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Rogelio Hurtado Altamirano

Grupo: MPGE653-2
Fecha de entrega: 18-abril-2020
Constelaciones familiares en la vejez
La vejez es una etapa de vida que comienza a los 60 años y es considerada la
última etapa de vida y forma parte del envejecimiento. Para quienes trabajamos
con y para personas mayores será indispensable que contemos con una idea clara
de estos conceptos. Las actitudes que frecuentemente mostramos a las personas
mayores, se encuentran relacionadas con la percepción social que se mantiene de
ellas y esta imagen a su vez determina en gran medida, la posición social en la
que se encuentran.
Frecuentemente, esta percepción social está determinada por los juicios que
hacemos sobre las características de las personas, en este sentido se han
mantenido dos ideas ambiguas sobre lo que es la vejez, una asegura que es una
etapa de la vida en la que prevalece el beneficio de la experiencia, la otra que se
trata de una etapa de pérdidas e incluso considerada como sinónimo
de enfermedad.

La gerontología surge como una aliada, por ser una disciplina que tiene como
responsabilidad conocer qué pasa en la vejez y explicar el envejecimiento como
un proceso del ciclo de vida, con la finalidad, no sólo de que las personas vivan
más, sino mejor.
Desde la gerontología es importante dejar claro que vejez y envejecimiento son
conceptos diferentes. Al proceso que inicia desde el nacimiento y termina con la
muerte se le conoce como envejecimiento. Este proceso se encuentra influenciado
por aspectos biológicos, psicológicos y sociales. De esta manera todas las
personas, sin importar la edad, estamos en proceso de envejecimiento.

Las personas mayores perciben  la Constelación Familiar como algo real. 
La capacidad de abstracción y simbolización es menor, lo que hace que vean a las
expresiones de los representantes como hechos que les están sucediendo en el
momento, para ellos, lo que se muestra no es una representación, es una
manifestación.
Las reacciones que tienen las personas mayores frente a estas interpretaciones
son de mucha angustia, más de las que los otros participantes en general
presentan.
Debido a esto, cada vez que me preguntan si puede venir un familiar mayor, le
explico sobre mis experiencias y le advierto que pueden ocurrir situaciones de
mucha tristeza y ansiedad. 
estas reacciones son normales porque los padres y abuelos que asisten a los
talleres, quieren lo mejor para sus hijos y nietos, de manera que si los ven sufrir,
sufren por ellos.

Para prevenir estas reacciones se sugiere que transmitir al familiar que lo que van
a ver es como una obra de teatro y que si en algún momento, la terapeuta sugiere
que el cliente se acerque a actuar, no se preocupen si éste llora, se siente triste o
con rabia. Todos esos sentimientos son parte de una actuación que llevará pocos
minutos y que al final, se espera poder llegar a un final feliz.