano y
cristiano. Roguemos al Señor. 12
Por todos los pobres de nuestro país, por los desempleados, por
los jóvenes sin esperanza, por tantos niños desnutridos, por
tantas madres de familia necesitadas. Roguemos al Señor.
Por todos nuestros difuntos, por los que están ahora en la
agonía, por los devotos de María, en su advocación de
Coromoto. Roguemos al Señor.

Oremos

Señor, Dios Nuestro, que por la maternidad virginal de María has


dado a los hombres los tesoros de la salvación, haz que siempre
sintamos la protección de la Virgen Madre, pues por ella recibimos
al autor de la vida, Jesucristo, Hijo y Señor Nuestro. Amén.

Padre Nuestro

Ave María

Gloria.

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios


se recrea, en tan graciosa belleza. A Ti celestial princesa,
Virgen Sagrada María, te ofrezco en este día, alma vida y
corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía.
Amén.

El Señor nos bendiga y nos guarde haga brillar su rostro sobre


nosotros y nos acompañe siempre. Amén

(Se puede concluir la oración del día con un canto dedicado a la Santísima
Virgen María) 13
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Acto de contrición

Jesús mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los 14


pecados que he cometido hasta hoy y, me pesa de todo
corazón haber ofendido a un Dios tan bueno. Propongo
firmemente no volver a pecar y, confió en tu infinita
misericordia, me has de conceder el perdón de mis pecados y
me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Invocación al Espíritu Santo:

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y


enciende en ellos el fruto de Tu amor. Envía tu Espíritu,
Señor, y renueva la faz de la tierra.

Oración:

Padre de misericordia, que desde el principio de nuestra historia


nos has puesto bajo la protección maternal de la siempre Virgen
María, madre de tu Hijo, a la cual veneramos bajo la advocación
de Coromoto. Concédenos por su intercesión, vivir nuestro bautismo
y hallar el progreso de nuestra, patria por caminos de justicia y
paz. Por Cristo nuestro Señor. Amén
La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y


esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los
desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y
llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada
nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y
15
después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de
tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre
Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para
que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor
Jesucristo. Amén

Lectura Bíblica: Lucas 1,39-45

En aquellos días, se puso en camino María y se dirigió con prontitud a la


región montañosa, a una población de Judá. Entró en casa de Zacarías y
saludó a Isabel. En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño
en su seno; Isabel quedó llena de Espíritu Santo y exclamó a gritos: «Bendita
tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; ¿cómo así viene a visitarme
la madre de mi Señor? Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo,
saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las
cosas que le fueron dichas de parte del Señor!». Palabra del Señor.

Meditación para cada día:

En Guanare, lugar donde habitan las gaviotas, se apareció la


Virgen a los olvidados. Aquellos que por muchos años habían vivido
sin que nadie se acordase de su existencia, recibieron el mejor de
los regalos: la visita de la Madre de Dios para reivindicarlos. Hoy le
pedimos que nos reivindique a todos nosotros y nos libere de todas
las cadenas que nos oprimen.
En la primera aparición de la Virgen, todo es claridad. Así como en
aquel día la Virgen iluminó la vida del indígena Coromoto, le
pedimos que nuestra vida sea luz que ilumine a todos los que están
a nuestro alrededor.

Oración de los fieles


Roguemos, unidos en la fe, al Padre, por Cristo y con el Espíritu
16
Santo, que lleno a María de gracia y hermosura. Contestamos a
cada súplica: Nuestra Señora de Coromoto ruega por nosotros.

Para que, a ejemplo de María, la Iglesia viva la Palabra de


Dios, y la anuncie a todos los hombres. Roguemos al Señor.
Para que, nuestro Santo Padre el Papa, y los Obispos de
Venezuela, fieles a la Palabra de Dios, como María, edifiquen
a tu santa Iglesia, con la predicación y el ejemplo de sus
vidas. Roguemos al Señor.
Por todos los sacerdotes, religiosos y seminaristas, y por los
laicos comprometidos en la evangelización, para que, a
ejemplo de María, cumplan siempre la voluntad de Dios en
sus vidas. Roguemos al Señor.
Por las autoridades, para que su mandato sea un servicio al
bien común en la justicia, el amor y la paz. Roguemos al
Señor.
Para que María, que ilustró los albores de nuestra historia en
la persona de nuestros indígenas, consolide y sostenga todas
las actividades a favor de su pleno desarrollo humano y
cristiano. Roguemos al Señor.
Por todos los pobres de nuestro país, por los desempleados, por
los jóvenes sin esperanza, por tantos niños desnutridos, por
tantas madres de familia necesitadas. Roguemos al Señor.
Por todos nuestros difuntos, por los que están ahora en la
agonía, por los devotos de María, en su advocación de
Coromoto. Roguemos al Señor.

Oremos

Señor, Dios Nuestro, que por la maternidad virginal de María has


dado a los hombres los tesoros de la salvación, haz que siempre 17
sintamos la protección de la Virgen Madre, pues por ella recibimos
al autor de la vida, Jesucristo, Hijo y Señor Nuestro. Amén.

Padre Nuestro

Ave María

Gloria.

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios


se recrea, en tan graciosa belleza. A Ti celestial princesa,
Virgen Sagrada María, te ofrezco en este día, alma vida y
corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía.
Amén.

El Señor nos bendiga y nos guarde haga brillar su rostro sobre


nosotros y nos acompañe siempre. Amén

(Se puede concluir la oración del día con un canto dedicado a la Santísima
Virgen María)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Acto de contrición

Jesús mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los 18


pecados que he cometido hasta hoy y, me pesa de todo
corazón haber ofendido a un Dios tan bueno. Propongo
firmemente no volver a pecar y, confió en tu infinita
misericordia, me has de conceder el perdón de mis pecados y
me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Invocación al Espíritu Santo:

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y


enciende en ellos el fruto de Tu amor. Envía tu Espíritu,
Señor, y renueva la faz de la tierra.

Oración:

Virgen de Coromoto, elegiste a Venezuela y a los indígenas


de su tierra para ponerlos bajo tu protección y cuidado.
Todos los que habitamos en esta tierra de gracia celebramos
la elección y nos colocamos bajo tu amparo. Te elegimos
como modelo de todas las familias venezolanas y te rogamos
por la unidad de los matrimonios, que el amor y la
comprensión sean aliados de todas las parejas. Cuida a todos
los hijos de esta tierra, llévalos por el camino del bien e
ilumínalos en cada instante de su vida. Guárdanos a todos de
todo mal y bendícenos. Amén

Ofrecimiento a la Santísima Virgen

¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a


ti y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis 19

ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi


ser. Ya que soy todo tuyo Oh Madre de bondad, guárdame y
defiéndeme como a pertenencia y posesión tuya. Amén.

Lectura Bíblica: Hechos de los Apósteles 1,12-15

Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que


dista de Jerusalén el equivalente a un paseo permitido en sábado. Cuando
llegaron, subieron a la estancia superior, donde vivían. Eran Pedro y Juan,
Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago el de Alfeo,
Simón el Zelota y Judas de Santiago. Todos ellos perseveraban en la oración,
con un mismo espíritu, en compañía de algunas mujeres, de María la madre de
Jesús y de sus hermanos. Palabra del Señor.

Meditación para cada día:

Juan Sánchez, un indígena de la tribu de los Coromoto, fue el


primer hombre elegido por la Virgen para darle un mensaje de
esperanza. Esa elección significa la unión de las razas, de las
lenguas y las creencias. Para la Madre de Dios todos somos iguales.
Hoy, en Venezuela, queremos vivir unidos en los mismos ideales de
superación y amor entre hermanos. Que la Virgen de Coromoto no
permita la separación entre los hermanos de la misma tierra.

La Virgen de Coromoto deja su imagen en la segunda aparición.


Aunque intentemos apartarnos de su vista, como lo intentó el
indígena, Coromoto, la Virgen nos seguirá con su amor protector
de madre a todas partes.

La Virgen María es portadora de Cristo. Se asoma a la historia de


Venezuela como salvadora y nos enseña la importancia del
bautismo como sacramento liberador para todos los hombres. Le
pedimos que siga sembrando esperanza en nuestra tierra y nos
20
libere de todos los males que aquejan a los habitantes de esta tierra
de gracia.

Oración de los fieles

Hermanos, unidos en la fe, roguemos al Padre, por Cristo, el Hijo


de María y a cada súplica digamos: Madre nuestra guía nuestros
pasos por el camino de la paz.

Para que, a ejemplo de María, la Iglesia viva de la Palabra de


Dios y la anuncie a todos los hombres. Roguemos al Señor.
Para que nuestro Santo Padre el Papa y los Obispos de
Venezuela, fieles a la Palabra de Dios, como María, edifiquen
a tu Iglesia Santa con la predicación y el ejemplo de sus vidas.
Roguemos al Señor.
Por todos los Sacerdotes, religiosos y seminaristas, para que, a
ejemplo de María, cumplan siempre tu voluntad en sus vidas.
Roguemos al Señor.
Por las autoridades de nuestra Nación, para que su mandato
sea un servicio en la justicia, la caridad y la paz. Roguemos al
Señor.
Para que Cristo. Sol de Justicia, a quien María precedió cual
aurora jubilosa, ilumine con la claridad de gloria a todos los
que veneran a su Santísima Madre, bajo la advocación de
Coromoto. Roguemos al Señor.
Para que María, que ilustró los albores de nuestra historia en
la persona de los indios, impulse y sostenga todas las
actividades a favor del pleno desarrollo humano y cristiano
de nuestros indígenas. Roguemos al Señor.
Por todos los fieles difuntos, especialmente por los que fueron 21
devotos de María en la advocación de Coromoto, para que
lleguen a la gloria de la Resurrección. Roguemos al Señor.

Oremos
Señor, Dios nuestro, que por la maternidad virginal de María has
dado a les hombres los tesoros de la salvación. Haz que sintamos la
intercesión de la Virgen Madre, pues por ella recibimos al autor de
la Vida, Jesucristo, Hijo tuvo y Señor nuestro, que vive por los
siglos de los siglos. Amén.

Padre Nuestro

Ave María

Gloria.

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios


se recrea, en tan graciosa belleza. A Ti celestial princesa,
Virgen Sagrada María, te ofrezco en este día, alma vida y
corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía.
Amén.
El Señor nos bendiga y nos guarde haga brillar su rostro sobre
nosotros y nos acompañe siempre. Amén

(Se puede concluir la oración del día con un canto dedicado a la Santísima
Virgen María)

22
¡Oh, Santísima Virgen María de Coromoto, Madre de Misericordia! confiamos
a nuestra amada patria Venezuela a Tu Amoroso cuidado. Madre querida, te 23
suplicamos reclames como tuya esta Tierra de Gracia, para Gloria de Tu
Divino Hijo Jesucristo, verdaderamente presente en Cuerpo, Sangre, Alma y
Divinidad en el Santísimo y Divinísimo Sacramento del Altar, a quien
Venezuela le ha sido consagrada. Afligidos por los pecados de nuestra nación,
clamamos a Ti desde lo más profundo de nuestro corazón, suplicando Tu
amparo y protección.

Apiádate de nosotros, míranos con misericordia y toca nuestros corazones.


Ilumina nuestro entendimiento, ayúdanos a comprender cuan valioso es el don
de la vida, y el ejercicio responsable de la libertad humana. Líbranos de todas
las falsedades que nos conducen al terrible mal de negar toda vida.

Concédenos a los habitantes de nuestra nación venezolana la sabiduría, para


que reconozcan que Venezuela fue fundada al amparo de la Ley de Dios, y que
sólo Él es la Fuente Verdadera de nuestros más preciados derechos: la vida, la
libertad y la búsqueda de la felicidad. Oh, Madre Misericordiosa, infúndenos el
valor para rechazar la “cultura de la muerte” y todo camino que niegue a Dios,
y muéstranos el camino de la Vida.

Confiados en tu poderosa intercesión, suplicamos: Acuérdate, ¡oh piadosísima


Virgen de Coromoto!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han
acudido a tu protección e implorado tu socorro, haya sido desamparado, de Ti:
Yo pecador, animado con tal confianza, acudo a Ti, oh Madre, Virgen de las
vírgenes! a Ti vengo, delante de Ti me presento.

No desprecies, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas; antes


bien, óyelas y despáchalas favorablemente.

Amén.
Salve aurora Jubilosa de una patria soberana;
que te bendice y te aclama con sus historias
24
gloriosas.
Salve virgen de los llanos, siempre viva del amor.
cautivas tú, el corazón de cada venezolano.
Flores de nieve en los andes, olas de azul en el
mar,
todo me dice un cantar, para rimar tus bondades.
En los pliegues tricolores de la bandera señera
Guarda Venezuela entera de su Virgen sus
Amores.
25

Triduo de Oración dedicado en honor a la Santísima Virgen María en su Advocación


de Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela. Material elaborado y
compilado por el Pbro. Yerko Reyes Benavides.
@bereyer
www.lazosdefe.blogspot.com
www.marahvirgen.blogspot.com
04 de Septiembre de 2017
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