Está en la página 1de 7

“CARACTERIZACIÓN DE LAS CIENCIAS FÁCTICAS”,

en
TAFUR PORTILLA, Raúl. Introducción a la Investigación Científica”.
Editorial Mantaro. Lima. 1994. p.39 a 50.

1. A qué ciencias corresponde nuestra caracterización Las propiedades que vamos a


esbozar inmediatamente después corresponden a aquellas ciencias cuyo objeto de estudio
son “hechos”. Y como tales hechos están en la realidad objetiva es que a estas ciencias se
les conoce también como empíricas”. A estas ciencias suele distinguirse y hasta
oponerse”las ciencias denominadas formales o estructurales, llamadas así porque su objeto
de estudio está constituido por formas o estructuras (como las estudiadas por la lógica o la
matemática).

2. El sentido de “ciencia que usaremos en nuestro curso. Nos referimos en este acápite a la
ciencia en los dos sentidos que siempre asumimos: ciencia como una clase de
conocimientos y ciencia como tarea propia del científico, es decir como investigación.

3. Por qué es útil para el investigador la caracterización de las ciencias fácticas. La


caracterización que ofrecemos será útil para el investigador pues con ella podrá percatarse
de la naturaleza de la actividad que hace, le servirá para adquirir un conjunto de criterios
que le permitirán distinguir la actividad que él hace respecto de aquéllas con las cuales
tienen algunos rasgos comunes pero que no por ello deben identificarse: habrán rasgos y
exigencias que caracterizan esencialmente a las ciencias fácticas.

4. ¿Cuáles son las características de las ciencias fácticas? En realidad señalar las
características de las ciencias fácticas no es tarea fácil. Hay una tarea de escogimiento. Se
trata de seleccionar los rasgos fundamentales de las ciencias fácticas, en especial de aquellas
características que tipifican a esas ciencias. El número de características es sólo indicador de la
necesidad de cubrir lo que singulariza a las ciencias que tratan de hechos. He aquí ese
conjunto de características.

a) Las ciencias fácticas estudian hechos. Este rasgo es el más obvio de todos, y sirve para
distinguirla de otros conocimientos y actividades. Lo que se quiere decir cuando se afirma
que la ciencia es”fáctica” es que el objeto de estudio de las investigaciones de esta clase se
refiere al mundo real al que comúnmente accedemos por nuestras sensaciones, lo cual no
quiere decir que la ciencia no puede acceder, por ejemplo, al mundo atómico y de los
genes, pues la ciencia investiga más allá de las posibilidades de la sensación humana.

b) El objetivo de la ciencia es la comprensión del objeto que estudia. Si admitimos que la


ciencia es una actividad, ella consiste en una búsqueda de conocimientos claros de lo que
estudia. Tal búsqueda se inicia con la preocupación de que tal claridad no existe pero tiene
que lograrse. Una vez que el investigador la logra, lo que se adquiere tiene status de
conocimiento científico.

En realidad el científico acepta la hipótesis (hipótesis epistemológica) de que la realidad


que es objeto de la disciplina que estudia es susceptible de entenderse, y que tal
entendimiento será compartido por aquellos que cultivan lo mismo.

c) La ciencia busca el orden de la realidad que estudia. El científico busca el conocimiento


porque a su vez acepta otra hipótesis: Que en medio de las casualidades que observa hay
hechos que se repiten porque en la realidad están dadas determinadas condiciones para que
ocurran otros hechos inexorablemente, de todas maneras. Tales regularidades, es decir tales
hechos que se repiten son conocidos como leyes. Los científicos, en última instancia, están
tras el logro de las leyes de la realidad que estudian. Las teorías científicas no son sino
colecciones ordenadas por los científicos y están constituidas por leyes, fundamentalmente.
La ley de la ebullición del agua, de la dilatación de los metales, las del movimiento, formuladas
por Newton, las leyes del movimiento planetario de Kepler, son ejemplos de leyes científicas.
Todas ellas se refieren directamente a hechos (en cambio la realidad objetiva es referida en la
filosofía sólo indirectamente: las leyes filosóficas no son leyes empíricas; y en la religión las
leyes pueden violarse, pues es posible la ocurrencia de “milagros”. La religión es pues distinta
de la ciencia).

d) La ciencia cumple funciones específicas. La investigación científica es en realidad una


empresa, una inquietante aventura cuyas tareas principales son describir, explicar y
predecir.

d.1) La función descriptiva. Cuando el científico describe la realidad que estudia, hechos
que investiga, responde a las siguientes preguntas (problemas de investigación): ¿”Quién… ?,
¿Dónde… , ¿Cuándo…?, ¿Cómo… ?. Cuando los científicos describen objetos, realidades,
fenómenos, exponen las características que pertenecen a esos objetos, realidades, fenómenos,
pueden también hacer cálculos, por ejemplo sobre proporciones de objetos.

Los estudios descriptivos en la ciencia son posibles cuando los científicos instrumentalizan
hipótesis, las cuales mientras más específicas encausan mejor la investigador en una dirección
determinada.

Un problema descriptivo es el siguiente: Si un banco necesita estudiar la distribución


geográfica de sus ahorristas, y por lo tanto requiere determinar el perfil de clientes, está en la
posibilidad de plantearse el siguiente problema: “¿A qué distancia de las sucursales, expresada
en términos de porcentajes, viven los ahorristas de las sucursales del Banco X?”. Para este
caso se utilizará un formato de hipótesis, distribuyendo previamente a las zonas por
kilómetros, por lo que se dirá que un 40% de los ahorristas viven en una zona que dista un
radio de 3 kilómetros de la sucursal”. Es posible que los estudios descriptivos sean mucho más
complejos que el ejemplo citado, especialmente cuando se consideran varias variables y se
cruza información: Tiempo en que han sido abiertas las cuentas, monto de actividad,
proporción de menores de edad, volumen de las cuentas de ahorro, etc.

Los estudios descriptivos son de suma importancia sobre todo porque brindan
información, conocimiento, porque sirven como punto de partida de otras investigaciones
como las explicativas y predictivas, y para las disciplinas prácticas como la administración
sirven para tomar decisiones. Es posible que un estudio descriptivo conduzca a un estudio
causal, por ejemplo, en el caso citado, ello ocurrirá si una concentración geográfica de
ahorristas llama la atención o no puede preverse.

d.2) La función explicativa. Hemos afirmado que los científicos tratan de comprender la
realidad que estudian pero también que tratan de encontrar un orden en la realidad que
estudian, y para ello buscan las leyes: pero la comprensión del mundo y la realidad ordenada
que pretenden es para lograr una explicación, es decir una razón específica de lo que estudian.
En otros términos, una tarea relacionada a la descripción es la explicación de lo que se estudia,
es responder a la pregunta ¿Por qué son así los fenómenos que nos llaman la atención, los
fenómenos que provocan nuestra curiosidad científica?
Con las explicaciones los científicos intentan dar a conocer por qué las cosas son como las
apreciamos en nuestra observación, y cómo es que los hechos pueden racionalmente
derivarse de leyes y sus condiciones, por ejemplo: ¿Por qué los cuerpos caen y se dirigen hacia
el centro de la Tierra? La explicación es: Por la ley de la gravedad. ¿Por qué al día sucede la
noche? La explicación es: Por el movimiento de rotación de la Tierra, dadas las condiciones de
nuestro Sistema planetario.

d.3) La función predictiva. Además de describir y explicar los científicos predicen


acontecimientos. Casi siempre para predecir es necesario previamente que el científico
describa y explique hechos. Cuando la ciencia logra leyes, dispone de ellas para predecir
acontecimientos, por ejemplo, como Mendel logró precisar las leyes de la herencia, entonces
los científicos pueden predecir que si dos padres contraen matrimonio y ellos tienen ambos
ojos azules, sus hijos tendrán ojos azules, tal como se afirma en la primera ley de Mendel.

e) La ciencia fáctica trasciende los hechos con el trabajo teórico. Cierto es que hemos
afirmado que la ciencia fáctica se caracteriza por tratar de hechos: el científico no se queda en
los hechos (los cuales en algunos casos tiene que producirlos, como en los casos de las
investigaciones experimentales) recurre a las leyes para describir, explicar y predecir, usa
conceptos para precisar hechos, así como también formula hipótesis para dar respuesta
tentativamente a hechos que quiere explicar. De esta manera los científicos trascienden la
realidad.

Aceptando la realidad, tratándola de acuerdo a las exigencias del rigor científico, el trabajo
teórico caracteriza al trabajo del científico. Cierto es también que las exigencias teóricas no
científicas, como -para mencionar dos referencias- es el caso de la filosofía y la mitología.

f) La verificabilidad. Muy bien lo ha puesto de relieve Mario Bunge, la veracidad no


caracteriza a la ciencia, como opina frecuentemente el hombre común y corriente. Y esto es
así debido a que lo que en el contexto de la ciencia se toma en una circunstancia como
verdadero, en otro puede tomarse en otro sentido, es decir como falso. Pongamos un
ejemplo: Antes se afirmaba que el átomo era indivisible. Así expresa su significación
etimológica. Pero hoy la ciencia concibe al átomo como divisible (y quizá divisible y sin límite,
con lo cual afirmamos que su divisibilidad no ha concluido y es posible que no concluya en un
momento determinado).

La verificabilidad es una característica de las ciencias porque en ellas todo conocimiento,


para ser aceptado, tiene que someterse a prueba. En el caso de que una hipótesis no se pueda
probar, porque no existe el medio que lo permita, entonces tal formulación - por lo menos
provisionalmente- no puede formar parte del conocimiento científico.

De otro lado, la contrastabilidad es una exigencia de la ciencia, por lo cual se admite que
una teoría, para ser admitida como científica tiene que exponerse a las contrastaciones con la
realidad. La contrastabilidad es una exigencia para confirmar teorías, pero también para
refutarlas. Es evidente que si los hechos contradicen la formulación teórica, entonces la teoría
está refutada, y si los hechos expresan lo que afirma la teoría, la teoría está confirmada. Por lo
tanto, las teorías científicas son falsables, es decir deben tener la posibilidad de ser admitidas
como falsas siempre y cuando se descubra un hecho que lo contradiga.

Es evidente que la ley de la dilatación de los metales se concebiría como falsa si alguien
encontrara un metal que sometido al calor no aumentara de volumen. En cambio, en la
religión, ¿Podemos decir lo mismo sobre la transubstanciación, es decir, sobre la conversión
del pan y el vino en cuerpo y sangre de Cristo?

La falsabilidad como exigencia científica no alcanza al trabajo filosófico: Las tesis


propiamente filosóficas no tienen la posibilidad de encontrar una evidencia empírica que
pueda refutarlas. Por ejemplo, la tesis de que el mundo es infinito, o que la materia es
infinitamente divisible, o que el conocimiento no tiene límite, etc.

Los científicos tienen que estar preparados si las circunstancias hacen refutable su teoría:
es necesario renunciar a las teorías que no responden a los hechos. A veces los científicos
entienden la exigencia de la falsabilidad y comprenden que no es fácil renunciar a una teoría
vigente. Al final de cuentas los investigadores tienen que ser consecuentes con las exigencias
de la ciencia: La exigencia se impone. El caso de la resistencia de quienes admitían que los
continentes del planeta eran inmóviles quedó atrás: Hoy los científicos que cultivan la geología
admiten este conocimiento sustentado en la experiencia.

Finalmente, la falsabilidad científica distingue a la ciencia respecto de la filosofía y la


religión. En el caso de la filosofía, lo que ocurre en la experiencia no afecta la tesis filosófica, y
en el caso de la religión, las experiencias son consideradas irrelevantes.

g) El trabajo científico es honesto. El trabajo científico exige de parte del científico ser
consecuente con los hechos, no debe alterarlos: si los altera ya no es consecuente, vulnera la
exigencia de su disciplina. Tampoco puede engañar a otros, ni decir un conocimiento por otro.
Quiere decir entonces que la investigación científica plantea un conjunto de exigencias
morales. Si alguien es científico, debe decir la verdad y debe ser consecuente con la verdad
que descubre.

Tal como escribimos en algún otro lugar, el científico -como el filósofo- busca la verdad,
pero a diferencia del filósofo busca una verdad particular, y la busca con sus propios recursos.
Pero además de buscar la verdad tal búsqueda le exige un determinado comportamiento, es
decir la búsqueda de la verdad por el científico le impone una conducta, una moral pues el
científico no puede renunciar a la auténtica búsqueda, no puede distorsionar la búsqueda de la
verdad. Por ejemplo, es imposible que el científico use falacias lógicas para sus propósitos; no
puede hacer citas inadecuadas o incompletas cuando hace un informe pues estaría
distorsionando la realidad y la verdad.

h) La ciencia es comunicable. Que la ciencia es comunicable significa que el científico, si


es tal, tiene que tener la posibilidad de transmitir a otros, dedicados a la misma tarea, lo que
cultiva: la investigación. Por lo tanto, ni la ciencia es personal ni es posible que la investigación
científica deje de ser accesible a otros. De aquí se deduce que el científico debe cultivar el
medio de comunicación: el lenguaje científico, que es conceptual y riguroso y se expresa con
terminología propia.

Bien decían los filósofos de la antigüedad griega, en una expresión de sabiduría que
remonta a siete siglos antes del nacimiento de Jesús y que la tradición cultural de Occidente ha
sabido mantener, que si alguien no puede comunicar algo, o no sabe comunicar algo, entonces
no sabe. El científico no puede saber “para él”. La precisión de la información científica es un
requisito tal que permite la viabilidad de la ciencia. Con razón ha dicho John Ziman que la
ciencia es un conocimiento público, es decir, no es conocimiento personal, no es un cultivo
cerrado. Esta característica permite que la ciencia se desarrolle extraordinariamente a
diferencia de los cultivos esotéricos.
i) La claridad. Ya hemos afirmado que si la ciencia es comunicable, entonces la precisión
será una exigencia científica, porque lo contrario impide que el conocimiento pueda
transmitirse. La precisión es una exigencia científica que permite que el conocimiento
científico sea claro, es decir perceptible por aquellos que están dedicados a la ciencia, y que
por lo tanto usan los mismos recursos. No puede ser posible en la ciencia que unos perciban
como conocimiento verdadero lo que otros científicos conciben como lo contrario. La claridad
es al mismo tiempo signo de que podemos distinguir objetos, fenómenos, hechos. Por eso
René Descartes en su Discurso del Método señaló como exigencia del método (científico) el
logro de conocimiento “claro y distinto”. Lo que es claro permite distinguirse de lo demás.
Claridad y distinción son dos caras de una misma moneda.

Allí donde el cultivo científico permite el uso de la matemática o la lógica la precisión


adquiere el rasgo de la exactitud. En las investigaciones fácticas, especialmente en las sociales
donde no se puede aplicar la matemática, por ejemplo el uso e instrumentalización de la
estadística, la ciencia será sólo precisa y para ello el uso de los conceptos y las exigencias del
lenguaje científico resultan importantes. El uso de recursos de investigación: métodos,
instrumentos de medición, en el caso de las ciencias sociales, por ejemplo la implementación
de la estadística, las posibilidades de aplicación de la experimentación, con el manejo de sus
instrumentos, ha permitido la posibilidad de que se conozca claramente muchos hechos que
antes no se podían percibir de igual manera. Lo expresado para esta característica ha servido,
con justeza, para que algunos puedan afirmar que el rigor también caracteriza al conocimiento
científico, no sólo en el lenguaje sino también en el uso de recursos: instrumentos técnicos y
teóricos.

j) La especialización. La especialización es un rasgo característico del trabajo científico que


consiste en que el científico se dedica a investigar sólo una clase definida de objetos. Así, los
economistas investigan la actividad de la producción, los políticos -los estudiosos de la ciencia
de la política, que algunos llaman politología- estudian el Estado y el gobierno, la sociología
estudia los sistemas sociales desde el punto de vista sincrónico y global.

La especialización distingue peculiarmente a las ciencias respecto de la filosofía, que las


albergó en su seno por mucho tiempo. En efecto, la filosofía es general; y cuando los
cultivadores de la primera sabiduría precisaron un objeto propio de estudio, particular, y
cuando usaron no ya los métodos generales de investigación sino los procedimientos
particulares (es decir, aquellos métodos que conducen al logro de conocimientos sólo en
determinada esfera del saber y la realidad), la ciencia apreció históricamente y nació con ese
signo: la especialización.

La especialización se expresa en el cultivo de la investigación científica como una


disposición de técnicas y procedimientos especializados, exigidos por el objeto de estudio: los
métodos y técnicas de los biólogos no pueden ser los mismos que los que usan los psicólogos e
historiadores. Claro que hay algo en común: es el método científico.

Es también una muestra de la especialización científica la aparición de “interdisciplinas”, es


decir de disciplinas científicas dedicadas a estudiar objetos comunes a dos disciplinas. En
realidad se trata de estudios particulares, lo que pasa es que tales investigaciones tienen
objetos de estudio que se ubican entre dos contextos en otra clasificación u orden. La
biofísica, bioquímica, psicofisiología, psicología social, teoría de la información, cibernética y la
investigación operativa son muestras de especialización científica contemporánea.
k) La interdependencia con la producción. La ciencia ha sido condicionada por el
desarrollo de la producción: en unos casos, ha incentivado la ciencia, es decir la producción le
ha exigido a la ciencia encauzar la investigación a las necesidades y requerimientos
productivos: Se ha hecho ciencia para la actividad económica y por ella; pero por otro lado, no
podemos perder de vista que la ciencia ha contribuido a impulsar la producción, la ha
acelerado y cumple así un papel dinámico.

Una muestra de la interdependencia que mantiene la ciencia con la actividad productiva se


expresa contemporáneamente en el hecho de que los científicos participan activamente en
proyectos de desarrollo tecnológico en los cuales se dedican grandes recursos económicos y
humanos. Un caso de influencia contemporánea de la producción se aprecia en los criterios
que actualmente usan los científicos y que no se usaron antes: criterios de racionalización y
planificación, que en esencia son los que se usan en el sistema productivo.

l) La metocidad. La actividad científica se caracteriza porque usa un conjunto de


procedimientos y reglas que al ser observadas conducen al logro de conocimiento. Los
métodos que usa la ciencia son diversos: unos son métodos generales cuyo uso procede
históricamente de la filosofía, o mejor dicho desde el período en que la ciencia y la filosofía
constituían una unidad. Es el caso del análisis. El análisis es un procedimiento metodológico
por el cual se descompone un todo en sus partes. Cierto es que todo parece indicar que no
sólo los científicos usan el análisis: Parece que todo hombre dispone de este procedimiento y
que resulta un procedimiento lógico de nuestro intelecto y está relacionado a otras
operaciones del pensamiento como la abstracción. Tan importante es el trabajo analítico en la
ciencia que Bunge lo ha elevado a característica de la ciencia.

Se distingue el análisis lógico del análisis real. Ambos están relacionados, pero el análisis
lógico es la descomposición mental de un objeto que se investiga en sus partes componentes.
El análisis cobra una significación especial allí donde la descomposición real no es posible;
tiene también una importancia especial porque permite estructurar el objeto que se investiga.

Relacionado al análisis, considerado su operación complementaria, está la síntesis, que


consiste en la reunión de las partes en un todo. Los científicos usan otros métodos generales
comunes a una pluralidad de ciencias, como es el caso de la inducción (común en las ciencias
empíricas), o el método experimental (el método propio de la ciencia natural). Usa también la
ciencia métodos particulares, que son procedimientos propios de determinadas disciplinas; tal
es el caso del sociograma, para investigar las relaciones interpersonales, o los test en las
investigaciones psicológicas. Cuando los métodos son muy específicos se denominan técnicas.

Un caso especial es el método científico: es el método que usan todos los científicos
cuando investigan, razón por la cual se afirma que los investigadores siguen las mismas pautas,
los mismos procedimientos, obedeciendo reglas fijas. Más adelante haremos una mención
más detenida del método científico.

El uso de métodos en la filosofía difiere de la metodicidad en la ciencia. En la filosofía hay


métodos propios de esta disciplina y se caracterizan por su gran generalidad, por lo que
resultan aplicables en esferas más extensas que las que corresponden a la científica. Métodos
como la mayéutica, la dialéctica platónica son métodos filosóficos.

m) La sistematicidad. La ciencia es sistemática. Esta afirmación significa que en la ciencia,


en la investigación, hay un orden, hay un sistema. Los científicos se forman para familiarizarse
con el orden existente en la investigación científica. Por otro lado, en la ciencia -en tanto
conocimiento logrado- existe también un orden, y en él sus elementos componentes están
relacionados lógicamente, Las teorías que se emplean en la ciencia, expresión de
conocimiento logrado en el trabajo científico, constituyen un conjunto de conocimientos
interrelacionados entre sí. No es posible concebir que las teorías científicas estén en divorcio o
contradicción, salvo en los casos excepcionales de una “revolución científica”, que significa una
transformación total en la ciencia en la que cambian los conceptos, apreciaciones, hipótesis, y
hasta métodos; la ciencia se reorganiza de esa manera.

El sistema con que se expresa la ciencia difiere de los sistemas filosóficos: en estos últimos,
como fácilmente puede apreciarse, no existe un sistema único: no hay una filosofía sino hay
muchas filosofías; en cambio hay una sola ciencia, depende de la que se trate por supuesto. Y
es que toda ciencia constituye un solo sistema porque dispone de un solo enfoque, un solo
punto de vista.

n) La ciencia expresa sus logros con generalizaciones. La generalización es un proceso


lógico por el cual se pasa de conocimientos particulares a un conocimiento más amplio. Los
conceptos, leyes, las proposiciones científicas, así como las teorías científicas son expresiones
de generalización en la ciencia. Con tales expresiones se accede al conocimiento de la
realidad.

ñ) La posibilidad de usarla al servicio de la humanidad. Cuando afirmamos que es posible


que la ciencia se use positivamente quiere decir que también ha ocurrido que la ciencia se ha
usado para atentar contra la humanidad. El conocimiento puede usarse, por ejemplo, para
transformar la naturaleza, y es en este sentido que se concibe a la ciencia como un
instrumento. La investigación científica puede usarse para resolver los problemas humanos,
pero también podría darse el caso que se use negativamente. La investigación científica se
orienta muchas veces para averiguar las causas de las enfermedades, para perfeccionar
máquinas, para reducir costos, para perfeccionar alimentos, etc. En estos últimos casos se usa
la ciencia positivamente. Casi siempre se aprecia la aplicabilidad de la ciencia. Si el
conocimiento científico no tuviera aplicaciones seguro que la ciencia no tendría tanta
estimación ni se dedicaría tanto esfuerzo y tanta inversión en cultivarla.

También podría gustarte