Está en la página 1de 34

TERCER BIMESTRE

Religión

TEM LOS MANDAMIENTOS DEL AMOR


A DE DIOS Y DE LA IGLESIA
01
- Mandamientos de Dios
- Mandamientos de la Iglesia
MANDAMIENTOS DE DIOS:

Maestro ¿Qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna? (Mt.19, 16).
Jesús responde: Si quieres entrar en la vida eterna cumple los mandamientos, después
ven y sígueme.
Ser cristiano es más que una vida correcta es atender a los mandamientos para tener
una relación viva con Jesús. En los mandamientos se expresan los deberes
fundamentales del hombre hacia Dios y hacia su prójimo.
Los mandamientos del 1 al 3 expresan el amor hacía Dios y los 7 restantes amor al
prójimo.

1
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

PRIMER MANDAMIENTO:
Amaras a dios sobre todas las cosas.
(Ex 20, 2) Yo soy el Señor tu Dios…
El Todopoderoso se nos ha mostrado como nuestro Dios y Señor, no debemos poner
nada por encima de él. Conocer a Dios es Servirle y adorarle en la vida .Este primer
mandamiento nos lleva a Adorar a Dios por su existencia y por qué nos ha creado por
amor. Pero cuando él ya no es reconocido como Señor de la vida y de la muerte otros
usurpan su lugar ponen en peligro la dignidad humana. El ateísmo es un pecado por el
rechazo o negación de la existencia de Dios.
SEGUNDO MANDAMIENTO:
No tomarás el nombre de Dios en vano.
Decir a alguien el propio nombre es una muestra de confianza, al decir su nombre Dios
se da a conocer y nos concede mediante su nombre el acceso a él. Dios es totalmente
verdad, quien invoca a la verdad por su nombre, pero la emplea para testificar una
mentira comete un pecado grave.
No se debe pronunciar el nombre de Dios de forma irreverente. El nombre es la llave de
acceso al corazón del todo poderoso, por eso es una falta grave blasfemar, maldecir
usando el nombre de Dios y hacer falsas promesas invocando su nombre.
TERCER MANDAMIENTO:
Santificaras las fiestas.
Dios ha bendecido el sábado y lo ha declarado sagrado, porque en este día se hace
memoria del descanso de Dios el séptimo día de la creación, así como la liberación de
Israel de la esclavitud de Egipto y de la alianza que Dios hizo con su pueblo.
Jesús reconoce la Santidad del sábado y dice: El sábado ha sido instituida para el hombre
y no el hombre para el sábado. Para los cristianos el sábado ha sido sustituido por el
domingo porque este es el día de la resurrección de Cristo como primer día de la semana
(Mc. 16,2) y recuerda la primera creación por el octavo día que sigue al sábado. Es
considerado como el día del Señor en el que Jesús con su Pascua lleva al cumplimiento la
verdad espiritual del sábado Judío y anuncia el descanso eterno del hombre en Dios.
¿Cómo se santifica el domingo?
Los cristianos santifican el domingo y las demás fiestas de precepto participando en la
Eucaristía del Señor y absteniéndose de las actividades que les impidan rendir culto a
Dios o el descanso necesario del alma y del cuerpo. Se permiten las actividades
relacionadas con las necesidades familiares o los servicios de gran utilidad social siempre
que no introduzcan hábitos perjudiciales a la santificación del domingo a la vida de
familia y la salud.

2
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

CUARTO MANDAMIENTO:
Honraras a tu padre y a tu madre.
Ordena honrar y respetar a nuestros padres y a todos aquellos a quienes Dios ha
investido de autoridad para nuestro bien.
¿Cuál es la naturaleza de la familia en el plan de Dios?
En el plan de Dios un hombre y una mujer unidos en matrimonio, forman con sus hijos
una familia. Dios ha instituido la familia y le ha dotado de su constitución fundamental. El
matrimonio y la familia están ordenados al bien de los esposos y a la procreación y
educación de los hijos. Entre los miembros de una familia se establecen relaciones
personales y responsabilidades primarias. En Cristo la familia se convierte en Iglesia
doméstica, porque es una comunidad de fe, de esperanza y amor
¿Qué lugar ocupa la familia en la sociedad?
La familia es la célula original de la sociedad humana, los principios y valores familiares
constituyen el fundamento de la vida social.
¿Cuál son los deberes de los hijos hacia los padres?
Los hijos deben a sus padres respeto, reconocimiento, docilidad y obediencia,
contribuyendo a las buenas relaciones entre hermanos y hermanas al crecimiento de la
armonía y de la santidad de toda la vida familiar.
¿Cuáles son los deberes de los padres hacia los hijos?
Los padres son los primeros responsables de la paternidad divina y de la educación de sus
hijos, son los primeros anunciadores de la fe. Tiene el deber de amar y respetar a sus
hijos como personas y como hijos de Dios
¿Cómo educan los padres a sus hijos en la fe cristiana?
Educan con la Oración, la Catequesis familiar y participando en la vida de la Iglesia
QUINTO MANDAMIENTO:
No mataras.
La vida humana ha de ser respetada porque es sagrada. A nadie le es lícito destruir a un
ser humano inocente porque es gravemente contrario a la dignidad de la persona y a la
santidad del creador
¿Qué prohíbe el quinto mandamiento?
El homicidio directo y voluntario y la cooperación al mismo; el aborto directo, la
eutanasia directa y el suicidio

3
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

SEXTO MANDAMIENTO:
No cometerás actos impuros.
Dios ha creado al hombre como varón y mujer con igual dignidad personal y a inscrito en
el la vocación del amor y la comunión. Cada uno debe aceptar su propia identidad
sexual.
¿Qué es la castidad?
La castidad es la positiva integración de la sexualidad en la persona. La sexualidad es
verdaderamente humana cuando está integrada de manera justa en la relación de
persona a persona. La castidad es una virtud moral, un don de Dios, una gracia y un fruto
del espíritu. La castidad es la adquisición del dominio de sí mismo como expresión de
libertad humana.
¿De qué medios disponemos para ayudarnos a vivir la castidad?
La ayuda de los sacramentos, la Oración, el conocimiento de uno mismo, el ejercicio de
las virtudes morales, en particular la templanza
SEPTIMO MANDAMIENTO:
No robaras.
El derecho a la propiedad privada, el respeto a las personas, a sus bienes y a la integridad
de la creación.
¿Qué otras cosas prescribe el séptimo mandamiento?
El respeto a los bienes ajenos, mediante la práctica de la justicia y de la caridad
¿Cuál debe ser el comportamiento del hombre para con los animales?
El hombre debe tratar a los animales, criaturas de Dios con benevolencia
¿Qué prohíbe el séptimo mandamiento?
El robo que es la usurpación del bien ajeno, esto sucede cuando se pagan salarios
injustos para obtener beneficios y cuando se falsifican cheques y facturas, prohíben
además cometer fraudes fiscales o comerciales y ocasionar voluntariamente un daño a
las propiedades privadas o públicas.
OCTAVO MANDAMIENTO:
No darás falso testimonio ni mentiras.
Toda persona está llamada a la sinceridad y a la veracidad de hacer y de hablar. En
Jesucristo la verdad de Dios se ha manifestado íntegramente, él es la verdad, quien le
sigue vive en el espíritu de la verdad y rechaza la doblez y la hipocresía
¿Qué prohíbe el octavo mandamiento?
Prohíbe el falso testimonio, la mentira. El juicio temerario, la difamación y la calumnia
que perjudican o destruyen la buena reputación y el honor. El halago y la adulación o la

4
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

complacencia están orientados sobre todo a pecar gravemente o para lograr ventajas
ilícitas
¿Qué exige el octavo mandamiento?
Exige el respeto a la verdad, acompañado de discreción en la comunicación y en la
información que deben valorar el bien personal y común
NOVENO MANDAMIENTO:
No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
Exige vencer la concupiscencia carnal en los pensamientos y en los deseos. La lucha
contra este mandamiento es la purificación del corazón y la práctica de la virtud de la
templanza
¿Qué prohíbe el noveno mandamiento?
Prohíbe consentir pensamientos y deseos a acciones prohibidas
¿Cómo se llega a la pureza del corazón?
El Bautizado con la gracia de Dios y luchando contra los deseos desordenados alcanza la
pureza del corazón mediante el don de la castidad, la pureza de la mirada exterior e
interior y con la Oración se disciplina los sentimientos y la imaginación.
DECIMO MANDAMIENTO:
No codiciaras los bienes ajenos.
Prohíbe la avaricia, el deseo desordenado de los bienes de otros y la envidia que consiste
en la tristeza experimentada ante los bienes del prójimo y en el deseo desordenado de
apropiarse de los mismos.
¿Qué exige Jesús con la pobreza del corazón?
Jesús exige el respeto a todo y a todos, el desprendimiento de las riquezas y el abandono
a la providencia de Dios, nos prepara para la bienaventuranza de los pobres de espíritu
porque de ellos es el reino de los cielos (Mt 5, 3)
 La ley perfeccionada por Jesús
Jesús vino a simplificar la ley y llevarla a su cumplimiento, no a cambiarla para
complicarla: “No he venido a abolir la ley y los profetas” (Mt. 5,17).
El Evangelio es una buena noticia, no un código; narra las maravillas que Dios ha
realizado y realizará en nuestro favor; sin embargo, está penetrada en su interior por
una ley, la de la caridad, que acoge el don divino de la vida y promueve su
crecimiento en todos los hombres.
Las Bienaventuranzas son expresión de la ley. Sintetizan la perfección cristiana y
delinean el retrato del verdadero discípulo de Jesús; más aún, son una especie de
autorretrato de Cristo, son normas que señalan el camino hacia la felicidad.

5
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

Los 10 Mandamientos deben ser leídos a la luz de las Bienaventuranzas; el Espíritu de


Jesús conduce más allá de las prescripciones de la ley: introduce en la lógica del
amor, dispone a acoger también las invitaciones que el Señor dirige a cada uno en las
diversas situaciones; guía el camino del cristiano hacia el don total de sí: “Yo entrego
mi vida….” (Jn. 10,17), con un acto de suprema libertad.
La verdadera libertad, en efecto, no es la afirmación egoísta de sí, sino la libertad de
amar: “Ustedes… hermanos, están llamados a la libertad…”. Esto no debe ser un
pretexto “para vivir según la carne, sino mediante la caridad, sírvanse los unos a los
otros” (Gal. 5,13). La verdadera libertad coincide con la ley nueva de la caridad la cual
está “escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo, no en tablas de piedra,
sino en sus corazones” (2Cor. 3,3).
 Sólo dos preceptos o mejor uno solo.
Los 10 Mandamientos conservan para Jesús su valor, y son una referencia esencial
para la ética cristiana. Pero en el Nuevo Testamento los contenidos concretos de la
caridad son propuestos en otros esquemas.
Por ejemplo la llamada “regla aúrea”: “Traten a los demás como quieren que ellos le
traten” (Lc. 6,31). O también con la lista de las obras de misericordia del discurso
escatológico (Mt. 25): dar de comer a los hambrientos, dar de beber a los sedientos,
acoger a los forasteros, vestir a los desnudos, visitar a los enfermos y a los
encarcelados... El apóstol Pablo ofrece muchas veces listas de virtudes que son
códigos de moral personal, familiar y social.
El amor del Dios Único se recuerda al comienzo de las “diez palabras”: es decir, en el
primer mandamiento; sigue en los siguientes la respuesta de amor del hombre
respecto de Dios y de los hermanos.
Jesús resumió toda la ley y los profetas (Mt. 22,40) y todos los deberes del hombre en
los dos mandamientos de la caridad: “Amarás al Señor tu Dios con todo el corazón,
con toda tu mente, con todas tus fuerzas... Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
(Mt. 22,37.39).
Los dos mandamientos son inseparables: “Si alguno dice: Yo amo a Dios, Y aborrece a
su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede
amar a Dios, a quien no ve” (1Jn. 4,20).
Así, Jesús confirma los 10 Mandamientos de la antigua alianza e indica que ellos son
el camino que conduce a la salvación: “Si quieres entrar en la vida eterna, guarda los
mandamientos” (Mt. 19,17). Pablo añade que “amar es cumplir la ley eterna” (Rm.
13,10). Amar a Dios significa hacer su voluntad; amar a los demás significa querer su
verdadero bien

6
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

MANDAMIENTOS DE LA IGLESIA:

Jesucristo vino a la tierra para redimirnos y darnos la vida divina. Con objeto de
continuar en la tierra, hasta el fin de los tiempos, su tarea redentora y conducir a todos
los hombres a la salvación, fundó la Iglesia.
Jesucristo, aunque pudo salvarnos de modo exclusivamente interno e individual,
prefirió crear una sociedad visible que fuera depositaria de sus enseñanzas y de los
medios de salvación con que quiso dotar a los hombres.
Convenía a la naturaleza humana a un tiempo material y espiritual que la salvación
llegara a través de una sociedad visible: así recibimos los dones espirituales por medio de
las realidades visibles, al modo de nuestra composición material y espiritual.
Para eso eligió el Señor a San Pedro y a los demás Apóstoles: para que gobernaran la
Iglesia y transmitieran los poderes a sus sucesores, el Papa y los Obispos. Estos poderes
son:
 Enseñar con autoridad la doctrina de Jesucristo
 Santificar con los sacramentos y los otros medios
 Gobernar mediante leyes que obligan en conciencia.

7
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

La Iglesia tiene un doble fin en la tierra.


 Un fin último: La gloria de Dios
 Un fin próximo: La salvación de las almas.
Jesucristo dio a la Iglesia el poder de promulgar leyes.
Cristo Concedió efectivamente a su Iglesia el poder de gobernar, y envió a los apóstoles y
a sus sucesores por todo el mundo para que predicaran el Evangelio, bautizaran y
enseñaran a guardar todo lo que Él había mandado:
"El que a vosotros oye, a mí me oye" (LC 10,16); "Como me envió mi Padre, así os envió
yo a vosotros" (Jn. 20,21). En virtud de esta autoridad, la Iglesia puede dictar leyes y
normas. La Iglesia tiene el derecho y la obligación de fijar a los fieles todas las
prescripciones que considere oportunas, por un doble motivo:
1. Por haber recibido de Cristo el mandato de conducir a los hombres a la vida eterna,
siendo depositaria e intérprete de la revelación divina. Al imponer los preceptos, la
Iglesia pretende asegurar el cumplimiento de los mandatos de Dios y las enseñanzas
del Evangelio.
2. Por la misión que Dios le confió, la Iglesia, como sociedad perfecta, ha menester
prescribir las normas precisas para la consecución de su tarea. Así pues, al imponer las
leyes, la Iglesia no pretende sino asegurar mejor el cumplimiento de los
mandamientos de la ley de Dios y de los consejos que el Señor nos da a través del
Evangelio.
De hecho, las leyes de la Iglesia lo que hacen generalmente es determinar el tiempo y
el modo de cumplirlos. De lo anterior se desprenden dos consideraciones:
 Los mandamientos de la Iglesia son una muestra de cariño porque, al dictar estas
normas, busca únicamente ayudar a cumplir las obligaciones del cristiano.
 Al incumplir uno de estos mandamientos de la Iglesia, no sólo se cumple una ley
meramente eclesiástica, sino que se quebranta una ley divina concretada en esa ley
eclesiástica. De ahí que quebrantar uno de esos mandamientos en materia grave, sea
siempre pecado mortal.
Por ejemplo, dejar de cumplir el mandamiento de la Iglesia que ordena comulgar al
menos una vez al año supone indiferencia con Jesucristo, y por tanto carencia de amor:
este incumplimiento es en realidad señal de haber ya quebrantado -al menos en este
aspecto el primer mandamiento de la Ley de Dios que prescribe amarlo sobre todas las
cosas. Entre los mandamientos de la ley divina y los mandamientos de la Iglesia hay, sin
embargo, algunas diferencias:
Los mandamientos de la ley de Dios obligan a todos los hombres, puesto que Dios mismo
los dejó grabados en su conciencia; los de la Iglesia obligan sólo a quienes forman parte
de ella. Los mandamientos divinos son inmutables, pues están basados en la naturaleza
humana, que no cambia; las leyes eclesiásticas pueden cambiar Los mandamientos de la
8
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

Ley de Dios no pueden ser dispensados; los de la Iglesia dejan de obligar por grave
incómodo o por dispensa de la autoridad eclesiástica.
Los mandamientos de la Iglesia son muchos, en realidad lo son todas las prescripciones
del Código de Derecho Canónico, pero aquí vamos a estudiar los cinco principales que
afectan a todos los fieles.
1º. OÍR MISA ENTERA LOS DOMINGOS Y FIESTAS DE PRECEPTO.
2º. CONFESAR LOS PECADOS GRAVES AL MENOS UNA VEZ AL AÑO.
3º. RECIBIR LA EUCARISTÍA AL MENOS UNA VEZ AL AÑO, POR PASCUA.
4º. AYUNAR CUANDO LO MANDA LA IGLESIA
5º. SOCORRER A LA IGLESIA EN SUS NECESIDADES

9
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

TEM
A DIOS CREO AL HOMBRE LIBRE Y RESPONSABLE
02

    Ya se estudió en otro tema que Dios, después de haber creado todas las cosas, creó al
hombre: Adán y Eva, de los que descendemos todos.
    Dios crea a todos los hombres. Con la colaboración de los padres forma el cuerpo, y,
directamente, Él crea de la nada el alma que infunde en ese cuerpo. El alma es lo que da
vida al cuerpo. Todo esto quiere decir que cada uno de nosotros hemos sido creados por
Dios. Ha pensado en cada hombre, nos ha amado y, como fruto de ese amor, nos ha
creado. Además, como dice la Sagrada escritura, nos ha creado a "su imagen y
semejanza" (Génesis 1,26).
    ¿Qué es el hombre? ¿Para qué nos ha creado Dios? ¿Cómo debemos comportarnos?
Estas y otras preguntas nos hacemos los hombres. Este tema quiere ayudar a
responderlas.
1. Dios creó al hombre con cuerpo y alma
    El libro del Génesis nos dice que Dios formó el cuerpo del hombre "de barro de la
tierra", y le inspiró en el rostro "aliento de vida". Con estas palabras tan sencillas Dios nos
dice que formó al hombre de una materia que ya existía y que, después, creó
directamente de la nada u alma y la unió a ese cuerpo. Después de Adán y Eva, los
hombres recibimos el cuerpo de nuestros padres, pero el alma la recibimos directamente
de Dios.
2. A "imagen y semejanza" de Dios
    La obra de un artista es reflejo de su arte. Aunque a veces una obra no lleve la firma del
autor, se puede descubrir de quién es porque allí queda reflejada su personalidad. El
hombre es imagen de Dios. Veamos algunos aspectos que manifiestan la imagen de Dios
en el hombre:
a) La dignidad de la persona humana. Por haber sido hecho a imagen de Dios, el ser
humano tiene la dignidad de persona; no es solamente algo, sino alguien. El hombre
es la única criatura de la tierra a la que Dios ha amado por sí misma. Sólo él está
llamado a participar, por el conocimiento y el amor, en la vida de Dios. Para este fin ha
sido creado y ésta es la razón fundamental de su dignidad.
b) El hombre es un ser inteligente. Los animales no piensan, pero el hombre puede
pensar y expresar su pensamiento con palabras. Sabe calcular, contar, medir, etc.;
fabrica motores, descubre la electricidad. Se distingue de los demás seres por su razón

10
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

o inteligencia, que es un reflejo de la inteligencia de Dios. Los animales alaban a Dios


sin saberlo; el hombre, sabiendo lo que hace.
c) El hombre es un ser libre. Los animales se gobiernan por instintos y no pueden obrar
de otra manera; las plantas se rigen por leyes que obedecen ciegamente. El hombre
puede elegir: puede hacer una cosa o hacer otra, si le parece; puede hacer el bien o el
mal, puede cumplir o no las leyes que el Señor le ha dado. Dios le ha concedido la
facultad de elegir libremente, quiere que los hombres sean libres.
d) El hombre es rey y señor del universo. Dios entregó el mundo al hombre para que lo
sometiera y transformara. El hombre puede domesticar animales salvajes, desviar los
ríos, hacer saltar las rocas, cortar los árboles, etc. Dios lo ha querido así. Siendo Dios
Dueño y Señor de todo, porque todo lo ha creado y le pertenece, lo ha puesto en
manos del hombre para que sea señor y domine la tierra. En esto también se parece el
hombre a Dios, que le ha participado el don de poder dominar sobre los animales, las
plantas..., el universo entero.
e) El hombre es imagen de Dios, sobre todo, por la gracia. Aunque en otro tema se
explica lo que es la gracia, es importante caer en la cuenta de que, entre todos los
beneficios que Dios ha dado al hombre, el que asemeja más a Él es la gracia
santificante, que se recibe en el momento del bautismo. La gracia hace partícipes de la
naturaleza divina, elevando a la dignidad de hijos de Dios.
3. Igualdad y diferencia queridas por Dios
    El hombre y la mujer han sido creados por Dios en total igualdad como personas
humanas, pero con diferencias morfológicas y peculiaridades psicológicas. "Ser hombre"
o "ser mujer", pues, es una realidad buena y querida por Dios. El hombre y la mujer son,
por tanto, con la misma dignidad, "imagen de Dios".
4. El hombre es responsable de sus actos
    a) La materia carece de responsabilidad. Después de un terremoto no podemos
preguntarle a la tierra por qué ha hecho eso; además de que no puede responder, al
no tener inteligencia ni libertad no podía hacer otra cosa (el terremoto fue
consecuencia de unas leyes físicas que se han cumplido). Tampoco es responsable
de cosas tan bellas como que nazca una flor, la puesta del sol o el trino del ruiseñor.
    b) Los animales tampoco son responsable. Si un caballo mata a su dueño de una coz
cuando éste iba a curarle una herida, no es responsable de ese hecho porque no
sabe lo que hace; actúa llevado del instinto. Tampoco es responsable de las cosas
buenas que proporciona a su dueño: el trabajo, un paseo o la victoria en el
hipódromo.

11
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

    c) Sólo el hombre es responsable de lo que hace. Al llegar a nuestra casa nos preguntan
qué hemos hecho ese día y decimos: hemos estudiado, trabajado, jugado o
paseado. Somos responsables de lo que hemos hecho porque podíamos no haber
estudiado, ni trabajado...
    Si hemos hecho lo que teníamos que hacer, merecemos premio; si no, merecemos
castigo; la tierra, las plantas o el caballo no merecen premio ni castigo por lo que hacen.
5. Cumplir siempre la voluntad de Dios
    Somos merecedores de premio o de castigo según lo que tenemos que hacer o no lo
hagamos; y lo que hemos de pretender es cumplir siempre y en todo la voluntad de Dios.
Los mandamientos de la ley de Dios, los de la Santa Madre Iglesia, las obligaciones de
nuestra edad y estado, nos señalan lo que debemos hacer respecto a Dios, a los demás y
a nosotros. Hay ocasiones en que puede resultar dudoso saber lo que Dios nos pide en
concreto. En estos casos, el Señor nos ayuda por medio de personas que tienen gracia de
Dios para orientarnos. Estas personas son los padres, los educadores y el sacerdote con el
que nos confesamos habitualmente. Él particularmente podrá ayudarnos a ver la
voluntad de Dios sobre nosotros, porque nos conoce. Si nos acostumbramos a hacer el
examen de conciencia -breve, pero serio- al terminar el día, nos daremos cuenta de si
cumplimos o no la voluntad de Dios.

12
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

TEM
A DIOS CREA AL HOMBRE PARA UNA MISIÓN
03

Objetivo.
Reflexionar sobre el sentido de mi vida y como la construyo. Reconocer como mis
experiencias, expectativas y decisiones que nos permiten encontrar este sentido.
Escucha y medita la canción:
Vida – Luis Enrique Ascoy.
Responde las siguientes preguntas:
- ¿Qué quiere decir el autor con la frase “yo era un tipo relativamente bueno; mejor
dicho, yo era un pobre diablo más?
______________________________________________________________________
______________________________________________________________________
______________________________________________________________________
- ¿Alguna vez te has sentido uno más del montón? ¿Por qué?
______________________________________________________________________
______________________________________________________________________
______________________________________________________________________
- ¿Quieres encontrar la respuesta?
______________________________________________________________________
______________________________________________________________________
______________________________________________________________________
A la luz de la palabra de Dios
Los envió al mundo. Juan 17, 11. 14-16.18-19
Yo ya no estoy más en el mundo, pero ellos se quedan en el mundo,
mientras yo vuelvo a ti. Padre santo, guárdalos en ese nombre tuyo que
a mí me diste, para que sean uno como nosotros.
Yo les he dado tu mensaje y el mundo los ha odiado porque no son del
mundo, como tampoco yo soy del mundo. No te pido que lo saques del
mundo, sino que los defiendas del maligno.
Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Así como tú me has enviado al mundo, así yo también los envió al
mundo; por ellos ofrezco el sacrificio, para que también ellos sean
consagrados en la verdad.

- ¿Cuál es el mensaje de la cita bíblica?

13
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

______________________________________________________________________
______________________________________________________________________
______________________________________________________________________
- ¿Te sientes capaz de asumir el reto de dejar todas aquellas cosas que te alejan de
Dios?
______________________________________________________________________
______________________________________________________________________
______________________________________________________________________

Caminando con Jesús.


¡Esto es lo que el mundo te ofrece!
El joven globalizado.
En la vida diaria el joven encuentra una gama de
concepciones de lo que es ser joven. La sociedad,
la cultura y la moda promueven estilos de vida a
seguir que marcan su conducta y esto es
reforzado, por los medios de comunicación.
Dentro de este contexto, el joven debe tomar la
decisión de cómo vivir su etapa y que modelo
debe seguir.
Ante esta realidad tiene dos opciones:
1. Vivir una vida loca o improvisada. Esta opción es la más reforzada por los medios de
comunicación pues lleva a tener una vida consumista (moda, comida rápida , internet,
videojuegos, celulares, mp4, discotecas, sexo, etc.), que da felicidad momentánea; es
decir vivir por vivir, disfrutar por disfrutar, sin metas, ni objetivos, ni ideas claras del
porqué de su existencia.
2. Vivir una vida de reflexión y crítica. Este estilo te propone reflexionar, planificar y
pensar bien antes de tomar decisiones, y así proyectarte al futuro de una manera
acertada. Quien opta por la vida como un proyecto productivo, puede incorporarse y
participar críticamente en la sociedad, eligiendo estudio, trabajo, enamorado(a), amigos,
recreación, etc.
Lo que el mundo ofrece es bueno, pero se debe tener cuidado de no caer en los excesos,
en el desorden que hace que el joven poco a poco pierda su identidad y sea uno más, del
montón, sin criterio ni metas.

- ¿Con cuál de los estilos de vida te identificas?

14
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

______________________________________________________________________
______________________________________________________________________
______________________________________________________________________
- ¿Te sientes feliz con el estilo de vida que llevas? ¿Por qué?
______________________________________________________________________
______________________________________________________________________
______________________________________________________________________
Si aún te sientes confundido y no sabes que hacer, lee esta carta de Jesús y descubre en
ella el mensaje de amor que te quiere dar.
 Hola amigo mío:
No sabes cuánto había esperado este momento, en el que te acercaras a mí; este
momento, en el cual tal vez por primera vez hablas y conversas conmigo.
Fíjate amigo mío, yo ya te conocía desde antes que tu papa y tu mama te procrearan, yo
te nacer, crecer, reír y llorar. He estado a tu lado y he caminado contigo en cada
momento y en cada etapa de tu vida, y nunca te he dejado solo, he estado en tus
momentos de gozo y alegría, pero también en los de tristeza y soledad; he estado en tus
momentos de triunfos y logros, pero también en tus angustias, derrotas y fracasos.
Pero tal vez sientas tristeza, porque crees que no eres digno de disfrutar este amor que
te tengo por causa de algún pecado. Sin embargo hoy te digo: tu deuda ya quedo saldada
pues recuerda que por amor a ti fui crucificado y mi sangre fue derramada.
Solo recuerda amigo mío: te amo tal y como eres; con todas tus cualidades, actitudes y
defectos, así te amo. No me importa cual haya sido tu pasado o en que hayas fallado, a
partir de hoy nada será igual. Todo absolutamente todo, ha quedado atrás, ahora vive el
presente, un presente lleno de retos que enfrentar. Pero ya con una actitud y una
mentalidad diferente.
Por último, te digo: ¡sigue adelante! Que ni las pruebas, ni los problemas ni las
tribulaciones que vas a enfrentar, te tumben. Recuerda que siempre estaré contigo para
solucionarlos, solo si depositas tu confianza en mí.
Tu amigo Jesús.

Compromiso:
Demuestra tu amor a Jesús escribiéndole una carta, no puedes ser descortés con él.
_________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
Celebremos nuestra fe
15
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

Gracias Jesús.
Tu eres el hijo de dios que te hiciste hermano y amigo nuestro, tu viniste a enseñarnos a
construir un mundo más digno del hombre.
Tú viniste a animarnos y a darnos fuerza para ser mejores.
Tú viniste a consolarnos en nuestras tristezas y a traer alegría a nuestra vida.
Tú viniste a enseñarnos como amarnos y a perdonarnos unos a otros.
Amen.

TE
MA HISTORIA DE LA SALVACION 16
PRIMER
04 AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

La centralidad de la Historia de la salvación en la Catequesis es fruto del Concilio Vaticano


II cuya Constitución Dei Verbum comienza haciendo comprender que la Iglesia escucha y
anuncia la Palabra de Dios, con el fin de que el mundo “oyendo, crea el anuncio de la
salvación; creyendo, espere, y esperando, ame” (DV 1). Ahí hay que situar a la catequesis
de la comunidad cristiana: en el anuncio y explanación de la Palabra que manifiesta una
revelación que siempre tiene un carácter histórico:
TIEMPO DE CAOS Y DE CREACIÓN
En los dos primeros capítulos del Génesis se resalta el diseño de Dios que parece estar
ordenando el caos. Su PALABRA ordena la realidad, la crea y así lo vivifica todo. Se
esquematiza la creación en siete días, y en el sexto, antesala del descanso divino, crea
Dios al hombre a su imagen:
“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los creó”
(Génesis 1, 26).
Los personajes claves de este tiempo originario son Adán y Eva: la humanidad
irreductiblemente masculina y femenina, creada para el amor y la armonía.
TIEMPO DE GRACIA Y ESPACIO DE LIBERTAD
Es el tiempo primero de gracia y armonía. El varón armónicamente unido a la mujer, la
criatura humana en comunión plena con la creación y con el Creador-Padre goza en el
diálogo y la relación con Dios. Es el tiempo de la libertad, porque sin ella la humanidad no
estaría todavía humanizada. Es el tiempo donde la seducción es posible y el pecado es
una posibilidad. Es el tiempo donde se van a quebrar la armonía y la solidaridad. Se abre
-por la seducción- el tiempo de la vergüenza y la culpa. Ya no se atreven a mostrarse cara
a cara con Dios…
“que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa” (Génesis 3,8).
TIEMPO DE PECADO Y DESORIENTACIÓN
A partir del capítulo 4, el libro del Génesis ofrece un panorama de desorientación. Es la
corrupción que permite afirmar al autor del libro que
“Al ver el Señor que la maldad del hombre crecía sobre la tierra y que todos los
pensamientos de su corazón tienden siempre y únicamente al mal, el Señor se arrepintió
de haber creado al hombre en la tierra y le pesó de corazón” (Génesis 6,5).
La decisión de Dios, si pudiéramos hablar así, no hizo caso al peso de su corazón y por eso
estableció un pacto con Noé:

17
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

“Yo estableceré mi alianza contigo” (Génesis 6,17) y “Noé hizo todo lo que le mandó el
Señor” (Génesis 6,22).
Podríamos pensar en una interpretación alegórica del diluvio universal como tiempo para
una primera purificación que renovara y ofreciera una oportunidad. Noé evoca a Adán, el
diluvio devuelve a la tierra al caos inicial, pero la bondad de Dios es más fuerte que el
pecado de los hombres y se restablece la historia aunque nunca volverá el Edén perdido.
Después del diluvio, surgen muchos pueblos de la descendencia de Noé. Y también
surgirá Babel, una confusión latente que se hace patente.
“Vamos a construir una ciudad y una torre que alcance el cielo, para hacernos un
nombre” (Génesis 11,4)
Construir el mundo sin tener en cuenta a Dios se vuelve siempre contra el hombre.
TIEMPO DE LLAMADAS Y DE PROMESAS
La preocupación que Dios ha mostrado por la humanidad, se centró más tarde en la
atención por una persona concreta: Abraham. A un hombre sin descendencia y nómada,
de la tierra de Ur, en Caldea, Dios le hizo la promesa de la tierra y de un hijo, y en él la
promesa de un pueblo numeroso.
“Sal de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré.
Haré de ti una gran nación, te bendeciré, haré famoso tu nombre y serás una bendición.
Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan, y en ti serán benditas
todas las familias de la tierra” (Génesis 12,1-3).
Las promesas, reiteradas una y otra vez, son el contenido de la Alianza (Génesis 17,1-14)
y poco a poco se fue abriendo paso la salvación de Dios para un pueblo con una historia y
en una tierra, siempre cifrada en tiempo real y en espacio concreto. Habrá
“intervenciones” divinas para el nacimiento de Ismael, en la teofanía de Mambré, para el
nacimiento de Isaac y la prueba de Abraham, en la muerte de Sara y durante los ciclos de
Isaac y de Jacob, hasta constituir a Israel (Génesis 32,23-32). Dios ha decidido intervenir
ofreciendo una presencia que no está vinculada a un santuario, sino a un pueblo y a una
promesa.
TIEMPO DE OPRESIÓN Y LIBERACIÓN
Vale la pena detenerse en el ciclo de José (Génesis 37-50). El final del libro del Génesis,
muestra a José rodeado de una prole muy numerosa y ofrece un nexo entre la memoria
de los patriarcas y la esperanza del Éxodo hacia la tierra prometida:
“Yo voy a morir, pero Dios cuidará de vosotros y os llevará de esta tierra que juró dar a
Abrahán, Isaac y Jacob” (Génesis 50,24).
“Surgió en Egipto un faraón nuevo que no había conocido a José” (Éxodo 1,8).
Aparece el ciclo de Moisés, con un nacimiento y una infancia que le preanuncian como
salvado “de las aguas” y como libertador “de un pueblo”. De nuevo el agua, de nuevo un
18
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

linaje. El ciclo de Moisés es extraordinario y le servirá al evangelista Mateo para ofrecerlo


como tipo de Cristo. La vocación de Moisés y el episodio de la zarza comprometen a Dios
con el sufrimiento de su pueblo y por eso afirma:
“He bajado a librarlo de los egipcios, a sacarlo de esta tierra, para llevarlo a una tierra
fértil y espaciosa, tierra que mana leche y miel” (Éxodo 3,8).
El episodio inicia un tiempo de pugna y confrontación del Señor con el faraón hasta que
sucede la Pascua y la salida de los israelitas. El paso por el Mar Rojo evoca la creación y el
diluvio y ahora es signo y tiempo en la liberación de Israel.
TIEMPO DE DESIERTO Y DE ALIANZA
Tras el paso del mar llegaron al Sinaí y Moisés “subió hacia Dios” (Éxodo 19,3). En el
desierto la teofanía, la Alianza, la entrega de la Ley, el becerro de oro y la alianza
renovada:
“Yo voy a concertar una alianza: en presencia de tu pueblo haré maravillas como no se
han hecho en ningún país o nación” (Éxodo 34, 10).
El final del Deuteronomio nos sitúa ante la tierra prometida, prepara la ocupación y la
conquista. El discurso segundo de Moisés se ocupa del lugar y del tiempo, del nosotros y
del aquí y ahora:
“No concertó el Señor esta alianza con nuestros padres, sino con nosotros, con todos los
que estamos vivos hoy, aquí” (Éxodo 5,3).
Hasta cinco discursos ofrece el libertador. La alianza se formula en forma de credo
narrativo donde la fidelidad de Dios exige la fidelidad del pueblo:
“Escucha Israel: El Señor es nuestro Dios, el Señor es uno solo. Amarás, pues, al Señor, tu
Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Estas palabras que yo
te mando hoy estarán en tu corazón, se las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas
estando en casa y yendo de camino, acostado y levantado; las atarás a tu muñeca como
un signo, serán en tu frente una señal; las escribirás en las jambas de tu casa y en tus
portales. Cuando el Señor tu Dios te introduzca en la tierra que había de darte, según
juró a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, con ciudades grandes y ricas que tú no has
construido, casas rebosantes de riquezas que tú no has llenado, pozos ya excavados que
tú no has excavado, viñas y olivares que tú no has plantado, y comas hasta saciarte,
guárdate de olvidar al Señor que te sacó de Egipto, de la casa de esclavitud. Al Señor, tu
Dios, temerás, a él servirás y en su nombre jurarás“(Deuteronomio 6,4-13)
UNA TIERRA PARA UN PUEBLO
Los libros históricos comienzan con el ciclo de Josué y las estrategias de la conquista:
Jericó, el paso del Jordán, la conquista del Sur y la conquista del Norte de la tierra. El
reparto del territorio hasta la Asamblea de Siquén, que ofrece una verdadera síntesis de
la historia de salvación (Josué 24,1-13). La memoria, ya estereotipada, testifica siempre el
19
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

protagonismo de Dios y sus acciones salvíficas y la palabra de Josué ahora ejerce de


notario ante el pueblo que ha de venir en el futuro.
TIEMPO DE EXILIOS Y PROFECÍAS
Tiempo de Jueces, Tiempo de Reyes. La historia de la monarquía es una constante ida y
vuelta a la alianza sellada por Dios con Israel. Los ciclos de Saúl, David y Salomón marcan
una época fuerte y dorada para la memoria de Israel, pero no siempre es suficiente.
Aunque poseen una tierra y son un pueblo, se olvidan de Dios (Idolatría), dejan de ser
fieles (Infidelidad) y olvidan el código del desierto (Injusticia). Los profetas
permanentemente denuncian su comportamiento y llaman a la conversión recordando la
alianza, pero entretanto va surgiendo el anhelo de una justicia y una fidelidad nuevas y
mayores.
Se abre paso la esperanza mesiánica y los profetas cantan anuncios que se irán
comprendiendo progresivamente.
“Mirad a mi Siervo a quien sostengo, mi elegido, en quien me complazco.
He puesto mi espíritu sobre él, manifestará la justicia a las naciones.
No gritará, no clamará, no voceará por las calles.
La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no la apagará.
Manifestará la justicia con verdad.
No vacilará ni se quebrará, hasta implantar la justicia en el país.
En su ley esperan las islas.
Esto dice el Señor, Dios que crea y despliega los cielos, consolidó la tierra en su
vegetación, da el respiro al pueblo que la habita y el aliento a quienes caminan por ella:
«Yo, el Señor, te he llamado en mi justicia, te cogí de la mano, te formé e hice de
ti alianza de un pueblo y luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos, saques
a los cautivos de la cárcel, de la prisión a los que habitan en tinieblas.
Yo soy el Señor, este es mi nombre; no cedo mi gloria a ningún otro, ni mi honor a los
ídolos.
Lo antiguo ya ha sucedido, y algo nuevo yo anuncio, antes de que brote os lo hago oír»
(Isaías 42,1-9)
Los profetas, particularmente Isaías y Jeremías fueron acompañando la esperanza
mesiánica hasta el tiempo del precursor Juan el Bautista, antecesor inmediato de Jesús.
Papel especial tiene María, la Virgen Madre de Jesús que recibió en Nazaret la visita del
ángel anunciando el nacimiento del Salvador, Jesús el Mesías. Y así se cumplió la
promesa.

20
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

“Más cuando llegó la plenitud del tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido
bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo el peso de la ley, para que recibiéramos
la adopción filial”(Gálatas 4,4)
PLENITUD DE LOS TIEMPOS: ENCARNACIÓN Y REDENCIÓN DE JESUCRISTO SALVADOR
La Carta a los Hebreos permite entender la unidad de la historia de la salvación en Cristo.
Por lo que ofrece, por quien la ofrece y por el modo de ofrecerla, esta es la salvación
definitiva. Ésta es la etapa final de la historia porque es definitiva y porque ahora ya no se
ofrece un signo salvífico sino que lo que se ofrece es la misma salvación integral (del
pecado y de la muerte) y la ofrece Jesucristo, “reflejo” e “impronta” del mismo ser de
Dios, y a precio de su misma sangre. Ya no es promesa, ahora es cumplimiento. Ya no es
esperanza, porque es visión.
“En muchas ocasiones, y de muchas maneras habló Dios antiguamente a los padres por
los profetas. En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado
heredero de todo, y por medio del cual ha realizado los siglos. Él es reflejo de su gloria,
impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y, habiendo
realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de la Majestad en las
alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles cuanto más sublime es el nombre que
ha heredado” (Hebreos 1,1-4).
TIEMPO PARA LA IGLESIA PEREGRINA AL SERVICIO DEL REINO ESPERANDO LA PARUSÍA
En la carta a los Efesios se canta el Himno al designio salvífico de Dios: Ya no es una tierra
prometida, ahora es toda la tierra consagrada; ya no es un pueblo pequeño y débil, ahora
son todos los pueblos, la salvación es universal; ya no es la paz y la justicia de aquí, de
esta tierra, sino la recapitulación de todas las cosas de los cielos y de la tierra, porque ha
llegado la plenitud de todos los tiempos en Cristo.
“Bendito sea Dios, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo
con toda clase de bendiciones espirituales en los cielos.
Él nos eligió en Cristo antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos e
intachables ante él por el amor.
Él nos ha destinado por medio de Jesucristo según el beneplácito de su voluntad, a ser
sus hijos, para alabanza de la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha
concedido en el Amado.
En él, por su sangre, tenemos la redención, el perdón de los pecados, conforme a la
riqueza de la gracia que en su sabiduría y prudencia ha derrochado sobre nosotros,
dándonos a conocer el misterio de su voluntad: el plan que había proyectado realizar por
Cristo en la plenitud de los tiempos: recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la
tierra.

21
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

En Él hemos heredado también los que ya estábamos destinados por decisión del que lo
hace todo según su voluntad, para que seamos alabanza de su gloria quienes antes
esperábamos en el Mesías.
En Él también vosotros, después de haber escuchado la palabra de la verdad el evangelio
de vuestra salvación creyendo en él habéis sido marcados con el sello del Espíritu Santo
prometido.
Él es la prenda de nuestra herencia, mientras llega la redención del pueblo de su
propiedad, para alabanza de su gloria” (Efesios 1,3-14)
En este himno está resumida buena parte de la cristología neo testamentaria y ahí queda
patente la obra redentora y salvífica de Jesucristo, plenitud de los tiempos.
Ahora, y en el seguimiento de Cristo, surge la comunidad cristiana sirviendo como Él al
anuncio del Reinado de Dios, llamando a la conversión, anticipando con obras, signos y
milagros, y explicándolo a todos con parábolas y enseñanzas que llevan al mismo Jesús.
También la Iglesia, que anuncia con obras y palabras, celebra a Jesucristo muerto y
resucitado, en la Eucaristía que evoca la memoria pascual, que hunde sus raíces en la
Pascua Judía y convoca a todos los pueblos al banquete universal de fraternidad.
La nueva creación supera el tiempo y el espacio, porque en espíritu y en verdad muestra
el camino al Padre, esperando al Hijo glorioso por la fuerza del Espíritu. Son unas
palabras de la IV Plegaria Eucarística, toda ella resumen litúrgico de la historia de
salvación, las que condensan esta expectativa y este tiempo eclesial abierto a la Parusía
del Señor:
“Por eso, Padre, al celebrar ahora el memorial de nuestra redención, recordamos la
muerte del Cristo y su descenso al lugar de los muertos, proclamamos su resurrección y
ascensión a tu derecha; y mientras esperamos su venida gloriosa, te ofrecemos su
Cuerpo y su Sangre, sacrificio agradable a ti y salvación para todo el mundo”

22
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

23
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

24
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

TE
MA LAS VIRTUDES HUMANAS Y TEOLOGALES
05
Virtud es una disposición habitual de la persona, adquirida por el ejercicio repetido del
actuar consciente y libremente, con la ayuda de Dios, en orden a la perfección o al bien.
La virtud para que sea virtud tiene que ser habitual, y no un acto esporádico, aislado.
Debe ser como una segunda naturaleza a la hora de actuar, pensar, reaccionar, sentir.
            Lo contrario a la virtud es el vicio, que es también un hábito adquirido por la
repetición de actos contrarios al bien.
I. VIRTUDES TEOLOGALES
      Son tres: fe, esperanza y caridad. Fueron infundidas por Dios en nuestra alma el día de
nuestro bautismo, pero como semilla, que había que hacer crecer con nuestro esfuerzo,
oración, sacrificio.
Fin de las virtudes teologales: Dios nos dio estas virtudes para que seamos capaces de
entrar en diálogo con Él y actuar a lo divino, es decir, como hijos de Dios, y así
contrarrestar los impulsos naturales inclinados al egoísmo, comodidad, placer. Con estas
virtudes podemos ser santos. Es más, gracias a ellas podemos entrar en comunión con
Dios que es la Santidad misma.
Características de las virtudes teologales
a. Son dones de Dios, no conquista ni fruto del hombre.
b. No obstante, requieren nuestra colaboración libre y consciente para que se
perfeccionen y crezcan.
c. No son virtudes teóricas, sino un modo de ser y de vivir.
d. Van siempre juntas las tres virtudes.
a)  VIRTUD TEOLOGAL DE LA FE
Definición: la fe es una virtud, infundida por Dios en el bautismo; es un don, una luz
divina por la cual somos capaces de reconocer a Dios, ver su mano en cuanto nos sucede
y ver las cosas como Él las ve. Por tanto, la fe no es un conocimiento teórico, abstracto,
de doctrinas que debemos aprender. La fe es la luz para poder entender las cosas de Dios
y entrar en diálogo con Él.
Características:
a. La fe es un encuentro con Dios, con su designio de salvación. Y con la fe el hombre
responde libremente a ese encuentro con Dios entregándose a Él, con la inteligencia y
la voluntad.
b. La fe es sencilla, no está hecha de elucubraciones y discursos, sino de verdadera
adhesión a Dios, como María, como Abraham y tantos otros santos.
c. La fe es vital, es decir, debe cambiar nuestra vida, demostrarse en nuestra vida.
Por eso, hay que vivir de fe.
d. La fe es experiencial, es decir, es un conocimiento de Dios en la intimidad. Los que
tienen fe gozan de Dios. No es un sentimiento, sino un conocimiento del espíritu que

25
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

Dios nos concede para intimar con Él. Este conocimiento experimental de Dios tiene
sus momentos privilegiados para manifestarse a las almas: en el sacrificio, el dolor, en
los momentos de prueba, cuando se requiere de humildad y de un mayor
desprendimiento de sí mismos.
e. La fe es objetiva, es decir, no se queda a nivel subjetivo, intimista, sino que
creemos en un Dios que se ha revelado a través de la Palabra que hemos recibido de la
Iglesia; Palabra que es preciso conocer, aprender y hacerla vida. Los dogmas de la
Iglesia son luces en el camino de nuestra fe; lo iluminan y lo hacen seguro.
f. La fe termina en compromiso. Compromete nuestra vida con Dios en la fidelidad a
su Ley y en la donación total a Él. Compromiso de defenderla con nuestra palabra y
testimonio, alimentarla con la continua lectura y meditación de la Biblia y difundirla a
nuestro alrededor en el apostolado.
b) VIRTUD TEOLOGAL DE LA ESPERANZA
      ¿Cómo debe reaccionar un cristiano ante el mal, los problemas, las dificultades de la
vida? Hay quienes caen en el desaliento y piensan que no hay nada que hacer, que todo
es inútil. Hay otros que dicen que nuestra esperanza es ingenuidad e idealismo. Hay
quien nos dice que la esperanza es algo egoísta.
¿Por qué no es propio de un cristiano el desaliento y la desesperación? ¿En verdad
Dios actúa en nuestras vidas? ¿Cuál debe ser la mayor aspiración de un cristiano?
Definición: Es la virtud teologal, infundida por Dios en el bautismo, por la cual deseamos
a Dios como Bien Supremo y confiamos firmemente alcanzar la felicidad eterna y los
medios para ello. Gracias a esta virtud de la esperanza confiamos en Dios, a pesar de
todas las dificultades.
Fundamento
     La esperanza nos hacer vivir confiados porque creemos en Cristo que es Dios
omnipotente y bondadoso y no puede fallar a sus promesas. Así dice el Eclesiástico:
“Sabed que nadie esperó en el Señor que fuera confundido. ¿Quién, que permaneciera
fiel a sus mandamientos, habrá sido abandonado por Él, o quién, que le hubiere
invocado, habrá sido por Él despreciado? Porque el Señor tiene piedad y misericordia”
(Ecl 2, 11-12).
Efectos
a. Pone en nuestro corazón el deseo del cielo y de la posesión de Dios, desasiéndonos
de los bienes terrenales.
b. Hace eficaces nuestras peticiones.
c. Nos da el ánimo y la constancia en la lucha, asegurándonos el triunfo.
d. Nos proyecta al apostolado, pues queremos que sean muchos los que lleguen a la
posesión de Dios.
Obstáculos
a. Presunción: esperar de Dios el cielo y las gracias necesarias para llegar a él, sin
poner por nuestra parte los medios necesarios.

26
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

b. Desaliento y desesperación: harto tentados y a veces vencidos en la lucha,


hombres y mujeres se desaniman y piensan que jamás podrán enmendarse y
comienzan a desesperar de su salvación.
La Eucaristía, prenda del mundo venidero
     La esperanza de la venida del Reino se realiza ya de manera misteriosa y verdadera en
la comunión eucarística. La comunión es el comenzar a gustar esa promesa del cielo y
alimentar el deseo de la posesión eterna. Es una anticipación de la vida eterna aquí en la
tierra. Y es la seguridad y la certeza de nuestra esperanza.
C) VIRTUD TEOLOGAL DE LA CARIDAD
  La fe y la esperanza no tienen ningún sentido si no desembocan en el amor sobrenatural
o caridad cristiana. Por la fe tenemos el conocimiento de Dios, por la esperanza
confiamos en el cumplimiento de las promesas de Cristo y por la caridad obramos de
acuerdo a las enseñanzas del Evangelio y llegamos a la unión íntima con Dios Amor.
Definición: Es la virtud infundida por Dios en el bautismo por la que podemos amar a
Dios y a nuestros hermanos por Dios. Por la caridad y en la caridad, Dios nos hace
partícipes de su propio ser que es Amor.
      La experiencia del amor de Dios la han vivido muchos hombres y mujeres. San Pablo
dice: “Me amó y se entregó por mí”. Y quienes han experimentado este amor han
quedado satisfechos y han dejado todas las seguridades de la vida para corresponder a
este amor de Dios.
Características del amor de Dios
El amor de Dios es lo más cierto y lo más seguro: existió desde siempre, estaba antes
que naciéramos. Una vez que es encontrado este amor de Dios, se llega incluso a tener la
sensación de haber perdido inútilmente el tiempo, entretenidos y angustiados por
muchas cosas por las que no merecía la pena haber luchado y vivido.
El amor de Dios es sólido y firme, es como la roca de la que nos habla el evangelio;
mientras que el amor humano es a veces tan voluble, tan inconsistente e inconstante. El
amor humano hay que sostenerlo continuamente, alimentarlo constantemente...so pena
de apagarse. Sin embargo, el amor divino siempre está ahí firme. Pero hay que
corresponder a ese amor divino, si no, podemos perderlo. Aun así, podemos recuperarlo,
porque el amor de Dios perdona.
El amor de Dios es siempre nuevo, fresco y bello en cada instante. La experiencia de san
Agustín es muy reveladora: “¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te
amé! Y Tú estabas dentro de mí y yo fuera, y así por fuera te buscaba; y deforme como
era me lanzaba sobre las cosas hermosas que Tú creaste. Tú estabas conmigo mas yo no
estaba contigo... Me llamaste y clamaste y quebrantaste mi sordera; brillaste y
resplandeciste y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y lo aspiré y ahora te anhelo;
gusté de Ti, y ahora siento hambre y sed de Ti; me tocaste y deseé con ansia la paz que
procede de Ti” (Confesiones, libro IX).
El amor de Dios es perpetuo, no se acaba, no se cansa, no tiene límites. Dios cuando
ama, ama para siempre.
27
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

Características del amor cristiano


La sinceridad y la pureza: debe ser un amor que nace de la interioridad de la persona. No
puede ser un amor de apariencias. Jesús mira siempre el corazón de la gente y por eso
alaba a esa pecadora arrepentida y echa en cara la hipocresía de los fariseos.
El servicio al necesitado: socorrer al que tiene necesidad en el cuerpo o en el alma. Cristo
cura las enfermedades, da de comer, consuela a los tristes, ilumina la mente y el corazón,
ofrece el perdón. Servir al otro, porque percibimos el valor de las almas y de su salvación.
El perdón y la misericordia: son las expresiones más exquisitas del amor que Dios nos
ofrece, a través del ejemplo de su Hijo Jesucristo. Posiblemente la faceta del perdón que
más cuesta es el olvido de las injurias y de la difamación. Solamente la gracia de Dios
puede conceder la paz, el perdón y el amor hacia el difamador.
Universalidad y delicadeza: Universal, porque tengo que amar a todos, por ser hijos
amados de Dios. Delicada, porque busca manifestarse en las cosas pequeñas, tiene en
cuenta las características y sensibilidad de cada persona.
Himno a la caridad de san Pablo (1 Cor, 13, 1ss)
a. La caridad es paciente, no se irrita: paciencia no es ese encogerse de hombros ante
las contrariedades y aguantar hasta tiempos mejores, ni ese “qué se le va hacer”. Es
aguante pero positivo -cara a Dios- que se sobrepone a la indiferencia, a las
contrariedades, a los malos tiempos, a la ingratitud, porque descansa en Dios.
b. Es benigna: engendra el bien, la dulzura, la bondad.
c. No es envidiosa, ni se hincha: porque se alegra del triunfo de los demás y los hace
propios.
d. Todo lo tolera, no es interesada.
e. Todo lo excusa, no es descortés, todo lo espera.
f. Se complace en la verdad.
g. La caridad no pasará jamás.
Resumen de la ley
    Jesucristo en el Evangelio predica el amor a Dios sobre todas las cosas y el amor al
prójimo como a sí mismo, como el principal mandamiento. Predica las dos reglas como
único mandamiento. Esto quiere decir que el amor de Dios y a Dios, cuando es
verdadero, hace brotar necesariamente el amor hacia los hombres, nuestros hermanos.
    La caridad divina tiene la peculiaridad de vaciarnos del egoísmo y de vivir en toda la
entrega y la generosidad, es decir, el amor. Cuando hay discordias y egoísmos, Dios no
está en esa alma. Pero cuando hay apertura, sencillez, disponibilidad, desapego, servicio,
perdón...entonces es señal de la presencia de Dios en esa alma.
   El amor al prójimo significa búsqueda del bien de todos los hombres que están al
alcance: nuestros familiares, amigos, compañeros de estudio o trabajo, todos aquellos
que caminan con nosotros, aun los que nos han causado algún daño.
     En el amor de Dios se crece cada día, practicándolo y abnegándose. En el amor se
camina, se crece, con la gracia de Dios. Este amor se demuestra cumpliendo la voluntad

28
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

de Dios, observando sus mandamientos, poniendo atención a las inspiraciones del


Espíritu Santo, siendo fieles a los deberes del propio estado.
     El que tiene verdadera caridad es un apóstol entre sus hermanos y es capaz de superar
todo temor y respeto humano.

II.  VIRTUDES CARDINALES


    Se llaman cardinales porque son el gozne o quicio (cardo, en latín, significa gozne)
sobre el cual gira toda la vida moral del hombre; es decir, sostienen la vida moral del
hombre. No se trata de habilidades o buenas costumbres en un determinado aspecto,
sino que requieren de muchas otras virtudes humanas. Estas virtudes hacen al hombre
cabal. Y sobre estas virtudes Dios hará el santo, es decir, infundirá sus virtudes teologales
y los dones del Espíritu Santo.
      Al igual que en las virtudes teologales, también Dios puso como semilla en nuestra
alma estas virtudes cardinales y dejó al hombre el trabajo de desarrollarlas a base de
hábitos y voluntad, siempre, lógicamente, movido por la gracia de Dios.
      Estas cuatro virtudes son como remedio a las cuatro heridas producidas en la
naturaleza humana por el pecado original: contra la ignorancia del entendimiento sale al
paso  la prudencia; contra la malicia de la voluntad, la justicia; contra la debilidad del
apetito irascible, la fortaleza; contra el desorden de la concupiscencia, la templanza.

29
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

a) PRUDENCIA         
Definición: Virtud infundida por Dios en el entendimiento para que sepamos escoger los
medios más pertinentes y necesarios, aquí y ahora,  en orden al fin último de nuestra
vida, que es Dios. Virtud que juzga lo que en cada caso particular conviene hacer de cara
a nuestro último fin. La prudencia se guía por la razón iluminada por la fe. La prudencia es
necesaria para nuestro obrar personal de santificación y para nuestro obrar social y
apostólico. Esta virtud la necesitan sobre todo los que tienen cargos de dirección de
almas: sacerdotes, maestros, papás, catequistas, etc.
Abarca tres elementos: pensar con madurez, decidir con sabiduría y ejecutar bien.
Medios: Los medios que tenemos para perfeccionar esta virtud son: preguntarnos
siempre si lo que vamos a hacer y escoger nos lleva al fin último; purificar nuestras
intenciones más íntimas para no confundir prudencia con dolo, fraude, engaño; hábito de
reflexión continua; docilidad al Espíritu Santo; consultar a un buen director espiritual o
confesor. El don de consejo perfecciona la virtud de la prudencia
b)  JUSTICIA
Definición: Virtud infundida por Dios en la voluntad para que demos a los demás lo que
les pertenece y les es debido. La justicia es necesaria para poner orden, paz, bienestar,
veracidad en todo.
¿Qué abarca? Abarca nuestras relaciones con Dios, con el prójimo y con la sociedad.
Medios: Los medios para perfeccionar la justicia son: respetar el derecho de propiedad
en lo que concierne a los bienes temporales y respetar la fama y la honra del prójimo. 
La virtud de la justicia regula y orienta otras virtudes:
a. La virtud de la religión inclina nuestra voluntad a dar a Dios el culto que le es
debido;
b. La virtud de la obediencia que nos inclina a someter nuestra voluntad a la de los
superiores legítimos en cuantos representantes de Dios. Estos superiores son: los
papás respecto a sus hijos; los gobernantes respecto a sus súbditos; los patronos
respecto a sus obreros; el Papa, los obispos y los sacerdotes respecto a sus fieles; los
superiores de una Congregación religiosa respecto a sus súbditos religiosos.
c) LA FORTALEZA
Definición: Es la virtud, infundida por Dios,  que da fuerza al alma para correr tras el bien
difícil, sin detenerse por miedo, ni siquiera por el temor de la muerte. También modera la
audacia para que no desemboque en temeridad.
Tiene dos elementos: atacar y resistir. Atacar para conquistar metas altas en la vida,
venciendo los obstáculos. Resistir el desaliento, la desesperanza y los halagos del
enemigo, soportando la muerte y el martirio, si fuera necesario, antes que abandonar el
bien. 
El secreto de nuestra fortaleza se halla en la desconfianza de nosotros mismos y en la
confianza absoluta en Dios. Los medios para crecer en la fortaleza son: profundo
convencimiento de las grandes verdades eternas: cuál es mi origen, mi fin, mi felicidad en
la vida, qué me impide llegar a Dios; el espíritu de sacrificio.
30
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

Virtudes compañeras de la fortaleza: magnanimidad (emprender cosas grandes en la


virtud), magnificencia (emprender cosas grandes en obras materiales),
paciencia (soportar dificultades y enfermedades), longanimidad (ánimo para tender al
bien distante), perseverancia (persistir en el ejercicio del bien) y constancia (igual que la
perseverancia, de la que se distingue por el grado de dificultad).
d) LA TEMPLANZA
Definición: Virtud que modera la inclinación a los placeres sensibles de la comida, bebida,
tacto, conteniéndola dentro de los límites de la razón iluminada por la fe.
Medios: para lo referente al placer desordenado del gusto, la templanza me dicta la
abstinencia y la sobriedad; y para lo referente al placer desordenado del tacto: la
castidad y la continencia.
Virtudes compañeras de la templanza: humildad, que modera mi apetito de excelencia y
me pone en mi lugar justo; mansedumbre, que modera mi apetito de ira, y la castidad,
que modera rectamente el uso de la sexualidad.
Conclusión:
     Estas virtudes morales restauran poco a poco, dentro de nuestra alma, el orden
primitivo querido por Dios, antes del pecado original, e infunden sumisión del cuerpo al
alma, de las potencias inferiores a la voluntad. La prudencia es ya una participación de la
sabiduría de Dios; la justicia, una participación de su justicia; la fortaleza proviene de Dios
y nos une con Él; la templanza nos hace partícipes del equilibrio y de la armonía que en Él
reside. Preparada de esta manera por las virtudes morales, la unión de Dios será perfecta
por medio de las virtudes teologales.

31
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

TE LOS VALORES CRISTIANOS A EJEMPLOS DE JESUCRISTO


MA LOS
06

¿Saben de qué hablaremos hoy?


En nuestra sesión de hoy, hablaremos de los tesoros que nos hacen crecer como
personas y que nos acercan a Dios. Éstos son los valores. Veremos, también, qué y cuáles
son los valores universales. Encontraremos en la familia a la mejor escuela donde
aprender a vivirlos. Reconoceremos que los antivalores son los que nos alejan de Dios y
aprenderemos a distinguirlos de los verdaderos valores.
¿Qué le pasa al mundo?
José Alberto llegó muy pensativo a casa. Su esposa Gloria se sorprendió al ver el rostro
tan diferente de su marido. "¿Qué te pasa, Beto, qué te trae tan pensativo? ¿Algún
problema con tu trabajo?". El joven, sumido en sus pensamientos, volvió de pronto a la
realidad. "¡Hola cariño!- respondió el muchacho-. Realmente no puedo creer lo que me
ha sucedido hoy en el trabajo. Mi jefe me invita a ganar mucho dinero. Una mansión con
todo lo que quieras tener. Tendrás coche, joyas, vestidos, viajaremos... ¡La suerte por fin
nos ha tocado!” Ella le preguntó fríamente: “Beto, ¿Que te ha pedido tu jefe que hagas?
¿Acaso te ha invitado a un negocio sucio?”
La alegría de Beto se transformó en una mirada seria. Nunca esperó tal pregunta de su
mujer. Ella continuó: "Beto, ¿de qué sirve tener todo esto si tu conciencia te lo reclamará
siempre? ¿Qué vale más en la vida: los lujos, comodidades y la deshonestidad, o las
carencias económicas pero ganadas honradamente, la tranquilidad de conciencia y un
matrimonio feliz?"
El joven sonrió agradecidamente a su esposa. La abrazó y tiernamente le dijo: ¡Gracias
Gloria! Gracias por ayudarme a ver que lo que más vale en la vida es aquello que me haga
ser mejor persona, y no aquello que me haga tener más cosas". Al día siguiente Beto
renunció a su trabajo.
La Iglesia nos enseña
¿Qué es un valor? Un valor es cualquier cosa que me resulta un bien para mí. Por simple
que sea ésta, será valiosa para mí sí me permite hacer algo que me parezca provechoso.
Por ejemplo, para un papá, el estar el domingo en la mañana con su esposa y sus hijos,
convivir con ellos, dedicar su tiempo a la familia tiene un valor. Entonces, se esforzará por
lograr esa convivencia familiar. Se levantará temprano, preparará todo lo que se necesite
para disfrutar sus horas de descanso en compañía de su familia. Para él, el tiempo
dedicado a su familia es un valor.

32
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

Otro padre de familia tendrá, posiblemente otro valor que le mueva a emplear el mismo
tiempo del domingo para otras cosas. Por ejemplo, dedicar la mañana a convivir con sus
amigos, ver el fútbol, divertirse sin su esposa y sin sus hijos. Él también se esforzará para
lograrlo. Le importa más su propia diversión que la convivencia familiar. Prefiere a sus
amigos. Ellos son un valor más importante para él.
En los dos casos, se puede decir que se están viviendo los valores. Para cada uno de ellos
las posibilidades que les da la mañana del domingo son diferentes. El primero busca
convivir con los suyos. El segundo busca divertirse con sus amigos.
Los valores son el motor de nuestras vidas. Son esos bienes hacia los cuales tendemos.
Sean grandes valores que realmente nos importen, sean mínimos que no tengan
importancia o, por el contrario, que en vez de ayudarnos nos destruyan.
Los verdaderos valores siempre producen un crecimiento.
Estos últimos valores que nos hacen mal, que no nos ayudan a crecer como personas,
que nos alejan de Dios, los llamaremos antivalores.
¿Qué son los valores universales?
Los valores que realmente valen la pena para todas las personas, que nos ayudan a ser
mejores y nos acercan a Dios.
Si recuerdas que los seres humanos existimos para ser mejores como personas cada día y
servir mejor a los demás y para alcanzar la vida eterna, verás que los valores universales
son aquellos que te ayudan a lograrlo.
¿Cuáles son los valores universales?
1. Las virtudes humanas: Son aquellos hábitos que nos ayudan a vivir mejor cada día, que
nos ayudan a crecer como personas, como la honestidad, la responsabilidad, el servicio,
la fidelidad, la justicia, la generosidad, la paciencia, la bondad, etc. Tristemente muchas
de las virtudes humanas hoy día no se viven, pues el mundo está lleno de injusticias, de
irresponsabilidades, de infidelidades, de egoísmo.
2. Los valores absolutos: Son los que nunca han de cambiar. Son parte de nosotros
mismos. Algunos de ellos son: la vida, la dignidad de todas y cada una de las personas, la
verdad, el bien, etc. Por tanto, el aborto, la mentira, la violencia son antivalores.
3. Los valores Cristianos: Son aquellos que Dios ha querido enseñarnos, como la
humildad, la abnegación, la caridad fraterna, la santidad, la castidad por amor a Dios, etc.
Todos ellos son la corona del cristiano.
¿Cómo distinguir un valor de un antivalor?

33
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA
TERCER BIMESTRE

Pregúntate con sinceridad, esto que voy a realizar ¿Me acerca a Dios? ¿Me ayuda
realmente a ser mejor persona? ¿A quién amo al realizarlo? Si te ayuda a ser mejor, a
acercarte a Dios y a amar más a los demás, entonces es un valor. Si te aleja de Dios, si te
hace ser peor, si no te ayuda a amar más y mejor a los demás, es un antivalor.
¿Cuál es la mejor escuela donde aprender a vivir los valores?
Sin lugar a dudas, la familia es la mejor escuela donde se aprenden a vivir los grandes
valores. La familia es ese lugar querido por Dios donde aprendemos a ser personas. En el
hogar es donde nos ejercitamos y vivimos los valores universales. La familia es la mejor
escuela de la formación de las personas.
En la familia se aprende a ser amado, a ser generoso, a ser fiel; ahí mismo aprendemos a
amar a la Patria; en ella se aprende a amar a Dios, a ser responsable, a compartir.
¡Qué importante es la familia!
En la Biblia debes leer.
¿Recuerdas aquel episodio donde Jesús se encuentra con Martha y María, dos amigas de
Jesús? María escoge quedarse con el Señor, escuchando su palabra, mientras que Martha
se preocupa por los afanes de la casa. (Lucas 10, 38-42).
Jesús nos dice en Mateo 6, 19-21 que nuestros ojos estén puestos en los tesoros del
cielo, no en lo que se acaba y corrompe. Donde esté nuestro tesoro, nuestros valores, ahí
estará nuestro corazón.
En Lucas 12, 13-21 Jesús nos habla del avaro que atesoro en la tierra. Pronto le llegó la
muerte. ¿De qué le sirvió tanta riqueza?
Cuida el tesoro de tu fe, ten mucho cuidado con los valores que te ofrece el mundo. Son
verdaderos antivalores, pues te apartan de Dios. Este mundo nos ofrece el placer, el sexo
desenfrenado, la comodidad, la envidia, el querer tener más cosas, el despreciar a los
demás, el divorcio, la violencia, loa pornografía, la infidelidad, el egoísmo.
¿Qué es lo que más importa en la vida? ¿Acaso no es aquello que te lleva a Dios? El
mundo quiere que no nos acerquemos a Él. El auténtico y verdadero cristiano tiene su
más grande valor, su tesoro, en el cielo. Y cuidará de él con todas sus fuerzas.
¿De qué sirve ganar todo el mundo si perdemos el alma? No te dejes engañar.
Pregúntate siempre: esto que voy a hacer, ¿me acerca más a Dios? ¿Me ayuda a ser
mejor persona? ¿Ofende mi dignidad o la de los demás? ¿Qué haría Jesucristo en una
circunstancia como la que yo tengo ahora?

34
PRIMER AÑO DE SECUNDARIA